El Barça se despide de Xavi con victoria

El Barça se despide de Xavi con victoria

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 23:15

El Barça se despidió de Xavi con una victoria en la que mostró gran parte de todo lo malo y lo bueno que ha tenido el equipo esta temporada. Por un lado, logró ponerse dos veces por delante en el marcador, gracias a los goles de Lewandowski y Fermín, pero también dejó demasiado vivo a un Sevilla que igualó en primera instancia el marcador con el solitario tanto de En-Nesyri y a punto estuvo de lograrlo por segunda vez volcándose en el área barcelonista en la recta final del partido. En esta ocasión, por lo menos, la zaga azulgrana mantuvo una cierta solidez y Ter Stegen firmó también varias intervenciones de mérito para asegurar finalmente el triunfo de los suyos.

Barça y Sevilla firmaron una primera parte entretenida, como si unos y otros quisieran dejar un buen sabor de boca en las despedidas de sus respectivos técnicos. Porque, además del último partido de Xavi al frente de los suyos, era también el último de Quique Sánchez Flores en el banquillo sevillista. Los azulgrana golpearon primero, con un remate de Lewandowski casi con los tacos a centro de Cancelo que se coló en la portería de Nyland cuando aún no se habían completado los primeros 15 minutos del duelo. Los locales, lejos de dejarse intimidar, respondieron con contundencia y acabaron encontrando el gol del empate con un pase a la espalda de la zaga barcelonista de Soumaré que En-Nesyri se encargó de enviar al fondo de las mallas.

Poco antes de la igualada de los sevillistas Ter Stegen tuvo que emplearse a fondo para evitar un buen remate de Lukébakio. Y lo mismo haría en su área Nyland para frustrar sendos remates de Pedri y Cancelo. Tanto el canario como el portugués, además, enviarían sendos disparos al marco de la portería local, convenientemente contestados a su vez por un potente remate de cabeza del propio Lukébakio que se estrelló contra el poste derecho de la portería azulgrana. Y, entre toda esta retahíla de ocasiones, también tuvo tiempo En-Nesyri para pedir penalti por una acción de Cubarsí que ni el árbitro ni el VAR consideraron como tal.

Dedicatoria

Tras el descanso, el duelo mantuvo el ritmo trepidante de los primeros 45 minutos, con unos y otros amenazando con romper la igualada. Los que lo lograron, en este caso, fueron de nuevo los azulgrana, con una acción personal tras pase de Gündogan de Fermín que el onubense culminó desde lejos con un duro disparo ante el que nada pudo hacer Nyland con poco más de media hora por delante para que se cumpliera el tiempo reglamentario. El canterano, además, corrió para dedicarle el tanto a un Xavi que ha apostado seriamente por él en esta temporada que ya ha llegado a su fin. Hasta tal punto, que no sería extraño verlo en la lista definitiva de la Roja para la Eurocopa.

Con el 1-2 en el zurrón, el Barça se estiró un poco más en busca de la sentencia definitiva. La mejor ocasión, con todo, la tendría el Sevilla, por medio de un disparo de Pedrosa que obligó a Ter Stegen a lucirse. Una acción que, unida a la falta de contundencia de los azulgrana a la hora de matar el partido, acabó por permitir que el Sevilla volviera a creer en el empate. Una fe recobrada que, pese a su insistencia en la recta final del encuentro, no tuvo recompensa.

El Panathinaikos arrebata el trono al Real Madrid y es campeón de Europa 13 años después

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 23:13

Se le escapó la gloria al Real Madrid en Berlín, esquiva esta vez, arrebatada por un histórico de vuelta. Tuvo que ser el Panathinaikos, 13 años después de su última Euroliga, ante quien cediera el trono el equipo de Chus Mateo. Ante ese Ergin Ataman que empieza a ser el ogro particular. Se derritió inexplicablemente el Madrid, sin referentes ni ideas ni pulmones, en una segunda mitad que le costó carísima. Los griegos, con un imperial Kostas Sloukas y apoyados en la fervorosa marea verde, son campeones de Europa por séptima vez. [80-95: Narración y estadísticas]

Para saber más

Para saber más

Las Final Four guardan misterios difíciles de resolver. Como que un equipo que amanece con 36 puntos en un cuarto se queda en 26 en toda la segunda mitad, nueve canastas en juego. Un suicidio explicado en la defensa del rival, en su agresividad que no fue capaz de igualar el Madrid, falto esta vez de héroes, horrible y señalado Hezonja, superados sus dos gigantes por el francés Lessort y Campazzo y compañía por los dos americanos eléctricos de Ataman, Jerian Grant y, sobre todo, Kendrick Nunn.

Fue una muerte paulatina la del Madrid, pero igual de dolorosa. Pretendía, al fin, acabar con ese maleficio que indica que desde hace 56 años no es capaz de enlazar dos Euroligas seguidas. Y ahí seguirá, con el honor eso sí de haber disputado las tres últimas finales, de seguir siendo temible pese a todo. Ahora el rey es verde, como en los tiempos de Obradovic.

Pero nada fue así en el comienzo, que se asemejó al de la semifinal contra Olympiacos del viernes. Como si en estas batallas en las que la mayoría duda, el Madrid encontrara el patio de su recreo. Y eso que el ambiente en el Uber Arena, teñido de verde, era feroz en contra. Pero cómo explicar que un chico tímido y sin apenas protagonismo, un canterano llegado de niño desde Senegal y al que su entrenador ha decidido colocar como titular en los cuatro partidos de las dos últimas Final Four anote ocho puntos de carrerilla, incluidos dos triples. O que en el primer acto, pura adrenalina y rock and roll, los blancos se dispararan a 36 puntos de récord, la perfección ofensiva, pese a que Tavares pronto se tuviera que ir al banco con dos faltas con fuerte cabreo (y técnica) de Chus Mateo.

Sloukas y Ataman levantan el trofeo en Berlín.

Sloukas y Ataman levantan el trofeo en Berlín.ODD ANDERSENAFP

El Panathinaikos, como Olympiacos, volvió a encontrarse con un rival lanzado ya desde el amanecer. Eso no es casualidad. De nuevo el plan Mateo, al que sostenía un estupendo acierto, inspiradísimo Dzanan Musa. La máxima llegó tras un par de buenas canastas de la segunda unidad -el Chacho y Causer para el 41-27-, pero el soufflé blanco fue bajando a la vez que Lessort se adueñaba de la pintura. Coincidieron cuatro triples fallados, un robo en primera lídea de Jerian Grant (con antideportiva de Musa) y el subidón de las tribunas. Un parcial de 2-12 y la irrupción de un factor inesperado, pues Lucas Vildoza apenas cuenta para Ataman. Pero el argentino bien conoce a Campazzo. Fue su némesis, acercó a los helenos (46-45), aunque el propio Facu y Musa, con dos triples, volvieron a estirar la cuerda antes del descanso de una noche apasionante, la primera parte con más puntos de una final.

Si Sloukas (nombrado MVP) había cerrado el segundo cuarto, también abrió el tercero. Era el héroe. El veterano llegado este verano desde el eterno rival para devolver al equipo a estas cumbres. El PAO, con Juancho Hernangómez insertadísimo en su pujanza, importante en la intendencia griega (anulando a Yabusele), se estaba subiendo a las barbas de un Madrid cada vez más sufriente. Tavares y Campazzo cometieron la tercera bien rápido y un triple de Nunn al fin dio la vuelta al marcador (56-58).

El Madrid se encontraba de repente totalmente incómodo, sin recordar los resortes que le habían hecho poderoso, sin soluciones con los tres veteranos juntos en cancha, ni canastas (¡siete puntos en todo el tercer cuarto! su peor registro en toda la temporada), con un Hezonja desesperadamente errático, los pívots colapsados (cuarta de Poirier tras una técnica) y Ataman cada vez más seguro.

Las penetraciones valientes del Chacho eran oxígeno momentáneo en una selva de intensidad, pero cuando Lessort hizo la cuarta y Ataman optó por Mitoglou al cinco, fue el griego el que puso la máxima con un triple, extendida por Grant para encender todas las alarmas (65-73). El Madrid optó por la zona para cambiar la tendencia y Llull contestó los dos triples de Sloukas, en un duelo 'old fashion'. Una de las pocas canastas que el PAO concedió en transición, un mate de Tavares, arrimó al Madrid cuando ya visualizaba la orilla (76-79).

Pero ya no hubo más Madrid. Ya no hubo arrebato final, como tantas otras veces. Faltó frescura y talento. Dos hachazos de Nunn, un tipo que fue estrella en la NBA, y el temple del mágico Sloukas hicieron claudicar al rey en Berlín.

¿Otra ruptura histórica en un envejecido Real Madrid?

¿Otra ruptura histórica en un envejecido Real Madrid?

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 23:10

Hace justo 60 años que el Real Madrid ganó su primer título europeo, una larga historia con muchos triunfos y también largos períodos de sequía, el último de los cuales terminó hace ya un decenio con la llegada de Pablo Laso y el regreso del éxito, prolongado en 2023 con otra Euroliga tras aquel extraño cambio de entrenador.

La lamentable derrota de Berlín, con un equipo que empezó durante 10 minutos como si fuese heredero de los mejores Boston C

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El héroe vulnerable

El héroe vulnerable

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 21:59

Hace años, los pilotos de Fórmula 1 tenían que ser ásperos, tipos rudos con caracteres fuertes, personalidades temibles que imponían respeto en el trato y temor a su alrededor. Hombres sin dudas, ni fisuras, incapaces de reconocer errores porque estaba prohibido para ellos dar concesiones o mostrar debilidad. Personajes obligados siempre a mostrar una fortaleza inquebrantable, a tener una confianza ciega en sí mismos y a aparentar que no necesita

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->

El despiste de Fernando Alonso y el primer cero para Aston Martin: “Ni siquiera tenemos el quinto coche”

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 20:12

Dos domingos consecutivos sin opción alguna de lograr algo grande no dejarán una digestión fácil a Fernando Alonso. Sin embargo, el asturiano dibujó más de una sonrisa durante su atención a la prensa en Mónaco, admitiendo un desliz inusual para alguien que controla y maneja cada detalle de las carreras.

La confusión se desencadenó cuando los comisarios reordenaron la parrilla tras la bandera roja por el accidente de Sergio Pérez. En ese momento, su compañero Lance Stroll ocupaba la décima posición, pero Carlos Sainz fue readmitido tras llevar su Ferrari a los boxes con un neumático inservible. "Luego Lance sufrió el pinchazo y pensé que tenía toda la responsabilidad sobre mis hombros, con gomas muy viejas, para llevarme ese punto. Así que piloté durante 50 vueltas pensando que era décimo", concedió el líder de Aston Martin.

Evidentemente, nada más cruzar la línea de meta sus ingenieros le advirtieron del error. "En ese momento sentí que el estrés no había servido para nada. En cualquier caso, todo esto me mantuvo despierto", añadió Alonso con cierta simpatía. Esa mueca se borraba al recordar el infortunio en la elección inicial de los Pirelli. "Fue un poco desafortunado para nosotros y extremadamente afortunado para quienes comenzaron con el medio y luego pusieron el duro. Era una oportunidad mágica", analizó.

"Es una pregunta para Mike"

El gesto de Fernando se torció aún más cuando le cuestionaron sobre la situación actual del AMR24, que viene perdiendo prestaciones semana tras semana. "Si sólo valoramos los resultados ni siquiera tenemos el quinto mejor coche. Pero es una pregunta para Mike", lanzó, en referencia al team principal de Aston Martin.

Desde luego, la reacción de Mike Krack y la fábrica de Silverstone se antoja obligatoria, porque el AMR24 se vuelve cada vez más crítico. "Quizá todos los coches se han vuelto más difíciles de conducir. Tal vez sea nuestro caso también, porque no podemos extraer más carga aerodinámica", valoró. Con Mercedes a 52 puntos de distancia, la prioridad a medio plazo será conservar la quinta posición ante Visa Cash RB, que ahora acumula 20 menos en la tabla.

Nada más bajarse del coche, en el diminuto parc fermé de Mónaco, Alonso pasó revista, casi uno a uno, al resto de monoplazas. Si hace apenas un año el triunfo se escapó por centímetros ante Max Verstappen, las conclusiones ahora resultan desalentadoras. No sólo por el primer cero del curso para Aston Martin, sino por la inercia.

Casi seis años después

"Ha sido otro día duro, comprometido por la qualy del sábado, con ambos coches fuera del top-10. Ahora es el momento de reagruparnos como equipo, centrarnos en mejorar y volver más fuertes en Canadá", vaticinó Krack. Aunque sólo bastaba observar el rictus de Andy Stevenson, director deportivo, para comprender el sentir general.

El cierre al pésimo fin de semana para Alonso se consumó al ceder el paso ante los líderes. Casi seis años después de aquel infausto GP de Brasil con McLaren, el bicampeón mundial fue doblado dos veces en carrera.

Pogacar, el mejor del siglo, abrocha un Giro antológico con registros asombrosos de otros tiempos

Pogacar, el mejor del siglo, abrocha un Giro antológico con registros asombrosos de otros tiempos

Un Giro antológico, con registros de otros tiempos, que encumbra a un ciclista superlativo. Tadej Pogacar (25 años) arrasó en una ronda que terminó este domingo en Roma con la renta más amplia del presente siglo entre el primero y el segundo clasificado. El esloveno superó al colombiano Daniel Martínez en 9.56 minutos. La anterior plusmarca lo estableció Iban Basso, en 2006, con 9.18 respecto al español José Enrique Gutiérrez. La de Pogacar también es la mayor distancia en los últimos 59 años. En 1965, Vittorio Adorni aventajó a Italo Zilioli en 11.26. La mayor diferencia de toda la historia quedó registrada en 1914 (la sexta edición, la primera que se resolvió por tiempo empleado y no por puntos). Aquella fue una carrera durísima, hubo 81 participantes pero sólo terminaron ocho. En un recorrido de 3.162 kilómetros, el italiano Alonso Calzolari empleó 135 horas, 17 minutos y 56 segundos; una hora, 57 minutos y 26 segundos menos que su compatriota Pierino Albini.

No hubo rivales de entidad para Pogacar, que dominó, sin emplearse al fondo, en todas las etapa de montaña. El gran animador durante toda la ronda y en la clausura de Roma, donde fue aclamado por un público que no se cansa de disfrutar con las exhibiciones de un chaval que aglutina admiración y simpatía. Vence sin humillar. El otro protagonista de la jornada de este domingo fue el belga Tim Merlier, que impuso su velocidad en el sprint de la Ciudad Eterna y sumó su tercer triunfo parcial en una ronda en la que Pogacar rubricó unos registros impactantes.

Seis etapas

El dominio absoluto del esloveno quedó reflejado en la conquista de seis etapas, una cosecha que le sirvió para igualar las marcas de los sprinters Mario Cipollini, en 2002, y de Alessandro Petacchi, en 2003. Se quedó a una de las siete conseguidas por Freddy Maertens, en 1977, y de Giuseppe Saronni, en 1980. Igualó las seis de Eddy Merckx en 1973, cuando el belga sumó su cuarto triunfo en la general de la Corsa Rosa. Entonces, El Caníbal ganó cinco en la montaña y una al sprint. El esloveno las consiguió todas en escalada. En la edición que terminó en Roma sólo hubo una victoria española, firmada por el asturiano Pelayo Sánchez (Movistar) en la dura jornada del sterrato, con meta en Rapolano Terme. El discípulo de Samuel Sánchez sobresalió por su coraje e inconformismo.

20 días de rosa

El fenómeno del equipo UAE llegó a Roma vestido con la maglia rosa durante 20 días, la cifra más alta de los últimos 34 años. La sorpresa de Jhonatan Narváez en la etapa inaugural evitó el pleno de Pogacar, un reto que sólo han completado Constante Girardengo (1919), Alfredo Binda (1927), Eddy Merckx (1973) y Gianni Bugno (1990).

General y Montaña

El nombre de Pogacar siempre figuró en los primeros lugares de todas las clasificaciones: General (maglia rosa), Montaña (azzurra) y Regularidad (ciclamino). El mejor debutante del ciclismo moderno se quedó a un paso del triplete, lo que sí consiguió Eddy Merckx en 1968. Pogacar se llevó las maglias rosa y azzurra. En la Montaña sumó 270 puntos, el segundo fue Giulio Pelllizari, con 206. El italiano, con sólo 20 años, fue uno de las grandes revelaciones, finalizó segundo en la etapa de Monte Pana y sexto en la jornada de la doble subida al Monte Grappa. Este domingo fue elegido el corredor mas combativo. La Regularidad fue ganada por Jonathan Milan, Pogacar terminó quinto.

20 triunfos

El bicampeón del Tour ya cuenta con 20 victorias en las grandes vueltas, superando a su compatriota Primoz Roglic, al que este domingo sucedió en el ránking del Giro de Italia. Pogacar es el segundo corredor en activo con más triunfos en las grandes rondas, sólo superado por Mark Cavendish, con 54.

Podio en todos los estrenos

El emblema del equipo UAE ha ingresado en los anales de la historia como el tercer ciclista en subir al podio de la clasificación general en los años de su debut en las tres grandes: En 2019 fue tercero en la Vuelta y en 2020, primero en el Tour. Los anteriores en esta selecta nómina fueron el francés Bernard Hinault y el italiano Felice Gimondi. En los últimos 30 años, sólo Alberto Contador (2008), Nairo Quintana (2014) y Egan Bernal (2021) ganaron el Giro de Italia como debutantes.

En la senda de Pantani

Con su triunfo, Tadej Pogacar ha cerrado el primer asalto de un desafío de oro. Ha vencido sin exprimirse al máximo, guardando energías para el Tour de Francia que arrancará el 29 de junio. El reto del esloveno es imponerse en la Grande Boucle y sumar un doblete en un mismo año. El último que lo consiguió fue Marco Pantani, en 1998, precisamente el año de nacimiento del fenómeno esloveno.

Alcaraz calienta ante Wolf y ya está en segunda ronda de Roland Garros

Alcaraz calienta ante Wolf y ya está en segunda ronda de Roland Garros

Cualquier opción de Carlos Alcaraz al título en Roland Garros este año exigía un inicio así: un aterrizaje suave, un simple punto de partida, la gloria aún queda lejos. En su cuarta presencia en París, se estrenó este domingo con una victoria amable, muy amable, contra el estadounidense J.J. Wolf por 6-1, 6-2 y 6-1, que sólo le sirvió para romper a sudar. El rival de su adversario apenas permitió probarse al español, pero tampoco necesitaba más. Ya está en segunda ronda del Grand Slam francés donde el miércoles, después de dos días de descanso, se enfrentará al vencedor del duelo entre el británico Jack Draper y el holandés Jesper de Jong.

Antes de que apareciera en la Philippe-Chatrier había dudas sobre su físico, sobre cómo golpearía con su derecha, sobre si sería capaz de dominar con su drive y cuando se marchó de la pista central las dudas seguían ahí. Alcaraz calentó, mandó y venció, pero lo hizo prácticamente sin oposición. Pese a la grandilocuencia del escenario y de las perspectivas abiertas para los próximos días, el hoy número tres del mundo, no necesitó su mejor tenis, exigirse en exceso. Muy fresco de piernas, empujó al fondo de la pista a un Wolf que falló en exceso, especialmente inexperto con su revés: el estadounidense acabó el partido con 35 errores no forzados y sólo 10 golpes ganadores.

Alcaraz fue de menos a más, aunque el marcador no lo refleje. En el primer juego del partido, de hecho, envió fuera tres golpes de derecha y se dejó romper el servicio. Justo después seis juegos seguidos y se hizo con el set, pero igualmente fue creciendo durante el encuentro. En cada juego, más peso a su derecha, más dureza en el saque, más subidas a la red. En cada juego, un poquito más. No requirió más. Su victoria, es más, su victoria en tres sets nunca estuvo en duda. Al cerrar el partido, un puño hacia su palco -donde estaba David Ferrer- y a seguir.

Wolf, ante Alcaraz, este domingo.

Wolf, ante Alcaraz, este domingo.ALAIN JOCARDAFP

Su rival, Wolf, era realmente un rival raro. De familia deportista -su abuelo Charles entrenó a los Detroit Pistons y su padre Jeff ya fue tenista-, pese a sus 25 años debutó como profesional en 2019 y sólo dos años después, en 2021, sufrió dos hernias que casi le arrebatan la carrera. No fue así. El año pasado volvió para conseguir su gran hito, una cuarta ronda en el Open de Australia y un ascenso en el ranking hasta el número 39, y para seguir aumentando sus ingresos de challenger en challenger. Con un peinado peculiar, melena rala estilo Agassi, este domingo se rapó para enfrentarse a Alcaraz, pero el cambio no le sirvió mucho. El español disfruto de una victoria amable, muy amable.

"Esta victoria me ayuda mucho. Siento que mi nivel de tenis ha sido alto, que he sabido moverme, que he jugado un tenis inteligente. He pegado algunas derechas al 100%, otras no, pero el tenis también va así", analizaba Alcaraz después del partido que al mismo tiempo también admitía que se sigue sintiendo "raro, con miedo" respecto a su brazo. "Honestamente antes del partido tenía pocas expectativas y ahora ha aumentado. La semana de entrenamientos que he vivido aquí me ha dado confianza y me he dado cuenta que puedo ofrecer un buen nivel", finalizaba tras su triunfo.

Charles Leclerc cumple su sueño y Carlos Sainz sobrevive a un pinchazo para subir al podio

Charles Leclerc cumple su sueño y Carlos Sainz sobrevive a un pinchazo para subir al podio

No hubo una triste variación entre el orden de salida y el de meta entre los 10 primeros clasificados del GP de Mónaco. La tarde primaveral en la Costa Azul, de una fantasía inenarrable, bien merecía más, aunque eso nada importe a Charles Leclerc, que al fin ganó en casa, por delante de Oscar Piastri y Carlos Sainz. Dos veces doblaron los líderes a Fernando Alonso, undécimo bajo la bandera a cuadros. Y no hubo opción de disfrutar siquiera con Max Verstappen, que ve recortada su ventaja en el Mundial a 32 puntos.

A última hora del sábado, Sainz quiso estirar las piernas con un paseo en bicicleta. Mientras regresaba al paddock en dos ruedas, algunos tifosi le desearon suerte, porque el 1-2 de Ferrari no se antojaba tan lejano. La premisa era ayudar a Leclerc, pero Carlos quiso lanzarse de inicio a por Piastri. Acechó en Santa Devota, con la mala suerte de que el roce con la rueda del McLaren agujerearía su neumático delantero izquierdo.

Una salida catastrófica allá donde se mirase. En el sector de Beau Rivage, Kevin Magnussen metió el morro, por donde no debía, a Sergio Pérez. Venía cediendo terreno el mexicano y lo pagó carísimo, pero aún pudo sentirse afortunado porque el impacto contra las barreras dejó su Red Bull reducido a chatarra.

Guerra en Alpine

A la entrada del túnel, el pique entre Pierre Gasly y Esteban Ocon hizo reventar la efímera paz de Alpine. Igual que el danés de Haas, el ex socio de Alonso se emperró buscando un espacio que sólo un lunático podía imaginar. Su vuelo, aun a velocidad reducida, aterrorizaría a niños y mayores. "La maniobra de Esteban estuvo totalmente fuera de lugar, así que deberá asumir las consecuencias", adelantó Bruno Famin, team principal de Alpine.

Los trabajos en las inmediaciones de Massenet se prolongaron durante tres cuartos de hora. Tiempo suficiente para que McLaren reparase los daños en el suelo y uno de los pontones de Piastri. Y para que Sainz empujase, a trompicones, su SF24 hasta el garaje. "Dime que arrancaré otra vez desde la tercera posición", imploró a Riccardo Adami, su ingeniero de pista. Por supuesto, recordaba el precedente del GP de Australia 2023, con aquel incidente con Alonso.

Si hubo alguna buena noticia para el espectáculo debió adjudicarse a los comisarios, que ordenaron una resalida en parado. En el lado negativo, el inevitable cambio de ruedas, durante la bandera roja, de los supervivientes. Todos salvo el Williams de Logan Sargeant. Con 77 vueltas por delante se reducía a cero cualquier posibilidad de emoción durante los pit-stops.

"Decidle a Charles que haga más rápido la vuelta de formación", reclamó Sainz, un piloto disciplinado, pero no tonto. Todo marchaba de cine para Leclerc. Bastaba con superar la primera curva para que la victoria quedase a la mano. La septuagésima edición del GP de Mónaco resultaría tan tediosa como de costumbre.

"En este momento, no ganamos nada yendo más rápido", advirtieron a George Russell, tras el alerón de Lando Norris. Como Ferrari y McLaren habían renunciado a cualquier riesgo con el compuesto duro, a Mercedes y Max Verstappen no les quedó otra que el medio. Por guardar las apariencias, más que por genuina convicción.

Desde el líder a Valtteri Bottas, farolillo rojo, los 15 pilotos en pista gestionaban las gomas, formando la tradicional fila india. Una sola vez amagó Piastri ante Leclerc, en el viraje de Portier. Restaban 59 giros y el único interés se centraba en las conversaciones de radio. Sainz reclamaba información sobre los neumáticos de su compañero. También en la penalización a Ocon, con dos puntos menos en el carnet y 10 segundos. Como ya había abandonado, ese tiempo se transformará en cinco posiciones en la parrilla de Montreal.

Tampoco con los doblados

Alonso había aprovechado un despiste de Daniel Ricciardo para tomar la decimosegunda plaza, a la estela de Lance Stroll. Cuando se cumplía el ecuador de la prueba, el asturiano ya cedía 13 segundos, generando espacio para una parada gratis de su compañero. Por tanto, pronto sería engullido por la cabeza. El otrora momento crítico de los doblajes fue un simple trámite para Leclerc, beneficiado por la pasividad de Piastri.

Stroll aún dispuso de tiempo para otro pinchazo, echando abajo el trabajo de equipo. Aun rodando Fernando undécimo, a un paso del punto de consolación, el único desafío para Aston Martin pasaba por el bonus de la vuelta rápida del 18, el único con los blandos sobre el asfalto. No hubo modo de arrebatar el crono a Lewis Hamilton (1:14.165).

Quede constancia de que, tras más de dos horas, hubo un adelantamiento de Valtteri Bottas a Sargeant. Con todas las de la ley y en el viraje de Mirabeau. No olviden tampoco que en la cita más charme del calendario Kylian Mbappé agitó la bandera en la meta. A seis días de la final de Champions, quien no se conforma es porque no quiere.

Ecografía con contraste

Ecografía con contraste

"Mestic posant com un bacó". Me estoy poniendo como un cerdo, se lamentó no hace mucho Joan Laporta. Acaso Xavi piense que se ha comportado como tal no esperando siquiera a terminar la Liga para destituirlo. Una humillación deliberada e innecesaria. Un gesto público de visible animadversión que fractura el barcelonismo y coloca al "molt honorable" azulgrana en la misma difícil situación de sus subordinados, piezas a horcajadas entre la colaboraci

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El Real Madrid júnior de Hugo González se vuelve a proclamar campeón de Europa

El Real Madrid júnior de Hugo González se vuelve a proclamar campeón de Europa

Actualizado Domingo, 26 mayo 2024 - 17:06

El Real Madrid repitió título este domingo en la Euroliga júnior tras un emocionante partido en el que derrotó en la prórroga, forzada con un triple de Hugo González, al Pole France París (85-84). Los blancos defendían título en el ANGT (Adidas Next Generation Tournament) y sumaron su quinta corona (2015, 2019, 2021, 2023 y 2024), dos más que el CSKA en el palmarés.

Para saber más

Para saber más

Fue el madrileño Hugo González el héroe de la mañana en Berlín. El máximo anotador blanco, en un partido tremendamente físico, fue Egor Demin (26 puntos), quien además sumó 11 rebotes, seis asistencias, tres robos y dos. Hugo, que ya ha debutado a las órdenes de Chus Mateo, aportó 23 puntos, tres rebotes y seis asistencias. Otros destacados fueron Mitar Bosnjakovic -18 puntos, 16 de ellos en la segunda mitad- y la defensa de Asier Miguel sobre la estrella gala, el combo Nolan Traore, que el sábado le había hecho 45 puntos al Barça, récord de la historia.

En el equipo francés, conocidos siempre como INSEP, Jonas Boulefaa anotó 23 puntos y Traore se quedó en 18 puntos. El Madrid perdía al descanso (39-44) y al final del tercer acto (56-60). Siempre a remolque, se llegó a la agonía final, donde Hugo anotó un triple clave. En el tiempo extra fue otro pívot que ya conoce el primer equipo, Ismaila Diagne, quien anotó dos tiros libres a falta de 11 segundos. Falló Traoré y los de Javi Juárez alzaron el trofeo horas antes de la final entre los blancos y el Panathinaikos.