Mbappé vuelve con Francia seis meses después: una "tormenta" mediática, indirectas con Deschamps y goles en el Madrid

Mbappé vuelve con Francia seis meses después: una “tormenta” mediática, indirectas con Deschamps y goles en el Madrid

Esta noche, Kylian Mbappé se pondrá la camiseta de la selección francesa por primera vez desde hace seis meses. Medio año en el que el delantero del Real Madrid ha vivido "una tormenta", definido así por Didier Deschamps, entrenador del combinado nacional galo. El atacante se perdió la convocatoria de octubre por lesión, la de noviembre por decisión técnica y vuelve ahora para la eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Naciones contra Croacia, en la revancha balcánica por la final del Mundial 2018 y en pleno debate sobre la capitanía de 'les bleus'. Todo mientras termina de cuajar su primera temporada en el Bernabéu, donde ya suma 31 goles.

"Fue una tormenta", admitió Deschamps hace un par de semanas, cuestionado sobre los difíciles momentos de Mbappé en el foco mediático de la selección francesa. Todo comenzó en la Eurocopa, con aquella fractura de nariz que limitó el nivel del delantero y capitán galo durante el torneo. Regreso a tiempo, pero se le vio lejos de su mejor nivel y terminó viendo cómo España superaba a su país en semifinales.

De Alemania, y sin apenas tiempo para descansar, viajó a Madrid para ser presentado como nuevo jugador del Real. Era su sueño y quiso estar con el equipo desde el primer momento, marcando gol en su debut en la Supecopa de Europa. Pero pagó el esfuerzo y, como en la Euro, se le notaba falto de chispa. Y ahí empezó la polémica alrededor de la selección gala.

Disputó el parón de septiembre, pero se le seguía viendo irregular y Francia perdió 1-3 ante Italia. Y un mes después, en el de octubre, aseguró que tenía unas molestias que no le permitían viajar con los de Deschamps. Pero mientras su país jugaba ante Israel, los medios cazaron a Mbappé en Estocolmo, en un viaje que después derivó en una investigación policial en el hotel que llenó los informativos en el país galo y que finalmente no implicó al delantero. En Madrid no alzaron la voz, comprendiendo el descanso necesario del futbolista durante sus días libres, pero en Francia muchos le acusaron de 'borrarse'.

Una ausencia "consensuada"

Sin tiempo para superar esa polémica, llegó el parón de selecciones de noviembre y la decisión de Deschamps de dejarle fuera de la convocatoria por decisión técnica. Una decisión que, a priori, fue "consensuada" con el jugador, según declaró el seleccionador. Francia jugaba en casa ante Israel y el juicio popular todavía estaba en marcha. En su país le volvieron a acusar de no darlo todo por la selección. Una situación que provocó la entrevista de Mbappé con Canal+ Francia en diciembre. "Yo no voy a desvelar los motivos de mi ausencia en la convocatoria. Si el entrenador quiere desvelarlos, preguntadle", contestó el atacante, poniendo sobre el foco a Deschamps.

El seleccionador respondió en una entrevista concedida en febrero, donde insistió en que Mbappé "ha pasado por un periodo personal complicado". "En septiembre no estaba en su mejor momento, pero acabábamos de pasar por la Eurocopa y, en términos de grupo, pensé que era muy importante que estuviera allí. Y luego todo se precipitó. No voy a revelar mis conversaciones con los jugadores. Él lo sabe, yo lo sé. Pero fue mi decisión. Todo está bien. Después de analizar su situación, decidí dejarle en paz", dijo el técnico.

Un mes después de esas palabras de Deschamps, el entrenador anunció el regreso de Mbappé a la lista y la continuidad de su rol como capitán, con un partido de vuelta en Saint Denis que servirá también para medir el sentir de la afición gala. Una decisión que ha sido criticada por algunos en Francia.

"Mbappé, su capitán, ha cuestionado el liderazgo de Deschamps varias veces. Creo que Didier tiene memoria selectiva. Yo cuestionaría su capitanía. Para transmitir el discurso y la imagen de la selección... Kylian cometiótantos errores que no merece recuperar el brazalete", aseguró Jerome Rothen, exinternacional galo y comentarista en SFR1.

Camino de un récord en el Madrid

Los goles, eso sí, ayudan a olvidar. Mientras vivía esa famosa "tormenta" en su país, Mbappé va camino de romper récords en el Madrid. Suma ya 31 goles, 20 de ellos en Liga, y está a seis de los 37 de Zamorano en la 92-93, la mejor cifra de un futbolista en su primera temporada en el conjunto blanco. Cristiano Ronaldo, por ejemplo, acumuló 33 en su debut.

La rebelión contra el 'modelo NBA': menos de 72 horas de descanso, 80 partidos por curso y sin tiempo para entrenar

La rebelión contra el ‘modelo NBA’: menos de 72 horas de descanso, 80 partidos por curso y sin tiempo para entrenar

El 12 de marzo a las 21.00 horas, Kylian Mbappé esperaba el pitido inicial de Marciniak en el Metropolitano para jugar la vuelta de Champions ante el Atlético. 66 horas después, estaba haciendo lo propio con Gil Manzano en La Cerámica ante el Villarreal en Liga. Tras el pitido final, sentenciaba junto a Eduardo Camavinga: "Estoy muerto". Carlo Ancelotti, tras la victoria y dos goles de su delantero, estallaba: "Es la última vez que vamos a jugar un partido con menos de 72 horas de descanso. Nunca más". El Madrid abría la caja de Pandora.

Las reacciones han seguido en cadena en los equipos que juegan competición europea. El más alineado con "el calentón" del Madrid es el técnico de la Real Sociedad, Imanol Alguacil: "Somos los dos que más partidos con menos descanso hemos jugado. No les falta razón, porque así es muy complicado competir".

Tenía razón a medias el técnico txuri-urdin. Es cierto que ambos son los equipos con más encuentros seguidos con tres días o menos de descanso: 22 llevan los de Ancelotti, desde el suspendido por la Dana ante el Valencia, y 20 acumula la Real. Ambos pagaron la ronda extra por no estar entre los 24 mejores de sus respectivas competiciones europeas y continúan también en la Copa del Rey. Pero la Real Sociedad, con cinco, es quien más duelos ha disputado sin las recomendadas 72 horas de descanso. Aunque no el único.

Sin reflejo en ningún reglamento

El Atlético iguala a los donostiarras y a ambos les siguen Real Madrid, Athletic y Betis, con cuatro. El Barcelona sólo ha sufrido dos -beneficiado por la suspensión de su compromiso ante el Osasuna- y el Girona, uno. "Nosotros no tendríamos que haber jugado unos cuantos. Jugamos los jueves en Europa, normalmente a las nueve de la noche y terminamos a las once. No son 72 horas de descanso", expresó el entrenador del Athletic, Ernesto Valverde.

El problema de este calendario es que no existe ninguna reglamentación de cumplimiento obligatorio que marque unas horas de descanso. Lo más cercano fue el Comité formado por LaLiga, la RFEF y AFE en la pandemia en la que se acordaron esas famosas 72 horas, pero sin llegar a reflejarlo en ningún reglamento. Los sindicatos de futbolistas, tanto españoles como internacionales, sí tienen recomendaciones, pero son eso, recomendaciones.

La diferencia podría llegar en 2026. Desde la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) planean intentar introducir ese periodo de descanso en el convenio colectivo que regula el fútbol profesional. A día de hoy sólo hay dos artículos (8 y 11) que hablan de tiempo de reposo, pero se refieren al que afecta a las concentraciones y a los días de descanso previstos en el calendario laboral, no entre encuentros. Sí se puede encontrar en el artículo 9 del convenio de los jugadores de Primera RFEF: "La confección del calendario, en todo caso, respetará un mínimo de 72 horas de descanso entre partido y partido", reza.

Inteligencia Artificial para los horarios

LaLiga gestiona con la ayuda de herramientas con Inteligencia Artificial la configuración de los horarios intentando no favorecer a ningún club. Se toman multitud de factores en cuenta, como la equidad competitiva, la meteorología, las peticiones de los clubes y los desplazamientos de aficionados. Aunque mención aparte merecen la coordinación de los criterios deportivos con la maximización de los derechos audiovisuales.

Alguacil y Alex Remiro, durante el último partido ante el Rayo.

Alguacil y Alex Remiro, durante el último partido ante el Rayo.EFE

Más allá de la reglamentación e intereses hay un evidente problema respecto a la salud de los jugadores. La Real ha sufrido 14 lesiones en lo que llevamos de 2025; el Real Madrid, 17, por mencionar dos de los clubes más damnificados. Especialistas en preparación física explican a EL MUNDO que no respetar ciertos umbrales de descanso "aumenta mucho el riesgo de lesión en los futbolistas".

La clave estriba en tres factores: la percepción psicológica, la potencia muscular y la presencia de la enzima creatinkinasa (CK). Según diversos estudios, ésta, que marca el tono de la musculatura, se recupera a partir de las 72 horas. No obstante, Jonatan Rotaetxe, preparador físico y director de Henao Sport, defiende que el ideal de descanso serían 96 horas porque el fútbol es un deporte con mayor "sobrecarga" neuromuscular, técnica y biomecánica y añade que ese periodo es el mínimo para la recuperación, pero que no permite preparar partidos porque no permite entrenamientos específicos. Miguel Ángel Cordero, director de Fisio Dynamic, habla de otros factores, como la edad a la hora de que esa enzima CK se module más lenta o rápidamente.

"mayor estrés y frustración"

Por último, la falta de descanso afecta también al estado psicológico de los futbolistas. La psicóloga deportiva Lorena Cos explica que la presión por rendir al máximo sin un tiempo suficiente de descanso "genera mayor estrés y frustración, afectando a la confianza y el bienestar emocional del jugador", y añade que aumenta el riesgo de lesiones.

La Real Sociedad ya ha quedado eliminada en la Europa League, pero el Real Madrid, suponiendo que llegara al último partido de cada competición, jugaría este curso un total de 72 encuentros, sin contar con los que los futbolistas participan con sus selecciones. Habrá jugadores blancos que puedan irse incluso a 80 duelos y . "Intentamos aumentar un show que va en detrimento de la salud del deportista", califica Rotaetxe sobre el destino del fútbol. Modelo NBA, le llama Mbappé.

Rocío Martínez: "Las nuevas generaciones de periodistas mujeres pueden ver en mí que todo es posible"

Rocío Martínez: “Las nuevas generaciones de periodistas mujeres pueden ver en mí que todo es posible”

Rocío Martínez (Burgos, 1977) lleva año y medio haciendo historia. A principios de la temporada pasada se convirtió en la primera mujer en presentar uno de los grandes programas deportivos nocturnos (‘Radioestadio Noche’, en Onda Cero, junto a Edu Pidal). Los datos han respaldado la apuesta y tendría todos los motivos del mundo para sacar pecho y presumir un poco, pero aun así se piensa mucho si hacer la entrevista. "No soy muy de rajar y a lo mejor te voy a decepcionar. No me gustan los líos, soy una mujer de paz", explica entre risas cuando finalmente se sienta ante la grabadora. Spoiler: no decepciona.

¿Cuántas veces te han llamado pionera durante estos meses?
He perdido la cuenta ya. Supongo que lo soy, pero no pienso mucho en ello aunque es una gran responsabilidad porque, al final, la realidad es la que es. Hace unos días entrevistaba a Sara Monforte, del Espanyol femenino, que es la única entrenadora mujer de la Liga F. Es un dato que llama la atención y ella decía que el hecho de ser la única supone una gran responsabilidad porque sabe que tiene que ser un referente e intentar dejar el listón alto para abrir esa puerta a más mujeres. Eso sí me pasa un poco a mí con la radio. Soy la primera a la que le han dado la oportunidad y, como pionera, tengo que hacerlo bien por mí, por mi empresa y, también, por todas las mujeres.

Para saber más

¿Cómo valoras que hasta 2023 nunca hubiera llegado una mujer a esas alturas?
Ha sido tarde, pero era inevitable. La radio deportiva era uno de los pocos lugares en los que aún no había llegado la mujer a primera línea y lo normal es que acabase sucediendo. Se debe ver como un paso lógico. Para mí, el problema, lo que de verdad me interesa, no es que no hubiera sucedido hasta que he llegado sino que no vuelva a suceder. He sido la primera, pero lo que deseo es no ser la última. Ese es el reto y supone una exigencia enorme.
¿El margen de error es el mismo para las mujeres que para los hombres?
No. A nosotras todavía se nos mira con lupa más que a los hombres porque nos cuesta más llegar a los sitios, el nivel de exigencia es superior y por eso tienes que ir con cuidado con lo que dices, con lo que haces... Por ejemplo, en estas entrevistas veo que los hombres se atreven más a rajar que las mujeres, eso no es casual. Nos cuesta más llegar y tenemos más miedo a perderlo. Tampoco te voy a pintar un mundo del periodismo machista donde a las mujeres no nos dejen estar, porque eso a mí no me ha pasado y mi carrera profesional es una prueba de que de que sí podemos llegar, pero sería faltar a la verdad si dijera que lo tenemos igual de fácil que los hombres. Desde que empecé en la radio me han escrito muchísimas estudiantes de Periodismo porque querían entrevistarme. No me siento un referente de nada, pero sí me gusta pensar que las nuevas generaciones de periodistas mujeres pueden ver en mí que todo es posible.
Eso te convierte en referente…
Puede ser, sí, pero es que me da corte hasta pensarlo. Supongo que es la suerte de trabajar en la casa donde he trabajado. Atresmedia ha demostrado con su apuesta que no pasa nada, que puedes poner a una mujer al frente de tu programa deportivo y no sólo sale adelante sino que, incluso, los datos del EGM han subido. Animo a otras empresas a que apuesten por las mujeres también.
La confianza es doble porque, de lunes a viernes, antes de la radio presentas los deportes en el 'Noticias 2' de Vicente Vallés.
Vivo aquí por la tarde y por la noche. Te diré que la radio deportiva nocturna tiene un gran coste personal, tu vida tiende al caos. Es un horario que requiere de muchas renuncias a nivel personal. Yo no tengo hijos y supongo que eso me hace un poquito más fácil poder llevar esta vida y trabajar seis días a la semana en algo que me gusta mucho, pero supone un gran desgaste. Los horarios son bastante incompatibles con llevar una vida normal. Dejas de pasar tiempo con tu familia, con tu pareja, con tus amigas… Es muy difícil conciliar porque también las mujeres que no somos madres tenemos una vida personal que nos exige. Pese a todo, creo que he conseguido un equilibrio y aprovechar bien el tiempo libre que tengo para afrontar este doble reto profesional que me hace tan feliz y con el que no me atrevía ni a soñar cuando era joven.
Si antes hablábamos de referentes, ¿cuáles eran los de esa Rocío joven? No abundaban las mujeres en el periodismo deportivo de los 80 y 90.
María Escario y Olga Viza fueron mis dos grandes referentes. Además, soy de Burgos como Mari Carmen Izquierdo. En realidad, empecé a soñar con ser periodista escuchando a José Ramón de la Morena y ahora estoy haciendo el programa que estuvo haciendo él en Onda Cero. En aquella guerra García-De la Morena, yo era claramente de José Ramón. Mis primeras prácticas en la radio fueron en la Cadena SER y el primer día nos sentó en el estudio y empezó ‘El Larguero’ saludándonos. Todavía recuerdo los nervios que pasé.
En aquel momento, De la Morena era una estrella del rock entre los jóvenes.
Sí, sí. Me compré ‘Los silencios de El Larguero’ y me lo empollé, escuché mil veces las cintas que venían con el libro. En realidad, mi referente deportivo ha sido mi padre. Tengo una hermana un poco más joven y a las dos nos encanta el deporte porque hemos visto fútbol en casa toda la vida junto a mi padre. El fútbol siempre ha sido parte de mi vida, era socia del Burgos en los años 90, cuando estuvo en Primera División, ganó al Madrid y empató un par de veces en el Camp Nou. Mi ídolo era Balint.
¿Ya entonces querías dedicarte al periodismo?
Claro, ¿no ves que no me callo? Me encanta hablar. Soy una persona muy extrovertida. Tengo una relación fantástica con mi hermana, pero ella es rubia con ojos azules y de pequeñas todo el mundo se fijaba en ella, así que tuve que desarrollar una simpatía extraordinaria para que la gente me mirara un poco a mí [risas]. Creo que eso me ha traído al periodismo. Cuando estudiaba en Pamplona, estaba en un colegio mayor religioso, alguna misa coincidió con partido de Copa de Europa y me escondía el pinganillo para escucharlo en la iglesia [risas]. Por eso me fastidia tanto que me digan, en plan sorprendidos, eso de "ah, ¿pero tú eres futbolera?". ¿Tú has visto que os pregunten eso a algún periodista hombre?
No.
Pues a nosotras, a todas. ¡Claro que soy futbolera! No envidio nada la vida de los jóvenes y las jóvenes de ahora, pero hay una cosa que sí cambiaría con ellos y es que las niñas ya pueden jugar al fútbol con normalidad. En mi época, en Burgos no había ningún equipo femenino. Soy malísima, pero me hubiera encantado formar parte de uno, poder tener esa experiencia.
Profesionalmente siempre has hecho Deportes.
Sí, aunque en algún momento de mi carrera no me importaría hacer otra cosa porque a mí no me interesa sólo esto. Me interesa el mundo, me interesa la cultura, me interesa la política… Hay muchos ejemplos de periodistas deportivos que, precisamente por la capacidad de improvisación que tenemos, han dado el salto a otras cosas. Olga Viza, Matías Prats, Vicente Vallés, Manu Sánchez… No descarto dar ese paso algún día.
Tu salto a la tele fue en Real Madrid TV, donde trabajaste diez años. ¿Es defendible periodísticamente un canal de club?
Por supuesto, pero sin lugar a dudas. Es una televisión que no engaña a nadie, tienes el escudo del Madrid en pantalla y lo llevas en el micrófono. Es una televisión para madridistas y entendiendo ese contexto, que no es un secreto para nadie, hace lo que se espera que haga. Es una vía de comunicación del Real Madrid hacia sus seguidores y lo que no tiene mucho sentido es que se juzgue desde una perspectiva que no sea madridista.
Pero también se usa como arma, lo estamos viendo ahora con los célebres vídeos de los árbitros.
Personalmente, yo no haría esos vídeos, pero me parece fenomenal y comprensible que los hagan porque se dirigen hacia sus aficionados. Todo medio de comunicación genera el contenido que demanda su público, es normal. Además, estoy convencida de que esos vídeos no condicionan en nada a un árbitro profesional.
Al final, también en los medios convencionales, la información deportiva está siendo devorada por la opinión.
Ahora es más difícil hacer periodismo deportivo porque tienes mucho menos acceso a los deportistas y, especialmente, a los futbolistas de los grandes equipos. Es una pena para los aficionados que conocen menos a sus ídolos. Es verdad que ahora tanto los clubes como los deportistas tienen sus propias vías para llegar a la gente y ahí controlan más el mensaje, pero creo que lo han llevado al extremo. Es una pena porque el deporte es de las cosas bonitas de la vida y, sin personajes, a veces se va más al lado de la crispación y la polémica. Las tertulias me gustan, pero siempre con buen talante y sentido del humor. En la vida todos sufrimos cosas muy feas y el fútbol ayuda a mucha gente. Siempre se ha dicho que es pan y circo o el opio del pueblo como algo malo, pero a mí esa capacidad de distracción y de escapar de lo malo me parece una labor fantástica. Las emociones que genera el deporte son muy difíciles de encontrar en la vida. Luego tus problemas siguen ahí, pero ese ratito de felicidad es impagable.
La presentadora de 'Radioestadio Noche' posa en la sede de Atresmedia.

La presentadora de 'Radioestadio Noche' posa en la sede de Atresmedia.Sergio Enríquez-Nistal

Según cogiste ‘Radioestadio Noche’, estalló el caso Rubiales, que ahora se acaba de resolver. ¿Qué nos ha enseñado sobre el mundo del fútbol y del periodismo deportivo?
Que había que aprender a no normalizar actitudes que no son normales. De todos modos, no voy a juzgar cómo lo cubrieron los demás porque cada uno hace lo que puede, lo que sabe y lo que le gusta. Eso sí, al final ha habido un juez que ha dictaminado que Rubiales era culpable. Es verdad que hay mucho debate con el término de si eso es una agresión sexual, pero eso lo define la ley y punto. Más allá de cómo lo quiera llamar cada uno, lo realmente importante y lo que ha logrado Jennifer Hermoso es que, a partir de aquí, el día que un jefe esté eufórico porque le ha ido muy bien a su empresa y le plante un beso en los labios a una subordinada o a una compañera, todos tengamos claro que eso es un delito y no es de recibo. También te digo que si Rubiales hubiera reconocido su error y hubiera pedido perdón en vez de dar aquel discurso infame en la Asamblea, todo hubiera sido más sencillo para él. En cualquier caso, una persona que hace eso no puede estar al frente de la Federación.
¿Cómo de machista es el periodismo deportivo?
Pues como todo… Yo no he sufrido mucho machismo, la verdad. En general he tenido suerte con la gente que me ha rodeado y los responsables que he tenido me han permitido lograr muchas cosas en esta profesión, pero algún episodio sí he vivido, claro, sería imposible lo contrario, aunque ninguno muy dramático. Yo no soy periodista deportiva mujer, soy periodista deportiva exactamente igual que mis compañeros. A lo mejor hay gente que piensa que he llegado hasta aquí por cuota, eso nos pasa siempre a las mujeres, pero a mí me avala mi trabajo. Cuando Atresmedia apuesta por mí, no apuestan por una mujer sino por Rocío Martínez, periodista con 20 años de carrera. ¿Por qué cuando apuestan por un hombre nadie piensa que es por su género?
En muchos casos también lo es: hombres promocionando a hombres.
Por eso. Yo soy mujer, soy de Burgos y tengo 47 años. Ser mujer es una de las cosas que me define, pero ni la única ni la más importante. Al menos hoy en día ya no me mandan a fregar.
¿Antes sí?
Alguna vez, pero ese sexismo tan bestia hacia las mujeres que hablamos de fútbol se ha rebajado, aunque sigue habiendo cierto machismo, sobre todo con comentarios un poco paternalistas en algunas tertulias. En las redes tengo suerte porque no tengo muchos haters y, además, esas cosas no me afectan. Agradezco la crítica constructiva y el cariño que mucha gente me muestra, pero a los cafres no les hago ni caso. Cuando llegué a Antena 3, como venía de Real Madrid TV, me consta que la gente estuvo buscando en mis redes sociales a ver si me sacaban el típico tuit polémico, metiéndome con el Atleti o con el Barça, y no encontraron nada. Lo único que sacaron fue una foto mía con una camiseta del Madrid en una entrevista sobre running [risas]. Yo trabajo en Antena 3 y en Onda Cero y jamás olvido que hablo para aficionados de todos los equipos.
Ahora que hablas de running, te machacas a hacer deporte. ¿Cuánto influye la presión con el físico que sufrís las mujeres en televisión?
Principalmente, hago deporte porque me encanta, pero se juzga mucho más la imagen de la mujer que la del hombre. Eso es así en la tele y en la calle. Los hombres que trabajan en televisión se cuidan cada vez más, pero para nosotras, sobre todo según cumplimos años, es el físico. Yo soy periodista, no soy modelo y llegué a Antena 3, la cadena más vista de España, con 39 años, no con 25. Es evidente que fue mi trayectoria profesional y mi forma de trabajar lo que me trajo aquí. A partir de ahí, me gusta cuidarme porque me hace sentir bien, pero es un peligro que a las mujeres nos valoren tanto por nuestro físico por el efecto que tiene en las chicas jóvenes, quiero decirles que es mentira que no puedas trabajar en la tele si no eres guapa.
Pero influye.
Sí, pero también es verdad que tú te labras en buena medida tu imagen. Yo me cuido, pero no oculto la edad que tengo y soy una chica bastante normal. Como decía mi madre, soy resultona [risas]. Mi tarjeta de presentación es que soy una hormiguita que trabaja mucho y le encanta lo que hace. Ni tengo altura ni tengo cuerpo de modelo, ese no es mi trabajo. Si me cuido, es por mí.
¿Qué balance haces de este tiempo al frente de ‘Radioestadio Noche’?
Soy muy feliz, pero pienso mucho en mi padre. Para mí, el gran salto fue la llegada a Antena 3, pero no pude disfrutar mucho porque justo coincidió con que mi padre se puso enfermo y se murió muy poquito después. Tengo la emoción especial de que, aunque fuera desde el hospital, me vio llegar a Antena 3, pero el primer día de la radio lo que pensé es que mi padre se acostaba todas las noches escuchando la radio deportiva. Todas. Y que ojalá hubiera podido escuchar a su hija presentando un programa así. Eso lo habría hecho perfecto.
La tristeza que el fútbol nos regala

La tristeza que el fútbol nos regala

Estoy cansado de escribir sobre le épica de la derrota. El Atleti pierde de manera cruel, tecleas desde la grada una columna sobre el sentido de pertenencia, el coraje y el corazón, recoges los aplausos fáciles y hasta el siguiente disgusto. Es un truco barato porque perder es poético a veces, pero normalmente es una puta mierda. Si convertimos cada derrota en una epopeya lo único que hacemos es edulcorar la realidad. Y la realidad es que el equipo de Simeone ha visto escapar (o casi) dos torneos en cuatro días.

El primero, con ese doble toque que es cuestión de fe y yo soy ateo, sí aceptaba elogio y emoción. El segundo, con un Atleti caótico desde el 2-0, lo que merece es autocrítica. Los últimos 20 minutos, en el campo y en el banquillo, son inexplicables. Pero lo que ambos sí merecen es tristeza.

"¿Cómo puedes estar triste por un partido de fútbol?" es una de las frases más estúpidas jamás pronunciadas y todos los aficionados de cualquier equipo la hemos escuchado mil veces. Esa absurda superioridad moral que reprocha que te afecte un juego, un problema ficticio, cuando hay tantas tragedias en la vida real. Precisamente por eso, almas de cántaro. La tristeza es maravillosa cuando duele y se va, cuando permite sentir sin dejar cicatriz, cuando lloras con lágrimas de fogueo.

El fútbol te da eso como te lo dan el cine, la música o la literatura, lo que pasa es que tiene peor prensa. Nunca me cansaré de llorar viendo a Roy Batty asumir que es hora de morir, la expresión de Jim Carrey mientras escucha las cintas en Olvídate de mí, a Keira Knightley y Mark Ruffalo hacer lo que deben y no lo que merecen en Begin Again, el hermoso final de The Leftovers, a Sean Connery cayendo del puente en El hombre que pudo reinar, a Rick dejando escapar a Ilsa.

Pretendo reencontrar en las lecturas de mis hijos la primaria emoción de las muertes de Dumbledore y Boromir, de Ártax hundiéndose en el Pantano de la Tristeza, de Piggy pagando la deshumanización del resto en El señor de las moscas. Y no pasa una semana en que no necesite estremecerme con Johnny Cash sangrando el Hurt de Trent Reznor, con Jota desesperado por Florent en Línea 1, con los altos edificios que tiemblan y evocan el 11-S en Jesus, Etc. de Wilco. Y nadie me lo reprochará.

El fútbol, pese a quien pese, ofrece lo mismo. Sufres y disfrutas con la extraña sensación, entre el dolor y el confort, de saber que por real que resulte no es grave, que se pasará en unos días y podrás recurrir a ella siempre que quieras. Necesitamos sentir tristeza, no vivir en ella. "¿Cómo puede afectarte un partido?", insisten. No es que pueda, es que quiero. Y me encanta.

El Madrid estalla por la "falta de respeto" con los horarios: "No volveremos a jugar con menos de 72 horas de descanso"

El Madrid estalla por la “falta de respeto” con los horarios: “No volveremos a jugar con menos de 72 horas de descanso”

El Real Madrid ha jugado 22 partidos desde el pasado 3 de enero. 22 partidos en 71días. Uno cada tres días. Un Everest coronado con una semana extenuante, que empezó el domingo ante el Rayo, siguió el miércoles ante el Atlético y terminó ayer en Villarreal, donde el club estalló, incluido Carlo Ancelotti en sala de prensa. Más allá de los rivales, en Chamartín importan las horas. Los blancos finalizaron su partido en el Metropolitano a las 23:43 de la noche e iniciaron el duelo en La Cerámica este sábado a las 18:30 de la tarde. Es decir, pasaron 66 horas y 47 minutos entre ambos. «No volveremos a jugar con menos de 72 horas», anunció Carletto.

El enfado del Madrid en este sentido es mayúsculo. Un enfado hecho público por la televisión del club antes del encuentro de Villarreal y confirmado ante los medios por Ancelotti. «¿Si le vuelven a poner un partido con menos de 72 horas de descanso, no se presentarán?», le cuestionaron el técnico italiano. «No», respondió, contundente, el entrenador. La decisión es firme.

«Estos jugadores han hecho un esfuerzo descomunal desde el 3 de enero hasta hoy, especialmente hoy. Es la última vez que vamos a jugar un partido con menos de 72 horas de descanso, nunca más vamos a jugar», explicó Ancelotti, que también anunció que el club había pedido a LaLiga cambiar el horario, viendo que el Atlético, su rival del miércoles, jugaba el domingo contra el Barça, y teniendo en cuenta también que la semana que viene no había jornada de Champions, sino que los jugadores se van con sus selecciones. «Hemos pedido a la Liga cambiar dos veces el horario del partido y no ha pasado nada. Es la última vez que jugamos», insistió el técnico.

Antes, la televisión oficial del club lo había dejado claro: «Esto es información. El Real Madrid no volverá a jugar nunca más sin tener 72 horas de descanso. Y para ello pedirá el amparo a la FIFA».

La recomendación FIFA

El Madrid apela a la recomendación del máximo organismo del fútbol mundial, que en marzo de 2023 estableció una serie de pautas para cuidar la salud de los jugadores en las que, entre otras, aseguraba que el descanso mínimo entre partidos debía ser de 72 horas. La FIFA ha implementado dicha idea en sus competiciones, como el Mundial de selecciones y el de Clubes, y ha pedido al resto de competiciones, especialmente las domésticas, que copien la directriz.

«Era un partido trampa, por todo lo que ha pasado, por las horas de descanso y por la fuerza del rival, que es un buen equipo, pero hemos aguando a nivel físico. El equipo acabó agotado, es normal. Es una victoria que dice mucho de este equipo y de los recursos de esta plantilla», reflexionó Ancelotti, una vez denunciada la situación.

En el vestuario se hablaba de «falta de respeto». «Entiendo que a la Liga no le guste que los tres grandes jueguen el mismo día, pero en la Premier se hace cuando se juega Champions. Ha sido una falta de respeto al equipo y a nuestros jugadores, porque podíamos haber salido de aquí con algún lesionado», declaró Courtois, pidiendo la incorporación de los 'SuperSundays'. «Podía ser un 'SuperSunday' con el Atlético-Barça y el nuestro, sería bueno para la televisión, pero hay algunos intereses y para los jugadores no es fácil», insistió el belga.

71 días después del inicio del Everest el Madrid respirará ahora, aunque perderá a gran parte de su plantilla por los compromisos internacionales. Valverde, llamado por Uruguay, se retiró otra vez con molestias. Mientras, líder provisional.

Mbappé despierta al Madrid en Villarreal y le pone líder provisional de la Liga

Mbappé despierta al Madrid en Villarreal y le pone líder provisional de la Liga

El Real Madrid aterrizará con sonrisa en el último parón de selecciones de la temporada gracias a Kylian Mbappé. El delantero francés anotó dos goles para remontar el tanto inicial de Foyth y colocar a su equipo como líder provisional de la Liga. Los blancos superan al Barça en tres puntos y al Atlético en cuatro a la espera del encuentro que azulgranas y rojiblancos disputarán este domingo, y del aplazado entre el cuadro de Flick y el Osasuna.

Menos de 72 horas después de la agonía del Metropolitano, el Madrid se volvió a vestir de corto para perseguir el sueño de la Liga. Lo hizo en Villarreal, en un feudo siempre complicado para ellos. Lo hizo sin Vinicius, al límite físico tras los últimos partidos, en su alineación titular, pero lo hizo con Kylian Mbappé como centro de su galaxia, acompañado por Rodrygo, Bellingham y Brahim, fluyendo los cuatro en un ataque funcional y efectivo.

Y eso que el partido empezó cuesta arriba para los blancos. En el minuto 7 y tras un par de avisos, Foyth aprovechó un balón suelto en el área pequeña en un córner para batir a Courtois. El Madrid volvía a pecar de desidia y Ancelotti se revolvía en el área técnica. Sin apenas pestañear, estaba de nuevo abajo en el marcador.

El tanto del defensa argentino dejó en shock al conjunto de Chamartín, que tardó unos minutos en sacudirse el golpe para volver a combatir. El Villarreal, guerrero en el inicio, apretó la salida y acumuló jugadores en los dominios de Courtois para aprovechar las dudas madridistas. Hasta que apareció Mbappé.

En la primera posesión del Madrid en campo rival, Bellingham conectó con Mbappé en la frontal, éste encontró a Brahim, el malagueño se adentró en el área, probó a Conde y el rechace lo cazó el francés para hacer el 1-1. Un chispazo suficiente para volver a meter a los blancos en el encuentro.

Las tablas fundieron a negro al Villarreal, que desapareció del choque mientras el Madrid dominaba. Y si los de Ancelotti se encuentran cómodos, es probable que castiguen a su rival. Así llegó el 1-2. Mbappé arrancó una contra, cedió a Brahim, el balón llegó a Lucas en el lado derecho, el gallego la dejó atrás, Mbappé recibió en área grande, pensó y batió a Conde con un disparo colocado.

En seis minutos, el Madrid volvió a nacer en La Cerámica, siempre en los pies de su delantero estrella. Su remontada asentó todavía más su posesión del balón. Se encontró a gusto en campo rival, con Camavinga y Valverde dominando física y técnicamente el centro del campo, abarcando mucho más que Comesaña, Gueye y Baena. En ataque creció Bellingham, liberado en la espalda de los centrocampistas del submarino y pegado a Rodrygo y a Mbappé en el sector izquierdo.

Sin Vinicius, el ex del Santos operó por el carril zurdo y mezcló bien con el francés y el inglés, cómodos en las combinaciones cortas para generar espacios en la defensa local. Mbappé, en concreto, estuvo mucho más activo que de costumbre, dejando la punta del ataque y bajando varios escalones a entrar en juego. Una versión similar, con las distancias evidentes, a lo que solía hacer Karim Benzema. Ahí elevó su juego el Madrid, que prefirió el control al ataque histérico y llegó a cuentagotas, con Rodrygo falto de energía en el tramo final, exhausto por el esfuerzo defensivo.

El Villarreal, por su parte, apostó por atacar el lado de Fran García, titular ante la baja del lesionado Mendy. Pépé y Buchanan repitieron esfuerzos en esa zona y Comesaña y el propio Pépé se encontraron con Courtois en sus intentos.

Tras el descanso, Marcelino cambió a su equipo. Dio entrada a Barry, delantero gigante, y centró las ideas de sus jugadores en ambas bandas, buscando la debilidad defensiva de Lucas Vázquez y Fran García. El duelo se rompió por momentos, con el Madrid acusando el cansancio e incapaz ya de controlar la velocidad de su rival. Después de varios acercamientos peligrosos de los locales, Ancelotti se dio cuenta de la situación. Retiró a Rodrygo, Brahim y Asencio e introdujo a Vinicius, Rüdiger y Modric. Perdió un delantero, pero ganó un centrocampista y recuperó el ritmo del juego.

El conjunto blanco bajó las revoluciones de la tarde castellonense y volvió a dominar, aunque sin hacer excesos en ataque. Aceleró hacia la portería de Conde sólo cuando lo tuvo muy claro. Valverde pidió penalti por mano de Pedraza, que tenía el brazo apoyado en el suelo, y Mbappé tuvo una buena ocasión tras varias combinaciones en la frontal.

El Madrid no estuvo acertado en varios contragolpes evidentes, como uno de Vinicius y otro de Arda Güler, y el tramo final elevó la ilusión del Villarreal, que insistió por su lado derecho buscando una y otra vez centros el área madridista para intentar encontrar la cabeza del gigante Barry.

Al final, triunfo de los de Ancelotti y semana redonda para el Madrid después del éxito del Metropolitano. Cuartos de Champions y liderato provisional en Liga. Un parón tranquilo.

Once jornadas, 32 partidos: las fechas clave de la Liga más emocionante de la última década

Once jornadas, 32 partidos: las fechas clave de la Liga más emocionante de la última década

Hace justo 11 años, el Atlético y el Real Madrid se enfrentaban en el Calderón en un duelo a cara de perro. En aquella ocasión era en el campeonato doméstico, no en la Champions. Se adelantaron los blancos con un gol de Benzema y luego remontaron los colchoneros con tantos de Gabi y Koke, el único que se mantiene junto con Modric y Courtois, aunque este último vestía de rojiblanco. Cristiano Ronaldo ponía el 2-2 final con Diego Simeone y Carlo Ancelotti viéndolo también desde el banquillo. El Barcelona arrasaba al Almería y hacía de LaLiga un pañuelo.

Como si fuera un déjà vu, esta temporada estamos viviendo un espejo de aquella de 2013/2014. No cambian los cuatro primeros aunque sí sus posiciones. Si en aquella eran los blancos los que lideraban la tabla con el Barça a un punto y el Atlético a tres, este curso son los culés los que mandan, empatados con los blancos y con un punto más que los rojiblancos, teniendo además, el Barça, un partido menos por el aplazamiento de su duelo contra Osasuna.

Como en este curso, los tres llegaron a ser líderes en algún momento. Comenzó el Barça mandando la primera mitad de la liga, se asomó el Real Madrid a la cabeza hasta la jornada 29 y ya sería la escuadra de Simeone la que lo tomaría hasta el final dando al argentino la primera de las dos ligas que ha ganado como técnico rojiblanco. Lo haría, además, jugándosela en la última jornada en el Camp Nou con el Barça de Messi.

Ya no está Messi, pero siguen Simeone y Ancelotti. Nadie queda del Barça de entonces. Imposible, si la mitad de la plantilla tiene edad de seguir en el instituto. Pero la igualdad se mantiene como hace 11 años.

Partidos que resta liga marzo 2025

Dice el Cholo que eso ocurre cuando los dos grandes están más irregulares. No le falta razón al argentino, aunque en ambas temporadas, tanto en la actual como en la 2013/14, fue una cuestión más de regularidad que de irregularidad. Hablamos de unas 21 victorias de los tres grandes, y las diferencias definidas más por los empates y las derrotas. En la última década, a estas alturas de liga, el líder siempre suele rondar ese número de victorias, una arriba o una abajo, y son los otros los que no mantienen el ritmo.

Otra de las frases de Simeone es que el Barça "es el equipo que mejor juega". Desde luego, si nos fijamos en los goles a favor, por ejemplo, con 71 tantos, el equipo de Flick saca 27 al Atlético y 14 al Real Madrid. En la parcela defensiva, en cambio, Simeone ha conseguido recuperar su fortaleza atrás y es con 18 tantos encajados el club menos goleado de LaLiga. Culés (25) y blancos (26) han encajado casi lo mismo en las 27 jornadas que van de competición.

Jueces de LaLiga

Aún quedan 11 jornadas, 32 partidos con estos tres equipos implicados (hay dos duelos directos), por lo que el calendario tiene varias trampas y fechas supuestamente relajadas para los tres. Curiosamente, los clubes sevillanos pueden ser jueces improvisados. Tienen enfrentamientos en la jornada 30 (Sevilla-Atlético y Barcelona-Betis) y en la 37 (Sevilla-Real Madrid y Atlético-Betis). También es destacable el doble duelo de dos candidatos ante equipos vascos en la última jornada. El Madrid recibe a la Real y el Athletic hace lo propio con el Barça. El Atlético cierra su participación en la liga visitando al Girona de Míchel.

Quizás los puntos se escapen en esas jornadas o en los enfrentamientos directos, que aún quedan dos entre los tres contendientes. Colchoneros y culés volverán a verse las caras mañana, en medio de su duelo copero, aunque el Madrid tampoco tendrá fácil hoy en Villarreal. El Clásico en el estadio de Montjüic llegará en la jornada 35 y, como si se quisiera mantener el espejo de la igualdad, los rojiblancos recibirán a la Real Sociedad. El devenir de las eliminatorias de Champions para Barça y Madrid, con el Atlético ya eliminado, y la diferencia en el desgaste que eso supone, también son un factor a tener en cuenta.

Diego Conde, portero del Villarreal: "El VAR desvirtúa y quita emoción al juego"

Diego Conde, portero del Villarreal: “El VAR desvirtúa y quita emoción al juego”

Actualizado Viernes, 14 marzo 2025 - 20:08

Nacido en Madrid en 1998, Diego Conde es hermano de María, internacional absoluta con la selección española de baloncesto. «Hicimos mil deportes de pequeños: hípica, taekwondo, judo, tenis, natación, fútbol, baloncesto... Querían que nuestra educación se basase en el deporte y fuimos probando diferentes cosas, nos quitábamos las que menos nos gustaban porque nos hacían estar un mínimo de dos años en cada actividad. Yo tiré para el fútbol y mi hermana se decidió por el basket», cuenta el portero del Villarreal, asentado ya en Primera División tras una aparición fugaz hace tres años.

Debutó con el Getafe pero apenas jugó cinco minutos. ¿Cómo vivió aquello?
Fue frustrante. El primer año te lo tomas como adaptación. Llego a la élite, vengo a aprender, a hacerme un hueco poco a poco y el segundo año lo único que intentaba era salir a jugar, pero no me dejaron la posibilidad y fue un período de mucho sufrimiento porque la situación del equipo tampoco era la mejor. Eso también me ha curtido. Empiezas a prepararte y concienciarte en mejorar como portero para que cuando llegue la ocasión puedas decir: 'Os voy a callar la boca a todos los que no me habéis dado la oportunidad'.
Tras probar muchos deportes acabó en el fútbol, y de portero.
Comencé en el equipo del colegio y ese primer año tuvimos un torneo en el que no teníamos portero, así que cada partido se ponía uno. Me tocó a mí, nos metieron 7-0 y solo hice una parada, pero había un ojeador de la escuela de fútbol de Carabanchel, Polo, que en paz descanse, y nos ofreció a mi hermana y a mí si queríamos ir a probar allí, ya de portero. El resto es historia.
¿Se fijaba en algún portero cuando empezaba?
Mi primer referente fue Petr Cech porque me llamaba la atención el casco que llevaba y sobre todo porque tenía un modelo de guantes muy peculiar, que le personalizaba su marca deportiva. Me gustaba ese modelo y era el que me compraba. Cuando eres pequeño esas cosas te hacen fijarte en un portero.
Creo que ha trabajado personalmente en el diseño de los guantes que utiliza.
Estoy con la marca SP y superfeliz con ellos, son como una familia. Me han dado la oportunidad de customizar, confeccionar y personalizar a mi gusto los guantes que llevo y también de formar parte del diseño del guante comercial.
¿Se nota mucho el salto de Segunda a Primera?
En Segunda el juego es mucho más directo. La temporada pasada podía tener fácilmente entre siete y diez salidas aéreas por partido. En Primera las cosas pasan mucho más rápido y los tres de arriba de prácticamente todos los equipos son muy determinantes y eso hace que para la gente que jugamos en la parte defensiva nos complique más la vida.
Hábleme de Marcelino.
Nos exige muchísimo, creo que la clave o gran parte de su éxito es el nivel de exigencia que se pone todo el cuerpo técnico y el que nos pone a los jugadores. Se está notando en el campo. El equipo tiene una identidad que es visible, todo el mundo sabe cómo juega el Villarreal.
Empezó la temporada como titular pero sufrió una lesión que le tuvo un mes y medio fuera del equipo. ¿Tenía dudas sobre si volvería a ser titular?
Lo primero que hice cuando me lesioné fue maldecirme. En tres temporadas sin jugar no había tenido una maldita lesión y ahora que tengo la oportunidad sufro esta desgracia. A partir de ahí pienso en volver a ser el Diego de antes de la lesión lo antes posible, pero en el fútbol y en cualquier club como el Villarreal hay una competencia feroz en cualquier posición y lo que depende de ti es darle argumentos al míster en el campo. Ese era mi objetivo.
Llega el Real Madrid después de una dura eliminatoria ante el Atlético. ¿Cree que le pasará factura?
Los jugadores de cualquier equipo grande tienen capacidad de competir entre semana y el fin de semana y sobreponerse a ese desgaste. Vendrán preparados y con la moral de superar una eliminatoria tan dura pero nos centramos en jugar con nuestras armas, atacar los puntos donde creemos que les podemos hacer daño y a por los tres puntos.
¿Qué opina del VAR?
Está bien que exista pero creo que habría que hacerlo de otra manera. Al final lo que hace es quitar responsabilidad al cuerpo arbitral. Creo que se puede hacer de otra manera para que no desvirtúe tanto o le quite tanta emoción al juego.
Las razones jurídicas que defienden que el penalti de Julián Álvarez fue legal

Las razones jurídicas que defienden que el penalti de Julián Álvarez fue legal

Actualizado Viernes, 14 marzo 2025 - 18:29

El fútbol es una de esas materias de las que la gente suele opinar sin haber estudiado jamás su regulación. Eso tiene poca importancia en las barras de los bares o en las tertulias de familia. Pero, cuando hay tantos intereses económicos y deportivos en juego como en una eliminatoria de octavos de final de la Champions League, se echa en falta en muchas opiniones algo menos de hooliganismo y algo más de rigor técnico. Que para algo están las normas, en este caso el Reglamento del Fútbol, que cada año publica y actualiza la International Football Association Board (IFAB).

Ni siquiera la UEFA, máximo organismo dirigente del fútbol europeo, se ha mostrado demasiado escrupulosa en la interpretación de las reglas, abogando en un comunicado publicado en redes sociales por su futura modificación cuando, en el caso del penalti conflictivo, no hacía falta cambiar las normas sino simplemente interpretarlas bien.

Una recta interpretación de cualquier norma jurídica nunca debe hacerse de forma aislada, seleccionando aquellos párrafos o artículos que mejor convengan a un determinado argumento. Las normas deben siempre interpretarse en su totalidad, dando a la interpretación el sentido que mejor resulte del conjunto de todas, y resolviendo las posibles dudas atendiendo a su espíritu y finalidad.

Las reglas 11 y 14

Las reglas futbolísticas que confluyen en el polémico caso de Julián Álvarez son las siguientes:

En cuanto al lanzamiento en sí: La regla 11 IFAB, regulando la ejecución de la tanda de penaltis, dice que "el lanzador no podrá jugar el balón por segunda vez". Y la regla 14, relativa al lanzamiento general de penaltis, dice que "el balón estará en juego en el momento en que se golpee y se desplace con claridad", y luego reitera lo dispuesto en la regla 11 diciendo que "el ejecutor del penal no podrá jugar el balón por segunda vez hasta que lo haya tocado otro jugador".

En cuanto a la actuación arbitral: La regla 11 dice sobre las tandas de penaltis que "si el lanzador es penalizado por una infracción cometida después de que el árbitro haya dado la señal para ejecutar el lanzamiento, se registrará éste como fallado y se amonestará al lanzador". Y el protocolo del VAR especifica que "no se modificará la decisión inicial tomada por el árbitro a menos que la revisión de la jugada demuestre claramente que la decisión constituyó un error claro, obvio y manifiesto", añadiendo "la decisión final será siempre del árbitro, ya sea a partir de la información del VAR o después de haber realizado una revisión en el terreno de juego. No hay límite de tiempo para el proceso de revisión, puesto que la precisión es más importante que la rapidez".

"Golpeado con claridad"

Encajando los hechos en dichas normas nos encontramos con que el jugador del Atlético de Madrid Julián Álvarez, al ejecutar su lanzamiento en la tanda de penaltis, se resbala sobre el pie de apoyo (el izquierdo) y parece rozar con éste mínimamente el balón en el momento de disparar a gol con el pie derecho. Observando decenas de imágenes resulta difícil dilucidar si hay o no un pequeño toque con el pie de apoyo, y si el balón se mueve o no antes del disparo final. Desde la cámara trasera parece no moverse y desde la delantera hacerlo levemente. En cualquier caso, el resbalón del jugador es involuntario y no obtuvo ventaja alguna (lo normal hubiera sido fallar el lanzamiento) de ese accidental doble contacto. Ante ello debemos preguntarnos: ¿Existe o no infracción de Julián? ¿Actuó correctamente el polaco Marciniak, árbitro del partido? La recta interpretación de las normas nos lleva a una doble negativa.

No existe infracción de Julián. Para considerar que el futbolista jugó el balón ilegalmente por segunda vez (el doble toque, alegado por el árbitro y por la UEFA) tiene que haberlo jugado legalmente una primera. Y para haberlo jugado una primera el balón tenía que haber "estado en juego", es decir, haber sido "golpeado y desplazado con claridad". El gol debió subir al marcador, sin más discusiones ni matices, al no poderse asegurar el claro desplazamiento del balón que exige, como infracción reglamentaria en los penaltis, la regla 14. Si a la duda se añade la involuntariedad del resbalón del jugador, y el hecho de que no pudo obtener con él ventaja alguna (atendiendo al espíritu y finalidad de la norma), la decisión correcta no fue anularlo. El doble toque es aquí irrelevante por no haberse desplazado el balón claramente, como sucedió en la tanda de penaltis de la final de la última Copa del Rey, donde se dio validez a un lanzamiento que dio el título al Athletic de Bilbao frente al Mallorca, sin que nadie protestara el mínimo doble contacto producido por un resbalón similar.

El árbitro Marciniak actuó mal. Primero, por no tomar él mismo la decisión final, sino acatar lo decidido por otro. Segundo, por no efectuar todas las comprobaciones que, ante un caso tan dudoso, le exige el protocolo del VAR (entre ellas, la de ir a comprobar el video al monitor, sin límite de tiempo). Y tercero, por haber aplicado, él y sus asistentes, de forma muy desafortunada lo que establece la regla 14 en su conjunto. Luego, la UEFA salió a defender sus errores distrayendo a todos con el "doble toque", cuando lo relevante era el "claro desplazamiento del balón".

La versión del árbitro del derbi: "Yo avisé al VAR de que había un 99 % de probabilidades de que Julián Álvarez hiciera un doble toque"

La versión del árbitro del derbi: “Yo avisé al VAR de que había un 99 % de probabilidades de que Julián Álvarez hiciera un doble toque”

Actualizado Viernes, 14 marzo 2025 - 09:33

Un día después de la polémica generada tras la anulación del gol de penalti de Julián Álvarez por haber tocado el balón dos veces, el árbitro del partido, el polaco Szymon Marciniak, ofreció su versión de la jugada en la web Win Win, a la que aseguró que fue él quien se percató de la infracción cometida por el jugador del Atlético.

El colegiado rechazó que la decisión de invalidar el tanto partiera de un aviso de Mbappé. "Eso es completamente falso", afirmó Marciniak después de que se hayan viralizado las imágenes del momento en el que el jugador francés del Real Madrid se da cuenta del doble toque del delantero argentino. "Yo les dije a los árbitros del VAR que había un 99% de probabilidades de que Álvarez hiciera un doble toque, y lo revisaron a fondo", relató.

Poco después, tras recibir la confirmación del los árbitros del VAR, el polaco anuló el gol de Julián Álvarez. Y continuó la tanda que acabó dando el pase al Real Madrid para los cuartos de final de la Champions.

"Para ser sincero, nunca me había encontrado con una situación como esta en mi carrera arbitral, pero los jugadores conocen las reglas", valoró Marciniak en la web árabe.

El jueves por la tarde, la UEFA emitió un comunicado explicando la decisión del árbitro polaco, como respuesta a una consulta del Atlético de Madrid: "Aunque mínimo, el jugador hizo contacto con el balón usando su pie de apoyo antes de golpearlo, como se muestra en el clip de vídeo adjunto. Conforme a la regla vigente (Reglas de Juego, Regla 14.1), el VAR tuvo que llamar al árbitro señalando que el gol debía ser anulado", expresó el organismo.

El organismo también anunció que "entablará conversaciones con la FIFA y el IFAB (la International Board, encargada de las Reglas del Juego) para determinar si la regla debe revisarse en los casos en los que un doble toque sea claramente involuntario", como ocurre en la acción de Julián Álvarez, que se debió a un resbalón antes del golpeo.