Vinicius y Mbappé, historia de una 'guerra fría': "Tiene mal arreglo"

Vinicius y Mbappé, historia de una ‘guerra fría’: “Tiene mal arreglo”

El pasado 15 de abril, en Múnich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe ánimos de un conocido. Había que remontar el 1-2 del Bernabéu, y ese conocido alude a la presencia del Mbappé y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese día, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasileño al francés. No sirvió para nada, quizá porque esa conexión fue anecdótica.

La relación entre ambas estrellas se puede analizar desde lo tangible y desde lo intangible. ¿Qué dicen los números? Que Vinicius le ha dado 12 asistencias de gol a Mbappé y, al revés, cuatro. En dos años, muy poco. Pero, sobre todo, ¿qué no dicen los números? Pues que la relación entre ambos desde el verano de 2024 es, en el mejor de los casos, fría. ¿Se odian? No ¿Se defienden si la situación (los insultos de Prestianni) lo requiere? Por supuesto ¿Se hablan con normalidad? Sí. Pero, ¿hay tensión entre ambos? Mucha.

Según varias fuentes, más allá de las declaraciones y los gestos públicos, hay una lucha soterrada por ser la máxima estrella del Real Madrid, y eso explica situaciones como la mala educación del brasileño en el famoso cambio del Clásico y, también, las declaraciones, con muy mala baba, de Mbappé el jueves por la noche. Por partes.

En ese verano del 24, Mbappé aterriza en un Madrid campeón de Europa con Vinicius como estrella indiscutible. El francés acepta su rol de recién llegado y asume que no podrá jugar en su posición porque ahí está el 7. Paralelamente, de ese vestuario desaparecen Kroos y Nacho (se van) y pierden peso Carvajal (lesionado de gravedad) e incluso Modric (menos participación). En la caseta, Mbappé se muestra respetuoso, pero de Valdebebas comienza a salir una frase que hoy se ha hecho evidente. «Va a su bola». Marca 44 goles, pero su inhibición defensiva provoca que Vinicius también dimita de esas funciones. El equipo empieza a chirriar, pero el año, gracias a Ancelotti, termina en calma. Durante ese curso, por cierto, se estanca la renovación de Vinicius, que, filtran desde dentro del club, quiere ganar lo mismo que Kylian. Y, vuelven a filtrar, no se lo van a pagar.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Llegamos al verano del 25. Aparece Xabi Alonso y, casi desde el primer entrenamiento, Vinicius percibe que el niño bonito del nuevo entrenador es Mbappé. A favor y en contra del técnico vasco se van formando los grupos dentro del vestuario que han acabado como han acabado: Vinicius lidera la facción más ruidosa, donde están Valverde y Bellingham. Mbappé lidera otra facción, más discreta, donde están Tchouamèni y Rüdiger. Una prueba de esa discrección de este segundo grupo es cuando, poco después del cambio de entrenador, el 9 de febrero de este año, le preguntan a Tchouamèni por si Pintus ha cambiado, para bien, la preparación física: «Tengo mi propia idea, pero no puedo decir nada».

Con esas camarillas bien definidas y cada vez más distantes, llega Arbeloa. Y en una de sus primeras ruedas de prensa dice: «Voy a exigir a mis jugadores que busquen a Vinicius y le den el mayor número de balones posible», influenciado, seguro, por el consejo que recibió de una de las personas a las que llamó para pedir consejo en su aterrizaje: "Pégate a Vinicius", le dijo alguien que había estado antes que él en ese vestuario. Mbappé, mientras tanto, empieza a sentir que los problemas en su rodilla son serios y, harto de lo servicios médicos del Madrid, se marcha a Francia.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.AFP

Vinicius crece y Mbappé mengua en el equilibrio de poder del vestuario. El primero sabe que el segundo está pasando un mal momento e intenta recuperar el foco perdido sabiendo que en el horizonte sigue su renovación. Cuando el fútbol le niega al Madrid los títulos, Arbeloa sube otro escalón y, sabiéndose ya fuera, lanza varias frases que duelen a Mbappé. Así que el jueves, tras el partido contra el Oviedo, el francés le dice a uno de los responsables de comunicación que va a salir a hablar. Intentan evitarlo pidiéndole que se calme y que habrá tiempo para explicarse. No hay manera. Aparece por la zona mixta, 15 minutos después de terminar el partido (la ducha más rápida de un futbolista en la última década) y dice todo lo que dice. Fue otro acto de esta guerra fría donde los puñetazos se los llevan terceras personas. Del mismo modo en que Xabi Alonso pagó los nervios de Vinicius, que sabía que perdía foco con Mbappé, Arbeloa pagó esos mismos nervios, pero en la dirección contraria.

¿Qué va a pasar ahora? No hay muchas pistas, más allá de un vistazo a la entrevista de Florentino en La Sexta. Dos frases. Una, sobre la renovación de Vinicius (le queda un año y el 1 de enero puede negociar con quien quiera): «No hay prisa». Y dos, preguntado por Mbappé: «Es el mejor jugador que tiene en estos momentos el Real Madrid».

¡Ah! Y una tercera frase, que ayer por la mañana salía de los alrededores del vestuario del Madrid: «Esto tiene mal arreglo».

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: "El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero"

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: “El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero”

Si la noche ante el Oviedo fue la más difícil de Kylian Mbappé desde que llegara al Real Madrid hace dos temporadas, el delantero francés no ha querido suavizarla y se ha marchado del estadio Santiago Bernabéu disparando contra su entrenador. "Estoy bien al 100%. No he jugado porque para el míster he sido el cuarto delantero de la plantilla por detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo", ha lanzado en zona mixta.

Casi al tiempo en el que el francés soltaba esa bomba, a menos de 50 metros, su entrenador Álvaro Arbeloa se sentaba en rueda de prensa y la respuesta de su jugador le cogía completamente desprevenido en la primera pregunta de los periodistas. "No tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase a Mbappé. No me habrá entendido bien", ha toreado el técnico el ataque del jugador galo.

Lo cierto es que las comparecencias de ambos han sido una especie de combate de boxeo del que traslucía que, entre ambos, no existe la mejor de las relaciones. "Con Arbeloa no tengo ningún problema", ha comenzado el jugador para luego soltar: "No veo las ruedas de prensa del míster. En casa tengo la televisión francesa, no la española".

¿Es la despedida de Mbappé?

¿Es la despedida de Mbappé?

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Si una afición pita hasta el éxtasis a Kylian Mbappé, el mejor jugador del mundo, que ha marcado 41 goles en 41 partidos, está todo dicho. Eso no lo he visto nunca en ningún lugar del mundo. Por tanto, la afición tiene lo que se merece: un fracaso.

La intoxicación mediática para ganar notoriedad a base de machacar al astro francés roza el pecado mortal. Creo que anoche Mbappé disputó su último partido con el Real Madrid. Probablemente lo veremos en Inglaterra, donde no se pita a los propios, incluso cuando rinden por debajo de lo esperado.

La desconexión de Mbappé comenzó cuando, en un error histórico, Florentino Pérez nombró entrenador a Álvaro Arbeloa. El técnico —apodado "el espartano"— percibió pronto que Mbappé no estaba cómodo con él y el jugador asumió que se encontraba ante el peor entrenador de su carrera. La apuesta se volcó entonces hacia Vinicius Júnior.

Es probable que Arbeloa presuma algún día de haber sido el técnico que dejó varias veces en el banquillo a Mbappé. Una decisión mezquina y difícil de justificar. El bochorno es mayor si se añade la ausencia total de autocrítica por parte del presidente, pese a los "logros" de su técnico: eliminación de la Copa, de la Champions y de la Liga. Un balance difícil de defender.

Al menos, la sensación es que queda poco para poner fin a esta etapa. El equipo transmite una imagen preocupante: juego lento, sin ideas, sin estructura táctica ni imaginación.

El Oviedo, sin ir más lejos, dejó espacios y distancias que cualquier rival de mayor nivel habría castigado con severidad. El partido se convirtió casi en una despedida encubierta de Santi Cazorla en el Bernabéu, mientras el jugador se abrazaba con todo el mundo, incluidos utilleros, en una escena más emocional que competitiva.

Queda poco para que termine esta pesadilla, aunque una vez más Florentino Pérez logra escapar de la crítica directa. Sus dos últimas temporadas también quedarán para el recuerdo.

Cabría preguntarse si Emilio Butragueño sigue considerando a Florentino ese "ser superior" que una vez proyectó. La imagen reciente del presidente —nerviosa, desbordada y hasta grotesca— dista mucho de la que en otro tiempo imponía respeto.

Incluso ha dado alas a figuras emergentes como Enrique Riquelme, al que algunos descalificaban por su acento sudamericano y que ahora se atreve a dirigirse de tú a tú al presidente para pedir más tiempo y reclamar espacio.

El trasfondo de las recientes intervenciones públicas de Florentino, especialmente entre martes y miércoles, ha reabierto además un viejo conflicto empresarial entre ACS y Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

Todo se remonta a cuando la empresa de Florentino intentó entrar en el capital de Iberdrola. Tras varios procesos judiciales, ACS no logró acceder al consejo de administración. Ahora, en un giro llamativo, Riquelme —impulsado por su éxito en el negocio de las energías renovables en México junto a Galán— aparece como figura emergente con influencia creciente.

También ha ganado peso en ese entorno David Mesonero, mano derecha de Galán y casado con Inmaculada Galán, la hija mayor del presidente de Iberdrola. El movimiento apunta a una estructura cada vez más sólida en torno a la eléctrica.

En ese contexto se entiende el tono agresivo de Florentino en sus últimas apariciones: percibe una amenaza real de incursión en el Real Madrid por parte de este entorno empresarial. Una suerte de revancha histórica: ACS intentó en su día influir en Iberdrola, y ahora el movimiento podría ser inverso.

Florentino es consciente de que estos grupos manejan recursos suficientes —más de 200 millones de euros— para aspirar a la presidencia del club, aunque carecen todavía de una estructura deportiva consolidada.

El presidente defiende su posición con uñas y dientes, apelando constantemente a los socios como propietarios del club. Sabe que lo que está en juego no es solo la presidencia, sino el control de un negocio gigantesco y, sobre todo, el legado de su gestión.

El temor es claro: que los llamados "iberdrolos" puedan alterar el modelo del club, incluso abrir la puerta a escenarios que hasta ahora el madridismo ha rechazado, como fórmulas de propiedad más abiertas o mercantilizadas, al estilo de otros grandes clubes europeos.

Pese a la tensión, Florentino cuenta con un poderoso respaldo: su posición en ACS, una empresa con una cartera que roza los cien mil millones de dólares. En última instancia, como siempre, la historia la escriben el dinero y el poder.

El Madrid vence al Oviedo en el partido del plebiscito y del silbado regreso de Mbappé

El Madrid vence al Oviedo en el partido del plebiscito y del silbado regreso de Mbappé

Los inquilinos de un vestuario desnortado, en el paredón, esperando el castigo por su indolencia en un final de curso deprimente. El juicio por los despropósitos marcó el regreso del Madrid al Bernabéu. Un retorno sellado con una victoria sin brillo ante un Oviedo colista y también carente de ambiciones.

El escaso morbo del partido de los frustrados (subcampeón y primer descendido) radicaba en conocer los veredictos sobre las dimisiones de Mbappé y el combate de Tchouaméni. Indiferencia para el centrocampista y silbidos para el delantero, al que Arbeloa escondió en el banquillo en el inicio.

Arrancó el duelo con un volumen alto de decibelios en la presentación de los jugadores y con un 11 de Arbeloa inédito. Recuperó a Courtois y repescó a Alaba, Carreras y Mastantuono. Apostó por Camavinga, que comenzó el partido disgustado con Didier Deschamps para la exclusión del Mundial.

Arbeloa, en su penúltima cita en el feudo blanco, se olvidó, una vez, más de Carvajal y otorgó descanso a Rüdiger y Bellingham. El inglés jugó en el segundo periodo. Tampoco Almada tuvo consideración con Santi Cazorla, otro histórico, que agota las últimas citas y que volvió a ser suplente. Eso sí, el internacional recibió el abrazo de Arbeloa, ex compañeros en la selección, y el aplauso del público cuando salió tras el descanso.

En ese entorno extraño por la decepción y la falta de intensidad empezó el Madrid, con arreones de Vinicius, amagos de regates de Mastantuono, errores de Camavinga y lanzamientos de Trent. El inglés firmó la primera ocasión, en el minuto 20, con un disparo que rozó la escuadra izquierda de la portería de Escandell. Brahim también lanzó desviado a la media hora.

El Oviedo cargaba su juego por su banda izquierda, donde Thiago Fernández intentaba aprovechar la posición adelantada de Trent. Nacho Vidal asustó a Courtois con un remate en el área que se escapó por alto y que los ovetenses reclamaron penalti de Asensio.

El juego pastoso lo desatascó Gonzalo al filo de descanso con un lanzamiento en el borde de área precedido de un gran reverso. Quinto tanto del canterano en la temporada. Para el madrileño, el encuentro sí tenía interés: figura en la pre lista de Luis de la Fuente.

En el segundo acto, el Oviedo perdonó un par de ocasiones antes de la reaparición de Carvajal y la pitada a Mbappé, que jugó los últimos 20 minutos, y del gol marcado por Bellingham que cerró el encuentro del plebiscito del Bernabéu.

Aliados de Enrique Riquelme le aconsejan no competir ahora con Florentino: "No hay tiempo para montar algo serio"

Aliados de Enrique Riquelme le aconsejan no competir ahora con Florentino: “No hay tiempo para montar algo serio”

Financieros y empresarios aliados del empresario Enrique Riquelme le aconsejaron ayer, a su llegada a España, que no compita contra Florentino Pérez en las inminentes elecciones a la presidencia del Real Madrid. «No da tiempo a montar algo serio», afirmó a EL MUNDO uno de ellos.

Riquelme demostró voluntad de optar la presidencia del club blanco en su desafiante carta del pasado miércoles dirigida al propio presidente del club, pero solicitaba más tiempo para las elecciones, algo que Pérez ha rechazado. Ayer mismo, dos días después de la tormentosa rueda de prensa del actual presidente, la junta directiva dio ya el pistoletazo oficial de salida a los comicios y sólo concede hasta el próximo 23 de mayo para presentar candidaturas.

El empresario alicantino dispone hasta ese día para decidir si finalmente se presenta, pero en su entorno escucha voces en contra. Es un plazo muy escaso, según aliados de Riquelme que le ayudan a montar la candidatura. Es necesario presentar un aval de 187 millones de euros, lo cual no es precisamente el problema, según se jactó él mismo en su carta. «Cuento con la capacidad económica y experiencia financiera que requiere el Real Madrid, como se ha demostrado con la reciente emisión exitosa de 2.000 millones de dólares en el mercado por parte de Cox, compañía de la que soy Presidente Ejecutivo y poseo el 75%». Ese porcentaje equivale a un patrimonio de 750 millones de euros actualmente en Bolsa.

DIFICULTADES

«No es un problema de recursos financieros, sino de preparación del proyecto», argumentan las fuentes consultadas. Riquelme necesita rodearse de una directiva que, si emula a Pérez, debe contar con una veintena de miembros de la élite empresarial y financiera española.

«No es fácil para empresarios y ejecutivos aceptar en una semana formar parte de una junta directiva que se enfrenta a alguien del poder del presidente de ACSy sus aliados», explican en el equipo del alicantino. No es lo mismo ayudarle en unas elecciones sin Pérez, que todavía con el jefe de ACS en la papeleta rival. El ex tenista y millonario Rafael Nadal resumió ayer este sentir. Nadal es amigo y se beneficia de patrocinios de Riquelme, pero despeja cualquier duda: «Aunque tengo buena relación con Enrique, tengo grandísimo respeto por Florentino», expresó ayer en su Manacor natal.

Otro problema, según las fuentes consultadas, es que no basta reunir a directivos de nivel, sino ofrecer a los socios un proyecto ilusionante muy planificado para la próxima temporada con un entrenador ya elegido y un cierto diseño del equipo.

Conocida es la estructura con la que trabaja Florentino Pérez, huérfano consciente de la figura de un director deportivo y con un organigrama difuso donde ejerce amplio poder. No parece esta parcela la que más preocupe al socio del Madrid, pero es previsible que el candidato que se mida al actual presidente proponga un modelo opuesto. Para ello, quizá haya habido un intento por parte de Riquelme de contactar con Jürgen Klopp para liderar este proyecto, aunque fuentes conocedoras del mercado señalan a este periódico que el técnico alemán no vendrá al Madrid.

Otro problema es el momento en que Riquelme tendría que afrontar la campaña. Según el calendario ya oficial , tendría que librarla a partir de la última semana de este mes en el que Riquelme se ha comprometido a estar en México en el llamado Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi).

Se trata de un foro de empresarios de ambos lados del Atlántico del que Riquelme es directivo. Está además invitada a los actos la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Para el presidente de Cox, este país es clave, porque acaba de adquirir allí los activos de Iberdrola por 4.000 millones de dólares y las buenas relaciones con Sheinbaum son esenciales. Riquelme ha tenido que emitir deuda para esa compra llamada 'operación Quila', como informó ayer este diario. Riquelme mantiene una relación estrecha con David Mesonero, directivo de la Iberdrola y yerno del presidente, Ignacio Sánchez Galán. Fuentes cercanas a Pérez señalan precisamente a Galán en la trastienda de la conspiración que, en su opinión, encabezaría Riquelme para desestabilizar al club, lo que en el entorno del presidente de Cox niegan: «Se ha inventado una conjura sin razón».

El Bernabéu silba a sus jugadores y condena a Mbappé mientras la seguridad del Real Madrid retira dos pancartas en contra de Florentino

El Bernabéu silba a sus jugadores y condena a Mbappé mientras la seguridad del Real Madrid retira dos pancartas en contra de Florentino

Era el día del plebiscito. El último. El inmediato a la histórica y esperpéntica rueda de prensa de Florentino Pérez, en el que anunciaba las elecciones a la presidencia del Real Madrid, en marcha desde este mismo jueves. Previa de puente, la asistencia al duelo ante el descendido Oviedo fue la que fue. Ni 63.000 almas. Pero los pitos se oyeron, más para unos, Mbappé, que para otros. No ha gustado al público del Bernabéu este final de temporada tan aciago con un clásico lleno de impotencia blanca.

Ni la atronadora megafonía consiguió apagar el descontento de los asistentes, que se elevó cuando finalizó el himno de la Décima. Tronó en la cubierta cerrada, aunque la pitada no fuera unánime. Varios decibelios menor que ante el Levante. Cambió incluso el Madrid el paso del speaker para evitar males mayores.

El primer aviso fue en el calentamiento, pero los pocos asistentes que había en el interior del estadio provocó que los pitos que oyeron los jugadores blancos en su salida al calentamiento fueran pocos y no unánimes. Tuvieron suerte, además, de que los aplausos a los jugadores del Oviedo en su salida de vestuarios, al ser casi simultánea, apagaran también la crítica a la segunda temporada sin títulos importantes para la plantilla blanca.

Entre los titulares no estaba Kylian, dos duelos ausente el francés de la disciplina blanca por una lesión. Los goles, 41 este curso, no han sido suficientes para que la grada le aguantara sus desaires y se llevó el galo la mayor pitada de los jugadores del Real Madrid.Potente cuando le mencionó el speaker y atronadora cuando saltó al campo en lugar de Gonzalo. Vinicius, en cambio, tuvo división de opiniones.

Florentino Pérez, por su parte, saludaba a los aficionados desde el palco de honor como si nada hubiera ocurrido en estas últimas 48 horas. Con las elecciones ya en marcha, el máximo mandatario apareció con la confianza del que sabe que puede repetir tras 26 años en el cargo y hasta departía con los asientos cercanos, con algún gesto más airado que otro. Pese a que no recibió ningún cántico en su contra, la seguridad del Bernabéu retiró un par de pancartas que ponían "Florentino culpable" y "Florentino vete ya".

Florentino Pérez saluda al Bernabéu.

Florentino Pérez saluda al Bernabéu.OSCAR DEL POZOAFP

Antes, con 10 minutos para las 20.00 horas, había llegado el autobús del Madrid oculto bajo el sol. Circulando por Concha Espina menos escoltado que nunca. Los pocos asistentes que quisieron recibir al equipo mezclaron los silbidos con los aplausos. Pocos de lo uno y de lo otro. El del Oviedo lo había hecho cinco minutos por delante. Recorriendo una vacía y triste calle del Padre Damián. Ya les quedan pocos duelos en Primera a los asturianos y muchos se vieron en cambio por los alrededores del estadio blanco.

Pancartas ultras

Unos alrededores en los que destacaban dos pancartas en la tradicional zona de los ultras. La calle Marceliano Santamaría era de las que no votaría, precisamente a su presidente. Mezclados con los centenares de aficionados que bebían en las afueras de los bares, dos mensajes. "Disfruta de tu Barza fuerte", ponía el primero con una imagen de Florentino vestido con la camiseta blaugrana y levantando un trofeo. En el muro de al lado, otra lona mucho mayor que rezaba: "Club arruinado, club secuestrado, club robado, próximamente..." con la imagen del máximo mandatario blanco y su nuevo consejero Anas Laghrari.

El señalamiento que hizo el presidente de los ultras como uno de los enemigos del club y suyos propios en su última comparecencia ha agrandado una herida que supura desde su expulsión en 2013 del estadio blanco. Pocos votarían al mandatario en unas hipotéticas elecciones de haber más candidaturas válidas en los próximos diez días.

Apoyo al presidente

Sin embargo, no piensan igual algunos aficionados que, junto a sus hijos, se dirigían poco antes del inicio del choque, a sus puertas de acceso al coliseo blanco. Tanto Antonio Pérez, como Álex Acedos y Manuel Gómez votarían de nuevo a Florentino Pérez como presidente de la entidad que son socios. "Lo haría hasta que dejara de presentarse", apuntaba a EL MUNDO Manuel Gómez.

Tampoco comulgan con la crítica a través de pitos a su equipo pese a que su temporada fuera "una vergüenza". "Nunca pito a mi equipo", explicó Pérez con sus 45 años de edad y los mismos de socio a este periódico. "¿Pitar? No", respondía por su parte Álex Acedos, mientras que Manuel Gomez mantenía que "nunca había pitado a los jugadores" y que tampoco lo haría a su presidente.

Pero dentro del estadio muchos no pensaron como ellos. El resultado ante el Real Oviedo era lo de menos. Sin nada en juego, el Bernabéu era un juicio y los juzgados estaban en el césped y en el palco. Los jugadores, sin lugar a dudas, fueron declarados culpables y Mbappé, condenado sin paliativos. El partido, por cierto, lo ganó el Madrid.

Muere a los 22 años el árbitro Ismail Bouissa, del comité de Ávila: "Deja un vacío imposible de llenar"

Muere a los 22 años el árbitro Ismail Bouissa, del comité de Ávila: “Deja un vacío imposible de llenar”

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Ismail Bouissa, un joven colegiado del Comité de Árbitros de Ávila, ha fallecido a sus 22 años. De ascendencia marroquí, se desconocen las causas de su muerte, aunque todo apunta a que se debe a causas naturales.

El Comité de Árbitros de Castilla y León publicó un pequeño comunicado en redes sociales donde lamentaban su fallecimiento y "muestran todo el apoyo a su familia, compañeros y amigos".

Clubes como el CD Numancia o el UD Santa Marta han mostrado su apoyo en redes sociales, aunque el Deportivo Arenas, club al que solía arbitrar frecuentemente, quiso dedicarle un post:

"Hoy el fútbol abulense está de luto. El Deportivo Arenas C.F. quiere mandar un abrazo enorme a la familia y amigos de Ismail Bouissa, un árbitro joven que luchó hasta el final y que deja un vacío imposible de llenar. En cada campo, en cada partido, en cada silbato... su recuerdo seguirá presente. Mucho ánimo a todos los compañeros del arbitraje".

El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

Juicio en el partido de la amargura. El público del Bernabéu dicta sentencia este jueve tras la sucesión de escándalos en un vestuario dividido, la decepción por una temporada frustrante y la insólita comparecencia de un presidente que denuncia una confabulación contra el madridismo.

Después de la derrota en el Camp Nou y del segundo título consecutivo del Barça en la Liga, el equipo de Álvaro Arbeloa teme una bienvenida hostil, como aquella en el encuentro ante el Levante. El el palco también recelan con una escala alta de decibelios.

En el aspecto meramente deportivo, la cita contra el Oviedo queda en un segundo plano, uno juega con la decepción de perder el campeonato, y el otro, con la certeza de la pérdida de categoría. El morbo radica en conocer cómo el estadio responde ante la indolencia de unos jugadores señalados por sus peleas y escaso compromiso con el grupo. Muchas miradas se dirigirán hacia Tchouaméni tras su enfrentamiento con Valverde, que acabó con el uruguayo en un hospital y fuera de los terrenos de juego por dos semanas por un traumatismo craneoencefálico.

Pero el más esperado es Kylian Mbappé, tras su escapada a Cerdeña y su ausencia en el duelo contra el Barcelona por su dolencia muscular. El francés se ha entrenado con el grupo en las dos últimas jornadas y, salvo cambio imprevisto, estará listo para recibir al colista de Primera. Otra asunto es si Arbeloa cree oportuno colocar al máximo goleador del equipo en el 11 titular. En la conferencia de prensa del miércoles no despejó las dudas: «Kylian tendrá minutos para demostrar su compromiso con el club y a pesar de esas cuatro tarjetas intentar jugar estos tres partidos que quedan».

El técnico insistió en que no quiere hablar sobre su futuro y la previsible vuelta de Mourinho y, una vez más, apeló a la unidad del grupo: «Siempre he dicho que el Madrid es más fuerte cuando su afición y el equipo están juntos. Así ha sido durante la historia, somos una familia. Siempre volvemos, el Madrid siempre vuelve».

Arbeloa también incidió en que a pesar de las últimas derrotas no se puede tirar la toalla. «La exigencia es muy grande, no nos conformamos nunca. Perder duele, más que a otros clubes. Volveremos a ganar con el apoyo de nuestra afición. Hay una doble vara de medir, siempre ha estado ahí. Llevamos dos años sin títulos, otros llevan muchos más. ¿Cuántos han ganado las Champions que tenemos nosotros? Y se pone en tela de juicio la estabilidad del club. Pero el socio no es tonto, entiende y le duele este maltrato», exclamó.

Para el penúltimo partido de la temporada en el Bernabéu (la clausura será el día 23 ante el Athletic) será duda Dean Huijsen, recientemente recuperado de una gripe. Carvajal, que ha superado la lesión producida por un golpe en un dedo de un pie, podría disponer de algunos minutos. La despedida aguarda al capitán y referente de la cantera.

El Madrid tendrá enfrente a otro equipo depresivo. El colista Oviedo afronta los tres últimos partidos sabiendo que ya ha descendido de categoría. En su primera visita al estadio del Madrid en los últimos 25 años, intentará dar una alegría a su afición. Un asunto de orgullo y respeto. «Quedan tres partidos y representamos a un club muy prestigioso y a una hinchada muy fiel, hay que tratar de ganar en el Bernabéu para mitigar esa tristeza. Se merecen todo por el respaldo permanente a los jugadores», señaló el técnico Guillermo Almada.

El mensaje de la carta de Riquelme a Florentino, entre el halago y la advertencia: "He de dejar claro que cumplo con todos los requisitos"

El mensaje de la carta de Riquelme a Florentino, entre el halago y la advertencia: “He de dejar claro que cumplo con todos los requisitos”

Guante de seda y puño de hierro. Enrique Riquelme, propietario de Cox, ha tardado poco más de 24 horas en responder al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, de manera firme pero respetuosa tras ser aludido de manera indirecta en su rueda de prensa del martes en Valdebebas. Uno de los "niños", como despectivamente se refirió a él el máximo mandatario blanco, ha utilizado la carta como medio de contestación a las veladas acusaciones de que querían "quitar el Real Madrid a sus socios".

Desde un foro de un diario mexicano, el empresario bromeaba este miércoles con el presentador sobre la posibilidad de aspirar a la presidencia del Real Madrid. "No sé si se hizo noticia por eso o porque tengo acento mexicano", bromeó poco antes de anunciar que había enviado una misiva abierta al actual máximo mandatario blanco. "Como madridista, siempre estaré disponible para el Real Madrid", ha añadido en esa cita.

En la aludida carta, de poco más de 500 palabras, el alicantino ha viajado desde el halago hasta la advertencia, la amenaza velada. No se ha arredrado un joven de 37 años ante el poderoso empresario de casi 80. "Dirijo una empresa de 170.000 trabajadores y un volumen de negocio de 50.000 millones de euros", se jactaba Florentino el martes ante una sala de prensa en Valdebebas abarrotada. Eran los viejos trucos de boxeador veterano, golpear primero y exhibir músculo.

No le han servido frente al pujante púgil que viene de cerrar una operación de 4.000 millones de euros tras comprar la filial mexicana de Iberdrola, que ha multiplicado el valor de su compañía hasta situarla en un valor de 1.000 millones. Desde el país americano ha mandado su nota el empresario. Su comunicado y su advertencia. Sus halagos y sus peticiones. En ese territorio se ha movido el mensaje del posible candidato a la presidencia del Real Madrid en este adelanto electoral que anunció el presidente.

Reproducción de la carta que el empresario Enrique  lt;HIT gt;Riquelme lt;/HIT gt; ha enviado al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez DEPORTES, FUTBOL

Reproducción de la carta que el empresario Enrique lt;HIT gt;Riquelme lt;/HIT gt; ha enviado al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez DEPORTES, FUTBOLMUNDO

"Estimado Presidente, permítame trasladarle, antes de cualquier otra consideración, mi más sincero respeto y agradecimiento por todo lo que usted ha representado para el Real Madrid durante estas últimas décadas". Lo dice el socio número 43.858 del Real Madrid Club de Fútbol, una persona aficionada al club blanco desde pequeño. Alguien que también sabe apreciar las bondades conseguidas y enumeradas en Valdebebas por el mandatario blanco. El mejor club del siglo XXI, siete Champions y siete Ligas (menos otras siete "que le robaron" según el presidente), una de las mejores marcas mundiales y, como escribe Riquelme, "la entidad deportiva más admirada del mundo".

Lanza el joven, no se sabe si con segundas o con primeras, que entiende perfectamente que "cualquier decisión que adopte estará guiada por su amor al Real Madrid y por su deseo de proteger la institución". Tenía Florentino tres años más de mandato, las últimas elecciones celebradas en enero de 2025, en las que no había más candidatos, así se lo permitían. Sin embargo, el máximo mandatario blanco ha querido adelantarlas "para defender a los socios del Real Madrid". Pero dice Riquelme que en estos momentos el "madridismo merece tiempo, serenidad y reflexión".

Tiempo y reflexión

Tras los halagos, comenzó el texto a virar hacia la petición de tiempo que el candidatable cree imprescindible para fomentar "la participación real de los socios y madridistas del futuro". "Nuestro Club, tras casi veinte años sin un proceso electoral participativo donde se convoca a los socios a construir juntos el Real Madrid, mantiene unos plazos reglados que no se corresponden con el fomento de la participación y escucha que requieren las democracias modernas", escribe. Y lo cierto es que los estatutos del club, tan pronto se publiquen las elecciones en el Tablón de Anuncios del club y dos periódicos de Madrid, conceden tan sólo 10 días para presentar las candidaturas. "Los socios, repartidos por toda España y en el extranjero, merecen tiempo y sosiego para debatir con calma el futuro del Real Madrid", apunta.

Así, Riquelme pide a Florentino un diálogo para tener la posibilidad de acordar "un proceso más amplio" para realizar un proceso más "transparente e innovador" que permita asegurar "otros veinte años de estabilidad, liderazgo y grandeza para el Real Madrid". Lo hace, además para garantizar "la unidad del madridismo" como "el mejor legado para el futuro del Real Madrid".

La advertencia

Pero, entre halagos y peticiones, Riquelme se hace mayor dentro del propio texto y se quita la etiqueta de "niño" que le puso Florentino. "He de dejar claro, para evitar insinuaciones que desvíen el objetivo último de esta propuesta de diálogo y unidad, que cumplo con todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura", escribe alguien que posee el 65% de Cox según la CNMV, lo que supone unos 600 millones de euros de una compañía cuya acción se ha estabilizado por encima de los 10 euros. Muy por encima de los 187 necesarios como aval personal que marca el artículo 40 de los estatutos del Real Madrid, así como los 20 años de socio, requisito que también cumple.

Riquelme sueña y ha soñado con presidir el Real Madrid, como dijo en una entrevista que concedió a la Cope en 2021. Un objetivo que pudo parecer inalcanzable en algún momento, pero que hoy ya no resulta una quimera. Florentino ha querido ningunear como rival y le ha retado en la arena. "Veremos si recogemos el guante los próximos días y da tiempo a hacer algo que tenga sentido y siempre lo haré pensando en lo mejor para el Real Madrid", ha dicho en el foro. Los requisitos los cumple, falta saber si también tendrá los apoyos.

¿Podrá Florentino fichar a Mourinho o renovar a Vinicius en pleno proceso electoral?

¿Podrá Florentino fichar a Mourinho o renovar a Vinicius en pleno proceso electoral?

Más allá de la esperpéntica rueda de prensa de Florentino Pérez, dos cosas han trascendido entre los ataques del presidente del Real Madrid: va a convocar elecciones y él va a presentar su candidatura para "defender a los socios". La pregunta que deja esta convocatoria es la maniobrabilidad que tendrá el club para obrar, por ejemplo, en el mercado y afrontar las operaciones que tenga pendientes como la de afrontar la vuelta de José Mourinho o la renovación de Vinicius Junior.

Lo primero que hay que fijarse es en los plazos. El proceso electoral del Real Madrid viene regulado en el artículo 40 de los estatutos sociales del club. Hay cuatro supuestos para su realización que son final del mandato, decisión del presidente, dimisión o inhabilitación o moción de censura. En este caso estaríamos ante el segundo supuesto ya que el mandato de Florentino Pérez terminaba en 2029.

Ahora, la Junta Electoral tiene dos días para iniciar el proceso electoral, que lo hará tras "anunciarse en el tablón de anuncios dispuesto al efecto en la sede social y publicarse en, al menos, dos periódicos de Madrid". Pasadas estas 48 horas se inicia un proceso de 10 días naturales para la presentación de candidaturas en las que el elegible debe, principalmente, llevar más de 20 años de socio del Real Madrid y presentar un aval con su patrimonio personal de un 15% del presupuesto general de gastos del Club, es decir, unos 187 millones de euros.

La Junta Electoral comprobará las candidaturas al día siguiente a su presentación y, de ser rechazadas, estas tienen dos días para presentar un recurso. En el peor de los escenarios, este proceso podría durar máximo 13 días. Si sólo hubiera un candidato al término de ese plazo, éste resultaría automáticamente elegido, que es lo que le ha pasado a Florentino desde 2009. De haber dos o más, las elecciones se deberían producir en un máximo de 15 días agotado el plazo de la presentación.

Con lo cual, el club estaría inmerso en un proceso electoral que podría durar en torno a un mes. ¿Qué pasa entonces con el funcionamiento normal de la institución? Nada. El artículo 39 de los estatutos dice que "el Presidente y la Junta Directiva salientes continuarán en el pleno ejercicio de sus funciones hasta la toma de posesión del Presidente y de la Junta Directiva que resulten elegidos".

Vinicius Jr, en el clásico ante el FC Barcelona.

Vinicius Jr, en el clásico ante el FC Barcelona.EFE

Legalmente, Florentino Pérez y su Junta Directiva podrían afrontar durante este proceso tanto la contratación de José Mourinho como la renovación de Vinicius Junior, dos operaciones de decenas de millones de euros. Sólo la ética y el sentido común impedirían al presidente firmar estas 'hipotecas' de, dicen, tres años para el técnico, y cinco para el jugador, sin conocer si él estará en el cargo al terminar el proceso electoral.

Código de Comercio

"Los contratos que pudiera firmar el actual presidente tendrían, en principio, plena validez y eficacia jurídica, de modo que la candidatura entrante debería respetarlos en sus propios términos", cuenta a EL MUNDO Álvaro Gómez de la Vega de Jofre Sports Law. Únicamente cabría analizar si en dichos contratos se hubiera pactado alguna cláusula resolutoria vinculada a un eventual cambio en la presidencia o en la estructura de gobierno del club (haciendo una analogía con un cambio de control del Código de Comercio).

No obstante, la viabilidad de este tipo de estipulaciones es reducida, tanto porque podrían ser cuestionadas al interpretarse como cláusulas arbitrarias establecidas en beneficio exclusivo de una de las partes, como porque el mero relevo en la Presidencia del Real Madrid Club de Fútbol no equivale, con carácter general, a un cambio de control de la entidad.

En un mes pueden pasar muchas cosas y una de ellas, por ejemplo, es el comienzo del Mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá. El Madrid quería dejar cerradas ambas operaciones y quizás también alguna salida antes de esa cita. ¿Puede hacerlo Florentino? Sí. ¿Debe hacerlo? Eso ya depende de la conciencia de cada uno.