Adeu, Barça

Adeu, Barça

Un gol milagroso de Bellingham, justo en el minuto noventa, hizo al Real Madrid campeón de Liga, contra todos los intentos ofensivos de un Barcelona que jamás se rindió.

A veces creo que el Real Madrid es el Espíritu Santo, tan blanco como se le representa. Siempre alcanza el paraíso porque va vestido de blanco. Cuando en todo el partido Ancelotti sólo había salido a empatar, se aparece el santo Bellingham, que acaba con el Barça y con la Liga.

Una

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El cabreo de Xavi: "Es una vergüenza. Merecimos ganar"

El cabreo de Xavi: “Es una vergüenza. Merecimos ganar”

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 23:57

Por segunda vez en una semana, al Barça le tocó vivir la cara más amarga del fútbol. Tras el mazazo de la eliminación en los cuartos de final de la Champions frente al PSG del pasado martes en Montjuïc, se despidió a la práctica de cualquier opción de pelear por la Liga con una derrota por 3-2 ante el Real Madrid en el clásico.

Los barcelonistas, al término del duelo, se acercaron a la zona en la que podía haber más de los suyos para agradecerles su apoyo. Errores propios a nivel defensivo y lo que, para los visitantes, fueron a su vez fallos de apreciación del colegiado del duelo, César Soto Grado, acabaron por condenarlos a una derrota que puede significar, ya sí, el punto y final de la etapa de Xavi en el banquillo azulgrana. Si había algún tímido resquicio para ello, acabó por verse borrado de un plumazo.

«Me faltan palabras por el tema de la tecnología de la línea de gol, por el hecho de que no encuentren una buena imagen para revisarlo. Me parece una vergüenza, porque en otras ligas también lo tienen. Este mundo del fútbol mueve mucho dinero, no hay dinero para lo que es importante y me parece una vergüenza», reflexionó Marc André ter Stegen al término del encuentro, quien apuntó que la derrota se debió también a errores propios.

«No hemos estado al nivel de competitividad que deberíamos haber estado y eso nos quita puntos», agregó. «Es la realidad, no hay que callarse: es una vergüenza. Sí lo es sí», apuntó por su parte Xavi Hernández. «En la previa dije que ojalá el árbitro pasara inadvertido y que acertara. Ninguna de las dos», sentenció el técnico barcelonista. «Con el partido que hemos hecho, lo normal es ganar. Hemos jugado mejor», apostilló.

Un gol por decidir

La primera parte fue muy movida. Los azulgrana protestaron el penalti señalado a Cubarsí sobre Lucas Vázquez al entender que fue el madridista quien buscó el choque con el defensa. Esos, al menos, fueron los gestos que evidenció Xavi desde su área técnica y que fueron recogidos por las cámaras de televisión. La revisión del VAR, no obstante, no consideró oportuno modificar la decisión tomada con el juego en vivo por parte de un Soto Grado al que, ya terminado el partido, se le acercó el propio central canterano para preguntarle por el motivo de la pena máxima.

No mucho más tarde después, también a instancias del videoarbitraje, se decidió no conceder finalmente gol a los barcelonistas en una jugada que fue revisada durante varios minutos y en la que no acabó de quedar claro si el balón había atravesado o no completamente la línea de gol. El cuerpo de Lunin, que acabó dentro de su propia portería, en este caso, hacía imposible contar con una imagen que fuera realmente inapelable.

La imagen de Gündogan preguntándole al árbitro si no le había vibrado la muñeca, tal y como si ocurre, por ejemplo, en acciones de este tipo en la Premier, debería ser motivo de sonrojo para muchos. No es demasiado comprensible que una Liga que quiere codearse con la inglesa a nivel de repercusión y seguimiento internacional no tenga implementada una tecnología de línea de gol que pueda discernir, sin la menor duda posible, acciones que pueden decidir partidos e, incluso, un campeonato.

La lesión de De Jong

Muy especialmente, en un partido como el clásico, con una audiencia potencial de más de 600 millones de espectadores. Javier Tebas, el presidente de LaLiga, por su parte, respondería todas las criticas vertidas en las redes con un escueto tuit en el que tras señalar "Sin comentarios" recordó múltiples fallos de esta misma tecnología.

Después, llegaría una acción, esta más tímidamente protestada por los barcelonistas, alrededor de una posible pena máxima sobre Lamine Yamal que ni el colegiado del encuentro ni el VAR consideraron punible. Y, para colmo de males, en el tiempo añadido, Frenkie de Jong acabó dejando el terreno de juego tras una fuerte entrada de Valverde. El holandés, que se recuperó hace poco de un fuerte esguince en el tobillo derecho, abandonó el terreno de juego entre lágrimas, con claros gestos de dolor y tapándose la cara con las manos. Su ya maltrecho tobillo se llevó, otra vez, la peor parte.

Los brazos en cruz de Bellingham cierran la Liga ante el Barcelona en el Bernabéu

Los brazos en cruz de Bellingham cierran la Liga ante el Barcelona en el Bernabéu

Esto se ha acabado después de un clásico de circunstancias en el que el Madrid no necesitó del mejor Madrid, sólo de su espíritu, frente a un Barça que no es capaz de sujetar sus goles, ni en Montjuïc ni en el Bernabéu, ni en la Champions ni en la Liga. Continúa en su Sinaí, en una travesía del desierto que pronto abandonará Xavi. El abrazo a Ancelotti es el abrazo del adiós. Los brazos de Bellingham, en cambio, acabaron en cruz. Al inglés corresponde la estampa de esta Liga, que queda sentenciada de la misma forma que empezó, aunque este último acto le deba casi todo a un antidivo, Lucas Vázquez, como a los del Etihad. En ese equilibrio entre el brillo y el trabajo está el éxito de este Madrid, un campeón virtual en casa camino de otro Grial. [Narración y Estadísticas, 3-2]

Lamine Yamal arrancó de la misma forma y en el mismo lugar en el que se fue del campo ante el PSG con la cara de quien pregunta qué he hecho yo. Marcar la diferencia. En el Bernabéu, que ya le había aplaudido vestido de rojo, continuó para quitarle la razón al entrenador por su errática decisión en la Champions. Si alguien así se va del campo, vayámonos todos. Su juventud, como la de Cubarsí, es la única prueba de vida que deja este Barça, obligado a reinventarse frente a un Madrid robusto, por juego, por caja y por estadio.

Camavinga sufrió a Lamine Yamal porque el azulgrana tiene la velocidad que hace sufrir a cualquiera. Con una tarjeta cargó al francés, al que Ancelotti había decidido volver a colocar en el lateral, en un cálculo de puntos y de esfuerzos en el que lo único que había que hacer era no perder. La Liga estaba mentalmente ganada y había que poner lo mejor en la Champions. Ahora, con 11 puntos de ventaja sobre 18 posibles, lo está virtualmente.

DEPRIMIDO Y DESESPERADO

El Barça no se encuentra en ninguna de esas situaciones. Está entre deprimido y desesperado. La victoria en el Bernabéu era la única forma de mantener viva una quimera y de no convertir lo que resta de temporada en un tormento. Le queda la queja, con o sin razones, en el penalti o sobre la línea de gol, ayer en el Bernabéu, pero eso no le ofrece coartada para sus errores. está donde merece.

Los equipos hechos para los títulos no saben jugar por nada. Los jugadores, tampoco, y menos los implicados en la Eurocopa y Copa América que vienen. Un mal asunto para Xavi. Ya dijo que se va, ya sabe que se va, con Rafa Márquez preparado en el piso de abajo, pero la forma de acabar puede ser todavía peor si los futbolistas no se entregan con la profesionalidad debida. Veremos.

Esa desesperación convertida en necesidad llevó al Barcelona a imprimir una presión altísima nada más salir. Obtuvo frutos frente a un Madrid contemplativo, en el que Lucas Vázquez volvía a la derecha después del estajanovista esfuerzo de Carvajal en Manchester. Camavinga en la izquierda y Tchouaméni como central auxiliar un día más. Modric y Kroos volvían a encontrarse en la titularidad como tiempo atrás. El croata, en su mejor versión.

Error de Lunin

Encontró frutos el Barça, aunque el fruto que buscaba llegaría a balón parado. Es paradójica la eficacia que el Madrid mostró bajo el bombardeo de córners en el Etihad y, en cambio, el primer balón volado en paralelo a la portería acabó en la red después de un error de bulto del último héroe de la Champions. Lunin hizo una salida en falso y Christensen remató antes de que venciera la parábola. Pudo llegar otro en el área local en un balón que se paseó ante la mirada de los defensas de Ancelotti. Después del extremo ejercicio de concentración realizado ante el City, es posible que se produjera una descomprensión también en lo mental. Posible y humano.

La falta de tensión defensiva, de hecho, llevó al Madrid a tener que sobreponerse por dos veces a los goles del Barcelona. Si en la primera parte fue un balón parado, en la segunda fue un centro de Lamine Yamal el que encontró a todas las piezas fuera de sitio. Ferran Torres jugó al engaño ante Lunin y su rechace lo cazó Fermín, uno de los cambios de Xavi que entró a fuego en el partido. Acierte o no, Fermín siempre percute.

Acierte o no, Lucas Vázquez siempre cumple. Esta vez, no obstante, hizo mucho más que cumplir, al ser clave en las dos acciones que permitieron al Madrid materializar los dos empates y sujetar la Liga con holgura. Primero, al ser objeto de un penalti con dosis de pillería por parte de Cubarsí; después, al llegar al área como le gusta para rematar a la red de Ter Stegen. Como socio para transformar la pena máxima o para recibir la asistencia tuvo a Vinicius, 'titularísimo' también en los días de cálculo. A Lucas le quedaba una, la asistencia en el 91 a un Bellingham que fue como un Cristo resucitado siempre en el día más señalado. Su estampa es la del título.

Mercedes y Red Bull, a la gresca por Verstappen: "A veces sólo se quiere generar ruido"

Mercedes y Red Bull, a la gresca por Verstappen: “A veces sólo se quiere generar ruido”

La superioridad de Max Verstappen en Shanghai no sólo se plasmó ayer en los 13 segundos sobre Lando Norris en la meta, ni con su ritmo de carrera, 77 centésimas más rápido por vuelta que McLaren y 1,27 segundos mejor que Ferrari. El dominio de Red Bull quedó aún más evidencia en los boxes, con un doble pit-stop casi simultáneo para sus dos pilotos en la vuelta 10, resuelto en apenas 2,1 y 2,0 segundos. De hecho, la única preocupación de Mad Max durante el tramo final se redujo a no pasar por encima de las piezas del Sauber de Guanyu Zhou esparcidas sobre el asfalto: «Pasé por la zona a 300 km/h y sólo quería comprobar que todo estaba bien, porque los neumáticos, cuando se enfrían y envejecen, se pinchan fácilmente». Sin nadie que le incordiase, el líder del Mundial impartió ayer otra clase magistral en China.

Para saber más

En realidad, el regreso al Shanghai International Circuit, tras cuatro años fuera del calendario, resultó casi perfecto para Verstappen, porque el sábado también supo remontar desde la cuarta plaza hasta la victoria en la sprint race. Incluso cuando tropieza con algún obstáculo por el camino, el tricampeón mundial se impone con extraordinaria suficiencia. Mientras Sergio Pérez no lograba echar el lazo a Norris, el neerlandés volvía a batir a su compañero con 69 centésimas por vuelta. Con este cuarto triunfo del año, Red Bull ya suma 117 a lo largo de toda su historia, con lo que supera el registro de Mercedes en la era moderna (116, si descontamos sus nueve victorias de 1950).

Con McLaren y Ferrari sin recursos ante el aterrador ritmo del RB-20, los intentos de desestabilizar a Red Bull se ventilan fuera de la pista, donde Toto Wolff, jefe de Mercedes, sigue cortejando a Verstappen. Al igual que en Jeddah y Melbourne, donde admitió que le «encantaría» contar con el neerlandés en su garaje, el austriaco reiteró ayer sus recados a Max de un modo más sutil. Es decir, señalando a 2026, cuando entrará en vigor la nueva normativa. «Estamos en una posición muy buena para 2026. Somos ambiciosos con los objetivos que nos hemos marcado para la unidad de potencia, la batería, el combustible y si somos capaces de producir un chasis decente, seremos una valiosa alternativa», adelantó el team principal de las Flechas de Plata.

La ironía de Horner

Este mensaje velado, lógicamente, cayó ayer bastante mal en Red Bull y Christian Horner no tardaría en replicar. «No creo que los problemas de Toto sean sus pilotos. Probablemente tenga otros elementos en los que necesita centrarse en lugar de buscar pilotos que no están disponibles», aseguró el británico. Por si quedaba alguien que no se diese por enterado, Horner dejó constancia de que, en estos momentos, Mercedes cuenta con menos prestaciones que McLaren y Aston Martin, dos de sus equipos clientes.

«¿Habéis oído que George Russell termina contrato a finales de 2025? Quizá no esté tan interesado en 2026. El mercado se mueve», ironizó. Cuando le preguntaron si la posición de Verstappen no viene siendo calculadamente confusa, Horner despejó las nubes en el horizonte. «Puedo asegurar que no hay ambigüedad sobre dónde estará Verstappen el año que viene», zanjó.

Asimismo, tras una pregunta relativa a si Max debería poner coto a los rumores, Horner se mostró concluyente: «No sé cuántas veces tiene que decirlo. Lo ha repetido muchas veces. No voy a entrar en eso, porque creo que a veces sólo se quiere generar ruido». En cuanto al propio protagonista, que a finales de 2021 firmó un contrato multianual, las cosas también parecen claras. «Lo único que dije desde el principio es que queremos tener un ambiente tranquilo. Mientras esté contento con el equipo no habrá razones para irme», concedió Verstappen. En su decisión final pesará también el criterio de su padre Jos y Raymond Vermeulen, su agente. A la espera de una solución, seguirá arrasando a quien se le cruce estos días por la pista.

Garbiñe Muguruza: "No quería estar siempre agotada física y mentalmente"

Garbiñe Muguruza: “No quería estar siempre agotada física y mentalmente”

Basta observar el semblante, la forma de su sonrisa, sus reflexiones y el tono relajado con el que se desarrolla la conversación para constatar que a Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993) no le ha supuesto trauma alguno dejar caer el telón. La ex número 1 del mundo, también ganadora del torneo de maestras, finalista en Wimbledon, antes de ganar el título, y del Abierto de Australia atiende a este periódico en el Palacio de Cibeles, donde se desarrolla la vigesimoquinta edición de los PremiosLaureus.

¿Qué tal el día después de hacer oficial su retirada?
¡Uf! ¡Madre mía! De todo, de todo un poco. Emociones buenas, porque no hay motivo para la tristeza, se trata de un buena celebración a una carrera muy bonita, pero por otro lado se acaba una etapa de mi vida que me ha dado mucho.
¿Qué va a extrañar del tenis?
Sobre todo esos momentos de sacar el puño, esa emoción de estar jugando y decirte "¡vamos!", cuando ganas un punto o haces un ace, esa satisfacción que te da hacer las cosas bien. Y también a mi equipo, porque aun tratándose de un deporte individual siempre es bonito tener un equipo que te arrope.
¿Cuándo toma la decisión de retirarse definitivamente?
El año pasado me dije: "no voy a pensar en nada, voy a ir a casa, voy a descansar". No imaginaba que iba a sentirme así de bien. Cuando llevaba un par de días llamé a Conchi [Conchita Martínez, su entrenadora], y le dije: "¿sabes qué, Conchi?, que quiero seguir así, descansando, no siento las ganas de volver a entrar en pista con la misma determinación". Poco a poco fue pasando el tiempo y dije, "bueno, voy a darme este año". Y cuando empezó 2024 no tenía ganas de ir a Australia. Me di cuenta de que ya no pensaba tanto en tenis y que al nivel en el que estaba jugando si no estás a muerte estás fuera.
¿El tenis es malo para la salud mental?
A alto nivel, sí. Es tanta exigencia, sacrificio... No sólo el tenis, sino que en cualquier deporte en el que pretendas ser el número 1 del mundo te vas a dejar todo por ello. Te lleva al límite de tu capacidad.
Dice que quiere recuperar el tiempo perdido. ¿Se sentía encapsulada?
Sí, al final toda la vida haciendo lo mismo, mismos torneos, misma rutina todos los días. No existía nada más que levantarme y dedicarme al esfuerzo físico. No quiero decir que me he perdido cosas, porque he ganado muchas otras, pero se trata de hacer cosas básicas, estar con mis seres queridos y no siempre estar extremadamente agotada, física y mentalmente. Porque mi cuerpo tampoco era el mismo. Lo notaba en la recuperación, con mis problemas de tobillo. Era muy duro el día a día al final.
¿Deja amigas en el circuito?
Siempre he tenido una personalidad en el tenis bastante solitaria. Hay jugadoras que saben diferenciar mucho eso, la relación personal y la competición. A mí me costaba mucho hacer amigas y al día siguiente enfrentarme a ellas en la pista. Es difícil hacer amigas en un deporte individual.
¿El tenis fue un destino casi irremediable?
Yo iba a ser tenista sí o sí. Empecé a jugar a los tres años. Mis hermanos ya lo hacían. Enseguida se vio que tenía facilidad, talento, y poco a poco fui dándome cuenta de que a los 15 años, bien, a los 16 también... Nunca tuve una duda.
¿Hubo algún momento, aún cuando jugaba, en el que se empezase a sentir extenuada?
Sí. Cuando gané las WTA Finals [en noviembre de 2021], acabé supertarde el año. Llegué a Australia [enero de 2022] y me dije: "¡otra vez!". Y ahí fue cuando empecé a notar un poco de dificultad, semana tras semana, un cúmulo de sensaciones. Los resultados no acompañaban. No iban bien las cosas. Y ya empecé a sentir que la satisfacción no era la misma. Creo que es un proceso natural.
¿Siente algún pesar?
Sí, hay momentos, claro. Por ejemplo, las finales del Grand Slam que no pude ganar. La final de Australia me dolió mucho, fue el momento más duro de mi carrera [cayó ante Sofia Kenin, en 2020]. La de Wimbledon menos, porque era muy novata. Una medalla olímpica, que estuve cerca junto a Carla [Suárez]. Siempre te queda algo, "si hubiese, si hubiese". Pero al final ya fue.
Con una vida tan teledirigida como la de los tenistas, ¿siente algo de vértigo ahora?
Sí, una vida teledirigida, como caballos. Como me han dicho Evert y Navratilova, ahora todo serán vacaciones. Ahora se trata de disfrutar un poco de la vida, como me han dicho siempre mis padres. No todo es esa vida frenética, de trabajo y de tener que hacer cosas. Te llega tu momento y ya está. 30 años es una buena edad.
¿Se ha planteado entrenar?
¡Uf! Entrenar es como ser jugador, realmente. Haces la misma vida, pero encima pendiente de otra persona. Yo lo veo durísimo. Ahora mismo ni me lo planteo.
¿Cómo le gustaría ser recordada?
Como una persona y una tenista muy cercana, con mucha determinación en lo que se propone y creo que valiente.
Muere Luis Gil, director de competiciones de LaLiga

Muere Luis Gil, director de competiciones de LaLiga

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 22:23

Luis Gil Torres, actual director de competiciones de LaLiga y exsecretario general de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), ha fallecido este domingo, ha informado Javier Tebas, máximo dirigente del colectivo de clubes.

"Su partida nos deja un profundo vacío, pero también un legado de integridad y dedicación al fútbol, nos enseñó entre otras cosas esa visión desde el punto de vista del jugador profesional que necesitaba LaLiga", afirma Tebas en un mensaje publicado en su cuenta oficial de X.

"Recordamos hoy no sólo su contribución profesional, sino también el espíritu de compañerismo, su lealtad y liderazgo desde la continua mejora, que infundió en cada aspecto de su vida. En este momento de duelo, elevamos pensamientos de fe, paz y consuelo para su familia y seres queridos", añade el presidente de LaLiga.

El estadio Santiago Bernabéu ha guardado este domingo un minuto de silencio por Gil antes de celebrar el Clásico.

Luis Gil, nacido en Pobla de Vallbona el 28 de enero de 1976 y que también era el responsable de la Oficina del Jugador de LaLiga desde julio de 2017, fue jugador profesional entre 1996 y 2010 en clubes como Mallorca, SD Logroñés, Gimnástic de Tarragona, Murcia, Sevilla, Polideportivo Ejido, Elche, Tenerife, Alicante y Alcoyano.

Formó parte de la junta directiva y fue también gerente de AFE durante seis años hasta que se incorporó a LaLiga para dirigir el departamento de competiciones y la Oficina del Jugador, "área desde la que ha participado muy activamente en trabajar en pro del bienestar de los futbolistas, la mejor coordinación posible con otras instituciones en la elaboración de los calendarios, el diseño de las competiciones etc", señala LaLiga en un comunicado.

"El vacío personal y profesional que deja Luis Gil, tanto en LALIGA como en la industria del fútbol es inmedible. Le echaremos de menos. Descansa en paz, amigo y compañero", agrega el escrito del colectivo de clubes, que envia "un enorme abrazo y toda la fuerza del mundo en estos difíciles momentos" especialmente a su mujer Lola y a sus hijos Gabriela y Luca.

"Luis Gil era, por encima de todo, una grandísima persona, y uno de los mejores compañeros que se pueden tener. En lo profesional era de las personas más dedicadas y trabajadoras en la industria del fútbol, siempre atento, colaborativo y dispuesto a ayudar", apunta LaLiga.

Cinco últimas jornadas:

es tiempo de taquicardia

Cinco últimas jornadas: es tiempo de taquicardia

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 20:59

Se van agotando las fechas y crece el sentido de urgencia y necesidad en muchos de los partidos de la ACB, llegando la tensión a su máximo, en la jornada de ayer, con el último partido, el de Málaga: tras haber vencido el Real Madrid en Zaragoza por la mañana, el Unicaja debía ganar para recuperar el primer puesto de la clasificación, pero aún llegaba con mayor presión el Baskonia, noveno y amenazado de exclusión de los 'playoffs', algo inusitado

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El Atlético alarga su depresión europea ante el Alavés

El Atlético alarga su depresión europea ante el Alavés

No podía ser otro día y no podía ser otro partido. Sólo uno terminaría con los tres puntos, pero eso no significaba que el duelo de Mendizorroza no fuera un momento para recordar en casa de los Simeone. Padre e hijo se encontraban en liga por primera vez y Giuliano, además, partía como titular después de que le rompieran la pierna en un partido de pretemporada el pasado verano ante el Burgos. Y, aunque parezca increíble, el que sonreiría finalmente sería el hijo. [Narración y Estadísticas, 2-0]

Solo ese apellido ya evoca lucha, esfuerzo y sacrificio. Lo que pasa es que en los primeros minutos ambos equipos interpretaron de manera exagerada esas virtudes y hubo episodios más violentos de lo habitual en una jornada liguera sin demasiadas urgencias, pero con el rabillo del ojo atento. Unos hacia la Champions y otros hacia el descenso.

Y, sin ni siquiera dar tiempo a que el balón bajara al césped, el Alavés se encontró con el primer gol y Giuliano perdonó el segundo a su padre. Tras un despeje larguísimo de Sivera, varios rechaces flojos dejaron el cuero en los pies de Benavidez en el balcón del área y el uruguayo la colocó en la base del poste. Golazo. El pequeño de los Simeone no pudo hacer el segundo apenas dos minutos después porque se le fue el disparo alto tras un error de Savic que midió mal en un salto.

Giuliano en un lance con Molina.

Giuliano en un lance con Molina.CESAR MANSOAFP

Otro partido en el que, el otrora inexpugnable Atlético de Madrid, recibía un gol. Y ya son 12 encuentros seguidos sin mantener la portería a cero. Este año defensivamente el Atlético es una verbena y eso les ha costado muchos disgustos, principalmente fuera de casa, y dos eliminaciones en Copa y en Champions. Un drama.

Cuesta ver a un equipo como el Atlético, con muy buen pie y gusto por la pausa esta temporada, pasarse casi una parte entera a pelotazos y esperando una contra cuando vas perdiendo en el marcador. El golpe del Dortmund se ha notado en la línea de flotación colchonera, especialmente en la afectiva. Solo De Paul y Koke mostraron cierto amor propio.

Apenas un remate a puerta en 45 minutos perdiendo el choque desde el 14, aunque es cierto que al borde del descanso los colchoneros apretaron, o por vergüenza o por suavizar la bronca que el Cholo estaría rumiando desde verse abajo en el marcador.

Pero justo cuando moría el tiempo, una mano absurda de Azpilicueta casi complica las cosas aún más para los colchoneros. Tuvo suerte el navarro y el Var le anuló el penalti pitado en primera instancia por Gil Manzano. Otras veces se han pitado. Con jugadas grises uno entiende que las quejas vayan elevándose según el tamaño del equipo beneficiado.

Decía Filipe Luis, ex futbolista del Atlético, que a veces cuesta mentalizarse para partidos de liga que vienen tras una dura exigencia europea. Decepción en este caso. Los primeros 45 minutos fueron eso, un problema de actitud que el Cholo quiso corregir en el descanso y con la entrada de Saúl por De Paul. Y el ilicitano ya le enseñó los tacos en la primera jugada sobre el césped a Giuliano.

Mejoría inerme

Sea lo que fuere, bajó el balón el Atlético y comenzó a rondar más la portería de Sivera. Es su juego este año, el toque y la presión, pero las dos cosas las había olvidado en Vitoria. A quien no se le olvidó jugar pese a la inactividad fue a Giuliano. El mejor sobre el campo. Y una tortura para la defensa atlética, especialmente para Molina, al que le hizo bastantes trajes.

Dos motivos de sorpresa en Mendizorroza. Uno, la ausencia deportiva de Griezmann. Estuvo invisible el francés. Prolongó su intrascendencia de Dortmund, lo que es un problemón para el Atlético. Y otro la ausencia, en este caso física, de Samu. Luis García Plaza decidió prescindir de inicio del delantero cedido por los colchoneros, cosas de entrenador. El plan funcionó.

Los rojiblancos mejoraron con la salida de Riquelme y Lino perdonó el empate tras una gran combinación conjunta y pase atrás de Molina. Luego fue Sivera quien tuvo que intervenir para atajar un gran disparo de Correa. El Atlético apretaba y quería, ahora sí, ahogar al Alavés.

Pero, con su última bocanada, los babazorros mataron a los atléticos con un 'riojazo' de bandera. Empaló el medio vitoriano un centro lateral a la escuadra para iluminar Vitoria y mantener a los rojiblancos en su depresión postraumática europea.

Alonso brilla y Sainz traga hiel

Alonso brilla y Sainz traga hiel

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 19:45

Recuerdo el primer GP de China. Fue hace 20 años. El circuito ocupaba un espacio que poco antes había sido una ciénaga. Llegar hasta allí desde la ciudad de Shanghai nos costó el primer día cuatro horas. La pista era un espacio fantasmagórico en medio de la nada donde solo estábamos los equipos, los medios de comunicación y los miembros de seguridad. Cada envío de imágenes por satélite debía realizarse junto a un miembro del departamento de contr

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Aficionados de la Real llaman "violador" a Greenwood y desean su muerte durante el partido contra el Getafe

Aficionados de la Real llaman “violador” a Greenwood y desean su muerte durante el partido contra el Getafe

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 18:00

Un sector de los cerca de 300 aficionados de la Real Sociedad que acudieron al Coliseum para ver el partido de su equipo ante el Getafe, gritaron insultos contra el jugador azulón Mason Greenwood a quien desearon su muerte y llamaron "violador".

Una jornada más, los cánticos en el Coliseum fueron protagonistas en un partido. Si hace dos jornadas fue un pequeño sector de hinchas del Getafe el que llamó "mono" al sevillista Marcos Acuña y "gitano" al entrenador Quique Sánchez Flores, en esta ocasión fueron los visitantes los que increparon en varias ocasiones al británico Mason Greenwood.

Al final de la primera parte se escucharon con nitidez esos gritos, a los que respondieron con abucheos y silbidos la afición del Getafe. No es la primera vez que el jugador cedido por el Manchester United escucha cánticos similares esta temporada en diferentes estadios.

Después, en rueda de prensa, José Bordalás, entrenador del Getafe, defendió a Greenwood: "Es inaceptable sea quien sea el jugador. No es la primera vez que nos ha ocurrido con Mason. Se tienen que tomar medidas igualmente, como pasó en el último partido ante el Sevilla. Es inaceptable, medidas muy serias y no tengo nada más que decir", dijo.