Palmer y el Chelsea hacen humano al PSG en una final del Mundial que termina con manotazo de Luis Enrique a Joao Pedro

Palmer y el Chelsea hacen humano al PSG en una final del Mundial que termina con manotazo de Luis Enrique a Joao Pedro

Todos los artículos que el periodismo mundial tenía preparados sobre la superioridad del PSG en esta temporada futbolística terminaron en la basura al descanso de la final del Mundial de clubes por culpa de la zurda de Cole Palmer. El inglés hizo suyo el MetLife Stadium de Nueva Jersey y se sacudió el frío dos veces en un celebración ya icónica para los adolescentes que aman el balón. Dos veces amagó sobre la defensa del PSG y dos veces ejecutó a los de Luis Enrique. En la tercera, prefirió asistir con finura a Joao Pedro para sentenciar al campeón de Europa antes del intermedio. El final tuvo de todo, incluida una tangana en la que el técnico asturiano propinó un manotazo a Joao Pedro. [Narración y estadísticas (3-0)]

El PSG aterrizaba en el domingo neoyorquino con el protagonismo merecido tras el imponente 4-0 al Real Madrid. Un resultado que ahora, superada ya la final, habla todavía peor del nivel actual del conjunto blanco, camino de una necesaria reconstrucción futbolística y emocional. Sobre el césped, Luis Enrique repitió el once de la semifinal imaginando un escenario similar, pero Enzo Maresca, exjugador del Sevilla y ahora técnico blue, le tendió una trampa física que no pudo superar.

El italiano, que este año ganó la Conference League contra el Betis y terminó cuarto en la Premier, metió a Reece James, lateral derecho, en el centro del campo para asentar el músculo de su equipo, rodeado del ecuatoriano Moisés Caicedo, imperial, y Enzo Fernández. Atrás, un muro físico con Gusto, Chalobah, Colwill y Cucurella. Arriba, Cole Palmer, liberado en defensa y en ataque, conectando con Neto y Joao Pedro, implacables e incansables en la presión.

El Chelsea demostró que el PSG, un equipo estelar este año, es humano, y mostró al Madrid el camino a seguir en el futuro a corto plazo si quiere competir de nuevo en el fútbol continental. Agobió a Beraldo en salida, ahogó a Vitinha y Neves, motores técnicos de los franceses, robó rápido el balón e hizo correr a los galos. No quiso amasar la posesión, sino ser vertical, ya sea en largo o en corto, para evitar la presión alta del PSG. Su seña de identidad. Así ganó.

Palmer estuvo a punto de abrir el marcador en el minuto siete y Doué tuvo el gol parisino en dos ocasiones en los primeros quince minutos. El duelo era físico, más de duelos individuales que de táctica, y los puñetazos volaban sin miedo al golpe.

En el 21, Nuno Mendes falló en un choque con Malo Gusto en un balón largo a su espalda, el lateral 'blue' se plantó en el área, cedió a Palmer tras intentar el disparo y el inglés, libre de marca ante la pasividad del mediocampo del PSG, definió con finura al lado derecho de Donnarumma. Éxtasis en el MetLife Stadium, teñido de azul en las gradas y con Donald Trump en el palco, sentado a la derecha de Gianni Infantino.

No se quedó ahí Palmer. En el 29, Enzo le encontró a la espalda de la zona izquierda del PSG, sin Nuno Mendes, perdido en el ataque. Vitinha llegó al corte, pero Palmer amagó el pase, se internó en el área, volvió a amagar y desde el mismo lugar del 1-0 anotó ante Donnarumma. Su zurda sentenció el Mundial.

Demasiados errores en un PSG casi irreconocible, con Dembélé desaparecido, con Vitinha, Fabián y Neves incapaces de hacerse con el control y con Hakimi y Mendes sin ser lo superiores que habían sido en el torneo.

A partir del segundo tanto, el Chelsea dio un lógico paso atrás y apuntó todavía más a su plan inicial: bloque fuerte en defensa y contraataques rápidos al recuperar. En el 42, encontraron oro de nuevo. Palmer rompió líneas, los mediocentros no llegaron a su marca y el inglés filtró en la frontal para Joao Pedro, que definió con una vaselina sensacional.

Los vestuarios aceleraron al PSG, necesitado de un gol tempranero para meterse en el partido. Lo intentó, siempre con Vitinha como timón, pero se encontró con Robert Sánchez. El español voló en varias ocasiones ante Kvaratskhelia, Dembélé y Vitinha para evitar el primer tanto francés y Luis Enrique comenzó a agitar su ataque. Entró Barcola por el georgiano y los galos apretaron todavía más la meta londinense, pero Sánchez se hizo gigante ante su ataque.

La desesperación del PSG se hizo latente en el tramo final, más emocional que futbolístico. El partido comenzó a tener de todo menos juego. Pérdidas de tiempo, conatos de peleas, alguna agresión... Joao Neves terminó expulsado por tirar del pelo a Cucurella y tras el pitido final ambas plantillas se enzarzaron en una bronca con Donnarumma, Nuno Mendes, Joao Pedro y Colwill como protagonistas y que terminó con el brasileño en el suelo tras un manotazo de Luis Enrique.

Todo ante la atenta mirada de Trump, que entregó el primer Mundial de clubes al Chelsea. Muchos millones a su bolsillo y un título para ser rey del fútbol mundial durante los próximos cuatro años.

Vitinha y Enzo, los cerebros del PSG y el Chelsea en el Mundial y sueños prohibidos del Madrid

Vitinha y Enzo, los cerebros del PSG y el Chelsea en el Mundial y sueños prohibidos del Madrid

Vitinha y Enzo Fernández han vivido caminos paralelos hasta convertirse en dos de los mejores centrocampistas del planeta. Nacidos en el 2000 y 2001, el portugués, de 25 años, y el argentino, de 24, son los cerebros de PSG y Chelsea, que hoy se cruzan en la final del Mundial de clubes. Aterrizan en el MetLife Stadium de Nueva Jersey maduros a nivel futbolístico y mental, consagrados en la elite y con los ojos de todo el continente sobre sus pies, incluidos los del Real Madrid, en cuya lista de sueños casi prohibidos están los dos.

La vida de estos mediocentros cambió por completo en el verano de 2022. Vitinha, que había destacado durante unos meses en el Porto después de una cesión poco fructífera en el Wolverhampton, firmó con el PSG a cambio de 41 millones de euros. Enzo, por su parte, dejó River Plate y fichó por el Benfica en ese mismo momento. En su caso, 10 millones mas ocho en variables que se quedaron cortos cuando explotó con la selección argentina en el Mundial de Qatar.

Fernández se convirtió en el faro de la albiceleste desde su debut, disputó siete partidos y fue clave en la conquista del torneo. A partir de ahí, toda Europa fue a por él. La subasta, en la que también entró el Madrid, terminó cuando el Chelsea puso sobre la mesa los 121 millones de su cláusula de rescisión. Era enero de 2023, apenas seis meses después de su llegada al Benfica, y el club lisboeta se llenó los bolsillos con más de 100 millones de euros de beneficio por él. Una ganga.

Los 'blues' lo tuvieron claro desde el principio y a pesar de que el argentino veía con muy buenos ojos la opción del Madrid, la oferta económica de los británicos era demasiado superior. Además, en Stamford Bridge iba a ser capitán general y en el Santiago Bernabéu todavía estaban dando sus últimos pases Kroos y Modric, mientras la directiva blanca trazaba las últimas negociaciones por Jude Bellingham, elegido finalmente como el centrocampista en el que invertir esa temporada.

Ahora, con Kroos retirado y Modric fuera del club, el Madrid, y especialmente Xabi Alonso, insiste en la necesidad de encontrar un cerebro para su centro del campo. Confían en Tchouaméni, Camavinga y Fede Valverde, pero llevan semanas peinando el mercado para encontrar a un mediocentro de técnica y visión que lidere el juego del equipo.

Las opciones del Madrid

Sonó Stiller, del Stuttgart, pero en Chamartín saben que esa sería una apuesta de acompañamiento, no alguien indiscutible. Serviría, pero los blancos siempre van a por octas mayores. La caza mayor sería un perfil como el de Enzo o Vitinha, y de esos hay pocos en el mercado. Rodri en el City, Mac Allister en el Liverpool, Barella en el Inter... Los equipos dominadores de los últimos años tienen en sus filas mediocentros precisos. Eso busca el Madrid, asentado su éxito de la última década sobre los pies de Kroos y Modric. La idea sigue siendo la misma.

Pero en el mercado de hoy en día aspirar a arrebatarle un futbolista así a PSG, Chelsea, Liverpool o Manchester City es un sueño casi imposible. Enzo Fernández tiene contrato hasta 2032 y es el capitán de los 'blues' tras una temporada sensacional, en la que ha marcado siete goles y ha dado 13 asistencias.

Mientras, Vitinha ha dado un paso adelante desde la llegada de Luis Enrique al banquillo del PSG. En su primer año en París coincidió con Ramos, Messi, Neymar y Mbappé y fue creciendo poco a poco hasta asumir por completo el mando del centro del campo el curso pasado.

El hombre que perdió la final del Europeo sub'19 contra España y la final del Europeo sub'21 contra Alemania en 2019 y 2021, siendo en ambos estrella de la selección portuguesa y del torneo, es ahora, para muchos, el mejor mediocentro del mundo. El único que supera el 95% de acierto en pases verticales y aceleraciones entre líneas. Puede romper la presión rival con y sin balón, algo clave para Luis Enrique.

«No veo a un jugador mejor en su posición en ningún equipo del mundo. Es perfecto para mí. No pierde el balón, se mueve entre líneas, se desmarca... Es único. Fuerte físicamente y con una mentalidad impresionante», ha dicho el técnico estos días en Estados Unidos.

En el caso de Vitinha, representado por Jorge Mendes, su contrato está firmado hasta 2029 y al jugar en Francia no tiene cláusula de rescisión, así que es un sueño todavía más imposible que el de Enzo para el Madrid. Con Al Khelaifi al otro lado del teléfono, la operación ni se plantea en Chamartín a pesar de que se comparte el gusto por el futbolista portugués.

Bajo su mando, el PSG va camino de completar la mejor temporada de su historia. Ha ganado la Liga francesa, la Copa y la Champions, esta última venciendo por 5-0 al Inter de Milán en la final, y está a un paso de levantar el primer gran Mundial de clubes. Todo sobre los pies de Vitinha, candidato también al Balón de Oro de esta temporada al haber conseguido también la Liga de Naciones con Portugal. «Sin duda, es un jugador esencial para que el PSG lo haya ganado todo. El estilo y la efectividad de Vitinha merecen el Balón de Oro», dijo Roberto Martínez, seleccionador portugués. Esta tarde, lucha mundial en Nueva York.

El Chelsea acaba con la rebelión americana del Fluminense

El Chelsea acaba con la rebelión americana del Fluminense

Se vistió este Mundial de clubes como un duelo entre Sudamérica y Europa, con claro favoritismo para el Viejo Continente, y con invitados del resto del mundo a la fiesta. Pero cuatro equipos brasileños se colaron en los octavos y rompieron las predicciones del establishment. El Fluminense llegaba a estas semifinales como underdog, como ese invitado incómodo que estás deseando que se marche para empezar el guateque de verdad. Y el guateque empezó con Joao Pedro a los mandos. Dos golazos para eliminar el último vestigio americano en el torneo y terminar la rebelión. [Narración y estadísticas (0-2)]

Los primeros minutos fueron de tanteo. Con esos jabs con los que los boxeadores prueban a los rivales, aunque Jhon Arias buscaba siempre algo diferente. El colombiano es uno de los grandes descubrimientos de este torneo: incisivo y con gran control de balón y del tempo del juego.

El primer clavo del ataúd lo puso un ex del equipo brasileño. Joao Pedro pegó con el interior desde el pico del área a la escuadra más alejada de Fabio. Primera vez en el torneo que el Flu comenzaba perdiendo. El dominio era total y la reacción brillaba por su ausencia. El Chelsea aplicaba la receta de los americanos: presión y físico.

Despiste absurdo

Pero en un despiste absurdo de los británicos, Hércules se introdujo por una rendija de la línea defensiva para encarar a un lento Robert Sánchez. La pelota se coló entre las piernas del guardameta, pero Cucurella la salvó en la línea. Un chispazo en un océano, que pudo convertirse en fuego si aprovechan las opciones que el balón parado les brindó pasado el ecuador de la primera mitad. La más clara un penalti que corrigió el VAR por mano en posición natural de Chalobah.

El partido cambió poco a la salida de los vestuarios, la ventaja era exigua y a los brasileños parecía valerles con forzar la prórroga. No había prisa. Nunca la tuvo Renato Gaucho en todo el torneo, aunque en esta ocasión decidió romper su habitual línea de fcinco para sacar dos delanteros. Casi le sale de primeras la jugada si Everaldo llega a anotar en el primer balón que tocó. Pero la suerte se torció en la siguiente jugada, una contra del Chelsea que pilló desprevenidos a los cariocas. Cuatro contra uno, pero Joao Pedro quiso resolver él mismo con otro golazo.

Los brasileños tocaron a rebato con cambios muy ofensivos para luchar por las pequeñas opciones que les quedaban para colarse en la final. Sin embargo, las ocasiones eran inglesas, con un Cole Palmer mucho más entonado y con más espacios en esta segunda mitad. El reloj avanzaba inexorable y la fe de Fluminese se reducía de manera inversamente proporcional. Las esperanzas americanas morían en las rayas de su último superviviente. Cayó con honores en semifinales, cuando nadie lo esperaba. Europa sofocó la rebelión.

Menores a precio de estrella mundial: Estevao, fichado por el Chelsea al ‘estilo Vinicius’ por 45 (y 20) millones, es la última esperanza del Palmeiras

Actualizado Viernes, 27 junio 2025 - 22:57

Cuando sólo tenía 10 años, los representantes de Nike se presentaron en las instalaciones del Cruzeiro y le ofrecieron un contrato con la marca, convirtiéndole en el futbolista brasileño más joven en ser parte de la compañía. A través de ese dato se entiende la trascendencia y la presión que ha sufrido Estevao (Franca, Sao Paulo, 2007) desde que era un niño. Ahora tiene 18 años y no ha dejado de acumular peso sobre sus hombros. Lidera en el Mundial al Palmeiras, el club más laureado del país, que estrena hoy los octavos ante el Botafogo.

Será su último servicio al 'Verdao' antes de volar a Londres para jugar en el Chelsea, que ha pagado 45 millones por él, más 20 en variables. Una cifra histórica para el fútbol sudamericano, sólo superada por los 88 del Barça por Neymar, y que vuelve a poner de relieve la ansiedad de los equipos europeos por pescar talento adolescente al otro lado del charco.

Estevao debutó con el Palmeiras en diciembre de 2023. Tenía 16 años y ya levantaba interés en la mayoría de direcciones deportivas del viejo continente. En apenas unos meses, el Chelsea puso sobre la mesa una operación que puede llegar hasta los 65 millones. Las negociaciones fueron una guerra en la que también participaron Barcelona y Madrid pero que se terminaron llevando los 'blues' al poner más dinero. Simple.

"Va a ser el mejor de la liga"

Andre Cury, representante del brasileño y de Neymar, y hombre de confianza del conjunto azulgrana en el país durante años, intentó realizar la operación con los culés, pero su economía no pudo competir.

En el caso del Madrid, el overbooking en esa posición hizo imposible el fichaje. Rodrygo estaba en su mejor momento y los blancos venían de firmar a Güler. Además, el conjunto del Bernabéu ya había pescado en Palmeiras con el fichaje de Endrick.

Messinho, como le llaman desde niño por su parecido con Leo Messi, es un mediapunta zurdo, ágil y con regate, que ha ido evolucionando su físico en los últimos meses para competir en la Premier League. «Va a ser el mejor jugador de la liga», decían miembros del Palmeiras en el último encuentro del equipo en Miami.

El foco mediático con Estevao ha sido total durante los últimos meses. Tanto, que Carlo Ancelotti le entregó la titularidad en su primer partido como seleccionador de Brasil, que fue también el debut del joven delantero con la selección. «Veo lo que todo el mundo ve, un jugador especial con un talento extraordinario», dijo el italiano. «Tiene un estilo similar al de Lamine Yamal, un gran potencial», aseguró Willian, ex del Chelsea.

Vinicius, Rodrygo y Endrick

La llegada de un niño como Estevao a Europa no ha sido la única en los últimos años. En esa plantilla brasileña ya era indiscutible Endrick, que había fichado por los blancos el año anterior a los 16 años y por 35 millones y 20 en variables. Como Vinicius, Rodrygo: negociación y anuncio del fichaje cuando era menor de edad y aterrizaje en el equipo al cumplir 18 años. Así lo hará Estevao, que sopló las 18 velas hace un par de meses.

Una forma de actuar que es cada vez más común. El Madrid, por ejemplo, lo tiene como su buque insignia, con Franco Mastantuono como último caso. Estar cerca del futbolista desde que da sus primeros pasos en el fútbol profesional y apostar por él antes de los 18 y antes de que otro club europeo lo haga. Un modus operandi que se compensa con operaciones de menor coste con jugadores más experimentados, como en el caso de Courtois, Rüdiger o Trent.

Los blancos no son los únicos. El City fichó a Echeverri, de River, con 17 años. El West Ham a Luis Guilherme, del Palmeiras, el Chelsea a Kaua Elias, del Fluminense, el Chelsea al ecuatoriano Kendry Paz, de 16 primaveras, del Independiente del Valle; el Benfica a Gianluca Prestianni, de Vélez... Y hace unos años, los casos de Gabriel Martinelli, firmado por el Arsenal con 18 y ahora indiscutible, o Vitor Roque, por el que el Barça se dejó 30 millones (con otros 30 en variables) a los 18 años y ahora está de vuelta en el fútbol brasileño. Ya no hay pasos intermedios, de niños a estrellas.

La victoria del 'hijo' sobre el 'padre', la maldición del Betis y el tinte de Caicedo: "Seguro que Pellegrini se alegra por mí"

La victoria del ‘hijo’ sobre el ‘padre’, la maldición del Betis y el tinte de Caicedo: “Seguro que Pellegrini se alegra por mí”

Resultaba difícil eclipsar a un jugador que nunca había perdido una final europea, que acumulaba cinco Champions en su palmarés y que vivía una segunda juventud en un renacido Betis. Isco fue el futbolista que todo el mundo esperaba que fuera en Breslavia, el problema es que sus compañeros no le acompañaron, especialmente un Antony ausente y desconectado del juego, principalmente por la estrecha vigilancia de Cucurella, sobresaliente toda la noche. "La primera parte muy bien, tuvimos opciones de ir con algún gol más, de la segunda nos han sobrado 30 minutos", apuntó el malagueño.

Pero la final de la Conference resultó más un escenario de un mérito que de una debacle, aunque tras el descanso el Betis, especialmente a nivel defensivo, dejó mucho que desear. "En la segunda han empezado a hacer daño en el lado donde hemos tenido que hacer dos cambios por lesión y no es fácil entrar y mantener el nivel", reflexionó Bartra. Los sevillanos recibieron cuatro tantos en media hora y la gran mayoría por obra y gracia de un futbolista sobresaliente y que quiere coger el testigo del duende del malagueño.

Cole Palmer demostró que es la estrella emergente de este Chelsea y quizás más rutilante que emergente. El británico no había terminado esta temporada como la empezó, pero en este partido quiso demostrar con dos jugadas la calidad que tiene. "El mal momento de palmer le hará mejor jugador. Sabemos que es top, hay que ayudarle a estar en el mejor posición en el mejor momento", concedió su técnico Enzo Maresca. Lo peor es que Jesús Rodríguez salió en ambas fotos. El canterano bético se comió un triple recorte que dio espacio a poner el centro del primer tanto Blue y también la pisadita que dio origen al segundo. El tercero y el cuarto ya fueron contras con el Betis volcado. De hecho el último fue obra de Caicedo, que tiene un secreto para anotar. "Cada vez que me tiño el pelo marco", confesó el ecuatoriano.


Los británicos se agarraron a la magia del dorsal 20 que terminó siendo elegido como MVP de la final. Esas dos asistencias no solo remontaron el choque sino que hundieron psicológicamente a un Betis que ya venía con una mochila llena de 118 años de historia. "Se le ha notado la calidad y la capacidad de hacer daño", le alabó Bartra.


La desgracia para el Betis es que, con la derrota de ayer, rompe una racha de 24 años sin perder una final que acumulaban equipos españoles. Habían sido 19 finales consecutivas ganadas ante rivales no españoles. Una efeméride triste que se ha encontrado además con la felicitación del Sevilla, el eterno rival, a Maresca, ex jugador hispalense de principios de siglo. "Ganar un trofeo es un punto de partida. Da mentalidad ganadora. Y nos hará mejores", explicó el técnico italiano.

El técnico del Chelsea confesó que había hablado con Pellegrini en la víspera y tanto antes como después del partido. Le tiene mucho que agradecer en lo que a aprendizaje táctico se refiere, le llama su 'padre' futbolístico, ya que fue su segundo en la aventura británica del chileno en el West Ham. "Coincidimos que él quería ganar por un lado yo por el otro. El que ha perdido está contento por el otro. Por suerte hemos ganado nosotros", explicó el técnico blue sobre las conversaciones entre ambos.

Padre e hijo

El del Betis, en cambio, se mostró muy triste por el encuentro. "Es una de las noches más duras para mí, claro, pero nos enfrentábamos al Chelsea, no es un rival menor. Me deja peor que les superamos en el primer tiempo", lamentó un técnico con grandes logros en campeonatos nacionales, pero ningún éxito europeo. Villarreal, City, Málaga y Real Madrid, en todos ha caído antes del último partido. En esta ocasión el destino ha querido ser más cruel. "El segundo tiempo fue condicionado por las lesiones, de Ricardo y Abde, nos hicieron más daño por la izquierda y con esos goles le dieron la vuelta en pocos minutos", detalló.

Mientras el Chelsea afronta en un par de semanas el Mundial de Clubes del que su técnico aún no quiere ni hablar, el Betis comienza desde ya sus vacaciones con ganas de volver más fuerte el curso que viene. "Tenemos que partir de cero la próxima temporada, hacer un plantel lo más competitivo posible para Europa League y Liga. Creo que llegar a esta final fue meritorio y también llegar a Europa. Nos queda la amargura de este partido", concluyó Pellegrini.

El dinero puede a la ilusión y el Betis alarga su maldición en Europa ante el Chelsea

El dinero puede a la ilusión y el Betis alarga su maldición en Europa ante el Chelsea

A veces la historia pesa como una losa. El Betis tuvo 118 a sus espaldas, apretándole, ahogándole, impidiéndole desarrollar el arte, el duende que este equipo ha mostrado especialmente en esta última parte del año gracias a la sociedad Isco - Antony. Murió el equipo sevillano en la orilla ante el dolor de 12.000 almas que nunca pararon de animar, que siempre creyeron, pero cuyo aliento no sirvió para doblegar al todopoderoso Chelsea, que se repuso al tanto inicial de Abde con una exhibición de Cole Palmer y tantos de Enzo, Jackson y Sancho. [Narración y estadísticas, 1-4]

No es un equipo, sino un ejército lo que tiene Maresca a su disposición. Casi 30 jugadores ha utilizado en esta competición en la que se han paseado con puño de hierro. Apenas una vacía derrota ante el Legia en cuartos de final. El dinero, la diferencia que exhibía Isco con sorna en la previa se ha impuesto a la ilusión. Y eso que el malagueño no fue un cualquiera en este duelo, fue el general que planificó la guerra, pero resultó Leónidas ante los persas.

En la primera batalla, ambos equipos quisieron incomodar al rival desde el inicio. Presiones altas y forzando a los porteros de tal manera que Adrián fue el jugador que recibió la primera falta. En unos primeros cinco minutos frenéticos, el balón transitaba de área a área en apenas segundos en busca de un fallo, de un error. Y éste llegó pronto.

Adivinó Johnny un pase de Gusto y cedió el estadounidense a Isco que atrajo a la defensa tanto que olvidaron a Abde solo en un costado. El malagueño cedió en el momento justo para que el extremo cruzara el disparo ante Jorgensen. El sueño estaba más cerca y Johnny casi lo abraza cinco minutos después con otro robo y un disparo desde 40 metros que a punto estuvo de sorprender al portero sueco. Si Pellegrini había pedido a los chicos que siguieran fieles a sí mismos, éstos acusaron el recibo.

Y entonces Isco agarró el balón, lo domó, lo mimó, lo recuperó, lo pasó y los del Chelsea miraban, pero no podían quitárselo. Antony, Johnny, Abde, Bartra todos buscaban al malagueño, al hombre de las finales y este respondía. En otro desplazamiento que terminó en la banda del hispanomarroquí, éste ganó la porfía a Gusto, recortó a Caicedo y cedió a Johnny sin vigilancia en el punto de penalti. Su disparo se fue alto porque desvió ligeramente Badiashile. A los puntos el Betis estaba siendo muy superior al Chelsea, pero el fútbol va de tumbar al rival y los ingleses seguían de pie.

Lideraba la resistencia Cole Palmer. El joven británico ha bajado el nivel mostrado en el último curso. Llevaba tiempo sin dar escalofríos, 15 tantos y 9 asistencias en ésta frente a los 22/11 que firmó la anterior. Cada vez que la cogía y encaraba, la grada bética parecía silenciarse. Está claro que la calidad y el duende habitan en Sevilla y en el oeste de Londres.

Segunda parte horrible

Y cuando parecía que nada estaba pasando, con el partido adormilado el inglés se inventó un triple recorte sobre Jesús, la puso al corazón del área y apareció Enzo para cabecear a la red. Las armas volvían a estar en alto, pero con menos tiempo, menos energía y peor dinámica para los chicos de Pellegrini. De hecho, el británico quiso decir a Isco y a Polonia que él también estaba aquí, y de qué manera, realizó una pisadita de nuevo sobre Jesús y lanzó un centro milimétrico a Jackson, que empujó con el pecho. La cuesta se empinaba y los miedos aparecían.

El Betis tenía a Isco, pero necesitaba a Antony, bien vigilado por Cucurella durante todo el encuentro. Los de Pellegrini debían recuperar el duende de la primera mitad, pero el Chelsea amenazaba a la contra. Y terminó por sentenciar el partido a través de ella. Dos fogonazos de Sancho y Caicedo pusieron ya imposible el duelo y silenciaron el fondo norte del estadio de Breslavia. El sueño se escurría entre los dedos y la historia se convertía en interminable. La realización se centraba en las lágrimas de los béticos. De dolor, de impotencia, de ilusión perdida. Ganó el dinero.

Cuatro españoles detenidos en una noche de enfrentamientos entre ultras de Chelsea y Betis en Breslavia antes de la final de la Conference

Cuatro españoles detenidos en una noche de enfrentamientos entre ultras de Chelsea y Betis en Breslavia antes de la final de la Conference

Cuatro aficionados españoles han sido detenidos por la policía polaca en una noche de enfrentamientos entre los seguidores del Real Betis y del Chelsea en la previa de la final de la Conference que enfrentará este miércoles a ambos conjuntos.

Parecía un ambiente de hermanamiento el que vivían las aficiones de Chelsea y Betis por las calles del centro de Breslavia. Con cánticos y contracánticos entre unos y otros especialmente en los alrededores de la plaza del Mercado, centro neurálgico de la ciudad polaca y lugar en el que la UEFA ha establecido el punto de reunión de los visitantes para la final de la Conference.

No obstante, a primera hora de la tarde hubo un primer conato de violencia en una cafetería del centro en el que ultras ingleses y españoles se estuvieron lanzando mobiliario del propio establecimiento y alguna botella que otra.

A primeras horas de la noche, en cambio, un fuerte dispositivo policial pareció controlar y evitar que se repitieran ese tipo de imágenes, pero a medida que fueron avanzando las horas, la plaza del Mercado terminó tomada por ultras de los dos conjuntos y los enfrentamientos entre ambos se recrudecieron.

Con ese lugar del centro de Breslavia ya más vaciado de los miles de aficionados que han venido a apoyar a su equipo, se cree que hasta 15.000 vendrán de parte del Betis, aunque solo 12.000 podrán hacerlo con entrada, los ultras comenzaron a tomar el control y a olvidar los cánticos que cantaron por la tarde al unísino con los del Betis, principalmente los que se metían con el eterno rival de la capital hispalense.

Así, la plaza del Mercado se convirtió en una batalla campal con numerosos lanzamientos de objetos, botellas y demás agresiones entre ultras del Chelsea y del Betis. Algunas páginas especializadas en el movimiento ultra hablaban del grupo radical bético United Family.

La policía polaca tuvo que intervenir de inmediato con lanzamiento de gas y despliegue de antidisturbios "lo que evitó una mayor escalada del conflicto o comportamientos negativos", escribió la Jefatura Provincial de Breslavia en un comunicado. "La cantidad de fuerzas policiales preventivas y operativas, junto con su presencia constante en los puntos donde se reúnen o circulan residentes y aficionados deportivos, es tan grande que todos pueden sentirse seguros", continuó el comunicado.

Según informaron fuentes polacas, cuatro aficionados españoles han resultado detenidos por estos enfrentamientos. Uno de ellos ha sido por conducta agresiva y otros tres por el robo de unas banderas de la afición rival en las fan zones.

Los secretos de la final de la Conference y la diferencia entre Chelsea y Betis: "El dinero"

Los secretos de la final de la Conference y la diferencia entre Chelsea y Betis: “El dinero”

Ese mensaje que Manuel Pellegrini envió a Enzo Maresca al iniciarse la fase de grupos de la Conference League fue premonitorio: "Nos vemos en Polonia". Los técnicos de Betis y Chelsea se enfrentan este miércoles en Breslavia en un duelo entre un 'padre', como le llamó el técnico italiano al chileno, y un hijo. Un duelo de grandes diferencias, pero también grandes similitudes.

"Esto no es David contra Goliat, creo que tenemos las mismas posibilidades unos y otros", apuntaba Pellegrini en la rueda de prensa previa al encuentro. El chileno confía en "ser el mismo equipo de siempre" y en evitar errores causados por el exceso de motivación.

El técnico bético conoce al del equipo blue desde que coincidieron juntos en el Málaga. Entonces Maresca ejercía su conocimiento táctico y técnico desde el mediocentro del conjunto andaluz. Luego fue su ayudante en la aventura inglesa del Ingeniero, en el West Ham. Hasta que el italiano ya voló solo en el Parma, Leicester y ahora Chelsea.

En su aventura londinense ha conseguido clasificar a su equipo para la Champions, en la gran vuelta de una escuadra cuya inversión en los últimos años ha sido desproporcionada tanto económica como en el número de jugadores: 34 al inicio de la temporada, 30 en esta fase.

"¿Cuál es la principal diferencia entre el Chelsea y el Betis?", preguntaba un periodista a Isco. "Sobre todo dinero", respondió el malagueño con sorna para luego especificar que ambos eran dos grandes equipos con muy buenos jugadores. Pero claro, mientras el Chelsea ha acumulado hasta 260 millones en la ventana veraniega, el Betis ha tenido que traer jugadores cedidos para elevar el nivel del plantel.

"Hablé con Antony antes de venir y noté que tenía ganas de revancha. No es fácil para un jugador cuando pagan 100 millones por ti", comentaba Pellegrini sobre la recuperada estrella brasileña que será una de las grandes amenazas para el conjunto de Maresca en el Breslavia Stadium.

Otra de las diferencias entre ambos equipos es la ilusión. El Chelsea ya ha conseguido ser campeón europeo, conquistó la Champions en dos ocasiones (2012, 2021) mientras que para el Betis, esta es la primera posibilidad de título internacional de su historia. "Tenemos más ilusión por este partido y por escribir nuestra historia en Europa", advertía Isco.

La familia bética

Marc Bartra hablaba de que "eran una familia" y como tal afrontarían un duelo "que para ellos es más que una final". A lo que el centrocampista malagueño revelaba que en el vestuario les había dicho, tras haber disputado y ganado hasta cinco Champions, que "creer es el primer paso para la victoria". El catalán añadía que había aprendido a jugar estos partidos de "maestros como Puyol, Xavi o Víctor Valdés".

Otra de las diferencias y sobre la que se ha quejado Enzo Maresca es el tiempo de descanso. Los londinenses jugaron y vencieron el domingo al Nottingham Forest para asegurar la Champions, mientras que los béticos lo hicieron el viernes ante el Valencia con la Europa League ya certificada hacía cuatro fechas. Aunque el técnico chileno estuviera de acuerdo con Maresca apuntaba: "Cuando estás en Europa estás acostumbrado a jugar cada tres días".

Jesús Rodríguez, el niño al que no le gustaba el fútbol, fan de Lamine y nueva estrella del Betis: "Entreno con mi padre en los días libres"

Jesús Rodríguez, el niño al que no le gustaba el fútbol, fan de Lamine y nueva estrella del Betis: “Entreno con mi padre en los días libres”

Volvía Jesús Rodríguez (Alcalá de Guadaira, 2005) de una pérdida absurda medio enfadado en el partidillo con el que el Betis terminaba su entrenamiento cuando Fernando, ex futbolista bético y segundo de Manuel Pellegrini, le decía: "Encara, encara". El siguiente balón que tocó fue una preciosa pared con Ricardo Rodríguez que, por centímetros, no terminó en gol. En los siguientes diez minutos de miniencuentro, el niño al que no le gustaba el fútbol se fue tres veces de su marcador y metió un gol tras una maravillosa asistencia de Isco.

"Lo que no me salía era jugar a fútbol en el campo, pero sí me gustaba hacerlo en la plazoleta con mis amigos", admite la futura estrella bética con media sonrisa en conversación con EL MUNDO. Hasta que un día, le pidió a su padre camino del médico que le llevara al campo de fútbol y en Alcalá de Guadaira comenzó a formarse una estrella que no supo ver el Sevilla, club en el que estuvo en su cantera, pero sí reconoció el Betis y dio vuelo Pellegrini un día en Copa del Rey ante el Gévora. "Me dijo que jugara como en el filial, que encarase y que cuando llegase al final tomase buenas decisiones, pero si te digo la verdad si me dijo algo más mis oídos no escuchaban, estaba deseando salir y jugar", recuerda el joven delantero.

En apenas 28 minutos, el chaval dio una asistencia y dejó tal imagen a Pellegrini que, tras la lesión de Lo Celso y aún sin Antony en el plantel, le comenzó a dar la alternativa también en Liga. "En la vida me imaginaba la temporada que he tenido", apunta un jugador que admite comenzar a volver a su nivel tras un pequeño bajón. "Los futbolistas tienen momentos, sí que es verdad que un momento estás arriba, otro día estás menos animado, pero yo trabajo día a día para recuperar mi mejor nivel".

Ese momento preocupó a su padre, gran valedor y apoyo del gran proyecto de futbolista. "Es mi gran motivación, cuando tengo libre, en el campo que tengo yo al lado de mi casa, pues nos vamos a entrenar, es como mi entrenador cuando no tengo que entrenar", valora el joven. El otro, apoyo, es la religión. Jesús siempre reza antes de cada partido y se acuerda de su familia al hacerlo.

¿Qué le aporta la religión?
Fe. Al fin y al cabo es muy importante creer en tus cualidades, en tu potencial, aunque vengan momentos malos y menos buenos, nunca dejar de creer en ti y seguir siempre el camino firme.
El futbolista en un momento de la charla.

El futbolista en un momento de la charla.Araba Press

El camino de Jesús le ha llevado a sus 19 años y tras sólo una temporada en el primer equipo a la final de la Conference League donde se enfrentarán al todopoderoso Chelsea por el primer título europeo en los 118 años de historia del Real Betis. "Los veteranos imagino que estarán más tranquilos, yo la verdad que un poco nervioso sí que estoy porque nunca he jugado una final europea", revela el joven. Quien no ha jugado una sino varias y de Champions es otro 'joven' que llegó al Betis el año pasado. "Yo siempre le tiro desmarques a Isco porque sé que me puede encontrar, es increíble entrenar con él, aprendes un montón".

Yamal como inspiración

Dentro del nivel que tiene ya un jugador que ha sido convocado con la sub-21 y lleva 42 partidos con el Betis, Jesús sigue siendo un chico de 19 años, que disfruta con la Play, yéndose a la playa o a una casa con piscina con sus amigos de Alcalá de Guadaira y, aunque parezca mentira en los tiempos que corren, no tan pendiente de redes sociales como otros de su generación. "Cuando debuté en Primera me dijeron que tenía que hacer más publicaciones, pero soy más de mirar que de subir cosas mías", explica y niega con cierto rubor el ponerse a bailar en TikTok como hace, por ejemplo, Lamine Yamal, a quien admira muchísimo. "Es increíblemente bueno, hace cosas que son inhumanas para su edad, bueno, y para cualquier edad. Yo me pongo muchos vídeos de él, porque es admirable, con la edad que tiene y lo que hace, yo también lo intento y aprendo de él", apunta.

"Es increíblemente bueno, hace cosas que son inhumanas para su edad, bueno, y para cualquier edad"

Rodríguez sobre Lamine Yamal

Quizás el nombre de Jesús no resuene tanto como el de Yamal, pero hay compañeros suyos, que comparten su posición, que ya saben cómo se las gasta. Él a ellos les pide las camisetas, como hizo con el txuri- urdin, Take Kubo, y ellos le regalan halagos como el que le dijo el japonés: "Si sigues así, vas a llegar muy lejos". Contento y confiado en su trabajo sólo le pide salud a la vida y justicia al fútbol. El resto corre de su cuenta. "Por el trabajo que le pongo, solo pido al fútbol que sea justo conmigo", concluye el bético que está a las puertas de la historia junto a su Betis.

Manchester United y Tottenham buscan la redención en Bilbao, una ciudad tomada por más de 50.000 hinchas

Manchester United y Tottenham buscan la redención en Bilbao, una ciudad tomada por más de 50.000 hinchas

No estará el Athletic, ya clasificado para la próxima Liga Campeones tras una brillante temporada. Aún hay un llanto contenido en Bilbao por la ausencia de su equipo en una fecha para la que había trabajado desde que se conoció que San Mamés sería la sede de la final de la Liga Europa. El título se lo disputarán este miércoles (21.00 h., Movistar) dos grandes del fútbol británico venidos muy a menos. El Manchester United, que aniquiló al conjunto de Ernesto Valverde en semifinales, y el Tottenham Hotspur, que, al igual que su adversario de esta noche, busca fuera de las islas la redención en un curso nefasto.

El glorioso United tricampeón de Europa, colosal protagonista de páginas heroicas, como las que nos hablan de su renacimiento tras el desastre aéreo de Múnich, en 1958, que acabó con buena parte de una generación llamada a todo, es hoy décimosexto en la Premier League, después de sufrir el pasado fin de semana ante el Chelsea su decimoctava derrota. Justo detrás en la clasificación aparece el Tottenham, que viene de perder contra el Aston Villa su vigesimoprimer encuentro en el campeonato.

Sólo la tradición que llevan detrás unos y otros, mucho mayor la del equipo que ahora entrena Ruben Amorin, permite sostener un cartel seriamente devaluado por sus prestaciones no ya en este ejercicio, sino a lo largo ya de unas cuantas temporadas. Cierto es que en el torneo que nos ocupa se han defendido con dignidad. El United, cuyo último éxito europeo se produjo en esta competición, en 2017, con José Mourinho, aparecerá en San Mamés invicto en la presente edición, con nueve victorias y cinco empates. El Tottenham, que cuenta con una Recopa y dos Copas de la UEFA y perdió ante el Liverpool la final de la Liga de Campeones de 2019, aparece con sólo dos derrotas y cuatro triunfos en los últimos cinco partidos.

Es evidente que por su peso histórico llama mucho más la atención la hasta la fecha incontenible hemorragia del Manchester United desde la jubilación de Alex Ferguson tras 26 temporadas en las que ganó 38 títulos. Ni la Copa de la Liga de 2023 ni la FA Cup ganada hace dos cursos al Manchester City colman los anhelos de un club opacado desde hace tiempo por el Liverpool y por sus vecinos de Maine Road, hasta la implosión de la formidable obra de Pep Guardiola.

Crisis en todos los frentes

Desde que a finales de 2023 la familia Glazer vendió el 25% de las acciones a Jim Ratcliffe, el presidente de la petroquímica Ineos ha tratado de atenuar la crisis económica del club, aplicando 450 despidos y con medidas como el fin de la pensión de 2,16 millones de libras anuales que recibía Ferguson como embajador. Pero la distancia entre la masa social y la clase dirigente desde que los magnates estadounidenses compraron el Manchester United en 2005 no deja de crecer, agudizada por la deriva deportiva y la crisis institucional.

Un equipo cuyo jugador más relevante en los últimos partidos ha sido, a sus 33 años, el ex madridista Casemiro, autor de dos tantos en las semifinales y con opciones para volver a la selección brasileña con la llegada de Carlo Ancelotti, busca ganar por primera vez en cuatro encuentos al Tottenham esta temporada, levantar la copa y hacerse con una plaza en la próxima Liga de Campeones.

«La gente verá a nuestro equipo de otra manera si gana la Europa League, ya que hacerse con un título europeo es importante», dijo este martes Amorim en conferencia de prensa. «Nada va a cambiar nuestra temporada, pero ganar hoy puede ayudarnos a tener esa sensación para construir un futuro».

Al otro lado, los Spurs del técnico griego Ange Postecoglou. «Siempre gano cosas en mi segunda temporada. Nada ha cambiado. No digo las cosas salvo que crea en ellas», comentó en conferencia de prensa el hombre que se hizo cargo del equipo en 2023. «Es un momento histórico. Llevo diez años en el Tottenham y quiero ganar este título. Va a ser un día muy importante y estoy convencido de que lo vamos a lograr», manifestó su capitán, el delantero coreano Son Heung-min.