El 'secreto' que explica el espectacular regreso de Rodri justo antes de enfrentarse al Real Madrid

El ‘secreto’ que explica el espectacular regreso de Rodri justo antes de enfrentarse al Real Madrid

Rodri ha vuelto. Ahora sí. Ha participado en 16 de los últimos 17 partidos del City (el pasado sábado, Guardiola le dio descanso). En todos los importantes, entre ellos ocho consecutivos en Premier, jugando como titular. Ya no hay molestias. Ya no hay parones. Justo antes de viajar a Madrid, el mejor mediocentro del mundo ha recuperado, al fin, su mejor nivel. ¿Por qué?

Antes, hay que apuntar esta fecha: 5 de octubre de 2025. Unas líneas más adelante se sabrá por qué.

Para saber más

Esta historia comienza meses antes de que Rodrigo Hernández (Madrid, 29 años) sufra una grave lesión de rodilla, sucedida el 22 de septiembre de 2024. Lo dicho, esta historia empieza unos meses antes. Rodri había jugado 64 partidos, la mayoría completos, en la temporada 23/34, cuando se proclamó campeón de Europa con España. Sobrepasó, de largo, los 5.500 minutos en una letanía de fútbol repetida desde 2019, fecha de su llegada al City. Fueron cinco temporadas rozando los 65-70 partidos al año. Y en todos los cursos, la manera de empezar era la misma. Terminaba un año, tenía tres o, como mucho, cuatro semanas de descanso y vuelta a empezar. Con un puñado escaso de entrenamientos, a competir.

Así fue también el pasado verano. Después de salir con buena cara del Mundial de clubes (su reaparición tras recuperar el ligamento cruzado), que terminó para el City el 1 de julio, descansó menos de cuatro semanas. El 28 de ese mes se reincorporó. El día 16 de agosto no pudo, pero el 23 ya estaba jugando un partido oficial con ese puñado escaso de entrenamientos.

El 3 de septiembre, seguimos en 2025, en una entrevista con este periódico, dice esto: «Mi objetivo ahora mismo, que acaba de empezar la temporada, no es la de jugar todos los partidos. Por ejemplo, en mi caso, vienes de jugar el domingo y jugar a los dos o tres días no tiene mucho sentido pensando en la rodilla. Esas cosas los médicos las estudian mucho, y lo tenemos en cuenta el míster y yo». Lo explica en la Ciudad del Fútbol, pues estaba concentrado con la selección en lo que era su regreso. En esa ventana se atiene a sus propias impresiones y, sustentado por De la Fuente, juega 28 minutos contra Bulgaria y 17 contra Turquía, poco más que unos ejercicios en partidos resueltos.

El 8 de septiembre, seguimos en 2025 por si alguien se había despistado, vuelve a Manchester y sigue jugando. El día 14, 76 minutos contra el United. El día 18, 60 minutos contra el Nápoles. El día 21, 90 minutos contra el Arsenal. Son 226 minutos en una semana. Tres partidos seguidos. Justo lo que no quería. El día 24 (Huddersfield en EFL Cup) y el 27 (Burnley en Premier) no salta al campo porque ya siente molestias. Lo intenta el día 1 de octubre contra el Mónaco (61 minutos) y el 5 contra el Brentford. Pero a los 22 minutos... «Molestias en los isquiotibiales». Eso decía la información que salía del City el, conviene recordarlo, 5 de octubre. Aquí está la fecha importante.

Rodri, en acción durante un partido contra el Liverpool.

Rodri, en acción durante un partido contra el Liverpool.GETTY

Hasta ese día, Rodri había sido incapaz de hacer lo que ahora, venimos a marzo de 2026, sucede: jugar, tras la lesión, ocho partidos de liga consecutivos como titular y recuperar, ya sí, la versión que le otorgó el Balón de Oro. ¿Qué ocurrió, pues, ese 5 de octubre del año pasado? Que algo hizo clic en su cabeza. Había que parar para volver a la vieja usanza.

Porque lo que había hecho Rodri, tras un curso entero lesionado, había sido empezar la temporada como siempre: casi sin entrenar. Y claro, su cuerpo, no sólo su rodilla, se resiente. No termina de arrancar, no se siente del todo bien, y el jugador detecta que debe prepararse adecuadamente no sólo para esta temporada, sino para alargar su carrera deportiva, algo que también explicaba en la entrevista del pasado septiembre con este periódico: «La lesión va a alargar mi carrera deportiva porque, quieras o no, llevo un año dándole respiro a mis piernas, a mi cuerpo... Nadie quiere una lesión así, pero la parte positiva es esa».

Eso se tradujo en varias semanas haciendo una especie de pretemporada como las que se hacían antiguamente en el fútbol. Un plan especial a todos los niveles y donde se implicó todo el Manchester City (cuerpo técnico, preparadores físicos, fisios, recuperadores, nutricionistas, etc...). Esa es la clave de lo que está ocurriendo ahora. El secreto de Rodri es que, tras intentarlo como hacía antes de la lesión, ese 5 de octubre cambió y decidió hacer una pretemporada como las de antes.

A Guardiola le preguntaron el otro día por él. «¡Guau! ¡Qué jugador! ¿verdad? Le hemos echado mucho de menos durante mucho tiempo, pero poco a poco está volviendo a ser el que era», explicó el entrenador, que asumió y apoyó la decisión de Rodri pese a que, cada vez que lo tenía a su disposición, lo ponía a jugar, capital como es para el juego del City. Alrededor de Rodri el equipo se ordena, ataca y defiende mejor, la pelota fluye de otra manera. Los datos físicos que ofrecen los diversos sistemas (distancias recorridas, metros de esfuerzo a alta intensidad, desplazamientos, giros, precisión, etc...) son mejores que los de antes de la lesión.

Rodri, tras marcar un gol el pasado miércoles en la Premier.

Rodri, tras marcar un gol el pasado miércoles en la Premier.EFE

Esas semanas de pretemporada en plena temporada hacen que hoy la figura de Rodri regrese con todo lo que ello conlleva. Primero para el Real Madrid, que el miércoles se enfrentará a un equipo mucho mejor con el español en la hierba. Un partido con cierto morbo porque, según algunas informaciones, se ha despertado de nuevo el interés del club blanco en el jugador. Él, ajeno a esta cuestión, piensa sólo en el City. Bueno, en el City y, cómo no, en el Mundial, donde será el primer capitán (si Morata finalmente no va) de la gran favorita.

La Copa del Mundo está ahí, y el crecimiento exponencial de Zubimendi, tanto en el Arsenal como en la selección durante la ausencia de Rodri, hace que el seleccionador, Luis de la Fuente, ya ande dándole vueltas a cómo juntar a los dos sobre el campo. Porque no es realista pensar en Rodri como suplente de Zubimendi. Y no es realista, y más teniendo en cuenta las bajas que tiene España en esa zona del campo, pensar en este Zubimendi en el banquillo. Los más entusiastas recuerdan que, hace 16 años, Vicente Del Bosque tuvo el mismo problema delante con Xabi Alonso y Busquets, y aquello salió como salió.

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Kyllian Mbappé no fue un pasatiempo, aunque lo cierto es que se divirtió mucho, junto a Bernardo Silva, Falcao o Fabinho. Mónaco era el lugar ideal, según decidió su padre, Wilfried Mbappé, para que su hijo evolucionara lejos del ruido de París. Tiempo habría de regresar y de marcharse, en una carrera que ha estado perfectamente diseñada desde el principio, en lo económico y lo futbolístico. Todo empezó en el Principado, a los 14 años.

Enfrentarse al Mónaco será, pues, para Mbappé como abrir el álbum de fotos. Lo ha hecho hasta 12 veces desde que dejó el equipo de sus principios, pero esta vez es diferente. Es en la Champions, el torneo más deseado y que acechó, por primera vez, cuando estrenaba su mayoría de edad. La Juventus impidió entonces que se hubiera jugado el título ante el Madrid de Zidane, en Cardiff. Contra su alter ego, aunque fuera en el banquillo. Para entonces las comparaciones lo acercaban a Thierry Henry, veloz, desbordante y goleador, más que a ZZ.

Había debutado con 16 años en el primer equipo, en 2015, pero la temporada de su explosión fue la 2016/17, en la que logró 29 goles y 16 asistencias en 60 partidos. El Mónaco, que había conocido días de gloria en los años 60 y 80, volvía a ganar la Ligue 1 después de 17 años. Antes de regresar a París, Mbappé rompía la hegemonía del que sería su futuro club. Fue como robar al rey en el mismísimo Palacio de Versalles.

Un fútbol a la medida

El estadio Luis II volvía a recodar los tiempos del Mónaco dirigido por Arsène Wenger, con Scifo o Klinsmann, pero en una clave muy distinta. El portugués Leonardo Jardim era mucho más pragmático que el romántico Wenger, con un equipo que no dudaba en replegarse y explotar el contraataque, los espacios desde las bandas. En pocas palabras, un fútbol a la medida de Mbappé.

Un duelo, sin embargo, marcó el salto de calidad del equipo. Fue en octavos de la Champions ante el City de Pep Guardiola. Después de perder por 5-3 en Manchester, el equipo de Mbappé remontó en la vuelta. El francés marcó un gol en cada uno de los partidos. Lo mismo hizo en cuartos, con un doblete ante el Borussia Dortmund. La experiencia de la Juve frenó un sueño pendiente antes del salto al PSG, donde las frustraciones en el gran torneo se acumularon.

Es imposible saber qué habría sucedido si entonces, en 2017, papá Mbappé, que dirigía la carrera de su hijo en lo deportivo, hubiera optado por el Madrid en lugar del conjunto parisino. Tres Champions ganaría el equipo blanco desde entonces, una más de la mano de Zinedine Zidane y dos con Carlo Ancelotti.

El Madrid, en la puja

El club de Florentino Pérez estuvo en la puja ante su salida del Mónaco, pero el primer destino de Mbappé era el dinero, en el momento de las grandes inversiones de Qatar en el fútbol, con el Mundial 2022 a la espera. Un fichaje de 180 millones de euros camuflado el primer año de cesión para no vulnerar las normas del Fair Play Financiero de la UEFA, acabó con el joven Mbappé en París. Ni el Madrid iba a alcanzar semejante cifra por el francés ni estaba dispuesto a pagar el salario que le esperaba en el Parque de los Príncipes.

La impresión es que el jugador no se hace ya esa pregunta, o al menos la disimula. Apareció ante los medios antes de enfrentarse, hoy, a su ex equipo, y no para hablar del Mónaco, sino para cerrar filas en torno a la crisis. Defendió a Vinicius y reconoció el derecho del público del Bernabéu a pitar a los futbolistas, algo que también dijo haber hecho de niño, como aficionado. Pero hizo una petición: «Que nos piten a todos, no sólo a Vini».

El francés no habló como ex jugador monegasco, pese a la oportunidad, sino como un futbolista maduro. Una voz que pesa mucho más que la de Álvaro Arbeloa, un entrenador circunstancial, y que suena a independiente. Para muestra, lo que dijo de Xabi Alonso: «Va a ser un grandísimo entrenador. Tengo una relación espectacular con él y le deseo lo mejor. Conoce mucho del fútbol moderno, es una decisión del club que hay que respetar». No dijo si la compartía. No lo necesita, ya no está de Erasmus.

Un post 'Boxing Day' con victorias de los gigantes ingleses en un día para el recuerdo de Diogo Jota

Un post ‘Boxing Day’ con victorias de los gigantes ingleses en un día para el recuerdo de Diogo Jota

Tras un triste Boxing Day, con apenas un partido que terminó en victoria del Manchester United sobre el Newcastle (1-0), este sábado navideño era uno de los días grandes de la Premier League este curso. Todos los equipos grandes de Inglaterra jugaban en un espacio de dos horas y todos terminaron sus duelos con victoria en un día para el recuerdo de Diogo Jota.

Manchester City, Arsenal y Liverpool, que homenajeó al futbolista luso en su duelo ante el Wolverhampton, el otro club inglés en el que jugó el delantero, secundaron al United y consiguieron alzarse con la victoria en unos duelos apasionantes con marcadores apretados hasta los últimos segundos.

Desde que Guardiola descubrió la magia de Cherki, su vida es mejor y también la de los skyblues. En un duelo a domicilio bastante trabado ante el mítico Nottingham Forest, los pupilos del de Santpedor se subieron a lomos del francés para romper la resistencia de los de Dyche (2-1).

El mediapunta galo encontró a Reijnders para abrir el marcador con un pase maravilloso tras el descanso que le igualó a Bruno Fernandes en la cabeza de máximos asistentes de la Premier League con siete pases de gol y posteriormente solucionó un lío en los que se habían metido los de Pep ante el Forest con un remate a la salida de un córner.

Esa victoria ponía líderes provisionales a los de Guardiola a la espera de lo que realizara el Arsenal justo después. Pero los de Arteta son un equipo bien armado y que han aprendido a manejar la presión y así lo demostraron ante el Brighton (2-1) en otro emocionante duelo.

El empuje inicial de los gunners les sirvió para adelantarse en el marcador a través de Odegaard, que más que un tiro pareció pasar el balón al fondo de las mallas en el primer tanto del vuelo. Luego un gol en propia puerta al principio del segundo tiempo pareció cerrar el partido, pero la rebeldía de Diego Gómez quiso apretar el marcador y exigió la mejor versión de David Raya. El guardameta español estuvo soberbio y repelió todas las acometidas rivales, especialmente un envenenado disparo de Minteh.

Homenaje a Jota

En este súpersábado, la Premier quiso que se enfrentasen los dos equipos en los que jugó el futbolista portugués Diogo Jota, fallecido junto a su hermano este verano en un accidente de circulación. Liverpool y Wolverhampton (2-1) se enfrentaron en Anfield en un partido que pareció un homenaje perpetuo al portugués.

A la presencia inicial en el césped de los hijos del jugador luso, se añadieron numerosas pancartas en recuerdo de Jota así como cánticos de ambas aficiones en el minuto 20, número de su dorsal con los reds. El partido se lo llevaron los pupilos de Arne Slot, aunque con más dificultades de las previstas ya que los Wolves, últimos, apenas tienen dos puntos en su casillero con sólo dos empates.

El duelo supuso la aparición, por fin, de Florian Wirtz, uno de los fichajes más caros de este verano del club inglés. El alemán, además de cuajar un buen encuentro, consiguió meter el segundo tanto del Liverpool. El ex del Girona, Santiago Bueno, puso emoción al marcador, pero finalmente los wolves no pudieron conseguir su tercer empate.

Drama y cisma en el Real Madrid

Actualizado

Hubo pitos en las gradas cuando acabo el partido. No mayoritarios, pero fueron ahogados por el himno triunfal madridista. El Manchester City no hizo ninguna exhibición. No es siquiera la mitad de aquel fabuloso equipo campeón de la Champions. Lo cierto es que no mereció ganar, pero perdió el Madrid.

Ahora el veredicto de culpar a Xabi y que se vaya a la calle sería injusto. Con cinco defensas lesionados, sin centro del campo por despropósito de los que mandan y...sin Mbappé, perder como perdió, no sería justo echarle la culpa. El equipo murió de sangre y sudor en el terreno de juego. Fue como un jabato, aunque luchaba contra un equipo fabricado con cientos y cientos de millones de euros .

Lo peor es que Bellingham perdió el gol y menos mal que apareció el que es un inútil para hacer goles, nada menos que Rodrygo. Fue un gol de enorme calidad y Guardiola debió escupir al infierno, porque es un jugador que siempre le hace daño al City.

El Madrid no se relajó nunca. Agotó sus posibilidades hasta el final. Siguió corriendo como un poseso, pero tienen un estilo de correr insuficiente. Y Haaland, ¿cómo puedes parar a ese vikingo asesino del área? Lo tienes que detener a base de paradas de rugby como la que hizo Rudiger, aunque luego le costó un penalti que fraguó la remontada citizen.

De verdad que no se rindió nunca el Madrid de Xabi, la mayor parte por el empuje del corazón más que de calidad. Incluso Bellingham tuvo una gran ocasión para empatar. Por no rematar a la primera, sino a la segunda, se le fue el santo a las nubes.

Y no quiero castigar más a Vinicius, del que mucha gente aún no se ha convencido de que el Madrid ha perdido. El que iba a ganar el Balón de oro y platino. Sin Mbappé este equipo nunca hace goles. Y Mbappé estaba en los cielos, escondido entre las nubes, en el momento más inoportuno, cuando más lo necesitaba el equipo.

He escrito drama y cisma. Primero, porque el Madrid creo que de los diez últimos partidos ha ganado sólo dos. Y lo segundo, porque existe un cisma entre los que creen que Xabi Alonso no es entrenador para el Madrid o los que culpan a los jugadores. Hay incluso una tercera vía y es de las que le echan la culpa a Florentino.

Me acuerdo a principios de temporada que me fiaba poco de Xabi Alonso y que el Madrid, a pesar de los fichajes, no tenía plantilla candidata a ganar algún torneo. Desgraciadamente, no me he equivocado.Y lo siento, algo tendrán que hacer.

Los jugadores lo saben, Xabi tiene que aprenderlo: quien hunda al Real Madrid, morirá dentro

Los jugadores lo saben, Xabi tiene que aprenderlo: quien hunda al Real Madrid, morirá dentro

En cada visita al Santiago Bernabéu, el gran villano Guardiolasiempre «mea con la suya». Pero son tantas veces que ya le ha salido el chorro para todos lados. Ayer le tocó sacar del pozo a balón parado un inicio de partido en el que se estaba llevando un buen revolcón de este Madrid que es como Dory en Buscando a Nemo, sin memoria ni para el éxito ni para el desastre. Podía esperarse cualquier cosa y sucedió lo más probable: que a los jugadores les entrara un poco de vergüenza torera, que se agitaran, que Gonzalo lo ordenara todo un poco, que volviera a pasar la órbita del cometa Goes por la capital pero que acabase diluyéndose el asunto sin mucha explicación y con cierta fatalidad. Escalofriantes síntomas de empequeñecimiento general.

Como el Madrid nunca entendió del todo por qué ganaba, no es fácil tampoco entender ahora por qué pierde. Sirve a medias la intuición general del club: el ecosistema español conduce a la ruina. Pero ni el Florentino de los 2000, me temo, sería capaz de evitar que el camino de argentinización imparable del país se lleve todo por delante. También al fútbol y también a Real Madrid y Barcelona, como se llevó a Boca y River. Cada vez que encaraba Doku tomaba sentido el Brexit y se achicaba la UE.

Los jugadores parecen conscientes de que el fatalismo no les salvará. Y no son tan estúpidos como para pensar que podrán salir indemnes de formar parte de la plantilla que transformó al Real Madrid más ganador de la historia en un perdedor patológico. El reto de triunfar aquí es tan grande porque después del Madrid no hay nada. A quien lo logra, en su carrera ya sólo le espera el declive. A quien no, el arrepentimiento. No hay tabla de salvación: quien tenga la intención de hundir el barco, debe saber que morirá dentro.

También Xabi Alonso, que necesita captar el mensaje del estadio, por fin con algo que decir. Los pitos a la triste intención de llenar el equipo de jugadores-peonza fueron un pequeño brote verde. Endrick, el jugador-dardo por excelencia, mucho mejor.

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

Cuando corren, tampoco. Es la conclusión fácil para abrir la base del cadalso sobre el que han situado a Xabi Alonso, con la soga anudada al cuello. La conclusión tiene una trampa, y es que no es lo mismo correr contra el Celta que contra el City. Un Madrid atónico, lento y errático frente a un Madrid intenso, presionante, veloz y sufriente. Un Madrid de jugadores dimitidos en una derrota sin perdón contra un Madrid de futbolistas entregados en una caída con honra ante un grande de Europa. La pregunta es cuál de los dos pertenece a su entrenador y cuál a la idiosincrasia desnuda que anida, como una musa, en el Bernabéu. En la respuesta está la solución: Xabi Alonso, si; Xabi Alonso, no. Ese es el dilema. [Narración y estadísticas (1-2)]

A Florentino Pérez le toca resolverlo, pero hacerlo de verdad, en una u otra dirección, no con la indefinición que sucedió al numerito de Vinicius en el clásico. Que Xabi Alonso es un buen entrenador lo dice el mercado, su brillante pasado reciente en Alemania. Que Xabi Alonso es o no un entrenador idóneo para el Madrid lo tienen que decir los resultados, hasta ahora irregulares, pero en el top-8 de la Champions y a cuatro puntos del líder en la Liga. Jamás podrá serlo, sin embargo, sin la autoridad debida, algo que no siempre ha sentido bajo un fuego que puede ser tan peligroso como el fuego del City. Es el fuego amigo.

La entrega de los futbolistas desde la salida del vestuario tampoco es la más indicativa de si están a full con su entrenador, porque la Champions invoca siempre algo especial en el Bernabéu, algo que trasciende las batallitas familiares, incluso las cuentas pendientes, en una atmósfera de eucaristía colectiva. Rodrygo las tiene, con el técnico y consigo mismo, pero apareció como si hubiera soltado todo el lastre, camino de su primer gol en nueve meses. Pasó del ostracismo a ser lo mejor del Madrid, frente a un Vinicius desenfocado y un Mbappé quebrado en el banco. Después del tanto se abrazó a Xabi Alonso en la banda. O el brasileño es un actor de primera o se trata de un gesto difícil de entender en un contexto de guerra soterrada contra el entrenador.

Sobrehumano Courtois

Rodrygo concluyó una contra sacada del álbum de fotos del Madrid, un prodigio en el que intervinieron la presión, la velocidad y la precisión. Carreras robó a Bernardo Silva, Gonzalo fue el vértice en la transición y Rodrygo cruzó lejos de la envergadura del gigante Donnarumma.

Era el arranque que siempre se espera del Madrid, a fuego, pero de un Madrid mermado, globalmente en defensa y especialmente por la ausencia de Mbappé, el mástil del equipo en este arranque de temporada. Al Madrid, al menos, le quedaba la quilla. Courtois volvió a sostener a los suyos, con intervenciones sobrehumanas, como una doble parada ante Haaland y Cherki, cuando llegó la ola del City, contemplativo y pasivo primero, pero persistente y profundo después, con Doku como un cuchillo en su izquierda. El fútbol de los ingleses es como un caldo, empieza a fuego lento, a veces demasiado lento, más de lo que le gustaría a Guardiola. Sólo había que ver cómo gesticulaba en la primera parte.

Ese City sin profundidad, en cambio, consiguió equilibrar el partido en una acción que señala al trabajo de Xabi Alonso y a la plaga de lesiones en la defensa, a la que se ha unido la del mejor en la zona, Militao. Mal defendido el balón parado, Gvardiol cabeceó y O'Reilly remató desde la salita de estar de Courtois sin que el portero tuviera visión. Cuando el Madrid necesitaba el descanso, Rüdiger agarró a Haaland con disimulo, pero no hay disimulo posible en el VAR, que nada más empezar sacó un penalti a Vinicius fuera del área. En ambas acertó.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.AFP

Ser objeto de la pena máxima y acertar en el lanzamiento fue toda la contribución del ogro noruego, suficiente para cualquier delantero, pero escasa para lo que se espera de un personaje de su talla. Con mucho tiempo por delante, Guardiola lo sustituyó, al refrescar todo su ataque, puesto que también se marcharon Foden y Cherki.

Xabi Alonso lo hizo por necesidad en una segunda parte de riesgos, no había otra. Si en el once había prescindido de Güler en favor de Ceballos, llamó entonces al turco, como también a Brahim o hasta Endrick, que estaba en el último estante del armario para el tolosarra. Suya fue la mejor ocasión del partido, salvo el gol de Rodrygo, en un remate al larguero.

Cambios que llevaban el mensaje de la carga ante un equipo al que el Madrid no podía dominar, ni al principio ni al final, porque no tiene la madurez colectiva ni el juego necesario. El primero que lo sabe es Xabi Alonso, por eso decidió esperar y salir a la contra en el primer tiempo hasta que la desventaja le hizo descoserse a la desesperada ante un City que jamás se exprimió. A la desesperada espera, hoy, decisiones para saber si, como dice Guardiola, puede mear en el Madrid con la suya.

El pie izquierdo de Foden ilumina al City ante el Dortmund

El pie izquierdo de Foden ilumina al City ante el Dortmund

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 23:17

Dos disparos con el interior de la bota izquierda de Phil Foden despejaron el camino para el Manchester City, demasiado superior al Borussia Dortmund. Al primer doblete del extremo inglés en la Champions hubo que añadir la puntualidad de Erling Haaland, que anotó su 18º gol del curso tras una asistencia de Jeremy Doku desde la izquierda. [Narración y estadísticas (3-1)]

Desde el comienzo del curso 2023-24, Foden ha marcado 10 goles desde fuera del área, el mayor registro para un futbolista de la Premier. Durante más de una hora, el equipo de Guardiola jugó a placer, gracias a sus precisas combinaciones. Sólo en el tramo final, tras el tanto de Waldemar Anton, tuvo que encomendarse a la inspiración de Gianluigi Donnarumma.

La sentencia de Rayan Cherki en el primer minuto del añadido redondeó el resultado para los citizens, que ya enlaza 22 partidos invicto como local en la primera fase de la Champions. Aquella última derrota de Pep Guardiola en el Etihad se remonta ante el Olympique de Lyon, el 19 de septiembre de 2018 (1-2).

El City somete al Villarreal

El City somete al Villarreal

Actualizado Martes, 21 octubre 2025 - 22:59

Se le sigue resistiendo la victoria en esta Champions al Villarreal, sometido por un Manchester City que fue superior, sobre todo en un primer tiempo en el que encarriló su triunfo con goles de Haaland y Bernardo Silva. El equipo de Guardiola impuso su fútbol ante un rival cuya reacción en el segundo tiempo no fue suficiente y que solo ha podido sumar un punto en las tres primeras jornadas.

Poco más de un cuarto de hora necesitó Erling Haaland para estirar su prodigiosa racha anotadora, la mejor de su carrera, y encadenar doce partidos marcando. Nació la jugada en la izquierda, donde Savinho llevaba de cabeza a Pedraza. El brasileño cedió para Lewis, que envió de primeras al corazón del área. Y ahí estaba esperando el cazagoles noruego, que ya había realizado unos minutos antes un ensayo con un cabezazo que se marchó fuera.

El gol fue consecuencia del dominio del City, que ya en el primer minuto había trenzado una buena jugada entre Savinho y Haaland que remató Doku, salvando el gol Luiz Júnior, El brasileño fue la gran sorpresa del once de Marcelino, que parecía haber confiado la titularidad ya de forma definitiva a Arnau Tenas. Reapareció también Foyth en un Villarreal que pareció asumir desde el principio que el balón iba a ser para su rival. No está incómodo el conjunto amarillo en ese tipo de escenario, defendiendo en bloque bajo y saliendo rápido a la contra.

El problema es que los de Guardiola apenas le daban oportunidades para correr. El City tenía el partido bajo control, con Nico González tratando de hacer de Rodri con el apoyo de Stones, casi más pivote que central. Bernardo Silva y Lewis se movían con libertad por detrás de Haaland, con el joven canterano citizen convertido casi en un segundo extremo reforzando a Savinho. por la derecha ante un Pedraza que vio pronto la amarilla y se quedó en el banquillo en el descanso.

El Villarreal se encontraba maniatado, encerrado en su campo por la presión del conjunto inglés y sin demasiadas ideas las pocas veces que conseguía encadenar algunos pases y mantener el balón. Al descanso se marchó sin disparar entre los tres palos, aunque se marchó muy poco un disparo cruzado de Gueye desde la frontal, la mejor ocasión amarilla en el primer tiempo, que acabó con el City ampliando su renta. Savinho centró al área, donde apareció totalmente libre de marca Bernardo Silva con su 1,73 para cabecear a la red.

Con Doku bien sujetado por Mouriño, el equipo de Guardiola siguió insistiendo en entrar por la derecha en el segundo tiempo. Savinho quiso buscar también su gol, pero lo impidió Luiz Júnior tapando el escaso hueco que le quedó el brasileño tras su gran cambio de ritmo para enfilar hacia portería.

El Villarreal ganó en presencia en campo contrario, rondando más el área, pero seguía costándole finalizar y crear ocasiones. Quiso sacudir Marcelino a su equipo con la entrada de Moleiro y Oluwaseyi por Buchanan y Mikautadze, que pasaron de puntillas por el partido, y pareció surtir efecto. Casi de inmediato llegaron dos buenas opciones para los amarillos. Donnaruma sacó un disparo de Gueye y casi a continuación metió Cardona un centro al área que Pepe cabeceó ligeramente desviado. Tampoco encontró portería al rematar de volea un despeje de la defensa.

El Villarreal iba creciendo en el partido a medida que el City perdía protagonismo, aunque no necesitaba demasiado el equipo de Guardiola para generar peligro, como en un balón que le cayó en el área a Haaland, cuyo remate atajó Luiz Júnior, que también sacó una buena mano para desviar lo justo otro peligroso tiro del noruego desde la frontal. Oluwaseyi pudo haber dado emoción a los últimos minutos pero su cabezazo se estrelló en el poste.

El Villarreal, ante el desafío de frenar a Haaland: "Tocando poco el balón también mete goles"

El Villarreal, ante el desafío de frenar a Haaland: “Tocando poco el balón también mete goles”

Actualizado Lunes, 20 octubre 2025 - 20:33

Al Villarreal empieza a urgirle estrenar su casillero de victorias en la Champions después de haber sumado un punto en las dos primeras jornadas ante Tottenham Hotspur y Juventus. El problema es que el martes tendrá enfrente a otro rival de primer nivel, un Manchester City que además cuenta en sus filas con el gran devorador de récords en la máxima competición de clubes.

Erling Haaland (Leeds, Inglaterra, 2000) llega al Estadio de la Cerámica completamente desatado tras encadenar 11 partidos marcando tanto con el City como con su selección, la mejor racha de su carrera. 21 goles en total con los que engordar sus ya descomunales registros. El noruego ha marcado 52 goles en sólo 50 partidos de la Champions y con sólo 25 años figura ya entre los 10 máximos goleadores de la historia de la competición. Son 29 tantos en 31 encuentros con el City, 15 en los 13 que disputó con el Dortmund y otros ocho en los seis duelos que jugó con el Salzburgo.

Con el equipo austriaco se convirtió en el único jugador que ha sido capaz de marcar un triplete en los primeros 45 minutos de su debut, en 2019. Además, anotó ocho dianas en sus cinco primeros partidos de Champions, algo que sólo han logrado Alessandro Del Piero, Diego Costa y Sebastien Haller. En 2023 se convirtió también en el tercer jugador en anotar cinco en un partido, en la goleada del City al Leipzig (7-0).

«que no tenga precisión»

Con su actual ritmo de anotación no parece descabellado que arrebate a Lionel Messi los récords de ser el más rápido y el más joven en marcar 60 goles en Champions, algo que el argentino logró en 80 partidos y con 26 años y 86 días, respectivamente.

«Si digo que es el mejor 9 que existe en la actualidad en el mundo no descubro nada. Jugamos contra ese tipo de futbolistas y de equipos y es lo que queremos. Preferimos eso a estar mañana entrenando y no poder vivir ese magnífico ambiente. Competimos contra las mejores, nos ayuda a crecer, a saber nuestro potencial y en qué debemos mejorar. Intentaremos que Haaland toque el balón lo menos posible, pero tocándolo poco también mete. No necesita mucho contacto con el balón para rematar y el porcentaje de acierto es altísimo. Esperemos que no sean 12 partidos seguidos marcando, y si tiene participación que no tenga precisión», decía Marcelino en la previa.

Marcelino, durante su rueda de prensa del lunes.

Marcelino, durante su rueda de prensa del lunes.EFE

El técnico asturiano sigue sin poder contar con los centrales Logan Costa, Willy Kambwala y Juan Foyth, pero confía en poder utilizar a Georges Mikautadze, al que dejó en el banquillo ante el Real Betis después de que el delantero regresara de su selección con unas pequeñas molestias. Además, Santiago Mouriño regresará al lateral derecho después de perderse el partido ante el conjunto verdiblanco por sanción.

El City, que se ejercitó ayer en su ciudad deportiva antes de viajar a España (voló al aeropuerto de Castellón y se quedó alojado en el hotel Luz), tiene la gran baja de Rodri. El futbolista madrileño, formado en la cantera del Villarreal viajó, sin embargo, con la expedición citizen, ya que el club castellonense rendirá homenaje en la previa del partido al Balón de Oro de 2024 haciéndole entrega de su insignia de oro.

Watzke, el cerebro que creó el Dortmund: un plan de salvación en un aeropuerto y 335 millones por tres traspasos

Watzke, el cerebro que creó el Dortmund: un plan de salvación en un aeropuerto y 335 millones por tres traspasos

Hace 10 días, Hans-Joachim Watzke decidió mantenerse en segundo plano durante la ceremonia de entrega del Balón de Oro, aunque bien podría haber sacado pecho por seis futbolistas que él mismo había criado en Dortmund. De Ousmane Dembélé, triunfador indiscutible en París, hasta Erling Haaland, Robert Lewandowski, Jude Bellingham, Achraf Hakimi o Serhou Guirassy, cuyos nombres también se escucharon como candidatos al premio de France Football en el Théâtre du Châtelet. El CEO del Borussia también podría haber aprovechado la oportunidad de compartir protagonismo con Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, con quien no sólo le une una estrecha amistad, sino también decisivas responsabilidades en el seno del organismo, donde ejerce como vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo. Sin embargo, desde hace meses, Watzke pretende alejarse progresivamente de los focos. O más bien dirigirlos a su conveniencia.

El próximo 23 de noviembre, Watzke presentará su renuncia a la asamblea general ordinaria del Borussia, el único club alemán que cotiza en Bolsa. De este modo pondrá punto final a dos décadas como director ejecutivo y asumirá como presidente, sustituyendo en el cargo a Reinhold Lunow, con quien ha protagonizado agrias disputas en los últimos tiempos. Según informó el diario Bild, durante el Mundial de clubes, Lunow quiso alojarse en Cincinnati en un hotel diferente al del equipo. De hecho, se negaba a coincidir en cualquier acto público con Watzke, indignado ante la incompetencia de su presidente, que durante una reunión había preguntado por la sede del Mundial de clubes 2026, pasando por alto que ese torneo se disputa cada cuatro años.

Semejante pulso por el poder se dilucida hoy al calor de cifras astronómicas. Durante el ejercicio 2023/24, cuando disputó la final de la Champions ante el Real Madrid, el Borussia generó un beneficio bruto consolidado de 639 millones de euros, un 24% más que el curso anterior. Cifras que refrendan la estrategia de Watzke, empeñado en consolidar Dortmund como el mejor entorno para el desarrollo de las estrellas del futuro. Sólo Dembelé (2017), Haaland (2022) y Bellingham (2023) dejaron 335 millones de euros por sus traspasos al Barcelona, Manchester City y Real Madrid, respectivamente. Las perspectivas para la venta de Guirassy, autor de 38 goles la pasada temporada, se estiman ahora por encima de los 75 millones. "Nuestra actividad principal es reconocer el potencial de los jóvenes. Y si no podemos retenerlos, potenciarlo", admite Watzke.

Acusaciones de nepotismo

Sin embargo, estos florecientes datos contrastan con otra realidad, la más cotidiana, la de un club instalado en el conformismo, que el pasado verano festejó casi como un título su cuarta plaza en la Bundesliga. Los aficionados del Signal Iduna Park ya se ha acostumbrado a que sus futbolistas sólo desplieguen todo su potencial en partidos como el de hoy ante el Ahtletic.

Y parecen haber perdido la esperanza de que asome algún talento de su cantera, al modo de Aleksandar Pavlovic o Jamal Musiala en el Bayern. Célebres por sus multitudinarias concentraciones en Friedensplatz, los hinchas siguen sin entender las concesiones a dos veteranos como Niklas Süle y Emre Can. Ambos, bajas hoy por lesión, apuran su último año de contrato, a razón de 10 millones y ocho millones brutos, respectivamente. También abundan las críticas al nepotismo de Watzke, que colocó a Sebastian Kehl como director deportivo y Lars Ricken como director administrativo. Ambos viejos conocidos durante su etapa con la camiseta amarilla.

"En el lado correcto de la historia"

No obstante, el fútbol ha cambiado mucho desde el 14 de marzo de 2005, el día que Watzke salvó de la quiebra al Dortmund. Un agónico lunes en una sala del aeropuerto de Düsseldorf, cuando logró vender el Westfalenstadion a un fondo de inversión del Commerzbank. Para ese plan de saneamiento, no dudó en pagar una renta a dicho fondo y a recomprar las acciones. Soluciones milagrosas, en la línea de las que ofrece hoy la Superliga, un torneo al que Watzke se opone con furibunda determinación. "Supo mantenerse firme en el lado correcto de la historia cuando el fútbol europeo dijo no a los intentos de privatización de un pequeño grupo de ricos", escribió Ceferin con motivo del 65º cumpleaños de Aki, el apodo con que trata a su viejo camarada.

Desde su tropiezo el 15 de marzo ante el Leipzig, este Dortmund enlaza 13 partidos sin derrota en la Bundesliga. En las cuatro últimas jornadas ni siquiera ha encajado un gol, aunque hace dos semanas desperdició un 2-4 en Turín antes de ceder un empate en el añadido frente a la Juventus. A sus seis bajas, el Athletic suma una más, porque en las últimas horas Ernesto Valverde perdió a Alex Berenguer y Mikel Vesga.