El Barça se da un festín en el retorno al Spotify Camp Nou

El Barça se da un festín en el retorno al Spotify Camp Nou

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 18:42

El Barça se dio todo un festín de goles ante el Athletic en el estreno oficial del nuevo Spotify Camp Nou. Robert Lewandowski tuvo el honor de marcar el primer tanto del nuevo estadio, Ferran Torres consiguió un doblete anotando en ambas ocasiones a pase de un Lamine Yamal eléctrico y el incombustible Fermín se sumó también a la fiesta prolongando su idilio con el gol ante un rival que ni siquiera inquietó. Nico Williams, permanentemente abucheado, no tuvo su mejor tarde y los bilbainos se quedaron prácticamente sin opciones tras la expulsión de Sancet por una fea entrada sobre Fermín que el VAR transformó de amarilla a roja. Nada falló en la deseada fiesta de retorno a casa, con 45.157 espectadores que no quisieron perderse ni el duelo ni todos los actos de conmemoración que se vivieron antes de que el balón empezara a rodar. [Narración y estadísticas: 4-0]

Las ausencias de Pedri, quien sigue recuperándose de su última lesión, y De Jong, sancionado por acumulación de amonestaciones, y con Casadó recién recuperado de su última dolencia, llevaron a Hansi Flick a situar a Éric García en el centro del campo y apostar por Gerard Martín como central izquierdo, pese a tener a Araujo y Christensen disponibles. Y el invento le funcionó de maravilla en los primeros 45 minutos. A falta de central zurdo tras la marcha de Íñigo Martínez, Gerard cumplió de sobras en un puesto en el que ya tuvo minutos en la pretemporada y Cubarsí, jugando en su lado bueno pudo explotar mejor su excelente salida de balón, mientras el hombre de la máscara brillaba en la medular, sobre todo en tareas destructivas.Suya, de hecho, fue la recuperación, en este caso en la frontal del área rival tras acometida de Lamine Yamal, que le permitiría a Robert Lewandowski marcar el primer gol oficial del nuevo Spotify Camp Nou cuando apenas se habían disputado los cinco primeros minutos del encuentro.

El Athletic, mientras, con un Nico Williams abucheado antes de que arrancara el duelo y que escuchó toda una sinfonía de pitos cada vez que tocaba el balón, buscó crear peligro inicialmente a balón parado. Y, de hecho, consiguió acercarse con peligro a las inmediaciones del área de un Joan García muy seguro en su regreso a la portería barcelonista tras su lesión. El empuje visitante permitió que Unai Gómez dispusiera de dos grandes opciones para poner el 1-1 en el luminoso. La primera, murió en manos del arquero azulgrana. La segunda se fue a las nubes. La más clara, con todo, la tendría el propio Nico, con un remate que se perdió terriblemente cerca del poste, en una recta final del primer tiempo en la que Ferran Torres, actuando por la banda izquierda a causa de la baja de Marcus Rashford por un proceso gripal, en el añadido y aprovechando un gran pase del Lamine Yamal, pondría el 2-0 pese a que Unai Simón llegó a tocar tímidamente el esférico, pero sin lograr evitar que, casi llorando, acabara por atravesar mansamente la línea de gol.

No tardó tampoco mucho el Barça en poner algo más de tierra de por medio en el marcador tras el descanso. Fermín, imprescindible ahora en la medular, a pase de un Eric García capaz de presionar en todos los rincones del campo, se encargó de poner muy pronto el 3-0. El onubense, además, sería quien recibiría una dura entrada de Sancet sancionada inicialmente con amarilla por Sánchez Martínez que, a instancias del VAR, se convertiría en roja y le pondría las cosas ya casi imposibles al Athletic. A Valverde no le quedó otra que sacrificar a Nico Williams, casi siempre bien contenido por Koundé cuando actuó por la banda izquierda del ataque visitante, para rehacer su equipo.

Los azulgrana, por su parte, lejos de exhibir esa actitud conformista que tanto llegó a disgustar a su técnico cuando vieron el partido frente al Mallorca prácticamente sentenciado, apostaron por mantener el pie en el acelerador en busca de sumar algún tanto más a la fiesta del nuevo Spotify Camp Nou. Los visitantes tuvieron también sus opciones. La mejor, un remate de Vivian perfectamente respondido por Joan García. Lamine Yamal, mientras, lo intentó una y otra vez, pero fue Ferran Torres, a pase del de Rocafonda, el que le pondría el broche de oro al duelo con el 4-0. La mejor versión azulgrana parece estar del todo de vuelta.

La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 16:33

El primer partido oficial del Barça en el Spotify Camp Nou, por mucho que el estadio esté aún lejos de ver el final de las obras y que uno de los goles, por ahora, permanezca cerrado al público, cómo no, despertó una expectación enorme. A pesar de que el precio de las entradas, 199 euros la más barata, provocó todo un aluvión de críticas entre los seguidores barcelonistas, ávidos de volver a pisar el recinto. Dos horas antes de que empezara el partido ante el Athletic, los alrededores eran ya todo un hervidero de gente.

Muchos aficionados optaron por esperar pacientemente, sentados en el suelo. Como en los grandes conciertos. Solo que, esta vez, pernoctó a la intemperie para asegurarse el mejor sitio. Entre ellos, por supuesto, muchos turistas. Visitantes de paso a los que no les importó tener que rascarse el bolsillo más de lo que muchos considerarían prudente para asistir a un evento único. Por eso, quizás, el camino hacia los accesos parecía un poco como pasear por las Ramblas. Incluso, con algunos lateros que buscaban hacer su agosto particular mientras repetían la cantinela etílica que ha acabado hasta por formar parte de la letra de una canción de Las Ruinas.

Dentro del estadio, es fácil observar cómo la tercera gradería, la parte de nueva creación tras verse el club obligado a mantener la estructura original, va tomando cada vez más forma. A principios de noviembre, unos testimoniales bloques de cemento marcaban dónde estará situada. Un par de semanas después, se les han sumando unos cuantos más. Allí es donde se inscribirá una de las frases que caracterizaba al antiguo estadio y que forma parte de la idiosincrasia azulgrana: Més que un club. La falta de cubierta, algo que se prolongará aún en el tiempo, hizo que más de uno cruzara los dedos para que las nubes que vestían tímidamente el cielo no aguaran un poco la fiesta. Los hados, esta vez, sonrieron a la grada. Otras veces, tal vez, no habrá tanta suerte.

Abuelos, padres e hijos

El ambiente festivo con el que se iba a vivir el partido entre el Barça y el Athletic se acentuó en los prolegómenos. Algunos aficionados estrenaron el campo representados por tres generaciones de su familia: abuelos, padres e hijos. Con un aforo máximo actual de 45.401 espectadores, el aspecto de las zonas que pueden albergar público, con el gol norte pendiente de recibir el visto bueno correspondiente, pese a no ser un lleno total, no desmereció el momento. La fiesta, además, debía completarse con un par de actuaciones musicales, a cargo de Figa Flawas tras el calentamiento y de The Tyets en el descanso. El himno fue también un momento emotivo: los encargados de interpretarlo, los miembros del Cor Jove del Orfeó Català, estuvieron acompañados por una pirotecnia que habría sido mucho más vistosa sin luz solar de por medio.

Los exteriores del Camp Nou.

Los exteriores del Camp Nou.JOSEP LAGOAFP

El saque de honor, guardado en secreto con celo extremo por el club, estuvo pensado para tocar la fibra sensible de los más de 140.000 socios que forman la masa social del club, a todas luces sus auténticos propietarios. En lugar de optar por algún artista de fama internacional o por ex futbolistas de paso estelar por el conjunto azulgrana, como se había especulado en los últimos días, se optó por dos de los socios con mayor antigüedad en el club, Juan Canela Salamero y Jordi Penas Iberri, quienes estuvieron también presentes en la inauguración del Spotify Camp Nou original, el 24 de septiembre de 1957. Hace ya 68 años.

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

Los peores augurios se cumplieron para el mermado Athletic en St James' Park, con su tercera derrota en cuatro partidos de la Liga de Campeones. El Newcastle superó a la apañada formación que pudo presentar Ernesto Valverde, con un ejercicio de autoridad en el juego aéreo y una mayor determinación en sus acciones. Sin delanteros y timorato en ambos goles, el equipo vasco se fue diluyendo tras un prometedor inicio y quedó expuesto a una derrota aún más concluyente. Oscuro horizonte en el regreso a la máxima competición continental. Demasiadas tareas pendientes, con viaje al campo del Slavia de Praga y visita del PSG a San Mamés como próximos compromisos.

Llegaba el Athletic decaído, inmerso en una crisis que alimenta la posibilidad de un cambio en la dirección del equipo al final del curso. Los malos resultados, el juego deficiente y los sucesivos problemas físicos, que han puesto el foco sobre la adecuada preparación del equipo, sugerían un partido amargo para los vascos, más aún frente a un rival que empuja lo suyo al amparo de su afición y penaliza cualquier desliz merced a su fútbol vigoroso y a la inusual corpulencia de algunos de sus futbolistas.

Con las derrotas frente al Arsenal y el Borussia Dortmund y un solo triunfo, ante el Qarabag, en la tercera jornada, el Athletic viajaba no sólo justo de efectivos, particularmente en la delantera, sino también de puntos, que ya son urgentes mediada la liga regular de una competición con un efecto perturbador en el campeonato doméstico, donde, a juicio de Valverde, ha de depositar el equipo sus mejores energías.

Errores defensivos

Guruzeta, con fiebre, se unió poco antes del partido a la lista de ausentes en el ataque y Unai Gómez, un centrocampista de combate, jugó como hombre más adelantado. Siguieron los contratiempos. En once minutos el Athletic había visto perforada su portería en dos ocasiones, la primera de ellas invalidada por fuera de juego. No así el remate de cabeza de Burn, uno de los gigantes locales, tras una falta botada con mimo por Trippier. El error en la marca fue elocuente.

Reaccionaron bien los vizcaínos, con un remate de Unai Gómez en el interior del área que rechazó Pope y un gran disparo de volea de Adama que murió en el poste. Con la línea defensiva adelantada, el Athletic lograba neutralizar las pretensiones de su adversario y gobernó el encuentro durante algunos minutos. Faltaba amenaza, más allá de esas dos oportunidades. Poco a poco el Newcastle se afinó en el centro del campo, pero perdió a Gordon, capaz junto a Burn de darle profundidad por la izquierda, antes del descanso.

El cabezazo de Joelinton a centro de Barnes recién iniciada la segunda mitad, ante la inacción de la defensa, dejó definido el encuentro. Quedaba mucho por delante, pero, más allá de un disparo de Nico Serrano, que entró por Robert Navarro, rechazado por el arquero, el Athletic apenas daba señales de vida, como si estuviera más preocupado de minimizar daños. Noche especial para Selton, un juvenil que hizo su debut y mostró finura en un pase de vaselina al que a punto estuvo de llegar Unai Gómez.

Las mejores noticias emergieron del banquillo. Selton, Hierro y Serrano añadieron vitalidad a los rojiblancos, mejorando la circulación de la pelota y alejando el temor a una goleada. Se estiró el Athletic e hizo trabajar a Pope en un tramo final estimulante.

Brotes verdes, algo de oxígeno anímico para un Athletic que ha encadenado tres derrotas consecutivas, pues venía de perder en Getafe y de caer ante la Real Sociedad en Anoeta. A la espera de recuperar juego y futbolistas, asoman alternativas de futuro.

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

La derrota en Anoeta nunca es cualquier derrota para el Athletic. Menos aún cuando se produce en el tiempo añadido (3-2) y deja al equipo de Ernesto Valverde en un estado algo más que incómodo. Decimoprimero en la Liga, a cuatro puntos de puestos de Liga Europa, ya a ocho de posiciones Champions, con cuatro puntos de los últimos 24 y dos tropiezos consecutivos, el penúltimo en San Mamés, frente al Getafe (0-1), el equipo vasco visita al Newcastle en la cuarta jornada de la máxima competición continental en busca de un crédito bastante endeble.

Tampoco en Europa le van bien las cosas al Athletic, que logró sus primeros puntos gracias a la victoria en la pasada jornada ante el Qarabag, no sin una cuota exagerada de sufrimiento a tenor del adversario que tenía enfrente.

Valverde, que termina contrato el 30 de junio y cuya continuidad ya se empieza a poner en duda para la próxima temporada, tiene serios problemas en una delantera que está lejos del rendimiento de la estimulante camada de centrocampistas. Además de con Lamine Yamal, la pubalgia también se ha cebado con Nico Williams, que este miércoles vuelve a ser baja.

Sólo ha disputado cinco de los once partidos de Liga y en tres ingresó desde el banquillo. En la Liga de Campeones únicamente estuvo en el encuentro ante el equipo armenio, con una actuación más que discreta. A la ausencia del delantero se une la de su hermano Iñaki, que continúa recuperándose de su lesión en el aductor derecho. Tampoco estarán Yuri , que sufre una sobrecarga, y Sancet, que tiene afectado el bíceps femoral izquierdo. Maroan Sannadi fue operado el lunes del menisco derecho y estará tres meses de baja.

Son muchos los problemas del Athletic, que espera a un rival decimotercero en la Premier pero octavos en la Liga de Campeones, gracias a sus victorias frente al Benfica (3-0) y el Union Saint-Gilloise (0-4). Los británicos también perdieron en su último encuentro en el torneo doméstico: 3-2 en el estadio del West Ham.

«Tienen buen juego de estrategia porque cuentan con cuatro o cinco futbolistas que pasan del 1,90. Pero no 1,90 raspado, no. Un 1,90 alto. Son difíciles de defender. Es difícil para los equipos de la Premier y lo será también para nosotros. Pero es más una cuestión de concentración», comentó ayer Valverde en conferencia de prensa, en alusión, entre otros, al central Dan Burn y al delantero Nick Woltemade, ambos de 1,98.

El técnico se sinceró tras la derrota frente al Getafe y comentó que por mucha ilusión que despierte la Champions entre los aficionados la prioridad del Athletic ha de ser la Liga.

Gorrotxategi decide el derbi vasco con un gol en el añadido

Gorrotxategi decide el derbi vasco con un gol en el añadido

Actualizado Sábado, 1 noviembre 2025 - 22:02

Un tanto en el tiempo añadido, un disparo a bocajarro, con el alma, de Jon Gorrotxategi, premió a la Real Sociedad en el derbi vasco ante el Athletic, que mantuvo el tipo hasta el último tramo y cayó víctima del empuje blanquiazul. Los tres puntos suponen un balón de oxígeno para Sergio Francisco, técnico local, mientras Los Leones enlazan su cuarta jornada sin victoria lejos de San Mamés. [Narración y estadísticas (3-2)]

El Athletic tuvo más posesión durante el arranque, pero tampoco era superior a una Real que no había empezado bien. Eso sí, los guipuzcoanos crecían poco a poco y Mikel Oyarzabal pudo anotar con un disparo seco que se marchó ligeramente desviado.

En el minuto 30, la Real reclamó penalti por una mano de Andoni Gorosabel, pero ni Munuera Montero ni la sala VOR indicaron nada. La primera de los rojiblancos llegó en el minuto 35 con un testarazo de Gorka Guruzeta que se marchó arriba, y en esa misma jugada, Ander Barrenetxea cayó lesionado en el muslo derecho.

Asistencia del lesionado

El canterano pudo continuar solo una jugada más, y puso el centro en el gol de Brais Méndez. Los vizcaínos reaccionaron bien, y en el minuto 42 Guruzeta igualó el marcador con un efectivo remate tras una buena acción de Andoni Gorosabel.

La primera de la segunda mitad fue para la Real, y Gonçalo Guedes la mandó al fondo de la red tras una gran acción individual. Los donostiarras se volvían a poner por delante nada más salir de los vestuarios para la explosión de felicidad de la grada.

Para tratar de remontar el partido, Valverde introdujo a Nico Williams, suplente inesperado, en detrimento de un gris Oihan Sancet. Los Leones empezaron a apretar, y el primer disparo peligroso fue de Iñigo Ruiz de Galarreta, por encima del larguero. Cuando mejor estaba el Athletic, Arsen Zakharyan, recién incorporado, puso el 3-1 a pase de Take Kubo, pero el nipón estaba adelantado y la acción quedó invalidada.

Siete minutos de añadido

A los tres minutos de lo que pudo ser el 3-1, Nico Williams remató arriba en una buena jugada trenzada por el Athletic. Robert Navarro, a un cuarto de hora del final, casi marcó en un centro que se fue envenenando y que no remató nadie.

En el minuto 79, el Athletic logró la igualada en una acción embarullada que Robert Navarro culminó para hacer el 2-2. El árbitro añadió siete minutos, y en el 92 Gorrotxategi, tras un rechace a la salida de un córner, puso el definitivo 3-2 para la locura de la afición local.

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Actualizado Jueves, 30 octubre 2025 - 18:03

La enfermería está siendo toda una pesadilla para el Barcelona en este arranque de temporada. Por mucho que el pasado 18 de octubre Hansi Flick lograra recuperar a dos piezas tan importantes como Lamine Yamal y Fermín, con rendimiento por ahora dispar, después de que ambos se vieran obligados a parar por sendas lesiones, un nombre de peso ha vuelto a engrosar sus filas: el de Pedri.

El centrocampista, imprescindible en los esquemas del germano (por eso prácticamente no ha tenido descanso en lo que llevamos de curso) tendrá que estar en el dique seco por lo menos un mínimo de entre tres y cuatro semanas.

El último clásico le salió muy caro al canario. Además de ver dos tarjetas amarillas, que le costaron la consiguiente expulsión y que ya le impedían estar sobre el césped este domingo ante el Elche en Montjuïc, se marchó con unos problemas musculares cuyo diagnóstico ha sido todo un jarro de agua fría: una rotura del bíceps femoral distal de la pierna izquierda que le obligará a perderse, por lo menos, hasta el próximo parón por las selecciones.

Así, el jugador, además del duelo contra el Elche para el que ya estaba descartado, se perderá al menos los partidos frente al Brujas, en la Champions, y el Celta, en la Liga. Si se cumplen las peores previsiones y su ausencia se prolonga hasta finales de noviembre, en este caso también sería baja contra el Chelsea, el Athletic y el Alavés en el torneo de la regularidad. E incluso podría llegar muy justo para medirse con el Atlético de Madrid el próximo 2 de diciembre, en jornada adelantada por la disputa de la Supercopa de España que se celebrará entre el 7 y el 11 de enero en Yeda.

Un futbolista capital

Pedri es desde hace tiempo un jugador capital en el equipo de Flick, no solo por su capacidad de generar juego sino también por su eficacia a la hora de ejecutar la presión y recuperar balones. Dos de los goles del Barcelona en los dos últimos partidos, ante Olympiacos, en la Liga de Campeones, y frente al Real Madrid, nacieron de un robo suyo en las cercanías del área. Su crecimiento ha sido exponencial desde la llegada del entrenador alemán.

Con el canario, ahora mismo la enfermería del Barça cuenta con un total de ocho inquilinos. Marc-André ter Stegen fue de los primeros en caer en ella. El capitán azulgrana, tras un rifirrafe con el club, decidido a buscarle una salida el pasado verano, se operó de una lesión en la espalda y actualmente ni siquiera tiene ficha, dado que se consideró que su lesión era de larga duración.

Gavi, por su parte, tuvo que someterse a una artroscopia en su rodilla derecha, la misma que lo tuvo de baja casi un año tras romperse el ligamento cruzado anterior con la selección española en 2023, por problemas con el menisco interno y su reaparición está prevista para finales de febrero de 2026.

Andreas Christensen, por otro lado, está de baja indefinida por problemas musculares, mientras que Joan García, que tuvo que ser intervenido también por una rotura de menisco, en este caso el interno de su rodilla izquierda, podría reaparecer después del próximo parón por los compromisos de los diferentes combinados nacionales. La recuperación del portero sería bastante más rápida que la de Gavi debido a que en el caso del sevillano se optó por suturar el menisco como mejor método para solventar su dolencia, a pesar de que ello implica un periodo de baja más prolongado.

Raphinha, por su parte, con una lesión en el muslo de la que no acaba de recuperarse del todo, por mucho que se especulara con un hipotético retorno en el último clásico, también volvería en principio a ponerse bajo las órdenes de Flick tras el próximo parón, y Dani Olmo, que regresó de la última convocatoria de la Roja con problemas en el sóleo de la pierna izquierda, podría estar a punto para regresar a los terrenos de juego la semana que viene, ya sea frente al Brujas, en la Champions, o ante el Celta, en la Liga.

Quien parece haber pulverizado las previsiones, finalmente, sería un Robert Lewandowski que, pese a que se señaló que estaría de baja entre tres y seis semanas tras romperse con su selección el pasado 12 de octubre, ya ha hecho una parte del trabajo con el grupo y podría formar parte de la convocatoria para el partido de este domingo frente al Elche.

El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El gol de Leandro Andrade a los 52 segundos incrementó la dificultad del partido para el Athletic, que ya llegaba con deberes pendientes y sufrió lo suyo ante el Qarabag. Los vizcaínos se presentaban urgidos tras sendas derrotas en las dos primeras jornadas, ambas dentro de la lógica, al tratarse del Arsenal, que se confirma como uno de los favoritos del torneo, y de la visita al Borussia Dortmund, saldada con un 4-1. [Narración y estadísticas (3-1)]

Lo ha pasado mal el equipo de Ernesto Valverde sin Nico Williams, cuyo regreso había tenido un efecto revitalizador en un equipo que empezó bien la temporada en el torneo doméstico para entrar en crisis antes de la victoria ante el Mallorca y el empate del pasado domingo contra el Elche. Todos los triunfos rojiblancos llegaron con él sobre el campo, aunque este miércoles estuvo muy por debajo de sus habituales prestaciones.

Reaccionaron bien los locales al desencuentro entre Laporte y Paredes que provocó el 0-1. Plantado en cancha rival, aunque sin demasiado juego, el Athletic vio cómo se sucedían las ocasiones para empatar. La tuvo Sancet tras un pase filtrado de Rego, brillante en la medular, pero no anduvo fino en el remate. Un disparo de Guruzeta, también a pase del joven centrocampista, lo rechazó el guardameta Kochalski. Nico lo intentó desde fuera del área, pero sus buenas intenciones quedaron desbaratadas por la bota de un defensor.

Falta de acierto

Frente a la corriente de esperanza que generaban las apariciones del Athletic por el área del Qarabag pesaba uno de los males recurrentes en este comienzo de temporada, como es la falta de eficacia ante el marco. La lesión de Iñaki Williams en el minuto 37 fue un quebranto más, poco antes de que Guruzeta levantase el ánimo de la hinchada al rentabilizar un formidable pase de Jauregizar, colosal de principio a fin, dejando en evidencia el entramado defensivo del equipo azerí.

Escaso de cualquier vitola, el Qarabag se presentó en San Mamés con el sorprendente balance de dos triunfos en la máxima competición continental, uno de ellos tan llamativo como el logrado en el estadio del Benfica, tras sobreponerse a un 2-0 adverso. El equipo de Gurban Gurbanov explota el carácter lúdico de su presencia en la Liga de Campeones, invitado por derecho a una fiesta donde ni mucho menos se cuenta con él para los mejores bailes.

El Athletic percutió una y otra vez en busca de tres puntos obligatorios. En el horizonte europeo le aguarda viajar a Newcastle y Praga para recibir después al hegemónico Paris Saint Germain. Casi nada. Había indicios más que suficientes para pensar en el segundo tanto, pero el tiempo pasaba y no faltaba alguna inquietante transición del Qarabag, imprevisible y algo caótico.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.EFE

Valverde retiró a Gorosabel, Rego y Nico Williams. Su relevo natural, Robert Navarro, se sacó un derechazo a la escuadra desde la frontal del área para hacer el 2-1 a falta de 20 minutos para la conclusión. Navarro mejoró a Nico, como Berenguer había hecho con el lesionado Iñaki. No fue la mejor tarde de los Williams.

Aún tuvo que sacar una pelota de la línea Yuri, quien antes estuvo cerca de cometer penalti. De nuevo Guruzeta, con un remate desde fuera del área, puso fin a la incertidumbre. Tres de los cuatro goles del Athletic en esta Champions son suyos. El puesto de delantero centro tiene dueño.

Un Athletic anticompetitivo se condena en Dortmund

Un Athletic anticompetitivo se condena en Dortmund

Hay jerarquías en la Champions aún inaccesibles para este Athletic, goleado ayer en Dortmund, víctima de su endeblez competitiva. Hay estadios como el Signal Iduna Park que penalizan a un equipo tan falto de rigor defensivo, tan descuidado en las áreas. Otra derrota más que obliga a una reflexión seria a Ernesto Valverde. No sólo para seguir con opciones de disputar los octavos, sino a largo plazo. El Athletic no puede ofrecer tantas facilidades. [Narración y estadísticas (4-1)]

Tras un empate como todo balance en los últimos cinco partidos, Valverde precisaba de asideros. El más llamativo fue la inclusión de Alejandro Rego en la medular. Un chico de 22 años con sólo 41 minutos repartidos en cinco partidos, que no tardó en sentirse desbordado en un escenario tan solemne. No terminaba de ajustarse a la hora de saltar a la presión y de ello se aprovechaba Carney Chukwuemeka.

Cerrar esa vía de agua ya suponía un desafío para un Athletic con siete bajas. Aun sin jugar bien, al menos debía competir, chocar, ofrecer motivos de orgullo para su afición, que había paseado la zamarra rojiblanca por las calles de Dortmund. Dejando en el banco a Oihan Sancet, con su facilidad para acercarse al gol, el faro ofensivo debía encenderlo Sannadi.

De lateral a lateral

El ariete de origen marroquí se vio obligado a medirse ante un veterano como Niklas Süle, con un corpachón a prueba de tanques, repescado a última hora pese a sus molestias físicas para cubrir la ausencia de Nico Schlotterbeck. De esa baja sí debía aprovecharse el Athletic. No sólo por lo que el central representa sobre la pradera, sino por todo lo que su ausencia significa a nivel emocional para su afición. En las últimas horas, el internacional alemán viene mostrando reticencias para su renovación, alimentando los rumores que le acercan al odiado Bayern.

Se presentía ese clima de tensión en el Signal Iduna Park, aunque nada hicieron los Leones para sacar rédito. Más bien al contrario. En cuanto Julian Ryerson y Daniel Svensson pudieron alzar el vuelo, Iñigo Lekue y Andoni Gorosabel se vieron perdidos. Al generar superioridad con sus carrileros, el Dortmund se acercó al área. Y con la creatividad de Karim Adeyemi, su delantero más incisivo, generó el gol. Una cabalgada por la derecha, el centro raso de Adeyemi que atraviesa el área de punta a punta para el remate Svensson, el carrilero zurdo.

Sin noticias de Robert Navarro en la izquierda, ni de las largas conducciones de Unai Gómez como recurso para acercarse al área, el Athletic no ofreció nada reseñable en la primera parte. Ni un solo disparo a palos. Ni un par de largas posesiones con las que hacer pensar al Borussia. Un triste bagaje que obligaba a Valverde a replantearse la situación. Tras el descanso, aparecieron Gorka Guruzeta, Aymeric Laporte y Ruiz de Galarreta.

Iñaki Williams, tras el 1-0 en el Signal Iduna Park.

Iñaki Williams, tras el 1-0 en el Signal Iduna Park.AFP

En cinco minutos, ese triple cambio se diluyó como una mera declaración de buenas intenciones. En una oleada amarilla, iniciada de nuevo desde la derecha y culminada otra vez por el otro perfil, cortesía de Chukwuemeka. El canterano del Aston Villa, internacional inglés sub-21, contó también con la involuntaria colaboración de Gorosabel y Unai Simón. Demasiado blando el Athletic para un torneo como la Champions League.

Seguía alentando, pese a todo, la hinchada bilbaína, que vislumbró una salida con el primer remate de Sannadi, repelido abajo por Gregor Kobel. No había mucho aún donde rascar, aunque para prender la llama bastó con convocar a los centrales del Dortmund. Fue cómico el malentendido entre Süle y Waldemar Anton, regalando un balón en los pies de Guruzeta. Se intuía un hálito de vida debajo de ese 2-1, empujado por una nueva inercia.

Festejaron el empate, con una picadita de Robert Navarro, antes de que el juez de línea alzase el banderín por fuera de juego. Desperdició otra muy clara el canterano del Barça, buscando la escuadra, cuando la situación reclamaba algo más prosaico. Aún dispuso de otra más clara el Athletic, barrida en el área chica por Anton en las barbas mismas de Guruzeta. Se erguía el Athletic como en las noches grandes, aun exponiéndose a los riesgos de rigor. Unai Simón tapó una muy clara de Maximilian Beier, aunque ya nada opuso al inevitable arreón final, coronado con los goles de Serhou Guirassy y Julian Brandt.

Watzke, el cerebro que creó el Dortmund: un plan de salvación en un aeropuerto y 335 millones por tres traspasos

Watzke, el cerebro que creó el Dortmund: un plan de salvación en un aeropuerto y 335 millones por tres traspasos

Hace 10 días, Hans-Joachim Watzke decidió mantenerse en segundo plano durante la ceremonia de entrega del Balón de Oro, aunque bien podría haber sacado pecho por seis futbolistas que él mismo había criado en Dortmund. De Ousmane Dembélé, triunfador indiscutible en París, hasta Erling Haaland, Robert Lewandowski, Jude Bellingham, Achraf Hakimi o Serhou Guirassy, cuyos nombres también se escucharon como candidatos al premio de France Football en el Théâtre du Châtelet. El CEO del Borussia también podría haber aprovechado la oportunidad de compartir protagonismo con Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, con quien no sólo le une una estrecha amistad, sino también decisivas responsabilidades en el seno del organismo, donde ejerce como vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo. Sin embargo, desde hace meses, Watzke pretende alejarse progresivamente de los focos. O más bien dirigirlos a su conveniencia.

El próximo 23 de noviembre, Watzke presentará su renuncia a la asamblea general ordinaria del Borussia, el único club alemán que cotiza en Bolsa. De este modo pondrá punto final a dos décadas como director ejecutivo y asumirá como presidente, sustituyendo en el cargo a Reinhold Lunow, con quien ha protagonizado agrias disputas en los últimos tiempos. Según informó el diario Bild, durante el Mundial de clubes, Lunow quiso alojarse en Cincinnati en un hotel diferente al del equipo. De hecho, se negaba a coincidir en cualquier acto público con Watzke, indignado ante la incompetencia de su presidente, que durante una reunión había preguntado por la sede del Mundial de clubes 2026, pasando por alto que ese torneo se disputa cada cuatro años.

Semejante pulso por el poder se dilucida hoy al calor de cifras astronómicas. Durante el ejercicio 2023/24, cuando disputó la final de la Champions ante el Real Madrid, el Borussia generó un beneficio bruto consolidado de 639 millones de euros, un 24% más que el curso anterior. Cifras que refrendan la estrategia de Watzke, empeñado en consolidar Dortmund como el mejor entorno para el desarrollo de las estrellas del futuro. Sólo Dembelé (2017), Haaland (2022) y Bellingham (2023) dejaron 335 millones de euros por sus traspasos al Barcelona, Manchester City y Real Madrid, respectivamente. Las perspectivas para la venta de Guirassy, autor de 38 goles la pasada temporada, se estiman ahora por encima de los 75 millones. "Nuestra actividad principal es reconocer el potencial de los jóvenes. Y si no podemos retenerlos, potenciarlo", admite Watzke.

Acusaciones de nepotismo

Sin embargo, estos florecientes datos contrastan con otra realidad, la más cotidiana, la de un club instalado en el conformismo, que el pasado verano festejó casi como un título su cuarta plaza en la Bundesliga. Los aficionados del Signal Iduna Park ya se ha acostumbrado a que sus futbolistas sólo desplieguen todo su potencial en partidos como el de hoy ante el Ahtletic.

Y parecen haber perdido la esperanza de que asome algún talento de su cantera, al modo de Aleksandar Pavlovic o Jamal Musiala en el Bayern. Célebres por sus multitudinarias concentraciones en Friedensplatz, los hinchas siguen sin entender las concesiones a dos veteranos como Niklas Süle y Emre Can. Ambos, bajas hoy por lesión, apuran su último año de contrato, a razón de 10 millones y ocho millones brutos, respectivamente. También abundan las críticas al nepotismo de Watzke, que colocó a Sebastian Kehl como director deportivo y Lars Ricken como director administrativo. Ambos viejos conocidos durante su etapa con la camiseta amarilla.

"En el lado correcto de la historia"

No obstante, el fútbol ha cambiado mucho desde el 14 de marzo de 2005, el día que Watzke salvó de la quiebra al Dortmund. Un agónico lunes en una sala del aeropuerto de Düsseldorf, cuando logró vender el Westfalenstadion a un fondo de inversión del Commerzbank. Para ese plan de saneamiento, no dudó en pagar una renta a dicho fondo y a recomprar las acciones. Soluciones milagrosas, en la línea de las que ofrece hoy la Superliga, un torneo al que Watzke se opone con furibunda determinación. "Supo mantenerse firme en el lado correcto de la historia cuando el fútbol europeo dijo no a los intentos de privatización de un pequeño grupo de ricos", escribió Ceferin con motivo del 65º cumpleaños de Aki, el apodo con que trata a su viejo camarada.

Desde su tropiezo el 15 de marzo ante el Leipzig, este Dortmund enlaza 13 partidos sin derrota en la Bundesliga. En las cuatro últimas jornadas ni siquiera ha encajado un gol, aunque hace dos semanas desperdició un 2-4 en Turín antes de ceder un empate en el añadido frente a la Juventus. A sus seis bajas, el Athletic suma una más, porque en las últimas horas Ernesto Valverde perdió a Alex Berenguer y Mikel Vesga.

Los Williams anuncian acciones legales contra quien les denunció por apropiación indebida: "Buscan coaccionarnos para que hagamos un pago indebido"

Los Williams anuncian acciones legales contra quien les denunció por apropiación indebida: “Buscan coaccionarnos para que hagamos un pago indebido”

Actualizado Jueves, 31 julio 2025 - 20:33

Los hermanos Nico e Iñaki Williams, capitán y estrella del Athletic Club, aseguraron el jueves que han sido acusados falsamente de cometer una apropiación indebida. Los hermanos emitieron un comunicado en el que manifestaron que planean emprender acciones legales contra quien hizo la acusación.

"Podemos confirmar que hay presentada una denuncia contra nosotros basada en hechos que no se corresponden con la verdad", indicaron los delanteros en una carta difundida en las redes sociales.

"Ante esta situación negamos rotundamente haber incurrido en delito alguno. No existe base fáctica ni jurídica que sustente la imputación de conductas penales. Por otro lado, la denuncia presentada oculta y tergiversa deliberadamente los hechos reales acaecidos", añadieron. "Es evidente que el propósito subyacente de esta denuncia infundada es menoscabar nuestra imagen personal y profesional, buscando coaccionarnos para que efectuemos un pago indebido", continuaron.

Los Williams manifestaron que no están preocupados por la acusación porque no hicieron nada malo y tienen fe en el sistema legal.

Al parecer, un particular les acusó de apropiación indebida sobre la propiedad de un vehículo de alta gama que, presuntamente, no hubieran abonado su importe a la persona que les denuncia.