A Luis de la Fuente le están costando la salud cada una de las últimas jornadas de Liga. Ayer pegó un brinco mientras veía el Barça-Betis cuando Fermín se tuvo que retirar del campo. Y en la mañana de este lunes, el disgusto: el centrocampista, que era uno de los fijos para el Mundial, se lo pierde porque las pruebas a las que ha sido sometido son contundentes: rotura del quinto metatarsiano y derecho al quirófano.
Así lo ha hecho oficial el Barcelona poco después de que los servicios médicos del club hablase con los de Las Rozas. No hay margen de maniobra. El chico será operado en los próximos días y estará alrededor de seis-siete semanas de baja, algo que imposibilita su citación para el torneo, que comienza en menos de un mes.
No tendrá la misma suerte que Lamine, Nico o Mikel Merino, que si nada cambia, sí estarán en la lista que ofrecerá el seleccionador el próximo lunes. En estos tres casos, se trata de dolencias que son recuperables en un plazo razonable de tiempo, más sabiendo que el inicio es, a priori, cómodo para España (el primer partido es contra Cabo Verde el día 15 de junio y el segundo ante Arabia Saudí el 212).
Si bien Fermín no ha sido nunca para el técnico riojano un fijo, estos últimos meses le habían concedido tal condición. Estaba llamado a dinamizar el centro del campo y, ayudado por Flick, que lo había situado ahí en los últimos partidos, se presentaba como la alternativa a Nico Williams en la parte izquierda del ataque de la campeona de Europa.
De la Fuente, ahora, reza para que en los partidos que quedan (la final de la Conference League, donde está Yeremi Pino en el Crystal Palace), la final de la Champions (donde estarán Zubimendi, David Raya y Fabián) y, especialmente, la última jornada de Liga, a disputar el próximo sábado, no haya más percances.






