El ex jugador del Barça Audie Norris denuncia un intento de robo en Barcelona: "¿Dónde está la seguridad? Si hubieran llevado un cuchillo..."

El ex jugador del Barça Audie Norris denuncia un intento de robo en Barcelona: “¿Dónde está la seguridad? Si hubieran llevado un cuchillo…”

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El ex jugador del FC Barcelona Audie Norris, uno de los referentes históricos del baloncesto azulgrana y actual embajador del club, ha denunciado en su cuenta de X haber sido víctima de un intento de robo en Barcelona. El incidente ocurrió este martes por la noche, alrededor de las 23.00 horas, en el aparcamiento de la estación de Estación de Sants, uno de los principales nodos de transporte de la ciudad.

Según relata el propio Norris en un mensaje, dos individuos intentaron robarle. Uno de ellos le roció la parte trasera de la chaqueta con un líquido, mientras el otro se acercaba con la excusa de ayudarle a limpiarse. El objetivo era distraerlo para sustraerle sus pertenencias. Sin embargo, el ex jugador sospechó de la maniobra, logró zafarse, entrar rápidamente en su vehículo y abandonar el lugar sin que le robaran nada.

El estadounidense expresó su preocupación por la falta de presencia policial o de seguridad privada en la zona en ese momento. "Si hubieran tenido un cuchillo, habría acabado muy mal", lamentó, subrayando que ni siquiera alguien con su complexión física se siente tranquilo caminando por la ciudad.

"Anoche, en estación Sants en Barcelona, fui al parking a recoger el coche y 2 hombres intentaron atracarme. Primero me echaron spray en la chaqueta por detrás otro vino con excusa de limpiarme. En realidad, querían robarme, logré escapar, entrar al coche y cerrarlo y me fui", cuenta Norris.

"No había policia ni seguridad, eran las 23 h de la noche. Si hubieran tenido un cuchillo hubiera acabado muy mal esta historia. Dónde está la seguridad en Barcelona? Ni siquiera un hombre grande y fuerte como yo puede andar tranquilo por la calle", añade el ex jugador en un segundo mensaje al que sigue un tercero en el que muestra la chaqueta manchada por los cacos.

Por el momento, los Mossos d'Esquadra no tienen constancia oficial de los hechos, ya que no se ha presentado denuncia.

El enfado de Flick: "¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello"

El enfado de Flick: “¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello”

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Hansi Flick acabó el partido en el que el Barça se midió al Girona en Montilivi muy enfadado con la acción del 2-1. Incluso, cuando Míchel fue a saludarlo, le comentó que no le parecía correcta la forma en que los locales habían anotado el que sería el tanto de la victoria. Es más. En cuanto Soto Grado señaló el final, tanto él como varios de sus jugadores fueron a pedirle explicaciones. Con todo, el germano no quiso escudarse en ello para justificar lo que, a su entender, fue otra noche para olvidar del equipo. "Le pregunté si pensaba que era falta, y me dijo que no", se limitó a explicar el alemán acerca de su conversación con el colegiado. Incluso, aseguró que no acudiría a la caseta para pedirle más explicaciones. La espinita, eso sí, no podía sacársela del todo.

"¿Cómo lo viste tú? ¿Es falta o no? Para mí también, pero ya está", aseveró el técnico azulgrana cuando uno de los periodistas le preguntó por la acción en la sala de prensa. "Si hubiéramos jugado bien, quizás hablaría más sobre ello, pero no quiero que sea una excusa. Tenemos que jugar mejor y volver a nuestro mejor nivel", abundó un Flick que ya había dejado clara su postura en el arranque de su comparecencia. "No quiero hablar de eso. La situación que ha pasado antes del segundo gol es algo que creo que todos hemos visto, pero hemos tenido muchas ocasiones que no hemos sabido aprovechar y hemos defendido muy mal en las transiciones", apuntó el entrenador barcelonista al principio de su intervención.

"Le daré dos días de fiesta al equipo, para que hagan un reset. Tenemos que luchar por volver a nuestra mejor versión y tenemos que pelear por recuperar el primer puesto", recalcó un Flick que confía en que podrán darle la vuelta a la situación. "Creo que están cansados, quizás es normal. Necesitábamos mas control y cometer menos errores. partido diferente. Tuvimos ocasiones, fallamos un penalti y tal vez no estuvimos lo bastante frescos, ha que tener hambre para ganar", insistió un Flick que admitió la trascendencia del partido tras lo ocurrido en la Copa.

"Tras la derrota ante el Atlético, era importante ganar, no lo hemos conseguido y todo el mundo está decepcionado, pero lucharemos, seguro. Tenemos tiempo para volver a estar arriba, vienen dos semanas sin partido entre semana y eso nos vendrá bien para entrenar bien y que los jugadores tengan descanso. Seguro que el miércoles volveremos con otra mentalidad diferente", apuntó el entrenador del Barça. "No hemos mostrado lo que somos, podemos jugar mejor. Recuperaremos pronto a Pedri y Gavi. Cuando todos estén disponibles, todo será diferente y a ver si podemos jugar a otro nivel", abundó

"Encajamos demasiados goles. No voy a quejarme, no voy a poner excusas. A veces no hacemos bien nuestro trabajo y no estoy contento con el nivel que hemos dado", sentenció Flick. "Me parece falta, porque lo pisa, pero no son decisiones que podamos controlar. Tenemos que centrarnos en nosotros mismos, porque no hemos estado bien", le secundó Gerard Martín.

"Atrás hemos sufrido mucho, no hemos estado bien en muchas facetas defensivas. Sabemos que nuestro estilo es arriesgado, pero creemos en él, es innegociable, aunque es verdad que hay que mejorar cosas. No tenemos que bajar en intensidad ni en concentración, porque es cuando podemos sufrir.", apostilló.

"Todo el mundo lo ha visto, no voy a opinar. La gente sabe lo que ha pasado. Desde dentro, no hemos podido hacer nada, pero no hay que meterse con el árbitro. Tenemos que mejorar nosotros y la verdad es que hemos jugado un mal partido", apuntó por su parte en DAZN un Pau Cubarsí que se erigió en inesperado goleador azulgrana. "Nos ha faltado un poco de todo. Hay que hacer autocrítica y mejorar. Ahora, se trata de descansar, tomar aire y ponernos las pilas", agregó.

"En directo no lo vi bien, pero he tenido la suerte de verla repetida y, para mí, es falta, Jules llega primero al balón. Sorprende que no le llamen del VAR, porque el árbitro se puede equivocar, es una acción rápida, pero son cosas que pasan, que no podemos controlar", zanjó también por su parte un Joan García que acabó siendo reconocido como MVP del duelo. Un reconocimiento de sabor agridulce a causa de la derrota.

El Barcelona firma otra noche horrorosa en Girona y cede el liderato al Real Madrid

El Barcelona firma otra noche horrorosa en Girona y cede el liderato al Real Madrid

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El Barça perdió doblemente en Montilivi. Por un lado, cayó por 2-1 ante un Girona que fue capaz de remontar el primer tanto del duelo, obra de Cubarsí, por medio de Lemar y Fran Beltrán. De nada les sirvió a los barcelonistas quejarse de una posible falta sobre Koundé que lo dejó fuera de la acción. El tanto subió al marcador y certificó lo que ya planeba sobre sus cabezas con el momentáneo empate: la recuperación definitiva del primer puesto de la tabla por parte del Real Madrid de Arbeloa. Una derrota que, aunque no fue tan batacazo como el firmado ante el Atlético en la Copa, evidencia que los de Hansi Flick no pasan ahora por un buen momento. Los problemas, además, podrían acumulársele al germano, con una más que previsible lesión de un Eric García que este curso es fundamental en sus planes.

Si el duelo se fue al descanso con 0-0 en el marcador no fue precisamente porque los dos contendientes no pusieran de su parte para lograr que se movieran en un sentido u otro. El Barça fue el que tuvo las ocasiones más claras. Sobre todo, con dos balones que Raphinha, recuperado este mismo lunes para la causa tras unas molestias fisicas, y Lamine Yamal estrellaron en el marco de la portería de Gazzanigga. Especialmente doloroso, para los barcelonistas, fue la opción marrada por el de Rocafonda. Al filo del descanso, tenía un lanzamiento desde los 11 metros después de que Blind cometiera un penalti tan ahorrable como claro tras pisar a Olmo en el área de los locales, en una acción precisamente engendrada por el joven crack azulgrana.

Ese penalti desaprovechado fue, en gran parte, la constatación de que que a Lamine no le acababan de salir las cosas sobre el césped, por mucho que buscara una y otra vez mutar su suerte. Mucho antes, en los primeros compases del duelo, ya había tenido un uno contra uno con el meta del Girona en el que no acertó a enviar tampoco el balón al fondo de la red. La jugada, de hecho culminó con una parada a decir verdad bastante cómoda de Gazzanigga. Los de Míchel, por su parte, también sumaron varias incursiones hacia la portería de un Joan García que no acabó de verse exigido seriamente por sus rivales. Y, cuando ocasionalmente debía intervenir, lo hacía transmitiendo su habitual seguridad. La velocidad de Vanta, quien no acertó a rematar por milímetros un muy buen centro de Bryan Gil, amenazó una y otra vez a los azulgrana con la posibilidad de hacerles revisitar fantasmas en absoluto lejanos. Los locales, pese a todo, no supieron sumarle la contundencia necesaria a su innegable efervescencia ofensiva.

El descontrol al que parecían encomendarse unos y otros nada más arrancar el segundo tiempo invitaba a pensar que el marcador no tardaría mucho, por fin, a abandonar el 0-0. Pau Cubarsí, con un tremendo testarazo a centro de Koundé, se encargó de poner por delante a los azulgrana con el que, de hecho, era también su primer gol en la Liga desde que defiende la elástica del primer equipo barcelonista. Pero la alegría del 0-1 no les duró demasiado a los visitantes. Lemar, empujando el balón cómodamente tras una jugada en la que Vanat hizo alarde de fe, no tardó demasiado en volver a poner la igualada en el luminoso. De nada le sirvió a Flick protestar ante Soto Grado lo que él entendía como fuera de juego en el arranque de la jugada del empate gerundense. El 1-1 acabó por instalarse en el luminoso.

El Girona, espoleado por el tanto, firmó varios acercamientos peligrosos al área azulgrana. Sobre todo, uno que obligó a Joan García a firmar una doble parada antológica a la que, no mucho después, le seguiría una gran intervención con el pie para evitar el 2-1. El Barça, por su parte, no lograba encontrar opciones claras para marcar. Y eso envalentonó aún más a un Girona que acabó encontrando el gol del triunfo a apenas tres minutos para el final del tiempo reglamentario con un disparo desde la frontal que dejó al meta azulgrana sin opción a la reacción. El tanto también sería muy protestado por los visitantes, al entender que había falta previa sobre un Koundé que se quedó sin opciones de intervenir en la acción.

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

En los últimos 20 días el Atleti ha jugado seis partidos. Goleó a Betis (0-5) y Barça (4-0) en dos de los mejores partidos de la era Simeone y, alrededor de esas exhibiciones, perdió en casa contra el mismo Betis y el Bodo Glimt noruego, cuya plantilla suma la mitad de valor de mercado que Julián Álvarez; fue incapaz de marcar al equipo más goleado de la Liga, el Levante, y decidió salir con suplentes (descanse en paz el glorioso partido a partido) para ser barrido por el Rayo.

Blanco reluciente o negro funerario, ni un mísero gris y todo, insisto, en los mismos 20 días en que usted no ha logrado sacar un rato para llevar el coche a la revisión, ir a cortarse el pelo o acabar esa serie. Si eres una persona ordenada, lógica y estable, hay opciones mejores. Si adoras el vodevil, este es tu sitio. Eso sí, si te gusta hablar de fútbol, aléjate rápido porque si juntas un equipo que es el mejor Liverpool de Klopp los miércoles y el Brasil de ‘Días de fútbol’ los domingos con una afición partida, el resultado es la esquizofrenia.

Tras los grandes días (tres en todo el curso, pero qué tres: los dos comentados y el 5-2 al Madrid), los cholistas salen en tromba a señalar a los antis y a los supuestos antis (cualquiera que ose criticar públicamente una decisión del técnico) con sus clásicos tabernarios de mamar y callar bocas, como si el hastío razonable ante cuatro años de vulgar día a día quedara invalidado por una noche de sexo salvaje.

Y tras cada ejercicio de impotencia frente a un rival menor, se invierten los roles y los que quieren echar a Simeone sacan los megáfonos, como si los argumentos del otro bando sobre el respeto debido a quien resucitó al club, las deficiencias de la plantilla y la zancadilla permanente de unos (aún) dueños cuya única ambición ha sido siempre llenarse el bolsillo no tuvieran una base sólida.

Cada tres días la brecha se agranda y entre medias queda una mayoría de atléticos que sólo quieren que su equipo funcione lo mejor posible y preferirían tener una conversación a una guerra, pero el clima hace imposible el análisis pausado, racional y necesario. El Atleti es un avión ante equipos ofensivos que le dejan espacios, pero el Cholo no ha logrado en todo este tiempo que sepa atacar a rivales cerrados. Ese es el gran problema deportivo, es crónico y es responsabilidad del entrenador. Es un lobo para los grandes y un cordero para los pequeños, lo que le aboca a entregar las ligas en invierno y pelear las copas en primavera, a cenar conservas todos los días del año menos cinco o seis noches que, eso sí, se da un homenaje en DiverXO, a vivir de extremos.

Esto es así y seguirá siéndolo salvo iluminación repentina, y cada vez menos probable, de Simeone. El Atleti debe decidir si compensa el modelo que propone y si su líder aún es la solución o, como Ross y Rachel, es hora de tomarse un descanso. Estaría bien poder discutirlo como personas adultas, pero olvídense. Para bien y para mal, nada es adulto en el Atleti. El caos lo ha devorado.

La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR "manual": "La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola"

La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR “manual”: “La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola”

La cara de Julián Álvarez tras marcar fue un poema. Unos versos de liberación, de alivio y de alegría completa. Lo que comenzó como un arroyo, era ya una riada. Desde el 9 de diciembre no veía puerta, en liga la sequía se prolongaba más de 100 días y Simeone ya no quería responder a preguntas sobres su gran estrella. "Los detalles hablan por sí solos de él. La asistencia a Lookman fue íncreible. El gol lo tiene, por fin ha vuelto y le limpiará para todo lo que viene", expresó el Cholo sobre su pupilo.

Y eso que tardó en conseguirlo. Dos ocasiones claras y 46 minutos de vendaval. Pero por fin llegó, con un disparo a la escuadra reventando la red. Las ganas del argentino de hacerlo desbordaron la portería y a sus compañeros, que se abrazaron a él de manera elocuente. "Momentos malos es lo que se habla, pero yo a Julián lo conozco hace tiempo y es un profesional y una persona que tira para delante. Un ganador. El gol no quiere decir que antes estaba mal y ahora recontrabien", apuntó Nahuel Molina.

El lateral fue la otra sorpresa de la noche. Decimoquinto en minutos de la plantilla, apenas 1.200 y ausente en los últimos encuentros rojiblancos. "Yo también me sorprendí", sorprendió el argentino en rueda de prensa sobre su elección como titular ante el FC Barcelona en este duelo crucial para el Atlético en el único título con opciones reales de victoria. "Agradecido cuando no salían las cosas, me apoyó siempre el cuerpo técnico. Esa energía hace que todos estemos al máximo nivel", añadió.

Lo cierto es que fue de lo más destacado en una exhibición coral de un equipo que realizó ocho remates a puerta por cuatro del Barcelona. Que hizo cuatro tantos, pero que el marcador fue corto para lo que se vio en el campo. "Hoy hicieron un partido que quedará para el recuerdo. Nuestra gente necesita estos encuentros. Semifinales, partidos importantes...", alabó Simeone.

De hecho, el Cholo sorprendió al favorito FC Barcelona con una alineación muy poco cholista, con cuatro delanteros que "interpretaron muy bien el encuentro", aunque uno, Griezmann, fuera el director de orquesta que todo grupo necesita. "Es muy difícil seguir hablando de Koke y Griezmann porque hay un afecto que excede lo que pase de hoy para delante", expresó el técnico.

Lo que excedió las expectativas del entrenador argentino fue una afición eléctrica que llevó al equipo en volandas desde la previa del encuentro. Que no paró de animar a los jugadores y que se hizo notar especialmente en los cinco minutos en los que los 22 jugadores estuvieron pendientes del VAR tras el gol de Cubarsí. "Encontramos una energía en el estadio increíble, la vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola", apostilló Simeone.

Precisamente esa jugada, finalmente anulada por el VAR, fue amargamente criticada por Hansi Flick en rueda de prensa. Cinco minutos de revisión de los que el CTA se ha visto obligado a dar una explicación. "El sistema generó un fallo en la modelización", comenzó la explicación y "el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta", determinó el organismo.

Pero el árbitro era una anécdota en un 4-0 exiguo para lo que se vio en el campo. Aunque para el alemán hay otra noche mucho más horrible que esta en el Metropolitano. "No, la peor fue contra el Inter. Ahora tenemos una opción de remontar. No será fácil, pero lo intentaremos", concluyó Hansi Flick.

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: "Para mí no era fuera de juego"

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: “Para mí no era fuera de juego”

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Hansi Flick no se marchó del Metropolitano contento con sus futbolistas. Desde su punto de vista, al Barça le faltó igualar el hambre mostrada por el Atlético durante los primeros 45 minutos. Pero eso no implicó que se dejara en el tintero algunas dudas sobre la actuación arbitral. Muy especialmente, en el gol marcado por Pau Cubarsí, invalidado tras unos minutos que parecieron eternos.

"Qué puedo decir... Primero, empecemos con las amarillas. La primera acción sobre Balde es amarilla. A partir de ahí, igual cambia todo, porque invitas a que jueguen de una forma determinada. Lo otro... Es un lío. ¿Cuánto estuvieron? ¿Siete minutos? Vale, después de ese tiempo, encontraron algo. Para mí, no era fuera de juego, pero ellos lo vieron y no explicaron por qué. Faltó comunicación", se quejó el técnico.

Según señaló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) con un comunicado durante el propio partido, algo en absoluto habitual, la gran acumulación de futbolistas en la jugada provocó que el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT) no funcionara correctamente y se tuvo que optar por tirar las líneas de forma manual.

"decisión definitiva y correcta"

"Tras intentar que el sistema recalibrase la modelización, y tras comprobar que no era posible, siguiendo el procedimiento establecido, el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta. Por este motivo, y de manera extraordinaria, el proceso de peritación de la jugada se extendió más de lo normal en el tiempo e hizo que no fuese posible lanzar la recreación a la producción televisiva", explicó el CTA. Más allá de este hecho tan extraordinario, Flick también se quejó de la falta de combatividad de los suyos.

"No presionamos como debíamos, y, por eso, en los primeros 45 minutos aprendimos una muy buena lección. Queda un partido y lucharemos por ello. Si ganamos por 2-0 cada parte, con nuestra gente, remontaremos", aseveró el germano tratando de sacar algo bueno de la debacle.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.EFE

"En líneas generales, estoy contento con lo que está haciendo el equipo, tenemos muchas lesiones y nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Perder forma parte del juego, ha sido una derrota dolorosa, pero estoy orgulloso de mi equipo y sé que volveremos. El Atlético tuvo más hambre desde el principio y eso es lo que quiero de mis jugadores", recalcó el alemán, quien, pese al mazazo, aseguró que esta no ha sido su peor noche en el banquillo azulgrana. "No, mi peor momento fue en la vuelta contra el Inter, el año pasado. Tuvimos nuestras opciones y no las aprovechamos. Ahora, aún las tenemos, y lucharemos por darle la vuelta", arengó.

Quien se marchó con un sabor de boca aún peor, en este caso, fue Eric García autor del 1-0 en propia puerta tras un mal intento de control por parte de Joan García. "Nos vamos a dejar la vida. Sabemos que nos lo va a poner difícil todo el mundo, pero si estamos juntos, podemos darle la vuelta", deslizó el central, expulsado con roja directa a instancias del VAR. "Quedan 90 minutos, en casa, con nuestra afición. Con la gente que tenemos, y con la que vamos a recuperar, no tengo ninguna duda de que podemos cambiar las tornas", sentenció.

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético hizo casi el partido perfecto contra un rival como el Barcelona. El equipo de Simeone le superó en casi todo. Puso alma y corazón, corriendo durante todo el partido, algo tan decisivo en el fútbol actual. Incluso diría que el 4-0 final es corto. En un primer tiempo espeluznante y asombroso, los rojiblancos dieron meter hasta nueve o 10 goles. Por ocasiones, desde luego.

El esfuerzo del primer período fue tan impresionante que Simeone decidió jugar su cautivo bloque bajo en la segunda parte . Hubo un gol anulado a Cubarsí, milimétrico. Y durante ese parón de siete minutos para que decidiera el VAR, el Barça entró en una depresión inmensa.

Francamente ese periodo inconexo mató al Barcelona. Le quitó su oremus, con un Lewandowski acabado y un Lamine Yamal que sigue sin ser un matador. Gran jugador, pero no mata.

Incluso tras el 4-1 anulado, el Atlético recobró su ansia. Hasta Sorlorth pudo hacer el 5-0, que hubiera sido la repetición del milagro de La Cartuja. Sin la sabiduría de Griezmann, la facilidad de Lookman y el hijo pródigo, Julián Álvarez, que resucitó con un gol de absoluta clase, el Atlético tuvo que aplicar otro estilo.

Pero Sorloth recogía todas las basuras. Podía aguantar. Aunque con los increíbles Llorente y el correcaminos Giuliano, más el gran capitán Koke pudieron incluso acogotar más al Barcelona, que era como un pajarito perdido en la noche.

Es más, el Barcelona estaba desquiciado y por eso, el mediocre Eric García se fue al vestuario expulsado justamente. Y aún se puso más histérico. Con ese jugador incompleto que es Dani Olmo, autor un partido de vergüenza y el coladero de Balde, el equipo azulgrana nunca encontró su personalidad.

La banda izquierda fue un cuento de hadas para que el Atlético empezara siempre sus goles por el lado derecho. Cuando Fermín es el mejor técnicamente es que algo va mal para Flick. Es un detalle muy malo. Es un gran jugador, pero nunca será una estrella.

Si es verdad que les faltaba el cerebro Pedri, el killer Raphinha e incluso Rashford, pero es obvio que este equipo muestra vacíos defensivos. No quiero imaginar si hubiera jugado contra el Arsenal. Le hubieran metido nueve. Casi seguro.

El Atleti se agarra a la Copa como un escape hacia la gloria. Si es verdad que juega demasiado a la ruleta rusa y a veces se pega un tiro. Pero esta vez, Simeone dio una lección táctica a Flick , que casa día me parece peor entrenador. Su sistema se ha quedado antiguo. Sobre todo, con una defensa pueril.

Nadie sabe lo que ocurrirá en el Camp Nou. Pero está claro que si Simeone sale como una copia exacta del partido del Metropolitano, el Barça perderá un título, que lo dobla por ganado. El Atlético será otra vez la marabunta.

Un Barça diezmado se queda sin gasolina en el Palau

Un Barça diezmado se queda sin gasolina en el Palau

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El París Basketball, un rival de la zona baja de la Euroliga, castigó en el Palau a un Barça fatigado, diezmado por las bajas y desacertado desde el perímetro (5 de 31 en triples), que no supo contrarrestar el juego físico de su rival. [Narración y estadísticas (74-85)]

Sin los lesionados Kevin Punter y Tomas Storansky -a los que se les unió el pívot Jan Vesely, que apenas disputó siete minutos por molestias lumbares-, al Barça le faltó fondo de armario para igualar la jerarquía exterior de Hifi (21 puntos), Stevens (15) y Robinson (18), capaces de dejar en evidencia las lagunas del cuadro local. Sólo Darío Brizuela plantó cara en un duelo que los visitantes encarrilaron gracias a un parcial de 12-28 en el tercer cuarto.

El perfil atlético de los parisinos penalizó a un Barça algo tibio en la pintura que, además, no conseguía frenar el intercambio de golpes que proponía su rival, que cerró los 10 primeros minutos con una renta favorable (18-21). Siguió abierto el encuentro en el segundo acto con Stevens y Hifi percutiendo en el entramado defensivo y con Shengelia y Cale respondiendo en la otra mitad de la pista.

Parcial de 12-28

La primera ventaja importante del equipo azulgrana se cimentó a partir de la defensa. Recuperó balones y pudo correr. A lo que se sumaron los destellos de Brizuela. La 'mamba vasca' lideró otro parcial, esta vez de 8-0 (42-34, min.18), que dio aire al Barça antes de que Hifi, segundo máximo anotador de la Euroliga, apareciera con cinco puntos seguidos con los que el cuadro francés se dirigió a los vestuarios con un mejor sabor de boca (43-39).

Entró frío en la reanudación el Barça y poco tardó el cuadro de Francesco Tabellini en volver agarrar las riendas. Tres triples anotaron en cuatro minutos, los mismos que transformaron en la primera parte, y encadenaron un 4-13 (47-52, min.24) que obligó a un tiempo muerto. Pero el equipo de Xavi Pascual fue incapaz de cambiar la inercia, encajando otros cuatro triples (55-67). Un parcial de 12-28 en el tercer cuarto, mientras en el Metropolitano el equipo de fútbol caía por 4-0 al descanso, algo que también se notó en el ambiente del pabellón.

En el último cuarto, el Barça no encontró la gasolina para discutir el triunfo a un adversario, que en tres minutos amplió la ventaja hasta los 15 puntos (58-73, min.33). Y cuando intentó despertar, de la mano de un insistente Brizuela, ya fue demasiado tarde. Una derrota con la que se mantiene en la zona noble de la Euroliga pero que deja mal cuerpo a la plantilla a pocos días de la Copa del Rey.

El Atlético fue un vendaval que arrolló al Barcelona en el Metropolitano

El Atlético fue un vendaval que arrolló al Barcelona en el Metropolitano

Lo bueno de los Atlético- Barcelona es que son como un huevo kinder, nunca sabes qué sorpresa va a salir. Lo que sí, es que siempre hay, y esta vez fue de la buena... para los colchoneros. De la que sale una vez cada mucho, aunque el partido fuera un calco al de la Cartuja ante el Betis. Pero los de Simeone sabían que ésta era la última bala del cargador. Con la que no podías fallar. Y así se tiraron a pecho descubierto ante el equipo más goleador de España. Y salieron victoriosos y no por poco. El vendaval de Cataluña vestía de rojiblanco. Fueron cuatro, pero pudieron ser más. [Narración y estadísticas, 4-0]

Mantuvo el Atlético los acordes de Thunderstruck al inicio del encuentro en el Metropolitano. Presión alta y rock and roll. No habían pasado tres minutos y Joan García ya había tenido que intervenir en dos ocasiones una ante un aún deprimido Julián Álvarez y luego salvó un mano a mano de Giuliano tras un pase maravilloso de Griezmann. Quizás el delantero lo pudo hacer mejor, aunque acertó el portero culé.

Sin embargo, desde que su nombre tiene ecos de selección, parece que el catalán ha perdido su aura. El error en el primer gol del Atlético fue de infantiles. El guardameta intentó controlar un pase atrás de Eric con el pie demasiado elevado y el balón le pasó por debajo hasta entrar manso en la meta. La remachó por si acaso Lookman, pero la pelota había traspasado completamente la línea.

Da gusto cuando los equipos juegan u olvidan que hay partido de vuelta. El Atlético lo hizo. Fue a matar o morir. Y no terminaba la grada de celebrar el primer tanto cuando ya se elevó para gritar el segundo. Una contra de cinco pases, cada uno mejor que el anterior, hasta que el balón llegó a los pies de Griezmann. El francés embocó su putt en el segundo palo de Joan García, que sólo pudo mirar y admirar.

Griezmann emboca un disparo ante Joan.

Griezmann emboca un disparo ante Joan.OSCAR DEL POZOAFP

Lo increíble de todo ello es que, entre gol y gol, el Barcelona y Lamine amenazaron seriamente a Musso, pero el argentino y la defensa rojiblanca salvaron in extremis. Sin embargo, fue el larguero el que salvó el remate de Fermín tras un córner. No había tiempo ni para un parpadeo. Griezmann respondió al larguero con un disparo que atrapó Joan García y después Julián siguió con su hastío con un remate tras otra gran jugada a la contra que salvo Koundé.

Pese a las amenazas del Barça, era el Atlético el que golpeaba, como un martillo. A la contra o en combinación. Saben eso de Dr Jeckyll y Mr Hyde que mostró contra el Betis, pues en esta semifinal comenzó como el famoso doctor de Robert Louis Stevenson. Los culés, incluso, debían recurrir a duras faltas para parar el vendaval como una naranja que le hizo Casadó a Giuliano. La espalda de las bandas barcelonistas eran autopistas para el despegue del argentino y Lookman.

Fue el nigeriano el que encontró el tercero tras otra contra de banda a banda de los rojiblancos. Flick se metía en el banquillo desesperado para meter poco después a Lewandowski por Casadó y Simeone corría como loco por la banda para celebrar como el estadio. Una carrera como las que estaban protagonizando sus dos extremos. Absolutamente imparables para Balde y Koundé.

100 días después

Y cuando moría la primera mitad, y cuando parecía que Julián se sentaría de nuevo con cara de circunstancias. El argentino alojó un pase de Lookman en la escuadra de Joan. Cuatro al descanso. 45 minutos soñados. El ejercicio coral no tuvo respuesta, faltaba medio tiempo, pero si el Atlético no encajaba se vería en la final de La Cartuja.

No hay palabras sobre el Barça, porque los culés no mostraron apenas esa versión apisonadora que muestran en la Liga. Aunque amenazaron al inicio del segundo tiempo con un tanto de Cubarsí que el VAR, con un suspense exagerado, en torno a cinco minutos, terminó anulando. Por el Metropolitano sólo apareció la sombra de Lamine, que no Lamine. Y, aunque los blaugranas dominaron la pelota, los rojiblancos disfrutaban al espacio. El duelo terminó al descanso para unos y para otros. Y mejor para el Barça, que aún perdió a Eric a cinco minutos del final. Pudo tener el consuelo de un gol, pero el cabezazo de Lewandowski salió fuera. La Cartuja se toca con los dedos.

Marc Bernal, el primer 'niño' de Flick, despliega otra vez las alas

Marc Bernal, el primer ‘niño’ de Flick, despliega otra vez las alas

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La paciencia es la clave del éxito. Así se lo ha recalcado Hansi Flick a un Marc Bernal (Berga, Barcelona, 2007) que estrenó la larga lista de canteranos que el técnico germano ha llevado desde las categorías inferiores hasta el primer equipo azulgrana. Debutó como titular en partido oficial con 17 años y 84 días en el estreno de la Liga en la temporada 2024-25, nada más y nada menos que contra el Valencia, en Mestalla. Y, de hecho, se mantuvo en el once en los dos duelos siguientes, frente al Athletic, en Montjuïc, y contra el Rayo, en Vallecas. En este último encuentro, todo se torció de repente: una acción fortuita con Isi Palazón le provocó una gravísima lesión de rodilla que, de hecho, lo tuvo lejos de los terrenos de juego algo más de un año.

En la Liga, el entrenador ha ido contando con él con cuentagotas. Por eso, con la llegada del mercado de invierno, se multiplicaron los rumores sobre una posible salida para que sumara minutos. El Girona e, incluso, conjuntos como el Ajax o el Galatasaray sonaron como posibles destinos. Pero Flick le instó a que se olvidara de eso y se centrara en ir poco a poco, día a día. Y, al final, tuvo un premio sonado.

El pasado sábado, marcó su primer gol oficial con el primer equipo azulgrana, nada más y nada menos que en el Spotify Camp Nou, tras una larguísima conducción y una definición que firmaría cualquier goleador de postín. «Cuando he marcado, he pensado mucho en el año pasado, en lo mal que lo pasé. Para mí, es una satisfacción muy grande, y también lo es para mi familia. Me he acordado mucho de ellos», confesó tras el pitido final.

«Que le pregunten al Madrid»

En la Liga, por ahora, no ha tenido muchos minutos. Tampoco, en la Champions. En ambos casos, lo más que ha jugado fueron 45 minutos, frente al Alavés, en el torneo de la regularidad, y contra el Copenhague, en Europa. En la Copa del Rey, en cambio, las cosas han sido muy diferentes. Ahí sí que ha podido tener más continuidad. Siempre, arrancando como titular y yendo de menos a más en cuanto a minutos de juego. En los cuartos frente al Albacete, por ejemplo, estuvo más de una hora sobre el césped.

Una progresión que invita a pensar que, quizás, en el encuentro de ida de las semifinales ante el Atlético, puede repetirse la historia. Aparentemente, el primer rival de gran entidad, tras dejar fuera al Guadalajara, al Racing y al conjunto manchego. Algo que, a decir verdad, no le parece del todo cierto a Flick. «Que le pregunten al Real Madrid», espetó el germano, quien no podrá contar para este encuentro ni con Raphinha ni con Marcus Rashford, baja por unas molestias en la rodilla izquierda.

La ya conocida ausencia de Pedri podría cubrirla Bernal. Flick no se cansa de decir que le encanta La Masia. Y lo demuestra con hechos. No en vano, han propiciado el debut en el primer equipo, ascendiendo desde las categorías inferiores, de ocho canteranos más: Gerard Martín, Sergi Domínguez, Andrés Cuenca, Toni Fernández, Dani Rodríguez, Jofre Torrents, Dro Fernández, ahora jugador del PSG, y Tommy Marqués, quien se estrenó el pasado domingo y, por ahora, es el último de una lista que es muy posible que siga creciendo.