Ancelotti sopló de gusto

Ancelotti sopló de gusto

Actualizado Domingo, 8 diciembre 2024 - 12:51

Por fin el Madrid goleó y vivió con felicidad ante un Girona, que ha sido capado por su "amo" el Manchester City. Hasta Ancelotti sopló de gusto. Estuvo relajado, salvo en el caso de Gil Manzano, que una vez más demostró que no le gusta que el Madrid gane.

Marcaron Bellingham, Arda Güller y Mbappé, que al fin logró un tanto al estilo de cuando jugaba en el PSG. Encima, más difícil todavía, porque penetró por el lado derecho, cosa inhabitual en

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Un sábado de sustos musculares en el Madrid: Bellingham, la "precaución" con Rodrygo y el 'pinchazo' de Mendy

Un sábado de sustos musculares en el Madrid: Bellingham, la “precaución” con Rodrygo y el ‘pinchazo’ de Mendy

El gran susto de la noche para el Real Madrid llegó en el minuto 58. Jude Bellingham se sentó en el césped, se señaló su muslo izquierdo y pidió el cambio. Con el encuentro ante el Girona resuelto tras el gol y la asistencia del inglés, los temores del conjunto blanco se trasladaron al partido de Champions League de este martes. El martes por la noche, el Madrid disputa en Bérgamo un duelo trascendental por su futuro en el torneo continental. Una cita en la que espera poder contar con Bellingham.

"Estoy bien", dijo el británico al salir del estadio. Ante los medios, Carlo Ancelotti fue optimista. "Bellingham está bien, ha sido un poco por cansancio en la pierna y ha preferido no arriesgar. Está bien y disponible", terminó el italiano, contundente, también por deseo propio, sobre la situación del inglés de cara al partido en Italia.

Bellingham suma cinco goles en las últimas cinco jornadas de Liga, mejorando su racha de cuatro consecutivas marcando en el curso pasado, y ha asumido el rol de líder del Madrid, tanto en el ataque como en la presión a la salida del balón rival. Quizás de eso, de no dar ninguna jugada por perdida y de agotar esfuerzos, ha llegado este aviso. Por suerte para el conjunto blanco, parece que se ha quedado en eso. El inglés abandonó el césped caminando sin cojera aparente e incluso se acercó a la grada para tener un detalle con una aficionada.

Más grave parece lo de Ferland Mendy. El lateral francés, suplente los últimos partidos, pidió el cambio en el minuto 81 después de sentir "un pinchazo" en el muslo derecho, como informó el Madrid después del encuentro. "Parece que Mendy tiene algo muscular", admitió Ancelotti.

El galo, que marcó el tanto de la victoria en el triunfo del Madrid en Bérgamo en los octavos de final de la Champions 20-21, tiene complicado llegar al duelo contra los italianos.

Bellingham y Mendy se sumaron a un sábado de malas noticias médicas en el Madrid, que empezó el día con el anunció de que Rodrygo Goes era baja para el encuentro ante el Girona por "precaución", decía el club, por molestias musculares en la pierna izquierda. El brasileño, que se perdió la cita contra el Liverpool por una lesión en los isquios, regresó el pasado domingo contra el Getafe y jugó casi todo el partido ante el Athletic en San Mamés, acumulando demasiados minutos en pocos días.

La importancia del partido de Bérgamo y las sensaciones del brasileño han sido claves para no forzar su situación en Girona. "No se encontraba bien y hemos preferido dejarle en Valdebebas trabajando. Creo que estará el martes", explicó Ancelotti sobre el ex del Santos.

En cuanto a las alegrías madridistas en Girona, más allá de la actuación extraordinaria de Bellingham, los protagonistas positivos fueron Arda Güler y Kylian Mbappé, titulares y goleadores. Ambos viven situaciones de presión. "El gol le va a venir bien porque es joven y tenía mucha presión a su alrededor", reconoció Ancelotti sobre el turco.

El francés, por su parte, volvió a ver puerta y acumula nueve goles en Liga, donde se mantiene como máximo goleador del Madrid, a siete del Pichichi Lewandowski. "Jugar con Bellingham es increíble", elogió el galo. "Tenemos que ir a ganar contra el Atalanta, perdimos el último partido y esto es la Champions", advirtió sobre el encuentro del martes.

El Madrid se da un respiro y pasa por encima del Girona a hombros de Bellingham

El Madrid se da un respiro y pasa por encima del Girona a hombros de Bellingham

El Real Madrid se regaló un respiro en Montilivi, plaza teóricamente difícil en la pelea por la Liga, y sumó tres puntos que le hacen quedarse a dos, con un partido menos, del Barcelona. El conjunto blanco pasó por encima del Girona a hombros de Jude Bellingham, goleador y asistente antes de retirarse con molestias a tres días del duelo contra el Atalanta. Mbappé, que sigue buscando sensaciones, sentenció el duelo con el tercer tanto del partido.

Después de los «palos», como así los definió Ancelotti en la previa, tras la derrota en San Mamés, el técnico italiano continuó ajustando a su Madrid en Montilivi camino del trascendental duelo de Bérgamo, con la supervivencia continental en juego. Y viendo la alineación, todavía sin Vini, el ajuste más importante tiene a Bellingham como protagonista.

Ancelotti, que durante algunos momentos del primer tramo de la temporada había acorralado al inglés en la banda, parece decidido a convertir al británico en eje central de su juego. No suena a una decisión contraproducente, sino lógica viendo los defectos de este Madrid. El conjunto blanco sufre en salida de balón y sufre al presionar. ¿Quién puede solucionar eso? Bellingham, capaz de recibir de espaldas entre líneas y con oxígeno para no desfallecer en la presión, fue el líder madridista ante el Girona.

La noche no fue sencilla para el Madrid en el inicio. Nadie imaginaba lo contrario. Los de Míchel son valientes e inteligentes con balón, a veces incluso demasiado osados, y durante la primera media hora fueron superiores a su rival. Un Madrid con el motor gripado, incapaz de conectar en estático y de robar alto para generar peligro.

Asprilla y Bryan Gil fueron un tormento para Mendy y Lucas, especialmente el segundo, compartiendo carril zurdo con Miguel Gutiérrez y logrando las mejores ocasiones del Girona. Un pase atrás al que no llegó nadie, un disparo desde lejos que rozó el palo... Asprilla, por su parte, se inventó un pase sin mirar a Van de Beek que el holandés, ya dentro del área, envió alto. Era el minuto 28 y el susto despertó al Madrid.

Los blancos dieron un paso adelante en la presión, confiaron en su físico, que debe ser una de sus mayores virtudes, y sondearon la meta de Gazzaniga hasta que Bellingham vio puerta en el 35. La presión madridista provocó la pérdida local en campo propio, Bellingham cedió a Brahim, éste se internó en el área por el carril izquierdo, intentó un pase atrás que despejó mal Miguel y Bellingham, en el rechace, marcó el 0-1 para calmar ánimos.

El inglés lleva cinco jornadas seguidas marcando, justo desde que Ancelotti centró su posición y le hizo pisar más área que antes. Desde ahí llega más al remate, es el primero en presionar la salida de balón rival y sirve de hilo conector entre los dos centrocampistas y los tres delanteros. El sistema está creado para él y ni siquiera la vuelta de Vinicius, chispa constante del Madrid, debería moverle de sitio.

Tras el descanso, el Girona bajó pulsaciones y el Madrid fue capaz de respirar con balón durante largas posesiones, creciendo en confianza en mitad del temporal de sensaciones que ha vivido en las últimas semanas. Modric y Bellingham hicieron suyo el partido en estático, movieron a su rival y empezaron a encontrar situaciones favorables.

Tchouaméni, central en lugar de Asencio, se encontró con Gazzaniga al cabecear una falta lanzada por el croata. Y de los pies del capitán del Madrid salió el 0-2. Todo en apenas tres toques. Luka, en campo propio, conectó con Bellingham en la medular, el inglés controló, se giró y vio con rapidez el desmarque del turco entre los centrales rivales. Güler avanzó y cruzó el balón a la esquina izquierda de Gazzaniga.

Después de la alegría del gol, llegó el susto. En el 58, Bellingham se fue al suelo tras enviar un balón largo, dolido en la zona del isquio izquierdo. Pidió el cambio y se quedó en el banquillo, pero el miedo de cara al encuentro contra el Atalanta (el martes a las nueve de la noche) se apoderó del conjunto blanco.

La ausencia del inglés no dinamitó al Madrid, superior a un Girona hundido física y mentalmente. Y de nuevo, apareció Modric. En el 61, el croata indicó y esperó el desmarque de Mbappé, el galo pisó área y batió a Gazzaniga con un buen disparo. El tanto sentenció la cita y completó una segunda parte sobresaliente del Madrid, que se queda a dos puntos del Barça y prepara la visita a Bérgamo con más confianza.

El Rayo incendia Mestalla y agota el crédito de Rubén Baraja

El Rayo incendia Mestalla y agota el crédito de Rubén Baraja

Mestalla con la herida sangrando de otra derrota que hunde más al Valencia pobló la grada de pañuelos, miró al palco en un intento estéril de que reaccione quien está a miles de kilómetros, pero acabó abucheando a sus jugadores, temblorosos y sobrepasados por una situación que les lastra los pies, incapaces de igualar el gol de Pathé Ciss en el minuto 7. No saben cómo escapar, y tampoco parece que lo tenga claro Rubén Baraja. Nadie le gritó 'Pipo, vete ya' durante el partido, sólo la Curva Nord con la grada ya vacía, pero haber sumado diez puntos de 42 le convierte en el eslabón más débil. El Rayo ha agotado su crédito.[Narración y estadísticas: 0-1]

El Valencia ha perdido sus constantes vitales y cada jornada un poco más la fe en que puede escapar de un destino lúgubre. No encuentra de forma de sobreponerse a la falta de calidad, a la inexperiencia que este año sí les está pensando y se empequeñece ante el más mínimo contratiempo. No hace temblar a sus rivales, ni siquiera los intimida.

De aquel equipo vertical que construyó Baraja ya no queda nada. Ni siquiera los principios tácticos a los que ha renunciado el propio entrenador con mareantes cambios que el vestuario no encaja. Apenas pervive alguna cabalgada de Gayà, estéril porque nunca hay nadie al remate. Sólo hay un ataque más romo en toda la Liga que el valencianista y lo tiene el Valladolid, que en el fondo de la clasificación. El equipo no es que sea fallón cuando pisa área, que lo es porque casi siempre elige mal, es que el campo se le empina como si fuera una montaña cuando intenta encarar la portería contraria. La pelota siempre acaba volviendo a los centrales, que bastante tienen con no errar.

La tarea la tenían encomendada ante el Rayo Barrenechea y Javi Guerra, porque a Pepelu le tocó banquillo de manera inexplicable. El argentino optó más por la seguridad, incluso cuando pisaba frontal, sin confianza para armar la pierna y probar una alternativa para hacer daño. Guerra lo buscaba, pero sus intentos de lanzar al equipo no cuajaban. Al Valencia le pesaban las botas ante un Rayo desahogado que se vio el marcador de cara en un pestañeo.

Si Valera reclamó un penalti en su primer acelerón del partido, los vallecanos respondieron con dos saques de esquina casi consecutivos. Las dos jugadas fruto de las carreras de Álvaro García a la espalda del improvisado carrilero Diego López. En el segundo córner, Isi cogió el mando y teledirigió la pelota a la cabeza de Pathé Ciss, que le ganó el duelo en el salto a César Tárrega. La montaña ya fue una cordillera y el runrún de Mestalla se disparó.

La feligresía que llena el estadio cada jornada está hastiada, enfadada con la condena que le ha impuesto Peter Lim, decepcionada con sus jugadores y perdiendo la fe en Baraja. Si nadie despierta al equipo, lo ven en segunda y, por momentos, asisten a su funeral.

Sin el calor de la grada, las dudas aumentaban y el Rayo se sentía cada vez más cómodo. No tenía que arriesgar y su rival tenía miedo de hacerlo. Además, tembló ante un contratiempo de Mamardashvili. Ver al georgiano echarse al césped fue un mazazo anímico más, pero se sobrepuso y el parón permitió a Baraja resetear las bandas.

Eso provocó que Rioja, ahora por la izquierda, robara una pelota y se colara hasta la línea de fondo. De nada sirvió porque no había nadie al remate, como ocurrió al filo del descanso con otro centro al que sólo llegó Mumin para ayudar a Batalla. Tampoco acertó Álvaro García a cazar un centro de Ratiu que hubiera sido la sentencia.

Lesión de Gayà

Si temió el valencianismo la lesión de Mamardashvili, al regreso del vestuario se encontró contra peor: la de Gayà. El capitán se quedó en la caseta con problemas musculares y a Jesús Vázquez le recibieron con pitos por su falta de rendimiento. Deshizo Baraja sus cinco defensas para estirarse, algo que seguía costando y que sólo lograba con disparos lejanos de Rioja y Valera.

Rafa Mir dialoga con los aficionados de la Curva Nord.

Rafa Mir dialoga con los aficionados de la Curva Nord.M. BRUQUEEFE

Arrinconaron al Rayo, que demostró tablas para sostenerse porque sabe nadar en aguas turbulentas, con más corazón que fútbol. Su rival sólo había logrado tirar a puerta dos veces, pero la sensación era de que el Valencia podía buscar y buscar que no hallaría la forma de batir a Batalla.

Desde el banquillo mandaron al campo a Pepelu y a Rafa Mir, que saltó entre la indiferencia y fue protagonista de un gol fantasma. Su problemas con la justicia, muy graves, se olvidaron por momentos ante la necesidad. El Valencia es incapaz de sobrevivir en Mestalla y eso es un mal augurio.

El proyecto Baraja arrastra la losa de haber brillado por encima de sus posibilidades la temporada pasada, pero fue entonces, en abril, cuando empezó a mostrar síntomas de una enfermedad que es hora de atajar.

La decisión la tiene Singapur. "¿Irme yo? ¿Estás loco? Yo no soy de retirarme", advirtió. Con dos años de contrato por delante, seis millones de finiquito, el técnico no va tirar la toalla. Nadie va a librar a Peter Lim de tomar la decisión.

Leclerc deja a a Ferrari casi sin opciones ante sus 'amigos' de McLaren

Leclerc deja a a Ferrari casi sin opciones ante sus ‘amigos’ de McLaren

"Odiamos perder, pero si tenemos que hacerlo, preferimos que sea contra nuestros buenos amigos de Williams". Esta frase, pronunciada por Ron Dennis durante el GP de San Marino de 1991, supone sólo una muestra de la fiera rivalidad entre McLaren y Ferrari durante las dos últimas décadas del pasado siglo. El jefe del equipo de Woking sentía algo más que celos ante la desmesurada atención generada por la Scuderia. De hecho, uno de los días más felices de su vida fue el GP de Australia de 1993, cuando tras 14 temporadas al frente del equipo, superó el récord de 103 victorias de los coches rojos. La condescendencia de Enzo Ferrari, que consideraba a Dennis un mero ensamblador de coches, nunca ayudó a aplacar los ánimos. Este fin de semana, tantos años después, McLaren y Ferrari se jugaban el Mundial de Constructores hasta que una sanción a Charles Leclerc deja las opciones del equipo rojo muy limitadas.

El equipo británico llega a Abu Dhabi con 21 puntos de ventaja, pero con la sensación de haber desperdiciado una gran oportunidad el pasado domingo Qatar. Ferrari, por su parte, se presentaba dispuesta a arriesgarlo todo. Por eso montó un mapa de motor extremo y una configuración aerodinámica al límite. No obstante, sólo Carlos Sainz tendrá opciones de podio tras situarse detrás de los bólidos naranjas que ocuparán los primeros puestos de la parrilla. La sanción a Leclerc del viernes por las baterías y su salida de límites en la Q2 del sábado le sitúan último en la salida de la carrera de mañana y reducen al mínimo las posibilidades de enjugar la distancia.

"Incluso si terminamos primero y segundo, ellos pueden permitirse acabar tercero y cuarto, o incluso peor, y seguir teniendo ventaja", admitía Fred Vasseur, team principal de la Scuderia antes de confirmarse la sanción a su pupilo. "Tengo plena confianza en que completaremos el trabajo", responde Zak Brown, CEO de McLaren. Ni una mala palabra entre ambos. Ni un reproche en la hora decisiva. Dentro del Club de las Pirañas, aquel término acuñado en 1993 por Dennis para definir a la F1, aún queda algún vestigio de deportividad, admiración y respeto.

La buena sintonía entre McLaren y Ferrari se viene forjando desde 2023, cuando Vasseur accedió al cargo en sustitución de Mattia Binotto. Justo entonces, Brown prescindió de Andreas Seidl para promocionar como team principal a Andrea Stella, que había trabajado con Ferrari como ingeniero de pista de Alonso. "Compartimos límites éticos. Esto es lo que debería ser el deporte, poder luchar duro en la pista y darse después la mano", explicó el estadounidense. El pasado 5 de mayo, justo después de que Lando Norris sellase en Miami su anhelado primer triunfo en la F1, Vasseur no dudó en fotografiarse con toda la tropa papaya. Cuando Brown le tendió una gorra de McLaren, se la colocó del revés, por aquello de las apariencias. Cinco meses más tarde, Brown devolvió la gentileza en el GP de México, posando junto a Carlos Sainz, vencedor de la prueba.

El CEO de McLaren mantiene una estrecha relación con su ex piloto, con quien el pasado invierno, semanas antes del comienzo del Mundial, disfrutó de un día de golf en compañía de Norris y Carlos padre. Así viene siendo desde 2019 y 2020, el bienio de Sainz en McLaren. El de la convivencia con aquel novato casi imberbe. "Entonces no luchábamos por victorias, ni podios. Era una atmósfera diferente", decía Sainz para explicar las diferencias entre su competencia con Norris y la actual con Charles Leclerc.

Traslado a Ferrari

El cambio a Ferrari no iba a quebrar la amistad. Tan íntima como para ganarse el derecho de un apelativo propio: Carlando. Tan sostenida en los greenes como en los piques del fútbol. En el entorno de Sainz aún se recuerda con una carcajada lo sucedido durante el GP de Hungría, una semana después de la final de la Eurocopa, cuando dejaron una especial dedicatoria a Norris, recordando el 2-1 de España a los ingleses.

Sobre el asfalto, el momento de mayor emotividad se remonta un poco más atrás. Hasta el GP de Singapur 2023, con aquel memorable triunfo de Sainz resistiendo los embates de George Russell. "Le di el DRS y salvé su segunda plaza. Lando también me lo dio a mí y así me salvó del Mercedes", relató el ganador. Ahora Sainz apura su último servicio a Ferrari, el equipo que le apartó de un plumazo en favor de Lewis Hamilton. Unas horas antes de que se oficializara el acuerdo con Williams, conociendo ya el destino de su amigo, Brown quiso ofrecerle aliento: "Todo cambia muy rápido en este deporte. Aún no hemos visto lo último de Carlos en el escalón más alto de la F1".

Jon Uriarte denuncia ante la Ertzaintza haber recibido "amenazas y coacciones"

Jon Uriarte denuncia ante la Ertzaintza haber recibido “amenazas y coacciones”

Actualizado Sábado, 7 diciembre 2024 - 18:59

El presidente del Athletic Club, Jon Uriarte, ha denunciado ante la Ertzaintza "amenazas y coacciones", según ha informado la entidad rojiblanca a través de un "comunicado oficial" que titula "en defensa de los valores que nos unen", informa Efe.

Ante "la publicación en diversos medios de comunicación de la noticia de la denuncia por amenazas y coacciones interpuesta por el presidente del Athletic Club", el club bilbaíno ha comunicado que "es cierto que el presidente del Athletic Club fue amenazado a la salida de San Mamés tras el partido contra el Real Madrid".

En concreto -continúa el comunicado-, además de con "diversos insultos, el presidente fue intimidado mediante una advertencia explícita de las consecuencias que tendría para su persona 'meterse' con la Herri Harmaila", la Grada de Animación de San Mamés.

El Athletic explica también "que ha sido el propio Club, reunido en comisión ejecutiva, quien requirió al presidente que interpusiera una denuncia en defensa de los valores que vertebran la entidad".

En ese sentido, la entidad recuerda que "el Athletic Club elige a sus presidentes de manera democrática por sufragio entre sus socios y socias, y las amenazas sobrepasan una línea roja que no puede ignorarse".

"Porque, más allá del nombre y la persona, el presidente representa al Athletic Club, tal y como está recogido en nuestros Estatutos Sociales, y las ofensas que reciba en función de su cargo suponen una ofensa a la institución", añade.

El Athletic, no obstante, apunta que "en ningún caso atribuye la amenaza a la Herri Harmaila, cuya gran mayoría, como el resto de la afición rojiblanca, es un ejemplo de deportividad, convivencia, civismo y respeto".

La entidad rojiblanca recuerda también que "la tolerancia y la libertad de expresión son valores que identifican al Athletic Club" y que "todos los derechos comportan unas obligaciones y exigen la aceptación de un modelo de convivencia donde no caben ni la violencia ni la extorsión". Por ello, subraya que "desde el respeto, cualquier discrepancia es lícita".

Una vez "dicho esto", el Athletic "reitera una vez más su compromiso con la tolerancia cero hacia cualquier tipo de violencia", y avanza que "seguirá trabajando con las autoridades para erradicar cualquier acto de naturaleza racista, xenófoba, homófoba, machista o intolerante".

"El Athletic Club es su afición. Y nuestra afición ha dejado claro que rechaza cualquier comportamiento violento contrario a los valores de nuestro Club", finaliza el comunicado del Athletic.

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Actualizado Sábado, 7 diciembre 2024 - 18:38

Barça y Betis consiguieron cada uno en punto en un partido en el que los verdiblancos tuvieron más llegada, pero los azulgrana casi se llevan el encuentro por su mayor pegada. Robert Lewandowski adelanto a los azulgrana y Lo Celso, de penalti tras revisión por parte del videoarbitraje, muy protestado por un Flick que incluso fue expulsado, puso el momentáneo 1-1 en el luminoso.

Otra vez tendría que intervenir también el VAR para que el 1-2 de Ferran Torres, previamente invalidado por fuera de juego, fuera finalmente concedido y Diao, en el añadido, se encargó finalmente de anotar el último tanto del encuentro con un remate ante el que poco pudo hacer un Iñaki Peña que, de hecho, se las arregló para evitar varias opciones claras de los locales. [Narración y estadísticas, 2-2]

El Betis demostró que llegaba al partido con su rival muy estudiado. Sobre todo, por parte de un Abde que rompió en varias ocasiones la línea de fuera de juego que siempre trata de tirar la defensa barcelonista. Suya fue la mejor opción local para abrir el marcador, cuando el partido justo arrancaba y poco después de que Raphinha sacara in extremis un remate de cabeza de Diego Llorente tras saque de esquina. El ex azulgrana se plantó solo ante Iñaki Peña, pero el alicantino, una vez más, refrendó la confianza sin matices que le tiene Flick desviando su disparo.

En ataque, mientras, al Barça le tocó tirar de paciencia. Sus primeras llegadas ante la portería de Fran Vieites, relelvo de última hora de Rui Silva bajo los palos por unas molestias en el hombro del portugués, no fueron excesivamente complicadas para el arquero. De hecho, quien puso más seriamente en apuros al meta inicialmente fue el propio Abde, con un intento de despeje que le obligó a hacer alarde de reflejos. La perseverancia azulgrana, con todo, acabó por tener premio en la recta final del primer tiempo. Lewandowski, cómo no, aprovechó un buen centro de Koundé tras rápida combinación con Pedri para anotar el 0-1 con el que se llegaría al descanso.

Los verdiblancos, pese al mazazo, saltaron al terreno de juego en la reanudación más que convencidos de, por lo menos, marcar un gol que los metiera de nuevo en el partido. Altimira y Abde avisaron con sendos remates ligeramente desviados, pero quien tuvo la primera oportunidad realmente clara para lograrlo fue un Chimy Ávila cuyo disparo se encontró con otra gran intervención de Iñaki Peña.

El VAR, clave

El empate de los locales, no obstante, acabaría por llegar, con un penalti de De Jong sobre Vitor Roque señalado a instancias del VAR y que provocó la expulsión de un enfadadísimo Hansi Flick quien, tal vez, tenía en la cabeza la pena máxima no señalada por pisotón sobre Cubarsí justo una semana antes.

Lo Celso, con un duro y colocado disparo, puso el 1-1. El Barça, por supuesto, aumentó su acoso al área rival. Ferran Torres, tras asistencia de Lamine Yamal y previa revisión por parte de video arbitraje, puso en el marcador un 1-2 que parecía destinado a darles la victoria a los visitantes. Por lo menos, hasta que Diao, en el añadido, con un toque envenenado, acabó por convertir el definitivo 2-2 con el que murió el partido.

El campeón reinventa el ajedrez sin damas

El campeón reinventa el ajedrez sin damas

Actualizado Sábado, 7 diciembre 2024 - 16:10

Sin entrar en polémicas históricas entre ciudades o países -Valencia y Salamanca se disputan el honor, dentro del nuestro- la dama fue introducida en el ajedrez en tiempos de Isabel la Católica. Fue el último gran cambio de un juego que nació en la India, pero que fue evolucionando y se modernizó con la incorporación de la pieza más poderosa. Las partidas se hicieron más ágiles e interesantes con esta nueva arma de destrucción masiva. En los últimos años, gracias a la inteligencia artificial, sabemos además que el viejo consejo de no sacar la reina a pasear demasiado pronto puede eludirse con un poco de cuidado. Con la dama en el tablero, el ajedrez es un juego más bonito, con mayor espacio para la creatividad.

Aquí es donde llega Ding Liren, campeón del mundo, un hombre que lleva meses con problemas para conciliar el sueño y que se enfrenta a un joven agresivo con ganas de quitarle el trono. El gran maestro chino tiene como ayudante a Richard Rapport, un jugador que destaca por su creatividad, pero el plan trazado por ambos parece incluir una idea nociva para el espectáculo: llegar a posiciones en las que las damas se hayan marchado del tablero. La idea es minimizar los instintos agresivos de Gukesh Dommaraju, quien además partía como claro favorito en el Mundial.

En la décima partida, celebrada este sábado, Ding volvió a jugar sin disimulo "a dos resultados". Quien no arriesga puede que no gane, pero en su caso tampoco pierde. Cuando estaba en su pico de forma, el chino logró un récord impresionante, luego superado por Carlsen: jugó cien partidas en la élite sin perder ninguna. Sin damas en el tablero, derrotarlo es aún más difícil, no digamos con las piezas blancas. Gukesh tampoco puede perder la cabeza cuando lleva las negras, aunque los expertos empiezan a pensar que ya no es el favorito. El peligro para él es ponerse nervioso, porque quedan cuatro partidas y solo en dos de ellas jugará con blancas. Pese a su fachada de seguridad inquebrantable, mucho más sólida en apariencia que la de Ding, las dudas pueden hacer mella en su fe, sobre todo si sospecha que no es tan favorito en las partidas rápidas de desempate.

Sin favorito claro en el desempate

Es cierto que Gukesh, un optimista incorregible, bien puede sentirse ganador también en las partidas rápidas y que, como apuntó el gran maestro Miguel Santos en la retransmisión de Chess.com, está mejor preparado en las aperturas, lo que puede ser otro factor decisivo cuando hay menos tiempo en el reloj.

Criticar a Ding por explotar sus opciones tampoco sería justo. Jugar a no perder en espera de los desempates ya lo hizo Magnus Carlsen, número uno del mundo y sin el menor problema de inseguridad. A Sergey Karjakin y a Fabiano Caruana les ganó el título así, al segundo después de terminar todas las partidas de ajedrez clásico en tablas.

Dicho esto, la décima partida no ofreció grandes emociones, aunque como suele suceder en estos casos, el porcentaje de precisión fue altísimo. Ni siquiera hubo grandes apuros de tiempo, como en ocasiones anteriores. Ding y Gukesh fueron intercambiando piezas, hasta que decidieron repetir jugadas para no castigar al público con la obligación de llegar a la jugada 40. Partidas así le dan la razón a Carlsen, cansado del ajedrez clásico, en el que conseguir ventaja al más alto nivel es realmente complicado.

El marcador refleja un empate a 5 y se espera que Gukesh invente mañana alguna forma de hacer daño al campeón. Lo ha logrado en unas pocas partidas, que al final han sido las más interesantes. Los nervios irán a más, porque cada vez hay menos tiempo para rectificar; solo quedan cuatro partidas. En todo caso, el aspirante asegura que no suele perder la calma, aunque obviamente, el peso de las emociones aumenta cada día que pasa.

Vitor Roque, el aprendiz de tigre que quiere mostrar al Barça que se equivocaron con él

Vitor Roque, el aprendiz de tigre que quiere mostrar al Barça que se equivocaron con él

Actualizado Viernes, 6 diciembre 2024 - 21:29

"Esto matará aquello", escribió Víctor Hugo en Nuestra Señora de París. Un Vitor Hugo, apellidado Roque Ferreira y nacido en Timóteo, Brasil, en 2005, pasó melancólicamente por el Fútbol Club Barcelona y busca ahora en el Real Betis acabar con sus propias sombras. Reencontrarse con el gol. Sentirse útil sobre el rectángulo de hierba. Desquitarse de aquellos seis meses de azulgrana con una temporada de verdiblanco donde, de momento, está teniendo protagonismo. El peor rival de un futbolista siempre será la expectativa que depositaron en él.

Manuel Pellegrini confía en Roque. Aunque lo hace a su manera. Fueron sintomáticas unas declaraciones sobre el ariete: "Cuando le trajimos sabíamos que era un jugador en formación. Si hubiera metido las ocasiones que ha tenido estaríamos más arriba en la tabla, pero quizá él tampoco estaría aquí. Está formándose y confiamos en sacar su potencial".

Pese a sus palabras, un tanto agridulces, el técnico chileno le ha dado el doble de minutos al brasileño que a su alternativa en la plantilla, el congoleño Cédrick Bakambu. Hoy se enfrentará a su ex equipo en el Benito Villamarín como titular. Frente a los culés, que siguen siendo propietarios de sus derechos, el delantero quiere dejarse ver. Reivindicarse. Con ese suave rencor que cobijan en el pecho todos los cedidos cuando se enfrentan contra sus clubes. "Si Dios quiere, marcaré, porque para eso estoy trabajando toda la semana". Aunque, no se sabe si por respeto a los papeles o al corazón, dijo que "si les marco un gol, no lo celebraré".

A Vitor Roque le llaman Tigrinho. A él le gusta su mote, porque, según defiende, define su fútbol agresivo, directo y perseverante. Pero el nombre le viene heredado de su padre, al que sus amigotes llamaban Tigrao, sin que nadie sepa exactamente por qué.

La carrera del ariete comenzó en las divisiones juveniles del América Mineiro, un club célebre por desarrollar grandes talentos. En 2019 fue fichado por el Cruzeiro donde debutó como profesional a los 16 años. De ahí dio al salto al Athletico Paranaense, consolidando su fútbol y consiguiendo escaparate internacional. Con el Furacão, como se conoce al equipo rojinegro, y pese a su juventud, disputó 81encuentros, marcando 28 goles y dando 11 asistencias. La llamada de Europa no tardó en llegar.

Vitor Roque fichó por el Barça en el verano de 2023. La idea era dejarlo jugando en Brasil, al menos, durante esa temporada, pero el errático desempeño del club obligó a adelantar su llegada. Con Xavi Hernández a los mandos, y Lewandowski por delante en el plantel, el brasileño jugó apenas 300 minutos. Un goteo de oportunidades que se cerró con dos goles. No fue el sueño esperado, más bien un toque de atención y un aprendizaje severo.

Vitor Roque es un delantero versátil que puede desempeñarse tanto como nueve clásico como segundo delantero o extremo, aunque en el 4-2-3-1 de Pellegrini, ocupa exclusivamente la punta. "Reconozco que a veces tengo ansiedad de cara al gol, pero estoy trabajando para solucionarlo", contó hace poco. Mucha presión, muchas ganas por demostrar su valía y un equipo que ha dejado de fluir en ataque.

El jugador del Betis celebra un gol ante el Atlético.

El jugador del Betis celebra un gol ante el Atlético.EFE

Ante la pregunta de que si quiere demostrarle al Barcelona esta tarde que se habían equivocado con él, dijo: "Mi única motivación es ayudar al Betis". Y confesó su admiración por dos futbolistas hoy rivales: Raphinha y De Jong.

El Betis conserva una opción de compra de 25 millones por el 80% del pase del jugador al término de esta temporada, 27,5 millones si se ejerciera en una hipotética segunda campaña. "Estoy feliz de estar aquí", dice el futbolista. "Vitor tiene ganas. Es muy joven. Va a cometer errores, pero veremos también muchos aciertos", dice su entrenador.

Un delantero sólo se hace grande en los partidos grandes. Y, frente al club que apostó con firmeza por él, al menos económicamente, tiene Roque la oportunidad de recuperar el brillo que le catapultó en Brasil. En Sevilla tendrá una temporada y muchos minutos por delante para saber si se mirará en el espejo de los Oliveira y los Edu o en la de los Tardelli, los Baptistaos, los Sobis o los Leandro Damião.

Miguel Gutiérrez, el estilete irrenunciable de Míchel

Miguel Gutiérrez, el estilete irrenunciable de Míchel

Actualizado Viernes, 6 diciembre 2024 - 21:29

Aunque su puesto sobre el papel es el de lateral izquierdo, Miguel Gutiérrez es todo un estilete. El defensa, formado en las categorías inferiores del Getafe y del Real Madrid, club que vendió al Girona el 50% de sus derechos en verano de 2022, es una pieza imprescindible para un Míchel que aprecia muchísimo su capacidad para lanzarse al ataque, algo que puede ser crucial para intentar imponerse a los blancos este sábado por la noche en Montilivi.

Tanta es su confianza en el jugador, que en la Champions ha disputado todos los minutos posibles y en la Liga únicamente tuvo descanso en una de las 15 jornadas que se han jugado hasta el momento. Frente al Valencia, ni siquiera saltó al terreno de juego de Mestalla.

Además de ese duelo, también tuvo algunos (pocos, a decir verdad) minutos de resuello en la última goleada del conjunto gerundense en casa ante el Espanyol (4-1). En la Copa del Rey, mientras, solo jugó 45 minutos ante el Extremadura y se perdió el duelo ante el Logroñés en el que otro lateral, Pol Arnau, hijo del tristemente fallecido Francesc Arnau, fue el improvisado y heroico portero que propició el pase de ronda de los locales.

Miguel Gutiérrez tiene fama de incansable y vive por y para el fútbol. Gran parte de su día a día lo pasa en las instalaciones del club. Allí, además de entrenarse, desayuna e, incluso, come. Una actitud con la que ha potenciado unas cualidades que ya hicieron que Jose Mourinho tratara de llevárselo al Manchester United en julio de 2017, con apenas 16 años.

En la temporada 2021-22, los astros parecieron alinearse para favorecer sus deseos de triunfar como madridista. Pese a un arranque de curso prometedor, finalmente no tuvo muchas apariciones en el primer equipo y su buena progresión en el filial se vería cortada por una lesión de menisco que, a la vista está, no le ha dejado ningún tipo de secuela grave. En verano 2022, al considerar que no se le podía garantizar continuidad, la entidad optó por traspasarlo al Girona. Conservando, eso sí, un as en la manga al que podría recurrir en 2024.

A pesar de que el gran objetivo del Real Madrid para reforzar la banda izquierda de la zaga parece ser el de Alphonso Davies, del Bayern, el nombre de Miguel Gutiérrez no conviene descartarlo de buenas a primeras. El escaso rendimiento de Mendy y la voluntad de ponerle al canadiense, si llega, una competencia realmente seria hacen que el defensa del Girona vuelva a sonar con fuerza.

Refuerzo de invierno

Incluso, también está en el aire la posibilidad de que el club lo incorpore en el próximo mercado de invierno ante las grandes dudas que está dejando el francés. Un movimiento que, desde luego, provocaría que Míchel se llevara las manos a la cabeza.

Para él, es un jugador prácticamente irrenunciable, y está seguro de que está más que capacitado para aguantar todo lo que le echen. "Es cierto que lo está jugando prácticamente todo, pero recupera muy bien", aseguró el entrenador en la previa de un duelo ante el Villarreal en el que la remontada para el 2-2 final pudo ser muy cara. El defensa se llevó un fuerte golpe de Albiol que hizo que todos temieran por una seria lesión de tobillo. Todo, al final, se quedó solo en un susto.