Todos los ojos puestos en Julián Álvarez, el deseado del Barça y el 'nuevo' jugador franquicia del Atlético

Todos los ojos puestos en Julián Álvarez, el deseado del Barça y el ‘nuevo’ jugador franquicia del Atlético

"Estáis pesaditos con Julián". Eran las palabras de hartazgo del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, antes del primero de los tres duelos entre los rojiblancos y el FC Barcelona. Joan Laporta, su homólogo barcelonista, había puesto el nombre del argentino sobre la mesa en plena campaña para la presidencia del club culé, ante las circunstancias que afectan a la delantera blaugrana, y los rumores han seguido llenando periódicos y cabreando a la cúpula del equipo rojiblanco.

El teórico titular, Lewandowski, se encuentra en una renovación de la que Flick no quiso hablar tras la victoria liguera en el Metropolitano y una edad que no le permite liderar un ataque como el del Barça. Ferran tampoco ha conseguido el estatus suficiente, pese a su buen rendimiento al inicio de la temporada, de mantenerse como primer espada. Así que el nombre de Julián, un delantero con gol y gran capacidad asociativa así como de presión sobre la salida de balón, muy del gusto del técnico culé, sería un guante para la plantilla blaugrana. Un guante muy caro.

Desde el Atlético de Madrid ya están cansados de recordar, lo volvió a hacer Cerezo el otro día, que Julián tiene "contrato a largo plazo". El argentino firmó hasta 2030 y su cláusula de rescisión asciende a 500 millones. A día de hoy, su salario ronda los 12,5 millones de euros anuales. La marcha de Griezmann este verano, podría hacer plantearse al club una mejora en sus emolumentos y convertirle en el jugador mejor pagado de la plantilla por delante de Oblak, del que también hay rumores de una posible salida a final de temporada tras 12 años como rojiblanco. El club se quedaría sin dos grandes referentes y Julián sería el relevo sobre el que recaería ese peso.

Lo primero es que Julián tiene que quererlo. El argentino pareció perder paso y hasta la sonrisa tras la sequía goleadora que le mantuvo sin marcar 12 partidos. Se le vio abatido tras varias sustituciones y fue cazado por las cámaras con un "siempre a mí" dirigido hacia un banquillo que. Lo cierto es que nunca dejó de apoyarle. "También nos pasó con Griezmann la temporada pasada. Lo ponía, lo ponía y no podía responder. Son decisiones, las asumo y creo en este tipo de futbolistas", explicó Simeone después de que Julián rompiera su sequía.

Un equipo propicio

Fue, precisamente, el Barcelona y aquel vendaval del Metropolitano en Copa del Rey el que devolvió la sonrisa al argentino. Luego llegó un gol ante el Brujas, tres en la eliminatoria frente al Tottenham y, en medio, uno al Oviedo, para devolver la ilusión a un delantero que habia impresionado en el Metropolitano en su llegada el curso pasado. No es Julián un delantero de números, aunque en el Atlético esté encontrando puerta con asiduidad, especialmente en su primera temporada donde anotó 29 goles y repartió 8 asistencias.

Este curso acumula 17 tantos y 9 pases de gol, pero, sequía aparte, no se ha mostrado tan resolutivo ni tan omnipresente en el ataque rojiblanco como en el curso anterior. De hecho, Griezmann por su magia y Sorloth por su contundencia, han sido los encargados, muchas veces de echarse el equipo a sus espaldas tanto en liga como en Copa del Rey. En Europa siempre ha funcionado el argentino que ha anotado ocho goles y brindado cuatro asistencias de los 17/9 totales.

Las salidas de tono de Lamine: del Madrid 'roba y se queja' al inexplicable enfado tras la victoria crucial ante el Atlético

Las salidas de tono de Lamine: del Madrid ‘roba y se queja’ al inexplicable enfado tras la victoria crucial ante el Atlético

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A Hansi Flick no le disgusta que alguno de sus jugadores se marche enfadado del campo. Ya sea después de una sustitución o si, simplemente, no le han salido las cosas. Por eso, no es nada raro que el técnico del Barcelona restara trascendencia a los malos humos con los que Lamine Yamal dejó el césped del Metropolitano tras el ajustado triunfo de los suyos en la noche de este sábado.

De hecho, ni celebró el 1-2 marcado por Lewandowski. «No sé exactamente que pasó, pero creo que fue un partido cargado de emociones. Lamine lo dio todo. No todo fue perfecto, pero lo intentó todo. Creo que es por eso por lo que estaba enfadado», aseguró el técnico en la sala de prensa. "No tuvo la suerte de marcar, pero volverá", había dejado caer poco antes ante las cámaras de DAZN.

Desde luego, no es la primera vez que Lamine Yamal se enfurruña en el césped. Este mismo curso, por ejemplo, ya se lo llevaron los demonios un par de veces cuando su entrenador decidió sustituirlo. La última vez, en los instantes finales de un duelo ante el Rayo Vallecano en casa, partido en el que los azulgrana se impusieron gracias a un solitario gol de Araujo. "Siempre igual, siempre a mí", fueron algunas de las palabras con las que, visiblemente enojado, se despachó una vez en el banquillo.

En cuanto a quién era el destinatario, pues división de opiniones. Algunos creen que era un reproche a su técnico por el cambio. Otros, que lamentaba que el árbitro le hubiera sacado tarjeta amarilla justo antes del cambio.

Frente al Levante, en un partido que acabó con triunfo azulgrana por 3-0, tampoco aceptó nada bien que Roony le tomara el relevo. Sobre todo, muy posiblemente, porque tampoco le salieron las cosas. "Es normal. Entiendo que esté enfadado, no entendería que estuviese contento", señaló entonces Flick para defenderlo.

Los problemas con Lewandowski

Que, pese a su juventud, Lamine tiene un carácter fuerte y una ambición tremenda es algo innegable. En el curso 2023-24, Lewandowski le recriminó un mal pase y casi saltaron chispas. Al final, tras unos instantes, ambos zanjaron cualquier polémica con un abrazo sobre el mismo terreno de juego. Todo eso queda muy lejos. Ahora, hasta se cruzan chascarrillos. En algún entrenamiento, incluso ha llegado a llamarle el abuelo, en tono jocoso.

El delantero internacional español tiene dificultades para metabolizar el éxito alcanzado a tan temprana edad. Pese a que ha ido tomando algunas decisiones personales para verse menos sobreexpuesto en la redes sociales, aún necesita aprender a gestionar mejor su carrera. También su comportamiento sobre el terreno de juego y la relación con sus compañeros.

Cómo no, su enfado tras la derrota frente al Real Madrid en el clásico del pasado mes de octubre también fue monumental. En los días previos, se había despachado con unas declaraciones que no hicieron ni pizca de gracia en el entorno madridista y Carvajal, por ejemplo, le recriminó en público ese hecho. Entonces, los blancos lograban abrir una brecha de cinco puntos con su rival que escalaría posteriormente hasta los siete que, ahora, tienen de ventaja los de Flick con respecto al conjunto de Álvaro Arbeloa tras una victoria frente al Atlético que dejó un par de sustos.

Ronald Araujo, en este caso, estará en disposición de jugar este miércoles, en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, en el Camp Nou, de nuevo frente al Atlético de Madrid, mientras que Marc Bernal, por su parte, sufre un esguince de tobillo y podría estar un par de semanas de baja.

Un enfado monumental del Atlético con el árbitro en el día que un hombro aclara la Liga: "Cuando la jugada es tan clara, prefiero no hablar"

Un enfado monumental del Atlético con el árbitro en el día que un hombro aclara la Liga: “Cuando la jugada es tan clara, prefiero no hablar”

"Cuando la jugada es tan clara no hace falta ni hablar", sentenciaba, muy caliente, Diego Simeone en la entrevista postpartido acerca del lance entre Gerard Martin y Almada. El argentino tiraba de hemeroteca y recordaba una jugada similar en el Betis - Rayo, de la jornada 25 de la Liga.

En ese lance en el que estaban involucrados Valentín Gómez y Ratiu, el bético impactó en el tobillo del rumano tras despejar un balón. Según el Tiempo de Revisión, ese programa en el que el CTA analiza los errores arbitrales, hablaron de que el toque del esférico es irrelevante frente al "juego brusco grave". El bético tampoco fue expulsado lo que costó la corrección del máximo organismo arbitral.

"No me han perjudicado, se han equivocado, como lo hacen los entrenadores y los jugadores", explicó luego el técnico argentino en rueda de prensa. Y pedía al CTA a que la volviera a ver para aclarar a futuro ese impacto en la pierna de un rival.

No consideró tampoco la expulsión la sala VOR en el Metropolitano, después de que Gerard Martín hiciera lo propio con el tobillo de Almada. Una imagen horrorosa y violenta. "No vi lo de Gerard en la televisión. Lo que yo veo en directo es que él saca la pelota primero y para mí no es tarjeta roja", respondió por su parte el técnico azulgrana, Hansi Flick.

Así, tras la expulsión de Nico en el primer tiempo, el Barça pudo disfrutar de 45 minutos con un jugador más. Medio tiempo en los que los rojiblancos aguantaron a pie quieto las embestidas de los azulgranas. Gracias, en parte, al buen hacer de Juan Musso, MVP del partido. "La roja nos penalizó. Es muy difícil con uno menos. También creo que era roja para ellos. Lo vio el árbitro en la cancha. Eso podía haber hecho que el partido fuese más real. Pero bueno, a seguir", apuntó por su parte el guardameta.

El portero, al que ya no se le puede llamar suplente de Oblak, lo sacó casi todo hasta que Lewandowski se encontró un rechace en su hombro. El polaco, bien colocado, lo metió por inercia. Y con ese tanto la liga perdía color y fuste. Siete puntos son un abismo pese a que queden 24 en juego.

Flick salió sin nueves de inicio y fue el polaco el que le solucionó la papeleta. "Esto es mirar muy lejos ahora mismo. Tenemos ocho partidos para jugar de LaLiga, tenemos que estar centrados y preparados", apuntó el técnico germano cuando le preguntaron sobre la renovación de su ariete.

Llega la Champions

El siguiente episodio entre ambos será dentro de sólo dos días. La Champions espera. El Atlético pudo reservar a muchos titulares. No así Giuliano, incombustible y goleador de la noche. "Todos los partidos son importantes. Los jugamos al cien por cien", expresó el argentino.

En Champions, el hijo del Cholo se imagina una eliminatoria cambiante que puede ir de momentos en "bloque bajo", de "presión alta" o de "correr a los espacios". "Iremos al Camp Nou a correr y jugar igual que acá. Luego tendrán que venir aquí, con nuestra gente, que es el número doce. Podemos soñar", concluyó.

El Barça acaricia la Liga en el Metropolitano

El Barça acaricia la Liga en el Metropolitano

Los ensayos tienen cosas traicioneras. Inesperadas. Como las balas de fogueo antes de meter los cartuchos en la escopeta. Suenan mucho, pero uno nunca sabe cómo va a salir. El Barça, claro, venía con la media sonrisa de la derrota del Real Madrid tras el almuerzo. Se le atragantaron los postres a los blancos y los culés lo aprovecharon con un atropello arbitral al Atlético. Se terminó la Liga. Lewandowski la acercó para el Barça, que remontó el tanto inicial de Giuliano. [Narración y estadísticas, 1-2]

El público dentro y fuera en el Metropolitano no sabía qué esperar en su feudo después del último vendaval con el que arrastraron al equipo culé. La motivación, claro, no es la misma en un torneo del ko que en uno en el que estás lejos de la meta, pero oye, siempre da gusto meter presión para batallas venideras y la del miércoles, se antoja dura. Así son los sueños. No se alcanzan sólo cerrando los ojos.

Aprendidos los errores, los blaugrana no vinieron de vacaciones al feudo rojiblanco. Y es que cuando el general de tu ejército es Pedri, la vida se ve de otra manera. Te faltaba el coronel, Raphinha, lesionado con Brasil, pero el que marca el tempo es el canario que ya avisó en el primer minuto con un pase a Rashford para que Musso oliera ya sudor azulgrana cerca de su marco. Lamine terminó la jugada estrellando el balón en la espalda de Nico.

Estuvo activo el inglés por banda izquierda. La espalda de Nahuel es un espacio muy jugoso para cualquier rival de los rojiblancos. Aunque la primera gran oportunidad de los azulgrana fue la de Fermín que desbarató Musso después de que el barcelonista dejara a sus espaldas a un Nico González que el Cholo quiso meterle de lateral para dar descanso a Ruggeri para la Champions. Tres minutos después, Lamine volvió a habilitar al interior barcelonista, pero esta vez fue Molina el que le cerró el espacio y provocó que su disparo se fuera.

Sorprendió Flick sin un nueve en el Metropolitano y hubo pasillos para que varios jugadores llegaran en segunda línea sorprendiendo a la pareja de Le Normand y Lenglet. Fermín fue el que más apareció por esos lares. Ya lo hace cuando están Ferran o Lewandowski, con más razón si no hay nadie fijo que cargue el área defendida por el arquero argentino, con un Oblak apurando los últimos días de du recuperación.

El partido esperaba al mago del bando contrario. Tardó en aparecer, pero lo hizo en el diez con un caño y un amago que terminó en las manos de Joan García. Es un jugador que "baila", según le concedió Hansi Flick, que va de puntillas, se suele decir. La segunda terminó en el limbo, un cuarto de hora después. El Atlético necesita más apariciones de su estrella, aunque esté en el ocaso de su etapa.

Se tiró a por la puerta de Joan García el equipo de Simeone a la media hora de juego. Quizás el periodo de mayor dominio claro de uno de los dos contendientes, con hasta tres acercamientos peligrosos casi consecutivos. Si tenía que haber liga, no sería por el Atlético. Pero siempre estará Lamine, que con una picadita tras una pared en el borde del área pegó con su balón en el palo y silenció el Metropolitano. Pero cinco minutos después, el estadio rojiblanco rugiría tras el tanto de Giuliano con un pase medido de Lenglet. El control orientado del argentino fue maravilloso y la definición certera. Lástima que la alegría apenas durara tres minutos, porque una pared entre Olmo y Rashford terminaría con el empate del británico.

Giuliano, tras el primer tanto.

Giuliano, tras el primer tanto.EFE

Disparidad del VAR

Justo antes del descanso se dio una jugada que cambiaría el encuentro. Nico, con amarilla por intentar coger un balón en la mano de manera infantil, entró a Lamine por detrás y Busquets Ferrer expulsó al argentino. Entró el VAR, pero no fue para salvar al jugador, sino para expulsarlo por roja directa, un doble castigo absurdo y arbitrario. Los errores se pagan y nadie se quiere imaginar la charla del Cholo en el vestuario. Con la Champions el miércoles, esta tontería cuesta minutos y sobreesfuerzo a los compañeros. Pero al rojiblanco le pudo salvar un rival. Fue Gerard Martín el que se jugó la roja con una entrada criminal a la tibia de Almada. El videoarbitraje, en cambio, entendió que con hueso intacto se puede seguir jugando al fútbol.

El partido se endureció con ese impasse, aunque el Barça intentó alejarse de eso por sus intereses y por su integridad. Tenían que ganar y para eso sacó Flick a Ferran al descanso, para buscar el gol que sentenciara la liga. Simeone respondería con la entrada de Sorloth. El poco balón rojiblanco, debía ganarlo el noruego en largo viniera por alto o por bajo. Junto a él salió también Morcillo, inédito con el primer equipo. Una marcianada de Simeone o un mensaje contra el agravio sufrido desde Las Rozas.

Con 10, y medio equipo suplente, era tiempo de Musso. El argentino sacó unas manos monumentales a disparo de Ferran tras una pared con Olmo. No parece un segundo portero el argentino. Serio, sobrio y con grandes actuaciones en momentos clave. Volvió a responder ante Ferran poco después. Resulta increíble que el Atlético cuente con estos dos porteros.

Nada pudo hacer el argentino al hombro circunstancial de Lewandowski. A veces, saber estar en el lugar es suficiente. La jugada y el disparo fueron de Cancelo, pero lo que cuenta es quien la mete en la red. Esas cosas tiene el polaco y tiene el Barça. La Liga está casi hecha. La Champions espera.

Simeone y Flick, queridos enemigos: "Diego le tiene en alta estima"

Simeone y Flick, queridos enemigos: “Diego le tiene en alta estima”

Comienza una serie de partidos que puede determinar el futuro inmediato de dos de los mayores clubes españoles y, claro, de sus dos entrenadores. El Atlético de Madrid y el FC Barcelona inician este sábado una carrera de tres duelos con un ensayo liguero previo a la doble batalla europea. Pero, este ensayo, podría arruinar la Liga de los culés y, lo haga o no, servirá tanto para Hansi Flick como para Diego Simeone a la hora de afrontar el resto de escaramuzas.

Para saber más

Lo cierto es que la relación entre ambos técnicos es de admiración mutua. No sólo en público, donde lo han demostrado en más de una ocasión en las ruedas de prensa. "Me encanta la personalidad y la emotividad del Cholo Simeone y puedes ver que el equipo es igual que él", apuntó el alemán en su primera temporada en el banquillo culé. Mientras que el argentino explica que le encanta la capacidad del germano de "convencer al futbolista de jugar con tanto riesgo como les aparece".

También lo hacen en privado. De hecho, se les ha visto en los dos Comités de Entrenadores en los que han coincidido en la Federación Española hablando animadamente como dos amigos en este mundo del fútbol donde no abundan precisamente. "Diego le tiene en alta estima a Flick", cuentan desde el entorno del técnico argentino y dicen que no sólo como entrenador sino también como persona de fútbol. Explican que valora "el poso" del alemán y también su forma de transmitir tanto en el vestuario, donde consigue que todo el equipo siga su idea, como en ruedas de prensa.

El último enfrentamiento entre ambos terminó con la eliminación del Barça en las semifinales de la Copa del Rey pese a la victoria culé en el Camp Nou. El Cholo se acercó a un Flick enojado con ciertas decisiones arbitrales y ambos compartieron un saludo y varias impresiones del juego. "Le dije que jugaron bárbaro", reveló Simeone tras el duelo que perdieron por tres goles a cero en el campo barcelonista. "Ojalá podamos encontrarnos en cuartos de Champions si Dios quiere para seguir compitiendo de la mejor manera", completó el argentino.

Dicho y hecho. El sorteo de la máxima competición continental les puso en el mismo lado del cuadro y, tras eliminar los culés al Newcastle y los rojiblancos al Tottenham en octavos, los cuartos de final los dirimirán entre ellos. El rendimiento, sin embargo, de unos y otros varía mucho si son partidos de competición regular o eliminatorias.

Los técnicos del Atlético y Barça de compadreo.

Los técnicos del Atlético y Barça de compadreo.Ángel RiveroMARCA

Flick y Simeone se han visto en 9 ocasiones, de hecho es el técnico al que más veces se ha enfrentado en su carrera junto con el alemán Hermann Gerland. De ella, ha habido cinco victorias para el culé, dos para el argentino y dos empates. En eliminatorias, sin embargo, sólo se han visto las caras dos veces en Copa del Rey con una eliminación para cada uno.

Es en las fases regulares, sean europeas o domésticas, donde el balance de Flick supera al de Simeone. Como entrenador del Barça le ha ganado dos veces en liga y ha perdido una. Mientras que en Champions, cuando Flick entrenaba al Bayern, se enfrentaron en fase de grupos en la que los bávaros ganaron 4-0 en Munich y empataron a uno en el Metropolitano en 2020.

Sin embargo, algo se removió con la exhibición del Atlético en la ida de Copa del Rey. Los cuatro goles del Metropolitano mostraron el camino al equipo de Simeone sobre cómo atacar la espalda de un Barça que no pudo contar con Raphinha ni Pedri. El brasileño tampoco podrá estar en estos tres próximos duelos entre ambos, que se juegan en dos semanas, ya que una lesión en el bíceps femoral le tendrá apartado de los terrenos de juego más de un mes. "No sé cómo no ganó el Balón de Oro", valoró Simeone en una ocasión a un jugador que considera capital en el juego del Barça.

Táctica Raphinha

Es él, precisamente, el que inicia la primera presión a la línea defensiva y con la que consiguen ahogar a su rival. Esta asfixia impide sacar limpio el balón desde atrás y el Barcelona se aprovecha para atacar de manera más eficaz con un equipo muy junto gracias a una defensa muy adelantada. La ausencia de esa presión permite coger a los defensas del Barcelona con mucho espacio por detrás, algo que el Cholo explotó para eliminar a los culés en la Copa del Rey, pese a que no consiguiera hacerlo en la vuelta de aquellas semifinales.

La importancia de este duelo liguero es muy diferente a lo que viene. Mientras los culés se juegan la competición con el Madrid, los rojiblancos sólo buscan asegurar la tercera plaza. Sin embargo, este ensayo puede dar nuevas ideas para sorprender al rival... aunque los equipos sean a imagen y semejanza de ambos técnicos.

Raphinha desata las alarmas en el Barça: podría tener una lesión muscular

Raphinha desata las alarmas en el Barça: podría tener una lesión muscular

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En el Barça temen que el virus FIFA vaya a pasarles factura en el peor momento de la temporada. El hecho de que Raphinha tuviera que dejar el campo tras jugar únicamente los primeros 45 minutos en el amistoso que Francia y Brasil disputaron este jueves en Estados Unidos ha generado mucho malestar en la entidad barcelonista. Temen que el brasileño, que tuvo que retirarse del césped por unas molestias justo en la misma zona que lo dejó en el dique seco durante varias semanas esta misma temporada, pueda perderse una recta final del curso de altísimo voltaje. Empezando, nada más y nada menos, por el duelo frente al Atlético en el Metropolitano y la ida de los cuartos de final de la Champions frente al propio conjunto colchonero cuatro días después.

Carlo Ancelotti, el actual seleccionador de la canarinha, se limitó a señalar tras el encuentro que el futbolista azulgrana había notado unas molestias musculares y se remitió a la realización de más pruebas para conocer cuál es el alcance exacto de su dolencia.

Pese a las declaraciones del técnico italiano, los primeros contactos que se habrían mantenido entre la entidad barcelonista y la selección brasileña sí estarían valorando muy seriamente la posibilidad de una lesión que sería todo un contratiempo para el Barça. La intensidad que siempre vuelca sobre el césped Raphinha, como, en gran parte, su anarquía en el terreno de juego, están siendo argumentos muy valiosos para el equipo de Hansi Flick. El jugador, este mismo curso, estuvo un par de meses de baja por una lesión en el bíceps femoral de la pierna en la que, además, tuvo un par de recaídas.

Los tres trascendentales encuentros frente al Atlético de Madrid, en el que están en juego la clasificación para las semifinales de la máxima competición europea y la posibilidad de, por lo menos, mantener las distancias en la tabla de Primera División con respecto a un Real Madrid que está ahora mismo a cuatro puntos de los azulgrana, son solo la punta del iceberg.

El 10 de mayo, cuando únicamente resten cuatro jornadas para el final de la Liga, los de Flick se medirán precisamente a los blancos en el Spotify Camp Nou en un duelo que, ahora mismo, se prevé de altísimo voltaje. No poder contar con Raphinha a lo largo de este tiempo, sin duda, sería todo un mazazo. Sobre todo, en un momento en el que su recambio, el inglés Marcus Rashford, parece haber quedado desplazado a un segundo plano. Por eso, no es nada raro que en la entidad barcelonista estén cruzando para que sus problemas musculares se queden solo en un susto o en una ausencia lo más corta posible.

El Barça evita el sofoco ante el Rayo con un gol de Araujo y agarrado a Joan Garcia

El Barça evita el sofoco ante el Rayo con un gol de Araujo y agarrado a Joan Garcia

Ganar es marcar y evitar que el contrario lo haga. Así de simple dibujó el Barça, espeso, su duelo ante el Rayo Vallecano. Encontró el gol de Araujo y se agarró aún más al salvavidas de Joan Garcia, que demostró por qué debe tener hueco en la España de Luis de la Fuente. Con eso le bastó para esperar a ver si el derbi madrileño le coloca más líder de LaLiga. [Narración y estadísticas:1-0]

A los azulgranas les cuesta adaptar sus biorritmos a la luz solar de las dos de la tarde, aunque sea jugando en casa, donde nadie ha sido capaz de robarle puntos. Las dos cosas las tuvo en cuenta el Rayo, preparado para sufrir pero sin renunciar a asestarles un bocado al mínimo descuido. En el primer minuto de juego, el desajuste apareció. Chavarria cogió la espalda de Araujo para poner un centro perfecto que Carlos Martín embocó a gol, pero se estrelló en un agigantado Joan Garcia. Había jugado Flick al equívoco con Szczesny muy protagonista en el calentamiento, pero el nuevo internacional fue, una vez más, el seguro de vida.

Poco más tuvo la pelota el Rayo hasta los minutos finales de la primera parte. Ordenado, con claras las vigilancias sobre Fermín y Lamine, vivió encerrado en su campo viendo cómo el Barça buscaba huecos donde no los había. El susto se lo dio Raphinha. Aprovechó un error de Pathé Ciss en la salida de balón para plantarse en un mano a mano con Batalla que definió al lateral del poste. Suspiraron los vallecanos, pero volvieron a encogerse cuando el central senegalés, esta vez en la línea de fondo, derribó a Lamine y todo el estadio reclamó un penalti que ni Cordero Vega ni el VAR señalaron.

A quien también se le cortó la respiración fue al técnico culé cuando Joan Garcia se quedó clavado, rodilla en tierra, tocándose el gemelo. Una mínima atención y de vuelta a la portería. Aceleró de nuevo su equipo, esta vez con un centro de Lamine con el exterior, como si quisiera sacudirse se la pelota, que fue telegrafiado a la otra orilla donde Raphinha lo cazó con una vaselina forzada ante la que se estiró Batalla. De ese córner llegó el gol: Joao Cancelo, con el guante, le puso el balón perfecto al segundo palo a Araujo, que le ganó el salto a Pathé Ciss para abrir el marcador.

Se había engrasado el Barça, con Raphinha intimidando y probando al guardameta argentino, pero con poca colaboración de Lamine y nula de Lewandowski, desaparecido en toda la primera parte. Parecía que podía salir el Rayo, pero consiguió estirarse, plantarse en el área y reclamar un posible penalti, discutido, de Fermín a Ratiu que los colegiados no vieron. Llegaron entonces una seguidilla de saques de esquina de los que no sacó provecho para empatar, pero que inquietaron a la grada hasta el descanso.

Sin llegar a sestear, Flick también percibió que necesitaba más energía para volver a inquietar a la defensa del Rayo y dejó al polaco en el banquillo para buscar el colmillo de Ferran Torres. Al regreso también se encontró un rival más ajustado, con Pacha Espino incomodando a Fermín y Álvaro García buscando desequilibrar para nutrir a Isi, vestido de 9 en el Camp Nou.

Joan Garcia vuelva para atajar una ocasión del Rayo.

Joan Garcia vuelva para atajar una ocasión del Rayo.TONI ALBIREFE

El Rayo tenía las ideas claras y esperaba su oportunidad. Bien es cierto que el marcador siguió corto porque ni Lamine ni Raphinha, a centro de Ferran, estuvieron finos. Entonces volvió a aparecer Joan Garcia. Primero, para atajar un disparo del diabólico Álvaro García, quebradero de cabeza en la izquierda, y mostrar reflejos para salvar un testarazo de Unai López a saque de esquina. Estaba claro que el Rayo se sentía muy vivo, aunque dio y recibió algún sobresalto.

El primero lo provocó Batalla queriendo regatear a Raphinha fuera de su área y provocando un centro del brasileño que, a puerta vacía, nadie pudo empujar. Falló el Barça... y el Rayo. Un envío largo a la espalda de los centrales a Pacha Espino que, ante Joan Garcia, malgasta el que pudo ser el empate. Se revolucionaron los vallecanos, con Cancelo sufriendo ante Camello y Ratiu y el golpeo seco de Jorge De Frutos que hizo lucirse, una vez más, al cancerbero culé. Con agarrarse a él les bastó.

Así ha acortado Simeone la distancia con el Barcelona: "Un equipo mejor que nosotros"

Así ha acortado Simeone la distancia con el Barcelona: “Un equipo mejor que nosotros”

Justo cuando Daniel Sieber pitó el final del encuentro entre el Tottenham y el Atlético de Madrid en Londres, Diego Simeone aún se quedó un rato deambulando pensativo por su zona técnica mientras sus jugadores celebraban haber conseguido mantener su renta de la ida y el pase a cuartos. Pasado un minuto, el argentino ya sí se fue a celebrar con los suyos, pero seguro que en su cabeza no estaba esa octava vez que metía a su equipo entre los ocho mejores de Europa en 13 años, sino que en apenas dos semanas estaba el doble enfrentamiento que les separa de las semifinales de Champions ante un rival al que se van a enfrentar seis veces esta temporada.

"El Barcelona es mejor que nosotros", soltó el Cholo en la rueda de prensa posterior a eliminar al Tottenham en su feudo. Otra afición se tomaría mal las palabras de su técnico, especialmente porque en eliminatorias ante los culés es directamente falsa desde que llegó al banquillo del Atlético hace ya 14 años. Simeone ha superado las mismas de las que ha sido eliminado: cuatro. El argentino consiguió echarlos de los cuartos de la Champions en 2014 y 2016 y de las semis de la Supercopa y de la Copa del Rey en 2020 y 2026, respectivamente. Cayó en una Supercopa de España en 2013 y luego tres veces en Copa: en 2015, 2017 y 2025.

El 8 de abril comienza la novena y la que desempataría entre los blaugrana y el técnico argentino. Lo cierto es que si avanza el Atlético a las semifinales, que se darían ante Arsenal o Sporting de Lisboa, mostraría una habilidad increíble ante un club que dobla el presupuesto a la entidad rojiblanca, pero que hace unos años se lo triplicaba. De ahí que, si nos fijamos puramente en enfrentamientos directos, la estadística sí muestra un claro favoritismo del FC Barcelona. De los 43 duelos: sólo 7 han caído del lado rojiblanco, 12 han terminado en empate y 24 en derrota. Y hay una espina que sigue clavada en el corazón del técnico y es que nunca ha conseguido vencer en el Camp Nou.

El argentino, con la victoria en el Metropolitano en la Copa del Rey, consiguió al menos igualar a Eugenio Bersellini con siete victorias ante su bestia negra y salir del top 5 de técnicos con menos victorias ante un mismo equipo. El ránking lo lidera otro italiano, Carlos Mazzone, que sólo pudo ganar cuatro veces el Milán en 49 encuentros como entrenador de Roma o Fiorentina.

Así, en otro momento de la comparecencia de ayer, Simeone hizo otra afirmación que tampoco se corresponde exactamente con los datos: "El Barcelona es el equipo que mejor ataca de Europa". Lo dijo, claro, después de que el equipo de Flick hiciera siete al Newcastle, cuatro de ellos en 20 minutos. Lo cierto es que el Atlético, con 31, ha marcado más goles que el Barça, 30, pero con la diferencia de que lo ha hecho en dos partidos más de Champions al no haberse clasificado dentro del top-8 en la fase de grupos. En disparos la ventaja también es colchonera con 135 frente a 123.

Así que enfrentarse a cuartos al FC Barcelona no será una tarea fácil para el conjunto colchonero, uno de los pocos que lleva tres de las últimas cinco temporadas entre los ocho mejores de Europa, pero tampoco se afrontará como un imposible porque, desde que llegó el Cholo, sencillamente, no lo es.

La anécdota del Mono

En la rueda de prensa tras eliminar al Tottenham, Simeone reveló una anécdota curiosa que siempre le comentaba el que fue su segundo durante muchos años como fue Germán El Mono Burgos: "Decía que había que jugar amistosos contra el Barcelona, el Madrid, el Bayern. Más partidos juegas contra ellos, menos miedo tienes. Jugando más seguido es probable que tengamos más opciones de buscarle la vuelta". Pues este año serán seis veces, tres de ellas en apenas dos semanas.

El hándicap que tiene el Atlético, y no es pequeño, es que sólo cinco días después de jugar la vuelta de Champions, el 14 de abril ante el Barça, viajará a la Cartuja en busca del primer titulo de la temporada y para el que eliminó a los culés en semifinales. Simeone tendrá que gestionar bien las cargas de sus jugadores porque, en una semana, se podría pasar de ganar un título y soñar con otro, a quedarte sin objetivos el resto de la temporada. Difícil dicotomía.

Hansi Flick reconoce la inquietud: "Ha sido un partido loco"

Hansi Flick reconoce la inquietud: “Ha sido un partido loco”

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El Barça de la primera mitad no tuvo nada que ver con el de la segunda. En los primeros 45 minutos, el conjunto azulgrana pareció dejarse atemorizar por el Newcastle, mientras que en la segunda prácticamente le pasó por encima goleándolo sin piedad. Por eso, no es nada raro que incluso el técnico barcelonista, Hansi Flick, se mostrara gratamente sorprendido por la reacción de los suyos. "Ha sido un partido loco. Creo que en la primera parte no estuvimos finos, pero la segunda fue mucho mejor, porque pudimos controlar el balón. El tercer gol fue lo que nos dio la posibilidad de entrar bien de nuevo en el partido", analizó el alemán en declaraciones a Movistar Liga de Campeones nada más terminar el encuentro.

Un penalti que Eddie Howe, el técnico del Newcastle, no quiso rebatir, pero sí el hecho de que desde su punto de vista, no se midiera por el mismo rasero ambas áreas. "El penalti llegó en un momento difícil, nos íbamos 2-2 al descanso y con la sensación de que todo era posible. No defendimos lo suficiente bien. Opino que podría haber pasado lo mismo en la otra área, es difícil que uno se revise y el otro no", se quejó, si bien acabó admitiendo la superioridad de los azulgrana. "Los jugadores lo han dado todo en los primeros 50 ó 60 minutos. Entre el 60 y el 80 fue muy difícil para nosotros. Sus centrocampistas han jugado fantásticamente bien y sus atacantes no nos han dado opción", concedió.

El Barça cambió de cara en la segunda parte. Su técnico, aparentemente, les leyó la cartilla a sus futbolistas. "En el descanso, lo que les dijimos a los jugadores es que había que imponer nuestras ideas. Además, perdimos muchos balones en el primer tiempo y no fue fácil defender. Por eso, hablamos de controlar el partido y presionarlos en bloque bajo, para poder hacer nuestro juego", insitiría en la sala de prensa un Flick que admitió que hay cosas que mejorar a nivel defensivo, pero que no dudó también a la hora de destacar la competitividad de un equipo muy joven. "Hablamos al descanso de cómo queríamos jugar y los jugadores lo han hecho, es algo bonito de ver como entrenador. También la confianza que han mostrado. Tenemos un equipo muy joven y me encanta ver cómo mejoran cada día, siempre intentan mejorar", aseguró.

Espera con Joan García

"En la pretemporada de 2024 teníamos jugadores de 15 años, y ves que les encanta competir. La Masia ha hecho un trabajo fantástico. Eso es lo más importante, saber competir, se les mide en cada partido y eso les gusta. Es algo fantástico de ver", recalcó un Flick que desveló que no hay orden establecido en los penaltis, sino que se lanzan según como lo sientan los jugadores en el campo. "Lo lanza quien tiene más ganas Lo deciden ellos y eso está bien", explicó el entrenador, quien se mostró esperanzado ante las cámaras de TV en relación a las lesiones de Eric y Joan García, pero prefirió ser más cauto en la sala de prensa. "Habrá que esperar. El club emitirá un comunicado", se limitó a señalar.

Raphinha, elegido MVP del partido, por su parte, se mostró encantado de haber podido vivir una gran noche en el Spotify Camp Nou. "Ya tuvimos otras, pero esta ha sido la primera con esta grada. Con la afición apoyando así, es difícil que nos ganen en casa", aseveró en Movistar el brasileño, quien apuntó que la rapidez con la que llegó el 4-2 fue decisiva para el devenir del duelo. "Nos ayudó a tener tranquilidad y salgo bastante contento, pero sin mis compañeros nada de esto sería posible. Lo que yo intento es hacer siempre lo mejor para el equipo", zanjó.

El Barça supera el tembleque y se convierte en una apisonadora ante el Newcastle para llegar a cuartos de final

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Un Barça algo tembloroso en la primera parte, pero absolutamente demoledor en la segunda, no dio opción al Newcastle y selló su pase a cuartos por la puerta grande con un 7-2. Lamine Yamal combinó varias genialidades marca de la casa con un fallo que costó caro en defensa, mientras que Lewandowski y Raphinha marcaron por partida doble.

El propio Lamine, con un penalti en el añadido del primer tiempo, junto a Fermín y Marc Bernal, se encargaron de redondear el marcador ante un rival que logró batir en dos ocasiones la portería barcelonista, ambas por medio de Elanga. Las notas negativas fueron las lesiones musculares de Eric y Joan García.

La primera parte fue una auténtica montaña rusa para un Barça que mostró una gran efectividad de cara a portería en los primeros 20 minutos, pero que, a su vez, evidenció esa fragilidad defensiva que tanto preocupa a Flick. Raphinha, cuando muchos espectadores aún no se habían sentado, aprovechó una genialidad de Lamine Yamal para abrir el marcador (1-0).

Apenas diez minutos después, Elanga, aprovechando el empuje visitante, firmó el empate y más tarde volvió a marcar tras un error en la salida del joven crack de Rocafonda. Antes del segundo tanto del sueco, Marc Bernal había puesto por delante a un conjunto barcelonista muchas veces atenazado en defensa por la combatividad rival. Con todo, los azulgrana se fueron al descanso con 3-2 gracias a un penalti señalado a instancias del VAR que el propio Lamine transformó con seguridad.

El cambio al descanso

Lo que apuntaba a un ejercicio de supervivencia se convirtió en un panorama radicalmente distinto tras el descanso. El Barça no solo cambió las tornas, ahogando al Newcastle, sino que lo dejó prácticamente sentenciado con tres goles en poco más de un cuarto de hora. Fermín, tras internarse en solitario después de que Raphinha prolongara un pase de Gerard Martín, golpeó primero.

Después apareció Lewandowski, por partida doble: primero, rematando de cabeza un córner, y después aprovechando una asistencia de Lamine, que bajó hasta la medular para arrancar y romper la defensa rival con una gran acción individual. Con un Newcastle ya sin respuesta, Raphinha aprovechó un error defensivo para cerrar la goleada con el definitivo 7-2.