Delirio rojiblanco contra el frío con un Griezmann estelar

Delirio rojiblanco contra el frío con un Griezmann estelar

Volvió el frío al Metropolitano. Cayó de golpe el invierno y las bufandas rojiblancas dejaban de ser cosméticas en los penitentes que transitaban desde la plaza de Grecia. Domingo de puente, pero más de 60.000 almas apoyando al Atlético frente al renovado Sevilla. Ocho victorias animan mucho, nueve, enloquecen. Y así terminó el Metropolitano, loco. El gol postrero de Griezmann calentó a la parroquia y lanzó al Atlético. [Narración y estadísticas, 4-3]

El partido empezó raro, con un equipo, el de Pimienta, más defensivo sobre el papel, pero con ganas de presionar arriba y con buen pie. Sin embargo, Griezmann y De Paul, decidieron golpear primero. El francés avisó con dos disparos, uno a la cruceta y otro bien respondido por Fernández, tras buenas combinaciones de este nuevo Atleti. Pero fue De Paul el que acertó tras un córner sacado en corto. El argentino metió un chutazo desde el pico del área para colarse por el palo más alejado del portero sevillista. Como en un juego de espejos, Lukebakio decidió responder apenas unos minutos después. El delantero sevillista, también a la salida de un córner, hizo una bicicleta para dormir a Griezmann y Julián, que le miraban de lejos, y metió un puntapié al primer palo.

Los jugadores del Sevilla celebran en el Metropolitano.

Los jugadores del Sevilla celebran en el Metropolitano.JAVIER SORIANOAFP

El partido salió despedido como el balón en ambos goles. No hubo ni periodo de tanteo. Fútbol de ataque. ¿Qué le diría el Cholo de 2013 a éste? Quizás no se lo creería. Pero este Atlético funciona como un reloj con un 4-4-2 ofensivo con laterales muy largos. Especialmente cuando quiere. En Cáceres le costó querer, en casa lo busca desde el inicio. Pero este Sevilla no es el del inicio de la temporada, el que tardó cinco jornadas en ganar. Renovaron al técnico en la segunda victoria y el equipo se cuadró. Faltaba gol a este Sevilla, solo Lukebakio cumplía en esa faceta como también mostró el domingo, pero Isaac Romero quiso reivindicarse en el mejor de los escenarios. Una contra en tres pases maravillosos sirvió el balón al canterano sevillista mano a mano con Oblak. No perdonó pese al esfuerzo del esloveno, que llegó a tocar el balón.

En este caldo, De Paul es el rey. Disfruta el argentino de la fase ofensiva y de electrones que se muevan por delante a los que filtrar un pase. Giuliano es el máximo exponente en esas lides, pero Julián y Griezmann también disfrutan. Si encima le pones escuderos al campeón del mundo como Barrios y Gallagher ya le tienes como un cochino en un charco de barro. El pase que le metió a Julián para el empate del Atlético fue un escándalo. Sólo que el VAR no quiso concederlo por media bota de Giuliano.

Solo que el equipo también debía cerrarse atrás. Suerte que este año vuelve a dominar para gloria del Cholo de antes y el de hoy. «Un equipo no es campeón sino cierra la valla», llegó a decir el argentino y este año era el menos goleado de la liga en solitario pero con los tres del domingo se queda empatado con la Real.

Pudo hacerlo antes del descanso con un mano a mano de Gallagher tras una maravillosa asistencia de Griezmann más la anulada de Julián. El dribling del inglés no pudo concretarse en gol tras mediar un pequeño agarrón que Alberola Rojas no consideró punible. El Sevilla se iba contento con medio partido al descanso, pero quedaba mucho.

Show de Griezmann

Salió de los vestuarios Giuliano como un toro abandona los toriles y su pujanza casi le da el empate a los rojiblancos. Pero quien golpeó de nuevo fue el Sevilla. Un buen centro de Kike Salas al segundo palo, encontró a Juanlu solo que fusiló a Oblak. Se hubiera complicado más la cuesta sino fuera porque Griezmann quiso recortar distancias menos de cinco minutos después. Tocaba zafarrancho con Sorloth de estilete de proa.

Pero el delantero tenía uno de esos días. Tres cabezazos y medio suyos francos y sin oposición fueron para el muñeco. No hay zafarrancho sin sangre y el noruego es de hielo. Quien sí la tiene fue Lino. Incómodo con sus minutos este año, pero sus actuaciones no justificaban mucho más. El brasileño se quiso reivindicar a golpe de martillo. Y uno con la derecha desde 25 metros supuso el empate. Y entonces llegó Griezmann, cuántas veces hemos mentado su nombre y cuántas más se mentarán... El francés será eterno en el Metropolitano como lo es Luis Aragonés. De estatua, seguro.

El Madrid se da un respiro y pasa por encima del Girona a hombros de Bellingham

El Madrid se da un respiro y pasa por encima del Girona a hombros de Bellingham

El Real Madrid se regaló un respiro en Montilivi, plaza teóricamente difícil en la pelea por la Liga, y sumó tres puntos que le hacen quedarse a dos, con un partido menos, del Barcelona. El conjunto blanco pasó por encima del Girona a hombros de Jude Bellingham, goleador y asistente antes de retirarse con molestias a tres días del duelo contra el Atalanta. Mbappé, que sigue buscando sensaciones, sentenció el duelo con el tercer tanto del partido.

Después de los «palos», como así los definió Ancelotti en la previa, tras la derrota en San Mamés, el técnico italiano continuó ajustando a su Madrid en Montilivi camino del trascendental duelo de Bérgamo, con la supervivencia continental en juego. Y viendo la alineación, todavía sin Vini, el ajuste más importante tiene a Bellingham como protagonista.

Ancelotti, que durante algunos momentos del primer tramo de la temporada había acorralado al inglés en la banda, parece decidido a convertir al británico en eje central de su juego. No suena a una decisión contraproducente, sino lógica viendo los defectos de este Madrid. El conjunto blanco sufre en salida de balón y sufre al presionar. ¿Quién puede solucionar eso? Bellingham, capaz de recibir de espaldas entre líneas y con oxígeno para no desfallecer en la presión, fue el líder madridista ante el Girona.

La noche no fue sencilla para el Madrid en el inicio. Nadie imaginaba lo contrario. Los de Míchel son valientes e inteligentes con balón, a veces incluso demasiado osados, y durante la primera media hora fueron superiores a su rival. Un Madrid con el motor gripado, incapaz de conectar en estático y de robar alto para generar peligro.

Asprilla y Bryan Gil fueron un tormento para Mendy y Lucas, especialmente el segundo, compartiendo carril zurdo con Miguel Gutiérrez y logrando las mejores ocasiones del Girona. Un pase atrás al que no llegó nadie, un disparo desde lejos que rozó el palo... Asprilla, por su parte, se inventó un pase sin mirar a Van de Beek que el holandés, ya dentro del área, envió alto. Era el minuto 28 y el susto despertó al Madrid.

Los blancos dieron un paso adelante en la presión, confiaron en su físico, que debe ser una de sus mayores virtudes, y sondearon la meta de Gazzaniga hasta que Bellingham vio puerta en el 35. La presión madridista provocó la pérdida local en campo propio, Bellingham cedió a Brahim, éste se internó en el área por el carril izquierdo, intentó un pase atrás que despejó mal Miguel y Bellingham, en el rechace, marcó el 0-1 para calmar ánimos.

El inglés lleva cinco jornadas seguidas marcando, justo desde que Ancelotti centró su posición y le hizo pisar más área que antes. Desde ahí llega más al remate, es el primero en presionar la salida de balón rival y sirve de hilo conector entre los dos centrocampistas y los tres delanteros. El sistema está creado para él y ni siquiera la vuelta de Vinicius, chispa constante del Madrid, debería moverle de sitio.

Tras el descanso, el Girona bajó pulsaciones y el Madrid fue capaz de respirar con balón durante largas posesiones, creciendo en confianza en mitad del temporal de sensaciones que ha vivido en las últimas semanas. Modric y Bellingham hicieron suyo el partido en estático, movieron a su rival y empezaron a encontrar situaciones favorables.

Tchouaméni, central en lugar de Asencio, se encontró con Gazzaniga al cabecear una falta lanzada por el croata. Y de los pies del capitán del Madrid salió el 0-2. Todo en apenas tres toques. Luka, en campo propio, conectó con Bellingham en la medular, el inglés controló, se giró y vio con rapidez el desmarque del turco entre los centrales rivales. Güler avanzó y cruzó el balón a la esquina izquierda de Gazzaniga.

Después de la alegría del gol, llegó el susto. En el 58, Bellingham se fue al suelo tras enviar un balón largo, dolido en la zona del isquio izquierdo. Pidió el cambio y se quedó en el banquillo, pero el miedo de cara al encuentro contra el Atalanta (el martes a las nueve de la noche) se apoderó del conjunto blanco.

La ausencia del inglés no dinamitó al Madrid, superior a un Girona hundido física y mentalmente. Y de nuevo, apareció Modric. En el 61, el croata indicó y esperó el desmarque de Mbappé, el galo pisó área y batió a Gazzaniga con un buen disparo. El tanto sentenció la cita y completó una segunda parte sobresaliente del Madrid, que se queda a dos puntos del Barça y prepara la visita a Bérgamo con más confianza.

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Diao recuerda al Barça su pequeña crisis de noviembre

Actualizado Sábado, 7 diciembre 2024 - 18:38

Barça y Betis consiguieron cada uno en punto en un partido en el que los verdiblancos tuvieron más llegada, pero los azulgrana casi se llevan el encuentro por su mayor pegada. Robert Lewandowski adelanto a los azulgrana y Lo Celso, de penalti tras revisión por parte del videoarbitraje, muy protestado por un Flick que incluso fue expulsado, puso el momentáneo 1-1 en el luminoso.

Otra vez tendría que intervenir también el VAR para que el 1-2 de Ferran Torres, previamente invalidado por fuera de juego, fuera finalmente concedido y Diao, en el añadido, se encargó finalmente de anotar el último tanto del encuentro con un remate ante el que poco pudo hacer un Iñaki Peña que, de hecho, se las arregló para evitar varias opciones claras de los locales. [Narración y estadísticas, 2-2]

El Betis demostró que llegaba al partido con su rival muy estudiado. Sobre todo, por parte de un Abde que rompió en varias ocasiones la línea de fuera de juego que siempre trata de tirar la defensa barcelonista. Suya fue la mejor opción local para abrir el marcador, cuando el partido justo arrancaba y poco después de que Raphinha sacara in extremis un remate de cabeza de Diego Llorente tras saque de esquina. El ex azulgrana se plantó solo ante Iñaki Peña, pero el alicantino, una vez más, refrendó la confianza sin matices que le tiene Flick desviando su disparo.

En ataque, mientras, al Barça le tocó tirar de paciencia. Sus primeras llegadas ante la portería de Fran Vieites, relelvo de última hora de Rui Silva bajo los palos por unas molestias en el hombro del portugués, no fueron excesivamente complicadas para el arquero. De hecho, quien puso más seriamente en apuros al meta inicialmente fue el propio Abde, con un intento de despeje que le obligó a hacer alarde de reflejos. La perseverancia azulgrana, con todo, acabó por tener premio en la recta final del primer tiempo. Lewandowski, cómo no, aprovechó un buen centro de Koundé tras rápida combinación con Pedri para anotar el 0-1 con el que se llegaría al descanso.

Los verdiblancos, pese al mazazo, saltaron al terreno de juego en la reanudación más que convencidos de, por lo menos, marcar un gol que los metiera de nuevo en el partido. Altimira y Abde avisaron con sendos remates ligeramente desviados, pero quien tuvo la primera oportunidad realmente clara para lograrlo fue un Chimy Ávila cuyo disparo se encontró con otra gran intervención de Iñaki Peña.

El VAR, clave

El empate de los locales, no obstante, acabaría por llegar, con un penalti de De Jong sobre Vitor Roque señalado a instancias del VAR y que provocó la expulsión de un enfadadísimo Hansi Flick quien, tal vez, tenía en la cabeza la pena máxima no señalada por pisotón sobre Cubarsí justo una semana antes.

Lo Celso, con un duro y colocado disparo, puso el 1-1. El Barça, por supuesto, aumentó su acoso al área rival. Ferran Torres, tras asistencia de Lamine Yamal y previa revisión por parte de video arbitraje, puso en el marcador un 1-2 que parecía destinado a darles la victoria a los visitantes. Por lo menos, hasta que Diao, en el añadido, con un toque envenenado, acabó por convertir el definitivo 2-2 con el que murió el partido.

Miguel Gutiérrez, el estilete irrenunciable de Míchel

Miguel Gutiérrez, el estilete irrenunciable de Míchel

Actualizado Viernes, 6 diciembre 2024 - 21:29

Aunque su puesto sobre el papel es el de lateral izquierdo, Miguel Gutiérrez es todo un estilete. El defensa, formado en las categorías inferiores del Getafe y del Real Madrid, club que vendió al Girona el 50% de sus derechos en verano de 2022, es una pieza imprescindible para un Míchel que aprecia muchísimo su capacidad para lanzarse al ataque, algo que puede ser crucial para intentar imponerse a los blancos este sábado por la noche en Montilivi.

Tanta es su confianza en el jugador, que en la Champions ha disputado todos los minutos posibles y en la Liga únicamente tuvo descanso en una de las 15 jornadas que se han jugado hasta el momento. Frente al Valencia, ni siquiera saltó al terreno de juego de Mestalla.

Además de ese duelo, también tuvo algunos (pocos, a decir verdad) minutos de resuello en la última goleada del conjunto gerundense en casa ante el Espanyol (4-1). En la Copa del Rey, mientras, solo jugó 45 minutos ante el Extremadura y se perdió el duelo ante el Logroñés en el que otro lateral, Pol Arnau, hijo del tristemente fallecido Francesc Arnau, fue el improvisado y heroico portero que propició el pase de ronda de los locales.

Miguel Gutiérrez tiene fama de incansable y vive por y para el fútbol. Gran parte de su día a día lo pasa en las instalaciones del club. Allí, además de entrenarse, desayuna e, incluso, come. Una actitud con la que ha potenciado unas cualidades que ya hicieron que Jose Mourinho tratara de llevárselo al Manchester United en julio de 2017, con apenas 16 años.

En la temporada 2021-22, los astros parecieron alinearse para favorecer sus deseos de triunfar como madridista. Pese a un arranque de curso prometedor, finalmente no tuvo muchas apariciones en el primer equipo y su buena progresión en el filial se vería cortada por una lesión de menisco que, a la vista está, no le ha dejado ningún tipo de secuela grave. En verano 2022, al considerar que no se le podía garantizar continuidad, la entidad optó por traspasarlo al Girona. Conservando, eso sí, un as en la manga al que podría recurrir en 2024.

A pesar de que el gran objetivo del Real Madrid para reforzar la banda izquierda de la zaga parece ser el de Alphonso Davies, del Bayern, el nombre de Miguel Gutiérrez no conviene descartarlo de buenas a primeras. El escaso rendimiento de Mendy y la voluntad de ponerle al canadiense, si llega, una competencia realmente seria hacen que el defensa del Girona vuelva a sonar con fuerza.

Refuerzo de invierno

Incluso, también está en el aire la posibilidad de que el club lo incorpore en el próximo mercado de invierno ante las grandes dudas que está dejando el francés. Un movimiento que, desde luego, provocaría que Míchel se llevara las manos a la cabeza.

Para él, es un jugador prácticamente irrenunciable, y está seguro de que está más que capacitado para aguantar todo lo que le echen. "Es cierto que lo está jugando prácticamente todo, pero recupera muy bien", aseguró el entrenador en la previa de un duelo ante el Villarreal en el que la remontada para el 2-2 final pudo ser muy cara. El defensa se llevó un fuerte golpe de Albiol que hizo que todos temieran por una seria lesión de tobillo. Todo, al final, se quedó solo en un susto.

Ancelotti: "Mbappé tiene que aguantar el momento, pelear, sacrificarse, porque antes o después va a terminar"

Ancelotti: “Mbappé tiene que aguantar el momento, pelear, sacrificarse, porque antes o después va a terminar”

Actualizado Viernes, 6 diciembre 2024 - 13:54

El técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti, ha comparecido en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Girona con la conciencia tranquila pese a las críticas que está recibiendo tras los últimos resultados en Liga y Champions. "Me están dando demasiados palos, puede querer decir que están cansados de mí, pero yo no estoy cansado. Sigo siendo feliz y entiendo la crítica, a veces la crítica es gasolina para intentar hacerlo mejor", ha declarado.

El entrenador blanco no es ajeno tampoco al runrún que hay en torno a la figura de Kylian Mbappé, especialmente tras sus últimas actuaciones y los dos penaltis fallados ante el Liverpool y el Athletic de Bilbao. "Los penaltis es un tema, de momento, a veces estás motivado y otras no. Él tiene que aguantar el momento, pelear, sacrificarse, porque antes o después va a terminar. Lo que me da una buena sensación es que en los dos últimos partidos ha mejorado su intensidad", ha comentado sobre su pupilo.

Muchas de las cuestiones previas al encuentro ante el conjunto de Míchel fueron en torno al francés como si necesita descanso, que el italiano ha manifestado que "en cuestiones de intensidad y velocidad ha mejorado" pero que eso no significa que tenga que jugar todos los partidos "a veces les puede venir bien descanso".

Quien volverá no tras un descanso sino tras una lesión será Vinicius Jr. El brasileño no podrá estar ante el Girona, pero sí que podrá disputar el crucial encuentro de Champions ante el Atalanta. Y Alaba ha asegurado el italiano que podrá tener minutos de nuevo ya en enero.

El técnico italiano ha querido quitar hierro a la situación del equipo en estos últimos encuentros. "No es un funeral, estamos en la pelea en todas las competiciones y hay que ser optimistas teniendo en cuenta los problemas que tenemos. Hay una plantilla de calidad y estamos convencidos de que vamos a sacar lo mejor. El nivel de preocupación es medio", ha apuntado.

Respecto a las competiciones, también ha valorado el grupo que le ha tocado al Real Madrid en el Mundialito de clubes. Los blancos disputarán el grupo H con el Salzburgo, Al Hilal y Pachuca. "Ha sido bonita la presentación, con mi amigo Del Piero", ha bromeado el técnico, "creo que va a ser una competición", ha concluido.

Antiviolencia propone multas a los aficionados que insultaron a Lamine Yamal en el Clásico, pero excluye al Real Madrid

Antiviolencia propone multas a los aficionados que insultaron a Lamine Yamal en el Clásico, pero excluye al Real Madrid

La Comisión Antiviolencia ha propuesto multas económicas para los aficionados que profirieron insultos y gestos de carácter racista a Lamine Yamal y a otros jugadores del FC Barcelona durante el Clásico, el pasado 26 de octubre, pero ha excluido al Real Madrid de la propuesta de sanción.

El organismo sugiere sanciones que van de los 5.000 a los 4.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos durante 12 meses a cuatro aficionados que insultaron de manera racista a Lamine Yamal y a otros jugadores culés. También propone una multa de 4.000 euros y la misma prohibición de acceder a un estadio para otro sujeto que "agredió violentamente a dos aficionados visitantes" por llevar una camiseta del Barça.

El organismo responde así a la denuncia de LaLiga en la que se recogen improperios al futbolista culé en el minuto 77 del encuentro. Según el informe se escucha: "Hijo de puta, eres un hijo de puta. Mena de mierda, que sois unos menas. Menas de mierda. Hijos de puta" y "puto negro".

La propia denuncia de la patronal habla de "numerosos insultos por parte de algunos aficionados, sin ser en ningún caso ni generalizados ni coordinados" referentes a ese minuto. Ansu Fati y Raphinha, también recibieron gritos racistas durante el choque.

No obstante, el documento también incluye otras cinco ofensas proferidas por el público madridista y una, por el visitante durante el encuentro. El equipo arbitral y el obervador de la Federación, en cambio, no recogieron ningún incidente en el acta del partido.

Por su parte, la Comisión Permanente de Antiviolencia ya había anunciado, el lunes posterior a la victoria blaugrana por 0-4, que estaba estudiando las imágenes para "depurar las responsabilidades pertinentes". Imágenes que no hacen referencia únicamente al minuto 77, momento en que LaLiga recoge en su informe los insultos a los dos futbolistas del Barça, también sobre improperios durante el calentamiento del equipo visitante.

Esta comisión advirtió que "para la erradicación de este tipo de actitudes y comportamientos, resulta imprescindible el trabajo coordinado de todos los actores implicados" y habla de la "especial colaboración de los clubes" para identificar a los responsables. El Real Madrid ya anunció que había localizado a los individuos que profirieron los insultos y advirtió de que les impondría las medidas más estrictas en su régimen interno.

Estos hechos fueron denunciados también por parte de LaLiga ante la Brigada Provincial de Información de Madrid, acción a la que se ha sumado el Real Madrid, para que sean investigados además en la Justicia ordinaria.

Lamine Yamal, por su parte, quitó hierro a los insultos recibidos durante su celebración. "Que te digan aficionados de fuera cuatro tonterías no te tiene que importar. Es al revés. Cuando te dicen eso es que lo estás haciendo muy bien", declaró el futbolista culé tras recoger el trofeo Kopa al mejor jugador joven de la temporada pasada.

El barcelonista recibió en su momento el apoyo del madridista, Vinicius Junior, que condenó los hechos tras el encuentro. "Lamentable lo que ha pasado ayer en el Bernabéu con insultos racistas. No hay espacio para estos criminosos en nuestra sociedad. Todo mi apoyo a Lamine, Ansu y Raphinha", expresó el brasileño.

Precedentes

El caso similar más reciente fue el que sufrió Nico Williams en el Metropolitano la temporada pasada. En aquella ocasión, la comisión centró su dictamen en castigar al individuo localizado y expulsado por el club, al que le propuso una sanción de 6.000 euros y la prohibición de entrar a un recinto deportivo durante 18 meses.

No se puede comparar en cambio la propuesta que recibió el Atlético de Madrid por los incidentes registrados en su feudo en su duelo ante el Real Madrid esta temporada. En esa ocasión, la comisión juzgó, principalmente, el lanzamiento de objetos contra el portero merengue, Thibaut Courtois, la invasión de campo por parte de algunos aficionados radicales del Frente Atlético y la suspensión provisional del encuentro durante 14 minutos.

Por esos hechos, la Comisión propuso el cierre total del Metropolitano durante dos semanas y una multa pecuniaria al Atlético de Madrid de 65.000 euros.

Courtois y el "ruido" con Mbappé: "Es como lo de la botella, de pronto le das y sale todo"

Courtois y el “ruido” con Mbappé: “Es como lo de la botella, de pronto le das y sale todo”

Thibaut Courtois cumplió ayer 250 partidos con el Real Madrid. Siete temporadas y 13 títulos, entre ellos dos Champions League y tres Ligas siendo continuamente uno de los héroes del equipo. Todo después de un inicio de etapa, en 2018 y con 26 años, con dudas y con alternancia en la portería con Keylor Navas. Una situación que es historia para el belga, convertido en uno de los mejores porteros de la historia del conjunto blanco. O el mejor. Quizás por eso, pocos como él para aconsejar y reflexionar sobre el momento que vive Kylian Mbappé en el Bernabéu. El francés va a cumplir 26 años, los mismos que tenía Tibu cuando aterrizó en Chamartín, y suma ocho goles en Liga y uno en Champions, donde su última actuación en Anfield dejó algunas críticas entre los aficionados.

«Lo suyo es como lo de la botella, que le das y sale un poco nada más, y de pronto le das y sale todo. Va a ser lo mismo con él. Meterá más goles, está trabajando duro y hay que apoyarle. Hay mucho ruido por fuera, él quiere marcar y a veces cuando lo quieres demasiado no sale. Pero es un gran jugador, tiene mucha calidad y al final el gol más difícil es el que ha metido», declaró Courtois en la zona mixta del estadio.

Desde que volvió de la lesión muscular que le apartó durante tres jornadas, el belga ha dejado la portería a cero en los dos duelos ligueros que ha disputado, contra el Leganés y ante el Getafe. Y frente al Liverpool, a pesar del 2-0, evitó varios tantos del cuadro local.

Ante la prensa, Courtois recordó también sus primeras semanas en el Madrid y las comparó con las de Mbappé. «Llegas a un equipo nuevo, con la exigencia del Madrid y no sabes lo que te esperas. A veces te sale. Y cuanto más quieres, menos sale. Se trata de estar tranquilo, hacer bien lo fácil y ya luego harás bien lo difícil. Y eso saldrá, va a meter muchos goles. A mí también me costó. A veces necesitas un partido de referencia y todo sale bien, y estoy seguro que le pasará también», insistió el portero, convencido del éxito del delantero: «Ojalá ante el Athletic marque tres».

Contra el Getafe, Mbappé disparó cinco veces, dos de ellas a portería. Una fue gol y la otra se la sacó David Soria. De las otras tres, dos se fueron rozando el palo de la portería. Unos centímetros de suerte que, según Ancelotti, no opacan su «gran partido». «Ha jugado muy bien, ha estado activo, peligroso y ha marcado un gol muy importante para controlar mejor el partido. Se creó las oportunidades, que es lo que queremos de él», explicó el entrenador.

El apoyo de la grada a su nuevo delantero sigue intacto, con ovaciones constantes y con un gran aplauso en la última ocasión errada, rozando el final del partido y tras una gran combinación con Güler. El francés sólo podía reír ante la desesperación de no marcar.

Más allá de las ocasiones falladas, Mbappé tuvo la opción de anotar en el penalti señalado por Hernández Hernández en la primera parte por agarrón de Nyom a Rüdiger, pero el encargado de lanzar la peña máxima fue Jude Bellingham. Hasta ahora, los penaltis se los habían repartido Vinicius y el francés, por lo que sin el brasileño, el elegido parecía ser el galo, que falló en Anfield. «Antes eran Vinicius o Mbappé, hoy Bellingham o Mbappé, y entre ambos decidieron que lanzara Jude», explicó Ancelotti.

El inglés anotó el primer gol y se quedó en el vestuario en el descanso tras sentirse mareado después de un golpe en un salto con Soria. Una vez terminado el duelo, acudió a Valdebebas para pasar pruebas médicas, que descartaron una lesión. Según el club, sufrió un tirón cervical pero no tendrá problemas para jugar el miércoles contra el Athletic en San Mamés.

El Atlético no descansa en el séptimo duelo y ajusticia al Valladolid

El Atlético no descansa en el séptimo duelo y ajusticia al Valladolid

"Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho". Auguraba el Génesis un descanso para el Atlético de Madrid. Uno de esos partidos tontos que, en otros momentos y en otras temporadas, caían del lado del rival. Pero este año, el equipo del Cholo es de acero atrás y de hierro delante. No concede y marca con facilidad, el sábado fueron cinco. Y así, contundente en ambas áreas, ya está a dos puntos del todopoderoso Barcelona. [Narración y estadísticas, 0-4]

Ha encontrado el Dios rojiblanco su mediocampo titular. Físico, potente y con cierta clase. Quizás no son orfebres, pero sí una jauría de galgos estilosos que saben cómo filtrar un balón, morder a una defensa adormilada y trenzar a velocidades de vértigo. Tiene Barrios una elegante zancada, De Paul, la imaginación para inventar y Gallagher una voluntad de entrega como el Bulldog que representa.

Y luego está Giuliano. Hubo dudas en la parroquia de quedarse con el hijo menor del entrenador antes que con Samu Omorodion. Para colmo, el delantero melillense se salía en el Oporto en la minicrisis que vivió el Atlético tras la deshonrosa derrota en Lisboa o el triste juego exhibido en Sevilla ante el Betis.

El Cholito, poco a poco, fue arañando minutos gracias a la fe y la entrega. "Demagogia para agradar a la grada", se quejaban los puristas. Pero el argentino, con la cabeza baja y el pecho alto siguió creciendo y, lo que es mejor, contagiando su energía al equipo. Un gol y dos asistencias lleva en diez partidos, pero múltiples acciones de peligro.

El segundo gol del Atlético representa a Simeone Jr y a lo que ha conseguido el argentino para sus compañeros. Que la fe mueva montañas y marque goles. No embocó Griezmann su pase atrás, pero su disparo cayó a las botas de Julián Álvarez que no perdonó a un Hein, vendido y exhausto. El portero del Valladolid tuvo que emplearse a fondo en los seis remates que realizó el Atlético en la primera mitad, y poco pudo hacer en los tres que se le colaron. De hecho, el primero se lo marcó Lenglet tras un córner y un despiste de la defensa pucelana, muy floja toda la noche. Y el tercero no pudo más que admirar el tiralíneas del Atlético. Una jugada a toda velocidad que tuvo una preciosa pared de Galán, un pase atrás, una dejada y una llegada en segunda línea de De Paul, que definió con maestría.

Pudieron ser dos más si no llega a ser por el Var. Sus intervenciones fueron milimétricas y, aunque justas, ridículas. Los centímetros por los que elimina jugadas son el anti fútbol. A Giuliano y a Giménez les limpió sus tantos. El del uruguayo, por cierto, de muy bella factura. Un cabezazo de esos de enseñar en las escuelas de fútbol.

Este Valladolid, igualmente, es una bicoca para animar delanteras. 21 goles en contra y nueve milagrosos puntos. Los pucelanos se agarran a un Raúl Moro que parece el Messi del Pisuerga. Pero claro, un jugador ante once bestias es una liebre contra una rehala, puede escapar, sí, pero nunca hacerles daño.

Volvía Griezmann al once y no Koke. Va a tener difícil el capitán subirse a este tren en marcha. No el francés. Éste si es un orfebre del fútbol. El cuarto gol del Atlético no fue una jugada sino una escultura. Un control de tacón para librarse del central y meter el balón suavecito, como la canción de Fonsi, a la base del poste. Ronaldo estaría orgulloso en el palco... si el francés jugara para su equipo.

Banquillo profundo

El problema para el Valladolid y la bendición del Cholo es que este año el banquillo rojiblanco es profundo. Pero el duelo, ante la carga de partidos de unos y la depresión de los otros bajó de intensidad. Eso dio para alguna amenaza pucelana con travesaño incluido, pero la distancia entre ambos contendientes era tan abismal que ni la mayor de las fes podría salvarla. De hecho aún dio tiempo a Sorloth a hacer el quinto tras una generosa acción de Correa.

Llega el Cacereño como siguiente rival y bien harían en Extremadura en temer a este Atlético que no descansa. Un sueño para el hombre que está en el banquillo. Quedan aún muchas victorias a este Atlético para acercarse a las 13 seguidas del de la 12/13, pero esta vez ya no cuentan con un Simeone sino con dos.

Luis Milla: "Tenemos un país maravilloso con políticos que no están a la altura, de un lado y de otro"

Luis Milla: “Tenemos un país maravilloso con políticos que no están a la altura, de un lado y de otro”

Debutó en Primera División con 23 años, tarde, según las costumbres de hoy en día, después de una carrera en el "barro" de divisiones inferiores, de lesiones, de varios "no" en las canteras de Valencia, Real Madrid y Atlético. Lejos de hacerle tirar la toalla, el rechazo le impulsó. Luis Milla Manzanares (Majadahonda, 1994), hijo del que fuera centrocampista de Barça, Madrid y Valencia, es el cerebro de un Getafe que hoy visita el Bernabéu. Se sienta con EL MUNDO para reflexionar sobre la vida, el fútbol, las amistades o la política. De todo.

El Getafe está sufriendo en este inicio. ¿Cómo lo está viviendo?
Ha sido un verano complicado pero ahora tenemos que ser conscientes de que esto es lo que hay, que los nuestros son los mejores que podemos tener y que tenemos que creer en nosotros. El equipo ha hecho méritos para tener más puntos, pero esto es fútbol.
¿Cómo es una pretemporada con Bordalás?
Dura, dura, muy exigente. Te exprime. Recuerdo algún día de terminar con una cara de muerto... Llegamos a límites que yo casi no había conocido y es una gran suerte porque te saca el máximo. He vuelto a disfrutar y creo que me ha hecho mejorar. A pesar del sufrimiento, es una maravilla porque el fútbol va muy rápido y si te frenas, cualquiera te pasa por encima. Él es un motivador desde siempre y sus discursos llegan. A mí me llegan. Sus equipos se pegan contra una pared si hace falta para chocarla y derribarla. Te hace valorar lo que significa esta profesión, que es la mejor del mundo y a veces te puedes relajar o no ser consciente de lo que tienes, que el fútbol dura poco y hay que exprimirlo, no dejar nada por hacer.
En esa reflexión sobre la profesión, usted es hijo de futbolista, ha estado en canteras importantes... Pero luego le ha tocado vivir el barro de categorías más humildes. ¿Ha habido algún cambio de actitud en su vida?
Creo que no, porque mis padres siempre me han transmitido humildad y trabajo, que no me creyera más que nadie. Pero también mi carrera me ha llevado a no creerme nada porque me han echado de todos los lados (risas). Me han dicho que no contaban conmigo en cuatro canteras diferentes, he jugado en Tercera, en Segunda B, en Segunda... No ha habido momentos en los que pudiera pensar que era más que otra persona porque he estado en el barro total. Y estoy orgulloso de eso porque me ha hecho valorar lo que tengo y crecer personal y futbolísticamente. Es más difícil jugar en esas categorías que en Primera, sin duda. Ha sido un camino espectacular.
Durante su carrera, ¿su padre era de los que estaba muy encima o dejaba hacer?
Siempre me ha dicho que disfrutara, nunca me ha puesto presión, jamás me ha corregido cosas de mala manera y todo lo que hemos hablado ha sido natural. Creo que vemos el fútbol y la vida de la misma manera. Ahora que muchas veces voy a ver partidos de niños y de adolescentes me da pena ver a padres que hablan como si fueran los entrenadores. Los niños tienen que jugar, aprender y escuchar al entrenador, ya está.
¿Cómo ha sido ser hijo de futbolista en un vestuario adolescente y de una cantera importante?
Pues cuando somos niños creo que de forma inconsciente hay más comentarios, pero nunca he tenido la sensación de sufrir en exceso por esas cosas. Iba un poco a mi bola, disfrutaba de jugar, escuchaba alguna cosa pero nada. Me llevé palos por no estar en un sitio, en otro y en otro, pero volví a levantarme.
¿Qué saca de tanto "no"?
El "no" duele, claro. Me acuerdo de llegar a casa cuando me dijeron que no seguía en el Cadete del Madrid y ver a mi madre llorar pero porque estaba llorando yo, porque me veía sufrir. Y mira, al final me fui a Majadahonda y fui feliz tres años. Así ha sido mi carrera. En Valencia no contaron conmigo en infantiles y me fui a una academia de allí.
¿Cuál fue el punto de inflexión?
Creo que llegó después de romperme el cruzado, cuando me fui a Fuenlabrada. Llevaba ocho jornadas y no jugaba nada, pero nada de nada. De repente expulsaron a un compañero y tuve una oportunidad, una. Era contra el Real Unión de Irún. Siempre he dicho que hay que estar preparado para cuando llegue la oportunidad, ese día la agarré y no la solté.
Al año siguiente, en noviembre de 2017, visitó el Bernabéu con el Fuenlabrada y marcó un golazo.
Ese gol es especial por lo que significó. Disfrutaba como un niño con ese grupo, el entrenador, Antonio Calderón, confió en mi y me dijo nada más llegar al banquillo que iba a ser jugador de Primera... Le competimos al Madrid (2-2), el gol tuvo se repercusión, la gente me conoció un poquito... Todo ayuda.
A partir de ahí va escalando. De Segunda B al Tenerife en Segunda. Tres años en Canarias y ficha por el Granada, ya en Primera, donde llegan a jugar Europa. Eso sí, sufre varias lesiones musculares. ¿Se llega a obsesionar?
Jugar Europa fue un sueño cumplido que quiero volver a cumplir y que voy a pelear a muerte. Quizás en algunos momentos te obsesionas, pero con el tiempo lo he normalizado y he puesto todos los medios que están en mi mano para recuperarme y rendir mejor. Sin volverme loco, eso sí, porque creo que la obsesión no ayuda. Cuando uno tiene demasiadas preocupaciones, problemas o piensa demasiado las cosas, es difícil rendir. Por eso intento estar tranquilo.
¿Usted, a nivel profesional, qué tiene alrededor?
Preparador físico, los medios en casa para descansar, entrenar y rendir... Pero insisto, la ayuda está bien pero lo más importante es estar tranquilo de cabeza y canalizar bien los problemas que puedas tener. Mis mejores momentos han sido cuando no pienso, cuando estoy en un 'estado de flow' donde todo fluye, concentrado 100%. Eso lo aprendí gracias a unos profesionales con los que trabajé el tema mental. Me ha ayudado muchísimo. Llego al campo y se me olvida lo de fuera.
Cambiando de tema, Marcos Llorente es uno de sus mejores amigos.
Sí, desde que teníamos 13 años hasta ahora. Coincidimos en la cantera del Madrid. Estábamos en equipos distintos, pero íbamos al mismo colegio, el bus nos dejaba en la misma parada... Le admiro mucho, personal y futbolísticamente. Me ha hecho crecer mucho en lo deportivo, porque he seguido un poco sus pasos. Fue de los primeros en trabajar fuera de lo que es el día a día del club y con el tiempo hemos conseguido encontrar el equilibrio. La gente piensa que es un enfermo del físico pero él disfruta la vida, que hay tiempo para todo, y siempre ha sido muy exigente consigo mismo. No hay nada más que verle en el campo. Es una barbaridad.
Me han dicho que están picados al golf y que él es mejor que usted...
Eso es inviable (risas). Lleva menos tiempo que yo jugando, me habrá ganado un par de veces nada más. No tengo rivales en mi grupo de amigos. Nos gusta mucho el golf, nos despeja y es un deporte que si lo haces con cabeza es bueno.
¿Cómo lleva un futbolista la fiebre por el Fantasy?
Pues es curioso, eh. Yo he tenido mala suerte, porque mi jugador franquicia es Olmo y ha estado lesionado dos meses, pero le he aguantado. Tenemos mucho pique. Y luego tienes en tu equipo Fantasy a jugadores que tienes enfrente, o mete un gol Mauro (Arambarri), que lo tiene un rival, y dices 'me cago en... este ya se lleva doce puntos' (risas).
¿Durante el partido hacen alguna broma con los rivales?
No, no. Durante el partido te olvidas. De hecho contra el Girona nos metió Yangel Herrera, que lo tenía yo en mi equipo, y no lo pensaba. Luego llegué al vestuario y me dicen en el grupo de WhatsApp 'Yangel te ha salvado la jornada', y digo 'no me fastidies, si nos ha metido gol a nosotros'. Pero la gente está enferma con el tema eh, me llegan muchísimos mensajes, algunos buenos y otros con insultos, pero me río y no le doy importancia.
Le cambio el tercio. Además de la Fantasy, ¿en los vestuarios de LaLiga se habla de política?
Sí, sí. Y me puedes preguntar, no tengo problema.
Desde fuera parece que los futbolistas no quieren hablar nunca de política. ¿O es que no les preguntamos?
Bueno, creo que al final se ha generado una cosa en este país que es que no se puede hablar de nada. Que todo lleva una crítica. Hablas y te dicen 'tal futbolista no se entera de nada'. Y sale un actor o actriz y lo mismo. Hay un clima muy feo en el país, los políticos nos han llevado a un punto de crispación que no lleva a ningún lado. Todo se lleva al extremo y en vez de acercarnos nos estamos alejando cada vez más. Y es una pena, porque tenemos un país maravilloso, pero tenemos un ambiente que no me gusta nada.
¿En el vestuario se debate y se discute?
Claro, pero como con tus padres y amigos. Tengo amigos de una forma, amigos de otra... En mi caso, ni para un lado ni para otro, tengo la capacidad de saber y decir si uno se equivoca en un momento, que otro se equivoca en otro... La sensación es que hay que defender a capa y espada a alguien por tus ideas, y no es así. No es la forma de mejorar las cosas. Y claro que se habla de lo que pasa en el país, no estamos al margen de las cosas como muchas veces piensa la gente. Hay gente que puede estar al margen, y es lícito, pero no todos.
Hablando de eso, ¿cómo han reaccionado aquí a una situación como la de la DANA?
Creo que hemos intentado ayudar y que necesitan mucha más ayuda de la que podemos dar nosotros. Aquí se promovió la recogida de muchas cosas, pero no hay que decir lo que uno hace, el acto ya vale. Lo que sí está claro es que no hemos tenido gente al mando a la altura de lo que requería la situación y es una pena. Tenemos un país maravilloso con políticos que no están a la altura de lo que merece el país, de un lado y de otro. Hay que intentar acercarnos y no estar en una guerra constante de ideas. De verdad que no lo entiendo, veo programas porque me gusta saber, escuchar opiniones de un lado y de otro... Y me alucina la sensación de tener que defender cosas que son indefendibles por tus ideales. No es así. No es la forma de ser autocríticos. Es una pena.
Las Palmas le amarga el cumpleaños al Barça

Las Palmas le amarga el cumpleaños al Barça

Actualizado Sábado, 30 noviembre 2024 - 16:30

Las Palmas le amargó el cumpleaños al Barça. Los isleños llevaban 53 años sin saber lo que era ganar a domicilio a los azulgrana y rompieron su mala racha justo el día después de que los barcelonistas celebraran su 125 aniversario batiéndolos por 1-2. [Narración y estadísticas, 1-2]

Ante un rival difícilmente reconocible en el campo y en pleno bache de juego en la Liga, los visitantes aprovecharon los goles de Sandro, el encargado de abrir el marcador, y Fabio Silva para convertir en una anécdota la momentánea igualada conseguida por Raphinha y llenar a los de Flick de dudas justo el mismo día en que Lamine Yamal volvió a tener algunos minutos.

El Barça estuvo muy poco reconocible. No por el pantalón blanco que lucieron sus futbolistas, como homenaje al primer uniforme que lució el club y en conmemoración de un 125 aniversario celebrado este mismo viernes, sino porque se mostró terriblemente espeso en ataque y menos contundente que de costumbre a nivel defensivo.

Las Palmas, llevando al límite su presión en el centro del campo, consiguió llegar en múltiples ocasiones a las inmediaciones del área barcelonista y únicamente le faltó algo más de puntería para amargarles aún más la fiesta a los azulgrana. Los de Flick amenazaron los dominios de Cillessen un tanto a bandazos.

Incluso así, tuvieron al menos un par de buenas ocasiones para abrir el marcador. La primera, con un disparo de Fermín bien respondido por el holandés. La segunda, con un chut de Raphinha en el añadido del primer acto que, tras tocar en el larguero, se perdió por la línea de fondo.

La primera parte, además, estuvo marcada por el golpe en la tráquea que recibió Alejandro Balde en un encontronazo con Sandro. Propició el estreno del cambio adicional en caso de conmoción cerebral que se ha incorporado este mismo curso a la normativa de la Liga, con Gerard Martín tomándole el relevo como lateral izquierdo.

Los gestos del defensa, por momentos, preocuparon a una grada que, seguro, pudo respirar aliviada al saber poco antes del descanso que el jugador se había recuperado plenamente y que, de hecho, ni siquiera precisó finalmente desplazarse al hospital para ser atendido. Con vistas a la reanudación, el técnico azulgrana buscó cambiar las cosas dando entrada a Lamine Yamal en el terreno de juego, con el objetivo de cambiar mejorar a nivel ofensivo. No obstante, sería Las Palmas el que acabaría por abrir fuego.

Sandro, tras superar los suyos la tímida presión azulgrana, se las arregló para batir a Iñaki Peña con un disparo cruzado para marcar el 0-1 casi cuando la segunda parte aún estaba arrancando. Flick volvió a mover de nuevo el banquillo y apostó por dar entrada en el césped a De Jong, Ferran Torres y Héctor Fort. El juego barcelonista, a pesar de todo, no cambió demasiado.

Juego individual

Más que en acciones combinativas, los jugadores culés se obcecaban en hacer la guerra cada uno por su cuenta. En una de esas, Raphinha, capaz de aparecer en todas partes, materializó el empate con un buen disparo desde la frontal, pero solo para ver cómo apenas cinco minutos después, Las Palmas volvía a ponerse por delante gracias a una acción en la que Fabio Silva se las arregló para ganarle la partida a Fort.

Por mucho que los locales tuvieran aún algunos minutos para salir del lío en el que se habían metido en gran parte por deméritos propios, las urgencias siempre son malas compañeras.

De nuevo, más con chispazos aislados que por combinaciones, los azulgrana encontraron alguna que otra opción para, por lo menos, rascar el empate. Casi siempre, no obstante, vieron como sus intentos se encontraban una y otra vez con un Cillessen tremendamente inspirado ante el que fue su equipo durante tres temporadas.

Los visitantes, tal y como suele ocurrir muchas veces cuando David hace que Goliath hinque la rodilla, jugaron también con el cronómetro haciendo que la grada de Montjuïc llegara incluso a perder la paciencia. Pero, a la postre, lograron llevarse una victoria a todas luces más que merecida.