El Bodo Glimt noruego hace historia y estará en octavos tras humillar al Inter

El Bodo Glimt noruego hace historia y estará en octavos tras humillar al Inter

La primera víctima con pedrigí de que no estará en octavos de la Champions fue el líder de la Serie A. El Inter, intratable en Italia, no solo fue incapaz de remontar el 3-1 que le endosó el Bodo Glimt sino que volvió a caer derrotado y dice adiós a la competición de manera humillante.

Los noruegos se agarraron al acierto de su portero Nikita Haikin ante los testarazos de Di Marco y Frattesi o el tiro de Zielinski, ocasiones claras de los italianos, que tenían en la grada lesionado a Lautaro Martínez, en una primera parte en la que su dominio sobre el Bodo, que solo probó a Sommer en el minuto 35 con un remate de cabeza de Evjen, no se convirtió en goles.

La segunda parte ya fue una lucha contra el reloj del último finalista de la Champions, que vio en el minuto 58 cómo un grosero error de Akanji en la salida de balón probó el robo y el disparo de Blomberg que, aunque salvó Sommer, cazó Petter Haug para poner el 0-1 en el marcador de San Siro.

Varapalo para el equipo de Chivu, que buscó la resurrección con un remate de Akanji que escupió el palo, palmeó Haikin y no rebañó Thuram. Pero apareció Evjen para sepultar, de disparo cruzado, cualquier esperanza, y eso que en el 76 Bastoni, en una carambola, logró marcar. Para el milagro faltaban demasiados goles.

Ahora a los noruegos les tocará un cruce con el Sporting de Portugal o el Manchester City, a quien ya derrotó en la fase liguilla en su estadio (3-1).

El Newcastle y Bayer, sin sufrir

Newcastle y Bayer Leverkusen hicieron sus deberes y estarán, sin sufrir, en los octavos de final de la Champions. El trabajo lo hicieron hace una semana lejos de sus estadios, con ventajas suficientes para que Qarabag y Olympiacos vieran como una tarea titánica armar las remontadas que no alcanzaron a producirse.

El duelo para el Newcastle se dibujó tranquilo desde el inicio. Llegaban las urracas a St. James' Park con cinco goles de ventaja y, en los primeros seis minutos, Tonali y Joelinton pusieron un 2-0 en el marcador que certificaba su presencia en octavos. Ese marcador ya les permitía incluso levantar el pie y tomarse el resto de la eliminatoria con calma.

El jugador del Newcastle Joelinton, tras marcar al Qarabag.

El jugador del Newcastle Joelinton, tras marcar al Qarabag.efe

El Qarabag se resignó a esforzarse en salir con dignidad de la máxima competición y, aunque tuvo un tímido acercamiento de Camilo Durán en la primera parte que salvó Ramsdale, no fue hasta el inicio de la segunda, en el minuto 50, cuando el delantero colombiano, a pase de Jony Montiel, puso el 2-1 en el marcador.

Apenas le duró la efervescencia porque, un minuto después, a saque de esquina, el cabezazo de Botman volvió a abrir distancia (3-1). No se rindió el equipo azerbayano, que tuvo a favor un penalti por mano que, aunque paró Ramsdale a Jankovic, remató Jafarguliyev (3-2).

Más ajustado estaba el duelo entre el Leverkusen y el Olympiacos de Mendilibar. Los alemanes vencieron en Atenas 2-0 y no vieron amenazada su clasificación. De hecho, apenas hubo ocasiones, la más clara nació de una doble pared camino del área entre Doku y Grimaldo que el lateral valenciano estrelló en el larguero.

La ilusión de Mourinho es la llamada que recibió Ancelotti en 2021 para volver al Madrid: buena relación con Florentino, tres años que "sentaron las bases"...

La ilusión de Mourinho es la llamada que recibió Ancelotti en 2021 para volver al Madrid: buena relación con Florentino, tres años que “sentaron las bases”…

Actualizado

Una mañana de junio de 2021, a José Ángel Sánchez, director general del Real Madrid, le sonó el teléfono. Era Carlo Ancelotti. El técnico italiano, en ese momento en el Everton, llamó al directivo madridista como cada inicio de verano y por la misma razón de siempre: comprobar si había algún futbolista del equipo blanco disponible para cesión o venta. Y de paso, cólo una broma que terminó en realidad: «El indicado soy yo», respondió cuando Sánchez sacó el tema del adiós de Zidane y la búsqueda de un nuevo entrenador. Así, entre bromas, peticiones y recuerdos, Ancelotti volvió al Bernabéu para ganar dos Copas de Europa más. Esa suerte de llamada es con la que todavía sueña Jose Mourinho, que esta noche desafía al Madrid con el Benfica en la decisiva vuelta del playoff.

El portugués estará en un palco del estadio madridista y no en el banquillo por la roja directa que vio en la ida. «No es la primera vez que no está en el banquillo por sanción», bromeó ayer Arbeloa. Mourinho bajará del autobús con sus jugadores, paseará por los pasillos del Bernabéu, dará la charla técnica en el vestuario y luego subirá a unos pisos para ver el duelo desde lo alto. Y desde allí, seguramente, pensará en las tres temporadas que pasó en la Castellana, en los miles de líos ante la prensa y rivales, en la Liga y la Copa conquistadas ante el Barça de Guardiola, en los dos subcampeonatos ligueros y en las tres semifinales de Champions perdidas, a cada cual más dolorosa. «Esos tres años sentaron las bases de lo que se consiguió después», se admite ahora en Valdebebas.

Mourinho no conquistó Europa con el Madrid, pero esas derrotas ante el Barça, contra el Bayern en penaltis y frente al Dortmund en un amago de remontada enrabietaron a un vestuario que triunfó en Lisboa en el primer año después de la marcha de The Special One.

«Me habría gustado que hubiera continuado, pero el nivel de presión ha ido incrementándose hasta un límite que todas las personas tienen. Nos ha dado un nivel de competitividad que hay que reconocer, ahora estamos en el lugar que le corresponde al Madrid. Hemos acordado de mutuo acuerdo que esta relación acabe, es el momento adecuado», explicó Florentino en la sala de prensa del Bernabéu, donde anunció el adiós del portugués con una comparecencia que ahora ya parece de otra época. Tenía contrato hasta 2016, pero «él cree que lo mejor es dejar el club y comparto sus razones».

Desde ese momento, el Madrid no dejó de crecer mientras Mourinho ha ido de más a menos en su carrera como técnico. Ganó la Premier con el Chelsea, la Europa League con el Manchester United y la Conference con la Roma, donde también perdió una final de Europa League. Su palmarés refleja esos años de más a menos. En ningún club estuvo más de tres campañas, pasando dos en el Tottenham y en el Fenerbahce sin tocar metal. Todo antes de aterrizar en Lisboa a mediados de septiembre, tres meses antes de que la situación de Xabi Alonso en el Bernabéu se complicara. Si no hubiera aceptado la oferta del conjunto lisboeta, en Valdebebas asumen que hubieran existido conversaciones para sustituir a Alonso.

Mourinho, Zidane y Ancelotti son los entrenadores de máxima confianza de Florentino. El francés y el italiano vivieron dos etapas en el club y sólo al portugués le falta un regreso a Chamartín. Esa confianza es absolutamente clave para el presidente ahora mismo, más incluso que la parte futbolística. Pérez, como cuando firmó a Ancelotti, busca a un técnico con mano, más que con ideas revolucionarias. De ahí la apuesta por Arbeloa, un hombre de la casa que ejecuta las directrices del club. Y de ahí que en los campos de Valdebebas todavía resuene el nombre de Mourinho de vez en cuando. Ancelotti tenía 62 cuando volvió al Madrid en 2021, y el portugués cumplió en enero 63.

En algunos despachos madridistas cuesta ver una segunda etapa del ahora técnico del Benfica, pero la buena relación entre presidente y entrenador, como en el caso de Zidane y Ancelotti, mantiene la puerta abierta para cuando encaje la ecuación. Se han intercambiado mensajes durante todos estos años, se han llamado y han estado pendientes el uno del otro. Se tienen aprecio.

Ayer, Mourinho llegó a Barajas entre gritos de «¡vuelve al Madrid!», firmó autógrafos en la puerta del hotel, se montó en un taxi para irse a comer con un par de asistentes y volvió a tiempo para pisar el césped del Bernabéu en el entrenamiento del Benfica, aunque evitó entrar en la sala de prensa. Hoy, el regreso oficial.

Mbappé, al límite por su rodilla izquierda desde hace casi tres meses, seria duda para jugar contra el Benfica

Mbappé, al límite por su rodilla izquierda desde hace casi tres meses, seria duda para jugar contra el Benfica

«Quiero poner en valor su compromiso con los compañeros, el equipo, el club, los aficionados... Es muy importante poner en valor su gran esfuerzo». Con estas palabras, Álvaro Arbeloa reconocía algo que se ve a simple vista: Kylian Mbappé está jugando al límite físico. El delantero francés sufre desde el día 7 de diciembre unas constantes molestias en la rodilla izquierda que le lastran y duelen en cada partido y entrenamiento, como se pudo ver en la mañana del martes en la ciudad deportiva de Valdebebas. Son ya casi tres meses, y este miércoles ante el Benfica hay dudas sobre si volverá a forzar su cuerpo para tratar de ayudar al Madrid en un partido decisivo para el devenir de la temporada madridista.

Mbappé será duda hasta última hora a la espera de las sensaciones que tenga durante todo el día. Una situación que se ha repetido durante los últimos meses. Se lesionó contra el Celta, no jugó contra el Manchester City en aquel duelo clave en la continuidad de Xabi Alonso y enlazó después tres partidos seguidos y completos para alcanzar el récord de goles en año natural de Cristiano Ronaldo. Después, un parón de dos semanas, ausencias contra el Betis en Liga y ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de España y viaje fugaz a Arabia para disputar 15 minutos en la final contra el Barcelona. No estuvo en el desastre de Albacete y tras eso sumó seis partidos consecutivos disputando 90 minutos antes de descansar, de nuevo con molestias, ante la Real Sociedad.

Mbappé ha sido el todo y la nada estas semanas. O ha jugado los partidos completos o se ha quedado en el banquillo o en la grada. No ha habido punto medio, dosificación o mantenimiento. Nada.

Tras perderse el duelo de Albacete, voló durante seis partidos seguidos anotando nueve goles en esos seis encuentros, con dobletes ante Mónaco, Villarreal y Benfica.

«Le necesitamos», repiten en Valdebebas, donde hay dudas de qué hacer con él. Hay voces que piden que pare durante un par de semanas, pero otras admiten la urgencia de la temporada. El galo, mientras, acumula dos encuentros, ante Benfica y Osasuna, sin marcar y mostrándose muy lejos de su mejor nivel. Y tiene el Mundial en el horizonte.

Arbeloa anunció en la rueda de prensa que «está preparado para jugar mañana, es lo más importante», pero a media tarde, sin entrenamiento de por medio entre la comparecencia y la noticia, el medio francés L'Equipe anunciaba que el futbolista estaba descartado. Entre medias, el Madrid, que todavía no ha dado la convocatoria y que espera a las sensaciones del galo.

Sorloth se exhibe para meter al Atlético en octavos con un hat-trick

Sorloth se exhibe para meter al Atlético en octavos con un hat-trick

Hace 378 años que España salió de Flandes tras 80 años batiéndose el cobre. Los tercios aguantaron lo que el tiempo y los flamencos les permitieron hasta la Paz de Westfalia. Había que intentar emular a esa unidad de élite y vengar el resultado con un tifo recordándolo en la grada. Los tercios rojiblancos contaban con la presencia de una torre noruega que está imparable en 2026, lo certificó con un hat-trick, y con la resurrección de un mediocentro brasileño que marcó el tempo y uno de los goles que valieron los octavos de final para el Atlético y la venganza de Flandes. [Narración y estadísticas, 4-1]

Imagino que en una guerra, los instantes previos a la batalla son, quizás, los más complicados para la mente de los soldados. Nervios, incertidumbre y, a veces, miedo. Es difícil saber lo que pasaba por las cabezas de los jugadores del Atlético de Madrid no antes sino hasta 5 minutos después de salir al césped del Metropolitano. Se vieron perdidos entre las tropas belgas, que llegaban en oleadas y combinando en el área de Oblak como si estuvieran en su propio campo. Pero las guerras son muchas batallas. Pequeñas escaramuzas de las que conviene salir sin heridas para intentar responder cuando vengan mejor dadas.

Y lo cierto es que quizás fue la primera mini victoria, ganada por el mejor general rojiblanco este 2026, para que la guerra virara hacia los intereses de Simeone. Sorloth persiguió un balonazo a campo belga, lo ganó, lo escondió y lo alojó en la red bajo el sobaco de Mignolet. Si los tercios de Flandes se hubieran encontrado defensas como la del portero francés, quizás en Bélgica hoy se hablara español. O noruego.

El regalo sentó bien al Atlético que se asentó en el campo y, mayoritariamente a través de Giuliano, generó varias ocasiones de peligro sobre la portería belga que la poca fe de Julián hizo que no se ampliara la ventaja en el marcador. Ya llovía menos en esta tarde calurosa que, lejos de sentar bien a los fríos belgas, les despertó ansias ofensivas que no flaquearon por el golpe.

Los chicos de Leko son constantes en su juego y en su esfuerzo. Invariables en su estilo, alegre y ofensivo. La clave es encerrarles y hacerles sufrir en su campo, pero no se dejaron y sus líneas se mantuvieron firmes en terreno rojiblanco. Varias jugadas con pases incluso en área pequeña terminaron con milagros de Oblak o con Hancko ejerciendo de último bastión frente al gol. Pero terminó llegando el tanto belga. La desgracia para Simeone, que se revolvía en su asiento, es que fue en un córner tras un despiste de Johnny. El mediocentro perdió la marca de Ordóñez, que remató sólo ante un Oblak demasiado hundido la peinada de Mechele.

El equipo flamenco no vino de turismo a Madrid. Creen en lo que hacen y jugaban, desde su tercera posición en la liga belga, como un equipo grande en el Metropolitano. Pero tienen la inocencia que el Atlético se quitó tras varios años pisando estos terrenos europeos. Y Cardoso, con un zurriagazo desde fuera del área en el que Mignolet pudo hacer más, les enseñó que el peso europeo es cuestión de constancia y tiempo.

Martillo noruego

A la hora de encuentro, Simeone empezó a reconocer el mérito y a olvidar las sesiones de psicología. Julián necesita apoyo, algo le pasa pese a que haya vuelto a marcar, y su cambio por Griezmann era más que merecido tenga los galones que le quiera otorgar su entrenador. La calidad se le cae de los bolsillos, pero la confianza la tiene en el suelo y el francés vive una segunda juventud. Ayudó mucho a Ruggeri, que estaba sufriendo un calvario con Forbs, y supuso una brújula para el ataque colchonero.

Suya fue la asistencia a Sorloth para poner el gol de la tranquilidad a falta de un cuarto de hora para el término del encuentro. Pero no sería el último del noruego. Ese jugador que ha cambiado la cara este 2026. A cinco del final, el ariete escandinavo completaría su hat-trick tras culminar un gran centro de Ruggeri en una jugada ensayada a la salida de un córner. Los focos eran para él. Los ha reclamado en silencio. Ganando duelos y batallas y metiendo a su equipo en octavos. Ahora a esperar al viernes para saber si el equipo vuela a Londres para enfrentarse al Tottenham o vuelve a Liverpool. Las armas cambian para la guerra. Hay que sumar un martillo al ejército.

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: "¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto"

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: “¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto”

El Real Madrid - Benfica ya se está jugando. De hecho, se lleva jugando toda la semana desde la denuncia de Vinicius Júnior hacia Gianluca Prestianni por un presunto insulto racista. "Me ha llamado mono", repitió el brasileño al árbitro durante el encuentro de ida. El conjunto portugués defendió a su jugador, Mourinho criticó la celebración de Vinicius, Mbappé actuó como testigo de las "cinco veces" en las que el argentino supuestamente utilizó la palabra "mono" y ayer la UEFA sancionó a Prestianni con un partido a pesar de mantener la investigación todavía abierta.

La guerra mediática se trasladó a la previa de la vuelta, donde el Madrid defiende el 0-1 de la ida. En los micrófonos de la prensa, Rui Costa, presidente del Benfica, Thibaut Courtois y Álvaro Arbeloa. El directivo portugués habló en el aeropuerto de Lisboa, donde acompañó a la expedición del club junto a Mourinho y a Prestianni, que se unió a sus compañeros a pesar de la sanción. Desde la puerta de embarque, Costa criticó la "condena" que está sufriendo el jugador.

"Hubo un incidente que se está analizando y cooperamos al máximo. Prestianni no es un jugador racista. Si lo fuera, no representaría al Benfica, yo nunca dejaría que un racista jugara en el Benfica", dijo, e insistió en que "creemos en nuestro jugador". "El Benfica está protegiendo a su jugador, que se ha sentido muy ofendido en los últimos días. Benfica apoyará a Prestianni. ¡No hay nada probado! ¡Prestianni no es racista, lo garantizo! No es racista y está siendo condenado por un acto racista", aseguró.

Costa, además, criticó que la UEFA no sancionara a Fede Valverde por el supuesto puñetazo a Dahl durante el partido: "No queremos usar los demás incidentes del partido para invalidar la situación de Prestianni, pero hubo una clara agresión por parte de Valverde", consideró.

Más tarde, ya en Madrid, le tocó el turno a Courtois y Arbeloa en Valdebebas. Allí, el portero fue muy contundente sobre la situación: "Sabemos lo que nos ha contado Vinicius. Hay que acabar con eso", dijo, criticando que Mourinho centrara su discurso en la celebración de Vinicius. "Mourinho es Mourinho y como entrenador vas a defender a tu club, pero me decepciona usar el festejo de Vini para justificar. Vini no hizo nada malo. Festejó como festejan muchos rivales, hay que pasar página y ya está. No podemos justificar un presunto acto de racismo con una celebración".

El belga admitió que "es la palabra de uno contra la del otro". "Ellos creen a su jugador y nosotros estamos al 100% con Vini. Ha tenido muchos piques con jugadores y jamás ha dicho algo así. Sé que lo ha escuchado al 100%. Como se ha tapado la boca nunca lo podremos saber", denunció Courtois, que también acusó a gente de la grada de racismo: "Lo que ha pasado en la grada es para parar el partido y echar a esa gente".

En la misma línea se mostró Arbeloa, que insistió de nuevo en que "nada justifica un insulto racista", en referencia a las palabras de Mourinho sobre la celebración de Vinicius. "La UEFA tiene una buena oportunidad para no quedarse en el eslogan", señaló, e incidió en que "no es la primera vez" que Mourinho no se sienta en un banquillo por sanción. "Aún así, siempre ha preparado bien a sus equipos. Espero un gran Benfica". El portugués, además, no dará la rueda de prensa previa por su sanción.

El técnico salmantino admitió que Mbappé "está preparado para jugar mañana" y quiso "poner en valor" el "compromiso" del francés, que está jugando con molestias.

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

El 22 de mayo de 2024, Ademola Lookman (Londres, 1997) se presentó al mundo. Lo hizo con una exhibición histórica e inesperada en un gran escenario y ante el peor de los rivales, un Bayer Leverkusen de Xabi Alonso que llevaba 50 partidos sin perder. Tres goles después, el británico de origen nigeriano ya no era un joven salido de Little Lagos, zona del barrio de Peckham al sudeste de Londres, sino el único africano que se colaba entre los 30 mejores futbolistas aspirantes al Balón de Oro.

El extremo había conseguido por fin su hábitat perfecto en el que desarrollar sus habilidades. Olvidada su irregularidad en Leipzig, Fulham y Leicester, el Atalanta y sobre todo, Gian Piero Gasperini, le dieron las herramientas para mostrar el futbolista que fichó el Everton por 9 millones de euros del modesto Charlton Athletic, al que llegó tras jugar en ligas juveniles semiprofesionales.

Y es que la resiliencia ha sido algo inherente a la personalidad de Lookman desde niño. "Vivíamos en una zona desfavorecida de Londres, mi madre realizaba trabajos precarios. Era difícil porque la nevera siempre estaba vacía y a menudo tenía que ir a comer a casa de amigos", contó en una entrevista. El nigeriano no sólo superó una infancia complicada en la que su vida era sólo "colegio, casa y fútbol" sino que siempre tuvo que ir saltando baches hasta su gran explosión en la final de Dublín.

"Cada cicatriz cuenta la historia de lo lejos que has llegado", explicó en su presentación con el Atlético. Ha acumulado varias, aunque una de las más llamativas fue un fallo, en el último minuto de encuentro, de un penalti a lo panenka cuando militaba en el Fulham y que era el empate ante el West Ham. Encima el equipo terminaría descendiendo ese curso.

Luego, esa promesa que ganaría con Inglaterra el Mundial sub-20 en 2017, no terminaba de arrancar ni en la Bundesliga ni en la Premier. Y, además, las raíces y el arraigo del futbolista así como el no terminar de ser llamado por la absoluta, terminaron por hacer que dejara a los Three Lions para disputar las competiciones de selecciones con el país en el que aún vivían su padre y una de sus hermanas. Otra de sus grandes cicatrices fue la Copa África que se le escapó a Nigeria en 2024 ante Costa de Marfil.

La prueba de que Lookman no terminaba de demostrar su potencial es que nunca había conseguido dobles dígitos ni en goles ni en asistencias hasta que el Atalanta decide confiar en él. En Bérgamo, el futbolista se deshace del peso de sus cicatrices en un sistema que le da más libertad y capacidad ofensiva. Así, hace 15 goles y seis asistencias en su primera temporada (2022/23), 17/9 en la segunda y 20/7, la tercera. Allí resurgió una estrella y nació su mítica celebración de las gafas que justificó por su nombre: "Look-man" (hombre que mira).

Fichaje incuestionable

La salida de Gasperini coincidió con el deseo de este admirador de Robinho de buscar nuevos retos, algo que no sentó bien en el seno del club italiano y que provocó que se filtrara que su comportamiento era conflictivo. Pero en el Atlético nunca creyeron esos rumores y, cuando se abrió esa puerta para Mateu Alemany, se metieron de lleno en ella para traer "un futbolista diferencial", dicen en el seno del club y de "rendimiento inmediato", aunque no niegan que les ha sorprendido su irrupción.

Apenas han pasado 20 días desde que Lookman pisara por primera vez el Metropolitano como jugador del Atlético por 40 millones de euros. En ese periodo, le ha dado tiempo a meter cuatro tantos y dar dos asistencias en sólo seis partidos. También en jugar como titular sin la famosa mili de Simeone, pero con aviso del técnico: "Sobre todo aporta goles. En principio más goles que juego. Puede crecer en el juego y en el trabajo defensivo, le necesitamos en esa faceta". De momento los goles de «esta máquina» es lo que necesitará el club esta tarde ante el Brujas.

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: "Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar"

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: “Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar”

Está el Atlético en ese punto de la temporada en el que parece que todo se lo juegue en las próximas semanas. Brujas y Barcelona son, ahora mismo, los dos objetivos primordiales de un equipo que tiene muchas posibilidades de cumplir con ambos compromisos. Y los afronta habiendo marcado siete goles en ambos partidos de vuelta y encajado tres. No es este nuevo Atlético de Simeone la férrea versión que ha mostrado históricamente. "Los futbolistas que tenemos nos llevan a ese lugar, necesitamos recuperar la faceta defensiva, aunque en Liga no está tan mal. Necesitamos el equilibrio que necesitamos siempre", explicó el técnico.

Lo cierto es que la versión de Champions es la más preocupante ya que ha recibido 18 tantos en contra y le han marcado en los nueve duelos que ha disputado. "El partido es inimaginable, no siempre pasa lo que uno piensa. Plantearemos el partido como creemos que podemos hacer daño, necesitamos la energía de nuestra gente que baja y nos alimenta", mantuvo el argentino.

Precisamente, hablando de energía, el Brujas es un equipo que no desfallece y que juega como su fuera su último partido que lo hace "bien y valiente" a juicio del argentino y que, aunque mejoren su rendimiento en casa, son muy peligrosos especialmente desde la llegada de su nuevo técnico, Iván Leko.

Simeone tiene muchas opciones para el once de mañana, especialmente en la delantera donde parece contar con un inspirado Alexander Sorloth, máximo goleador del equipo este 2026 y también en el campeonato doméstico, y que podría compartir once con Julián, del que dice el técnico que son compatible, o con Griezmann, al que el entrenador ha vuelto a calificar de leyenda.

Otra de las leyendas, Koke, será seguramente de la partida mañana. El capitán ha compartido rueda de prensa con el argentino y le han insistido mucho en el periodo de descanso del Atlético antes de este partido, inferior a las 72 horas. "Obviamente, pasó muy poco, salimos hace dos días, pero los preparadores físicos nos han preparado y nuestra motivación hace que no haya cansancio", apuntó el futbolista que reveló que nadie del sindicato AFE se ha puesto en contacto con él sobre esta materia.

El madrileño valora llegar a esta vuelta de la repesca de la Champions tras vencer ante el Espanyol ya que "ganar trae ganar" y espera que haya esa "conexión con la grada" que hace que todos puedan dar el 200% para pasar a los octavos de la Champions.

'Prima facie': ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

‘Prima facie’: ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

Prima facie. Apréndanse esta expresión porque es la clave de la sanción de un partido a Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, tras las acusaciones de racismo hacia Vinicius Júnior durante el partido de ida del playoff de la Champions League entre el conjunto lisboeta y el Real Madrid. «Me ha llamado mono», le repitió el delantero brasileño al árbitro del encuentro y a todo el mundo. «Le llamó mono cinco veces», aseguró Kylian Mbappé en la zona mixta del estadio Da Luz. Pero el futbolista argentino se tapó la boca con la camiseta y no hay pruebas de su insulto, por lo que la UEFA, ante el riesgo de vivir una nueva polémica y de mucho más ruido este miércoles en el partido de vuelta que se celebrará en el Santiago Bernabéu, ha tirado por el carril del medio.

Prima facie quiere decir «presunta» o «basado en una primera impresión». Es decir, la UEFA, y así lo anunció en el comunicado publicado en la tarde del lunes, deja sin jugar a Prestianni por «la presunta violación del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA relacionado con un comportamiento discriminatorio».

Después de la denuncia de Vinicius y de las declaraciones posteriores de varios compañeros, entre ellos Mbappé, la UEFA nombró a un inspector de su departamento de Ética y Disciplina para que investigara todas las acusaciones hacia el argentino y todo lo sucedido durante la segunda parte del encuentro del pasado martes. Y «a petición» de dicho inspector, la UEFA ha decidido «suspender provisionalmente» a Prestianni con un partido al futbolista del Benfica.

No se trata de una sanción definitiva, porque el organismo que rige el fútbol europeo todavía mantiene abierta la investigación de los hechos, pero la sanción provisional evita que la presunta víctima y el presunto agresor se crucen en el terreno de juego de Chamartín. «Esto se entiende sin perjuicio de cualquier decisión que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan tomar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso», señala el comunicado de UEFA. Prestianni podría perderse el duelo y luego ser absuelto, sancionado o la causa archivada.

Una situación que el Benfica apelará pero que al llegar a 48 horas del partido deja sin tiempo a la dirección del equipo portugués para conseguir que Prestianni juegue. «El club apelará esta decisión de la UEFA, aunque los plazos en cuestión apenas tengan efecto práctico para la vuelta», anunció el conjunto de Da Luz, que aterrizará este martes a mediodía en Madrid con Jose Mourinho al mando de la expedición. El técnico, eso sí, no se sentará en la rueda de prensa previa, que se celebrará por la tarde en el Bernabéu. El luso fue expulsado en la ida y aunque eso no le impedía aparecer ante los medios, ha declinado la opción. Tampoco se le espera en Chamartín, donde no podría acercarse al banquillo y debería ver el duelo desde uno de los palcos. Su regreso al Bernabéu, por tanto, queda aplazado para otra ocasión menos polémica.

El precedente

Fuentes consultadas por este periódico en el conjunto portugués aseguran que la sanción provisional es un «precedente peligroso», pero no es la primera vez que la UEFA toma una decisión de este calado. En 2021, el jugador del Slavia Praga Ondrej Kudela fue sancionado con un partido por insultar de forma racista a Glen Kamara, del Rangers. Tampoco existían imágenes ni sonido sobre el momento, pero la UEFA aplicó la sanción tras la declaración de Bongani Zungu, compañero de Kamara, que aseguró haber escuchado el insulto. Algo similar a lo sucedido con las declaraciones de Mbappé en las que reconocía haber escuchado «cinco veces» el insulto de Prestianni a Vinicius.

Según el artículo 14 de la UEFA, si la investigación termina declarando culpable al argentino, éste se enfrenta a un mínimo de diez partidos de sanción, aunque ambas partes, tanto el Benfica como fuentes del Real Madrid, reconocen a EL MUNDO que todo va camino del archivo de la denuncia ante la falta de pruebas. Aún así, Prestianni se perderá el decisivo duelo de vuelta y la UEFA evitará más ruido en uno de sus encuentros.

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: "Nuestra gente va a morir por nosotros"

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: “Nuestra gente va a morir por nosotros”

Luis Aragonés fue el primero que perdió en el Jan Breydel Stadium como inquilino del banquillo del Atlético en 1978. Fue un 2-0 en los cuartos de final de la Champions, entorno habitual de encuentro entre belgas y rojiblancos. En el 92, el Sabio de Hortaleza volvió a caer 2-1, pero esta vez fue en la Recopa. Simeone no ha podido cambiar la tradición del Atlético aunque de sus tres encuentros en territorio belga sólo ha logrado una derrota y dos empates, como el de ayer. "A todos los equipos que han pasado por acá, salvo el Arsenal, les han competido muy bien, siempre ha logrado estar con ventaja", concedió el Cholo .

Son sólo pilares de cemento. Muros grises de brutalismo belga con más mito que historia. Apenas tiene 50 años este recinto que nació como Olympia y terminó con el nombre del héroe local de la Batalla de las Espuelas de Oro. Jan Breydel expulsó a los franceses en el siglo XIV y sigue negando la victoria a los rojiblancos en el XXI. "Ellos juegan bien, es un equipo dinámico, el que más intensidad tiene en la Champions", explicó el argentino.

Y eso que las cosas comenzaron de cine con un Julián Álvarez con un aire nuevo. Ese que da el retorno de la confianza. Ese que tenía en su gesto cuando cogió el balón tras esperar dos minutos como el VAR señalaba penalti por manos de Seys. Zambombazo arriba y gol. Dos tantos en sus dos últimos duelos como titular. Pero pese a su ventaja, y a conseguir dos veces más estar por delante, el Atlético naufragó. "Hoy nos faltó contundencia defensiva", apuntó el técnico.

Y es que los rojiblancos han concedido ya 18 goles en la máxima competición continental, los mismos que en la liga 2014/2015. No han conseguido mantener la portería a cero en ningún partido y lo cierto es que el equipo no gana como visitante en una eliminatoria de Champions desde 2022.

Todo queda para un Metropolitano que siempre fue un fortín hasta que el Bodo lo conquistó para frustrar las escasas opciones rojiblancas para el top-8. "Sabemos lo que es el Metropolitano. El Atlético es el gran favorito, pero nosotros podemos jugar al fútbol", admitió Ivan Leko, técnico del Brujas.

No obstante, el serbio confirmó que su equipo jugó ante un conjunto rojiblanco que "tiene más fortalezas que debilidades" y mantuvo el favoritismo del Atlético para clasificarse para los octavos de una Champions en los que se encontrarían con el Tottenham o el Liverpool, según el sorteo del 27 de febrero.

La fuerza del Metropolitano

Los jugadores del Atlético sí confían en la fuerza de jugar como local. Molina y Pubill quisieron resaltar la importancia del Metropolitano para la vuelta. "Será clave. Nuestra gente va a morir por nosotros", admitió el central catalán mientras que el argentino habla de "espectáculo" en Madrid.

Lo cierto es que el catalán sigue mostrando un nivel impresionante pese a haber encajado hoy tres goles en contra. No ha perdido un duelo y a Simeone le alegra el desempeño de un jugador que le costó casi cuatro meses de mili el tener continuidad. "Necesitamos jugadores que tomen decisiones. Me pone contento y bienvenido su momento", concedió a su pupilo.

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

Había brujas que exorcizar en Bélgica. El Jan Breydel Stadium es una pesadilla para el Atlético y eso que este conjunto arquitectónico de cemento con capacidad para 30.000 ruidosos aficionados no es uno de los fortines europeos. Cero victorias en la historia rojiblanca. Había que apelar a la magia. Y los hechiceros del Atlético aparecieron, pero luego se dejaron engatusar hasta perder una triple ventaja. El Atlético se deja deberes para la vuelta y la maldición continúa vigente. Hay que sudar los octavos. [Narración y estadísticas, 3-3]

El partido comenzó frío, como no podía ser de otra manera. Una lluvia helada te calaba los huesos y complicaba la precisión rojiblanca. No obstante, los colchoneros querían apabullar a un Brujas que no terminaba de encontrarse cómodo. En el minuto tres, una jugada al primer toque estuvo a punto de cazarla Griezmann al costado izquierdo de Mignolet. El balón terminó en córner y a raíz de ese saque de esquina Seys decidió cometer la imprudencia que ya no permite el VAR ni el nuevo reglamento. Dos minutos de suspense... penalti.

Fue Julián no sólo el que lo marcó sino el que fue a por la pelota decidido a ejecutar su lanzamiento. Su falta de confianza ya es historia. Descorchó la botella ante el Barça y ahora no hay corcho que le sujete. Se adelantó el Atlético en un campo maldito. E iba a costar la maldición, porque el tanto del argentino espoleó a los belgas que se echaron encima de la portería de Oblak con Tresoldi.

El Atlético empata contra el Brujas en Champions: "Faltó contundencia defensiva"

El ataque belga era tan violento que cualquiera diría que en frente estaban los tercios españoles. Jugaban sin red y buscaban el fallo en salida del Atlético y lo encontraban. Molina y Llorente tuvieron algunos capitales que el Brujas no aprovechó y eso que se encontró con una jugada calcada a su penalti, pero la mano de Hancko estaba más abajo.

Pese al acoso belga, las oportunidades más claras antes de que Nyberg pitara el descanso fueron para Lookman. El nigeriano a punto estuvo de doblar la ventaja tras una gran jugada de Giuliano, pero tapó de manera milagrosa Sabbe. Sin embargo, lo consiguió tres minutos más tarde tras un saque de esquina maravillosamente sacado por Griezmann. Había mucho ganado con ese otro tanto antes del descanso, pero no todo.

De hecho, los belgas recortaron nada más volver de vestuarios. De nuevo, un córner. Un barullo en el área encontró la testa de Tresoldi pero su remate fue bien respondido por Oblak, que no pudo atajar la respuesta de Onyedika. El VAR dio algo de suspense al tanto por la posición del italiano, pero finalmente le dio validez. Nada es fácil en esta Champions. Tampoco Brujas, un equipo que cuenta con una grada caliente pese la temperatura que gastan en invierno.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.NICOLAS TUCATAFP

Los belgas se agarraban al buen hacer del espigado Vannaken, capitán y general del conjunto azul y negro, y al menudo Stankovic, que lanzaba a placer a Diakhon a falta de Forbes. De hecho, el francés encontró en una de sus internadas a Tresoldi que batió a Oblak casi en área pequeña. Todo lo remado y conseguido se esfumaba en 10 minutos fatídicos. Había que ver la manera de recuperarse del golpe. Simeone lo quiso hacer a través del balón y para ello sustituyó a Lookman por Baena. Mucho que exigir al almeriense según el argentino.

Sorloth no pudo

Pero el que ya no tiene nada que demostrar, a juzgar por su rendimiento en el último mes, es Sorloth. El noruego sustituyó a Griezmann y la primera que tuvo la mandó a la cruceta. Con él se ganaba la profundidad que estaba faltando desde la ventaja en el marcador. La volvió a tener tras un pase de Baena que detuvo Mignolet y luego despistó a Ordóñez para que el central se la metiera en su portería.

Se las prometían felices los rojiblancos, pero las brujas tienen muchas vidas como demostraron en el 90. Tzolis definió la última oleada belga y apagó las ilusiones de romper la maldición, pese a la última opción de Sorloth. Malditas Brujas.