Así se ha convertido Luis de la Fuente en un gran reclamo (con un caché alto) para empresas y marcas: "Podría ser tu vecino"

Así se ha convertido Luis de la Fuente en un gran reclamo (con un caché alto) para empresas y marcas: “Podría ser tu vecino”

El 12 de diciembre de 2022, Luis de la Fuente tenía 61 años. Hoy se encamina hacia los 65 (21 de junio), y en estos tres años y medio, su figura ha cambiado de tal manera que asistimos, según expertos en el sector, «a una de las transformaciones más grandes de una figura pública española en las últimas décadas». Porque el día que se presentó como seleccionador, las miradas fueron de recelo, cuando no de desprecio. Un señor mayor, con la única experiencia de las categorías inferiores y opuesto por completo a Luis Enrique, un tipo aparentemente sin carisma, ni vibra, ni aura. Hoy, en cambio, ese mismo seleccionador es campeón de Europa, de la Liga de Naciones y dirige, sin objeciones, a un puñado de chavales que conforman el núcleo de la gran favorita para ganar el Mundial: es España la mejor selección del mundo ateniéndose a la única clasificación posible en este tinglado, que es el ranking FIFA.

Ese cambio, obvio, no ha pasado desapercibido para las empresas y las marcas comerciales, que se disputan hoy la presencia de Luis en sus charlas para ejecutivos o en los anuncios de sus productos. En la génesis de esta explosión está lo deportivo, cómo no, pero también la decisión de fichar por Youfirst, una agencia de representación con la que ya hizo su renovación en el cargo en 2025, llevándole a los 3,5 millones de salario bruto. La compañía, por cierto, fue comprada poco antes por Gersh, un gigante estadounidense de la representación, así que se puede decir, por qué no, que De la Fuente (y Alexia Putellas, por ejemplo) comparten agencia con nombres como Meg Ryan, Sofia Coppola o Jean-Claude Van Damme. En fin, que esto da un poco igual.

El caso es que el entrenador riojano es, hoy, una de las piezas más codiciadas por empresas y marcas, que si quieren contratarle, han de preparar, en el caso de una acción con directivos, una cantidad superior a los 5.000 euros. «Luis transmite la imagen de normalidad, un tipo normal que ha llegado a lo más alto. Podría ser tu vecino, y es uno de los mejores entrenadores del mundo», explican desde su agencia, que acumula peticiones (alrededor de 40 mensuales) para que Luis haga alguna «acción», como se dice en ese mundo. Entrando todavía más en detalles, su forma de ser le hace apetecible para ámbitos muy diversos. «Es un líder sin dar voces. Las grandes empresas le quieren porque él les puede explicar cómo tratar a los jóvenes, pues él ha conseguido que gente como Lamine o Nico le sigan. Esa gestión de la juventud es muy atractiva. Y lo hace a través del convencimiento, no de la imposición. Transmitir cómo hacer eso es muy valioso», insiste uno de sus colaboradores.

Buenas personas

Toda la prensa que sigue a la selección tiene una cosa clara desde que él llegó al cargo. A Las Rozas llegan los buenos, sí, pero los buenos que saben convivir en grupo, que facilitan la convivencia. Ha habido algún jugador que, tras una presencia, no ha vuelto, y no porque su nivel futbolístico no sea suficiente, sino porque entendía el entrenador que le podía desestabilizar el grupo. «Él ejerce un liderazgo muy concreto, un liderazgo que nace del respeto. El que él tiene con los que dirige y el que exige a esos jugadores entre ellos. No es una pose. Siempre suele decir: 'pudiendo elegir, elijo a las buenas personas'», cuentan desde su entorno, que ahora se ha hecho más grande, pero que en la Federación sigue siendo el mismo. Su grupo de trabajo, su staff, como dice él, y un reducido número de trabajadores, entre ellos la responsable de comunicación que él ha pedido expresamente tener cerca y que se encarga de acompañarle a casi todos los actos que tiene. Seguramente será una de las pocas personas que ya ha leído "La vida se entrena cada día", la autobiografía que él mismo firma y que saldrá a la venta el 7 de mayo.

Otro aspecto define su imagen. «Es la marca España», resumen en Youfirst, y compañías de relojes, de ropa, de transporte, quieren esa imagen. «Él viene de una generación, los nacidos en los 60, a los que les dijeron que todos eran mejores que los españoles. Los italianos, los ingleses, los alemanes... Y él defiende que no, que aquí somos tan buenos como el que más, y que no hay que tener ningún complejo de ser español y presumir de nuestras tradiciones, de nuestra forma de hacer las cosas», cuentan. En ese contexto cabe su defensa, desacomplejada, de los toros y de la fe, de lo español, cosas de moda precisamente, así lo dicen las encuestas, entre los jóvenes, el público con el que él trabaja y al que ha llevado a la cima del fútbol.

Un último dato explica la relevancia de su figura. No tiene redes sociales porque rechazó que alguien las gestionara por él, un servicio que suelen ofrecer las agencias de representación. Y, sin redes sociales, fue nombrado el año pasado Influencer del año por la revista especializada del sector. «¿Por qué? Porque llega a todo el mundo y la idea de liderazgo, experiencia, la gestión de grupos desde el respeto y la 'marca España' se refleja perfectamente en él», concluyen desde Youfirst mientras él, sin hacer ruido, mira al Mundial con ambición. Y sin complejos. Ya se los quitó.

Luis de la Fuente: "La decisión de la portería ya está tomada"

Luis de la Fuente: “La decisión de la portería ya está tomada”

Luis de la Fuente está en Barcelona a los mandos de una selección, la española, que afronta el último partido amistoso antes de conocer la lista de los que irán al Mundial. Una lista, por cierto, que ya está formada en un porcentaje altísimo. "Tenemos 20 o 22 que sí nos gustaría que estuviesen", avanzó el técnico, una cosa bastante obvia pero que llama la atención cuando la verbaliza el responsable de hacer esa lista.

Antes espera, este martes, Egipto. Y el foco está puesto en quiénes jugarán y en quiénes no por aquello de que no se lesione nadie. "Vamos a refrescar el equipo. Es una decisión que teníamos tomada desde que terminó el anterior. Vamos a sacar un equipo competitivo porque queremos seguir ganando. La gente ahora está en la selección, que también demanda máximo rendimiento", contó el entrenador, que volvió sobre esa idea en varias ocasiones.

"Yo sólo pienso en la selección. Los clubes, hoy y aquí, no me interesan nada. Igual que yo no opino de los clubes cuando están en la temporada. Estamos en la ventana de la selección y nosotros ya hemos empezado a jugar el Mundial. El lunes empezamos a trabajar para el Mundial. Igual que yo respeto a los clubes, exijo que ahora respeten también a la selección", dijo.

¿Y la portería? "Tenemos la decisión tomada de quién va a jugar de inicio, pero no de lo que transcurra durante el partido. En otras demarcaciones lo tenemos muy claro. El portero que juegue mañana de inicio, pues lo sabréis, y lo sabrán, mañana. No es un partido de los mal llamados amistosos, nos estamos jugando el primer puesto en el ranking mundial, por lo que tenemos que sacar un equipo competitivo. Los que salgan van a ser muy buenos, todos aquí lo son, y en la portería veremos".

También confirmó que está muy pendiente de los lesionados. Muy pendiente de Mikel Merino, de Nico, de Fabián... Porque ellos también son parte de esos fijos que anunció que tenía, y que están en la mente de todos.

Hugo Duro: “Me encantaría ser como Iniesta, super majo, con su calidad, y no tener que usar el temperamento”

Actualizado

Hugo Duro (Getafe, 1999) se define como «cabezón», indiferente a la crítica, bromista y, sobre todo, currante. Lleva cinco años en el Valencia y aún se pellizca por haber llegado a la élite. Más después de haber sumado en las tres últimas temporadas 33 goles, más que Oyarzabal, Ayoze y Ferran Torres. Ahora, quiere superar la barrera de los 13 para impulsar al Valencia a Europa.

¿Sorprendido por esos números?
Sí. Que se me ponga a la altura de jugadores que van con la selección española y que han dado tanto es muy gratificante.
Ya fue una vez con De la Fuente en la Sub-21 en 2020
Fue un poco raro por el COVID. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla en Segunda B y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
R. Fue un poco raro por el COVID. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla en Segunda B y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
¿Tiene en mente que quizá podría entrar en el debate del 9 para la selección?
Es un sueño, pero no depende de mí; está el seleccionador, que viene de ganar la Eurocopa y sabe bastante. Trabajaré por si algún día tengo la oportunidad.
Ya fue una vez con De la Fuente en la Sub-21
Fue un poco raro por el Covid. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la Sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla, en Segunda B, y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
Llegó al Valencia hace casi cinco temporadas, no es capitán pero, ¿tiene galones en el vestuario?
Estar en un club como el Valencia, con la afición, en la ciudad, es una experiencia increíble. Algo me tienen en cuenta (se ríe), aunque soy una persona que siempre está haciendo bromas.
Pero han sido años sufridos...
Ha sido extraño. El primer año estuvimos a nada de ganar la Copa y de entrar en Europa, y luego han venido temporadas de mucho desgaste mental. Pero es culpa nuestra, porque la clasificación marca lo que haces en el campo. Creo que no deberíamos haber sufrido, porque tenemos buen equipo. No sé si nos ha faltado competir, o qué nos ha faltado, que no hemos podido estar arriba. Por eso tenemos que dar un paso adelante.
Después vino una mala temporada tuya, con lesiones y frustraciones. ¿Qué pasó?
Fue un año muy difícil. Era joven y quizá no tuve la mentalidad adecuada. Además, sufrí una lesión dura, porque no me dejaba andar, pero jugaba. A la larga, me alegro, porque me hizo afrontar situaciones que no había vivido y me ayudó a madurar.
¿Y quién hizo de ancla, necesitó psicólogo?
No, aunque quizá me habría venido bien. Pero ese año conocí a mi mujer y creo que, con mis padres, fue la que más me ayudó, porque tiene las ideas muy claras. Tampoco soy una persona fácil de ayudar, porque soy muy cabezón.
Suele ser muy sincero en sus análisis, ¿a veces se arrepiente?
Sí, porque en redes se busca el morbo y se sacan cosas de contexto. Hace unos días decían que tuve una bronca con Guido, y no es verdad. Me da pena que en una entrevista no puedas decir lo que piensas sin maldad, que tenga que ser siempre el mismo relato.
¿Hay autocensura?
A mí me pasa. Pero parece que a todo el país. Parece que si no opinas como otros, está mal.
Sabe que en el valencianismo genera tantas filias como fobias...
A cada uno le puede gustar un tipo de delantero. Que lleve cinco años aquí y que los entrenadores cuenten conmigo habla bien de mí.
¿Le gusta la imagen que da en el campo?
Sé que soy a veces polémico, intenso, un jugador caliente, pero es lo que me ha hecho llegar. Me encantaría ser como Iniesta, super majo, con su calidad, y no tener que usar el temperamento. Pero mis cualidades son esas. Dentro del campo soy uno y fuera soy otro.
¿Griezmann sigue siendo su jugador favorito de todos a los que se ha enfrentado?
También me gusta mucho Isco, con quien compartí vestuario en el Madrid. Pero me quedo con Griezmann. Sigue siendo un espectáculo y ha sido mi debilidad. Me da mucha pena que se vaya a la MLS y estuve a punto de subir algo a redes. Hubiera sido un sueño jugar con él.
¿El vestuario del Madrid ha devorado a muchos jóvenes?
A mí me trataron genial los meses que estuve por la lesión de Mariano y Benzema. Siempre estaré agradecido, especialmente a Sergio Ramos, que me acogió como a un hijo, y eso es tener mucho ganado.
¿Da envidia ver a Gonzalo, Thiago o Asencio en el primer equipo?
Ninguna. Han tenido que currar mucho. En mi caso, gracias a que el Madrid no me quiso estoy en el Valencia.
¿Quién entraría en esa galaxia?
¿Quién entraría en esa galaxia?R. Ahora Lamine Yamal, que es increíble por su madurez. Porque salir a un campo no es jugar con los colegas, está toda la presión de la gente, de la prensa... Raphinha y Julián Álvarez también me alucinan.
¿Qué se puede aprender de entrenar con Benzema?
Todo y nada. Aunque te fijes y quieras hacer algo, es muy difícil. Es un talento único.
¿Quién entraría en esa galaxia?
Ahora Lamine Yamal, que es increíble por su madurez. Porque salir a un campo no es jugar con los colegas, está toda la presión de la gente, de la prensa... Raphinha y Julián Álvarez también me alucinan.
Cuando vuelve a Getafe, hay gente que le insulta.
A la mayoría los conozco y me da pena. No quiero que me aplaudan, pero no sé cómo no les causo indiferencia. Me molesta solo por cómo les afecta a mis abuelos o a la familia que va a verme.
¿Hay ambición europea en el vestuario?
Sí, debemos tener ambición. Pero tenemos que ir paso a paso, sin cuentos de la lechera.
¿Eligen partidos?
No. El día de Oviedo salimos sin intensidad, sin eso que sí tuvimos en Sevilla. Yo quiero ganar a todos, aunque fuera de casa nos ha costado, como a muchos otros equipos.
¿Cómo se corrige la falta de intensidad?
Es responsabilidad de todos. Jugadores, banquillo y cuerpo técnico. El partido de Sevilla nos tiene que servir de ejemplo.
¿Es difícil ser bromista con un 'jefe' tan serio como Corberán?
Cuando viene un entrenador, mi preocupación es si va a compartir mi humor (se ríe). Cuando lo vi llegar, tan serio, tuve una preocupación gorda. Ya me conoce y sabe que puedo hacer bromas, pero también correr y ser un tío serio.
Me hablaba de una polémica con Guido, ¿cómo es?
Fuera del campo no habla mucho. Dentro es la sombra del entrenador, es el que organiza, manda, comunica... hace que todo el equipo vaya coordinado. Es un futbolista top. Que haya sido campeón del mundo, por suerte no es.
¿Qué significa para Hugo Duro, el Valencia?
Es el club de mi vida junto al Getafe. Siempre voy a ser valencianista, esté aquí o no. A la ciudad no había venido. Veraneábamos en Gandía y recuerdo pedirle a mi padre que me comprara petardos. Ahora seguro que me quedo a vivir aquí. Solo me falta hablar valenciano.
La España de los trileros despacha a Serbia y sonríe camino del Mundial

La España de los trileros despacha a Serbia y sonríe camino del Mundial

A Luis de la Fuente se le puede decir misa. Que si los jugadores están en mitad de lo mollar de la temporada, que si es conveniente probar cosas nuevas, que si tal, que si cual o que si Pascual. Luis de la Fuente escucha, asiente y luego hace lo que le da la gana, que es, siempre, poner a los buenos a jugar, a los que él considera buenos, a los titulares, en el primer partido de las concentraciones. Y veremos lo que ocurre en Cornellá contra Egipto el martes, pero es posible que haga pocos cambios respecto a los que puso ayer, un equipo, el que salió de inicio, que podría ser el mismo (habrá que ver la evolución de los lesionados) que inicie el Mundial el próximo día 15 de junio en Atlanta contra Cabo Verde. España está camino de su objetivo y sonríe [Narración y estadísticas].

Antes, por la mañana, había descartado el seleccionador a Joan García, el portero del Barça, que está aquí en parte por merecimientos, pero en parte también para calmar un debate que no existe en la cabeza del cuerpo técnico. Unai Simón es el portero titular de España, del mismo modo que el resto de los que iniciaron contra Serbia. Quitando a Fermín (en el lugar de Fabián o Merino) y Baena (en el lugar de Nico), el resto son los buenos, los titulares. Así que eso de las pruebas para el martes. O no.

Fue un monólogo de España, para qué cambiar una inercia que mantiene a este equipo invicto en partido oficial desde hace tres años y dos si contamos los amistosos. Baena ya avisó nada más comenzar, pero apenas tardó el equipo un cuarto de hora en ponerse por delante. El primer gol, de hecho, fue similar al segundo. Fueron, ambos, un resumen del juego de la selección, basado en la hipnosis. Consiste el plan en descolocar al rival sin que se entere. Para ello, todo el mundo comienza a revolotear por ahí, y siempre, o casi siempre, hay un momento en que alguien, algún jugador español, se queda solo.

Ese alguien, en los dos primeros goles de ayer, fue Oyarzabal. En el primero después de una jugada estupenda entre Lamine, Fermín, Baena, que dejó pasar el balón entre sus piernas, y el delantero de la Real. El segundo le halló más solito que la una en la frontal del área. Se quedó quieto, miró al portero y la puso en la escuadra así, sin carrerilla, sin avisar.

MODUS OPERANDI

El modus operandi del equipo de Luis de la Fuente es muy difícil de sostener para el rival, que en algún momento de la hora y media que duran los partidos se despista, se descose, se equivoca en un seguimiento, en un cambio, en un desmarque. Y, encima, los equipos inferiores, como lo fue ayer Serbia, corren tanto que luego les cuesta devolver golpes. Unai Simón estuvo, pero podría no haber estado y nadie le hubiera echado de menos. Podría haber sido algún gol más, pero en fin, un 2-0 daba al descanso una placidez bien ganada.

Luego, ya sí, empezó el carrusel. Pedri y Fermín fuera y Fornals y Olmo dentro. Y luego fueron pasando el resto. Víctor Muñoz, que debutaba, Ferran Torres, que anda algo apagado, etc... Entre los dos fabricaron el tercero, dos balas a la carrera contra una Serbia ya cansada de perseguir trileros. Olmo puso a correr a su compañero en el Barça, que hizo lo mismo que Guti en Riazor con Benzemá, dejó un taconazo maravilloso que el chaval de Osasuna completó con un remate de mucho nivel, con el exterior al palo largo. Un registro más, el de salir a toda pastilla, que gasta esta selección tan completa.

Más allá del gol, la noche devino en una cosa bastante aburrida, con la particularidad de que el público, silencioso, permitía oír los gritos de los jugadores como si fuese un entrenamiento. No pasó gran cosa, y dio la sesión para fijarse en los detalles. Por ejemplo en Rodri, recuperado para el mediocentro, donde habrá debate, cómo no, con Zubimendi, a la espera de ver si los dos son una opción para el seleccionador. Por ejemplo también, hubo tiempo para reparar en Laporte, el dueño de esa defensa que espera compañero definitivo para él, siendo los dos laterales ya claros salvo recuperación milagrosa de Carvajal en el Real Madrid.

Entre esas disquisiciones se fue la noche, la penúltima antes de la lista del Mundial, que ya está en la mente de todos y que vendrá marcado, su éxito o no, por este juego de hipnosis, de trileros, que gasta la selección española.

Fermín: "No me importa caer mal, no es algo que me quite el sueño"

Fermín: “No me importa caer mal, no es algo que me quite el sueño”

Fermín López (El Campillo, Huelva, 22 años) va echándole un vistazo a su teléfono móvil mientras el fotógrafo le indica dónde y cómo ponerse. Viene, como casi todos los futbolistas, con un neceser, digamos, no pequeño. Bueno, bastante grande. Y pesa. El centrocampista del Barça y de la selección es un chaval que de pequeño pasaba bastante del fútbol, pero era tan bueno que le fichó el Recreativo, luego el Betis y luego el Barça, al que su padre dijo que no en un primer intento. Iba para estrella, pero cuando estaba cerca de conseguirlo tuvo que salir cedido al Linares, fútbol fuera de los focos, para, ya sí, volver y que Xavi lo pusiera a jugar. Un chaval de pueblo que mira al Mundial.

PREGUNTA. Si le pido que me diga algo que le haya hecho reírse o sacarle una sonrisa en las últimas 24 horas, ¿qué sería? Puede ser un mensaje, un vídeo, lo que sea.

RESPUESTA. Mi perro.

P. ¿Cómo se llama?

R. Se llama Orus. Es un Samoyedo grandecito, con mucho pelo blanco.

P. ¿Y por qué le sacó la sonrisa?

R. Porque cuando le sacamos siempre le da por hacer alguna trastada, y mi novia me manda los vídeos.

Para saber más

P. Nació en El Campillo, un pueblo pequeñito de Huelva rodeado de minas. ¿Tenía su familia alguna relación con la mina?

R. Sí, mi abuelo trabajó muchos años allí. La mina está muy cerca de mi casa y siempre he crecido con eso. La profesión de minero es durísima. Mi abuelo me contaba cosas que hacían ahí dentro y son tremendas.

P. ¿A qué se dedican sus padres?

R. Mis padres ya no trabajan, gracias a Dios.

P.¿A Dios o a usted?

R. Bueno, sí, por suerte he podido conseguir que mis padres dejen de trabajar. Mi madre trabajaba en una empresa de frutas y mi padre era cartero. Es el sueño de cualquier persona: que sus padres, gracias a él o a lo que está consiguiendo, puedan dejar de trabajar. Para mí es un sueño que hayan podido dejarlo y que todo el sacrificio que hicieron por mí ahora yo se lo pueda devolver, y ellos disfruten de lo que estamos viviendo.

P. ¿Tiene hermanos?

R. Sí, uno. Más pequeño. Estudia Derecho. Es un crack. Dice que quiere ser abogado o juez, todavía no lo tiene claro.

P. ¿Qué recuerda de su infancia? ¿Qué imagen le viene a la cabeza?

R. Que era un niño muy feliz. A partir de los seis o siete años, siempre estaba jugando al fútbol: en casa de mi abuela, en la plaza del pueblo, con mi hermano, con mis amigos. Siempre había un balón por medio. La etapa que viví en mi pueblo la recuerdo con mucha felicidad.

P. En algún sitio leí que al principio no le gustaba mucho el fútbol.

R. Es cierto. Mis padres me llevaban porque iban mis amigos, lo típico. Y el campo era de arena, de albero. Con cinco años, en vez de entrenar, me dedicaba a hacer montones de arena. No me interesaba mucho el fútbol. Pero un año o dos después, con seis o siete, ya me encantaba.

P. ¿De qué equipo era usted de pequeño?

R. Del Barça.

P. ¿Seguro?

R. Seguro, 100%.

P. ¿Por qué?

R. Por mi tío Juan Antonio, que es muy culé. Él me inculcó al Barça: camisetas, partidos... Desde que tengo memoria soy del Barça.

P. ¿Es verdad que el Barça fue a buscarle dos veces?

R. Sí. Mi padre me lo contó tiempo después porque de pequeño no quería que supiera esas cosas. La primera vez creía que era muy pronto para que me fuera solo a Barcelona. Al año siguiente, cuando tenía doce para trece, volvieron a buscarme, ya me lo dijo y decidimos entre todos que sí.

P. Su primera noche en la Masía fue la más dura de su vida.

R. Sí, la más dura, sin duda. Vinimos en coche mi abuela, mi hermano y mis padres. Al bajarme para entrar, mi abuela llorando, mis padres llorando, yo llorando, mi hermano igual. Entré ya tocado. Y por la noche me sentía muy solo. Era una etapa nueva: vivir lejos, sin mis padres, sin mis amigos.

P. ¿Dormía solo o con más chicos?

R. Con tres compañeros. Dos nuevos y uno que ya llevaba tiempo.

P. ¿Los conocía?

R. Los conocía de haberme cruzado con ellos en torneos, pero poco más. Fue un día muy triste, aunque también feliz porque empezaba un sueño.

P. ¿Vuelve mucho a su pueblo?

R. Ahora es muy complicado.

P. Claro. Se ha convertido en un futbolista de primer nivel y eso tiene una parte incómoda: le paran por la calle, tiene que cuidar lo que dice, lo que hace... ¿no?

R. Sí, es incómodo porque tienes que privarte de muchas cosas: lo que subes a redes, lo que dices, dónde vas. Pero que te paren para una foto o que un niño te pida una camiseta es un orgullo. A veces es incómodo, pero también es bonito ser un referente para muchos.

P. En algunos momentos ha necesitado ayuda psicológica. ¿Tiene que ver con asimilar esta nueva situación de jugar en el Barça, venir a la selección, la presión...?

R. Sí. Aunque también la necesité de pequeño. En la Masía lo pasé mal y no jugaba mucho. Para un niño es difícil llevar esa frustración. Ahí fue cuando primero necesité ayuda. Luego, al subir al primer equipo y venir a la selección, entras en otra dimensión. La ayuda psicológica es fundamental. Siempre he necesitado ayuda psicológica, lo hago de forma regular.

Fermín López

Fermín LópezJAVIER BARBANCHO

P. ¿Qué le gusta hacer cuando desconecta del fútbol?

R. Soy un chico sencillo. Cuando estoy en casa, estoy con mi novia y con mi perro. Me gusta salir a pasear, merendar, estar con mi familia y mis amigos. Es importante porque muchas veces es fútbol las 24 horas y acabo saturado.

P. ¿Es cierto que apaga el móvil a ratos?

R. Apagarlo no, pero lo dejo por ahí, lo silencio. Si salgo a pasear, a veces lo dejo en casa. Y si lo llevo, intento no mirarlo: es un rato para mí o para desconectar con mi pareja.

P. ¿Qué valora hoy de su vida fuera del fútbol que antes no tenía? Más allá de lo evidente, como poder comprarse una casa siendo tan joven. O cambiando la pregunta, ¿qué es lo que más echa de menos?

R. La privacidad. A veces me gustaría ser como uno de mis amigos: que nadie me conozca, que nadie me pare por la calle.

P. Le juro que tenía apuntado preguntarle si alguna vez le gustaría ser invisible.

R. Cien por cien. Me encantaría ser invisible.

P. Molaría, ¿eh?

R. Sí. No siempre, pero una semana... me gustaría hacer cosas normales sin pensar en nada.

P. ¿Le importa caer bien o caer mal?

R. No, no me importa caer mal. Creo que a la mayoría le caigo bien. Soy sencillo y humilde, y la gente lo percibe. Y si a alguien le caigo mal, no es algo que me quite el sueño.

P. Si uno es del Barça, ¿tiene que caerle mal el Madrid?

R. Sí. Es la rivalidad. Si eres del Barça, el Madrid no te puede caer bien. Y al revés, claro. No puedes ser del Barça y del Madrid. Eso es imposible para los que somos futboleros. Y para ellos es igual.

P. ¿Qué le dejó la cesión al Linares más allá de lo futbolístico?

R. Maduré muchísimo. Fue volver al fútbol real: menos recursos, vivir solo, buscarme la vida. Después de tantos años en la Masía, con todo hecho, fue una vuelta a la realidad. Me llevé madurez y paciencia.

P. Si pudiera hablarle al Fermín de 13 años, ¿qué le diría?

R. Que tenga paciencia. De pequeño lo quería todo inmediatamente: jugar, ser como los demás físicamente... Le diría que espere su momento, que siga su camino y que trabaje como lo hace.

P. ¿Qué le piden Hansi Flick y Luis de la Fuente? ¿Son cosas parecidas?

R. Cada entrenador tiene sus matices, pero en mi posición me piden cosas similares: jugar entre líneas, romper al espacio, llegar al área, no perder balones y chutar desde fuera. Más o menos lo mismo.

P. Y la última: ¿podemos decir que somos favoritos a ganar el Mundial? Somos número uno del ranking, campeones de Europa...

R. Sabemos que somos una selección muy fuerte, pero eso de "favoritos" no me gusta. Si te lo crees demasiado, te relajas. Pero creo que tenemos una selección increíble y que podemos ganar el Mundial, claro.

Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: "¿Demente? Todavía no"

Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: “¿Demente? Todavía no”

Hace 37 años, John Benjamin Toshack (Cardiff, 1949) aparecía en la portada del primer número de EL MUNDO. El galés, entonces entrenador del Real Madrid, criticaba a sus propios futbolistas: «He sudado más que algunos jugadores de mi equipo». A día de hoy, el ex integrante de la mejor plantilla del Liverpool y un mito en la Real Sociedad, ha vuelto a las portadas de los periódicos porque su hijo Cameron, con el que colaboró una época en los banquillos, dijo en el Daily Mail que su padre tenía demencia. «¿Demente? Todavía, no», dice a este mismo periódico con media sonrisa.

Toshack está sentado al sol en la masía que comparte con Mai, su esposa, en la localidad gerundense de Besalú. Vestido con un chándal de la Real, el ex entrenador tiene buena cara, pese a que su mujer nos informa de que no ha descansado bien. «Se durmió a las dos de la mañana llorando», cuenta sobre la preocupación que le generaron las declaraciones de su hijo mayor. «Lleva dos años sin verse con su padre», informa ella, y añade que sus hermanos, Sally y Craig, tampoco tienen una relación demasiado cercana con su progenitor. Para evitar mayores disgustos, Mai le esconde el móvil y de esa forma no pueda acceder a más información sobre lo que se dice acerca de su estado físico.

"El que más se preocupó fue Butragueño"

El galés lleva varios años delicado de salud. Esta misma semana cumple dos veces, cuentan. El pasado domingo celebraron su 77 cumpleaños y hoy, 27 de marzo, se cumplen seis desde que volviera de entre los muertos. «Tuve suerte de salir. Me dijeron los médicos que si no hubiera sido deportista, no habría sobrevivido», recuerda. Fueron 16 días en la UCI en Barcelona, entubado y recibiendo oxígeno sin parar por un COVID que casi le lleva al otro barrio. «Quien más se preocupó durante su proceso y quien se ofreció a acompañarme en los peores momentos fue Emilio», revela Mai sobre Butragueño, director de relaciones institucionales del RealMadrid.

David Ramirez/Araba Press

De esa experiencia cercana a la muerte, Toshack salió con serias secuelas físicas, que le tuvieron un tiempo incluso en silla de ruedas, y mentales. «Me he olvidado de todos los goles que he fallado, pero me acuerdo perfectamente de los que he marcado», bromea el británico, pero admite que su memoria a corto plazo se ha visto muy mermada. Hasta el punto de que en multitud de ocasiones pregunta por su móvil, sin que ninguna de las respuestas que le da su esposa le satisfaga.

Cuando vuelves al pasado, la cara de Toshack se ilumina. Se acuerda de su época de Cardiff, de la prueba que les realizó el Tottenham a él y a tres compañeros. «Sólo se quedó John Collins, pero luego no llegó a nada», apunta de manera precisa el nombre del elegido de un evento que ocurrió hace más de 60 años. Y también vuelve sin problemas a su amada Real, en la que hizo debutar a un tal Imanol Alguacil. «Es mi equipo», apostilla. Aunque no hace falta decirlo, porque, además de su chándal, las mallas de Mai también son de la Real y varios vasos de la cocina.

No obstante, tampoco olvida su etapa en el Real Madrid, claro. Exitosa y convulsa a partes iguales. Es, como entrenador del equipo blanco, cuando recita las frases que se volverían internacionales y por las que, muchos años después, los entrenadores le recuerdan y le dan la razón. Especialmente se refieren a la siguiente: «Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos once cabrones de siempre». Frase que recita antes de echarse a reír.

"Ya no soy ese pollo de primavera"

Toshack tiene buen aspecto, aunque su movilidad dice que no le permite dar largos paseos. Ya no ve tanto fútbol como antes y su vida transcurre tranquila entre levantarse tarde, comer, siesta, un poco de tele y acostarse pronto. El galés rememora sus días libres de la Real cuando se levantaba a tomar café donde Arguiñano a las 10, se iba andando a Guetaria por la carretera, comía en el puerto un pescado recién salido del mar y, sobre las 17, volvía a su residencia de Zarautz de la que «si saltabas de la terraza, caías en la arena».

«Ya no soy ese pollo de primavera», se parafrasea a sí mismo cuando vuelve al presente con el mismo acento gales con el que llegó a España y provoca risas en su mujer, a la que llama cariñosamente Nessie, porque era el apelativo cariñoso de la esposa de Bill Shankly, uno de sus técnicos predilectos en el Liverpool. No hay nombre del pasado que se le pase a Toschack. Sin embargo, le cuesta mucho recordar a los futbolistas del presente, aunque en seguida alza las cejas cuando escucha los nombres de Vinicius, Mbappé, Oyarzabal o a uno de sus pupilos: Xabi Alonso. «Tengo problemas para recordar los partidos de ahora, pero no los de antes», apunta.

El ex entrenador aprovecha la hora de la comida para, entre vasos de Coca Cola Zero, vacilar a su mujer sobre cosas que no recuerda y luego guiña un ojo a los invitados antes de sacar otra sonrisa. Se come un plato de risotto preparado por Mai y cierra con una tarta de queso antes de un café, que ella le prohíbe por las mañanas. «Ya te habrás dado cuenta de lo que manda mi mujer», aprovecha en un descuido de ésta.

Es Toshack un buen conversador y cabal en sus razonamientos, pese a los lapsus que tiene en su memoria a corto plazo. La relación con sus hijos quizás no sea la mejor. Explica que porque no quiso romperles su rutina para mudarles a una ciudad de la que «le podían echar en tres meses» y, como añade Mai: «El roce hace el cariño».

Durante todo el día no se olvida de su teléfono. «¿Qué has hecho con mi móvil, Nessie?», pregunta insistentemente, con Willow y Claudia, dos de sus cinco perros, entre sus piernas. «Está en la tienda reparándose», responde, cariñosa, Mai.

De la Fuente: "Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial"

De la Fuente: “Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial”

Como viene sucediendo últimamente, la rueda de prensa de la selección en el estadio de La Cerámica comenzó tarde. Apuran mucho los gestores del tiempo en los desplazamientos y pasa lo que pasa. Más allá de esta anécdota y de que el primer recuerdo de Luis de la Fuente fue para Carolina Marín ("estamos muy orgullosos de ella, muchas gracias por lo que ha hecho", dijo), fue una cita más o menos interesante dentro de que es la previa a un amistoso con Serbia cuando podía haber sido la previa de una Finalissima contra Argentina.

La idea principal del técnico es que el Mundial ya ha empezado. Lo dijo varias veces, y con una vehemencia poco frecuente en él. "Estoy más excitado en esta convocatoria que últimamente, porque ya estamos jugando el Mundial. Estoy excitadísimo, nerviosísimo realmente, porque el Mundial ya ha comenzado para nosotros. En esta convocatoria ya se respira la importancia de lo que vamos a jugar. Lo saben los jugadores y lo sabemos nosotros", dijo.

Y es verdad que hay algo en el ambiente que es diferente. Es la última citación antes del Mundial. Los nuevos que han venido saben que están a un pasito de culminar un sueño, y los que no han podido estar por el físico (Merino, Fabián) o porque no están jugando (Le Normand, Carvajal) miran con recelo el partido de este viernes antes Serbia y el del martes contra Egipto.

Para empezar, hay cuatro porteros, algo insólito, y existe el run-run de cómo gestionará los minutos de la portería. Aquí va una pista: "El ambiente es excepcional, es un orgullo tener este tipo de futbolistas en el grupo que siempre suman. Vamos a ver cómo se desarrollan los partidos. La idea es dar oportunidad a jugadores que no han convivido con la máxima exigencia internacional y vamos a ver cómo manejamos los partidos, pero sin regalar nada a nadie". Pues eso, una pista.

Quiso mandar también un mensaje Luis de la Fuente a los que no están. "Queda mucho tiempo para recuperar futbolistas de aquí al Mundial. Le Normand es uno de ellos, pero hay más. No me preocupa nada, porque están a tiempo de todo", anunció, antes de resaltar que aquí Lamine es uno más (aunque no lo sea) en lo que al reparto de minutos se refiere.

"Siempre priorizamos la salud del futbolista, pero tenemos una gran responsabilidad, un prestigio que mantener, porque estamos defendiendo a la selección española de fútbol, y tienen que jugar los que consideremos mejores en cada momento. Protegeremos a Lamine como a los otros 26, sin distinciones. Para mí son todos iguales".

Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

Actualizado

Un aficionado de la Real Sociedad ha denunciado un nuevo timo al ser estafado con la compra de supuestas entradas para el partido de la final de la Copa del Rey que disputarán la Real Sociedad y el Atlético de Madrid el 18 de abril en Sevilla, ha informado este jueves la Guardia Civil.

Según ha indicado este cuerpo policial en las redes sociales, un vecino de Mataró (Barcelona), que cuenta con numerosos antecedentes por hechos similares, ha sido identificado como presunto culpable de la estafa y ha sido puesto a disposición judicial, al tiempo que se han aportado imágenes obtenidas a través de un cajero automático.

Los hechos fueron denunciados por un aficionado txuri urdin de Tolosa (Gipuzkoa) que fue víctima de una estafa de 200 euros, ha señalado la Guardia Civil, que ha precisado que el presunto delincuente facilitó para la transacción fraudulenta un número de teléfono móvil y una cuenta corriente que figuraban a su nombre.

Esta no es la primera estafa que se produce en la compra de entradas para el partido de la final de la Copa del Rey ya que, según indicó hace dos semanas la Guardia Civil, un donostiarra residente en Estados Unidos también denunció la pérdida de 3.000 euros.

La Ertzaintza ha alertado asimismo de estos timos y ha recomendado a los ciudadanos que confíen únicamente en los canales oficiales de venta de localidades.

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: "No podemos pensar en el pasado"

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: “No podemos pensar en el pasado”

Actualizado

Una generación entera de italianos, todos aquellos que tienen alrededor de 16 años o menos, no han visto a su selección jugar un Mundial. Por eso lo que va a ocurrir esta noche en Bérgamo supone algo más que un simple partido. Es la necesidad, más que la oportunidad, de al menos participar en un torneo que ha ganado cuatro veces. Sólo Brasil (5) tiene más que Italia. Y eso son palabras mayores.

La de hoy contra Irlanda Del Norte será la noche del todo o nada para la selección. El equipo transalpino hace ya 12 años que no pisa el césped de un Campeonato del Mundo y el clima en el país está marcado por una mezcla de esperanza, preocupación y vértigo. Está en juego el prestigio del fútbol italiano ante la posibilidad de un fracaso deportivo y de imagen.

La fase de repesca será determinante para que los chicos de Gennaro Gattuso, campeón del mundo en 2006, puedan tener el camino allanado para el próximo verano hacia el continente americano. Aguantando la respiración, pues, arranca la cuenta atrás para el partido de esta noche en Bérgamo, en el Norte de Italia, donde la selección transalpina se enfrentará a los norirlandeses en la semifinal de la repesca en la que, si los 'azzurri' pierden, están directamente fuera del Mundial, como ya ocurrió en 2018 en Rusia y en 2022 en Qatar. Pero si Italia supera esta primea prueba, el siguiente paso le envía al martes 31 contra el vencedor del Gales-Bosnia.

"Pensar sólo en el partido"

La prensa deportiva italiana recoge el clima de serenidad y tranquilidad que quiere transmitir Gattuso: «Tenemos que pensar sólo en el partido. No hay que pensar en la próxima cita frente a Bosnia o Gales, ni en el pasado, los cuatro Mundiales ganados o el hecho de que hace 12 años que no jugamos uno», afirmó Gattuso en Coverciano, localidad de concentración. El técnico, de hecho, consciente del ambiente que se vive en el país, despegado de su selección desde hace mucho tiempo, tomó una decisión drástica para el partido de hoy. Él personalmente eligió el Estadio de Bérgamo, con capacidad para apenas 23.000 espectadores, en lugar de San Siro, admitiendo que temía el ambiente de un estadio más grande si el equipo tenía dificultades.

«En un estadio de 60.000 asientos como San Siro, podrían empezar a abuchear después de unos cuantos pases erróneos», explicó. «Quiero crear un ambiente de auténtica efervescencia», añadió. El entrenador 'azzurro', quien representa ahora mismo el espíritu de esperanza de la selección italiana. Hace hincapié en la «confianza» que tiene en el conjunto transalpino: «Creo en el grupo por el que he decidido apostar. Se trata de un conjunto que por su comportamiento y el apego demostrado merece una alegría, espero con todo el corazón que esto ocurra. Estos futbolistas no son unos chicos cualquiera: han ganado trofeos, ligas, finales de Champions y conquistado una Eurocopa».

La salida de Chiesa

Uno de los aspectos deportivos que más han preocupado, deportivamente, en los últimos días ha sido la llegada y sucesiva salida del delantero Federico Chiesa de Coverciano. Se presentó a la concentración de los 'azzurri' pero finalmente tuvo que marcharse porque tenía «problemas», según Gattuso: «No se encontraba al 100% y quería volver a casa, y es justo que lo haya hecho así. Lo hemos decidido juntos, tampoco es cuestión de insistir si alguien no se encuentra bien», explicó el seleccionador.

El excampeón del mundo y hoy entrenador de Italia ha estado trabajando a fondo con los futbolistas de la azzurra para cuidar el sentido de pertenencia entre todos ellos y salir victoriosos esta noche. «He intentado crear una relación con los jugadores. Se trata de un grupo del que estoy muy satisfecho y espero haber alcanzado el objetivo», apunta Gattuso. La clave para él reside sobre todo en la capacidad de mantener despejada la mente, porque hay que «quitarle peso a los chicos» y hay que «hacerles estar bien juntos», pero sabiendo que «puede haber dificultades» a lo largo de un partido.

El punto débil de la selección italiana es, precisamente, gestionar los momentos de dificultad. «Un solo evento no puede cambiar la dinámica de todo un partido», recuerda Gattuso. «Un momento negativo puede tener lugar, pero tenemos que ser buenos en gestionarlo». El seleccionador azzurro subraya que el «defecto» de su equipo es «la dificultad de oler el peligro» y la receta contra ello es «estar lúcidos» e «ir con muchas ganas» al partido de esta noche. Desde luego que hay mucho en juego.

La rodilla de Mbappé aumenta las intrigas y sospechas en la guerra de los servicios médicos del Madrid

La rodilla de Mbappé aumenta las intrigas y sospechas en la guerra de los servicios médicos del Madrid

En el Real Madrid hay conflictos que a veces no salen del vestuario. Peleas internas entre jugadores, entre compañeros, entre departamentos... Lo que podría suceder en cualquier club o empresa. «Lo normal», insisten en Valdebebas. Pero en los despachos de la ciudad deportiva del conjunto blanco hay una guerra silenciosa que ha terminado por estallar: la de los servicios médicos. El error en el diagnóstico inicial de la lesión de rodilla de Kylian Mbappé en diciembre ha sido la última trinchera del conflicto.

Para analizar la guerra primero hay que descubrir a los protagonistas. El nombre principal es Niko Mihic, médico croata que llegó al Madrid en el verano de 2017 por recomendación directa de Florentino Pérez. Su aterrizaje en Valdebebas coincidió con la salida del doctor Jesús Olmo, que finalizó su vinculación tras varias diferencias con Ramos o Cristiano, poniendo de manifiesto que la relación entre los futbolistas, especialmente las estrellas, y los médicos no siempre es ideal. Casi diez años después y a pesar de los distintos protagonistas, la realidad no es muy diferente.

Para saber más

Mihic fue jefe de los servicios médicos entre 2017 y noviembre 2023, cuando fue relevado de su puesto después de varios casos que causaron revuelo en la ciudad deportiva y debilitaron al croata. Primero las diferencias con Benzema durante varios meses en los que sufrió lesiones musculares y después, el principal, por el tratamiento de la lesión de rodilla de Arda Güler, fichado en verano y al que la rodilla le dio problemas durante el tramo inicial en Valdebebas. Desde 2021, al lado de Mihic estaba Felipe Segura, antiguo jefe médico del Granada, que ocupó puesto de máxima responsabilidad cuando Mihic fue apartado en 2023.

Durante estos dos años en los que Mihic ha estado ausente, aunque seguía actuando como asesor, el Madrid ha seguido sufriendo el drama de las lesiones, tanto musculares como articulares, elevando el grado de desconfianza entre el vestuario y los médicos y entre los diferentes actores que rodean a los futbolistas en el día a día: médicos, preparadores, readaptadores, fisioterapeutas, empleados de Sanitas, entrenadores personales de los jugadores... Entre tanta lesión, las culpas han volado de un despacho a otro.

Profesionales de confianza de los jugadores

Los futbolistas, que sólo se rodean de gente de su máxima confianza, tienen dentro del club sus propios empleados afines. De nuevo, es algo que sucede en todos los clubes y es una situación que a la larga, por la amistad que surge entre jugadores y fisios, genera recelos en aquellos que no alcanzan esa intimidad. Y esa tensión termina en discrepancias de criterios. Preparadores, muchos amigos de jugadores, y médicos no siempre coinciden en los tiempos de carga de trabajo, en plazos o en los protocolos de regreso al césped.

Y todo nos lleva a Mbappé y a diciembre. El error en el diagnóstico tras su primera resonancia, equivocando la imagen de la rodilla izquierda con la derecha, ha levantado mucho revuelo interno en Valdebebas, suavizado después de que el jugador dijera que "no es verdad", aunque el club no lo ha negado.

No ha habido despidos, pero el regreso de Mihic en enero coincidió con la salida de al menos un profesional del departamento médico, según pudo confirmar este periódico. La vuelta del croata no cayó del todo bien en algunos sectores de los servicios médicos. Felipe Segura, sustituto de Mihic en 2023 y jefe médico cuando se cometió el error, sigue como responsable médico del primer equipo, pero el croata actúa ahora como jefe a todos los niveles.

Fue Mihic quien contactó con Bertrand Sonnery-Cottet para pedirle si podía recibir a Mbappé porque el francés, tras casi dos meses jugando con dolor, estaba desesperado y enfadado tras haber jugado tres partidos sin saber la lesión que tenía y tras forzar en enero por petición expresa del club en mitad de la crisis de resultados que vivía el equipo después de la salida de Xabi Alonso. «Sentí frustración», dijo el lunes, en unas declaraciones que coincidieron con la información sobre el error en el diagnóstico.

Esa exclusiva está haciendo daño a la imagen de Segura, jefe hasta la vuelta de Mihic, y del Madrid, pero el club se mantiene en silencio a la espera de que amaine el temporal.