Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: "Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona"

Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: “Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona”

Tiene cara de niño y sonrisa de adolescente, pero Marc Bartra (Sant Jaume dels Domenys, 1991) acaba de cumplir 34 años. Es un veterano, aunque él todavía se ve joven. Lidera la defensa del Betis después de superar varias lesiones que le apartaron 10 meses del césped el curso pasado y admite haber madurado tras una carrera que comenzó en La Masía, tocó el éxito en el primer equipo del Barça, probó suerte en Alemania y continuó en el Villamarín alzando la Copa del Rey. El central reflexiona sobre las lesiones y la salud mental antes de recibir al Real Madrid.

El Betis parece mejor tras los fichajes de invierno, Antony, el Cucho, el regreso de Isco, el suyo...
Creo que han sido varias cosas. Evidentemente la llegada de Antony y del Cucho y la evolución de Jesús nos hace tener gente desequilibrante y que marca diferencias... Eso hace que suba la competencia en el equipo y que todos estemos alerta, y que los que salgan en las segundas partes también puedan marcar diferencias. Y luego creo que tácticamente hemos hecho una buena autocrítica, un buen trabajo interno para mejorar cosas que estábamos dejando de hacer. Todo eso ha hecho que estemos mucho mejor.
El curso pasado estuvo casi 10 meses fuera por una lesión en el tendón de Aquiles y esta temporada se ha perdido ocho por un tema muscular. Ahora tiene continuidad, supongo que es clave a nivel mental.
Totalmente. A nivel físico después de tanto tiempo fuera ha sido mucho mejor de lo esperado, pero luego tienes que demostrar que puedes tener esta continuidad. En ese sentido había hablado con el míster para ir entrando poco a poco en los primeros meses y ahora ya me estoy encontrando bien, con confianza, saber que es un momento importante del año y sentirme con jerarquía y liderazgo dentro del equipo.
¿Cuándo considera que dio el paso de liderar al grupo? ¿Cómo fue?
Creo que el año de la Copa (2021-22) di un paso adelante. Y luego al volver de Turquía (2023) me di cuenta que había muchos jugadores de esa época que ya no estaban, que quedábamos tres o cuatro, y el míster me pidió ese liderazgo. Me siento muy a gusto en ese sentido. Siento que hay jugadores jóvenes y que tengo que tener ese peso. El otro día bromeaba con Jesús Rodríguez [canterano del Betis] porque cuando yo debuté en 2010, él tenía tres años. No sabía si alegrarme o no porque no me siento mayor (risas), siento que me quedan muchos años.
¿Cuánto le ha ayudado esa madurez en la lesión?
Mi objetivo era volver, pero no volver por volver, sino mejor. Es mi mentalidad. Me ha venido en una edad madura, en la que tengo mucho tiempo para mí, para cuidarme, para ser más profesional... Ha sido un momento de más responsabilidad y más madurez. Al final una lesión es muy solitaria, es algo que tienes que sacar tú y sacar fuerzas de donde sea, de donde no hay, y te hace crecer como persona, como profesional y como compañero. Y creo que ese esfuerzo por volver el equipo lo ve y al final, sinceramente, incluso agradezco que me haya pasado. Nunca pensé que diría esto, pero lo agradezco porque me ha hecho ser mejor en todos los aspectos.
¿Es una soledad positiva?
Sí. Al final nosotros jugamos al fútbol desde pequeños, esa pasión se creó ahí, y de repente una lesión hace que no puedas estar con el balón, que no puedas estar con tus compañeros, conectar con ellos, que es lo que nos mantiene vivos, lo que a mí siempre me ha mantenido vivo, y por salud no puedes. Entonces eso hace que cuando vuelves lo valoras todavía más. Es una sensación brutal el volver, porque no han sido meses perdidos, al revés, han sido ganados en muchos aspectos. Ha sido un parón para coger carrerilla y empezar a hacer buenas temporadas.

Trabaja con un coach. ¿Cuánto y en qué le ha ayudado en el proceso?
Llevo con él 17 años, desde los 17. Una clave es que te hace centrarte en el presente, en el día a día, porque no puedes estar lamentándote por el pasado, por lo que pudo ser, ni en el futuro porque no sabes si te vas a recuperar o no, ni cuándo, ni si lo harás... Entonces te hace centrarte en el presente, en la importancia de alimentarte bien, de hacer los ejercicios correctamente sin pensar en otras cosas, porque a veces si no haces bien el ejercicio es contraproducente. Ese día a día me ha llevado a coger una gran regularidad, me siento más regular, y esa regularidad me ha mantenido en el presente. Eso lo trabajo constantemente.
Sale de la cantera del Barça, debuta muy joven en el primer equipo, tiene éxito, se va a la Bundesliga, luego al Betis... ¿Cómo ha gestionado todos estos cambios?
Ha sido un continuo aprendizaje y una constante adaptación. Adaptarse o morir. Desde los 10 a los 24 estuve en el Barça, con un estilo de juego muy académico, muy especial, y de hecho a muchos jugadores que salen de ahí luego les cuesta ser importantes en otros equipos por eso. En ese aspecto siempre he querido tener una adaptación muy rápida y por eso con 24 años, en el Dortmund, empecé a trabajar con mi analista futbolístico. En la Bundesliga me hizo adaptarme muy rápido a jugar con tres centrales, que nunca lo había hecho, y luego en el Betis. Es un continuo trabajo mental, físico y de todo. Y mi analista, Joan Vila, es una de las personas que más me ha ayudado a nivel individual.
¿Cómo es eso, le ayuda a entender los diferentes estilos de juego?
Sí, porque yo en el Barça jugaba en un 4-3-3 como central derecho, y de repente vas a Alemania, con Tuchel, y te toca jugar en un 5-3-2 e incluso como central izquierdo en línea de tres. Cambia totalmente. Tienes que adaptarte rápido y mejorar, porque en la elite no tienes tiempo que perder. Es complicado. Muchos entrenadores te tratan como si ya lo supieras todo y no es así. Sigues aprendiendo. Creo que con Pellegrini, con 26 años, di un paso adelante en el aspecto defensivo, de liderar desde atrás, algo que no había hecho y creo que he evolucionado mucho en ese sentido.
Hábleme de su Tribu, como les llama. Su círculo más cercano.
Son las personas que quiero cerca. Nosotros vivimos una vida que es muy diferente y estar en contacto con mis amigos del pueblo, saber sus preocupaciones y sus cosas me hace darme cuenta de lo privilegiados que somos, y por otro lado de todo lo que sacrificamos por el fútbol. Porque ellos tienen más tiempo para sus seres queridos. Te hace estar con los pies en el suelo.
El peor Betis de Pellegrini visita a un renacido Barcelona

El peor Betis de Pellegrini visita a un renacido Barcelona

Actualizado Martes, 14 enero 2025 - 21:56

Manuel Pellegrini vive momentos complicados en el banquillo del Real Betis Balompié. La reciente derrota frente al Valladolid, que sólo había ganado tres partidos en dieciocho jornadas, dejó un dato rotundo: la 24/25 es la peor primera vuelta desde que el técnico chileno desembarcó en Sevilla en 2020. 25 puntos, décimo clasificado, a cinco puntos de Europa y con síntomas de fatiga en los planteamientos deportivos.

«Nos faltó actitud», dijo el entrenador tras el mal partido en Pucela. Lo anímico imponiéndose a lo lúdico. No es el qué, sino el cómo. Un vestuario que arrastra dudas, falta de liderazgo y poca confianza en sí mismo. El errático desempeño en Europa tampoco ha ayudado al equipo, que atraviesa una racha con poco juego, poco gol y futbolistas sobrepasados por la responsabilidad. Con este panorama, el club verdiblanco se enfrenta este miércoles (21.00 h., Movistar) en octavos de final de Copa del Rey en el Lluís Companys a un renacido Fútbol Club Barcelona.

La dirección deportiva dejó demasiados agujeros sin tapar tras la renovación del plantel en verano. La crisis del Betis actual no es solo una cuestión de puntos, sino también de sensaciones. Plantilla desmantelada y un recambio insuficiente. El Betis que ganó la Copa del Rey en la temporada 2021/22 ya no existe. Jugadores clave como Guido Rodríguez, Álex Moreno, Canales o Borja Iglesias han salido, y sus sustitutos no han estado a la altura. La gestión del club, además, parece haber entrado en un ciclo de venta constante sin reposición de calidad equivalente, lo que ha dejado al equipo sin una base sólida. Se irá Rui Silva, se ha ido Assane Diao, y Lo Celso estará KO unas semanas.

Un técnico erosionado

El desgaste de Pellegrini es evidente. Aunque en varias etapas de su ciclo en el Betis se han generado dudas, siempre había conseguido hacer magia para superar los momentos críticos. Fue él quien convirtió a Juanmi en un goleador inesperado, sacó lo mejor de Borja Iglesias y devolvió a Isco a un nivel competitivo. Pero esta vez, el técnico chileno parece agotado, harto de encajar piezas en un puzle en constante cambio. Sus últimas declaraciones reflejan ese cansancio, y lo más preocupante es que el Betis parece haber perdido su capacidad de sorprender. Como dijo alguna vez Lopera: «Me estáis exigiendo... que me estáis cansando». Algo similar parece ocurrirle ahora al chileno.

El problema no es solo la calidad de los fichajes, sino también la pérdida de líderes en el vestuario. Jugadores como Joaquín, Canales y Guardado eran los referentes emocionales y deportivos del equipo. Ahora la plantilla parece huérfana, y aunque Isco muestra cierta ambición, no parece suficiente para canalizar la crisis. Esa falta de liderazgo también se traduce en el campo, donde el equipo muestra mucha ansiedad. La dupla ofensiva formada por Vítor Roque y Bakambu tiene menos pólvora que sus predecesores, y los números lo confirman: el Betis es el peor equipo de las cinco grandes ligas en la diferencia entre goles marcados y goles esperados.

Otro síntoma del desgaste de la plantilla es la falta de alternativas en posiciones clave. El año pasado, Ayoze tenía a Abde como recambio. Este verano, Ayoze se fue y no llegó nadie para ocupar su lugar, lo que refleja la política errática de fichajes. Situaciones similares se ven en otras demarcaciones. El caso de Guido Rodríguez es paradigmático: una pieza fundamental que salió sin que el club encontrara un sustituto de su nivel.

Un torneo propicio

El Betis se enfrenta ahora a una encrucijada: confiar en que Pellegrini pueda reconducir la situación, o asumir que su ciclo está llegando a su fin. Queda la incógnita de si el Betis será capaz de reaccionar en Copa del Rey, ese torneo que ha dado tantas alegrías al club en los últimos años. La ilusión es menguante y los problemas estructurales del equipo no suelen solucionarse con heroicidades puntuales. Quizá vivamos el ocaso de una etapa dorada.

El partido contra el Barcelona de este miércoles llega como un desafío monumental para un equipo que busca desesperadamente un punto de inflexión. El recuerdo de aquel gol icónico de Juanito en 1994, con Koeman desolado, que dejó una de las imágenes más representativas de la historia reciente del club, resuena como un símbolo de rebeldía y esperanza. En aquella ocasión, un Betis modesto y en Segunda desafió al todopoderoso Barça de Johann Cruyff. Fe y corazón bastaron.

Ahora, treinta años después, la situación es distinta, pero aquel espíritu combativo sigue siendo referencial para los béticos. Necesitan reencontrarse con ese coraje que les permitió dar aquellas sorpresas y que, en tiempos recientes, parecía haber sido reemplazado por una versión más pragmática y fiable del equipo. La pregunta es si esta plantilla y este Pellegrini, desgastado pero aún capaz, encontrarán un bálsamo en la Copa. Un alivio para una crisis que amenaza con devorar los cimientos de un proyecto que fue exitoso y ahora tambalea.

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Actualizado Sábado, 7 diciembre 2024 - 18:38

Barça y Betis consiguieron cada uno en punto en un partido en el que los verdiblancos tuvieron más llegada, pero los azulgrana casi se llevan el encuentro por su mayor pegada. Robert Lewandowski adelanto a los azulgrana y Lo Celso, de penalti tras revisión por parte del videoarbitraje, muy protestado por un Flick que incluso fue expulsado, puso el momentáneo 1-1 en el luminoso.

Otra vez tendría que intervenir también el VAR para que el 1-2 de Ferran Torres, previamente invalidado por fuera de juego, fuera finalmente concedido y Diao, en el añadido, se encargó finalmente de anotar el último tanto del encuentro con un remate ante el que poco pudo hacer un Iñaki Peña que, de hecho, se las arregló para evitar varias opciones claras de los locales. [Narración y estadísticas, 2-2]

El Betis demostró que llegaba al partido con su rival muy estudiado. Sobre todo, por parte de un Abde que rompió en varias ocasiones la línea de fuera de juego que siempre trata de tirar la defensa barcelonista. Suya fue la mejor opción local para abrir el marcador, cuando el partido justo arrancaba y poco después de que Raphinha sacara in extremis un remate de cabeza de Diego Llorente tras saque de esquina. El ex azulgrana se plantó solo ante Iñaki Peña, pero el alicantino, una vez más, refrendó la confianza sin matices que le tiene Flick desviando su disparo.

En ataque, mientras, al Barça le tocó tirar de paciencia. Sus primeras llegadas ante la portería de Fran Vieites, relelvo de última hora de Rui Silva bajo los palos por unas molestias en el hombro del portugués, no fueron excesivamente complicadas para el arquero. De hecho, quien puso más seriamente en apuros al meta inicialmente fue el propio Abde, con un intento de despeje que le obligó a hacer alarde de reflejos. La perseverancia azulgrana, con todo, acabó por tener premio en la recta final del primer tiempo. Lewandowski, cómo no, aprovechó un buen centro de Koundé tras rápida combinación con Pedri para anotar el 0-1 con el que se llegaría al descanso.

Los verdiblancos, pese al mazazo, saltaron al terreno de juego en la reanudación más que convencidos de, por lo menos, marcar un gol que los metiera de nuevo en el partido. Altimira y Abde avisaron con sendos remates ligeramente desviados, pero quien tuvo la primera oportunidad realmente clara para lograrlo fue un Chimy Ávila cuyo disparo se encontró con otra gran intervención de Iñaki Peña.

El VAR, clave

El empate de los locales, no obstante, acabaría por llegar, con un penalti de De Jong sobre Vitor Roque señalado a instancias del VAR y que provocó la expulsión de un enfadadísimo Hansi Flick quien, tal vez, tenía en la cabeza la pena máxima no señalada por pisotón sobre Cubarsí justo una semana antes.

Lo Celso, con un duro y colocado disparo, puso el 1-1. El Barça, por supuesto, aumentó su acoso al área rival. Ferran Torres, tras asistencia de Lamine Yamal y previa revisión por parte de video arbitraje, puso en el marcador un 1-2 que parecía destinado a darles la victoria a los visitantes. Por lo menos, hasta que Diao, en el añadido, con un toque envenenado, acabó por convertir el definitivo 2-2 con el que murió el partido.

Primera y merecida derrota en liga de un Atlético sin actitud

Primera y merecida derrota en liga de un Atlético sin actitud

Está el Atlético en una indefinición que preocupa a propios y extraños. Desde fuera, el público se impacienta porque el equipo no carbura y desde dentro el entrenador da vueltas a tácticas y nombres, pero no termina de encontrar la idea que quiere poner en práctica esta temporada. Sabe Simeone que debe mantener la portería a cero, y algo mejor le va que la temporada pasada, pero arriba no hay definición y las victorias cuestan un mundo. Si encima empiezas perdiendo y no pones actitud para solucionarlo, pierdes, como ocurrió ante el Betis. [Narración y estadística, 1-0]

Sólo bastó un pelotazo a la banda hacia la profundidad de Perraud para que éste descargara al primer toque para Abde, que entró en el área del Atlético como Pepito por su casa. Puso el balón al área pequeña y entre Witsel y Giménez se la metieron a Oblak. El Atlético se quedó aturdido con el gol y aún tardó cinco minutos en despertar y en amenazar, con un disparo tímido de De Paul, la portería de Rui Silva.

Sin embargo, fue Abde quien pudo poner el segundo en el marcador para los verdiblancos tras un pase maravilloso de Johnny. Oblak reaccionaba gritando a los suyos tras ver que el mano a mano del marroquí se iba fuera. Simeone, lo dicho, cambiaba el sistema de 4-4-4 al 5-3-2 habitual. Más vale malo conocido...

Ese susto de Abde inflamó a los jugadores de azul. Comenzaron a morder arriba, conscientes de que les faltaba creatividad para construir desde atrás. Koke está lento, De Paul vive en uno de esos períodos de apatía que tanto enfadan a la parroquia rojiblanca y Gallagher es más un box to box que un arquitecto de juego. Todo queda en las botas de Griezmann. Pero lo que no se le puede pedir al francés es construir y rematar. Siempre se ha dicho que no se puede estar en misa y repicando.

Igualmente, la cosa no marchaba y seguían los verdiblancos percutiendo la portería y los postes de Oblak. A la media hora, los de Pellegrini llevaban 10 disparos por apenas dos de los colchoneros. ¿Y si, esta vez sí, el chileno conseguía vencer al conjunto de Simeone? Desde luego, en la primera media hora podían haber resuelto el encuentro si Vitor Roque hubiera estado más acertado. Los mejores minutos del Betis en toda la temporada y lo mejor para el Atlético al descanso era el resultado.

Sacó Simeone a Galán y Sorloth para buscar más posibilidades ofensivas con los tres magníficos arriba. Pero el problema para el Atlético venía por la derecha, Molina no veía a Abde. Ni en parado, ni al espacio, ni de espaldas. Se le fue el marroquí de todas las maneras. Si tuviera más pausa en sus decisiones, Abde quizás no habría abandonado el FC Barcelona. No obstante, con el noruego fijando los centrales, Julián Álvarez y Griezmann ya empezaron a encontrar espacios arriba que no aparecían en la primera parte.

Polémica en el área

Pese a la mejoría del Atlético, había despistes en defensa y falta de contundencia en los duelos que generaron más de un susto a la portería de Oblak. Si Fornals pegó un palo, el rechace volvió al propio jugador del Betis y Galán metió ahí la bota. Gil Manzano pitó penalti pero, tras consultar el VAR, deshizo su decisión. Respiraba el Cholo, pero por poco. El Betis seguía percutiendo la portería del esloveno. Con más contundencia esto hubiera sido una goleada, pero las ocasiones no cuentan.

Cómo estaría viendo el Cholo la actitud de su equipo en el Benito Villamarín para que, perdiendo, decidiera meter a Lemar, que no había salido ni un minuto esta temporada, aunque Julián y Correa hubiera enviado el balón al palo cinco minutos antes. Quizás los últimos cinco minutos sí fueran un acoso. Pero ganar en ese tiempo lo que no has hecho en 85... Primera y merecida derrota rojiblanca, que pudo ser mayor.

Jesús Navas, el plusmarquista de los derbis sevillanos: ''Quiero disfrutar y dar una alegría a la afición''

Jesús Navas, el plusmarquista de los derbis sevillanos: ”Quiero disfrutar y dar una alegría a la afición”

Actualizado Viernes, 4 octubre 2024 - 19:48

Jesús Navas lleva meses jugando con dolor. Quiere aguantar, al menos, hasta diciembre, pero la cadera se ha convertido en un calvario diario. Si el sufrimiento no lo evita, este domingo disputará su derbi número 28, convirtiéndose en el futbolista que más partidos Sevilla-Betis ha disputado. Joaquín sumó 27. La figura de Navas es inseparable de la historia reciente de su club. El niño de Los Palacios, que el próximo mes cumplirá los 39 años, debutó como un extremo veloz, infatigable y preciso. Su largo camino hasta la leyenda está lleno de títulos, sacrificios y lealtad al blanco y al rojo.

En mayo de 2024, en vísperas de la Eurocopa, con el Sevilla sumido en una crisis institucional y deportiva, Navas anunció su salida del equipo al final de la temporada. En la carta mostró su sorpresa y su pena por la falta de comunicación por parte del club respecto a su renovación. Aclaró que, a pesar de lo que se había especulado, no tenía la decisión tomada desde hacía meses y que no había recibido ninguna llamada de la directiva para ofrecerle continuar en el equipo. Navas mencionó lo difícil que era para él despedirse, dado su fuerte vínculo emocional con el club y la afición, y lamentó que no hubiera una respuesta del club para intentar retenerlo. Era una traición a su compromiso.

El feo gesto fue reprobado inmediatamente por los aficionados, que achacaron la falta de tacto de José María del Nido Carrasco con el capitán al caos de la entidad, a los recortes y a la mala planificación de la plantilla. A pesar de las tensiones iniciales, el club finalmente recapacitó y decidió renovarle el contrato. Ese giro inesperado en las negociaciones, cuando ya parecía rota la relación, permitió que Navas llegara a la Eurocopa como jugador nervionense, siendo campeón, y que estuviera en los planes del nuevo entrenador, Francisco Javier García Pimienta. Una prórroga de apenas unos meses que está complicándose por las lesiones. Navas apenas ha jugado 198 minutos en lo que va de temporada.

El aprendizaje con Guardiola

El palaciego fue pieza clave en los años dorados del Sevilla a mediados de los 2000. Llevó al club a conquistar la Copa de la UEFA en dos ocasiones consecutivas (2006 y 2007), además de otros títulos como la Supercopa de Europa y la Copa del Rey. En 2013, Navas tomó la decisión más difícil de su carrera: abandonar el Sevilla para unirse al Manchester City.

Allí aprendió a jugar más atrás, aprendió a defender y asumió un nuevo rol en el campo. Fue un 2 de abril del 2017, en el Emirates Stadium. Se enfrentaban el Arsenal de Arsene Wenger y el City de Pep Guardiola. El de Sampedor, que aquella temporada debutaba como entrenador blue, tenía lesionados a Zabaleta y Sagna. El canterano sevillista apenas contaba para su nuevo entrenador, pero decidió darle la titularidad como lateral derecho. Empataron a dos. «Jesús es un tipo magnífico y estoy muy feliz con su actuación ante Alexis Sánchez, que es uno de los mejores extremos del mundo», dijo Pep tras el partido.

En 2017, tras cuatro temporadas en Inglaterra, Navas decidió regresar a casa. Ya era un jugador diferente, menos explosivo, más defensivo, con mucho más campo que ocupar. Bajo su capitanía, el Sevilla levantó la Europa League en 2020, la sexta en la historia del club. Con casi 700 partidos disputados, Navas ha roto todos los récords posibles en la entidad sevillista, convirtiéndose en el jugador que más veces ha vestido la camiseta del club.

Fundamental en la convivencia

El equipo no atraviesa un buen momento. La falta de efectividad en ataque y una defensa insegura han llevado al Sevilla a un momento difícil. En este contexto, Navas sigue siendo fundamental en la convivencia de un vestuario renovado, con muchos futbolistas jóvenes y jugadores que no conocen ni la Liga ni la esencia nervionense. Delante tienen un ejemplo, un espejo y un guardián de los valores sevillistas.

«Es mi último derbi y estoy con muchas ganas de disfrutarlo y de darle una alegría a la afición», dijo Navas en rueda de prensa. Si el dolor lo permite, será el primer adiós de un futbolista ovacionado que echará tanto de menos el Sánchez-Pizjuán como el Sánchez-Pizjuán lo extrañará a él.

Ayoze, el rey del descuento que amenaza al Barcelona: "Aquí me dan la importancia que merecía"

Ayoze, el rey del descuento que amenaza al Barcelona: “Aquí me dan la importancia que merecía”

Actualizado Viernes, 20 septiembre 2024 - 20:57

Cuando aceptó la oferta del Atlético para vender a Alexander Sorloth este verano, el Villarreal se puso rápidamente manos a la obra para buscar futbolistas que pudieran suplir los 26 goles que marcó el noruego la pasada temporada. En lugar de poner todas sus fichas a un solo delantero optó por repartirlas. "No era fácil sustituir a Sorloth y lo hemos hecho con un delantero como Ayoze Pérez, de más seguridad, español, y una apuesta como Thierno Barry, que estamos muy convencidos tanto el cuerpo técnico como la secretaría técnica que nos va a aportar mucho", explicaba recientemente el consejero delegado, Fernando Roig Negueroles.

A falta de que Barry confirme las buenas sensaciones que ha dejado en sus primeros partidos de amarillo, el que se ha revelado como una apuesta segura y ganadora es Ayoze. El futbolista canario está siendo el hombre-gol del Villarreal en este inicio liguero y sus tres dianas en cinco partidos le han dado al conjunto amarillo cinco de sus 11 puntos.

Suyo fue el tanto en el descuento que dio al equipo de Marcelino García Toral la victoria en el Sánchez-Pizjuán, un gol especial por ser el primero que marcaba vestido de amarillo y por el rival. "Cuando vives un derbi en Sevilla ya se te queda esa cosita dentro, vives los partidos contra el que era rival de una manera diferente. Por muchas circunstancias que se dieron, minuto noventa y tantos, mi pasado bético... se hace más especial", contaba el futbolista a DAZN.

Un gol cada 83 minutos

También su segundo gol, el que permitió empatar en Mestalla, llegó en el añadido, pero del primer tiempo. Y, por último, el del pasado sábado en Son Moix también el tiempo extra para atrapar la tercera victoria del curso y colocar al Villarreal en puestos de Champions. Este domingo será amenaza ante el Barcelona (18.30 horas, DAZN).

Al margen del valor de sus goles en este arranque, Ayoze está firmando el mejor inicio de cara a puerta de su carrera, promediando un gol cada 83 minutos. En ninguno de los equipos por los que ha pasado desde que dio el salto al profesionalismo había empezado un curso con números similares.

Su mejor temporada en esta faceta es la 2013-14, con el Tenerife. En su último curso en tierras canarias antes de dar el salto a Inglaterra, Ayoze anotó 16 goles en 34 partidos disputados en Segunda División. En la máxima categoría, su techo son los 12 goles en 37 encuentros con el Newcastle United la campaña 2018-19. Ya de vuelta a España, la pasada temporada, la primera completa en el Real Betis, la cerró con nueve goles en 31 encuentros de Liga.

Las llamadas de Luis de la Fuente

El conjunto verdiblanco trató de retenerlo, pero una cláusula de rescisión de solo cuatro millones de euros y la sensación de que el Betis no le valoraba lo suficiente le hicieron salir. "El mercado se dio como se dio y al final todo pasa por algo. El Villarreal vino con todo valorándome mucho como futbolista, dándome la importancia que merecía y estoy contento del cambio, de estar aquí, de cómo han surgido las cosas y del inicio tan importante".

Su buen rendimiento tanto la pasada temporada como en la actual le ha servido, además, para ganarse la confianza de Luis de la Fuente. Ayoze formó parte de la selección que se proclamó campeona de Europa este verano en Berlín y ha seguido entrando en los planes del seleccionador, siendo convocado para los primeros partidos de la fase de grupos de la Nations League ante Serbia y Suiza.

Dani Ceballos podría perderse mes y medio de competición con el Real Madrid por un esguince de tobillo

Dani Ceballos podría perderse mes y medio de competición con el Real Madrid por un esguince de tobillo

Había disputado tres de los cinco partidos del Real Madrid esta temporada. Pero hasta los 65 minutos que jugó este domingo ante el Real Betis, Dani Ceballos apenas había salido uno en la Supercopa y cinco ante el Valladolid. Pobre bagaje para un centrocampista que nunca ha contado con continuidad en la escuadra de Carlo Ancelotti.

Así, con el centro del campo del Real Madrid lleno de dudas y la llegada de un Betis que había puntuado en los últimos cuatro de los cinco duelos que había disputado con el conjunto blanco, a Ceballos le llegó por fin la titularidad.

Sin embargo, pese a la ilusión de estar en el once en el Bernabéu, el utrerano salió del campo dolorido en el minuto 65 y las pruebas médicas del equipo blanco han confirmado lo peor. Según el parte médico, el jugador sufre un esguince de ligamentos de grado III en su tobillo derecho y está pendiente de evolución.

Desde Valdebebas, estiman que el tiempo de baja aproximado del mediocampista sevillano sea en torno a mes y medio. Pierde así Ancelotti a un buen comodín para el centro del campo en el que Camavinga y Bellingham siguen lesionados.

Lo hace, además, ante un calendario que se presenta muy exigente en este final del mes de septiembre cuando los jugadores aterricen en sus clubs tras el parón de selecciones.

Hablamos de seis partidos en 15 días, en los que vuelve la Champions League, el Real Madrid recibirá al Stuttgart y deberá viajar a Lille, y deberá también disputar un derbi ante el eterno rival en el Metropolitano. Una maratón en la que todo efectivo disponible es una ventaja que permite realizar rotaciones para afrontar el resto de la exigente temporada.

Real Mbappé

Real Mbappé

Actualizado Lunes, 2 septiembre 2024 - 00:02

El Madrid sacó coraje, fuerza y ganó, porque jugar al fútbol no sabe por culpa del ínclito de su entrenador. Una vez más, la calidad de los jugadores sacaron adelante un partido que una vez más se complicó ante un Betis quisquilloso.

Mbappé , por fin, existe y tras el taconazo de Valverde, creó el milagro que demostraba que es un delantero centro, a la fuerza. Que puede ser un delantero centro. Es tan bueno que se acostumbrará, aunque el problema

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Pablo Fornals: "Los nombres no meten goles, no hay tanta diferencia con la Premier"

Pablo Fornals: “Los nombres no meten goles, no hay tanta diferencia con la Premier”

Pablo Fornals (Castellón, 1996) vuelve hoy a donde todo empezó. Hace casi nueve años, el 26 de septiembre de 2015, debutó como profesional en el Santiago Bernabéu. Vestía la camiseta del Málaga, en el que brilló antes de irse al Villarreal. De ahí a la Premier League, al West Ham, donde ha pasado cinco temporadas hasta que el Betis le rescató el pasado invierno. A sus 28 años, pocos mejor que él para analizar las diferencias entre el fútbol inglés y el español. De eso y más charla con EL MUNDO antes de visitar al Real Madrid.

¿Qué recuerda de su debut en el Bernabéu?
Tenía 19 años recién cumplidos. Fue un día muy bonito. Que te llamen para ir convocado y que cuando den la charla te veas dentro del once.... Al principio recuerdo algo de miedo, pero también ganas. Esas mariposas que tenemos a veces. Luego encima sacamos un empate. Le pedí la camiseta a Isco, que había estado en el Málaga... Y ya vio que era mi debut y no me pidió la mía a cambio. Fue un gesto mayor por su parte, la verdad.
Y ahora, aunque él está recuperándose de la lesión, comparten vestuario.
Yo iba a La Rosaleda cuando Isco jugaba en Champions con el Málaga... Era un equipo y claro, me fijaba en ellos. Era un referente para nosotros.
Ahora llega con el Betis. Ha sido un verano con varias salidas importantes, como las de Ayoze o Fekir, ¿cómo lo han vivido?
Pues expectantes, como todo el mundo. Y deseando que quien se quede o quien venga, lo haga para aportar lo máximo. Creo que los que han venido han aportado desde el primer momento y que seremos un equipo competitivo.
Usted que ha jugado en Inglaterra, ¿las diferencias entre las dos ligas son de nombres o de ritmo y físico?
Los nombres no meten goles. Y en España tenemos la gran suerte que en cualquier equipo hay buenísimos jugadores. En pretemporada se ve que cuando se juega contra los ingleses tampoco hay tanta diferencia a nivel competitivo.
Usted ha vuelto a la Liga después de seis años. ¿Ha notado diferencias?
Cuando me fui a la Premier dejé de ver la Liga porque no me atraía el fútbol que se hacía en España, pero ahora que he vuelto, sí me parecen atractivos. Creo que los equipos han entendido que el fútbol no es sólo tikitaka y mantener la posesión, ahora van a hacer gol, mira los goles en las primeras jornadas...
España viene de ganar una Eurocopa y los Juegos Olímpicos, ¿cree que se ha infravalorado al fútbol español?
Totalmente. No es nada fácil lo que está consiguiendo España, tanto en fútbol masculino como femenino. En inferiores también, llegando a muchas finales... Es muy importante esto para el crecimiento dentro y fuera del país, se están haciendo las cosas muy bien desde abajo.
Ganó un Europeo sub'21 de la mano de Luis de la Fuente. ¿Qué recuerda? Ahora le tiene en la absoluta, quizás jugando bien...
Jugando bien no basta porque lo que han hecho los compañeros en la Eurocopa no es por hacer las cosas sólo bien. Son muy buenos. A Luis le tengo mucho cariño, me convocó, me dio cariño y acabé jugando casi todos los partidos y haciendo un buen torneo.
Cambió Villarreal por Londres para jugar en el West Ham. ¿Cómo fue?
Recuerdo que los primeros días el tiempo era espectacular, me engañaron (risas). Fueron cuatro años muy buenos y no los cambio por nada. He dejado todo allí. El ejemplo es que cuando subo algo a Instagram, siempre tengo muchos comentarios de la afición.
Pasó allí el confinamiento por la pandemia.
Me tocó pasarlo solo porque la que ahora es mi mujer tuvo que volver a Castellón. Se podía salir a hacer deporte así que la mayoría nos volvimos vigoréxicos. Todo el día haciendo pesas. Volvimos como un tiro cuando se inició de nuevo la temporada.
Cuando baja al parque con su hijo y ve una pelota, ¿es de los que sigue yendo a por ella?
Si no voy es por vergüenza (risas). Me quedo mirando a ver qué hacen los niños. De momento y por suerte o por desgracia, a mi hijo no le llama el fútbol. Sí le llama mucho el Betis, el estadio, el himno, la camiseta... Pero pasa de la pelota.
Usted era de los que jugaba en la calle.
Vivía en una urbanización alejada del centro y pasábamos mucho tiempo en la calle. Y luego en el barrio de mi abuela pues en el parque, con un árbol y una maceta como palos de la portería.
Celebra los goles con el saludo militar. ¿Qué razón hay detrás de ello?
Nada que ver con temas militares. Cuando jugaba en el Villarreal, al ser de Castellón tenía a muchos amigos y familiares en la grada. Si marcaba me acercaba a la zona en la que estaban y hacía eso, como agradeciéndoles que vinieran. Y ya se quedó así.
Dicen que le gusta cocinar.
Sí. Miro muchas recetas, postres y cosas saludables para que el niño coma sano. Yo de niño comía de todo, las galletas esas de dinosaurios eran mi perdición (risas). Pero cuando vas creciendo te das cuenta de que lo que le echas al cuerpo es gasolina para ir mejor. Que cuanto mejor comas, menos problemas vas a tener.
Lamine Yamal, "el niño del balón": de regatear a 'Kila' y 'Clara' en Rocafonda al sueño del Estadio Olímpico de Berlín

Lamine Yamal, “el niño del balón”: de regatear a ‘Kila’ y ‘Clara’ en Rocafonda al sueño del Estadio Olímpico de Berlín

«Los primeros regates se los hacía a Kila y Clara». Mounir Nasraoui exhibe orgulloso una foto en su móvil de hace más de 15 años. Los tres protagonistas de la imagen son su hijo, el hoy aclamado Lamine Yamal, y las dos perras que entonces tenía la familia del futbolista que antes de cumplir los 17, precisamente ayer en la víspera de la final de la Eurocopa, ya había asombrado al mundo entero.

Enfundado con el 19 de la selección y sin soltar su botellín de agua fría para mitigar el calor, el padre llevaba un rato en silencio, ajeno voluntariamente a la conversación de tres clientes del bar El Cordobés sobre si la próxima temporada el prometedor jugador del Barça debería vestir la camiseta azulgrana con el dorsal 10. El doble dígito que tenía Leo Messi y que pasó a un Ansu Fati cuyo futuro se presupone lejos del Camp Nou. «Se venderían como churros», aportaba en la tertulia Juan Carlos, desde hace 20 años dueño de este negocio de restauración, en el que empezó a trabajar con su tío cuando lo inauguró en 1995.

Para Mounir, este bar es una parada obligatoria cada vez que regresa a Rocafonda, el topónimo más famoso de España en los últimos días. A las nueve y veinte de la noche del pasado martes, el nivel de decibelios alcanzado en este humilde barrio de Mataró (Barcelona) probablemente fuese el más elevado del país. El espectacular gol de Lamine a Francia, con el que la semifinal volvía a las tablas iniciales, fue gritado hasta desgañitarse por muchos de quienes lo vieron crecer y pelotear en la pista de cemento o el polideportivo. «A nosotros no nos sorprende, era el mejor cuando jugaba partidillos con chavales que le sacaban dos cabezas», explica Juan Carlos junto a la camiseta, enmarcada en el bar, del debut del chico con el filial ante el Eldense, una semana después de haberlo hecho con el primer equipo frente al Betis. «No se ven, pero en la parte de delante hay dos lamparones de sudor», comenta sonriendo.

Rocafonda es una de esas zonas donde las ciudades acostumbran a dejar abandonado su nombre. En Mataró, localidad costera de 130.000 habitantes, es popular la etiqueta MTV (pronunciada a la inglesa, emtivi, como la cadena de televisión estadounidense). En este caso, las siglas aluden a la expresión «Mataró de tota la vida», la clásica distinción entre el nosotros y los llegados de fuera, entre el núcleo central y los terrenos que fueron urbanizándose [casi siempre con carencias] a medida que llegaba población de regiones como Andalucía o Extremadura. Un proceso que en las últimas dos décadas se ha replicado con personas procedentes de otros países. Alrededor de un tercio de los habitantes de Rocafonda tienen nacionalidad extranjera, con preponderancia marroquí, como Fatima, la esforzada abuela del futbolista, que emigró a España cuando Mounir aún ni hablaba.

El gesto del 304 con las manos popularizado por Lamine Yamal en la celebración de sus goles se hizo universal el martes desde Múnich. Las tres últimas cifras del código postal de Rocafonda (08304) como seña de identidad de un barrio con altos niveles de exclusión social. Soufian, amigo íntimo de la familia, se queja de los estereotipos y las etiquetas: «Aquí també parlem català».

Mural en Rocafonda para el cartel de Les Santes.

Mural en Rocafonda para el cartel de Les Santes.ARABA PRESS

Ese triple dígito, que comparten otros barrios mataronenses e incluso da nombre a un grupo de música rap de la ciudad, está visible en el mural que Mohamed l'Ghacham, artista urbano marroquí afincado en Mataró, ha elaborado para inspirar, a su vez, el cartel de Les Santes, la fiesta mayor que la ciudad celebra en menos de dos semanas. Con una escena costumbrista que ocupa gran parte de la fachada de un edificio de la avenida Perú, el autor desea que perdure el recuerdo de que, en 2024, «el cartel se hizo en Rocafonda».

El CF La Torreta y 'Kubala'

Las famosas tres cifras, en otro orden, coinciden con las últimas del código postal de La Torreta (08430), barrio de La Roca del Vallès (Barcelona) en cuyo club jugó Lamine antes de ser descubierto por los ojeadores del Barcelona. «En seis años habrá sido Balón de Oro», se atreve a pronosticar Inocente Díez, el veterano coordinador del equipo a quien todo el mundo conoce como Kubala, un alias que lo acompaña desde hace ya 50 años, cuando se lo implantó un entrenador que le veía una forma de moverse en el campo muy parecida a la del legendario futbolista húngaro del Barça.

Concluida la temporada, el CF La Torreta organiza durante este mes su campus, bautizado «Lamine Yamal» desde este año y al que acuden niños de edades tan tempranas como la del delantero de la selección, que con menos de cuatro años ya vestía la indumentaria del club. Sus padres se habían separado y junto a su madre, la ecuatoguineana Sheila Ebana, se instaló en Granollers, población lindante con La Torreta. Trabajando en un McDonald's, ella conoció a la hija de Kubala y ahí empezó a escribirse esta precoz historia futbolística.

Campus Lamine Yamal del CF La Torreta, primer equipo del delantero de la selección española.

Campus Lamine Yamal del CF La Torreta, primer equipo del delantero de la selección española.Gorka LoinazARABA PRESS

«Ya no solo era cómo tocaba la pelota, a mí, sobre todo, lo que me llamaba la atención era su intensidad, su carácter, eso era lo que lo hacia distinto a todos los demás», recuerda quien fue algo así como su padrino deportivo. «A edades tan cortas, muchos críos se cansan y salen corriendo a medio entrenamiento para buscar a sus madres, pero él, en cambio, era el niño del balón, siempre con el balón», añade.

«Ningún jugador es tan bueno como todos juntos», reza una pancarta en las instalaciones del club vallesano, que hace un mes y medio recibió la visita de Lamine un día antes de incorporarse a la concentración del combinado de Luis de la Fuente en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La importancia del colectivo es uno de los valores que Inocente cree que el extremo ya llevaba aprendidos antes de su salto a la cantera azulgrana en 2014, cuando jugaba en el prebenjamín de La Torreta. «Le ha tocado estar en el peor Barça en muchos años, deberá tener paciencia», aconseja al futbolista como hacía, años atrás, durante algún viaje en coche de ida y vuelta desde Mataró los días en que dormía en el domicilio paterno.

'Kubala', coordinador del CF La Torreta.

'Kubala', coordinador del CF La Torreta.ARABA PRESS

Fue precisamente el trayecto entre Barcelona y esta ciudad el que inauguró el ferrocarril en España en 1848 con la mítica locomotora de vapor La Mataró. Un recorrido en tren de 30 kilómetros que Lamine Yamal repitió muchos días con su padre antes de que amaneciese. Acostumbrado a pulverizar récords y sueños desde hace apenas año y medio, "el niño del balón" se planta esta noche en el Estadio Olímpico de Berlín, a dos mil kilómetros de la pista de cemento donde regateaba a Kila y Clara hace solo 15 años.