El poder de los jugadores del Madrid

El poder de los jugadores del Madrid

Actualizado Sábado, 21 septiembre 2024 - 23:42

Un Madrid sin cerebro, sin saber como se juega al fútbol, al final derrumbó la voluntad del Espanyol, gracias al poder técnico de sus futbolistas, que continuamente resuelven los conflictos del equipo. Lo imposible sucedió cuando el Espanyol logró un tanto gracias a un error increíble de Courtois. La suerte es que pocos minutos después, otro fallo grosero de Joan García le regalo a los madridistas el empate.

Desde ese momento, el equipo blanquiazu

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Vinicius provoca una chispa a tiempo en el Madrid para remontar al Espanyol

Vinicius provoca una chispa a tiempo en el Madrid para remontar al Espanyol

El Madrid vive de impulsos, de momentos y de chispas. Contra el Espanyol recuperó ritmo de juego y mereció más en la primera parte, pero se vio por debajo en el marcador tras un rebote. Apareció ahí, por fin este año, Vinicius, chispa e impulso del conjunto blanco durante los últimos años. Entre él, Carvajal, Rodrygo y Mbappé remontaron el duelo. [Narración y estadísticas (4-1)]

Ante las exigencias del calendario y el físico del equipo, Ancelotti inició las rotaciones que había prometido hace unas semanas. Le dio la oportunidad en el once a Fran García y a Arda Güler, que entraron en el lugar de Mendy y Vinicius. Además, Carletto desplazó a Tchouaméni a la defensa para dar descanso a Rüdiger.

La entrada del joven turco dio más dinamismo al ataque madridista durante la primera media hora. Se entendió bien con Modric y provocó las mejores ocasiones del conjunto local, aunque Mbappé no estuvo fino. El galo, de nuevo en el centro del ataque con Rodrygo a la derecha, disparó tres veces entre los tres palos en los 30 minutos iniciales, pero Joan García evitó sus goles.

Sostenidos por Valverde

En el 10, Güler dejó un buen balón de cabeza a Mbappé, el francés controló con el pecho y remató ante la salida de Joan. Dos minutos más tarde, Güler probó al portero, y cinco después le tocó a Mbappé desde la frontal, pero su remate salió demasiado centrado. Eran buenos minutos de un Madrid sostenido por Valverde en el eje, con menos acumulación de gente en la creación y más en la frontal. Mereció ponerse por delante y Mbappé lo intentó de nuevo en el 27, pero no atinó y el equipo cayó en la calma.

A partir del 30, estuvo más impreciso en el último tercio, no terminó sus ataques y dejó al Espanyol correr en transiciones, para enfado de Ancelotti. Arda, que había sido el mejor, desapareció, y con él el equipo.

En la izquierda, Rodrygo no estuvo todo lo incisivo que le pedía el duelo y el Madrid sufrió para crear. Mbappé y el brasileño intercambiaron posiciones durante algunos instantes, buscando el francés más espacio en el costado zurdo, pero el ritmo del balón era demasiado lento.

Rodrygo intenta progresar ante Romero y Cabrera.

Rodrygo intenta progresar ante Romero y Cabrera.AFP

Fran García pidió penalti por un manotazo de El Hilali, pero Munuera Montero, que había sacado amarilla a Mbappé por protestar, dejó seguir sin castigo y la primera parte terminó con el público molesto con el colegiado.

Tras el descanso, Joan siguió acumulando paradas. Una a disparo de Mbappé y otra tras un gran zurdazo de Bellingham. Mejoraba el conjunto de Ancelotti, recuperando el ritmo de los primeros minutos del duelo, pero seguía sin acierto. Una constante durante estas primeras semanas de la temporada. A los blancos les cuesta abrir la lata de sus partidos, tanto en el Bernabéu como lejos de casa, y especialmente ante rivales que se encierran atrás y buscan la contra. Es el día de la marmota en Chamartín, una y otra vez.

El fútbol es caprichoso y no suele entender de sensaciones. Lo sabe el Madrid, que muchas veces ha encontrado premio en escasos intentos, y lo vivió el Espanyol, que logró el 0-1 en un pelotazo de Joan a Jofre y en un centro de éste hacia nadie que tocó en Güler y se coló entre las piernas de Courtois.

El error de Joan García

Era el minuto 54 y el Madrid necesitaba despertar, así que Ancelotti llamó a Vinicius y éste le regaló sus mejores minutos de la temporada. En 25 minutos había sentenciado el duelo con una asistencia, un gol y varias arrancadas que descosieron a la cansada defensa perica.

Carvajal empató en el 58 tras un pase de la muerte de Bellingham y un error, el primero, del portero, y Rodrygo puso por delante a los locales en el 75 tras un gran pase de Vinicius con el exterior.

Respiró el Bernabéu y aceleró el Madrid, que disfrutó de unos minutos de correcalles ante un Espanyol rendido en la batalla. Vinicius anotó el tercero tras un pase al hueco de Mbappé y el galo marcó su gol después de un penalti provocado por Endrick, que siempre produce cuando le dejan. Tres puntos más.

Goles, músculos, anillo y fe: la "gran personalidad" de Endrick, 'Bobby' en Valdebebas

Goles, músculos, anillo y fe: la “gran personalidad” de Endrick, ‘Bobby’ en Valdebebas

Un niño fichó por el Madrid antes de cumplir la mayoría de edad, salió de Brasil cuando alcanzó los 18 años, aterrizó en el Bernabéu y a los dos meses ya había marcado goles en Liga y Champions, ya había enseñado las botas New Balance por las que dijo «no» a la todopoderosa Nike e incluso, por si hiciera falta elevar el grado de sorpresa, ya se había casado.

El niño, ahora hombre en el fútbol y en la vida, es Endrick Felipe Moreira de Sousa, pronunciado Endriqui en la grada y en las teles, de apodo Bobby, ya lo explicaremos, para un vestuario que le trata como un «hermano pequeño», cuentan en Valdebebas. Como Güler, el otro niño maravilla de la plantilla de Ancelotti, son los protegidos del campeón de Europa y esta noche ante el Espanyol tendrán una nueva oportunidad.

De Endrick cuentan todo bondades en el club. Hablan de un adolescente al que la presión no le afecta. Cómo le va a afectar, puede uno reflexionar, si con 15 primaveras ya estaba echándose a sus espaldas a las decenas de miles de aficionados del Palmeiras, campeón del Brasileirao durante los dos años que el delantero formó parte de la primera plantilla y organización gigante en el país. Marcó 21 goles en 82 partidos, muchos de ellos desde el banquillo, e inició una subasta por toda Europa para firmarle, tanto a nivel de clubes como a nivel de marcas. Y Endrick decidió con riesgo.

Se puso la camiseta del Real Madrid antes que la del Chelsea o el Milan, equipos que podrían prometerle más minutos. Dijo «sí» a Juni Calafat, el jefe de ojeadores del conjunto blanco y culpable de las llegadas, entre otros, de Vinicius y Rodrygo, y saltó varios escalones de golpe en el fútbol continental. Porque así hace las cosas Endrick. Los disparos y las decisiones vitales. Un impulso: gol.

En las botas, el atacante se atrevió a vestir unas zapatillas New Balance, diciendo «no» a Nike, que lo gobierna todo en Brasil. La marca estadounidense patrocina a la selección y a sus estrellas, pasadas y presentes, desde Ronaldo Nazario o Ronaldinho a Vinicius. Ha hecho suya la samba brasileña, dejando a Adidas gran parte del territorio europeo, pero con Endrick no ha podido. Hace menos de un año, el futbolista decidió dejar la marca y firmar con New Balance. «Eso sorprendió mucho y dice mucho de él», explican los que le conocen.

Y es que en Valdebebas hablan de «un chico muy especial, con una gran personalidad e ideas propias». Ya lo demostró en su debut en la Liga de Campeones ante el Stuttgart. Con el partido 2-1 y los alemanes apretando, el brasileño lideró un contraataque hacia la meta rival. A su lado estaban Mbappé y Vinicius, con superioridad numérica sobre los defensas rivales. Pero Endrick no dudó. Al llegar a 25 metros del portero, rechazó pasar el balón y se inventó un misil con su zurda para anotar el 3-1.

A su lado, sus compañeros no se creían lo que había hecho. «Si lo llega a fallar, lo mato», dijo Courtois. «Está loco. Ha hecho una cosa que creo que nadie haría», bromeó Rodrygo. «En los últimos días ha demostrado ser muy valiente, en todos los sentidos», vacilaba en rueda de prensa Ancelotti. Todos le llaman Bobby porque en una entrevista dijo que uno de sus ídolos era Bobby Charlton, jugador histórico de la Inglaterra de los 60. Un detalle con el que todos bromean.

En el runrún del equipo, más allá de los goles, ha sido notoria una situación sobre la vida privada del joven futbolista. Esta semana pasada se casó con su pareja, la modelo de 21 años Gabriely Miranda. Una boda íntima que confirma el amor entre ambos, que ya cumple varios años, y sus profundos sentimientos religiosos. El jugador es cristiano evangélico, como otros compañeros como Rodrygo, y ha firmado un contrato matrimonial, explicado por la pareja, con varias cláusulas sobre el ocio, el lenguaje o los videojuegos: no puede tener novia virtual, hay palabras prohibidas como «ok» o «ejem» porque muestran indiferencia y deben hacer planes de pareja cada semana que gusten a ambos. Si se incumple alguna, hay que comprar un regalo.

En el césped, Endrick aprovecha sus momentos. Lleva dos goles en apenas 20 minutos y se queda después de cada entrenamiento practicando disparos a puerta y haciendo horas extra en el gimnasio. Tiene un tren inferior sobrenatural, tanto que aterrizó algo descompensado sobre el superior. Una situación que está trabajando con los fisios del club y con los nutricionistas. «Lo tiene todo para ser un crack», insisten.

El "loco" Endrick, de la boda al gol... Y al apodo de 'Bobby': "En dos días ha demostrado ser valiente en todos los sentidos"

El “loco” Endrick, de la boda al gol… Y al apodo de ‘Bobby’: “En dos días ha demostrado ser valiente en todos los sentidos”

Endrick tiene 18 años, el fin de semana se casó con su pareja, la modelo Gabriely Miranda, de 21, y ayer, en la primera jornada de la Champions League, en su debut en la máxima competición continental con el Madrid, anotó un golazo para sentenciar al Stuttgart. En la celebración, obviamente, besó su nuevo anillo. Fue en un contraataque, tenía a un lado a Vinicius y al otro a Mbappé, pero decidió jugarse un misil desde más de 20 metros que superó a Nubel.

"Endrick está loco. Ha hecho una cosa que creo que nadie haría", bromeaba Rodrygo Goes en los pasillos del Santiago Bernabéu. "Muy contento por él. Marcar en Champions es siempre especial y entiendo la alegría que está sintiendo ahora", añadió su compatriota.

Un rato antes, en la banda, Rodrygo había hecho de visionario con Endrick. "Cuando estaba calentando, Rodry me dijo 'listo para hacer gol, eh'. Lo estaba. Estaba en mi cabeza", explicó. "Entré de extremo derecho y en la primera acción tenía a Vinicius abierto. Pero en la segunda... no sé, tenía a Kylian y Vinicius, pero la mejor opción era disparar. Y ha sido gol", resumió.

Preguntado por la acción, Carlo Ancelotti admitió que Endrick tuvo "un par" (de huevos). "Ha demostrado ser muy valiente en los últimos días, en todos los sentidos", vaciló el técnico sobre la boda de su delantero, aunque rechazó hacer más comentarios: "No me meto en la vida privada de los jugadores".

El italiano sí analizó el partido del brasileño. "Es capaz de hacer cosas que nadie puede pensar. Yo no pensaba, por lo menos. Tiene el don de que es muy efectivo. Se ve que tiene algo especial. Y un golpeo muy fuerte y muy rápido", declaró.

El origen de 'Bobby'

Endrick, el más joven del vestuario y el más joven en marcar en Champions con el Madrid tras superar el récord de Raúl, es conocido como 'Bobby' en la ciudad deportiva del conjunto blanco. Una historia delirante. En una entrevista, al brasileño le preguntaron quiénes eran sus ídolos futbolísticos, y respondió, entre otros, Bobby Charlton.

El vídeo se hizo viral y llegó al vestuario, que le ha puesto el sobrenombre de 'Bobby'... Y parece que va para largo. "No, no se llama Endrick, se llama Bobby", vaciló Rüdiger en la zona mixta del Bernabéu. En Instagram, cada publicación del delantero se llena de comentarios de sus compañeros con los mismos mensajes: "¡Bobby!", "¡Bobby!".

"Es una alegría para mí formar parte de este grupo y estoy muy contento de estar aquí", admite Endrick, con la timidez del recién llegado. El brasileño tuvo palabras de cariño para Thibaut Courtois, que fue el mejor jugador del Madrid ante el conjunto alemán y que también bromeó sobre el tercer gol: "Si lo falla, lo mato. Pero lo ha marcado y todo el mundo a callar. Tiene confianza y un disparo potente. Demuestra su personalidad al no pasársela a Vinicius ni a Mbappé".

"Cuando estábamos calentando lo estaba comentando con Fran García. Cuando un delantero se acerca, hace así (gesto de extender los brazos) y tapa el gol. Siempre va a estar en mi equipo del FIFA, eso seguro", bromeó Endrick, que lleva dos goles en apenas 20 minutos disputados, repartidos en cinco partidos. En ninguno ha estado más de 12 minutos sobre el campo.

Sabe que con Mbappé, Vinicius y Rodrygo tendrá difícil salir en el once, pero parece decidido a aprovechar sus minutos y sus oportunidades sobre el césped.

El Madrid se escapó gracias a sus estrellas

El Madrid se escapó gracias a sus estrellas

Actualizado Martes, 17 septiembre 2024 - 23:59

Un Madrid irregular se salvó con un alemán llamado Rüdiger y con otro gol sorprendente y de calidad de Endrick, cuando el Stuttgart se había lanzado como un poseso para lograr empatar, algo que, sin duda, mereció.

Los primeros veinticinco minutos, los diablos rojos alemanes bailaron y dejaron al equipo blanco en ridículo. En sólo quince, cuatro ocasiones, hasta que ocurrió el milagro y apareció Courtois para detener cuatro tantos claros alemanes,

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Rüdiger y Courtois salvan a un Madrid que sólo entiende Europa desde la agonía

Rüdiger y Courtois salvan a un Madrid que sólo entiende Europa desde la agonía

El Madrid aterrizó en la nueva Champions con sufrimiento y agonía, como si el futuro formato no fuera diferente al anterior. Así ganó antes, así gana ahora. Venció a un correoso Stuttgart tras un gol de Rüdiger en el 83, entre temblores y dudas. Sentenció Endrick y antes Mbappé y Undav habían firmado tablas. El cuadro de Chamartín suma tres puntos (3-1) y respira.

Los blancos, actuales campeones de Europa y de Liga, se han transformado en unos meses. El equipo ha pasado de ser un coloso sólido con estrellas ejecutoras a no ser más que la suma de sus individualidades. No es el mismo. Al menos de momento. Emocionalmente se entiende por el escaso tiempo par a desconectar, pero ha pasado un mes desde el debut oficial y Ancelotti no encuentra ese Madrid a imagen y semejanza de su idea. Se fue Kroos, llegó Mbappé y esa plantilla que era un reloj suizo no se encuentra a sí misma.

No hay sustituto de Kroos porque algo así es imposible, pero la alternativa no ha aparecido. Contra el Stuttgart, en el debut continental en esta eterna y nueva Champions, el Madrid volvió a ser previsible y errático en salida de balón y lento y alejado de su rival en la transición defensiva. Lo primero puede ser lógico por la ausencia de Kroos, lo que antes fluía ahora va a trompicones, pero lo segundo sí era santo y seña de Ancelotti. Courtois volvió a ser el héroe.

El belga realizó cuatro paradas clave en un primer tiempo delirante, donde el Stuttgart pudo anotar varios goles, pero se estrelló contra el portero y el larguero. Leweling, Millot y Stiller casi anotan en los primeros 15 minutos, con un Madrid roto en el centro del campo, débil en la primera línea de la presión y vago a la hora de correr hacia atrás. La posición de Carvajal como central, en lugar de un Militao con molestias, no ayudó a la solvencia de una defensa inconexa.

En ataque, los blancos vivieron de las arrancadas de Rodrygo, el mejor, pero no estuvieron finos ante Nubel, especialmente Mbappé, que desperdició algunos mano a mano. En la izquierda, Vinicius volvió a estar lejos de su mejor nivel y perdió algunos balones de peligro, como el que terminó en el palo de Undav en el 27 tras un contraataque con el que Ancelotti perdió los nervios.

En el tramo final de la primera parte los locales mejoraron, más por ímpetu que por fútbol. Bellingham asumió galones en salida, recibiendo de espaldas y dándose la vuelta para romper líneas, y el Madrid llegó más hacia la portería rival.

En el 32, el colegiado Meler señaló penalti de Mittelstadt a Rüdiger, pero el VAR le avisó para que consultara la pantalla y lo anuló. El cansancio parecía lastrar a los alemanes y el Madrid creció, pero no aprovechó su momento.

Tras el descanso, Ancelotti sentó a Lucas, dio entrada a Militao, Carvajal volvió a la banda derecha y el once tuvo más sentido. Al momento, el destino le regaló el 1-0. Tchouaméni puso un balón al espacio a Rodrygo, Mittelstadt falló en el corte y el brasileño se plantó en el área, donde cedió a Mbappé para que el galo anotara su primer gol en la Champions.

El tanto dejó en shock al Stuttgart y el Madrid pudo sentenciar, pero no estuvo fino. Mbappé, desde el costado del área, y Rodrygo, que se lio a la hora de definir, no pusieron el 2-0 y los blancos lo acusaron. El cuadro germano despertó y Courtois tuvo que volver a aparecer con varias paradas.

Vinicius se encontró con el larguero, pero el Stuttgart siguió probando al héroe Courtois hasta que el belga no pudo más. En un córner, Undav batió al portero, vendido en mitad de una defensa que hace aguas.

Entre temblores y dudas, Rüdiger se elevó en un córner de Modric y anotó el segundo tanto, salvador de una noche difícil. Una más en una competición que el Madrid, gris ahora mismo, sólo entiende desde el sufrimiento y la agonía. Endrick, con un misil, sentenció al final. Tres puntos y trabajo por delante.

Multa de 60.001 euros y prohibición de entrar en los estadios a un aficionado por insultar a Vinicius en redes

Multa de 60.001 euros y prohibición de entrar en los estadios a un aficionado por insultar a Vinicius en redes

Es una cuantía histórica la que la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha propuesto como sanción económica a un aficionado que profirió insultos racistas contra Vinicius Junior a través de las redes sociales.

El organismo ha resulto proponer una sanción calificada como muy grave y cuantificada en 60.001 euros así como la prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de dos años.

El culpdable es un aficionado identificado como "autor de la difusión reiterada de numerosos insultos de carácter racista e imágenes del mismo cariz contra el jugador Vinicius José de Oliveira do Nascimento (Vinicius Jr.) a través de su perfil en la red social X".

Más allá de propuesta de sanción, la Comisión también ha acordado remitir los hechos a la Fiscalía por si fuesen constitutivos de un delito de odio.

No ha sido el único aficionado que ha recibido una multa de ese importe. La Comisión también ha acordado proponer una sanción similar a otro seguidor que fue identificado en el Athletic Club - Valencia CF. Ese hincha tenía en vigor una prohibición de acceso a los recintos deportivos por dos años, así como otras tres sanciones por hechos similares en la temporada anterior.

Clubes

Además de a aficionados, la Comisión Antiviolencia también sanciona conductas inadecuadas de los clubes de fútbol. En esta ocasión ha propuesto una multa de 50.000 euros al Deportivo Alavés SAD por "su apoyo a la peña Iraultza 1921 a través de la página web del club, además de constatarse la existencia de numerosas referencias a la misma peña en numerosos murales y grafitis que rodean el estadio de Mendizorroza".

El organismo considera que "el Deportivo Alavés SAD es consciente de la consideración de Iraultza como un grupo cuyos miembros han cometido infracciones tipificadas en la Ley 19/2007, habiendo sido advertido el club de la prohibición de cualquier favorecimiento, por acción u omisión, que supusiese una medida de apoyo o promoción de dicho grupo.

Pese a las advertencias, este organismos recoge que el club ha sido propuesto para sanción en dieciocho ocasiones por prestar apoyo o promoción al mencionado grupo ultra.

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Manolo Lama (Madrid, 1962) lleva un mes metido en el hospital acompañando a su padre, que está grave tras sufrir una fractura de cráneo. Cualquier otro, con motivo, me habría limpiado cuando le pido hacer esta entrevista. Aún más cuando, justo a la hora en que hemos quedado en la puerta del Clínico, su padre sufre una crisis con mala pinta. Le ofrezco dejarlo para otra semana y la respuesta es puro Lama para cualquiera que haya trabajado con o co

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La nueva y liosa Champions: 2.437 millones, 36 equipos y un calendario que pone en peligro la salud de los jugadores

La nueva y liosa Champions: 2.437 millones, 36 equipos y un calendario que pone en peligro la salud de los jugadores

Cambiar para engordar la caja y espantar a los enemigos. La Champions estrena hoy un enrevesado sistema de competición que exprime un calendario que ya alcanza límites máximos de saturación. Después de la disputa con los impulsores de la Superliga, Aleksander Ceferin modificó el formato para proporcionar más ingresos de los clubes. Terminó con la fase de grupos (32 equipos) y se inventó una liga con 36 escuadras. Con ello habrá dos jornadas más de competición, lo que supone más dinero por derechos de emisión, venta de entradas y reparto de premios por la consecución de puntos.

Arranca hoy una atípica liga con desarrollo enmarañado. Los equipos sólo disputan ocho partidos, cuatro en su propio feudo y cuatro fuera ante rivales, sin enfrentamientos de ida y vuelta. Los primeros ocho clasificados se meten directamente en una fase eliminatoria como la utilizada en los últimos cursos. Los equipos situados entre los puestos 9º y el 24º disputan un play-off a doble partido para asegurarse el pase a los octavos de final. Los que terminen por debajo del 25º quedan eliminados, sin acceso a la Europa League. Desde octavos, la Champions sigue el formato tradicional de eliminatorias que conducen hasta la final, que se disputará 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.

El Real Madrid, que defiende título, es el primer equipo español que abre brecha, al recibir al Stuttgart (21.00 horas). El debutante Girona se estrena mañana ante el PSG en París. El Atlético y el Barcelona saltan a escena el jueves, ante el Leipzig y el Mónaco, respectivamente.

«Basada en el mérito deportivo»

Ceferin, ante la presión de crear una competición alternativa, movió ficha y justificó su iniciativa como una evolución natural. «Hay una razón por la que el fútbol europeo es uno de los deportes más exitosos y populares del mundo: nunca se detiene. Desde que la competición inaugural, conocida como la Copa de Europa, comenzó en 1955, la UEFA ha evolucionado y adaptado continuamente la UEFA Champions League para mantener el ritmo de los cambios más amplios en el juego», explica el organismo continental.

«La UEFA ha demostrado que estamos comprometidos con el respeto a los valores fundamentales del deporte y con la defensa del principio clave de las competiciones abiertas, con una clasificación basada en el mérito deportivo», ha recalcado Ceferin.

Este nuevo formato proporciona a los clubes suculentos ingresos. La nueva Champions reparte 2.437 millones de euros (500 más que antes). Por participar, cada club percibe 18,6 millones. Por cada victoria se otorga un premio de 2,1 millones y 700.000 por empate. El primero de la liga recibe 9,9 millones de euros; el segundo, 9,6; el tercero 9,3; el cuarto, 9 ... y así hasta los 275.000 euros del último clasificado.

Más de 100 millones para el campeón

Los que accedan para octavos reciben 11 millones; los de cuartos, 12,5; los de semifinales, 15; los finalistas, 18,5 y el ganador, 6,5 y cuatro más por clasificarse para la Supercopa. El campeón de la Champions podría embolsarse más de 100 millones.

Más dinero a repartir a costa de la salud de los jugadores, como ayer señaló Carlo Ancelotti en la víspera del Real Madrid-Stuttgart: «Tenemos un calendario demasiado exigente. Ahora llega una nueva Champions que no se sabe cómo va a salir. Puede que sea más entretenida que el año pasado pero el dato es que, de momento, tenemos dos partidos más. Si los organismos que deciden esto no empiezan a pensar que los jugadores se lesionan porque juegan demasiado, tenemos un problema».

«Pido que se paren a pensar en reducir el número de partidos para tener competiciones que sean más atractivas», añadió el preparador italiano.

Arda Güler, la chispa de la galaxia y el 'nuevo' Di María de Ancelotti

Arda Güler, la chispa de la galaxia y el ‘nuevo’ Di María de Ancelotti

El Madrid de los centrocampistas es ahora el Madrid de los delanteros. Un equipo entendido sobre los pies y los goles de Kylian Mbappé y Vinicius Júnior, piezas centrales de una galaxia futbolística y mediática que Carlo Ancelotti trata todavía de encajar. El conjunto blanco acumula un mes de competición desde que levantara la Supercopa de Europa y a sus espaldas ha dejado más dudas que certezas, con dos empates en Mallorca y Las Palmas que le alejan a cuatro puntos del Barça en Liga. Esta noche arranca su defensa de la Champions, con Arda Güler convertido en núcleo y chispa de la galaxia ante las lesiones y la falta de creatividad en el ataque. Es el 'nuevo' Di María de Ancelotti, un extremo transformado en conector del centro del campo y la delantera.

Ante el Stuttgart, una de las revoluciones de la última Bundesliga, el turco apunta a titular. Lesionados Camavinga, Ceballos y Brahim, con Tchouaméni y Bellingham recién salidos de la enfermería y después de un partido en San Sebastián en el que fue el mejor del equipo, Güler aspira a repetir posición y rol en el debut continental en el Bernabéu. Después de no contar hasta el final de la temporada pasada y de su buena Eurocopa, está ante una gran oportunidad de acumular minutos. Todo después de un verano en el que se rumoreó, aunque el Madrid no se lo planteó, con su cesión a otro club.

Su caso recuerda un poco al de Di María. Vayamos a la temporada 2013-2014. Ancelotti usaba un 4-2-3-1 con Gareth Bale en la banda derecha, Modric, Khedira y Xabi Alonso repartiéndose el doble pivote e Isco o el croata en la mediapunta. No había sitio para el argentino, que alternó titularidades y suplencias y empezó a sopesar una salida. Pero al final, las lesiones y la propia idea de Ancelotti le terminaron encumbrando como enganche en el 4-3-3, siendo la final de Lisboa ante el Atlético la guinda a la temporada.

La solución ante los muros

Eso busca ahora Carletto con Güler. El tridente de ataque parece claro: Vinicius, Rodrygo y Mbappé. Salvo que Rodrygo baje mucho su nivel o alguno sufra una lesión, no parece que el turco pueda encontrar acomodo con regularidad ahí. Le queda la baza del centro del campo y dos situaciones que agobian a Ancelotti: les lesiones y la falta de creatividad cuando el rival se encierra, algo que ha sufrido el Madrid en todos los encuentros de esta temporada en Liga. Si enfrente observa dos líneas bien construidas, le cuesta abrirse paso. En la mente de Ancelotti, ahí aparece Güler.

El turco es creativo, valiente a la hora de buscar el pase vertical y posee una gran visión de juego. Y además, ha mejorado su físico, vital para la lucha cuerpo a cuerpo que también le pide el técnico. Ante la Real actuó como enganche, con Valverde y Modric detrás y el trío estrella arriba. Completó 34 de 35 pases, ganó 3 de 5 duelos, recuperó tres balones y acabó provocando un penalti.

Contra el Stuttgart vuelven Bellingham y Tchouaméni, pero el inglés igual arranca desde el banquillo y el galo, si entra, lo haría por un Modric que se ha jugado casi todo con el Madrid y con Croacia.

El "hermano pequeño" del vestuario

Camavinga, Ceballos y Brahim están en la enfermería y todavía se quedarán allí unas semanas más, así que la oportunidad de Güler existe, más todavía cuando el Madrid ha perdido a Toni Kroos, que tampoco había aterrizado en la capital en la 13-14, cuando brilló Di María. Zurdo y delgado como 'El Fideo', a sus 19 años es uno de los preferidos de la afición, especialmente de los niños, y es el «hermano pequeño» de un vestuario que le ha tratado con mimo desde su llegada hace más de doce meses. No hablaba español y tampoco demasiado inglés, y durante la primera parte del curso se pasó más tiempo con los médicos que con sus compañeros, así que le costó entrar en la dinámica del vestuario. Ya no. Abi, que quiere decir 'hermano' en turco, es su apodo en los pasillos de Valdebebas. Valverde, del que ha heredado el número 15 y cuyo hijo es fan del turco, y Brahim son sus dos principales apoyos.

Más allá del Madrid, es la gran esperanza de Turquía, donde ya es capitán general: «Cuando le veo jugar, vuelvo a mi infancia. No tiene límites y lo mejor es que escucha a todo el mundo», admite Montella, seleccionador otomano. «No puede jugar en el doble pivote, pero sí de interior», explicó ayer Ancelotti. «Tiene que defender y atacar, meterse bien entre líneas, recibir, asistir... Está respondiendo bien y va a tener más protagonismo», anunció.