El silencio y escapismo político tras el tocamiento de Mapi León a una rival bajo el eco del juicio por el beso de Rubiales

El silencio y escapismo político tras el tocamiento de Mapi León a una rival bajo el eco del juicio por el beso de Rubiales

La 'omertà' es el código de silencio de la 'Cosa Nostra' siciliana que deben cumplir todos sus miembros, en especial en sus declaraciones ante la policía. En caso contrario, son considerados delatores, traidores. El fútbol tiene su propia versión de la 'omertà': «Lo que pasa en el campo, se queda en el campo». No siempre se cumple y, cuando lo hace, afecta únicamente a los implicados. La opinión del resto es libre. Mapi León y Daniela Caracas mantienen el código de silencio después de que la azulgrana tocara los genitales de la jugadora del Espanyol en un derbi. Un acto claramente sexista, aunque se produjera entre dos mujeres. Cuando Míchel tocó los genitales de Valderrama, hace más de 30 años, fue objeto de escarnio y de debate nacional hasta provocar una actuación de oficio de la justicia deportiva y una sanción económica para el madridista. La acción de Mapi, en cambio, nada, ni sanción ni intervenciones de la política, siempre con tantos reflejos para ponerse en primera fila ante cualquier gesto o insulto sexista, homófobo o racista en los campos de fútbol.

«Estamos más acostumbrados a ver esto en el fútbol masculino», dice la presidenta de la Liga F, Beatriz Álvarez. Será eso. «No hay que sacar las cosas de contexto», añadió. Eso también es distinto en el fútbol masculino, cuyo contexto arde. Mapi, mientras, acaricia plácidamente su gato, en un vídeo colgado en las redes sociales por la futbolista y su pareja y compañera de equipo, Ingrid Syrstad. Acariciar el gato es lo que hacía Vito Corleone mientras recibía a subordinados, escena que simboliza la impunidad y 'omertà' que le protegía en la 'Familia'.

Mapi León toca en los genitales a Daniela Caracas.

Mapi León toca en los genitales a Daniela Caracas.TV

EL BARÇA Y LOS VALORES

El fútbol femenino no debe ser una 'Familia'. Es el sector del deporte español que más ha crecido en los últimos años, gracias no sólo a una generación excepcional, la de Alexia Putellas, Aitana Bonmatí o Jennifer Hermoso. El aumento de practicantes de base y la dotación de recursos por parte de las administraciones, más allá de la profesionalización de la élite, han permitido un avance de una colosal proyección en lo deportivo y lo social, una conquista más de la mujer. El empoderamiento es evidente, pero confundir el empoderamiento con una posición moral superior es un error. De esa forma se siente quien acaricia un gato tras cometer un error por el que ni siquiera pide disculpas. Tampoco su club, el Barcelona, que ha hecho de los valores parte de su marketing: 'Valors!'

«Fue un lance del juego», dijo Mapi en un comunicado emitido con nocturnidad por la entidad azulgrana. Era un problema qué decir. Pere Romeu, su entrenador, se atuvo a la consigna: «Creemos en su versión». Romeu la dejó en el banquillo ante el Madrid CFF, en la Copa de la Reina, pero ayer volvió al once ante el mismo equipo en la Liga F. Mapi marcó el primer tanto de la goleada (5-1), vitoreada por su público durante el partido. Esas cosas, al parecer, sólo pasaban en los partidos masculinos.

Evasivas en los organismos

Las declaraciones institucionales de quienes no pudieron escabullirse estuvieron en la línea de las de la presidenta de la Liga F, que recalcó que no su organismo no tiene competencias para entrar en el caso. Rafael Louzán dijo que «algo he visto por los medios de comunicación» y pasó la pelota al Comité de Competición. Realmente, es un presidente bien informado. Tampoco el Consejo Superior de Deportes, con el que Mapi colaboró hace unos años en una campaña contra la LGTBIfobia, ha dado un paso adelante, mientras la Asociación de Futbolistas Españoles emitió un comunicado 'light'. En compañía de Alves repitió Mapi esa campaña en el ámbito azulgrana. Hay coincidencias que matan.

La única condena fulminante ha sido, lógicamente, del Espanyol, vehiculada a través de Dolors Ribalta, responsable del fútbol femenino del club. «Es inaceptable, inadmisible y vulnera la intimidad de nuestra jugadora. Esto no va de colores, sino de dignidad y respeto», dijo en un comunicado, en el que dejaba en manos de Daniela la opción de presentar una denuncia. Por el momento, no se ha producido.

No es necesario que lo haga la jugadora ni el Espanyol para que el Comité de Competición intervenga. Puede hacerlo de oficio. De hecho, lo hizo en el caso Míchel, en 1991, con la vieja Ley del Deporte, de 1990, recién estrenada y menos sensibilización política y social con respecto a los gestos o insultos sexistas. José Javier Forcén, juez único de Competición, calificó la acción como una «falta de decoro» y la consideró «grave», por lo que impuso una sanción económica de 500.000 pesetas. El madridista alegó que lo hizo con 'animus iocandi', es decir, con intención jocosa, pero el juez lo desestimó: «Asuntos tan serios no pueden tomarse a broma».

Rubiales y Olga Tubau, a la entrada al juicio.

Rubiales y Olga Tubau, a la entrada al juicio.JAVIER SORIANOAFP

la protección de daniela

Daniela, como Valderrama, es de Colombia, donde se cuestionan cómo es posible que en España no se haya actuado. En otro orden, todavía se lo preguntan en muchos más lugares por el 'caso Negreira'. El tocamiento de Mapi, sin entrar en lo que pudo o no decirle a Daniela, se produjo cuando el foco del prime time estaba en el juicio a Luis Rubiales, cuyo beso no consentido a Jenni Hermoso dio origen al '#SeAcabó', el '#MeToo' del fútbol. Pocos juicios en el ámbito del deporte han tenido tanto seguimiento en sus países. Si acaso los de O. J. Simpson u Oscar Pistorius. Ambos fueron por el asesinato de sus parejas.

La defensa de Rubiales por parte de la sagaz penalista Olga Tubau da por perdido el consentimiento y cuestiona la lascividad del beso para afirmar que no estamos ante una agresión sexual. Sobre las coacciones, los de la 'pandilla de Rubi' han jugado muy mal partido en la sala. Tubau plantea un órdago a la 'Ley del sí es sí', que agrupa diversas acciones bajo el concepto de agresión sexual. La de Mapi sobre Daniela, lo sería. Jenni no tenía intención de denunciar inicialmente, pero las presiones de la Federación y el consejo de sus asesores, y la fiscal Marta Durántez le hicieron ver la conveniencia de hacerlo. La incógnita es si Daniela está tan bien protegida y aconsejada por todos.

Récord histórico de asistencia en los estadios españoles: la gente sigue queriendo ir al fútbol

Récord histórico de asistencia en los estadios españoles: la gente sigue queriendo ir al fútbol

El debate en el mundo del fútbol se centra cada día más en lo que pasa fuera de los estadios: la lucha por los derechos de televisión de los clubes, la guerra política entre las instituciones, la pelea contra el fraude de las señales pirata... Pero la realidad es que el público sigue queriendo ver a los futbolistas de cerca, sigue llenando la grada, celebrando los goles y disfrutando de las jugadas. Eso se refleja en los datos de asistencia de la primera vuelta del fútbol español, que mejoran un 10,9% respecto a los de la temporada pasada. Un 2,3 en Primera División y un 30,8 en la emocionante Liga Hypermotion, repleta de clubes históricos.

En total, durante estos meses más de seis millones de espectadores han llenado los estadios de LaLiga (diez si contamos los de Segunda), lo que va camino de romper el récord del año pasado (16 en toda la temporada sumando ambas ligas) para convertirse en la edición con más público en la última década, según datos ofrecidos por LaLiga.

Los estadios, a la última

Para ello, varios puntos clave. Por un lado, las infraestructuras de la mayoría de los clubes han mejorado, obligados a gastar parte del dinero recibido por CVC en ellas, haciendo más accesibles, más modernos y más llamativos sus estadios.

La renovación del Bernabéu (sin el dinero de CVC) y las obras del Camp Nou convierten al madridista en el estadio más visitado de España, con más de medio millón de espectadores, 100.000 más que el Metropolitano. Otros campos, como el RCDE Stadium del Espanyol, Son Moix (Mallorca) o El Sadar de Osasuna, construidos o remodelados recientemente, también reciben a más visitantes. Los dos forman parte de los clubes que mayor crecimiento en asistencia han visto este año, con una mejora del 21,5, el 14,6 y el 10,2%

El Celta, el que más crece

Otra de las razones está en el puro amor de las aficiones locales, como la del ascendido Leganés, la tercera que más crece con respecto al curso pasado, un 21,5% más. Y los históricos, como Athletic, Betis o Valencia, tampoco fallan, sumando en sus campos más de 50.000 personas en cada encuentro como local.

Por último, destaca el sentimiento de pertenencia generado por algunos equipos, como el Celta. El conjunto gallego, que la pasada temporada despidió a Rafa Benítez y ascendió a Claudio Giraldez, técnico del filial, está plagado de canteranos este año y Balaídos es el estadio que mayor crecimiento en público ha tenido en LaLiga, un 28,4% más, según datos de la competición. Ha pasado de los 192.563 de hace un año a los 247.162 de este.

Además, hay que destacar como punto extra la creación de la iniciativa Grada Visitante, que comenzó a funcionar hace unos meses y regula, en 17 de los 20 estadios, el precio de la entrada para los aficionados rivales ofreciendo un cupo fijo de 300 tickets a un precio máximo de 30 euros. Algo clave para ver cada jornada una zona repleta de público visitante en cada campo, mejorando también la asistencia y la imagen del estadio.

En Segunda, también un éxito

En la Liga Hypermotion, llama la atención el regreso de los históricos. Oviedo, Racing de Santander y Sporting de Gijón son los clubes cuya asistencia al estadio más crece en la categoría. Un 30,1, un 29,9 y un 28,8 por ciento. Ciudades importantes con equipos importantes que esta temporada sueñan con el deseado ascenso a LaLiga.

Esto hace que en las dos máximas categorías del fútbol español hayamos tenido estos meses casi un millón de aficionados más que el curso pasado (951.000). Y todo a pesar de la subida en el precio de los abonos en la mayoría de equipos, una circunstancia que no ha impedido que algunos clubes hayan batido su récord histórico de abonados, como el Valladolid, el Mallorca o el Alavés.

Un invierno de racionamiento en el mercado de fichajes español: ¿Por qué LaLiga gasta menos que Qatar, Arabia o México?

Un invierno de racionamiento en el mercado de fichajes español: ¿Por qué LaLiga gasta menos que Qatar, Arabia o México?

Los clubes de LaLiga se han dejado apenas 13,13 millones de euros en fichajes en este mercado de invierno, forman la 16ª competición del mundo con mayor gasto y la llegada más cara ha sido la de Akor Adams, delantero nigeriano del Montpellier que ha firmado con el Sevilla a cambio de cinco millones. La Premier League, por su parte, lidera de nuevo el ranking invernal con 367 millones salidos del bolsillo de los equipos ingleses y con el Manchester City dejándose 150 millones entre el delantero Omar Marmoush (75) y los defensas Abdukodir Khusanov (40) y Vitor Reis (37), y eso sin contar con operaciones como la llegada de Asensio al Aston Villa pues es una cesión. Más de 300 millones de diferencia entre una liga y otra. Esos son los datos. Vayamos con las causas y las reflexiones.

Se trata de un mercado aburrido para el fútbol español, condicionado por la crisis económica de algunos de sus principales equipos, como el Barcelona, por las dudas y la pausa de otros, como el Madrid, que esperan al verano, por la comodidad del Atlético, donde Simeone tiene la plantilla que desea... Y por la poca capacidad adquisitiva de una clase media que en otras épocas saltaba la banca.

Ha habido cinco traspasos en este invierno en LaLiga. Nada más. El comentado de Akor Adams, el fichaje del extremo danés Jones El-Abdellaoui para el filial del Celta por 4,20 millones, la llegada del delantero Maroan Sannadi al Athletic (3 millones), la de Rubén Vargas al Sevilla (2,50) y la de Tamás Nikitscher (un millón) al Valladolid.

Más cesiones que traspasos

El resto han sido cesiones, con el Betis muy activo en este tipo de operación: ha conseguido el préstamo de Antony desde el Manchester United y ha dejado a Juanmi al Getafe y a Iker Losada al Celta. Bajcetic, del Liverpool a Las Palmas; Pablo Ramón, del Castilla al Espanyol; Sadiq, de la Real al Valencia o Juan Bernat, del PSG al Villarreal, son los grandes nombres de dichas cesiones.

Los aterrizajes caen a cuentagotas. Atlético, Barça, Real Madrid, Real Sociedad, Leganés, Mallorca, Osasuna y Rayo no han añadido a ningún futbolista.

Por delante de LaLiga en gasto aparecen todos los grandes campeonatos de Europa, liderados por la Premier (367 millones), la liga italiana (195), francesa (189) y la Bundesliga alemana (169), pero también torneos más exóticos como el Brasileirao (174), la liga saudí (166), la MLS de Estados Unidos (131), la liga argentina (109), la mexicana (67) y la de Qatar (21). Incluso la Liga de la República Checa (14).

Pocas salidas

Y no sólo es interesante el dato de gasto, también el de ingreso, porque éste explica a la perfección qué está pasando en el fútbol europeo y mundial. Los clubes de LaLiga, en otro tiempo vendedores, apenas han dejado salir a sus futbolistas a cambio de sumas económicas. Assane Diao, del Betis al Como por 12 millones, ha sido la venta más cara de las que ha tenido el invierno español, que ha juntado poco más de 20 millones entre todas sus ventas.

Mientras, el resto de ligas tienen saldos de más de 100 millones en gastos e ingresos. ¿Por qué? Fuentes de LaLiga admiten a EL MUNDO que el campeonato español es "el más eficiente" del planeta porque ha mantenido, cuentan, "el equilibrio financiero". Desde los despachos de los clubes se reconoce que ya se depende menos que antes de las ventas de los jugadores porque no hay tanta necesidad para ajustar las cuentas. Pero eso sí, tampoco existe la libertad económica que hay en otras ligas.

Ese, y no otro, es el gran punto de debate ahora mismo en el fútbol español. En cuatro años, el volumen de mercado por ventas de jugadores ha disminuido un 50% desde el máximo de la temporada 2019-2020: de 1.307 millones a los 655 del pasado curso. ¿Esto qué quiere decir? En España hay menos traspasos, menos salidas y menos entradas, pero mayor capacidad de retención de talento.

Una dura regulación

El problema, y la razón principal de las grandes diferencias, como en este mercado de invierno, está en las regulaciones de las ligas. La española se rige por un duro Control Económico y la presión fiscal de nuestro país, muy superior a la de los vecinos continentales, no ayuda a pelear en la batalla del mercado.

La Premier, por ejemplo, tiene un modelo "a pérdidas" que genera "una burbuja con precios irreales", como ha denunciado en numerosas ocasiones Javier Tebas, crítico también con el modelo francés (650 millones en pérdidas en las últimas tres temporadas) e italiano (800 millones de deuda). En las últimas asambleas de LaLiga, los clubes, especialmente los de la clase media, han pedido presionar a la UEFA para que regule mejor el Fair Play Financiero del continente, pero no parece tarea sencilla.

Mientras, el fútbol español trata de competir como puede. Ahí está el Madrid, último campeón de Europa, el Barça, segundo en la liguilla de la Champions, o el Atlético, miembro del 'Top 8'. Y ahí está el Athletic, segundo en la liguilla de la Europa League y favorito a ganar el título. Sin fichajes, pero con victorias.

El Gran Capitán ausente que siempre ha tenido el Real Madrid: "Que vuelva Carvajal al vestuario, aunque sea con muletas, porque da un grito y todos firmes"

El Gran Capitán ausente que siempre ha tenido el Real Madrid: “Que vuelva Carvajal al vestuario, aunque sea con muletas, porque da un grito y todos firmes”

El apodo de Gran Capitán se lo puso a Gonzalo Fernández de Córdoba la tropa, no la corte, pese a la proximidad con Fernando el Católico que se había granjeado el militar cordobés. Al valor y la dedicación mostradas en los campos de batalla, desde Granada hasta Nápoles, Fernández de Córdoba añadía capacidad de convencimiento y sentido de la estrategia, cualidades que reforzaban su autoridad moral, ante los suyos como frente al enemigo, y le convertían en un gran negociador. La huida del sultán Boabdil de Granada y la capitulación del último reino nazarí de Al-Andalus fueron fruto de sus mediaciones: no más sangre. El Madrid no necesita Reconquista alguna, no desde la 'Séptima', porque su historia moderna es la de la conquista permanente. Pero necesita a un gran capitán que de ejemplo en el campo y recuerde con sus palabras y sus gestos en el vestuario cómo y por qué se conquista, más allá del ruido y los arbitrajes.

Luka Modric es el primer capitán, pero no siente esa condición como antes, porque se observa apartado del juego, suplente. El segundo, Dani Carvajal, que cura sus heridas, es al que muchos esperan, en la tropa y la corte, como a ese capitán que urge ahora que llegan las grandes batallas. Encararlas sólo a través del catalejo de errores como el de Muñiz Fernández y el VAR en Cornellá, donde debió ser expulsado Romero por la cacería de Mbappé, es como meter a todo el equipo en un embudo.

«Que vuelva Carva, aunque sea con muletas, lo necesitamos, porque da dos gritos y pone a todos firmes», se escucha en Valdebebas. La nostalgia por el jugador es tremenda en el campo, donde Lucas Vázquez se ve devorado por la banda que era capaz de devorar un partido tras otro Carvajal, y Valverde pone piernas, pero nadie pone tanto y en ambas direcciones. La baja de Rüdiger aumenta las urgencias.

El mejor lateral del mundo

El lateral de Leganés es como una espada de acero templado: nada la doblega en defensa y todo lo atraviesa en ataque. Dijo Carvajal que se creía el mejor lateral del mundo. Puede considerarse una afirmación presuntuosa, si se quiere, pero en absoluto exagerada. Los títulos, su sexta Champions y la Eurocopa en 2025, y los premios, cuarto en el Balón de Oro y 'The Best', le dan la razón. Carvajal los merecía tanto como Rodri o Vinicius. Si fuera por títulos, más, pero el 'showbusiness' no aprecia a los defensas, salvo si eres Piqué. Carvajal tiene sus cosas, pero muy poco de clown.

«Los próximos meses lo perderemos como jugador, pero no como líder en el vestuario, porque estará aquí y trabajará con nosotros. No nos vamos a aprovechar de su fuerza, pero sí de su cabeza, que es tan importante como su fortaleza física», dijo un Carlo Ancelotti que sabía bien de qué hablaba poco después de lesionarse Carvajal. La realidad es que la dinámica de la recuperación no permite esa vida en paralelo todo lo deseable. Es difícil ser líder sin serlo en el campo, incluso es complejo serlo desde la suplencia, que deteriora los egos y las relaciones. Que se lo pregunten a Modric.

Ancelotti, el pasado sábado en Cornellà.

Ancelotti, el pasado sábado en Cornellà.AFP

Carvajal se lesionó a principios de octubre, en un choque fortuito con Yéremy Pino durante un partido contra el Villarreal. La exploración confirmó los peores pronósticos: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento colateral externo y rotura del tendón poplíteo en su pierna derecha. Le aguardaba una temporada en blanco.

Bronca en Lille

La lesión no se producía en un partido cualquiera, sino en el siguiente que el Madrid disputaba tras la caída en Lille (1-0), clave para que el club blanco se haya quedado fuera del 'Top 8' de la Champions y ahora se vea abocado, en dieciseisavos, a un duelo muy complejo frente al City de Pep Guardiola. Sólo hay que rebobinar las cintas para recordar el rol que Carvajal ha tenido en algunos de esos duelos, como central improvisado en un agonístico final en el Bernabéu o cabecilla del 'Álamo blanco' en el Etihad. Pero volvamos antes a Lille, donde, en el descanso, Carvajal entró en el vestuario hecho una furia y comenzó a gritar a sus compañeros ante el silencio cómplice de Ancelotti, que levanta la ceja pero difícilmente la voz.

«El día a día sin Carva es más difícil, porque llama al orden a quién sea, además de tensionar los entrenamientos con su manera de competir también en Valdebebas», afirman en la Ciudad Deportiva. Es cierto que el equipo marcha líder en la Liga, pese a la última derrota ante el Espanyol, ha ganado todas las competiciones menos la Supercopa de España, goleado por el Barcelona, y únicamente en la Champions está ante una situación de alto compromiso, pero son varios los que en el vestuario sienten que falta algo.

A la prolongada lesión de Carvajal se unen las salidas de Nacho y Kroos. A pesar de no ser titular y de sentir que no era correspondido con los minutos que merecía, Nacho fortalecía el compromiso, junto a Carvajal y Lucas Vázquez o Sergio Ramos en el pasado. Todos formaban lo que en tiempos de Zidane en el banquillo llamaban el «comando español». Nacho ejerce esa función, hoy, en el equipo de Míchel en Arabia hasta con intérprete en sus arengas antes de los partidos.

Carvajal, premiado por la APDM.

Carvajal, premiado por la APDM.Kiko HuescaEFE

Al Madrid nunca le ha faltado un carácter en el vestuario, fueran Camacho, Hierro, Raúl o Sergio Ramos, por no retroceder hasta Di Stéfano, y hasta quienes ejercían la autoridad de los silencios, como Zidane o Kroos. Mbappé está, hoy, lejos de querer ese rol en el Madrid y su pretensión por ser el capitán de Francia no ha funcionado, por ahora. Con mucha calidad en el vestuario, pero perfiles heterogéneos, altos objetivos individuales, como los de Vinicius o Mbappé, y falta de un núcleo duro de la casa, el Madrid necesita a un Gran Capitán que llame al alto, aunque sea con muletas.

Rubén Martín: "A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban"

Rubén Martín: “A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban”

Rubén Martín (Madrid, 1982) está pluriempleado… porque quiere. Es desde hace 15 años uno de los narradores bandera de la COPE y ahora asoma también por Dazn para partidos muy señalados, pero eso es casi un hobby porque donde de verdad gana (mucho) dinero es en internet y redes sociales. Es un caso atípico, quizás único, de periodista deportivo consolidado que se convierte en creador de contenido estrella sin abandonar su trabajo convencional.

Dos mundos que nacieron enfrentados y ahora une un que sigue teniendo las ideas y las prioridades muy claras. La semana pasada falleció repentinamente su madre y empieza por lo más importante: "Te voy a hablar de mucha gente a la que admiro, pero permíteme empezar por la persona a la que más admiro en este mundo: mi padre, Antonio, que está en una pelea que va a ganar y es todo lo que un hijo sueña con tener a su lado. Como va a ser la primera persona que lea esta entrevista, me gustaría que le pusieras cara para tus lectores". Dicho queda.

A ver, ¿periodista o creador de contenido digital?
No hay por qué elegir. Hago un programa todas las mañanas de lunes a jueves en streaming para Twitch y YouTube, pero, al final la radio es mi curro. Lo otro ha sido ha sido una curiosidad que se convirtió en divertimento y acabó siendo un trabajo de rebote.
Una curiosidad muy rentable.
Es cierto. Venimos de un mundo en el que siempre nos ha dado palo hablar de dinero, pero noto que a la gente que curra en este sector no le pasa. Entiendo la curiosidad que despierta el tema, pero no recuerdo una entrevista a un periodista en que le pregunten cuánto gana y sin embargo con esto te lo preguntan siempre. Recuerdo que cuando explotó El Rubius se lo preguntaban siempre y me llamó la atención que no les importa una mierda decir que tienen mucha pasta. A mí me sigue dando reparo porque ahora soy un privilegiado, pero desde que empecé en el periodismo ha sido una profesión súper precaria y yo lo he vivido.

Para saber más

No hay nada de qué avergonzarse en que te paguen bien por tu trabajo.
Es cierto, pero es que, además, yo esto no lo siento como mi trabajo. Por ejemplo, no soy el caso de Gerard Romero, que era un periodista de RAC1, al que le empezó a ir muy bien en lo digital y un día dijo: "Vamos a ver, si yo me dedico sólo a crear contenido voy a ganar 50 veces más que en el periodismo tradicional. No me compensa, no me hace feliz, lo dejo y ya está". Yo no dejo la radio porque me encanta, pero la realidad es que mi fuente de ingresos número uno es, de largo, lo digital y podría vivir de maravilla sólo de eso. En la radio se descojonan de mí llamándome "el de Twitch", pero Twitch ya se quedó en una parte pequeña; son también YouTube, los clips de Instagram, TikTok… Todo eso lo vende mi agencia de publicidad a los patrocinadores. Al final lo que cuenta es en cuánta gente impactas y durante cuánto tiempo. Y eso vale un dinero.
¿Cuánto dinero?
Es imposible decirlo, es muy variable, porque el mundo de internet no está muy regulado todavía. El agente de uno de los streamers más grandes del mundo me dijo: "La primera regla que tiene que aprender aquí un representante es que no hay un precio fijo para nada". Lo cierto es que hay gente que está dispuesta a pagar mucho por algo por lo que tú estarías dispuesta a pagar muy poco. Sinceramente, es una locura.
¿Te preocupa perder la perspectiva?
No, porque tengo memoria. Yo empecé en la SER de Toledo cobrando 200 euros. Cuando me fui a cubrir el Villarreal, me pagaban 580 pavos y al segundo mes de estar allí, llamé a Paco González y le dije que estaba feliz, pero me tenía que volver porque me había fundido mis ahorros y no me daba para vivir. Y eso que vivía en un piso compartido en Castellón y cada vez que venía a Madrid volvía con el coche lleno de tupper de mi madre. En la radio no me iban a pagar más y Paco habló con Alfredo Relaño para que me hiciera cargo del Villarreal en As. Me dieron 500 euros más y con esos mil yo era capitán general. Pienso mucho en aquello para tomar perspectiva. Ahora hay veces que rechazo cosas por un dinero que sé que es una barbaridad, pero no se me va nunca de la cabeza que mi hermana no gana ni mil euros por cuidar de personas mayores, que es un trabajo mucho más importante que el mío.
Siendo agente doble, ¿cómo has vivido esa guerra que se ha dado entre los periodistas deportivos y los creadores de contenidos que hablan de deporte?
La cosa se ha suavizado. Yo a esto llego porque estalla la pandemia y de un día para otro se acaban los partidos y se cierra la radio. Estaba metido en casa y me sentía un absoluto inútil, cuando Ibai Llanos decide organizar un torneo benéfico de FIFA y me llama para ver si quiero narrarlo. No tengo nada que hacer, acepto y de repente entro en un mundo en el que los futbolistas del Madrid y del Barça, que a nosotros ya no nos hablaban, se pelean por jugar el torneo de Ibai. Claro, pensé: "¿Qué pasa aquí, que yo no me he enterado?". Y por esa curiosidad en enero de 2021 empecé en Twitch. Con los primeros directos no había ni horarios ni nada. Estaba yo, al poco Siro López y ya, era todo improvisado. De hecho ahora bromeamos diciendo que cuando nosotros llegamos todo eso era campo. Un poco después me dijo el abuelo [Siro]: "Hay un nicho en la mañana, esa es la hora". Hijo puta, cómo lo vio [risas]. Pasé en la mañana y empezó a entrar cada vez más gente hasta que se ha convertido en un trabajo. Al final no te he respondido a lo de la guerra [risas].
Correcto. ¿Por qué se pusieron tan a la defensiva los periodistas? ¿Miedo?
Es una mezcla de varias cosas. Una es el miedo, sin duda. Desde que estaba en la universidad, el periodismo está en crisis de identidad y de negocio y, en esa situación delicada, de repente vienen unos tipos que no conocemos, no sabemos qué van a hacer y sentimos que pueden ser una amenaza. Un ejecutivo de la radio me definió esta sensación muy bien: "Mira, Rubén, todavía no sabemos si sois los que nos ayudáis a entrar en la siguiente generación o los que nos matáis definitivamente". Eso era así hace tres años, pero ahora se ha tranquilizado la cosa porque los medios han visto que no les ha perjudicado. La COPE, y el resto de las radios están igual, ha acabado 2024 con el récord de facturación y audiencia de toda su historia. Esa es la realidad. Entonces, todo el mundo se ha relajado un poco: "Anda, resulta que los chavales que hacen esas cosas raras no nos mataban". Ahora mi siguiente paso es convencerles de que en realidad no sólo no somos enemigos, sino que somos aliados.
¿En qué sentido?
Sin que nadie me lo dijera, yo empiezo mi stream poniendo un rato de 'El Partidazo' que me interesa y me da para debatir. Es una manera de que la gente de internet conozca lo que se hace en la radio por la noche. Al principio, había muchos chavales que me escribían en el chat y me preguntaban: "Oye, ¿dónde puedo ver este podcast?". Y les tenía que explicar que no es un podcast, que es la radio y que ahora también tiene un canal de YouTube. Hay mil maneras de retroalimentarnos, pero la radio tiene que estar convencida de que somos un aliado y no un enemigo. Poco a poco.
¿Sois una burbuja que va a explotar?
¿Qué es lo que más ve tu hijo? ¿Y dónde?
Youtubers de videojuegos en la tablet.
Y seguro que ni enciende la tele salvo que queráis ver una peli en familia. Esa es la reflexión que yo hago. ¿Dónde está consumiendo tu hijo? En la tablet y en YouTube todo el rato. Tu hijo se ha criado viendo eso, ¿va a dejar de hacerlo según crezca? Mi sensación es que no. Ahora bien, y esto lo he notado en los años que llevo en ello, en internet todo cambia muy rápido y no todo el mundo sobrevive a esos cambios. Conozco youtubers con millones de seguidores que no consiguieron convertir su audiencia millonaria a Twitch. Y ahora pasa con las estrellas de TikTok, que es la plataforma más de moda porque es súper viral, pero muchas intentan hacer contenido en directo en Twitch y no les sale porque son capaces de hacer un clip de 15 segundos muy potente, pero no de mantener dos horas de vídeo. Esos cambios pueden ir acabando con gente, pero surge otra. Si esto de internet es una burbuja, es ya una burbuja muy larga.
En ese ejemplo que pones de mi hijo, surge otra preocupación de boomer: ahora quiere ser youtuber y sé que es algo muy habitual. Se ha promovido esa idea de que cualquiera puede montarse su historia y los niños creen que es fácil.
Eso pasa y hay que serles sinceros. Nunca le diría a mi hijo que se dedicara a crear contenido, porque es como decirle que en vez de estudiar sea futbolista. Y creo que con este tema los grandes han sido muy responsables. Ibai siempre que puede les recuerda que él es una excepción, que no es un ejemplo a seguir. Si un niño ve a Ibai y dice que va a ser streamer, es como si ve a Messi y dice que va a ser futbolista. Hay que quitarle de la cabeza que ese sea un camino a seguir como forma de ganarse la vida. En la época dorada de YouTube hubo chavales que hasta se pudieron retirar del dinero que ganaron. Ahora hay generaciones nuevas, como Lola Lolita o Riverss, que no han pasado por YouTube ni Twitch, pero son capaces de vivir de las marcas que les pagan por videos de 15 segundos en TikTok. Pero son excepciones.
¿Cuál fue la clave para que tú sí lo hayas logrado?
Hay un día muy importante. Nosotros ya habíamos empezado con los directos por la mañana, que aquello era un erial, estábamos Siro, Ángel Martín y yo. Fue el primer año que el Madrid parecía que iba a fichar a Mbappé, el de la oferta de los 200 kilos, e hice un directo del cierre de mercado. Empezó a sumarse gente, gente, gente… Me vio el abuelo y se metió, se metieron unos raperos y, de broche, escriben Ibai y DjMaRiiO, que son madridistas, y me piden entrar. Total, que a las 12 de la noche de un 31 de agosto había dos millones de personas en mi canal viendo el cierre de mercado. Eso cambió un poco todo.
¿Cuántos periodistas de los que al principio te miraban raro ahora te piden consejo?
Recuerdo cómo, al principio del todo, iba a los estadios con una maleta con mi portátil para retransmitir y los compañeros me miraban con sospecha. Ahora ya, muchos de esos me preguntan cómo se hace. Lo entiendo. Es que cuando el abuelo y yo empezamos, no se ganaba dinero. Al menos nosotros pensábamos que no se ganaba dinero. Entramos por las risas. Luego nos hemos quedado por las risas y por el dinero, porque sí se gana. Ahora la gente que entra lo sabe y lo que intenta, que me parece muy bien, es hacerse un camino profesional. Hay un montón de gente que hace muy buen curro, periodistas top como Miguel Ángel Román, Iñaki Aguirregabiria o Rodri Fáez. Hay un montón de gente que va encontrando su camino y es guay.
Vuestro éxito pone en duda eso que sostiene Florentino de que a los jóvenes cada vez les gusta menos el fútbol.
Es que no es cierto. Voy a hacer algo absolutamente impopular que es hablar bien de Javier Tebas, pero creo que LaLiga lo ha hecho muy bien con esto. Sabía dónde estaban los chavales y lo atacó rápido. Mi hijo tiene 14 años y el fútbol le tocaba muy de fondo, pero si le llegaba un vídeo viral en TikTok lo veía. Y el fantasy les vuelve locos. Y LaLiga ha entendido esto bien y lo ha atacado. El fútbol interesa mucho a los jóvenes, si se estaban desenganchando no era por el fútbol en sí sino por cómo se lo dábamos. Sólo teníamos que llevarles el fútbol donde ellos estaban, porque al público no le puedes pedir que venga él a ti. Yo esto lo discutía con la radio, que igual que nos peleamos por meter la señal de la radio en Movistar, tenemos que estar en TikTok, en Instagram, en YouTube o en la nueva red social que salga mañana. Ya encontraremos la manera, no hay problema, pero hay que estar. Hay cierta resistencia a eso.
De nuevo, el miedo al cambio.
Sí, eso tiene más que ver con el género humano que con el periodismo. Todos tendemos a no tocar lo que nos va bien, pero la época en la que el monopolio de la comunicación la teníamos los periodistas se acabó. Hay que asumirlo y adaptarse. Si un futbolista no quiere hablar con nosotros, la gente va a seguir sabiendo lo que piensa porque tiene sus redes sociales y las de su club. Antes nos necesitaba, ahora ya no. En vez de entender eso como un problema, revolvernos y frustrarnos, tratemos de convertirlo en una oportunidad y yo soy muy optimista con esto. Creo que ahora hay más gente consumiendo deporte que hace 20 años, lo que tenemos que encontrar es la manera de monetizarlo. No digo que sea fácil, sólo que no hay más remedio.
Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.

Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

Casi todos los periodistas deportivos presumen de vocación, de que nunca quisieron ser otra cosa, que es un sueño de niños, etc. Tú no.
No, yo no soy vocacional. Quería ser periodista, pero no deportivo. Me encanta el deporte y toda la vida he jugado al baloncesto, pero empecé en información local y siempre pensé que iría por esa línea más social o política. Lo que pasa es que la vida te va llevando. Hice unas prácticas en 'La Tribuna de Toledo' cubriendo política municipal y me ofrecieron quedarme si, aparte de ir al pleno del Ayuntamiento, a las Cortes regionales y a las asociaciones de vecinos, cubría la libranza al de Deportes. Y me fui quedando. Ahora estoy feliz de la vida, pero es cierto que entonces no era lo que me llamaba ni lo que más se llevaba.
En la universidad siempre había ese prejuicio, que es social, de que el periodista deportivo es un gañán.
Sí, es un prejuicio cultural que se ha quedado antiguo. Con el éxito de García y, luego, de De la Morena, la gente dijo "¡Hostia! Muchos oyentes, mucha publi, mucha pasta. A ver si no van a ser gilipollas". Pero aún quedaba cierta sensación de que era algo culturalmente menor, pero luego van llegando periodistas que yo creo que dignifican la profesión porque le suben el nivel a la escritura: Segurola, Juanma Trueba, tú… De golpe, en el periodismo deportivo se escribía muy bien en muchos sitios y eso ha contribuido a quitarnos esa pátina de que somos unos borregos. Una pátina a veces ganada, porque también hemos puesto de nuestra parte. A veces nos ha costado avanzar con los tiempos.
Me dijo Manolo Lama que asume las críticas en ese sentido que recibís en la COPE porque entiende que ahora sois lo que era García cuando ellos llegaron.
Es así, hay que escuchar siempre a Manolo. La popularidad trae muchas cosas buenas y también la crítica mala, pero Lama es sin duda el narrador más importante de la historia del periodismo deportivo en España. Mi tesis doctoral la hice sobre la historia de la radio y es indiscutible. Gaspar Rosety era la hostia, Héctor del Mar también, pero es que Manolo lleva 40 años narrando todo lo más importante y todo mejor que nadie. No existe una figura ni parecida en la radio, quizás sólo Carlos Martínez en la tele, que es el absoluto referente, pero es de pago. Por cierto, me encanta Carlos. Cuando me llamaron para fichar por Dazn, llamé a las dos personas que considero los mejores narradores en tele para pedirles consejo: Carlos Martínez y Miguel Ángel Román, que aparte de un narrador estratosférico es un tío increíble.
Con los tres he hablado en esta serie de los ataques constantes al narrador de fútbol, todo el mundo piensa que vais contra su equipo, ¿cómo llevas tú esa crítica extrema?
No me afecta. El narrador pilla mucho, pero es normal. ¿Cuál es el momento que se recuerda del fútbol? El gol. ¿Quién está gritándote los goles del partidos de tu equipo? Un narrador. Le adoras si marca tu equipo, pero le odias si canta un gol de tu rival. A Carlos Martínez, a Lama, a mí, a todos nos dicen que gritamos más con los goles del rival. Todos los aficionados piensan exactamente lo mismo, lo que demuestra que no es cierto.
Tras tantísimos años narrando al Atleti, ahora se ha puesto de moda en redes decir que eres anti.
Ya, ahora me pasa mucho más porque como narro el Madrid en la tele la visibilidad y la sensibilidad se multiplican, pero yendo el martes al Metropolitano para el partido de Champions, también me pararon atléticos para recordarme la narración viral del triple paradón de Oblak, que fue también contra el Leverkusen. No sé, cuando haces un trabajo nuevo, tú puedes seguir haciendo exactamente la misma persona, pero cambian los ojos del que te ve. Si yo digo del equipo que soy, cosa que nunca haré, seguiré haciendo lo mismo, pero la gente que me escuche ya no me miraría igual. Es un poco cansado, pero parte del juego. No lo llevo mal. Cuando me fui de Twitter no lo hice por la crítica sino porque yo estaba en Twitter para saber lo que pasaba, que es una cosa que aprendí de Carlos Llamas. Él decía que iba a la radio en metro porque ponía la oreja y se enteraba de lo que de verdad habla la gente fuera de nuestro mundo endogámico de periodistas y políticos. Entonces, mi oreja en el metro era Twitter.
Pero dejó de serlo.
Exacto. Hubo un momento en el que Twitter empezó a darme un reflejo equivocado de lo que es la realidad, de lo que la gente habla, y me estaba equivocando dándole una representatividad que no tiene. La tuvo, pero murió. La única razón para seguir era que no ganen los malos, pero estar en un sitio solo por no darles el gusto a gente que no te agrada no es motivo suficiente. Hay más redes sociales con menos hate y, sobre todo y lo definitivo, ya he aprendido que las redes sociales trabajan para mí, yo no trabajo para Twitter. Si Twitter me da dinero o algún rédito profesional, me quedo. Durante mucho tiempo me dio repercusión, pero eso tiene un tope y ya lo alcancé. No me da dinero, no me da repercusión, no me da felicidad… Adiós.
Tras esa fase precaria de Villarreal, vuelves a Madrid, te asientas en la SER y cuando todo va bien estalla el despido de Paco González y el trasvase a la COPE. ¿Cómo se vivió aquello a nivel currito?
Fue un proceso, porque un año antes ya nos pudimos ir y mi perspectiva era que o todos o ninguno, que éramos un equipo al completo: Paco, Manolo y De la Morena. Aunque trabajaba mucho en 'Carrusel', casi era un tío más de 'El Larguero'. El que me trajo de vuelta a Madrid fue José Ramón y siempre le estaré agradecido. Cuando esa primera vez Paco me dice que hay la posibilidad de irse y me cuenta que eso no incluye a De la Morena, le respondí que no lo veía, que me quedaba, eso quedó en nada y ya está. Cuando en 2010 estalló el lío definitivo, yo estaba en Hamburgo para la final del Atleti de Europa League. No lo entendía, no me lo esperaba y mi primera sensación es que se iba a arreglar, seguro. Pero no se solucionó y para mí fue una ruptura emocional porque yo me siento un canterano de la SER, alguien que pasa por las emisoras de Toledo, Móstoles y Villarreal, y fue un golpe personal muy duro.
¿Qué cambió en ese año para que ahora sí te fueras sin De la Morena?
Es lo que me pidió el corazón. Paco es para mí algo más que un jefe, un compañero y un amigo, es familia, y sentía que lo que le habían hecho era una injusticia absoluta. Cuando me dice lo de la COPE y me pregunta si quiero ir, estoy en el Mundial de Sudáfrica, y la SER me hizo una oferta buenísima también, pero escuché el corazón y el corazón me decía: "Le han echado, se han portado mal, hay que irse". Durante el Mundial nació mi hijo y la SER, sin saber si yo me quedaba o me iba, lo hizo todo bien. Cuando volví todos intentaron que me quedara, sobre todo De la Morena, y la oferta económica y profesionalmente era mejor de lo que me podía dar la COPE. En resumen, lo que me ofrecían era ser Manolo Lama, aunque luego descubrí que esa misma oferta se la hicieron a varios más [risas].
¿Nunca te ha tentado eso, alejarte de Lama y ser el narrador estrella de tu radio?
Cuando me lo ofrecen en la SER era el paso natural, porque yo hacía siempre al Atlético y el Madrid cuando no estaba Manolo, pero al final lo decisivo no es ser el uno o el dos, es dónde vas a ser feliz. Hubo un momento en el que tuve una conversación con Paco, le expliqué la oferta que tenía de la SER y me dijo: "Piénsatelo bien, es una oferta para quedarse. Yo quiero que te vengas, pero háblalo con tu familia y decide lo mejor para ti. Si te quieres quedar, quédate y si te quieres venir, vente. Eso sí, si te quedas y luego no te gusta, me llamas". Cuando escuché eso, se acabaron las dudas. Yo quiero estar con esa persona.
¿Y la sombra de Lama?
Es que el Lama es dios, no siento ninguna envidia porque yo no puedo competir con Manolo. Esto es como cuando la gente preguntaba quién iba a sustituir a Pepe Domingo Castaño. ¡Nadie! Es imposible. Con Manolo es lo mismo. Cuando no esté, habrá otro que haga el Madrid o la Selección, pero no será nunca lo mismo. Ni parecido. Lama es quizás el periodista deportivo más conocido de España: la radio, Deportes Cuatro, el FIFA... ¿Cómo me voy a sentir tapado? Al revés, muchas veces pienso que no es que me tape, es que me conocen gracias a él.
Está bien que lo veas así porque no tiene intención alguna de jubilarse.
Lo digo mucho en la radio y me toman a broma, pero Manolo es el que va a pagarnos la jubilación, nos entierra a todos. Te prometo que si me preguntas quién es el que se va a quedar el último ahí, el que cierra el bar, es Lama. Mientras esté él, la radio que tú y yo conocemos existirá. Estoy seguro de que hay gente que sólo escucha la radio por Manolo y espero que siga 20 años más porque tengo un hijo estudiando en Inglaterra y sale caro [risas].
El salto a la tele lo has dado un poco a medias.
La tele al final es una prolongación de la radio, pero dijo una cosa Paquito hablando de cuando le echan de la SER y le ficha Mediaset para el Mundial 2010 que se me quedó. Dijo que si mañana Mediaset le llama para fregar los suelos, allí que va porque, cuando lo necesitaba, ellos estuvieron. Yo siento una cosa parecida con Dazn porque me vinieron a buscar con la idea de que fuera su Carlos Martínez y estuviera con ellos al 100%, pero tuvieron la generosidad de entender que yo no puedo ser lo que ellos querían porque no voy a dejar la COPE nunca, ni por todo el dinero del mundo ni por el mejor trabajo del mundo. Soy Ancelotti cuando dijo el otro día que a él le van a echar del Madrid, pero no se va a ir. Ese soy yo. Dazn lo entendió y ayudó a que encontrásemos una solución buena para todos. Para ellos, porque ficharon a uno mejor que yo, que es Román, y para mí porque me siguen dejando hacer partidos de vez en cuando, que es la hostia.
Y venga a acumular trabajos.
Ya, tío, debería frenar un poco y algo voy logrando. Por ejemplo, estuve a punto de petar en la época de crecer en Twitch porque era muy bestia. Hacía el directo todos los días entre semana, la radio, los viajes de Champions, la tele… No era sano y en un momento dado dije basta. Esto es una idea de Maldini, que es un visionario y hace cuatro o cinco años cuando empezó en YouTube me dijo: "Mi objetivo es que un día yo desaparezca de mi canal y siga funcionando igual". Me quedé la idea y, ahora, si no puedo presentar el directo un día o dos a la semana no pasa nada. Lo hace Roberto Morales y todo sigue igual. Es una cosa que aprendí con Paco González: cuando nos fuimos a la COPE, no se fueron Paco, Manolo y Pepe, se fue un sonido completo con todo el equipo que le deba personalidad. Con mi programa es lo mismo. Si desaparece Rubén, pero siguen José Félix Díaz, Mónica Marchante, Irene Junquera, David Sánchez… para la gente es lo mismo. Está muy bien porque, además, te quita unos kilos de importancia ver que eres absolutamente prescindible hasta en tu propio canal que lleva tu nombre [risas].
¿Qué fútbol nos quedaría si los jugadores se hartasen de los ultras?

¿Qué fútbol nos quedaría si los jugadores se hartasen de los ultras?

"Los que no dejan animar, que se queden en casa", soltó Unai Simón y cambió el paradigma. Anda San Mamés revuelto porque el grupo que lidera la grada de animación, ICHH, ha decidido dejar de jalear a los suyos y, para darse una importancia que estos grupos siempre sueñan tener y jamás alcanzan, amedrentar a sus vecinos de zona para que ellos tampoco lo hagan. ¿El motivo? Creen que el club no les respalda ante un supuesto acoso policial que se traduce en multas constantes (que abona el Athletic) por sus cánticos gañanes. Que les paguen la juerga no les basta.

Tras empatar con el Leganés, el portero e Iñaki Williams, dos pesos pesados de ese vestuario, se hartaron y dejaron en evidencia que no es que estos ultras (ligeramente) disfrazados no sean indispensables, sino que sobran. Es importante porque los futbolistas son un refugio clave para este tipo de hinchas que creen que el campo es más suyo que del resto de aficionados y que ellos representan el escudo cuando, en general, sólo lo manchan. Pero el jugador, egoísta por naturaleza, no ve el daño cívico y reputacional que suponen, sólo que cantan, aplauden y empujan. Primero, yo; mucho después, el resto. Quieren sentirles cueste lo que cueste, y cuestan mucho, pero Unai e Iñaki se han cansado y, tal vez, sobre esos pilares edifiquemos un fútbol en el que cantar no valga más que pensar.

Este chantaje mafioso de ICHH llega poco después de que el Frente Atlético (ese que según el club "no existe", pero dicta el comportamiento del fondo sur del Metropolitano desde sus redes sociales) protagonizara uno similar durante cinco partidos, en protesta por el castigo tras los incidentes con Courtois. A diferencia de lo que pasa en Bilbao, ellos no intentaron que el resto del estadio callase sino, en un clásico de su estilo pasivo-agresivo, indicaron una y otra vez que a ver si animaban los demás, para así exponer al máximo la diferencia.

¿Y existe? Por supuesto que existe. No tiene nada que ver el ambiente del campo cuando canta el Frente (o lo que sea) y cuando calla. Sería ridículo decir otra cosa. ¿E influye? Simeone y Griezmann parecen pensarlo, porque llamaron a la unidad sin afearles nada y el equipo sigue dirigiéndose primero a ellos para celebrar los triunfos, pero lo cierto es que el Atleti ganó cuatro de los cinco partidos sin sus gritos. ¿Y compensa ceder al chantaje? Ni por asomo. Y ya es hora de que los futbolistas lo vean.

Así se fabricó la Quinta de Lamine en mitad del caos del Barcelona: las extrañas acciones de Yamal, la mala leche de Cubarsí o la protección de Fermín

Así se fabricó la Quinta de Lamine en mitad del caos del Barcelona: las extrañas acciones de Yamal, la mala leche de Cubarsí o la protección de Fermín

De pie, apoyado sobre la barandilla metálica, Oriol Tort saludaba con un leve movimiento de cabeza desde la distancia a los periodistas que salían de presenciar los entrenamientos del primer equipo del Barcelona. No existía ciudad deportiva alguna y en los campos de tierra que se ubicaban dentro del recinto del Camp Nou solían entrenarse los juveniles del Barcelona. Con su cigarro en la mano, podía confundirse con el guarda del recinto, pero en realidad era el guarda del talento. Discreto pero irónico, le gustaba alejarse del protagonismo y el ruido, aunque dejaba frases con retranca en algún corrillo: «Si hacemos bien nuestro trabajo, uno de estos juveniles podría jugar ahí, en el primer equipo, sin que notarais la diferencia». «Pero tenemos que hacerlo bien...», insistía, con su media sonrisa. El tiempo ha mejorado la sentencia del bueno de Tort, con Lamine Yamal, de 17 años, y Pau Cubarsí, que acaba de cumplir 18, dos juveniles, asentados en el Barça de Hansi Flick y en la selección de Luis de la Fuente. En algo se equivocaba: la diferencia se nota.

Para saber más

Tort había llegado al Barcelona en 1959, como entrenador de infantiles, antes de que existiera la Masía, y desde 1980 hasta su fallecimiento, en 1999, fue el director de la cantera azulgrana. Cuarenta años en el club, más de la mitad de su vida. Recorría los campos de Cataluña, porque decía que había que ver jugar a los niños en su ambiente, para descubrir potenciales talentos. Guardiola, Sergi, Amor,Iván de la Peña, Pujol o Xavi fueron algunos de los que captó para el club azulgrana, aunque le gustara relativizar su trabajo: «No somos descubridores, sólo ayudamos a los jugadores a descubrirse a sí mismos».

La captación era, pues, el momento clave, mágico, según Tort, en el que había que observar los pequeños detalles que podían hacer a un jugador especial. En Jordi Roura observó un desborde eléctrico, cuando jugaba en su pueblo, Llagostera, en Girona. La Masía fue su destino, donde coincidió y trabó amistad con Guardiola, Tito Vilanova y Aureli Altimira, que acabaron por formar la peña 'Els golafres', los glotones. El desborde le llevó hasta el primer equipo, el incipiente 'Dream Team' de Johan Cruyff, pero una grave lesión durante la Supercopa de Europa contra el Milan, en 1989, acabó con su carrera. Con 25 años estaba retirado y empezaba su andadura como técnico. De segundo de Carles Rexach en Japón, a asistente de Guardiola en el primer equipo azulgrana, segundo de Tito Vilanova y, finalmente, entrenador interino tras la terrible muerte de su amigo. Con la llegada del Tata Martino al banquillo, el club presidido entonces por Josep Maria Bartomeu lo nombró director del fútbol formativo, en 2014. Estaba en el sitio de su descubridor, donde se convertiría en el padre de la nueva generación, la 'Quinta de Lamine'.

FC BARCELONA

"Qué raro corre este niño"

«Cuando lo fiché tenía siete años. Fuimos a verlo y primero que pensé fue: 'Qué raro corre este niño'. A esa edad, todos corren detrás de la pelota, es difícil ver cosas, hay que captar los detalles. Todos menos Lamine, que se apartaba, no iba al bollo. Era como si quisiera desmarcarse, como un profesional. Hacóa cosas extrañas. Me llamó la atención. Después hizo un control distinto a los demás, y le dije a Aureli: 'Lo fichamos'», explica Roura, en conversación con este periódico. Altimira, uno de sus inseparables desde los tiempos de la Masía y persona de confianza, compartía con Roura y otros técnicos las sesiones de captación.

«Son la piedra angular de este trabajo. Nosotros no buscábamos las condiciones físicas ni nada de eso, sólo el talento, las cosas que pueden hacer a un jugador diferente y que a esa edad ya puedes observar, porque son innatas. Todo los demás, el físico y el trabajo táctico, ya lo pondremos nosotros después», continúa, como si todavía lo viviera, porque «esto es una profesión, un trabajo, pero también es pasión»

Cambios con Laporta

Roura ya no hace ese trabajo, porque el regreso de Joan Laporta provocó un cambio en la estructura técnica. «Estábamos renovados, pero de pronto estábamos fuera. Puedo entender que un nuevo presidente ponga a gente suya, de confianza, pero creo que fallaron las formas, se podría haber hecho de otra manera», recuerda, aunque sin darle más importancia. Con Roura también salieron Altimira y García Pimienta, entrenador del filial, además de Carles Folguera, director de la Masía durante más de 20 años. Un año después, dejó el club el director deportivo Ramon Planes, hombre clave en las llegadas de Pedri y Araujo.

Además de Deco y Bojan Krkic, Laporta nombró director de la cantera a Alexanko, siempre en la sintonía de Cruyff y después de Laporta. Sin embargo, promocionó y protegió a dos figuras esenciales en la estructura de las categorías inferiores, Sergi Milà y Marc Serra. Una forma de hacer política y amiguismo, pero sin perder el método. Entre ambos, suman más de 30 años en el club. Milà es responsable de la metodología del fútbol base y el coordinador de fútbol 11. La responsabilidad le ha apartado de los banquillos, después de dirigir al juvenil A, y en la Ciutat Esportiva hay quien se pregunta si no se ha cortado la carrera de un gran entrenador. Serra, por su parte, es el coordinador de fútbol 7, el fútbol-probeta que todos, Roura el primero, consideran esencial en el éxito de la cantera azulgrana. «Lamine, Cubarsí, Bernal o Gavi proceden del fútbol 7», recuerda. Los tres primeros ganaron la Liga Promises de 2019, en Nueva York, con un 6-1 al Madrid.

«El fútbol 7 es más interactivo, favorece la asociación, se toca más el balón y nos permite empezar a trabajar en el entendimiento del juego. Que los niños pasen de jugar a la pelota a jugar al fútbol. Queremos que se perfilen para recibir, que anticipen en su cabeza el pase que darán antes de que les llegue el balón, que sean mentalmente rápidos. El fútbol moderno es velocidad, pero no sólo de piernas», continúa Roura, que pone en valor el trabajo de Serra. El Barcelona rechazó, cortésmente, el ofrecimiento de este periódico para que tanto Serra como Milá ofrecieran sus impresiones acerca de su trabajo.

Esperando a Toni Fernández

A diferencia de otras épocas, en las que el Barça creaba centrocampistas que parecían clonados, una endogamia que llegó a preocupar a nivel interno, la generación de Roura tiene de todo: portero, defensas, centrocampistas o delanteros. «Pues claro... Es que cuando oigo hablar del ADN Barça me pregunto: ¿Y esto que quiere decir? ¿Qué no podemos contraatacar? ¿Qué no podemos jugar en largo cuando nos presionen arriba? El Barça tiene su identidad, asociada a la técnica y a la posesión, pero para ganar hay que ser vertical. Flick lo ha entendido bien», insiste el técnico. Algunos de los frutos de su trabajo están todavía por llegar, como Toni Fernández, de 16 años, un delantero de poderoso desborde, que comparte las categorías inferiores con su primo Guille. El portero del filial, el estadounidense Diego Kochen.

«Un buen ejemplo es Cubarsí, un central que es vertical y supera líneas con sus pases -continúa Roura-. El puesto es muy difícil en el Barcelona, porque si tienes espacio a tu espalda y has de iniciar el juego, casi nada. Lo fiché con 10 años, del Girona. Era agresivo, con carácter. Su progreso táctico al llegar con nosotros fue impresionante. Tiene cara de niño, pero es duro, con mala leche. A veces le decía: 'Pau, ríete un poco, esto sólo es fútbol'».

"Balde, hay que apretar"

Recorrer los campos era el día a día de Roura, como antes lo fue de Tort. «En la captación has de ser rápido. Ver, decidir y fichar, todo en el momento. Si no, llega otro club y lo hace». Le ocurrió con Marc Casadó. «Estaba en el equipo de la Damm, uno de los que mejor trabaja la formación. Tenía 13 años y me llamó la atención por su colocación, siempre iba a la cobertura. En cambio, no pensaba que llegaría a un nivel físico como el que tiene ahora, brutal». A Alejandro Balde, en cambio, le tuvo que insistir para dar ese salto. «Jugaba en el San Gabriel y lo trajimos muy pequeño para el fútbol 7. Era técnico, hábil, pero un día le llamé y le dije: 'Con jugar bien no vale, hay que apretar'».

«El método es común, pero cada chico necesita sus tiempos y tiene sus circunstancias. Lamine vivía en Mataró, podía seguir en casa, pero como el entorno del barrio podía ser complicado, lo llevamos a la Masía», continúa Roura. Más protección necesitó Fermín, al que decidió fichar al presenciar un torneo de infantiles en Tarragona. «Jugaba en el Betis y, nada más verlo, me di cuenta de que tenía cosas, pero también un problema: era muy pequeño. No obstante, me dije: 'Es igual, lo fichamos'. Pasaba el tiempo y no crecía, no rompía. Las dudas crecían entre los técnicos y hasta su familia, que se planteó si debía volver a casa. Yo les pedí a todos un poco más tiempo, tenía esa intuición. Finalmente, dio el salto que yo esperaba», recuerda Roura, para el que cada jugador necesita sus tiempos. «Es necesario un trato personalizado, es otro de los secretos», aclara.

Mientras ahora intenta traslada todo ese conocimiento a los jóvenes entrenadores a través del proyecto 'Best Version 1', Roura dice estar «orgulloso» por el trabajo realizado. «A partir de ahí -finaliza-, todo depende de que el primer entrenador les de la alternativa. Koeman, Xavi y Flick lo han hecho. En eso el Barça también es diferencial». Diferencial y, en una de las épocas más difíciles de su historia, también una prueba de vida.

Mbappé logra su primer 'hat-trick' en el Madrid y levanta un dique sobre el liderato

Mbappé logra su primer ‘hat-trick’ en el Madrid y levanta un dique sobre el liderato

Los espacios de Mbappé son inescrutables. La mayoría está por descubrir. El día que Vinicius cumplía una sanción de las muchas que cumplirá sino escapa de sí mismo cuando el personaje suplanta al futbolista, Ancelotti hizo viajar a Rodrygo a la izquierda y mantuvo al francés en el área en una plaza donde iba a encontrar menos espacio. El Valladolid no está para ofrecerlo. Mbappé se movió como se hace en un bosque a oscuras para encontrar la asociación que llevaba al gol. La diferencia y los minutos trajeron el decorado para mostrar al Mbappé que ya conocemos, disparado en la contra y ya sin dudas en el punto de penalti, para lograr su primer 'hat-trick' en el Madrid y levantar un dique sobre el liderato: cuatro puntos sobre el Atlético, que pierde el paso, y 10 sobre el Barcelona antes de su duelo ante el Valencia. El Madrid de los debates es el Madrid de siempre: primero gana y luego se pregunta por lo demás.

La pared con Bellingham, siempre con el tempo justo, fue felina, por la velocidad y la precisión con la que Mbappé arrancó y definió. Del Mbappé lanzado lo sabemos todo. Del Mbappé enjaulado tenemos mucho por descubrir. A su llegada y a su compatibilidad con Vini le ha acompañado el debate, siempre sano, acerca de quién debería ocupar la banda izquierda, el lugar donde ambos explotan su velocidad. La pregunta podría ser otra: ¿Quién ofrece más en el centro? La impresión es que el francés, ya a dos goles de Lewandowski, por ahora Pichichi con 16, sobre todo cuando el Madrid ha de afrontar un ataque posicional, como en Pucela. Nunca es sencillo, pese al dominio, pero puede ser errático si la movilidad de los futbolistas es escasa y juegan en exceso al pie. Hasta que llegó la jugada del gol, a la media hora, el Madrid no lo había hecho con excesiva claridad. Entonces sí, hubo movilidad, conducción, pared y gol, con la participación de Ceballos, Valverde, Bellingham y Mbappé. Mucho talento coordinado y bien empleado.

Ancelotti situó a Brahim en la derecha, porque el hispano-marroquí sabe hacer muchas cosas, no sólo desbordar o marcar. Se mueve bien entre las líneas y es solidario en las ayudas, aunque la orientación del juego en el Nuevo Zorrilla no lo puso el valor como otras veces.

Asencio como lateral

Con Asencio como improvisado lateral derecho por primera vez, al menos en el primer equipo, esa ayuda era lo prudente. Del poco peligro que este Valladolid podía presentar, el mayor estaba en esa banda, dada la presencia de Sylla, exuberante en carrera. Asencio lo anticipó con seguridad y astucia y se aventuró en la salida, pero no es carrilero. Ese no es su toro.

La posición del canario, fuera de su lugar habitual como central, se veía acompañada de la Tchouaméni otra vez junto a Rüdiger. Ancelotti compone la defensa como si hiciera un sudoku, lo que lleva a menudo a demasiados futbolistas fuera de su posición. No le tocó esta vez a Valverde desde el inicio, en el centro del campo junto a Ceballos, aunque el uruguayo fue desplazado a la banda con la entrada de Modric por el sevillano, ya en la segunda mitad. Ceballos suma minutos como titular, porque en el arca perdida de Kroos hay que buscar soluciones. El sevillano está activo, toca mucho el balón y pone orden, pero hay que empezar a pedirle toques más definitivos y pases ganadores.

Una UVI futbolística

En las antípodas del Madrid, como colista, al Valladolid hay que pedirle cosas básicas, pero es difícil en un paisaje devastador. Pucela es como una UVI donde su equipo intenta respirar sin que lo auxilien quienes deben hacerlo, con un Ronaldo que no es precisamente galáctico como presidente y ya piensa en su futuro en la CBF, en Brasil. Mala cosa. Courtois detuvo la electricidad inicial con una intervención ante David Torres para esperar que la calidad impusiera su lógica mientras el Valladolid se desangraba con un penalti inútil. La lógica de Mbappé.

El fútbol, la gran mentira colectiva de la humanidad

El fútbol, la gran mentira colectiva de la humanidad

Amargado en el sillón tras sacrificar la sobremesa del sábado por un Leganés-Atleti de espectáculo mustio y desenlace desagradable para mí, volví a preguntarme, como hago diez o doce veces al año, por qué demonios sigo pensando que me gusta el fútbol. Otro fin de semana amargado en el rato que debería haber dedicado a tomar pacharanes o a ver Harry Potter y el prisionero de Azkaban con los niños como si lo hiciera por ellos y no por mí. Otro rato

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Alaba, tras superar una martirizante lesión y refugiarse en el credo protestante, abandona el túnel 13 meses después

Alaba, tras superar una martirizante lesión y refugiarse en el credo protestante, abandona el túnel 13 meses después

El fichaje de invierno para Carlo Ancelotti es un vienés de 32 años, hijo de un músico y de una miss de Filipinas. El refuerzo para la mermada línea defensiva del Madrid sale de un interminable túnel tras cicatrizar las heridas en el gimnasio de Valdebebas. Reaparece David Alaba tras retrasar todos los pronósticos de recuperación.

El central se rompió el ligamento cruzado de la pierna izquierda el 17 de diciembre de 2023 en un encuentro contra el Villarreal. Tras ser intervenido quirúrgicamente se apuntó que podría estar listo para el inicio de la siguiente temporada, pero su retorno se fue aplazando ante la desesperación del jugador y del cuerpo técnico del club, que considera al austriaco una valiosa pieza por su experiencia y polivalencia: se mueve con acierto en la zona central y en el lateral izquierdo. Ahora, 13 meses después, está preparado para volver a sentirse futbolista. El entrenador italiano ha adelantado que podría intervenir en el encuentro de este domingo (16.15 horas) en el Bernabéu contra Las Palmas, una cita en la que los blancos optan al liderato tras la derrota del Atlético en el feudo del Leganés.

«A David Alaba le falta ritmo pero está bien. La rodilla responde muy bien, estará en la convocatoria, no va a empezar el partido, pero puede tener minutos. Está muy cerca de entrar al equipo», afirmó el entrenador, que espera que el austriaco alcance un nivel alto a mediados de febrero, cuando comienza a disputarse la parte mollar de la temporada. Salvo imprevistos, Alaba será el único refuerzo en una defensa sin lateral derecho y con sólo dos centrales.

«Espinas que duelen»

La operación de Alaba fue satisfactoria, pero todo se complicó por un desgaste del cartílago que le provocaba dolores por el rozamiento de los huesos de la rodilla. Un contratiempo que angustiaba al defensor, que se refugió en sus creencias religiosas para aliviar la larga ausencia. Es miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, un credo cristiano protestante que se distingue por su observancia del sábado como día de reposo. La Biblia rige su modo de conducta.

Alaba, por su trayectoria y carácter extrovertido, es uno de los jugadores con más ascendencia en el vestuario. Ya poco sorprende a un futbolista que destaca por su formación multicultural. El austriaco es hijo de George, un nigeriano músico, rapero, dj, miembro del grupo étnico de los Yorubas y estudiante de Económicas. Su madre, Gina, fue miss Filipinas en la década de los 80 y trabajó como enfermera en Austria. En el palmarés de Alaba figuran, entre otras distinciones, dos Ligas, dos Supercopas de España, una Copa del Rey, 10 Bundesligas, cinco Supercopas de Alemania, dos Champions, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes.

Con su retorno, Rüdiger podrá disponer de más minutos de descanso, pero también podría frenar la progresión de Raúl Asencio. Una vuelta que agrada a Ancelotti, que ayer respondió a Simeone sobre los presuntos favores arbitrales tras el penalti no señalado al Celta en la Copa del Rey de esta semana. «Son cosas que a veces se dicen para la galería. Creo que todo el mundo del fútbol es consciente de lo que ha representado el Real Madrid en estos 125 años de historia. Todo el mundo del fútbol lo tiene muy claro. Supongo que son espinas que duelen», señaló el italiano, que este domingo no podrá contar con los sancionados Vinicius y Modric ni con el lesionado Camavinga.