La explosión definitiva de Ferran Torres, máximo goleador español en 2025

La explosión definitiva de Ferran Torres, máximo goleador español en 2025

Actualizado Lunes, 24 noviembre 2025 - 19:00

Ferran Torres está destapando en la segunda campaña de Hansi Flick al frente del Barça un asombroso instinto asesino ante la portería contraria. Del Tiburón siempre se ha valorado su capacidad para combinar juego en tareas ofensivas y romper las defensas rivales, pero las cifras anotadoras podrían considerarse como más que discretas para alguien con tanta calidad. El técnico, no obstante, parece haber dado con la tecla para que las cosas sean muy diferentes. A lo largo del año natural 2025, Ferran se ha consolidado como el máximo artillero español en las cinco grandes ligas europeas. De momento suma 23 goles en todas las competiciones, por delante de Lamine Yamal (18) y Mikel Oyarzabal (17).

Todo parece fluir a las órdenes de Flick y esa confianza se entiende mejor al calor de los datos. Mientras con Xavi Hernández, Ferran tuvo que conformarse con 25 goles en 113 partidos, con el alemán ha multiplicado su rendimiento: 28 tantos en 60 encuentros.

El curso pasado, Ferran ya firmó los mejores registros de su carrera, con un total de 19 goles en 45 partidos, y esa voracidad fue muy valiosa para que los suyos se alzaran con la Copa del Rey. En ese torneo hizo seis tantos en cinco encuentros, incluida la final, cuando forzó una prórroga que culminó con triunfo ante el Real Madrid.

Incrementando la media

En esa exitosa campaña, Ferran añadió a esos seis goles en la Copa 10 más en 27 partidos de Liga y tres en 11 de Champions. Sus números totales, 19 tantos en 45 citas, le permitieron firmar una media anotadora de 0,42 goles que, a estas alturas de la presente campaña, está superando con creces. Ahora mismo, lleva casi la mitad de los goles conseguidos el curso pasado, nueve, en estos momentos, en un tercio de partidos disputados (15).

Los dos tantos anotados el pasado sábado frente al Athletic le permiten atesorar siete en 12 encuentros de Liga, a los que hay que sumar además dos en tres duelos de Champions. Unos guarismos que le permiten presentar una media de 0,6 goles. Con el Manchester City, en la temporada y media que estuvo en la Premier, mientras, consiguió 11 tantos en 43 encuentros.

Sus buenas vibraciones ante la portería contraria, unidas al retomado gran rendimiento de Robert Lewandowski, le permiten al Barça afrontar el duelo frente al Chelsea en Stamford Bridge con claras aspiraciones de sumar una victoria que se ha resistido en las dos últimas jornadas. Frente al PSG cayeron a última hora por 1-2, mientras que ante el Brujas, hace casi tres semanas, en una noche de locura, no pudieron pasar de un 3-3.

Evitar la eliminatoria previa

Llevarse una victoria de su visita a Londres, frente a un rival que llega a este choque también con dos victorias, un empate y una derrota, tras firmar tablas por 2-2 con el Qarabag en la última jornada y caer por 3-1 en la primera frente al Bayern, les permitiría a los de Flick buscar una crucial escalada. No en vano, acabar entre los ocho primeros en la fase de liguilla permite clasificarse directamente para octavos y ahorrarse así una eliminatoria de desenlace incierto.

Para aspirar a ganar al conjunto blue, además del olfato anotador de sus puntas, el Barça dependerá también de retomar una solidez defensiva muy añorada hasta que Joan García regresó bajo los palos el pasado sábado. Wojciech Szczesny, cuya seguridad fue determinante la temporada pasada para sumar Liga, Copa del Rey y Supercopa de España, así como para plantarse en semifinales de la Champions, no había sido capaz de mantener la portería a cero en los nueve duelos que el ex guardameta del Espanyol ha tenido que perderse por lesión. El de Sallent, con intervenciones más que destacadas cuando el Athletic pudo ponerle a prueba, se empeñó en proclamar que la meta azulgrana vuelve a estar en muy buenas manos.

La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 16:33

El primer partido oficial del Barça en el Spotify Camp Nou, por mucho que el estadio esté aún lejos de ver el final de las obras y que uno de los goles, por ahora, permanezca cerrado al público, cómo no, despertó una expectación enorme. A pesar de que el precio de las entradas, 199 euros la más barata, provocó todo un aluvión de críticas entre los seguidores barcelonistas, ávidos de volver a pisar el recinto. Dos horas antes de que empezara el partido ante el Athletic, los alrededores eran ya todo un hervidero de gente.

Muchos aficionados optaron por esperar pacientemente, sentados en el suelo. Como en los grandes conciertos. Solo que, esta vez, pernoctó a la intemperie para asegurarse el mejor sitio. Entre ellos, por supuesto, muchos turistas. Visitantes de paso a los que no les importó tener que rascarse el bolsillo más de lo que muchos considerarían prudente para asistir a un evento único. Por eso, quizás, el camino hacia los accesos parecía un poco como pasear por las Ramblas. Incluso, con algunos lateros que buscaban hacer su agosto particular mientras repetían la cantinela etílica que ha acabado hasta por formar parte de la letra de una canción de Las Ruinas.

Dentro del estadio, es fácil observar cómo la tercera gradería, la parte de nueva creación tras verse el club obligado a mantener la estructura original, va tomando cada vez más forma. A principios de noviembre, unos testimoniales bloques de cemento marcaban dónde estará situada. Un par de semanas después, se les han sumando unos cuantos más. Allí es donde se inscribirá una de las frases que caracterizaba al antiguo estadio y que forma parte de la idiosincrasia azulgrana: Més que un club. La falta de cubierta, algo que se prolongará aún en el tiempo, hizo que más de uno cruzara los dedos para que las nubes que vestían tímidamente el cielo no aguaran un poco la fiesta. Los hados, esta vez, sonrieron a la grada. Otras veces, tal vez, no habrá tanta suerte.

Abuelos, padres e hijos

El ambiente festivo con el que se iba a vivir el partido entre el Barça y el Athletic se acentuó en los prolegómenos. Algunos aficionados estrenaron el campo representados por tres generaciones de su familia: abuelos, padres e hijos. Con un aforo máximo actual de 45.401 espectadores, el aspecto de las zonas que pueden albergar público, con el gol norte pendiente de recibir el visto bueno correspondiente, pese a no ser un lleno total, no desmereció el momento. La fiesta, además, debía completarse con un par de actuaciones musicales, a cargo de Figa Flawas tras el calentamiento y de The Tyets en el descanso. El himno fue también un momento emotivo: los encargados de interpretarlo, los miembros del Cor Jove del Orfeó Català, estuvieron acompañados por una pirotecnia que habría sido mucho más vistosa sin luz solar de por medio.

Los exteriores del Camp Nou.

Los exteriores del Camp Nou.JOSEP LAGOAFP

El saque de honor, guardado en secreto con celo extremo por el club, estuvo pensado para tocar la fibra sensible de los más de 140.000 socios que forman la masa social del club, a todas luces sus auténticos propietarios. En lugar de optar por algún artista de fama internacional o por ex futbolistas de paso estelar por el conjunto azulgrana, como se había especulado en los últimos días, se optó por dos de los socios con mayor antigüedad en el club, Juan Canela Salamero y Jordi Penas Iberri, quienes estuvieron también presentes en la inauguración del Spotify Camp Nou original, el 24 de septiembre de 1957. Hace ya 68 años.

El Barça vuelve al Camp Nou: 909 días de exilio entre retrasos y polémicas

El Barça vuelve al Camp Nou: 909 días de exilio entre retrasos y polémicas

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 19:04

Desde el 28 de mayo de 2023, cuando el Barça se impuso (3-0) al Mallorca, han pasado 909 días, casi 130 semanas, casi 30 meses, casi exactamente dos años y medio (2,49 años). El Barça pondrá fin hoy, ante el Athletic, a su exilio. Frente al conjunto que entrena Ernesto Valverde, los azulgrana, tras una espera que ha acabado por eternizarse mucho más de lo previsto en el tiempo, jugarán su primer partido oficial en un Spotify Camp Nou que ya cuenta con la licencia correspondiente a la fase 1B de las obras, pero en el que los trabajos para culminar un proyecto de tintes casi faraónicos estarán aún en marcha por lo menos durante todo el 2026. A estas alturas del año que viene, en principio, ya debería estar terminada la tercera gradería, la que permitirá que el recinto cuente con un aforo total de 105.000 espectadores. No obstante, estará aún pendiente de terminar la cubierta del estadio, cuya colocación podría no estar terminada hasta 2027.

Este paréntesis de dos años y medio, en el que el Barça se ha visto obligado a jugar partidos oficiales tanto en Montjuïc como en el Johan Cruyff, ha estado marcado por un buen número de polémicas y retrasos. En cuanto a este último factor, el retorno, en principio, estaba previsto para hace casi un año, coincidiendo con la fecha del 125 aniversario de la entidad azulgrana. Las obras, con todo, no estaban tan avanzadas como se suponía y, pese a que el club ha renunciado por el momento a ejecutar una serie de penalizaciones económicas pactadas con la constructora Limark, el estreno fue finalmente postergado. En teoría, esta misma temporada debería haber arrancado con el Spotify Camp Nou como estadio local para todos los azulgrana, con una primera puesta de largo de prueba, con aforo limitado, prevista para la disputa de la última edición del trofeo Joan Gamper, el pasado 10 de agosto ante el Como. Las licencias necesarias, en este caso, no llegaron a tiempo y, tras algunas especulaciones sobre una posible inauguración con la licencia 1A, para un aforo de 27.000 aficionados, se optó finalmente por esperar a tener la 1B (45.000), con la que es posible jugar tanto en la Liga como en la Champions.

Además de por múltiples retrasos, las obras del Spotify Camp Nou también se han visto envueltas en varias polémicas. Una de las primeras fue la revelación de presuntas irregularidades en la contratación de trabajadores por parte de empresas subcontratadas para llevar a cabo algunos de los trabajos. Incluso, llegó a señalarse que algunos de esos trabajadores dormían en plena calle, en los alrededores del estadio.

El pasado mes de septiembre, por otro lado, la Guardia Urbana detuvo las obras que se estaban llevando a cabo, instó a los operarios a abandonar el lugar y levantó acta debido a la vulneración de la licencia de obras concedida a Limark, que no permite trabajar en domingo, tal y como contempla la normativa vigente. La última de las muchas polémicas, en este caso, tiene que ver con el precio de las localidades para el regreso al estadio, en absoluto apto para todos los bolsillos. La preventa arrancó el lunes en el caso de los socios y de las localidades VIP, con un precio mínimo de 199 euros y máximo de 589, (las VIP que se mueven en un horquilla de entre 950 y 1.750 euros). Para el público la venta empezó el martes pasado.

Aparte de las polémicas y retrasos, está también la incertidumbre sobre cuál será finalmente el coste. Inicialmente, se solicitó una financiación a múltiples inversores de 1.450 millones de euros, que debían cubrir tanto el nuevo estadio, con un coste estimado de 1.070 millones, como el denominado Espai Barça, en el que se incluiría el nuevo Palau Blaugrana. El hecho de que las obras se hayan prolongado invita a pensar que el coste habrá experimentado también un sensible aumento sobre lo previsto, si bien no hay cifras oficiales.

El Barça regresa el sábado al Camp Nou tras dos años y medio de ausencia y con un aforo de 45.000 espectadores

El Barça regresa el sábado al Camp Nou tras dos años y medio de ausencia y con un aforo de 45.000 espectadores

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 16:16

El tan deseado estreno oficial del Spotify Camp Nou ya tiene fecha definitiva: el próximo sábado 22 de noviembre. El club azulgrana ya cuenta con la licencia 1B y, de esta manera, podrá jugar frente al Athletic Club que dirige precisamente un ex entrenador del conjunto barcelonista, Ernesto Valverde, a partir de las 16.15 horas con un aforo de unos 45.401 espectadores.

El entrenamiento a puertas abiertas del primer equipo del pasado 7 de noviembre ya fue una primera prueba de fuego y evidenció las muchas ganas que tienen los aficionados culés de volver a pisar el estadio, por mucho que las obras sigan aún en marcha. Sobre todo, con un partido oficial de por medio. Y el sueño está ya muy cerca de verse al fin cumplido.

La propia entidad que preside Joan Laporta anunció la consecución de la licencia a través de sus redes sociales con un mensaje cargado de alegría y optimismo. "Tornem a casa" ("Volvemos a casa") es la breve pero contundente frase que puede leerse sobre una imagen aérea del estadio en la que se enmarcan, además, tanto los escudos de ambos contendientes, el Barça y el Athletic como, en letras mayúsculas, la tan esperada fecha. "Hemos soñado con el regreso. Ahora lo vivimos. Volvemos a casa. Volvemos al Spotify Camp Nou", señalaba la entidad en el texto que acompañaba a la imagen.

Según ha explicado el propio club azulgrana a través de su página web oficial, la licencia de primera ocupación concedida, correspondiente a la fase 1B, "permite ampliar el aforo hasta los 45.401 espectadores" con una autorización que incluye toda la zona lateral y que se suma a la licencia ya concedida de la Fase 1A, que comprendía por su parte tanto la tribuna como el gol sur, zona esta última donde se ubica la nueva grada de animación.

Para saber más

La entidad, mientras, sigue trabajando para conseguir la licencia correspondiente a la fase 1C, que permitiría añadir también el gol norte y está también en conversaciones con la UEFA para conseguir que el próximo partido que jugará el equipo en casa, frente al Eintracht de Frankfurt, pueda disputarse en el Spotify Camp Nou, dado que, según insisten en su comunicado "se cumplen los requisitos necesarios".

Por ahora, se está a la espera de recibir una confirmación definitiva por parte del máximo organismo del fútbol europeo. En caso de recibir la correspondiente luz verde, el palco, según explicó el propio Joan Laporta una vez terminado el entrenamiento de puertas abiertas del pasado 7 de noviembre, podría ubicarse provisionalmente en la zona cubierta de la primera gradería, dado que la UEFA exige que esta zona esté convenientemente resguardada de posibles inclemencias meteorológicas.

La preventa de entradas del duelo entre el Barça y el Athletic ya está abierta para los socios del club, la de las entradas VIP debería estar abierta también este mismo lunes y la del público en general, mientras, se pondrá en marcha este martes a partir de las 16.00 horas. Teniendo en cuenta que las del entrenamiento abierto se agotaron, es muy previsible que la grada presente un aspecto inmejorable.

El Barcelona reina en la locura del Clásico

El Barcelona reina en la locura del Clásico

Actualizado Sábado, 15 noviembre 2025 - 21:08

El FC Barcelona cerró así la herida abierta la pasada temporada, cuando el equipo entonces dirigido por Alberto Toril rompió en este mismo escenario una racha de 18 victorias azulgranas consecutivas (1-3).

El partido arrancó con un ritmo vertiginoso. El Real Madrid avisó pronto con un gol anulado a Caroline Weir y un disparo al poste de Linda Caicedo que Cata Coll atrapó en segunda instancia. Tras ese inicio agitado, el Barcelona recuperó el control y encontró el peligro por las bandas.

Ewa Pajor fue la gran protagonista de la primera mitad con un doblete, culminando centros rasos de Claudia Pina y Caroline Graham (2-0). La delantera polaca pudo ampliar aún más su cuenta, pero le anularon dos goles antes del descanso.

En la segunda parte, el conjunto blanco tuvo la opción de meterse en el partido con un penalti cometido por Cata Coll sobre Athenea del Castillo, pero la propia guardameta detuvo el lanzamiento de Caroline Weir.

Ya en el añadido, con el Real Madrid volcado, Sydney Schertenleib robó un balón y definió con calma el 3-0, y Aitana Bonmatí cerró la goleada con el 4-0 que consolida al Barcelona como líder, ahora con siete puntos de ventaja.

La nota negativa para el conjunto azulgrana fue la lesión de Esmee Brugts, que tuvo que abandonar el campo en camilla en el minuto 70 con molestias en la rodilla derecha.

Cronología de la 'guerra' por Lamine: dudas, mentiras (o medias verdades) y traiciones

Cronología de la ‘guerra’ por Lamine: dudas, mentiras (o medias verdades) y traiciones

No fueron pocos los insultos y las palabrotas que se escucharon el lunes por la noche en la residencia de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Mientras los jugadores reposaban la cena, unos en los salones comunes y otros ya en sus habitaciones, los médicos y el cuerpo técnico de la selección no salían de su asombro al leer, y releer, el informe médico donde los doctores del Barça explicaban el «procedimiento invasivo de radiofrecuencia» que le habían hecho a Lamine Yamal esa misma mañana. Les habían pedido más datos hacía horas, cuando supieron del tratamiento con una escueta descripción, pero no fue hasta las 22.37 de la noche del lunes cuando leyeron, y releyeron, especialmente la frase final, donde se recomendaba reposo «entre 7-10 días».

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«¿Y qué hacemos nosotros con eso?», se preguntaban ayer en Las Rozas. La recomendación era en realidad una amenaza. Si no se cumplen las prescripciones médicas y el jugador recae... «No había otra salida», insisten fuentes de la Federación, que comunicaron ayer por la mañana la desconvocatoria de su estrella para los partidos donde se decide la clasificación para el Mundial. Ni más ni menos. Era el colofón a dos meses de guerra entre la selección y el Barça a cuenta de una lesión en cuyo origen no se ponen de acuerdo. La historia es tal que así.

Lamine llega a Las Rozas el 1 de septiembre. Normalidad. Juega en Bulgaria el día 4 y en Turquía el día 7, completando su mejor partido de la temporada (hasta que jugó ante el Brujas la semana pasada). El lunes 8 regresa a Barcelona. Tras una semana de aparente normalidad, habiendo entrenado en al menos una ocasión con su equipo, el sábado 13 Hansi Flick, técnico del Barça, sale muy enfadado con De la Fuente. «Es una pena. Ya se fue de aquí con dolor. Le dieron analgésicos y jugó 73 y 79 minutos. Y entre los partidos no entrenó. Eso no es tener cuidado con los jugadores», dijo, enfadado por una lesión descrita así en el comunicado médico del Barça: «El jugador presenta molestias en el pubis que le impiden entrenar y jugar a día de hoy».

La sorpresa en la selección fue grande. Durante los días que pasó con el grupo, no refirió dolor alguno en el pubis. Habló siempre de molestias en la espalda, y por ellas recibió un analgésico por vía intramuscular (un pinchazo en el culo) para el segundo partido. Esa es la laguna principal que desde la Federación observan en toda esta historia. Si Lamine volvió el lunes 8 a Barcelona sin haber dicho nada del pubis, entrenó, al menos una vez, entre el martes 9, miércoles 10 y jueves 11, si incluso rodó un anuncio publicitario ese miércoles... ¿dónde aparece la lesión en el pubis? Así se queda la cosa (de momento).

Lamine Yamal, en su último partido con España.

Lamine Yamal, en su último partido con España.AP

El día 28 de septiembre, Lamine reaparece ante la Real sociedad. Han sido, pues, 15 días de baja (tomando como inicio el 13, el día del parte médico del Barça). El 1 de octubre, el extremo juega contra el PSG y, dos días más tarde, el 3, De la Fuente le convoca, respondiendo de paso a Flick: «Me extraña que diga eso habiendo sido seleccionador, esperaba algo más de empatía», dice el riojano. Pero tres horas después de esas palabras, el Barça emite otro comunicado médico. «Lamine ha recaído de sus molestias» y filtra que estará entre dos y tres semanas de baja. La noche anterior, la del 2 de octubre, en las conversaciones habituales entre los médicos del equipo nacional y de los clubes, ni una palabra sobre esas molestias. En la Federación intuyen la mentira, pero no lo explicitan, pues la naturaleza misma de la pubalgia hace muy difícil esa vía.

La recuperación, entre dos y tres semanas, se sustancia en dos, y Lamine juega unos minutos contra el Girona el día 18 de octubre. Desde ese día, participa en todos los partidos disputados hasta ayer, y marca cuatro goles, y vuelve a ser, a ratos, el Lamine deslumbrante, ruptura con Nicki Nicole mediante e ignorando todos los comentarios a su alrededor. Así que De la Fuente le llama. El Mundial está en juego. Y el Barça responde como responde, con ese tratamiento «invasivo» sin consultar a la Federación el día en que el jugador debía concentrarse y con ese informe médico donde se «recomienda» un reposo de 7-10 días.

«No me parece muy normal lo que ha pasado. Nunca había vivido una situación similar», dijo ayer Luis de la Fuente, mordiéndose la lengua porque el horizonte es el que es. Cuando se cierre esta concentración, hasta marzo todo quedará dormido. Eso si la selección logra el billete para el Mundial, porque si no, el lío sí que puede ser morrocotudo. Será el momento de la diplomacia pensando en ese Mundial del próximo verano, donde España va a necesitar a su máxima estrella y donde quizá Adidas, la marca que tiene en Lamine a su máxima figura, no sea tan neutral como hasta ahora. Esa diplomacia en Las Rozas, por cierto, debería estar en manos de Aitor Karanka. Aunque el que dio el primer paso ayer fue Rafael Louzán, el presidente de la Federación, hablando de "no avivar la polémica".

El Barça se reencuentra con el Camp Nou dos años y medio después ante 21.000 aficionados

El Barça se reencuentra con el Camp Nou dos años y medio después ante 21.000 aficionados

Actualizado Viernes, 7 noviembre 2025 - 12:45

Los seguidores culés tenían ganas de volver al Spotify Camp Nou. Muchas ganas. Por eso no sorprendió que las 23.000 entradas —a cinco euros para socios y diez para el público general— se agotaran rápidamente para presenciar en directo el entrenamiento abierto del Barça de Hansi Flick. Finalmente, 21.795 personas acudieron al estadio. Una hora antes del inicio, el público ya comenzaba a llenar las gradas, entre ellos numerosos niños que, con permiso de sus padres, se saltaron las clases para vivir la experiencia.

Estar de nuevo en un Camp Nou que va recuperando su forma, con un tercer graderío donde ya se asienta el cemento, era demasiado tentador como para renunciar. Y eso que la hora, las 11:00 de la mañana, no parecía la más propicia para un lleno.

Aunque era un entrenamiento, el ambiente tuvo la liturgia de un partido. Antes de que los jugadores saltaran al césped, la DJ habitual de los días de encuentro animó la espera desde la megafonía, mientras la mascota Cat recorría el lateral del campo. El speaker fue presentando a cada jugador, incluidos Pedri y Raphinha, que posaron para la foto de grupo pero no participaron en la sesión. Los nombres retumbaban en la grada, especialmente los de Ferran Torres y un Lamine Yamal que se ha convertido en el ídolo de los más jóvenes, presentes en masa con su camiseta.

Por ahora, el público se concentró en la zona del gol sur y el lateral de tribuna. La gran reapertura del Spotify Camp Nou, ya en partido oficial, podría reunir hasta 45.000 espectadores. El club maneja dos posibles fechas: el 22 de noviembre, ante el Athletic, o el 29 del mismo mes frente al Alavés, día que coincidiría con el 126º aniversario del Barça y marcaría justo un año desde la fecha inicial del retorno.

La presencia de Ter Stegen y García

En el césped, los jugadores se entrenaron con la rutina habitual. Tras una breve carrera, los porteros —con Ter Stegen ya ejercitándose con el grupo aunque sin el alta médica, y Joan García cerca de recibirla tras su lesión de menisco— trabajaron en la portería del gol sur. Mientras tanto, los jugadores de campo iniciaban los típicos rondos, herencia del legado de Johan Cruyff, ese sello que hizo del cómo una seña de identidad por encima del qué. Eric García, con una aparatosa máscara tras su fractura nasal frente al Brujas, y Andreas Christensen, ya recuperado de unas molestias, también participaron con normalidad.

En la recta final, el público celebró cada gol en los ejercicios ofensivos y aplaudió incluso los balones que terminaban en la grada. Como cierre simbólico, los futbolistas lanzaron voluntariamente varios balones al público, gesto que desató la euforia. Dos niños llegaron a saltar al campo para acercarse a sus ídolos, aunque fueron rápidamente interceptados por seguridad.

La despedida tuvo tintes de fiesta: el himno azulgrana sonó mientras los jugadores se retiraban al vestuario, acompañados por los cánticos de "¡madridista el que no bote!". La grada tardó en vaciarse. Era evidente que los culés habían echado mucho de menos su casa durante este exilio forzoso, que por fin está a punto de terminar.

El sistema defensivo de Flick, una grieta cada vez más grande

El sistema defensivo de Flick, una grieta cada vez más grande

Actualizado Jueves, 6 noviembre 2025 - 16:55

El segundo proyecto de Hansi Flick al frente del Barça necesita varios ajustes. En ataque, los números que tenía el equipo el año pasado a estas alturas del curso son mucho mejores que los guarismos que presenta esta temporada. Pero, si algo está perjudicando notablemente sus intereses, eso es su rendimiento defensivo.

Ahora mismo, está muy claro que la marcha de Íñigo Martínez al fútbol saudí supuso toda una sacudida de la que el entramado que forma la zaga culé está aún pendiente de recuperarse. No en vano, el promedio de goles encajados por partido que presenta el equipo, con una media de 1,33 tantos por duelo, es el más alto en lo que llevamos de siglo para el conjunto barcelonista.

Los propios futbolistas son muy conscientes de ello. Tras el empate con sabor a derrota frente al Brujas, Eric García, quien muy posiblemente será baja por precaución ante el Celta y lleva ya una férula en su nariz, fracturada tras su encontronazo con Vermant, lamentó una fragilidad que apenas les dejó disfrutar de su primera remontada.

Eso sí, el de Martorell también quiso dejar muy claro que las tareas destructivas son responsabilidad de todos los que están en el campo, no única y exclusivamente de los zagueros. Sin una presión organizada y un buen posicionamiento, todo se resiente.

La táctica del fuera de juego, esa que tan buenos resultados le dio a Hansi Flick, no está funcionando precisamente como antaño. Bien porque los rivales han encontrado la forma de hacerles daño o bien porque la forma de ejecutarla no es todo lo perfecta que desearía, ya son varios los contrarios que han sido capaces de contrarrestarla. En Bélgica, además, el alemán abroncó públicamente a Koundé por su aparente despiste en la acción que supuso el 1-0 para los locales.

El equipo, además, parece estar acusando especialmente la ausencia por lesión de Joan García. Wojciech Szczesny ha encajado 15 goles en los 8 partidos que ha disputado como relevo del ex guardameta blanquiazul en la portería barcelonista. Y aunque la gran mayoría de ellos poco hubiera podido hacer para evitarlos, e incluso fue capaz de pararle un penalti a Mbappé en el último clásico, lo cierto es que existe la sensación de que, con el arquero de Sallent bajo los palos, quizás las cosas habrían sido diferentes.

La ausencia de Joan García

No en vano, en sus primeros partidos oficiales como azulgrana ya dejó varias intervenciones aparentemente milagrosas que, incluso, permitieron a los de Flick llevarse por lo menos un punto de su visita a Vallecas. El guardameta polaco, quien tiene más que asumido que su papel es guardarle las espaldas a su compañero, ya ha señalado que está especialmente ilusionado con la posibilidad de colaborar en el crecimiento de un portero que, desde su punto de vista, puede estar entre los mejores del mundo.

Un portero capaz de parar lo aparentemente imparable y mejorar el rendimiento defensivo son clave para que el Barça de Flick retome la vistosidad y eficacia de la temporada pasada. En su presentación, el alemán aseguró que siempre se fijó mucho en Johan Cruyff, alguien que prefería ganar marcando un gol más que el contrario en un partido de locos en lugar de rascar un único tanto y encerrarse en la zaga para lograr el mismo objetivo. El germano lo demostró, por ejemplo, ante el Benfica, en la fase de grupos del año pasado (4-5) o ante el Real Madrid en casa en la Liga (4-3). Ahora, con todo, está por ver si el equipo será capaz de retomar esa forma de antaño.

Los lamentos del Barça por la fragilidad defensiva: "Hay que reaccionar, no queda otra"

Los lamentos del Barça por la fragilidad defensiva: “Hay que reaccionar, no queda otra”

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 23:30

El 3-3 cosechado finamente a domicilio ante el Brujas dejó mucho más contentos a los locales que a un Barça que, después de vencer el pasado fin de semana al Elche por 3-1, necesitaba un triunfo mucho menos taquicárdico para tratar de afianzar una reacción que no acaba de llegar del todo. Eric García lo dejaba muy claro nada más terminar el duelo en los micrófonos de Movistar Liga de Campeones. "Hay que reaccionar, no queda otra", lanzó el central azulgrana, quien se marchó del duelo con quizás algo más que una sospecha de tener la nariz rota tras un choque con un Vermant acelerado hasta el extremo en los compases finales de un encuentro.

"Creo que me ha roto la nariz", confesaría por su parte, abatido, el de Martorell, afianzado en el esquema titular de Hansi Flick y a quien esta circunstancia le obligará, como mínimo, a jugar con una cierta incomodidad durante un tiempo.

Una incomodidad que, dicho sea de paso, la zaga barcelonista en pleno no logra sacudirse del todo. "Nos están creando mucho peligro en los contraataques, con dos pases se plantan dentro del área. Es algo que tenemos que mejorar. El equipo ha reaccionado, pero, cuando empatas y a continuación vuelven a marcarte gol, es complicado", aseveró el defensa, quien quiso dejar claro que la responsabilidad no corresponde solo a la última línea.

"Atacamos y defendemos todos. Tenemos pérdidas que favorecen al rival y eso es algo que hay que tratar de minimizar", reflexionó un Éric García que lamentó además que, después de que el Brujas plantara prácticamente el autobús en tareas defensivas para frenar las acometidas azulgranas, el colegiado del duelo acabara mandando al limbo la que podría haber sido su última opción para rascar en el último suspiro la victoria. "Después de las pérdidas de tiempo que ha habido, con los cambios y todo, podría haber dejado el córner", lamentó el defensa.

"Hay cosas que tenemos que ajustar, lo sabemos, lo estamos trabajando, pero no siempre lo transmitimos al campo. Estamos débiles en la contra por temas de vigilancia, de presión arriba, cómo nos posicionamos atrás... Un poco de todo", analizó por su parte un Frenkie de Jong que también hizo un llamamiento a mejorar y fue terriblemente contundente con las comparaciones con el curso pasado. "Tenemos que dejar atrás el pasado, porque tampoco fuimos el mejor de Europa, no ganamos la Champions y encajamos demasiados goles", sentenció el centrocampista holandés. En su opinión, el reparto de puntos en Brujas fue sin duda una gran ocasión perdida.

"Es un partido que tendríamos que haber gando, pero obviamente tenemos que hacer las cosas mejor", zanjó. Un encuentro que, a su vez, tuvo un gran susto previo para los visitantes, después de que uno de los autobuses que llevaba a aficionados azulgrana al estadio se incendiara por una bengala encendida desde dentro del propio vehículo. Afortunadamente, pese a que el autocar acabó siendo pasto de las llamas, no hubo que lamentar que se produjeran heridos de gravedad.

Ni Lamine Yamal puede evitar el aquelarre al Barça

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 23:11

La extrema fragilidad que muestra el Barça hace que se antojen muy lejanos los momentos en que, a cada golpe como los que le asestó el Brujas, respondía con una remontada contundente, como un púgil que permite un derechazo a la mandíbula, pero no un segundo. Porque espabila y te machaca. Eso fue lo que hizo Lamine Yamal, emerger en el aquelarre para tirar con orgullo y magia de un equipo que se quiebra con suma facilidad. [Narración y estadísticas: 3-3]

Hansi Flick no encuentra ese gen que la temporada pasada hizo que avanzaran en Champions pisando los huesos de los rivales que se cruzaban en su camino. Cierto es que no está Raphinha ni Lewandowski, que cada balón que tocaban era gol, que Lamine empieza ahora a olvidarse del dolor y a dar chispazos para recuperar su magia y que ha perdido al capitán napoleónico en la defensa que era Iñigo Martínez. En la reinvención, el alemán está viviendo una travesía casi humillante.

No le permitió ni un respiro el Brujas porque conocía perfectamente sus debilidades. La línea adelantada de una zaga poco contundente es un caramelo para extremos veloces como Carlos Forbs. Seis minutos tardó en dar un paso adelante el lateral Sabbe y lanzar a la carrera al portugués, quebrando a Balde y poniendo la pelota al punto de penalti para que Tresoldi batiera a un desahuciado Szczesny. El varapalo provocó que Flick convocara una cumbre en la banda para buscar cómo poner freno a algo que todo el estadio entendió que era una estrategia ganadora de los belgas.

Sin embargo, en dos minutos Ferran empató el partido en una jugada casi calcada. Fermín burló su línea de zagueros y le entregó un pase que, a bocajarro, el valenciano, sin vigilancia, mandó al fondo de la portería. Pareció entonces que el Barça entraba en calor y encerraba a los belgas. Estrelló Fermín un latigazo cruzado con la zurda en el poste y Rashford se sumó al acoso, y los errores, mandando por encima del larguero un remate prometedor.

Tanto se volcaron los azulgranas, y con tan poco acierto, que se olvidaron de que el partido también se jugaba en la otra mitad del campo. Con todos los futbolistas arrimados a la frontal, el Brujas armó una contra como si fuera un pinball y dejó solo, otra vez, a Carlos Forbs para, en velocísima carrera, batir a Szczesny.

Antes de los 20 minutos, el Barça perdía y las sensaciones de que Lamine Yamal empezaba a ser reconocible, que Fermín sigue con el colmillo afilado, no eran suficientes y que Koundé estrelló un remate en el travesaño. El Brujas estaba cómodo y explotaba su capacidad de inquietar, aunque de ese estado le pudo sacar al filo del descanso Ferran, a quien Lamine dejó solo ante el guardameta Jackers sin que lograra hacer el empate. Al Barça le estaban saliendo muy caros los errores en su campo y las imprecisiones en el área de los belgas.

A la vuelta del vestuario, un remate del lateral diestro Seys recordó que hacía falta espabilar. Fue entonces cuando Lamine Yamal demostró que el mal de amores siempre puede ser un estímulo. Con la pubalgia aparcada, se echó el equipo a la espalda intentando diabluras, encarando y buscando el hueco para armar un chut. Suya fue la mejor ocasión, cuando estrelló en el cuerpo del portero belga un rechace cazado a un tiro de Rashford. El empuje aún les duró a los azulgranas para que Éric García saliera de la cueva, se acercara al área y soltara un obús que se estrelló en el travesaño. Tres palos llevaban y tenía que llegar la recompensa.

Solo Lamine Yamal podía metérsela en el bolsillo. Agitó su varita y arrancó en un eslalon infinito sorteando un bosque de piernas en el área hasta que Fermín, con un taconazo, lo encontró para que lograra el empate. A punto estuvo de no durarle ni un minuto, porque Forbs volvió a romper a la defensa y, encarando a Szczesny, falló. Su error lo arregló enseguida marcando el tercero, otra vez haciendo añicos la línea culé. No hay manera de ajustar al equipo para minimizar tanto riesgo.

Buscó Lamine, de nuevo, arreglarlo. Primero, con un disparo de rosca que llevaba su copyright y salvó Jacksers, pero el desastre lo pudo agrandar Anthony Taylor cuando vio penalti de Balde a Forbs. Lo enmendó el VAR, pero aún apareció la joven estrella para inventarse un centro que tocó Tzolis para envenenarse y darle al Barça un punto. De nuevo el videoarbitraje salió al rescate de una pifia de Szczesny.