Giuliano Simeone y el Atleti de Pepe Murcia

Giuliano Simeone y el Atleti de Pepe Murcia

Hace ahora un año escribí que Giuliano Simeone era un futbolista digno del Atleti de Pepe Murcia. El tuit ha envejecido mal, fatal incluso, como me recuerda con su educación característica el cholismo integrista cada vez que el chaval hace un gran partido, cosa habitual este último mes y medio y no tanto las primeras seis semanas de curso cuando, ¡oh, sorpresa!, los vengadores callaban. Pero aunque la nota final del argentino acabe siendo la media entre el mal inicio y la inspiración actual, habrá demostrado de sobra tener nivel para ser importante en un Atleti de Champions. No hay que darle más vueltas.

Podría justificarme, claro. Explicaré brevemente a los no versados en historia oscura rojiblanca que Pepe Murcia fue entrenador transitorio del Atleti en 2006, los años de plomo tras el ascenso, y su plantilla no era tan infame como para tomarse como un insulto que te coloquen en ella. Por allí andaban Fernando Torres, Maxi Rodríguez o Gabi, futbolistas cuyas carreras firmaba seguro Giuliano, pero negar el componente faltón de mi tuit sería tomar a la gente por tonta. Al segundo pase sencillo de dos metros que falló, le puse la cruz. Error. No conté ni con su edad (21, aquel día) ni con su cabeza.

Pese a que algunas limitaciones técnicas aún asoman más de lo recomendable, la progresión de Giuliano en un año ha sido sensacional. Ha aprendido a frenar pese a que siempre juegue a 200 por hora y cada vez centra mejor. Entiende los momentos de partido como pocos y minimicé el impacto que su actitud tiene en el grupo: si ves a un compañero dejarse el alma así, es difícil esconderte. La definición y la combinación rápida en salida de balón aún le cuestan y son talentos difíciles de adquirir si no son innatos, pero a estas alturas sería cauto a la hora de apostar en su contra.

En realidad, lo que más le perjudica en el actual clima, enfrentado y coñazo, que reina en el entorno atlético es el apellido. Fue fácil para los haters acusar al Cholo de enchufarlo, cosa absurda a poco que se conozca al entrenador, y es agotador leer a los devotos interpretar cada crítica como ataque al padre y convertirlo en rey cuando es un alfil. Las estrellas del proyecto son otras (Julián, Baena y Barrios), pero él se ha convertido en un complemento fantástico. Ya es mucho, no hace falta inflarlo.

Giuliano no es perfecto y su techo está por ver, pero representa tantas cosas buenas que sólo merece elogios. Meterlo en guerras civiles es muy injusto. Casi tanto como el tuit de Pepe Murcia.

Simeone, tras pasar los 'Alpes británicos': "Tenemos la necesidad de los puntos"

Simeone, tras pasar los ‘Alpes británicos’: “Tenemos la necesidad de los puntos”

Primero fue el Liverpool, antes de su crisis, aunque se estuvo a punto de hacer la machada. Después llegó el Arsenal, al que apenas se le pudo hacer cosquillas y una desconexión de 13 minutos le costó muy cara al equipo. Hoy, con sólo tres puntos en el casillero tras la goleada al Eintrach en el Metropolitano, el Atlético debe encarrilar su clasificación en los partidos que le quedan. "Tenemos la necesidad de los puntos", ha definido Simeone el duelo que les espera ante el Union Saint Gilloise.

Porque el equipo belga es el inicio de la cuesta abajo de la Champions, a excepción del partido ante el Inter de Milán, aunque será en el Metropolitano. "Lo más importante es ganar, todo lo que pueda pasar a partir del triunfo es ganar", ha apuntado Simeone sobre los duelos restantes que serán: Saint-Gilloise, Inter, PSV, Galatasaray y Bodo Glimt. Ante holandeses y turcos se jugará fuera y el resto en el Metropolitano.

Los rojiblancos consiguieron colarse en el quinto puesto tras la fase de grupos la temporada pasada y, con ello, lograron evitar los dieciseisavos que jugó el Real Madrid, su rival en octavos. La eliminatoria se perdió en los penaltis y siempre se recordará por aquella pena máxima de Julián Álvarez y su supuesto doble toque. Pero para los cruces aún queda mucho y el argentino y su capitán piden "contundencia" para sacar los duelos que quedan adelante.

El equipo ya parece haber dejado atrás el inicio dubitativo y va sumando de tres en tres. Especialmente sangrante fueron los seis partidos sin ganar lejos del Metropolitano. "Normal que la crítica aparezca y estamos en un lugar donde sólo vale ganar. La critica existirá y es parte del juego", ha explicado el técnico. Rota la racha con la victoria en Sevilla ante el Betis y vuelto a coger el tren de la cabeza de la Liga hay que enderezar el rumbo en Champions.

Para ello sólo tendrá la previsible ausencia de Nico, que hoy entrenó al margen, y podrá volver Barrios, que ya está con el grupo. Aunque es poco probable que lo arriesguen y falta por saber el acompañante de Koke en la medular. Un fijo inesperado esta temporada.

Incógnita en la medular

"Si me toca jugar será con cualquier compañero de grandísimo nivel. Pablo tiene más recorrido. Álex tiene más visión y más gol. Thiago baja a recibir y combina bien. Jonny cuando vuelva... Hay que adaptarse al que venga y son gente joven y que vayan creciendo para cuando les toque tirar de esto", ha aventurado el capitán.

Álex es Baena, el sorprendente par que le puso el Cholo ante el Sevilla, y del que Simeone espera conseguir mucho más. "Necesitamos mucho de él, estoy convencido de que de todo lo que trajo le podemos hacer mejor", ha concedido el entrenador al jugador de Roquetas.

Sorprendió el argentino en la sesión de hoy poniéndose en el rondo con sus jugadores, "porque faltaba uno", ha bromeado el técnico. Pero se ve que la dinámica del equipo es positiva y eso se nota en el vestuario y en los resultados.

"Tener buen rollo lo hemos tenido siempre. Hay momentos en la temporada donde hay más porque ganas y estás más contento. Pero no hemos tenido ningún problema con algún compañero y eso es fundamental. El éxito no llega por el buen rollo pero si te puede acercar más", ha admitido Koke.

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Actualizado Sábado, 25 octubre 2025 - 20:42

Fermín López se ha convertido ahora mismo en la carta ganadora del Barça. Pese a que el verano pasado su continuidad en el club llegó a ponerse en entredicho por el interés del Chelsea y por los problemas de caja de la entidad azulgrana, lo cierto es que el onubense es, en estos momentos, el jugador más efectivo ante la portería contraria de toda la plantilla. Aunque, lidera la tabla de anotadores con cinco goles junto con Marcus Rashford y Ferran Torres, su efectividad es mucho más alta. El inglés ha necesitado 12 partidos para llegar a su número. El ex del Valencia o el Manchester City, 10. A él, en cambio, le ha bastado con siete. Y tres de ellos los consiguió el pasado martes en la Champions.

«Marca, corre, es muy completo. Ha sido sensacional su actuación. Marcó tres goles, el primero de ellos muy importante, porque nos dio confianza. Lo tiene todo: es dinámico y muy veloz», le elogió Hansi Flick tras el 6-1 frente al Olympiacos. El propio Fermín se mostró muy ilusionado con su primer hat trick como profesional. Cómo no, se llevó a casa el balón, firmado por todos sus compañeros.

Y, tras haber estado de baja varias semanas por una lesión muscular sufrida a última hora en el partido contra el Getafe, llega al clásico del domingo con la moral por las nubes. «¿Un hat-trick en el clásico? Sería una sensación increíble. Ojalá pueda darse, pero es un partido muy difícil. Con que gane el equipo ya me conformo. Me da igual si marco o no», reveló en los micrófonos de Movistar.

«Habría elegido al Barça igualmente»

Curiosamente, el eterno rival le siguió los pasos cuando aún era un niño. Todo, al final, quedó en nada. «Es cierto que hubo un interés, pero mi padre me dijo muy pocas cosas acerca de ello. Si me hubiera preguntado mi opinión, yo habría elegido al Barça igualmente, porque era mi gran sueño. Estoy muy contento de haberlo hecho realidad y ojalá pueda estar muchos años aquí», admitió.

Al parecer, durante un tiempo, tuvo al enemigo en casa, ya que en sus primeros pasos con el primer equipo azulgrana, su hermano Juan Antonio era seguidor del Real Madrid. Ahora, en cambio, ya se habría cambiado de bando. La sangre tira más que los colores.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.EFE

Es muy posible que, este domingo, parta en el once inicial que Marcus Sorg, relevo en el banquillo del sancionado Flick, plantará sobre el césped del Bernabéu. Las ausencias de Dani Olmo, lesionado con la selección en el último parón por los compromisos internacionales, y de Raphinha, cuyo previsto retorno a las convocatorias con vistas al clásico se ha visto truncado, obligan a tomar muy en cuenta todas las variables.

Y, aunque la pretemporada de Fermín, fue un poco irregular, hasta tal punto que el propio técnico barcelonista llegó a darle un toque de atención por ello, explotó en el Gamper con un estado de forma que, pese al paréntesis de la lesión, parece haber recobrado en el momento más oportuno. Quizás, puede que tenga que ver con ello también algo que hace en cada partido justo antes de saltar al césped: rezar. «Mi abuela siempre me dice que debo hacerlo y por eso lo hago», ha confesado el talentoso canterano azulgrana.

El "momento clave" de Courtois y la posición "intermedia" de Bellingham: "Es de los más completos del mundo"

El “momento clave” de Courtois y la posición “intermedia” de Bellingham: “Es de los más completos del mundo”

Courtois en portería, Vinicius prendiendo la mecha y Bellingham atacando el área rival. Así ganó el Madrid la Liga de Campeones de 2024 y así venció este miércoles a la Juventus, recordando, en mitad de un partido roto, aquellas virtudes que le hicieron campeón continental.

La tercera jornada de Champions volvió a mostrar la idea de Xabi Alonso: Tchouaméni como único mediocentro puro, Güler a su lado y Bellingham, Brahim, Vinicius y Mbappé arriba. El tolosarra, rotando siempre entre Mastantuono y el internacional marroquí, ha insistido, y debe insistir, no le queda otra en su galaxia, en que su plan pase por juntar a sus mayores estrellas, misión imposible para Ancelotti y tarea complicada para el nuevo técnico.

Bellingham, falso nueve arrollador en 2024, no termina de encontrar su sitio. En Dortmund se avistaba a un interior de época, pero en el Bernabéu el inglés se descubrió a sí mismo como a un todocampista capaz de anotar 20 goles. Sus virtudes le piden estar cerca del balón en la zona media, pero su instinto y el foco mediático que dan los goles le inspiran a atacar el área, donde se estorba con Mbappé. Y en esa reflexión navega Alonso, tratando de convencerle de que debe ser todo sin regalar esfuerzos.

Mientras el inglés fue escaso en sus aportes, el Madrid sufrió. Tchouaméni lo pasó mal en el centro del campo, Courtois salvó al equipo en varias transiciones rápidas de la Juventus y los blancos sólo respiraron cuando Güler, el mejor en el primer tramo, se hizo con el timón. «Me siento muy importante. Gracias a Xabi, que confía en mí. Me pide que controle el tempo, que sea creativo. Si quiere que marque y asista puedo ser el 'diez', pero de 'ocho' también está bien», dijo el joven.

El turco robó y creó para un equipo que apretó a partir del minuto 20, provocando una decena de córners pero estrellándose contra Di Gregorio y su poco acierto. Tiró 14 veces en el primer tiempo y el guardameta evitó cuatro goles, mientras en el otro área Courtois evitaba el gol italiano.

El belga parece haber recuperado su mejor nivel después de los cinco goles recibidos ante el Atlético y salvó un mano a mano contra Vlahovic al inicio del segundo tiempo. El serbio le ganó la carrera a Militao y se plantó ante Courtois, que desvió el remate con el pie izquierdo mientras la grada guardaba el aliento.

La misma capa de superhéroe que se puso en 2024 para dar a su equipo varias vidas, sumando su sexta portería a cero del curso, segunda seguida tras el duelo de Getafe. «El míster quiere que juegue alto. Un balón que viene así... Parecía que Militao iba a llegar, pero contento por la parada», comentó Courtois, elogiado por Alonso en rueda de prensa: «Ha aparecido su calidad de las noches importantes. Ha tenido un momento clave», aseguró el tolosarra, que reconoció que «la ocasión de Vlahovic ha llegado tras el mismo error de la primera parte. Está detectado y lo corregiremos».

Minutos después de su parada llegó el estreno goleador de Bellingham esta temporada, aprovechando el rechace de un buen disparo de Vinicius. Su primer tanto después de siete partidos y el primero desde junio, cuando marcó ante el Pachuca en el Mundial. Su décimo gol en el año natural y un punto de inflexión para su peso dentro del equipo.

«Independientemente del gol, ha hecho un partido muy completo, era una noche difícil para él porque el rival estaba muy junto y encontrarle era difícil. Ha marcado el gol, ha recuperado sensaciones y ha sido competitivo. Su papel tiene que ser intermedio, tiene calidad para participar en la construcción y tiene la determinación para participar en la finalización, con mucho recorrido, muy versátil, sabe llegar de segunda línea... Es de los más completos que hay en el mundo», dijo Alonso.

Eso ofreció el británico, incansable en el esfuerzo durante todo el segundo tiempo y disputando su primer partido completo desde el 1 de julio, precisamente ante la Juventus en los octavos de final del Mundial de clubes. Hasta entonces, Alonso parecía no verle preparado, pero el segundo parón de selecciones vivido hace unos días le ha servido como una pequeña pretemporada, quedándose en Madrid y no yendo convocado por Tuchel con la selección inglesa. Dicho y hecho. 90 minutos, gol y nueve puntos para el Madrid en Europa.

El muro negro que derribó el Madrid

El muro negro que derribó el Madrid

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 23:38

El Madrid jugó un gran partido europeo. De los de antaño. Arrasó a la cobarde Juve, que no quiso nunca ganar, sólo empatar y con ese juego rácano, de calcio camorrista. Sólo quiso un gol, cuando el Madrid estaba desvalijado, agonizante por el enorme esfuerzo.

Si Mbappé hubiera tenido su noche, el Madrid hubiera empotrado el paraíso y ridiculizado a una Juve, que era un ridículo incordio. Nadie sabe lo que salvó el tramposo Di Gregorio para que el Madrid nunca marcara. Y cuando no era así, entonces un retruque de su defensor Gatti o el que fuera, salvaba las vergüenzas.

Tuvo Vinicius que jugar a su estilo, disparar a un poste y como en las anteriores temporada Bellingham encontró el 1-0, porque siempre esta ahí en los los sitios en que hay gol.

A partir de entonces Bellingham se hizo un gigante, incluso le cantaron el Hey Jude y demostró que quiere ser titular. Como el mismísimo Brahim, que como dijimos el otro día, le da cien vueltas a Mastantuono y todavía pudo marcar pero se le escapó.

¿Por qué? Porque el fútbol italiano es indecente, jamás se desmaya, cuenta con una concentración escandalosa para competir. Ni con un gol en contra y machacando aún el juego el Madrid, jamás perdió la compostura de los cinco defensas y dos pivotes defensivos.

Era como un muro negro, que a lo mejor a Pink Floyd le hubiera venido mejor para su historia. Eso sí, saltaba y corría al contragolpe como alma que lleva el diablo. Y Courtois hizo sus milagros.

Pero la otra historia fea del Madrid es que siempre le faltará un ariete para aburrir a los centrales y un centrocampista que ordenase aún más al equipo y los hubiera dirigido a una goleada sin contemplaciones. No los hay. Y la Casa Blanca no quiere que se lo recuerdes.

¿Se imaginan al señor de Marbella llamado Haaland, que quiso jugar en el Madrid y no le dejaron? ¿Qué sería de esa mezcla explosiva de Mbappé y Haaland? El mayor espectáculo del mundo.

Pero el Madrid ha perdido la ambición de tener los más grandes jugadores del fútbol actual. No sé si por los árabes o lo que ha costado el nuevo Bernabéu. Por lo tanto, cada día le costará más ser un grande de Europa y más aún tener la Copa, besarla o siquiera acariciarla.

Esta vez, dentro de lo que tiene, acotó Xabi Alonso hasta que al final las pasó canutas. Cuando siempre pierde el oremus de los partidos. No creí que Bellingham y Arda Güler -enorme- pudieran reventar el muro negro, pero en muchas ocasiones, incluso sin cañonazos, fueron a su asalto.

¿Que es lo más importante de esta ocasión? Que el Madrid no inicia la Champions con aquel desastre de Ancelotti y que tiene nueve puntos, como el que más. No sé si alas suficientes para el Liverpool, pero ¿por qué no?

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Una Juventus que no es la Juventus de las leyendas, sin haber ganado un solo partido, deja claro que esta Champios es cosa seria, y con seriedad responde el Madrid, más maduro, más cohesionado, sin los excesos ni las orgías goleadoras, al menos no todavía, y sufriente pero firme, como firme es Courtois, su portero de guardia. Es un buen camino, con Güler en crecimiento y Bellingham de nuevo en el gol, un solo gol. De lo demás que le pregunten a los porteros. La meta, sin embargo, es otra cosa. Está lejos, muy lejos. Lo que está cerca es el Barça, que llegará al Bernabéu, el domingo, con más botín de su cita europea, pero también con más inseguridades. Un clásico, no obstante, es como un baile de carnaval. Nada es lo que parece. [Narración y estadísticas (1-0)]

La derecha es la ruleta del Madrid. Mastantuono, Brahim y Rodrygo viajan en un tiovivo que Xabi Alonso no quiere detener para que ninguno sienta que es el dueño de un puesto sin dueño. Valverde podría subirse, pero la realidad es que desde que el uruguayo dijo que no le gustaba jugar de lateral, no ha jugado en otro sitio. Tres tazas. Las lesiones de Carvajal y Trent son poderosas razones. Veremos después, porque lo que mejor hace Valverde no es lo que inicialmente quiere su entrenador.

Ante la Juve, se bajó del tiovivo Brahim, el mejor de todos para el desborde, un futbolista que parece de otro tiempo, pero domina algo que nunca pasa de moda: el regate. El Madrid lo necesita, en especial cuando comprime la defensa del rival y desaparecen los espacios. Ocurrió frente a una Juventus que fue de más a menos, que exigió lo mejor de Courtois antes de que Di Gregorio le diera la réplica, después de una conexión, precisamente, entre Brahim y Mbappé. En la segunda parte siguió el tuya-mía entre los dos porteros. A Brahim y Mbappé les hizo Di Gregorio un uno-dos.

Rehabilitación emocional

Güler también partía en un caballito del tiovivo, pero el turco ve tantas cosas que es mejor llevarlo al centro. En la banda tiene un lado ciego, que no sirve para nada. Es un desperdició. Le ocurrió en el Metropolitano, donde Alonso se equivocó. Güler crece porque crece su confianza, y la confianza rompe las cadenas del talento. La rehabilitación emocional de este futbolista cabe anotarla en el haber del técnico. Ahora toca comprobar su progresión, sentarse y disfrutar. El Madrid es distinto con y sin su presencia. Mbappé, también. La mejor prueba, Getafe.

Ante la Juve, Güler demostró precisión, en saques de esquina que eran centros con telemetría, pero también sacrificio, en la presión y en el repliegue. Buena cosa. El duelo lo necesitaba, porque la Juve, pese a su irregularidad y la última derrota en Como, frente al baile de Nico Paz, es un equipo competitivo, con conceptos y roles muy claros. El primero, el de Vlahovic, como rematador o como vértice. En su mejor escapada, al inicio de la segunda parte, recorrió más de medio campo, aguantó el envite al veloz Militao y sólo la inmensidad de Courtois evitó el gol. Lo hizo todo bien el delantero, pero eso no basta ante un portero sobrenatural.

La Juve sometió al Madrid en el arranque e intentó volver del mismo modo tras el descanso, pero la propuesta del intercambio de golpes siempre encuentra al Madrid en su salsa, que tiene tres cosas fundamentales: un portero que hace no-goles, unos delanteros implacables y una atmósfera que empieza a hervir cuando los suyos empiezan a correr. Necesita el equipo blanco el ataque posicional, claro. La organización, también. Pero donde es imbatible es en el caos. Bendito caos con Courtois en la puerta de la habitación.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.AFP

Corrió el Madrid y corrió Vinicius, hasta entonces apagado, y en su salida del regate envió al palo. Bellingham estuvo listo para el rechace, en la tierra del nueve. En ese lugar pasó mucho tiempo durante su primera temporada en el Bernabéu, un año antes de la llegada de Mbappé. El día que estrañamente el francés no encontró el gol, volvió a aparecer el inglés como un nueve sin invitación.

El tanto pudo haber llegado en cualquiera de las porterías, aunque el Madrid había vuelto a volcarse con más intenciones sobre la de Di Gregorio, que en nada tuvo que desmerecer a Courtois. Tudor movió su banquillo para retirar a algunos de sus mejores futbolistas sobre el césped, como Vlahovic, primero, y Cambiaso, después, porque necesitaba piernas y pimienta. La hubo hasta el final con una acción al límite que salvó Asencio, aunque le costara la lesión. Xabi Alonso gestionó la situación, porque el peligro no cesaba, a costa de sacrificar a Güler y Vinicius, pese a la cortedad del marcador, y acabar con tres centrales, Militao, Carreras y Tchouaméni. Courtois seguía en su sitio, decisivo ante Kostic. Un portero serio, en su partido 300, para un serio Madrid.

El Arsenal se lleva un duelo de altura donde la igualdad de centímetros, 183 de media, no sirvió a los de Simeone: "Ellos son mejores"

El Arsenal se lleva un duelo de altura donde la igualdad de centímetros, 183 de media, no sirvió a los de Simeone: “Ellos son mejores”

No será porque Simeone no lo avisó. Sabía el argentino la importancia del balón parado, no en vano le dio una liga en 2014. Aquel cabezazo mágico de Godín tras un córner en el Camp Nou ante el Barça. Allí David tenía la onda ante Goliat, aquí Goliat tenía no sólo la onda sino un arsenal de misiles tierra aire con una lanzadera espectacular. "Ellos en estos momentos son mejores", ha sentenciado el técnico argentino.

Rice era el adulto que colocaba el tobogán para que los niños se tirasen. Lo aprovechó primero Gabriel y luego Gyokeres, la primera sangre y la puntilla. Y no es por altura, es técnica, es táctica. Porque Simeone puso centímetros en el campo. Sorloth aportaba 193, el más alto de los 22 jugadores. Y luego si hacemos una media, ambos equipos se situaban en 183. "No lo pusimos por la pelota parada defensiva. Era más para los centros ofensivos, pero el equipo no pudo ayudarlo. Él hizo el trabajo que tenia que hacer", ha concedido el técnico.

Y lo cierto es que fue esa primera falta botada por el mediocampista británico traído al Arsenal por 120 millones, la que rompió el trabajo rojiblanco. Después, Martinelli y un doblete del sueco rompieron la baraja. "A mí siempre me encantó la pelota parada y hay equipos que la trabajan muy bien. Tiene un valor increíble en cada partido. Cuando rompes el encuentro en una pelota parada hay mucho camino recorrido a favor", ha apuntado Simeone.

Le estaba costando sacar la máscara al jugador que anotó 54 goles la temporada pasada en el Sporting de Portugal, pero se la puso dos veces, y con ella se pasó el juego. "A nadie le importaba hasta que me puse la máscara", citó en su momento el sueco para explicar su celebración. Pero Bane, el malvado personaje de Batman en el Caballero Oscuro, siempre vuelve. Y Gyokeres ya se pone en cinco tantos este curso, el último, claro, tras una nueva maravilla de la estrategia.

El Arsenal ha marcado 102 goles a balón parado desde que Nicolás Jover, su pensador en el cuerpo técnico, aterrizó en los gunners en 2021. Esta temporada son ya 10 los tantos de córners o faltas laterales. No es casualidad lo que hacen aunque, a veces, necesiten un poco de desorden. "Una vez que se ha generado el caos hemos tenido más oportunidades de hacerles daño", ha revelado Arteta.

Una sorpresa muy repetida

Ese caos ha traído cuatro tantos a favor a un Atlético, el de Simeone, que siempre se le ha tildado de equipo defensivo. "Es algo atípico especialmente con el Atlético y en la Champions", se ha sorprendido David Raya, portero del Arsenal y luego le ha secundado Koke, capitán del Atlético de Madrid: "Para mí es un resultado engañoso".

Pero este aldabonazo no aparta del camino al Atlético. No fue la derrota de Lisboa en la que "el equipo jugó mal", según ha recordado Simeone, sino un accidente quizás demasiado repetido lejos del Metropolitano. "No es mala suerte, son errores. Los detalles son determinantes", ha apuntado un técnico que perdió en Cornellá, Liverpool y Londres y ha empatado en Elche, Vitoria, Mallorca y Vigo. Ninguna victoria en siete encuentros. Dramático.

Mendilibar carga contra el árbitro: "En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado"

Mendilibar carga contra el árbitro: “En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado”

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 00:17

A juicio de José Luis Mendilibar, la actuación de Urs Schnyder fue determinante para que Olympiacos no pudiera siquiera amenazar con llevarse un punto de su visita a Montjuïc. "Lo habéis visto todos, ¿no? En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado, sin hacer nada mal. Ha habido otro que ha cometido los errores", lamentó el técnico.

"En la víspera me recordasteis que nunca había ganado al Barça ni empatado aquí. En la 2017-2018, con el Eibar, íbamos 0-2 y luego el partido acabó 4-2. Mirad qué penaltis pitó un arbitro que está todavía en Primera. Así es imposible que pueda ganar aquí. En la segunda amarilla a Hezze, hace como que se para, ni le roza, y que eso sea segunda amarilla.... Y el penalti, que mi portero recoge los brazos para ni tocarle... Y él lo ha visto al revés que yo", abundó el entrenador, quien aseguró que ni siquiera se atrevió a hablar con el suizo.

"He hablado con el cuarto, que ha estado bastante educado, pero no quería hablar con el otro. Con las decisiones que ha tomado, sólo con ir a hablar seguro que también tomaba otra decisión equivocada conmigo", recalcó un Mendilibar que aboga por cambiar la normativa para que puedan revisarse segundas amarillas.

"Los que están ahí arriba comiendo y bebiendo"

"Como no pinto nada, absolutamente nada... Pintan los que están ahí arriba comiendo y bebiendo y nada más... Es increíble que esa jugada, determinante para un partido de fútbol, no se pueda ver en el VAR... Pero bueno, yo no pongo las reglas ni me van a dejar ponerlas", reiteró sin entrar a valorar la 'mano blanca' que habría mencionado Joan Laporta en la asamblea del domingo. "Estoy muy bien en Grecia con el Olympiacos. No quiero saber nada de aquí", zanjó.

"No sé, quizás sí les perjudicó. Hay situaciones que van más en contra de ellos y otras que van en contra de nosotros. No me gusta hablar de ello, pero entiendo que esté enfadado", aseveró por su parte Hansi Flick, que considera que el 6-1 será una inyección de moral con vistas al clásico.

Para todos y, muy especialmente, para Lamine Yamal. "Creo que tanto para él como para los otros es importante esta victoria y en su caso haber podido marcar. El domingo será otro Lamine y estará al 100%. En el último año rindió mucho en los grandes partidos y no tengo duda de que volverá a hacerlo", aseguró el alemán, quien se muestra muy optimista de cara al Bernabéu. "El pasado es pasado, pero pienso en positivo, por la temporada pasada y porque creo que somos capaces de ganar en Madrid", sentenció.

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: "Hablamos a menudo"

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: “Hablamos a menudo”

Cuando Xabi Alonso todavía se ataba las botas en el césped principal de la ciudad deportiva del Bayern de Múnich, allá por el año 2016, pocos meses antes de retirarse, un niño de 11 años trabajaba diariamente por cumplir su sueño y el de su familia en uno de los campos anexos. Era Kenan Yildiz (Ratisbona, 2005), de padre turco y madre alemana, nacido en Bavaria, criado en el Bayern y vistiendo la camiseta de Turquía a nivel internacional. Ese niño de apellido «estrella», que es la traducción de 'Yildiz' al español, desafía ahora al entrenador del Madrid en la Champions. Así ha cambiado la vida en una década.

«Estaba en las categorías inferiores del Bayern cuando yo estaba allí. Le conozco y ha tenido una progresión fantástica, tanto en la Juventus como con Turquía», aseguró Alonso en la rueda de prensa de ayer. El tolosarra mencionó a la Juve y no al Bayern porque el turco decidió dejar Múnich a los 17 años, en 2022, en una subasta que finalmente ganó el conjunto italiano. Convertido en uno de los jóvenes más prometedores de Europa, la familia Yildiz situó el sueldo de Kenan en una cifra «imposible» para el Bayern. «Nos hubiera gustado seguir acompañándole, pero imposible. No hemos podido satisfacer sus exigencias», dijo Hasan Salihamidzic, su director deportivo.

Tentado por el Barcelona, Yildiz terminó en Turín, donde se convirtió en uno de los mejores amigos de Dean Huijsen en la cantera de la Vecchia Signora. Comparten año de nacimiento, 2005, y podrían celebrar su cumpleaños casi a la vez: el español suma años el 14 de abril y el turco el 5 de mayo. Estuvieron en el mismo vestuario durante casi dos temporadas, saltando entre el filial y el primer equipo de la Juve hasta que Huijsen salió cedido a la Roma, punto de inflexión en su carrera, porque ya no volvería al vestuario de Turín. Dejó el club por 19 millones para irse al Bournemouth y doce meses después el Madrid pagó 62 millones por él.

Cuatro técnicos en dos años

Mientras, Yildiz mantuvo la calma en Italia y se fue haciendo con un sitio como nueva estrella de la Juventus, un equipo a la deriva después de rozar la Champions League en varias ocasiones durante la última década. El cuadro juventino no gana la Serie A desde 2020 y su mejor resultado en Europa han sido los octavos de final de Liga de Campeones y las semifinales de Europa League de 2023. En los últimos dos años, cuatro entrenadores: Allegri, Montero, Motta y Tudor, jefe ahora de un vestuario liderado por Yildiz.

Lleva el número 10, arranca desde el costado izquierdo y se mueve por toda la mediapunta, por lo que la primera comparación para la deseosa grada de la Juventus no ha sido poca: el nuevo Del Piero. En 2024 Yildiz se estrenó como goleador en Champions a los 19 años y 136 días y rompió el récord del propio Del Piero, que evita meterle presión en medio del delicado momento del equipo. «Me gusta que le comparen conmigo. Me gusta su valentía y le deseo suerte, la necesita», explicó hace unas semanas. El turco, por su parte, admite que ha «estudiado» al exjugador. «Él es una leyenda y yo estoy empezando. Le he estudiado mucho, hablamos a menudo y nos vemos de vez en cuando. Pero luego cada uno tiene su propio camino. Yo soy yo y no me comparo con nadie», ha dicho esta semana el turco.

Yildiz explotó en 2024 después de su primer año completo con el primer equipo de la Juventus. Había anotado cinco goles con su club, pero la gran Eurocopa de Turquía le puso en otro nivel. A él y a Arda Güler, ambos, como Huijsen, de 2005. Amigos dentro y fuera del campo, la joven pareja de la Juve y del Madrid lideró al cuadro otomano en el verano alemán, donde llegaron hasta cuartos de final y se transformaron en nuevos iconos de un país entregado.

Regreso espiritual

Hijo de un inmigrante turco que acabó en Alemania, como millones de trabajadores que se mudaron al centro de Europa en busco de un futuro mejor, el rechazo de Yildiz a la selección germana y su deseo de jugar con Turquía representan el regreso espiritual a casa de varias generaciones de inmigrantes, que se cuentan por millones en Alemania.

Después del torneo, Yildiz asentó su liderazgo en la Juventus: 12 goles, tres de ellos en el Mundial de clubes, y siete asistencias en un equipo revuelto, en constante crisis por ser incapaz de igualar a Nápoles e Inter, los dominadores del Calcio en los últimos años. Ahora, el 'nuevo' Del Piero amenaza al Madrid.

Doué y Dembelé lideran el festival del PSG en Leverkusen

Doué y Dembelé lideran el festival del PSG en Leverkusen

Actualizado Martes, 21 octubre 2025 - 23:49

Tres semanas después de su triunfo en Montjuïc, el PSG se exhibió de nuevo en Leverkusen (2-7). El vigente campeón de la Champions aprovechó las dudas defensivas del Bayer para imponer la calidad de Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia. La primera se vio agitada también por las expulsiones de Illya Zabarnyi y Robert Andrich, aunque los parisinos no notaron la ausencia de su central. El encargado de hacer olvidar al ucraniano fue Nuno Mendes, que no sólo controló la situación desde el eje de la defensa, sino que firmó un gol y una asistencia. Cumplida la hora de juego, Luis Enrique dio paso a Ousmane Dembélé, que volvía tras siete semanas de baja. El ganador del Balón de Oro anotó el 2-6 y Vitinha cerró el resultado en el añadido.

Casi cinco meses después de su espectacular final en Múnich, Doué coronó su regreso a la máxima competición de la forma más espectacular posible. En su primer partido de Champions, el joven delantero mostró su colosal talento con una secuencia rapidísima de control con la derecha y disparo con la zurda para poner el balón fuera del alcance de Mark Flekken en el minuto 41. Tres después, dio el pase inicial tras la recuperación de Achraf Hakimi para Kvaratskhelia, cuyo disparo cruzó la línea tras chocar dos veces en la madera.

Y justo antes del descanso, con un magnífico disparo con efecto, Doué sentenció el triunfo, dando a su equipo una segunda parte de 10 contra 10 llena de dominio y control. El protagonismo pasó entonces a Dembélé, al fin restablecido de su problema en el muslo derecho. "Entré un poco como de puntillas porque cuando uno regresa de lesión no está aún al 100%. Quería haber entrado ya ante el Estrasburgo, pero el entrenador me dijo que esperase un poco más. Me he sentido muy bien", declaró el ex delantero del Barça.

Destacó también el primer gol con la camiseta parisina de Willian Pacho, autor de un bonito cabezazo picado a centro de Nuno Mendes. Ante los 1.800 aficionados desplazados a Leverkusen, los jugadores de Luis Enrique enviaron un mensaje nítido a Europa: quieren conservar su corona.

El Nápoles cae a plomo en Eindhoven

El otro foco de interés de la jornada llegó en Eindhoven, donde el PSV arrasó sin piedad al Nápoles (6-2), que volvió a añorar al lesionado Romelu Lukaku. Los locales se repusieron al madrugador 0-1 de Scott McTominay. Pero el conjunto de Peter Bosz encontró los recursos para remontar ante el vigente campeón de la Serie A.

En dos minutos, el PSV niveló con un autogol de Alessandro Buongiorno y luego se adelantó por medio de Ismael Saibari (minuto 37). A partir de entonces llegó el festival holandés, con los tantos de Dennis Man (54, 80), Ricardo Pepi (87) y Couhaib Driouech (89). Un terrible golpe para los partenopeos, apenas suavizado por otro gol de McTominay en el tramo final.