El mejor show de esta Liga

El mejor show de esta Liga

Nadie puede ya dudar del liderazgo del Real Madrid en esta Liga. Juega con brillantez, con una superioridad escandalosa y, además, en los tres partidos en casa con Juve, Barça y Valencia realizó exhibiciones. El mejor show de esta Liga.

Hace ya años que el Real Madrid no se exhibía con una exhuberancia tan increíble. Con una superioridad que casi dejaba el papel del Valencia en grotesco. Un club que con Peter Lim o sin él, es un equipo que se va hacia al fondo del mar de la segunda división sin remisión.

El Madrid de la presión juega de maravilla con jugadores al espacio. Qué pena que el segundo tiempo fuera un poco bodrio, porque los blancos jugaban a la mitad de la velocidad. Lo mejor fue sin duda el soberbio gol de Carreras, que recordaba de algunn forma, aunque sea en minúscula, al gran Roberto Carlos.

Por fin parece que Xabi Alonso es el entrenador que puede devolver al Real Madrid a la autopista de los éxitos. Domina los partidos con una frescura insultante y ha recuperado a Bellingham de manera espectacular .

El inglés ya puede ser ya la segunda gran estrella del equipo blanco tras el demonio Mbappé. Desde luego, Vinicius, no. Cada día las células grises del brasileño le funcionan peor. No hizo nada o casi nada brillante en el primer tiempo. Y encima tiene la impertinencia y la desfachatez de quitarle un penalti a la cuenta de récord de Mbappé.

En este caso, el gran culpable es Alonso. Todavía le tiene miedo a Vini. Si se dieron cuenta lo mandó al banquillo junto a Mbappé, como si lo comparara con el francés por calidad cuando ya no es ni la cuarta parte de lo que fue. Jamás debió permitir que Vini tirara el penalti, cuando es el especialista más mediocre de los que conocemos. No mete uno. Imagínense que el resultado estuviera apretado y esta lumbrera se carga el partido.

La cúpula de la Casa Blanca tiene mucha culpa de que Vinicius trate de hacer lo que le dé la gana. Que el Madrid hiciera el ridículo y que no fuera a recoger el "balón de playa" de Vini, fue un ridículo mundial. Es el nudo gordiano de lo que ocurre en la actualidad. Y encima se aprovecha de la generosidad de Mbappé. Me parece un crímen futbolístico.

También tengo la impresión de que alguien da dinero para que juegue Mastantuono. Un petardo, cojo de la pierna derecha y que es incapaz de hacer algo relevante. No hubo más que fijarse en que en tan solo una jugada de Endrick le dejaba en ridículo al argentino. Y Brahim en la grada. Son imposiciones a Xabi Alonso, de las que no parece evadirse.

Ahora los shows se deben ver lejos del Bernabeu. Para empezar, el Liverpool, un equipo en crisis que el Madrid puede agravar.

Vinicius se redime hasta con un error: del penalti cedido por Mbappé al choque de manos con Xabi Alonso camino del banquillo

Actualizado Sábado, 1 noviembre 2025 - 23:18

Vinicius se redimió de sus pecados en el vestuario y obtuvo el perdón de Xabi Alonso que, benevolente, le dio la titularidad ante el Valencia, una apuesta para el lucimiento. Lo hizo a medias, pero fue suficiente. Ni siquiera le penalizó fallar un penalti. El Bernabéu, lejos de reproches, también optó por hacer borrón y cuenta nueva.

El brasileño tenía entre ceja y ceja que sus disculpas, públicas y polémicas sobre el papel, privadas en la caseta, pero que debían encarnarse en una celebración. Por eso buscó con ahínco la portería de una de sus víctimas favoritas. En los últimos cuatro años, Vinicius siempre le ha marcado al Valencia en el Bernabéu al menos un gol. Incluso el pasado año, cuando marcó el 1-1 y después estrelló un penalti en Mamardashvili. En total son seis, ante este Valencia empequeñecido y desnortado, parecía fácil que la cifra engordara cuando entre Mbappé y Güler lo inclinaron de manera irreversible antes del descanso.

Para entonces, Vinicius ya podía tener cumplido su objetivo. En el minuto 41, Busquets Ferrer pitó el segundo penalti de la noche en contra del Valencia. El primero fue por una mano de Tárrega —más discutible que el agarrón de Diego López a Mbappé en la misma jugada—; este, por el atropello de Thierry a Carreras. Con el Bota de Oro con dos goles en el zurrón, le cedió el lanzamiento a Vini para permitirle escenificar su arrepentimiento. No ocurrió. El brasileño encaró con serenidad a Agirrezabala pero el meta vasco adivinó y escupió el tiro.

Xabi Alonso, expectante en el banquillo, solo pudo cabecear lamentándose. Porque no hubiera cerrado el partido para poner ya la mente en Liverpool y porque ese gol podía poner el mejor cerrojo posible a la polémica. Lo primero lo arregló Jude Bellingham enseguida con su tercer gol en los últimos tres duelos, lo que significa que el inglés, superada la lesión del hombro, ha vuelto.

En el descanso, para la visita a Anfield guardó a Güler, brillante en su asociación con Mbappé, y a Tchouaméni, pero Vini iba a tener más minutos para buscar su gol. Minutos y ocasiones, porque el Valencia era un rival grogui, incapaz de aguantar la pelota y menos aún de hilvanar alguna jugada que inquietara a los blancos. Solo era capaz de perseguir sombras intentando que la humillación no fuera mucho mayor del 3-0. Parecía un milagro que el marcador acabara con esa diferencia.

Por eso el Bernabéu se levantó cuando Vini arrancó por la banda en el minuto 61 y asistió a Mbappé, sin que el francés armara un tiro que complicara a Agirrezabala. Hasta ahí llegó su peligro. Le puso Corberán a Cömert como nueva pareja de baile solo para frenarle y, aún así, esperó Xabi Alonso hasta el minuto 79 para sacarlo del partido.

Lo hizo bajo los aplausos de la grada, dándole la mano a Rodrygo y Hendrick y chocándole al entrenador. Como si nada hubiera ocurrido hace una semana. Gestos contenidos que repitió con todo el banquillo.

Todo está olvidado. "A mí Vini no me tiene que pedir perdón. Le adoro, es un compañero ejemplar", reconoció Carreras, que marcó el cuarto gol con un increíble zurdazo.

Vini había aprendido la lección y así se lo reconoció todo el Bernabéu, que se guardó energía para despedir con una ovación a Mbappé. Nunca Xabi lo había sacado de un partido antes del minuto 80, pero ya había hecho todo el trabajo. 44 goles en 45 partidos, ocho jornadas consecutivas marcando y un partido tan cómodo que merecía la pena guardar energías.

El Madrid golea al Valencia, suma seis triunfos seguidos y zanja el ruido con Vinicius antes de Anfield

El Madrid golea al Valencia, suma seis triunfos seguidos y zanja el ruido con Vinicius antes de Anfield

Seis victorias seguidas después de la derrota del Metropolitano hablan a la perfección de cómo el molde de Alonso comieza a cuajar en el césped del Bernabéu. Ante el Valencia y otra vez con Mbappé como estrella anotando un doblete, acompañado de los golazos de Bellingham y Carreras, el conjunto blanco sumó el décimo triunfo en Liga en 11 encuentros, el 13º si contamos los tres de Champions. Unos datos que asustan camino de Anfield y que zanjan el ruido de la polémica con Vinicius. [Narración y estadísticas (4-0)]

Xabi Alonso anunció el viernes que no habría «ninguna represalia» hacia el brasileño por su reacción al cambio del clásico y lo cumplió. El delantero fue titular, recibió el cariño de la grada, como su entrenador, fue parte del triunfo de su equipo ante el Valencia y terminó sustituido en el minuto 79 justo a la vez que Mbappé. Decisión inteligente de Alonso y choque de manos entre ambos en el área técnica. «Asunto zanjado», como advirtió en la previa, y a mirar hacia otro lado hasta que el foco mediático apriete de nuevo.

Sobre el césped, el Madrid de Xabi clavó una tabla más en la vía que quiere construir para que su tren llegue a estaciones más lejanas que el curso pasado. Fue intenso en la presión, vertical hacia la portería rival y fino en la definición. Todo, claro, ante un Valencia inerte, hundido anímica y futbolísticamente, incapaz de respirar con balón y distraído en las acciones defensivas. Un cúmulo de situaciones que dejaron el corto 3-0 del descanso. Pudo ser peor.

A la espalda de los mediocentros

Con Güler y Bellingham sueltos por delante de Tchouaméni, Mbappé moviéndose con libertad y Mastantuono y Vinicius muy abiertos en las bandas, el Madrid se impuso con lógica en los espacios, aprovechó la debilidad valenciana en la espalda de los mediocentros y llegó con facilidad al área de Agirrezabala.

En los primeros 15 minutos, Mbappé, Bellingham y Vinicius probaron al portero y el Valencia apenas pasó del medio del campo, aguantando el empate hasta que una mano de Tárrega en un córner, revisada por Busquets Ferrer en la pantalla del VAR, permitió a Mbappé abrir el marcador desde el punto de penalti. El galo, que había fallado ante el Barça, repitió el lado del clásico pero definió abajo, superando la estirada del guardameta.

El tanto hundió todavía más el duelo hacia las redes de los de Corberán y el Madrid disfrutó. Movió rápido la pelota, se asoció, intercambió posiciones y estuvo muy intenso en la defensa tras pérdida. En el 30, uno de esos movimientos lo aprovechó Güler para situarse sin marca en la frontal del área. Lo vio Bellingham al hueco, el turco tuvo pausa, vio a Mbappé en el área y le puso un balón medido para que el francés rematara cómodo el 2-0.

Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.

Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.EFE

Al Valencia le temblaban las piernas fruto de una delicada situación en la tabla, con nueve puntos en diez encuentros. Los pases no eran finos y llegaban tarde a muchos duelos. Como Thierry, que hizo penalti sobre Carreras en el 41. Un penalti de falta de concentración y de olvido del contexto. A pesar del error del lateral, Vinicius, obsequiado por Mbappé con el lanzamiento, envió el balón al cuerpo de Agirrezabala.

Se mantuvo el 2-0, pero sólo por un minuto, porque Bellingham se sumó a la fiesta con un disparo potente desde la frontal que sorprendió al portero y se coló por el lateral interno de la red. El inglés, en el tercer encuentro consecutivo marcando, mostró de nuevo que parece haber recuperado la chispa.

El gol, más allá del tópico, fue psicológico para todos. Alonso retiró del campo a Tchouaméni, con amarilla, y a Güler, con molestias en un tobillo, y dio entrada a Ceballos y Camavinga. El cambio llamaba a un fútbol de más control y así fue. Los blancos durmieron el duelo y las sustituciones del Valencia tampoco abrieron demasiado el partido. Al revés. El cuadro de Corberán firmó los tres de desventaja y quiso resguardarse para intentar algún contragolpe imposible que, claro, no sucedió.

Primer gol de un español

El partido se aceleró cuando quiso Vinicius, que protagonizó los mejores momentos de la segunda parte hasta que Xabi decidió enviarle al banquillo en el 79. Antes, había corrido por banda para asistir a Mbappé y a Bellingham, pero se encontraron con el portero.

A partir de los cambios de los dos delanteros, el Madrid y la noche vivieron en los pies de Rodrygo y Endrick, haciendo el joven brasileño su debut esta temporada entre rumores de una posible cesión en enero. Provocó una amarilla, fue intenso en los duelos y vio desde el área el golazo de Carreras por la escuadra desde el pico izquierdo del rectángulo. El primer gol de un español en el Madrid este año, que consolidó las sensaciones de un partido roto.

El Madrid aterrizará en Anfield con seis triunfos seguidos y con la moral en el cielo, consciente de que llega a una plaza que el curso pasado cimentó su techo definitivo en Europa. Eran otros tiempos. Otro entrenador y otro Madrid.

Un Valencia azotado por su enésima crisis sueña con otra gesta en el Bernabéu

Actualizado Viernes, 31 octubre 2025 - 22:05

El Valencia siempre ha sido mal enemigo para el Real Madrid, con partidos cargados de electricidad y polémica aunque los puntos se quedaran en el Bernabéu. Ahora, ni las sensaciones son esas. En abril, un cabezazo de Hugo Duro en el añadido, y un penalti fallado por Vinicius, hicieron que los valencianistas volvieran a ganar después de 17 años. Casi nadie cree en que la proeza se repita.

Este partido es el peor para la crisis que vive el equipo de Calos Corberán. No consigue el entrenador que rescató al equipo casi del descenso que este funcione. Dos puntos en cinco partidos y un juego que ha provocado la bronca de Mestalla. Con siete puntos, otra vez está en la cola de una clasificación muy apretada, se ha de reconocer, pero sin transmitir sensaciones de mejora. El equipo se ha acostumbrado a vivir sobre ese alambre por el que transita desde hace tres años. De hecho, de todos los que merodean por la zona de peligro, es el que más jornadas lleva con la luz roja: 27 en los tres últimos cursos.

«En el fútbol los resultados condicionan muchísimo las sensaciones y los análisis. La línea entre un resultado positivo y negativo es muy fina; sin embargo, las consecuencias a nivel de sensaciones, análisis e interpretaciones son muy dispares», argumenta Corberán, el artífice del milagro que parece haber perdido su don. El Valencia no sólo no gana, sino que su juego es pobre y los jugadores son un manojo de nervios. Eso, ante el Barça, le costó recibir un escandaloso 6-0 en el Johan Cruyff. Ante un Madrid con Kylian Mbappé afilado aún podría ser peor.

Un Madrid "más redondo"

Para el entrenador, la mano de Xabi Alonso se traduce en un equipo «más redondo» que aprovecha «la verticalidad, pero da pausa al juego y ataca más y mejor». «El hecho de que el Madrid use más pases antes de finalizar las acciones hace mas difícil que le puedas sacar contraataques», analizó el valenciano.

En sus 90 visitas a Chamartín, el conjunto che apenas pudo rascar 10 victorias y 14 empates, sin encadenar nunca dos triunfos consecutivos. Tras este duro compromiso completará el mes de noviembre con dos partidos en Mestalla: el domingo 9 ante el Betis (18:30 horas) y el viernes 21, después del parón de selecciones, frente al Levante.

Con esta acumulación de esfuerzos, el partido de esta noche representa un reto mayúsculo, porque el Valencia ni ha conseguido solidez defensiva ni fluidez en ataque . No arranca en colectivo que, con la marcha de futbolistas como Giorgi Mamardashvili, Ezequiel Mosquera, Enzo Barrenechea o Umar Sadiq tiene menos pólvora para resistir en el Bernabéu.

Un Atlético de 'sofá y manta': en noviembre viajará 50 kilómetros frente a los 11.750 del Real Madrid o los 7.902 del Barça

Un Atlético de ‘sofá y manta’: en noviembre viajará 50 kilómetros frente a los 11.750 del Real Madrid o los 7.902 del Barça

Entre el Metropolitano y el Coliseum hay 23,3 kilómetros por carretera, ida y vuelta, 46,6. Esa es la distancia que el Atlético de Madrid tendrá que recorrer durante el mes de noviembre. El Getafe es el único partido fuera de los rojiblancos de los próximos seis encuentros, cuatro de liga y dos de Champions League. Lo que significa que el club colchonero no tiene que salir de la Comunidad de Madrid durante un mes de competición. "Al final todo se compensa", responden fuentes del Atlético, que tienen un mes de diciembre más movido.

El vecino, por contra, tendrá que desplazarse 5.875 kilómetros durante el mismo periodo, 11.750 si es ida y vuelta, y el FC Barcelona recorrerá 3.951 kilómetros de ida y 7.902 si contamos también el retorno. Si el Atlético jugará ante el Sevilla, Levante y Oviedo en casa en Liga, hará lo propio en Champions ante el Unión Saint Gilloise y el Inter de Milán. El Barça se enfrentará en casa a Elche, Athletic y Alavés en Liga y fuera en competición doméstica lo hará con el Celta y en Europa ante Chelsea y Brujas. "Lógicamente es mucho mejor no salir de Madrid, pero luego en diciembre también tenemos varios partidos seguidos fuera" recuerdan desde el entorno rojiblanco.

Pero el Madrid tiene la situación contraria a los colchoneros. Todos los partidos de noviembre de los blancos son fuera de casa menos el encuentro contra el Valencia del día 1. Así, el equipo de Xabi Alonso se desplazará a Vallecas, el único que se juega dentro de la Comunidad, a Elche y a Girona en Liga. En Champions viajará a Liverpool y a Atenas.

Lógicamente, también hay que mencionar que muchos futbolistas de los tres grandes del fútbol español tendrán parón internacional entre el 10 y el 21 de noviembre. El Atlético, que cuenta con media selección argentina, perderá a muchos de sus internacionales para el duelo amistoso ante Angola en el país africano del día 14. Por contra, los internacionales españoles viajarán a Georgia el 15 y recibirán a Turquía en La Cartuja el 18. Habrá que ver cuántos aporta el FC Barcelona a esos encuentros, aunque muchos de sus internacionales están lesionados o tocados. El Madrid también sufre un gran éxodo en estos paréntesis.

El Cholo siempre se ha mantenido muy crítico con respecto al calendario que hoy favorece al Atlético de Madrid. El argentino ha llegado a comentar en varias ocasiones que durante el año se intenta "descansar más que entrenar" ya que al estar en tres competiciones es complicado realizar entrenamientos demasiado específicos tácticamente. Aunque el pasado domingo, en la sesión abierta al público, se pudo ver cómo los que fueron titulares ante el Betis realizaron una labor específica de mejora de la presión y basculación de una banda a otra. Eso sí, apenas 15 minutos.

No obstante, desde el club aseguran que, pese a reducirse los viajes, no da tiempo a hacer más entrenamientos específicos. "Lo fundamental es que el jugador tiene más descanso, en eso sí que se le saca partido", apuntan fuentes del vestuario. Los futbolistas están encantados con este mes y lo agradecen especialmente cuando vienen de una temporada en la que tuvieron que desplazarse a Estados Unidos por el Mundial de Clubes.

Menos fatiga muscular

Los expertos en la salud física de los jugadores son contundentes. "Es lo mejor que les puede pasar", explica Alejandro Lanchas, ex fisioterapeuta del Leganés y director del centro 180º. Para el especialista jugar en casa "elimina el estrés del viaje y reduce la fatiga a nivel muscular" lo que, lógicamente, beneficia a la hora de prevenir lesiones en los jugadores. Recuerda que vuelos de más de dos horas producen "acortamiento de las cadenas musculares" que pueden afectar a nivel deportivo. "Ya no es sólo el estrés del viaje a nivel físico, salir de tu casa y separarte de tu familia afecta a nivel emocional", añade el fisioterapeuta.

Encima, el Atlético afronta este mes con la enfermería casi vacía. Tras el susto dado por Pablo Barrios en el partido ante el Betis, parece que el internacional español no podrá estar ante el Sevilla en el encuentro de esta tarde en el Metropolitano, pero quizás llegue para el duelo de Champions ante el Union Saint Gilloise. Es el único lesionado de Simeone para este mes de "sofá y manta" en casa. Para noviembre ni le hace falta al Atlético haber roto el maleficio de sus duelos a domicilio ante el Betis. Sólo tendrán que afrontar lejos del Metropolitano el partido ante el Getafe, un duelo, por cierto, en el que se despidieron prácticamente de la lucha por LaLiga la temporada pasada.

Mbappé recibe la Bota de Oro: "Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian"

Mbappé recibe la Bota de Oro: “Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian”

Actualizado Viernes, 31 octubre 2025 - 17:41

Kylian Mbappé recibió este viernes la Bota de Oro 2024-2025 durante un acto que tuvo lugar en el palco de honor del estadio Santiago Bernabéu. El internacional francés conquista por primera vez este galardón, que reconoce al máximo goleador europeo de cada temporada, gracias a los 31 tantos logrados el pasado curso.

"Es un momento muy importante para mí. Ganar por primera vez este premio significa mucho como delantero. Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian y ayudar al equipo a ganar todo lo que se pueda. Tenemos un grupo increíble", manifestó después de recibir el premio, insistiendo en el trabajo colectivo: "Sin los jugadores de alto nivel que tengo a mi lado sería imposible conseguir un trofeo como este".

El acto contó con la participación del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y con la presencia de Xabi Alonso, y la plantilla al completo. Por parte de Unidad Editorial, asistieron el director de MARCA y vicepresidente de la European Sports Media, Juan Ignacio Gallardo; el presidente de Unidad Editorial, Marco Pompignoli; la directora general y consejera, Laura Múgica, y la directora de Negocio del diario, Gema Monjas.

Los valores

"Este premio es fruto de tu trabajo, tu compromiso y tu pasión por el fútbol y estoy muy orgulloso de contar en nuestro equipo con un jugador como tú, que representas a la perfección los valores de este club", expresó el máximo mandatario del Real Madrid dirigiéndose al galardonado.

Gallardo se dirigió a Mbappé con palabras laudatorias: "Es un inmenso honor entregarte este trofeo. Aquí no hay votaciones ni debates. Lo has ganado con total merecimiento, con tu talento descomunal, tu dominio total del área, tu velocidad, tu fuerza, tu destreza, tu puntería y tu extraordinaria facilidad para hacer goles".

Los 31 goles anotados por Mbappé en 34 partidos en LaLiga 2024-2025 le colocaron en la clasificación final por delante de Viktor Gyokeres (Sporting de Portugal) y Mohamed Salah (Liverpool). La Bota de Oro se suma así al Trofeo Pichichi, también concedido por MARCA, que el internacional conquistó en su estreno en el fútbol español con esta cifra, que se elevó a una más amplia, hasta las 44 dianas, teniendo en cuenta todas las competiciones.

Con este trofeo, Mbappé entra a formar parte de una exclusiva lista en la que figuran los grandes artilleros que han jugado en Europa desde finales de los años 60. El primer ganador fue el portugués Eusebio, leyenda del Benfica, al que siguieron otros ilustres futbolistas como Gerd Müller, Ian Rush, Marco van Basten, Hugo Sánchez, Ronaldo Nazario, Thierry Henry, Francesco Totti, Leo Messi o Cristiano Ronaldo.

La Bota de Oro es un galardón que reconoce al máximo goleador europeo de cada temporada y que fue creado en 1968 por la European Sports Media (ESM), la asociación de medios deportivos formada por las principales cabeceras a nivel mundial, entre ellas MARCA, La Gazzetta dello Sport, A Bola y Frankfurter Allgemeine.

Fallece un aficionado israelí tras sufrir un paro cardíaco en el Bernabéu durante el clásico entre el Madrid y el Barcelona

Fallece un aficionado israelí tras sufrir un paro cardíaco en el Bernabéu durante el clásico entre el Madrid y el Barcelona

El clásico entre el Real Madrid y el Barcelona del pasado domingo vivió una tragedia en la grada de Santiago Bernabéu. Igal Brodkin, un aficionado israelí del conjunto blanco, falleció en el Hospital de La Paz después de sufrir un paro cardíaco en la segunda parte del encuentro.

Justo después del penalti fallado por Kylian Mbappé, sucedido en el minuto 52, un sector de la grada comenzó a pitar con fuerza e insistencia para llamar la atención de César Soto Grado, colegiado del encuentro. Los servicios sanitarios del Bernabéu acudieron a la fila donde estaba el aficionado y le realizaron diferentes tratamientos de auxilio, todo mientras el partido, incomprensiblemente, seguía en juego.

Los abucheos continuaron durante varios minutos hasta que Thibaut Courtois, cuya portería estaba cerca de ese sector, situado entre el Lateral Oeste y el Fondo Sur, se acercó a Soto Grado aprovechando una pausa y le advirtió sobre el problema. Los servicios médicos se llevaron en camilla al hombre y el encuentro siguió con aparente normalidad.

Finalmente, se ha sabido que Brodkin fue trasladado al Hospital de La Paz y terminó falleciendo a causa del paro cardíaco. "Mi padre ha sido un fanático del Real Madrid desde 2009. Transfirió su amor por el club a cada uno de nosotros, toda nuestra familia somos madridistas apasionados. Cada día llevo conmigo un tatuaje del club en mi cuerpo como símbolo de nuestro profundo vínculo y admiración como familia al equipo", escribió Sean, uno de sus hijos, en las redes sociales de la 'Peña Madridista Israel'.

"A lo largo de los años, mi padre cumplió un sueño, se llevó a cada uno de sus hijos, incluyendo a mi madre varias veces, a Madrid para ver jugar al Real Madrid. Esos viajes y experiencias estuvieron entre los momentos más felices de su vida. Lamentablemente, durante uno de estos partidos, inmediatamente después de fallar el penalti de Kylian Mbappé, tuvo un paro cardíaco repentino dentro del estadio. A pesar de los esfuerzos inmediatos de reanimación, no pudo ser revivido. Para nuestra familia, el Real Madrid no fue solo un equipo, sino un vínculo compartido, una pasión de toda la vida que nos unió. El Real Madrid fue, y siempre seguirá siendo, parte de quién fue mi padre y quiénes somos", escribió.

Xabi Alonso perdona a Vinicius: "Tuvimos una reunión todos, Vini estuvo impecable y yo quedé satisfecho. Ninguna represalia"

Xabi Alonso perdona a Vinicius: “Tuvimos una reunión todos, Vini estuvo impecable y yo quedé satisfecho. Ninguna represalia”

La rueda de prensa más esperada del año en el Real Madrid llegó a las 9:45 de la mañana. Pronto, y antes del entrenamiento del viernes, algo inusual y provocado por la entrega de la Bota de Oro a Kylian Mbappé a mediodía, Xabi Alonso apareció en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Valdebebas con el nombre de Vinicius Júnior en el aire. La reacción del brasileño al ser cambiado en el clásico y su posterior comunicado en redes sociales, donde mencionó a "mis compañeros, a mi club y a mi presidente", sin concretar en el técnico, ha sido la gran polémica de la semana. Ante eso, seis preguntas sobre el delantero.

"El miércoles, después de los dos días de descanso, tuvimos una reunión todos y Vini estuvo muy bien, impecable. Habló desde el corazón y con sinceridad y quedé satisfecho. Desde ese momento, para mí el asunto quedó zanjado", explicó Alonso, que rechazó cualquier castigo al delantero. "No no, el tema está zanjado. Mañana tenemos el partido, que es lo importante. Ninguna represalia", dijo.

Alonso decidió sustituirle en el minuto 72 del clásico contra el Barça y el brasileño, un volcán en constante actividad, erupcionó en el centro del Bernabéu. "¿Yo? ¿Yo? ¡Míster! ¡Míster!", gritó desde el círculo central. Caminó realizando aspavientos hasta el área técnica, chocó la mano con Rodrygo y pasó, también gritando, al lado de Alonso. "¡Siempre yo! ¡Siempre yo! ¡Yo me voy del equipo! !Mejor me voy!", repitió, sin saludar a Alonso, que le decía, casi sin mirarle: «Venga Vini, hostias". El brasileño se fue a vestuarios y después volvió.

Esa situación generó un debate interno en el club. En las altas esferas del club se entendió el enfado del brasileño desde la "pasión" y se dejó la gestión en manos de Alonso. Vinicius se fue de viaje a Mónaco con Militao y las parejas de ambos y al volver realizó un comunicado pidiendo perdón a todos menos a su entrenador, al que obvió, algo a lo que Xabi ha quitado hierro.

"Para mí fue un comunicado muy valioso y positivo. Vini habló desde el corazón sobre lo que significa este club para él. Para mí lo más importante es lo que dijo a sus compañeros. Desde el miércoles se cerró el tema y estamos pensando en lo que viene", insistió el técnico, cuestionado en seis ocasiones sobre el futbolista. "Ya he dicho que fue positivo y quedé satisfecho", respondió en la siguiente pregunta. "Desde el miércoles se cerró, ayer entrenamos bien y a Vini le veo bien. Todos estamos en el mismo barco, remando en la misma dirección", repitió.

En la cuarta pregunta avisó a los periodistas. "Lleváis cuatro preguntas sobre Vinicius y ya he dado suficientes explicaciones. El tema quedó muy bien cerrado, hablamos positivamente y el foco está en el campo. Venimos de una buena semana y queremos afrontar la siguiente. Os entiendo, pero entendedme también", pidió a los medios.

Aún así, hubo dos más. Una sobre su renovación, cuestión directa que no quiso valorar, y otra sobre su forma de llevar el vestuario. "Yo lo hago siendo yo mismo. Lo más importante es ser auténtico y tener una relación directa y sincera, sabiendo el rol de cada uno y siempre pensando en lo mejor para el equipo. Tener una relación, pero siempre desde el respeto y la exigencia, y sabiendo que no todos son iguales. Hay que tener una inteligencia emocional para adaptarte a ellos", reflexionó.

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Actualizado Jueves, 30 octubre 2025 - 18:03

La enfermería está siendo toda una pesadilla para el Barcelona en este arranque de temporada. Por mucho que el pasado 18 de octubre Hansi Flick lograra recuperar a dos piezas tan importantes como Lamine Yamal y Fermín, con rendimiento por ahora dispar, después de que ambos se vieran obligados a parar por sendas lesiones, un nombre de peso ha vuelto a engrosar sus filas: el de Pedri.

El centrocampista, imprescindible en los esquemas del germano (por eso prácticamente no ha tenido descanso en lo que llevamos de curso) tendrá que estar en el dique seco por lo menos un mínimo de entre tres y cuatro semanas.

El último clásico le salió muy caro al canario. Además de ver dos tarjetas amarillas, que le costaron la consiguiente expulsión y que ya le impedían estar sobre el césped este domingo ante el Elche en Montjuïc, se marchó con unos problemas musculares cuyo diagnóstico ha sido todo un jarro de agua fría: una rotura del bíceps femoral distal de la pierna izquierda que le obligará a perderse, por lo menos, hasta el próximo parón por las selecciones.

Así, el jugador, además del duelo contra el Elche para el que ya estaba descartado, se perderá al menos los partidos frente al Brujas, en la Champions, y el Celta, en la Liga. Si se cumplen las peores previsiones y su ausencia se prolonga hasta finales de noviembre, en este caso también sería baja contra el Chelsea, el Athletic y el Alavés en el torneo de la regularidad. E incluso podría llegar muy justo para medirse con el Atlético de Madrid el próximo 2 de diciembre, en jornada adelantada por la disputa de la Supercopa de España que se celebrará entre el 7 y el 11 de enero en Yeda.

Un futbolista capital

Pedri es desde hace tiempo un jugador capital en el equipo de Flick, no solo por su capacidad de generar juego sino también por su eficacia a la hora de ejecutar la presión y recuperar balones. Dos de los goles del Barcelona en los dos últimos partidos, ante Olympiacos, en la Liga de Campeones, y frente al Real Madrid, nacieron de un robo suyo en las cercanías del área. Su crecimiento ha sido exponencial desde la llegada del entrenador alemán.

Con el canario, ahora mismo la enfermería del Barça cuenta con un total de ocho inquilinos. Marc-André ter Stegen fue de los primeros en caer en ella. El capitán azulgrana, tras un rifirrafe con el club, decidido a buscarle una salida el pasado verano, se operó de una lesión en la espalda y actualmente ni siquiera tiene ficha, dado que se consideró que su lesión era de larga duración.

Gavi, por su parte, tuvo que someterse a una artroscopia en su rodilla derecha, la misma que lo tuvo de baja casi un año tras romperse el ligamento cruzado anterior con la selección española en 2023, por problemas con el menisco interno y su reaparición está prevista para finales de febrero de 2026.

Andreas Christensen, por otro lado, está de baja indefinida por problemas musculares, mientras que Joan García, que tuvo que ser intervenido también por una rotura de menisco, en este caso el interno de su rodilla izquierda, podría reaparecer después del próximo parón por los compromisos de los diferentes combinados nacionales. La recuperación del portero sería bastante más rápida que la de Gavi debido a que en el caso del sevillano se optó por suturar el menisco como mejor método para solventar su dolencia, a pesar de que ello implica un periodo de baja más prolongado.

Raphinha, por su parte, con una lesión en el muslo de la que no acaba de recuperarse del todo, por mucho que se especulara con un hipotético retorno en el último clásico, también volvería en principio a ponerse bajo las órdenes de Flick tras el próximo parón, y Dani Olmo, que regresó de la última convocatoria de la Roja con problemas en el sóleo de la pierna izquierda, podría estar a punto para regresar a los terrenos de juego la semana que viene, ya sea frente al Brujas, en la Champions, o ante el Celta, en la Liga.

Quien parece haber pulverizado las previsiones, finalmente, sería un Robert Lewandowski que, pese a que se señaló que estaría de baja entre tres y seis semanas tras romperse con su selección el pasado 12 de octubre, ya ha hecho una parte del trabajo con el grupo y podría formar parte de la convocatoria para el partido de este domingo frente al Elche.

Vinicius, Xabi Alonso y el pulgar del emperador

Vinicius, Xabi Alonso y el pulgar del emperador

Spiculus fue uno de los gladiadores más populares de la antigua Roma y el preferido del emperador Nerón, que lo colmó de privilegios por sus victorias en la arena, aunque no todavía en el Coliseo, que se construyó con posterioridad. El controvertido Nerón no era ajeno a la popularidad del luchador entre los ciudadanos de Roma, que clamaban al emperador sobre el destino de sus víctimas. Pulgar abajo o arriba, suya era la decisión. Vinicius es un gladiador de los tiempos modernos en un coliseo que también tiene emperador, porque la figura de Florentino Pérez trasciende la de un presidente. La diferencia es que Vini no es un esclavo, sino una estrella a la que el emperador ha hecho sentir de ese modo, como Nerón, aunque sin ser el dueño de su destino. La estrella, desafiante, reclama el suyo por encima de su general, Xabi Alonso, y frente a un emperador que, de momento, recoge el pulgar, aunque conviene no olvidar que Roma no habría sido lo que fue sin sus generales.

Las disculpas de Vinicius a todos menos a su entrenador, algo muy explícito por omisión, es el gesto de un futbolista que ha interiorizado un sentimiento de impunidad frente a la autoridad del banquillo, porque la autoridad de verdad la observa en otra parte. No es algo nuevo en el Madrid, un equipo sostenido por el eje poder-talento, el poder del club y su presidente, y el talento de sus futbolistas, y donde el técnico ha sido siempre el eslabón más débil. Ajustarse a ese hábitat, a ese rol que Valdano calificó como "perfil bajo", aunque lo ejercieran nombres propios con Del Bosque, Ancelotti o Zidane, es un arte. Al Madrid le ha ido de maravilla con ese modelo, pero hay momentos en los que la situación exige un giro, un cambio, aplicar la 'ley del péndulo'. Eso trajo a Xabi Alonso, un entrenador joven, con un gran pasado como futbolista y un gran porvenir, pero un entrenador intervencionista. El dilema llega cuando la intervención afecta a la estrella.

La decisión de cambiar a Vinicius en el clásico admite debate, por supuesto, como todas las que toma un entrenador. Lo que no puede admitirlo es el principio de autoridad. El Madrid decidió no aplicar ningún tipo de correctivo al brasileño por su airada actitud en el momento del cambio. No fue únicamente una mala cara, fue un 'show' y una falta de respeto para su entrenador y el resto de jugadores. En el Bernabéu no gustan esos numeritos. Dos días después, el futbolista pide perdón por su actitud al madridismo, al club, sus compañeros y el presidente. Si Xabi Alonso se ve en alguno de esos colectivos, asunto zanjado. Si no, hay caso.

La actitud de Vini en el clásico demuestra que el jugador ha interiorizado una condición de intocable que no comparte el entrenador. El club le ha ayudado a creerla en el pasado, con decisiones como no acudir a la gala del Balón de Oro en la que fue premiado Rodri, al considerar que se trataba de una injusticia. ¿Si lo dice mi presidente, por qué no lo hace mi entrenador?, puede preguntarse Vini, que observa, además, a su lado el crecimiento de Mbappé, gol tras gol con la boca cerrada. Si el Madrid no reconduce su actitud, es difícil que lo haga si entorno, porque las estrellas, en general, carecen de masa crítica a su alrededor. Al contrario. Es el mal de los ricos, y los futbolistas lo son. Nadie les dice lo que no quieren oír por temor a perder su posición. Algo similar pasa con Lamine Yamal en Barcelona.

Xabi Alonso sabe de egos, después de una carrera de convivencia con la mayoría de los mejores, Cristiano entre ellos. También de entrenadores, mucho, tras cohabitar con los grandes de su generación. "He aprendido muchas de las cosas que hay que hacer y de las que no hay que hacer", suele decir. No todo está bien y no está dispuesto a negociarlo todo. Es un tipo de carácter, que acabó por enfrentarse a Rafa Benítez, no tuvo problemas en distanciarse de compañeros en el Madrid y la selección por entender que Jose Mourinho tenía cosas positivas, y fue el único de su sector que desafió a la Agencia Tributaria hasta el final. Vinicius, realmente, da menos miedo que Hacienda. Que los madridistas no lo olviden. Tampoco Vini, más expuesto que nunca ahora en el coliseo, y tampoco el emperador.