Es una cuantía histórica la que la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha propuesto como sanción económica a un aficionado que profirió insultos racistas contra Vinicius Junior a través de las redes sociales.
El organismo ha resulto proponer una sanción calificada como muy grave y cuantificada en 60.001 euros así como la prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de dos años.
El culpdable es un aficionado identificado como “autor de la difusión reiterada de numerosos insultos de carácter racista e imágenes del mismo cariz contra el jugador Vinicius José de Oliveira do Nascimento (Vinicius Jr.) a través de su perfil en la red social X”.
Más allá de propuesta de sanción, la Comisión también ha acordado remitir los hechos a la Fiscalía por si fuesen constitutivos de un delito de odio.
No ha sido el único aficionado que ha recibido una multa de ese importe. La Comisión también ha acordado proponer una sanción similar a otro seguidor que fue identificado en el Athletic Club – Valencia CF. Ese hincha tenía en vigor una prohibición de acceso a los recintos deportivos por dos años, así como otras tres sanciones por hechos similares en la temporada anterior.
Clubes
Además de a aficionados, la Comisión Antiviolencia también sanciona conductas inadecuadas de los clubes de fútbol. En esta ocasión ha propuesto una multa de 50.000 euros al Deportivo Alavés SAD por “su apoyo a la peña Iraultza 1921 a través de la página web del club, además de constatarse la existencia de numerosas referencias a la misma peña en numerosos murales y grafitis que rodean el estadio de Mendizorroza”.
El organismo considera que “el Deportivo Alavés SAD es consciente de la consideración de Iraultza como un grupo cuyos miembros han cometido infracciones tipificadas en la Ley 19/2007, habiendo sido advertido el club de la prohibición de cualquier favorecimiento, por acción u omisión, que supusiese una medida de apoyo o promoción de dicho grupo.
Pese a las advertencias, este organismos recoge que el club ha sido propuesto para sanción en dieciocho ocasiones por prestar apoyo o promoción al mencionado grupo ultra.
Llueva, truene o nieve, en julio o en enero, hay dos cosas que nunca le faltan a Reinildo Mandava (Mozambique, 1990) cuando sale a entrenarse en el Cerro del Espino: manga corta y una sonrisa. "Se entrena así porque quiere, porque le gusta luchar contra sí mismo", cuentan desde el entorno del defensa y del que se desprende su apodo: El Guerrero.
Lógicamente, llama la atención ver al mozambiqueño salir de esa manera al césped del Metropolitano antes del partido ante el Villarreal. Y es destacable no sólo por el frío y la lluvia del pasado sábado. También por hacerlo con los titulares, algo que no ocurría en liga desde el duelo de la jornada 13 ante el Mallorca de principios de noviembre del año pasado. "Él tiene en su historia pelear siempre por el puesto", apuntan fuentes cercanas al jugador. Este año no será diferente.
Javi Galán, que también tuvo que luchar por la posición incluso tras volver de una cesión a la Real Sociedad por falta de minutos la temporada pasada, parte como titular en el carril izquierdo. El pacense ya se ganó los halagos de su técnico tras el partido contra el Barça. "Nadie le ha regalado nada, todo lo que ha conseguido es a base de trabajo", explicó Simeone sobre un jugador hoy de baja por un esguince de tobillo.
Reinildo volvía al once ante el equipo amarillo y puede mantenerse en este último duelo de la fase de grupos de la Champions ante el Salzburgo, en el que el equipo se juega el top-8, pese a haber sido cambiado al descanso tras cometer un polémico penalti. "Su vida ha sido una lucha constante", insisten desde su entorno refiriéndose a las numerosas dificultades que ha sufrido el defensa.
El defensa rojibanco en el encuentro ante el Villarreal.BallesterosEFE
Hablamos de la muerte de sus padres, dos lesiones graves y de sus retos deportivos, siempre a la sombra de otros jugadores a los que terminaba por sentar. Cuenta su agencia como tanto en su etapa en Portugal como en Francia recibieron llamadas diciendo que Reinildo iba a contar poco en los planes del técnico. El jugador no sólo acabó como titular en ambos países, sino que en su época del Lille, donde fue campeón de liga en la temporada 2020/21, le designaron uno de los mejores defensas de la Ligue 1.
"Cuando estaba en su etapa de formación, en Mozambique, se partió la tibia y le dijeron que no jugaría más al fútbol y él les respondió que se equivocaban, y ahora juega en el Atlético". Esa resiliencia, que citan fuentes cercanas, la demostró también tras su última rotura de cruzado en el Atlético, animando a sus familiares desde la camilla antes de ser operado. Esa época la recordó recientemente en una emotiva charla que dio a sus compañeros el día de su cumpleaños en la previa del partido ante el Leverkusen. Les agradeció su apoyo y les emocionó, especialmente a su técnico. "Se premia a quien no deja de trabajar y de intentarlo", dijo.
Vida tranquila
Más allá de la fortaleza mental del futbolista, Reinildo cuenta con una fuerza de voluntad a prueba de bombas. Es uno de los jugadores que antes llega a los entrenamientos. Cuida su alimentación y su vida en general. Se levanta muy pronto, entre las seis y las siete de la mañana, y su rutina es vivir el fútbol y su familia al 100%. Cada partido en el Metropolitano, su mujer le espera para cenar en su vivienda y, salvo que tengan como invitado a su agente o a un amigo, el futbolista se va enseguida a descansar. "Su ocio es siempre en casa, no conoce ni una discoteca ni ningún bar en Madrid", apuntan fuentes cercanas, aunque aseguran que es un fijo en las reuniones de equipo. El jugador está encantado en Madrid porque su familia es feliz.
No obstante, también es consciente de la posibilidad de salir del club si Simeone no cuenta con él, aunque luchará para mantenerse pese a que este año es el 18º futbolista en minutos de la plantilla con 1.071. "No está enfadado sino concentrado en recuperar su sitio", dicen esas fuentes.
Semanas negras se han vivido en Valencia con el escándalo Rafa Mir. Un caso que ha sacudido todos los cimientos de un club que con ese color se presentaba en el Metropolitano. Nunca ha ganado el equipo ché en la nueva casa atlética, de hecho lleva 13 años sin hacerlo, a la que se presentaba como colista. Quería el Atlético ponerle los últimos clavos en el ataúd. Y lo hizo gracias a los tantos de un inglés, un francés, y un argentino, como si fuera el inicio de un chiste y no de un velatorio. [Narración y Estadísticas, 3-0]
Empezaron los rojiblancos con un dominio tal que el Valencia no sabía ni de qué color era el balón. En los primeros 25 minutos, la posesión era 83% ante 17%. Sólo faltaba la contundencia a la que tanto apela Simeone. ¿Y qué hay más contundente que un sicario? El problema es que Sorloth, el hombre al que bautizó así el Cholo, empezó enchufado, pero con la pólvora mojada.
Cinco remates en 25 minutos, una barbaridad lo que se nota la presencia del nueve en el ataque rojiblanco. No se justificaba su suplencia en ningún partido salvo que su sustituto esté más acertado, y Julián Álvarez quiso sumarse al debate con un gol en el último minuto de partido. Sangrantes fueron los fallos del noruego en una doble ocasión que se generó el mismo yendo a un mal pase del central a Mamardashvili.
Se intuía que el mercado del Atlético de Madrid este verano había sido bueno, pero es que todos los fichajes estaban respondiendo salvo La Araña, en el club nunca dudaron de que lo haría pronto. La sobriedad de Le Normand, la omnipresencia ofensiva de Sorloth y la garra de Gallagher están enamorando a la parroquia colchonera... y a su entrenador, que no les está sometiendo a la clásica 'mili' que solían vivir las nuevas incorporaciones al club, antes, del Manzanares.
El inglés, además, decidió sumar el gol a su faceta como pegamento del equipo. Una característica que no le es ajena en su carrera. Definió un majestuoso pase de De Paul entre líneas, como si se viera habitualmente por esas latitudes. O algo cambiaba o al Valencia le esperaba un martirio. La primera parte fue un monólogo tal, que Oblak podría haber seguido con sus problemas físicos y el Atlético no hubiera echado en falta su ausencia.
El Valencia era un equipo sin alma, muy alejado de lo fue la temporada pasada. Aquel 4-4-2 dinámico que destacaba el Cholo no está funcionando este año y la presión de la clasificación, no ayuda a las probaturas y pesa en las piernas de los jóvenes. No en vano, tienen un once bastante imberbe ante un Atlético más maduro y con más poso y, pese a que salieron de la caseta con otra intención, los rojiblancos no les dejaron revivir.
De hecho, Griezmann, con apenas ocho minutos de juego de la segunda parte, les dio la puntilla tras recoger un remate de Lino que se quedó corto en una siesta de la defensa valencianista. La cuesta para el Valencia se empinaba no sólo en la etapa sino también en el torneo. Un punto en cinco partidos es una clara señal de que el equipo va a terminar luchando por un objetivo, la salvación, que no le es ajeno en los últimos años, pero en el que no se suelen desenvolver bien los equipos históricos.
Cambios ofensivos
Y el Cholo, que olió sangre, decidió retrasar a Griezmann para sacar a Julián y a Correa, para los que muchas veces alzan la voz por los cambios defensivos del entrenador argentino. Poco después sacó a Riquelme, para seguir apostando por la velocidad por un Lino que ya empezaba a dar muestras de cansancio.
Tuvo suerte el Valencia de que los rojiblancos no entendieron o no quisieron entender el mensaje del entrenador y, pese a la voluntad ofensiva, el equipo pareció firmar un armisticio para no hurgar en la herida de la escuadra de Baraja. Nadie se reveló contra la firma. Hasta que Julián Álvarez puso la bota a una carrera de Riquelme para gozo de entrenador y parroquia rojiblancas, que le esperaban con gusto.
Comienza bien el Atlético este maratón de seis partidos en poco más de 15 días tras el parón. Una delicia para romper las cabezas de los entrenadores. El jueves, además, debuta en Champions ante el Leipzig. Toda moral es poca, mejor dejar el luto a otros.
"Y el Madrid qué, ¿otra vez campeón de Europa?" Hubo una época en el que los aficionados al fútbol de otros equipos se burlaban de los madridistas por su escasez de títulos continentales con ese famoso anuncio del siglo pasado sobre un coche que llega a un lugar donde no llega nadie. Mucho tiempo había pasado desde la serie histórica de Copas de Europa protagonizada por Gento, Di Stéfano y compañía mediados los años 50. "El Real Madrid, campeón en blanco y negro", se burlaban.
Y de repente, tras algunos destellos esporádicos, comienza la década prodigiosa blanca en Champions con seis títulos en 11 temporadas con el colofón de Wembley. "Esos trofeos han revitalizado la leyenda del Madrid", comenta María Lara, directora de Estrategia de Design Bridge and Partners. Desde su compañía, una consultora de branding y diseño estratégico, han monitorizado el éxito del club blanco a nivel de marca y el impacto que las Copas de Europa han tenido a nivel comercial.
El Real Madrid ha experimentado un crecimiento en confiabilidad de marca de casi 15 puntos en este siglo. El equipo blanco, una institución con una imagen muy estable, especialmente en las dos épocas de Florentino, ha mantenido un ascenso sostenido desde el primer año en que el Brand Asset Evaluation o BAV (el mayor y más longevo estudio de consumo de marcas y Brand Equity del mundo, con 14.000 millones de datos que abarcan 50 países y unas 62.000 marcas y un histórico de más de 30 años) tiene registros.
"Respecto al impacto, la Champions va más allá, afecta a todos los países. Tiene una exposición y notoriedad mayor. Supone revalidar la leyenda, recordar quien eres y a qué has venido, es su competición", explica Lara sobre la importancia de este torneo que el Real Madrid ha ganado en quince ocasiones.
La última victoria, hasta este sábado, en 2022, aumentó la percepción del club en términos de prestigio (23,3% vs 30,15%), fortaleza (9,22% vs 15,5%) y se redujo la visión de arrogancia (32,1% vs 24,7%) y de distancia (22,0% vs 17, 3%). Además, a nivel general, no solo entre las deportivas, el Real Madrid ha crecido 25 puntos en el percentil, de 61 a 86, de marcas más diferenciales.
Unos datos que demuestran el impacto directo a nivel de imagen que tiene la consecución de un trofeo mediante unos determinados valores que mantienes en el tiempo. "Las grandes marcas se van construyendo en torno a ciertos valores y los del Madrid son ganar y luchar hasta el último minuto. Otros se basan en otra cosa: compañerismo, fútbol bonito...", expone María Lara.
Otra de las características con las que ha crecido el equipo blanco muy relacionado con la llegada del presidente Florentino Pérez es con el fichaje de los mejores jugadores a su disciplina. Olvidada la época de 'Zidanes y Pavones', que trajeron títulos de manera más esporádica, Mbappé debe ser otro de los factores que alimenten esa imagen de marca. "Es un fenómeno que se retroalimenta hacia los aficionados, pero también a otras superestrellas. Si quieres ser leyenda tienes que jugar en el Madrid".
Aficionados del Real Madrid en Cibeles.Fernando villarEFE
Precisamente, ese crecimiento blanco, amarrado a la consecución del mayor título de clubes que existe en el planeta fútbol, se extrapola desde el equipo a nivel general a los jugadores de manera particular. El último que ha experimentado ese alineamiento ha sido Bellingham. "En el Real Madrid los jugadores ganan más popularidad rápidamente", dijo el futbolista del Bayern, Jamal Musiala sobre su amigo tras su fichaje por el conjunto blanco.
Según un estudio de Social Blade, el centrocampista inglés es el jugador más influyente del fútbol inglés. Sus seguidores han aumentado de 10 a 32 desde su llegada a Chamartín y su engagement también ha crecido hasta el punto de poder cobrar en torno a 50.000 euros por publicación en una red social como Instagram. "Nunca pude imaginarme que esto iba a ser así. Ya no es el rendimiento, los goles, es lo que se siente jugando para este club", comentaba el inglés sobre su llegada al Real Madrid.
"Cuando tú tienes este éxito te hace caso todo el mundo", comienza María Lara y desarrolla: "El Madrid tiene valores claros y los demuestra constantemente, es coherente y muy atractivo para determinadas marcas". Una fortaleza que se basa en cuatro pilares: diferenciación, relevancia, estima y conocimiento.
Contraste
Y, como la cosa va por barrios, este momento del Madrid ha coincidido en el tiempo con uno de los peores en la época del FC Barcelona tanto a nivel deportivo como económico. El club culé ha caído 55 puntos en imagen de marca desde 2009 a 2023. "El Barça estaba muy ligado a la figura de Messi, su salida del club y el declive posterior ha afectado a la marca", comenta María Lara. Explica la directora de estrategia que el "core" de aficionados a la marca se mantiene, pero los patrocinios caen.
Y es que ese crecimiento de la marca implica un aumento exponencial de todas las facetas de la entidad. Hablamos, claro, de asistencia a los partidos, venta de camisetas y demás merchandising así como otros factores ajenos a lo deportivo que hacen que la leyenda del Madrid trascienda incluso a la Champions hasta convertirse en historia dentro del deporte.