Tres años sin acceder a los estadios para el autor de los insultos en Son Moix a Vinicius y Chuwkueze

Tres años sin acceder a los estadios para el autor de los insultos en Son Moix a Vinicius y Chuwkueze

Actualizado Jueves, 26 septiembre 2024 - 15:00

Un año de prisión y tres años de prohibición de acceso a los estadios. Es la pena que ha impuesto el juzgado de instrucción número 3 de Palma de Mallorca al autor de los episodios racistas en Son Moix contra Vinicius Junior y Samu Chukwueze, según informa Efe.

Los hechos sancionados ocurrieron en dos partidos distintos. Los insultos a Vinicius, el 5 de febrero de 2023 en un partido de LaLiga EA Sports entre el RCD Mallorca y el Real Madrid. Los ataques a Samu Chukuweze, el 18 de febrero del mismo año, en otro partido disputado en el mismo Estadio Mallorca Son Moix entre el conjunto bermellón y el Villarreal.

Ambas denuncias, iniciadas e impulsadas por LALIGA, se han resuelto con sendas condenas por Delitos de Integridad Moral con la agravante de discriminación por motivos racistas y aplicando asimismo la atenuante de arrepentimiento.

Cada uno de los incidentes ocurridos han resultado en una pena de seis meses de prisión y 18 meses de prohibición para entrar a estadios de fútbol donde se celebren partidos de LaLiga y/o la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y ambas condenas se suman.

Otro de los casos de episodios racistas, en este caso hacia Aurélien Tchouaméni, se ha resuelto con un acuerdo extrajudicial de resarcimiento para el menor de edad que insultó y arrojó botellas de agua contra el futbolista del Real Madrid el pasado 13 de abril.

El menor de edad se ha comprometido a solicitar disculpas al jugador, al Real Madrid y a LaLiga y llevar a cabo actividades socio-educativas específicas propuestas por la Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Palma de Mallorca. También deberá abonar 4.000 euros por insultos racistas, 3.001 euros por el lanzamiento de objetos al terreno de juego y no podrá acceder a los estadios de LaLiga y la RFEF durante un año natural.

Los 783 minutos de Mbappé (300 más que Harry Kane) y el "disparate" del calendario: nadie ha jugado más partidos que el Madrid

Los 783 minutos de Mbappé (300 más que Harry Kane) y el “disparate” del calendario: nadie ha jugado más partidos que el Madrid

El fútbol español acumula goles, partidos y lesiones a partes iguales. Es la Liga que más jornadas lleva disputadas, siete, por las cinco de Italia, Francia e Inglaterra y las cuatro de Alemania. Una diferencia abismal que se nota en el físico de los futbolistas, con estrellas que ya han tenido que parar por problemas físicos. El Barça lamenta la baja para toda la temporada de Ter Stegen y el Madrid acumula preocupantes pasos por la enfermería. Primero Camavinga, luego Bellingham, Brahim y Ceballos y ahora Kylian Mbappé, que estará de baja casi un mes por una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda.

El galo, gran fichaje del verano en el mercado hispano, se perderá el derbi madrileño, la segunda jornada de Champions y el duelo liguero contra el Villarreal. Volverá después del parón de selecciones de octubre, el día 19 ante el Celta. El Madrid, y la Liga, estarán varias semanas sin la gran estrella del fútbol europeo. Malo para el conjunto blanco y mano para la competición, que pierde al segundo clasificado en el Pichichi (5 goles), por detrás de Lewandowski. Más allá de la mala fortuna está la exigencia del calendario.

El Madrid vive una temporada infernal. A la acumulación de jornadas ligueras se le suma el extra de la Supercopa de Europa, que limitó las vacaciones de los futbolistas de Carlo Ancelotti y empujó sus minutos. Nadie ha jugado tanto como el vestuario del Madrid. Los blancos han disputado nueve encuentros, por los ocho del Manchester City y los siete del Atalanta. Valverde, Mbappé, Militao, Vinicius y Rüdiger han tenido minutos en todos, con el uruguayo como futbolista de campo más utilizado de Europa (789 minutos) por delante de Mbappé (783).

El delantero francés, que también participó en las dos citas de Francia en el último parón, no ha rotado ni un solo encuentro con el Madrid. Parecía que iba a ser suplente ante el Alavés, especialmente después del descanso de Vinicius en el encuentro del pasado sábado ante el Espanyol, pero Ancelotti decidió repetir con él en la punta del ataque y lo terminó pagando.

En el minuto 80 del duelo ante los vitorianos, el galo notó un pinchazo y pidió el cambio. Malas caras y preocupación en el banquillo y confirmación ayer tras las pruebas médicas. La comparación de minutos con otros grandes delanteros del continente explica la exigencia del Madrid y el escaso descanso que ha tenido el futbolista.

Los minutos de otras estrellas

Erling Haaland ha disputado 630 minutos, 150 menos que Mbappé. Guardiola le ha exprimido haciéndole jugar los 90 minutos de todos los encuentros salvo el último de la primera ronda de EFL Cup, y ni así llega a los números del galo. Lewandowski, por su parte, ha sido titular en los ocho duelos del Barcelona entre Liga y Champions, pero Flick le retiró en varios de ellos antes del minuto 75. Harry Kane, el otro gran goleador de Europa, suma solo 463 minutos tras cuatro jornadas de Bundesliga, una de Champions y otra de Copa. En todos los encuentros, salvo en Copa, ha sido titular.

Lo que dicen los números es que ningún entrenador rota a su gran delantero estrella. Es difícil hacerlo porque de sus goles dependen los puntos. Ni Guardiola con Haaland, ni Flick con Lewandowski, ni Kompany con Kane. Lo juegan todo. El problema de Mbappé y del Madrid es la exigencia de la Liga y de haber disputado la Supercopa de Europa.

Enfado madridista

El enfado en el cuadro de Chamartín es mayúsculo, aunque ya lo era antes. En el Bernabéu no entienden la acumulación de partidos en el calendario futbolístico actual y se sienten perjudicados por las organizaciones, tanto FIFA como UEFA. Este curso, los blancos disputarán, como añadido a la Liga, la Copa y la Champions, la Supercopa de Europa (ya jugada en agosto), la Copa Intercontinental (en diciembre) y el SuperMundial de Clubes, este último al finalizar la temporada, entre los meses de junio y julio.

Un «disparate», así lo definen por Valdebebas, que no sólo perjudica al Madrid, aunque sea uno de los clubes que más partidos va a disputar esta campaña. Rodri, vital para el Manchester City y uno de los futbolistas que más encuentros acumula en 2024, acaba de sufrir una rotura del cruzado que le dejará muchos meses fuera de los terrenos de juego. El mismo Rodri que hablaba hace unos días sobre la necesidad de una huelga para parar toda esta locura de calendario. El enfado es global, pero los grandes clubes son los que más sufren por ello.

Mbappé es la siguiente estrella en pasar por la enfermería, pero no será la última.

Fran Beltrán, padre, marido y futbolista, en ese orden: "Cuando me retire, intentaré que mi mujer cumpla su sueño"

Fran Beltrán, padre, marido y futbolista, en ese orden: “Cuando me retire, intentaré que mi mujer cumpla su sueño”

Fran Beltrán (Madrid, 1999) es padre, esposo y futbolista. Parafraseando aquel famoso cartel de Gareth Bale, in that order (en ese orden). El jugador del Celta, durante la charla que mantuvo con EL MUNDO, no paró de repetir la expresión "cuando era joven". Por si no han hecho la cuenta, Fran tiene 25 años, en 2018 cambió el Rayo Vallecano por el Celta y su novia de entonces, lo dejó todo para mudarse con él a Vigo. Tenían 19 años, con 23 se casaron, con 24 tuvieron a su primera hija y con 25 tendrán a la segunda.

¿Cómo fue ser padre?
Lo recuerdo como si fuera ayer porque tampoco ha pasado mucho tiempo. Cuando era pequeño me decían que era lo mejor que te podía pasar la vida y ahora puedo decir que sí. Daría la vida por esa persona. Y ahora tener dos, pues una alegría inmensa.
¿Cómo vive un futbolista la paternidad?
Es complicado porque, por ejemplo, cuando tu mujer da a luz hay a veces que no llegas a tiempo. Luego, Dios quiera que no, si hay algún problema tú tienes que seguir viajando, jugando... y en el día a día, en mi caso, mi mujer me dice que la niña me echa de menos. La gente piensa que entrenamos por las mañanas y volvemos a casa, pero tienes muchos compromisos que te quitan tiempo de estar con tu familia y te echan un poco más de menos.
¿Cuando está, ejerce?
Mi mujer entiende mi profesión perfectamente. Siempre me ha dejado dormir, si hace falta fuera de la habitación, o sea que por esa parte muy bien.
¿Cuánto le debe a su mujer?
La debo todo. Con 19 años dejó sus estudios y su trabajo en Madrid y decidió cambiarlo todo por mí sin pensárselo dos veces. Eso dice mucho de lo importante que soy para ella y me ha apoyado en las buenas, pero sobre todo en las malas. Es la mejor persona que podía haber encontrado en mi vida. Juntos formamos un gran equipo y una familia que es lo que queríamos.
El jugador en la ciudad deportiva del Celta.

El jugador en la ciudad deportiva del Celta.RC Celta

Así que, familiar y profesionalmente, la vida de Fran Beltrán ha sido un meteorito que le ha hecho madurar antes. Se nota especialmente en esos momentos de dificultad que mencionaba como los del curso pasado y que él justifica en la responsabilidad de su profesión. Spoiler, no es sólo dar patadas a un balón, sino que carga todo una ciudad a sus espaldas. «Si descendemos habrá empresas y bares que dejarán de ganar mucho y tienes que asumir esa responsabilidad y eso te hace madurar», explica el jugador.

La temporada pasada estuvieron 14 jornadas en descenso. La llegada de Rafa Benítez, al principio ilusionante, resultó poco fructífera futbolísticamente hablando y, entre varios jugadores celestes y ex entrenador, ha habido algún cruce de declaraciones, pero para Beltrán "el pasado, pasado está". "Se hizo todo lo posible para que el proyecto saliera adelante, no se pudo, tuvimos que acudir a Claudio (Giráldez) y el equipo cambió totalmente", apunta.

Este nuevo curso están intratables en casa, pero fuera la cosa se les complica. Pese al apoyo de Balaídos, este jueves llega el Atlético de Madrid, un rival que Beltrán admira tanto por su técnico como por sus jugadores. Pero, si Fran tuviera que elegir a uno se quedaría con su capitán Koke. "Es mi posición y aprendes mucho de esos futbolistas que son top".

Y la cosa queda entre capitanes, porque Iago Aspas, es sin duda, uno de los compañeros a los que más admira el centrocampista celeste especialmente por su trato personal. "Dentro del campo es un 10, pero fuera es un 11", destaca el joven sobre un jugador que le sigue sorprendiendo en cada entrenamiento con "conceptos que sólo él tiene". "Sigo alucinando con cualquier cosa pequeña que hace", apunta.

Fran Beltrán, en un partido con el Celta.

Fran Beltrán, en un partido con el Celta.RC Celta

Otro jugador de los que está en el podio de Fran Beltrán es Toni Kroos. Fan del alemán por ser una de sus "debilidades" para el mediocentro madrileño fue una "lástima" y una "sorpresa" que se retirara tan pronto. "El ha querido irse en lo más alto sin querer ver caer su nivel, aunque yo creo que eso no iba a ocurrir porque cada año parecía mejor", bromeaba el futbolista. Y admite que, en su caso, será el fútbol el que le deje a él. Y eso que de pequeño era un deporte que no le gustaba y que sólo empezó a practicar para que sus amigos no le dejaran solo en el recreo. Sin embargo, hoy ve partidos de todas las ligas europeas tanto por gusto como para mejorar en su posición.

Fran es familiar, cocinillas y religioso, "a su manera" ya que para él su "templo es el fútbol", aunque va misa de vez en cuando y reza cuando salta al terreno de juego. Pero su verdadera debilidad son los perros así como una de las "liberaciones" de su profesión. "Me gusta verles la cara de felicidad cuando llegan reventados a casa. La verdad es que me gusta ver a la gente de alrededor contenta". Pero siempre hay alguien que merece más, que lo merece todo y el futbolista lo tiene claro, aunque quede mucho para ese momento..

¿Qué hará cuando deje el fútbol?
Lo primero es dar la oportunidad a mi mujer de cumplir su sueño. Ella lo dejó por el mío y quiero que ella tenga su oportunidad. Se sacó la carrera de profesorado para tener una escuela infantil porque le encanta ayudar y voy a intentar que logre su propósito.

Fran Beltrán, padre, marido y futbolista, in that order.

Un Madrid dormido, sin sentido

Un Madrid dormido, sin sentido

Un gol instantáneo antes de que pasara un minuto de juego no fue ni siquiera balsámico ni decisivo para que el Real Madrid disfrutara de un partido casi feliz, porque un Madrid dormido pasó hasta miedo al final.

Garcia Plaza desperdició el partido con suplentes. Si hubiera planteado el duelo con valentía, el Alavés le hubiera ocasionado muchos más problemas a un equipo de Ancelotti que jamás domina los partidos. Culpa italiana, porque con tres c

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El Madrid sale airoso de una hora de festival y diez minutos de susto contra el Alavés

El Madrid sale airoso de una hora de festival y diez minutos de susto contra el Alavés

El Madrid va acercándose a la velocidad de crucero necesaria para competir un título tan largo como la Liga. Ante el Alavés arrancó con intensidad y efectividad y puso tierra de por medio demasiado pronto para los vitorianos. Lucas y Mbappé marcaron en la primera parte y Rodrygo pareció sentenciar tras el descanso, pero Benavidez y Kike recortaron en el tramo final y los visitantes pudieron empatar. Un susto con final feliz para Chamartín.

Ancelotti no entiende de rotaciones, al menos de momento. Ante el Alavés, en su partido 300 como entrenador del conjunto blanco, le dio igual el derbi del domingo en el Metropolitano, la acumulación de partidos en este inicio de curso e incluso la alineación del cuadro vitoriano, llena de habituales suplentes. Carletto quiere química entre sus estrellas y la quiere ya. Y el Bernabéu, que ya había visto brotes verdes el sábado contra el Espanyol, disfrutó con la mejor primera parte de la temporada.

Sin tiempo para sentarse en sus asientos, la grada coreó el 1-0 de Lucas Vázquez, única novedad del once en lugar del tocado Carvajal, a los 54 segundos. Sin parpadear. Un cambio de sentido de Fede Valverde encontró la carrera de Vinicius en el lado izquierdo y el brasileño se inventó el tanto. Superó a Mouriño, alcanzó la línea de fondo y entregó atrás para que el gallego batiera a Sivera.

Así de fácil logró el Madrid lo que en tantos otros partidos le había costado: abrir la lata. Fue el segundo gol anotado en la primera parte esta campaña después del marcado ante el Mallorca. Algo que ya había avisado Ancelotti en su última rueda de prensa. Lección aprendida.

El gol relajó los ánimos de Chamartín, que temía por otro partido espeso de los suyos hasta el tramo final. Los locales dominaron la posesión a su antojo y se limitaron a esperar los espacios que dejaba el Alavés cuando le costaba llegar a la marca. Militao, normalmente central derecho, se ubicó en la zona izquierda, con Rüdiger en la derecha y Valverde como interior diestro. Así encontró Ancelotti dos salidas en largo por ambos lados.

En el centro, Bellingham fue el timón del equipo. Fluyó entre líneas, cayendo a la base para construir o apretando los desmarques a la espalda de la defensa visitante, pero sus movimientos crearon mucho hueco para sus compañeros. Vinicius, por ejemplo, se movió por todo el frente del ataque, alejándose más de la banda y mezclando con Mbappé y Rodrygo. Todo tenía sentido en el Madrid. Por fin.

En el 21, la galaxia madridista avisó de nuevo al Alavés. Entre Bellingham, Vinicius y Mbappé combinaron diferentes paredes y desmarques para dejar solo al galo ante Sivera. Marcó, pero fue anulado por fuera de juego. Acertó el colegiado Muñiz Ruiz, que después fue abucheado por la grada tras sacar una amarilla a Vinicius. El brasileño sufrió una dura entrada al tobillo en la línea de fondo que el árbitro no castigó con falta, provocando las protestas del delantero madridista, que se dirigió a la grada y aireó los brazos pidiendo apoyo. El gesto no gustó al colegiado, que le castigó con amarilla, la segunda consecutiva para el brasileño, que ya vio una contra el Espanyol, también por protestar.

El ambiente se caldeó contra el árbitro, que ya había sacado una tarjeta por protestar a Valverde al inicio del duelo. Además, no castigó con amarilla una falta de Mouriño sobre Rodrygo en la siguiente jugada y el público se lo recriminó todavía más.

En el 40, la ira se convirtió en festejo con el gol de Mbappé, un golazo. El francés recibió entre líneas, dejó el balón a Bellingham de tacón, buscó el espacio por el centro de la zaga rival, recibió del inglés, recortó a su par y definió el 2-0.

El tanto de Rodrygo, en una buena arrancada nada más volver del descanso, pareció sentenciar el duelo, pero el Alavés se acercó en el tramo final con dos goles de Benavidez y Kike mientras el Madrid pensaba en el derbi. Los blancos, con el público y Ancelotti muy enfadados con el árbitro, terminaron sosteniendo la victoria después de varios ataques peligrosos de su rival. El domingo, derbi en el Metropolitano.

¿Quién es Prudencia Priego?, la mujer a la que homenajearon los Bukaneros en el Rayo - Atlético

¿Quién es Prudencia Priego?, la mujer a la que homenajearon los Bukaneros en el Rayo – Atlético

Una pancarta recorría toda el fondo norte del estadio de Vallecas: "¡Qué viva la madre que nos parió!" y debajo de ese mensaje, la efigie de una mujer que fue, como alababa el grupo ultra Bukaneros, una de las artífices del nacimiento de este humilde club hace justo 100 años.

Prudencia Priego fue la mujer en cuya casa, concretamente en el número 28 de la calle Nuestra Señora del Carmen (hoy Puerto del Monasterio 8) nació la Agrupación Deportiva El Rayo. Nombre primigenio del actual Rayo Vallecano. El 29 de mayo de este año, por cierto, se hicieron 100 años de ese momento.

Priego era la viuda de Julián Huerta, primer presidente de la historia de este humilde club, guardia civil de profesión, y la madre de Juan y Modesto, de 15 y 13 años en el momento en el que se originó el equipo. Juan, además, se convirtió en el primer capitán rayista.

En la reunión, muchos de los presentes además de muy jóvenes y de vivir en la misma calle eran hermanos: como los Rodríguez Salt (Francisco y Vicente), los Aguabella (José y Rafael) o los González Rubio (Luis y Emilio), entre otros. Algunos de ellos llegarían también a la presidencia del club.

El Rayo Vallecano fue el primero de los clubes que incorporaría este original fenómeno meteorológico a su nombre. Después vendrían otros como el de Majadahonda, actualmente en Primera RFEF, o el Rayo Cantabria, actualmennte considerado filial del Racing de Santander y en el que militaría un tal Paco Gento.

Para ser socio de aquella agrupación, apenas hacían falta 30 céntimos de peseta. Además, a falta de un presupuesto mayor, cada futbolista se pagaría su propia equipación.

Lo curioso de la creación de este club fue que la persona que la hizo oficial, 20 años más tarde de su fundación, fue otro de los hijos de Prudencia Priego: Ezequiel Huerta. Ezequiel fue presidente del Registro del Gobierno Civil de Madrid.

Prudencia Priego, 'madre' del Rayo.

Prudencia Priego, 'madre' del Rayo.BNE

Prudencia no fue solo la encargada de acoger aquella reunión que dio origen al club, además mantuvo su implicación en la estructura del mismo guardando el material de la entidad así como lavando la equipación de los futbolistas. Su domicilio fue la primera sede oficial del club.

Este domingo no era la primera vez que los Bukaneros homenajeaban a Prudencia. El grupo ultra le dedicó otra pancarta por el día de la Madre la temporada pasada en el partido ante al Almería en la que se leía: "Gracias Prudencia por ser madre de todos".

En la rueda de prensa posterior, el entrenador del Rayo, Íñigo Pérez, felicitaba a la afición por los gestos que tienen: "Siempre que puedo, lo elogio. No quiero que parezca algo fácil, es una pasada la afición del Rayo. Son momentos que se lleva uno consigo. Me encanta el ambiente y ser entrenador del Rayo es un disfrute". Prudencia estaría orgullosa de sus chicos.

El 'mordisco' del 'bulldog' no fue suficiente y el Atlético se deja un empate en Vallecas

El ‘mordisco’ del ‘bulldog’ no fue suficiente y el Atlético se deja un empate en Vallecas

Hace 11 años no sabíamos lo que era el coronavirus, salíamos de una de las mayores crisis económicas de este siglo y el Rayo Vallecano de Paco Jémez ganaba al Atlético de Madrid. Fue en febrero de 2013 la última vez que el equipo franjirrojo se haría con un derbi y la única derrota de Simeone en un duelo con los vallecanos. En el partido de la temporada pasada en Vallecas, los rojiblancos le hicieron un siete a los locales, pero esta era otra historia y, pese a los esfuerzos y méritos de uno y otro, la contienda quedó en empate. El cansancio hizo mella en este calendario loco. [Narración y Estadísticas, 1-1]

El duelo comenzó como una tormenta eléctrica, con rayos a ambos lados. Más méritos ofensivos que defensivos salvo Oblak, que sacó un tiro de De Frutos abajo al palo, como si tuviera 10 años menos. Antes ya había perdonado Sorloth una contra fulgurante conducida por Llorente con velocidad y fuerza, como un tráiler, vamos. El control del noruego le impidió finalizar la meritoria jugada del madrileño. Y la cosa debía de ir de dominar el balón, porque el toque de Julián Álvarez para orientar un esférico que le cayó del cielo con Lejeune y Mumin de vacaciones fue tan malo, que el argentino desperdició una ocasión clarísima para abrir el marcador.

Repetía el argentino en el once tras la victoria ante el Leipzig del pasado jueves. De los pocos que lo hacían. Simeone debe de priorizar la salud mental de su ariete que la física, pese a que en la previa ya hubiera recordado la necesidad de dosificar a los futbolistas para afrontar el exigente calendario de los clubes importantes. "Sin salud es imposible. No puedes repetir siempre los mismos jugadores, aunque quieras, si lo haces sufrirás lesiones importantes", comentó el técnico. En Vallecas cayó Azpilicueta.

Sin embargo, quiso Álvarez levantarse a sí mismo la moral con un zapatazo que rozó la gloria. Desde el perfil izquierdo se abrió hacia la esquina del área y disparó con el empeine interior de la pierna derecha una comba que se estrelló en el larguero de Batalla. Respiraba un argentino y se lamentaba el otro.

Julián Álvarez, en el estadio de Vallecas.

Julián Álvarez, en el estadio de Vallecas.THOMAS COEXAFP

Vallecas no es que sea el precisamente el campo más grande de Primera División, tampoco es el más pequeño pese a que el fondo de los Bukaneros donde se homenajeó a Prudencia Priego, esposa de uno de los fundadores del club, y el no fondo, den la impresión de achicar su tamaño. No obstante, los dos equipos estaban tan juntos que se jugaba en 40 metros y, lo que es mejor para el espectáculo y peor para los entrenadores, cada balón a la espalda de las defensas, voluntario o accidental, era una ocasión de gol.

En una de esas carreras fulgurantes apareció De Frutos dividiendo a la defensa atlética por el centro como si fueran conos hasta que abrió a Ratiu, que estaba sólo pero algo esquinado ante Oblak. El lateral decidió hacer un centrochut que agradeció Isi con suspense en boca de gol. Aunque Melero López marcara fuera de juego en un primer momento, el VAR corrigió al colegiado y validó el tanto del capitán rayista.

Salieron en la segunda parte Griezmann y Correa para reconducir una situación anómala en el histórico de Simeone con el Rayo. No fueron ellos los protagonistas del empate sino Sorloth y Gallagher, las nuevas y más frescas incorporaciones de los rojiblancos. Solo que el orden fue el diferente a lo normal entre un medio y un delantero. Fue el noruego el que asistió al inglés en una buena jugada y este definió raso, como si fuera él el que llevara el 9 a la espalda.

Cansancio e imprecisiones

En la segunda parte el dominio cambió de bando y fue más rojiblanco, con algunas arrancadas de orgullo del equipo local. Los cambios rejuvenecieron el vigor de ambos equipos con James y Griezmann como estilistas de esta segunda parte. Si el francés viene de un momento dulce con el Leipzig, el colombiano debe aún mostrar su calidad en Vallecas. De momento solo se tienen noticias suyas con su selección.

Se notaron los minutos y la tensión de más de la Champions en el Atlético de Madrid. El esfuerzo de remontar al Leipzig resultó agotador y el equipo, pese a los cambios de Simeone, no mostró la frescura que venía exhibiendo, algo que se evidenció en los últimos minutos con un juego más impreciso de lo habitual. Queda mucha liga, pero psicológicamente es importante mantener el tren con los dos transatlánticos de cabeza. La plantilla de este año da para ello.

La noche de "rock and roll" del Madrid y tres amarillas a las estrellas: "Te la estás jugando, Kylian"

La noche de “rock and roll” del Madrid y tres amarillas a las estrellas: “Te la estás jugando, Kylian”

Munuera Montero se llevó gran parte de los abucheos del Santiago Bernabéu en la noche del sábado, una noche que fue de "rock and roll", así lo admitió Carlo Ancelotti, para el conjunto blanco tras su victoria por 4-1 contra el Espanyol.

Después de un buen inicio de encuentro, el cuadro de Chamartín se vio por debajo en el marcador y necesitó de la salida al campo de Vinicius Júnior para remontar el duelo y sumar otros tres puntos a su clasificación. Pero la cita, más allá de los cinco goles, tuvo gotas de polémica.

El colegiado amonestó por protestar a las tres estrellas del Madrid, Mbappé, Bellingham y Vinicius. El galo en la primera parte, tras protestar un fuera de juego, y al británico y al brasileño en el segundo tiempo, justo después del 3-1 de Vinicius.

Fueron momentos de tensión entre los futbolistas más importantes del Madrid y el árbitro del duelo. "Te la estás jugando, Kylian", le llegó a decir Munuera Montero a Mbappé tras una conversación con él.

En el minuto 81 llegó la gran polémica. Bellingham cayó al suelo en un forcejeo con Aguado y el colegiado decidió no pitar falta, a lo que el inglés respondió levantando la mano y protestando. Su reacción fue castigada con amarilla, algo que molestó al Bernabéu y a Vinicius, que acudió a reclamarle la situación al árbitro. Munuera Montero tampoco dudó con el brasileño, que recibió otra amarilla. Chamartín enfureció.

Según captaron las cámaras de Movistar, Bellingham, enfadado, dijo en inglés: "Piece of shit (pedazo de mierda)".

Ninguno de los tres jugadores hablaron en la zona mixta, pero Ancelotti sí fue preguntado al respeto y reconoció que "el método de los árbitros ha cambiado un poco". "Esta temporada llevamos tres que han sido muy severas. El método de los árbitros ha cambiado un poco. Son más severos en este sentido y debemos acostumbrarnos", valoró el italiano.

Desde el inicio de esta temporada, hay una nueva norma en relación a las conversaciones con los colegiados: sólo se pueden dirigir a ellos los capitanes de los equipos. Nadie más.

En sala de prensa, Ancelotti elogió el encuentro de su equipo, capaz de remontar un marcador adverso y de sumar el partido número 38 seguido sin perder en Liga. Una temporada. Desde la derrota en el Metropolitano en septiembre de 2023. "Confirman que este equipo lo ha hecho bien, lo hace bien", declaró, y dio un dato que le sorprende: "Esta temporada hay un dato: sólo hemos marcado un gol en primeras partes. Llama la atención. Lo he hablado con los jugadores antes del partido, a ver si podía cambiar esta dinámica. No lo ha hecho, pero sí hemos jugado con más intensidad". "Ha sido un partido de rock and roll, sí", finalizó.

El entrenador explicó los problemas físicos de Carvajal y Bellingham, que terminaron el partido algo tocados. El lateral tuvo que pedir el cambio después de marcar el empate, pero Ancelotti aseguró que es "sólo un golpe, nada serio". El inglés, por su parte, se hizo daño en el hombro izquierdo al lanzarse al suelo a cortar un balón, y por momentos se temió por una lesión más grave.

Se quedó durante un minuto tumbado en el césped haciendo gestos de dolor en el mismo hombro que ya le dio problemas el curso pasado, pero finalmente pudo disputar casi todo el partido. "A ver cómo se encuentra mañana, aunque no parece nada particularmente preocupante. Hace un mes se quitó la protección del hombro porque estaba bien, pero ha vuelto a tener este problema. Creo que no será un problema, aunque debe cuidarse, obviamente", explicó Carletto.

Vinicius provoca una chispa a tiempo en el Madrid para remontar al Espanyol

Vinicius provoca una chispa a tiempo en el Madrid para remontar al Espanyol

El Madrid vive de impulsos, de momentos y de chispas. Contra el Espanyol recuperó ritmo de juego y mereció más en la primera parte, pero se vio por debajo en el marcador tras un rebote. Apareció ahí, por fin este año, Vinicius, chispa e impulso del conjunto blanco durante los últimos años. Entre él, Carvajal, Rodrygo y Mbappé remontaron el duelo. [Narración y estadísticas (4-1)]

Ante las exigencias del calendario y el físico del equipo, Ancelotti inició las rotaciones que había prometido hace unas semanas. Le dio la oportunidad en el once a Fran García y a Arda Güler, que entraron en el lugar de Mendy y Vinicius. Además, Carletto desplazó a Tchouaméni a la defensa para dar descanso a Rüdiger.

La entrada del joven turco dio más dinamismo al ataque madridista durante la primera media hora. Se entendió bien con Modric y provocó las mejores ocasiones del conjunto local, aunque Mbappé no estuvo fino. El galo, de nuevo en el centro del ataque con Rodrygo a la derecha, disparó tres veces entre los tres palos en los 30 minutos iniciales, pero Joan García evitó sus goles.

Sostenidos por Valverde

En el 10, Güler dejó un buen balón de cabeza a Mbappé, el francés controló con el pecho y remató ante la salida de Joan. Dos minutos más tarde, Güler probó al portero, y cinco después le tocó a Mbappé desde la frontal, pero su remate salió demasiado centrado. Eran buenos minutos de un Madrid sostenido por Valverde en el eje, con menos acumulación de gente en la creación y más en la frontal. Mereció ponerse por delante y Mbappé lo intentó de nuevo en el 27, pero no atinó y el equipo cayó en la calma.

A partir del 30, estuvo más impreciso en el último tercio, no terminó sus ataques y dejó al Espanyol correr en transiciones, para enfado de Ancelotti. Arda, que había sido el mejor, desapareció, y con él el equipo.

En la izquierda, Rodrygo no estuvo todo lo incisivo que le pedía el duelo y el Madrid sufrió para crear. Mbappé y el brasileño intercambiaron posiciones durante algunos instantes, buscando el francés más espacio en el costado zurdo, pero el ritmo del balón era demasiado lento.

Rodrygo intenta progresar ante Romero y Cabrera.

Rodrygo intenta progresar ante Romero y Cabrera.AFP

Fran García pidió penalti por un manotazo de El Hilali, pero Munuera Montero, que había sacado amarilla a Mbappé por protestar, dejó seguir sin castigo y la primera parte terminó con el público molesto con el colegiado.

Tras el descanso, Joan siguió acumulando paradas. Una a disparo de Mbappé y otra tras un gran zurdazo de Bellingham. Mejoraba el conjunto de Ancelotti, recuperando el ritmo de los primeros minutos del duelo, pero seguía sin acierto. Una constante durante estas primeras semanas de la temporada. A los blancos les cuesta abrir la lata de sus partidos, tanto en el Bernabéu como lejos de casa, y especialmente ante rivales que se encierran atrás y buscan la contra. Es el día de la marmota en Chamartín, una y otra vez.

El fútbol es caprichoso y no suele entender de sensaciones. Lo sabe el Madrid, que muchas veces ha encontrado premio en escasos intentos, y lo vivió el Espanyol, que logró el 0-1 en un pelotazo de Joan a Jofre y en un centro de éste hacia nadie que tocó en Güler y se coló entre las piernas de Courtois.

El error de Joan García

Era el minuto 54 y el Madrid necesitaba despertar, así que Ancelotti llamó a Vinicius y éste le regaló sus mejores minutos de la temporada. En 25 minutos había sentenciado el duelo con una asistencia, un gol y varias arrancadas que descosieron a la cansada defensa perica.

Carvajal empató en el 58 tras un pase de la muerte de Bellingham y un error, el primero, del portero, y Rodrygo puso por delante a los locales en el 75 tras un gran pase de Vinicius con el exterior.

Respiró el Bernabéu y aceleró el Madrid, que disfrutó de unos minutos de correcalles ante un Espanyol rendido en la batalla. Vinicius anotó el tercero tras un pase al hueco de Mbappé y el galo marcó su gol después de un penalti provocado por Endrick, que siempre produce cuando le dejan. Tres puntos más.

Trejo, el hijo adoptivo de Vallecas, un futbolista de barrio: "Volvería a la capitanía si veo que las cosas cambian"

Trejo, el hijo adoptivo de Vallecas, un futbolista de barrio: “Volvería a la capitanía si veo que las cosas cambian”

Sale Óscar Guido Trejo (Santiago del Estero, 1988) de la entrevista con EL MUNDO y la abuela Lola le aborda con un achuchón, unas magdalenas caseras y una camiseta para que se la firme. Ella, para quien no conozca su historia, no es familiar del futbolista, pero es un símbolo en Vallecas y en el club gracias a la comida que lleva al vestuario tras los partidos. "Sus tortillas están buenísimas", confiesa el argentino.

Y es que Trejo en Vallecas no es sólo el jugador extranjero con más partidos en la historia del Rayo Vallecano. Es el futbolista del pueblo, uno más en el barrio, alguien que no dudó en renunciar a la capitanía y enfrentarse a la propiedad por los trabajadores del club y el progreso de un equipo que él cree firmemente no sólo que "lo merece" sino que "puede permitírselo".

¿Volverás a la capitanía?
Si renuncié es por un motivo y si volviera es porque veo que las cosas cambian. Yo no puedo decir algo y que luego nada cambie y no lo hago por capricho sino porque quiero ver que las cosas avanzan.

Las cosas ahora están más calmadas pese a que hay numerosas pintadas en torno al estadio de Vallecas pidiendo la salida de Raúl Martín Presa de la entidad. "Con el presidente, nos saludamos, pero nada más", zanja el jugador un capítulo que no le gusta recordar tras ocho años en el club.

Los aficionados te adoran
Siempre he dicho que soy un hijo adoptivo de Vallecas. Me ha dado mucho la gente, pero creo que es por mi naturalidad y mi manera de ser porque ellos son el corazón del club. Abarrotan un campo un lunes a las 21.00 y te alientan ganes o pierdas, es inevitable no pelear por ellos y sentirse orgulloso de esta camiseta.
¿Qué quiere ser Óscar Trejo para el Rayo Vallecano?
Yo les digo a mis hijos que cuando no juegue, podré venir con ellos tranquilamente a la cancha sin agachar la cabeza, todo lo contrario. Lo he dado y estoy dando todo y lo he hecho con el corazón y la naturalidad de mi persona.
Trejo, en una de las porterías del estadio de Vallecas.

Trejo, en una de las porterías del estadio de Vallecas.Angel NavarreteMUNDO

Lo cierto es que son ya 36 primaveras y los años pesan. "Ya no recupero como antes", sonríe el mediapunta sobre su madurez y recuerda cuando llegó a España siendo un niño, apenas tenía 17 años, y ahora en cambio es el más veterano de un vestuario. Caseta que comparte con un jugador que se podría pensar que está de vuelta, pero que el Rayo lo ha acogido con la ilusión de un niño.

¿Qué tal con James?
Es un jugadorazo de talla mundial que nos va a dar muchas alegrías. Nos estamos conociendo y él también está muy contento por cómo se ha abierto el vestuario con él.
¿Cómo lleva volver al barro?
Creo que los que han pasado por tantos lugares, no sólo equipos, sino en diferentes países y culturas es como un reinicio. Y este no es un club top, comparado con otros que han estado, pero creo que aquí ganan en calidad humana. Para cualquier futbolista, la cercanía que hay con la gente no la hay en ningún lado.
Falcao también fue todo un descubrimiento
Ya como futbolista lo tenía en un pedestal, pero cuando conoces a la persona, en el día a día, a su familia...te alegras por todo lo bueno que ha hecho en el fútbol. Nos ha alimentado y nos ha hecho ver un fútbol al que no estábamos acostumbrados y cada vez que él hablaba todo el vestuario se callaba y escuchaba porque eran palabras de aprendizaje y de una calidad humana tremenda.

Sin embargo, sólo hay un futbolista que está arriba en la lista de Óscar Trejo. Y no es Antoine Griezmann, al que se enfrentará este domingo en el estadio de Vallecas y al que admira por su habilidad de "cambiar un partido pese a no tocar el balón durante 10 minutos".

El mejor del mundo

Siendo argentino, la respuesta se presume, pero no se trata sólo por la habilidad de Lionel Messi en el terreno de juego donde dice que "te da cosa marcarlo porque te va a hacer pasar vergüenza" sino por la afabilidad en el trato del que es uno de los mejores jugadores de la historia.

"Te sorprende la sencillez y la humildad que maneja un tipo que podría tener el mundo a sus pies y al contrario, él es el que baja sus pies al suelo", revela un futbolista que pudo compartir equipo con el 10 y no sólo eso, sino ganar un Mundial, aunque finalmente no terminara entre los seleccionados. "Le decía a mi mujer que estaba emocionado todo el día, salía la energía sola. Fue un momento que vino de trabajar mucho tiempo en en este mundo y fue de esas cosas que te llenan el alma", confiaba Trejo sobre esa única espinita clavada en su carrera.

Porque cada etapa en la carrera del argentino, desde Boca Juniors al Mallorca, Elche, Sporting, Toulousse y Rayo, por dos veces, ha sido un momento de aprendizaje y de alegría aunque ninguno como cuando pudo cumplir su mayor sueño desde que se calzó sus primeras botas por las calles de Santiago de Estero. "Mi sueño era regalarle una casa a mis padres. Nosotros éramos cinco hermanos y vivíamos todos en un cuarto de 20 metros cuadrados. Cuando lo logré fue una sensación inexplicable y aún tengo la imagen en la cabeza", cuenta Trejo.