Último partido del ‘dúo dinámico’ en Champions en el Metropolitano: “Koke y Antoine, con la edad que tienen corren y juegan…”

Último partido del 'dúo dinámico' en Champions en el Metropolitano: "Koke y Antoine, con la edad que tienen corren y juegan..."

Corría el minuto 85 cuando Diego Simeone le gritaba a Antoine Griezmann si le retiraba del campo. Quedaban aún dos cambios a los rojiblancos y el Cholo veía cansado a su estrella. Le respondió el francés con un gesto de que aguantaba. Aunque se veía fundido, eran los últimos minutos del galo en Champions en el Metropolitano. Los quería disfrutar 97 encuentros después. “Parece que Griezmann pasa el partido y, en vez de cansarse, empieza a encontrar lugares para hacer algo diferente. Pensé en sacarlo, pero dije: ‘no, vamos a dejarlo porque siempre pasa algo'”, apuntó su entrenador.

Y pasó, pero el palo se encargó de quitarle la gloria al francés en su despedida. Hubiera sido el tanto de la victoria tras el empate de penalti de Julián Álvarez unos minutos antes. “Tuve tres, pero no pude tocar la red, en la vuelta seguro. Hicimos un gran trabajo todos y nos tenemos que quedar con el segundo tiempo”, expresó el galo en la televisión en la entrevista postpartido. La UEFA debió ver lo mismo que alabó su técnico: “jerarquía, talento y calidad”, para darle al francés el premio MVP.

Aunque, para ser justos, esos piropos también los lanzó Simeone a Koke, el motor incombustible del Atlético de Madrid, que sumaba 116 duelos en la máxima competición continental. Fue ante el Arsenal el jugador con mayor número de recuperaciones, nueve, y el segundo en acciones con balón (81) y en pases totales (70). “Tenemos a Koke y a Antoine, que con la edad que tienen corren y juegan… Tenemos un desafío fantástico”, lanzó el argentino sobre sus pupilos más veteranos.

El Arsenal ha sido el testigo de excepción de este último partido europeo juntos en el Metropolitano de estos dos amigos que han llevado al club rojiblanco a cotas impensables. Aunque queda la cima. “Ojalá que podamos darle la final de Budapest, yo intento disfrutar de Grizzy todos los días y además de ser un grandísimo jugador, como persona es increíble”, alabó Johnny Cardoso, su compañero ayer en el centro del campo y con el que, juntos, consiguieron deshacer el empuje gunner.

Otro jovenzuelo que llegaba a los 116 partidos en Champions era un Oblak que, gracias a un excelso trabajo de su defensa, tuvo poco trabajo en su arco. “Queríamos la victoria , pero no la conseguimos y eso no cambia que hayamos hecho un buen partido”, declaró el esloveno sobre la gran ocasión perdida para irse con ventaja a Londres. “Está todo abierto”, añadió el guardameta que dice que hay que “ir a ganar a domicilio” y valoró que el equipo está “atacando muy bien”.

Es cierto que los rojiblancos lideraron todas las estadísticas ofensivas. Dispararon más veces, 18-11, con más acierto, 4-2 más un larguero de Griezmann, y dominaron la posesión 52%/48%, así como la estadística de los goles esperados, 2,22 frente a 1,5. Aunque los tantos llegaron de penalti. Algunos, polémicos.

Polémica arbitral

En un duelo de control, sólo los errores inclinaron la balanza. El primero fue de Hancko por empujar en el área a Gyokeres. Lo que viene a ser un empujín, más bien. “El primero no me pareció. En semifinales de Champions se necesita un penal que sea penal”, criticó Simeone, aunque no quiso el argentino abundar en la actuación arbitral.

Mikel Arteta, en cambio, sí que lo hizo en gran parte de su comparecencia tanto en las entrevistas postpartido de las televisiones como en rueda de prensa. “Cuando luchas tanto nueve meses por estar aquí, esto no puede pasar”, se quejó el vasco sobre el penalti del que se retractó Makkelie a instancias del VAR por un pisotón de Hancko a Eze. Para el técnico del Arsenal, esa acción decidió el partido. Pero no la eliminatoria. Quedan, mínimo 90 minutos en Londres, para decidir el primer finalista de Champions. Y Koke y Griezmann, el ‘dúo dinámico’ rojiblanco, miran al 30 de mayo con la ilusión de unos colegiales.

kpd