Kroos, un diamante sin sustituto en la plantilla del Madrid ni en el mercado

Kroos, un diamante sin sustituto en la plantilla del Madrid ni en el mercado

No es casualidad que Thomas Tuchel y Pep Guardiola señalaran la habilidad de Toni Kroos como la principal que debían frenar si querían pasar de ronda en la Champions League. "Marca el ritmo y lleva las riendas del juego", expresó el primero, mientras que el segundo, que le tuvo a sus órdenes en el Bayern, halagó: "Mueve al Real Madrid de la manera en la que solo Toni Kroos puede hacerlo". Ninguno consiguió detenerle y los blancos están en la final de la máxima competición continental.

El único que ha frenado al alemán ha sido el propio Kroos. Renunció a la selección para centrarse en su club y ahora cuelga las botas en una de sus mejores temporadas porque "quiere acabar su carrera a nivel altísimo". El Real Madrid, que desde 2014 solo ha jugado un 6% de los minutos sin Kroos o Modric, debe ahora pensar en cómo restructurar esa línea de creación sin el alemán.

Esta temporada los blancos sólo han disputado cuatro encuentros con ambos ausentes en el once inicial, tres de liga y uno de Copa del Rey. Camavinga fue el que ocupó su posición ante: Athletic (jornada 1), Celta (jornada 3) y Las Palmas (jornada 7). Mientras que a Dani Ceballos le tocó hacerlo frente al Arandina en tercera ronda del torneo del KO. El Madrid ganó los cuatro encuentros.

Así, Modric es el sustituto natural ante la ausencia del 8, pero el croata, aunque más cerca, aún no ha firmado la renovación para el próximo curso. Además, sus años, 39 en septiembre, hacen que su capacidad física no le dé para disputar una temporada entera jugando de media dos partidos a la semana.

Camavinga disputa un balón ante el Alavés.

Camavinga disputa un balón ante el Alavés.JUANJO MARTINEFE

Con Ceballos con pie y medio fuera del club, entre Camavinga, Valverde y Tchouameni deberán intentar suplir al alemán en ese rol de inicio del juego blanco, con el primero como el principal elegido por Ancelotti, al menos esta temporada. Y con la posibilidad también de que los minutos de Arda Güler, que tan buen rendimiento ha dado a final de este año, crezcan ante esta ausencia.

Aunque otra opción para el italiano podría ser recuperar la posición natural de Jude Bellingham, en la que jugaba en el Borussia Dortmund, y retrasarle hacia la zona de creación. No obstante, se perdería esa capacidad de llegada que el inglés ha mostrado este año y con la que ha llegado a disputar el premio Pichichi hasta la penúltima jornada con 19 goles.

La otra solución madridista pasa por sondear el mercado europeo, aunque las opciones existentes no son exactamente iguales a las características que tenía el germano. Igualmente, parece que entre los planes del club blanco para este verano no se contemple ninguna incorporación para esta posición.

Candidatos en Europa

Por proximidad geográfica hablaríamos de Florian Wirtz, el centrocampista del Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, como uno de los posibles nombres que podrían ocupar el trono del alemán. Aunque el joven de 21 años es más ofensivo, Kroos en sus inicios también se situaba más cerca de la portería contraria, tiene las cualidades y la visión de juego para adaptarse a ese rol. El 10 del Leverkusen ha anotado 18 tantos y ha dado 20 asistencias esta temporada.

Otro nombre a tener en cuenta es el del italiano Nicolò Barella, centrocampista del Inter de Milán y con características técnicas más parecidas a Kroos. Barella es un jugador de 27 años, ya contrastado, cuya edad no cuadra demasiado en la política blanca de fichajes, pero su rendimiento como interista no deja dudas respecto al nivel de jugador que es.

Por último, se podría mencionar a Maxence Caqueret, ya en el radar blanco hace algunas temporadas. El futbolista de 24 años, que milita en el Lyon, es una de las grandes promesas del fútbol francés y su juego también es parecido al del germano.

Póker de Sorloth y pareja de diamantes de Arda Güler para firmar tablas en Villarreal

Póker de Sorloth y pareja de diamantes de Arda Güler para firmar tablas en Villarreal

El Real Madrid empató en Villarreal, algo que está lejos de ser preocupante para el conjunto blanco ahora mismo, pero encajó cuatro goles, su máximo de la temporada, golpeado una y otra vez por el noruego Sorloth, superior a Militao y autor de un póker extraordinario ante Lunin. Arda Güler siguió protagonizando el final de la temporada madridista y anotó dos goles, dos diamantes, para pulir su diamante, uno que comienza a brillar con luz propia.

Si Ancelotti quería utilizar este partido solventar alguna duda sobre la alineación de cara a la final de la Champions, los tantos de Sorloth, todos sobre la defensa de Militao, pueden haber decidido el once madridista ante el Dortmund. La actuación de Lunin, otras veces notable y esta tarde terrenal, tampoco le ayudan en su pelea por el puesto con Courtois. El belga, que será titular en el último duelo liguero ante el Betis, tiene todos los billetes para ser el guardameta en Londres.

Después de salir con su once favorito el martes ante el Alavés, Ancelotti volvió a darle la vuelta a la tortilla de su alineación fuera de casa para otorgar minutos a gran parte de su unidad B. Lunin, Lucas, Militao, Fran García, Ceballos, Modric, Brahim, Güler, Joselu... De todos ellos, los focos fueron para el joven turco, iluminado por el destino. Güler ha tirado seis veces a portería en esta Liga... Y las seis han sido gol. A sus 19 años, el final de la Liga madridista es suyo.

En el minuto 13, y después de un primer intento de Sorloth que Lunin rechazó al palo, Güler puso el primero para el Madrid. Brahim vio su desmarque hacia el área y el turco no tembló a la hora de controlar y cruzar la pelota ante Jorgensen. Fácil. Sin pensar.

En el 30, Joselu aprovechó un buen centro de Lucas para poner el 0-2 ante un Villarreal que se jugaba seguir peleando por el puesto que da acceso a la Conference League. A los de Marcelino les costó entrar en el partido, buscando las contras ante un Madrid lento pero sólido en la primera media hora. El submarino sólo encontró resquicios cuando los blancos cometieron errores.

Así llegó el 1-2. En el 38, Ceballos falló en su propia área, perdió el balón ante Mosquera y éste puso un centro que Sorloth cabeceó por encima de Militao, haciendo inútil la estirada de Lunin.

El tanto no cambió el plan del Madrid, que se notó cómodo con el balón a pesar de la poca necesidad del partido. Como en Granada, los blancos crecieron a partir de Modric, Brahim y Güler, y de sus botas salió el 1-3 apenas un minuto después del tanto del Villarreal. Modric encontró a Brahim, éste dejó un taconazo a Lucas y el lateral, con un desmarque de derecha a izquierda, cruzó el balón con la zurda para batir a Jorgensen.

No se quedaría ahí el olfato madridista en la primera parte. Rozando el descanso, Güler volvió a tocar la red rival. Recibió dentro del área, algo escorado, se perfiló y superó al guardameta rival con una buena definición de zurda. 6 goles en 6 disparos a puerta.

El descanso relajó del todo al Madrid, que se confió ante un equipo que ofreció mucho más que el Granada. La derrota del Betis ante la Real Sociedad ofrecía al Villarreal la posibilidad de acercarse a la Conference si ganaba, y los castellonenses pelearon por su suerte. En el 47, Sorloth volvió a ganarle un salto a Militao y cabeceó perfecto un centro de Gerard Moreno. Lunin volvió a volar, pero sin los brazos suficientes como para detener la pelota.

Sería el inicio de la locura noruega. El delantero anotó tres goles en nueve minutos. Uno en el 47, otro en el 51 y otro en el 56. Los tres ante Militao. Su tercer tanto, el 3-4, resultó tras un buen corte del central brasileño a un disparo del noruego, pero el balón le quedó franco de nuevo al delantero para batir a Lunin en el mano a mano.

El último, el cuarto, sí que llegó tras una pequeña debilidad de Militao. Guedes asistió al hueco a Sorloth y Militao no estuvo lo suficientemente rápido como para cortar o evitar el remate de su rival, que de primeras y con la zurda batió a Lunin con un disparo cruzado.

Los cuatro goles elevan a Sorloth en la carrera por elPichichi. El noruego lidera ahora la clasificación con 23 tantos, dos más que Dovbyk y cuatro por encima de Bellingham.

El 4-4 llegó con media hora por delante, así que Ancelotti decidió asentar su defensa. Entró Nacho y se retiró Militao, esperando que las dos semanas que quedan hasta Londres cambien un poco sus sensaciones. Ancelotti introdujo a Rodrygo para activar un poco su ataque, pero el partido murió en la pausa general.

Pedri sentencia la segunda plaza para el Barça

Pedri sentencia la segunda plaza para el Barça

Actualizado Domingo, 19 mayo 2024 - 21:10

Al Barça, haciendo honor a la irregularidad mostrada esta temporada, le costó sentenciar su partido ante el Rayo. Por mucho que Lewandowski inaugurara el marcador con un gol tremendamente madrugador, los azulgrana no lograron cerrar finalmente el partido hasta que Pedri, en la recta final de la segunda parte, marcó dos tantos prácticamente consecutivos que dejaron definitivamente el segundo puesto en manos azulgrana y aseguraron su presencia en la próxima edición de la Supercopa.

Con el 3-0, los inicialmente tímidos gritos a favor de la continuidad de Xavi en el banquillo, puesta en duda en los últimos días por un posible enfado de Laporta con unas declaraciones del entrenador, se hicieron tremendamente patentes. Mucho más que las protestas de una grada que, por momentos, llegó a pedir también que dejara el cargo. En la entidad azulgrana, la tranquilidad parece ahora mismo un objetivo poco menos que imposible.

Con el Barça inmerso en su enésimo lío esta temporada en relación con la continuidad o no de Xavi en el banquillo, el duelo ante el Rayo se convirtió en una suerte de plebiscito, más allá de la trascendencia del triunfo local para asegurarse el segundo puesto y, con él, la presencia en la próxima edición de la Supercopa de España. Desde la grada, periódicamente, se escuchaban proclamas como «Laporta, dimisión», «Barça sí, Laporta no» o «Xavi sí, Laporta no», pero con escaso volumen, visto lo acontecido en situaciones comparables, y rápidamente sofocadas también por algunos pitos.

El arranque de Yamal

Los azulgrana, por lo menos, se afanaron para encarrilar el partido lo más rápido posible. En apenas tres minutos, ya mandaban en el marcador gracias a un tanto de Lewandowski, que recogió en el área una asistencia de Lamine Yamal y fusiló a Dimitrievski para establecer el 1-0.

El gol, no obstante, no sirvió para serenar a los barcelonistas. Como ha sido una costumbre a lo largo de la temporada, el Rayo tuvo sus opciones para volver a poner la igualada en el luminoso muy pronto. Ter Stegen tuvo que estar atento para frustrar dos remates peligrosos de Pathé Ciss y De Frutos, el segundo con algo de suspense. Y Sergio Camello, por su parte, contó con una en apariencia inmejorable oportunidad de batir al germano tras ganarle la espalda a la zaga barcelonista, pero la parábola que trató de buscar se marchó por encima del travesaño.

El Barça no acababa de estar del todo cómodo. Pero, aun así, tuvo también sus opciones para poner algo más de distancia, con una internada de Lewandowski que la zaga rival acabó enviando a córner y un disparo de falta de Raphinha que no acabó de coger por sorpresa al arquero visitante. El marcador, a pesar de todo, no volvería a moverse en un primer tiempo en gran parte desangelado.

El momento de Pedri

El Barça, tras el descanso, flirteó en demasiadas ocasiones con el desastre. El Girona vencía en Mestalla y el empate del Rayo podía condenarlo a caer de nuevo hasta la tercera plaza. Los visitantes, envalentonados, lo intentaron, pero sus mejores opciones, desde la botas de Álvaro e Isi, acabó por desbaratarlas un siempre atento Ter Stegen. Fermín dio la réplica con un zapatazo desde fuera del área que obligó al meta visitante a lucirse para mandar el balón a córner. La irrupción de Pedri, con un cambio táctico de por medio para colocarlo en una situación más adelantada, fue al final providencial para que los azulgrana sentenciaran el duelo.

El canario, con dos goles en apenas tres minutos, el primero tras una gran acción personal de Joao Félix y el segundo rompiendo desde atrás para aprovechar una buena asistencia de Araujo, afianzó a los suyos en el subcampeonato. Con el 3-0, los gritos y cánticos a favor de Xavi resonaron con más fuerza en las gradas. La gran duda es si bastarán o no para que el futuro del entrenador no vuelva a dar finalmente otro giro radical. Esta vez, ya a todas luces definitivo.

Un Atlético de despedidas dice adiós a la tercera plaza

Un Atlético de despedidas dice adiós a la tercera plaza

Era un duelo de despedidas. El Metropolitano echaba el cierre hasta el año que viene y, probablemente, algunos jugadores no volverían a él, al menos como locales. Quiso Simeone darles la titularidad en este partido ante Osasuna para que su salida del club fuera con todos los honores.

Savic y Hermoso salían al césped de inicio pese a que el segundo tuviera bastante más protagonismo que el primero en lo que a minutos se refiere. No es lo mismo sumar 33 años que 28, cuestión de edad y, porqué no decirlo, también reflejo de las actuaciones de uno y otro este año.

Pero no serían ellos los que retrasarían esta jornada con horario unificado, sino una persona que les dobla la edad y, tras 776 partidos y 15 temporadas, se despedía del Metropolitano entre lágrimas mientras los jugadores de Osasuna hacían un pequeño rondo para mantener la tensión.

Igual si leen Óscar Ortega, no caigan en que era el Profe el que vería el último partido del Atlético de Madrid junto a Diego Simeone. Un emotivo vídeo y un sentido abrazo con el técnico cerraban el homenaje a un preparador físico que ha sido algo más que eso en el club rojiblanco.

Tras ese pequeño acto, comenzaba el fútbol. No es que se jugaran demasiado y más tras el gol tempranero del Barcelona ante el Rayo pero, aunque la segunda plaza fuera una quimera, la tercera estaba a tiro y, con un equipo varios años enjuagando su deuda, siete millones, que es la diferencia entre quedar cuarto y tercero, no es poco.

Quién diría que eran los rojiblancos los que tenían un objetivo que perseguir cuando, sin apenas amenazar la portería de Sergio Herrera, recibieron el primer gol del partido fruto de una indecisión de la defensa rojiblanca. Raúl García, de Haro, no el que se despide esta temporada en el Athletic, la empaló desde el punto de penalti tras un segundo centro a una falta botada por Rubén García. Encima, en los transistores sonaba el gol de Savinho en Mestalla, para ingerir cianuro.

Solo Lino mostraba tanto el nervio como la rebeldía que ha exhibido a lo largo de la temporada no sólo para ganarse la titularidad sino también para convertirse en imprescindible en el equipo titular del Cholo. Un tiro suyo al palo fue lo que levantó al equipo de la inanidad.

Sólo quedaban cinco minutos, pero los rojiblancos apretaron para intentar igualar antes del descanso. Pudieron hacerlo si Griezmann y Correa hubieran estado más finos de cara a portería. El del francés fue especialmente doloroso en un jugador de su calidad.

Pese que Oblak volvió a realizar las paradas de mérito que se le suponen a uno de los, todavía, mejores porteros del mundo. Se quedó sin embargo sin poder alargar su racha de imbatibilidad de los últimos tres partidos. Además del gol de la primera parte, justo al inicio de la segunda tuvo que volver a la red tras un remache de Aimar Oroz. Lo haría dos veces más.

Vuelve Morata

Pero, tras una de cal otra de arena. Así que, como si de vasos comunicantes se trataran y contra todo pronóstico, Morata volvió a ver portería dos meses y medio después. El madrileño convirtió un pase de la muerte de Lino, quién si no, y rompió su sequía goleadora.

Poco le duró la alegría al Atlético, repitió Raúl García de Haro ante una pasividad rojiblanca impropia, vayan los otros resultados de la jornada como vayan. Cambió poco después Simeone los pitos por los aplausos con la salida de Vermeeren. Menos de 90 minutos había jugado el belga en lo que iba de temporada y decidió sacarlo el Cholo en los últimos 20 de partido.

Volvería a sonar la música de viento antes y tras finalizar el choque. No gustó en la parroquia una actitud tan pasiva del equipo y más cuando recibió el cuarto gol a dos minutos del final. En un partido de despedidas, el Atlético dijo adiós a la tercera plaza ante su afición y ante un equipo, el Osasuna, que llevaba seis partidos sin ganar.

Cuarta plaza, 800 millones y 12 años en Champions: ¿Es suficiente para el Atlético?

Cuarta plaza, 800 millones y 12 años en Champions: ¿Es suficiente para el Atlético?

No faltaron voces críticas dentro y fuera del Atlético que se lanzaron al cuello de Rodrigo de Paul cuando dijo aquello de: "Si nos clasificamos para la Champions, habrá sido un gran año para el Atlético de Madrid". Una frase que se cumplió con la victoria ante el Getafe.

Diego Simeone aprovechó la duodécima clasificación seguida para la máxima competición continental, como De Paul, para reivindincarse: "A mí me enseñaron que si uno no valora lo que hace, la tiene jodida", comentó el entrenador antes de recitar lo que ha realizado el equipo en todas las competiciones.

Si hablamos de la Champions, son doce temporadas seguidas entrando en el selecto grupo de los mejores de Europa. Un logro que sólo han logrado otros cinco equipos en el viejo continente: Real Madrid, FC Barcelona, Manchester City, Bayern de Múnich y PSG. Eso le ha permitido clasificarse por delante del Barça para el próximo mundial de clubes que se celebrará en 2025 y le reportará a las arcas del club unos 50 millones de euros.

De hecho, en este periodo el Atlético de Madrid ha conseguido ingresar por su participación en Europa una cantidad que supera los 800 millones de euros gracias a sus dos finales (2014 y 16), unas semifinales (2017), cuatro cuartos de final (2015, 20, 22 y 24), dos octavos (2019 y 21) y dos fases de grupos (2018 y 23), aunque en 2018 se alzó con el título de campeón de la Europa League.

Este año cayó con el Borussia Dortmund, el finalista de la competición, y un espejo alemán de lo que es el Atlético en España. Ambos tienen unos valores de mercado parecidos, aunque con ligera ventaja alemana, 463 frente a 417 millones de euros según Transfermarkt, en el puesto 21 y el 24, respectivamente, entre los clubes europeos. Son "alternativas", como le gusta decir a Simeone, cuando los grandes fallan.

En Copa del Rey el equipo cayó de manera contundente contra el Athletic de Bilbao. En la ida, los bilbaínos fueron los primeros en romper la racha de imbatibilidad del Metropolitano y la dejaron en 28 encuentros. Mientras que en la vuelta, el conjunto de Valverde les superó ampliamente. Los colchoneros prácticamente doblan en valor de mercado a los leones que se sitúan en 261 millones de euros.

Respecto a LaLiga, Simeone hablo de "luchar contra monstruos" y recordó que el Real Madrid les lleva 22 puntos, aunque admitió que la distancia con el Barcelona es más corta. En esta ocasión, los dos grandes doblan en valor de mercado a los rojiblancos, 1.000 millones el Madrid y 839 el Barça. No obstante, los culés se hallan en una de las mayores crisis institucionales y deportivas de su historia reciente.

"Yo quiero salir campeón más que nadie, trabajo desde que llegué aquí hace 12 años con una ilusión tremenda para inflar el globo, pero hay veces que se nos pincha", comentó el entrenador respecto a su ambición y la de la plantilla.

La irrupción del Girona, con un valor de mercado de 240 millones, no entraba en las previsiones del club a principio de temporada y por ello los rojiblancos contaban con ese tercer puesto al que todavía aspiran en las dos jornadas que restan. A los colchoneros les quedan Osasuna en casa y Real Sociedad fuera mientras que los catalanes deberán visitar Valencia y recibir al Granada. Entre quedar terceros y cuartos hay una diferencia de unos siete millones de euros por ingresos de LaLiga.

Deportivo

En el tema futbolístico, se ha reclamado al equipo dar un paso más esta temporada. Pero la diferencia de juego en los duelos de casa y fuera ha lastrado los objetivos del club. Tanto que en liga en el Metropolitano han obtenido 16 victorias en 18 encuentros mientras que fuera han perdido más partidos, ocho, de los que han ganado, siete.

A eso hay que sumarle la debilidad defensiva de este año, el peor respecto a goles encajados desde la llegada de Simeone con 64 tantos. "Si vas a los números de los equipos que reciben menos goles, son los que están más cerca de ganar. Hay que mejorar en esa parcela, la hemos tenido por muchos años, la hemos recuperado y esperemos tenerla hasta el final", destacó el argentino tras sumar tres porterías a cero seguidas.

Habría que preguntarse si en el momento más exigente de la temporada, la irregularidad del equipo ha sido una cuestión de voluntad o de capacidad. El Atlético cuenta con una de las plantillas más veteranas de Europa. Las diez alineaciones con mayor edad en la historia del Atlético de Madrid se han producido esta temporada. En Dortmund, Simeone dispuso un once que superaba los 31 años de media, récord en los 120 años de la entidad rojiblanca.

Griezmann resucita para amarrar la Champions para el Atlético

Griezmann resucita para amarrar la Champions para el Atlético

Llegará un momento en el que la gente se canse de que sus hijos vayan con ojeras al colegio tras una jornada intersemanal. Llegará un momento en el que el el aficionado al fútbol reclame, de nuevo, el protagonismo que se merece. Ese momento no llegó ayer en el Coliseum. Se jugaba el Atlético la Champions, sí, pero le bastaba un puntito, mientras que el objetivo del Getafe era meramente mantener el orgullo. Partido a las diez de la noche, que con las prolongaciones, casi termina el jueves. [Narración y estadísticas (0-3)]

Las gradas lucían con bastante público, lógico, un derbi de Madrid siempre merece la mayor atención metas aparte. El cole puede esperar. El Atlético no quiso. La Champions, un objetivo que tuvo en el alero hace pocas fechas, ya estaba amarrada con una mano, faltaba la otra. La propició la resurrección de Griezmann con un magnífico hat trick.

Primero amagó con un precioso pase a Correa en el que este se durmió cuando ya encaraba a Soria. Golpeó después con otra delicatessen. Rodrigo De Paul lanzó un pase teledirigido que el francés acarició con la puntera para bajarlo al césped con media defensa del Getafe embelesada, o por el detalle técnico, o por la hora. El caso es que Griezmann no perdonó en el mano a mano y adelantó a los rojiblancos.

Un minuto de tensa espera

El Principito volvió a golpear, aunque esta vez con suspense. Tras una gran jugada combinativa, el balón llegó a Correa que ganó línea de fondo, la puso atrás y, tras recorrerse media área pequeña con jugadores de uno y otro bando intentando alcanzarlo, lo recogió Griezmann para meterlo en la red con un obús. El árbitro anuló momentáneamente el gol por la posición dudosa del argentino, pero tras un largo minuto, concedió el tanto.

El hat trick lo completaría al inicio de la segunda parte. Fue una contra de manual del Atlético para que Lino filtrara al francés y este se la colara con la punterita entre las piernas de Soria. Ya son cinco goles al Getafe esta temporada, dos en el Metropolitano y tres en el Coliseum.

Para todos los que reclamaban la vuelta del francés, aquí está. Quizás sea tarde para grandes gestas. Se le echó de menos tanto en Copa, tocado, como en Champions, desaparecido. Al menos, gracias a este punto podrán volver a intentarlo el año que viene en la máxima competición continental.

Destellos de Greenwood

Otro que ha vuelto es Oblak. El esloveno quiere volver a reclamar el trono del mejor portero de Laliga. Las dos paradas a Greenwood en la primera parte así lo atestiguan. La segunda, una mano tras un disparo seco que terminó estrellándose en el larguero, fue una maravilla. Buenas noticias para plantear la renovación del equipo el año que viene. Siempre es bueno tener un buen cerrojo atrás y pólvora arriba.

En el Getafe poco que destacar salvo los destellos de Greenwood. Si ya se ganó los halagos del Cholo por su exhibición en el Metropolitano, ayer fue de lo poco salvable de un conjunto, el azulón, ya relajado en tierra de nadie. No es poco teniendo en cuenta lo que sudó el año pasado para salvar la categoría. Otro milagro de Bordalás para justificar la confianza ciega que le profesa Ángel Torres.

Poca historia que destacar en el resto de un choque donde pareció haber un pacto de no agresión. El Atlético perdió colmillo en sus salidas a la contra y el Getafe no atacó con deseperación. En estos postreros momentos de la temporada, quizás haya más pensamientos de evitar lesiones. A fin de cuentas, le quedaba a los azulones el partido contra el Mallorca, en la última jornada de la liga para despedirse con otro sabor de su afición que ya había partido mediada la segunda parte. El objetivo estaba conseguido, también para el Atlético. ¿Qué más se puede pedir? Quizás jugar un par de horas antes. No es poco.

Un campeón blanco sin piedad

Un campeón blanco sin piedad

Me gustó mucho el afán competitivo del Real Madrid, que sin jugarse nada, machacó a un Alavés que apareció con aires de grandeza cuando su logro es que se ha salvado del descenso. Este Madrid es un equipo sin piedad, una máquina futbolística casi perfecta.

A pesar del malintencionado Casillas, que simula tener la verdad de la portería, y algunos gurús justicieros, no hay sombra de duda de que Courtois debe jugar otra final de la Champions.

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Courtois cumple ante el Alavés en una noche de retos personales del Madrid

Courtois cumple ante el Alavés en una noche de retos personales del Madrid

Queda un reto que no es un reto cualquiera. Es el reto. Es la Champions. Es el Grial que da sentido a la historia del Madrid. Ancelotti toma decisiones para afrontarlo con las mayores energías y la menor desconexión, al alternar futbolistas y alineaciones, y los jugadores aprovechan estos partidos de vigilia para alcanzar algunos retos personales. [Narración y estadísticas, 5-0]

El mayor es el de Courtois, titular por tercera vez desde la consecución del título, y con la intención de demostrar que es el de antes, el que sujetó la Decimocuarta en París como un náufrago sujeta el último cabo.

Cumple el belga, con tres porterías a cero, aunque de momento ante la tropa de la Liga. Para hacerlo con más garantías necesitaría rivales más peligrosos. Sólo la ceja de Ancelotti sabe lo que piensa el italiano ante el gran dilema de Wembley: Lunin o Courtois.

También Vinicius quiere aprovechar cada gol, dos ante el Alavés, porque siente que está en la carrera del Balón de Oro, y eso tiene su cosa si llegara a ser Mbappé quien le aplaudiera con el trofeo en el Bernabéu. Hasta Bellingham vuelve al gol, quién sabe si a tiempo de un Pichichi extraño, y también Güler, el último del pelotón. La temporada puede tener premios para todos, no sólo colectivos, pero si les dan a escoger uno, todos pedirían el mismo.

Paradas ofreció Courtois y al gol llegaron Bellingham, casi sin quererlo, y Vinicius, queriéndolo más que ninguno, frente a un Alavés al que le faltaba la tensión de jugarse la vida. Los de Luis García Plaza han hecho bien su trabajo, salvados mucho antes del final.

También el Madrid, en su caso con la consecución del título, pero cuando la calidad se libera de la presión, las diferencias son todavía mayores. Como Cádiz o Granada, sea con suplentes o titulares, el Alavés fue goleado por el talento sin cadenas. No son cadenas que ponga el entrenador, lo hacen las circunstancias.

Lo poco que el Alavés pudo enseñar ofensivamente lo hizo nada más empezar y en el desenlace. Primero en una acción de Hagi sobre la línea. Samu recibió en el área pequeña y Courtois reaccionó abajo con una doble intervención. El Bernabéu le ha cogido cariño a Lunin porque valora el sentido de la justicia, pero en ese instante la duda se movió como una ola por la grada. Volvió en sendos remates de Hagi y Samu.

Este Hagi tiene buen pie aunque no sea el gran Hagi, conocido como el Maradona de los Cárpatos, de pasado madridista y azulgrana. No es el padre, pero habría firmado la maniobra de su hijo en el segundo tiempo que provocó, esta vez sí, una intervención, mano abajo, de las sobresalientes de Courtois.

El belga está, aunque no sabemos hasta dónde está. El dilema va a perseguir a Ancelotti hasta Wembley con mucho ruido alrededor, debates, tertulias y encuestas. Quedan dos partidos de Liga, en Villarreal y ante el Betis en el Bernabéu. De sus elecciones en la portería se desprenderán más pistas.

Pruebas para Wembley

Courtois fue titular en un once que, hoy, sería el titular en Wembley, salvo por Rüdiger, que se quedó en el banco para dar minutos a Militao. El brasileño podría acompañar al alemán en la finalísima, pero jamás dejarlo fuera, después de un año colosal. Camavinga, por su parte, apunta a esa titularidad ante el Borussia Dortmund, dada la lesión de Tchouaméni. Son distintos. Menos defensivo y menos posicional, Camavinga aporta, en cambio, un dinamismo muy valioso, especialmente en clave ofensiva. La acción en la que centró para que Vinicius marcara es una prueba de dónde le gusta llegar.

El francés fue el primero en abandonar el campo para dejar su sitio a Güler, alguien que va a tener que exprimir su calidad en el futuro. La tiene. También gol, como volió a demostrar al cerrar la goleada. Hace falta tiempo para saber si tiene todo lo demás para hacerlo, porque este Madrid se va a poner muy caro.

Vinicius insistió, siempre profundo y asistente, especialmente a Rodrygo, pero también aliado de nuevo con el gol. Bellingham le asistió para batir a Owono de tiro cruzado. Era el cuarto tanto del Madrid, no tan potente, sin embargo, como el disparo con el que Valverde logró el tercero. Si no fuera por el tiempo ausente por lesión de Vinicius, quizás Bellingham, que abrió el marcador con un centro-chut, no pugnaría por un Pichichi que estaría cerca del brasileño. Con Vini los debates son otros.

El Simeone de los récords: los partidos de Koke, los goles de Griezmann y los Zamoras de Oblak

El Simeone de los récords: los partidos de Koke, los goles de Griezmann y los Zamoras de Oblak

En el momento en que Rodrigo de Paul acunaba la bola en el pecho tras el rechace de Unai Núñez, Simeone hablaba con Nelson Vivas sobre cómo meter mano al Celta. El golazo posterior del argentino no interrumpió la conversación. Con ese tanto y el pitido final, el técnico argentino sumaba 400 victorias, el entrenador de LaLiga que más ha conseguido.

Y así respondía a la pregunta sobre esa marca histórica: "No lo analizo, miro para adelante, como he buscado ser siempre. No me detengo. Sé lo que quiero, sé lo que busco, estoy convencido de por dónde es el camino y seguiré empujando hasta el último día que esté acá". Ese es Simeone y así se explica la cantidad de marcas que ha roto con el Atlético.

Es el técnico con más partidos dirigidos como rojiblanco, con 678. De los cuales ha ganado 400, empatado 151 y perdido 127. Lleva 13 años al frente del Atlético y si cumpliera su contrato, que finaliza en 2027, superaría a Miguel Muñoz como técnico con más temporadas en el banquillo de un mismo club. Muñoz cumplió 14 en el Real Madrid.

Dentro del club sus marcas son estratosféricas y llevaría un buen rato recopilar todos los registros que ha batido como la mayor racha de victorias europeas consecutivas con 16; de triunfos como local con 20, si hablamos de partidos imbatido en casa el número se elevaría a 28; el que más títulos ha levantado, ocho y así podríamos seguir si metemos porcentajes y goles. El de victorias es el mejor con un 59%. Y si hablamos de tantos, su fortaleza defensiva se demuestra en el ratio de goles encajados por encuentro con 0,8, el menor.

Pero la labor del entrenador, como no podía ser de otra manera, se ha dejado notar en una plantilla que, gracias a él, ha crecido a nivel europeo gracias a la disputa de todas las ediciones de la Champions desde su llegada (sin contar con la media temporada en la que sustituyó a Gregorio Manzano en 2011) y también en el entorno doméstico hasta situarse en el segundo escalón tras Real Madrid y FC Barcelona y le ha permitido grandes momentos como la victoria en la final de la Copa del Rey ante el eterno rival en su propia casa en 2013.

Jugadores históricos

Así, jugadores como Koke, el eterno capitán rojiblanco han conseguido situar la marca de jugador con más partidos disputados en la historia del club con 634 encuentros. Lejos quedan los 553 que llegó a competir el mítico centrocampista colchonero Adelardo Rodríguez.

En la delantera, este año se celebró otro récord. Ni más ni menos que el de mayor número de goles marcados en la historia atlética. Antoine Griezmann fue el futbolista que consiguió superar a Luis Aragonés que había hecho 173 goles con la zamarra rojiblanca. El francés lleva 178 además de 81 asistencias.

Por último, hay que acordarse de Jan Oblak, otro de los bastiones de la época de Simeone. El cancerbero esloveno es el guardameta y el extranjero con más partidos en la historia del Atlético con 441 y también el que más trofeos Zamora ha conseguido con cinco. En LaLiga empata en cabeza con Ramallets y Víctor Valdés.

De Paul libera del tedio al Atlético y le deja a un punto de asegurar la Champions

De Paul libera del tedio al Atlético y le deja a un punto de asegurar la Champions

¿Qué es el fútbol si no un precioso juego de niños grandes? Un juego que alguien, para disimular, convirtió en deporte. Y de deporte pasó a modo de vida, a profesión, a pasión... Y así más de 60.000 personas se reunían en el Día del Niño en el Metropolitano para honrar a los más pequeños y reivindicar que en la vida hay que crecer, pero no dejar nunca de jugar. [Narración y Estadísticas, 1-0]

Gratos recuerdos de la infancia le traería a Claudio Giráldez la rojiblanca. El entrenador del Celta estuvo en las categorías inferiores del Atlético, club al que hoy se enfentaba en un precioso día en Madrid. Los objetivos de ambos equipos, en cambio, no son ningún juego. Los gallegos aún no han salvado la categoría y, además, veían como el Cádiz venía de ganar el turno anterior. El Atlético debía aprovechar el pinchazo del Athletic para asegurarse ya, casi matemáticamente, la cuarta plaza. Lo hizo.

Así, como entre niños andaba el juego, en apenas 15 minutos casi lían la primera Riquelme y Lino. Una pareja llamada a alternarse, pero que la tranquilidad de la posición del Atlético les ha permitido compartir once varias veces. En esta ocasión, un pase en profundidad del brasileño encontró al canterano en una gran diagonal pero estrelló el cuero en Guaita tras un mano. En el rechace se intercambiaron los papeles, pero el portero valenciano repitió parada.

El partido amaneció tranquilo para los locales, tanto que en el Fondo Sur estaban más a los bailes tipo trenecito y al bufandeo que al propio duelo. Más de 20 minutos tardó el Celta en tener una posesión larga entre presión y amenazas rojiblancas. 'Tirito' de Correa, disparo de Koke y alguna opción más finalizada con algo menos de claridad.

Aspas lucha con Barrios un balón.

Aspas lucha con Barrios un balón.PIERRE-PHILIPPE MARCOUAFP

Los rojiblancos han agradecido en este final de temporada el 5-4-1 que ha impuesto el entrenador y al que se han agarrado tras la sangría de goles recibidos a lo largo del año, 63 en todas las competiciones. Llegan algo menos, pero Oblak está mucho más protegido. En la primera parte, ni un tiro a puerta tuvo que detener el esloveno. Guaita, varios, el más franco fue un mano a mano de Llorente que el madrileño golpeó blando a las manos del portero del Celta.

Volvió Morata al verde tras su problema del trigémino. El verdadero, no el que salió los últimos 7 minutos ante el Mallorca. El primer balón que tocó el madrileño fue un cabezazo que casi se convierte en el primer gol del partido y el de la vuelta a puerta del delantero. Han sido tres meses y un tanto. Poco para el nueve titular de un equipo que ha aspirado a todo esta temporada.

Frenó el partido en los segundos 45 minutos, como si fuera la hora de la siesta para los niños. El balón se hizo pesado, pero más para un bando que para otro. El Celta, agazapado, encontró su contra para adelantarse en el marcador. Aspas falló tras un pase atrás de Bamba, disparo muy centrado que Oblak paró sin problemas. Aviso para navegantes, no era tiempo para siestas.

Despertador argentino

Salieron Barrios y De Paul para animar el cotarro. El Celta crecía desde su solidez atrás, no era poca cosa en un equipo que ha encajado más goles, 52 de los que ha metido, 40. El partido pedía a Griezmann y a Aspas, que se abrazaron cariñosos al inicio del duelo. Al primero no le dio tiempo a aparecer, el Cholo le cambió antes. El segundo picaba, pero no mordía.

Sólo el sonido de una alarma nos despertaría de la siesta. Fue Rodrigo De Paul quien sacó la genialidad ante el tedio, la puso en la escuadra tras un córner y se encendió un estadio adormilado. Vuelve el unocerismo, gana el Atlético.