El Madrid salva una vida

El Madrid salva una vida

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Dos fantásticos goles de Vinicius aplazaron la orgía que podría haber vivido el Barcelona el próximo domingo. El Espanyol lleva camino hacia el infierno y es candidato al descenso, aunque parezca increíble.

Ni el más malvado de los enemigos del Madrid hubiera perpetrado la peor muerte del equipo. Si no hubiera ganado al Espanyol, el Madrid se habría enfrentado a la tragedia y la vergüenza del pasillo, además de la mayor fiesta del club azulgrana, comparable a los mismísimos carnavales de Río.

El Barcelona se ve obligado a ganarle al Madrid en el Camp Nou para ser campeón, lo que sería otra orgía. Imaginen el himno de alegría y de placer al vencer a su peor enemigo en su propio estadio. Es algo formidable. Es lo más factible.

Le queda al Madrid la hazaña de postergar el título de los azulgrana con una victoria épica. Ni siquiera le vale un empate. Hay que ganar. Actualmente, me parece un sueño imposible.

Aunque al Barcelona siempre se le pegan los complejos ante el Madrid y su problema de inferioridad. Queda claro que Mbappé y Vini no pueden jugar juntos. Se detestan, se escupen, mientras que la estúpida mentalidad culpa al francés.

Pero yo digo que si Courtois reaparece y Vini y Mbappé hacen un esfuerzo para rebajar sus pulsaciones de egocentrismo, el Madrid, al contragolpe, puede lograr el milagro. Pero no tiene más remedio que fusionar esas dos grandes opciones.

Vini empezó el partido entre discusiones y mostrando una personalidad con complejo de persecución, que en ocasiones resulta absurdo. En la segunda parte fue ese fenómeno que habíamos visto hace tres o cuatro temporadas, hasta llegar al luctuoso suceso del "balón de playa".

Si el Madrid hace funcionar este triángulo de la muerte, aprovechando los espacios y los agujeros defensivos, el Barça puede perder y aborrecer al Madrid. Solo hace falta esa conjunción entre Mbappé y Vini, con Courtois en la portería.

Pero estoy casi seguro de que Mbappé saldrá desde el banquillo, por la orden de su jefe Florentino de ayudar hasta la muerte a Vini para que renueve pronto, por encima del propio Mbappé, que es el mejor jugador del mundo.

La estúpida y rastrera manera de la prensa de atacar a Mbappé, cuando el único culpable es Arbeloa, que ha hecho todo lo posible para anularlo y hacerlo más pequeño que Vini.

Arbeloa no ha podido ser peor cicuta para el Real Madrid, cuando saca pecho por ganarle a un equipo que lleva diecisiete partidos sin ganar.

Del "líder" Vinicius a la situación de Mbappé: "Los médicos coordinan cuándo deben ir los jugadores a Valdebebas, no dudo del compromiso de nadie"

Del “líder” Vinicius a la situación de Mbappé: “Los médicos coordinan cuándo deben ir los jugadores a Valdebebas, no dudo del compromiso de nadie”

Mientras el Real Madrid hacía un corrillo grupal antes de empezar su partido ante el Espanyol, en el duelo en el que necesitaba ganar para no perder la Liga definitivamente ante el Barça, Kylian Mbappé, que sufrió una lesión muscular ante el Betis, aterrizaba en el aeropuerto de Barajas tras pasar unos días en Italia. El francés, que según el club está haciendo «todo lo posible» por estar en el clásico del próximo día 10, reflejaba así una parte del resumen de la temporada del conjunto blanco.

"La planificación de los lesionados está a cargo de los servicios médicos, que coordinan cuándo tienen que ir los jugadores a Valdebebas y cuándo no, y a partir de ahí cada jugador en su tiempo libre hace lo que considera oportuno. Ahí no entro", expresó Arbeloa.

Con 14 puntos de desventaja sobre el Barcelona, el Madrid estaba en la obligación de ganar en el RCDE Stadium para evitar un alirón culé y a la vez esquivar el pasillo en el Camp Nou. En el vestuario la reflexión en los días previos era clara: alargar lo máximo posible la alegría azulgrana, aunque las sensaciones, como contó este periódico el domingo, no eran del todo buenas en Valdebebas, donde comenzaban a acumularse las grietas en el vestuario.

Una de esas tensiones tenía que ver directamente con Mbappé y la gestión que el francés estaba haciendo de su lesión. Y sin él, Vinicius, compañero en la delantera y en la galaxia, brilló ante el Espanyol anotando dos goles, jugando uno de sus mejores partidos del curso en Liga y marcando gol por tercer encuentro seguido en la competición.

El brasileño ha marcado 15 goles en 26 partidos en 2026, empatado con Lamine como máximo goleador del torneo en ese tramo. El cambio de entrenador y los elogios de Arbeloa le han impulsado tras los problemas que tuvo con Xabi Alonso, con el que sólo había marcado cinco goles. En total, Vinicius lleva 15 tantos en Liga, cinco en Champions y uno en la Supercopa, lo que eleva sus cifras hasta los 21. Está a dos goles de igualar su mejor estadística en la Liga (17 en la 21-22), y a tres de su mejor año entre todas las competiciones (24 en la 23-24).

Las cifras de Vinicius

Con el doblete de Cornellà, Vinicius se suma a una lista de estrellas que marcaron 20 tantos o más en cinco temporadas consecutivas con el Madrid entre todas las competiciones. Una clasificación que el brasileño comparte con Pahiño, Di Stéfano, Puskás, Hugo Sánchez, Raúl, Cristiano Ronaldo y Benzema. Palabras mayores.

Y eso que la noche empezó con pique para él. Su cruce con El Hilali provocó una amarilla para cada uno, la primera al brasileño por un forcejeo y la segunda para el marroquí tras una entrada que de primeras Gil Manzano castigó con roja directa. La vio en el VAR y dio marcha atrás, pero la bronca ya estaba en la mesa. La grada local la tomó con Vinicius, que como siempre no esquivó los duelos dialécticos con su par y con el árbitro mientras al Madrid le costaba.

Eso sí, algo cambió tras el descanso, porque el brasileño se transformó para sentenciar el partido en 10 minutos con dos golazos. El primero tras un gran amago con el que se zafó de dos rivales y el segundo con un genial disparo a la escuadra.

"Vinicius ha vuelto a hacer un partidazo, siendo el líder y una amenaza total. Muy agresivo, inteligente y valiente. Un líder nato, todo el mundo le quiere y es una gran persona", señaló Arbeloa, que no quiso comparar su compromiso con el de Mbappé: "Yo no dudo del compromiso de ninguno de mis jugadores. Saben lo importante que son estos partidos, no existe un jugador más grande que el Madrid", añadió.

La lesión de Mendy

Los tantos del delantero, que encontró una buena conexión con Gonzalo, suplente de inicio, aliviaron el domingo del Madrid. Una noche que había empezado con problemas por la nueva lesión de Mendy. El francés duró 10 minutos antes de sufrir una lesión en el cuádriceps.

El lateral no disputa tres partidos seguidos como titular desde noviembre de 2024, una circunstancia clave en la debilidad defensiva del conjunto blanco. En su lugar saltó al campo Fran García, elección de Arbeloa por delante de Carreras. Una decisión que responde a la tensión que también contó este periódico entre el lateral gallego y el técnico, que tuvieron un encontronazo hace un par de semanas.

La cruzada moral

La cruzada moral

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La llamaremos "La Ley Prestianni" o "La Ley Vinicius". Es igual. Según su aplicación en el Mundial, serán sancionados con tarjeta roja los jugadores que se tapen la boca para hablar con un contrario. El legislador presupone que entre rivales sólo pueden producirse insultos, dicterios e invectivas. No serán castigados quienes oculten los labios a las cámaras para dirigirse a un miembro del mismo equipo. El legislador da por seguro que entre compañeros sólo existen los elogios, las felicitaciones y los halagos a propios y extraños.

El legislador presupone, además, que los insultos son de orden racial u homófobo, los únicos considerados como tales en estos tiempos de corrección-coacción política. Al escandalizarse, eleva de categoría a quien, por estupidez de cuna o deficiencia educativa, excreta un comentario de ese tipo. Le otorga al ofensor, un imbécil o un lerdo, su minuto de gloria y reduce al ofendido a una quejosa e indefensa criatura que necesita mimos y sobreprotección.

Dentro y fuera del fútbol, y a tenor de la nueva catalogación de improperios, algunos como "hijoputa" o "cabrón" (perdón por la ordinariez coloquial) no son más que vocablos malsonantes que, por frecuentes y extendidos, no alcanzan a denigrar al emisor ni a incomodar al destinatario. En cambio, "negro" y "marica", antaño igual de coloquiales, suponen hoy un crimen de lesa humanidad que atenta contra los mismísimos cimientos éticos de la especie.

Al parecer, Prestianni llamó "maricón" y no "mono" a Vinicius. Tanto da. Vini podría haber respondido tildando al argentino de "boludo" o, atendiendo a su menor categoría profesional, de "mediocre" o "fracasado". Unas cuantas lindezas por ambas partes, y a seguir jugando, como ha sucedido en el fútbol desde sus albores. Según los viejos códigos, "lo que se dice en el campo, en el campo se queda". Vinicius, por contra, lo aireó. Volvió, quisquilloso, a autoerigirse en el paladín universal de la cruzada moral contra la xenofobia y el machismo. Como si sólo lo agraviasen a él.

Infantino quiere un Mundial de palabra culta y buenas costumbres. De ángeles mudos y considerados. A este paso, para 2027, aparte de aspirar a la reelección en la presidencia de la FIFA, será candidato al Premio Princesa de Asturias de la Concordia.

Fabio Capello: "Ronaldo era un líder negativo que sólo pensaba en las mujeres y Cassano hizo tantas tonterías en Madrid que no las recuerdo todas"

Fabio Capello: “Ronaldo era un líder negativo que sólo pensaba en las mujeres y Cassano hizo tantas tonterías en Madrid que no las recuerdo todas”

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En una charla con Aldo Cazzullo, Fabio Capello repasó su extensa carrera como jugador y entrenador, compartiendo anécdotas, reflexiones sobre algunos de los futbolistas más talentosos que dirigió, y revelando detalles inéditos sobre su vida personal. Durante el evento, celebrado en el Teatro Comunale de Ferrara, en el marco de la Festa del Corriere, el técnico reflexionó sobre figuras como Ronaldo (Cristiano no, el otro), Antonio Cassano, y otros grandes nombres que marcaron su trayectoria, como Gullit y Cruyff.

Además, Capello ofreció una visión más íntima de su vida fuera del fútbol, mencionando su relación con su esposa y su vínculo con la política, en un diálogo que abarcó desde su primer gol en Wembley hasta sus recuerdos de figuras como Berlusconi y Pasolini.

El mister revivió su carrera, comenzando con aquel gol inolvidable en Wembley: "Lo marqué por los 20.000 camareros que trabajaban allí. Los ingleses habían prometido a la reina Isabel II ganar como regalo para su hija, que se casaba al día siguiente. Así que, cuando al final del partido el comentarista me preguntó a quién quería dedicar la victoria, dije: a los 20.000 camareros italianos que trabajaban en Londres".

La charla continuó con Aldo Cazzullo recordando fechas, victorias y resultados. "¿Y los fracasos?", preguntó el entrevistador. "Cada vez que no gané", respondió Capello.

Muchos fueron los nombres del pasado que evocó. "El jugador más fuerte con el que jugué fue Rivera". Como bestia negra del Bernabéu, recordó los enfrentamientos contra Cruyff: "Como jugador era increíble, y como entrenador, muy bueno. Como persona, lo definiría como arrogante, como muchos holandeses que piensan que lo saben todo".

"¿Y qué pasa con los 'tulipanes' del Milan?", preguntó Cazzullo. "A Gullit le cuesta mucho explicar algo a los demás, porque él es el que te lo explica todo", sonrió Capello. "Recuerdo cuando traje a Seedorf a Madrid, tenía 19 años. Durante el descanso de un partido, le expliqué lo que no estaba funcionando. Se levantó y dijo: 'Tenemos que hacerlo así'. Le dejé la chaqueta y le dije: 'Ahora eres tú el entrenador'. Y me fui".

La conversación se centró entonces en un jugador que le dio muchos dolores de cabeza: Antonio Cassano. "En Madrid, Cassano hizo tantas tonterías que me cuesta recordarlas todas. Junto con Balotelli, son los dos ejemplos de talentos que se perdieron. Una pena.

En Madrid, Capello ganó dos veces La Liga. "Dejar Madrid para regresar al Milan fue el error más grande que cometí", comentó.

En España también entrenó a Ronaldo Nazario. "Cuando Ronaldo llegó a Madrid le pregunté: ¿cuánto pesabas cuando ganaste el Mundial? 84 kg. ¿Y ahora?, 94", comentó entre risas.
"Era un líder negativo. No se entrenaba como debía y no motivaba a sus compañeros. Así que, junto al presidente Berlusconi, decidimos despedirlo. Me llama Berlusconi y me pregunta: '¿Cómo es Ronaldo?' Le respondí: 'Presidente, es bueno. Pero no es un buen ejemplo, siempre en discoteca, ha engordado, solo piensa en las mujeres'. Al día siguiente, en la Gazzetta: 'Ronaldo al Milan'".

La entrevista siguió entre recuerdos de Rusia, China, Roma, Milán, Madrid... todos los lugares donde entrenó. "Y en todos esos lugares, mi esposa siempre me ha seguido". Así que, le preguntaron a ella: "¿A qué ciudad te sientes más vinculada?". "Madrid, tengo un vínculo único con esta ciudad", confesó.

"Yo estaba estudiando para ser técnico y ella estaba en la escuela normal. Nos cruzábamos 'casualmente' por la Via Cavour y caminábamos juntos hasta casa. Un amor que nació caminando. Ella hablaba mucho, yo era más reservado", contó sobre su esposa.

"En la primera República votaba por el Partido Republicano. Luego voté a Berlusconi, a la Lega, y ahora a Meloni", reveló durante la entrevista.

Semanas de tensión en el vestuario del Madrid: los enfados del núcleo español, el mercado, un ojo en Mbappé...

Semanas de tensión en el vestuario del Madrid: los enfados del núcleo español, el mercado, un ojo en Mbappé…

Son semanas sin mucha actividad deportiva en la ciudad deportiva de Valdebebas, lo que genera múltiples debates dentro y fuera de las puertas del Real Madrid. El 'adiós' del conjunto blanco a la Copa y a la Champions y su distanciamiento progresivo del Barcelona en la lucha por la Liga han sacado a la superficie las tensiones y problemas de un vestuario agrietado. Si no gana este domingo en el RCDE Stadium al Espanyol, los blancos entregarán el campeonato liguero al eterno rival justo antes del clásico del próximo domingo día 10, que se disputará en el Camp Nou y en el que el cuadro de Arbeloa podría hacer el pasillo al culé.

Dani Carvajal, ahora lesionado hasta la última semana de la temporada, Asencio, Ceballos o Mbappé son algunos de los protagonistas, junto a Álvaro Arbeloa, de la proliferación de situaciones que llevaban tiempo sin suceder en el vestuario madridista.

Al lateral de Leganés, canterano, responsable de la primera piedra de Valdebebas y ganador de seis Copas de Europa, es posible que le quede sólo un partido más en el Santiago Bernabéu. El de la jornada 38 ante el Athletic Club. Sufre una fisura de la falange distal del quinto dedo del pie derecho. Si nada cambia, Carvajal no renovará su contrato con el Madrid y dirá adiós a toda una vida en Chamartín. Por el camino, muchos títulos, 27, a uno de los 28 de Luka Modric, muchas alegrías y alguna que otra pena y rabia, como la acumulada en los últimos seis meses.

El lateral ha terminado enfadado con Arbeloa, con el que ha chocado de frente por las pocas oportunidades que el futbolista considera que le han dado durante esta parte del curso, lastrando sus opciones de ir convocado al próximo Mundial.

El núcleo español

Carvajal es, junto a Asencio, Ceballos, Huijsen, Carreras, Fran García y Gonzalo, miembro del grupo de españoles de la primera plantilla. Un grupo que otros años ha sido clave en el buen funcionamiento del vestuario y que en los dos últimos años, tras las salidas de Nacho, Joselu y Lucas Vázquez, ha perdido protagonismo y relevancia. Y es ahí donde fuentes de ese grupo aseguran que Arbeloa ha dado preferencia a los elogios a las estrellas, repetidos en varias ruedas de prensa, y a los canteranos, descuidando a la base nacional de la plantilla.

El técnico, mientras, se ha mostrado firme con Asencio, apartado varios días tras lo que Arbeloa entendió como una mala contestación; con Ceballos, fuera de las listas desde hace tiempo por otro encontronazo con el técnico; o Carreras, alejado de las alineaciones en varias ocasiones por lo que el entrenador consideraba una mala actitud.

Todas estas discusiones con algunos futbolistas coincidieron con los partidos en los que Arbeloa confió más en los canteranos, algo que tampoco terminó de gustar a parte del grupo. Esto, unido a las derrotas y a los rumores que situaban a algunos jugadores en la posición de transferible, como Camavinga, han dejado unas semanas de auténtica tensión en Valdebebas. Como adelantó ESPN y puede confirmar este periódico, ha habido enfrentamientos directos entre algunas de las estrellas del equipo en el vestuario, roces que han ido más allá del césped y un ambiente muy alejado del «vestuario más sano del mundo» que repetía Ancelotti durante su segunda etapa en el Santiago Bernabéu.

La situación de Kylian Mbappé tampoco ha ayudado a mantener la calma. Si su lesión en la rodilla generó fuertes discusiones y cambios en el departamento médico durante los meses de diciembre y enero, su nueva lesión muscular y la gestión que el delantero francés está haciendo de su recuperación han levantado ampollas en el vestuario. Siendo una lesión leve, muchos compañeros no entienden sus viajes fuera de España. Cuando se fue a París, el vestuario le apoyó entendiendo que con él viajaban dos fisioterapeutas del club, pero ahora, y habiendo asegurado el galo que haría «todo lo posible» por estar en el clásico contra el Barça del próximo día 10, son varios los que han levantado la ceja ante sus acciones durante los últimos días.

Arbeloa les ha dado varios días libres en la última semana después de empatar en Sevilla contra el Betis, y el club mantiene que los jugadores tienen libertad para moverse en ese tiempo personal, pero los gestos valen mucho en este momento en Valdebebas y no todos ven bien dichos viajes.

Alemao hace soñar a Vallecas y el Rayo volará con ventaja a Estrasburgo

Alemao hace soñar a Vallecas y el Rayo volará con ventaja a Estrasburgo

El Rayo Vallecano está hoy más cerca que ayer de jugar la primera final europea de su historia. Palabras mayores para el humilde proyecto del barrio de Vallecas. El conjunto franjirrojo venció al Estrasburgo por la mínima y volará al noreste de Francia la semana que viene para defender el resultado camino de la final de la Conference League. Alemao marcó el único tanto del encuentro al aprovechar un córner lanzado por Isi y los de Iñigo Pérez pudieron ampliar la renta en el tramo final.

Fue un partido equilibrado, donde hubo más miedo que fútbol y en el que el Rayo fue mejor cuando creyó de verdad en el tipo de plantilla que es. Cuando se vio más talentoso, más fuerte, más equipo. Todo eso ha conseguido Iñigo Pérez, uno de los entrenadores revelación del fútbol español, capaz de llevar al «barrio más grande de Europa», como rezaba el tifo que se construyó en la grada, a las puertas de una finalísima continental.

Enciso fue el futbolista más peligroso del Estrasburgo en el primer tiempo, capaz de llevar la voz cantante del juego galo ante un Rayo demasiado pasivo, demasiado pendiente de la trascendencia histórica de la noche en Vallecas. Isi trató de poner pausa, pero los primeros 45 minutos no dejaron muchas ocasiones en la memoria. Ni un tiro a puerta, un córner a favor del Estrasburgo y empate en la posesión. Nadie quería perder, nadie hizo lo suficiente por ganar.

Tras el descanso, sin embargo, el Rayo fue otro. Sirvió la charla de Iñigo en los vestuarios, porque los locales apretaron hacia la portería rival en el segundo acto. Ilias fue la chispa, Isi el control, Lejeune la fuerza y Alemao el gol. Después de varias llegadas peligrosas sin encontrar la meta francesa, Alemao apareció en el área pequeña, en el primer palo, para cabecear a la red un buen córner de Isi. Locura en Vallecas y merecido 1-0 para el conjunto español, que lo quería más que el Estrasburgo.

El tanto noqueó a los galos y el Rayo pudo llevarse un resultado más amplio hacia Francia, pero apareció el joven portero belga Penders, llamado a ser el heredero de Courtois en la selección. A sus 20 años, voló varias veces para evitar los tantos de Lejeune y Alemao, perdonando el Rayo el segundo. Todo se decidirá en Estrasburgo.

La insólita historia de Ángel Mateos, que el domingo, con 70 años, se convertirá en el futbolista más veterano de España: "Me siento igual que cuando debuté"

La insólita historia de Ángel Mateos, que el domingo, con 70 años, se convertirá en el futbolista más veterano de España: “Me siento igual que cuando debuté”

Veamos. Por mucho que se rastree en Google, incluso por mucho que se enrede con la IA, establecer una clasificación irrefutable sobre quién es el futbolista más viejo en disputar un partido oficial en el mundo es muy difícil. Imposible, de hecho. Puede ser un israelí de 74, o mexicano de 71, pueden ser los dos o ninguno. También se puede cavilar sobre si hablamos de fútbol profesional o no, e incluso dirimir si la Tercera División es categoría profesional o no. Bien, todo eso está muy bien, pero sea el primero, el segundo, el tercero o el cuarto del mundo, lo que va a hacer Ángel Mateos (Turón, Asturias, 1955) el próximo domingo es (con perdón) la leche.

A sus 70 años, se va a convertir (esto sí está claro) en el futbolista español más veterano en jugar un partido de competición oficial. Será, durante unos minutos, el portero de su equipo de toda la vida, el Colunga, en el partido que le enfrentará al Praviano, correspondiente a la jornada 33 del Grupo II, el asturiano, de Tercera Federación (lo que toda la vida se ha conocido como Tercera División). Mateos, 'Mate' en el mundo del fútbol, jugará con el equipo (el Colunga) al que lleva ligado más de seis décadas, desde que era solo un niño. Y está estos días, claro, como eso, como un niño. «Me siento igual que cuando debuté, con 20 años. Aunque no es lo mismo debutar con 20 que reestrenarse con 70», confiesa en conversación telefónica con EL MUNDO. Físicamente está «como un cañón», según Santi García-Barrero, ex jugador de Oviedo y Logroñés y directivo del Colunga.

JORGE PETEIRO

«Peso lo mismo que cuando tenía 18 o 19 años y llevo jugando ininterrumpidamente desde que empecé con 10. Gracias a Dios, nunca tuve una lesión y ningún accidente en la mina, en la que trabajé durante 25 años. Juego todas las semanas una pachanga con los directivos y ellos me insistieron en que, cuando el equipo estuviera salvado y no fuera posible perjudicar a nadie, tenía que jugar. Y al final, se ha dado», explica Ángel, que posa para las fotos con diversión.

"Llevé unos guantes a la mina"

La idea tomó forma en el pasado mercado de invierno. Fue entonces cuando José María Cortina, otro miembro de la directiva del Colunga, se encargó de llevar a cabo los trámites. Porque, al tratarse de competición oficial, a Ángel ha habido que hacerle la correspondiente ficha federativa. Una vez pasó la pertinente revisión médica, todo estaba dispuesto.

Ángel ha visto de todo en estos 60 años de fútbol. «Cuando era joven, tener unos guantes de lana era un privilegio. Unos que tenía los llevé también a la mina. En algún campo había un charco enorme y sacaba el agua con un pequeño cubo que tenía guardado cerca de la portería. Acababa embarrado y, a veces, no había agua caliente, o ni siquiera había agua, y tenías que sacarte el barro en el río y lavarte luego al llegar a casa», rememora. Su gran ídolo, explica, fue Iríbar, por quien se hizo aficionado del Athletic. Y, también, un poco, Arconada. A nivel asturiano, asegura que desearía que tanto el Sporting como el Oviedo estuvieran en Primera.

JORGE PETEIRO

'Mate', además de jugar al fútbol tanto en pachangas como con los veteranos, procura mantenerse activo montando en bicicleta, jugando al tenis o saliendo a correr. Recordemos, tiene 70 años. Siempre y cuando, claro, no tenga que acompañar a su nieto al colegio. A él, al nieto, le tira por ahora más el atletismo que el fútbol. «Lo más importante es que haga deporte», resume su abuelo, orgulloso.

La falta de centímetros

En su caso, llegar más arriba de Segunda B no fue posible por una cuestión de centímetros. Literalmente. «Me decían, 'Mate', con diez centímetros más tú te plantas en Primera División'. Juan Mesa, directivo del Oviedo, me lo confesó cuando yo estaba en el Caudal. 'Si hubieras medido un poco más, te hubiéramos fichado', me dijo. Al final, ficharon a Camuel, que medía 1,81 o así, quien estuvo en el club mucho tiempo y que falleció ya hace unos años, el pobre», explica. Este domingo, a las 17.00 horas, con el Colunga, revivirá sensaciones de antaño. «No es una excentricidad. No se trata de buscar solo la foto. Está para jugar. Jugamos con él cada semana y es muy difícil marcarle un gol. La Tercera División es muy exigente, pero lo va a hacer de maravilla», insiste el directivo García-Barrero.

JORGE PETEIRO

El Colunga, y no sólo por esto, es un club especial. Mucho. «Tenemos un proyecto muy bonito, darles a los jóvenes de aquí una estructura lo más profesional posible, para que puedan llegar lo más arriba posible, con césped natural, que requiere un esfuerzo para cuidarlo, claro, pero jugando con unos valores que cada vez escasean más en el fútbol. En toda la liga, no hemos visto ni una amarilla. Incluso, si alguno no se comporta, preferimos jugar con 10. Cuando vamos a campos rivales, dejamos el vestuario perfecto, lo más limpio posible, y un obsequio. Y parece que hemos hecho escuela, porque algún rival hizo lo mismo al venir al nuestro», destaca el mandatario. El debut de Mate, claro, les dará más visibilidad. Pero no es eso lo que buscan. Ni siquiera el efecto llamada. «Las entradas serán todas gratuitas», destaca. De lo que se trata es de que el fútbol, al que tanto le ha dado este veterano portero, le devuelva también una parte de esa pasión y cariño. A lo grande.

¿Por qué Simeone es tan optimista para el partido de Londres? Superstición, descanso, estrategia y datos

¿Por qué Simeone es tan optimista para el partido de Londres? Superstición, descanso, estrategia y datos

Simeone, en su lenguaje no verbal, es bastante transparente. En las palabras no, en las palabras es perfectamente capaz de decir justamente lo contrario de lo que está pensando (si cree que eso le va a beneficiar), pero en los gestos... Y en la noche del Metropolitano, ante las cámaras, se vio a un entrenador lleno de energía, sonriente, enérgico, con un mensaje claro: «Tenemos un desafío fantástico por delante», dijo, y remató: «Siempre soy optimista».

Su forma de moverse decía que se lo cree de verdad. ¿Por qué? Hay varias razones, y la primera de ellas habla de los datos que dejó tras de sí el partido de ida. Su equipo lideró todas las estadísticas ofensivas. El Atlético disparó más veces que el Arsenal, 18 contra 11, lo hizo con más acierto (4 a portería, más un larguero de Griezmann, por dos de los ingleses), y hasta dominó la posesión 52% vs. 48%. Incluso algo tan etéreo como la estadística de los goles esperados: 2,22 frente a 1,5.

Consciente de estos números, y precisamente para realzarlos, dejó otra de las frases de la noche: «¿Vieron lo que tenían del banquillo? ¡Si los que entraban eran mejor que los que se iban!», insistió varias veces en la ronda que hizo por las televisiones y, también, en la sala de prensa. También aumenta su optimismo ver que, pese a todo, sus chicos compitieron con un equipo que no ha perdido ni un partido en esta Champions (10 victorias, tres empates).

El aspecto físico también influye en esta alegría previa del argentino. Mientras el Atlético puede poner al equipo juvenil mañana frente al Valencia si es necesario, el Arsenal se juega, también mañana, la Liga inglesa, de modo que no podrá dar descanso a ninguno de sus mejores futbolistas. Juega contra el Fulham a las 18.30 horas, y estando empatado a todo con el Manchester City a falta de cuatro jornadas, el desgaste es más que evidente.

Tenemos, por tanto, los datos del primer partido y la diferencia en las horas de descanso como primeros motivos para afrontar con ilusión el partido de vuelta en Londres. Pero hay más. Ya no son tangibles, pues acuden a esa parte, trascendental, de la personalidad del técnico que se puede resumir en una palabra: cabulero, que es la forma que tienen en Argentina de llamar a una persona supersticiosa.

Las coincidencias

La cosa podría empezar por el hecho de que, 12 años después, el Atlético se encuentra en (casi) el mismo escenario. Entonces, en 2014, también el Atlético fue a Londres a jugarse el pase a la final de la Champions después de empatar en casa contra el Chelsea (0-0). Salió tan bien aquel partido (1-3 con gol de Torres, pero para los blues), que el recuerdo influye en alguien con la personalidad del Cholo. No sería extraño que haya puesto énfasis en repetir hotel, horarios de viaje, costumbres, etc... Y, aunque no lo contará nunca, es posible que haya más sensaciones que a él le hagan tener ese ímpetu estos días, quién sabe si hablamos de algún cumpleaños de algún jugador, o de una efeméride desconocida para el resto...

Sea lo que sea, Simeone está on fire. Ni siquiera las lesiones le impedían el miércoles por la noche esparcir su euforia por los rincones del estadio. Parece que Julián llegará pese a sus problemas en el tobillo, del mismo modo que Sorloth, que tenía algunas molestias en el isquiotibial y pidió no jugar después de estar calentando. En realidad, muy grave ha de ser la dolencia para que alguno de los futbolistas se quite del medio.

Por último, quién sabe si en toda esta atmósfera influyen dos tipos como Koke y Griezmann. Cuando Simeone le gritaba al francés si le retiraba del campo (minuto 85), Antoine le dijo con un gesto de que aguantaba. Aunque se le veía fundido, eran los últimos minutos del galo en Champions en el Metropolitano 97 encuentros después. Muy cansado también estaba el español, que suma más partidos todavía que su compañero (116). «Tenemos a Koke y a Antoine, que con la edad que tienen corren y juegan... Tenemos un desafío fantástico», les elogió su entrenador, quién sabe si viendo algo que los demás no ven antes de jugarse la que sería su tercera final de Liga de Campeones desde que llegó.

Último partido del 'dúo dinámico' en Champions en el Metropolitano: "Koke y Antoine, con la edad que tienen corren y juegan..."

Último partido del ‘dúo dinámico’ en Champions en el Metropolitano: “Koke y Antoine, con la edad que tienen corren y juegan…”

Corría el minuto 85 cuando Diego Simeone le gritaba a Antoine Griezmann si le retiraba del campo. Quedaban aún dos cambios a los rojiblancos y el Cholo veía cansado a su estrella. Le respondió el francés con un gesto de que aguantaba. Aunque se veía fundido, eran los últimos minutos del galo en Champions en el Metropolitano. Los quería disfrutar 97 encuentros después. "Parece que Griezmann pasa el partido y, en vez de cansarse, empieza a encontrar lugares para hacer algo diferente. Pensé en sacarlo, pero dije: 'no, vamos a dejarlo porque siempre pasa algo'", apuntó su entrenador.

Y pasó, pero el palo se encargó de quitarle la gloria al francés en su despedida. Hubiera sido el tanto de la victoria tras el empate de penalti de Julián Álvarez unos minutos antes. "Tuve tres, pero no pude tocar la red, en la vuelta seguro. Hicimos un gran trabajo todos y nos tenemos que quedar con el segundo tiempo", expresó el galo en la televisión en la entrevista postpartido. La UEFA debió ver lo mismo que alabó su técnico: "jerarquía, talento y calidad", para darle al francés el premio MVP.

Aunque, para ser justos, esos piropos también los lanzó Simeone a Koke, el motor incombustible del Atlético de Madrid, que sumaba 116 duelos en la máxima competición continental. Fue ante el Arsenal el jugador con mayor número de recuperaciones, nueve, y el segundo en acciones con balón (81) y en pases totales (70). "Tenemos a Koke y a Antoine, que con la edad que tienen corren y juegan... Tenemos un desafío fantástico", lanzó el argentino sobre sus pupilos más veteranos.

El Arsenal ha sido el testigo de excepción de este último partido europeo juntos en el Metropolitano de estos dos amigos que han llevado al club rojiblanco a cotas impensables. Aunque queda la cima. "Ojalá que podamos darle la final de Budapest, yo intento disfrutar de Grizzy todos los días y además de ser un grandísimo jugador, como persona es increíble", alabó Johnny Cardoso, su compañero ayer en el centro del campo y con el que, juntos, consiguieron deshacer el empuje gunner.

Otro jovenzuelo que llegaba a los 116 partidos en Champions era un Oblak que, gracias a un excelso trabajo de su defensa, tuvo poco trabajo en su arco. "Queríamos la victoria , pero no la conseguimos y eso no cambia que hayamos hecho un buen partido", declaró el esloveno sobre la gran ocasión perdida para irse con ventaja a Londres. "Está todo abierto", añadió el guardameta que dice que hay que "ir a ganar a domicilio" y valoró que el equipo está "atacando muy bien".

Es cierto que los rojiblancos lideraron todas las estadísticas ofensivas. Dispararon más veces, 18-11, con más acierto, 4-2 más un larguero de Griezmann, y dominaron la posesión 52%/48%, así como la estadística de los goles esperados, 2,22 frente a 1,5. Aunque los tantos llegaron de penalti. Algunos, polémicos.

Polémica arbitral

En un duelo de control, sólo los errores inclinaron la balanza. El primero fue de Hancko por empujar en el área a Gyokeres. Lo que viene a ser un empujín, más bien. "El primero no me pareció. En semifinales de Champions se necesita un penal que sea penal", criticó Simeone, aunque no quiso el argentino abundar en la actuación arbitral.

Mikel Arteta, en cambio, sí que lo hizo en gran parte de su comparecencia tanto en las entrevistas postpartido de las televisiones como en rueda de prensa. "Cuando luchas tanto nueve meses por estar aquí, esto no puede pasar", se quejó el vasco sobre el penalti del que se retractó Makkelie a instancias del VAR por un pisotón de Hancko a Eze. Para el técnico del Arsenal, esa acción decidió el partido. Pero no la eliminatoria. Quedan, mínimo 90 minutos en Londres, para decidir el primer finalista de Champions. Y Koke y Griezmann, el 'dúo dinámico' rojiblanco, miran al 30 de mayo con la ilusión de unos colegiales.

La rabia del Atleti

La rabia del Atleti

Actualizado

La rabia del Atleti en su juego, en su querer. Y la rabia de solo haber empatado ante un Arsenal sin pólvora que también, en el Metropolitano, demostró que es solo una caricatura de sus mejores momentos en los dos tercios de la temporada.

De todas formas, dado el momento catatónico del Arsenal, con su angustia por perder la Premier League y su obligación de ganar, le lleva a una angustia de la que no sé si podrá salir.

Esta vez, Simeone no apareció con un Atleti insultante, con un dominio abrumador como frente al Barcelona. Quizá el cansancio también aniquiló la fuerza de otras ocasiones.

El calendario para el Atleti ha sido canallesco. Hace unos diez días jugó hasta la asfixia su final ante la Real Sociedad. Ha tenido que sufrir sacrificios muy cruentos con dos eliminatorias ante el Barcelona. Creo que Koke y Griezmann, los dos más veteranos, eran los más perjudicados.

Aun así, Julián Álvarez se jugó las piernas en el partido. Y hay que recordar que, antes del regalo del penalti al Arsenal, el argentino disparó con una fuerza y un ángulo fenomenales. Pero David Raya impidió el gol.

El Arsenal no tuvo siquiera una sola ocasión de gol, salvo el penalti más que dudoso que marcó Gyökeres, que me parece un "bluff" para lo que pagaron los árabes del Emirates.

No sé qué tipo de estimulación tomaron los jugadores del Atleti durante el descanso, porque salieron a arrasar y acogotaron a un Arsenal que parecía un equipo grotesco, solo protegido por su retaguardia y, naturalmente, por David Raya.

El meta español hizo dos paradas magníficas. Lookman no marcó de forma inverosímil, pero hasta los veteranos Griezmann y Koke se repusieron, hasta tal punto que, cuando el Arsenal se agotaba en su angustia por imponerse a los rojiblancos, el francés hizo una de las suyas, pero su sutil disparo se estrelló en el larguero.

Y se acabó el partido. No me explico cómo Mikel Arteta es tan inútil con la artillería de Saka, con Madueke e incluso con Eze. Es un equipo que ni siquiera genera ocasiones. Hasta el teatro de Eze no fue suficiente para seguir viviendo de los penaltis.

Creo que Arteta se ha perdido en la niebla de Londres. La entrada de Ødegaard maldice el eje de juego de Zubimendi. Arteta es incapaz de dar juego y fuerza a un equipo que antes arrollaba. Creo también que tiene mucho vértigo ante el abismo de perder un título que tenía ganado. También la sombra de su maestro, el Jedi Guardiola, le maltrata psicológicamente.

Es un mal resultado, al fin y al cabo, pero el Arsenal juega peor en el Emirates. El último partido que le vi ante el Newcastle, vivió de un gol lejano de Eze a la salida de un córner, ante un Newcastle que llegó a ponerle la soga en el cuello.

Todavía hay que creer en los contragolpes del Cholo. Hay que volar con su iluminación cuando se encuentra en un callejón sin salida. El Atleti tiene vida.