Beñat Turrientes: "Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él"

Beñat Turrientes: “Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él”

Beñat Turrientes (Beasain, 2002) es paciente y sereno gracias al influjo de su padre, a quién perdió en la pandemia. "Me acuerdo mucho de él en estos momentos en los que estoy consiguiendo cosas. Me da pena que no esté aquí, pero estoy seguro de que está muy orgulloso", explica a EL MUNDO. El mediocentro de la Real confía en que esté dándole "muchos ánimos" desde arriba para conseguir el primer título con el equipo de su vida.

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Porque Turrientes se acuerda perfectamente de aquella Copa del Rey de la pandemia en 2021 en la que Oyarzabal, hoy capitán del equipo, convertía un penalti que daba el título a los donostiarras en el derbi vasco. "Había salido por la tarde con amigos por Beasain y luego me fui a casa con mi familia y lo vimos ahí. Cuando ganaron, salí al balcón a gritar y a cantar el himno porque lo pusieron en algún balcón del barrio. Fue un día muy bonito", revela el jugador.

Ahora tiene la oportunidad de vivirlo él, después de que gracias a la fe de su padre y a su confianza en él, pese a la impaciencia de la juventud, esperara en el equipo de su pueblo junto a sus amigos la llamada del equipo txuri-urdin y rechazara la oferta que le hizo el Antiguoko, un equipo potente de la región. "Como era un chaval, quería ir pero mi padre insistió en que me quedase en el pueblo con los amigos y que si seguía jugando como lo estaba haciendo me llamaría a la Real", apunta.

Le llamó la Real y comenzó a quemar etapas en Zubieta hasta llegar al primer equipo donde su etapa antes de la llegada de Matarazzo era testimonial. "Un día estás abajo, otro te puede cambiar la vida. Este año, que ya era el tercero y no estaba teniendo minutos, creía que era el momento de salir. Pero al final ha venido Rino Matarazzo, ha confiado en mí y estoy muy contento", explica el mediocentro donostiarra que dice que sólo le pidió un cosa: "Que fuese yo mismo".

Pero la llegada de Matarazzo no supuso sólo un giro en su situación, sino también en la del equipo. "Cambió el chip", desvela sobre el cambio de estar luchando por el descenso a hacerlo por Europa y llegar, claro, a la final del torneo copero. "Al ser un entrenador de fuera todo el mundo quiso demostrarle las cualidades que teníamos", incide.

Cómo para no hacerle caso al técnico, con lo grande que es...
Sí (risas). Es enorme e impone un poco cuando algunas veces se enfada, pero estamos muy contentos con él.
El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.

El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.Jose Ignacio UnanueAraba

Ya son 14 partidos con Matarazzo con siete victorias, cuatro empates y sólo tres derrotas. Dice Turrientes que se puede imaginar la charla que les dará en los vestuarios de La Cartuja antes de saltar a la final y asegura que será "motivadora", pero que su obligación será "estar tranquilos" porque los nervios les pueden traicionar en una final tan importante y que muchos integrantes de esta plantilla no han jugado.

Tampoco Turrientes, pero el donostiarra sí que ha vivido, ni más ni menos, que una final olímpica en la que falló el penalti que pudo dar el oro antes de la prórroga. "Pasé de estar ahí abajo a, de repente, Camello meter los dos goles y ganar el oro. Para un deportista ganar un oro olímpico es lo máximo y estar en ese equipo y vivirlo fue algo muy bonito", revela el campeón vasco.

Leyendas enfrentadas

En Sevilla, y en frente, tendrá a Griezmann, "leyenda del Atlético y jugador muy querido en la Real". Pero la debilidad del vasco es Oyarzabal. "Sabemos lo que significa Mikel para la Real, es un referente para todos los chavales que subimos de la cantera y bueno, ahora en la selección también se está viendo", alaba el mediocentro.

Oyarzabal era uno de sus ídolos cuando corría por las calles de Beasain con sus amigos. Situaciones con las que soñaba con jugar en la Real Sociedad y que hoy se harán realidad en La Cartuja. "He tenido momentos malos y buenos, pero todos me han servido de aprendizaje y ahora estoy en uno muy bueno y espero que siga", dice un jugador que dedica su tiempo libre a pasear sus perros y aprender inglés: "Me gusta y me permite integrar en el equipo a la gente que viene de fuera".

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños"

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: “Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños”

Diez años tenía Giuliano Simeone cuando Joao Miranda metía el gol con el que el Atlético de Madrid tomaba el estadio Bernabéu en la última Copa del Rey conquistada por el equipo rojiblanco. Fue un 17 de mayo de 2013 en el que el menor de los hijos del Cholo, acompañado de su hermano mediano, Gianluca, saltaba en su casa de Argentina con el segundo título que ganaba su padre en el banquillo del equipo colchonero. "Siempre nos poníamos los partidos del Atlético y nos acordamos de muchos que veíamos cuando éramos chiquitos", explica el Cholito en el Media Day del equipo.

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Aquella Copa del Rey era el primer título nacional para Diego Simeone, la que se juega esta noche en el estadio de La Cartuja de Sevilla, es el primero al que aspira su hijo. "Estamos muy centrados, muy emocionados y con mucha ilusión, pero sabemos que cualquier final nunca es fácil", apunta el argentino sobre un partido ante la Real Sociedad cuya magnitud sólo conocen Koke y Diego Simeone en la plantilla actual del Atlético.

¿Ha hablado con el capitán o con tu padre sobre lo que supone una final de Copa?
No.

Es la sinceridad y la concentración de una nueva generación de Simeone que tiene "muchas ganas y mucha motivación" para conseguir su primer título con la camiseta del Atlético de Madrid. Su padre lo hizo tanto como jugador como entrenador con casi 20 años entre ambos títulos (1996 y 2013). "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños, siempre quieres lo mejor para ellos, pero bueno, ahora toca entrenar, plantear bien el encuentro y estar a la máxima disposición posible para el partido", apunta el Cholito.

El pequeño de los Simeone es un portento de la naturaleza que irrumpió en el primer equipo a base de coraje y corazón y que en la actualidad es indispensable en las alineaciones del Cholo. Es el segundo jugador más utilizado de la plantilla del Atlético, con 3.441 minutos, el primero es Hancko (3.579). Simeone valora mucho una virtud de su hijo: es el jugador de la zona de ataque con más tackles ganados y el cuarto de toda la plantilla, con 21, superado por Llorente (32), Hancko (26) y Koke (23).

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.Manu FernandezAP

No escatimar esfuerzos y mantener un gran estado físico son capacidades que le permitem jugar cada tres días y disputar casi sin descanso las tres competiciones en las que sigue inmerso el club. Algo muy importante cuando sólo han transcurrido cuatro días entre el pase a semifinales de la Champions, en una batalla sin cuartel ante el Barcelona, y la final de Copa del Rey frente a la Real. "Ya tuvimos tiempo para descansar, estamos centrados en esta final", ha apuntado el argentino. "Este sábado nos toca jugar y tenemos que estar centrados en nuestro equipo, en dar lo mejor de nosotros para poder hacerle el máximo daño al rival".

Homenaje a Griezmann

La Real Sociedad es para el delantero un "grandísimo equipo" que tiene "en muchas líneas del campo grandes jugadores que hacen la diferencia". "Con el nuevo entrenador están haciendo las cosas muy bien. Hacen mucho daño a cualquier rival", ha dicho Giuliano sobre un conjunto que ha pasado de coquetear con el descenso a sólo perder tres partidos de los 14 que ha disputado con Pellegrino Matarazzo. Eso provoca que no haya jugador en el Atlético ni el staff técnico que se vean como favoritos, pese a que el presupuesto de ambos clubes se de 1 a 4. "En una final hay poco de favoritismo, casi ninguno, en una final se juega a todo o nada", apunta el argentino.

En el límite entre el sábado y el domingo se conocerá quién levanta esa Copa del Rey, tanto el equipo como el jugador, porque quizás Koke quiera dejar a Griezmann ese momento, en su año de despedida. "Antoine es una leyenda del club, un jugador increíble y un líder en la cancha. No tiene nada que demostrar", asegura el versátil argentino sobre un compañero que quiere su primer gran título nacional como rojiblanco.

La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

Esta Copa tiene un peligro para el Atlético. Es el de entender la final de La Cartuja como una especie de meta volante camino de la cumbre que se ha convertido en el Grial del club, en su urgencia histórica: la Champions. La Real Sociedad no tiene ese dilema. La final es un premio inesperado al acierto en la elección del personaje elegido para arreglar el estropicio que sucedió a la marcha de Imanol Alguacil. Sergio Francisco no llegó a Navidad y la irrupción de Pellegrino Matarazzo, un italo-americano que parece escapado de Little Italy, fuera de los grandes radares del fútbol, cambió la dinámica de un equipo que se despeñaba.

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La final encuentra, pues, a dos equipos claramente definidos por la personalidad y el liderazgo de sus entrenadores. El de Diego Pablo Simeone, renovado por la posibilidad de volver a ganar un título y alcanzar las semifinales de la Champions, en ambos casos después de eliminar al Barcelona de Lamine Yamal y con el Madrid averiado en el varadero. El de Matarazzo, descubierto en unos meses con asombro. Si el juego que discurre en el campo es como la circulación de la sangre de los equipos, en La Cartuja, hoy, los corazones que la bombeen estarán en los banquillos.

"Volvemos a la tierra"

Simeone sabe bien de qué peligro hablamos, por lo que fue claro: «El martes jugamos Champions, pero ahora volvemos a la tierra, que es lo que cuenta». A su lado, Griezmann se lo dijo a sí mismo, que es como decírselo a todos: «Estaremos a full para regalarnos la Copa». Simeone insistirá. La Copa antes del regreso a la Champions necesita más que nunca de su «partido a partido».

Matarazzo no puede hablar tan directamente a los suyos, porque no domina todavía el castellano, pero se hace entender. El lenguaje emocional y corporal de este gigante tiene cosas en común con el de Simeone. Por ahí empezó para reconstruir a mitad de curso las ruinas de una Real deprimida y fragmentada, con capillitas en el vestuario y sin vida en el campo. «Le debemos mucho», reconoció Oyarzabal.

El inicio de su historia en la Real es como el de Simeone en el Atlético. Si el italoargentino llegó a Anoeta un 20 de diciembre, el argentino lo hizo un 23 del mismo mes, tras la destitución de Gregorio Manzano. Es utópico pensar que su recorrido será similar. Son ya más de 14 años.

Los parecidos en el campo

En el campo continúan algunas similitudes. Matarazzo organizó la presión en una Real indolente, y lo hizo rapidísimo. El equipo blanquiazul, sin embargo, no la realiza en cualquier lugar. Generalmente es una presión alta, sobre la salida de balón del contrario, para después replegarse, muy junto en la línea de su área. Eso recuerda algunos de los tempos del Atlético de Simeone, al que hemos visto en arranques a fuego, asfixiantes, para después optar por cerrar los espacios en su campo.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.EFE

Rino, como llaman al técnico realista, insistió mucho en la organización del juego ofensivo, en los roles de cada jugador, hecho que ha reforzado la autoridad de piezas clave, como Remiro, Aramburu, Brais Méndez u Oyarzabal, pero también ha devuelto su mejor versión a otros, en concreto Carlos Soler o Guedes. Matarazzo dejó la duda de si matendrá a Marrero en la portería. Veremos. En la del Atlético estará Musso. Simeone no traiciona ese código.

La Real de Matarazzo es camaleónica. Puede elegir la salida de balón, en busca de Brais o Turrientes, o decantarse por el despliegue de sus laterales y un juego más directo para conectar con Oyarzabal. Tras una etapa de éxito con Imanol, que incluyó el título de Copa de 2020, prorrogado a 2021 por la pandemia, caracterizada por la posesión, ahora la utiliza si la necesita. En cuanto puede, corre.

"Nunca jugué por un título"

Matarazzo minimiza los riegos de la posesión, las pérdidas de balón, contra los grandes y lo cierto es que le ha dado resultados, con un empate ante los atléticos o la victoria sobre el Barça en Liga. Todo indica que lo hará en La Cartuja para ceder metros e iniciativa al Atlético, aunque todo es nuevo para este técnico que llegó de la segunda línea de la Bundesliga: «Nunca había jugado por un título».

Simeone, en cambio, se ha sentido generalmente más cómodo cuando ha jugado desde la inferioridad. De ese modo ganó su primer título, precisamente la Copa, en el Bernabéu, la temporada siguiente a su llegada. Enfrente, el Madrid de Mourinho, Casillas, Sergio Ramos o Cristiano. Ahora se invierten los papeles, con la heráldica de Griezmann, en su última Copa, Lookman o Julián Álvarez.

Jugadores para ganar, aunque para abrir los caminos quizás necesite del sensiblemente recuperado Pablo Barrios. Juegan los jugadores, pero juega Simeone y juega Matarazzo, entrenadores intervencionistas, y juega la grada, con dos aficiones ante una fiesta, lejos ya de la lacra que acabó con la muerte de Aitor Zabaleta. O eso deseamos.

Máxima tensión por los ultras en el dispositivo policial de la final de Copa del Rey: "Sabemos que van a intentar quedar"

Máxima tensión por los ultras en el dispositivo policial de la final de Copa del Rey: “Sabemos que van a intentar quedar”

El 8 de diciembre de 1998 es una fecha que no se olvida y no se quiere olvidar. Hace casi 28 años, ultras del Atlético de Madrid asesinaban a sangre fría al seguidor de la Real Sociedad Aitor Zabaleta, y el odio permanece hasta nuestros días. "Unos descerebrados cometieron un asesinato y nadie quiere que esto se olvide, así que me temo que vamos a continuar con la tensión", asegura a EL MUNDO José Luis Tucho, inspector de la Policía Nacional y coordinador de Seguridad del Atlético de Madrid. Una tensión que en Liga se maneja con mayor facilidad gracias al acuerdo entre ambos clubes de no venderse entradas, pero que se deberá resolver mañana en La Cartuja en la final de Copa del Rey que enfrentará a los dos equipos.

Sevilla acoge desde ayer, durante tres días, a más de 70.000 personas relacionadas con un partido cuyo dispositivo de seguridad comenzó a perfilarse en enero. Un plan cuyo objetivo primordial es evitar que se junten las aficiones de ambos equipos, unas 25.000 por bando, salvo en el propio estadio de La Cartuja, donde estarán los rojiblancos (Fondo Norte), al ejercer de locales según el sorteo, y los donostiarras (Fondo Sur). "Lo que queremos es que el espectáculo esté en el césped", explica a este periódico Óscar González, inspector jefe de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y principal responsable del operativo de mañana.

Para ello, más de 1.200 miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se distribuirán por la capital hispalense con especial prevención, lógicamente, en el estadio de La Cartuja y sus alrededores, donde se sitúan las fan zones de ambos equipos: la rojiblanca en el Parque del Alamillo y la txuri-urdin en el parking de la Avenida Carlos III. "Se trata de que ambas aficiones circulen y vivan lo más alejadas posible una de otra", explica González. De hecho, estos lugares se han elegido para que las rutas de acceso al estadio lleven directamente a los fondos que cada una debe ocupar.

Seguridad Final Copa del Rey Cartuja

"La Cartuja es un estadio fácil de controlar porque está fuera de la ciudad. Los de dentro tienen más barreras arquitectónicas que incomodan", apunta el jefe de un dispositivo que dispondrá de tres anillos de control hasta el estadio. El primero se instala principalmente porque el país se halla en alerta terrorista nivel 4, y vehículos blindados y miembros de la UIP con armas largas evitarán la posibilidad de arrollamientos. El segundo será a 20 metros de los tornos para prevenir avalanchas y realizar los primeros cacheos, y luego está el de las puertas de acceso, donde se repetirán las revisiones y se chequeará que la entrada coincida con la zona de acceso correspondiente.

El problema principal, pese a que La Cartuja es sede oficial de la Copa del Rey y ya hay mucho background al respecto, es lo que ocurra en la ciudad y, principalmente, en los 60/70 ultras que viajarán desde San Sebastián y en el más de un centenar que lo harán de Madrid. "Sabemos que van a intentar quedar, el miedo es que gente que no tiene nada que ver con esto salga perjudicada", revela Tucho. La Policía no quiere que se repitan las imágenes de las batallas campales que se produjeron en 2024 en la Alameda de Hércules, donde hasta cinco facciones ultras se enfrentaron el día de la final entre el Athletic y el Mallorca. "Hay que prever qué puede salir mal en una ciudad donde se van a juntar el Frente Atlético, los Biris, la Bultzada, Supporters Gol Sur y hasta Bukaneros", revela el coordinador de Seguridad. "Tenemos que vigilar tanto a los ultras que llegan como a los que ya son de la ciudad", completa González.

Apoyo de los clubes

De momento, los clubes participantes han provisto a la Policía de cualquier información relevante sobre sus aficionados: nombres, modo de desplazamiento... Desde el Atlético mantienen que no hay "ninguna preocupación por problemas entre las aficiones pese al pasado que hay". La Real Sociedad, por su parte, ha enviado una nota de prensa a sus seguidores para pedir un buen comportamiento y confían en que haya "normalidad y respeto".

La Policía mantiene que "los métodos de inteligencia" han mejorado desde la muerte de Zabaleta y esperan que eso les ayude a la hora de prever los movimientos de los aficionados más peligrosos. Una vez avistados, se trata de que no haya encuentros con ultras de la afición rival. "No van a pasar desapercibidos porque son grupos numerosos", augura Tucho. De hecho, saben que este tipo de aficionados son "cobardes" que se amparan en la masa y que, si consiguen evitar que haya quedadas para que se peguen entre ellos, puede haber otro problema mayor. "Creo que van a ir a la caza", explica el coordinador de Seguridad del Atlético sobre sus intenciones cuando vean una camiseta del equipo rival. Los ojos policiales ya están en Sevilla.

Mayor precaución por la presencia del Rey

La Jefatura Superior de Sevilla realizó un informe para que la Copa del Rey no coincidiera con la Feria de Abril. Obligaba a ampliar un dispositivo de seguridad que ya de por sí resulta complicado y numeroso. La otra variable que supone un especial cuidado a la hora de diseñar el operativo es la presencia de la Casa Real en el evento. El jefe del dispositivo, Óscar Gozález, asegura que la llegada de la familia del Rey a Sevilla implica «un despliegue especial, en el que se controlen itinerarios y haya una proteccion integral al Jefe del Estado». La mayor autoridad en España será el encargado de entregar el trofeo al equipo ganador mañana en el estadio de La Cartuja.

El árbitro de la final de Copa del Rey llevará por primera vez una cámara integrada en la retransmisión

El árbitro de la final de Copa del Rey llevará por primera vez una cámara integrada en la retransmisión

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El árbitro de la final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, Javier Alberola Rojas, portará una cámara integrada con micrófono en su diadema que formará parte de la retransmisión por televisión del partido con el fin de ofrecer una perspectiva inédita del encuentro y generar más atractivos a los aficionados.

Se trata de una medida innovadora, denominada RefCam, acordada entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga para la final de este sábado en el estadio de La Cartuja de Sevilla, que se extenderá a los partidos de la competición liguera a partir del próximo día 22, informan ambas entidades en un comunicado.

La RefCam consiste en un dispositivo que ofrece en tiempo real la visión directa del colegiado durante el desarrollo del partido e incorpora audio, "lo que contribuye a una mayor comprensión de las decisiones arbitrales y aporta un nuevo nivel de transparencia y cercanía con el aficionado", remarca el comunicado.

El Betis-Real Madrid, primer partido de LaLiga con la RefCam

La cámara de Alberola Rojas proporcionará a la señal televisiva producida por RTVE "una perspectiva más cercana, inmersiva y completamente innovadora del desarrollo del juego" que permitirá a los aficionados "vivir la emoción del fútbol con un nivel de inmersión sin precedentes en el más alto nivel profesional", añade la nota.

Esta innovación se empezará a implantar en LaLiga en un partido por jornada a partir de la próxima semana con el propósito de "reforzar el compromiso de la competición con la evolución de la experiencia audiovisual del fútbol".

Los encuentros ya previstos en los que habrá imágenes de la cámara del árbitro serán en el Betis-Real Madrid (jornada 32), el Barcelona-Celta de Vigo (jornada 33), el Valencia-Atlético de Madrid (jornada 34) y el Barcelona-Real Madrid (jornada 35)

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Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

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Un aficionado de la Real Sociedad ha denunciado un nuevo timo al ser estafado con la compra de supuestas entradas para el partido de la final de la Copa del Rey que disputarán la Real Sociedad y el Atlético de Madrid el 18 de abril en Sevilla, ha informado este jueves la Guardia Civil.

Según ha indicado este cuerpo policial en las redes sociales, un vecino de Mataró (Barcelona), que cuenta con numerosos antecedentes por hechos similares, ha sido identificado como presunto culpable de la estafa y ha sido puesto a disposición judicial, al tiempo que se han aportado imágenes obtenidas a través de un cajero automático.

Los hechos fueron denunciados por un aficionado txuri urdin de Tolosa (Gipuzkoa) que fue víctima de una estafa de 200 euros, ha señalado la Guardia Civil, que ha precisado que el presunto delincuente facilitó para la transacción fraudulenta un número de teléfono móvil y una cuenta corriente que figuraban a su nombre.

Esta no es la primera estafa que se produce en la compra de entradas para el partido de la final de la Copa del Rey ya que, según indicó hace dos semanas la Guardia Civil, un donostiarra residente en Estados Unidos también denunció la pérdida de 3.000 euros.

La Ertzaintza ha alertado asimismo de estos timos y ha recomendado a los ciudadanos que confíen únicamente en los canales oficiales de venta de localidades.

Nico da la victoria al Atlético en el 'ensayo' de Copa ante la Real

Nico da la victoria al Atlético en el ‘ensayo’ de Copa ante la Real

Son caprichos del destino que quizás gusten a los cabalistas. Parece mentira que hace 72 horas se terminara por decidir la final de Copa y que este sábado los dos clasificados y los dos apeados se enfrenten entre sí en la siguiente jornada de liga. Y como si no se hubieran desfondado en unas semifinales intensas, el duelo en el Metropolitaon fue intenso y de poder a poder. Decidió quien tuvo más aire y ahí destacó Nico, que venía fresco tras una lesión, pero con más hambre que muchos titulares. Su doblete inclinó un duelo ante una Real muy recuperada. [Narración y estadísticas, 3-2]

Puede que fueran las 24 horas, o quizás la importancia de no perder el tren de la liga, por lo que pueda pasar en La Cartuja, pero el Atlético salió a morder a su rival. Quién sabe si estas heridas afecten el próximo 18 de abril. Conviene infligirlas para conseguir ventaja ese día ya desde el vestuario. Y no hay mayor asesino, en estos momentos, que el gigante noruego. Ni cinco minutos tardó en inaugurar el marcador. Honores a la estrategia del equipo técnico de Simeone. Saque de banda kilométrico de Giuliano, peinada y voleón a la escuadra.

Sorloth celebra el primer tanto del encuentro.

Sorloth celebra el primer tanto del encuentro.EFE

Pero esta Real no es la de Sergio Francisco. Este equipo al verse herido responde, no se tumba ni huye. Y puestos a mostrar ya las cartas, hagámoslo cuando tengamos ocasión. Los donostiarras, en una jugada trenzada entre Soler y Sucic se plantaron en el área de Oblak y allí fue el valencianista donde puso el zurdazo a la escuadra para enmudecer al Metropolitano. Armas en alto en esta precuela de la gran batalla y no habían pasado ni 10 minutos.

Extrañaría que la final se pareciera a este simulacro. Los equipos jugaron sin red, tocando el balón con valentía y alternando defensas en bloque bajo con posesiones largas. Da Mendoza eso al Atlético y si corrigiera igual en fase defensiva y limitara las pérdidas, sería un nombre muy interesante para ocupar unas de las plazas del medio del Atlético. Claro que con Koke a tu lado siempre se vive mejor. Lástima que justo antes del descanso, el joven se tuvo que retirar por un contrabalón con Barrenetxea.

Lo que pasa es que con el Tottenham en el horizonte, y con partidos cada 72 horas, si se cumplen, el equipo rojiblanco debe ir administrando jugadores y energías hasta una hipotética eliminación de Champions. Si llega. Ya dijo el propio capitán que así es imposible jugar al 100% todos los encuentros. Así, a la media hora de encuentro, los colchoneros bajaron una marcha. Salvo Giuliano, que por él no parecen pasar los esfuerzos, aunque a veces se confunda con ciertos piscinazos, que quizás colaran sin videoarbitraje.

Se vio un tanto desubicado a Lookman. No funciona tanto el nigeriano jugando por dentro y, aunque buscó la banda izquierda, no terminó de encontrar el espacio que halló en el duelo copero ante el Betis. En aquellos cuartos, el delantero parecía una ganga del mercado. Está claro que es un jugador especialmente peligroso al contragolpe y el Atlético, en casa, es un equipo con tintes de mandón.

Entraron varios tanques al campo por ambas escuadras tras el descanso. Griezmann y Julián por los rojiblancos y Guedes y Oyarzabal por los donostiarras. Era el momento de buscar al rival. Una Real sin miedo en el Metropolitano es un rasgo que le ha inculcado Matarazzo desde su llegada, un técnico que sólo ha perdido en el Bernabéu. Pero en el duelo empezaba a pesar el empuje del público y los rojiblancos comenzaron a inquietar y mucho a Remiro. Primero Sorloth y luego Nico tuvieron dos clarísimas para desnivelar, pero se fueron arriba.

Irrupción desde el banquillo

La siguiente no perdonó el argentino, pero no merece la pena mencionar el gol sino la asistencia de Griezmann, un taconazo que fue una obra de arte para dejar solo en área pequeña al extremo. Lo increíble es que no dio tiempo al Metropolitano a celebrar porque en la siguiente jugada Oyarzabal se sacó un obús para empatar de nuevo. Los viejos pilares que sujetan el castillo.

El empate no alteró el ánimo rojiblanco. Los chicos del Cholo martilleaban la portería de Remiro que respondía bien a los envites como un disparo de Hancko o una falta peligrosísima de Griezmann. Hasta que Nico mostró que está descansado y listo para reclamar un puesto en el once. El argentino completó su doblete con un cabezazo académido para tumbar a una Real muy combativa. Ahora llega el Tottenham... y el Getafe, vuelta en Londres, Madrid, Barça... En fin.

El miedo de Le Normand: suplente en el Atlético, un Pubill infranqueable y el Mundial en tres meses

El miedo de Le Normand: suplente en el Atlético, un Pubill infranqueable y el Mundial en tres meses

Era un jugador que se leía de corrido en las alineaciones de Diego Simeone. Vino para ocupar un puesto, el de central, que había ido perdiendo fuste con los años. Savic, un Witsel reconvertido, Hermoso, apuestas que no cuajaron, como Soyüncü, y otros que habían pasado, pero sin dejar la huella de Godín o Miranda. Entonces y por insistencia del técnico, el club se tira a por un central hispanofrancés que disputaba una Eurocopa que acabaría ganando con España.

Robin Le Normand llega al Atlético de Madrid el 27 de julio de 2024. El club paga 34,5 millones de euros más cinco en variables, un precio alto para un defensa, por un pilar de la Real Sociedad y también de la España de De la Fuente. Lo juega todo con el Cholo hasta que el 29 de septiembre un choque con Tchouaméni le abre la cabeza y tarda 67 días en volver a los terrenos de juego. Pero el jugador recupera su sitio y su estatus en el equipo. Es imprescindible y así se lo hace saber Simeone. "Es un defensa extraordinario", lanzó el técnico tras su ausencia por el traumatismo.

No parece que su situación cambiara con los fichajes de este verano. Pubill no contaba y Hancko alternaba la posición con Giménez y Ruggeri. Le Normand jugó de inicio los 10 primeros partidos de Liga, de los que sólo se perdió 13 minutos. Entonces llegó en Champions League el choque con Zorgane, jugador del Union Saint Gilloise, en el que se le produciría una hiperextensión de rodilla que le tendría más de un mes y cinco partidos fuera de las convocatorias. Pero a su vuelta, todo cambió.

Sin malas caras

Había tardado casi tres meses, pero cuando Simeone descubrió el rendimiento de Pubill y su sintonía con Hancko en el centro de la zaga se terminó el debate en el Atlético. "El trabajo acaba pagando", es una de las frases más repetidas por el Cholo y al defensa catalán se le devolvió con creces el tiempo de mili que pasó en detrimento de Le Normand, cuya presencia pasó a ser testimonial, especialmente en los grandes partidos.

De hecho, en la semifinal de Copa del Rey ante el FC Barcelona, el hispanofrancés sólo salió un minuto en los dos encuentros. "Él es muy humilde y de los que no se queja por salir poco", cuentan desde el club, que aseguran que su actitud no ha cambiado en los entrenamientos ni en la entidad. "Es un chico muy tranquilo", añaden sobre la personalidad de un futbolista que nunca pone malas caras, juegue o no juegue, a los compromisos que debe atender fuera del césped.

Cuestión técnica

Dicen en el vestuario que sus problemas por el traumatismo craneoencefálico o la hiperextensión de rodilla están olvidados. Ahora es una cuestión técnica la que hace que el Cholo no esté contando con él en los grandes duelos y sí lo haga en entreguerras donde, por desgracia, el equipo empató ante el Levante o perdió ante Betis y Rayo Vallecano.

En el entorno rojiblanco dicen que no le ven preocupado por el Mundial de este verano porque, como es un chico poco expresivo, es difícil saber lo que piensa cuando las cosas van bien y cuando van algo peor. Cuenta el hispanofrancés con la suerte de que su competencia para el puesto no está mucho mejor que él con un Vivian menos contundente, un Huijsen desinflado o un Laporte que ha vuelto hace poco a la titularidad. Sólo Cubarsí parece mantener un nivel seleccionable por Luis de la Fuente. Y Pubill, claro, que ya suena para la selección. Esta tarde ante su ex equipo, y como final de Copa anticipada, intentará redimirse.

Oyarzabal, de penalti, lleva a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey

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Tenía una espina clavada Mikel Oyarzabal. La Copa del Rey que, con un penalti al Athletic, le dio a la Real Sociedad en 2021, la levantó delante de una grada vacía por el Covid. Quería el capitán brindar a su afición la posibilidad de empujarles a ser campeones, de nuevo, ante el Atlético, como en 1987. Y lo logró, de nuevo, con un penalti que hizo imposible la remontada de un Athletic que la persiguió con más fe que acierto.[Narración y estadísticas: 1-0]

La Real no quería agarrarse a su renta, consciente de que este Athletic llegó a Anoeta más armado que hace tres semanas. Se lo recordó Berenguer cuando cruzó en exceso un testarazo en el primer minuto de un duelo que los rojiblancos trataron de acelerar desde el inicio, como si en el caos pudieran reinar. Sin embargo, la efervescencia de las carreras de Iñaki Williams les duró lo que tardaron en aparecer Guedes y Barrenetxea para, a calambrazos, instalar a los donostiarras en el área de Padilla. Tenían el control del juego y las ocasiones iban apareciendo.

De hecho, una mano magistral del guardameta desviando un saque de falta lateral que Carlos Soler había enroscado mantuvo el empate a cero en el marcador. La Real amenazaba hasta con las cabalgadas de Sergio Gómez, capaz de servir un centro raso al corazón del área que Aramburu no pudo cazar. La ocasión más clara llegó pasada la media hora de juego, cuando Oyarzabal, empeñado en enloquecer a los centrales rojiblancos con su movilidad, recuperó una pelota en el centro del campo y lanzó a Guedes a la carrera por el carril diestro para que pusiera un centro perfecto al punto de penalti que, inexplicablemente, Carlos Soler no pudo rematar.

El susto espabiló al Athletic, que creció sin poner en demasiados apuros al enmascarado Marrero, con problemas en un pómulo, pero a quien Matarazzo no quiso negarle la titularidad. Probó Berenguer con un remate blandito y Sancet con una volea mordida que no creó problemas. Faltaba contundencia, pero al descanso llegaron con vida porque Guedes, otra vez plantado ante Padilla, se resbaló y no pudo armar la pierna evitando que Yuri atajara el disparo. Nadie podía estar tranquilo en Anoeta porque el billete para la final de La Cartuja aún no tenía un nombre escrito.

El duelo tenía emoción por lo que había en juego, porque el fútbol era impreciso y las ocasiones escasas. El Athletic volvió del vestuario dispuesto a estirarse buscando el gol que necesitaba para igualar la eliminatoria. Dos recortes de Iñaki Williams ante Sergio Gómez fueron el primer aviso que Anoeta entendió: su equipo tenía que despertar y responder al dominio que empezaban a tener los leones.

Lo leyó Matarazzo, que mandó al campo la intensidad de Yangel Herrera y la electricidad de Pablo Marín. Antes, Jon Martín envió por encima del larguero un centro de Turrientes. El dominio que había tenido el Athletic se esfumó, aunque Guruzeta, en una contra, hizo esforzarse a los centrales donostiarras para evitar que se quedara mano a mano con Marrero.

Entre Oyarzabal y Guedes estiraron a la Real, que fue encadenando saques de esquina sin que sus ocasiones acabaran entre los tres palos. Los centros del portugués desde la línea de fondo no encontraban rematador y de los córners tampoco sacaban provecho. A Yangel Herrera también se le marchó su cabezazo por encima del larguero.

Incapaces de romper el cero en el marcador, en el minuto 70 el Athletic empezó a pensar en acelerar o se quedaría sin tiempo y la Real en sacar el pie que tenía en la final. Un chut de Berenguer, solo en el área, demasiado cruzado, fue otro aldabonazo: las piernas quizá no daban para atacar y defender. Había que elegir.

Por si tenían dudas, una carrera de Iñaki Williams para acabar forzando un córner les recordó lo que quedaba por correr. Ya no le quedaba gasolina a Guedes, por eso Matarazzo buscó a Óskarsson para volver a amenazar. Antes de que comprobar si los planes iban a salirle bien, la Real se encontró con un penalti.

El VAR avisó a Soto Grado de un agarrón de Ruiz de Galarreta a Yangel Herrera en un saque de esquina y Oyarzabal, especialista sin piedad, marcó para llevar a la Real a la final. La casi imposible reacción del Athletic la cortó de cuajo Marrero, que salvó a bocajarro un remate de Vesga, y la pudo enterrar Óskarsson con un cabezazo que se estrelló en el larguero cuando Anoeta ya celebraba que estarán en La Cartuja.

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Cuando en el verano de 2017 apareció en Valencia Gonçalo Guedes (Benavente, 1996) causó asombro. El portugués, rápido y habilidoso, era un puñal que había prestado el PSG a su amigo Peter Lim, que acabaría fichándolo por 40 millones. Desde que el Valencia lo vendió en el verano de 2022, el luso no había encontrado su lugar en el mundo...hasta que llegó a San Sebastián para convertirse en un futbolista diferencial que, a fuerza de goles y, sobre todo, asistencias, quiere llevar a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey. De eso sabe, porque ha jugado dos con el Valencia. La primera, se la ganó al Barça de Messi en 2019; la segunda, se le escapó por penaltis ante el Betis en La Cartuja en 2022.

Guedes es feliz en Anoeta y su sonrisa ha vuelto a aflorar tras años crudos en Wolverhampton y lesiones en el Benfica. Ni siquiera su paso por el Villarreal compensó. Es ahora, en San Sebastián y especialmente en este 2026 y de la mano de Matarazzo, cuando se ha convertido en el motor ofensivo del equipo. Erik Bretos, el cerebro gris en la dirección deportiva, confió en él y lo firmó por cuatro millones que han resultado ser una ganga.

Ha entrado en todas las convocatorias, también con Sergio Francisco en el inicio de la temporada, y es el único futbolista de campo que ha jugado minutos en todas las jornadas de Liga. La clave: su don para acelerar partidos, incansable en el uno contra uno, con un disparo potente y su capacidad de asociarse en ataque. Se entiende de maravilla con Oyarzabal, con quien reconoce tener «una conexión especial» en el campo y en el vestuario, donde hay complicidad con Remiro y Aritz Elustondo, además de con Carlos Soler, viejo amigo.

Influencia en todo el ataque

Desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo, Guedes se ha desatado. Tanto que lidera la tabla de asistentes y persigue a Oyarzabal en la de goleadores, aunque el capitán le lleva cuatro de ventaja. En Liga suma seis tantos y cuatro asistencias, una cifra aún lejos de los 11 que logró como valencianista en la temporada 21/22, su mejor año en España. Sin embargo, la sensación que dejó en el mes de enero es que ese registro no es inalcanzable. Marcó tres goles y dio tres asistencias, por lo que lleva siete en total en ambas estadísticas.

Además, cuando la Copa exigió, él se agigantó con goles y acrecentó su influencia en todo el ataque. Fue decisivo ante el Eldense, con una conducción para filtrar un pase de gol a Pablo Marín en el añadido que deshizo el empate y clasificó a los donostiarras. Ante el Alavés, en cuartos, asistió a Oyarzabal en el primer gol y marcó el segundo de la Real para empezar a hilvanar la remontada que necesitaban, y que acabaron logrando. En el partido de ida en San Mamés, fue una pesadilla para la defensa rojiblanca y colaboró en el gol de Beñat Turrientes que da ventaja a los txuri-urdin en la eliminatoria.

El portugués vuelve a ser un jugador decisivo para el duelo de vuelta en Anoeta -más con la ausencia por lesión de Kubo- y, además, ha demostrado que la Copa es una competición que le motiva. De hecho, es el único futbolista de la plantilla de Matarazzo que ha jugado dos finales. Una disputaron Carlos Soler y quienes se proclamaron campeones en 2020, a puerta cerrada en La Cartuja: Oyarzabal, Remiro, Zubeldia, Elustondo y Ander Barrenetxea.

No mira otro horizonte Guedes que no sea esa final y acercar a la Real de nuevo a Europa, pero no se olvida de la selección portuguesa y el Mundial, por difícil que sea. No lo convocan desde junio de 2022 y, por tanto, nunca ha ido con Roberto Martínez, aunque no pierde la esperanza.