Al Real Madrid no le ha temblado la mano a la hora de sancionar a Valverde y Tchouaméni, que harán frente a una sanción económica de 500.000 euros. El club F. hizo público a través de un comunicado que, “tras los hechos que motivaron la apertura en el día de ayer de un expediente disciplinario a nuestros jugadores Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, ambos han comparecido hoy ante el instructor del expediente. Durante dicha comparecencia, los jugadores han mostrado su total arrepentimiento por lo sucedido y se han disculpado entre ellos”.
“Asimismo, han trasladado sus disculpas al club, a sus compañeros, al cuerpo técnico y a la afición, y ambos se han puesto a disposición del Real Madrid para aceptar la sanción que el club estimara oportuna. Ante tales circunstancias, el Real Madrid ha resuelto imponer una sanción económica de quinientos mil euros a cada jugador, concluyendo así los procedimientos internos correspondientes”.
Ambos jugadores se pelearon en dos ocasiones, este miércoles y este jueves, y la segunda pelea terminó con el centrocampista uruguayo en el hospital tras golpearse accidentalmente con una mesa. Al parecer Tchouaméni rechazó estrechar la mano de su compañero tras lo acontecido el día anterior al final del entrenamiento.
Estos graves incidentes han puesto de manifiesto la falta de unidad en el vestuario del equipo y han generado un serio daño reputacional al club a pocos días de visitar al Barcelona en el Camp Nou, partido en el que a los azulgrana les basta con empatar para certificar el título de Liga.
La rueda de prensa más esperada del año en el Real Madrid llegó a las 9:45 de la mañana. Pronto, y antes del entrenamiento del viernes, algo inusual y provocado por la entrega de la Bota de Oro a Kylian Mbappé a mediodía, Xabi Alonso apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Valdebebas con el nombre de Vinicius Júnior en el aire. La reacción del brasileño al ser cambiado en el clásico y su posterior comunicado en redes sociales, donde mencionó a "mis compañeros, a mi club y a mi presidente", sin concretar en el técnico, ha sido la gran polémica de la semana. Ante eso, seis preguntas sobre el delantero.
"El miércoles, después de los dos días de descanso, tuvimos una reunión todos y Vini estuvo muy bien, impecable. Habló desde el corazón y con sinceridad y quedé satisfecho. Desde ese momento, para mí el asunto quedó zanjado", explicó Alonso, que rechazó cualquier castigo al delantero. "No no, el tema está zanjado. Mañana tenemos el partido, que es lo importante. Ninguna represalia", dijo.
Alonso decidió sustituirle en el minuto 72 del clásico contra el Barça y el brasileño, un volcán en constante actividad, erupcionó en el centro del Bernabéu. "¿Yo? ¿Yo? ¡Míster! ¡Míster!", gritó desde el círculo central. Caminó realizando aspavientos hasta el área técnica, chocó la mano con Rodrygo y pasó, también gritando, al lado de Alonso. "¡Siempre yo! ¡Siempre yo! ¡Yo me voy del equipo! !Mejor me voy!", repitió, sin saludar a Alonso, que le decía, casi sin mirarle: «Venga Vini, hostias". El brasileño se fue a vestuarios y después volvió.
Esa situación generó un debate interno en el club. En las altas esferas del club se entendió el enfado del brasileño desde la "pasión" y se dejó la gestión en manos de Alonso. Vinicius se fue de viaje a Mónaco con Militao y las parejas de ambos y al volver realizó un comunicado pidiendo perdón a todos menos a su entrenador, al que obvió, algo a lo que Xabi ha quitado hierro.
"Para mí fue un comunicado muy valioso y positivo. Vini habló desde el corazón sobre lo que significa este club para él. Para mí lo más importante es lo que dijo a sus compañeros. Desde el miércoles se cerró el tema y estamos pensando en lo que viene", insistió el técnico, cuestionado en seis ocasiones sobre el futbolista. "Ya he dicho que fue positivo y quedé satisfecho", respondió en la siguiente pregunta. "Desde el miércoles se cerró, ayer entrenamos bien y a Vini le veo bien. Todos estamos en el mismo barco, remando en la misma dirección", repitió.
En la cuarta pregunta avisó a los periodistas. "Lleváis cuatro preguntas sobre Vinicius y ya he dado suficientes explicaciones. El tema quedó muy bien cerrado, hablamos positivamente y el foco está en el campo. Venimos de una buena semana y queremos afrontar la siguiente. Os entiendo, pero entendedme también", pidió a los medios.
Aún así, hubo dos más. Una sobre su renovación, cuestión directa que no quiso valorar, y otra sobre su forma de llevar el vestuario. "Yo lo hago siendo yo mismo. Lo más importante es ser auténtico y tener una relación directa y sincera, sabiendo el rol de cada uno y siempre pensando en lo mejor para el equipo. Tener una relación, pero siempre desde el respeto y la exigencia, y sabiendo que no todos son iguales. Hay que tener una inteligencia emocional para adaptarte a ellos", reflexionó.
Día histórico en el Santiago Bernabéu, que hoy, 16 de julio, vio por primera vez de blanco a Kylian Mbappé. El delantero fue presentado en el coliseo madridista ante 85.000 espectadores, acompañado de su familia, su padre Wilfried, su madre Fayza, niños de la Fundación que lleva su nombre, representantes del club como Pirri, Butragueño, Raúl, Solari y Arbeloa y uno de los hombres más importantes en su carrera y en su fichaje por el Real Madrid: Zinedine Zidane.
"Zizou, hace 12 años invitaste a un niño a visitar la ciudad deportiva del Real Madrid...", recordó Florentino Pérez, ovacionado también por la grada. "Hoy ese niño se presenta aquí. Damos la bienvenida a Kylian Mbappé", anunció el presidente, para éxtasis de la afición.
Una pasarela, imágenes en el videomarcador 360º, vídeos de diferentes épocas, unas imágenes inéditas de Mbappé, en diciembre de 2012, entrenando en Valdebebas a las órdenes de Zidane... Fue una presentación inigualable.
Florentino, que comenzó su discurso felicitando a la selección española de fútbol, "la mejor selección", se congratuló de "volver a la normalidad" cinco años después de la última presentación en el estadio, que fue la de Hazard en el verano de 2019.
"Seguiremos alimentando el mito de este club, y lo haremos en este renovado Bernabéu, imponente templo del fútbol mundial. Un Bernabéu que ha visto a los mejores y ahora está preparado para lo que será un antes y un después en la historia del Madrid", avisó el máximo mandatario madridista.
BallesterosEFE
Ese antes y después es también Mbappé, que entró andando desde el túnel de vestuarios, vestido al completo con la nueva equipación del Madrid, con botas de fútbol y una sonrisa de oreja a oreja. En las sillas del césped, su madre Fayza no podía evitar las lágrimas. "Felicidades por cumplir tu sueño. Tu amor por el Madrid te ha dado la fuerza necesaria para superar todas las barreras para llegar a este club. Has conseguido tu sueño porque no te has rendido nunca. Estás aquí porque tú lo has querido. Gracias por hacer un esfuerzo que muchos ni se imaginan", explicó Florentino, mientras Mbappé aguardaba de pie a su espalda. Se refería, obviamente, a las duras negociaciones y situaciones con el PSG en los últimos años.
Y le tocó a Mbappé.
"Buenos días a todos, voy a hablar en español", dijo, con acento perfecto, provocando la ovación de la grada. "Guau... es increíble estar aquí. He soñado muchos años con jugar en el Real Madrid y hoy se realiza mi sueño. Soy un chico feliz. Quiero dar las gracias al presidente Florentino Pérez que ha confiado en mí desde el primer día. Han pasado muchas cosas... pero gracias", resumió. De nuevo, protagonismo para los últimos años, con esa polémica renovación con el PSG en 2022.
Zidane, el padre de Mbappé, Mbappé, la madre del jugador, Florentino y Pirri.Javier BarbanchoMUNDO
"Desde que era niño sólo tenía un sueño y era estar aquí, significa mucho para mí. Gracias a los madridistas porque desde hace muchos años me dan su amor. Ahora tengo otro sueño, el de estar a la altura de la historia este club. Voy a dar la vida por este club y este escudo", declaró, mientras besaba el escudo. Otra ovación de un Bernabéu repleto de niños pequeños, a los que se dirigió: "Yo fui niño como vosotros. Con la pasión y el sueño podéis lograr lo que queráis".
"No sigo que voy a acabar llorando...", se emocionó, antes de homenajear a su gran ídolo. Como hiciera Cristiano Ronaldo en su presentación de 2009, Mbappé pidió al público que le acompañara en una frase: "Quiero hacer con vosotros esto... Todos juntos. ¡¡1,2,3 HALA MADRID!!".
Después, el francés realizó una vuelta de honor por el estadio regalando balones al público y terminó gritando el himno del conjunto blanco: "¡Hala Madrid!", se despidió hacia la sala de prensa. "El 1, 2, 3 era un guiño a Cristiano, siempre ha sido mi ídolo", admitió.