Varias estrellas del patinaje sobre hielo viajaban en el avión de American Airlines, entre ellas dos ex campeones del mundo

Varias estrellas del patinaje sobre hielo viajaban en el avión de American Airlines, entre ellas dos ex campeones del mundo

Era un vuelo de Kansan al mundo. El pasado fin de semana, Wichita albergó por primera vez el Campeonato de Estados Unidos de patinaje sobre hielo y en los días posteriores, la Federación del país (US Figure Skating) aprovechó para organizar allí un campus con todos sus patinadores y entrenadores. La mayoría de ellos se marcharon el martes, pero los mejores, aquellos seleccionados para los campeonatos internacionales, se quedaron un día más para afinar sus programas. Después, todos abandonaron la ciudad.

A última hora de la tarde, un autobús llevó al aeropuerto Dwight D. Eisenhower de Wichita a a unos pocos que se dirigían a la costa oeste y a otros, los que más, que partían hacia la costa este. Según la propia US Figure Skating, en el vuelo 5342 de American Airlines que impactó contra un helicóptero en su maniobra de aterrizaje en Washington había numerosos miembros de ese grupo -según la agencia Reuters, unas 15 personas-, aunque todavía no se han hecho oficiales todos los nombres.

Por el momento, sólo se conocen cuatro. Según informó la agencia rusa TASS, dos ex campeones del mundo, Evgenia Shishkova y Vadim Naumov viajaban en el avión junto a su hijo, Maxim Naumov, al que entrenaban. Después de triunfar en los años 90, con un oro por parejas en el Mundial de 1994 y un cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Lillehammer 1994, la pareja recibió una oferta y decidió instalarse en el pueblecito de Simsbury, en Connecticut, donde nació su hijo en 2001.

Maxim Naumov, patinador desde niño, fue campeón de Estados Unidos junior en 2020 y estaba peleando por hacerse un hueco entre los profesionales. En la competición del pasado fin de semana acabó cuarto -como en 2023 y 2024- y había sido nombrado segundo reserva para el Mundial que el próximo marzo se celebrará en Boston.

La agencia TASS también publicaba que junto a ellos viajaba Inna Volyanskaya, otra ex patinadora rusa, tercera en el Campeonato de la URSS de 1980, que llevaba años trabajando como entrenadora en Estados Unidos y que, según su web, era la responsable del club de patinaje de Washington.

Un precedente devastador

Entre los representantes de US Figure Skating este jueves aparecieron recuerdos del accidente vivido en 1961 cuando el vuelo 548 de la compañía Sabena de Nueva York a Bruselas se estrelló causando la muerte de todo el equipo de patinaje artístico Estados Unidos. Entonces el conjunto, con figuras como la medallista olímpica Maribel Vinson, viajaba al Mundial que iba a celebrarse en Praga y que finalmente fue suspendido.

"US Figure Skating que tristemente varios miembros de nuestra comunidad estaban en el vuelo 5342 de American Airlines. Estos atletas, entrenadores y familiares regresaban a casa después del Campus de Desarrollo celebrado junto al Campeonato de Estados Unidos de patinaje artístico en Wichita, Kansas. Estamos devastados por esta tragedia indescriptible y tenemos a las familias de las víctimas en nuestros corazones. Continuaremos monitorizando la situación y publicaremos más información a medida que esté disponible", publicó el organismo en 'X'.

"Estoy rezando por todos los pasajeros del vuelo de Wichita a DC. Entre los pasajeros había patinadores y entrenadores. Es absolutamente desgarrador", escribió por su parte el patinador Luke Wang, que venía de proclamarse subcampeón de Estados Unidos junior junto a su pareja, Olivia Flores.

El indignante Ancelotti de la Champions

El indignante Ancelotti de la Champions

Un soberbio Rodrygo maquilló otro partido estratégicamente vergonzoso del Madrid de Ancelotti. Sólo le salvan los grandes jugadores, como siempre. Y lo indignante es que no entrara ni entre los tres, ni lo cuatro, ni los cinco, ni los ocho primeros de la primera fase. Fue un ultraje para la historia del Real Madrid .

No estuvo Vinicius, no estuvo Mbappé, pero apareció un rutilante Rodrygo. El brasileño demostró que si jugara por el lado izquierdo desplegaría su enorme calidad, bastante más visible que la de Vinicius.

Es deplorable -y lo he escrito demasiadas veces, más de las que desearía- cómo no juega nada más que en el limbo. Siempre igual. No sabe hacer presión, ni ofensiva ni defensivamente.

¿Cómo quería ante el Brest crear juego con un Valverde que no sabe organizar? Tampoco lució un pobre Modric, con demasiado años para hilvanar juego y defender. Vaya usted a saber la razón por la que ha castigado a un Ceballos en estado de gracia.

Y peor todavía. Sigue castrando la cantera, castigando a un gran jugador como Nico Paz, vendido por un pobre puñado de euros. Una vez más se ha cebado con Asencio, que es como si le molestara. Ahora mismo es una joya de la cantera. No venderá camisetas, pero hasta cojo es mejor que Tchouaméni.

Ancelotti prefiere a jugadores en un asilo futbolístico con Alaba y Modric. Quebrantando las oportunidades a toda la magnifica cantera de Valdebebas. Es un disparate que continúe como entrenador mientras la cúpula madridista ya busca un motivo para prescindir de él. Un misterio.

El Brest, que francamente es un equipo mediocre, puso en graves dificultades a un Madrid que era un continuo desastre táctico. Pudo el Brest empatar por cuestiones de centímetros. Courtois volvió a ser ese dios enorme de la portería. Prueba es que cualquier rival mancha y ensucia a un club con un presupuesto disparatado.

Ya veremos a un Real Madrid convertido en un equipo menor en Europa, luchando para entrar en octavos. Es como si el actual Queen Mary fallase siempre la navegación hasta Nueva York, que es la Champions. En mi opinión esta vez, con un deplorable entrenador, parece imposible. Aunque surjan los ángeles del gol. Qué desperdicio de millones. Exasperante.

'Munichs', una visión distinta de la terrible tragedia aérea del Manchester United: "Es un libro sobre el norte de Inglaterra y su clase trabajadora"

‘Munichs’, una visión distinta de la terrible tragedia aérea del Manchester United: “Es un libro sobre el norte de Inglaterra y su clase trabajadora”

Jimmy Murphy tocaba a Chopin, Grieg y Listz. «Le ayudaba a aquietar sus cavilaciones», escribe David Peace en Munichs (Contra, 2024), una recreación novelada del accidente del 6 de febrero de 1958 que acabó costando la vida a ocho jugadores del Manchester United, además de a otras 15 personas, entre integrantes de la tripulación, periodistas y directivos del equipo británico. Sobre Jimmy Murphy, uno de los supervivientes, segundo entrenador, cayó el peso de reflotar a un club devastado por la tragedia acaecida cuando el vuelo de British European Airways se estrelló frente a una casa abandonada en el tercer intento frustrado por despegar del aeropuerto de la ciudad alemana. El equipo regresaba de Belgrado, tras eliminar al Estrella Roja en cuartos de final de la Copa de Europa.

Jimmy Murphy afrontó el desafío de ocupar el vacío de Matt Busby, hospitalizado con heridas graves en la ciudad alemana. Busby ya era una leyenda. «Para mí, Jimmy Murphy es el héroe de esta historia, un hombre complejo que llevó adelante al equipo, hasta conducirlo incluso a la final de la FA Cup. Si él hubiera muerto, pienso que la historia del club habría sido muy distinta. Es una pena que la entidad no siempre haya reconocido su papel y al final le tratara de una manera muy pobre», explica Peace (Ossett, 1967) a este periódico a través del correo electrónico.

Destacado autor de novela negra, nuestro interlocutor, residente en Tokio, es también un gran aficionado al fútbol. Entre sus obras ajenas a este deporte figuran la tetralogía Red Riding Quartet, editada en España por Alba, la trilogía Tokyo Redux (Hoja de lata), y GB84, en la misma editorial, donde afila el bisturí para novelar el pulso colosal entre los mineros del Reino Unido y Margaret Thatcher, entonces inmisericorde primera ministra.

Latido político

Dentro o fuera del fútbol, Peace nunca ha disimulado un latido político en cuanto escribe. «Munichs es una novela sobre el norte de Inglaterra y su clase trabajadora», afirma, incorporándola, además de a las obras citadas, a una secuencia donde también están Red or dead (Faber and Faber, 2013), no editada en España, sobre el Liverpool de Bill Shankly, y Maldito United (Contra, 2013), alrededor de la histriónica figura de Brian Clough y su breve paso por el Leeds.

Hay un eco espectral en este relato de 449 páginas que le ha exigido un severo trabajo previo de documentación. «El proceso de creación es siempre el mismo. Consulto con detalle en la biblioteca pública periódicos y libros relevantes de no ficción mientras construyo la narrativa de la novela dramatizando la verdad tan poderosamente como puedo».

En Munichs habitan los vivos y Los Muertos, siempre evocados en letras versales. El espíritu de James Joyce y The Dead, adaptada al cine por John Huston, otorgan un vuelo singular a esta historia. «Dublineses [el libro de relatos al que pertenece The Dead], y en particular Los Muertos, han sido una gran influencia en la escritura de este libro. Para mí, en mi trabajo y en mi vida, Los Muertos es una presencia constante», afirma.

Geoff Bent, 25 años, Roger Byrne, 29, Eddie Colman, 21, Mark Jones, 24, David Pegg, 22, Tommy Taylor, 26, Liam Whelan, 22, y Duncan Edwards, 21, éste último ingresado durante dos semanas en el Recht der Isar Hospital de Múnich, perdieron la vida como consecuencia de aquel accidente. «Incluso hoy mantienen un estatus mitológico. Diría que se debe a que murieron tan jóvenes, con un potencial ilimitado. Representaban el futuro perdido y un mundo que pudo haber sido». Aquella generación había ganado las dos Ligas precedentes con una media de 22 años. Jóvenes y talentosos, exhibían además un enorme grado de compromiso sentimental con el club, ajenos a los cantos de sirena que venían desde Italia y otros clubes.

Peace nació nueve años después de la tragedia. Su padre le contó la historia cuando era un muchacho. «Él había visto jugar muchas veces a los Busby babes ante el Huddersfield Town, nuestro equipo, y también estuvo en en el último partido que disputaron en Inglaterra en 1958, contra el Arsenal. Era un año más joven que Duncan Edwards y el accidente tuvo un efecto profundo sobre él, como sobre mucha gente». La narración de aquel encuentro, del 1 de enero de 1958 -«un partido que viviría para siempre, en el recuerdo y la imaginación»-, ganado por el Manchester United en Highbury por 5-4, ejerce de prólogo en el libro, antes de que, mediante continuos saltos en el espacio y en el tiempo, se gradúe la acción dramática. «Quería que el libro fuese una experiencia viva para el lector, devolviéndole a 1958».

Un fútbol distinto

El fútbol de entonces poco tenía que ver con el de hoy. Parte de la magia de Munichs se encuentra en su capacidad para transmitir la estrecha vinculación entre los aficionados y sus ídolos de carne y hueso, cercanos, integrantes de un mismo hábitat social. «Antes del desastre, los Busby Babes ya eran célebres, pero todavía iban a los cines locales y las salas de baile y vivían en alojamientos compartidos», apunta Peace.

Adiós a Duncan Edwards, un extremo izquierdo audaz y relampagueante, la figura que mejor encarnaba el aura de los muchachos de Busby, forjados por Murphy en las categorías inferiores. Munichs, cuyo plural pretende denunciar el uso que aún hacen algunos aficionados de equipos rivales en tono de burla, es dolor, pérdida y culpa, pero también lucha y redención, liderada ésta por la inmensa figura de Bobby Charlton.

«Murphy, que no había viajado, creía que debería haber estado en el avión. A Busby le persigue la culpa por haber llevado al Manchester United a Europa y por no impedir al piloto hacer un tercer intento de despegue. Charlton también sufre, en su condición de superviviente, sin poder explicarse por qué vivió mientras algunos de sus amigos morían», explica el autor del libro.

Diez años después, el equipo liderado por Charlton, que había estado cerca de dejar el fúbol, George Best y Denis Law, fallecido el pasado día 17, vencía 4-1 al Benfica para ganar la primera de sus tres Copas de Europa, la primera de un club británico. Ya no eran los Busby Babes, sino los Diablos Rojos, rebautizados por su hacedor. Al frente seguía Matt Busby. Tras recibir la extremaunción, había escapado del destino de Los Muertos.

"Uno tras otro iban convirtiéndose todos en sombras. Mejor pasar con valentía a aquel otro mundo, en toda la gloria de alguna pasión, que marchitarse y apagarse lúgubremente con los años".

Los Muertos. James Joyce

Un Barça inconformista liderado por Lamine se queda sin la guinda tras empatar con el Atalanta

Actualizado Miércoles, 29 enero 2025 - 23:28

No fue suficiente la irreverencia para deshacer el oficio. El Barça rozó la corona europea en esta primera fase pero el Atalanta evitó que se la ajustara sin que eso supusiera haber logrado el objetivo de colarse entre los ocho mejores. Se sostuvo el equipo de Flick en Lamine Yamal, inconformista como buen adolescente. No especuló, no echó cuentas y se agigantó ante las trampas de del rival buscando sin cesar, como si fuera un juego de escapismo, la manera de noquearles. Fue su irreverencia la que estuvo a punto de sorprender a un pegajoso Atalanta que no halló cómo frenarle. A fuerza de descaro y diabluras, los descosió, con su capitán Raphinha de escudero, pero se encontraron con que los italianos renacieron una y otra vez.[Narración y estadísticas: 2-2]

El Barça hubiera podido ver la superjornada por televisión con palomitas porque, contra todo pronóstico después de aquella primera derrota ante el Mónaco, había cuajado una competición casi perfecta, por momentos arrolladora, que le colocaba en octavos de manera directa librándoles de cualquier agonía. Sin embargo, en un momento álgido de la temporada, afianzarse en el segundo escalón tras un Liverpool que parecía inalcanzable no era suficiente. Hansi Flick mandó ese mensaje con un once en el que no falta nadie. Necesitaba todo el talento para vencer a un Atalanta incómodo que sí se jugaba esquivar una eliminatoria.

Fue tan previsible el equipo de Gasperini como efectivo, porque en la tela de araña que teje a sus rivales caía el Barça. Solo había un jugador capaz de liberarse por su imprevisibilidad. Lamine Yamal fue el quebradero de cabeza de los italianos. En su primera escapada por la banda filtró un balón prometedor a la carrera de Raphinha al que se anticipó De Roon. Primer intento. Respondió el Atalanta haciendo aparecer a Szczesny por primera vez a los diez minutos cuando Zappacosta se escapó por la orilla izquierda para poner el centro perfecto a De Ketelaere que tocó Balde para enviarlo al cuerpo del meta polaco. Se lamentaba Gasperini mientras Flick contenía la respiración por su apuesta, arriesgada, bajo los palos.

Era el partido un toma y daca entre dos equipos dispuestos a dañarse pero sin encontrar cómo. Probó de nuevo Lamine con un disparo de rosca desde la frontal marca de la casa, gemelo de aquel ante Francia, que esta vez rozó el palo. Él agitaba, y aunque Atalanta encontraba disparos como el de Retegui que salvaron los dedos de Szczesny, siguìó tirando de repertorio: un doble recorte a los defensas o un centro a Lewandowski que no cazó.

Se llevaron los azulgrana el susto de un tanto anulado a Zappacosta, pero al regreso del vestuario Lamine encontró el premio. Una jugada que nació en Koundé, que Lewandowski, arrastrando a su par a la medular, descargó en la banda para que Raphinha asistiera al chiquillo, que iba a jugar. Escondió la pelota a Kolasinac y batió a Carnesecchi. El golpe espabiló a los italianos, fuera de los ocho primeros con la derrota.

Respiraron cuando Lamine volvió a inventar un golpeo de exterior que salvó su portero y, sobre todo, con un disparo desde la frontal de Éderson que fue el empate. Lejos de tranquilizarse, el duelo se volvió a romper. En el intercambio de ataques, Araújo cabeceó al segundo palo un córner de Raphinha y Pasalic fusiló la portería culé tras un centro de Zaniolo. Fue entonces cuando Flick tuvo que explicarle a Lamine, enfuruñado, por qué le sacaba del campo. El empate no les servía a Atalanta para librarse de una eliminatoria y tampoco permitía al Barça aprovecharse del tropiezo del Liverpool .

El Real Madrid, contra el Manchester City o el Celtic en el playoff; el Atlético o el Leverkusen le esperarían en octavos

El Real Madrid, contra el Manchester City o el Celtic en el playoff; el Atlético o el Leverkusen le esperarían en octavos

El Madrid se presentó en Guingamp sin saber muy bien qué le podría deparar el futuro. En Guingamp, que no en Brest, porque el estadio oficial de su rival no cumple con los requisitos requeridos por la UEFA. Por tanto, el equipo bretón tuvo que buscar un nuevo hogar continental a 110 kilómetros, en el Estadio de Roudourou, propiedad del Guingamp, de la segunda división gala.

Desde allí, el conjunto blanco descubrió que su rival en el playoff previo a los octavos, que disputarán los equipos posicionados entre el 9º y el 24º, será el Celtic de Glasgow o el Manchester City. Siempre con la vuelta en el Santiago Bernabéu.

En la previa, Ancelotti admitió no estar pendiente de las cuentas, «sólo del partido, porque lo más importante es lo que hacemos nosotros». Pero al terminar el duelo, Rodrygo reconocía que en los últimos minutos estaban preguntado por posibles rivales. «¿Ya se sabe?», preguntaba el brasileño al periodista a pie de campo. «Si es el City será difícil, como siempre», declaró.

Posibles cruces

El cruce se sabrá en el sorteo de este viernes y emparejará a Bayern de o Madrid contra Celtic o City. El que gane esos enfrentamientos esperará al sorteo de octavos, que se celebrará el 21 de febrero, y en el que se podrían cruzar con el Atlético o el Bayer Leverkusen. Así lo dicta el nuevo formato de cruces de la Champions, que cruza a los equipos de dos en dos entre el 9º y el 24º, por orden clasificatorio, y envía directamente a octavos a los ocho primeros, también divididos por parejas y con un lugar reservado para cada dos a la espera de dicho sorteo. El Liverpool y el Barça, primero y segundo, esperan en octavos a los dos vencedores de las eliminatorias entre PSG, Benfica, Mónaco o Brest.

Durante los 90 minutos que duró la octava y definitiva jornada de esta nueva Champions, los posibles cruces cambiaron prácticamente cada minuto. El Madrid se puso enfrente del Mónaco, del Benfica, de la Juventus, del Celtic... Rodrygo decantó el duelo con un doblete, anotando su décimo gol en sus últimas once apariciones, y el Madrid perdió la batalla goleadora contra el Dortmund y el Bayern, que también anotaron tres goles y quedaron por encima de los blancos en la clasificación.

A su lado, Bellingham sentenció la cita en el segundo tiempo. El inglés aprovechó una buena asistencia de Lucas Vázquez y marcó su segundo gol en Champions este curso después del tanto anotado en Bérgamo contra la Atalanta.

En los últimos minutos todos estaban más pendientes del ordenador y de los móviles que del césped, con el cuerpo técnico consultando el resto de resultados y posibles rivales. Un gol del Sporting o del Milan evitaba ese posible Madrid-City, pero no sucedió.

Antes del sorteo

Atalanta, 9º, y Dortmund, 10º, se medirán a Sporting de Lisboa, 23º, o Brujas, 24º. Bayern y Madrid esperan a Celtic o City. Milan y PSV, 13º y 14º, se cruzarán contra el Feyenoord o la Juventus; mientras que el PSG y el Benfica, 15º y 16º, disputarán el playoff ante Mónaco o Brest.

Los ocho primeros aguardan en octavos, con el Atlético y el Bayer Leverkusen pendientes del Bayern, el Madrid, el Celtic y el City. De ahí saldrán sus rivales, veremos si un posible derbi madrileño. Recuerden, ese doble emparejamiento se sorteará el 21 de febrero tras el playoff.

Rodrygo lidera ante el Brest una victoria que no alcanza al Madrid para entrar en el 'Top 8'

Rodrygo lidera ante el Brest una victoria que no alcanza al Madrid para entrar en el ‘Top 8’

Rodrygo es un futbolista 'top' fuera del 'Top 8' de la Champions. Como el Madrid. Una situación anormal que penaliza las dudas y los errores en un arranque del torneo deficiente, aunque no catastrófico. Ancelotti está donde siempre, pero con la ceja más levantada. Es su forma de drenar la «mala leche», según dice su hija. Tendrá el Madrid una eliminatoria más que la aristocracia a la que pertenece, incluidos Atlético y Barça, y habrá que ver cuánta incidencia tiene en el desgaste de un curso interminable, con el Mundial de clubes en el horizonte. Puede no ser una eliminatoria cualquiera, porque la mala cabeza de Guardiola ha sido peor que los desvelos del Madrid y puede abocar a los blancos contra el City. Como una final en dieciseisavos. Empieza la cuenta atrás del sorteo.

Los dos goles de Rodrygo frente al Brest, más uno de Bellingham (0-3), no sirvieron al Madrid para un objetivo que parecía virtualmente descartado, pero al menos le permiten jugar los dieciseisavos con la vuelta en el Bernabéu y mejores sensaciones de las que tuvo en Lille, cuya victoria no fue una primavera, ya que está en el 'Top 8'.

Modric, titular

Ancelotti movió un centro del campo donde es difícil sentirse titular. Ceballos se quedó en el banco, pese a los buenos minutos acumulados, Tchouaméni volvió a aparecer en la defensa sin mucho tino, como siempre, y Modric regresó al once. La sensación es que el italiano encaraba el choque con el propósito de ganar, claro, pero no de una forma extremada. Las cábalas que hacían casi imposible llegar a estar entre los ocho primeros no dejaban claro que era más conveniente, dados los cruces. Imposible hacer cálculos.

El sorprendente Brest partía en una situación similar, pero con un punto más. En el caso de los franceses, sucede lo inverso al Madrid, al tratarse de un modesto cuyo objetivo en la Ligue 1 es mantener la categoría. Lo mismo le ocurría el año pasado y acabó tercero. Entrenado por Eric Roy, que llevaba más de una década alejado de los banquillos, y sin poder jugar en su estadio habitual por las condiciones exigidas por la UEFA, su cuento de la Cenicienta continuará, al menos, en dieciseisavos.

Intenciones grandes del Brest

Partió, pues, el Brest con sus intenciones de equipo grande: la defensa adelantada y la presión alta. Al Madrid le incomodó, pero sin llegar a comprometer de verdad a Courtois. Apenas una mano tuvo que mostrar el belga frente a un ataque fogoso pero no preciso durante el primer tiempo. Cuando Ajorque la encontró, en la segunda mitad, le sobró el hombro y su gol no pasó el corte del Brest.

La precisión la tienen los delanteros del Madrid, todos. Rodrygo la puso en práctica en dos remates de forma consecutiva. La primera la rechazó el portero Brizot, al cabecear un centro de Lucas Vázquez. En la segunda, progresó por la izquierda y cruzó para tocar el palo opuesto, que orientó el balón hacia la red. Como si fuera sobre un tapete de billar. Cerró el duelo con su segundo tanto, tercero del Madrid, tras un rechace del portero a tiro de Mbappé.

Rodrygo partía en la izquierda por la ausencia de Vinicius, e hizo realmente de Vini, tanto en su primer gol como en una conducción en la segunda mitad hasta la salita de estar del portero. Con Mbappé por el centro, pitado, Brahim se posicionó en ataque por la derecha, aunque quien exploró la banda de verdad fue Lucas Vázquez, de vuelta tras su lesión. Discutido en lo defensivo, el gallego volvió a demostrar valor en lo ofensivo. De su centro final se benefició Bellingham para marcar el segundo tanto, cerrar el partido y esperar las cábalas: Manchester City o Celtic.

Savinho obra una remontada que vale la repesca para el City

Savinho obra una remontada que vale la repesca para el City

El drama se prolongó durante una hora en el Etihad Stadium, pero el descaro de Savinho hizo respirar de alivio a Pep Guardiola. La entrada del brasileño tras el descanso fue clave para la remontada ante el Brujas, que ni siquiera hubo de entregarse hasta el final, dado que los otros resultados allanaban a los belgas su acceso al playoff. [Narración y estadísticas (3-1)]

Desde el arranque, los hombres de Nicky Hayen mantuvieron un orden estricto. Sin dejarse llevar por el pánico, ni por los presagios de Guardiola, que había anunciado un asedio por tierra, mar y aire. Nada más lejos de la realidad. Horriblemente lentos y con total ausencia de ideas, los citizens ni siquiera remataron a portería durante la primera mitad.

El Brujas, con su férrea determinación defensiva, se atrevía incluso a montar algún contragolpe con los pies ligeros de Christos Tzolis. Al filo del descanso, Ferran Jutglà superó con facilidad a Nunes por el perfil izquierdo y el balón cayó a Raphael Onyedika. Demasiado sencillo para el nigeriano, que se estrenaba como goleador en la Champions.

Amarilla por protestar

Con ese fútbol, el City ni siquiera merecía la opción de una repesca, así que Guardiola, tras el descanso, buscó alternativas con Savinho, relevo de un irreconocible Ilkay Gündogan. El panorama iba a cambiar por completo con el brasileño, aunque el primero en mostrar su calidad fue Kevin de Bruyne, autor de un centro templadísimo que John Stones no acertó a cabecear a puerta.

A falta de verticalidad, el único que se animó a romper las líneas fue Mateo Kovacic, con una de sus clásicas conducciones desde la medular. El croata, ante la pasividad belga, definió el 1-1 con un preciso derechazo. Ni siquiera el empate podía tranquilizar a Guardiola, castigado con una amarilla por sus protestas al juez de línea, reclamando un fuera de juego.

El mejor ansiolítico sería Savinho, que se inventó un toque de zurdas asombroso para el infortunado gol en propia puerta de Joel Ordóñez. No conforme, el ex del Girona bajó con el pecho un envío de Josko Gvardiol para definir el 3-1 con la derecha. Incluso con ese resultado, el Brujas seguía con vida en el torneo, gracias al contundente 1-4 del PSG en tierras alemanas.

Dembélé y Vitinha festejan el 0-4 en Stuttgart.

Dembélé y Vitinha festejan el 0-4 en Stuttgart.AFP

Porque no hubo historia en el Arena Stuttgart, donde los locales habían ganado cuatro de sus cinco últimos partidos en la Bundesliga. Sin embargo, el PSG se mostró al fin consistente, dominando las áreas, su punto flaco hasta ahora. El 0-1 llegó con una impecable acción a balón parado, con el saque de Ousmane Dembélé desde la esquina, el asombroso toque de espaldas de Doué al segundo palo, donde cabeceó Bradley Barcola, arrasando incluso con la tibia salida de Fabian Bredlow, que acabó dolorido entre sus propias redes. Otra muestra del salto de calidad para el máximo realizador de la Ligue 1.

La ventaja sentó muy bien al equipo de Luis Enrique. La zancada de Barcola, con una arrancada por la izquierda a casi 50 metros de la portería, resultó inabordable. Dembelé acompañaba la acción en el segundo palo y sólo tuvo que empujar el 0-2. En un principio, la acción fue invalidada por fuera de juego, pero el VAR corrigió al juez de línea.

Acompasado por Vitinha, el PSG generaba su mejor fútbol, con una verticalidad inabordable. No sólo Barcola aterrorizaba a Josha Vagnoman. Dembelé parecía otra vez ese extremo capaz de cualquier maravilla ante Maximilian Mittelstädt, todo un internacional con Alemania. Pasada la media hora, el ex azulgrana convirtió el 0-3 con insultante facilidad. Tras la pausa, completó su hat-trick y el Stuttgart apenas pudo maquillar el resultado gracias a Chris Führich (1-4).

Giuliano vale el Top 8 para el Atlético de Madrid

Giuliano vale el Top 8 para el Atlético de Madrid

Algo ha debido de ver Simeone para abandonar su clásico "partido a partido" en Champions. El técnico argentino dice que el objetivo en Europa es la final, aunque la primera valla fuera un Top 8, que certificaron ante un débil Salzburgo. Este Atlético se ve guapo y lo es. Tiene equipo e individualidades y no se despista ni ante los grandes ni ante los pequeños. Hizo cuatro, pero pudo caer alguno más.

No es baladí quitarse dos partidos europeos en un apretado calendario. El Cholo lo sabía y quiso salir con todo a por el encuentro. Lo hizo con un once que ya la parroquia se sabe de carrerilla salvo las obligadas ausencias y una actitud que no daba pie a las sorpresas. Un gol y dos disparos en cinco minutos. El tanto inicial, por cierto, fue para Giuliano, el primero en Europa para el hijo del técnico, que logró con un buen disparo cruzado tras un pase de Julián Álvarez.

El segundo llegó en los siguientes cinco minutos. Lo protagonizó, aunque no lo marcó el mismo jugador. Giuliano se adelantó a la salida de un lento Schlager y puso en bandeja el tanto para la llegada de Griezmann. El duelo estaba encarrilado y el top-8 asegurado. La noche se ponía de transistores y de chatgpt. Tocaba preguntar a la inteligencia artificial los posibles rivales del Atlético en este endiablado nuevo formato.

Lejos quedan las épocas de los Qarabags y otros débiles rivales que se encontraban, muchas veces, un equipo desconcentrado. La fiabilidad de este equipo está a prueba de bombas. Ganó lo obligatorio e hizo los deberes tras el titubeo inicial igualando su mejor racha de victorias seguidas en Europa con cinco.

Tras la primera media hora y con 0-2 en el marcador, el Salzburgo se quiso estirar hacia la portería de Oblak. El Atlético que conoce ambos oficios, el de la posesión y el de la contra, se siente igual de cómodo con cualquier papel que le asigne el encuentro. Así que era cuestión de esperar, con las flechas que tiene Simeone arriba, que los austríacos se confundieran.

Casi caza otra Giuliano en un balón rebotado en la que Schlager, esta vez sí, llegó antes que el argentino. Era el gran partido para el Cholito. Con gol, como le había pedido su padre en varias ruedas de prensa. Sin embargo, no le estaba saliendo a De Paul, acompañado de Koke en la medular por la sanción a Barrios, perdía demasiados balones el argentino y le costaba sujetar el centro del campo rojiblanco sin el físico del canterano y Gallagher.

Perdonó Griezmann en primera instancia el tercero antes del descanso tras una jugada de vértigo. El pie de Schlager impidió inicialmente el doblete del francés, que conseguiría solo unos minutos más tarde. Una contra de tres pases, de esas que tanto le gustan al Cholo, dio otra oportunidad al galo ante el portero del Salzburgo que aprovechó con un buen disparo cruzado.

Descanso a Julián

La segunda parte comenzó con un Salzburgo más respondón, como queriendo dar una última alegría a su parroquia, pero se le apagaban las ideas cuando pisaban el área de Oblak. Simeone, mientras, quiso dar descanso a su estrella, Julián Álvarez, que lo había jugado todo o casi todo. Y casi sin querer, justo después de los cambios, Llorente hizo el cuarto.

Volvió Sorloth a jugar con el conjunto rojiblanco tras tres duelos fuera por una lesión muscular. Se le vio activo y con ganas de continuar su racha goleadora, nueve goles en trece partidos, y la gran mayoría como suplente. Necesita Simeone al noruego para desatascar partidos como el último ante el Villarreal o los que vengan en esta Champions. Pero el equipo estaba más en contemporizar y de hecho encajó el de la honra del Salzburgo. El camino a la final va a ser duro y con muchos baches. Esa final a la que aspira Simeone. Esa en la que espera el argentino tener mejor suerte.

El Gobierno advierte a Louzán, presidente de la Federación: "Si el Supremo ratifica la condena, habrá elecciones"

El Gobierno advierte a Louzán, presidente de la Federación: “Si el Supremo ratifica la condena, habrá elecciones”

Actualizado Miércoles, 29 enero 2025 - 12:56

Pilar Alegría, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, declaró este miércoles que si el próximo 5 de febrero el Tribunal Supremo "ratifica la condena" por prevaricación a Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, desde el Gobierno actuarán "con arreglo" a la Ley del Deporte y se convocarán elecciones.

Rafael Louzán, hasta ese momento presidente de la federación gallega, fue elegido presidente de la RFEF para el periodo olímpico 2024-2028 el pasado 16 de diciembre, tras tras recibir el voto a favor de 90 de los 138 asambleístas, por 43 que obtuvo Salvador Gomar, presidente de la Federación Valenciana.

Su continuidad al frente de la RFEF depende de la resolución que haga el Tribunal Supremo sobre un recurso relacionado con el caso de prevaricación que protagonizó cuando era presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra por el Partido Popular en la concesión de una subvención de casi 87.000 euros para remodelar el estadio de Moraña. La fecha para abordar ese recurso es el próximo día 5 de febrero, y la resolución podría ser cuestión de apenas unos días.

"Llevamos unos años trasladando una imagen desde luego nada constructiva. Todos tenemos muy fresco en la memoria lo que ha pasado con los anteriores presidentes de la federación. Es lo que votaron y eligieron los asambleístas. Nosotros vamos a esperar a esa vista oral que se va a celebrar el 5 de febrero y, si se ratifica esa condena de siete años por prevaricación, nosotros actuaremos con arreglo a la Ley del Deporte y habrá que volver a convocar elecciones a la federación", dijo la ministra Pilar Alegría en una entrevista en la Cadena Ser.

De hecho, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, las personas de confianza de Louzán preparan ya el relevo por si la sentencia del Supremo fuese contraria a lo que él solicita. Ahí emerge la figura del vicepresidente Sergio Merchán, delfín de Pedro Rocha primero en la Federación de Extremadura y ahora hombre designado por ese sector afín a Rocha primero y Louzán después para mandar en la Federación.

Great Osobor, un gigante de Tudela a las puertas de la NBA: "Jugar con la selección española era mi sueño. Ahora tengo una oportunidad"

Great Osobor, un gigante de Tudela a las puertas de la NBA: “Jugar con la selección española era mi sueño. Ahora tengo una oportunidad”

John y Mabel, como tantos, salieron de Nigeria en busca de una oportunidad. El destino les llevó a Tudela, donde nacieron Great y sus hermanas. Y después a Inglaterra, donde él sigue trabajando como taxista. Aquel niño que quería ser delantero pero era tan alto que le ponían de defensa, es hoy una de las grandes estrellas de la NCAA, líder de los Washington Huskies -en esa Universidad estudia Criminología-, con un salario NIL (Name, Image and Likeness) de dos millones de dólares y la determinación de jugar la próxima temporada en la NBA. También pronto con la selección española, así lo desvela a EL MUNDO desde Seattle.

Es su primera entrevista con un medio nacional y se disculpa antes de empezar: "Hace mucho tiempo que no hablo castellano". Hace unos días anotó cinco triples sin fallo ante Purdue. Y el fin de semana se enfrentó ante la UCLA de Aday Mara. Sus estadísticas impresionan: promedia 15,5 puntos, 8,6 rebotes y 3,3 asistencias. Un coloso (2,03 centímetros, 115 kilos) de 22 años fan de Osasuna.

Para quien no le haya visto jugar nunca, ¿cómo es Great Osobor?
Soy un jugador muy versátil, hago muchas cosas diferentes en la cancha de baloncesto. Mi juego de pies es muy bueno. Puedo rebotear, anotar, paso el balón muy bien, defiendo... No creo que sea un jugador especialista, que sólo hace una cosa. Eso no me gusta.
En EEUU le comparan por Charles Barkley y una de las cosas que destacan es su capacidad de pase.
Sí, a mí me gusta pasar el balón. Claro que lo importante es anotar canastas. Pero cuando estás marcando mucho, los equipos te envían a dos o tres defensores y tienes que tener la habilidad de hacer el pase correcto, por el bien del equipo. Me gusta mucho hacer eso. Charles Barkley fue un jugador excepcional, así que no me puede enfadar que me comparen con él. Pero yo quiero ser Great Osobor.
¿De dónde viene esa capacidad de pase?
Yo jugué en España cuando era pequeño, allí me formé. Aprendí en el CB Génesis, en Tudela, Navarra. Eso me ha ayudado mucho. Mi habilidad es diferente a la de los jugadores de Inglaterra o de EEUU. Y también de la de los españoles, porque tengo una combinación de todos esos sitios en los que he estado aprendiendo. Tengo un mix de todo, mi baloncesto es diferente.
¿Cómo es la historia de su familia?
Mis padres son de Nigeria y ellos querían darnos a mí y a mis hermanas más oportunidades. Llegaron jóvenes, todos nacimos en España. Yo en Tudela y estuve allí hasta que tuve 12 años. A mí me gustaba. Pero entendí que mi padre necesitaba una oportunidad más y no tuve ningún problema en ir a Inglaterra. Al principio estuvimos en Londres, dos meses. Y luego nos fuimos a un sitio que se llama Huddersfield. Allí estuve cuatro o cinco años (jugaba en los Bradford Dragons) y después me fui a un colegio que se llama Myerscough, dos años. Y después viajé a EEUU, a Montana State. Vinieron entrenadores de la Universidad a verme jugar. Han sido muchos cambios en mi vida en pocos años.
Osobor, contra Oregon.

Osobor, contra Oregon.SOOBUM IMGetty Images via AFP

¿Echa de menos su infancia en Tudela?
Vamos de viaje cada dos años. Sigo teniendo amigos. Especialmente Alejandro Humanes, que es el hijo del entrenador del CB Génesis. Hablamos bastante. Esa es mi conexión con Tudela. Echo de menos la comida española, es excepcional. Me encanta la paella, una buena tortilla de patatas...
Danny Sprinkle, su actual entrenador en Washington, ha sido clave en su carrera en el baloncesto estadounidense.
A mi familia siempre le ha gustado mi entrenador, con el que estuve en mis primeros años en Montana. Él piensa que yo puedo llegar a ser un jugador muy bueno. Ha confiado en mí desde el principio. Así que cuando dio el salto a esta universidad más grande, ¿por qué no venir con él?
¿Cómo es competir en la División Big Ten?
La mayoría de los equipos de la Big Ten son de los mejores de Estados Unidos. Es decir, es jugar cada día contra los mejores. Pero tenemos que seguir jugando como sabemos. Es normal perder partidos en esta división, nos está pasando. Y nos fastidia. Pero el objetivo es clasificarnos para el March Madness.
Osobor, en acción, ante Purdue.

Osobor, en acción, ante Purdue.STEPH CHAMBERSGetty Images via AFP

¿Ha asimilado bien el cambio a una Universidad como Washington?
Mis tres años antes en EEUU estuve en Bozeman (Montana) y luego en Utah. Montana es un poco como en la serie Yellowstone [ríe]. Son ciudades muy diferentes a Seattle. Esta es una ciudad grande, en la que puedes hacer muchas cosas. Es interesante estar aquí. Aquí hay mucho interés por el deporte, hay muchos aficionados y le dan mucha importancia. A nivel personal estoy bien. Al nivel en el que estoy ahora es el más alto en el que puedes jugar en EEUU a parte de la NBA. Es una oportunidad.
¿Le gustaría jugar con la selección española?
Sí, sería un sueño. Ya lo era cuando yo estaba en España y veía a Pau Gasol y los demás. Así que ahora que tengo una oportunidad de jugar, ojalá me seleccionen. Vamos a ver qué ocurre.
Great Osobor.

Great Osobor.Huskies

España está ahora en pleno relevo generacional. Podrías jugar por Nigeria e Inglaterra. ¿Ha hablado con Sergio Scariolo?
No he hablado con el entrenador Scariolo, pero sí con gente de la selección. Ojalá pueda estar este verano. Sería un sueño debutar en un Eurobasket.
Es su último año universitario. ¿Piensa mucho en su salto a la NBA?
Antes siempre estaba mirando cómo iban las cosas, las predicciones del draft y demás. Tengo muchos sueños. La NBA, la selección... Si sigo así, no están tan lejos. Pero ahora para mí lo más importante es cada día tengo que ser el mejor Great que pueda. Y después, ya veremos.
¿Qué le dicen sus padres ahora, viendo donde está llegando como jugador?
Para ellos lo más importante es que a mi me continúe gustando jugar al baloncesto y que no me olvide de donde he empezado. Los orígenes. No he ido nunca a Nigeria, pero voy a ir pronto a ver al resto de mi familia.