No es casualidad que Thomas Tuchel y Pep Guardiola señalaran la habilidad de Toni Kroos como la principal que debían frenar si querían pasar de ronda en la Champions League. “Marca el ritmo y lleva las riendas del juego”, expresó el primero, mientras que el segundo, que le tuvo a sus órdenes en el Bayern, halagó: “Mueve al Real Madrid de la manera en la que solo Toni Kroos puede hacerlo”. Ninguno consiguió detenerle y los blancos están en la final de la máxima competición continental.
El único que ha frenado al alemán ha sido el propio Kroos. Renunció a la selección para centrarse en su club y ahora cuelga las botas en una de sus mejores temporadas porque “quiere acabar su carrera a nivel altísimo”. El Real Madrid, que desde 2014 solo ha jugado un 6% de los minutos sin Kroos o Modric, debe ahora pensar en cómo restructurar esa línea de creación sin el alemán.
Esta temporada los blancos sólo han disputado cuatro encuentros con ambos ausentes en el once inicial, tres de liga y uno de Copa del Rey. Camavinga fue el que ocupó su posición ante: Athletic (jornada 1), Celta (jornada 3) y Las Palmas (jornada 7). Mientras que a Dani Ceballos le tocó hacerlo frente al Arandina en tercera ronda del torneo del KO. El Madrid ganó los cuatro encuentros.
Así, Modric es el sustituto natural ante la ausencia del 8, pero el croata, aunque más cerca, aún no ha firmado la renovación para el próximo curso. Además, sus años, 39 en septiembre, hacen que su capacidad física no le dé para disputar una temporada entera jugando de media dos partidos a la semana.
Camavinga disputa un balón ante el Alavés.JUANJO MARTINEFE
Con Ceballos con pie y medio fuera del club, entre Camavinga, Valverde y Tchouameni deberán intentar suplir al alemán en ese rol de inicio del juego blanco, con el primero como el principal elegido por Ancelotti, al menos esta temporada. Y con la posibilidad también de que los minutos de Arda Güler, que tan buen rendimiento ha dado a final de este año, crezcan ante esta ausencia.
Aunque otra opción para el italiano podría ser recuperar la posición natural de Jude Bellingham, en la que jugaba en el Borussia Dortmund, y retrasarle hacia la zona de creación. No obstante, se perdería esa capacidad de llegada que el inglés ha mostrado este año y con la que ha llegado a disputar el premio Pichichi hasta la penúltima jornada con 19 goles.
La otra solución madridista pasa por sondear el mercado europeo, aunque las opciones existentes no son exactamente iguales a las características que tenía el germano. Igualmente, parece que entre los planes del club blanco para este verano no se contemple ninguna incorporación para esta posición.
Candidatos en Europa
Por proximidad geográfica hablaríamos de Florian Wirtz, el centrocampista del Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, como uno de los posibles nombres que podrían ocupar el trono del alemán. Aunque el joven de 21 años es más ofensivo, Kroos en sus inicios también se situaba más cerca de la portería contraria, tiene las cualidades y la visión de juego para adaptarse a ese rol. El 10 del Leverkusen ha anotado 18 tantos y ha dado 20 asistencias esta temporada.
Otro nombre a tener en cuenta es el del italiano Nicolò Barella, centrocampista del Inter de Milán y con características técnicas más parecidas a Kroos. Barella es un jugador de 27 años, ya contrastado, cuya edad no cuadra demasiado en la política blanca de fichajes, pero su rendimiento como interista no deja dudas respecto al nivel de jugador que es.
Por último, se podría mencionar a Maxence Caqueret, ya en el radar blanco hace algunas temporadas. El futbolista de 24 años, que milita en el Lyon, es una de las grandes promesas del fútbol francés y su juego también es parecido al del germano.
El 22 de mayo de 2024, Ademola Lookman (Londres, 1997) se presentó al mundo. Lo hizo con una exhibición histórica e inesperada en un gran escenario y ante el peor de los rivales, un Bayer Leverkusen de Xabi Alonso que llevaba 50 partidos sin perder. Tres goles después, el británico de origen nigeriano ya no era un joven salido de Little Lagos, zona del barrio de Peckham al sudeste de Londres, sino el único africano que se colaba entre los 30 mejores futbolistas aspirantes al Balón de Oro.
El extremo había conseguido por fin su hábitat perfecto en el que desarrollar sus habilidades. Olvidada su irregularidad en Leipzig, Fulham y Leicester, el Atalanta y sobre todo, Gian Piero Gasperini, le dieron las herramientas para mostrar el futbolista que fichó el Everton por 9 millones de euros del modesto Charlton Athletic, al que llegó tras jugar en ligas juveniles semiprofesionales.
Y es que la resiliencia ha sido algo inherente a la personalidad de Lookman desde niño. "Vivíamos en una zona desfavorecida de Londres, mi madre realizaba trabajos precarios. Era difícil porque la nevera siempre estaba vacía y a menudo tenía que ir a comer a casa de amigos", contó en una entrevista. El nigeriano no sólo superó una infancia complicada en la que su vida era sólo "colegio, casa y fútbol" sino que siempre tuvo que ir saltando baches hasta su gran explosión en la final de Dublín.
"Cada cicatriz cuenta la historia de lo lejos que has llegado", explicó en su presentación con el Atlético. Ha acumulado varias, aunque una de las más llamativas fue un fallo, en el último minuto de encuentro, de un penalti a lo panenka cuando militaba en el Fulham y que era el empate ante el West Ham. Encima el equipo terminaría descendiendo ese curso.
Luego, esa promesa que ganaría con Inglaterra el Mundial sub-20 en 2017, no terminaba de arrancar ni en la Bundesliga ni en la Premier. Y, además, las raíces y el arraigo del futbolista así como el no terminar de ser llamado por la absoluta, terminaron por hacer que dejara a los Three Lions para disputar las competiciones de selecciones con el país en el que aún vivían su padre y una de sus hermanas. Otra de sus grandes cicatrices fue la Copa África que se le escapó a Nigeria en 2024 ante Costa de Marfil.
La prueba de que Lookman no terminaba de demostrar su potencial es que nunca había conseguido dobles dígitos ni en goles ni en asistencias hasta que el Atalanta decide confiar en él. En Bérgamo, el futbolista se deshace del peso de sus cicatrices en un sistema que le da más libertad y capacidad ofensiva. Así, hace 15 goles y seis asistencias en su primera temporada (2022/23), 17/9 en la segunda y 20/7, la tercera. Allí resurgió una estrella y nació su mítica celebración de las gafas que justificó por su nombre: "Look-man" (hombre que mira).
Fichaje incuestionable
La salida de Gasperini coincidió con el deseo de este admirador de Robinho de buscar nuevos retos, algo que no sentó bien en el seno del club italiano y que provocó que se filtrara que su comportamiento era conflictivo. Pero en el Atlético nunca creyeron esos rumores y, cuando se abrió esa puerta para Mateu Alemany, se metieron de lleno en ella para traer "un futbolista diferencial", dicen en el seno del club y de "rendimiento inmediato", aunque no niegan que les ha sorprendido su irrupción.
Apenas han pasado 20 días desde que Lookman pisara por primera vez el Metropolitano como jugador del Atlético por 40 millones de euros. En ese periodo, le ha dado tiempo a meter cuatro tantos y dar dos asistencias en sólo seis partidos. También en jugar como titular sin la famosa mili de Simeone, pero con aviso del técnico: "Sobre todo aporta goles. En principio más goles que juego. Puede crecer en el juego y en el trabajo defensivo, le necesitamos en esa faceta". De momento los goles de «esta máquina» es lo que necesitará el club esta tarde ante el Brujas.
"La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible". Con esta frase de la activista neerlandesa Corrie ten Boom, Diego Simeone felicitaba las fiestas en un año muy especial. El pasado 23 de diciembre, el Cholo hacía 14 años al frente del Atlético de Madrid, el entrenador más longevo de Primera División en un banquillo y el séptimo en la historia del fútbol. En ese periodo, el argentino ha hecho crecer al equipo y al club hasta niveles nunca vistos en la entidad rojiblanca. Estos han sido los 14 hitos que se han vivido desde que sustituyó a Gregorio Manzano en el banco colchonero. Hoy comienza la andadura hacia otro título que sumar a su palmarés.
1. Champions
La llegada del argentino sacó al Atlético de la clase media del fútbol español y le instaló en la élite desde la primera temporada que disputó completa con el argentino. Diego Simeone ha clasificado para Champions al Atlético de Madrid durante 14 cursos seguidos, sólo seis equipos en Europa mantienen ese récord (Real Madrid, Barcelona, Bayern de Múnich, Manchester City y PSG). No cabe duda del impacto europeo que ha generado el técnico convirtiéndose en un enemigo incómodo en la máxima competición continental con grandes victorias ante el Bayern, el Liverpool o el Inter de Milan.
2. Ocho títulos en 14 años
Simeone es el entrenador más laureado en la historia del Atlético de Madrid con ocho títulos (dos Ligas, una Copa del Rey, dos Europa Leagues, dos Supercopas de Europa y una de España). Dobla al tercero que es Ricardo Zamora con cuatro y le saca dos al mito rojiblanco como Luis Aragonés con seis. Lo ha logrado con una temporada menos en el banquillo que el Sabio de Hortaleza y con el doble que Ricardo Zamora.
3. Mejor porcentaje de victorias
Los 750 encuentros con el Cholo en el banquillo se cuantifican en 433 victorias, 166 empates y 141 derrotas. Es decir, un 59% de los partidos ha terminado en victoria, en 22 % en empate y tan solo un 19 % en derrota. Mientras que si se toman como referencia los 750 partidos anteriores. Se acumulaban 329 triunfos, 167 empates y 254 derrotas. Es decir, 43,9% de victorias, tablas en un 22,3% de los choques y 33,9 % de encuentros perdidos. El equipo es más ganador y menos perdedor que antes.
Los jugadores mantean a Simeone tras ganar la Europa League.Luis TejidoEFE
4. Oblak y sus seis Zamoras
El esloveno llegó al club en 2014 procedente del Benfica por 16 millones de euros lo que le convertían en el portero más caro de la competición. Nadie se acuerda ahora del precio de uno de los capitanes del Atlético, clave en todos los éxitos del club y que viene de conseguir el sexto Zamora la temporada pasada, el que más de toda la historia. El guardameta recibe una media de 47 goles por temporada. Son ya 511 partidos como rojiblanco, 401 en la Liga de los que 182 no ha recibido ni un tanto.
5. Fin a la racha ante el eterno rival
Simeone consiguió cerrar una de las mayores heridas que supuraban en el corazón rojiblanco. Fue el que consiguió romper la racha de 14 años sin ganar al Real Madrid. Lo logró, además, en una final de Copa del Rey en el feudo blanco. Diego Costa y Miranda se encargaron de hacer historia remontando el gol inicial de Cristiano Ronaldo. El argentino no sólo ganó el siguiente duelo de liga sino que ha conseguido que el balance con el vecino sea de 13 victorias, 15 empates y 20 derrotas en 48 encuentros.
6. Dos finales de Champions
Sin embargo, en el pecho del argentino quedarán para siempre, especialmente la de Milán, esas dos finales de Champions perdidas ante el eterno rival. La exigencia del Cholo hace que la derrota en Lisboa y en la ciudad italiana duelan por la oportunidad perdida, pero el Atlético sólo había disputado una final antes de la llegada del Cholo y con él ha logrado llegar a dos, aunque no se haya podido ganar ninguna de las tres.
7. Dos Europa Leagues
Simeone fichó por el Atlético un 23 de diciembre de 2011, el equipo estaba décimo en liga y disputaba la Europa League. El 9 de mayo de 2012 alzaba la Europa League tras vencer 3-0 al Athletic Club con dos golazos de Falcao. Con idéntico resultado repetiría entorchado el equipo rojiblanco en la 2017/18 frente al Olympique de Lyon. En esta final, la estrella y el encargado de firmar un doblete sería un tal Antoine Griezmann.
Simeone da indicaciones a Griezmann en un encuentro.Javier SorianoAFP
8. Griezmann, leyenda rojiblanca
Quién le iba a decir a un futbolista que le costó asentarse en la titularidad con el Cholo cuatro meses después de llegar al Atlético de Madrid, se terminara convirtiendo en la mayor leyenda de su historia. Antoine Griezmann consiguió la temporada pasada encaramarse al puesto de máximo goleador de la historia rojiblanca tras adelantar a Luis Aragonés. Son ya 207 tantos en su haber como colchonero y parece que aún le queda cuerda al 7 del Atlético. Y su entrenador ya le califica como leyenda del club.
9. Koke, camino de récord
Decían que el eterno capitán debería acostumbrarse a otro rol dentro de la plantilla, incluso lo insinuó Simeone en rueda de prensa, y resulta que Koke es esencial esta temporada en los onces del argentino. Son 708 partidos en el club de su vida y este curso, además, está añadiendo goles al rol de máximo asistente de la liga con 116 pases de gol. Llegará un día en que se agoten sus piernas, pero nunca negociará con el esfuerzo. Partido a Partido.
10. Rotura hegemonía, Real Madrid- Barcelona en liga
En los últimos 21 años, sólo un equipo ha roto la hegemonía en la Liga de Real Madrid y Barcelona: ha sido el Atlético de Madrid del Cholo. Blancos y culés se han repartido 19 de las últimas 21 ligas: 12 para los barcelonistas y siete para los blancos. Pero Simeone ha conseguido arrebatar dos campeonatos nacionales, en 2013/14 y 2020/21, pese a tener presupuestos muy inferiores a ambos. Su primer trofeo, además, se ganó en el Camp Nou después de que Godín empatara el tanto con el que se adelantó el equipo de Messi.
Simeone, en un entrenamiento del Atlético.Fernando VillarEFE
11. Mudanza al Metropolitano
En 2017 se produjo un momento muy traumático para la hinchada rojiblanca como el traslado del Vicente Calderón al Metropolitano. Se cerraba un ciclo histórico pero Simeone se aseguró, mediante resultados, de que esa mudanza resultara menos dolorosa. Hoy el club ha batido récord de socios con más de 150.000 y su salud deportiva y económica se ha mantenido, en parte, gracias a un estadio que ha albergado una final de la Nations League, otra de Champions y repetirá en 2027 el último partido de la máxima competición continental de clubes.
12. 13 de 14 años top3 de LaLiga
Muchas voces critican al Cholo que su objetivo en la Liga es quedar tercero, siempre por detrás del Real Madrid y del Barcelona. Pero históricamente, el equipo rojiblanco ha mantenido un comportamiento irregular que el Cholo ha cambiado. Con el argentino, el Atlético sólo ha quedado una vez fuera del top3 y fue en la 2023/24 que quedó cuarto. Hubo otra temporada, la de su debut, que finalizó quinto, pero el técnico llegó en Navidad y cogió al equipo décimo.
Simeone con el escudo del Atlético de fondo.Javier LizónEFE
13. De club rico a club pobre
El crecimiento del Atlético de Madrid desde la llegada del Cholo ha sido exponencial también a nivel financiero. En 10 años, el presupuesto y las ganancias del Atlético se han multiplicado: de los 187 millones de ingresos por 195 de presupuesto en la 2014/15 a los 409,5 y 459, respectivamente de la 2023/24. Gracias a esa estabilidad ha llegado Apollo al club para dotarle de mayor músculo económico y proyección futura para proyectos deportivos y extradeportivos como la Ciudad del Deporte.
14. Muerte del pupas
Casi nadie se acuerda ya de aquel apodo sempiterno que sobrevolaba de manera despectiva a los seguidores del Atlético de Madrid. El club rojiblanco ha dejado hace tiempo de ser el pupas para codearse con la realeza europea y con los dos transatlánticos que comparten océano liguero. No son pocos los hitos que se han conseguido bajo la batuta del Cholo y la salud deportiva y económica prevén muchos más.
Está el Atlético y Simeone en esa fase extraña de la temporada, que suele coincidir con el primer tercio, en el que equipo y entrenador dudan sobre qué hacer en el campo. El argentino insiste en la idea "que llevan 12 años desarrollando", pero ésta se ve difuminada en los primeros choques de la temporada. Toda vez que cuando apuesta por el cerrojazo saca, aunque con algo de fortuna y Correa o, en esta ocasión, Julián Álvarez, victorias importantes. Y, cuando apuesta por el toque, no consigue siempre llegar a los objetivos. Fue el pie del argentino y las manos de Oblak las que dieron los tres puntos a los rojiblancos. [Narración y estadísticas, 0-1]
Así, el Mallorca no es precisamente un equipo que vaya a querer disputar la posesión de la pelota. Sus salidas rápidas desde Muriqi como pivote son, quizás, un tipo de juego muy apreciado por el Cholo, aunque el técnico, por un motivo o por otro, no confíe en Sorloth para realizar esa función que tan bien se le daba en el Villarreal y en la Real Sociedad. No plantea el equipo de Arrasate el mismo juego que con Aguirre el año pasado, pero la intensidad es algo común en ambos.
Alternó el Atlético la posesión con una defensa muy cerca de un Oblak excelso. Junto, pero con el 4-4-2 que, esta temporada, está utilizando más el Cholo que su habitual 5-3-2. Sin la confianza que otorgó a Lino la temporada pasada, no tiene el argentino los nombres adecuados para jugar como carrileros o quizás se mantenga en su cabeza esa dicotomía de guardar la ropa antes de ponerse a nadar. Al menos, a domicilio, han conseguido los colchoneros mejorar sustancialmente respecto a la temporada pasada.
Muriqi pugna con dos jugadores del Atlético.JAIME REINAAFP
La primera parte del choque fue como masticar un bocadillo de tornillos. Posesiones sin riesgo, bloques bajos y mucho miedo a equivocarse. Parecía un duelo más típico de un torneo del ko que de una liga regular. Sólo el Mallorca quiso, en pocas ocasiones, salirse del guion y, normalmente, fue por la calidad de Sergi Darder. En un remate de cabeza de Larin, a pase del mallorquinista, tuvo que responder con maestría Oblak.
Parece que el Atlético salió con algo más de energía e intensidad tras el paso por los vestuarios, consciente de que no podía ceder más puntos con los equipos de cabeza. No está lejos del Real Madrid, segundo, pero los blancos tienen un partido menos por la suspensión de su duelo ante el Valencia por las consecuencias de la DANA en la región. Una circunstancia, por cierto, que se volvió a recordar en Son Moix, con un minuto de silencio y con el despliegue de una gran bandera de la comunidad valenciana en la que se leía: "Estamos con vosotros".
Punto de inflexión
Estaba el partido para un error de alguno y a punto estuvo de cometerlo Lenglet si el colegiado se hubiera olvidado de que ya tenía amarilla. En una pugna con Larin, un agarrón del francés pudo haberlo llevado a la calle algo que, a juicio de Arrasate, que se desesperaba en la banda, debería de haber ocurrido.
De hecho, de un pase de Oblak tras parar la falta de esa jugada botada por Darder surgió el gol del Atlético. Buscó y peleó el balón largo Giuliano para terminar cediéndolo a Julián Álvarez, que definió sin oposición. El Atlético volvía a encontrar premio a su cerrojo. Comienzan los resultados a dar la razón a esa "idea" que nunca abandonó Simeone.
El gol rompió un poco el partido y las ocasiones se sucedieron en ambas porterías de manera inmediata. Un cabezazo de Muriqi que desvió Witsel a córner, un mano a mano de Riquelme para cerrar el encuentro y otro de Prats para empatarlo, demostraron que las fuerzas comenzaban a escasear y con ellas el rigor defensivo. En esa fase hay que destacar a Oblak, es el esloveno el mejor jugador del Atlético en estos tiempos de cerrojo y tentetieso. Un seguro de vida que vuelve a dar puntos a los rojiblancos.