12 años, 6 meses y 25 días: y Faustino Oro se convierte en el segundo gran maestro más joven de todos los tiempos

12 años, 6 meses y 25 días: y Faustino Oro se convierte en el segundo gran maestro más joven de todos los tiempos

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En abril de 2023, EL MUNDO publicó una entrevista con un niño de 9 años, una locura. El jovencísimo porteño, aficionado al fútbol, empezaba a ser conocido como «el Messi del ajedrez», aunque todavía no había ganado nada relevante. Con el tiempo, Garry Kasparov, nada menos, convirtió el apodo en «Chessy», acrónimo perfecto para los angloparlantes. La apuesta periodística no fue nada al lado de la que hicieron sus padres meses después. Romina y Alejandro abandonaron sus trabajos, bien remunerados, y se vinieron a España para estar más cerca de los principales circuitos internacionales. Sabían que tenían un pequeño genio en casa y sentían que no le podían robar la oportunidad de desarrollar todo su potencial.

Para saber más

La historia demuestra que el talento no siempre florece. Casi siempre hace falta algún empujón del destino. Aquel pibe empezó a jugar cuando su padre lo apuntó a Chess.com para que dejara de causar estropicios con la pelota. Muy pronto, sus victorias en internet llamaron la atención de la comunidad del tablero. Tres años después de aquella conversación por videoconferencia, Faustino Oro es gran maestro, el segundo más joven de la larga historia del ajedrez.

Faustimanía y "haters"


La sucesión de plusmarcas es lo de menos en la carrera de quien podría ser el mejor ajedrecista hispanohablante del último siglo. El cubano José Raúl Capablanca, el gran precedente, fue campeón del mundo en 1921. Lo importante no es que Faustino fuera el maestro FIDE y el maestro internacional (títulos previos al de gran maestro) más precoz de todos los tiempos. O que ahora sea el segundo GM más joven. Lo que sus seguidores ansían es que pronto esté en condiciones de luchar por la corona mundial, que a finales de año disputarán un indio y un uzbeko, dos jóvenes tan admirables como remotos.

Desde que Oro es maestro internacional, título que logró en Barcelona con 10 años, 8 meses y 16 días, en 2024, se ha escrito sobre él más que sobre cualquier otro niño deportista, incluido Messi. Seguro que se han cometido excesos, tal es la faustimanía desatada en medio planeta a contrapelo de un reducido pero bullanguero grupito de odiadores. Sus partidas son las segundas más analizadas, después de las de Magnus Carlsen. Cada jaque mate de Fausti era cantado como un gol de oro, con tendencia imparable a la hipérbole. Al mismo tiempo, no se puede negar el arrojo de sus detractores, capaces de negar un talento tan evidente.

Tres años después de su primera entrevista fuera de Argentina, convertido en vecino de Badalona, Faustino Oro ha conseguido en Cerdeña el tercer y definitivo resultado (norma, en el argot blanquinegro) que le faltaba para convertirse en gran maestro. Es cierto que llega dos meses y un día tarde para sumar un récord irrelevante pero vistoso, que sigue en manos del estadounidense Abhimanyu Mishra. A cambio, Fausti consigue el reconocimiento en condiciones más difíciles de las que tuvo este.

Mishra se estableció con su familia en Budapest, donde disputó torneos cerrados en serie, varios al mes, hasta que pudo completar tres con los puntos necesarios para ser GM. La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) consideró que la maniobra no fue del todo elegante y cambió sus reglas. Desde entonces, empezó a exigir que uno de los torneos puntuables para ser gran maestro fuera un abierto. En los "open", influyen tantos factores que incluso el azar es protagonista, en un juego en apariencia alérgico a la suerte.

Suerte

Faustino logró sus dos primeras normas en competiciones cerradas (en Madrid y Buenos Aires), pero la tercera se le resistía, solo en parte por la comprensible ansiedad acumulada. En Moscú le faltó una victoria final para conseguir el título y el récord, el pasado mes de marzo. En Menorca, a comienzos de abril, le perjudicó que no le tocaran rivales lo suficientemente fuertes, una paradoja. En Cerdeña se han alineado los requisitos y los astros. La gran actuación del pibe ha coincidido con un plantel de oponentes durísimos. Después de ganar su última partida, este sábado al MI polaco Bartlomiej Niedbala, Fausti tuvo la suerte de ser emparejado para el domingo contra Ian Nepomniachtchi, famoso porque perdió un Mundial contra Carlsen y compartió otro, de rápidas.


¿Suerte por qué?, se preguntará más de uno. Porque el ruso era el único de sus posibles rivales que tenía el Elo necesario para que a Faustino le sirviera incluso la derrota —y en efecto, perdió, por un pequeño error de cálculo— para lograr el título de GM. Si le hubiera tocado un rival igual de duro, pero con unos pocos puntos menos (en la práctica igual de complicado), el argentino habría necesitado hacer tablas, por lo menos, de nuevo bajo una presión tremenda. Y por si los más suspicaces piensan que esto es otra maniobra para ayudar al chico, que sepan que todo lo decide un programa informático, sin intervención humana. El azar o el destino, llámenlo como quieran, también juegan al ajedrez.

El mejor jugador de ajedrez del mundo (menor de 10 años) es español y ya ha ganado a Pedro Sánchez: "Cuando le dimos a elegir entre esto y el fútbol, no lo dudó"

El mejor jugador de ajedrez del mundo (menor de 10 años) es español y ya ha ganado a Pedro Sánchez: “Cuando le dimos a elegir entre esto y el fútbol, no lo dudó”

Decir que el futuro de nuestro ajedrez está en manos de un niño de nueve años sería exagerado, porque hay otros jóvenes con proyección, pero lo que ha conseguido Marc Barceló en cinco meses solo está al alcance de los elegidos. El joven jugador del club d'Escacs Tarragona aprendió a jugar en 2024 y ya ha ganado dos medallas de oro y dos de plata en los últimos Mundiales de ajedrez rápido y relámpago. Su Elo corrobora que es el mejor del planeta entre los menores de 10 años.

La lotería del talento es caprichosa y no hay motivos por los que pueda tocar en Noruega y en Uzbekistán, pero no en España. El de Barceló es tan evidente que, en el encuentro que mantuvo Pedro Sánchez con algunos ajedrecistas españoles en el Gambit Café de Madrid —del que salió un vídeo para alimentar las redes sociales—, uno de sus rivales fue precisamente el pequeño Marc, quien no tuvo la menor piedad con el presidente del gobierno.

Marc Barceló Melnyk, hijo de un zaragozano y de una ucraniana, tiene una capacidad natural que a los grandes maestros les salta a la vista. No es el típico niño peligroso que se limita a calcular. Si lo comparamos con el fútbol, deporte que le apasiona, además de regatear y disparar a puerta, sabe colocarse en el campo y distribuir el juego con maestría, y no duda en pasar al final si ve que puede imponer su técnica. Al deporte del balón renunció cuando los entrenamientos se hicieron más intensos. "Cuando le dimos a elegir, lo tuvo clarísimo y se quedó con el ajedrez", cuenta su padre.

Miguel Illescas, ocho veces campeón de España, quedó tan impresionado al conocerlo que hizo todo lo posible por contribuir a su formación. Así complementa el trabajo del venezolano David Sequera, con la ayuda permanente de Francesc Farran, el primero que comprobó que a su club había llegado un muchacho muy especial.

Barceló, en la partida contra Sánchez.

Barceló, en la partida contra Sánchez.IG

Barceló recuerda a uno de sus grandes ídolos, Magnus Carlsen, para muchos el mejor de la historia. A su edad, el noruego aún no tenía títulos, pero ambos tienen una memoria prodigiosa y aprendieron muy pequeños todos los países y banderas del mundo. Magnus tardó algo más en engancharse al ajedrez. A Marc lo cautivó enseguida, aunque antes, con cinco años, demostró su destreza con el cubo de Rubik. Su colección de medallas no nubla su prudencia: "Aún no pienso en ser gran maestro. Lo primero es ser maestro FIDE, ir paso a paso. Estaría bien ser GM a los 14, por ejemplo".

En su segundo Mundial, asegura no haber sentido más presión, a pesar de ser el favorito. El pasado mes de diciembre, Barceló disputó el primero en Turquía, donde logró el oro en ajedrez relámpago y la plata en el rápido. En Serbia ha repetido medallas, pero al revés: oro en las rápidas y plata en el blitz. "Iba a por los dos oros, pero estoy contento con el resultado", declara justo antes de subir al avión de regreso.

El joven posa frente a un tablero.

El joven posa frente a un tablero.EL MUNDO

En 2024, el año que aprendió a jugar, logró la plata en el nacional sub 8, por detrás de otra gran promesa, Timofey Demchenko. ¿Sigue algún método especial para progresar tan rápido? "Creo que no", responde. "Lo especial puede ser que me encanta el ajedrez y se me da muy bien".

Los niños españoles tienen una dificultad extra: van al colegio. En algunos países, las mayores promesas dedican el cien por cien de sus esfuerzos a los tableros. Es un modelo discutible, pero con ventajas competitivas. A los padres de Marc no les gustaría educarlo en casa: "Preferimos que vaya al colegio y socialice. Intentamos que tenga una infancia lo más normal posible. Sí nos gustaría que tuviese una jornada continuada, algo que en Tarragona no tenemos".

Criar a un campeón

Para los padres también es caro criar a un campeón. "Hay que viajar mucho y son estancias de una o dos semanas". La Federación Española ayuda, pero cubre solo una parte. En el caso de Marc, le pagan dos horas de clases individuales a la semana y una hora y media en grupo. Además, el año pasado fue a una concentración en Melilla. Como dice Paloma Gutiérrez, coordinadora de Tecnificación y alto rendimiento de la FEDA, "hay muchos niños que lo merecen, pero el dinero no es infinito".

"Tanto la federación española como la catalana apoyan mucho a Marc, pero claramente es insuficiente, en parte por los presupuestos tan limitados que tienen. En casos así habría que hacer esfuerzos extra, porque se demuestra que merecen la pena", asegura Javier Barceló, padre del ajedrecista. Gutiérrez explica, por su parte, que Marc "ya recibe un trato especial": "Se le da el tratamiento de un jugador de élite, lo que no es normal en menores de 12 años".

Mayor categoría

A Barceló también le pagan el desplazamiento y el alojamiento del Mundial, pero no la inscripción (unos 120 euros) ni los gastos de los padres. En Serbia, por ejemplo, fueron 14 jugadores invitados. Aparte de los campeones, eran cuatro ajedrecistas más, para "darles continuidad" y que no dependan de un resultado. Así pueden ayudar a más personas, explica Gutiérrez. "Sabemos que los más pequeños necesitan ir con sus padres, pero no podemos darles ayudas", añade la coordinadora de Tecnificación.

Javier Barceló apunta otro problema que no requiere dinero: "En el campeonato de Cataluña y en el de España, Marc tiene que jugar en su categoría, pero a los entrenadores les gustaría que pudiese participar en alguna superior, más exigente. No ha sido posible. Esperamos que en años venideros cambie". Barceló pone como ejemplo al niño ruso Roman Shogdzhiev, de 11 años, que se colgó el oro en el grupo sub 18, donde el español Daniel Tabuenca acabó en sexta posición.

Vaishali Rameshbabu, la cenicienta del Candidatos, gana el torneo y podría ser la primera campeona del mundo india

Vaishali Rameshbabu, la cenicienta del Candidatos, gana el torneo y podría ser la primera campeona del mundo india

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Vaishali Rameshbabu no es la más famosa ni en su casa, donde Pragg, su hermano pequeño, parecía el elegido para la gloria, por su desarrollo más precoz. La ajedrecista india (Chennai, 2001) tampoco era la mejor de su país, que tiene a dos jugadoras por delante en la clasificación mundial. Una de ellas, Humpy Koneru, renunció a jugar el Candidatos por la cercanía de la guerra en Oriente Medio. Vaishali fue a Chipre sin miedo y sin nada que perder. Era la cenicienta del grupo.

Después de cinco partidas, ocupaba la última posición, el lugar previsto, pero a Vaishali nunca hay que darla por muerta en ninguna batalla, porque de su cabeza surgen los recursos más inesperados, como de la chistera de un mago. Es una jugadora valiente, original e imprevisible. Acabó ganando la competición y el derecho a disputar el Campeonato del Mundo a la gran maestra china Ju Wenjun. Será un duelo entre las dos grandes potencias del ajedrez femenino, aunque India parte con una desventaja: nunca han ganado el título de ajedrez clásico, que China monopoliza desde hace una década. Solo la mencionada Humpy Koneru llegó una vez a la final. en 2011, y perdió con Hou Yifan, cómo no, ajedrecista china.

Dos hermanos, contra dos novios

En Chipre se ha vivido una competición única entre dos cuentos muy distintos: la protagonizada por los hermanos Pragg y Vaishali (los primeros de distinto género que comparten el título de gran maestro) y la que nos ofrecieron los novios Sindarov y Assaubayeva, que estuvieron a punto de imponer su guión romántico. El uzbeko arrasó en la competición femenina y la kazaja llegó a la última ronda como colíder, orgullosa de su pareja. En la última partida, se recuperó de una posición desesperada, pero luego firmó unas tablas relativamente rápidas. Dejaba toda la presión a su rival, confiada en que acusara los nervios o que, como mucho, tuviera que jugarse el desempate contra ella.

La estrategia no es nueva y ha sido ensayada muchas veces con éxito. Esta vez no funcionó, aunque la historia del ajedrez está empedrada de errores garrafales en la jugada 40, la última antes de que los ajedrecistas reciban una inyección de tiempo adicional. A Vaishali le quedaban pocos segundos en su reloj para hacer los movimientos 39 y 40. La posición era muy ventajosa, pero la rusa Kateryna Lagno también amenazaba su enroque. Un primer plano en la retransmisión permitió ver cómo los ojos de la india bailaban a toda velocidad, escaneando el tablero en busca de la solución. La tensión no impidió a la india acertar con las dos jugadas ganadoras. Se proclamó ganadora del Candidatos y ahora disputará el Mundial, de nuevo como presunta víctima, aunque ya no hay nadie que se fíe de esta luchadora incansable.

La autocita es una costumbre fea, pero en la previa del torneo ya advertíamos de sus cualidades: «Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal».

Ajedrez contra el exceso de TV

Vaishali empezó a jugar por decisión de sus padres, que querían mantenerla apartada del televisor y los dibujos animados. Pronto demostró que el tablero era más que un pasatiempo. Se proclamó campeona del mundo sub 12 y sub 14, y a los 22 logró el título de gran maestro absoluto, que certificó en Llobregat.

Sus logros incluyen una victoria contra Magnus Carlsen en una sesión de simultáneas, cuando ella solo tenía doce años. Luego pudo parecer que iba despacio, sobre todo si se la comparaba con su hermano, un niño prodigio de manual, pero su triunfo en Chipre certifica un nivel de reconocimiento que ya no tiene vuelta atrás. Por suerte para el ajedrez, su madre seguirá siendo una presencia habitual en los principales torneos del mundo. Los chicos ya no son tan pequeños, pero agradecen su apoyo constante. En alguna entrevista, la hermana mayor, siempre generosa hacia Pragg, ha comentado lo mucho que él la ayuda en su preparación: «Entrenamos juntos siempre que estamos en casa».

Y ahora llega el Mundial, donde no hay que descartar nada. Vaishali tiene el récord, de hecho, de haber derrotado a tres campeonas mundiales en el mismo torneo, el Gran Suizo de 2023, en el que también se alzó con la victoria. En el último Norway Chess logró otro triunfo que podría ser premonitorio, contra la actual campeona, Ju Wenjun.

Sindarov, el niño que superó una crisis y ya es candidato a campeón del mundo

Sindarov, el niño que superó una crisis y ya es candidato a campeón del mundo

Al contrario que Magnus Carlsen, hincha del Real Madrid, Javokhir Sindarov es seguidor del Barça. En Chipre, donde lleva desde finales de marzo inmerso en el torneo más importante de su carrera, parecía más preocupado por la eliminatoria de Champions contra el Atlético que por su marcha en el Candidatos, que ha dominado de principio a fin. Su triunfo, una jornada antes del final, lo llevará a la final del Mundial, prevista para finales de 2026. La FIDE, no obstante, debe resolver un conflicto de calendario, porque el recién creado Mundial Total, que mezcla ritmos de juego y ha sabido atraer al número uno, Magnus Carlsen, podría obligar a un retraso hasta enero de 2027.

A los 20 años, Sindarov ya es un héroe en Uzbekistán, un país que mima a los ajedrecistas, y ahora tiene la ocasión de convertirse en leyenda. De momento, es favorito para derrocar a Gukesh Dommaraju (19 años), en el Campeonato del Mundo más joven de la historia. Juega a una velocidad de vértigo, encuentra las mejores jugadas y tiene una confianza en sí mismo que solo supera Hans Niemann, sin tantos motivos.

En el Candidatos, una liga a doble vuelta entre ocho ajedrecistas que termina este miércoles, solo cabe criticar a Sindarov que acabara con la emoción en la primera semana de juego, cuando el uzbeko logró cinco triunfos en seis partidas. Luego sumó una sexta victoria, récord de la competición desde que se instauró este formato. Con una salvedad: Susan Polgar ganó nueve partidas en las diez primeras rondas en 1992, antes de proclamarse campeona del mundo.

Gracias a su abuelo

Nunca valoramos lo suficiente la influencia de los abuelos. A Javokhir (Taskent, 2005) lo inició en los secretos del tablero el doctor Kamil Sindarov, cuando el chico solo tenía cuatro años. Ocho después, ya era gran maestro, y otros ocho más tarde acaba de ganar el Candidatos. Su carrera —en su caso, el doble sentido es evidente— incluye el oro olímpico logrado con Uzbekistán, cuando solo tenía 16 años, y su victoria en la Copa del Mundo de 2025, nuevo récord de precocidad, con 18.

Los padres de Javokhir nunca mostraron especial interés por el ajedrez, pero la semilla plantada por su abuelo floreció de manera salvaje. Kamil vio enseguida que el talento del joven era excepcional y lo llevó al club de ajedrez de su ciudad, la capital del país. Los entrenadores descubrieron que andaba sobrado de memoria, capacidad de trabajo y motivación. Parece el cuento de hadas de un joven prodigioso, pero nada más convertirse en el segundo gran maestro más joven de la historia, con 12 años y 10 meses, llegó la crisis de motivación (seguramente otra plusmarca), que por suerte superó a su velocidad habitual.

«No quería pasarme toda la infancia jugando al ajedrez», explica Sindarov, que tiene muchas más aficiones y que, quizá por eso, comparte con Carlsen su pasión por el Freestyle Chess, porque requiere menos estudio. «Me encanta el ajedrez, pero no me olvido de mi vida normal. Tengo mis propios intereses y pasatiempos, disfruto de mis amigos y mi familia. Encuentro tiempo para todo».

Al próximo retador de Gukesh le gusta leer, la música y el cine, sobre todo, aunque lo que más le atrapa es el fútbol, el único pasatiempo que se permite durante los torneos, además de hacerse alguna foto cariñosa con la kazaja Bibisara Assaubayeva. La joven conoce el oficio y no está en el Mediterráneo para hacer turismo; es una de las posibles ganadoras del torneo de Candidatas, que deberá esperar a mañana para resolverse. «Me gusta el trabajo, el juego, la rivalidad, los viajes, la gente. Hasta que me aburra, viviré así», afirmaba confiado a comienzos de año.

Uzbekistán, paraíso del ajedrez

Sindarov ni siquiera es todavía el mejor ajedrecista de un país que, con solo 37 millones de habitantes, tiene a los números 4 y 5 del mundo. El mayor hito para Uzbekistán ocurrió en 2004, cuando Rustam Kasimdzhanov se coronó campeón del mundo de la FIDE. Aún en activo, ahora es uno de sus mejores entrenadores. En Chipre, Javokhir empezó como número 11 del mundo, pero su excepcional rendimiento le ha hecho subir seis puestos. Uno por delante está su amigo Nodirbek Abdusattorov, cuya ausencia en el Candidatos fue una de las más lamentadas.

«De niño, a menudo me comparaba con él, pero con el tiempo dejé de fijarme en eso. Él tiene su propio camino y yo el mío. Siempre me he alegrado de sus éxitos. Somos un equipo muy unido». «Robar» el oro olímpico a India en su propia casa fue una demostración de unión y de poder, que ahora quieren hacer extensible al Mundial.

Uno de los secretos del milagro uzbeko es el decreto aprobado hace cinco años por el presidente del país, Shavkat Mirziyoyev. Se puso así en marcha un plan estatal para desarrollar el juego de las 64 casillas, con una inversión masiva en infraestructuras de entrenamiento, federaciones y becas para jóvenes talentos.

Cuando ganaron la Olimpiada de Ajedrez de 2022 en Chennai, el Gobierno recompensó a los jugadores con 50.000 euros por cabeza, casi una fortuna en Uzbekistán, además de coches de alta gama y el título honorífico de «Orgullo de Uzbekistán». Los beneficios son vitalicios e incluyen pensiones estatales. ¿Qué joven con talento no querría dedicarse al ajedrez en un sitio así?

Niemann y su cruzada contra Carlsen y los poderes del ajedrez: "Si lo que me hicieron no es propio de la mafia, no sé qué puede serlo"

Niemann y su cruzada contra Carlsen y los poderes del ajedrez: “Si lo que me hicieron no es propio de la mafia, no sé qué puede serlo”

Hans Niemann (San Francisco, 2003) es un personaje único en el variadísimo universo del ajedrez. Polémico e individualista, capaz de destrozar una habitación de hotel y tachado de tramposo por sus enemigos, asegura que es víctima de una conspiración, que paga el precio de ser un genio y que algún día será número uno. Siempre fue un joven sin miedo. Se fue de casa a los 16 para instalarse en Nueva York sin pedirle ni un centavo a sus padres. Y cuando se vio señalado, hizo un movimiento genial: presentó una demanda de 500 millones, a repartir entre cinco: Magnus Carlsen, número uno desde hace década y media; la empresa Play Magnus Group; Hikaru Nakamura, número 3; Chess.com y Daniel Rensch, cara visible de una plataforma que ha superado los 250 millones de usuarios.

Niemann ya es el 20 del mundo, pero en la era de los niños prodigio, el reto de llegar a la cumbre se antoja complicado. «No tengo prisa. Cuando ocurra, ocurrirá. Hago todo lo posible por ser número uno lo antes posible, pero solo tengo 22 años y no hay motivos para sentir que el tiempo se me acaba», responde por teléfono, en una entrevista concertada por el estreno en Netflix de un documental sobre su pelea contra Carlsen y Chess.com.

"Hacer cosas que molesten"

Hans Moke Niemann fomenta una imagen de tipo arisco: «Diría que soy amable y educado, pero desde luego no con mis rivales. Lo principal es que, para convertirte en el mejor, tienes que ser decidido y hacer cosas que molesten a la gente. No es falta de amabilidad. Es solo que digo la verdad». En el documental, lo vemos fuera de sí mientras juega por internet, pero a su manera sale casi favorecido. «En general, creo que es justo y que muestra todos los ángulos de la historia. Se dicen cosas muy equivocadas, pero no creo que el público se las tome muy en serio».

Magnus aparece más comedido. Prefiere hablar de sí mismo -no se considera un genio- y recurre a la ironía para referirse a Niemann: «Es un buen jugador que resulta ser americano y hablar un montón». Erik Allebest, cofundador y CEO de Chess.com, también opina para EL MUNDO sobre el trabajo de Netflix: «No estoy seguro de que ninguna película de 90 minutos pudiera plasmar por completo toda la complejidad de lo ocurrido. Implicó a mucha gente, había numerosos factores en juego y se tomaron decisiones bajo presión y en tiempo real. Espero que la gente se lleve que Chess.com siempre intentó actuar en interés del ajedrez».

Bolas anales y antecedentes

En 'Untold', por supuesto, se vuelve a hablar de las bolas anales, algo que irrita a los implicados, una mala broma que se hizo viral y con la que alguien pretendió explicar cómo se pueden hacer trampas, supuestamente con señales en morse mediante vibraciones. «Como padre, me dolió de verdad ver cómo era tratada esta historia en los medios», confiesa el CEO de Chess.com.

Todo por una simple partida jugada en San Luis, en septiembre de 2022. Hans Niemann, que tenía 19 años, derrotó al astro noruego con sorprendente suficiencia. Magnus ya venía escaldado de Miami, donde el americano también lo superó antes de soltar su frase más famosa: «El ajedrez habló por sí mismo». Después de perder de nuevo, el número uno se retiró del torneo y acusó a Niemann de usar métodos ilícitos, al principio de forma velada. Hikaru Nakamura apoyó la tesis y Chess.com completó la jugada expulsando al «sospechoso» y publicando un informe demoledor sobre sus trampas juveniles. Él admite aquellos pecados, aunque difiere en las fechas y en el número de veces.

Niemann y Carlsen, durante una partida en Miami, en 2022.

Niemann y Carlsen, durante una partida en Miami, en 2022.NETFLIX

Desde la plataforma reconocen su mayor error: «Probablemente fue no hablar antes con Hans sobre nuestras preocupaciones y sobre cómo podríamos haberle ayudado». «Cuando todo se hizo público y las cosas se precipitaron, quedó menos margen para el tipo de diálogo que podría haber propiciado un resultado mejor para todos». En todo caso, Allebest defiende su decisión de abordar el tema de las trampas y publicar el informe, porque este era «preciso»: «Lo respaldamos al cien por cien. Y en una situación compleja, los hechos importan».

Niemann, por el contrario, asegura que no tiene «grandes remordimientos». Su respuesta fue demandar a todos y pedir un dineral por difamación y daños indirectos. Dado que nadie pudo demostrar sus trampas en vivo, se cree que logró una compensación millonaria ultrasecreta. Con o sin juguete sexual, Netflix puso en marcha su documental y en junio saldrá a la venta un libro de Ben Mezrich que será llevado al cine, al igual que su obra sobre Zuckerberg y Facebook, que inspiró la 'La red social'.

Destrozó una habitación

Pese a su conciencia tranquila, cabe recordar que, además de las trampas adolescentes, a Niemann dejaron de invitarlo en San Luis por destrozar una habitación de hotel, frustrado por dos derrotas seguidas en el campeonato de EEUU. Él no entendió nunca el castigo, porque se disculpó y pagó 5.000 dólares por los desperfectos. Siempre dijo que era una excusa y que la causa del veto era su pelea contra «la mafia del ajedrez».

Pregunta. Es una expresión muy fuerte. ¿No teme una contrademanda?

Respuesta. Ellos me expulsaron sin motivo. Me atacaron para intentar arruinarme la vida. Si lo que me hicieron todos al unísono no es propio de la mafia, no sé qué puede serlo. Y no me da miedo que me demanden, porque no es así como funciona la ley.

Por suerte para la paz en los tableros, Chess.com no parece interesada en prolongar la batalla. Erik Allebest incluso entiende el rencor de «alguien que se siente tratado injustamente», pero puntualiza: «Nuestra empresa está formada por personas apasionadas por el ajedrez que dedican su carrera a intentar hacer crecer y proteger este juego. No actuamos contra nadie en particular. Cuando tomamos medidas, es porque creemos que tenemos una obligación con los millones de jugadores que confían en que el juego que practican es justo».

Niemann sigue pensando que su venganza será su triunfo, cuando adelante a todos en la clasificación.

Pregunta. Dices que eres un genio y que trabajas sin parar. Con esa combinación, el fracaso parece imposible.

Respuesta. Sí, eso pienso.

Candidatos 2026: ¿quién puede ser el próximo campeón del mundo?

Candidatos 2026: ¿quién puede ser el próximo campeón del mundo?

Hasta que se consolide el nuevo supermundial que apoya Haaland, el ajedrez clásico sigue siendo el rey, y pocos torneos se pueden comparar con el Candidatos, aunque solo sea porque solo importa quedar en primera posición. Si la guerra lo permite, el día 28 empezará en Chipre una edición que vuelve a ser doble. Ocho candidatos masculinos y ocho femeninas lucharán por la única plaza que dará derecho a retar a los actuales campeones, el indio Gukesh Dommaraju y la china Ju Wenjun.

La india Humpy Koneru, la única intrusa en el monopolio chino del top 6 mundial, ya ha anunciado que no quiere participar, por miedo a una escalada bélica en Oriente Medio: «Tras una profunda reflexión, he tomado la difícil decisión de retirarme», explica. «Ningún evento, por importante que sea, puede anteponerse a la seguridad y el bienestar personal. A pesar de las garantías ofrecidas, no me siento completamente segura en las circunstancias actuales. Es una decisión dolorosa pero necesaria». Hay un precedente inquietante: en 2020, Teymour Radjabov se apeó de un Candidatos que empezó cuando se extendía la pandemia. La FIDE lo ignoró y luego tuvo que parar la competición, cuando estaba en su ecuador, durante casi un año. El azerbaiyano fue compensado con una plaza directa para Madrid 2022.

En Chipre, el Gobierno de Estados Unidos ha elevado el riesgo al nivel 3, mientras que el organizador alemán Wadim Rosenstein se ha ofrecido a albergar el torneo, sin costes y de un día para otro, si es preciso. La inercia y los lazos comerciales de la FIDE la han llevado a ignorar la oferta, de momento.

En Chipre también hay cierta polémica por la lista de participantes del cuadro masculino, sobre toto. Los caminos para clasificarse han evolucionado, pero alguno es casi inescrutable, con sistemas de desempate cercanos al bingo. Al Candidatos se puede llegar ganando el circuito de la Federación Internacional, por subir al podio en la Copa del Mundo, como primero o segundo en el Gran Suizo y por puntos Elo, pero hay otros requisitos que han demostrado cierta fragilidad. A Nakamura, por ejemplo, le faltaba cumplir el número mínimo de partidas y lo completó en torneos casi de pueblo. La norma para impedirlo llegó tarde.

Candidatos

Hikaru Nakamura (EEUU, número 2 del mundo, 2810 puntos Elo, 38 años)

Carlsen dice que «los viejos americanos» son los grandes favoritos. Naka aportaría dinero y popularidad. Él mismo gana más con sus 'streamings' que jugando, por lo que ya solo lo hace si está muy motivado. Otro aliciente es que suele comentar cada partida esa misma noche, un gasto de energía insólito en la élite. Para muchos, es su último tren, aunque en Barcelona me comentó que espera tener más oportunidades.

Fabiano Caruana, en 2022.

Fabiano Caruana, en 2022.

Fabiano Caruana (EEUU, 3, 2793, 33)

El italoamericano es el gran favorito para ganar el torneo, como hizo en 2018. Luego, empató las 12 partidas contra Carlsen y perdió el título en las rápidas de desempate. Tiene la edad ideal para un nuevo asalto, que sin el noruego como rival sería menos difícil.

Wei Yi (China, 8, 2754, 26)

Cuando aún era un adolescente, el GM chino era la mayor promesa mundial, pero entonces se centró en sus estudios económicos. Una vez terminados, ha vuelto con fuerza, quién sabe si suficiente.

Anish Giri (Países Bajos, 9, 2753, 31)

Empresario y «tuitstar», siempre parece un escalón por debajo de los favoritos. Su edad es perfecta, aunque hace una década deslumbraba más. Al menos ha corregido su fama de tablífero. Es su tercer Candidatos y sabe bien qué hace falta para ganar.

Javokhir Sindarov (Uzbekistán, 11, 2745, 20)

El ganador de la Copa del Mundo es el más joven, aunque solo con unos meses. Si Gukesh no fuera aún más precoz, la edad podría ser considerada un obstáculo. Pese a todo, su victoria sería una sorpresa.

Praggnanandhaa Rameshbabu (India, 12, 2741, 20)

Desde niño, es un ejemplo de dedicación absoluta. Nunca tuvo Netflix ni videojuegos, lo que según su entrenador le daba una ventaja definitiva frente a los occidentales. Es valiente hasta la imprudencia y para Magnus es el tercer favorito, con gran diferencia respecto al resto.

Andrey Esipenko (Rusia, 32, 2698, 24)

El ruso (con bandera de la FIDE) trata de seguir el consejo de su compatriota Ian Nepomniachtchi, antiguo aspirante al título: no darle demasiada importancia al torneo. Él cree que hay igualdad entre los ocho participantes.

Matthias Bluebaum (Alemania, 34, 2695, 28)

El segundo mejor alemán (Keymer es un gran ausente) cuenta tan poco en las apuestas que eso mismo ya es una ventaja. Como Wei Yi, antepuso sus estudios y quizás por eso no destacó antes, pero como buen matemático suma puntos tan bien como el mejor.

Candidatas

Zhu Jiner (China, 4, 2554, 23 años)

Una de las dos opciones para asegurar el monopolio chino, que ya dura más de una década. Agresiva y en pleno ascenso, su único punto débil podría ser la inexperiencia.

Zhu Jiner, en 2025, en Qatar.

Zhu Jiner, en 2025, en Qatar.Noushad Thekkayil/NurPhoto via Getty Images

Tan Zhongyi (China, 6, 2535, 34)

La china más veterana ha ganado dos veces el torneo y las dos cayó luego ante Ju Wenjun. Seguro que tiene ganas de comprobar si es verdad lo de la tercera.

Alexandra Goryachkina (Rusia, 7, 2534, 27)

La rusa, durísima, asusta por su mezcla de veteranía y juventud. Ya ganó una vez el Candidatos y luego perdió el título por la mínima.

Anna Muzychuk (Ucrania, 8, 2522, 36)

Sustituta a última hora de Humpy Koneru, en 2018 fue muy aplaudida por negarse a jugar un Mundial de rápidas en Arabia Saudí. Un año antes perdió el Mundial clásico en las partidas de desempate.

Divya Deshmukh (India, 10, 2509, 20)

Es la más joven, pero acumula oros olímpicos y parece tocada por alguna varita.

Bibisara Assaubayeva (Kazakistán, 9, 2516, 22)

En pleno ascenso, parece aún algo tierna para conseguir la victoria final.

Kateryna Lagno (Rusia, 11, 2508, 36)

La segunda más veterana y la segunda rusa (nacida en Ucrania) es otra víctima de Ju Wenjun, asesina de toda una generación. Parece al comienzo de su declive.

Vaishali Rameshbabu (India, 19, 2470, 24)

Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal.

Haaland mete un gol en los tableros y se convierte en un gigante del ajedrez

Haaland mete un gol en los tableros y se convierte en un gigante del ajedrez

Actualizado

Erling Haland no había demostrado hasta ahora excesiva inquietud por el ajedrez. Incluso había ironizado en alguna entrevista sobre lo que le costaba comprender su popularidad. «Tengo un par de amigos a los que les gusta, pero no puedo entender cómo es posible», afirmaba hace solo cuatro años. El delantero noruego, sin embargo, acaba de dar un paso inédito, algo que no habían hecho ninguno de los futbolistas y entrenadores que sí alardean de su amor por las 64 casillas.

El fútbol y el ajedrez siempre han mantenido una extraña relación, alimentada por los componentes estratégicos que comparten. Mo Salah confiesa que es «un adicto». Simen Adgestein, primer entrenador de Magnus Carlsen, fue delantero de la selección noruega de fútbol, además de siete veces campeón nacional de ajedrez. El gran maestro Julio Granda habla en sus clases del valor del juego dinámico en ambos terrenos de juego. En España, Quique Setién, Juan Francisco Funes y Pep Guardiola tienen en cuenta la estrategia ajedrecística en sus pizarras. A las órdenes de este último en el City sobresale el corpachón de Haaland, quien se ha aliado con el empresario Morten Borge para fundar Total Chess.

Carlsen, gran beneficiado

En su primer gran movimiento, la compañía de Haaland ha comprado el 25% de Norway Chess, organizadora del mejor torneo privado del planeta y, sobre todo, promotora del circuito Total Chess World. El año que viene, además de un campeón del mundo de ajedrez clásico, otro de rápidas y otro relámpago, tendremos a un «supercampeón», que necesitará combinar lo mejor posible las tres modalidades, con una pequeña variante: al ajedrez clásico se cambia por el «fast classic», que dura un poco más de la mitad de lo habitual (serán 45 minutos para toda la partida, más 30 segundos de incremento por jugada).

El compatriota de Halaand se convierte además en vencedor moral de su guerra particular contra la FIDE. El número uno, de hecho, renunció a defender su título de campeón clásico cuando la Federación Internacional se negó a aceptar sus propuestas para reformar el Campeonato del Mundo. Su idea era justo mezclar varias velocidades de juego, en busca de un ganador más completo. Ahora, la duda es saber hasta qué punto puede devaluar este nuevo título el de campeón clásico, en poder del indio Gukesh Dommaraju, quien además no atraviesa su mejor momento y ha caído al número 15 de la clasificación internacional.

A cambio del peligro de minar el prestigio de sus propios campeonatos, la FIDE consigue algo de dinero y no quedarse al margen de las últimas innovaciones, como este «supermundial» combinado y el de ajedrez aleatorio que promueve Freestyle Chess. Haaland y Carlsen, dos de los noruegos más famosos del mundo, verán así estrechados sus lazos de forma irremediable. La popularidad no es fácil de medir, pero al menos en Instagram el futbolista se impone con claridad: 40-2 en millones de seguidores.

Torneo piloto en otoño

La propia FIDE celebra la irrupción del delantero como socio del circuito combinado, que estará formado por cuatro torneos al año, en cuatro ciudades diferentes, y durante un mínimo de 16 temporadas. En otoño tendrá lugar una prueba piloto, casi con seguridad en Noruega, y en 2027 se pondrá en marcha el Total Chess, con una bolsa total de premios de al menos 2,3 millones de euros.

Arkady Dvorkovich, presidente de la FIDE, asegura que ajedrez y futbol «siempre han sido un lenguaje global de estrategia y creatividad». La llegada de un deportista de clase mundial la ve como una prueba de «la atención global y la relevancia cultural que disfruta el ajedrez hoy en día». Su ambición, asegura, siempre fue «convertir el ajedrez en un deporte global sostenible y atractivo».

Haaland comparte esta visión y asegura que ha invertido en ajedrez porque cree que el nuevo circuito «puede convertirlo en un deporte aún más grande para los espectadores de todo el mundo». «El equipo detrás de Norway Chess ya ha hecho un trabajo impresionante haciendo crecer el evento y unirme al proyecto fue demasiado emocionante como para dejar pasar la oportunidad», dice el futbolista.

Faustino Oro cae a las puertas del récord como gran maestro más joven de la historia

Faustino Oro cae a las puertas del récord como gran maestro más joven de la historia

El talento de Faustino Oro está fuera de toda duda. Con 12 años, 4 meses y 19 días, el ajedrecista argentino acaba de perder su última oportunidad de convertirse en el gran maestro más joven de todos los tiempos. Es el título más alto que puede conseguir un jugador y lo persiguió hasta el último segundo en Moscú, donde necesitaba ganar sus tres últimas partidas en el Open de Aeroflot, uno de los abiertos más fuertes del calendario. En la capital rusa se juega este clásico del circuito desde 2002 y la competencia es durísima, pero Fausti no tenía alternativas si quería perseguir el récord. "Voy a intentar disfrutar e ir sin presión, pero emocionado también", reconocía días antes de su asalto a los libros de historia.

El chico empezó bien en el torneo, con dos victorias y tres tablas, pero sabía que necesitaba algún triunfo más y en la sexta ronda arriesgó en exceso. La derrota fue un mazazo inesperado y a la postre definitivo. El pibe dependía de una remontada espectacular, tres victorias en las tres últimas partidas, cuando solo había conseguido anotarse dos en las seis anteriores. El miércoles se jugó una doble ronda, aún más esfuerzo para el niño, que sin embargo ganó ambos duelos. Un rayo de sol asomaba en su horizonte.

El último escollo era el gran maestro ruso Alexey Grebnev, de 19 años, excampeón mundial sub 18. Fue un obstáculo demasiado duro. Para darle más épica a la gesta, Fausti jugaba con las piezas negras. Planteó el duelo con astucia (seguramente correspondida, porque Grebnev tenía sus propias ambiciones). Preparó una lucha larga y concentró todas sus piezas para atacar el enroque enemigo. Las tablas no eran una opción; se trataba de matar o morir, sin dejarse nada en la recámara. En la jugada 24, aún no se había cambiado ni un peón, un caldo de cultivo perfecto para preparar el asalto definitivo.

Los peores augurios venían por el reloj. La ventaja de tiempo del ruso, que jugaba muy rápido, suponía la mayor amenaza. Faustino necesitaba acelerar el ritmo mientras tejía su red de amenazas, en busca del punto necesario. Las cosas se torcieron pronto, sin embargo. Grebnev consiguió ventaja después de una imprecisión del argentino. "Si mete f4, Fausti está en una poción horrible", decía el maestro internacional David Martínez en la retransmisión de la partida en internet. La hizo.

En posición ya inferior, Oro sacrificó una pieza con la idea de pescar en aguas revueltas. Es justo ahí donde Fausti es capaz de sacar lo mejor de sí mismo, cuando su velocidad de procesador le da una ventaja competitiva incluso contra los mejores. En Chess.com, es ya el sexto mejor del planeta en partidas relámpago, justo por detrás de Magnus Carlsen. "Disfruto más cuando estamos los dos apurados de tiempo", declaraba hace poco. "Al principio de la partida hay que pensar más, la apertura es un poco más aburrida, pero cuando estamos apurados y hay muchas piezas, me suele gustar más".

En efecto, Fausti enredó a su rival y alcanzó una posición con opciones, pero se pasó de rosca. En un momento crítico, se le aparecieron los fantasmas (quizá el temor a las tablas), optó por el peor camino posible y se quedó "tieso", como diría él mismo. Siguió luchando, pero su rival no perdonó.

El niño más fuerte de la historia

Que Oro llegará a gran maestro más pronto que tarde es evidente. El récord era solo un adorno en una carrera que se intuye única. Es el niño que mejor entiende el ajedrez en toda su historia, aunque se trata de un deporte especialmente propicio a la aparición de pequeños prodigios. Internet y la inteligencia artificial han acelerado el proceso de maduración de estos fenómenos, que han existido siempre, de Capablanca a Arturo Pomar, otros dos genios que hablaban español.

Faustino surgió casi por generación espontánea durante la pandemia. Es conocida la historia de cómo su padre le abrió una cuenta en Chess.com para que dejara de "joder con la pelota", como cantaba Serrat. Al contrario que el matrimonio Polgar, que fabricó tres genias con premeditación, Romina y Alejandro descubrieron el talento de su hijo por casualidad, aunque algo había en sus genes, porque el abuelo Luis fue maestro nacional, una categoría meritoria, pero tres escalones por debajo del título de GM.

Lo extraordinario de la historia de Faustino es que Romina y Alejandro decidieron abandonar sus trabajos y cambiar Argentina por España para darle a un chico de diez años la oportunidad de demostrar su talento. Él no les ha fallado, pero sin aquella decisión valiente (el valor también es genético), no habría sido posible llegar a Moscú con opciones de superar un récord tan extremo.

Una vez establecidos en Badalona, al principio en situación más precaria y poco a poco con el apoyo de distintos patrocinadores, la progresión de Fausti ha sido espectacular. El pibe ha explotado antes que Bobby Fischer, que Garry Kasparov, que Magnus Carlsen. Si algún día logra superarlos de adultos es algo que se verá, pero él siempre tuvo claro que, antes que el récord de precocidad, su objetivo en la vida es ser campeón del mundo.

Cómo ser gran maestro

El título de gran maestro no se consigue en una tómbola. Hace falta demostrar el nivel en tres torneos exigentes, tres competiciones distintas con unos requisitos mínimos. Cada vez que se logra el objetivo, la FIDE te reconoce una "norma". La Federación Internacional, de hecho, ha endurecido los criterios. A Faustino le han subido el listón que tuvieron que superar Magnus Carlsen y el anterior poseedor de la plusmarca, Abhimanyu Mishra.

El estadounidense logró el título en Budapest, entre abril y junio de 2001, con 12 años, cuatro meses y 25 días. Para ello, se fue a la capital húngara, donde jugó un torneo cerrado tras otro, a menudo contra los mismos jugadores, hasta que las tres normas cayeron por su propio peso y por la calidad del muchacho, también indiscutible. A Oro le han forzado a conseguir la tercera norma en un torneo abierto, donde el azar influye mucho más. El jugador no conoce a sus rivales de antemano y, si tiene mala suerte, su fuerza puede no ser suficiente para cumplir el reglamento, independientemente del resultado conseguido.

Fausti consiguió su primera norma en Madrid, en septiembre de 2025, en el torneo Leyendas y Prodigios, que ganó con una superioridad abrumadora. La segunda llegó en Buenos Aires, tres meses después, en el Magistral Szmetan-Giardelli, donde terminó invicto con una actuación de 2600 puntos Elo. Esto también es importante, porque para ser gran maestro además es necesario tener un Elo de más de 2500, cifra que Fausti ya supera con cierta holgura y a una edad también récord. Con el ajedrecista argentino, la gran duda es cuántas plusmarcas más será capaz de superar a lo largo de su carrera.

El ajedrez moderno nació en Valencia: el poema del siglo XV que inventó la dama y el misterio de un manuscrito perdido

El ajedrez moderno nació en Valencia: el poema del siglo XV que inventó la dama y el misterio de un manuscrito perdido

Bobby Fischer, uno de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos, solía decir que el ajedrez es simplemente la vida. Tachado a menudo de loco pese a su genialidad, el Gran Maestro estadounidense tenía claro que toda acción tiene consecuencias en el tablero y en la vida. Que toda jugada condiciona el futuro del juego, al igual que toda decisión vital determina nuestro futuro destino. Nunca puede haber marcha atrás, todo movimiento es irreversible. También en la historia del ajedrez.

Fue un poema valenciano, escrito en 1475, el que cambió para siempre las reglas del juego. Fueron 64 estrofas -la misma cifra, por cierto, que las casillas en que se divide el tablero- las que alteraron el ritmo pausado con el que se había desarrollado el ajedrez durante siglos. Scachs d'amor (Ajedrez de amor), que así se llamó el poema, es «el texto que inaugura la edad moderna del ajedrez, con la nueva y poderosa dama reinando en el tablero», según resume José Antonio Garzón, investigador de la historia del ajedrez.

«El poema fue un texto muy transgresor, ya que revolucionaría 700 años de práctica estable del ajedrez», subraya, a propósito del lanzamiento del documental Valencia, cuna del ajedrez moderno. Impulsado por la Generalitat y la Federación de Ajedrez de la Comunidad Valenciana, el trabajo busca rescatar una historia prácticamente desconocida cuando se cumplen 551 años de la creación del poema.

Pero este texto no es el único que permite sostener el origen valenciano del ajedrez moderno. El "santo grial del ajedrez" es un libro desaparecido que se publicaría -también en Valencia- dos décadas después. Su paradero sigue siendo un misterio para los investigadores, a pesar de que se considera el primer tratado del ajedrez moderno.

«Todo el mundo sabe que el fútbol nació en Inglaterra o que el baloncesto nació en Estados Unidos, pero no todos saben que el ajedrez moderno nació en España y, en concreto, en Valencia», lamenta Emilio González, presidente de la Federación valenciana. Y eso que «las reglas que inventa el poema apenas han variado en más de cinco siglos. Es como si en todo ese tiempo en el fútbol solo se hubiera modificado un poco el fuera de juego».

Para Garzón, la demostración del origen valenciano del ajedrez «ha sido una lucha compleja contra el destino, pues los documentos clave han tardado en aparecer». El hallazgo de Scachs d'amor no se produce hasta 1905. El manuscrito, redactado en valenciano, se encontró en el archivo de la Real Capilla del Palau Requesens de Barcelona. Sus autores fueron tres poetas del llamado Siglo de Oro valenciano: Bernat Fenollar, Narcís Vinyoles y Francí de Castellví.

Grabado en el que aparecen los poetas Fenollar y Vinyoles

Grabado en el que aparecen los poetas Fenollar y VinyolesBIBLIOTECA DE RAFAEL SOLAZ ALBERT

Valencia vivía en el siglo XV una época de esplendor económico y cultural. Se construyó la Lonja de la Seda, se introdujo la primera imprenta de España, Joanot Martorell escribió su Tirant lo Blanch -el libro que Cervantes salva de la quema en el Quijote- e incluso en el Vaticano reinaban los Papas de la familia Borja (Borgia en italiano). Es en este contexto donde los tres poetas valencianos plantean su particular golpe al tablero de juego.

El poema describe una partida de ajedrez que, en la práctica, se ha convertido en la más antigua disputada según las reglas modernas. Y ello porque, según puntualiza Garzón, los propios autores señalan a lo largo del poema que «nunca se ha visto esa forma de jugar». «Varias veces reafirman que la nueva propuesta es suya», insiste. «Nuestro juego quiere engalanarse con un estilo nuevo y sorprendente», escriben los poetas, que adoptan el rol de tres personajes: Marte, Venus y Mercurio.

El alineamiento de Marte, Venus y Mercurio, visible en Valencia el 30 de junio de 1475, permitió fijar la fecha del poema.

El alineamiento de Marte, Venus y Mercurio, visible en Valencia el 30 de junio de 1475, permitió fijar la fecha del poema.J.A. BELMONTE. IAC (LA LAGUNA)

Este es un dato que, tal y como subraya Garzón, no hay que pasar por alto porque ha sido clave a la hora de datar el poema. Según describen los poetas, fue la conjunción planetaria de Marte, Mercurio y Venus la que motivó la creación del texto. Y, según pudo demostrar el investigador con ayuda del Instituto de Astrofísica de Canarias, el 30 de junio de 1475 fue visible desde la propia Valencia ese alineamiento de los planetas que es en realidad una ilusión óptica.

¿Y en qué consistió la gran novedad de los poetas? En la invención de la dama o reina, que pasa a ser la pieza más poderosa sobre el tablero en lo que supone, en palabras de Garzón, toda una «revolución femenina». De hecho, para Emilio González, la introducción de la nueva pieza fue un antes y un después en la historia del ajedrez, porque «de un juego muy lento se pasa a uno muy rápido y dinámico». «Gustó tanto -insiste- que es lo que tenemos en la actualidad». Una dama desplazándose en todas direcciones, pudiendo llegar de un extremo a otro del tablero siempre y cuando el camino esté despejado.

Reproducción de la posición final de la partida transcrita en el poema.

Reproducción de la posición final de la partida transcrita en el poema.E

Garzón habla también del «culto al ideal femenino» que trasluce el texto. «A lo largo del poema se van desarrollando rasgos vinculados a la dama. Hay alusiones a la belleza, la cualidad de gentil..., lo que ha llevado a muchos a ver una referencia a la Virgen María». Para sostener esta teoría está el dato de la participación de Fenollar, Vinyoles y Castellví en un certamen mariano en el año 1474.

Pero también se especula con que la nueva dama fuese un homenaje a Isabel la Católica por parte de los tres ajedrecistas. ¿Acaso no fue ella otra poderosa reina? «Hay estrofas que parecen superponerse a episodios de la vida real, como el momento en que dicen que las reinas no luchan entre sí. Parecen evocar la guerra que enfrentó a Isabel la Católica con Juana la Beltraneja [por el trono de Castilla]», explica el investigador. En todo caso, Garzón se inclina por la teoría de que la pieza de la dama, de tener un referente, se crea para blindar la reforma de las nuevas reglas del juego. ¿Quién iba a atreverse a cuestionar los cambios?

A la «revolución femenina» Garzón suma otra: la «popular». «El peón, que en el ajedrez árabe y medieval no tenía un papel relevante, ahora también puede aspirar a convertirse en dama». El origen de la coronación se encuentra así también en el poema: cuando un peón alcanza la última fila del tablero debe promocionar. Y, siendo la dama la más poderosa, suele ser la pieza elegida. «Dos reformas en una», resume Garzón, señalando así la «actitud tremendamente progresista» de los poetas.

El siguiente «eslabón» en la historia del ajedrez moderno es la obra que ayudó a difundir y expandir las nuevas reglas: el Llibre dels jochs partits dels scachs en nombre de 100. Se trata de otra obra valenciana, del autor Francesch Vicent, que vio la luz 20 años después de los Scachs d'amor, en 1495. Sin embargo, poco más se sabe de ella, salvo la certeza de que existió para recopilar por primera vez un centenar de problemas del ajedrez moderno.

Rafael Solaz, bibliófilo y documentalista valenciano, confiesa que su historia le tiene «atrapado» desde hace más de 30 años, cuando supo por primera vez de la existencia de la obra por Garzón: «Comencé a investigar y todos los datos nos llevaban a la Abadía de Montserrat, donde tenían registrada una entrada con el libro. Esto confirmaba que la obra efectivamente existió y se imprimió». Es más, «quien la registró estaba viendo el libro porque da cuenta de la fecha, el impresor, el autor y el título».

Sin embargo, su búsqueda ha resultado de momento infructuosa. Ambos investigadores lanzaron incluso hace años un concurso internacional para tratar de dar con la obra. Pese al interés que suscitó, no hubo suerte.

Solaz cree que la Inquisición pudo contribuir a su misteriosa desaparición. Al fin y al cabo, «un libro considerado de artes liberales como este no estaba bien visto». Se baraja también que Francesch Vicent -que fue profesor de ajedrez de Lucrecia Borgia, la hija del Papa Alejandro VI- fuese un judío converso y estuviese perseguido. O que el libro se encuadernase con otra obra y esté erróneamente registrado en alguna biblioteca del mundo.

«Se trata del primer tratado de ajedrez moderno, y de ahí la importancia para Valencia de que el libro se encuentre, porque tiene que haber algún rastro», afirma Solaz. «No perdemos la esperanza de encontrarlo». Será entonces cuando pueda cerrarse el círculo de la historia del ajedrez.

El ajedrez ruso pierde la antigua hegemonía soviética: "Entonces era una herramienta ideológica"

El ajedrez ruso pierde la antigua hegemonía soviética: “Entonces era una herramienta ideológica”

Garry Kasparov siempre defendió con firmeza que la historia del ajedrez es un reflejo de la historia de la civilización. En el prólogo de su 'Mis geniales predecesores', el ex campeón desarrolla esta tesis, que fue llevada al extremo por Lenin, hace un siglo, cuando convirtió un pasatiempo burgués en una cuestión de Estado. El propio Kasparov le explicó a Billy Crystal en televisión, hace 10 años, que «el ajedrez era tratado en la Unión Soviética como una herramienta ideológica clave para demostrar la superioridad intelectual del régimen comunista sobre el decadente Occidente».

«Teníamos millones de niños que pasaban por estas redes en el país, donde había pocas opciones para chicos con talento: los negocios, la política y la ley no eran una opción. Todos los padres buscaban oportunidades para sus hijos y el ajedrez era una de ellas, como la música, el ballet, la ciencia y los deportes en general». No fue casualidad ni un milagro genético que el ajedrez soviético arrasara en la segunda mitad del siglo XX. Su alineación de campeones (Botvinnik, Smyslov, Tal, Petrosian, Spassky, Karpov, Kasparov y Kramnik) solo fue interrumpida, de forma fugaz, por la insolencia de Bobby Fischer, en 1972. Después del americano, en el mundo libre se conformaban con tener héroes como el neerlandés Jan Timman, fallecido hace unos días y conocido por los propios rusos como el «mejor de Occidente». Era un número 2 bohemio y disfrutón, sin la disciplina necesaria para ser campeón, un fabuloso representante de nuestra decadencia.

El primer "bárbaro"

Hasta el siglo XXI, Moscú era la capital mundial del ajedrez y la corona sencillamente les pertenecía. El desmoronamiento de la URSS no se reflejó de forma inmediata, pero no tardó en hacerlo. El primer «bárbaro» en asaltar el imperio fue el indio Viswanathan Anand, procedente de un país que pasó en cuatro décadas de ser la cuna irrelevante del juego a luchar por la hegemonía mundial, en dura competencia con Estados Unidos y China.

El pentacampeón indio da varias claves: «Rusia es una fracción de la Unión Soviética y las computadoras hicieron que todas las ventajas de su entrenamiento fueran irrelevantes. Y cuando el país se derrumbó, muchos emigraron a otros países».

250 grandes maestros

Pese a todo, Rusia todavía es el país con mayor número de grandes maestros, unos 250, más del doble que Estados Unidos, que supera por poco el centenar. España está entre los 10 mejores, con más de 50, pero si hablamos de calidad y no de cantidad, el declive ruso es palmario. En julio del año pasado, por primera vez se quedaron sin representantes en el 'Top 10'. En 2026 ya han sido expulsados del 'Top 20', un descalabro inédito desde que la FIDE publicó su primera lista en 1971.

El mejor ruso en la clasificación es Ian Nepomniachtchi (22), justo por detrás de Hans Niemann, quien solo es el sexto mejor de EE.UU. El vuelco es radical. Leonard Barden, columnista casi centenario de 'The Guardian', asegura que la situación actual era «inconcebible en los días de gloria del imperio soviético». En 1970, por ejemplo, la URSS derrotó al «Resto del mundo», en Belgrado, por 20,5 a 19,5. «En esos años», dice Barden, «habría sido una broma sugerir que la supremacía rusa desaparecería en medio siglo y sería reemplazada por una rivalidad entre India y Estados Unidos».

El duelo se repitió en 1984, en Londres, con nueva victoria soviética (21-19). En Madrid (1988), la URSS ganó una vez más (32,5-31,5), con Miguel Illescas en el equipo occidental, junto con una Judit Polgar de solo 12 años. En Moscú (2002), la historia había virado, dentro y fuera de los tableros, y el Resto del mundo venció por 52-48. Ya no tendría sentido organizar algo así.

Lo peor para Rusia es que no parece capaz de darle la vuelta. Nepo tiene 35 años y sus mejores días son historia. El siguiente en la lista es Andrey Esipenko, de 23 (puesto 35), pero está algo estancado desde los 19. Luego tienen a Peter Svidler, casi un cincuentón semijubilado. A corto plazo, su gran esperanza es Volodar Murzin (64), de 19 años. A medio, Roman Shogdzhiev (10 años) rompe récords en la estela del argentino Faustino Oro, pero es una bala lejana y solitaria.

Mejor las mujeres

Algo mejor resisten las ajedrecistas, que el año pasado ganaron en Jaén el Mundial Femenino por Equipos, aún sin derecho a exhibir su bandera. En una lista internacional en la que China copa las cinco primeras posiciones, la mejor rusa es Aleksandra Goryachkina (7), que llegó a ser número 2 y aún puede ganar a cualquiera. Kateryna Lagno (9) y Polina Shuvalova (10) demuestran que Rusia es aún una potencia, aunque en la clasificación por países (una media de Elo de las 10 mejores), las rusas son sextas -con China, India y Ucrania en el podio-, mientras ellos mantienen el cuarto puesto.

En la Rusia actual, el ajedrez es secundario, aunque Nepo y Sergey Karjakin recibieron un amplio apoyo cuando retaron a Carlsen por la corona. En realidad, la superioridad intelectual ya no preocupa demasiado en casi ningún lugar del planeta.

Incluso en los despachos flaquea la vieja hegemonía. El presidente de la FIDE, Arkady Dvorkovich, ha sido incluido por la UE en su lista de 30 personas y 64 organizaciones acusadas de socavar la soberanía de Ucrania y apoyar la guerra. Puede parecer solo un gesto, pero Kirsan Iliumzhinov, antecesor y compatriota de Dvorkovich, renunció tras ser sancionado por EE.UU en 2018, debido a sus negocios con Siria.