Jon Rahm sigue empeñado en tiranizar el golf y vuelve a colocarse un día más al frente de la clasificación en un torneo del PGA Tour, esta semana ha sido el turno del Arnold Palmer Invitational, otro de los ‘torneos elevados’ del Circuito Americano que reparte 20 millones de dólares en premios. El número uno del mundo terminó sus primeros 18 hoyos con 65 golpes (-7) y dos golpe de ventaja sobre el grupo formado por los norteamericanos Kurt Kitayama, Cameron Young y el ganador de la semana pasada Chris Kirk.
El torneo que se disputa en Bay Hill, el feudo del legendario Arnold Palmer es el sexto que Rahm disputa en su mágico 2023, con un total de 21 vueltas de golf, en 19 de ellas terminó dentro del top-ten. Rahm acumula, solo en este periodo, 100 golpes por debajo del par del campo y una media de 67 golpes por ronda. Son números legendarios, solo al alcance de las mejores rachas de Tiger Woods.
La locomotora de Barrika arrancó el día con tres birdies consecutivos en los tres primeros hoyos. El juego del español mantuvo la tónica de las últimas semanas; errático desde el tee y brillante sobre los greenes. Solo necesitó el español 24 putts para completar los 18 hoyos, promediando un espectacular registro de 1,385 en media de puts por greenes en regulación, o lo que es lo mismo, aprovechó muchas de oportunidades de birdie que se fue dejando por el campo.
La apoteosis final llegaría en los tres últimos hoyos donde firmó una secuencia mágica de eagle, birdie, birdie para alcanzar la primera posición con un golf de fantasía.
Desde que obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza, el 11 de mayo de 2021, Aymeric Jean Louis Gerard Alphonse Laporte (Agen, Francia, 30 años), que así se llama en un DNI interminable, ha sido titular siempre que el equipo tenía algo en juego. Bueno, siempre no. Hubo un día en el que no fue titular y no por su rendimiento deportivo, sino porque estaba castigado. Fue en el tercer partido de la fase de grupos del Mundial de Qatar, ante Japón. Laporte, el tipo duro, el hombre fuerte del vestuario de la selección española, vio desde el banquillo aquel choque porque, dos días antes, en la Universidad de Qatar, en el campo base del equipo, se atrevió a enfrentarse a Luis Enrique.
Más que a enfrentarse, a decirle a la cara que el equipo debía tener un Plan B para cuando las cosas no salieran bien. Al entrenador asturiano, admirador de sí mismo y de su estilo, no le sentó bien. Era la primera vez, y fue la última, en cuatro años, que un futbolista se atrevía a decirle a la cara lo que muchos, la mayoría, pensaban. Así que Laporte fue suplente contra Japón. Y España perdió, por cierto.
El episodio define muy bien a un tipo, Laporte, Ayme para todo el mundo en la concentración, que desde su debut, el 4 de junio de ese 2021, justo antes de la Eurocopa, ha ido labrándose su propio papel en España. De entrada, hoy ante Dinamarca cumplirá su partido número 40 (dos goles). Es, ya de lejos, el jugador nacionalizado que más veces se ha puesto esta camiseta, muy por delante de Alfredo Di Stéfano (31 partidos), Marcos Senna (28), Rodrigo Moreno (27) y Diego Costa (24). Su llegada no fue fácil. En una rueda de prensa en Las Rozas en aquellos días de 2021, se enganchó con un periodista a cuenta de su sentimiento de pertenencia a España. Ahí empezó una difícil relación con la prensa que continúa hoy, y de hecho, durante la pasada Eurocopa, fue el cabecilla del equipo en su rebelión contra una emisora de radio donde, pensaban en el vestuario, alguien les estaba faltando al respeto.
Ascendencia sobre Gavi
Laporte no se calla. Con un toque altivo si no deja a su interlocutor acercarse, es alguien con una personalidad muy marcada. «No voy a depender de lo que pueda pensar la gente para tomar decisiones en mi vida. Si tomo esas decisiones es porque creo que es lo mejor para mí. Puedo acertar o no, pero hay que respetar», decía el pasado miércoles en una entrevista en la Cadena Ser. Por eso, pese a los muchos reproches que encontró en los micrófonos, dejó el Manchester City hace un par de temporadas para fichar por el Al Nassar saudí. Se especuló mucho entonces sobre si el ritmo de competición de una liga tan débil le podía perjudicar para seguir viniendo a la selección, pero siempre ha sido un indisctubile, también para Luis de la Fuente.
Aymeric Laporte.PABLO GARCÍARFEF
En la caseta, cuando Ayme habla, los demás escuchan. Especialmente los jóvenes, sobre los que tiene una ascendencia innegable. Y dentro de los jóvenes, Gavi. El centrocampista del Barcelona, que lleva un año fuera de la selección lesionado, es con quien mejor ha conectado el central, hoy en boca de todos porque en enero podría haber noticia. El Real Madrid tiene su nombre encima de la mesa en caso de que se decida a fichar después de la lesión de Eder Militao. A Carlo Ancelotti le vuelve loco, pero quien tiene que soltar el dinero que presumiblemente pedirían los saudíes no lo tiene tan claro. Él, por su parte, se deja querer sutilmente, asumiendo que su ficha en Arabia, por encima de los 20 millones, no sería posible en el Bernabéu.
No se va a poner nervioso, en todo caso, por eso. Es alguien que sabe esperar. De hecho, su pasaporte español llegó en 2021, cinco años después del primer intento, con Julen Lopetegui en el banquillo, en 2016. En aquella ocasión, un par de pesos pesados de aquel vestuario, alineados con un alto cargo de aquella Federación, consiguieron pararlo. Finalmente la unión entre España y Laporte llegó, y llegó hasta el punto de ganar la Eurocopa -«es lo mejor que me ha pasado en la vida», reconoce- y, el pasado mes de octubre, en Murcia, convertirse en el segundo jugador nacionalizado que porta el brazalete de capitán, después de Ladislao Kubala. Hoy, ante Dinamarca, donde un punto le da a España matemáticamente el primer puesto del grupo (ya está clasificada) volverá a ser referencia.
El noruego Erling Haaland, delantero del Manchester City, publicó este jueves una foto en redes sociales en la que aparece subido a una báscula, con el mensaje de "todo bien", en relación a la advertencia de su técnico Pep Guardiola acerca del aumento de peso de sus jugadores en época navideña.
"El 25 (de diciembre) voy a estar ahí controlando cuántos kilos suben. Llegan 'gorditos'. Pueden comer en Navidad, pero quiero controlarlos, tengo que hacer la convocatoria para el día 27 contra el Nottingham Forest", dijo el entrenador español al inicio de esta semana.
"Imagina que un jugador que ahora está perfecto llega con tres kilos de más, se quedará en Manchester y no viajará a Nottingham, eso seguro", agregó el técnico español.
Los de Guardiola disputarán la decimoctava jornada de Premier League en casa del Forest, y lo harán desde la segunda posición de la tabla con 37 puntos, a dos del Arsenal y en buena racha de resultados.