La fortaleza mental con la que Verstappen destroza a sus rivales: "Es implacable, como Terminator"

La fortaleza mental con la que Verstappen destroza a sus rivales: “Es implacable, como Terminator”

Hace algo más de un año, poco antes de cerrar la mejor temporada en la historia de la F1, Max Verstappen explicó el enfoque mental con el que aborda cada carrera: "Disfruto de lo que hago, pero tampoco me vuelvo loco. No me planteo muchas preguntas. Simplemente me dejo llevar y eso me funciona". Aquellas palabras se entendían mejor a la luz de la facilidad con la que había logrado 19 victorias, pero no con los sufrimientos a los que ha hecho frente en 2024. Un Mundial, cerrado con un quinto puesto en Las Vegas, donde tuvo que superar indecibles dificultades dentro y fuera del coche. Así que, para alzar su cuarta corona, el holandés no sólo ha demostrado ser el piloto más rápido, sino el de mayor fortaleza psíquica.

Si hay una imagen que explica el cuarto título de Verstappen es la de su entrada triunfal en meta durante el GP de Brasil, donde había partido decimoséptimo. Y si hay un dato para cifrar el descalabro de Lando Norris son sus 90 puntos perdidos por el camino. Desde las poles desperdiciadas en Montmeló y Hungaroring, al error durante un pit-stop en Silverstone, la excursión por la grava en Spa, el enganchón en Austria o las cinco posiciones perdidas en Interlagos. La diferencia entre los dos aspirantes estribó en el modo con el que abordaron las dificultades.

"Los verdaderos campeones poseen un conjunto de herramientas mentales más completo que otros que simplemente pueden conducir rápido", arranca Kerry Spackman, uno de los hombres que, desde 2003, empezó a guiar los pasos de Lewis Hamilton. En conversación con EL MUNDO, el neurólogo neozelandés estima que "al menos el 95% de quienes alcanzaron la cima lo hicieron gracias a sus habilidades mentales" y ofrece un análisis que explica tanto el éxito de Mad Max como la frustración del líder de McLaren. "Los campeones siguen mejorando cada día, mientras que los de mayor talento natural se topan a veces con un muro y no logran mejorar debido a su falta de herramientas".

"Una caja completa de herramientas"

En todas las ramas de la competición se pueden enumerar ejemplos de quienes, con un talento natural innato, no pudieron paladear la gloria. Un capítulo, teñido por el malditismo, que el profesor Spackman denomina "el caso de los campeones desaparecidos". "Lo que la mayoría de la gente no aprecia es que un piloto de F1 necesita una amplia gama de recursos mentales para estar constantemente en la cima. Esto se debe a que la se trata de un deporte muy complejo, con miles de aspectos diferentes. Por lo tanto, no se trata solo de esta o aquella herramienta, sino de una caja completa de herramientas".

"Un aspecto interesante de nuestro cerebro es que cuenta con diversos módulos diferentes o unidades de procesamiento. Un poco como una computadora, con múltiples CPU y tarjetas gráficas. Sacar el máximo provecho de todos estos módulos mientras se compite es muy complicado. Los mejores pilotos aprenden a hacerlo, aunque lo que funciona para uno puede ser diferente para otro", desarrolla Spackman, cuya labor pionera encuentra hoy numerosos sucesores en el paddock.

Uno de ellos, Greg McColl, también ofrece sus conclusiones a este diario. "Cuando pienso en Max y sus cualidades, hay una palabra que me viene a la mente: implacable. Una cualidad que cualquiera puede incorporar a su vida", sostiene el británico, en cuya nómina figuran algún nombre de la actual parrilla. Verstappen mostró su carácter en el GP de Austria, superando una sanción de 10 segundos para acabar cuarto, mientras Norris, víctima de un pinchazo ocasionado por su duelo ante el líder del Mundial, no podía alcanzar la bandera a cuadros. También en Austin, cuando tras otra colisión con el McLaren, acabó por delante en la meta.

Verstappen, durante la carrera en Las Vegas.

Verstappen, durante la carrera en Las Vegas.RED BULL CONTENT POOL

Para ilustrar la ferocidad de Verstappen, McColl recurre a dos figuras de la cultura popular. "Walt Disney dijo una vez: 'La diferencia entre ganar y perder reside, en la mayoría de los casos, en no rendirse'. Hay que saber lo que se quiere conseguir y adaptarse para ello. Hay que seguir adelante y levantarse. Se trata de la frase de Arnold Schwarzenegger en Terminator 2: 'Debo seguir funcionando hasta completar mi misión. Lo demás no importa". Tampoco lo que suceda en el garaje, ni en las ruedas de prensa, ni en lo relativo a su futuro.

"Sistemas con los que aislarse"

Nadie debería pasar por alto que el Mundial 2024 arrancó con el escándalo sexual en torno a la figura de Christian Horner, team principal de Red Bull. Un cataclismo que iba a poner en cuestión la propia continuidad de Verstappen, enfrentado después con la FIA a propósito de su lenguaje malsonante. Por no mencionar las sospechas en torno a su equipo, a quien obligaron a retirar un dispositivo aerodinámico con el que podía variar la altura del coche. "Estos asuntos pueden afectar realmente a un deportista de élite. Hay muchos ejemplos en otras disciplinas. Sin embargo, Max tiene la capacidad de apagarlo para que el ruido tenga poco efecto sobre él. Este es un ejemplo de una de sus habilidades mentales", relata el doctor Spackman.

"Además de ser capaz de 'entrar en la zona' y eliminar las distracciones, un campeón necesita ser un capitán e influir en el diseño y la configuración del coche. Necesita lidiar con la prensa, los patrocinadores, el jet-lag...", abunda quien también hubo de asesorar al tricampeón Jackie Stewart y los All Blacks. McColl, uno de sus discípulos, profundiza en esta idea. "El piloto debe reconocer y ser consciente de lo que le afecta y lo que no. Desarrollar, en definitiva, sistemas con los que aislarse de las distracciones y centrarse 100% en su trabajo".

"En algún momento, incluso a bordo del mejor coche y en su mejor momento físico, cualquier piloto va a sufrir un percance, sea por una respuesta emocional vinculada al enfado o la frustración o simplemente por pura distracción. La clave para mejorar tu rendimiento es tomar conciencia de lo que experimentas con tus emociones, dedicar el mismo tiempo a tu desarrollo psíquico y tomar el control, en lugar de convertirte en un simple pasajero. Todo gran campeón llega en algún momento a la conclusión de que el factor más importante en las carreras es su enfoque mental", concluye McColl.

Florentino Pérez anuncia un referéndum para que los socios sean los “propietarios reales” del Real Madrid

Actualizado Domingo, 24 noviembre 2024 - 20:07

Florentino Pérez propondrá a los socios una nueva fórmula societaria para garantizar que sean los propietarios reales del Real Madrid, según anunció en la Asamblea de compromisarios, en la que volvió a lanzar sus críticas a la Liga y a Javier Tebas, así como a la UEFA y a la FIFA. Al referirse a los "propietarios reales", aludió también a que lo sean económicamente, hecho que apunta a un reparto accionarial que implicaría, al menos, la transformación de una parte del club en sociedad mercantil. El dirigente añadió que el proceso concluiría en un referéndum.

El propósito, según el dirigente, es blindar el Madrid frente a leyes que podrían hipotecar los ingresos futuros del club, y en ese sentido apuntó a la Liga y a su presidente. Volvió a censurar, asimismo, el acuerdo con el fondo CVC como un embrión de las amenazas del futuro, y agradeció a Barcelona y Athletic su firmeza, junto al Madrid, en su oposición, además del apoyo político de PSOE y PP.

''Nuestro deporte está herido de gravedad. Nunca la situación estuvo tan deteriorada como ahora. La subasta de los derechos de la liga italiana quedó muy por debajo de las expectativas. El desastre vino en la liga francesa, esta es la única liga europea que, junto a la española, esta participada por el fondo CVC y cuya operación que está siendo investigada por presunta corrupción", advirtió.

El problema de los conciertos

Florentino no vinculó la propuesta futura a una situación acuciante en lo económico, ya que presumió de fortalece financiera: "La temporada pasada hemos tenido unos ingresos récord de 1.073 millones de euros". Del mismo modo, negó que los problemas de insonorización del Bernabéu que han provocado la cancelación de conciertos, sean un problema para las arcas del club: "Suponen un 1% de los ingresos". En los mismos términos se refirió a la paralización de las obras del parking anexo al Bernabéu, que vinculó a un servicio a la ciudad y al barrio de Chamartín.

La Liga no fue únicamente objeto de sus críticas, también la UEFA y la FIFA, a las que acusó de ampliar los calendarios y poner en riesgo la salud de los jugadores con un afán únicamente lucrativo. Citó a la UEFA a propósito del Balón de Oro, que "debería haber ganado un jugador del Madrid". "Rodri lo merecía, pero el año pasado, no éste".

"Hay periodistas que no los conoce nadie y han entrado a votar este año, sin los votos de periodistas de estos países como Uganda, Namibia, Albania y Finlandia, Vinicius habría ganado el Balón de Oro", recalcó el presidente.

"Estamos orgullosos de un jugador como Vinicius. Para muchos, el mejor jugador del mundo. Querido Vini, quiero que sepas que el madridismo esta orgulloso de ti, de todo lo que has tenido que soportar en muchos momentos, de manera injusta. Todo esto te ha hecho ser el jugador que eres", dijo en su discurso.

En su opinión, la nueva Champions no ha enriquecido la competición y en un contexto de crisis de las grandes Ligas, en su opinión, volvió a presentar el proyecto de la Superliga como la solución de futuro.

Los exabruptos de Leclerc tras el podio de Sainz: "Soy el único que respeta lo acordado"

Los exabruptos de Leclerc tras el podio de Sainz: “Soy el único que respeta lo acordado”

Había motivos para pensar en un doblete en Las Vegas, pero la penúltima carrera del Mundial no acabó como esperaban en Ferrari. El tercer puesto de Carlos Sainz, justo por delante de Charles Leclerc, se vio enturbiado por una discutible estrategia de los ingenieros y por las quejas del piloto monegasco, cuyos furiosos mensajes de radio enrarecieron aún más el ambiente.

Los 27 puntos arañados en el Strip Circuit acercan un poco más al liderato al equipo de Maranello, que sólo cuenta con 24 menos que McLaren. A falta de lo que suceda en Qatar y Abu Dhabi, Ferrari podría volver a proclamarse campeón, casi dos décadas después de aquel enloquecido Mundial 2008. "Vamos a ir paso a paso, pero si recortamos 15 puntos en cada carrera podemos hacerlo", comentó Frédéric Vasseur, team principal de la Scuderia.

Para alzar esa decimoséptima corona, el objetivo priorioritario del equipo pasa por recuperar la paz interna en el garaje, puesta de nuevo en entredicho tras el enfado de Leclerc. Tras cruzar la meta, el ganador en Mónaco, Monza y Austin lanzó un sinfín de exabruptos. "Sí, hice mi trabajo. Pero me jode, todo el puto tiempo. Todo el puto tiempo. No se trata de ser amable, sino respetuoso. Sé que debo callarme pero al final siempre sucede lo mismo. Así que, oh Dios", lanzó durante su conversación con Bryan Bozzi, su ingeniero de pista.

"No estoy contento con Carlos"

Unos minutos más tarde, durante su comparecencia ante las televisiones en la zona mixta, Leclerc cambió el tono, pero no el fondo de su mensaje. "No estoy contento con Carlos, aunque tampoco voy a entrar en detalles. Hablamos de ello antes de la carrera y siempre soy el único que respeta esos acuerdos. A partir de ahora sólo pensaré en mí", lamentó en referencia a la batalla frente al español, a quien aventaja en 60 puntos. Asimismo, Leclerc calificó como "una pena" el hecho de no haber podido recortar más en su lucha por el subcampeonato ante Lando Norris, a quien aún ve a 21 puntos.

Cuando le preguntaron sobre el intercambio de posiciones durante el primer relevo con los neumáticos intermedios, Leclerc se mostró tajante. "Lo hice en la primera recta. Ni siquiera me había llegado la orden del equipo, pero ya les dije por radio que lo haría".

El pique se había ventilado en la vuelta 27, cuando Lewis Hamilton asediaba a los Ferrari. Por entonces, Sainz rodaba medio segundo más lento que Leclerc, ralentizado el pobre rendimiento de sus neumáticos. De hecho venía suplicando entrar en boxes para el pit-stop incluso antes de que el equipo ordenase un intercambio de posiciones. En la vuelta 28, Sainz amagó con entrar en boxes, pero en el último momento rectificó. Un volantazo que bien podría haberle costado una sanción por parte de Rui Marques, que debutaba como director de carrera en sustitución de Niels Wittich.

Cuando Carlos preguntó por lo sucedido, Riccardo Adami, su ingeniero de pista, admitió que el equipo no estaba preparado para recibirle. "Oh, vamos. Despertad, chicos", exclamó Sainz. En la vuelta 32, cuando Leclerc regresó al asfalto con su nuevo juego de duros, Sainz se mostró implacable a la hora de recuperar la tercera plaza.

"No es algo agradable, ni necesario"

Todo este embrollo enfureció a Leclerc, acostumbrado a recibir un trato de favor durante las cuatro últimas temporadas. Tras la carrera, Sainz no se dio por aludido, optando por la sordina y por resolver el asunto de puertas adentro. "Las cosas no marcharon bien, ni para mí, que perdí mucho tiempo, ni para Charles. No fue una situación sencilla de manejar. Por eso prefiero analizarla más tarde", relató el vencedor en Australia y México.

"Hemos decidido no hablar de esto con los medios y lo resolveré con Charles. Nunca enciendo la radio y no lo voy a comentar con la prensa, porque no es algo agradable, ni necesario. Llevaba dos vueltas pidiendo parar. Quería dejar pasar a Charles porque era más rápido, pero sabía que detrás teníamos a Hamilton, así que también pedía parar porque había mucho graining".

Ese amargo sabor de boca teñía el discurso de Vasseur. "En este circuito, las condiciones son muy cambiantes a lo largo del fin de semana. Nuestro ritmo del viernes era mejor que el de hoy. Hoy teníamos margen para haber hecho mejor las cosas", finalizó el suizo.

Verstappen completa su póker de campeón en Las Vegas

Verstappen completa su póker de campeón en Las Vegas

Bajo los neones y la fuente del Hotel Bellagio, con su efigie resplandeciendo en los LED de la colosal The Sphere, Max Verstappen se coronó por cuarta vez campeón del mundo en Las Vegas. Repantingado en un Rolls Royce, ni siquiera hubo de acudir al podio para descorchar el champán. Su quinto puesto en la meta, justo por delante de Lando Norris, resultaba suficiente. En ningún momento de la madrugada, el piloto de McLaren osó entrometerse. El doblete de Mercedes, con George Russell y Lewis Hamilton por delante de Carlos Sainz, tampoco iba a distraerle de lo esencial. Mad Max, gracias a esta cuarta corona, ya se codea en el Olimpo de la F1 con Alain Prost y Sebastian Vettel.

"Ha sido una temporada muy larga, plagada de dificultades, pero nos hemos mantenido como equipo. Ahora me siento aliviado y también orgulloso", admiitó el tetracampeón, recordando las veces que hubo de mantener la calma. Ahora que ha caído el telón llega el momento de subrayar la verdadera grandeza de Verstappen, cuyo genio aventajó a la potencia de su monoplaza. Porque en la antepenúltima cita del Mundial, Red Bull no encontró manera de seguir el ritmo de Mercedes y Ferrari. El trabajo ya estaba hecho.

Los 18ºC sobre el asfalto, la temperatura más elevada desde el jueves, favorecían la candidatura de Ferrari. En la salida, Charles Leclerc activó el pulsador de la detonación para superar a Sainz por el exterior de la primera curva. Un cambio de posición que cambiaba las prioridades en la Scuderia. La superioridad numérica ante Russell debía ser explotada por los ingenieros de Frederic Vasseur.

Sobrevivir al 'graining'

La dicha de Leclerc se perdería pronto por las alcantarillas. En la octava vuelta, tuvo que ceder la posición ante Sainz y Verstappen, porque el rendimiento de sus gomas intermedias habían caído en picado. Dos giros más tarde, Sainz debió pasar también por boxes. Verstappen había devorado al español, abocado desde entonces a lidiar con Franco Colapinto, Valtteri Bottas y Kevin Magnussen para recuperar el segundo puesto frente al holandés.

Un par de vueltas después llegaría el turno en boxes para Mercedes. La confirmación de que el compuesto duro tampoco sobrevivía. Ni a la degradación, ni al graining, esa molesta acumulación de virutas sobre la superficie de rodadura. Tan elevados niveles de desgaste obligaban a un plan de dos paradas. Sainz alertó reiteradamente a sus operarios para volver a entrar, aunque según su propio testimonio, recogido en la radio, tuvo que mantenerse sobre el asfalto un par de giros porque no lo habían preparado todo en el pit.

Cumplido el ecuador de la prueba, Ferrari había perdido cualquier opción de victoria. El ritmo de Mercedes y su comprensión de los neumáticos no sólo hacían volar a Russell, plácidamente instalado en el liderato, sino que facilitaban la remontada de Hamilton, desde la décima plaza de la parrilla hasta la segunda. Cerrado ese doblete, el único aliciente para las 10 últimas vueltas sería la batalla por la tercera plaza del podio.

Russell, Hamilton y Sainz, en el podio del Strip Circuit.

Russell, Hamilton y Sainz, en el podio del Strip Circuit.AFP

"¿Queréis que los mantenga atrás?", preguntó Verstappen al contemplar por sus espejos el alerón delantero de los Ferrai. "Creo que deberías, sí", replicó Giampiero Lambiase. La duda venía al caso porque apenas unos minutos antes habían aleccionado a Max para que no se enredase en nimiedades para focalizarse en lo esencial.

Cerrar el título resultó pan comido ante Norris, que deambuló por las interminables rectas del Strip Circuit como un espectro naranja. "Parece que en cualquier momento me voy a quedar sin la rueda delantera derecha", lamentó el británico, incapaz de mantener una resistencia digna. Mientras en el garaje de Red Bull preparaban las camisetas y gorras para la fiesta, McLaren detenía a su líder para el bonus de la vuelta rápida. Un triste epílogo para este Mundial donde tanto se esperaba de ellos.

Alonso, undécimo

La noche tampoco resultó propicia para Fernando Alonso, relegado de la zona de puntos por Yuki Tsunoda y Sergio Pérez. Pese a su fantástico segundo relevo con los neumáticos duros, el asturiano finalizó undécimo. Demasiados minutos enganchado al tren del DRS del japonés y Nico Hulkenberg.

Decimosexto en la salida, el bicampeón ya había tenido que lidiar con Pérez y Kevin Magnussen para ganar un par de puestos. Sin mayores horizontes, Aston Martin le llamó para un madrugador pit-stop donde colocaría los duros. Al menos, los mecánicos no se demoraron tanto como con Lance Stroll, a quien no prepararon las ruedas con la diligencia necesaria. Ya queda menos para que Mike Krack, team principal del equipo de Silverstone, eche la persiana a este infausto 2024.

El Barça se deshace en cinco minutos y cede el empate en Balaídos

El Barça se deshace en cinco minutos y cede el empate en Balaídos

Actualizado Sábado, 23 noviembre 2024 - 23:07

El Barça revivió los peores recuerdos de la etapa de Xavi. Un error defensivo de Koundé, en la recta final del partido, acabó por salirle carísimo. Los azulgrana se plantaron en los últimos minutos de su duelo con el Celta con un 0-2 en el zurrón gracias a los tantos marcados por Raphinha y Lewandowski, reconciliado con el gol tras dos jornadas sin sumar más muescas a su revólver, pero acabaron viendo cómo el conjunto local ponía la igualada en el marcador y amenazaba con hacerse finalmente con los tres puntos después de que el ímpetu de Casadó le obligara a marcharse a la caseta antes de tiempo por doble amonestación. Los locales, no obstante, a pesar de su toque de corneta final, tuvieron que conformarse finalmente sumar solo un punto. [Narración y estadísticas, 2-2]

El Barça, de hecho, aprovechó un latigazo de Raphinha, cuando apenas se había jugado el primer cuarto de hora del partido, para marcharse al descanso con ventaja frente a un Celta que tuvo más llegada al área contraria, pero que estuvo terriblemente falto de puntería a lo largo de los primeros 45 minutos. Y, cuando logró que alguno de sus remates encontrara el camino de los tres palos, chocó o bien con la ordenada zaga barcelonista o bien con un Iñaki Peña que, poco a poco, sigue afianzándose bajo los palos del conjunto azulgrana.

Los locales, además, se marcharon a la caseta tremendamente enfadados por dos acciones que podrían haber cambiado muchísimo las cosas. Por un lado, un posible penalti de Gerard Martín sobre Iago Aspas que podría haber supuesto la segunda cartulina para el zaguero formado en La Masia, no concedido ni por Soto Grado ni por el VAR, y, por el otro, una contundente entrada de este mismo lateral izquierdo sobre el capitán celtista que, para el de Moaña, debería haber sido sí o sí merecedora de una nueva amonestación y su consiguiente expulsión. Amonestación que, en cambio, si vio el propio Aspas por sus reiteradas protestas.

De nuevo sin Lamine Yamal, aún con molestias en el tobillo, Flick sorprendió concediéndole a Gavi su primera titularidad desde la gravísima lesión de rodilla que lo tuvo prácticamente un año en el dique seco. El centrocampista azulgrana, cómo no, hizo gala de su habitual garra en la presión, mientras que Dani Olmo debía encargarse inicialmente de labores ofensivas desde la banda izquierda y Raphinha le tomaba el relevo al joven crack barcelonista en la derecha.

Raphinha celebra el tanto contra el Celta.

Raphinha celebra el tanto contra el Celta.Emilio LavandeiraEFE

El ex del Leipzig, por su parte, tuvo una buena opción para ampliar las distancias con un disparo seco bien abortado por Guaita, mientras que Lewandowski, titular tras superar las molestias en la espalda que le impidieron jugar con Polonia y otra vez más trabajador que brillante en la primera mitad del duelo, vio cómo le anulaban un gol por un claro fuera de juego.

Flick, para ahorrarse nuevos sustos, decidió dejar en la caseta a Gerard Martín con vistas a una segunda parte en la que el Celta salió con todo dispuesto a, por lo menos, igualar las cosas en el marcador. Y a punto estuvo de lograrlo muy pronto, con un remate cargado de picardía de Aspas, casi desde el centro del campo, con el que trató de sorprender a un Iñaki Peña acostumbrado a vivir lejos de su portería.

No obstante, sería el Barça el que volvería a golpear de nuevo. En esta ocasión, por medio de Robert Lewandowski. El polaco aprovechó a la perfección una asistencia tras recuperación de Raphinha para marcharse con algo de fortuna de la zaga local y llevar el 0-2 al marcador de Balaídos. Alfon, casi acto seguido, obligaría a Iñaki Peña a ir al suelo para evitar un remate con más intención que peligro. El alicantino, poco después, frustraría también un remate de un Hugo Álvarez que se plantó en sus dominios tras romper el fuera de juego azulgrana.

Los azulgrana, con una ventaja más que clara en el zurrón, apostaron por ir bajando paulatinamente el ritmo del juego. La expulsión de Casadó por doble amarilla, en los instantes finales y un error de Koundé que propició el 1-2 de Alfon pusieron picante a una recta final en la que Hugo Álvarez, a cinco minutos de llegar al 90, acabó por materializar un 2-2 que los locales trataron hasta el final de convertir en el 3-2, con más corazón, en este caso, que puntería.

El naufragio del Manchester City de Guardiola: goleado por el Tottenham para la quinta derrota seguida

El naufragio del Manchester City de Guardiola: goleado por el Tottenham para la quinta derrota seguida

Actualizado Sábado, 23 noviembre 2024 - 22:09

El Manchester City sufrió un durísimo revés este sábado en casa (4-0) ante el Tottenham y disparó todas las alarmas ya que se trata de su tercera derrota consecutiva en la Premier League y la primera como local en este torneo desde noviembre de 2022.

Para saber más

El último revés liguero del City en su Etihad Stadium se remontaba a noviembre de 2022, cuando cayó allí ante el Brentford. La racha sin perder se detuvo en 52 partidos.

El naufragio del vigente campeón en esta 12ª jornada permite al líder Liverpool afrontar con total tranquilidad su visita del domingo al colista Southampton. En caso de victoria, los 'Reds' le sacarán 8 puntos de diferencia a los 'Citizens', segundos en la clasificación.

El Manchester City ve además cómo otros equipos le pisan ahora los talones, ya que tiene a Chelsea (3º), Arsenal (4º) y Brighton (5º), los tres victoriosos en sus partidos del sábado, a apenas un punto.

Lesionados

El mal momento de resultados que vive el City no tiene precedentes desde que Josep Guardiola, que esta semana renovó su contrato hasta 2027, pasara a ocupar el banquillo del equipo en 2016.

En total, teniendo en cuenta todas las competiciones, el Manchester City sufrió su quinta derrota seguida.

"En ocho años, no hemos vivido algo así", admitió Guardiola. "Ahora tenemos que reaccionar y ganar los próximos partidos. Ahora vemos las cosas de una manera, puede que dentro de unas semanas las veamos diferentes", afirmó Guardiola a Sky Sports.

Pedro Porro celebra su gol al City.

Pedro Porro celebra su gol al City.PAUL ELLISAFP

El equipo sigue acusando la oleada de bajas por lesiones, especialmente las de Ruben Dias, Mateo Kovacic y Rodri Hernández. Este último estuvo el sábado en el césped, para presentar a la hinchada el Balón de Oro que obtuvo a finales de octubre.

El Tottenham, que el pasado mes ya fue verdugo del Manchester City en la Copa de la Liga inglesa, se distanció en el marcador pronto, con dos tantos de James Maddison (minutos 13 y 20) para festejar su 28º cumpleaños. En ambos casos 'ayudó' un marcaje flojo del defensa croata Josko Gvardiol.

La defensa local también hizo aguas en la segunda mitad y tanto el español Pedro Porro (53, 3-0) como Brennan Johnson (90+3, 4-0) pudieron culminar con éxito sus contragolpes.

La estrella ofensiva del City, Erling Haaland, se quedó una vez más frustrado. En el 60 repelió un intento el larguero y el arquero Guglielmo Vicario evitó sus tantos en el 11 y el 79.

Los 'Spurs' consiguen así subir al sexto puesto, con 19 puntos, los mismos que Nottingham Forest y Aston Villa.

La victoria alivia al Tottenham, que en las tres anteriores jornadas había registrado dos derrotas ante equipos de la zona baja, Crystal Palace e Ipswich.

Las lágrimas de Simeone y sus 700 partidos como técnico rojiblanco: "Gracias a mi familia a la que le quité mucho tiempo"

Las lágrimas de Simeone y sus 700 partidos como técnico rojiblanco: “Gracias a mi familia a la que le quité mucho tiempo”

Se derrumbó el técnico rojiblanco en la entrevista post partido, que la tuvo que abandonar en directo, y en la rueda de prensa. Se emocionó cuando le tocó recordar el camino que ha recorrido, los 700 partidos que cumplió ante el Alavés, la historia familiar que le trajo hasta aquí, el compartir esta hazaña con su hijo menor en el vestuario... Todo ello se mezcló en la coctelera de emociones de Diego Simeone para concluir en unas lágrimas de emoción, pero sobre todo de agradecimiento.

"Se me pasan muchas cosas en la cabeza. 700 partidos nunca lo imaginé. Acompañado de un cuerpo tecnico del que solo queda Pablo. Agradecido a los futbolistas que recorrieron ese camino y me permitieron transmitir mi idea de este juego. También a Miguel Ángel y a Enrique por ayudarme a superar esos momentos de debilidad", explicaba el Cholo tras la victoria ante el Alavés para luego romperse cuando agradecía a su familia porque le quitó "mucho tiempo".

Son 13 temporadas al frente del vestuario rojiblanco en las que ha conseguido 413 victorias. Cinco más que Alex Ferguson y Arsene Wenger, por compararle a otras leyendas, al frente de Manchester United y Arsenal, respectivamente, en sus primeros 700 partidos. Son 1.166 goles a favor y 576 en contra.

Si hay un partido que recuerde el Cholo con cariño de esos 700 es, sin duda, la Copa del Rey que su equipo logró arrebatar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu en la final de 2013. Recordó el técnico que era el duelo que rompían 14 años sin ganar al eterno rival y también que se jugó en el feudo blanco "porque tenía más capacidad", pero que se les había olvidado que "era su casa".

Dice Simeone que no sabe si ha cambiado mucho en estos 12+1 años que lleva como entrenador del Atlético de Madrid. "Algo habré cambiado, pero sigo siendo noble, frontal y claro con lo que quiero", sentenció el técnico en la rueda de prensa posterior al duelo contra el Alavés.

Tras la comparecencia de Simeone, fue Pablo Barrios el elegido para hablar y, claro, elogiar lo realizado por su entrenador. "Ya sabemos la historia que tiene el mister con el club. Solo darle la enhorabuena por todas las temporadas que lleva haciéndolo tan bien al frente del equipo", comentaba el canterano que está llamado a ser el nuevo Koke del Cholo.

El 8 rojiblanco dice que no se imagina un Atlético de Madrid sin Diego Simeone en el banquillo. Y desveló qué es lo que más les aporta el técnico: "Lo primero que nos da es las ganas y el estar animándonos a dar lo mejor de nosotros mismos".

Liren contra Gukesh: un defensor en caída libre ante el aspirante más joven de la historia, por el título mundial

Liren contra Gukesh: un defensor en caída libre ante el aspirante más joven de la historia, por el título mundial

Actualizado Sábado, 23 noviembre 2024 - 21:12

La primera partida del Campeonato del Mundo de Ajedrez se disputa este lunes 25 en Singapur, en un Oriente de rascacielos y culturas mezcladas, muy distinto del que cantaba Jorge Luis Borges como origen del juego milenario. En los días previos Magnus Carlsen participaba allí mismo en una exhibición del llamado freestyle chess o ajedrez 960.

En esta modalidad se sortea la posición inicial de las piezas, por lo que no es preciso estudiar aperturas, las primeras jugadas, el trabajo más tedioso para un gran maestro moderno, sobre todo desde que la inteligencia artificial elevó el listón. En Singapur, el ajedrez asistirá a una final histórica (todas lo son): será la primera vez, desde que el austrohúngaro Wilhelm Steinitz inauguró el título oficial en 1886, que no habrá ningún jugador europeo ni occidental en la lucha.

También veremos al aspirante más joven de la historia, el gran maestro indio Gukesh D., de solo 18 años, cuatro menos de los que tenía Gari Kasparov cuando derrocó a Anatoly Karpov. Es cierto que en 2002 el ucraniano Ruslan Ponomariov tenía 18 (era incluso más joven que Gukesh) cuando ganó el Mundial de la FIDE, pero aquello fue un formato distinto, por eliminatorias, sin la necesidad de arrebatarle el título al vigente campeón en duelo directo. Además, eran los años de la escisión, cuando Kasparov abandonó la Federación Internacional y expropió el control de la corona verdadera.

Motivos para el nerviosismo

Otro dato reseñable nunca visto es la debilidad alarmante que muestra el vigente campeón, aunque ambos contendientes tienen motivos para sentirse nerviosos. Gukesh, por su bisoñez, si bien parece un chico con el aplomo de un especialista en desactivar explosivos. Lo de Ding Liren es más difícil de superar: no levanta cabeza desde que le ganó el título al ruso Ian Nepomniachtchi, justo cuando Carlsen renunció a defender la corona. Ding no está ahora mismo ni en el top 20 y desde que es campeón ha conocido más derrotas que victorias.

Su descenso en la clasificación es el más grave de un campeón en toda la historia. El chino ha reconocido que teme «perder de mala manera», pero asegura que ya ha superado «los peores momentos».

En este juego de contrastes que siempre es el ajedrez, veremos también el enfrentamiento entre China y la India, dos colosos con casi 1.500 millones de habitantes. El primero tiene más recursos, pero quizá menos interés. Para el país considerado la cuna del ajedrez es una cuestión de Estado disfrutar de su segundo campeón, después de Viswanathan Anand. Gane o no Gukesh, el siglo XXI estará dominado por los ajedrecistas indios, mientras su viejo tigre se mantiene de forma asombrosa entre los diez mejores del planeta, con 54 años.

Habrá más de dos millones de euros en juego y se disputarán 14 partidas, salvo que alguno de los finalistas logre antes de lo previsto 7,5 puntos. En caso de empate final, el 13 de diciembre se celebrarían las partidas rápidas de desempate, una fórmula con muchos detractores y que podría compararse a resolver una final de fútbol en los penaltis.

Analistas secretos y superordenadores en la sombra siempre son protagonistas en duelos así, pero la verdadera guerra será la psicológica, una vez más. Por fuera, son dos ejemplos de calma extrema. Gukesh y Ding apenas se alteran, pero al campeón lo hemos visto derrumbarse varias veces.

Depresión

Detrás de su fachada de marfil hay un ser humano que sufre. Eso sí, Ding puede quedarse en silencio, lamentando un grave error después de la partida, pero nunca hace el menor aspaviento, lo que despierta aún más ternura y preocupación hacia su estado mental.

En todo caso, son dos tipos muy educados. Al contrario que Fischer, Kasparov y el propio Magnus, nunca muestran un mal gesto ni tratan de intimidar a sus rivales con su actitud. El jovencísimo aspirante, que practica el yoga y la meditación, lleva muchos meses en un estado de forma brutal: ganó el torneo de Candidatos cuando nadie apostaba por él y en la Olimpiada de Ajedrez, en septiembre, logró el oro por equipos y el individual, como mejor primer tablero. En el mismo torneo, Ding demostró que las piezas en su interior siguen sin recomponerse del todo. Si están pegadas, aún no se han secado bien.

Casi todos los expertos dan a Gukesh como favorito, aunque prevalece la prudencia porque no será fácil para él afrontar la presión del torneo más importante de su vida. También hay consenso en que las primeras partidas serán decisivas. Si el indio se pone por delante, la tarea de remontar se antoja titánica, pero Carlsen cree que el campeón golpeará primero. Vasyl Ivanchuk es otro de los que apuestan por él. Nadie olvida el modo en que tumbó a Nepo en uno de los desenlaces más emocionantes de un Mundial. Luego supimos que ya lo había abandonado su novia y estaba en crisis personal, pero supo abstraerse en busca del mayor logro de su carrera. Otra circunstancia que lo favorece, aunque sea un dato sin demasiado peso en anteriores citas, porque suele favorecer al veterano, es el marcador particular entre ambos. Al menos en ajedrez clásico, Ding ha ganado dos veces a Gukesh, que solo logró unas tablas contra el chino.

El indio, por su parte, sigue siendo un campeón indescifrable para sus colegas. Casi ninguno vio venir su victoria en el Candidatos y, en parte porque han jugado menos veces contra él, no comprenden de dónde procede su fuerza de juego, aunque todos tienen claro que aúna talento y trabajo, una clave del éxito de la camada de ajedrecistas indios que ya domina la clasificación mundial.

La poderosa Italia de Sinner liquida a Australia y defenderá el título frente a Países Bajos

La poderosa Italia de Sinner liquida a Australia y defenderá el título frente a Países Bajos

La poderosa Italia, ya campeona de la Billie Jean King Cup, defenderá su título de la Copa Davis este domingo frente a Países Bajos. Como se presumía, el equipo que capitanea Filippo Volandri, dejó atrás a Australia con sendas victorias en los encuentros individuales. Matteo Berrettini superó a Thanasi Kokkinakis por 6-7 (5), 6-3 y 7-5. Jannik Sinner derrotó a Alex de Miñaur por 6-3 y 6-4. No se disputó el partido de dobles.

Nadie cuenta con los recursos del equipo transalpino, dispuesto a señalar una época si los jugadores mantienen su compromiso. El leve sobresalto de la primera jornada, cuando Lorenzo Musetti, un joven y talentoso jugador que no acaba de encontrar el punto a esta competición, cayó ante el argentino Francisco Cerúndolo, quedó pronto solventado con la aplastante victoria de Sinner frente a Sebastián Báez en el segundo single de la serie y su improvisado concurso junto a Berrettini para el decisivo encuentro de dobles. Volandri cambió la formación inicial para ir con todo en busca de las semifinales.

Escasa resistencia

Australia presentó poca oposición en un Martín Carpena aún huérfano de la presencia de Rafael Nadal, tras la temprana eliminación de España ante Países Bajos el pasado martes. Sólo aguantó hasta el desempate del primer parcial. Berrettini, un ex top ten que llegó a disputar la final de Wimbledon y cuya carrera se ha visto alterada por las lesiones, cuenta con un inesperado protagonismo en el equipo. La Copa Davis tiene estas cosas: puede comprometer a jugadores con buenos resultados en el circuito y rescatar a otros que pelean por buscan volver a sus mejores días.

Sinner ni se inmuta. Ganador del Abierto de Australia y del US Open, reciente campeón en las ATP Finals e indiscutible número 1 del mundo, tiene todos los visos de cerrar hoy el curso a lo grande, del mismo modo que lo empezó, cuando se llevó su primer major en Melbourne. De igual forma a cómo clausuró 2023, devolviendo a Italia al centro del escenario tenístico masculino 47 años después.

El frío Sorloth arregla una tarde tonta del Atlético

El frío Sorloth arregla una tarde tonta del Atlético

Estaba fría la tarde, gris. Más para siesta que para fútbol. Y eso que la hora no era mala, tras la racha inicial esta temporada de partidos a las 21. Pero ya se sabe que la mediatarde es para el público y la noche, para los futbolistas. No estuvo el Atlético dormido, pero tampoco incisivo. Contundente, que le gusta decir al Cholo. Y luego lo peor es tener que remar contra fallos individuales. Pero el frío necesita frío. Y tuvo que ser Sorloth, el hombre de hielo, el Sicario, el que culminara la remontada en un partido que comenzó torcido. [Narración y estadísticas, 2-1]

Hay penaltis por errores concretos, por interpretaciones muy puntillosas y por locuras transitorias. Este de Galán ante el Alavés corresponde a la tercera categoría. Ocurren cosas en el fútbol profesional que son difíciles de explicar. La mano alzada del lateral rojiblanco tras el centro de Carlos Vicente y que costó el gol de Guridi tras pena máxima es una de ellas.

Tampoco es fácil encadenar cinco victorias consecutivas en el fútbol actual y eso fue lo que consiguió el Atlético de Madrid ante el Alavés. Pudieron los de Simeone honrar a su técnico por los 700 partidos que cumplía, aunque sobre la bocina.

El Atlético dominaba el juego, lo pausaba, pero le faltaba filo arriba. Con Julián y Sorloth en el banco, Sivera tenía un oasis por delante. Si encima el Alavés, bien plantado en el Metropolitano, se encuentra un gol tan tempranero, la misión de arrancar algo positivo se complicaba.

Guridi anota de penalti en el Metropolitano.

Guridi anota de penalti en el Metropolitano.OSCAR DEL POZOAFP

Debia el Cholo reaccionar desde el banquillo. El equipo se mostraba blando, característica muy alejada de las pretensiones de su entrenador y también del rendimiento medio de este año. Quizás le han faltado goles, pero el cerrojo que imponía sobre Oblak había valido muchos puntos en esta liga. De hecho, sigue siendo el conjunto que menos ha encajado con ocho tantos. Solo había marcado 19, pocos para la cabeza, seis menos que el Madrid y 21 menos que el Barça.

Así que salieron Sorloth y Giuliano para enmendar la plana. El primero contaba con el bagaje goleador que le da cada parón de selecciones y el segundo, el conocimiento de la escuadra de Luis García Plaza, en la que militó y destacó en el último tercio de la temporada pasada. Decía Antonio Blanco en una entrevista en este diario que el carácter del Cholito es el perfecto para el Atlético... y también para su padre.

El problema del Atlético se retrasó entonces una línea. Ahora, había delanteros, faltaba el jugador que les desplegara. Barrios y Koke estuvieron algo horizontales y Griezmann, desaparecido. Lleva algunos partidos así, en los que el francés los salva porque termina poniendo el centro final para el empate y la victoria y eso le vale para salvar su actuación. Se la puso a Lenglet mediada la segunda parte, pero el francés cabeceó fuera. Ese era el centro para subir nota.

Locura final

Aunque le quedaba la reválida. Fue la transformación de un penalti absolutamente surrealista. Una presunta mano de Abqar tras un forcejeo con Sorloth a centro de De Paul. Un balón que viene rebotado de su nuca. No hay quien entienda nada. El nuevo fútbol. Ese balón de oxígeno llegaba a 15 minutos del final. En un partido que comenzaba a parecerse al de Espanyol. Ese se empató, pese al acoso sobre la portería españolista.

Pero fue Sorloth el que decidió que esta historia sería diferente. Culminaría un gran pase de De Paul con un disparo potentísimo que sorprendió a Sivera al primer palo. Aparecía el Sicario, respiraba el Atlético y celebraba Simeone. Todo sonrisas.