El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

Aprendió el Atlético algo de Eindhoven. Un esfuerzo inicial con premio ayuda al desarrollo posterior de los acontecimientos. Si además sumas la contundencia, esa palabra que siempre está en la boca del Cholo, parece que los dramas a domicilio son menos. Triunfaron en Países Bajos e hicieron lo propio en Girona. Koke, Griezmann y Oblak pusieron los highlights y la experiencia del partido y Gallagher se sumó con suerte a la fiesta. [Narración y estadísticas, 0-3]

Lo dicho, los chicos de Simeone salieron a morder al mismo Gazzaniga, que seguía sacando el balón con pisaditas. Un presión alta y agresiva ponía en apuros la defensa de cinco que Míchel había instalado para protegerse de uno de los gigantes ligueros y, de paso, cortar la hemorragia goleadora. El Girona es el equipo más goleado de Primera División con 33 tantos en contra.

El Cholo, que ya intuía las intenciones del técnico madrileño, colocaba a su hijo en paralelo a Llorente e igualaban dibujos en fase defensiva. Pero tácticas aparte, la intensidad no era la misma en ambos bandos. Tras unos minutos rondando el gol, éste lo encontró Koke. O se podría decir que lo inventó. El golpeo del vallecano desde el borde del área fue uno de los goles del campeonato. Se coló por la escuadra.

El tanto retrasó algo las líneas y las intenciones de los rojiblancos y creció el Girona sin llegar a generar verdadero peligro. Sólo amenazó a balón parado y ahí llegó la gran ocasión de cambiar el duelo. Tras una falta que botó Tsygankov, el balón encontró a Witsel sólo en el segundo palo que fusiló a Oblak. El esloveno sacó una mano firme, que pareció llevar seis dedos, como los Zamoras que acumula. El público se llevó las manos a la cabeza. Ahí estaba el empate y otra de las jugadas de la Liga.

Pese a estar el duelo igualado en fuerzas, el marcador favorable a los colchoneros pesaba en los catalanes. Las contras rojiblancas llevaban veneno y una de ellas, además, una pizca de suerte. Gallagher, que había entrado por Nico poco antes, por una lesión en su pierna derecha, disparó desde fuera del área y el balón pegó en Reis, que engañó involuntariamente a Gazzaniga.

La mejoría del Girona en los últimos duelos fue borrada por el Atlético. Los rojiblancos se aprovecharon del toque catalán para matarlos con la velocidad. Mejor tres pases que treinta y mejor robar en campo contrario que recorrer 70 metros con el balón. Esa superioridad le insufló cierto bajón anímico al equipo de Míchel, que no sabía cómo hacer daño a los de Simeone que supieron cómo dormir el juego con balón. De hecho, al comenzar el segundo tiempo por poco estuvo Koke de repetir suerte.

El yin y el yang

Sólo un despiste podía cambiar la suerte del encuentro. Llegó a 15 minutos del final con una ruptura de Álex Moreno al espacio. De nuevo apareció el Oblak más brillante. Pero ese susto y los cambios de Míchel dieon ánimos a los gironís, que jugaron más agresivos y consiguieron embotellar por momentos a los colchoneros, que esperaban cerrar el duelo a la contra.

Contra pronóstico, el partido se fue apagando a medida que el tiempo se iba consumiendo. Parecían ambos púgiles dispuestos a aceptar su destino hasta que apareció Griezmann que quiso reclamar su cuota de protagonismo con un gol de clase. El destino del Atlético, claro, era más positivo porque sigue la estela de la cabeza, pero para el Girona vuelven los problemas y se queda en descenso. La guerra ahí abajo requiere mucho carácter.

El Ourense elimina al Girona y el Villarreal se aferra a los penaltis ante el Atlético Antoniano

El Ourense elimina al Girona y el Villarreal se aferra a los penaltis ante el Atlético Antoniano

Actualizado

La tarde empezó a animarse ayer con las sorpresas de Talavera, Eldense y Murcia, que dejaron fuera a Málaga (2-1), Almería (2-1) y Cádiz (3-2). Una muestra del brío de los clubes de Primera RFEF, dado que el Guadalajara ya había dado la sorpresa la víspera frente al Ceuta (1-0). Sin embargo, los verdaderos aldabonazos de esta segunda ronda se hicieron esperar hasta bien entrada la noche, cuando el Ourense eliminó al Girona (2-1), mientras el Elche (1-2) y el Villarreal (1-1, 3-5) sólo tumbaron al Quintanar del Rey y el Atlético Antoniano en la prórroga y los penaltis, respectivamente.

El Ourense CF, verdugo del Real Oviedo (4-2) en primera ronda, aireó las carencias del equipo de Michel. Una nueva muestra de la competitividad de un equipo que el pasado curso ya dejó fuera a Deportivo de La Coruña y Real Valladolid. Los goles de Yuste y Omar Ouhdadi llevaron el delirio a O Couto, que en dieciseisavos recibirá a Barça, Real Madrid, Atlético o Athletic.

La visita a Lebrija resultó un tormento para el Villarreal, a quien no parecen haber escarmentado sus dos últimos tropiezos en el torneo, frente a Pontevedra y Unionistas. Ni siquiera gol de cabeza de Ayoze Pérez en el minuto 103, tras un saque de esquina botado por Dani Parejo, tranquilizó a los visitantes. Poco después, Pana estrelló contra la madera un formidable derechazo y Jesús García aprovechó el rechace para enviar el partido a la tanda de penaltis. Sólo una parada de Arnau Tenas en el tercer turno dio el pase al grupo de Marcelino.

'Hat trick' de Riquelme

Más de tres décadas después, el Torrent, un club con 103 años de historia, recibía a un Primera. La mala noticia para fue que las obras en el Municipal de Sant Gregori, escenario de sus partidos en Segunda RFEF, trasladaron el duelo al Ciutat de Valencia.

Aunque formó un once con Adrián, Valentín y Antony, Manuel Pellegrini dio descanso a sus mejores efectivos, dando paso en ataque a Cedric Bakambu y Chimy Ávila, que no cumplieron las expectativas. Traspasada la media hora, el argentino pudo ver la roja directa con una fea entrada sobre Miguelón. Quien sí aprovechó la oportunidad fue Rodrigo Riquelme, autor de tres goles, el primero de preciosa factura, con un toque sutil, casi sin ángulo, por encima del portero. Ese hat trick fue redondeado en el añadido por Ángel Ortiz para el 1-4 del Betis.

La Real, gris en Reus

Sobre un césped artificial en malas condiciones, el Reus impuso su fútbol durante 45 minutos, cediendo una sola ocasión antes del descanso. Sergio Francisco confió la titularidad a dos chicos del Sanse, el central Luken Beitia y el delantero Gorka Carrera. Sin embargo, el escaso entusiasmo de sus futbolistas le obligó a un triple cambio tras el descanso.

La entrada de Ander Barrenetxea y Umar Sadiq se hizo sentir en apenas tres minutos, ya que el primero sirvió un centro cabeceado por el nigeriano para que Mikel Goti enviase finalmente a la red. Los visitantes sólo pudieron respirar en el tiempo añadido, cuando Sadiq sentenció desde el punto de penalti (0-2).

Ounahi, el '8' marroquí del Girona que encandiló a Luis Enrique

Ounahi, el ‘8’ marroquí del Girona que encandiló a Luis Enrique

Actualizado Sábado, 29 noviembre 2025 - 17:20

La historia de Azzedine Ounahi (Casablanca, 2000) es curiosa. Hace tres años, cuando Marruecos eliminó a España en la tanda de penaltis de su cruce en los octavos del Mundial de 2022, después de que el partido acabara con 0-0, Luis Enrique, no escatimó elogios para el habilidoso futbolista marroquí. «Me ha sorprendido gratamente el número 8, no recuerdo cuál es el nombre, lo siento. ¡Madre mía! ¿De dónde ha salido ese muchacho?», aseguró el entonces seleccionador. Cualquiera habría dicho que su progresión iba a ser fulgurante. El Olympique de Marsella, en enero de 2023, pagó ocho millones de euros para llevárselo del Angers. Su paso por el estadio del Vélodrome, con todo, estuvo lejos de alcanzar la brillantez.

En las siete apariciones que tuvo con el equipo marsellés antes de permanecer varios meses de baja por la fractura de un dedo de un pie que sufrió en un amistoso ante Brasil, apenas hizo nada. Y eso que le bastaron 16 minutos para estrenarse con gol ante el Nantes en el que fue su debut con el equipo marsellés. En la temporada siguiente, la 2023-24, las cosas no fueron a mejor.

Hasta tal punto, que en el arranque de la campaña 2024-25 el técnico del Olympique, Roberto de Zerbi, le abrió la puerta para que se marchara al Panathinaikos para afrontar, en calidad de cedido, un periplo por la competición helena en el que logró tener algo más de protagonismo, si bien los números volvieron a resistirse a hacer justicia a su calidad. Por eso, no fue extraño que el club francés lo traspasara el pasado agosto por seis millones de euros, más una parte de los beneficios de una posible venta, a un Girona donde sí parece haber encontrado su sitio.

"No juego por dinero"

Su salto al fútbol europeo se produjo en 2018, a través de las filas de un Racing de Estrasburgo con el que nunca llegó a jugar en el primer equipo. Antes, su formación pasó por el Raja y por la Academia Mohamed VI, inaugurada por el monarca marroquí en 2009 como parte de una iniciativa para promover y mejorar las infraestructuras futbolísticas de un país que, junto con España y Portugal, organizará el Mundial 2030. Un evento contra el que muchos jóvenes marroquíes están protestando, al entender que otros ámbitos, como la sanidad, deberían ser ahora prioritarios en lugar de las infraestructuras. Unas protestas a las que Ounahi se sumó.

Desde la perspectiva del talentoso centrocampista, el fútbol tiene más que ver con la ilusión que con el dinero. «Desde que era un niño, soñaba con jugar para un club grande. Ahora, viviré esa experiencia aquí. No juego por dinero, sino para disfrutar y para crecer como profesional», aseguró durante su presentación con el Girona. Un fichaje en el que, además, tuvo mucho que ver un compañero de selección con pasado en el Atlético de Madrid, el Sevilla y el propio equipo gerundense: Bono.

En estos momentos, Ounahi es uno de los grandes argumentos de Míchel para conseguir que el Girona consiga salir del pozo de la clasificación, con dos victorias, cinco empates y seis derrotas. Por lo menos, lleva sin perder desde que cayó frente al Barcelona por 2-1. Esta noche recibe a un Madrid que ha recuperado a Thibaut Courtois, Eder Militao, Antonio Rüdiger y Franco Mastantuono. Raúl Asencio es duda por un virus intestinal.

Paliza del Getafe, 0-11, y sorpresa por la derrota del Oviedo ante el Ourense

Paliza del Getafe, 0-11, y sorpresa por la derrota del Oviedo ante el Ourense

Hay milagros imposibles y sorpresas recurrentes. Ambas situaciones son las que trae la Copa del Rey en sus primeros compases, especialmente cuando entran en los bombos los equipos de Primera División. El milagro imposible fue el de la familia Mayoral o el del Negreira, no pudo ganar el Inter de Valdemoro al Getafe, que le goleó, ni tampoco el equipo de apellido prohibido en el fútbol a la Real Sociedad.

Por contra, el Oviedo es la sorpresa. el primer grande caído ante un rival de inferior categoría. Fue el Ourense, de primera RFEF, el que dio la campanada en la prórroga y lo hizo por dos tantos. Menudo inicio el de Carrión en esta vuelta al conjunto ovetense. El Sevilla sufrió en el inicio en el Salto del Caballo con el Toledo, de Tercera RFEF, pero consiguió sacar el partido adelante con el oficio que le ha traído la llegada de Matías Almeyda.

Los carbayones tuvieron uno de los partidos más complicados para los Primeras en esta ronda inicial. El Ourense es un equipo tapado de la antigua Segunda B con más fútbol del que dicta su categoría. Pese a que los de Carrión se adelantaron hasta en dos ocasiones, los gallegos lograron llevar el partido al tiempo añadido en el 94. En la prórroga fueron muy superiores a los asturianos y la renta pudo ser mayor si aciertan con el penalti que erró Guerrero en el último minuto.

En el partido del Getafe hay que destacar a otro delantero que no es Borja Mayoral, aunque el de Parla anotó un doblete. Fue Juanmi, con poca participación este temporada por culpa de las lesiones, quien volvió por la puerta grande a la titularidad y anotó un póker en el 0-11 al equipo del mayor de los Mayoral. El Coliseum, estadio en el que pidió jugar el Inter de Valdemoro, se les hizo demasiado grande a los modestos fubolistas de un equipo que milita en la Primera Autonómica de Madrid, la sexta categoría del fútbol.

Otra de las goleadas de la jornada la propinó el Valencia al Maracena. Necesitaba este espaldarazo Corberán tras los últimos resultados cosechados en Liga. Los goles del conjunto ché, una manita, se repartieron entre toda su pléyade de delanteros. Partido fácil y a centrarse en LaLiga.

El Girona, por su parte, sufrió lo suyo también ante un Constancia al que venció 2-3, pero un gol a 10 minutos del final consiguió llevar el partido a la prórroga. Una vez en el tiempo añadido, los cambios, especialmente la salida de Tsygankov y Vanat, pusieron fin al sueño del equipo mallorquín que milita en Tercera Federación pese a su tanto en las postrimerías del encuentro.

La Real Sociedad cumplió con su papel sin brillo ante el gallego Negreira. Más allá del apellido, los donostiarras se hicieron con el choque sin polémicas arbitrales y con la sobriedad que da la falta de gol de este equipo. Anotó tres tantos, y con ellos terminaron con el sueño de este conjunto humilde que fue pasando rondas hasta obtener este premio gordo.

También los equipos de Segunda consiguieron en su mayoría ganar con suficiencia sus partidos de esta Primera Ronda. Racing de Santander y de Ferrol, Cádiz, Granada, Burgos, Albacete y Huesca estarán en el siguiente bombo de la Copa del Rey. No así Las Palmas, que cayó ante el Extremadura por 3-1, un equipo de Segunda Federación.

Hoy debutan el Osasuna de Lisci, que no atraviesa su mejor momento, como tampoco el Mallorca de Arrasate. Mientras que también lo harán Elche, Rayo y Villarreal, el único equipo que se encuentra entre los tres primeros de LaLiga en Primera División. Será más difícil, por la entidad de los rivales, que esta jornada se preste a sorpresas como la que ha sufrido el Oviedo de Luis Carrión.

Araujo rescata al Barça con un gol al Girona en el descuento

Araujo rescata al Barça con un gol al Girona en el descuento

Actualizado Sábado, 18 octubre 2025 - 18:35

El Barça tuvo que prácticamente sudar sangre para solventar la papeleta ante un Girona que llegó a ponerle las cosas muy complicadas. Un gol de Araujo, en el añadido, acabó por romper el empate, después de que Pedri lo abriera y Witsel pusiera la igualada con un tanto estéticamente inmejorable en el primer tiempo, y darle al conjunto azulgrana tres puntos que pueden ser balsámicos para tratar de reencontrarse con sus mejor imagen. [2-1: Narración y estadísticas]

Todo, además, con una grada que protestó con palabras muy gruesas varias de las decisiones de un Jesús Gil Manzano que anuló un tanto de Cubarsí para los azulgrana por falta previa de Eric García y que expulsó a Hansi Flick por doble amarilla ante las airadas protestas del germano por una de sus resoluciones. Algo que, salvo que prospere un posible recurso del club, le impedirá estar en el banquillo en el clásico del Bernabéu. Sus gestos tras el 2-1, emulando aquellos cortes de mangas de un Bernd Schuster entonces barcelonista en una final de Copa frente a los blancos, pueden complicarle muchísimo las cosas.

En los primeros minutos del partido, las cosas parecían pintar muy bien para el Barça. El Girona se pasaba todo el rato persiguiendo sombras y todo invitaba a pensar que la llegada del primer gol era cuestión de tiempo. Y así fue. Pedri, con un toque suave, envió un balón ajustadísimo que, tras tocar en el poste izquierdo de la portería de Gazzanigga, acabó por convertirse en el 1-0 antes de que cayera el primer cuarto de hora. El gol, no obstante, le sentó mejor al conjunto visitante que al azulgrana. Con un desempeño defensivo que recordaba peligrosamente al del Sánchez-Pizjuán, los de Míchel empezaron a rondar con peligro el área barcelonista y Witsel, con un plástico remate de tijera, puso un 1-1 en el marcador que, al llegar al descanso, se antojó hasta corto. El equipo gerundense, rompiendo una y otra vez el fuera de juego, tuvo hasta tres opciones claras para aumentar las distancias. La primera, de Vanat, la salvó Szczesny. La segunda, de Portu, dio en el poste izquierdo de la portería local. Y la tercera, de Bryan Gil, se perdió por encima del travesaño.

Cierto es que los azulgrana tuvieron también alguna que otra opción para marcar. Rashford que ya había obligado al meta visitante a rechazar de puños un tiro de falta bastante esquinado en los primeros minutos, estrello otro contra el larguero poco después de que De Jong provocara que Gazzanigga tuviera que lucirse para enviar un remate del neerlandés a córner. En la reanudación, Flick apostó por dar entrada a Fermin por un Toni Fernández al que le tocó la papeleta de estrenarse oficialmente en la Liga, a sus 17 años y tras jugar su primer partido oficial con el primer equipo en la Copa del Rey frente al Barbastro el curso pasado, como referencia en punta. Con el onubense las cosas mejoraron. El centrocampista, en su reaparición, lo probó con tremenda insistencia y los barcelonistas, siguiendo en gran parte su estela, pusieron coto a la portería del arquero argentino, quien hizo horas extra para evitar que el balón acabara besando la red. Lo consiguió Cubarsí, si bien el tanto acabaría siendo anulado por una acción previa de Eric sobre un rival. A la desesperada, Flick decidió darle entrada a Araujo para que actuara como punta, como tantas veces hizo Johan Cruyff con Alexanco cuando las cosas pintaban realmente feas. Y la apuesta, casi al límite del añadido, acabó por resultar absolutamente vencedora para afrontar una semana marcada en rojo en el calendario: la semana del clásico.

El Valencia sigue dando pasos atrás y resucita al Girona

El Valencia sigue dando pasos atrás y resucita al Girona

El Valencia sigue siendo un espectro en los campos, sin identidad y transparente para los rivales que, aunque vivan angustiados, encuentran la manera de imponerse y hacerle daño en el marcador... y en el orgullo. Sin demasiado esfuerzo o, incluso, sin merecerlo. Eso fue lo que hizo el Girona, resucitar amparado en Gazzaniga y exprimiendo cada una de las ventajas que se encontró. Cuatro disparos entre los tres palos y dos goles, máxima efectividad del conjunto de Michel, que acabó con 10 en el campo. [Narración y estadísticas: 2-1]

En Montilivi, el equipo de Corberán volvió a tropezar en la misma piedra. Sin juego, sin patrón y sin tensión. Ni en jugada ni a balón parado. Como ante el Espanyol o el Oviedo. Solo durante diez minutos de la segunda mitad se vio algún brote verde, arrancado de cuajo y sin piedad. La cura que necesitaba el vestuario después de tanto arañazo acabó convertida en más sal en las heridas.

El técnico mandó mensajes, quizá demasiados para la necesidad que tenía el equipo de reconciliarse consigo mismo y con la propuesta que desde el banquillo se viene haciendo. Sentó a Javi Guerra, Gayà, Almeida y Hugo Duro, y mandó al campo a un tierno Thierry que pronto salió en la foto de los errores groseros, letales.

No tardó ni tres minutos el Girona en avisar de que quería curarse de un mal inicio de temporada que le mantenía en la cola de la tabla justo en este partido. Portu se coló entre Jesús Vázquez y Diakhaby, obligando al central a una carrera que le reventó el isquio y a Agirrezabala a atajar la pelota con un palmeo extraño. La lesión del guineano provocaba otro cambio con la salida de Copete en una línea donde solo Tárrega tiene el mando. Y no es infalible.

Despiste de Thierry

Al Valencia le penalizan cada uno de sus errores porque le falta jugar al fútbol. Ni Pepelu ni Santamaría ni Lucas Beltrán hilvanaban un pase que pudiera dejar en ventaja a Danjuma o encontrar a Diego López y Rioja en los costados. Era misión imposible y el Girona lo aprovechó. Una pelota en largo de Vitor Reis buscando a Asprilla a la espalda de Thierry. Con el portugués despistado, la encontró de manera literal, y el rebote lo cazó Vanat incorporándose al área con un derechazo a la escuadra. Dos disparos había tenido el Girona en 18 minutos y uno fue gol.

No fue hasta pasada la media hora cuando el Valencia empezó a reaccionar, tímidamente. Un disparo de Diego López tras un ataque comandado por Danjuma, otro de Jesús Vázquez desde la frontal a las manos de Gazzaniga y Agirrezabala apareciendo para evitar que Portu, otra vez por el pasillo entre Copete y Vázquez, se plantara en la línea de fondo.

Algo tenía que hacer el banquillo valencianista para espabilar, y fue mover las fichas del frente de ataque. Con Danjuma pegado a la orilla izquierda ganó presencia y hasta un disparo que rozó el larguero. Pero los errores se sucedían y Tárrega, obligado a ser quien sacaba la pelota, puso en apuros a su portero, antes de salir cual general de caballería, para forzar una falta en la frontal que Pepelu no pudo ajustar.

Reacción en la segunda parte

En el descanso, el Valencia se encomendó a Javi Guerra y despertó. Sus arrancadas buscando el área intimidaban, y de una de ellas, aunque a trompicones, nació un disparo de Diego López al travesaño. Avisó el asturiano y no tardó el golpear cuando Danjuma telegrafió un centro al primer palo que convirtió en el empate. La irrupción del centrocampista y la decisión de acostar a la banda al neerlandés hizo que el Valencia sometiera al Girona. Sufrió Gazzaniga para sacar un derechazo desde la frontal de Guerra con el que arrancaron seis minutos de locura.

El guardameta argentino vio cómo Tárrega le ponía en aprietos con una media volea, Thierry estrelló un zurdazo en el larguero y Copete a punto estuvo de sorprender con un testarazo. Pareció que el Valencia había encontrado el camino... pero no fue así. Salió el Girona del agobio para encontrarse con una falta que se sacudió Agirrezabala ante el primer remate de Vanat pero, mientras Thierry miraba, apareció Arnau con más colmillo. Otra vez al equipo le penalizaba la pelota parada, la falta de tensión y competitividad, como hizo Puado en el 90+6 en Cornellá y como imitó Ilic en Mestalla en el 86.

Competir era la única manera que tenía el Valencia de remontar, con Hugo Duro, Ramazani y la ventaja que le daba la expulsión de Iván Martín, por doble amarilla. No pudo rentabilizarla a pesar de un asedio muy improductivo.

El Atlético despide con una contundente victoria un curso descafeinado

El Atlético despide con una contundente victoria un curso descafeinado

Duelo sin presiones, sin necesidades ni obligaciones. Fútbol por orgullo y poco más. El Atlético debía enmendar su pésima imagen fuera de casa en este último tramo de la temporada, el Girona quería despedirse con victoria de una afición que ha sufrido mucho esta temporada. El duelo se lo terminaron llevando los rojiblancos, con más pólvora pese al gran estado de forma del joven Stuani. Lo decidió el tipo más efectivo desde el banquillo esta temporada, Alexander Sorloth. Hat trick del noruego y otro de Lenglet para certificar los últimos tres puntos. [Narración y estadísticas, 0-4]

Necesitaban los jugadores del Girona quitarse el peso del descenso y se les notó ligeros en la primera parte. Los regates le salían a Asprilla, las carreras de Portu parecían más veloces y Stuani, bueno, nadie sabe muy bien la edad 'real' del uruguayo y, probablemente, cuando cumpla 40 años dentro de año y medio, siga metiendo goles como ha hecho en este tramo final de la temporada. La salvación del Girona se ha llamado Christian y se ha apellidado Stuani.

Los de Míchel comenzaron su último encuentro en casa con un juego más similar al del año pasado: con personalidad y confianza, quizás dos palabras que se echaron de menos en una temporada exigente con el sueño de la Champions de por medio, pero lo terminaron como este curso, desmadejados. El Atlético quiso esperar atrás, en un papel cómodo para el conjunto de Simeone, quizás más de lo que los jugadores que han llegado este año requieren.

La hinchada se esperaba un once rojiblanco repleto de novedades, pero el técnico argentino quería mantener una dinámica lógica de cara a la preparación del Mundial de Clubes. Entraron jugadores en la rampa de salida, como Witsel, Azpilicueta y Musso, pero el bloque principal los conformaban los sospechosos habituales. Salió el guardameta argentino para garantizar el sexto Zamora de Oblak, historia del premio tras desempatar con Valdés y Ramallets.

Yangel Herrera fue el primer jugador en abrir las hostilidades, con un remate de cabeza en la salida de un córner. Julián Álvarez respondió casi en la siguiente jugada, encontrando la espalda de la defensa gironí, pero muy escorado facilitando la parada posterior de Krapyvtsov. El juego era fluido y dinámico entre ambos, con alternativas, pero en los inicios faltó mordiente en las áreas. Y eso que en ambas porterías estaban los porteros suplentes.

Un nuevo susto médico volvió a detener un partido de los rojiblancos, como en el último duelo ante el Betis. En el minuto 35, Gil Manzano ordenó parar el juego durante cinco minutos para que los servicios médicos trataran a un aficionado de Montilivi. El encuentro se reinició con mayor presión rojiblanca sobre las líneas del Girona, pero con pocas ocasiones. La única reseñable, una falta directa de Julián Álvarez que a punto estuvo de meterse en su portería un nervioso Krapyvtsov.

La segunda parte se inició como terminó la anterior, con otra intervención médica en la grada, en esta ocasión algo más breve. El juego, lento, quizás por causa del calor. Sólo un chispazo de Griezmann casi sin ángulo sobresaltó al estadio. Hasta que el Girona echó un paso a delante y comenzó a acosar más la portería de Musso, pero Stuani no tenía el día en los controles y malogró un buen pase de Yangel.

Killer Sorloth

Como en un espejo, Griezmann tampoco supo domar bien un balón en una contra lanzada por Julián. Aunque luego la jugada continuó y Lino casi la emboca si el esférico no llega a ser bloqueado por Blind. Parecía que ambos equipos se hubieran despertado de la siesta a la vez. El francés dejó el césped por Sorloth poco después de ese intercambio de golpes. No termina de volver la leyenda del Atlético al nivel que siempre ha mostrado como rojiblanco.

Continuó después el baile en los banquillos y con aromas de despedida. La de Juanpe, del Girona, y la de Correa, de la liga, si es que el argentino termina por abandonar la disciplina rojiblanca después de la polémica por su adiós al Metropolitano. Pero con el 10 esperando en la línea para salir, un error de Krejci terminó en las botas de Julián que habilitó a De Paul para que su pase atrás fuera culminado por Sorloth. Son ya 10 goles desde el banquillo de los 18 que ha convertido en liga el noruego. Casi hace el segundo cinco minutos después pero, con poco ángulo, Krapyvtsov respondió bien a su disparo.

Sin embargo, el portero del Girona la lió poco después a un centro de Julián. El guardameta soltó el balón en los pies de Lenglet, que agradeció el favor poniéndola en la red. Ya con los catalanes volcados, el noruego volvió a encontrar portería con un nuevo favor de Krapyvtsov y posteriormente con un gran gesto de Julián. Doblete en cinco minutos y hat trick en media hora. El partido ya estaba muerto. Y la liga, también.

Míchel sufrió una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda

Míchel sufrió una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda

Actualizado Lunes, 12 mayo 2025 - 16:54

El técnico del Girona, Míchel Sánchez, ha revelado este lunes en la rueda de prensa previa a la visita al Valladolid que su hospitalización se debió a "una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda" y ha dado el tema por "zanjado".

"En los próximos días se harán estudios ambulatorios para ver la procedencia, pero estoy bien y ahora toca poco a poco regresar a la normalidad, con la tranquilidad de siempre, y hacer lo que más me apasiona, que es entrenar al Girona", ha apuntado Míchel.

El técnico del conjunto rojiblanco se ha mostrado "enormemente agradecido y orgulloso" por el trato de todos los médicos y por todos los mensajes recibidos en los últimos días, y ha reconocido que se siente "muy afortunado de tener el cariño y la preocupación de toda la gente".

El entrenador del Girona ha explicado que lo pasó "muy mal" viendo la derrota del sábado contra el Villarreal (0-1) desde el hospital, porque la señal llegaba "30 segundos más tarde" y por "la impotencia de no poder ayudar".

"Pero tenía mucho confianza en todo el mundo porque pienso que tenemos un 'staff' de 'Champions' y estaba convencido de que el equipo estaba en buenas manos", ha añadido el técnico madrileño.

Míchel fue hospitalizado el jueves por precaución y este domingo ya recibió el alta. Este lunes se reincorporó al trabajo y el martes dirigirá al Girona en el partido en el Estadio José Zorrilla con el Valladolid, trascendental en la pelea por la permanencia.

Míchel: "Mi objetivo número uno es recuperar a los jugadores, que se sientan bien anímicamente"

Míchel: “Mi objetivo número uno es recuperar a los jugadores, que se sientan bien anímicamente”

Actualizado Viernes, 25 abril 2025 - 17:32

El Girona lleva una temporada complicada. Tras 33 jornadas en Liga, sin contar los empates, suma sólo nueve victorias. Un bagaje que le sitúa decimosexto en la tabla y que hace que el ambiente en el vestuario no sea precisamente esperanzador. Sin embargo, pese a esta delicada situación, su entrenador, Míchel, intenta verlo de una forma optimista. Así, tras el último traspiés -el empate cedido ante el Leganés, desperdiciando una superioridad numérica durante más de una hora- el técnico madrileño lo enfoca pensando que no fueron dos puntos perdidos, "sino que estamos a uno más cerca de conseguir nuestro objetivo".

A los catalanes les quedan cinco jornadas por delante, donde se enfrentarán al Mallorca, Villarreal, Valladolid, Real Sociedad y Atlético. En Liga, por debajo solo figuran cuatro rivales, lo que supone que en caso de derrotas o empates el regreso a Segunda División quedaría muy cerca.

Sobre este posible descenso habló Míchel, comentando que él también estaba "frustrado" y pensó que "nos podíamos ir abajo". El encuentro contra el Leganés le costó la tranquilidad, dejando así ver gestos como el de reventar una botella contra el suelo. La noche tampoco le dio tregua: "Tengo los gemelos destrozados, parece que jugué yo el partido. Llegué a casa a las 11 y algo, me tumbé en el sofá, me quedé medio dormido y me desperté a las cuatro de la mañana. A partir de ahí ya no conseguí conciliar el sueño".

"Cariño, comprensión y diálogo"

La situación de su equipo es sorprendente, sobre todo a la luz de su trayectoria durante el curso pasado, cuando ocuparon la tercera plaza, sólo por detrás de Real Madrid y Barcelona. De los 38 partidos jugados, ganaron 25, perdiendo tan sólo siete. Estos buenos resultados fueron los que les permitieron colarse en la Champions por primera vez en su historia, competición de la que se marcharon rápido, cayendo en la primera fase. La presencia en el gran torneo continental provocó un indudable desgaste de energía, la necesaria para sobrevivir en Liga.

Este ambiente tan difícil que se vive en el vestuario es algo que el preparador vallecano busca gestionar. Quiere "recuperar" a sus jugadores, acompañarles "a través del cariño, de la comprensión y del diálogo". "Gestionar todo esto no es fácil y yo les tengo que dar las herramientas. Más que 4-4-2 o 3-5-2 mi cabeza está en cómo recuperar a los jugadores y que ellos se sientan bien anímicamente", concluyó.

El control de las expectativas

Estas palabras de Míchel llegaron con motivo de la presentación del proyecto Save Football, donde ejerce como embajador, y que tiene a Rubén Godoy como fundador. El objetivo de esta iniciativa es la de mejorar las situaciones de violencia y de odio que se viven en el fútbol base, buscando reeducar desde abajo, en las categorías previas al profesionalismo.

Otro de los puntos tratados fue el de las expectativas sobre jugadores, algo que Míchel también vinculó con su club. "Las expectativas de este año del Girona nos han hecho muchísimo daño. Las hemos intentado controlar, las que vienen de fuera, pero al final hacen daño. Hay que tener mucha empatía con el jugador, el staff... no es fácil", finalizó.

11 goles en 10 partidos europeos: el Barcelona espera que Raphinha recupere su brillo ante el Borussia Dortmund

11 goles en 10 partidos europeos: el Barcelona espera que Raphinha recupere su brillo ante el Borussia Dortmund

Actualizado Martes, 8 abril 2025 - 23:23

La luz más brillante suele consumirse antes, dice la sabiduría popular. En el caso de Raphinha, el jugador más en forma del Barcelona en los primeros meses de la temporada, el aforismo lleva unas semanas cumpliéndose. Su garra y su desgaste se mantienen como de costumbre, pero ha perdido brillantez ante la portería contraria. En la Liga, no marca desde el pasado 9 de febrero, ante el Sevilla, a domicilio, en un partido que acabó con triunfo de su equipo por 1-4, mientras que en la Copa del Rey su último tanto se remonta hasta el 15 de enero, en el enfrentamiento a partido único de octavos de final ante el Betis que se saldó con victoria barcelonista por 5-1. Este miércoles vuelve la Champions. Tal vez, en su competición fetiche por antonomasia, esta sequía anotadora llegará a su final de una vez por todas.

En la máxima competición europea Raphinha atesora unos números demoledores. Hasta el momento, ha sido capaz de convertir 11 goles en los diez partidos que ha disputado. Entre ellos, destaca el hat trick conseguido frente al Bayern o los cinco, en total, anotados frente al Benfica entre su duelo en la fase de liguilla en Da Luz (4-5), la ida de los octavos de final (0-1, con los azulgrana con uno menos sobre el césped por la expulsión de Cubarsí) o los dos con los que remató la faena en la vuelta en Montjuïc (3-1).

En la Liga, mientras, el brasileño suma 13 goles en el total de 28 encuentros que ha jugado hasta ahora, teniendo en cuenta, además, que no fue convocado para el duelo disputado frente a Osasuna el pasado 27 de marzo, que ante el Girona, tres días después, no llegó a moverse en ningún momento del banquillo y que fue suplente el sábado ante el Betis. Una serie de movimientos con los que Hansi Flick quiso darle algo de descanso a un jugador caracterizado por su entrega.

La fatiga

En el encuentro ante Osasuna, el técnico alemán esgrimió el cansancio por el viaje desde Sudamérica como el motivo para dejarlo fuera de su lista. También es cierto, además, que el delantero brasileño volvía con el ánimo algo tocado, después de que Argentina pasara factura a sus excesivamente seguras convicciones de triunfo en superclásico sudamericano, infligiéndole un demoledor 4-1 a la canarinha. Flick, pese a haberlo protegido últimamente un poco entre algodones, con la excepción de una vuelta de las semifinales de Copa del Rey a vida o muerte contra el Atlético de Madrid, quiso romper una lanza en favor del brasileño en la rueda de prensa previa al duelo frente al Dortmund.

"Tras el parón por las selecciones, hemos intentado que se recupere. Lo que veo en los entrenamientos es lo mismo que veía antes: está muy activo, despierto, con buena dinámica... Demuestra que está preparado para afrontar este partido", zanjó el entrenador.

La ida de los cuartos de final de la Champions ante el Dortmund es la primera gran oportunidad de Raphinha de volver por sus fueros. Sobre todo, teniendo en cuenta que la vuelta se disputará la semana que viene en el Signal Iduna Park, un escenario que puede ser tremendamente complicado y para el que los azulgrana bien harían en llevarse una buena renta de Montjuïc.

En el centro del campo, mientras, está por ver si Flick mantendrá o no a un Gavi tan fiel a su causa como contundente a la hora de valorar a aquellos que critican su estilo. «Mucha gente se cree que no sé jugar al fútbol y no tiene ni puta idea. Es entendible, cada uno piensa lo que quiere, y está bien», sentenció el sevillano.