Luces verdes y rojas en las pruebas de la selección para estar en la Eurocopa

Luces verdes y rojas en las pruebas de la selección para estar en la Eurocopa

Contrariamente a lo que suele ser habitual, la selección durmió en Londres la noche del viernes. Lejos de salir corriendo hacia el aeropuerto, Luis de la Fuente y sus chicos descansaron en el hotel, a apenas unos minutos del campo, y regresarron este sábado por la mañana para luego entrenar, a puerta abierta, por la tarde. En Las Rozas hubo gente, sí, pero no mucha, pues esta selección, como casi todas, pasa bastante desapercibida en los periodos de entreguerras, es decir, en los periodos que pasan entre un gran campeonato y otro. Los focos sólo volverán sobre el equipo patrio el próximo 15 de junio, cuando debute en la Eurocopa contra Croacia. Si acaso, pasado mañana la gente, desde sus lugares de vacaciones, verá el amistoso contra Brasil porque es Brasil, y porque es Vinicius, y todo lo que rodea al madridista interesa. Pero poco más. De la prueba ante Colombia ya nadie se acuerda.

Nunca mejor escrito lo de «prueba». Guardada la columna vertebral (Unai Simón, Carvajal, Le Normand, Rodrigo, Olmo o Morata) para el choque del próximo martes, la intención única de jugar contra Colombia era ver jugadores. Tal es así que, de los 17 futbolistas que tuvieron algún minuto en Stratford, apenas dos o tres serán titulares en la Eurocopa. La alineación fue: Raya, Pedro Porro, Vivian, Laporte, Grimaldo, Zubimendi, Merino, Sarabia, Oyarzabal, Joselu y Gerard Moreno. Después salieron Remiro, Baena, Morata, Nico Williams, Cubarsí y Lamine Yamal. De todos ellos, apenas Laporte, Merino, Morata y, si acaso, Lamine Yamal, se pueden intuir en un once tipo para iniciar el torneo a disputar en Alemania.

«Claro que no nos gusta perder, pero tenemos varias conclusiones positivas», decía el seleccionador en la sala de prensa del Olímpico de Londres. Las conclusiones positivas apuntan a Vivian, el central del Athletic de Bilbao, bien valorado por el cuerpo técnico pese a confiarse en el balón que le arrebató Luis Díaz y que terminó en el gol colombiano. También quedaron en buen lugar Gerard Moreno, que aporta muchísimas soluciones al equipo en la parte ofensiva, y Grimaldo, dueño, un recién llegado, de todas las jugadas a balón parado, incluyendo los córners por los dos perfiles y la falta directa al borde del área en los estertores del patido. No tan buenas resultaron las pruebas con Pedro Porro o Sarabia, algo coja su banda durante toda la noche.

La duda

En cuanto a Cubarsí, que apenas dispuso de 10 minutos, las conclusiones las está sacando De la Fuente de los entrenamientos. Ya tenía la idea de no exponer demasiado al chico en esta ventana, y de hecho no parece probable que sea titular ante Brasil, un equipo con potencial suficiente para desbordar a cualquier central. Hay quien opina dentro de la concentración que sería exponer demasiado a un chico tan joven. Ocurre que De la Fuente ha demostrado ya que puede poner a jugar a un niño sin problemas. El chaval, el segundo más joven en debutar con la absoluta después de Lamine Yamal, ha caído de pie en Las Rozas por su timidez y modestia, cuestión nada desdeñable en un cuerpo técnico que valora, y mucho, las cualidades humanas que permitan a un jugador integrarse en un grupo sin grandes egos.

En el Bernabéu, pues, pasado mañana, se verá una versión mucho más reconocible de la selección, algo similar al bloque que, en un año, ha construido Luis de la Fuente y que volvió a perder el viernes, 12 meses después de haberlo hecho en Glasgow, en marzo de 2023, en el camino hacia la Eurocopa. Dos tropiezos en 11 partidos dirigidos. No se le da bien al entrenador viajar al Reino Unido.

El Madrid, contra todo y contra todos: "Ante cada ataque, una reacción"

El Madrid, contra todo y contra todos: “Ante cada ataque, una reacción”

«El Madrid, en guerra con la UEFA por la Superliga». «El Madrid, en guerra con el Comité Técnico de Árbitros y la Federación». «El Madrid, en guerra con LaLiga por los derechos audiovisuales». «El Madrid, en guerra con el Barcelona por el Caso Negreira». Los titulares de los últimos meses unen dos palabras de forma bastante constante: «Madrid» y «guerra». Y es que el conjunto blanco está en la trinchera contra la gran mayoría de estamentos del fútbol español y continental. «El fútbol sufre una crisis sin precedentes. O reaccionamos o no sobrevivirá», declaró Florentino Pérez a finales de 2023. Y la reacción institucional del conjunto blanco ha sido más que contundente. En el Bernabéu han decidido no aguantar más.

Porque es eso. «Una reacción. Acción-reacción ante cada ataque». Así lo defienden en la ciudad deportiva de Valdebebas cuando se analizan todos los frentes abiertos ante el club. Una reacción al «monopolio», ya denunciado por el Madrid y elevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de la UEFA al no permitir la creación de una nueva competición continental como la Superliga.

Esa ha sido la más sonada. Pero hay más. Como la última, la gran polémica de este parón de selecciones: una reacción «a la redacción negligente del acta arbitral» por parte de Martínez Munuera tras el Osasuna-Real Madrid. La entidad madridista denunció que el colegiado omitió «de forma voluntaria y deliberada los insultos y gritos vejatorios dirigidos de forma reiterada hacia Vinicius» en El Sadar.

La denuncia del Madrid contra el árbitro provocó la reacción del propio CTA, que emitió un comunicado criticando las «acusaciones injustas» del conjunto blanco. Una polémica más dentro de la constante tensión existente entre el club y el comité, especialmente a raíz de los vídeos de Real Madrid Televisión, caldo de cultivo de los enfados de los colegiados y herramienta del Madrid para mostrar su opinión sobre los árbitros y sus actuaciones. «Los vídeos son una denuncia permanente», definen en las altas esferas del conjunto blanco. En el Madrid se considera al CTA un estamento «corrompido» y que «necesita un cambio total en su estructura».

Aliados inesperados

Y en las guerras, como siempre, hay aliados inesperados. Este último tira y afloja entre el Madrid y el CTA ha encontrado a LaLiga del lado de los árbitros. La entidad de Javier Tebas, que en los últimos años se ha mostrado contraria a la Federación, se ha puesto en la misma trinchera para contestar con dureza a la acusación del conjunto blanco a través de su Comisión Delegada: «Es una manifestación más de la inclemente campaña emprendida por el Madrid contra los árbitros españoles, con la presumible intención de presionar a dicho estamento, al objeto de obtener una ventaja competitiva con las decisiones que dicho colectivo tiene que tomar».

Un párrafo, y una acusación, que ha llamado la atención en Valdebebas, donde lo asumen como un ejemplo más de la guerra que existe entre el club y la organización presidida por Tebas. Una relación inexistente desde hace años y que ha tenido como último punto de inflexión la reacción, una más, del Madrid ante el acuerdo del ente con el fondo CVC por los derechos audiovisuales. «Una expropiación», denuncian en el conjunto blanco.

Una situación que ha llegado hasta los tribunales y que ha provocado que el Madrid rechace la entrada de las cámaras de los operadores televisivos en los vestuarios. «Los clubes pueden explotar previas, pospartidos... Todo lo que no es explícitamente el partido. Lo dice la ley. Pero LaLiga insiste en expropiarnos ese derecho», acusó el presidente del Madrid a la entidad de Javier Tebas.

Y seguimos con las reacciones, en este caso al Caso Negreira, motivo de inicio de la «guerra» contra el Barcelona. El Madrid se presentó como acusación particular en el caso y Joan Laporta, que hasta ese momento mantenía (y ahora vuelve a tener) una buena relación con la directiva blanca, formuló aquello del «madridismo sociológico». Florentino no acudió a varios Clásicos y a pesar de la unión de los dos equipos en el proyecto de la Superliga, el Madrid está al otro lado de la trinchera judicial en torno a Negreira, asumiendo su condición de «perjudicado» deportivamente por los años en los que el cuadro azulgrana pagó al vicepresidente de los árbitros.

Una trinchera en la que los blancos tienen a su lado a LaLiga, en otra de esas alianzas inesperadas. La entidad se personó también como acusación particular y Tebas acusó al Madrid de no hacer «nada más» a partir de su personación en el caso. Porque los aliados también se pueden odiar. A la vista está. Aunque les unan, dicen, los mismos colores.

Por último, aparecen en el horizonte las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol, otro punto de inflexión en la telenovela del fútbol español. El lector se puede imaginar que a unos directivos les gustaría un presidente y a otros otro, pero nada estará claro, ni siquiera los candidatos y sus apoyos, hasta que se terminen las investigaciones sobre lo sucedido durante el mandado de Luis Rubiales. Ahí empezará otra guerra, no lo duden.

Mientras tanto, el Madrid se conformará con el CTA, LaLiga, la UEFA, el Barça... Y con ganar sobre el césped el título doméstico y pelear en Champions contra el Manchester City. Al final, todo es fútbol.

Muere Manuel Ruiz de Lopera, inimitable presidente del Betis

Muere Manuel Ruiz de Lopera, inimitable presidente del Betis

Actualizado Domingo, 24 marzo 2024 - 00:47

Manuel Ruiz de Lopera ha muerto en Sevilla a los 79 años. Un presidente difícil de olvidar para el Real Betis, cuyo estadio llevó su nombre y bajo su mandato jugó dos finales de Copa del Rey, una ganada frente a Osasuna en 2005, otra perdida en 1997 frente al F.C. Barcelona, y una clasificación para Liga de Campeones, primera y última de su historia, en la temporada 2004/05.

En la víspera de Reyes, Manuel Ruiz de Lopera fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la clínica Santa Isabel de Sevilla. La causa: una diverticulitis grave, que no era la primera vez que padecía, y que tenía que ser tratada de inmediato. Este sábado falleció, según adelantó la Cadena Ser.

Con la ciudad volcada en la cabalgata, muchos béticos le mandaron fuerzas y recordaron cuando Don Manué encarnó al rey Baltasar en las navidades de 1993. "Le pido a Baltasar, a los otros dos Reyes Magos y al Señor de Sevilla, el Gran Poder, que el Betis esté la próxima temporada en Primera División". Su deseo fue concedido.

Para entonces, Lopera ya era un personaje fundamental en la cultura futbolística de la capital andaluza. Sin ser presidente del Real Betis, cargo que asumió en 1996, ya era el referente institucional del club verdiblanco.

"Reinaldo, mira: necesito aproximadamente... 800 millones de pesetas en 25 minutos. El Betis no puede morir porque sería una alegría para mucha gente. Y yo ese disgusto no se lo puedo dar a la afición del Betis que para mí es la más grande del mundo. ¡Ponme una transferencia a la mayor brevedad posible!", era su parte del guion en un teatrillo grabado en vídeo en el que él era el absoluto protagonista.

Fue un 30 de junio de 1992. Las sociedades anónimas deportivas hacían su aparición en el fútbol español y el Real Betis estaba en una situación comprometida. Lopera se grabó como un héroe, asumiendo con la empresa Farusa los casi cinco millones de euros actuales que le faltaban al club para lograr su conversión jurídica. Así eran sus formas. Populismo, beticismo y funambulismo legal.

Rey del barrio de El Fontanal, donde vivió hasta el día de su muerte, Manuel Ruiz de Lopera y Ávalos (Sevilla, 13 de agosto de 1944) fue parte de esa estirpe extinta de presidentes que en los noventa convulsionó, no siempre para bien, el fútbol español. El bético, junto a Augusto César Lendoiro, José María Caneda, Joan Gaspart o Jesús Gil, llenaron horas de televisión y de radio en torno a la actualidad futbolística, a veces opacando el desempeño sobre el césped de sus propios equipos.

Lopera hizo su fortuna vendiendo electrodomésticos a plazos. Si los clientes incumplían, él se quedaba con sus propiedades. Siempre vivió de las rentas de esos inmuebles. Locales comerciales, naves y viviendas. De su casa de la calle Jabugo saltó a las oficinas del Real Betis, que siempre fue el club de su corazón. Y lo hizo a lo grande.

Discursos encendidos, fichajes impensables para la época, como el de Denilson, y un paternalismo casi enfermizo con los futbolistas. Aún se recuerda en la ciudad la fiesta de Halloween que organizó Benjamín Zarandona en su chalé y al que fue toda la plantilla del Betis. Hasta allí fue Lopera de madrugada, acompañado por Juande Ramos, por entonces entrenador, para reñir a sus jugadores en mitad de un salón donde sobraba el alcohol.

Pese a los reveses judiciales y a salir por la puerta de atrás del Real Betis, en parte de la afición queda el regusto de un presidente pasional, excéntrico y divertido. Del bote de melocotones en almíbar en el que un bético llevaba al estadio las cenizas de su padre al exilio de Joaquín en el Albacete o aquel "estábamos en la UVI" que traspasó fronteras.

Lopera fue parte de un fútbol menos profesionalizado y controlado que el de ahora. Con demasiado espacio para el exceso, para el trapicheo y para el folclore. El club de las trece barras recuerda a un presidente único, que construyó tanto como destruyó, pero que siempre sintió los colores de una forma desaforada y ruidosa. Jesús del Gran Poder, Real Betis Balompié y el adiós a un hombre que muchos quisieron imitar, pero al que pocos le cogieron el tono.

Endrick se estrena con Brasil y se cuela en el cara a cara entre Bellingham y Vinicius en Wembley

Endrick se estrena con Brasil y se cuela en el cara a cara entre Bellingham y Vinicius en Wembley

En uno de los partidos más esperados de este parón de selecciones, el cara a cara entre Inglaterra y Brasil en Wembley, un adolescente reinó sobre el césped. Endrick, a sus 17 años, ahora en el Palmeiras pero fichado ya por el Real Madrid para la próxima temporada, anotó su primer gol con la 'Canarinha' y decidió un duelo repleto de estrellas.

Fue la fiesta del Madrid, con Jude Bellingham y Vinicius Júnior como máximos referentes de dos equipos que aspiran este verano a levantar la Eurocopa y la Copa América. Dominó Inglaterra, pero Brasil, a la contra, tuvo las oportunidades más claras y terminó siendo superior, física y futbolísticamente, a su rival.

Inició Southgate sin Harry Kane, lesionado, y con Bellingham y Foden escoltando a Watkins. Junto a Rice, Gallagher y Gordon manejaron la posesión del duelo, pero les faltó mordiente, desborde y olfato.

Enfrente, una Brasil guiada por el veterano técnico Dorival Júnior tras todos los rumores, sin final feliz para ellos, sobre Carlo Ancelotti. El entrenador, al menos, tiene clara su idea: un equipo sólido atrás, duro en el mediocampo y eléctrico en ataque. Así son sus futbolistas y así juega. Tiene lógica.

Brasil entregó el balón a Inglaterra y esperó sus momentos, que llegaron con cierta facilidad. En el 13, Vinicius desaprovechó un mano a mano con Pickford al definir demasiado suave, y en el 16 Rodrygo envió desviado un disparo dentro del área.

El cuadro británico empujaba por banda, provocando corners y asediando en balones aéreos, pero les faltó regate. En el 20, Kyle Walker, defensa del Manchester City, se retiró lesionado tras una carrera con Vinicius. Se llevó la mano al isquio izquierdo, pero los 18 días que quedan para el Madrid-City parecen suficientes para que no falte a la cita.

Bellingham se echó por momentos el equipo a la espalda, pero Inglaterra sufrió mucho al correr hacia atrás. Maguire, Stones y Chilwell no podían con Vinicius, Rodrygo y Raphinha. En el 34, Paquetá envió un balón al palo.

Tras el descanso, los británicos bajaron una marcha más, y después del cambio de Bellingham, que se retiró en el 66 tras unos pequeños calambres, prácticamente no dio más de sí. En ese tramo del partido entró Endrick por Rodrygo, en una tanda de cambios que empujaron más a Brasil que a los locales.

Sin ocasiones demasiado claras, los de Dorival llegaron más enteros físicamente al tramo final, siempre sobre la superioridad física de Vinicius, y encontraron el gol en el 80. El delantero del Madrid se quedó otra vez mano a mano con Pickford, definió, el portero rechazó el disparo y la pelota quedó a los pies de Endrick, que puso el 0-1.

Con Inglaterra rendida, el futuro delantero madridista tuvo el 0-2, pero se encontró con Pickford, el mejor inglés de la noche que evitó una goleada mayor.

Pedro Acosta y una sonrisa constante en Portimao

Pedro Acosta y una sonrisa constante en Portimao

Actualizado Sábado, 23 marzo 2024 - 21:40

Pedro Acosta ha llegado a MotoGP pisando fuerte. El joven piloto murciano ya demostró en su estreno en la máxima categoría del motociclismo, hace un par de semanas en el Gran Premio de Qatar, que tiene valentía y descaro para empezar a competir pronto por los puestos de cabeza. En el circuito de Lusail fue capaz de arrebatar, por unos instantes, a Marc Márquez la cuarta plaza del Gran Premio. Finalmente acusó un excesivo desgaste de sus neumáticos y un bajón físico que impidieron pelear con los mejores. Terminó noveno.

En Portimao, este mismo domingo, podría verse un desenlace muy diferente. A pesar de que Acosta saldrá desde la séptima plaza de la parrilla de salida, lo cierto es que este circuito siempre se le ha dado muy bien desde que llegó al Campeonato del Mundo de motociclismo. De hecho, hasta el momento, es el piloto que acumula más victorias en el recinto portugués. En su primer año en el campeonato, en 2021 y compitiendo en Moto3, logró hacerse con dos victorias, una en el Gran Premio de Portugal y la otra en el Gran Premio del Algarve. También ganó el año pasado, en la que fue su segunda temporada en Moto2. El único borrón en este circuito lo encontramos en el año 2022, el de su estreno en la segunda categoría del mundial. Entonces, en un Gran Premio muy accidentado, ni siquiera pudo acabar la carrera, como le sucedió a muchos más pilotos.

En su equipo están más que encantados con él. Aunque eso no ha evitado que haya habido una cierta polémica acerca del bajón que experimentó el rookie en el Gran Premio de Qatar. «Todos pensábamos que Pedro había sido demasiado agresivo al principio y había castigado su neumático trasero, pero la realidad es que tenía fuertes calambres en el brazo izquierdo desde la mitad de la carrera. El motivo era que la palanca de control del Ride Height Device no estaba ajustada de forma óptima para él. Sin ese problema, habría podido ir aún más rápido», aseguró Pit Beirer, máximo responsable del equipo KTM, en declaraciones a Speedweek.

Incluso, se llegó a especular con la posibilidad de que Pedro Acosta pasara por el quirófano una vez terminado el fin de semana en Portugal para tratar un posible síndrome compartimental. Algo que el propio piloto ya se ha encargado de desmentir. «Nunca han existido problemas de antebrazo», recalcó el piloto español tras los entrenamientos del pasado viernes. Incluso, explicó que la nueva posición de la dichosa palanca ahora le va mucho mejor. «Parece más un freno de un scooter que una palanca. Incluso si no me da tiempo a darle en la recta, le pego un manotazo y se quita. No os podéis imaginar lo cerca que está de la mano. Creo que está yendo bastante bien, no está dando problemas como los aparecidos en Qatar, donde no fui el único que los tuvo», aseguró.

La sesión del sábado, eso sí, no fue todo lo redonda que le habría gustado a Pedro Costa, a pesar de las buenas sensaciones cosechadas en los ejercicios del viernes. La pole fue para el italiano Enea Bastianini, el segundo fue Maverick Viñales. Precisamente, el español se anotó el triunfo en la sprint race al aprovecharse de un error de Pecco Bagnaia en una frenada cuando faltaban cuatro vueltas para el final de la prueba. El podio español en la sprint race lo completaron Marc Márquez, que así se resarció de la octava plaza en la parrilla de salida, y Jorge Martín, que protagonizó un destacable duelo con el campeón de Cervera. Un duelo del que se puede extrapolar que el mayor de los Márquez está cada vez más cerca de volver a ser ese piloto que tanto espectáculo dio en los últimos años en los circuitos de todo el mundo.

Carlos Sainz, del hospital a la primera línea: cámara hiperbárica, radiofrecuencia y dos kilos menos de músculo

Carlos Sainz, del hospital a la primera línea: cámara hiperbárica, radiofrecuencia y dos kilos menos de músculo

Hace menos de dos semanas, Carlos Sainz se retorcía de dolor en un hospital de Jeddah, víctima de una repentina apendicitis. Los médicos tuvieron que operar de urgencia con una paroscopia que no sólo iba a apartar al madrileño del GP de Arabia Saudí, sino que también comprometía sus opciones en la siguiente carrera, la tercera del Mundial. El GP de Australia llegaba demasiado pronto, pero él sólo pensaba en mantener su asiento en Ferrari. Había que actuar con la mayor diligencia. Era el momento de abordar una recuperación exprés que finalmante le ha conducido a la segunda posición de la parrilla en Melbourne.

Hay varios protagonistas en este pequeño milagro de Sainz, aunque ninguno ha jugado un papel tan decisivo como su propio tesón. Porque Carlos se presentó el jueves en Albert Park con dos kilos menos de musculatura y síntomas de evidente debilidad. Las molestias se agudizaron durante la última sesión libre de la mañana, pero incluso así logró liderar la Q1 y la Q2 con regularidad. Y únicamente cedió la pole ante Max Verstappen por 27 centésimas.

Sainz ha apurado los plazos en Melbourne junto a Pierluigi Della Bona, su fisioterapeuta, más otro especialista que viajó a propósito desde España. El primer objetivo pasaba por trabajar en una cámara hiperbárica que acelerase la curación de su herida. Porque este artefacto, muy popular entre los futbolistas de elite, ofrece óptimos resultados en cuanto a oxigenoterapia. Con más sangre rica en oxígeno, disminuye la hinchazón y aumenta la protección contra las infecciones. Además, sus evidentes beneficios aún pudieron potenciarse gracias a otro dispositivo traído desde España.

Ondas de radiofrecuencia

Se trata de una máquina, más pequeña y manejable, desarrollada con la tecnología INDIBA. Sainz ha recurrido a ella cada vez que disponía de un momento libre, fuese por las noches en el hotel o a primera hora en el circuito. Se trata de una técnica no invasiva a base de ondas de radiofrecuencia que desencadena respuestas naturales de regeneración. Tanto en la reabsorción del edema como en la mejora de la cicatriz. Incluso logra un efecto analgésico para el dolor postoperatorio.

Este proceso ha supuesto la primera prueba de fuego para Della Bona, quien se estrenó hace unos meses con Sainz, ocupando el puesto de Rupert Manwaring. El italiano ha tenido que controlar el ímpetu de Carlos, reduciendo a la mínima expresión los ejercicios en el gimnasio y controlando cada movimiento de la zona afectada. Por supuesto, las pesas quedaron fuera de la ecuación. Asimismo, el control de la dieta ha sido fundamental, dada la pérdida de masa muscular. Hay que recordar que, tras varios años de colaboración, Manwaring decidió iniciar el pasado invierno una nueva etapa profesional junto a Max Verstappen.

Pese a la irreprochable labor de los doctores en el King Fahd Hospital de Jeddah y el mimo de los recuperadores, la herida en la zona abdominal complicaba la conducción. Especialmente en el reducido habitáculo de un Fórmula 1. Por tanto, los ingenieros de Ferrari tuvieron que hacer algunos cambios en el asiento, el pedal del freno y el cinturón de seguridad. El objetivo era que la hebilla no rozase uno de tres pequeños orificios de la cirugía, situado a la altura del ombligo. Por último, los hombres de Frédéric Vasseur añadieron un material blando, semejante a una esponja, para absorber algo de presión en el centro del abdomen.

"Podríamos tener una oportunidad"

La disciplina espartana de Sainz a lo largo de estas dos semanas ha sorprendido incluso a sus más cercanos, asombrados por la respuesta del piloto en la qualy, donde marcó los mejores cronos en la Q1 y la Q2. Hasta ahora el único piloto de la actual parrilla que había vivido una situación similar fue Alex Albon, que necesitó una semana más de convalecencia para disputar el GP de Singapur de 2022.

En el entorno del madrileño admiten que sigue lejos de su plenitud física. A los episodios de fatiga se suceden las molestias al volante del SF24, el único coche que durante las dos primeras carreras ha podido acercarse, aunque sea de lejos, a Verstappen. Hoy aguardan 58 vueltas (306 km) por Albert Park. El último reto para Sainz, empeñado en dar el callo hasta su último día de rojo. "Necesito estar al 100% para batir a Max. Voy a darlo todo para hacerlo, porque ha pasado tiempo desde mi victoria en Singapur y él se ha mantenido desde entonces en un escalón superior", valoró en la rueda de prensa de la FIA.

El rendimiento de la gama más blanda de los Pirelli volverá a resultar clave para quien ose poner en dificultades al tricampeón mundial. Pese a su mala racha en suelo australiano, donde nunca pasó del octavo puesto y el año pasado recibió cinco segundos de sanción tras un toque con Fernando Alonso, Sainz envió advertencia: "Si hay un fin de semana en el que tenemos buen ritmo es este. Quién sabe. Podríamos tener una oportunidad".

El insaciable Pogacar se anota la tercera victoria en la Volta con otra sensacional escapada y sentencia la carrera

El insaciable Pogacar se anota la tercera victoria en la Volta con otra sensacional escapada y sentencia la carrera

Etapa reina para el monarca intocable. Tadej Pogacar se adjudicó este sábado la jornada más exigente de la Volta a Catalunya, con final en el alto de Queralt. Nueva exhibición del esloveno, que atacó a falta de 40 kilómetros para la meta y con dos puertos por delante. Tercera victoria en esta edición de la ronda catalana (las anteriores fueron en las cimas de Valter 2000 y Port Ainé), que concluye hoy en Barcelona, con seis ascensos a Montjuïc

Pogacar rubricó otra entrega antológica de ciclismo puro, del que huye de la cicatería y de la administración milimétrica de esfuerzos. El doble campeón del Tour de Francia tenía asegurado el liderato de la prueba, con 2.27 minutos de ventaja sobre Mikel Landa, pero a pesar de ello aceleró en las rampas más empinadas del penúltimo puerto (Sant Isidre) y descolgó a sus impotentes enemigos.

Atacar por placer siendo primero en la general, arriesgando en los descensos, es un gusto impagable para esos aficionados que disfrutan con las hazañas individuales. Lecciones magistrales de superdotados, de gente que huye de la vulgaridad, que disfruta con retos mayúsculos, como hizo Van der Poel el pasado viernes en la clásica de Harelbeke, culminando una escapada de más 40 kilómetros por zonas de adoquines. La nueva generación de chavales inconformistas se desafía desde larga distancia para el deleite de los fans.

Pogacar, tras comandar el pelotón en el puerto de Pradell, un especial con tramos de cemento del 20% de desnivel, se cansó de pedalear en compañía y con esa facilidad tremenda que nos tiene acostumbrado se marchó en solitario. Se fue sin apenas oposición de Landa. El vasco, junto al resto de perseguidores, comenzó a disputar su propia carrera y a pelear por las migajas que dejaba el jefe del UAE. Fue alcanzado por Egan Bernal y ambos colaboraron para distanciar a un grupo en el que viajaban Enric Mas, Vlasov y Kuss y para asegurarse en el podio. En último puerto, Queralt, cada uno escalaba a su propio ritmo, sin la cadencia alegre de Pogacar, que ascendía aclamado por el público.

Bernal ofreció una buena versión, se pegó a Landa y terminó segundo, a 57 segundos de Pogacar. El vasco cedió la segunda plaza al colombiano. Enric Mas fue cuarto, a 214. El escalador de Ineos es tercero en la general, una plaza de podio que espera mantener en la clausura de este domingo en Barcelona.

Pogacar, que salvo desgracia se anotará este domingo la Volta a Catalunya, ya suma 67 victorias. Esta temporada ya venció en la Strade Bianche y fue tercero en la Milán-San Remo. Un fenómeno.

La reconciliación de Denis Suárez y la directiva del Celta a través de sus Fundaciones: "No tuvo sentido lo que pasó"

La reconciliación de Denis Suárez y la directiva del Celta a través de sus Fundaciones: “No tuvo sentido lo que pasó”

El futbolista gallego Denis Suárez presentó ayer la Fundación que lleva su nombre. Un proyecto presentado en el Palacio de la Oliva de Vigo y que nace con la idea de ayudar al desarrollo integral de los jóvenes, a su educación en valores y al respaldo del fútbol base en Galicia. El jugador, nacido en Salceda de Caselas, en la provincia de Pontevedra, declaró que el objetivo "es poner a la Fundación a disposición de la sociedad gallega".

El evento sirvió, además, para confirmar la reconciliación entre el exjugador del Celta y el conjunto vigués después de varios años de polémicas. Durante los meses finales de su etapa en Vigo, antes de salir al Espanyol y luego al Villarreal, el centrocampista estuvo apartado por orden del presidenteCarlos Mouriño a raíz de un fichaje de un canterano celeste por parte del Real Madrid. El adolescente tenía la misma agencia que Denis y el directivo gallego le acusó de ser parte del movimiento.

En enero de 2023 se fue al Espanyol y el pasado verano fichó por el Villarreal. Y ahora, sin Carlos Mouriño al frente del Celta y con su hija Marián como presidenta, futbolista y club han hecho las paces a través de sus Fundaciones, que firmarán un convenio de colaboración. "Ha cambiado toda la estructura del club y yo siempre he tenido buena relación con Marián y su marido. Y bueno, no tuvo ningún sentido todo lo que pasó en su momento y ahora se trata de estar bien, ir juntos y no tener más conflictos innecesarios ni más problemas", reconoce el futbolista en una charla con EL MUNDO.

"Desde que entró Marián, el Celta ha cambiado mucho y creo que se están dando pasos en el buen camino. Ojalá que el Celta se consolide todavía más y pelee por cotas mayoras con toda la gente de la casa", añade.

Cuestionado sobre si las cosas podrían haber sido diferentes en Vigo, a donde llegó como estrella en 2019, tras pagar el Celta casi 15 millones de euros al Barça, admite que lo ha pensado. "Lo he pensado a veces, pero yo tengo la conciencia tranquila. No hice nada malo para perjudicar al club, siempre había deseado jugar en el Celta, estar muchos años allí y si no hubiera pasado nada, acabar retirándome allí", explica.

Ahora pertenece al Villarreal, donde está "súper a gusto" a pesar de una lesión que le tendrá apartado hasta el final de la temporada. "Me tratan de manera increíble. Para mí venir aquí, aún estando lesionado, me hace feliz".

En Salceda, además de la Fundación, Denis tiene una Escuela de Fútbol que aglutina 13 categorías distintas con más de 200 chicos y chicas que compiten en las ligas locales y regionales. "Una actividad que se alinea con los objetivos de la Fundación Celta y sus clubes convenidos", dicen los protagonistas en un comunicado.

Sólo un indomable Sainz da la cara ante Verstappen en Melbourne

Sólo un indomable Sainz da la cara ante Verstappen en Melbourne

Se sentía aún renqueante, no con dolor, pero sí con molestias. Había apurado la recuperación de su apendicitis con un esfuerzo titánico en el gimnasio, sabedor de que su asiento sigue siendo asunto sagrado. Carlos Sainz llegaba muy justo, pero aun así pudo pelear codo con codo con Max Verstappen en Albert Park. El fantástico rendimiento del madrileño sólo palideció ante el tricampeón mundial, autor de la pole (1:15.915). Fernando Alonso, por su parte, cometió un error en la curva 6 que le relegó a la décima posición de la parrilla.

Nadie puede cuestionar a Sainz el mérito de colarse entre los Red Bull, a 17 centésimas de Verstappen y nueve mejor que Sergio Pérez. Resulta casi una hazaña para quien ha pasado tantas horas en cama antes de tomar el avión rumbo a Melbourne. Sin embargo, la mala noticia para Ferrari y la F1 estriba de nuevo en la velocidad de Verstappen. Tras un fin de semana con más dificultades que de costumbre, el tricampeón despertó otra vez a tiempo en la Q3.

Sainz sólo pudo sostener el ritmo durante el primer sector, cediendo ya una décima en el segundo. Bastante hacía, en cualquier caso, porque por la mañana, casi se había sentido desfallecer durante la FP3. Pese a algún mareo, los tiempos salían con pasmosa naturalidad en la Q1 (1:16.731) y la Q2 (1:16.189). Lideró la tabla durante casi toda la sesión y aunque no pudo con la guinda de la pole, también alzó el estandarte de Ferrari con más gallardía que Charles Leclerc. El monegasco, por detrás durante todo el sábado, cometió un error en la curva 12 que incluso le impidió cerrar su vuelta.

Latigazos del Aston Martin

Sólo Verstappen, como de costumbre, encontró los resquicios a la pista en el momento de la verdad. Su primera tentativa de la Q3 (1:16.048) ya le dejaba con 28 centésimas sobre Sainz y 38 ante Leclerc. Aún guardaba algo más bajo la manga. Todo lo contrario que Aston Martin, donde Alonso y Lance Stroll bastante hicieron con salvar el impacto contra las barreras. La inestabilidad trasera del AMR24 fue palmaria. Fernando, tras un infernal traqueteo a través de la grava que desestabilizaba totalmente su equilibrio aerodinámico, saldrá por detrás de su compañero por primera vez desde el GP de Brasil 2023.

El asturiano, sin las sensaciones de Bahrein y Jeddah, ya sudó lo suyo durante la Q2. El 1:17.120 inicial le obligó a otro esfuerzo, tampoco especialmente inspirado. Su 1:16.780 le dejaba séptimo, por delante de Mercedes. En contraste con McLaren, el paso atrás de las Flechas de Plata fue palmario en Melbourne. Pese a que Lewis Hamilton había acabado en la misma décima que Leclerc durante los últimos libres de la mañana, el heptacampeón se quedó fuera de la Q3 por 59 milésimas. Su verdugo, el imprevisible Yuki Tsunoda. Un fin de semana más -y ya van tres en 2024- George Russell ganaba por la mano a su compañero de garaje.

El aliento de Albert Park, con 125.000 aficionados repartidos en torno al lago, no bastó para Daniel Ricciardo, eliminado por superar los límites de pista. Un motivo de sonora celebración para Kevin Magnussen, salvado por la campana. La aventura de Alex Albon, con el único Williams en pista por la avería de Logan Sargeant, no fue más allá de esa Q2, que no parece poco James Vowles

La primavera de Cubarsí y la resignación de Luis de la Fuente: “De las derrotas se aprende más”

Actualizado Sábado, 23 marzo 2024 - 00:25

Marzo no es un buen mes para Luis de la Fuente. Con la primavera apuesta por revoluciones que no siempre salen bien. Ocurrió ante Escocia hace un año, en partido oficial; volvió a pasar con Colombia, esta vez en un amistoso que llevó al seleccionador a experimentar con su once y a batir de nuevo récords. Pau Cubarsí saltó al campo en el minuto 83 para sustituir a Laporte y convertirse, con 17 años y 60 días, en el segundo jugador más joven en debutar, sólo superado por Lamine Yamal, y en el central de menor edad, un logro que aún tenía Sergio Ramos y su estreno con 18 años y 361 días. Su frialdad en el campo también se reflejó después en los pasillos del estadio, cuando apenas comentó con "orgullo" que había cumplido "un sueño".

Con la irrupción de Cubarsí quiso De la Fuente sacar del atasco a la unidad B que alineó en el Olímpico de Londres, pero no hubo fortuna. "De las derrotas se aprende más. Era un partido complicado, exigente y estamos satisfechos de cosas del primer tiempo pero hay otras que hay que mejorar, especialmente en el segundo. Queríamos hacer pruebas, ver a jugadores con esta exigencia y estrés. Ahora hay que seguir mejorando", reconoció el seleccionador, que vio cómo su equipo perdía el control de un duelo que, al menos durante 45 minutos, fue suyo.

Tuvieron entonces protagonismo otros dos jugadores que han conquistado al seleccionador en el descuento hacia la Eurocopa. Álex Grimaldo y Dani Vivian han encajado en una selección cuajada sin que les pese lo más mínimo ser los novatos. Ambos están en un momento dulce y lo pusieron con desparpajo al servicio de España. El valenciano, en su segundo partido internacional, se convirtió en una bala zurda desde donde se desplegó todo el ataque de la selección en la primera parte. Cabalgadas, centros telegrafiados, saques de esquina, disparos lejanos y hasta amagos de lanzar faltas. Nada temía el jugador con una cartera de recursos envidiable que brilla en el exitoso Bayer Leverkussen de Xavi Alonso.

Las miradas las compartió con Dani Vivian y hasta quiso endulzar su debut con un centro acaramelado que el vitoriano cabeceó rozando el palo. Aplomo mostró el central del Athletic, con físico de jugador muy maduro pero con 24 años y ni un minuto como internacional. Ni dudó. Firme formando pareja con Laporte, ordenó a puro grito a la línea defensiva y hasta buscó darle salida al juego rompiendo las líneas colombianas para encontrar a Merino en la frontal y que asistiera al capitán Oyarzabal para el remate.

En media hora todo el estadio olímpico de Londres, teñido de amarillo por las camisetas de la numerosa hinchada de Colombia, entendió por qué este central encandila a De La Fuente. Pero también que le queda mucho que aprender, especialmente una lección: con la camiseta de España te cruzas con futbolistas como Luis Díaz, capaces de romperte en mil pedazos. La primera, la salvó. De la segunda nació el gol de Muñoz para Colombia. "Ha sido una individualidad buenísima", reconocía el vasco. A la tercera, lo frenó en falta. Por si acaso.

A Colombia la había despertado el seleccionador Néstor Lorenzo con sus cambios al descanso, Durante toda la primera parte vio cómo su equipo no era capaz de reaccionar ante el descaro español, al que se sumó Gerard Moreno para ser un arma interesante. No se ponía la camiseta de España desde 2021. "Es un regreso agridulce por el resultado, pero me siento muy bien por volver con este grupo humano. Yo seguiré empapándome de todo lo que quiere el míster, porque es la primera vez que puedo trabajar con él", admitió.

El regreso de James

Un zurdazo a la media vuelta atajado por Vargas fue el último aviso antes de que James Rodríguez catalizara a Colombia para hacerla dueña del partido. El veterano jugador buscaba una resurrección con su selección que se ganó. Probó con un tiro lejano a Remiro y después remató a la mediavuelta una asistencia de Luis Díaz. "En el primer tiempo nos han dado una lección de cómo jugar, pero en el segundo fue nuestra oportunidad", aseguraba el futbolista renacido cuando se pone la camiseta de su selección y que sueña con volver a Europa: "Ojalá en el futuro poder volver a LaLiga".

No hubo manera de que España se sacudiera un dominio que le fue pensando a pesar de que el seleccionador echara mano de toda la artillería posible. Nada sirvió para igualar el empuje de los colombianos, que se habían volcado en este encuentro tanto en el césped como en la grada. Una lección que la selección debe aprender para encarar el duelo ante Brasil.