Análisis dentales, comidas con el staff y apuesta por los jóvenes: las claves detrás del éxito de Hansi Flick

Análisis dentales, comidas con el staff y apuesta por los jóvenes: las claves detrás del éxito de Hansi Flick

Actualizado Domingo, 15 septiembre 2024 - 03:06

La pretemporada del Barcelona dejó sensaciones encontradas. En Estados Unidos, empató con el Manchester City (2-2) y el Milan (2-2), si bien se impuso en los penaltis al primero y cayó en esa misma suerte con el segundo, y fue capaz de ganar, aunque fuera por la mínima, al Real Madrid (1-2). En el Gamper, en cambio, fue goleado con estrépito (0-3) por un Mónaco contra el que, precisamente, abrirá su participación en la presente edición de la Champions. Con ese último resultado, el arranque de la Liga parecía incierto.

Las malas sensaciones han sido borradas de un plumazo por un equipo capaz de remontar ante el Valencia y el Rayo, con sendos 1-2, derrotar al Athletic tras igualada de los visitantes por 2-1 y marcharse al parón de selecciones con la moral por las nubes con un 7-0 ante el Valladolid. Triunfa el estilo Hansi Flick (Heidelberg, 1965). Y, justo antes de que los jugadores azulgranas se midan este domicilio a un Girona que la pasada campaña empezó a escribir el final de la etapa de Xavi Hernández en el banquillo al vencer 4-2 en Montilivi, merece la pena analizar las claves que explican su éxito. El Barça, invicto, es primero en la tabla clasificatoria.

Estudios dentales

La presión asfixiante al rival a es una de las características que define al preparador alemán. El Barcelona ya lo comprobó con el tremendo 2-8 que encajó en los cuartos de final de la Champions de la campaña 2019-20, disputados a partido único en Lisboa. Entonces, el Bayern Múnich dirigido por Hansi Flick, le arrasó. Presta mucha atención a los detalles, tanto es así que solicita un estudio dental de cada jugador en las pruebas médicas, dado que una condición deficiente en este apartado puede influir de manera negativa en el rendimiento físico en el terreno de juego.

Comidas para unir

"Somos como una familia", señaló el técnico, casi siempre parco en palabras, tras golear al Valladolid. El alemán, fomenta la unidad de grupo concentrando al equipo antes de los partidos en casa y cuida también de hacerlo con su propio staff. Esta semana tuvo una comida sólo ayudantes. Busca la unidad y la recuperación de efectivos. Uno de los grandes beneficiados por la llegada del alemán es Raphinha. "Es algo que no tiene tanto que ver con el entrenador como con el ambiente. Estoy muy contento del ambiente que ha promovido Deco, el nuevo personal... Todos damos lo máximo. Raphinha, al observar su evolución desde la última temporada, vemos que está a tope y tiene un papel determinante. Es brillante. Me encanta verle así, contagia energía y positividad", recalcó el preparador.

Confianza en los chavales

A Flick le gusta estar muy pendiente de los jóvenes. Y no sólo como alternativa a las dificultades para fichar jugadores (en este curso sólo llegaron Pau Víctor y Dani Olmo), sino como una solución. Así lo demostró dando confianza a varios chavales en este arranque del campeonato. Sobre todo, a Marc Bernal, cuya grave lesión de rodilla ha cortado una progresión meteórica. Este sábado, además, hizo que el joven Guille Fernández, un centrocampista-delantero que cumplió 16 años en junio y a quien se le augura un futuro esplendoroso, dejara el filial para entrenarse con los mayores e incluirle en la convocatoria. Ansu Fati, en cambio, pese a que sus sensaciones van en alza, tendrá que esperar hasta el partido del jueves en la Champions, según explicó el propio entrenador.

Sosegado, cerebral

Al técnico no le gusta explayarse demasiado en las ruedas de prensa. Y no únicamente porque, al menos de momento, hable sólo en inglés. Hasta ahora, parece más pendiente de hablar sobre el césped, por medio de sus jugadores, que de darse demasiada relevancia antes o después de los partidos. Aunque también es cierto que, hasta ahora, el germano no conoce la derrota. La sensación que transmite, a pesar de todo, es que ni siquiera la adversidad podrá mutar ni un ápice un perfil sosegado y cerebral. Nunca levantar demasiado ni la voz ni el tono. "Es una buena pregunta, pero no es mi trabajo opinar sobre esto. Hay futbolistas fantásticos, de gran calidad, y no voy a ser yo el que se pronuncie. No es mi trabajo", señaló este sábado cuando le preguntaron sobre su favorito para ganar la próxima edición del Balón de Oro.

Integración

Todas estas claves, además, vienen acompañadas por un esfuerzo por integrarse en la idiosincrasia del club. El presidente Joan Laporta, en sus primeros días, le entregó una carta en alemán que fue también crucial para que se decidiera a apostar por el Barça, según explicó el propio Hansi Flick en su presentación. En el torneo Joan Gamper incluso se atrevió a pronunciar unas pocas palabras en catalán. El pasado 11 de septiembre acompañó al presidente y otros representantes del club en la tradicional ofrenda floral en el monumento a Rafael Casanova con motivo de la celebración de la Diada.

Otro Luka como heredero y una concesión de Ancelotti: "No merecimos ganar"

Otro Luka como heredero y una concesión de Ancelotti: “No merecimos ganar”

Una temporada más, ante el temor de que pueda ser la última en LaLiga, cada aparición de Luka Modric genera gran expectación entre los buenos aficionados. También del Reale Arena, un estadio donde el capitán del Real Madrid volvió ayer con 39 años recién cumplidos, tras una semana de doble compromiso con Croacia en la Nations League. Y más de una década después de otro triunfo en ese estadio vestido vestido de naranja. Un 0-4, en abril de 2014, formando en la medular con dos ídolos donostiarras: Xabi Alonso y Asier Illarramendi.

Aguantó Luka los 90 minutos con el brazalete, su primer partido completo en Liga. Lo hizo bien junto a Fede Valverde, poco familiarizado de momento en ese puesto de mediocentro. Cumplió en una noche donde el rival exigía máxima concentración, pero su papel quedó ensombrecido ante Luka Sucic. La estelar actuación de su compatriota, llegado este mismo verano a San Sebastián como sustituto de Mikel Merino, fue una de las noticias de la jornada.

Poco más se pudo exigir al centrocampista croata, por quien hace seis semanas la Real Sociedad pagó 10 millones de euros al Red Bull Salzburgo. Otra singular apuesta de Roberto Olabe, director deportivo, siempre lejos de las convenciones. A los 21 años, Sucic podría considerarse una joya oculta de la Bundesliga austriaca, donde siempre jugó desde categorías inferiores. Ante el vigente campeón de Liga y la Champions, mostró una incontestable calidad en la bota izquierda y generó continuo peligro. Sus dos remates superaron a Thibaut Courtois, aunque terminaron contra la madera.

"Militao no tiene nada"

Partiendo cerca de Martín Zubimendi, el fútbol de Sucic tomó verdadera altura cuando encontrar metros para las transiciones. Y cuando pudo romper las líneas del rival con el balón en la zurda. Desde su debut con la absoluta, a las órdenes de Zlatko Dalic, se le ha venido catalgando como uno de los herederos al trono de Modric en la selección croata. De momento, la única certeza es que sus primeros pasos por LaLiga resultan más que alentadores para la afición txuri urdin.

El triunfo en una visita tan delicada supone asimismo el mejor aval para Carlo Ancelotti, satisfecho con el resultado, pero con la honestidad suficiente para subrayar que ese 0-2 bien pudo ser otro. "Probablemente no se ha merecido ganar", admitió el ganador de cinco Champions. Una noche donde se dejó dos cambios en la cartera y donde sufrió un par de sustos en cuanto a lesiones.

Antes de la media hora, Brahim Díaz tuvo que ceder su sitio a Rodrygo al sufrir un problema en la parte posterior del muslo derecho. Por su parte, Eder Militao también sintió molestias en la corva de su rodilla derecha, en la que el pasado curso se rompió el ligamento cruzado. "Militao no tiene nada, y Brahim una molestia en el abductor que vamos a evaluar", adelantó el preparador italiano.

El gesto de Vinicius, tras el 0-1 en San Sebastián.

El gesto de Vinicius, tras el 0-1 en San Sebastián.AP

Tras los despistes en Mallorca y Las Palmas, el primer triunfo liguero a domicilio se hacía imprescindible. Incluso bajo unos focos donde el Madrid sólo había perdido en una de sus cinco últimas visitas. "Hemos sufrido. Y eso es algo que valoro mucho ante equipos de tanta calidad", subrayó el ex técnico del Milan. Asimismo, admitió que su equipo no está "al 100 %", lo que considera "normal" a causa de las bajas, "aunque individualmente hay jugadores que han mejorado mucho". "Tenemos que hacer autocrítica para mejorar. Este partido es una gran oportunidad para valorar lo que no ha salido bien", finalizó.

Quien no pareció muy propicio al examen de conciencia fue Vinicius, autor de otra discreta actuación ante Jon Aramburu. Pese a que el joven lateral se vio lastrado por una tarjeta amarilla antes de la media hora, el '7' se mostró de nuevo errático (un sólo regate, 11 pérdidas y tres centros al área sin encontrar rematador). Por si no bastase, el brasileño dejó un feo gesto durante la celebración del 0-1, mandando callar a la afición local.

El vacío que deja el 'caso Mir' y que beneficia a un Atlético con su línea de ataque más poderosa

El vacío que deja el ‘caso Mir’ y que beneficia a un Atlético con su línea de ataque más poderosa

Los problemas se acumulan en tiempos difíciles. El Valencia es colista de la Liga con un punto de 12 posibles y una diferencia negativa de cuatro goles. El equipo se reforzó este verano con Luis Rioja, Dimitrievski y Varela y los cedidos Barrenetxea, Caufriez, Dani Gómez y Rafa Mir. Este último hizo saltar las alarmas no sólo en la planta noble, también en el vestuario. La imagen del club se ha visto muy perjudicada como ha expresado el capitán ché, Pepelu, recientemente: «Es una falta de respeto al club y a la afición que no se puede consentir», declaró. También el entrenador, Rubén Baraja ha sido duro y le ha apartado por dos partidos.

El duelo que hoy le espera al Valencia es de altura. Hablamos de la visita de al Atlético de Madrid en el Metropolitano. Ese sería el primero de los partidos que se perdería Rafa Mir. El problema viene por las ausencias de otros delanteros valencianistas. Así, Baraja podría presentarse en Madrid sin ningún ariete. Y es que Hugo Duro estará en torno a un mes de baja por una lesión en el sóleo de su pierna derecha y Dani Gómez tiene la nariz rota, aunque quizás podría forzar su regreso con una máscara al estilo Mbappé. Si juega lo hará diezmado de condiciones.

El Valencia suma tres goles en la liga, dos Hugo Duro y uno de Diego López. Y no se puede decir que el equipo no llegue a portería contraria: Acumula 43 tiros al marco rival y ocupa el duodécimo lugar en el campeonato. Su problema es la efectividad, sólo un 7% de sus disparos fructifican.

El Atlético, por su parte, no sólo dispara más que el Valencia, es el cuarto que más lo hace con 54 (ranking que lidera el Real Madrid, con 77) sino que es más efectivo que el conjunto ché, un 11% de sus disparos terminan en gol. Así, los rojiblancos suman seis tantos, lo que les sitúa en el sexto puesto frente al duodécimo de los valencianistas.

Antoine Griezmann realiza un disparo a puerta.

Antoine Griezmann realiza un disparo a puerta.ATM

Y es que los colchoneros han tirado la casa por la ventana este verano con la incorporación de dos delanteros top como Alexander Sorloth y, sobre todo, Julián Álvarez, que se suman a la ya gran aportación de Griezmann, máximo goleador de la historia rojiblanca, con 182 tantos, y de Ángel Correa, héroe de la última jornada ante el Athletic.

La ofensiva rojiblanca, en cuanto a nombres, quizás sea una de las más potentes de la historia del club. Ha habido grandes duplas en la historia rojiblanca estilo Diego Forlán y Kun Agüero o Diego Costa y David Villa, pero quizás nunca haya acumulado el Atlético tanta pólvora arriba como en esta época con cuatro delanteros internacionales.

Falta la 'Araña'

En esta temporada ya han marcado tres de los cuatro arietes rojiblancos, sólo Julián Álvarez no ha conseguido perforar la portería rival, pero en el club hay una gran confianza en que una vez consiga ver puerta, prolongue su racha y se convierta en un ídolo del estadio Metropolitano. No en vano, el argentino es el quinto jugador del Atlético con más disparos a puerta, tres, empatado con Griezmann. Sorloth y Samu Lino son líderes, con siete.

Es el Valencia un rival propicio para el Atlético desde la llegada de Diego Simeone, pese a que el entrenador manifestara que le encantaba cómo jugaba el conjunto de Baraja. Los colchoneros sólo han perdido dos partidos frentes al Valencia en los últimos 10 años. Eso sí, uno de ellos fue el 3-0 de Mestalla de la temporada 2023/24. Entonces, el argentino dijo que aquel fue uno de los peores partidos de la campaña pasada. La última victoria valencianista como visitante fue en 2011, la delantera rojiblanca la formaban Diego Forlán y Kun Agüero.

El Madrid habló con el santo Sebastián

El Madrid habló con el santo Sebastián

Actualizado Sábado, 14 septiembre 2024 - 23:48

Dos penaltis, dos fogonazos de Arda Güler y Vinicius, salvaron al Madrid de una catástrofe, porque estuvo rendido a la Real Sociedad, con un sistema antediluviano. El Madrid habló con el santo Sebastián.

Una vez más, como tantos partidos, con líneas tan escasas de jugadores, porque el secretario técnico lo quiere así y Ancelotti hace reverencias, el Madrid pide a gritos a tres jugadores. Al menos. Un defensa y dos centrocampistas. Y un goleador. E

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El Madrid resuelve de penalti ante una Real sin suerte con los palos

El Madrid resuelve de penalti ante una Real sin suerte con los palos

Había pasado buena parte de la noche mirando de reojo a Zubimendi, comandante en jefe por San Sebastián, pero tras un balón parado, Arda Güler pudo al fin cargar el fusil de su bota izquierda. A Sergio Gómez, otra de las figuras de esta bondadosa Real Sociedad, le dio entonces por un absurdo gesto de protección con los brazos. Un penalti clamoroso. El único modo plausible, ahora mismo, de que Vinicius cante un gol. No anda para mucho más el brasileño, víctima de otra pena máxima cuarto de hora después. Tras ceder su turno, Mbappé resolvió el triunfo del Real Madrid en un feudo hostil. Al equipo de Imanol, sin ese ápice de fortuna en el remate, poco más se le pudo reprochar. Al de Ancelotti aún se le espera mucho margen de mejora.

Los tres disparos a los palos de Courtois dejaron con mal cuerpo a la afición donostiarra, que ya venía penando tras las derrotas ante Rayo Vallecano y Alavés y los traspasos de Le Normand y Mikel Merino, básicos en el equipo. Para paliar los males quizá bastase la visita del Madrid, que siempre enciende los ánimos de la ciudad, o las recientes presentaciones de Aguerd y Oskarsson. Un central, titular, y un rematador, suplente, para un 4-3-3 donde sorprendía con Sucic como pareja de Zubimendi.

Ancelotti, juguetón la víspera con los periodistas, dio paso a Güler y a Brahim Díaz, en detrimento de Rodrygo. Privado de sus mediocentros genuinos, el técnico recurría a Fede Valverde en una posición que no potencia sus virtudes. Más bien todo lo contrario. Desde bien pronto el uruguayo alternaría esa posición de pivote con Modric, porque el arranque no admitió ni un instante de tregua. Con el balón y con la presión alta, la Real quiso parecerse a ese equipazo que el año pasado hizo carbonilla al Inter y el Benfica. Un torrente difícil de contener. En un plazo de 10 minutos, Zubimendi picó por arriba para Sadiq, pésimo en el control, y Kubo dejó en suerte a Sergio Gómez, que no pudo bajarla tras el bote.

Ni hierro, ni acero, ni granito

Había una idea en la Real, una convicción. Ese impulso propio de quien sabe la importancia del momento. El Madrid, por contra, guardaba sus cartas, sin dejarse perder por la confusión. Como aún no se ve con capacidad para controlar, ni mucho menos dominar, la orquesta de Ancelotti se entrega a sus concertinos. Al desafinadísimo Vinicius o al cada vez más entonado Mbappé. Incluso antes de saltar a la hierba, el francés sentía que podía repetir lo ofrecido el pasado febrero en Donosti con el PSG. Suyas fueron las ocasiones de mayor peligro, alcanzado ya el ecuador de la primera mitad. Una, habilitada por Brahim, propició la lesión muscular del internacional por Marruecos. La segunda, aún más clara, fue barrida por Aguerd, otro de los Leones del Atlas.

Por esas ocurrencias que sólo puede ofrecer el fútbol, el partido conmemoraba el centenario de Eduardo Chillida, escultor de la materia y las preguntas al universo. Una curiosa paradoja, dado el constante ajetreo. Ni una brizna de hierro, acero o granito en las áreas. Sólo errores defensivos y un par de remates levemente imprecisos por parte de la Real. Espectacular el zurdazo de Sucic, casi en la cruceta del impávido Courtois. No menos poderoso el tiro de Sadiq contra el travesaño, tras quebrar la cintura de Militao. Cuando el Reale Arena aún lamentaba los goles perdidos, Remiro salvó abajo un cabezazo de Rüdiger. Y Rodrygo, sustituto de Brahim, tampoco acertaría tras un tremendo fallo en la salida de los centrales.

Courtois intenta despejar un balón ante Sadiq.

Courtois intenta despejar un balón ante Sadiq.AFP

Según la propia confesión de Sergio Gómez, Imanol redobló su arenga durante el descanso. Así, nada más volver, Sucic probó de nuevo el tacto de la madera tras una delicadísima pared con Sadiq. La segunda mitad pondría a prueba los pulmones txuri urdin, que ya fallaron varias veces el curso pasado. Sostener el ritmo, saltar al balón dividido, atacar los espacios, representaba un riesgo máximo. El único asumible para el técnico local.

El Madrid, con la consabida experiencia de un partido mil veces jugado, sabía llegado su momento. En cualquier balón cruzado, en cualquier diagonal de sus delanteros, podría imponer su calidad. Así lo hizo dos veces de penalti. El segundo sobre Vinicius, por pisotón de Aramburu, fue concedido tras la llamada del VAR. Como el triunfo visitante, tampoco admitía demasiada réplica.

Funeral con honores militares para despedir a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei

Funeral con honores militares para despedir a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei

Actualizado Sábado, 14 septiembre 2024 - 17:17

Cientos de personas despidieron este sábado a la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei, que murió el pasado día 5 en Kenia después de que su ex novio, presuntamente, le prendiera fuego, en un funeral con honores militares oficiado en Uganda.

El sepelio de Cheptegei, de 33 años y sargenta del Ejército de Uganda, se ofició en el distrito de Bukwo (este), hogar de sus ancestros en el este de Uganda, cerca de la frontera con Kenia.

Soldados portaron el féretro de la deportista, cubierto con la bandera ugandesa, colocado bajo una carpa junto a su foto y dos coronas de flores.

Entre otras autoridades estuvieron presentes el ministro keniano de Deportes, Onesimus Kipchumba Murkomen, y el viceministro ugandés del ramo, Peter Ogwang.

"Su muerte, que sacudió no sólo a Uganda y a la comunidad atlética sino a toda la región de África oriental, debería sacudir nuestra conciencia para hacer más para poner fin a la violencia de género en el deporte, y lo haremos", afirmó Murkomen.

También asistieron deportistas como el ugandés Joshua Cheptegei, campeón olímpico de 10.000 metros en los pasados Juegos de París, donde la difunta participó en la prueba de maratón, en la que acabó en el cuadragésimo cuarto puesto.

El atleta lució un polo negro en el que se veía una fotografía de Rebecca Cheptegei y el mensaje "Di no a la violencia de género".

Acudieron igualmente dirigentes de la Federación de Atletismo de Uganda, que donó a la familia de la maratoniana 10.259.000 chelines ugandeses (cerca de 2.500 euros).

La atleta recibió sepultura después de que el presunto autor de su muerte, el keniano Dickson Ndiema Maranganch, muriera este lunes en el hospital de Eldoret (oeste de Kenia) en el que estaba ingresado desde la semana pasada tras, presuntamente, quemar viva a la maratoniana y sufrir él mismo graves quemaduras.

Maranganch, con quien Cheptegei mantuvo una relación sentimental y del que llevaba tiempo distanciada, falleció en el mismo lugar en el que murió la deportista, el Hospital Universitario y de Referencia Moi de Eldoret, meca del atletismo en el este de África.

Según las investigaciones preliminares de la Policía, Maranganch, que estaba internado en la unidad de cuidados intensivos (UCI), roció a Cheptegei con cinco litros de gasolina y le prendió fuego tras una disputa en la casa de la deportista en el condado de Trans-Nzoia, en el oeste de Kenia.

Al parecer, entró en la casa el domingo, 1 de septiembre, cuando la atleta estaba con sus dos hijos -fruto del matrimonio con otro hombre- en la iglesia y la atacó a su regreso.

Cheptegei sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo que afectaron sus órganos vitales y Maranganch en el 30%, según el hospital.

De acuerdo con su familia, este es un caso de violencia machista que podría haberse evitado si la Policía hubiera actuado a tiempo contra el presunto maltratador de la deportista.

Falta de apoyo gubernamental

"Las agencias gubernamentales nos han fallado porque informamos con suficiente antelación sobre su seguridad, ya que este hombre solía seguirla incluso hasta Uganda, pero no actuaron con rapidez. Era evidente que su vida estaba en peligro", aseguró el padre de la corredora, Joseph Cheptegei.

La última denuncia la habían puesto apenas dos días antes del presunto ataque de Maranganch, dijo el padre.

Según la familia, Rebecca Chepetgei y su antigua pareja sentimental habían discutido en el pasado en relación con la propiedad de la casa de Trans-Nzoia, de la que Maranganch había intentado expulsar a la corredora.

Su muerte causó una gran consternación y provocó manifestaciones de condena en Kenia y Uganda, especialmente, pero también en el resto del mundo.

Al menos otras dos atletas, Agnes Tirop y Damaris Mutua, han perdido la vida en incidentes de violencia machista en Kenia desde 2021.

Leclerc aprovecha la inercia de la victoria y logra la 'pole' en Bakú tras el batacazo de Norris y con Sainz tercero

Leclerc aprovecha la inercia de la victoria y logra la ‘pole’ en Bakú tras el batacazo de Norris y con Sainz tercero

Actualizado Sábado, 14 septiembre 2024 - 15:24

Tras la victoria de Charles Leclerc en Monza, muchos eran los nombres que podían protagonizar esta clasificación en el Gran Premio de Bakú. Aston Martin había sido la gran atracción de la semana con la confirmación del fichaje de Adrian Newey; McLaren, tras la pifia en Italia, tenía que solucionar los problemas internos y apagar definitivamente el fuego para acompañar a Lando Norris al campeonato y por último Ferrari, que quería confirmar la flecha para arriba y que, de nuevo, ha encontrado el premio con el monegasco. Excelente durante toda la jornada (1:41.365 s).

Pero en esta ocasión, no fue la rivalidad con Oscar Piastri lo que dejó atrás al aspirante Norris, sino un posible exceso de confianza del equipo de Andrea Stella, que no calculó bien la mejora progresiva de la pista y una mala última vuelta, provocada por una bandera amarilla en el último sector, lo que condenó al británico en la Q1 con un 17º puesto. Jarro de agua fría y primera gran sorpresa para la parrilla nada más comenzar. Un simple "lo siento", nada más volver al garaje, fue más que suficiente. No había mucho más que decir.

Los 'papaya' fiaban todo entonces a Piastri, que tenía que mantenerse firme entre los primeros para tener alguna opción en carrera y frenar así a un fuerte Carlos Sainz y los dos Red Bull que, ansiosos por volver arriba, se quedaron otra vez algo lejos. El australiano supo mantener el tipo. El campeón, por su parte, se sitúa "en ninguna parte" (6º), algo que él mismo ya pronosticaba y que Sergio Pérez, uno de los grandes dominadores del circuito, aprovechó para ponerse dos puestos por delante de él y terminar cuarto.

Franco Colapinto fue el otro gran nombre en esta jornada. El argentino logró meter a su Williams por primera vez entre los diez mejores. Una novena posición, por encima de Albon, que podrá disfrutar en carrera, aunque por delante tendrá a un Fernando Alonso que, con una grandísima vuelta en la Q2, consiguió quedarse a un paso de Lewis Hamilton y superar ampliamente a su compañero de equipo Lance Stroll (15º). "No esperábamos este rendimiento. Hemos dado más del máximo", señaló Mike Krack, jefe de la escudería verde.

El heptacampeón fue de nuevo superado por George Russell, que se queda también cerca del podio con un quinto puesto algo peligroso al estar entre los dos Red Bull.

Martín Zubimendi, el mediocentro de moda: "Hace que lo difícil parezca fácil"

Martín Zubimendi, el mediocentro de moda: “Hace que lo difícil parezca fácil”

Hay jugadores a quien el fútbol sí les cabe en su pequeño mundo. Martín Zubimendi (San Sebastián, 1999) no necesita más que los caminos que serpentean el monte Ulía y los amigos del colegio para ser feliz en la Real Sociedad. Son placeres sencillos, cotidianos, pero no piensa renunciar a ellos. En el barrio de Gros, el más pequeño y coqueto de Donosti, late su vida al mismo compás de la infancia. Cuando al salir de clase esquivaba a los surfistas de la Zurriola para cantar sus goles sobre la dorada arena. Zubimendi, uno de los mejores mediocentros de Europa, prefiere la felicidad de siempre a la camiseta del Liverpool.

Cualquier senderista, incluso en la semana previa a un partido frente al Real Madrid, puede cruzarse con él mientras pasea a su perra bóxer montaña arriba, dirección a Pasajes. Mucho más fácil verle una tarde por allí que por Instagram. Como más placenteras son las vacaciones con la cuadrilla de siempre, la de la Ikastola Zurriola, que un par de semanas por Ibiza. El pasado verano ya no quiso saber nada del Arsenal ni del Barça y este, ya campeón de la Eurocopa con España, se negó a seguir los pasos de Xabi Alonso, su gran ídolo, camino de Anfield. Zubimendi es un chico tímido, educado, que rara vez alza la voz en el vestuario. Pero tiene las ideas muy claras. Sobre la hierba y fuera de ella. Su contrato con la Real expira en junio de 2027 y quiere cumplirlo.

"Me sale el orgullo por esa sensación de pertenencia. Siendo un futbolista con posibilidades de jugar en cualquiera de los mejores clubes de Europa, aún considera que la Real le aporta en su periodo de mejora. Este club vertebra la provincia de Guipuzcoa y él se siente parte del proyecto", comenta a EL MUNDO Luki Iriarte, director de fútbol base de la Real Sociedad. La audacia de Jokin Aperribay, presidente, Imanol Alguacil, primer entrenador, y Roberto Olabe, director deportivo, han establecido al equipo en la elite. Todo gracias al trabajo con la cantera y a jóvenes refuerzos detectados donde la competencia ni siquiera asoma. De Alexander Isak o Alexander Sorloth a los recientes Orri Oskarsson y Luka Sucic.

El "empujón" de Xabi Alonso

En este entorno, Zubimendi se ha consolidado con naturalidad gracias a la confianza de Imanol. El técnico ha sabido cuidarle y exigirle, repitiéndole que siempre iba a merecer más la pena una falta táctica en campo contrario que correr 40 metros hacia atrás. O que debía perfilarse mejor para vigilar su espalda. Aquellas broncas se hicieron célebres en Zubieta, aunque las lecciones previas ya las había dictado Xabi Alonso en el Sanse. "La participación de Xabi con Martín fue muy importante. Le pegó otro empujón a su carrera. En un periodo formativo, cada momento tiene su importancia, pero ese último escalón antes del primer equipo fue muy fructífero para él", prosigue Iriarte.

Martín juega hoy con el 4, heredado de Asier Illarramendi, otro de sus referentes. Sin embargo, en su debut con el primer equipo, lucía el 36. Fue un 28 de abril de 2019, con 2-1 ante el Getafe y Luca Sangalli de testigo. "Igual no destaca mucho visualmente, porque no ofrece acciones espectaculares, pero todo lo que hace lo hace bien. Dirige y ordena, tanto defensiva como ofensivamente. Domina la salida de balón, el juego posicional. Es verdad que no parece nada excepcional, pero al final, lo mejor que puedes decir de un futbolista es que que hace que lo difícil parezca fácil", comenta a este diario el ex realista, actual jugador del Málaga.

El libro de estilo de un pivote no ha de ceñirse únicamente a iniciar la jugada incrustado entre los centrales. Debe incluir esas diagonales en largo que inmortalizó Alonso o los disparos desde fuera del área con los que Rodrigo Hernández viene dando tantas goles a Pep Guardiola y Luis de la Fuente. En ello anda, Zubimendi, consciente de su margen de mejora. "Martín sabe que tiene que ir siempre dispuesto a aprender y a mejorar y llevar su máximo a cada situación. Él debe ser quien da el equilibrio, pero también ha de ser capaz romper líneas rivales para sorprender y aparecer en el área. Va enriqueciendo su repertorio táctico, algo que me parece esencial para poder seguir durante mucho tiempo en la elite", finaliza Iriarte.

Ramón Colillas, ganador del histórico premio de cinco millones de dólares: "El póker debería tener un buen tratamiento fiscal; dedicarse a esto en España es imposible"

Ramón Colillas, ganador del histórico premio de cinco millones de dólares: “El póker debería tener un buen tratamiento fiscal; dedicarse a esto en España es imposible”

Actualizado Viernes, 13 septiembre 2024 - 22:57

Ramón Colillas (Barcelona, 1988) todavía cojea de forma casi imperceptible. Una lesión le impidió ser futbolista. ¿Mala suerte? Fueron las cartas que le tocaron. Tuvo que adaptarse. Estudió Educación Física y se hizo entrenador, pero en sus ratos libres practicaba otra de sus pasiones. En 2018 encadenó una racha mágica: ganó los dos campeonatos de España de póker y se clasificó para el torneo de su vida, en Bahamas, donde luego se embolsó el mayor premio que ha visto un jugador español: cinco millones de dólares. A la tercera había enganchado el sueño definitivo.

El torneo caribeño era la guinda del European Poker Tour (EPT), el mayor circuito después de las Series Mundiales de Las Vegas. Cinco años después, Colillas participa en el EPT de Barcelona 20 aniversario, donde empezó todo. Piqué y Kiko Rivera también andan por el casino, en una mezcla de aficionados y profesionales poco frecuente en otras actividades. "Yo juego desde los 17 o 18 años y haré 36, así que empecé casi a la vez que el EPT. Seguramente, de forma inconsciente, es algo que me impulsó a jugar. Este es el EPT por excelencia, Barcelona es la parada más consolidada, donde todo el mundo quiere venir".

Colillas, sin embargo, nunca ha sido profeta en su tierra. Él aún no lo sabe, pero este año tampoco, aunque su apodo, Mr. Boxes, alude a su facilidad para hacer caja. Semana antes, en Montecarlo, le preguntamos cómo se siente al ver su imagen en carteles de tamaño cinematográfico: "Con unos cuantos compañeros, soy la imagen de Pokerstars a nivel global, y más concretamente en España. Verte en las fotos siempre te da un extra de motivación".

Lo malo es que los otros jugadores también tienen más motivación de ganarle
Es verdad. En el póker también juega el ego, querer demostrar que eres bueno. Es un deporte diferente. Yo siempre pongo el ejemplo de Rafa Nadal. Si juego contra él, es imposible que le gane un juego, pero aquí viene un aficionado y me puede eliminar.
En 2019 cambió su vida por completo. ¿Cómo lo recuerda?
Cuando lo revivo me hace muy feliz. Hay días que estás un poco mal, te pones el vídeo del torneo, que por suerte está en Youtube, y te dices: ¿por qué me voy a quejar de este día, con la suerte que he tenido, con la vida soñada que llevo? Fui muy afortunado, porque yo también estudié mi carrera, pero cuando conocí el póker sabía que me quería dedicar a esto. El premio me dio el empujón de poder pertenecer a la mejor compañía de póker del mundo.
Seguramente, ahora es mucho mejor jugador, pero es improbable que repita un éxito tan grande
Es un poco la gracia del póker. Hoy me considero mucho mejor jugador, pero los compañeros han crecido. La gente joven viene con la ayuda de los solvers -programas de ayuda que muestran el juego óptimo en cada situación—, lo que ha incrementado mucho el nivel. Es más difícil ganar. Hay mucho streaming. Los aficionados lo ven y aprenden, muchas veces de forma gratuita. Aparte, solo gana uno. En un EPT puede haber miles de personas y es muy complicado. Será difícil repetirlo, pero siempre estás con la ilusión intacta.
Con lo difícil que es, ¿por qué hay tanta gente que se mete en esto? A la mayoría les va mal.
Es un hobby. A quien le gusta jugar en casa quiere probar en vivo. En pocas cosas te puedes enfrentar a los mejores del mundo con posibilidad de ganar. Eso te da un aliciente, es difícil describirlo, pero son unas emociones muy chulas. A lo mejor tengo una buena mano y gano al campeón del mundo. ¿Con qué otra cosa te puedes emocionar tanto?
Cuando se consigue el premio gordo, ¿existe la tentación de retirarse?
Depende de cómo lo enfoques. Hay gente que quiere subir de nivel y tiene la ambición de ser el mejor. Otros dicen: retiro una parte, me compro mi casa, mi coche, lo que sea. Y otros siguen jugando en niveles más bajos y se sacan un salario.
¿En su matrimonio con PokerStars existe el desgaste?
Hoy pasamos por el mejor momento. Son muchos años y cuesta compaginar la vida del jugador con la parte mediática de entrevistas, vídeos y redes sociales. En ese sentido, siempre he sido bastante privado. Apenas tenía redes sociales. Lo llevé bastante complicado los primeros dos o tres años, porque suponía exponer cosas que a lo mejor no habría contado. Ahora creo que hemos llegado a un punto donde sé lo que ellos necesitan y PokerStars sabe hasta dónde puedo llegar. Estoy encantado. Para mí es como jugar en el mejor equipo de fútbol del mundo.
En el fútbol, incluso Messi acaba saliendo del equipo. ¿Hasta qué edad se ve a este nivel?
En el póker no hay edad, simplemente situaciones personales de la vida. Cuando tenía 20 años decía que no me iba a retirar nunca. Me apasiona viajar, ser mi propio jefe, y creía que estaría hasta los 50 o 60, cuando no me apeteciera jugar más. Hace unos meses tuve un hijo y quiero pasar tiempo con él. Pero aún me queda cuerda. Tengo motivación y ganas, aunque es verdad que no me veo 20 años más. Cuatro, cinco o seis al máximo nivel, sí, y luego seguramente me lo tomaré como un hobby.
El póker también puede ser muy cansado por la cantidad de horas que te tiras en las mesas, más aún que un ajedrecista. ¿Cómo mantiene la concentración, sobre todo en los torneos más pequeños?
El jugador profesional tiene que hacer un trabajo psicológico y emocional. Es muy importante conocerte a ti mismo y buscar pequeños objetivos, motivaciones en el día a día. Jugar un torneo paralelo no es mi mayor pasión. Lo haces para cumplir objetivos y seguir entrenando, pero tienes que afrontarlo. Mi idea siempre es jugar de la mejor forma posible, aunque no importe lo que he pagado ni cuánto puedo ganar, jugar cada mano como mejor sepa.
¿Sigue entrenando con la misma intensidad?
No es lo mismo. Aún soy joven, tengo 35 años, pero sí he notado una diferencia de capacidad de concentración o de agilidad mental. Antes jugaba online hasta 16 mesas o torneos a la vez. Ahora me pongo seis y ya empiezo a perderme.
¿Se le queda pequeña Andorra?
Podría decir que he encontrado mi sitio. Me gusta mucho la naturaleza, hacer deporte. Es un país donde se respeta mucho la privacidad. Nadie pregunta, nadie molesta. La calidad de vida es parecida a la de España, quizás los precios un poco más altos, pero es ideal para educar a un niño y es tu propia burbuja. Y como soy catalán tengo más cerca a mi familia. Lo más difícil son los viajes.
¿Entrenará a su hijo para que sea jugador?
Sabrá jugar. Que quiera hacerlo o no, lo que elija, pero evidentemente tendrá un coach personalizado. Quemará etapas que a mí me costó años...
¿Qué errores no cometería si empezara ahora?
¡Muchísimos! Metería más horas al estudio y menos a jugar. También la forma de empezar. Comencé desde muy abajo, en torneos gratuitos, y creé mi banca desde cero. Con un pequeño ahorro de 500 o 1.000 euros para empezar me habría saltado dos o tres años de trabajo. Y me cogería gente que me enseñara antes, porque casi toda la vida he sido autodidacta. Hay varias cosas que le diría al Ramón de hace unos años. Estoy contento con mi evolución, porque tiene mérito, pero hoy veo a gente muy buena que solo llevan tres o cuatro años. Para alcanzar este nivel, yo necesité 15. La tecnología y la informática también han evolucionado, y hay muchas más escuelas y grupos de coaching. Todo evoluciona, pero creo que tenía que haber tenido un poco más de constancia al principio. También tenía mi carrera, mi trabajo. En ese momento entrenaba al fútbol. Me escapaba para jugar, pero a lo mejor tenía que haber sacrificado alguna otra cosa.
¿Cómo ha cambiado el póker español en estos 20 años de EPT
Ahora está en un nivel muy alto. Ha cambiado muchísimo. Antes lo jugaba muy poca gente. Ahora dices que juegas al póker y lo ven como algo normal y eso es guay. El boom ha sido enorme, aunque quedan cosas por cambiar. No hemos llegado a nivel político. A veces lo mezclan todo con el blackjack o la ruleta y no tiene nada que ver. Es un juego de habilidad. Está dentro de los juegos de azar, pero se puede profesionalizar. El jugador con habilidad gana a largo plazo. En las otras modalidades, a largo plazo siempre se pierde. Debería tener un buen tratamiento fiscal, porque hoy en España es imposible dedicarse a esto. Tenemos a los mejores jugadores y mucho talento, gente que vive muy bien fuera de España. Lo hemos visto aquí. Muchos españoles no han asistido por el tratamiento fiscal. Prefieren ir a las otras paradas europeas del EPT porque la tasa impositiva es menor. La ventaja en el póker no es tan grande como para pagar tantos impuestos. Haces números y ves que no sale rentable.
Bautista y Alcaraz devuelven a España a su lugar entre los mejores de la Davis con un pleno de victorias

Bautista y Alcaraz devuelven a España a su lugar entre los mejores de la Davis con un pleno de victorias

Una fase de grupos de la Copa Davis suena a trámite para España, el tercer país con más títulos en la historia, pero en realidad no lo es, más bien todo lo contrario. Detrás del destello que provoca Carlos Alcaraz existe un profundo vacío generacional y el equipo podría pasar muchos años sin luchar por otra Ensaladera. ¿Qué le salva? En primer lugar, el compromiso del propio Alcaraz, ya presente en 2022, el único Top 15 en competición esta semana. En segundo lugar, el aguante de la generación dorada, todavía viva, representada por Roberto Bautista a sus 36 años. Y en tercer lugar, el interés de la afición por la Davis, un interés que le lleva a organizar la Final a 8 desde que existe como formato, primero en Madrid y el próximo noviembre en Málaga.

Una fase de grupos de la Copa Davis suena a trámite para España y sólo lo puede acabar siendo gracias a la unión de todos esos factores. Este viernes, en un abarrotado Pabellón de La Fonteta de Valencia, el equipo que capitanea David Ferrer confirmó su clasificación matemática para la Final a 8 después de superar a Francia por la vía rápida y sumar su segundo punto de dos posibles.

Si había lugar para la debacle, alguna opción de sufrir una decepción como la del año pasado, esta vez no lo pareció. Después del pleno de triunfos el miércoles ante República Checa, Bautista y Alcaraz mantuvieron su racha ante los galos Arthur Fils y Ugo Humbert con un juego todavía mejor. Porque la Copa Davis apenas reparte puntos y entrega todavía menos dinero en premios, pero siempre ofrece alegría, frescura, ideas. Cuántos tenistas crecieron al levantar una Ensaladera, el último el actual número uno, Jannik Sinner. Bautista y Alcaraz llegaron con dudas en su tenis por una mala gira estadounidense y los dos se marcharon con otro ánimo. Especialmente el más joven.

El Alcaraz más Alcaraz

Si Alcaraz llegaba mustio, se va eufórico. Si llegaba exhausto, se va fresco. Si llegaba perdido, se va inspirado. En la primera jornada ante el checo Tomas Machac había multiplicado sus dudas pese a la victoria, pero este viernes ante Humbert fue nuevamente el tenista de siempre. Concentrado y enérgico, apenas ofreció opciones a su rival. En la semana mágica del español en el último Wimbledon, Humbert le había complicado la vida hasta arrebatarle un set, pero esta vez estuvo lejos de hacerlo. De hecho, en el último juego del partido contó con cuatro bolas para su primer break y Alcaraz las salvó todas antes de cerrar su victoria por 6-3 y 6-3.

El actual número tres del ranking ATP respondió en todo momento a un plan: después de los muchísimos errores no forzados cometidos ante Machac tenía que reducir el 'show' y así reduciría los problemas. Con un juego menos arriesgado que de costumbre -por ejemplo, no ganó ni un punto en la red-, el español se dedicó a mover a su adversario y a forzar sus errores.