Iñigo Martínez se marcha libre al Al-Nassr y libera 14 millones de masa salarial en el Barcelona

Iñigo Martínez se marcha libre al Al-Nassr y libera 14 millones de masa salarial en el Barcelona

Actualizado Jueves, 7 agosto 2025 - 19:54

El Barcelona ha encontrado una vía inesperada para agilizar las inscripciones de los jugadores pendientes de obtener la correspondiente licencia federativa: el adiós de Iñigo Martínez. El central, que cumplió 34 años el pasado 17 de mayo y fue una pieza absolutamente clave para Hansi Flick en su primera temporada al frente del conjunto azulgrana, tiene sobre la mesa una oferta irrechazable por parte del Al-Nassr de Arabia Saudí, el equipo en el que juega actualmente Cristiano Ronaldo.

Una de las condiciones para cerrar su salida es que lo haga con la carta de libertad bajo el brazo, algo que la entidad barcelonista está dispuesta a aceptar como muestra de agradecimiento por su actitud a lo largo de su etapa en el club. Y que, además, le permitirá aligerar la masa salarial en 14 millones de euros, con lo que se facilitaría también la inscripción de algunos de los jugadores pendientes de contar con la correspondiente licencia federativa: Joan García, Wojciech Szczesny, Gerard Martín, Marcus Rashford y Roony Bardghji, fichado inicialmente para el filial pero que está siendo muy del agrado del técnico germano.

La salida de Iñigo Martínez podrá proporcionarle además un respiro a un Barça que sigue a la greña con Marc-André Ter Stegen. El enfado de Joan Laporta con el guardameta, quien se niega a firmar el consentimiento para ceder sus datos médicos a la Comisión Médica de LaLiga para que determine su periodo de baja tras su operación en la espalda es monumental. Ante esta actitud, la entidad ha ido también más allá. Ahora, no solo tiene un expediente abierto, sino que también se ha decidido apartarlo de la capitanía. Al menos, temporalmente.

Discurso en el Joan Gamper

El encargado de tomar las funciones de primer capitán, por ahora, será Ronald Araujo, cuyo nombre ha estado en la rampa de salida en los últimos meses. El uruguayo, en este caso, debería encargarse de dar el tradicional discurso ante los aficionados en los prolegómenos del trofeo Joan Gamper, que se disputará el próximo domingo en el estadio Johan Cruyff.

La decisión supone desoír en gran parte a un vestuario que, cómo no, cerró filas alrededor del alemán en la gira por Asia. Pero, por supuesto, tiene el visto bueno tanto de Deco como de Flick, a pesar de que el técnico alemán señalara también desde Corea del Sur que es el equipo el que debe decidir quiénes son los capitanes. ««El FC Barcelona informa que, a raíz del expediente disciplinario abierto al jugador Marc-André Ter Stegen, y mientras no se resuelva definitivamente este proceso, el club, de manera consensuada con la Dirección Deportiva y el staff técnico, ha decidido retirarle temporalmente la capitanía del primer equipo», señaló el club azulgrana de manera tremendamente concisa a través de un comunicado.

La negativa de Ter Stegen a firmar el consentimiento para compartir sus datos médicos con la Comisión Médica de LaLiga, la que debería definir, en principio, el periodo que deberá estar de baja tras pasar por el quirófano para solventar una recaída en sus problemas con las lumbares que ya le obligaron a operarse hace dos años, ha sido el detonante último de esta decisión, que rompe así la tradición instaurada en los últimos años en la entidad azulgrana de dejar la elección de los capitanes en manos de los propios jugadores.

Si la baja del alemán fuera superior a los cuatro meses, podría usarse también parte de su salario para inscribir nuevos futbolistas, entre ellos a un Joan García llamado a ser el titular bajo los palos este curso. El germano, no obstante, ya dejó caer a través de sus redes sociales, cuando anunció su intención de volver a pasar por el quirófano, que su ausencia iba a ser de unos tres meses. En 2023, la primera vez en que tuvo que intervenirse de la espalda, de hecho, solo estuvo en el dique seco durante 65 días.

El Barça intensifica el conflicto con Ter Stegen y ahora le retira la capitanía del equipo

El Barça intensifica el conflicto con Ter Stegen y ahora le retira la capitanía del equipo

Actualizado Jueves, 7 agosto 2025 - 15:39

Marc-André ter Stegen ya no es capitán del Barça. Por lo menos, de momento. En el pulso que mantienen el club azulgrana y el arquero alemán, la entidad azulgrana ha decidido ir un paso más allá, por mucho que sus compañeros cerraran filas en torno a la figura del arquero durante la gira por Asia. Por supuesto, con el visto bueno tanto de Deco como de Hansi Flick. «El FC Barcelona informa que, a raíz del expediente disciplinario abierto al jugador Marc-André ter Stegen, y mientras no se resuelva definitivamente este proceso, el club, de manera consensuada con la Dirección Deportiva y el staff técnico, ha decidido retirarle temporalmente la capitanía del primer equipo», señaló el club de manera concisa por medio de un comunicado.

El expediente abierto al jugador se debe a su negativa a firmar el consentimiento para compartir sus datos médicos con la Comisión Médica de LaLiga, la que debería definir, en principio, el periodo que deberá estar de baja tras pasar por el quirófano para solventar una recaída en sus problemas con las lumbares que ya le obligaron a operarse hace dos años. Si dicha baja fuera superior a los cuatro meses, podría utilizarse parte de su salario para inscribir nuevos futbolistas, entre ellos a Joan García, llamado a ser el titular bajo los palos este curso, pero el alemán argumenta que en ningún caso deberá estar parado por más de tres meses.

Por el momento, el encargado de tomar las funciones de primer capitán será el uruguayo Ronald Araujo, cuyo nombre ha estado en la rampa de salida a lo largo de los últimos meses. El central, en este caso, debería ser en principio el encargado de dar el tradicional discurso ante los aficionados en los prolegómenos del trofeo Joan Gamper, que se disputará el próximo domingo en el estadio Johan Cruyff.

Si la decisión de retirarle la primera capitanía a Ter Stegen acaba por ser definitiva, el germano será uno de los capitanes más breves de la historia del Barça, dado que solo habrá ejercido esta función durante apenas un año. Su ascenso se produjo a raíz de la salida del club de Sergi Roberto, en agosto del año pasado, si bien llevaba ya tiempo formando parte del grupo de capitanes del conjunto barcelonista ya había lucido el brazalete en los partidos en los que el polivalente jugador había estado fuera del terreno de juego.

Antes de que la entidad hiciera pública su decisión de retirarle la capitanía, Ter Stegen estuvo en la ciudad deportiva del Barça en la mañana de este jueves. El arquero acudió para someterse a un control médico y pudo estar unos minutos con sus compañeros de vestuario, pero no llegó a cruzar palabra alguna con el técnico, Hansi Flick, quien le habría puesto la cruz por una serie de acciones de su compatriota en la recta final del curso pasado que no le sentaron nada bien. Entre ellas, el hecho de que intentara reaparecer en la Champions, algo que habría supuesto dar obligatoriamente de baja a Szczesny en la máxima competición europea, o su negativa a hablar ante los aficionados una vez terminado el último partido de Liga en casa, ante el Villarreal, en el que fue titular y en el que los azulgrana cayeron finalmente por 2-3.

La gira de los líos del Barça: promotores que no pagan, jugadores esperando una llamada y hasta un viejo conocido de Piqué

La gira de los líos del Barça: promotores que no pagan, jugadores esperando una llamada y hasta un viejo conocido de Piqué

Actualizado Jueves, 24 julio 2025 - 17:27

Después de la decepción de no poder jugar el Trofeo Joan Gamper en el nuevo Spotify Camp Nou, algo que el presidente Joan Laporta había dado por garantizado, el Barça protagoniza otro nuevo lío, ahora a propósito de la gira asiática planificada como parte de la pretemporada, con un partido en Japón y dos en Corea. La plantilla no se subió al chárter que esperaba en el aeropuerto de El Prat el jueves, según el club, por problemas del promotor en las garantías de pago del primer amistoso. La intervención de Rakuten, ex patrocinador del Barcelona, podría ser la solución, mientras los jugadores, incrédulos, aguardan una llamada.

La prioridad es, pues, solucionarlo lo antes posible para salvar el primer amistoso, en Japón, frente al Vissel Kobe, ex equipo de Andrés Iniesta, planificado para el domingo. En función de la solución y de los tiempos, podrá o no disputarse.

Inicialmente, el Barcelona comunicó que no viajaba porque no había recibido el pago de cinco millones de euros, correspondiente al primer amistoso. No ocurría lo mismo con los que debe jugar en Corea, ante el Seoul y el Daegu, por los que debe cobrar 10 millones. Esa parte y ese dinero, sin embargo, están también, ahora, en entredicho.

Aparece Rakuten

Fue entonces cuando Rakuten, firma implicada en la organización del primer amistoso, ya que a través de su plataforma se han puesto a la venta las entradas, se ofreció para garantizar la cantidad pendiente y que el amistoso siguiera en pie. La suspensión no sólo puede suponer un perjuicio económico para la marca, sino también reputacional, al margen de las posibles consecuencias legales. Sin embargo, la desconfianza mutua impidió que la solución llegara con la celeridad deseada por ambas partes.

El CEO de Rakuten, Hiroshi Mikitani, es un viejo conocido del Barcelona y de Gerard Piqué, vinculado a la empresa Kosmos y a la operación de la Copa Davis que puso en marcha el ex jugador azulgrana. De hecho, fue Piqué quien lo acercó al Barcelona para firmar un patrocinio clave en su momento, aunque se trataba del Barcelona de Josep Maria Bartomeu, no de Laporta. La sintonía, hoy, no es la misma.

La situación ha obligado a cambiar los planes a Hansi Flick y su 'staff', que volvió a dirigir el entrenamiento de sus jugadores en la Ciutat Esportiva azulgrana, mientras los futbolistas y los aficionados asisten, incrédulos, a una situación que escapa a su control y a la más imaginativa de las predicciones, aunque en el Barça de Laporta la realidad mejora a la ficción.

Nico Williams en la comedia de Judas: el agente y "segundo padre", la cláusula del miedo para Laporta y un pelotazo de 100 millones

Nico Williams en la comedia de Judas: el agente y “segundo padre”, la cláusula del miedo para Laporta y un pelotazo de 100 millones

Pasión rima con traición. Se trata de una rima consonante, también conocida como rima perfecta. La relación musical de las palabras encaja con la necesidad que la pasión tiene de la traición para desarrollar todos sus estados, del amor a la ira. El fútbol, como todas las pasiones, no es ajeno, necesita a sus traidores, a sus Judas, aunque convertidos en personajes de una comedia a la que los aficionados asisten como si se tratara de una tragedia. Ilusos. El último ha sido Nico Williams, como antes lo fueron Figo, Laudrup, Schuster, Hugo Sánchez, Mijatovic, Íñigo Martínez, Mbappé o, recientemente, Joan García. Traición de ida y vuelta, en este caso, primero al Athletic, después al Barça, porque a Nico le advirtieron de los riesgos que no contaron al malogrado Judas, incapaz de soportar la culpa, y porque el fútbol paga mejor que la centuria romana: 100 millones de euros no son 30 monedas de plata.

Es la cifra global que el futbolista, de 22 años, cobrará durante los 10 años de vinculación de su contrato con el Athletic, de forma creciente, no dividida exactamente entre los ejercicios. Cantidad libre de impuestos, ya que el IRPF corre a cargo del club, al negociar las grandes estrellas en neto. Un pelotazo del que el ganador no es únicamente Nico, también el arquitecto de la operación, Félix Tainta, agente y persona de confianza de la familia Williams, hasta el punto de que la madre querría que fuera el albacea de sus hijos de por vida. Como un «segundo padre», lo define Iñaki, cuya carrera tutela Tainta desde que era un juvenil.

"Tensa la cuerda hasta el final"

Para quienes están al otro lado de la mesa, el agente es «alguien que tensa la cuerda hasta el final». A menudo son los directivos del Athletic, puesto que Tainta representa, además de a los hermanos Williams, a Gorosabel, Yeray, Sancet, Boiro, Serrano y Robert Serrano. En ese contexto, parecía difícil que quisiera una ruptura cruenta con el club donde juegan la mayoría de sus clientes.

Tainta llamó a Deco, porque el interés del futbolista era marcharse, pero no dejó de hablar con Jon Uriarte, que utilizó cargas de profundidad al solicitar a la Liga fiscalizar las cuentas del Barcelona. No era un farol. Javier Tebas, además, ya no está en posición de mirar hacia otro lado, como en las primeras palancas de Joan Laporta, y menos después de que el pulso por la inscripción de Dani Olmo dejara en falso a la patronal ante el resto de clubes, con el empujón del Gobierno a los azulgrana. «Hay que ayudar al Barça», se escuchaba tiempo atrás en los pasillos del Consejo Superior de Deportes. La multa de la UEFA, 15 millones que pueden llegar a 60, deja a todos en evidencia, Barça, Liga y Gobierno.

Mural de los hermanos Williams.

Mural de los hermanos Williams.LUIS TEJIDOEFE

Laporta se queda, pues, como se quedó Florentino Pérez con el «no» de Mbappé, aunque el francés acabó por recibir el perdón del faraón para regresar un año después. En las comedias todo se perdona y todo se paga. La diferencia es que Laporta es como el jugador de póker que entra a todas las manos con o sin cartas, y eso lo saben quiénes se sientan a la timba. El primero, Tainta; el segundo, Uriarte. El presidente del Athletic esbozaba una sonrisa en Ibaigane, días antes de que el propio Nico anunciara su renovación, y pedía al pintor del mural de los hermanos Williams, emborronado en Barakaldo, que lo reparara.

Era obligación del agente, pues, pedir al Barcelona una cláusula liberatoria para su representado en caso de no poder ser inscrito por incumplimiento de la normativa de la Liga, la conocida Regla 1:1. Pura seguridad jurídica. El primero en reclamarlo fue Íñigo Martínez, al que, en caso de no ser inscrito, debía el Barça no sólo liberar, sino pagar íntegramente su contrato. Mateu Alemany, entonces director de fútbol, se negó, pero acabó por aceptarlo.

Riesgo penal

La fórmula era esta vez inasumible para Laporta, que ya atravesó una situación de altísimo riesgo con Dani Olmo, salvado en el desfiladero de la política. Íñigo Martínez llegó libre al Camp Nou, sin traspaso, pero perder a Dani Olmo o Nico, por el que debían pagar los 58 millones de su cláusula, podría haber provocado una demanda penal, por administración desleal, contra el presidente y su directiva. «El caso Nico nos ha puesto ante el espejo. Aunque el relato del club es que ya hemos superado el descalabro económico, la realidad es tozuda: no sabemos si podemos inscribir los fichajes que queremos hacer», asegura Víctor Font, cabeza de una oposición de chocolate frente al Laportismo.

El Athletic convierte a Nico en el mejor pagado de su plantilla, después de una cadena de renovaciones que le permite mantener a su núcleo duro en su vuelta a la Champions. Dobla su cláusula, en el umbral de los 100 millones, lo que le mantiene en el mercado si se produce una explosión del jugador. La pasada temporada no fue así. Con la fiscalidad transferida, hay ventajas, pero no ya las de antes, desmesuradas, que podían llegar a un ahorro de hasta el 50% en impuestos a propósito del tratamiento de las rentas irregulares. El ahorro era para el Athletic en las negociaciones en neto. Al menos, como dicen en Ibaigane, se mantiene un «trato amable». Normal si la Hacienda Foral de Vizcaya pertenece a la Diputación Foral, participe, a su vez, de la sociedad San Mamés Barria S. L., dueña del estadio. Todos juntos en armonía.

No gustaban las fotos de Lamine

El Judas al que insultaron o borraron del mural, como si lo tacharan en el cuadro de la Santa Cena, se queda, finalmente, con los apóstoles del Athletic, en lugar de irse en pecado con su amigo Lamine Yamal, cuyo jueguecito de colgar fotografías juntos cada vez que arreciaban los rumores no hacía ninguna gracia en su vestuario.

El Athletic lo compara a Nico con Julen Guerrero, que dijo no por «amor», como si no lo sintieran Alexanko o Zubizarreta, y directivos azulgrana envían mensajes con la frase de Cruyff de que no merece jugar en el Barça quien no lo desee. Dos clubes sin piedad, en cambio, con el amor ajeno, como bien saben en Euskadi y Cataluña, donde les basta con las 30 monedas. Esta vez había que pagar más que a Judas.

El primer taconazo de Xabi Alonso

El primer taconazo de Xabi Alonso

Cuando a Xabi Alonso le preguntaron por el taconazo de Vinicius a Valverde, dijo que la jugada le pareció «muy buena», pero que, «con todo el cariño», como suele decir su presidente, se quedaba con el de Guti en Riazor, que presenció en directo. Aquella jugada de la que se benefició Benzema ha pasado a la videoteca de las excelencias en el área, por lo que no debe extrañar la preferencia del tolosarra. Pero la declaración de alguien que mide muy bien todo lo que dice, carga otra intención: la equidistancia con el elogio excesivo que alimenta los egos. El de Vini es proporcional a su calidad. Inmenso.

Fue, pues, una declaración de tacón, sutil, pero que marca el terreno. A Laporta lo despejó con otro taconzano, a propósito de la libertad y la democracia, aunque cuando ha querido lanzar un libre directo, Xabi no ha dudado: «Defendemos todos». No es cualquier declaración en un Madrid donde, al menos dos, Vinicius y Mbappé, estaban liberados de servicio con Ancelotti. El Madrid está ya en otra pantalla, en la que se corre la bomba.

Aunque es pronto, empiezan a observarse algunos esbozos tácticos del nuevo entrenador. Güler asumió dotes de mando en tierra del mediocentro ante el Pachuca y Tochuaméni contribuyó a la formación de tres centrales ante el Salzburgo. Una fórmula que ha sido anatema en el Madrid, pero preferida por el técnico como demostró en Leverkusen. Si tus laterales son Alexander-Arnold y Fran García o el esperado Carreras, con más razón, puesto que atacan mejor que defienden. Busca con ello más control, más preción, pero necesita más coordinación. Eso es tiempo.

El debut ante el Al Hilal dejó un aroma decepcionante por continuista, aunque con una novedad: la alineación de Gonzalo por la baja de Mbappé. Una circunstancias adversa que abrió una puerta a la cantera, en lugar de a otro futbolista adaptado al puesto, y constató una certeza, y es lo bien que le sienta siempre al Madrid un delantero puro de área, porque en su idiosincrasia está el vértigo, el torbellino ofensivo y, si se puede, el tacón.

Joan Laporta da por hecha la llegada de Nico Williams

Joan Laporta da por hecha la llegada de Nico Williams

Actualizado Miércoles, 18 junio 2025 - 19:37

Joan Laporta en estado puro. Eso es lo que pudieron ver los 185 miembros del senado del Barça, un órgano formado por los 1.000 socios más antiguos, que participaron en su reunión ordinaria de este año en el que fue su discurso introductorio. El presidente contradijo abiertamente al presidente de LaLiga, Javier Tebas, al asegurar que el club sigue en la regla 1:1 del fair play financiero y que eso a su vez, permitirá tanto una incorporación inminente (la de Joan García, oficializada este miércoles) como «un fichaje muy ilusionante» que se encontraría en la recta final. En referencia, en este caso, a un Nico Williams que ya sonó el año pasado y que estaría muy a punto de ser una realidad este verano. Aunque, eso sí, sin nombrarlo abiertamente.

«Hemos trabajado mucho para conseguir la recuperación económica. Ajustar el margen salarial nos ha permitido estar en la regla 1:1 que otorga LaLiga. El año pasado lo conseguimos, fue muy justo, pero lo conseguimos, nos dieron la razón en nuestros argumentos, por eso pudimos inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor, aunque nos pusieron muchas trabas, y ahora podemos fichar con normalidad, sin estar intervenidos por LaLiga. Estamos cerca de anunciar una llegada inminente y tenemos un fichaje muy ilusionante en vías de incorporación», aseguró el presidente azulgrana, quien sacó pecho por el trabajo llevado a cabo por su junta para que, según insistió, les vuelvan a cuadrar los números.

No en vano, según dejó caer, los ingresos de esta temporada ascenderían hasta unos 950 millones de euros, a pesar del exilio forzoso en Montjuïc por segundo curso consecutivo, y aseguró que el presupuesto de ingresos del año que viene superará los 1.000 millones de euros.

Prueba piloto en el Gamper

El buen juego y los títulos conseguidos por el equipo de Hansi Flick, en este caso, también habrían tenido su reflejo en el terreno económico. «Hemos ingresado 44 millones de euros más en concepto de taquilla y también hemos tenido más ingresos televisivos por haber llegado a hasta las semifinales de Champions. En el ámbito comercial, firmamos el mejor contrato de equipación deportiva de la historia con Nike, y eso nos permitirá superar los 260 millones de euros este año en concepto de patrocinio. Y, a nivel de merchandising, la apertura al comercio electrónico internacional nos ha permitido que rondemos los 140 o 150 millones de euros este año», recalcó Laporta.

El dirigente azulgrana aseguró que el equipo volverá a jugar partidos oficiales en el nuevo Spotify Camp Nou en septiembre, con una prueba piloto el 10 de agosto en el Torneo Joan Gamper, con un aforo más reducido. Tampoco quiso olvidarse de los movimientos de quienes se oponen a su gestión desde dentro del club. «Uno de nuestros pilares es que nunca seremos una SAD. Quizás, los que tanto advierten de eso son los que piensan de verdad en hacerlo. He oído esa cantinela durante mucho tiempo, aunque parece que ahora, con todo lo que hemos conseguido, ya se ha parado», finalizó.

Quique Guasch: "Me vetaron hasta para entrar al lavabo de todas las televisiones de España"

Quique Guasch: “Me vetaron hasta para entrar al lavabo de todas las televisiones de España”

"He sido incómodo toda mi puta vida", arranca Quique Guasch (Barcelona, 1951) y sorprende a quien creció viéndole, Mundial tras Mundial, partido tras partido, como reportero afable y siempre con el protagonista adecuado durante la etapa gloriosa del deporte en TVE. Es un clásico de estampa inolvidable y, viendo cómo se conserva en 2025, eterna: bigotazo, calva brillante y bronceado permanente desde mucho antes del furor de los rayos UVA. Sólo las canas le delatan. Eso y que, desde que le atropelló un ERE en la tele pública en 2008, fue desapareciendo del primer plano.

"La profesión no perdona a los viejos, cosa que comprendo, y si encima eres molesto para el poder, te rematan. Yo no he podido ni sabido ser otra cosa y me lo han permitido… hasta que no", reflexiona con más resignación que rencor.

¿Qué le hacía tan incómodo?
Yo digo lo que pienso y no pienso lo que digo. Eso en nuestra profesión te pasa unas facturas terroríficas, amigo mío. Y los peores son los que menos te esperas, los que van de liberales y de ser unos tíos cojonudos, pero son una mierda como un piano. Grandes cracks de la comunicación que se dedican a joder la vida a otros más débiles.
¿Habla de alguien en concreto?
No merece la pena nombrarlos. Ya no. Y algunos presumían de ser de izquierdas, como yo, pero luego lo que menos les importaba eran los trabajadores. Uno, que encima es un gran periodista, se dedicó a joderme la vida cuando salí de TVE, me vetó hasta para entrar al lavabo de todas las televisiones de España, pero no le puedo nombrar porque se me querella. Además ya da igual porque me lo paso ahora maravillosamente bien. Ando un poquito por las mañanas, que me lo recomendó el cardiólogo, y me voy al Club Natación Barcelona, que es mi casa verdadera, a tomar el sol y bañarme todos los días del año.

Para saber más

Hay que mantener el moreno.
Claro, y el bigote. Son mi imagen de marca. Y la calvicie, eh. La reivindico y la llevo con orgullo desde hace 50 años. Me han ofrecido varias veces ponerme injertos gratis, ¿para qué quiero yo pelo ahora? No merece la pena. No sé si a los 25 me lo hubiera pensado, pero ahora…
Los que se quedan calvos jóvenes luego aguantan mejor el paso del tiempo, envejecen más lento.
Porque parecíamos viejos con 30, pero, mira, yo estoy como una rosa y el secreto es el sol. Siempre con protección, eh, no seamos gilipollas. Y luego tengo otro secreto para mantenerme joven que no te he contado hasta ahora. ¿Sabes cuál es mi pasión?
Así, a bote pronto, no se me ocurre.
Mi pasión es el Barça. Pero no es que sea un apasionado del fútbol, lo que me apasiona es el club, las movidas que hay alrededor, los intereses creados, la política que se mete dentro de los despachos... Enterarme de todo eso, aunque ya no lo cuente en ningún lado, me vuelve loco.
¿Y por qué no lo cuenta en ningún lado? Muchos periodistas de su generación siguen colaborando en medios.
Ya, pero, como te he dicho antes, yo no me callo. Si veo algo que huele mal en el Barça, lo digo y automáticamente llamarán a quien me contrate a preguntar: "¿A este tío por qué lo tenéis aquí si ya tendría que estar jubilado?". Lo sé porque me ha pasado. Y estoy jubilado, ojo, lo que pasa es que me enferma ver que yo me entero de cosas del Barça que los periodistas que lo siguen cada día deberían saber y no saben. O no lo cuentan, porque los pobrecillos no pueden hablar libremente o les quitan hasta la posibilidad de hacer una pregunta en las conferencias de prensa. Perdóname la falta de humildad, pero es verdad que sigo teniendo esas conexiones y esas fuentes dentro del club.
¿Duele ese exilio profesional?
No tengo ya fuerza para luchar, me he cansado. Las últimas ofertas que he tenido te pagan un café con leche por colaborar una vez al mes. Ya no estoy para eso y entiendo que esto debe de ser para gente joven. Les deseo lo mejor y que les paguen más dignamente. Yo estoy feliz. Mis mañanitas en el club, comida con mi santa esposa y, cuando ella vuelve al trabajo, me retiro a mis aposentos y me dedico a jugar con el ordenador, hacer mis llamadas y ponerme al corriente de las muchas barbaridades que dicen estos pseudoperiodistas que proliferan ahora en internet, bárbaros que están vendidos a los clubes por una gorra y una bufanda y, encima, muchos medios de verdad promocionan. En fin, es otro mundo, uno al que ya no pertenezco. Yo no nací con el ordenador, nací con el ordenanza, que suena parecido pero no es lo mismo [risas].
¿No reconoce el periodismo actual?
No queda nada del periodismo deportivo que yo conocí, el de verdad, el que quería contar cosas. Entras en las webs deportivas y ves que cogen lo que dicen otros, lo pegan, lo titulan y ya está. Con eso llenan. Es verdad que está muy mal pagado y que seguramente los editores o los directores les obligan a hacer esos contenidos que no tienen ningún valor pero dan clics, pero todo está mal. Me aburre la profesión ahora. He dejado de escuchar los programas de radio porque todo son intereses y portavoces de Laporta o de Florentino defendiendo lo suyo. En el fútbol se está haciendo la obra más importante de la última década en Cataluña, el campo del Barça, que cuesta una millonada y se le da a una constructora turca desconocida, pero los periodistas no indagan y los políticos de mi tierra dicen "amén". Pues nada, ya está. Todos callados y su amo, contento.
Asumo que el amo al que se refiere es Laporta.
Aquí sí. Allí, Florentino. Fíjate, Laporta tiene tres demandas por una presunta estafa con el Reus que está en juicio y aquí no se publica ni una línea. Ni una ni dos, tres. Laporta es un tío que no ha trabajado en toda su vida, ¿de qué vive entonces? Es fácil imaginarlo... más claro, agua. ¿Qué es lo que de verdad me preocupa? Que un buen número de socios, que son buena gente, le votaron y le permitieron hacer las famosas palancas que han hipotecado al club para siempre. Unas palancas cuyo ideólogo es un economista avalado por Florentino. Van de la mano porque les interesa la Superliga, cosa que entendería si no hubiera estado tan mal parida. Aún no comprendo cómo a una cabeza privilegiada como Florentino se le puede ocurrir presentar un proyecto así en 'El Chiringuito'. ¡'El Chiringuito'! Apaga y vámonos. Con eso, nació muerta.
Este amor por el periodismo fue tardío, porque estudió Derecho.
He sido siempre un desastre. Me enganchó el gusanillo de la radio estando ya en la universidad y lo dejé todo por ella, con el consiguiente disgusto familiar y de amigos. Me volvió loco este mundo y no me arrepiento de nada. Me ha ido bien, mal y regular, según el momento, pero he disfrutado mucho porque pillé la mejor época del periodismo en España. Había trabajo, había medios, viajabas, tenías acceso a los protagonistas... Gracias a mi trabajo tengo amigos del Madrid, del Barça, del Dépor, de la Real Sociedad, del Athletic... ¿Esto cómo lo pago? Si cuando me muera, no va a caber la gente en el tanatorio con la cantidad de amigos que he dejado. ¿De qué me puedo quejar? De nada.
Sin embargo, empezó haciendo radio musical.
Claro, estamos hablando de los años 70 y tenías que hacer música porque el deporte estaba creciendo, pero aún era muy secundario en la radio. De hecho, durante unos cuantos años en Radio Joventut yo intentaba hacer deportes y no me dejaban porque, como sabía hacer muchas voces, me ponían en las novelas. Me hinché. Pero en cuanto pude me dediqué a esto que sigo adorando.
Por la noche presentaba shows en algunas de las discotecas más famosas de Barcelona. ¿Eso le ayudó a acercarse a los futbolistas?
Yo he disfrutado mucho con los jugadores, me lo he pasado muy bien y jamás contaré lo que no se debe contar. No porque me lo agradezcan sino porque forma parte de mi background, de mi vida y de mi forma de ser. Yo no soy un alcahuete. Estaba allí porque ellos confiaban en mí, no para escribir ahora un libro de memorias explotando las vidas de otros más importantes. Eso muere conmigo y punto.
Con los jugadores del Barça del Dream Team llegó a hacer un programa en TVE, 'Fantástic', en el que ellos eran los presentadores y hasta interpretaban gags cómicos.
Eso es. Eran Julito [Salinas], Pep [Guardiola], Talín [Alexanko], Txiki [Begiristain] y Eusebio, principalmente, aunque vinieron varios más. Eso fue idea mía. Estaban mis jefes en Cataluña pensando ideas de programas y les dije que por qué no hacíamos uno con los futbolistas del Barça. Alucinaron, claro. Pensaban que era imposible. Toda la parte burocrática la llevé yo y ahí me equivoqué por inexperto. No hablé con el Barça, sino con Johan [Cruyff], que les dio permiso sin que el club supiera nada. En aquel momento los derechos de imagen no eran los de ahora, que el futbolista depende del club hasta para hacer caca y pipí. El Barça sólo tenía control sobre lo que hacían dentro de sus instalaciones o con la camiseta puesta, para lo demás eran libres y no tenían que consultar a nadie. Me aproveché de eso, se hizo y estuve a punto de que se hiciera en el Madrid, porque yo tenía mucha confianza con sus internacionales de cubrir la selección y me habían dicho que sí, porque esto fue un bombazo a nivel de imagen para los del Barça y les daba envidia.
¿Y por qué no se hizo?
Porque yo no daba abasto y siempre he sido un poco tonto. En vez de montar una productora, como hacen tantos periodistas ahora, sencillamente me mataba a trabajar para mi tele sin ver un duro extra y, al final, no me daba la vida. Pero a los del Barça los tuve a todos, nos lo pasamos muy bien y, para esos iluminados de los clubes que ahora no dejan que los futbolistas hagan nada, ese año ganaron la Liga y la Copa de Europa. Mucho no les distrajo el programa.
¿Cómo había sido su llegada a Televisión Española?
En la radio logré empezar a hacer deporte. Baloncesto, fútbol, todo... Y entonces me dijeron que TVE estaba buscando gente para informativos en Barcelona y me presenté a las pruebas. Fue una entrevista a Asensi, que siempre ha sido un gran tipo, y me cogieron. TVE estaba en crecimiento e iban teniendo cada vez más deporte, así que al año pasé ahí y ya me quedé 32 años.
En esa época, sin más canales, salir en TVE haciendo deportes te convertía en una celebridad.
Tal cual. Para la gente y para los deportistas, que veían lo mismo que el resto. Eso te facilitaba mucho el trabajo porque te conocían lo mismo ellos a ti que tú a ellos. Estaban deseando salir en TVE. Por ejemplo, en noviembre del 86, cuando estaba en la cima del mundo tras el Mundial de México, traje a Maradona a Madrid para salir en 'Estudio Estadio' y no cobró ni un duro. Ni él ni yo. A veces pienso que con la amistad que tenía con Diego, que me llamaba Pelao, y las muchas entrevistas exclusivas que le hice, hubiera podido hacer negocio, pero es que yo defendía a la empresa como si fuera mía. Craso error. Más tonto no podía ser.
A ver, no le fue mal para ser tonto, eh.
Era tonto en cuanto a ganar dinero, no como periodista. Era un trabajador normal y corriente de los muchos que hay en Televisión Española, un poquito más avispado que algunos y peor que otros, pero me movía muy bien.
Quique Guasch posa para la entrevista, en Barcelona.

Quique Guasch posa para la entrevista, en Barcelona.David RamírezAraba Press

¿Cómo surgió la amistad con Maradona?
Nos conocimos en Buenos Aires, en marzo del 81. Fui a hacer un amistoso entre Argentina y Alemania porque jugaban Stielike y Breitner, que los conocía del Madrid. De Maradona ya se empezaba a hablar bastante, pero en Europa no lo habíamos visto y nada más llegar tuve una enganchada con él, porque no me quería dar una entrevista. Y estuvimos ahí peleándonos hasta que conseguí dos palabras de él, pero ya vi que era especial y cuando regresé a España se lo decía a todo el mundo: "Cuidado con este tío, que es muy bueno". Se empezó a hablar de que podía venir al Barça, la cosa fue tomando cuerpo y cuando vino con la selección a jugar el homenaje a Rexach, en septiembre, ya estuve pegado a él. Le había caído simpático con aquella primera pelea y ya seguimos siendo amigos hasta su muerte.
¿Qué porcentaje de la mitología, buena y mala, que le rodea es cierta?
De Maradona habla todo el mundo y se han escrito auténticas barbaridades, pero la base es cierta. Un día, ya bastante al final, me dijo: "¿Tú te imaginas, Pelao, qué futbolista hubiera sido si no me hubiera drogado?". Él era consciente del daño que le había hecho la puta droga.
¿Y qué se le responde a eso?
Le dije: "Pues, Diego, habrías durado una hora en vez de un cuarto de hora". Eso sí, menudo cuarto de hora. Había algo en Diego distinto a todos los demás grandes. La personalidad, el magnetismo... Era un líder fuera y dentro del terreno de juego. Un tipo de izquierdas y sindicalista que nunca olvidó de dónde venía. Yo le decía mucho que se metía en líos innecesarios con su estatus, pero le daba igual. En el Mundial de México, por ejemplo, él y Sócrates se pasaron todo el torneo peleándose con la FIFA por los horarios. Se manifestaba tras cada partido aunque le amenazan. Él era así, vivió así y murió así.
Estando tan cerca de él en Barcelona, ¿no se dio cuenta de que estaba consumiendo regularmente cocaína?
No, ten en cuenta que hasta que dio positivo en el 91, no se sabía nada. En realidad, yo me enteré antes. En el Mundial de Italia 90, un vicepresidente de la FIFA me dijo: "Oye, tu amigo se droga". Me quedé lívido. Le pregunté de qué me hablaba y no me dio más detalles, pero ya me empezaron a cuadrar cosas porque si algo tenía claro es que Diego no se drogaba para jugar mejor, que me hubiera preocupado menos. Entendí que la cosa era jodida.
¿Alguna vez lo habló con él?
No. A Maradona era muy difícil aconsejarle. No había ni Dios que tuviera los cojones de decirle: "Te estás equivocando, maestro". No te lo permitía. En reiteradas ocasiones, cuando no le gustaba la conversación, la zanjaba diciendo: "Yo soy Maradona". Y ahí se había acabado la película. Hacía lo que le daba la gana en todos los sentidos.
Cubrió seis Mundiales, ¿le sobraron o le faltaron?
Es una buena pregunta. Yo he vivido por y para esto y no lo habría dejado nunca mientras las fuerzas me aguantasen, que ahora ya me fallan. No es un trabajo que intelectualmente tenga mucho desgaste, pero yo lo vivía con una intensidad tremenda. Entiendo que un periodista no tiene que tener festivos, tiene que dejar de ir a trabajar, pero estar conectado al día, saber lo que pasa, dónde está la gente, por qué van a comer con este representante... Ahora esto ni se hace ni se sigue. La excusa de los periodistas actuales es que los jugadores no hablan. Perfecto, pero los representantes y los directivos, sí.
A usted aún le hablan muchos deportistas de su época.
Porque he callado más de lo que he contado. Siempre preferí la persona que la noticia y por eso sigo teniendo hoy a las personas. De todos modos, es un buen trato profesional, de muy pocos me considero amigos. Por ejemplo, ahora hay una cadena de televisión que prohíbe a sus periodistas llamar de usted a los entrevistados. Yo eso no lo aceptaría. He llamado de usted hasta a mis amigos más cercanos cuando estaba trabajando porque tiene que haber una credibilidad, no un compadreo. Esa seriedad se ha perdido.
¿Han perdido los periodistas deportivos el respeto de la gente?
Totalmente y creo que nos lo ganamos a pulso. El periodista se ha creído protagonista y no es nadie.
Usted ha sido muy popular.
Sí, es cierto, pero eso nunca afectó a cómo afronté mi trabajo. A esa popularidad ayudó mucho mi imagen y todavía hoy me reconoce la gente por la calle. En aquella época entraba en una discoteca y no pagaba una copa, ahora que estoy jubilado y lo necesito más, lamentablemente pago hasta en el metro [risas], porque yo voy en transporte público a todas partes. A cambio, soy multimillonario en tiempo y eso gana a todo. No tengo prisa ni para morirme. A lo mejor algún día, por desgracia, te tengo que decir que estoy muy jodido, pero por ahora estoy en la gloria.
Hace unos días falleció José Ángel de la Casa, ex jefe y amigo.
Amigo por encima de todo. Lo pasé muy mal. Tuve la gran suerte de que, a través de su hijo Juanma, muy pocos días antes hice una videollamada con él para despedirnos. No lo olvidaré en la vida. Ha sido una persona a la que no se le ha hecho justicia profesionalmente. Ni un poco. Al menos, de cara a su familia, la cantidad de compañeros que estuvieron en el tanatorio y en el entierro sirve un poco de reconocimiento, pero fue tarde y triste. Es un pequeño consuelo para su familia, pero totalmente insuficiente. Mereció mucho más, pero en esta profesión si eres un buen tipo y no vas presumiendo, nadie te hace caso. En realidad, creo que a toda aquella generación de periodistas de TVE no se nos ha agradecido en absoluto todo lo que hicimos por el deporte en España. Ni la profesión ni, sobre todo, la cadena.
¿En qué sentido?
Muchos de nosotros salimos mal de TVE porque ya nos invitaron a irnos. Ni siquiera tuvieron el valor de echarnos directamente, simplemente nos persiguieron como si fuéramos los culpables de una mala situación económica. Estoy hablando de casi todos mis compañeros de Deporte. Nos convencieron de que dependía de nosotros salvar la televisión y esa fue la gran mentira de mi vida. Echaron a 5.000 tíos de Radio Nacional, TVE y la agencia EFE y no cambió nada. El Estado tuvo que poner dinero como ha puesto siempre y se lo siguieron llevando los directivos como se lo han llevado siempre.
¿Por qué TVE es tal polvorín?
Porque no tiene una línea periodística ni empresarial. No hay seriedad. Allí mandan los políticos. Hay un Consejo de RTVE en el que cada partido coloca a los suyos y en el que la mayoría sólo está para llevárselo crudo en dietas y kilometraje, como decimos todos en la tele. No hay un criterio. Ahora hacen una apuesta, mañana cambian de idea, todo se improvisa según convenga... Yo no tengo nada contra Broncano ni contra Buenafuente por ganar lo que ganan, que es menos de lo que se dice y son dos profesionales estupendos, el problema es que si mañana cambia el Gobierno ya no servirán esos programas y la decisión no será por si son buenos o malos ni si funcionan o no, igual que no lo ha sido a la hora de ponerlos.
¿Esa injerencia política siempre ha sido igual?
Sí. Los gobiernos siempre han mandado igual en TVE, lo que pasa es que ahora se sabe más que antes. Ese problema siempre ha sido la cruz de la cadena. Yo creo en la tele pública, creo que tiene sentido como concepto, pero como está enfocada TVE, tal vez no. Para eso hubiera sido mejor cerrarla cuando la mataron.
¿Cuándo fue eso?
Cuando le quitaron la publicidad porque al Gobierno le interesaba salvar a unos canales privados que estaban con el agua al cuello. Esa fue la sentencia de muerte. A los veteranos con sueldos altos nos echaron porque había que reducir personal de una forma tremenda y lo peor fue que nos prohibieron trabajar de nuestra profesión. Tras el ERE, yo podía trabajar de mecánico, de tornero o de camarero, pero como quise seguir trabajando de periodista me hincharon a multas y me llevaron a juicio. La libertad de expresión es mentira, es otra pantomima.
Uno de sus últimos trabajos en TVE fue como presentador de 'El Rondo', una de las primeras tertulias futbolísticas con un tono similar al que ahora tiene 'El Chiringuito'.
Sí, fue un éxito y se lo cargó Florentino porque no le gustaba no controlarlo. Y eso no lo digo yo, lo dice él mismo en los famosos audios filtrados. Aquello fue un invento de Alfonso Arús, que es un visionario de la televisión. Entendió en aquel momento que los jugadores en activo no dicen nada y los jubilados aportan poco, entonces invitó a periodistas y aquello lo cambió todo. Hasta que se acabó porque Florentino quiso que se acabara para poner un programa con Pedrerol, que sí era de su cuerda. No le fue bien y a la media temporada lo largaron, pero el daño ya estaba hecho.
¿Por qué Florentino les quiso cerrar?
Por control. Yo no le he insultado en la vida, lo que pasa es que repetía mucho aquello del ser superior, porque me hacía muchísima gracia la frase y esto se ve que, por lo que me ha contado gente cercana a él, le ponía como una moto. Pero, vamos, que Florentino tiene mucho poder y que lo utiliza no hace falta ni que lo cuente, lo sabe toda España. Todo lo que no le interesa en los medios de comunicación, lo persigue. Esto es así: lo ejecuta. Y a nosotros nos tocó también. A partir de ahí, mi carrera ya quedó marcada.
Me consta que, pese a esa experiencia, le gusta 'El Chiringuito'.
Sí, encuentro que son unos personajes cojonudos. Personajes que no periodistas, porque de información van justitos. Allí no te puedes enterar de casi nada, salvo de alguna cosa que le interesa al Madrid que suelten. Es un programa de Florentino, si no lo dirige le debe faltar poco, pero a mí me divierte bastante.
No guarda rencor, pues.
¿Para qué? He hecho lo que más me gustaba y, aunque no soy millonario, no me ha ido mal la vida. He sido feliz y eso es impagable, por eso sigo ahí intentando sacar información. Ya que nadie más lo hace... Ahora los periodistas quieren ser como los youtubers, que están todo el día hablando de fútbol sin decir nada, es llenar por llenar a cambio de que Laporta les dé una gorra del Barça o Florentino una del Madrid. Qué pena, con lo que fue este oficio.
Lamine Yamal renueva con el Barcelona hasta 2031 y puede convertirse en el jugador mejor pagado de la plantilla

Lamine Yamal renueva con el Barcelona hasta 2031 y puede convertirse en el jugador mejor pagado de la plantilla

Actualizado Martes, 27 mayo 2025 - 20:37

Ya es oficial: Lamine Yamal firmó este martes la renovación de su contrato hasta 2031. Aunque el acuerdo no entrará propiamente en vigor hasta que el joven crack del Barça cumpla 18 años el próximo 13 de julio, ya ha sido rubricado por el futbolista. Si se cumplen todas las variables que incluye este nuevo compromiso entre el de Rocafonda y la entidad que preside Joan Laporta, el delantero, quien podría lucir a partir del curso que viene un dorsal con tanta carga simbólica como el número 10, se convertirá en el mejor pagado de la plantilla. Entre esas variables, por ejemplo, estaría el hecho de alzarse con el Balón de Oro. Algo que, según indica la progresión que ha ido teniendo en los últimos años, podría estar cada vez más cerca de suceder.

El futbolista acudió en la tarde de este martes a las oficinas del Camp Nou para estampar su firma en el contrato en un acto en el que, entre otros, estuvieron presentes el presidente, Joan Laporta, el vicepresidente primero, Rafael Yuste, y el director deportivo del club, Anderson Luis de Souza, Deco.

Con este nuevo estatus salarial, la entidad barcelonista quiere reconocer el gran peso en la plantilla que, a pesar de su juventud, ha alcanzado Lamine Yamal. Sobre todo, en una primera temporada con Hansi Flick en el banquillo en la que el joven delantero ha sido una de las piezas clave en los esquemas del técnico alemán para que el equipo lograra los títulos de Liga, Copa y Supercopa de España y fuera capaz de plantarse en las semifinales de la Champions.

Su renovación es la tercera que ha tenido lugar a lo largo de los últimos días en el club que preside Joan Laporta, y se suma así a las ya rubricadas por el propio entrenador germano y por Raphinha, otro jugador que ha sido del todo determinante en los éxitos logrados a lo largo de esta campaña y, tal vez, quien mejor ha respondido al efecto Flick.

Hipótesis para la portería

Quien, por ahora, sigue deshojando la margarita, es Wojciech Szczesny. El arquero polaco, quien tendría sobre la mesa la posibilidad de ampliar su contrato con el Barça por dos años más, si bien podría poner fin al mismo de manera unilateral al término de la temporada 2025-26, con todo, estaría cerca de darle el visto bueno a esa posibilidad tras haberlo consultado con su familia, aunque el curso que viene vaya a tener mucho protagonismo en el equipo.

Así lo aseguran algunos medios de su país. Su continuidad, en este caso, implicaría a todas luces la salida de un Iñaki Peña que, pese a que fue la apuesta inicial de Flick para suplir al lesionado Marc-André ter Stegen, acabó perdiendo el puesto en favor del ex guardameta del Arsenal o la Juventus, y que podría haber disputado su último partido como azulgrana el pasado domingo en San Mamés.

La continuidad de Szczesny, además, no implicaría que el club dejara de rastrear el mercado en busca de un portero, pero con vistas ya a medio o largo plazo, para desbancar de la titularidad a un Ter Stegen que ha pasado ya por tres delicadas intervenciones quirúrgicas y que cumplirá 34 años en 2026. Joan García, del Espanyol, y el francés Lucas Chevalier, del Lille, son los dos nombres que más han sonado como posibles refuerzos para la portería, aunque la presencia en Barcelona de Emiliano Martínez, cuyo agente es Jorge Mendes, como en el caso de Lamine Yamal, ha desatado también muchas especulaciones.

Ansu Fati, mientras, otro de los jugadores representados por el agente portugués y quien aparentemente le transmitió buenas sensaciones a Flick el verano pasado, pero que no ha tenido finalmente muchas oportunidades de jugar en esta primera temporada del alemán al mando del equipo azulgrana podría encontrar una salida en forma de cesión al Mónaco.

El fútbol maquilla el mandato de Laporta: tres títulos frente al caso Negreira, las obras del Camp Nou, la inscripción de Olmo...

El fútbol maquilla el mandato de Laporta: tres títulos frente al caso Negreira, las obras del Camp Nou, la inscripción de Olmo…

Actualizado Sábado, 17 mayo 2025 - 00:32

La exitosa temporada del primer equipo de fútbol del Barça, con un juego que ha vuelto a despertar la admiración de propios y extraños, tres títulos más en sus vitrinas (Liga, Copa del Rey y Supercopa de España) y una superioridad casi aplastante en los duelos directos con el eterno rival, el Real Madrid, ha sido deslumbrante. Hasta tal punto, que la luz arrojada desde el césped ha acabado por ocultar una serie de sombras del todo innegables en el que es ya el quinto año de este tercer mandato de Joan Laporta.

El 2020-21, con las elecciones a mitad de temporada, ya contó como el primero, por lo que le queda solo uno para convocar de nuevo los comicios. Algo que, según ha señalado el dirigente, no se producirá hasta el verano del año que viene. Nuevos vaivenes en el apartado económico, las inscripciones con polémica de Dani Olmo y Pau Víctor, los serios movimientos de la oposición para pedir su dimisión o los aún largos tentáculos del caso Negreira serían las más destacadas de esas sombras que se mantienen más allá de los estupendos éxitos deportivos.

Laporta, a pesar de todo, sale reforzado de un curso que ha sido toda una montaña rusa desde el punto de vista institucional. La remodelación del Spotify Camp Nou, la nueva gran joya de la corona que desea dejar como parte de su legado, por ejemplo, ha acabado por alargarse más de lo esperado. Por mucho que la voluntad fuera inicialmente regresar a casa a finales del año pasado o principios del presente, finalmente se ha optado por retrasar el retorno, en principio, hasta septiembre. El regreso, eso sí, de momento, y hasta el verano de 2026 al menos, se producirá con la tercera grada pendiente de terminar y con algunas incomodidades por las obras.

La venta, precisamente, de varias localidades VIP del estadio, una nueva palanca activada tanto para inscribir definitivamente a Dani Olmo y Pau Víctor tras la firma del nuevo contrato millonario con Nike como para asegurarse el 1-1 en el fair play financiero también se ha visto rodeada de suspicacias. Sobre todo, desde LaLiga, con Javier Tebas a la cabeza. El CSD tuvo que intervenir para que los dos únicos fichajes del verano pasado pudieran seguir formando parte de los planes de Hansi Flick. Ese triunfo en los despachos, conocido durante la Supercopa de España en Arabia Saudí, llegó a provocar una airadísima reacción de Laporta fuera de sí (cortes de mangas e insultos) que vio también cómo la oposición se alineaba para reclamarle que dimitiera y convocara nuevas elecciones. Ahora, con los triunfos en la mano, podría hacerlo, pero ya ha adelantado que eso no entra en sus planes.

Las elecciones, la renovación de Flick...

«Convocar las elecciones antes sería ventajista, y no lo soy, siempre he cumplido mis mandatos en la medida que me han dejado. Las convocaré cuando corresponda, según los estatutos», recalcó en declaraciones a RAC1 un Laporta que sí tiene decidido presentarse a la reelección. «El club está mejor organizado viendo de dónde venimos y hacia dónde vamos. Me da fuerza y me hace estar convencido de que hacemos bien las cosas, en gran medida, estamos acertando. Me gustaría presentarme a las próximas elecciones, creo que estamos haciendo un buen trabajo y merecemos continuidad», agregó el máximo dirigente azulgrana, quien confirmó además la ampliación de contrato de Hansi Flick por una temporada más, hasta el 30 de junio de 2027, y cargó contra lo que él considera casi como una persecución en lo extra deportivo, tanto en el caso de las inscripciones de Olmo y Víctor como por la instrucción de un caso Negreira que parece estar eternizándose.

«Con todo este tema de la corrupción deportiva no se aclaran. Se ha extendido el sumario porque han querido estirar el chicle y no tienen nada que hacer, porque la postura del Barça es la que se está imponiendo y estoy convencido que acabaremos ganando y siendo absueltos. No se saldrán con la suya porque esta campaña de desprestigio institucional como otras campañas similares hacen que aún sea mejor y tenga más mérito ganando los tres títulos», sentenció.

El éxito de Hansi Flick, el entrenador de las emociones, en tres claves: psicología con el jugador, frenesí en el campo y una preparación física de "caballos"

El éxito de Hansi Flick, el entrenador de las emociones, en tres claves: psicología con el jugador, frenesí en el campo y una preparación física de “caballos”

El vigilante de seguridad de la Ciutat Esportiva del Barcelona se levanta de golpe del asiento, sorprendido, al ver aparecer, todavía en la oscuridad, a Hansi Flick. Son las siete de la mañana. No será la primera vez. También lo hacen otros de los trabajadores más madrugadores de la ciudad, una hora antes, al cruzarse al entrenador alemán mientras pasea a su perro por la Diagonal. Si alguien lo identifica, no regatea una sonrisa. Nada más.

Flick escogió vivir en una zona céntrica, nada de una casa a las afueras, a orillas del mar, como buena parte de los jugadores, para tener fácil salida hacia Sant Joan Despí, donde se ubica la Ciutat Esportiva, y acceso rápido a Montjuïc o el Camp Nou. Flick no pide a nadie llegar a las siete de la mañana, pero exige que todos los jugadores estén preparados cuando aparece para dirigir el entrenamiento. Un retraso, por mínimo que sea, implica el correctivo que más duele. Nada de multas que en los vestuarios de élite se abonan entre risas para después pagar una comilona. No. Lo que duele es la suplencia. Que se lo pregunten a Koundé o Iñaki Peña. Lo que podría parecer el castigo propio de un sargento de hierro, de un líder inmovilista, es, según el alemán, todo lo contrario, una forma de cohesionar al grupo, porque llegar tarde es una falta de respeto con el trabajo y con los compañeros.

La norma es la primera piedra del ecosistema emocional construido por este alemán de 60 años en muy poco tiempo, y que es la base del éxito del mismo equipo que tenía Xavi Hernández, salvo por la llegada de Dani Olmo, con un rol, por ahora, circunstancial. Los mismos jugadores, entonces adocenados y pasivos, juegan, hoy, poseídos por un frenesí incontenible. La norma es la armadura del respeto, con el respeto aparece el diálogo y el buen diálogo permite liberar las pasiones. Son los elementos clave en esta reconstrucción de Flick, con la aportación de una preparación física ad hoc, y un sistema táctico de riesgo que sólo es posible ejecutar si se cree en el entrenador sin fisuras. En la Línea Maginot del alemán, una duda es un gol.

Los antecedentes del Bayern

El castillo de las emociones edificado en Montjuïc reproduce en buena parte la obra de Flick en el Bayern. Si a Barcelona llegó para sustituir a un entrenador confundido y desbordado, a Múnich lo hizo para relevar a otro, Nico Kovac, distanciado y enfrentado a los futbolistas. Conquistó el triplete en su primer año (Bundesliga, Copa y Champions), y al siguiente año completó la obra con las dos Supercopas y el Mundial de Clubes. El Inter le ha privado de reproducir ese primer año en Barcelona.

Segundo de Joachim Löw en la selección alemana desde 2008, cuando vio desde el banquillo cómo el gol de Torres decantaba la Eurocopa para España, hasta el título mundial, en Brasil, el parecer de internacionales como Neuer o Müller, enfrentados a Kovac, allanó su llegada al Bayern. En semanas, la atmósfera cambió. «La puerta del míster siempre está abierta. Tiene una manera muy positiva de liderar al equipo, nunca había visto nada igual», declaró Alaba, actual jugador del Madrid, a Kicker. La relación despertaba admiración, asimismo, puertas afuera. «Sabe cómo convencer a los jugadores y hacerlos sonreír», decía una leyenda, Lothar Matthäus.

Flick abraza a Raphinha tras el clásico.

Flick abraza a Raphinha tras el clásico.Joan MonfortAP

Esa parte de su trabajo había dejado huella en Alemania. Tanto es así que cuando Joan Laporta, convencido de que debía fichar a un técnico de la nueva escuela alemana tras su regreso a la presidencia, fue en busca del oráculo de Ralf Rangnick, hoy seleccionador austriaco, encontró la misma conclusión. Laporta le habló de Jürgen Klopp, Julian Nagelsmann, Thomas Tuchel y el propio Flick. Rangnick explicó que el juego ofensivo de todos ellos podía encajar en el Barça, pero distinguió una cualidad en Flick: la capacidad de construir equipos y trabajar con los jóvenes. Obligado a mirar a la cantera por la crisis, Laporta lo tuvo claro. Sin embargo, el presidente cedió ante un barcelonismo que se inclinaba por Xavi Hernández, el hijo pródigo, ante la nostalgia del paraíso perdido. Cuando, tres años después, tuvo que relevar al catalán, no dudó, favorecido, además, por la mala experiencia de Flick en la selección, donde le faltó el día a día con el jugador.

Tarde para Joao Félix

Cuando Deco y Bojan Krkic fueron a entrevistarse con el alemán, en Londres, la sorpresa fue que tenía una especie de archivo con los futbolistas azulgrana. Habría querido disponer de Joao Félix, al que creía que podía sacar partido, pero ya era tarde. Lo primero que trasladó es que para la velocidad que necesitaba el Barça no era adecuado Gündogan. Volvió al City.

Durante las negociaciones, Flick pidió llegar con sus ayudantes. El primero, Marcus Sorg, su segundo, que como seleccionador sub-19 ganó un Europeo después de eliminar a la España de Luis de la Fuente. También Heiko Westermann y Toni Tapalovic, durante más de 10 años preparador de porteros en el Bayern pero en el Barça dedicado a la táctica y jugadas de estrategia. Deco aceptó, pero le dijo que el club había tomado ya una decisión acerca de la preparación física. Se haría cargo Julio Tous, que había trabajado con Antonio Conte en la Juventus, el Chelsea y la selección italiana. El ritmo de los equipos de Conte era frenético. Flick aceptó. Tras el 7-0 al Valladolid, el 31 de agosto, llamó al director deportivo y le agradeció la decisión. «Es difícil encontrar a un técnico con el que tengas una sintonía tan grande y puedas influir en todo», dice, a su vez, Tous, que presume de hacer que sus jugadores corran como «caballos».

El día de ese 7-0, Flick tuvo un aparte con Héctor Fort para explicarle por qué no le había dado minutos, pese al marcador. Lo mismo ha hecho con Lamine Yamal o Gavi en otras situaciones, especialmente con los jóvenes. También con Iñaki Peña, que perdió su lugar por Szczesny. Manda y decide, pero explica las razones, y negocia si lo cree oportuno, como cuando Araujo y Raphinha, capitanes, le pidieron volver de la Supercopa en la misma noche del título, al contrario de lo planeado. Aceptó antes de jugar con el Madrid. Arrasaron. No han dejado de hacerlo, implicados en la aventura de un personaje camuflado en su inglés traducido puertas afuera, pero que entrena las emociones como ninguno.