El técnico del Girona, Míchel Sánchez, ha revelado este lunes en la rueda de prensa previa a la visita al Valladolid que su hospitalización se debió a “una trombosis venosa profunda en la pierna izquierda” y ha dado el tema por “zanjado”.
“En los próximos días se harán estudios ambulatorios para ver la procedencia, pero estoy bien y ahora toca poco a poco regresar a la normalidad, con la tranquilidad de siempre, y hacer lo que más me apasiona, que es entrenar al Girona”, ha apuntado Míchel.
El técnico del conjunto rojiblanco se ha mostrado “enormemente agradecido y orgulloso” por el trato de todos los médicos y por todos los mensajes recibidos en los últimos días, y ha reconocido que se siente “muy afortunado de tener el cariño y la preocupación de toda la gente”.
El entrenador del Girona ha explicado que lo pasó “muy mal” viendo la derrota del sábado contra el Villarreal (0-1) desde el hospital, porque la señal llegaba “30 segundos más tarde” y por “la impotencia de no poder ayudar”.
“Pero tenía mucho confianza en todo el mundo porque pienso que tenemos un ‘staff’ de ‘Champions’ y estaba convencido de que el equipo estaba en buenas manos”, ha añadido el técnico madrileño.
Míchel fue hospitalizado el jueves por precaución y este domingo ya recibió el alta. Este lunes se reincorporó al trabajo y el martes dirigirá al Girona en el partido en el Estadio José Zorrilla con el Valladolid, trascendental en la pelea por la permanencia.
El Real Madrid perdió este jueves 93-85 en su primera visita al Coca-Cola Arena, casa del debutante Dubai Basketball, tras una gris segunda mitad, con un gran partido del ex madridista Dzanan Musa, autor de 20 puntos y 25 de valoración.
En una tónica ya habitual esta temporada, los de Scariolo cayeron en un partido que tuvieron controlado y en el que llegaron a dominar por 13 puntos en el tercer cuarto. Una mala segunda parte del equipo fue definitiva para dejar escapar otra victoria que parecía segura fuera de casa, en un día en el que Tavares y Campazzo se fueron hasta los 25 y 24 de valoración, respectivamente, lo que podría desembocar en un descenso de varios puestos en la clasificación de la Euroliga.
Los blancos tuvieron dificultades para atacar ante los locales. Abalde rebasaba a Musa en el uno contra uno hasta pisar la pintura, pero la defensa en ayudas de los emiratíes obligó a lanzar mucho de fuera, con el Real Madrid acertando al quinto intento desde el 6,75 de la mano de Campazzo, 5-7 (min.4).
Okeke contuvo bien atrás al algo anárquico pero talentoso Dwayne Bacon, que erró sus dos únicos lanzamientos en el cuarto. El Real Madrid, bien plantado en defensa y dominando el rebote, con 14 en total y 5 en ataque, mejoró cuando pudo correr y jugar a un ritmo más alto, terminando los diez primeros minutos por delante, 11-18, tras una gran canasta de Abalde, máximo anotador 'merengue' con 7 puntos.
La dupla Lyles-Garuba volvió a dar muestras de su conexión en ataque, pero los de Scariolo sufrieron más para cerrar el rebote defensivo sin Tavares en pista. El Dubai recuperó algo más de orden y competitividad con la entrada de los serbios Filip Petrusev y Aleksa Avramovic, que redujeron la ventaja con un parcial de salida de 16-6 para empatar el partido a 27 (min.15).
Walter Tavares, con el balón ante Nemanja Dangubic, este jueves en Dubai.ALI HAIDEREFE
Petrusev, con 9 puntos, castigó a un flojo Lyles, que mostró su peor cara en defensa regalando un 3+1 a Avramovic y provocó la alternancia en el luminoso a favor del Dubai (32-29). Dos triples consecutivos y de mucha calidad de Hezonja y otros dos más de Campazzo permitieron que el Real Madrid recuperase la efectividad desde el exterior (6/19) y también el mando en el marcador, manteniendo la renta de +7 al descanso, 37-44 (min.20).
Los blancos volvieron a mostrar un ritmo alto y fluido de juego, similar al del primer cuarto, y con un 5-0 de salida -otro triple de Hezonja y un mate de Tavares-, obligaron a Jurica Golemac a parar el encuentro con sólo un minuto transcurrido (37-49).
Un par de despistes del Real Madrid después de colocarse a 13 (41-54) condujeron al tiempo muerto de Scariolo, que vio cómo los locales bajaban de la barrera psicológica de los diez, 49-57 (min.26).
Len, sin minutos hasta entonces y tras su partidazo en Atenas, regresó a la rotación, pero sufrió ante la amenaza exterior del brasileño Bruno Caboclo -dos triples- y cometió tres faltas, una de ellas antideportiva y otra en una acción continuada, y se convirtió en el triste protagonista de un letal parcial de 11-3 favorable al Dubai, 63-64, que acabó por delante a falta del último periodo gracias a un 2+1 de Musa y un total de 32 puntos en el tercer cuarto, 69-68 (min.30).
Cinco puntos consecutivos de los emiratíes pusieron la máxima del choque a su favor (74-68) y contra las cuerdas al Real Madrid, que vislumbraba con terror otro final como el de hace dos días en el OAKA. Tavares mejoró la defensa 'merengue', pero el equipo madrileño encadenó varias pérdidas y tardó cuatro minutos en anotar su primera canasta en juego, obra de un gran Campazzo, 76-71 (min.34).
Con un Hezonja incapaz de marcar su impacto, obcecado en contribuir en ataque, los de Scariolo vieron cómo todo se puso aún más cuesta arriba con un triple de un motivado Musa, 81-73 (min.27).
Guiado por el base argentino y sostenidos por el pívot caboverdiano, el Real Madrid consiguió ponerse a sólo cuatro puntos a falta de un minuto y medio, 85-81, pero McKinley Wright, desde el 6,75, volvió a poner tierra de por medio.
El Dubai no falló desde la personal y certificó su primer triunfo ante el Real Madrid, que dejó escapar una nueva oportunidad como visitante, 93-85.
Ficha técnica
93 - Dubai (11+26+32+24): Wright IV (16), Musa (20), Dangubic (-), Bacon (15) y Kabengele (-) -cinco inicial-, Avramovic (10), Prepelic (-), Abass (-), Anderson (5), Petrusev (16), Caboclo (11) y Kamenjas (-).
85 - Real Madrid (18+26+24+17): Campazzo (24), Abalde (7), Hezonja (11), Okeke (5) y Tavares (17) -cinco inicial-, Feliz (4), Llull (2), Krämer (1), Procida (-), Lyles (8), Garuba (4) y Len (2).
Árbitros: Tomislav Hordov (HRV), Piotr Pastusiak (POL), Saulius Racys (LTU). Señalaron falta antideportiva a Alex Len, del Real Madrid (min.28), y técnica a Dznan Musa, del Dubai Basketball (min.32).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésima séptima jornada de la Euroliga disputado en el pabellón Coca-Cola Arena de Dubái.
"Amigos periodistas. Quisiéramos recordaros que el torneo se llama Nitto ATP Finals desde 2017, no Masters ni World Tour Finals. Apreciaríamos el uso de la terminología correcta". El viernes, a pocas horas del partido inaugural entre Daniil Medvedev y Taylor Fritz (este domingo, a las 14.00 horas, Movistar), la ATP enviaba un mensaje a todos los medios acreditados para recordar el nombre del torneo. ¡El nombre del torneo! Un problema desde los cimientos.
Las Nitto ATP Finals, que antes fueron las World Tour Finals, la Tennis Masters Cup, las ATP Tour World Championship o el Masters Grand Prix y que en España siempre ha sido la Copa de Maestros es una competición que arrastra una paradoja. Sólo juegan los ocho mejores tenistas y los partidos 'grandes' están asegurados, pero año a año va perdiendo importancia respecto a los Grand Slam. Si hubo un tiempo en el que se le llamó "el quinto grande", eso ya es pasado. ¿Por qué?
"Hay demasiados torneos"
"Últimamente el tenis está perdiendo ciertas cosas porque el calendario está saturado. Hay demasiados torneos, demasiada exigencia, demasiadas lesiones. Antes en el tenis no teníamos tanta carga física y la mayoría llegábamos bien al Masters. Ahora la temporada es mucho más dura y en el Masters hay peores partidos", analiza a EL MUNDO Manuel Orantes, uno de los dos españoles que han ganado el torneo. Fue en la séptima edición, en 1976, después de ganar la final al polaco Wojciech Fibak en una remontada que predijo Anne Buydens, la mujer de Kirk Douglas.
"El torneo era en Houston y en la final el matrimonio estaba en las gradas, justo detrás de mi banquillo. En un descanso, cuando yo iba un set abajo, les entrevistaron y Douglas dijo que lo tenía difícil. Ella, en cambio, recordó que yo ya había remontado en la final del US Open y comentó que todavía podía ganar. Lo oí y le hice un gesto, me dio mucha moral. Unos meses después me invitaron a desayunar en su casa de Palm Springs", recuerda Orantes que no, no está acompañado por Rafa Nadal en el historial del torneo. El mejor tenista español de la historia disputó la Copa de Maestros en once ocasiones y nunca venció. De hecho, sólo llegó dos veces a la final, en 2010 y 2013, con derrotas ante Roger Federer y Novak Djokovic.
"Siempre en pista rápida"
"Quizá por eso en España no le damos tanta importancia al torneo, en Estados Unidos y otros países el Masters sigue siendo importante, pero es verdad que los Grand Slam han crecido mucho más. Para mí, un problema es que siempre se juega en pista rápida. Estos partidos tan marcados por el saque no generan afición. Entiendo que sea indoor, pero la superficie debería ir cambiando. ¿Cuántos Masters hubiera ganado Nadal en tierra batida?", añade Álex Corretja, el otro campeón español.
En su caso fue en 1998, en una final ante Carlos Moyà, y después de una victoria en semifinales ante el gran favorito, Pete Sampras. Entre 1991 y 1999, el estadounidense ganó cinco veces, un récord que sólo pudieron superar después Novak Djokovic (siete) y Roger Federer (seis). En los últimos años se han encadenado las sorpresas con campeones como Grigor Dimitrov, Alexander Zverev o Stefanos Tsitsipas y finalistas como David Goffin, Dominic Thiem o Casper Ruud. "Es un torneo al que casi todos llegan triturados físicamente, psicológicamente exhaustos. Cuando yo crecía el Masters tenía aura porque siempre se jugaba en el Madison Square Garden de Nueva York y ganaban McEnroe, Borg o Lendl. Ahora ha perdido peso", añade Corretja, que estos días ejercerá como comentarista del torneo para Movistar.
Las opciones de Alcaraz
En su opinión, "Sinner llega un poco por encima del resto y Zverev también será peligroso porque llega en buena racha, después de haber sido campeón del Masters 1000 de París-Bercy. Alcaraz dependerá de cómo se sienta en una superficie tan rápida, de cómo saque, de cómo se mueva".
MARCO BERTORELLOAFP
El formato de la Copa de Maestros, con fase de grupos, semifinales y final, suele permitir un desliz y por eso las posibilidades del español son elevadas. En su grupo ha caído un tenista, Ruud, hundido en una profunda mala racha -sólo ocho partidos ganados desde Roland Garros-, y otro, Rublev, que sufre problemas físicos, y el paso a semifinales no debería exigirle hasta el límite. Allí se podría encontrar con Sinner, aunque es más probable que aparezca Medvedev o incluso Fritz. En realidad, con debut mañana ante Ruud (14.00 horas, Movistar), la mayor exigencia podría ser aguantar cinco partidos en siete días contra los mejores del mundo. Si lo consigue sería el tercer español que gana la Copa de Maestros, o las Nitto ATP Finals, o como se llame.