«Sólo los tontos olvidan la ‘R’», escribió Jude Bellingham en una publicación de Rodrygo Goes en sus redes sociales allá por el mes de septiembre. A la hora de definir a este nuevo ataque del Real Madrid tras la llegada de Kylian Mbappé, los medios de comunicación y los aficionados habían utilizado las siglas ‘BMV’: Bellingham, Mbappé y Vinicius, dejando fuera al ex del Santos. En la noche del miércoles continental, Rodrygo se reivindicó con un doblete en la competición que ha hecho grande su figura en Chamartín.
El delantero anotó los dos primeros goles del Madrid y encarriló un triunfo tan cómodo como necesario para asentar su situación de cara al playoff y, por qué no, para soñar todavía con entrar entre los ocho primeros. Los blancos terminan la jornada en 16ª posición, pero a un punto del octavo, el Bayer Leverkusen. Lejos en puestos, pero a un paso en cuanto a puntos. La diferencia de goles será clave y ese 5-1 ha despegado las opciones de los madrileños antes de Brest.
Con ese doblete, Rodrygo suma ya once goles entre todas las competiciones: seis en Liga, dos en Champions, dos en la Supercopa de España y uno en la Intercontinental. Además, ha dado seis asistencias, cinco en el torneo doméstico y una en Europa. Todo en 27 partidos y 1.726. Es decir, produce un gol o una asistencia casi cada encuentro, cada 100 minutos.
Números que mejoran el curso pasado, la que debía de haber sido su temporada de confirmación, en la que acumuló 3.707 minutos, 17 goles y nueve asistencias. Una participación en tantos cada 142 minutos. Esas estadísticas han lastrado un poco su popularidad entre las aficionados y parecía uno de los grandes sacrificados con la llegada de Mbappé, pero las lesiones en la defensa y en el centro del campo han dado menos opciones a Ancelotti, que le adora.
El brasileño lo celebró agitando la mano delante de la cara, en una celebración que recordó a la estrella de la WWE John Cena. «Es por él, es un ídolo mío de la infancia, siempre me gustó mucho. Tenía que crear una celebración, muchos me decían eso y acabé eligiendo a John Cena», explicó en zona mixta, donde dejó claro que «aquí no hay egos». «En primer lugar está el Real Madrid. Todos somos conscientes de eso, nadie es más importante que el club, no se juega con este escudo y lo respetamos mucho», explicó.
A pesar de las dudas defensivas, Ancelotti no ha temblado en incluirle en el ataque junto a Bellingham, Vinicius y Mbappé, y aunque necesita esforzarse más atrás, de momento lo compensa en ataque. «El trabajo defensivo es la clave. Es sólo un problema de concentración y de compromiso», aseguró Ancelotti, insistente en la necesidad de mejorar atrás. «Cada uno tiene su papel a nivel defensivo. No es el mismo papel el de Mbappé que el de Rüdiger, pero cada uno tiene el suyo. Tenemos que mejorar», continuó. el técnico.
Ante el Salzburgo, el conjunto blanco empezó con dudas, pero pronto su cuarteto se encargó de solventarlas. Los dos de Rodrygo y Vinicius, aceleraron un triunfo plácido. «No vamos a tener problema en marcar goles», dijo Carletto. Fue una noche de celebración y de respiro en la que el Madrid cerró por fin su clasificación para el playoff, a la espera de si los resultados de la última jornada le meten entre los ocho primeros. Una tranquilidad necesaria después de un inicio de 2025 complicado para los de Ancelotti.
Vinicius, tras sus goles, levantó el dedo índice de la mano derecha y el puño de la izquierda para conmemorar sus 100 tantos con el Real Madrid. El brasileño, sancionado en Liga, disputó los 90 minutos mientras la columna vertebral del equipo descansaba.
Una hora después del partido, Ancelotti, «enfadado» por la tardanza en salir a rueda de prensa, aseguraba que prefiere que el City quede fuera. «Es uno de los favoritos».
Ya conocemos las eliminatorias de cuartos de final de la Champions League. Real Madrid - Manchester City, PSG - Barcelona, Atlético - Dortmund y Arsenal - Bayern. Aquí desgranamos las virtudes y defectos de los rivales de los españoles.
Madrid-City: un ogro casi inmejorable
El pasado verano, feliz tras el éxtasis de su primera Liga de Campeones, el Manchester City salió al mercado y se gastó 241 millones. Así, como si necesitara darle la vuelta a un equipo en reconstrucción, como si no tuviera ya la mejor, o una de las dos mejores, plantillas de toda Europa. Llegaron el defensa croata Josko Gvardiol por 90 millones, el delantero portugués Matheus Nunes por 62, el centrocampista belga Jeremy Doku por 60 y el centrocampista croata Mateo Kovacic por 29. Y ahora, ya en marzo, ninguno de ellos está entre los diez futbolistas con más minutos de la plantilla de Pep Guardiola esta temporada.
Ese resumen de los fichajes, su coste y su utilización habla a la perfección sobre los escasos ajustes que ha necesitado hacer el técnico de Santpedor en los últimos meses. Su Manchester City, el mismo Manchester City que le metió cuatro goles al Real Madrid en la vuelta de las semifinales del año pasado, sigue siendo una máquina de jugar al fútbol con las mismas piezas.
Ahí está Erling Haaland, con 29 goles en 33 partidos, en un curso lejos de números históricos pero cerca de la voracidad anotadora que ha mostrado siempre. Ahí está Kevin De Bruyne, de vuelta de una lesión que sólo le ha permitido disputar 700 minutos, pero que le hace llegar fresco al cruce con el Madrid, al que ya marcó en el Bernabéu el año pasado. Y ahí está Rodri, eje del campeón, con más de 3.000 minutos, y 7 goles, esta campaña.
Todo pasa por las botas del español, quizás más que nunca, en un equipo que sufrió un pequeño bache en la Premier al inicio de curso y ahora se jugará la liga en primavera contra el Arsenal y el Liverpool, de los que les separa un sólo punto. Puede ser que ahí, en la necesidad de seguir compitiendo el torneo doméstico, surja una pequeña ventaja para el Madrid, líder de la Liga con siete puntos de ventaja sobre el Girona.
Pero la realidad es que este City tiene argumentos de sobra para competir en todas las competiciones. Prueba de ello es el triplete del curso pasado: Champions, Premier y FA Cup. De momento, y a pesar de las dificultades, este año sigue vivo en las tres. Y lo hace, en parte, gracias a un fondo de armario que asusta. El portero Ederson se lesionó ante el Liverpool y es duda para la eliminatoria, siendo el único lunar de cara a la lista contra el Madrid. Mientras, en defensa Walker, Dias, Aké, Akanji, Gvardiol y Stones se reparten los tres puestos defensivos que está usando Guardiola en sus alineaciones. Sí, sólo tres. El técnico está metiendo ahora a Stones como segundo mediocentro, al lado de Rodri, pero sus laterales ya son centrocampistas, no defensas.
Foden, Julián Álvarez y Doku, además de Grealish, ahora lesionado, comparten rol en las bandas, dejando dos puestos en la mediapunta que siempre, salvo lesión o rotaciones, son para De Bruyne y Bernardo Silva. El belga marcó en la ida contra el Madrid y el portugués anotó el primero de la vuelta, iniciando la goleada. Son los creadores del miedo: las arrancadas y remates de Haaland, que viene de marcar 5 goles en un partido de FA Cup ante el Luton y acumula 7 en los últimos cuatro encuentros. Estuvo un mes fuera por una lesión en el pie, pero ya está de nuevo en forma.
Así es el club que suma mayor valor de mercado en su plantilla: 1.270 millones. Un ogro casi inmejorable que volverá a medir el nivel del Real Madrid.
PSG-Barça: los jóvenes y Luis Enrique
YOAN VALATEFE
Hablar del PSG, hasta el próximo 30 de junio, es hablar, cómo no, de Kylian Mbappé. Pero el conjunto que entrena Luis Enrique es también mucho más que el talentoso delantero francés. El ex seleccionador y ex técnico del Barça ha sabido apostar por la incorporación de talentos jóvenes y ha encontrado también en otro ex azulgrana, Ousmane Dembélé, al mejor escudero para su gran estrella. El Mosquito parece haberse librado por fin de la plaga de lesiones que minaron su etapa barcelonista y acumula 12 asistencias en los 32 partidos que ha jugado esta temporada.
Menos presencia, en cambio, ha tenido un Marco Asensio que no acaba de convencer al asturiano y que, tras estar dos meses y medio de baja por una lesión en el pie, ha vuelto ahora al dique seco por unos problemas musculares.
En la zaga, el brasileño Lucas Beraldo, quien llegó al club en el pasado mercado de invierno, se ha convertido en una pieza fundamental a pesar de que sólo tiene 20 años. Su progresión ha sido fulgurante desde que debutó en 2022 con el Sao Paulo. En la banda derecha, mientras, cuenta con la presencia de un Achraf Hakimi que combina sus cualidades defensivas con una nada desdeñable aportación en ataque. Bajo los palos, cómo no, el titular indiscutible es el italiano Gianluigi Donnarumma, a pesar de que su juego con los pies no es en absoluto todo lo bueno que desearía su técnico.
De ahí, precisamente, que apostara por incorporar al ex azulgrana Arnau Tenas el verano pasado, pero el arquero, formado en las categorías inferiores del Barça, sólo ha jugado tres partidos este curso. Está en periodo de aprendizaje.
En el centro del campo, mientras, el equipo parisino cuenta también con otro talento joven que ha firmado un rápido ascenso hacia la élite: Warren Zaïre-Emery. Este futbolista, que prácticamente acaba de cumplir los 18 años, fue el debutante más joven en la historia de la entidad al estrenarse con el PSG con tan sólo 16 años y cinco meses y ya ha jugado también con la selección francesa. En cuanto a otro centrocampista bien conocido por la afición española, Fabián Ruiz, su presencia en la medular ha sido un tanto intermitente y, en los dos últimos duelos del equipo francés en la Ligue1, ni siquiera ha tenido minutos.
Un Dortmund a la deriva
INA FASSBENDERAFP
Desde 2015, durante la última temporada de Jürgen Klopp, el Borussia Dortmund no vivía una situación tan convulsa. No sólo sobre la hierba, donde el equipo muestra una irregularidad desesperante, sino también en los despachos. Con el entrenador y el director ejecutivo en la puerta de salida, aquel Dortmund modélico de hace una década navega hoy a la deriva. A 20 puntos del liderato en la Bundesliga, el único objetivo plausible hasta fin de curso será conseguir un billete para la próxima Champions. Y asegurar así la supervivencia económica. Si no cumple con esta premisa, el peligro de convertirse en un equipo de la zona media parece más que real en la cuenca del Ruhr.
Ayer, tras definir al Atlético como "un pequeño monstruo de las eliminatorias", Edin Terzic tuvo que hacer frente a alguna pregunta maliciosa en torno a la ausencia de sus mejores futbolistas en la selección alemana. Julian Brandt, Mats Hummels, Niklas Süle, Emre Can y Nico Schlotterbeck no cuentan para Julian Nagelsmann, que sólo ha convocado a Niclas Füllkrug de cara a los amistosos ante Francia y Países Bajos. En realidad, los periodistas no sólo pretendían analizar la decadencia de este Borussia, sino abordar otra cuestión de fondo. ¿Cómo es posible que el Dortmund quiera contratar a Nagelsmann como relevo de Terzic si ni él mismo confía en estos jugadores para la Eurocopa?
A esa cuestión debería responder Hans-Joachim Watzke, uno de los CEO más longevos del fútbol europeo, con 23 temporadas en el cargo. Sin embargo, el ejecutivo que hizo explotar a Erling Haaland o Jude Bellingham ya ha anunciado su marcha en 2025. Lo más probable, que a su baja se sume la de Matthias Sammer -histórico capitán del equipo campeón en 1997- que venía ejerciendo como consejero durante desde 2018. Sin ellos, la reconstrucción se antoja aún más incierta.
Casi 10 meses después de aquel 2-2 ante el Mainz, que le apartó del título de la Bundesliga en la última jornada, las críticas contra Terzic siguen marcando el día a día del Dortmund. Al mal juego del equipo ha habido que sumar dos notorias decepciones. Gio Reyna, llamado a liderar el proyecto, tuvo que salir cedido hace un mes al Nottingham Forest. Y el goleador Sebastian Haller sólo disputó cuatro partidos como titular en verano antes de perderse los dos últimos meses por una lesión de tobillo.
Las derrotas ligueras ante Bayern, Stuttgart o Leipzig y la eliminación copera frente al conjunto de Sebastian Hoeness mermaron la ilusión de la ruidosa Südtribüne. La llegada en enero de Jadon Sancho, sumado a las pinceladas de calidad de Hummels y Brandt, bastaron ante el PSV. Pero este Dortmund, donde el único futbolista que ha brillado por encima de la media es Gregor Kobel, su portero, tiene aún demasiadas cosas que mejorar para sorprender al Atlético.
Sao Paulo es caótica, su área metropolitana ha crecido hasta los 23 millones de habitantes, el tráfico es intenso y el camino hacia el barrio de Morumbí se alarga casi dos horas desde el aeropuerto. Ahí, en mitad de 'la colina verde' y tras varios controles de seguridad, aparece una puerta encajada en un muro de cuatro metros. Al entrar, aparecen unas escaleras de piedra que conducen al porche principal, donde suena una voz: «¡Bienvenido! ¿Cómo estás?». Es lunes por la mañana y Ronaldo Nazario (Itaguaí, 1976) sonríe como si fuera sábado. Esta semana recibirá celebra la gana benéfica y un torneo solidario con decenas de amigos para su fundación Fenómenosy está contento.
Lleva una camiseta de deporte y un pantalón corto que deja ver las dos grandes cicatrices que se dibujan en vertical sobre sus rodillas, pero las fotos le obligan a cambiarse a algo más formal. «Nunca me han gustado estas sesiones», bromea. «A ella se le dan mucho mejor». Ella es Celina Locks, modelo, empresaria, presidenta de la fundación y mujer del brasileño. «Nuestra casa es vuestra casa», nos insiste. Ambos se sientan con este periódico para explicar el fenómeno detrás de O Fenómeno.
El apodo 'Fenómeno' no le gustaba mucho al principio, ¿no?
No... Como jugador era una presión innecesaria en la vida. Pero poco a poco me fui acostumbrando y lo fui aceptando de alguna manera. Si era así como la gente me veía, pues no podía hacer nada para rechazarlo. No podía rechazar lo que la gente veía de mí. Al principio fue duro, no me gustaba, pero me acostumbré.
¿Cómo recuerda su infancia?
Yo tenía un único sueño, que era ser jugador de fútbol, y desde niño lo peleé. Todos los regalos que tenía siempre eran balones. Era lo que siempre pedía. Y es algo que me ha influido mucho en lo que estoy haciendo ahora. Yo de pequeño quería una oportunidad y ahora queremos es asegurarnos que las oportunidades lleguen a las personas correctas.
Su madre decía que usted le pertenecía más a la gente que a ella.
Sí. Viene del fútbol y de la exposición que te da. La gente se apropia de tu calidad, de tu forma de jugar, de tu manera de ser... Tiene un poder muy grande en la sociedad, pero creo que es algo que entendí desde siempre. Que el ejemplo que debía dar tenía que ser positivo para seguir inspirando a la gente.
¿Qué trabajo hacen en la Fundación?
Cumple 15 años ahora y es algo que yo tenía pensado para cuando dejara el fútbol. Crear una fundación e intentar devolver un poco todas las oportunidades que recibí en mi vida, ofreciendo eso a muchos jóvenes talentos que tenemos en Brasil y que por diversos problemas en los barrios y comunidades pues no tienen la oportunidad que se merecen. Hemos ido creciendo año a año, con mucho trabajo y no siempre ha sido fácil. Llevábamos diez años con déficit, apostando cada año, y desde hace cinco años que está Celina como presidenta estamos en positivo. Cada año creciendo y dando más oportunidades.
"No soy ni tan bueno ni tan malo como la gente dice"
Ronaldo Nazario
Va al Mundial y a Europa con 17 años y en el 98, con sólo 21, tiene la presión del país encima en Francia... Ahora que se habla tanto de salud mental, ¿cómo lo vivió usted?
Creo que es algo importantísimo. Me hubiera gustado tener ayuda cuando era más joven, porque de verdad que llegas tan pronto a ser profesional y la necesitas. En ese sentido el mundo está cambiando, estamos hablando mucho de ello y quiere decir que estamos preocupados y concienciados. Hay momentos de muchísima presión.
¿Nunca perdió la sonrisa?
Absolutamente no. Nunca. Creo que la sonrisa es parte de mi personalidad. He sido muy afortunado de tener tantas oportunidades. Obviamente he luchado y he trabajado mucho para merecerlas y para ganarme mi lugar en el mundo.
¿Quién le ha entendido mejor en su carrera?
Yo siempre he buscado un equilibrio en mi vida, en mis relaciones, en mi trabajo, en mi familia... Un equilibrio entre lo que hago, lo que soy y lo que quiero hacer. Creo que he aprendido mucho en el deporte, y desde el deporte he construido esa filosofía de vida. No soy tan bueno como la gente dice, ni tan malo como algunos también dicen. Busco el equilibrio.
P. ¿Ve muchas veces las imágenes de su lesión?
Cuando me las enseñan las veo, pero no me gustan mucho. Me dan ansiedad. ¿Pero sabes qué? Las lesiones me han enseñado mucho, de verdad. No cambiaría ningún capítulo de mi vida, para nada. Creo que con las lesiones me hice mucho mejor hombre, mucho mejor padre, mucho mejor hijo, mucho mejor amigo... Mucho mejor en todos los sentidos. Quizás no como futbolista, porque eran lesiones muy duras y muy graves, pero en el resto de aspectos mejoré muchísimo.
"En casa es Ronaldo, no 'O Fenómeno'"
Celina Locks, mujer de Ronaldo
A su lado, Celina escucha con atención mientras uno de los cinco border collie que tienen juegan a su alrededor. Se casaron en 2023 tras siete años de relación, un tiempo que ha coincidido con el mando de Ronaldo en el Cruzeiro y en el Valladolid, equipos que decidió vender el año pasado para volver a la calma de su casa en Brasil. «En casa es Ronaldo, no O Fenómeno», bromea Celina. «Aquí manda ella», responde él con una sonrisa. «Ella ha vivido esta última etapa a mi lado, años bastante duros con el Cruzeiro y el Valladolid, pero de un aprendizaje increíble. La gente nos amaba o nos odiaba cada semana», explica.
¿Le sigue gustando el fútbol?
Sí, obviamente. El fútbol es mi gran pasión. Me estoy tomando un descanso de estar en posiciones complicadas, porque en los últimos ocho años estuve al frente de dos clubes muy importantes y fue una experiencia muy rica en todos los sentidos, pero también muy intensa.
A este Madrid le llaman 'Galácticos 2.0'. ¿Qué cree que es lo más importante para lidiar con los egos en un equipo de tantas estrellas?
Yo lo que sé es que se llevan todos bastante bien. Y el Madrid te lo deja muy claro siempre: lo primero es el club y su gente. Los egos deben quedar en un segundo plano. Esto pasó también con nosotros. Nos llevábamos muy bien entre todos los Galácticos y los Pavones. Es lo que tiene que ser. Y luego es que siempre va a ser mejor juntar a jugadores muy buenos que a los malos. Me encanta el Madrid como equipo y como institución y lo sigo mucho. Y Florentino es un gran ejemplo de gestión y como amigo.
Tiene al frente de Brasil a Carlo Ancelotti, al que conoce, ¿cómo lo ve?
Creo que le ha dado otra cara a la selección, que venía de algunos años con muchos problemas. Tiene mucha experiencia, sabe de todo en el fútbol y es un gestor espectacular de personas. Creo que va a sacar lo mejor de cada uno.
¿Un equipo de estrellas necesita más un gestor que un entrenador?
Yo creo que es muy importante un gestor de grupo. Y un entrenador tiene que tener ese tipo de virtud. No solo los entrenamientos, la táctica o el estilo, que también son importantes, sino manejar bien el día a día. Eso es clave.