La juez acusa a Rubiales de lucrarse a través de la empresa que reformó La Cartuja: "Se ha integrado en el entramado societario" de su amigo Nene

La juez acusa a Rubiales de lucrarse a través de la empresa que reformó La Cartuja: “Se ha integrado en el entramado societario” de su amigo Nene

La juez acusa al ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales de lucrarse a través de la empresa constructora a la que adjudicó las obras de reforma del estadio de La Cartuja. La titular del Juzgado de Instrucción númer

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Fernando Alonso, ante los comisarios tras el feo accidente de Russell

Fernando Alonso, ante los comisarios tras el feo accidente de Russell

El brutal impacto contra las barreras de la curva 6 había dejado al Mercedes casi en vertical, pero George Russell aún tenía fuerzas para implorar una bandera roja. "Estoy en mitad de la pista, por Dios", exclamaba el británico por la radio. En ese preciso momento, Fernando Alonso empujaba su renqueante Aston Martin hacia la meta de Albert Park. Nada más soltar el volante, lo primero que hizo en el pit-lane fue examinar el pedal del acelerador. Sin embargo, ese contratiempo no iba a disuadir a los comisarios, que de inmediato convocaron al asturiano para aclarar lo sucedido.

"Tuve varios problemas durante las últimas 15 vueltas en la batería y en la entrega de potencia", admitió el bicampeón mundial. Según había admitido a sus ingenieros, tenía tan atascado el pedal del acelerador que hubo de pisarlo a fondo para alcanzar en sexto lugar la bandera a cuadros.

Ese contratiempo iba a comprometer su pilotaje durante el tramo final ante Russell, a bordo de un monoplaza más competitivo. "Iba sufriendo un poco, pero no me puedo centrar en los coches que vienen por detrás. Cuando vi el coche de Russell me preocupé bastante", añadió en los micrófonos de DAZN.

La estrategia de Alonso quedó patente a travé de las cámaras on board , donde se vio con claridad cómo cargaba sus baterías antes de la recta para exprimirlas cuando Russell afilase los cuchillos en las cuatro zonas de DRS. Sin embargo, para saber con exactitud si cometió alguna ilegalidad, los comisarios deberán examinar con detalle las telemetrías.

Por su parte, Russell ofreció también su versión de los hechos, sin querer entrar en acusaciones hasta no analizar todos los datos. "Desaceleró de repente y volvió a acelerar. No me lo esperaba, me pilló por sorpresa. Eso fue culpa mía, pero también es interesante que nos hayan llamado a declarar. Estoy intrigado por ver qué tienen que decir los comisarios", comentó en los micrófonos de Sky F1.

Durante la última carrera del pasado Mundial, Lewis Hamilton ya se quejó de un brake test de Alonso camino de la curva 5 de Yas Marina. Entonces, la FIA anotó el incidente, pero ni siquiera abrió una investigación.

Aplastante victoria de Carlos Sainz en Melbourne

Aplastante victoria de Carlos Sainz en Melbourne

Con las cicatrices de su abdomen aún frescas, mermado por una cirugía que le había dejado fuera de combate hace sólo dos semanas, Carlos Sainz dominó de forma aplastante en Albert Park, camino de su tercera victoria en la Fórmula 1. La más autoritaria, la más simbólica, la que ponía fin a la racha de nueve consecutivas de Max Verstappen, víctima de una avería en los frenos. Red Bull, por una vez, fue vulnerable y Charles Leclerc completó el doblete para Ferrari. El delirio rojo en Melbourne y la emoción de Sainz en la radio, casi a lágrima viva: "La vida es una montaña rusa".

Camino del champán, con la bandera española en la mano, Carlos aún se permitía las bromas con Leclerc y su amigo Lando Norris, que cerraba podio. Poco antes de cruzar la meta ya había ordenado a sus mecánicos que el monegasco se acercara para la celebración conjunta. Sobraba tiempo, porque un duro accidente de George Russell contra las barreras de la curva 6, había ralentizado la carrera en la última vuelta. De nada importaba tampoco que Leclerc le hubiese arrebatado el bonus de la vuelta rápida (1:19.813). Nadie podía discutir el protagonismo de Sainz, que controló a su antojo.

Rodando con singular regularidad en 1:21, el madrileño abrumó a la competencia durante sus dos relevos con el neumático duro. Ni siquiera concedió la duda a Ferrari, alejando del radar del DRS a Leclerc. Se hizo más fuerte cuando la debilidad le devoraba por dentro. Ahora puede parecer ventajista escribirlo, pero ni el propio Verstappen pareció en condiciones de aferrarse a su estela. Aunque no resulte equiparable, Sergio Pérez bastante tuvo con sujetar a Fernando Alonso, sexto en la meta.

La rotura de Hamilton

Todo lo que la Fórmula 1 llevaba meses esperando tomó forma en Albert Park. El aplastante dominio de Red Bull, convertido en soporífera monotonía, se hizo de pronto carbonilla. "Acabo de perder el coche. Ha sido realmente raro", adelantó por radio Verstappen tras un extraño en la curva 9. Por entonces, Sainz ya se lo había quitado de encima en la segunda vuelta, dejando constancia del brío de su Ferrari. Unos metros más adelante, un hilito de humo empezó a emanar del RB20. Los frenos de la rueda trasera derecha ardían en llamas. Justo en el mismo escenario, exactamente dos años después, el tricampeón del mundo mordía el polvo.

El vacío de Mad Max dejó patidifusos a los favoritos. Ferrari veía abrirse las puertas del cielo, McLaren calculaba sus opciones de podio y Red Bull depositaba sus opciones sobre los hombros de Pérez. Por si no sobrasen alicientes, Lewis Hamilton inflamó los ánimos en el séptimo giro con un madrugador paso por boxes. Dos vueltas más tarde, Oscar Piastri y Leclerc, en busca de un undercut ante Norris, cambiaron también sus gomas. El compuesto duro debía aguantar 25 vueltas, pero Sainz, con el medio seguía clavando los tiempos, sin que nadie le importunase.

Había interés en cómo gestionaría Ferrari el graining de sus gomas. Al volante de un monoplaza totalmente equilibrado, Sainz no mostraba ni un síntoma de debilidad. Incluso pudo levantar el pie para sostener su ventaja frente a Leclerc y los McLaren. Tras estirar al máximo los medios durante 16 vueltas, la primera parada se saldó saldada por los mecánicos rojos en 2,6 segundos. Un respiro.

Sainz, al volante del SF-24, el domingo en Albert Park.

Sainz, al volante del SF-24, el domingo en Albert Park.AFP

Por detrás, Alonso mostraba un ritmo de crucero más que notable con los duros, rodando casi a la par de Pérez y Norris. Aston Martin pretendía alargar la vida útil de los neumáticos, a la espera de cualquier eventualidad. Y por una vez, la fortuna se alió con el asturiano. El abandono de Hamilton, víctima de un fallo de motor a la salida de la curva 10, provocaba el virtual safety car. Un regalo del cielo para Alonso, que ganaba cinco posiciones.

Desde luego, las gomas amarillas obligaban a un ímprobo trabajo a Fernando, con unos cronos casi calcados a los de Lance Stroll. Quería negar los espacios a Pérez, pero el mexicano le arrebató la posición en la vuelta 27, con una sencilla maniobra a la llegada de la curva 9. De ahí hasta la meta se mantuvo a la defensiva frente a George Russell. Sobre un asfalto con cuatro zonas de DRS, con un rendimiento inferior al de Mercedes, Alonso parecía presa fácil para el británico. El acecho acabó de la peor manera. Con Russell contra el muro y con Alonso citado por los comisarios. Si consideran que su frenada fue verdaderamente errática, el domingo podría acabar peor de lo pensado en Melbourne.

Alcaraz se luce ante Carballés en un cómodo debut en Miami

Alcaraz se luce ante Carballés en un cómodo debut en Miami

Son ya 11 las victorias consecutivas de Alcaraz ante jugadores españoles. El número dos del mundo no pierde contra ninguno de sus compatriotas desde las semifinales de Indian Wells de 2022, cuando Rafael Nadal hubo de comprometer su físico para desembarazarse de él en un durísimo partido a tres sets. Han transcurrido tan sólo dos años, un tiempo que el murciano ha rentabilizado hasta convertirse en el jugador que hoy es, un doble campeón del Grand Slam que busca en Miami su sexto Masters 1000 y, de paso, ingresar como el primer tenista español capaz de redondear en una misma temporada victorias en Indian Wells y en el torneo que ahora nos ocupa.

En el día de su trigésimoprimer cumpleaños, Roberto Carballés no pudo detener esa secuencia triunfal. Fue en Miami, poco después de aquella derrota ante Nadal, donde Alcaraz consiguió su primer gran título, el despegue de una carrera que vuelve a repuntar tras algunos meses menos brillantes, condicionados por los problemas físicos y por la evolución lógica de un tenista de 20 años. Alcaraz venció por 6-2 y 6-1, en una hora y 25 minutos, clasificándose para la tercera ronda.

Ritmo insoportable

Desde las tres bolas de que dispuso para igualar a uno tras perder su saque en el juego de inicio, Carballés no volvió a contar con opciones de equilibrar un partido dominado con autoridad por su rival, que impuso un ritmo insoportable para el canario, 64º del mundo. Alcaraz desplegó todos sus recursos y, a partir de la holgura con la que dominó, experimentó con distintas variantes de su juego, siempre con acierto y alegría a la hora de aproximarse a la red.

Ausente Novak Djokovic, el jugador de El Palmar es el principal favorito para un triunfo que tratarán de discutirle Jannik Sinner, a quien venció en semifinales de Indian Wells, y Daniil Medvedev, defensor del título, al que superó en la final. Carballés trató de ir con todo a medida que avanzaba el duelo, sin escatimar riesgos, pero volvió a ceder su saque de entrada en el segundo parcial, deslizándose ya de manera irremediable por la pendiente, aunque sin bajar nunca los brazos. Se dio el gusto, al menos, de llevarse un punto con dejada, contradejada y réplica, en el juego que vino a continuación. Leve paréntesis en el festival de su adversario, que reanudó su afinada tarea y espera rival del partido entre Gael Monfils y Jordan Thompson.

Luces verdes y rojas en las pruebas de la selección para estar en la Eurocopa

Luces verdes y rojas en las pruebas de la selección para estar en la Eurocopa

Contrariamente a lo que suele ser habitual, la selección durmió en Londres la noche del viernes. Lejos de salir corriendo hacia el aeropuerto, Luis de la Fuente y sus chicos descansaron en el hotel, a apenas unos minutos del campo, y regresarron este sábado por la mañana para luego entrenar, a puerta abierta, por la tarde. En Las Rozas hubo gente, sí, pero no mucha, pues esta selección, como casi todas, pasa bastante desapercibida en los periodos de entreguerras, es decir, en los periodos que pasan entre un gran campeonato y otro. Los focos sólo volverán sobre el equipo patrio el próximo 15 de junio, cuando debute en la Eurocopa contra Croacia. Si acaso, pasado mañana la gente, desde sus lugares de vacaciones, verá el amistoso contra Brasil porque es Brasil, y porque es Vinicius, y todo lo que rodea al madridista interesa. Pero poco más. De la prueba ante Colombia ya nadie se acuerda.

Nunca mejor escrito lo de «prueba». Guardada la columna vertebral (Unai Simón, Carvajal, Le Normand, Rodrigo, Olmo o Morata) para el choque del próximo martes, la intención única de jugar contra Colombia era ver jugadores. Tal es así que, de los 17 futbolistas que tuvieron algún minuto en Stratford, apenas dos o tres serán titulares en la Eurocopa. La alineación fue: Raya, Pedro Porro, Vivian, Laporte, Grimaldo, Zubimendi, Merino, Sarabia, Oyarzabal, Joselu y Gerard Moreno. Después salieron Remiro, Baena, Morata, Nico Williams, Cubarsí y Lamine Yamal. De todos ellos, apenas Laporte, Merino, Morata y, si acaso, Lamine Yamal, se pueden intuir en un once tipo para iniciar el torneo a disputar en Alemania.

«Claro que no nos gusta perder, pero tenemos varias conclusiones positivas», decía el seleccionador en la sala de prensa del Olímpico de Londres. Las conclusiones positivas apuntan a Vivian, el central del Athletic de Bilbao, bien valorado por el cuerpo técnico pese a confiarse en el balón que le arrebató Luis Díaz y que terminó en el gol colombiano. También quedaron en buen lugar Gerard Moreno, que aporta muchísimas soluciones al equipo en la parte ofensiva, y Grimaldo, dueño, un recién llegado, de todas las jugadas a balón parado, incluyendo los córners por los dos perfiles y la falta directa al borde del área en los estertores del patido. No tan buenas resultaron las pruebas con Pedro Porro o Sarabia, algo coja su banda durante toda la noche.

La duda

En cuanto a Cubarsí, que apenas dispuso de 10 minutos, las conclusiones las está sacando De la Fuente de los entrenamientos. Ya tenía la idea de no exponer demasiado al chico en esta ventana, y de hecho no parece probable que sea titular ante Brasil, un equipo con potencial suficiente para desbordar a cualquier central. Hay quien opina dentro de la concentración que sería exponer demasiado a un chico tan joven. Ocurre que De la Fuente ha demostrado ya que puede poner a jugar a un niño sin problemas. El chaval, el segundo más joven en debutar con la absoluta después de Lamine Yamal, ha caído de pie en Las Rozas por su timidez y modestia, cuestión nada desdeñable en un cuerpo técnico que valora, y mucho, las cualidades humanas que permitan a un jugador integrarse en un grupo sin grandes egos.

En el Bernabéu, pues, pasado mañana, se verá una versión mucho más reconocible de la selección, algo similar al bloque que, en un año, ha construido Luis de la Fuente y que volvió a perder el viernes, 12 meses después de haberlo hecho en Glasgow, en marzo de 2023, en el camino hacia la Eurocopa. Dos tropiezos en 11 partidos dirigidos. No se le da bien al entrenador viajar al Reino Unido.

El Madrid, contra todo y contra todos: "Ante cada ataque, una reacción"

El Madrid, contra todo y contra todos: “Ante cada ataque, una reacción”

«El Madrid, en guerra con la UEFA por la Superliga». «El Madrid, en guerra con el Comité Técnico de Árbitros y la Federación». «El Madrid, en guerra con LaLiga por los derechos audiovisuales». «El Madrid, en guerra con el Barcelona por el Caso Negreira». Los titulares de los últimos meses unen dos palabras de forma bastante constante: «Madrid» y «guerra». Y es que el conjunto blanco está en la trinchera contra la gran mayoría de estamentos del fútbol español y continental. «El fútbol sufre una crisis sin precedentes. O reaccionamos o no sobrevivirá», declaró Florentino Pérez a finales de 2023. Y la reacción institucional del conjunto blanco ha sido más que contundente. En el Bernabéu han decidido no aguantar más.

Porque es eso. «Una reacción. Acción-reacción ante cada ataque». Así lo defienden en la ciudad deportiva de Valdebebas cuando se analizan todos los frentes abiertos ante el club. Una reacción al «monopolio», ya denunciado por el Madrid y elevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de la UEFA al no permitir la creación de una nueva competición continental como la Superliga.

Esa ha sido la más sonada. Pero hay más. Como la última, la gran polémica de este parón de selecciones: una reacción «a la redacción negligente del acta arbitral» por parte de Martínez Munuera tras el Osasuna-Real Madrid. La entidad madridista denunció que el colegiado omitió «de forma voluntaria y deliberada los insultos y gritos vejatorios dirigidos de forma reiterada hacia Vinicius» en El Sadar.

La denuncia del Madrid contra el árbitro provocó la reacción del propio CTA, que emitió un comunicado criticando las «acusaciones injustas» del conjunto blanco. Una polémica más dentro de la constante tensión existente entre el club y el comité, especialmente a raíz de los vídeos de Real Madrid Televisión, caldo de cultivo de los enfados de los colegiados y herramienta del Madrid para mostrar su opinión sobre los árbitros y sus actuaciones. «Los vídeos son una denuncia permanente», definen en las altas esferas del conjunto blanco. En el Madrid se considera al CTA un estamento «corrompido» y que «necesita un cambio total en su estructura».

Aliados inesperados

Y en las guerras, como siempre, hay aliados inesperados. Este último tira y afloja entre el Madrid y el CTA ha encontrado a LaLiga del lado de los árbitros. La entidad de Javier Tebas, que en los últimos años se ha mostrado contraria a la Federación, se ha puesto en la misma trinchera para contestar con dureza a la acusación del conjunto blanco a través de su Comisión Delegada: «Es una manifestación más de la inclemente campaña emprendida por el Madrid contra los árbitros españoles, con la presumible intención de presionar a dicho estamento, al objeto de obtener una ventaja competitiva con las decisiones que dicho colectivo tiene que tomar».

Un párrafo, y una acusación, que ha llamado la atención en Valdebebas, donde lo asumen como un ejemplo más de la guerra que existe entre el club y la organización presidida por Tebas. Una relación inexistente desde hace años y que ha tenido como último punto de inflexión la reacción, una más, del Madrid ante el acuerdo del ente con el fondo CVC por los derechos audiovisuales. «Una expropiación», denuncian en el conjunto blanco.

Una situación que ha llegado hasta los tribunales y que ha provocado que el Madrid rechace la entrada de las cámaras de los operadores televisivos en los vestuarios. «Los clubes pueden explotar previas, pospartidos... Todo lo que no es explícitamente el partido. Lo dice la ley. Pero LaLiga insiste en expropiarnos ese derecho», acusó el presidente del Madrid a la entidad de Javier Tebas.

Y seguimos con las reacciones, en este caso al Caso Negreira, motivo de inicio de la «guerra» contra el Barcelona. El Madrid se presentó como acusación particular en el caso y Joan Laporta, que hasta ese momento mantenía (y ahora vuelve a tener) una buena relación con la directiva blanca, formuló aquello del «madridismo sociológico». Florentino no acudió a varios Clásicos y a pesar de la unión de los dos equipos en el proyecto de la Superliga, el Madrid está al otro lado de la trinchera judicial en torno a Negreira, asumiendo su condición de «perjudicado» deportivamente por los años en los que el cuadro azulgrana pagó al vicepresidente de los árbitros.

Una trinchera en la que los blancos tienen a su lado a LaLiga, en otra de esas alianzas inesperadas. La entidad se personó también como acusación particular y Tebas acusó al Madrid de no hacer «nada más» a partir de su personación en el caso. Porque los aliados también se pueden odiar. A la vista está. Aunque les unan, dicen, los mismos colores.

Por último, aparecen en el horizonte las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol, otro punto de inflexión en la telenovela del fútbol español. El lector se puede imaginar que a unos directivos les gustaría un presidente y a otros otro, pero nada estará claro, ni siquiera los candidatos y sus apoyos, hasta que se terminen las investigaciones sobre lo sucedido durante el mandado de Luis Rubiales. Ahí empezará otra guerra, no lo duden.

Mientras tanto, el Madrid se conformará con el CTA, LaLiga, la UEFA, el Barça... Y con ganar sobre el césped el título doméstico y pelear en Champions contra el Manchester City. Al final, todo es fútbol.

Muere Manuel Ruiz de Lopera, inimitable presidente del Betis

Muere Manuel Ruiz de Lopera, inimitable presidente del Betis

Actualizado Domingo, 24 marzo 2024 - 00:47

Manuel Ruiz de Lopera ha muerto en Sevilla a los 79 años. Un presidente difícil de olvidar para el Real Betis, cuyo estadio llevó su nombre y bajo su mandato jugó dos finales de Copa del Rey, una ganada frente a Osasuna en 2005, otra perdida en 1997 frente al F.C. Barcelona, y una clasificación para Liga de Campeones, primera y última de su historia, en la temporada 2004/05.

En la víspera de Reyes, Manuel Ruiz de Lopera fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la clínica Santa Isabel de Sevilla. La causa: una diverticulitis grave, que no era la primera vez que padecía, y que tenía que ser tratada de inmediato. Este sábado falleció, según adelantó la Cadena Ser.

Con la ciudad volcada en la cabalgata, muchos béticos le mandaron fuerzas y recordaron cuando Don Manué encarnó al rey Baltasar en las navidades de 1993. "Le pido a Baltasar, a los otros dos Reyes Magos y al Señor de Sevilla, el Gran Poder, que el Betis esté la próxima temporada en Primera División". Su deseo fue concedido.

Para entonces, Lopera ya era un personaje fundamental en la cultura futbolística de la capital andaluza. Sin ser presidente del Real Betis, cargo que asumió en 1996, ya era el referente institucional del club verdiblanco.

"Reinaldo, mira: necesito aproximadamente... 800 millones de pesetas en 25 minutos. El Betis no puede morir porque sería una alegría para mucha gente. Y yo ese disgusto no se lo puedo dar a la afición del Betis que para mí es la más grande del mundo. ¡Ponme una transferencia a la mayor brevedad posible!", era su parte del guion en un teatrillo grabado en vídeo en el que él era el absoluto protagonista.

Fue un 30 de junio de 1992. Las sociedades anónimas deportivas hacían su aparición en el fútbol español y el Real Betis estaba en una situación comprometida. Lopera se grabó como un héroe, asumiendo con la empresa Farusa los casi cinco millones de euros actuales que le faltaban al club para lograr su conversión jurídica. Así eran sus formas. Populismo, beticismo y funambulismo legal.

Rey del barrio de El Fontanal, donde vivió hasta el día de su muerte, Manuel Ruiz de Lopera y Ávalos (Sevilla, 13 de agosto de 1944) fue parte de esa estirpe extinta de presidentes que en los noventa convulsionó, no siempre para bien, el fútbol español. El bético, junto a Augusto César Lendoiro, José María Caneda, Joan Gaspart o Jesús Gil, llenaron horas de televisión y de radio en torno a la actualidad futbolística, a veces opacando el desempeño sobre el césped de sus propios equipos.

Lopera hizo su fortuna vendiendo electrodomésticos a plazos. Si los clientes incumplían, él se quedaba con sus propiedades. Siempre vivió de las rentas de esos inmuebles. Locales comerciales, naves y viviendas. De su casa de la calle Jabugo saltó a las oficinas del Real Betis, que siempre fue el club de su corazón. Y lo hizo a lo grande.

Discursos encendidos, fichajes impensables para la época, como el de Denilson, y un paternalismo casi enfermizo con los futbolistas. Aún se recuerda en la ciudad la fiesta de Halloween que organizó Benjamín Zarandona en su chalé y al que fue toda la plantilla del Betis. Hasta allí fue Lopera de madrugada, acompañado por Juande Ramos, por entonces entrenador, para reñir a sus jugadores en mitad de un salón donde sobraba el alcohol.

Pese a los reveses judiciales y a salir por la puerta de atrás del Real Betis, en parte de la afición queda el regusto de un presidente pasional, excéntrico y divertido. Del bote de melocotones en almíbar en el que un bético llevaba al estadio las cenizas de su padre al exilio de Joaquín en el Albacete o aquel "estábamos en la UVI" que traspasó fronteras.

Lopera fue parte de un fútbol menos profesionalizado y controlado que el de ahora. Con demasiado espacio para el exceso, para el trapicheo y para el folclore. El club de las trece barras recuerda a un presidente único, que construyó tanto como destruyó, pero que siempre sintió los colores de una forma desaforada y ruidosa. Jesús del Gran Poder, Real Betis Balompié y el adiós a un hombre que muchos quisieron imitar, pero al que pocos le cogieron el tono.

Endrick se estrena con Brasil y se cuela en el cara a cara entre Bellingham y Vinicius en Wembley

Endrick se estrena con Brasil y se cuela en el cara a cara entre Bellingham y Vinicius en Wembley

En uno de los partidos más esperados de este parón de selecciones, el cara a cara entre Inglaterra y Brasil en Wembley, un adolescente reinó sobre el césped. Endrick, a sus 17 años, ahora en el Palmeiras pero fichado ya por el Real Madrid para la próxima temporada, anotó su primer gol con la 'Canarinha' y decidió un duelo repleto de estrellas.

Fue la fiesta del Madrid, con Jude Bellingham y Vinicius Júnior como máximos referentes de dos equipos que aspiran este verano a levantar la Eurocopa y la Copa América. Dominó Inglaterra, pero Brasil, a la contra, tuvo las oportunidades más claras y terminó siendo superior, física y futbolísticamente, a su rival.

Inició Southgate sin Harry Kane, lesionado, y con Bellingham y Foden escoltando a Watkins. Junto a Rice, Gallagher y Gordon manejaron la posesión del duelo, pero les faltó mordiente, desborde y olfato.

Enfrente, una Brasil guiada por el veterano técnico Dorival Júnior tras todos los rumores, sin final feliz para ellos, sobre Carlo Ancelotti. El entrenador, al menos, tiene clara su idea: un equipo sólido atrás, duro en el mediocampo y eléctrico en ataque. Así son sus futbolistas y así juega. Tiene lógica.

Brasil entregó el balón a Inglaterra y esperó sus momentos, que llegaron con cierta facilidad. En el 13, Vinicius desaprovechó un mano a mano con Pickford al definir demasiado suave, y en el 16 Rodrygo envió desviado un disparo dentro del área.

El cuadro británico empujaba por banda, provocando corners y asediando en balones aéreos, pero les faltó regate. En el 20, Kyle Walker, defensa del Manchester City, se retiró lesionado tras una carrera con Vinicius. Se llevó la mano al isquio izquierdo, pero los 18 días que quedan para el Madrid-City parecen suficientes para que no falte a la cita.

Bellingham se echó por momentos el equipo a la espalda, pero Inglaterra sufrió mucho al correr hacia atrás. Maguire, Stones y Chilwell no podían con Vinicius, Rodrygo y Raphinha. En el 34, Paquetá envió un balón al palo.

Tras el descanso, los británicos bajaron una marcha más, y después del cambio de Bellingham, que se retiró en el 66 tras unos pequeños calambres, prácticamente no dio más de sí. En ese tramo del partido entró Endrick por Rodrygo, en una tanda de cambios que empujaron más a Brasil que a los locales.

Sin ocasiones demasiado claras, los de Dorival llegaron más enteros físicamente al tramo final, siempre sobre la superioridad física de Vinicius, y encontraron el gol en el 80. El delantero del Madrid se quedó otra vez mano a mano con Pickford, definió, el portero rechazó el disparo y la pelota quedó a los pies de Endrick, que puso el 0-1.

Con Inglaterra rendida, el futuro delantero madridista tuvo el 0-2, pero se encontró con Pickford, el mejor inglés de la noche que evitó una goleada mayor.

Pedro Acosta y una sonrisa constante en Portimao

Pedro Acosta y una sonrisa constante en Portimao

Actualizado Sábado, 23 marzo 2024 - 21:40

Pedro Acosta ha llegado a MotoGP pisando fuerte. El joven piloto murciano ya demostró en su estreno en la máxima categoría del motociclismo, hace un par de semanas en el Gran Premio de Qatar, que tiene valentía y descaro para empezar a competir pronto por los puestos de cabeza. En el circuito de Lusail fue capaz de arrebatar, por unos instantes, a Marc Márquez la cuarta plaza del Gran Premio. Finalmente acusó un excesivo desgaste de sus neumáticos y un bajón físico que impidieron pelear con los mejores. Terminó noveno.

En Portimao, este mismo domingo, podría verse un desenlace muy diferente. A pesar de que Acosta saldrá desde la séptima plaza de la parrilla de salida, lo cierto es que este circuito siempre se le ha dado muy bien desde que llegó al Campeonato del Mundo de motociclismo. De hecho, hasta el momento, es el piloto que acumula más victorias en el recinto portugués. En su primer año en el campeonato, en 2021 y compitiendo en Moto3, logró hacerse con dos victorias, una en el Gran Premio de Portugal y la otra en el Gran Premio del Algarve. También ganó el año pasado, en la que fue su segunda temporada en Moto2. El único borrón en este circuito lo encontramos en el año 2022, el de su estreno en la segunda categoría del mundial. Entonces, en un Gran Premio muy accidentado, ni siquiera pudo acabar la carrera, como le sucedió a muchos más pilotos.

En su equipo están más que encantados con él. Aunque eso no ha evitado que haya habido una cierta polémica acerca del bajón que experimentó el rookie en el Gran Premio de Qatar. «Todos pensábamos que Pedro había sido demasiado agresivo al principio y había castigado su neumático trasero, pero la realidad es que tenía fuertes calambres en el brazo izquierdo desde la mitad de la carrera. El motivo era que la palanca de control del Ride Height Device no estaba ajustada de forma óptima para él. Sin ese problema, habría podido ir aún más rápido», aseguró Pit Beirer, máximo responsable del equipo KTM, en declaraciones a Speedweek.

Incluso, se llegó a especular con la posibilidad de que Pedro Acosta pasara por el quirófano una vez terminado el fin de semana en Portugal para tratar un posible síndrome compartimental. Algo que el propio piloto ya se ha encargado de desmentir. «Nunca han existido problemas de antebrazo», recalcó el piloto español tras los entrenamientos del pasado viernes. Incluso, explicó que la nueva posición de la dichosa palanca ahora le va mucho mejor. «Parece más un freno de un scooter que una palanca. Incluso si no me da tiempo a darle en la recta, le pego un manotazo y se quita. No os podéis imaginar lo cerca que está de la mano. Creo que está yendo bastante bien, no está dando problemas como los aparecidos en Qatar, donde no fui el único que los tuvo», aseguró.

La sesión del sábado, eso sí, no fue todo lo redonda que le habría gustado a Pedro Costa, a pesar de las buenas sensaciones cosechadas en los ejercicios del viernes. La pole fue para el italiano Enea Bastianini, el segundo fue Maverick Viñales. Precisamente, el español se anotó el triunfo en la sprint race al aprovecharse de un error de Pecco Bagnaia en una frenada cuando faltaban cuatro vueltas para el final de la prueba. El podio español en la sprint race lo completaron Marc Márquez, que así se resarció de la octava plaza en la parrilla de salida, y Jorge Martín, que protagonizó un destacable duelo con el campeón de Cervera. Un duelo del que se puede extrapolar que el mayor de los Márquez está cada vez más cerca de volver a ser ese piloto que tanto espectáculo dio en los últimos años en los circuitos de todo el mundo.

Carlos Sainz, del hospital a la primera línea: cámara hiperbárica, radiofrecuencia y dos kilos menos de músculo

Carlos Sainz, del hospital a la primera línea: cámara hiperbárica, radiofrecuencia y dos kilos menos de músculo

Hace menos de dos semanas, Carlos Sainz se retorcía de dolor en un hospital de Jeddah, víctima de una repentina apendicitis. Los médicos tuvieron que operar de urgencia con una paroscopia que no sólo iba a apartar al madrileño del GP de Arabia Saudí, sino que también comprometía sus opciones en la siguiente carrera, la tercera del Mundial. El GP de Australia llegaba demasiado pronto, pero él sólo pensaba en mantener su asiento en Ferrari. Había que actuar con la mayor diligencia. Era el momento de abordar una recuperación exprés que finalmante le ha conducido a la segunda posición de la parrilla en Melbourne.

Hay varios protagonistas en este pequeño milagro de Sainz, aunque ninguno ha jugado un papel tan decisivo como su propio tesón. Porque Carlos se presentó el jueves en Albert Park con dos kilos menos de musculatura y síntomas de evidente debilidad. Las molestias se agudizaron durante la última sesión libre de la mañana, pero incluso así logró liderar la Q1 y la Q2 con regularidad. Y únicamente cedió la pole ante Max Verstappen por 27 centésimas.

Sainz ha apurado los plazos en Melbourne junto a Pierluigi Della Bona, su fisioterapeuta, más otro especialista que viajó a propósito desde España. El primer objetivo pasaba por trabajar en una cámara hiperbárica que acelerase la curación de su herida. Porque este artefacto, muy popular entre los futbolistas de elite, ofrece óptimos resultados en cuanto a oxigenoterapia. Con más sangre rica en oxígeno, disminuye la hinchazón y aumenta la protección contra las infecciones. Además, sus evidentes beneficios aún pudieron potenciarse gracias a otro dispositivo traído desde España.

Ondas de radiofrecuencia

Se trata de una máquina, más pequeña y manejable, desarrollada con la tecnología INDIBA. Sainz ha recurrido a ella cada vez que disponía de un momento libre, fuese por las noches en el hotel o a primera hora en el circuito. Se trata de una técnica no invasiva a base de ondas de radiofrecuencia que desencadena respuestas naturales de regeneración. Tanto en la reabsorción del edema como en la mejora de la cicatriz. Incluso logra un efecto analgésico para el dolor postoperatorio.

Este proceso ha supuesto la primera prueba de fuego para Della Bona, quien se estrenó hace unos meses con Sainz, ocupando el puesto de Rupert Manwaring. El italiano ha tenido que controlar el ímpetu de Carlos, reduciendo a la mínima expresión los ejercicios en el gimnasio y controlando cada movimiento de la zona afectada. Por supuesto, las pesas quedaron fuera de la ecuación. Asimismo, el control de la dieta ha sido fundamental, dada la pérdida de masa muscular. Hay que recordar que, tras varios años de colaboración, Manwaring decidió iniciar el pasado invierno una nueva etapa profesional junto a Max Verstappen.

Pese a la irreprochable labor de los doctores en el King Fahd Hospital de Jeddah y el mimo de los recuperadores, la herida en la zona abdominal complicaba la conducción. Especialmente en el reducido habitáculo de un Fórmula 1. Por tanto, los ingenieros de Ferrari tuvieron que hacer algunos cambios en el asiento, el pedal del freno y el cinturón de seguridad. El objetivo era que la hebilla no rozase uno de tres pequeños orificios de la cirugía, situado a la altura del ombligo. Por último, los hombres de Frédéric Vasseur añadieron un material blando, semejante a una esponja, para absorber algo de presión en el centro del abdomen.

"Podríamos tener una oportunidad"

La disciplina espartana de Sainz a lo largo de estas dos semanas ha sorprendido incluso a sus más cercanos, asombrados por la respuesta del piloto en la qualy, donde marcó los mejores cronos en la Q1 y la Q2. Hasta ahora el único piloto de la actual parrilla que había vivido una situación similar fue Alex Albon, que necesitó una semana más de convalecencia para disputar el GP de Singapur de 2022.

En el entorno del madrileño admiten que sigue lejos de su plenitud física. A los episodios de fatiga se suceden las molestias al volante del SF24, el único coche que durante las dos primeras carreras ha podido acercarse, aunque sea de lejos, a Verstappen. Hoy aguardan 58 vueltas (306 km) por Albert Park. El último reto para Sainz, empeñado en dar el callo hasta su último día de rojo. "Necesito estar al 100% para batir a Max. Voy a darlo todo para hacerlo, porque ha pasado tiempo desde mi victoria en Singapur y él se ha mantenido desde entonces en un escalón superior", valoró en la rueda de prensa de la FIA.

El rendimiento de la gama más blanda de los Pirelli volverá a resultar clave para quien ose poner en dificultades al tricampeón mundial. Pese a su mala racha en suelo australiano, donde nunca pasó del octavo puesto y el año pasado recibió cinco segundos de sanción tras un toque con Fernando Alonso, Sainz envió advertencia: "Si hay un fin de semana en el que tenemos buen ritmo es este. Quién sabe. Podríamos tener una oportunidad".