Álvaro García: "Reyes era mi ídolo y un Dios para nosotros en Utrera. Su accidente fue un shock para todo el pueblo"

Álvaro García: “Reyes era mi ídolo y un Dios para nosotros en Utrera. Su accidente fue un shock para todo el pueblo”

Lleva siete años en Vallecas, pero Álvaro García (Utrera, 1992) no ha perdido el acento andaluz. Echa de menos la Semana Santa como buen 'capillita', recuerda a su ídolo José Antonio Reyes, los días de trabajo de su padre carpintero y mantiene los pies en el suelo en mitad de la galaxia de la Liga. El extremo es la chispa del sorprendente Rayo de Íñigo Pérez, que este domingo amenaza el Bernabéu.

Entre Andoni Iraola antes e Íñigo Pérez ahora, el Rayo se lo está pasando bien. Están en Europa.
Los dos tienen la misma idea. Íñigo estuvo de segundo con Andoni y es la misma forma de jugar y nos ha dado resultado. Son muy buenos. Andoni se está viendo en Inglaterra e Íñigo lo va a ser, porque lo trabaja todo y lo tiene todo súper controlado. Es muy pesado en todo, nos mete mucha intensidad y va a ser buenísimo.
Mumin, Ciss, Ratiu, Nteka... Son medio desconocidos que terminan dando una versión extraordinaria. ¿Por qué?
La mayoría llegamos desde Segunda, con mucha hambre. Si fichas a una estrella igual no rinde igual porque tenemos que correr como locos, presionar, ser intensos... Y hay que ser humildes también. Aquí vamos al fisio y falta maquinaria, faltan cosas. Tener a gente que viene de abajo, a la que le ha costado llegar, creo que es clave. Yo he ido de Cádiz a Ferrol en autobús sin problema, me meten ahora un viaje en bus y no me cuesta.
En 2018, usted se convirtió en el fichaje más caro en la historia del Rayo.
Costé cinco millones. Y el primer año me costó mucho, veía que no estaba rindiendo y de hecho tuve que apartarme un poco de las redes sociales. Era una responsabilidad el precio que habían pagado. Una presión. Y hasta que no ascendimos a Primera no me quité eso de la cabeza.
En esta Liga de estrellas también hay mucha gente normal, ¿no?
Yo creo que sí. La mayoría es normal. Hacemos nuestra vida normal, tenemos niños, les llevamos al colegio, vamos a ver a nuestros padres y luego pues sí, jugamos al fútbol en Primera División, pero es lo único que hacemos diferente. Somos unos privilegiados.
¿Siempre ha sido pequeñito y rápido?
Siempre, siempre. Pequeñito y rápido. El estirón nunca llegó (risas). De pequeño ya lo era, el más rápido del equipo, el más rápido de clase... Siempre.
¿Le gusta el fútbol?
Cada vez menos. Cada vez veo mucho menos. Nada. Por ejemplo, no vi el Real Madrid - Atlético. Aprovecho para otras cosas. Estoy todo el día con fútbol, fútbol y fútbol y agota, satura un poco. Cuando nos ponen vídeos de otros equipos los compañeros se ríen de mí porque vemos un gol de alguien, digo "qué golazo" y se descojonan. "¿No lo habías visto?", me dicen. Prefiero ver otras cosas con mis hijos o jugar con ellos.
¿Le gusta menos por su trabajo o por el propio fútbol?
Un poco de cada. El fútbol cada vez es más raro, cada vez se entiende menos. Es más físico, hay más intensidad, los rivales te estudian más porque hay millones de sitios para ver partidos... Antes había 5 o 6 partidos a la misma hora y elegías uno. Es diferente, está todo a mano.
¿Entrena más con 32 años que con 22?
Sí, porque ahora me tengo que cuidar más también. Como yo he entrenado con Andoni o con Íñigo no recuerdo haber entrenado nunca. Si no estás bien, estás jodido. Tengo luego un entrenador personal y una nutricionista, porque siempre he comido fatal. Era el típico al que no le gustaban las verduras y que metía a todo patatas fritas. Nunca he estado gordo, porque es genética, pero comía muy mal. Así que cuando ascendimos a Primera con Iraola busqué una nutricionista, y sigo con ella. Me lesiono menos, se nota mucho. Yo comía galletas, zumos de estos de lata, que eran todo azúcar, merendaba un bocadillo, comía con Coca-Cola... Madre mía. Al principio fue chungo, lo pasé fatal, pero fatal, fatal. Estaba deseando comer, y al final te adaptas.
Algo de chocolate.
El chocolate me pierde. De vez en cuando tiene que caer alguno porque sino me vuelvo loco (risas). Hay días que con los niños dices... Los mataba a los dos, y comes un poco para aguantar (risas).

Angel NavarreteMUNDO

¿Qué es Utrera para usted?
Para mí Utrera es todo, me lo ha dado todo. Es el único equipo en el que estuve de pequeño, tengo allí a mis amigos y a mi familia y me gustaría volver en un futuro a vivir. Nos estamos haciendo una casa en el pueblo, mi mujer es de allí, que nos conocimos en el colegio y seguimos, y ahora que veo a niños con la camiseta del Rayo por Utrera me llena de orgullo. Lo normal es que sean del Betis o del Sevilla.
¿Hasta qué edad estuvo en el pueblo?
Yo he hecho toda mi vida allí, desde que empecé en la escuela de fútbol y en el centro infantil hasta el último año de juveniles. Nunca he estado en la cantera del Betis o en la del Sevilla ni había jugado en División de Honor juvenil, siempre estábamos en categorías normales. En juveniles me fui a Ceuta para jugarla, luego volví al año siguiente al primer equipo del Utrera en Primera Andaluza y después al San Fernando, al Granada, al Racing y al Cádiz, donde todo se convirtió en un poco más profesional.
¿Es ahí cuando se da cuenta que puede vivir del fútbol?
Me di cuenta cuando ascendí con el Cádiz de Segunda B a Segunda, hasta entonces había jugado cuatro partidos en Primera con el Granada, pero fue una cosa puntual. Del Granada me fui cedido al Racing, descendimos a Segunda B y después hice la pretemporada con el Granada B, ni siquiera con el primer equipo, no me querían. Y me salió la opción del Cádiz en Segunda B. Tenía 21 o 22 años y pensaba 'bueno, ¿ahora qué?'. Estaba cedido por el Granada y no me sentía importante. Hasta que llegó Álvaro Cervera, que me cambió un poco la vida. Ascendimos a Segunda, lo hice bien ese año y tenía algunas ofertas, incluso de China, y ahí ya vi que sí, que podía vivir de esto.
¿Empezó a pensar en el dinero?
No, porque no había jugado en Primera, que era lo que quería, quería demostrar que valía. Y me llega lo del Rayo, que lo paso mal al principio porque no era titular y luego llega Andoni (Iraola) que me marca mucho. Y esta es mi séptima temporada en el Rayo.
No ha perdido el acento.
No, soy más andaluz que... (Risas). No quiero perderlo nunca. Y de hecho mi hijo nació en Sevilla, pero es más madrileño. Es un niño-pandemia.
¿Nació en 2020?
Sí, nació en junio de ese año, lo teníamos todo organizado para que naciera en Sevilla y encima durante nuestras vacaciones de verano, pero de repente nos confinaron y fue todo un poco caos. Mi mujer se fue porque el parto se lo llevaban todo en Sevilla, a mí me hicieron un papel para bajar, el niño nació allí, yo subí a Madrid al día siguiente porque se reiniciaba la Liga y a las dos semanas subieron ella y el niño. Siempre con PCRs.
¿Pasó miedo?
Sí, por el momento del parto, por el virus... Mucho miedo, porque es un niño pequeño, teníamos que tener mil cuidados por quién se le acercaba, hacer test a todo el mundo que entrara en casa... Un poco acojonados porque no sabíamos cómo podía afectar ese virus y había mucho miedo en general con el tema del Covid. Mis padres venían a vernos, pero siempre con las PCRs. Fue una locura.

Angel NavarreteMUNDO

¿Sus padres siguen trabajando?
Mi padre era y es carpintero. No se ha jubilado. Si yo fuese Cristiano Ronaldo todavía, pero no soy Cristiano Ronaldo (risas). Es su trabajo.
¿En su momento le tocó trabajar con él?
Sí, si los estudios no iban muy bien pues te hacían ir a trabajar. Ahí me di cuenta de que no quería ser carpintero, así que empecé a estudiar. Vi que esa vida no era la mía y no me gustaba. Hice Bachillerato mientras estaba en el Utrera, hice la selectividad, me metí en el Grado Superior de Educación Física y estuve un año hasta que fiché por el Granada y ya era todo un poco caos. A nadie le gusta estudiar, ¿no? Pero yo en ningún momento pensaba que fuera a ser futbolista.
Dice usted que es muy andaluz, ¿muy 'capillita'?
Sí, mucho (risas). En mi pueblo se vive mucho la Semana Santa, yo de pequeño era nazareno, sigo en mi hermandad, mi hijo también está apuntado... Se vive mucho. Esta semana ha empezado la Cuaresma y en estas fechas echo de menos estar allí y vivir todo de cerca. Cuando jugaba en Granada me iba por las tardes a mi hermandad.
De Utrera son, entre otros, Dani Ceballos y José Antonio Reyes. Este último es su ídolo, ¿no?
Sí, de siempre. Era Dios para los niños de Utrera. Cuando se fue al Arsenal, luego al Madrid... Le veías en sus coches, que iba muchísimo por el pueblo. Dicen que a los andaluces nos cuesta mucho salir de ahí abajo porque la vida se vive de otra manera. Era un Dios para nosotros.
¿Iba a verle en directo?
Sí, había ido a Sevilla a verle. Y el día que tuvo el accidente yo bajaba de Madrid a Cádiz para verle con el Extremadura contra el Cádiz. Yo estaba en el Rayo y la Liga ya había terminado, y como tengo muchos amigos allí pues cuadramos para ver el Cádiz-Extremadura. Íbamos de camino en el coche y mi novia vio la noticia en el móvil. Al principio no pensábamos que fuera a ser algo tan grave, pero luego nos quedamos en shock.
¿Tenía amistad con él?
No, de hecho por ejemplo yo le veía por Utrera y me daba vergüenza pedirle una foto. Era un Dios. Para el pueblo, con lo que significaba Reyes, fue un shock tremendo. Te afecta, encima el accidente fue casi entrando a Utrera, y cada vez que paso por aquí me acuerdo de todo.
De Utrera a Madrid hay mucho cambio.
Sí. A ver, a mi ya de Utrera a Granada me costó (risas), pero estaba a dos horas. Fue difícil de Granada a Santander, por ejemplo, que estaba en la otra punta de España, un clima diferente... y en Madrid fue algo más fácil, aunque vivía muy cerca de la ciudad deportiva porque yo necesitaba estar cerca, tener mi pequeño pueblo dentro de la gran ciudad.
Propuesta de sanción un millón de euros a LaLiga por el control biométrico de los ultras

Propuesta de sanción un millón de euros a LaLiga por el control biométrico de los ultras

La Agencia Española de Protección de Datos ha propuesto una sanción de un millón de euros a LaLiga por vulnerar el derecho a la protección de datos por el control biométrico de los asistentes a las gradas de animación de los estadios de Primera y Segunda división.

El organismo ha ordenado también el cese del mismo hasta que se pueda producir "una evaluación de impacto de protección de datos del tratamiento que sea válida" y que examine "la necesidad, idoneidad y proporcionalidad del tratamiento y que tenga en cuenta los riesgos para los derechos y libertades de los interesados".

La resolución, de casi 150 folios y a la que ha tenido acceso EL MUNDO, habla de una infracción del artículo 35 de conformidad con el artículo 83.4 a) del Reglamento General de Protección de Datos y establece esa cuantía según la estimación de ingresos que hace el organismo que tiene la patronal del fútbol.

El ente público considera a LaLiga como la responsable de los controles que realizan sus asociados a la hora de identificar con datos biométricos a los aficionados que acceden a las gradas de animación. La organización citó a ocho clubes de LaLiga EA Sports y otros ocho de la Hypermotion que utilizan sistemas de identificación de huella dactilar mientras que habla también de uno en cada categoría que usa el reconocimiento facial.

La Agencia explica que el sometimiento a ese tipo de controles está sujeto al consentimiento del usuario y recuerda que la empresa que, mayoritariamente, brindó esta tecnología a los clubes, tiene como empresa matriz a la propia Liga.

Citando un artículo del propio reglamento de competición, el organismo apunta que entre las funciones de LaLiga está el "determinar las condiciones que deben reunir las instalaciones deportivas de los estadios para la celebración de las competiciones profesionales, normas de seguridad, control de accesos, así como cualesquiera otras que pudieran establecerse". Y que son los clubes los que deben "tener instalado el control de accesos que indique LaLiga, que deberá ser básicamente igual para todos sus miembros".

Estos sistemas biométricos comenzaron en la temporada 2015/2016, pero el expediente sancionador se inició con una denuncia del 4 de noviembre de 2022 a la que se han ido añadiendo otras porque consideraban que se estaba excediendo el uso de los controles biométricos. En 2023, la agencia ya advirtió a LaLiga de que continuaría con "las acciones legales pertinentes para conseguir la eliminación de este tipo de identificación para el acceso a las gradas de animación de varios estadios de fútbol de España" tras una denuncia de una peña del Burgos CF.

Alegaciones de LaLiga

No obstante, LaLiga había alegado y alega actualmente que "no puede ser legalmente responsable del tratamiento de los datos biométricos utilizados en las gradas de animación de los estadios, al no tratar ningún dato biométrico, no mantener ninguna relación con los aficionados de los clubes, ni tomar decisiones sobre dichos datos".

Asegura que la normativa de control de accesos, aunque viene recogida en su reglamento, ha sido aprobada por el Consejo Superior de Deportes (CSD) y que se sustrae de varios acuerdos por parte de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Intolerancia, la Xenofobia en el Deporte (CEVRXID).

La institución de preside Javier Tebas mantiene que trabajan desde el convencimiento de continuar avanzando en "garantizar la seguridad de los jugadores y de los aficionados que acuden a nuestros estadios" y seguirá ejerciendo las acciones oportunas para promover modificaciones legislativas que "resulten adecuadas para afrontar la lacra que supone el aumento de las conductas violentas, racistas, xenófobas e intolerantes en el deporte". Además, también ha informado de que recurrirá la resolución en la vía jurisdiccional.

La celebración especial de Isco y la advertencia de Ancelotti: "Jugando así, el martes no ganamos. Es un golpe duro"

La celebración especial de Isco y la advertencia de Ancelotti: “Jugando así, el martes no ganamos. Es un golpe duro”

El chubasquero gigante y la capucha casi no dejaban ver la cara de Carlo Ancelotti en el Benito Villamarín, pero sus brazos lo decían todo. El entrenador italiano se pasó enfadado casi todo el encuentro contra el Betis, prácticamente desde el minuto 10, cuando marcó Brahim. A partir de ahí su equipo desapareció y cuajó una de las peores actuaciones de la temporada: «Si jugamos así, seguro que el martes no ganamos», avisó después ante los medios, consciente de que la ida de los octavos de Liga de Campeones ante el Atlético es la gran prueba de este mes. «Esto es un golpe duro, un mal partido», declaró, contrariado por el duelo.

El enfado de Ancelotti con sus jugadores fue tan evidente delante del micrófono como en el césped. Después de unas semanas en las que la plantilla parecía haber dado un paso adelante en cuanto a intensidad, ganas y compromiso defensivo, en Sevilla volvió a las andadas: «El partido ha empezado bien, pero después no hemos tenido el mismo nivel de compromiso, se nos ha escapado el control de partido. El Betis ha jugado mejor que nosotros y ha merecido ganar», reconoció.

Las continuas pérdidas de sus futbolistas fueron una de las claves del encuentro. «Hemos perdido 27 balones sólo en la primera parte y hemos permitido que el Betis volviera al partido», explicó, insistiendo en que «es un golpe duro y tenemos que reaccionar». «Perder en este momento de la temporada cuesta porque todos corren y nosotros en este partido no lo hemos hecho bien», dijo, en un claro mensaje a su vestuario: no se han esforzado lo suficiente.

Mensaje a los de arriba

«Parecía que en los últimos tiempos estábamos más ordenados, más compactos... y hoy no hemos sido capaces de hacerlo como en los anteriores», aseguró.

En el tramo final, Ancelotti retiró a Mbappé y dio entrada a Endrick, y mantuvo en el campo a Vinicius y Rodrygo, aunque el italiano les dejó un mensaje a los tres de arriba: «La línea de arriba sirve para presionar cuando no puedes cortar pases entre líneas y meter presión a sus cuatro de atrás. En los primeros 20 minutos lo hicimos bien y los siguientes 70 mal».

El gran protagonista del partido fue Isco, con gol y asistencia justo en los días previos a que Luis de la Fuente anuncie la lista de convocados para la Liga de Naciones. «La Selección es el sueño de cualquier jugador. Ojalá tener esa oportunidad y volver después seis o siete años», admitió el andaluz, que celebró su gol con un beso a su mujer: «Sí, estaba mi mujer. Estoy grabando un documental de la recuperación de mi lesión y también he tenido un gesto con la afición del Madrid porque les estoy agradecido de que me hayan ayudado a cumplir los sueños que todo niño tiene. Siempre con el Madrid en mi corazón», declaró el futbolista, «muerto y reventado» tras su exhibición.

Isco baila sobre la lluvia y pone una piedra en la Liga del Madrid

Isco baila sobre la lluvia y pone una piedra en la Liga del Madrid

La primera respuesta del Madrid a la vida sin Dani Ceballos, antes último en la rotación, luego indispensable y ahora lesionado, fue agua, como el diluvio que cayó sobre el Villamarín. Y sobre la lluvia bailó Isco, timón verdiblanco, siendo todo lo que puede echar de menos el conjunto blanco estos meses: cerebro en la construcción y termómetro de su fútbol. El andaluz dio una asistencia y marcó un penalti para completar la remontada del Betis al tanto inicial de Brahim. 2-1 cayó el Madrid, al que se le puede escapar el Barça a tres puntos esta jornada. [Narración y estadísticas (2-1)]

Ancelotti le entregó el centro del campo a Tchouaméni y Modric, haciendo Brahim de Bellingham en el enganche. Arriba, los de siempre: Rodrygo, Vinicius y Mbappé.

El conjunto blanco empezó el partido dominando, asentado sobre campo rival y generando juego hacia la portería de Adrián. La entrada de Alaba en el centro de la defensa, enviando a Asencio al banquillo, le dio a los blancos manejo de balón durante los primeros minutos.

Entre el austriaco, Rüdiger y Modric tejieron la posesión de los de Ancelotti conectando directamente con un Mbappé que fue más arquitecto que ejecutor. Así llegó el primer gol. Rüdiger buscó al francés en la frontal, éste se giró y vio la diagonal a la entrada de Mendy en el otro costado, que de primeras cedió a Brahim para el 0-1. Una combinación rápida y precisa para ponerse por delante.

libre de marca en el área pequeña

Era el minuto 10 y el Madrid sonreía en Sevilla, aunque el tanto se convirtió en losa. A partir de ahí, el Betis despertó empujado por Jesús Rodríguez e Isco, y los blancos bajaron varias marchas mientras la lluvia comenzaba a caer con fuerza en el césped.

Lo que antes los de Ancelotti tejían con facilidad ahora eran pérdidas en mediocampo, provocando las contras de los de Pellegrini, una de sus virtudes más agradecidas. Carletto cambió de bandas a Brahim y Rodrygo para que el andaluz ayudara más a Lucas, superado por Jesús, pero los blancos pagaron no igualar el ritmo verdiblanco.

En el 33, y después de varios acercamientos peligrosos aunque sin ocasiones claras, Cardoso cabeceó a gol un córner de Isco. Lo hizo libre de marca en el área pequeña, un claro error defensivo del Madrid que provocó el delirio en el Villamarín y motivó todavía más al Betis, que no dejó de intentarlo hasta el descanso.

Creció en el manejo Isco, demostrando que un equipo de fútbol necesita asentarse sobre un eje, sea Kroos o sea Ceballos en el caso del Madrid. Un volante sobre el que girar, un termómetro. Sobre la bocina del primer tiempo, Courtois salvó un nuevo cabezazo de Cardoso mientras sus compañeros miraban al cielo. Demasiada pausa.

Vinicius, bajo la lluvia, el sábado en el Villamarín.

Vinicius, bajo la lluvia, el sábado en el Villamarín.AFP

El partido no cambió tras el descanso. Un Madrid sin fútbol, sin presión, sin intensidad a la hora de atacar las segundas jugadas, sin ideas en la creación más allá de enviar balones largos... Y enfrente, Isco siendo todo lo que podría necesitar el Madrid en este momento y poniendo el 2-1 tras un penalti de Rüdiger a Jesús.

Mbappé, desaparecido

El Betis consiguió pausar el duelo, haciendo que se jugara todo lejos de las áreas y mordiendo cuando el Madrid le permitió correr a la contra. Casi sentencia Cucho en el 66 tras un buen pase de Isco a Antony y una asistencia del brasileño al delantero, que remató desviado.

Mientras, Ancelotti trató de girar su rotación dando entrada a Camavinga, Güler y Endrick y sacando del campo a Mbappé, imperial en el último mes y medio y desaparecido en el Villamarín. El italiano mantuvo a Vinicius para que fuera la chispa que le faltaba a su equipo, pero el brasileño, como el resto, no tuvo el día y terminó enfrentado al árbitro y a sus rivales.

El tramo final demostró la impotencia del Madrid en Sevilla y en la Liga, donde ha sumado una sola victoria en las últimas cinco jornadas. Perdió en Cornellá contra el Espanyol, empató ante el Atlético y el Osasuna y cayó este sábado ante el Betis, enseñando una de sus peores versiones de las últimas semanas. Hoy el Barça puede escaparse a tres puntos.

Pau Cubarsí, el ojito derecho de Hansi Flick

Pau Cubarsí, el ojito derecho de Hansi Flick

Actualizado Sábado, 1 marzo 2025 - 16:16

Pau Cubarsí se ha erigido esta temporada en el central preferido de Hansi Flick en la Liga. El joven defensa azulgrana, de hecho, ha sido titular en 22 de los 25 partidos que ha disputado el equipo hasta el momento y, además, ha tenido minutos en todos. El técnico alemán decidió darle descanso de inicio únicamente frente al Villarreal, el Leganés y el Sevilla, si bien en este caso acabó sumando también un buen número de minutos al tener que entrar como reemplazo de un lesionado Ronald Araújo.

Este domingo, frente a la Real Sociedad, podría seguir acumulando minutos. Si bien el propio preparador germano anunció que tenía previsto llevar a cabo algunas rotaciones, con vistas al duelo frente al Benfica del miércoles en la Champions, para el centro de la zaga no cuenta con muchas alternativas de alto nivel. Christensen volvió a lesionarse en el entrenamiento y el uruguayo, mientras, parece haber perdido peso en sus planes, por mucho que no dude a la hora de defenderlo.

«Andreas se ha lesionado, y habrá que esperar y ver hasta qué punto es grave. Esperamos que no lo sea, pero ha tenido que retirarse antes de tiempo. A pesar de todo, tenemos defensas muy buenos. Ronald llegó después de una lesión y lo ha estado haciendo muy bien. Lo tiene todo para llegar a dar un nivel de rendimiento muy alto de nuevo», argumentó Flick. Araújo, no obstante, es un tipo de central más físico, más rocoso. En el cuerpo a cuerpo, supera sin duda a Cubarsí y a Eric García y cuenta con algo más de velocidad que Íñigo Martínez. Con todo, el desplazamiento del balón no acaba de ser su punto fuerte. Y eso, en el caso de que el rival apueste por ahogar el centro del campo, es también una virtud.

En este sentido, Cubarsí sí cuenta con un buen toque. En momentos puntuales, el central lo ha demostrado con buenos desplazamientos en largo. De hecho, en la Liga suma tres asistencias de gol. La primera, para que Raphinha abriera el marcador frente al Valladolid, en un partido que acabó con victoria por 7-0 del Barça. La segunda, en otra goleada, en este caso por 7-1 ante el Valencia, para Fermín, para que el joven centrocampista marcara el tanto del 4-0. Y, finalmente, frente al Sevilla, a domicilio, de nuevo para Raphinha, para que el brasileño anotara el momentáneo 1-3 de un encuentro que acabó con triunfo por 1-4 para los barcelonistas, obligados a jugar prácticamente 30 minutos con uno menos.

Lo único que le faltaba, hasta el pasado martes, era estrenarse como goleador con el primer equipo del Barça. Y lo consiguió frente al Atlético de Madrid, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, para anotar el 2-2 después de que el conjunto rojiblanco llegará a ponerse por delante en el marcador por 0-2. En ese partido, Cubarsí mostró otra vez sus buenas cualidades a nivel defensivo, por mucho que, finalmente, el enfrentamiento terminara con un 4-4 que lo deja todo abierto con vistas a un encuentro de vuelta que se jugará el próximo 2 de abril en el Metropolitano.

Tras el partido, el joven defensa le afeó a Koundé un par de desconexiones defensivas que le costaron muy caro a su equipo. «No me preocupa encajar goles. Lo que tenemos que hacer es retomar nuestra energía y decidir cómo queremos jugar. Tras el 0-2 contra el Atlético hicimos un buen partido e invertimos también mucha energía al final. Sabemos que tenemos cosas que mejorar como equipo y trabajaremos en ello», sentenció Flick.

Así es el Haaland de San Mamés: vasco con padres marroquíes, extraño en la ikastola, víctima del racismo y ''físicamente una bestia''

Así es el Haaland de San Mamés: vasco con padres marroquíes, extraño en la ikastola, víctima del racismo y ”físicamente una bestia”

En la ikastola se sentía extraño, solitario, sin amigos por sus orígenes marroquíes. Maroan Sannadi (Vitoria, 2001) aprendió a soportar un ambiente hostil y esa fortaleza la ha exhibido en su espectacular irrupción en el Athletic. Este delantero centro sólo lleva un mes en el club vasco y ya seduce a San Mamés. Fue contratado el pasado 1 de febrero (justo en el día de su 24 cumpleaños) tras destacar en el Barakaldo y en las categorías inferiores del Alavés. Desde entonces ha jugado tres partidos -dos como titular- y ha marcado un gol, el pasado domingo contra el Valladolid. Este sábado (21.00 horas) visita el feudo del Atlético.

Este gigante (1,92 metros) ha sorprendido a San Mamés por su instinto goleador y entereza anímica, valores destacados por su descubridor, Jonatan Torio (48 años). «Es muy duro en los duelos, físicamente es una bestia. Siempre se sacrifica por los compañeros», advierte el que fuera su entrenador en el Ariznabarra, equipo vitoriano de Tercera División.

Mucho ruido hubo en su vertiginoso estreno. Con sólo un entrenamiento fue convocado por Ernesto Valverde para el partido contra el Betis, del 2 de febrero, en el Villamarín. En el estadio bético, cuando calentaba en la banda junto a Djaló y Adama Borio, recibió los improperios de un energúmeno: «Sannadi, para tu casa, negro. ¡A África con tus muertos!». Dos semanas después, en el campo del Espanyol le llamaron «puto moro». Iñaki Williams lo escuchó y exigió al árbitro que aplicara el protocolo por odio e insultos racistas. El partido se detuvo durante unos minutos.

Situaciones incómodas y bien conocidas por Maroan, hijo de inmigrantes. En una entrevista en El Correo ya dijo: «Yo era el único de fuera en la ikastola. Siempre me sentí rechazado por parte del resto. No tenía amigos y encontraba en el fútbol lo que no tenía en la vida. Con el fútbol sí sentía reconocimiento y el cariño. No sé dónde habría llegado si no hubiera sido por el fútbol».

Los padres de Maroan son marroquíes, él tiene doble nacionalidad, puede elegir entre la selección de Marruecos y España, y cumple los requisitos exigidos para jugar en el Athletic: nacer en el País Vasco o formarse en la cantera bilbaína. En el fútbol encontró refugio y también la rampa de lanzamiento hacia el éxito. A los seis años se incorporó al Lakua, club que mantiene un convenio de colaboración con el Athletic.

Contacto por whatsapp

Tras pasar por los juveniles del Aurrera inició su despegue. En 2020 pidió una oportunidad al Ariznabarra (cuna de Peio Uralde y Gaizka Toquero). Así lo recuerda el técnico Jonatan Torio: «Maroan contactó conmigo por whatsapp porque quería jugar en mi equipo. Yo, al principio, sin verle, le dije que no me interesaba porque me parecía raro que en su último año de juvenil no jugara en el primer equipo del Aurrera, pero Álex, un entrenador amigo mío, me insistió en que le hiciera una prueba. En el primer entrenamiento ya me convenció. Me sorprendió por su corpulencia y gran calidad. Se asociaba muy bien con sus compañeros. Ahora dicen que se parece a Erling Haaland, pero Maroan es técnicamente mejor». [Noruego y vasco comparten fisonomía: 1,94 metros y 88 kilos para el nórdico; 1,92 y 87 kilos para el español. Ambos, 24 años].

En la pretemporada con el Ariznabarra ya demostró su potencial. «En el primer partido», recuerda Torio, «metió un gol y pronto los entrenadores de los equipos rivales me empezaron a preguntar de dónde le había sacado». El chaval superó muy bien el paso de juveniles a Tercera División. Aprendió rápido. «Trabajamos mucho la movilidad y estudiamos los puntos débiles. Una vez, cuando no estaba jugando bien, a él y a su compañero en la delantera les pusimos a jugar de centrales, para que se sintieran en la piel del otro. A él le sorprendió, pero lo aceptó como una manera para seguir mejorando. Nosotros, un equipo de barrio, sólo entrenábamos tres veces a la semana, pero él quería más», señala Torio.

En 2021 fue fichado por el San Ignacio, nodriza del Alavés, donde también despuntó como goleador. Un año después recaló en el Alavés B. El pasado 16 de julio fue cedido al Barakaldo (Primera Federación), fue titular indiscutible y marcó 11 tantos. El técnico Imanol de la Sota estaba encantado con sus zurdazos y espléndidos remates de cabeza.

En el último mercado de invierno, el Athletic le contrató por 4,5 millones de euros. Ernesto Valverde está encantado con un chico que no olvida sus inicios. «Maroan sigue manteniendo contacto conmigo por whatsapp e Instagram. Al principio parece tímido, pero lo que pasa es que no habla para no molestar. Yo le animo para que siga creciendo en este mundo tan difícil del fútbol. Ha encajado bien en el Athletic porque al equipo le faltaba ese perfil de jugador y por su forma de ser. Es un jugador que no se deja nada en el vestuario», señala Torio, el descubridor de la nueva perla de San Mamés.

Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: "Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona"

Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: “Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona”

Tiene cara de niño y sonrisa de adolescente, pero Marc Bartra (Sant Jaume dels Domenys, 1991) acaba de cumplir 34 años. Es un veterano, aunque él todavía se ve joven. Lidera la defensa del Betis después de superar varias lesiones que le apartaron 10 meses del césped el curso pasado y admite haber madurado tras una carrera que comenzó en La Masía, tocó el éxito en el primer equipo del Barça, probó suerte en Alemania y continuó en el Villamarín alzando la Copa del Rey. El central reflexiona sobre las lesiones y la salud mental antes de recibir al Real Madrid.

El Betis parece mejor tras los fichajes de invierno, Antony, el Cucho, el regreso de Isco, el suyo...
Creo que han sido varias cosas. Evidentemente la llegada de Antony y del Cucho y la evolución de Jesús nos hace tener gente desequilibrante y que marca diferencias... Eso hace que suba la competencia en el equipo y que todos estemos alerta, y que los que salgan en las segundas partes también puedan marcar diferencias. Y luego creo que tácticamente hemos hecho una buena autocrítica, un buen trabajo interno para mejorar cosas que estábamos dejando de hacer. Todo eso ha hecho que estemos mucho mejor.
El curso pasado estuvo casi 10 meses fuera por una lesión en el tendón de Aquiles y esta temporada se ha perdido ocho por un tema muscular. Ahora tiene continuidad, supongo que es clave a nivel mental.
Totalmente. A nivel físico después de tanto tiempo fuera ha sido mucho mejor de lo esperado, pero luego tienes que demostrar que puedes tener esta continuidad. En ese sentido había hablado con el míster para ir entrando poco a poco en los primeros meses y ahora ya me estoy encontrando bien, con confianza, saber que es un momento importante del año y sentirme con jerarquía y liderazgo dentro del equipo.
¿Cuándo considera que dio el paso de liderar al grupo? ¿Cómo fue?
Creo que el año de la Copa (2021-22) di un paso adelante. Y luego al volver de Turquía (2023) me di cuenta que había muchos jugadores de esa época que ya no estaban, que quedábamos tres o cuatro, y el míster me pidió ese liderazgo. Me siento muy a gusto en ese sentido. Siento que hay jugadores jóvenes y que tengo que tener ese peso. El otro día bromeaba con Jesús Rodríguez [canterano del Betis] porque cuando yo debuté en 2010, él tenía tres años. No sabía si alegrarme o no porque no me siento mayor (risas), siento que me quedan muchos años.
¿Cuánto le ha ayudado esa madurez en la lesión?
Mi objetivo era volver, pero no volver por volver, sino mejor. Es mi mentalidad. Me ha venido en una edad madura, en la que tengo mucho tiempo para mí, para cuidarme, para ser más profesional... Ha sido un momento de más responsabilidad y más madurez. Al final una lesión es muy solitaria, es algo que tienes que sacar tú y sacar fuerzas de donde sea, de donde no hay, y te hace crecer como persona, como profesional y como compañero. Y creo que ese esfuerzo por volver el equipo lo ve y al final, sinceramente, incluso agradezco que me haya pasado. Nunca pensé que diría esto, pero lo agradezco porque me ha hecho ser mejor en todos los aspectos.
¿Es una soledad positiva?
Sí. Al final nosotros jugamos al fútbol desde pequeños, esa pasión se creó ahí, y de repente una lesión hace que no puedas estar con el balón, que no puedas estar con tus compañeros, conectar con ellos, que es lo que nos mantiene vivos, lo que a mí siempre me ha mantenido vivo, y por salud no puedes. Entonces eso hace que cuando vuelves lo valoras todavía más. Es una sensación brutal el volver, porque no han sido meses perdidos, al revés, han sido ganados en muchos aspectos. Ha sido un parón para coger carrerilla y empezar a hacer buenas temporadas.

Trabaja con un coach. ¿Cuánto y en qué le ha ayudado en el proceso?
Llevo con él 17 años, desde los 17. Una clave es que te hace centrarte en el presente, en el día a día, porque no puedes estar lamentándote por el pasado, por lo que pudo ser, ni en el futuro porque no sabes si te vas a recuperar o no, ni cuándo, ni si lo harás... Entonces te hace centrarte en el presente, en la importancia de alimentarte bien, de hacer los ejercicios correctamente sin pensar en otras cosas, porque a veces si no haces bien el ejercicio es contraproducente. Ese día a día me ha llevado a coger una gran regularidad, me siento más regular, y esa regularidad me ha mantenido en el presente. Eso lo trabajo constantemente.
Sale de la cantera del Barça, debuta muy joven en el primer equipo, tiene éxito, se va a la Bundesliga, luego al Betis... ¿Cómo ha gestionado todos estos cambios?
Ha sido un continuo aprendizaje y una constante adaptación. Adaptarse o morir. Desde los 10 a los 24 estuve en el Barça, con un estilo de juego muy académico, muy especial, y de hecho a muchos jugadores que salen de ahí luego les cuesta ser importantes en otros equipos por eso. En ese aspecto siempre he querido tener una adaptación muy rápida y por eso con 24 años, en el Dortmund, empecé a trabajar con mi analista futbolístico. En la Bundesliga me hizo adaptarme muy rápido a jugar con tres centrales, que nunca lo había hecho, y luego en el Betis. Es un continuo trabajo mental, físico y de todo. Y mi analista, Joan Vila, es una de las personas que más me ha ayudado a nivel individual.
¿Cómo es eso, le ayuda a entender los diferentes estilos de juego?
Sí, porque yo en el Barça jugaba en un 4-3-3 como central derecho, y de repente vas a Alemania, con Tuchel, y te toca jugar en un 5-3-2 e incluso como central izquierdo en línea de tres. Cambia totalmente. Tienes que adaptarte rápido y mejorar, porque en la elite no tienes tiempo que perder. Es complicado. Muchos entrenadores te tratan como si ya lo supieras todo y no es así. Sigues aprendiendo. Creo que con Pellegrini, con 26 años, di un paso adelante en el aspecto defensivo, de liderar desde atrás, algo que no había hecho y creo que he evolucionado mucho en ese sentido.
Hábleme de su Tribu, como les llama. Su círculo más cercano.
Son las personas que quiero cerca. Nosotros vivimos una vida que es muy diferente y estar en contacto con mis amigos del pueblo, saber sus preocupaciones y sus cosas me hace darme cuenta de lo privilegiados que somos, y por otro lado de todo lo que sacrificamos por el fútbol. Porque ellos tienen más tiempo para sus seres queridos. Te hace estar con los pies en el suelo.
Los 37 días que marcan el Everest para los grandes del fútbol español: la Liga más igualada en 30 años y desgaste en Copa y Champions

Los 37 días que marcan el Everest para los grandes del fútbol español: la Liga más igualada en 30 años y desgaste en Copa y Champions

A principios de marzo de 1993, en la jornada 25 de aquella Liga, Barcelona, Real Madrid y Deportivo de La Coruña estaban separados por tan sólo un punto. Azulgranas y blancos empataban a 38, mientras que los gallegos, terceros, acariciaban la sombra de los grandes con 37. Recordarán ese título, que fue la segunda Liga perdida por el Madrid en Tenerife. Pues bien. Ahora resulta que tres décadas después, el fútbol español está por primera vez en la misma situación. Jornada 25 y tres clubes en un punto: Barça y Madrid con 54 y Atlético con 53 justo antes de un mes de marzo que promete ser decisivo.

Flick, Ancelotti y Simeone se juegan la temporada en los próximos 37 días, algo menos de seis semanas, de la ida a la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. En el medio, cuatro jornadas de Liga, la eliminatoria de octavos de final de Liga de Campeones y un parón de selecciones que todos necesitan en este exigente calendario futbolístico.

Curiosamente, en las trincheras de esas seis semanas habrá enfrentamientos directos clave para el día a día de los tres clubes: Atlético - Barça en Copa y en Liga y Real Madrid-Atlético en el torneo continental. Desgaste mental y físico.

Desde los partidos de ida en Copa, que se disputan esta noche y mañana, a la vuelta, planeada para el 1 y 2 de abril, cada equipo disputará ocho partidos, pero seis de ellos serán antes del parón internacional. Seis duelos en apenas 20 días para tres plantillas llenas de futbolistas que estuvieron con sus selecciones el verano pasado y arrastran una carga física notable.

El calendario de los tres

El Atlético, por ejemplo, vivirá una tensión competitiva extrema. El Madrid parece superior a la Real y el Barcelona tiene una eliminatoria de Champions más asequible ante el Benfica, pero los de Simeone bailarán con los cocos en ambas competiciones. Su calendario da miedo: Barça en Copa, Athletic en Liga, Madrid en Champions, Getafe en Liga, Madrid en Champions y Barça en Liga antes del parón, con el Espanyol como paso previo a la vuelta de Copa ante los azulgrana, el día 2 de abril.

«Tenemos ilusión y ganas de competir. Debemos centrarnos en el partido contra el Barcelona y luego ir partido a partido», declaró ayer diego Simeone, fiel a su famoso argumentario de no pensar más allá.

En el caso de los culés, después de recibir al Atlético esperarán en Montjuic a la Real para seguir manteniendo el liderato de la Liga. Después volarán a Lisboa para la ida continental ante el Benfica, recibirán a Osasuna y a los portugueses, visitarán el Metropolitano, recibirán al Girona en Liga y terminarán la saga de partidos con la vuelta de Copa contra los de Simeone.

«He escuchado que el Benfica tiene una semana de descanso antes de jugar contra nosotros. No estamos felices, pero no está en nuestras manos», criticó Flick, cuyo Barça jugará el domingo en Montjuic y el miércoles en Da Luz. «A veces es difícil hablar con la Federación y LaLiga, lo vi en Alemania. Lo intentaremos gestionar bien», insistió.

El tercer implicado en este Everest futbolístico es el Real Madrid. Los blancos viajan mañana a San Sebastián para la ida copera y el sábado visitarán el Benito Villamarín antes de recibir al Atlético en la ida de Champions. Después, Rayo en Liga, vuelta de los octavos ante los rojiblancos, visita al Villarreal y encuentro contra el Leganés antes de la vuelta de Copa contra la Real.

Seis partidos en 20 días y ocho en cinco semanas que en el caso del Madrid se acumulan en un calendario inabarcable. A los compromisos ligueros y de Copa, similares a los de sus dos rivales por el título, los blancos suman la Supercopa de España (como el Barça) y los dos encuentros del playoff de la Champions League contra el Manchester City, algo que se ahorraron azulgranas y rojiblancos. Desde el inicio de 2025, el Real Madrid ha disputado siempre un partido a mitad de semana. 16 duelos en ocho semanas, que serán 22 en 11 antes del próximo parón. Sin tiempo para nada.

"No hay preparación"

«Tenemos demasiados partidos y nos jugamos mucho en cada uno de ellos. Cuando juegas cada tres días no hay preparación. Hay recuperación, vídeo y partido, así durante 40 días. Nuestro trabajo es tener listos, preparados y motivados a todos, también a los que no juegan porque son indispensables», reflexionó Ancelotti hace unos días.

Por esa explotación constante del calendario se entiende también la irregularidad que han tenido los tres equipos en el campeonato doméstico. Esta jornada han ganado los tres a la vez, algo que no sucedía desde la 12ª y que sólo se ha repetido en siete ocasiones este curso. El Madrid no ganaba desde hace un mes en Liga, el Barça sufrió una mala racha en invierno y los rojiblancos tuvieron un bache en septiembre y octubre. En seis semanas, veremos.

Modric y el "ejemplo" de Maldini: "No es casualidad que haya llegado a los 40 años jugando"

Modric y el “ejemplo” de Maldini: “No es casualidad que haya llegado a los 40 años jugando”

Paolo Maldini tenía 38 años cuando levantó la Liga de Campeones de 2007 con el Milan. Fue en Atenas, ante el Liverpool, en un equipo que lideraba desde el banquillo Carlo Ancelotti. El defensa, uno de los mejores de la historia, terminó retirándose en San Siro a los 41 años, disputando 30 encuentros en su última temporada. Carletto observa ahora otro caso similar, otro casi-cuarentón, Luka Modric, de 39 primaveras que serán 40 en septiembre de este año. El croata es el futbolista con más títulos en la historia del Madrid, entre ellos seis Champions, la última en Wembley, el pasado mes de junio, precisamente con los mismos 38 años que tenía Maldini cuando ganó su quinta orejona con los rossoneri. Y en Maldini y Modric, goleador ayer en el importante Real Madrid - Girona, encuentra Ancelotti una comparación evidente.

"Tuve otro jugador de 40 años, que era Maldini. Los dos se pueden comparar en lo que tiene que ser un futbolista. Son ejemplos fantásticos. No es casualidad que hayan llegado a los 40 años jugando. La genética importa, pero también el compromiso, la actitud...", reflexionó el técnico en la sala de prensa del Bernabéu.

Modric, titular ante el Girona, decantó la victoria del conjunto blanco con una volea sensacional desde fuera del área, controlando el balón con el pecho a la salida de un córner y conectando un disparo que se coló por la escuadra izquierda de Gazzaniga.

Como termina contrato esta temporada, la pregunta era obvia para Ancelotti. "¿Cree que renovará?". "Modric es un regalo para el fútbol y debe seguir hasta que él quiera. Lo que hace lo hace muy bien. Hemos tenido la suerte de tener a una leyenda con nosotros y el fútbol tiene un regalo por su seriedad, calidad y profesionalidad", elogio el técnico transalpino.

Cuarto gol de la temporada

Es el segundo gol de Modric este mes después del que anotó ante el Leganés en los cuartos de final de la Copa del Rey, el pasado día 5, y el cuarto de la temporada tras ver puerta ante la Deportiva Minera (en Copa) y contra el Valencia en Mestalla.

Cuatro goles que mejoran los dos del curso pasado y se acercan a los seis de la 22-23, demostrando que el croata todavía puede aguantar el ritmo intenso del calendario y que tiene nivel para mantenerse en la rotación del Madrid.

"Ya heutilizado todas las palabras posibles para Modric. No tengo nada nuevo para él. Es, simplemente, espectacular siempre", declaró Ancelotti.

Nadie en la historia del Madrid ha disputado un partido con 40 años o más, estadística que Modric parece dispuesto a romper. De hecho, el croata es el futbolista más veterano en vestir la camiseta blanca, después de superar el año pasado a Puskas (39 años y 36 días).

El gol de Modric confirmó las sensaciones del Madrid, superior al Girona durante todo el duelo aunque incapaz de convertir sus numerosas ocasiones en goles. A pesar de todo, el cuadro del Bernabéu terminó sentenciando en el tramo final gracias al tanto de Vinicius, celebrado con rabia por el propio Ancelotti.

"Suele pasar que cuando controlas bien un partido y no marcas más que el 1-0, puede pasar que te empaten. Han tenido la ocasión de empatar en una contra, tras un córner, y el segundo gol acabó con el partido. Se podía hacer antes, pero el equipo ha jugado bien. No era fácil repetir el compromiso del partido del miércoles, pero con este calendario me ha gustado la actitud, aunque no se esté al nivel del partido contra el City", explicó el entrenador, que destacó la "mejor versión" de Vinicius.

Modric y Vinicius dominan al Girona y mantienen al Madrid en la senda del Barça

Modric y Vinicius dominan al Girona y mantienen al Madrid en la senda del Barça

Una volea de Luka Modric y una carrera de Vinicius Júnior. La técnica y la potencia. Esas dos cosas le dieron la victoria al Real Madrid, muy superior al Girona, para mantener el paso en la pelea por la Liga. El 2-0 de los blancos, con goles del croata y el brasileño, les iguala a puntos con el Barça y les hace superar por uno al Atlético.

Después del desgaste contra el Manchester City y consciente de que este miércoles se juega media Copa del Rey en la ida de las semifinales contra la Real Sociedad en San Sebastián, Carlo Ancelotti rotó a gran parte de su equipo titular. Sin Bellingham, sancionado dos partidos por su famoso "fuck off" en Pamplona, el técnico italiano introdujo hasta cuatro cambios: Lucas por Valverde, Alaba por Rüdiger, Modric por Ceballos y Brahim por el inglés.

El entrenador mantuvo a su tridente ofensivo, que transita por el mejor momento de su temporada, aunque varió un poco sus posiciones. Rodrygo se asentó en la banda izquierda tanto en defensa como en ataque, moviéndose con libertad por la mediapunta al 'estilo' Bellingham. Y Brahim, zurdo, acaparó la derecha junto a Lucas. Un plan que el cuerpo técnico piensa en ejecutar también en la ida de Champions contra el Atlético, donde tampoco podrá contar con Bellingham.

Con Vinicius y Mbappé clavados en la punta del ataque, el Madrid construyó un equipo de balonmano ante el muro del Girona. Lo tenía claro Míchel: encerrarse atrás, formar un embudo y salir a la contra. Entregó el balón por completo a los blancos y esperó su momento. No había otra idea.

Los de Ancelotti fluyeron cuando Modric y Tchouaméni encontraron a Rodrygo entre líneas y se desesperaron por momentos ante la acumulación de defensas en el centro de la zaga rival. Mbappé terminó cayendo al lado izquierdo, también Vinicius... Pero había demasiado toque en corto y poca claridad en los últimos metros para salir del laberinto defensivo del Girona. Le costó al Madrid, siendo el contragolpe el que dejó las mejores opciones para los blancos.

Gazzaniga estuvo acertado ante Mbappé en el inicio, Vinicius decidió mal en otra contra y Krejci llegó antes que el francés en otra arrancada del brasileño al espacio. En la otra portería, Courtois sacó dos buenas manos ante Arnau y Van de Beek y Tsygankov envió un disparo alto en tres descuidos de la defensa madridista, sufriendo siempre en el lado de Lucas.

En el 41, y cuando el Bernabéu ya pensaba en el descanso, un rechace de un córner aterrizó en Luka Modric, que controló el balón con el pecho y se inventó una volea que se coló por la escuadra de Gazzaniga para enloquecer al estadio. El croata cumplirá 40 años el próximo mes de septiembre, pero sigue empeñado en que la edad es solo un número.

El momento Vinicius

Tras el descanso, Ancelotti cambió los roles de su ataque. Rodrygo se pegó a la banda derecha y Vinicius a la izquierda, dejando el enganche para Brahim. El italiano buscó la velocidad y la superioridad de Vini sobre Arnau y la encontró una y otra vez. El brasileño pisó el área en multitud de ocasiones, pero no estuvo acertado en el pase o remate final hasta los últimos minutos. Envió un balón al larguero desde la frontal, la defensa despejó sus pases atrás y en el 74 mandó la pelota alta desde el punto de penalti tras una gran carrera en diagonal.

El Madrid siguió dominando y perdonando, dando aire a un Girona que todavía se veía en el partido. Ancelotti introdujo a Ceballos y a Camavinga para asentar su centro del campo y Vinicius terminó encontrando premio en el 83. El brasileño inició una contra con Mbappé y buscó el desmarque para el pase del francés, que esperó el momento exacto y le puso la pelota dentro del área para que Vini la empujara ante Gazzaniga.

Sentenció ahí el Madrid y Ancelotti respiró, porque no tuvo que utilizar a un tocado Valverde, que ya se preparaba para entrar al campo con el 1-0. Tres puntos que mantienen a los blancos en la pelea con el Barça y el Atlético. 54 tienen azulgranas y madridistas por los 53 de los rojiblancos.