Riquelme obtiene vía libre de sus inversores para disputar a Florentino Pérez la presidencia del Madrid: “Pueden ser las últimas elecciones”

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«El hombre de actualidad», le saludó, afable, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. «Yo también soy madridista», le estrechó la mano la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, no menos cordial. El presidente del grupo energético Cox y posible candidato a la presidencia del Real Madrid, Enrique Riquelme, concitó expectación incluso entre las principales figuras que acudieron ayer al VII Foro Internacional Expansión, organizado por el diario económico de Unidad Editorial en el parador de Alcalá de Henares.

Riquelme dio a entender que está haciendo todo por presentarse a disputar a Florentino Pérez el trono del club blanco, pero no llegó a garantizarlo ni en público ni en sus contactos en privado. No hay terreno firme aún a la vista, porque tampoco las personas que se le acercan y muestran su simpatía, le garantizan apoyo frente al respetado presidente de ACS.

Lo que sí ha hecho ya es lo que él consideraba un primer paso obligado por el bien de su empresa, Cox, y es sondear a inversores y entidades financieras sobre si considerarían un problema que él intentara presentarse y, eventualmente, compatibilizar su presidencia con la del Real Madrid. Su sondeo dio buen resultado: tiene vía libre de fondos y bancos con el matiz de no comprometer a la empresa en una batalla encarnizada contra el poderoso Florentino Pérez.

Riquelme les ha trasladado que no va a ser él precisamente el que embarre el campo y, como dijo públicamente, está dispuesto, en caso de derrota, a asumirla deportivamente y confiar en que Florentino acoja al menos algunas de las ideas de reforma del club que considera necesarias.

"Obligación ´tica y moral"

No obstante, aliados de Riquelme en su potencial equipo directivo le han desaconsejado, como publicó este diario el pasado viernes, ir a la lucha contra Pérez con tan poco tiempo de preparación al ser una carrera electoral que no esperaban y para la que no tenían preparado un proyecto que pueda deslumbrar a corto plazo. Pero dice tener un aliciente para saltar al ruedo ya: «Pueden ser las últimas elecciones del Real Madrid por la privatización que se anuncia». Eso dijo a un corrillo de periodistas al entrar en el recinto como si se autopresionara. En consecuencia, dijo que sentía «la obligación ética y moral de presentarse».

Este empresario alicantino nacido en Cox (8.000 habitantes), en 1989 , escucha a unos y a otros y lo que sí asume es que sólo puede dar el paso si consigue presentar «un proyecto ilusionante». Si tiene que perder, que no sea por goleada. De momento, ha tomado ya una decisión: silencio hasta la junta de accionistas de Cox del próximo viernes.

Está convocada para el día 22 en Sevilla y tiene importantes puntos en el orden del día, entre ellos el cambio de denominación del grupo que pasará a llamarse Cox Infraestructure Group, dejando ya atrás todo rastro de la antigua Abengoa absorbida por su pujante compañía. Mantendrá, según los nuevos estatutos «nacionalidad española» y, aunque Riquelme tiene garantizada la aprobación, puesto que controla un 75% del capital, no quiere que la batalla deportiva enturbie la reunión. Además, según declaró ayer, tiene que fortalecer la empresa con un plan de desinversiones que le permita músculo para digerir mejor su reciente compra de los activos de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares.

Caso Zapatero

Otra decisión que ha tenido que tomar son cambios en la cúpula del grupo. Acaba de ejecutar la salida fulminante de dos altos cargos de la compañía que habían ocupado previamente posiciones de poder en la constructora Aldesa. Es una de las que según ha revelado el auto de la Audiencia Nacional, pagó a Análisis Relevante, la sociedad administrada por Julio Martínez, amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, para que le consiguiera contratos y oportunidades de negocio.

Con este movimiento, la empresa de Riquelme ha marcado distancias con el caso Plus Ultra en un momento decisivo para la carrera del alicantino en el Real Madrid.

Su plan con Florentino es apurar hasta el sábado, el plazo límite oficial para presentar o no candidatura. En su intervención pública en la reunión anual de Expansión, Riquelme nadó y guardó la ropa y dio argumentos para optar o desistir, aunque presentando la botella más medio llena que medio vacía. «Teníamos un plan, había una estrategia de cara a 2028 (...) Ahora nos han dejado unos días para montar un plan de futuro», lamentó. Pero, al tiempo, bromeó con que su esposa le va a echar de casa, porque «estamos trabajando 24/7».

Adiós al último gran capitán del Madrid: la marcha de Carvajal, con seis Champions, deja un vacío en un vestuario por reconstruir

Adiós al último gran capitán del Madrid: la marcha de Carvajal, con seis Champions, deja un vacío en un vestuario por reconstruir

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El Real Madrid dice adiós a Dani Carvajal, no al revés. Un adiós agridulce, no por la relación con el club, pese a los desencuentros con Álvaro Arbeloa, sino por la relación con su propio cuerpo, por las lesiones que han maltratado a un futbolista colosal, dueño de seis Champions, tantas como las seis Copas de Europa de Paco Gento. Del último estallido de su rodilla, en 2024, ya no regresó el mismo Carvajal, y eso no tuvo efectos únicamente en el campo, también en el vestuario, sin una voz de alto compromiso cuando era más necesaria. A esta crisis le ha faltado un gran capitán. Carvajal, de 34 años, es el último de su estirpe que se marcha, después de que lo hicieran en años consecutivos Sergio Ramos, Marcelo, Benzema, Nacho y Modric. José Mourinho necesitará la reencarnación de uno de ellos con el brazalete, un líder que complemente al líder.

Carvajal, de 34 años, tendrá la oportunidad de despedirse de la afición el próximo sábado, en el último partido de Liga, ante el Athletic en el Bernabéu. La comunicación del club y las palabras del futbolista anticipan un adiós sin acritud, aunque Carvajal se haya sentido poco respaldado en este tramo final de temporada, en el que hubiera deseado más minutos para intentar encontrar la mejor forma y no perder el tren del Mundial. En la primera prelista de Luis de la Fuente, de 55 jugadores, ya no se encontraba. De nada sirvió ya el último partido en el Sánchez-Pizjuán, el domingo, donde mostró un buen tono.

El eslabón de la cantera

A la espera de que algunos de los jóvenes de la cantera incorporados por Arbeloa en este periodo, en especial Thiago Pitarch, consiga consolidarse en el primer equipo blanco, Carvajal era una especie de último mohicano de la Fábrica. El Madrid recordaba en su comunicado cómo, todavía niño, acompañó a Alfredo Di Stéfano en la puesta de la primera piedra de la Ciudad Deportiva, en Valdebebas: «Es una leyenda y un símbolo del Real Madrid y su cantera».

Es cierto que Álvaro Carreras tuvo una crianza inicial en la cantera blanca y que a ésta se incorporó Fede Valverde, pero ninguno cerró el círculo como Carvajal, de blanco desde alevín, salvo la temporada 2013-14, que jugó en el Bayer Leverkusen. Elegido por 'Bild' en el once de la Bundesliga, el Madrid hizo uso de la opción de recompra y Carvajal acabó por desplazar del lateral derecho, curiosamente, a Arbeloa. Esa primera temporada la concluyó sobre el campo en la final de Lisboa ante el Atlético, como uno más de la 'Décima'. Desde entonces, ha sumado cinco más, la última con gol en la final frente al Borussia Dortmund, en Wembley.

450 partidos

A las Champions se unen seis Mundiales de Clubes, cinco Supercopas de Europa, cuatro Ligas, dos Copas del Rey y cuatro Supercopas de España. En total, 27 títulos después de jugar 450 partidos con el Madrid. Una epopeya de 13 años en el primer equipo, en la que se hizo dueño de la banda derecha, tanto por su eficacia defensiva como por su proyección ofensiva. Carvajal nunca negoció el esfuerzo, algo que siempre tiene premio en el Bernabéu. La última lesión y las reiteradas recaídas le impidieron competir con Trent, un jugador de gran calidad técnica, pero que no llena su vació en el campo y, mucho menos, en el hábitat del vestuario.

En 2024, Carvajal vivió su mejor año como futbolista y también su calvario. Si las lesiones le habían impedido en el pasado tener mayor continuidad con la selección, ese año alzó, como uno de los capitanes, la Eurocopa, en Alemania, pocos meses después de haber conquistado la Champions, con el gol que depuso el dominio inicial del Borussia Dortmund. En una polémica votación del Balón de Oro, por la ausencia de su equipo en la Gala de París, fue cuarto, por detrás de Rodri, Vinicius y Bellingham. En octubre de ese año, al poco de iniciarse la temporada, se produjo la grave lesión en un partido con el Villarreal. Le esperaba un curso en blanco. A su vuelta, nada fue igual.

«Me voy tranquilo y en paz», se despidió Carvajal en sus redes sociales, a la espera de un futuro que debe decidir, quizás en ultramar, como su cuñado Joselu. El brazalete pasa a un futbolista señalado por los últimos episodios, como Fede Valverde, lo que abre incógnitas sobre el liderazgo en el vestuario. Un futuro que ya no es el de Carva, que merece una despedida a la altura de la Griezmann en el Metropolitano o Lewandowski en el Camp Nou.

Riquelme confirma que dispone del aval y que decidirá "en los próximos días" si se presenta a las elecciones del Real Madrid

Riquelme confirma que dispone del aval y que decidirá “en los próximos días” si se presenta a las elecciones del Real Madrid

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El empresario español Enrique Riquelme, presidente del grupo Cox, declaró este lunes que decidirá "en los próximos dos o tres días" si finalmente se presenta como candidato a las elecciones presidenciales del Real Madrid.

Asimismo, confirmó que sí dispone del aval bancario necesario para levantar su candidatura, durante unas declaraciones a los medios de comunicación en el XV Torneo Solidario de pádel de Clínica Menorca en la Ciudad de la Raqueta de Madrid.

"Estamos trabajando todavía, nos han dejado muy poco tiempo para organizar algo que realmente tenga sentido y sea bueno para el Real Madrid. No vamos a ir a perder el tiempo. En los próximos dos o tres días decidiremos lo que vamos a hacer. Si vamos, será algo que tenga un buen sentido y que sea ilusionante para un nuevo Real Madrid en los próximos 10, 15 o 20 años. Espero dar noticias pronto", afirmó.

También desveló que dispone del aval necesario de 187 millones de euros (15 por ciento del presupuesto total, que asciende a cerca de 1.200 millones de euros), uno de los requisitos indispensables para presentarse, además de ser socio desde hace al menos veinte años: "Sí, por supuesto. Si no, no estaríamos hablando".

Así, y a la espera de una confirmación oficial, Riquelme vuelve a asegurar, como hace unos días atrás en una carta abierta firmada en su condición de socio número 43.858 del Real Madrid, que cuenta con la "capacidad económica y experiencia financiera" que requiere una entidad como el conjunto blanco.

Riquelme, de 37 años, guarda mucha relación con latinoamérica por sus negocios. Es un emprendedor pionero en el sector solar con presencia en España y su empresa Cox cuenta con oficinas y proyectos en México, Chile, Panamá, Estados Unidos, Oriente Medio y Colombia. Ha sido incluido en la lista de los 100 latinos más influyentes contra el cambio climático y en el mundo de los negocios se le conoce como el 'Rey del Sol'.

La pasada semana, el actual mandatario del Real Madrid, Florentino Pérez, convocó elecciones a la presidencia del club y le interpeló de manera indirecta como "ese señor con acento mexicano".

Desde el anuncio de las elecciones y según los estatutos del club, cualquier candidato dispone de 10 días, en este caso hasta el 23 de mayo, para presentar sus respectivas candidaturas.

El Real Madrid anuncia de manera oficial el adiós de Dani Carvajal

El Real Madrid anuncia de manera oficial el adiós de Dani Carvajal

El Real Madrid C. F. ha anunciado oficialmente a través de un comunicado la salida de Dani Carvajal del club al término de la presente temporada. Es el final de "unas etapa maravillosa", según escriben desde la entidad, de "una de las más grandes leyendas" madridistas y "del fútbol mundial".

Su último partido de blanco será el del próximo fin de semana ante el Athletic Club en el Santiago Bernabéu. El sábado, el club le rendirá un homenaje para recordar lo logrado por el niño que puso la primera piedra en Valdebebas y terminó como capitán en una de las mejores épocas madridistas, especialmente a nivel europeo.

El lateral de Leganés es uno de los cinco jugadores que, como Modric, Nacho, Kroos y Gento, han sumado seis Copas de Europa en su palmarés. La última, el título conseguido en 2024 ante el Borussia Dortmund en Londres al que contribuyó incluso con un gol.

Ese año, a nivel individual, Carvajal fue incluido en el Once Mundial de FIFpro 2024, consiguió el Premio The Best al Once Masculino de la FIFA 2024 y fue designado el Mejor jugador de esa final de la Champions de Wembley.

El defensa volvió al Real Madrid en el año 2002 tras un periodo de consolidación en el Bayer Leverkusen. Carvajal ha defendido la camiseta merengue durante 23 temporadas: 10 en la cantera y 13 en el primer equipo, con el que ha conseguido 27 títulos: 6 Copas de Europa, 6 Mundiales de Clubes, 5 Supercopas de Europa, 4 Ligas, 2 Copas del Rey y 4 Supercopas de España.

Carvajal ha disputado 450 partidos como madridista, en los que ha marcado 14 goles. Con la selección de España, ha jugado 51 partidos, proclamándose campeón de la Eurocopa en 2024 y de la Liga de Naciones en 2023.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, considera a Dani Carvajal "una leyenda y un símbolo del Real Madrid y su cantera": "Su imagen junto a nuestro querido y recordado Alfredo Di Stéfano poniendo la primera piedra de la Ciudad Real Madrid quedará para siempre en el corazón de todos los madridistas y en la historia de nuestro club. Carvajal ha representado siempre los valores del Real Madrid de manera ejemplar. Esta es y será siempre su casa".

Courtois, nuevo copropietario del Extremadura, que acaba de ascender a Primera RFEF

Courtois, nuevo copropietario del Extremadura, que acaba de ascender a Primera RFEF

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El portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, se ha convertido en nuevo accionista del Club Deportivo Extremadura, el equipo extremeño que, con cambio de denominación, llegó a jugar en Primera División en la década de los 90. En esta temporada ha acumulado su cuarto ascenso consecutivo tras su refundación en 2022 y jugará el próximo curso en la Primera Federación.

La entrada del guardameta belga en el conjunto de Almendralejo se produce a través de su plataforma de inversión deportiva cofundada por Courtois y por Gonzalo Vila, denominada NXTPLAY, convirtiéndose así en copropietario del club extremeño, junto a su actual presidente Daniel Tafur, que continuará liderando el proyecto deportivo e institucional, según ha asegurado el club azulgrana en un comunicado de prensa. Bajo la presidencia de Daniel Tafur, el Extremadura ha pasado de competir en Segunda División Extremeña a tocar con los dedos el fútbol profesional,

La operación, en la que se ha estado trabajando durante casi un año, se convierte en el segundo proyecto de inversión de NXTPLAY en un club de fútbol, tras la entrada de la plataforma en el capital del Le Mans FC, conjunto que la pasada semana logró un histórico ascenso a la Ligue 1, máxima categoría del fútbol francés.

Desde el Club Deportivo Extremadura se ha dado la bienvenida a NXTPLAY al presentar la incorporación de un grupo internacional "con ambición, visión y pasión por el fútbol supone un paso muy importante para seguir creciendo juntos" y ha añadido la entidad extremeña que "estamos convencidos de que esta alianza nos hará más fuertes para afrontar los grandes retos que vienen y continuar llevando el nombre de Extremadura a lo más alto. Gracias por confiar en nuestro proyecto, nuestra afición y nuestra historia. El futuro empieza hoy", ha finalizado, con referencias a la confección de una plantilla que pueda dar el salto de nuevo a la elite del fútbol español.

El Sevilla seguirá en Primera pese a perder ante el Real Madrid, que se impuso con un gol de Vinicius

El Sevilla seguirá en Primera pese a perder ante el Real Madrid, que se impuso con un gol de Vinicius

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El Real Madrid, con Carvajal como titular, venció al Sevilla FC (0-1) con un gol de Vinicius precedido de un codazo no pitado de Mbappé a Carmona. El francés, que volvió a salir de inicio, tuvo el 0-2 en la segunda parte, pero se durmió ante Vlachodimos cuando encaraba solo la portería.

Sevilla FC y Real Madrid se enfrentaban tras una semana agitada de puertas hacia dentro. Cada uno con su cruz. Sergio Ramos encabezando una oferta para comprar el club donde debutó y Florentino Pérez desencadenado convocando elecciones y protagonizando una rueda de prensa noventera. Álvaro Arbeloa y Luis García Plaza apuran su estancia en los banquillos en estas dos jornadas que serán como las últimas horas en el after. Tras la puerta, la luz del día y el bajón de regreso a casa.

En el minuto 4, Courtois voló para desviar a saque de esquina un disparo de Oso. El Sevilla, mecido por un Ramón Sánchez-Pizjuán rojo e infatigable, marcaba el ritmo del partido. Presionaba, finalizaba jugada e incomodaba a un Madrid que buscaba a Vinicius como un niño a su juguete. Con esa puerilidad. Con esa fuerza minúscula. A falta de fútbol, un codazo de Mbappé a su marcador abrió el camino del gol para los visitantes.

Recibió el francés en el área y, al dormirla con el pecho, extendió los brazos, impactado con Carmona, que cayó al suelo desplomado. Sin defensa, fue más sencillo ceder el esférico a Vini Jr. que, con suavidad y mirando de reojo al árbitro, la acomodó al palo izquierdo de un vencido Vlachodimos. Sánchez Martínez lo dio por válido y el VAR hizo su ponciopilatada de la jornada.

El tanto disciplinó a los nervionenses. Una mano en su área pudo ser definitiva, pero el colegiado no vio penalti. El encuentro se enmarañaba. Muchas interrupciones y dos bloques con más entusiasmo que armonía. Akor Adams, el héroe inesperado del tramo final de la temporada, no estaba fino. Ni entendía los centros de sus compañeros, ni incomodaba a la pareja de centrales que vestían de azul. Maupay, su compañero de baile, también fue cuestionado por la grada. Era exasperante su incapacidad para levantar la mirada, buscar a los de blanco, y esa estéril urgencia por disparar aun rodeado de rivales. Demasiada hambre por el gol. Párpados cerrados y dentelladas al aire.

Un disparo de Mbappé en el 38 se fue por poco. Tampoco se vio mucho más peligro. El centro del campo era una entelequia. El Sevilla lo intentaba por los costados, con Vargas algo trotón y Oso de más a menos. Y el Madrid simplemente dejaba pasar el tiempo entre protestas al árbitro y quejas por la intensidad defensiva local. Como ese chiste que ya te han contado mil veces, pero siempre te arranca una sonrisilla.

Tras el descanso, Luis García agitó al Sevilla y abrió el tapón con Ejuke, Agoume y Alexis Sánchez. Le funcionó unos minutos. El equipo jugó con más desparpajo y seguridad en las zonas calientes del campo. Suazo centró en el 55 y a Alexis remató mal en el área pequeña. El estadio casi gritó gol. En el 58, en un contraataque, Mbappé recorrió medio campo con el balón pegado al pie y cuando iba a fusilar al portero, Kike Salas, tras una persecución como la del T100 a Sarah Connor en Terminator 2, le rebañó el cuero con la puntera. Recibió una ovación y el Sánchez-Pizjuán volvió a apretar a los suyos. Huijsen, en la otra área, también hacía su trabajo con brillantez. El partido era ajetreado y ruidoso.

Arbeloa sacó a Mastantuono y Camavinga para darle algo de alegría a los suyos. El argentino, desde el gajo del área, probó suerte. Y su disparo fue repelido por el palo derecho de Vlachodimos. Vinicius tuvo que ser sustituido y salió del rectángulo cojeando. El Sevilla ponía corazón no fútbol. Era un juego caótico, a empujones, atascado en el área, sin luz. Y el Madrid empezó a sentirse cómodo. Apenas se jugó en los últimos minutos. Tras la derrota del Girona, el Sevilla huye de la quema. Más emoción que fútbol. Y una temporada que pide The End para dos equipos sin juego, sin rumbo y sin alma.

Arbeloa: "Sé que Kylian no estaba contento y me gusta"

Arbeloa: “Sé que Kylian no estaba contento y me gusta”

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Álvaro Arbeloa ha intentado zanjar la polémica surgida con Mbappé tras la suplencia del francés el jueves frente al Oviedo asegurando que le da "mucha normalidad" a todo lo que "ha pasado estos días". Este sábado, durante la previa del partido frente al Sevilla, el entrenador del Real Madrid ha dicho que sabía que el delantero francés "no estaba contento" por no haber jugado de inicio, algo que le "gusta".

El técnico se refirió a las polémicas declaraciones de Mbappé, en las que afirmó que Arbeloa le había dicho antes del encuentro que era el cuarto delantero y quiso dar el asunto por zanjado "Justo subía para aquí y acabo de ver a Mbappé. Le he dicho que estuviese tranquilo, que ya me encargaba yo. Entiendo que estas cosas puedan ser noticia. Todo lo que dijo lo habíamos hablado ya antes, yo me lo tomo con más naturalidad. Entiendo cómo se sienten los jugadores cuando no juegan", señaló.

"Kylian el otro día no estaba contento y me gusta. Para mí es algo que tiene mucha más normalidad de lo que se le ha dado. Lo mejor era que jugase un rato la segunda parte. Quizás, sin el partido de mañana, la situación habría sido distinta. Pero nada más. Yo le doy mucha normalidad a lo que ha pasado estos días. Mi relación con Mbappé sigue siendo la misma", agregó.

Un partido del domingo, contra el Sevilla, en el que Mbappé podría volver a la titularidad, y que el técnico calificó de máxima dificultad. "Es un Sevilla que ha ganado los tres últimos partidos, que viene haciendo las cosas muy bien con Luis -García Plaza-, un entrenador con grandísima experiencia. Conocemos cómo trabajan sus equipos. Le ha dado la vuelta al Sevilla y el estadio es ilusionante por el ambiente, la complejidad, una afición que es de las mejores de España", analizó.

"Si Mourinho está aquí la temporada que viene, estaré muy contento"

Arbeloa también se refirió a José Mourinho, quien podría relevarle como técnico blanco la temporada que viene. "He sido muy claro respecto a lo que pienso de Mourinho. Como su jugador y como madridista, Mourinho es el número uno. Es y será siempre 'uno di noi' (uno de los nuestros). Si está de vuelta aquí la temporada que viene, estaré muy contento de tenerle de vuelta en casa", señaló en rueda de prensa.

En el caso de que llegue el portugués sería el cuarto entrenador del Real Madrid en poco más de un año, tras la salida de Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y la que supondría de Arbeloa. Tiempo en el que los conflictos internos en el vestuario, y la ausencia de títulos, han marcado la actualidad madridista.

"No entiendo muy bien lo del vestuario ingobernable. O no lo comparto. No es como definiría al vestuario del Real Madrid. El club tomará una decisión respecto al entrenador de la temporada que viene, cuando consideren oportuno", señaló.

Un Arbeloa cuya etapa en el banquillo del primer equipo apunta a ser corta, tras asumir el cargo en enero. "Estos cuatro meses han sido una grandísima experiencia y un aprendizaje enorme. El día que esto acabe me marcharé con la conciencia tranquila", señaló. "He sentido siempre el cariño de la afición. De mis 43 años, 20 los he pasado dentro de este club. Son muchos años en la que considero mi casa", completó en palabras que, pese a no ser oficial, parecen ya una despedida del técnico.

La resaca de la 'bomba' de Florentino: incertidumbre, desasosiego y los principios que el presidente ignora

La resaca de la ‘bomba’ de Florentino: incertidumbre, desasosiego y los principios que el presidente ignora

Los rescoldos de la comparecencia de Florentino Pérez han sumido al madridismo, a su masa social, en la incertidumbre, en algunos casos incluso en el desasosiego. La constatación, inequívoca, de que el presidente ha iniciado un camino incierto hace que sus detractores, pero sobre todo sus partidarios, se planteen una pregunta: y ahora, ¿qué? Con el horizonte de unas elecciones aún sin convocar, nada mejor, quizá, que acudir a la historia para descifrar el futuro.

Para saber más

El Madrid por encima de cualquiera: de su estrella, de su entrenador o hasta de su presidente. La conclusión se desprende de las palabras del propio Florentino, cuando repite que el club pertenece a sus socios. Pero unos socios que sólo el ser superior puede conducir por el camino de los éxitos y la prosperidad, con desprecio por quienes intenten cuestionarlo. Es como si el poder le hubiera llevado a confundir el rol de presidente, de representante de la masa social, con el de un mesías, un caudillo o un rey avalado por el derecho divino, el Rey Sol del Madrid.

Un proceso de megalomanía de los que hay muchos ejemplos en la historia, también en el fútbol y en el propio Madrid, pero tras el que subyace la debilidad de un dirigente que ya no es el mismo de antes. El madridismo se ha sentido cómodo y agradecido con Florentino, autor de una obra colosal, pero después de su desnudo en una rueda de prensa para la historia, se pregunta con dolor si nos encontramos ante el final de un ciclo y teme por la autodestrucción que generalmente los acompaña, por escuchar en el Versalles blanco après moi, le déluge. Después de mí, el diluvio.

Y es en estos momentos de zozobra cuando un vistazo a la esencia del club es más pertinente que nunca. Una esencia resumida en que, cuando alguien ya no puede servirle más, por el paso del tiempo, por el desgaste, por lo que sea, el Madrid le dice adiós. Y no se detiene en demasiados homenajes, sean para el mejor presidente de la historia o sean para su máximo goleador de todos los tiempos, al que este presidente, por cierto, le dijo: «Si te quieres ir, trae 100 millones». Y se fue. Sin sentimientos. Sin sobreactuaciones. El presidente aplicó ahí la naturaleza con la que ha dirigido a un Madrid que, como siempre, no se detuvo. Siguió ganando. Porque Cristiano no fue el primero.

Florentino Pérez señala al auditorio.

Florentino Pérez señala al auditorio.EFE

Santiago Bernabéu falleció a los 83 años, cuatro más de los que tiene el actual presidente, a causa de un cáncer. Lo hizo en el cargo, que detentó durante 35 años, convertido en un «líder moral», como lo define Del Bosque. Florentino siempre lo ha citado como su alter ego y ha replicado o mejorado algunos de sus logros, con siete Champions en lugar de seis Copas de Europa, pero como líder empresarial, no moral. La presidencia de Bernabéu no fue ajena a polémicas, incluso a enfrentamientos con el Régimen, fuera por la creación de la Copa de Europa o la construcción del estadio, ni a los problemas económicos que acompañaron su final. Pero se fue, y el Madrid siguió ganando.

La mayor de todas esas polémicas fue la que acabó con Di Stéfano fuera del Madrid. El argentino era la primera piedra sobre la que se edificó un imperio. Pero tras las cinco primeras Copas de Europa, la derrota en la final de Viena ante el Inter, en 1964, provocó que Di Stéfano criticara la táctica del entrenador, Miguel Muñoz. Bernabéu no lo toleró: «Que este hijo de puta no vuelva». El argentino no regresó al Madrid hasta después de su muerte. Y el Madrid siguió ganando. Por cierto, cuando Vinicius cuestionó el cambio de Xabi Alonso en el clásico, el que estaba en el camino de salida era ya el entrenador.

MÁS ACIERTOS QUE ERRORES

Con aquella decisión, Bernabéu estableció un principio que no llegó a sufrir porque jamás lo transgredió, pese a cometer errores como despreciar el fichaje de Johan Cruyff. El propio Muñoz fue alguien de quien también prescindió en un agrio final del técnico. Y el Madrid siguió ganando. Florentino ha utilizado ese principio, el del Madrid primero, con mano de hierro frente a otras leyendas del club como, queda dicho, Cristiano, Casillas o hasta Ramos. Entendió que, pese al coste emocional, era lo adecuado para el Madrid, y los aciertos fueron mayores que los errores. Sin embargo, la impresión es que no está dispuesto a hacer, hoy, ese análisis consigo mismo, ni es fácil que lo hagan en un club donde ha desaparecido la masa crítica: el florentinismo puede ser más radical que Florentino. Basta con escuchar a Arbeloa.

Los paralelismos pueden encontrarse, asimismo, en otros clubes. José Luis Núñez, que presidió el Barcelona durante más de 20 años, guarda muchos con el dirigente blanco. También constructor, llegó a un Barça en bancarrota y lo salvó económicamente. Fichó a los mejores jugadores del mundo, Maradona o Schuster, y se jactó de que el Barça era más importante que Cataluña. La palabra que más repetía era «soci»; la que más dijo Florentino en la rueda de prensa fue «socios». Para ambos fue la coartada de su poder, pues es fácil manejar Asambleas paniguadas.

LA IMPORTANCIA DEL BERNABÉU

El dirigente blanco, a su llegada, dominaba el tablero de las grandes operaciones del fútbol, uno de los escenarios donde hoy es apreciable su pérdida de influencia y reflejos, como si su tiempo hubiera pasado. La Superliga, que intentaba emular la creación de la Copa de Europa con Bernabéu como impulsor, fue la prueba, el gran fracaso estratégico.

La intención de Pérez no es abandonar el Madrid. Al contrario, pretende reforzarse mediante la voluntad expresada por las urnas y enrocarse. A su favor, que no existe una oposición activa y organizada, aunque él teme que pueda articularse al amparo de dos años en blanco, sin títulos, y algún mecenas que ponga el dinero del aval. La democracia del Madrid es autocracia económica. Hasta que eso se concrete, a nada temen tanto los presidentes como a su propio estadio, desde Núñez o Gil a Florentino. No es el Senado, representado por Asambleas controladas. Es el Coliseo ingobernable. La verdadera democracia está, hoy, en el Bernabéu, que mira su historia y concluye que nadie es más importante que el Real Madrid. Tampoco Florentino Pérez.

Vinicius y Mbappé, historia de una 'guerra fría': "Tiene mal arreglo"

Vinicius y Mbappé, historia de una ‘guerra fría’: “Tiene mal arreglo”

El pasado 15 de abril, en Múnich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe ánimos de un conocido. Había que remontar el 1-2 del Bernabéu, y ese conocido alude a la presencia del Mbappé y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese día, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasileño al francés. No sirvió para nada, quizá porque esa conexión fue anecdótica.

La relación entre ambas estrellas se puede analizar desde lo tangible y desde lo intangible. ¿Qué dicen los números? Que Vinicius le ha dado 12 asistencias de gol a Mbappé y, al revés, cuatro. En dos años, muy poco. Pero, sobre todo, ¿qué no dicen los números? Pues que la relación entre ambos desde el verano de 2024 es, en el mejor de los casos, fría. ¿Se odian? No ¿Se defienden si la situación (los insultos de Prestianni) lo requiere? Por supuesto ¿Se hablan con normalidad? Sí. Pero, ¿hay tensión entre ambos? Mucha.

Según varias fuentes, más allá de las declaraciones y los gestos públicos, hay una lucha soterrada por ser la máxima estrella del Real Madrid, y eso explica situaciones como la mala educación del brasileño en el famoso cambio del Clásico y, también, las declaraciones, con muy mala baba, de Mbappé el jueves por la noche. Por partes.

En ese verano del 24, Mbappé aterriza en un Madrid campeón de Europa con Vinicius como estrella indiscutible. El francés acepta su rol de recién llegado y asume que no podrá jugar en su posición porque ahí está el 7. Paralelamente, de ese vestuario desaparecen Kroos y Nacho (se van) y pierden peso Carvajal (lesionado de gravedad) e incluso Modric (menos participación). En la caseta, Mbappé se muestra respetuoso, pero de Valdebebas comienza a salir una frase que hoy se ha hecho evidente. «Va a su bola». Marca 44 goles, pero su inhibición defensiva provoca que Vinicius también dimita de esas funciones. El equipo empieza a chirriar, pero el año, gracias a Ancelotti, termina en calma. Durante ese curso, por cierto, se estanca la renovación de Vinicius, que, filtran desde dentro del club, quiere ganar lo mismo que Kylian. Y, vuelven a filtrar, no se lo van a pagar.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Llegamos al verano del 25. Aparece Xabi Alonso y, casi desde el primer entrenamiento, Vinicius percibe que el niño bonito del nuevo entrenador es Mbappé. A favor y en contra del técnico vasco se van formando los grupos dentro del vestuario que han acabado como han acabado: Vinicius lidera la facción más ruidosa, donde están Valverde y Bellingham. Mbappé lidera otra facción, más discreta, donde están Tchouamèni y Rüdiger. Una prueba de esa discrección de este segundo grupo es cuando, poco después del cambio de entrenador, el 9 de febrero de este año, le preguntan a Tchouamèni por si Pintus ha cambiado, para bien, la preparación física: «Tengo mi propia idea, pero no puedo decir nada».

Con esas camarillas bien definidas y cada vez más distantes, llega Arbeloa. Y en una de sus primeras ruedas de prensa dice: «Voy a exigir a mis jugadores que busquen a Vinicius y le den el mayor número de balones posible», influenciado, seguro, por el consejo que recibió de una de las personas a las que llamó para pedir consejo en su aterrizaje: "Pégate a Vinicius", le dijo alguien que había estado antes que él en ese vestuario. Mbappé, mientras tanto, empieza a sentir que los problemas en su rodilla son serios y, harto de lo servicios médicos del Madrid, se marcha a Francia.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.AFP

Vinicius crece y Mbappé mengua en el equilibrio de poder del vestuario. El primero sabe que el segundo está pasando un mal momento e intenta recuperar el foco perdido sabiendo que en el horizonte sigue su renovación. Cuando el fútbol le niega al Madrid los títulos, Arbeloa sube otro escalón y, sabiéndose ya fuera, lanza varias frases que duelen a Mbappé. Así que el jueves, tras el partido contra el Oviedo, el francés le dice a uno de los responsables de comunicación que va a salir a hablar. Intentan evitarlo pidiéndole que se calme y que habrá tiempo para explicarse. No hay manera. Aparece por la zona mixta, 15 minutos después de terminar el partido (la ducha más rápida de un futbolista en la última década) y dice todo lo que dice. Fue otro acto de esta guerra fría donde los puñetazos se los llevan terceras personas. Del mismo modo en que Xabi Alonso pagó los nervios de Vinicius, que sabía que perdía foco con Mbappé, Arbeloa pagó esos mismos nervios, pero en la dirección contraria.

¿Qué va a pasar ahora? No hay muchas pistas, más allá de un vistazo a la entrevista de Florentino en La Sexta. Dos frases. Una, sobre la renovación de Vinicius (le queda un año y el 1 de enero puede negociar con quien quiera): «No hay prisa». Y dos, preguntado por Mbappé: «Es el mejor jugador que tiene en estos momentos el Real Madrid».

¡Ah! Y una tercera frase, que ayer por la mañana salía de los alrededores del vestuario del Madrid: «Esto tiene mal arreglo».

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: "El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero"

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: “El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero”

Si la noche ante el Oviedo fue la más difícil de Kylian Mbappé desde que llegara al Real Madrid hace dos temporadas, el delantero francés no ha querido suavizarla y se ha marchado del estadio Santiago Bernabéu disparando contra su entrenador. "Estoy bien al 100%. No he jugado porque para el míster he sido el cuarto delantero de la plantilla por detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo", ha lanzado en zona mixta.

Casi al tiempo en el que el francés soltaba esa bomba, a menos de 50 metros, su entrenador Álvaro Arbeloa se sentaba en rueda de prensa y la respuesta de su jugador le cogía completamente desprevenido en la primera pregunta de los periodistas. "No tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase a Mbappé. No me habrá entendido bien", ha toreado el técnico el ataque del jugador galo.

Lo cierto es que las comparecencias de ambos han sido una especie de combate de boxeo del que traslucía que, entre ambos, no existe la mejor de las relaciones. "Con Arbeloa no tengo ningún problema", ha comenzado el jugador para luego soltar: "No veo las ruedas de prensa del míster. En casa tengo la televisión francesa, no la española".