Sergio Ramos no continuará en el Sevilla la próxima temporada

Sergio Ramos no continuará en el Sevilla la próxima temporada

Actualizado Lunes, 17 junio 2024 - 13:36

Ya es oficial. Sergio Ramos no seguirá como jugador del Sevilla la próxima temporada. Así lo ha anunciado el club esta mañana a través de un comunicado oficial en sus redes sociales.

El central sevillano, que volvió al club del que es canterano el pasado verano tras abandonar el PSG, anuncia su despedida de Nervión tras una temporada muy complicada a nivel colectivo.

Pese a los cambios de entrenador y las dificultades, que llevaron al Sevilla a pelear por la permanencia, Ramos se marcha de nuevo de su casa habiendo disputado un total de 37 partidos en esta segunda etapa y marcado 7 goles .

El presidente de la entidad, Del Nido Carrasco, ya había comentado en la presentación de García Pimienta como nuevo entrenador, la renovación integral que se llevará a cabo en la plantilla sevillista en este mercado estival con el fin de recuperar la senda del triunfo y volver a situarse la próxima temporada en puestos europeos.

Por último, el club ha anunciado que despedirá al canterano mañana en un acto que se celebrará en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Primera etapa

En su primer periodo en el Sevilla, antes de fichar por el Real Madrid en el verano de 2005, Sergio Ramos disputó 39 partidos de Liga con la camiseta del Sevilla, pero no logró levantar ningún título.

El arrojo sin premio de un gran Dortmund: entre el ritual de Füllkrug y las lágrimas de Sabitzer

Actualizado Sábado, 1 junio 2024 - 23:35

Justo antes de saltar a la hierba, como cada noche, Niclas Füllkrug se activó con ese gesto tan característico en sus orejas. Algo así como un encendido automático con el que se aísla del ruido exterior y orienta sus cinco sentidos hacia lo único importante. Era el partido más importante de su vida y debía cumplir con la rutina. El delantero alemán, con un remate al palo y un gol anulado, vivió el lado más amargo del fútbol en Wembley.

El empeño de Füllkrug fue también la frustración de Edin Terzic, que no dudó en acercarse a felicitar a Carlo Ancelotti justo antes de que Slavko Vincic decretase el final. La desesperación de la leal hinchada borusser, a la que sólo hubo que reprochar esos abucheos fuera de tono ante Vinicius. El fútbol debería mostrarse menos cruel con Mats Hummels, autor de una final impecable. O con Marco Reus. Once años después de la final ante el Bayern, otra vez en Wembley, el capitán tampoco pudo saldar su deuda con la Champions.

No existían palabras de ánimo para unos futbolistas que habían cumplido lo que su técnico les reclamó en la previa. Arrojo ante el eterno campeón. Lloraba inconsolable Marcel Sabitzer ante las cámaras mientras las banderas amarillas aún flameaban. Si existe forma humana o divina de derribar al Madrid en una final, el Borussia apuró casi todas. Suyo fue el dominio, en lo táctico y anímico, a lo largo de 70 minutos. Pero en esa hora bruja, la que distingue a los grandes equipos de los inmortales, el Real jamás perdona.

Inmovilizar al espontáneo

Deberán volver con orgullo al Westfalenstadion, convencido de que sólo así era posible. Desde el primer minuto, para lo que la afición blanca resultaba casi una rutina, en el fondo del Dortmund se disfrutaba como un acontecimiento extraordinario. Dos horas antes del pitido inicial, cuando aún bullían los madridistas en Borough Market, el fondo alemán ya se teñía de amarillo y negro. La ovación a Jürgen Klopp rivalizó con los abucheos a José Mourinho cuando ambos aparecían por los videomarcadores. El vínculo con el equipo, tan estrecho, llegó al delirio en el momento en que los futbolistas hicieron esperar al árbitro para agradecer el incondicional apoyo.

Nada pudo objetarse a la combatividad del Dortmund. Si Sabitzer ni siquiera titubeó para inmovilizar al tercer espontáneo que había invadido el césped, lo demás vendría de añadidura. El Madrid había localizado el flanco débil en torno a Ian Maatsen, que sufría las acometidas de Dani Carvajal y Fede Valverde, pero el Dortmund casi siempre supo competir. Incluso pese a un Nico Schlotterbeck más atribulado que de costumbre. Al joven central quisieron tranquilizarlo antes de que se ganara una ridícula amarilla por protestas.

Superada la media hora, Davide Ancelotti tuvo que sujetar a su padre por la manga, porque el Madrid no podía tolerar tantos minutos a merced del rival. Justo antes del descanso, Gregor Kobel quiso entrar en calor con todo tipo de estiramientos. El Madrid, perdido en la presión, romo en la zona de tres cuartos, no había asomado por sus dominios.

En busca de respuestas

El entusiasmo del fondo germano se redoblaría en los instantes previos a la reanudación. Primero, con una pancarta con el lema Auf geht's Dortmund. Kampfen und siegen (Vamos, Dortmund. A luchar y ganar). De inmediato, no menos de dos docenas de bengalas emponzoñaron el ambiente. Cumplido el minuto 50, los suplentes de Ancelotti, que ni habían calentado al inicio junto al resto, saltaron a la banda. Luka Modric, siempre atento de reojo, parecía particularmente inquieto.

Fue llamativa la desesperación de Ancelotti, braceando como nunca en el área técnica y girándose hacia el banquillo en busca de respuestas. Su larga charla con Davide en el ecuador presagiaba algo, aunque el primer cambio llevaría la rúbrica de Terzic. El último hurra de Reus para infortunio del inspiradísimo Karim Adeyemi.

Había llegado el momento en que el Madrid inclina la historia sólo con el escudo. Füllkrug, que se había batido con bravura frente a Nacho, desatendió sus obligaciones en el primer palo ante Carvajal. El primer clavo en el ataúd del Dortmund, que ya no levantaría cabeza. El éxtasis había cambiado de fondo. En el blanco reclamaron aModric. Se contaban, exactamente, 86.212 espectadores en Wembley. Y hubo que esperar al minuto 85 para disfrutar del croata. Una vez más mereció la pena.

Jesús Navas comunica al Sevilla su marcha a final de temporada

Jesús Navas comunica al Sevilla su marcha a final de temporada

Actualizado Jueves, 16 mayo 2024 - 13:48

Jesús Navas se marcha del Sevilla. A través de un comunicado emitido esta mañana, el conjunto hispalense ha informado que su capitán no seguirá la próxima temporada.

Una decisión que, según afirma el club, el lateral ha anunciado en la jornada de hoy a toda la plantilla, cuerpo técnico y directivos.

El de Los Palacios abandona el club de su vida tras haber disputado en 17 temporadas y en dos etapas diferentes, un total de 688 partidos y haber levantado ocho títulos: cuatro Europa League, dos Copas del Rey, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa. Unas cifras que le convierten en el jugador con más partidos y más títulos en la historia del club.

En toda su trayectoria como sevillista y a falta de dos partidos por jugar, el canterano ha anotado 39 goles y ha repartido 119 asistencias. Esta última temporada, en la que ha sido pieza clave para salir de la difícil situación que afrontaba el equipo, el canterano ha disputado 28 encuentros y ha podido dar dos pases de gol.

Visiblemente emocionado, Jesús Navas también ha publicado un vídeo en el que agradece a la afición todo el cariño mostrado: "Ha sido una decisión muy difícil. Quiero dar las gracias a todo el Sevilla".

Además, el club ha anunciado que recibirá un merecido homenaje el próximo 26 de mayo en el Ramón Sánchez Pizjuán y que deja abiertas las puertas al futbolista para una posible vuelta desempañando otras funciones profesionales.

Sorloth amarga al Sevilla en el último minuto del añadido

Sorloth amarga al Sevilla en el último minuto del añadido

Actualizado Sábado, 11 mayo 2024 - 19:33

Un gol de Alexander Sorloth en el último minuto del tiempo añadido permitió al Villarreal romper la buena racha del Sevilla y prolongar el sueño de lograr una plaza para competir en Europa. En un final frenético, con penaltis y goles anulados por el VAR, el equipo de Marcelino tuvo más fe y pegada para llevarte un partido repleto de alternativas, suspense y ocasiones. [Narración y estadísticas (3-2)]

El Sevilla, sin control del balón, supo sufrir para capear el dominio inicial castellonense y en su primera llegada encontró un premio inesperado en un penalti cometido por Kiko Femenía, al que el balón golpeó en el brazo tras un salto con Suso. En-Nesyri definió desde los 11 metros, pero la alegría visitante apenas duró cinco minutos. Sorloth convirtió en gol, con un cabezazo picado, un preciso servicio de Cuenca. El empate desató al Villarreal, que recuperó la chispa inicial, aunque el Sevilla no rehusó la pelea y también comenzó a asomarse.

Jesús Navas encontró un filón en su banda y comenzó a nutrir de balones a sus delanteros. Ocampos, con una chilena, desperdició el primer servicio del lateral, pero En-Nesyri no perdonó, ya al límite del descanso, con un cabezazo inapelable. El final de la primera parte aún deparó otra sorpresa desagradable para el Villarreal, que perdería en el añadido a Coquelin, lesionado.

De todas las formas posibles

Los locales repitieron el guion del primer periodo y salieron en tromba tras el descanso. En apenas un minuto, Álex Baena iba a desperdiciar dos ocasiones para el 2-2. En la primera, se topó con los reflejos de Nyland, salvador en el mano a mano, y en la segunda envió fuera de volea tras un pase al espacio de Parejo.

El Villarreal, desbocado, rozó el empate con un remate de cabeza de Cuenca y en un disparo de Guedes, tras un pase de fantasía de Baena, que Nyland volvió a salvar. El Submarino lo intentó de todas las formas posibles, con centros al área, balones filtrados y disparos lejanos, pero no encontró la forma de derribar la muralla del Sevilla hasta que Mosquera cazó un balón en el primer palo.

Rectificación del VAR

Con siete minutos aún por delante, y conscientes de que el punto no valía, ambos equipos se enzarzaron en un desenfrenado intercambio de golpes. En-Nesyri remató al palo y, poco después, el VAR rectificó un penalti señalado a favor del Sevilla por una mano de Capoué que resultó ser de Agoumé.

Terrats, ya en el descuento, también vio cómo Díaz de Mera le anuló el 3-2 por fuera de juego. En plena locura ofensiva, Baena volvió a frotar la lámpara para asistir a Sorloth, que no perdonó para tumbar al Sevilla, mantener vivo el sueño europeo y luchar por el Pichichi LaLiga. De momento suma 19 tantos, uno menos que Artem Dovbyk.

El Sevilla pone lastre a las alas europeas del Betis

El Sevilla pone lastre a las alas europeas del Betis

El Betis necesitaba tanto ganar como no perder y se encontró con que el Sevilla le colocó un lastre en las alas europeas. Se revolvió el equipo de Quique Sánchez Flores ante el dominio verdiblanco y sacó un punto que, sin servirle de nada, le permite salir airoso de un derbi que se disputó al ritmo que marcó Isco. [Narración y estadísticas]

Ni se acordó de su pasado sevillista cuando gritó su gol como si hubiera nacido verdiblanco. No fueron buenos tiempos los que pasó en Nervión y se vengó quebrando al eterno rival en horas bajas. Llegaba el Sevilla al Villamarín con tres victorias y dispuesto a pinchar el globo europeo de los vecinos, el único consuelo que les queda en una temporada mediocre, pero se encontró con demasiados frentes que atender. Había medido Quique cómo intentar colapsar a Isco, el carburador de todo el juego del Betis, cuando se encontró con la lesión de Isaac Romero y la obligación de echar mano de un despistado Lukébakio, que arrancó estrellando un cabezazo a puerta vacía en Ocampos tras recoger el remate de En-Nesyri escupido por el poste. No sería el único error increíble del belga.

El Sevilla trataba de estirarse hacia la portería de Rui Silva pero, a la media hora, el Betis entró en calor. Justo cuando empezó a encontrar la brújula de Isco. Un preciso centro con el exterior buscando a Bakambu obligó a Nyland a despejar a los pies de Fornals, que vio cómo Sergio Ramos le arrebataba el gol sobre la línea. El veterano central veía como el Betis le iba hundiendo cada vez más hacia su portería sin que su equipo fuera capaz de reaccionar. El golpe definitivo lo provocó Lukébakio, girándose ante otro centro de Fornals que le golpeó en la mano. Pese a las dudas, no dudó Sánchez Martínez, ni el VAR, en señalar el punto de penalti ni Isco en marcar.

Se fue el Sevilla al descanso noqueado y pudo recibió el golpe definitivo cuando Bakambu corrió desde su campo a buscar un pase larguísimo de Miranda y encarar al meta sevillista. No lo frenó Nyland sino un tirón que le obligó a salir del campo. Sí tuvo que intervenir el noruego para salvar un disparo de Ayoze tras bailar con Badé hasta quebrarle la cintura.

Se encendió el duelo cuando la respuesta de Quique fue ir a por el empate y se lo dio Kike Salas con un testarazo incontestable. El Betis quiso agarrarse a otro penalti por manotazo de Badé a Isco, pero el VAR esta vez aclaró que no era punible.

Más que conformarse, el Sevilla se volcó en contener el impulso que no tenían más remedio que dar los béticos empujados por 55.000 gargantas. El victoria pasó primero por las botas de Isco, que se nubló ante Nyland tras una asistencia al corazón del área de Fekir le dio al Betis. Después por la cabeza de Abde, que estrelló el remate en el larguero, y por último en el ensayo de Chadi Riad. Nadie pudo ganar este derbi porque nadie lo quiso perder.

Insultos racistas contra Marcos Acuña en Getafe y contundente respuesta de Quique: "Es aberrante"

Insultos racistas contra Marcos Acuña en Getafe y contundente respuesta de Quique: “Es aberrante”

Actualizado Sábado, 30 marzo 2024 - 19:34

Javier Iglesias Villanueva detuvo el partido entre Getafe y Sevilla debido a los insultos racistas que recibió Marcos Acuña por un sector de la grada del Coliseum. El árbitro reflejó con exactitud en el acta lo que tuvo que escuchar el defensa argentino del Sevilla. "En el minuto 68 tuve que detener el encuentro debido a que se produjeron insultos racistas sobre el dorsal 19 del equipo visitante, con palabras como 'Acuña mono' y 'Acuña vienes del mono' desde aficionados situados en la zona central del campo detrás de la posición de mi árbitro asistente".

De inmediato, el árbitro avisó al delegado del Getafe, Manuel Mejuto González para lanzar por megafonía el habitual mensaje del protocolo contra el racismo. Tal y como explica Iglesias Villanueva en el acta, el juego se reanudó dos minutos después y los insultos no se volvieron a repetir en ningún momento.

Sin embargo, Quique Sánchez Flores, entrenador del Sevilla, también denunció haber recibido otro insulto racista. Algunos aficionados del que fue su equipo durante tres etapas le llamaron 'gitano'. "Quiero decir que estoy orgulloso de cada poro de mis venas que pueda respirar gitano. Pero una cosa es ser gitano y otra es que lo utilicen como un insulto racista. Me parece aberrante. Aquí, parte del público, porque hay parte que no, se cree que puede ir a un estadio a decir lo que quiera", denunció.

"esto no puede ser"

En el Getafe, su entrenador José Bordalás respaldó sus palabras. También el defensa Djené Dakonam. No se escondieron. Aunque los insultos, tanto a Acuña como a Quique, venían de su afición, criticaron y condenaron unas acciones que parecen enquistadas en el fútbol. "Estoy en contra de cualquier cántico, aunque sea una minoría. Estoy de acuerdo con Quique. Llevamos tiempo denunciándolo y hasta que no se tomen medidas serias, desafortunadamente vamos a seguir oyéndolos. Nuestros jugadores lo han sufrido en muchos escenarios. Estoy en contra de cualquier insulto o cántico racista sea a quien sea y en el estadio que sea", manifestó Bordalás. "Si hay un cántico aquí (en el Coliseum), el partido tiene que pararse porque esto no puede ser", añadió Djené.

Sergio Ramos, el autor del gol de la victoria del Sevilla (0-1), también se pronunció al respecto. "Venimos reclamando respeto dentro del fútbol. Que la gente no venga a un estadio a liberarse y a decir tonterías, a insultar a los jugadores. Hay que acabar con este tipo de gente, señalarlo, que la gente lo vea y que se le prohíba la entrada a los estadios para ir limpiando la imagen del fútbol, que debe ser un deporte maravilloso para unir y no separar", comentó el capitán sevillista.