Lamine Yamal despacha al Mallorca con la autoridad del líder

Lamine Yamal despacha al Mallorca con la autoridad del líder

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La electricidad de Lamine Yamal y la paciencia fueron fundamentales para que el Barça ganara sin paliativos al Mallorca en el Spotify Camp Nou. Tras un primer tiempo en el que la falta de pegada amenazaba con complicarle de nuevo la vida al equipo, aliviado por un gol de Robert Lewandowski, los azulgrana sacaron el rodillo en la segunda mitad para acabar imponiéndose con mucha contundencia. Lamine Yamal, con un golazo desde fuera del área, y Marc Bernal, en el ocaso del duelo, acabaron por dictar sentencia ante un rival que puso también en varias ocasiones a prueba a Joan García. Su intento por reengancharse al partido, eso sí, nunca llegó a buen puerto. [Narración y estadísticas (3-0)]

Durante casi media hora a los hombres de Hansi Flick les sirvió de muy poco monopolizar el balón. Por mucho que superaran al Mallorca a nivel de posesión, fueron los visitantes los que tuvieron más y mejores opciones en el área. Sobre todo, por medio de un Jan Virgili que le ganaba una y otra vez la partida a Jules Koundé ejerciendo como extremo por la banda izquierda del ataque. Marcus Rashford, aprovechando el hecho de que el adversario estrechara hasta el agobio la vigilancia sobre Lamine, dio el primer aviso. Y, de hecho, fue un rebote tras un disparo del inglés lo que le permitió a Lewandowski romper la igualada.

Con los azulgrana por delante, el Mallorca tomó quizás algo más de precauciones antes de buscar posibles acciones al contragolpe. La zaga barcelonista, con todo, pese a algún que otro titubeo al que se sumó ocasionalmente alguna mala elección de un Marc Casadó siempre combativo en la medular, se las arregló para controlar sus acometidas.

Leo Román, salvador

Serenados por el hecho de ponerse por delante, también pudieron jugar con algo más de elaboración en ataque. Y, de hecho, coquetearon con aumentar las distancias en el añadido del primer tiempo. Primero, con un disparo de falta directa de Rashford respondido por Leo Román. Después, tras el rechace del arquero, con un remate de Lamine a pase de Koundé que no acabó por muy poco en el fondo de la red.

Tal vez espoleados por esa última acción, los azulgrana saltaron tras el descanso con los ojos inyectados en sangre. Lamine, de hecho, pidió muy pronto un penalti en una acción con Johan Mojica que ni Quintero Gómez ni el VAR consideraron como tal. Y, a partir de ahí, el acoso a la portería del Mallorca fue constante, con Leo Román viéndose obligado a emplearse a fondo una y otra vez para salvar los muebles.

Nada pudo hacer el arquero visitante, no obstante, para el que de Rocafonda prolongara su buena racha ante la portería contraria. Tras la salida de un córner, y desde un par de metros por delante de la frontal del área, envió un medido y potente remate que se coló pegado a la cepa del poste izquierdo. Su quinto tanto consecutivo, el décimo en la Liga y el decimoquinto en lo que llevamos de temporada.

Virgili remata de cabeza ante Koundé y Joan García.

Virgili remata de cabeza ante Koundé y Joan García.AFP

Envalentonado por el gol, el joven crack empezó a desplegar todo ese juego que la defensa del Mallorca se había esforzado por ahogar en la primera parte. Y, de hecho, rozó el doblete con esa acción tan marca de la casa que, en esta ocasión, se perdió lejos de la portería. Hasta que Flick, pensando en la ida de la semifinal de la Copa del Rey ante el Atlético, decidió darle algo de descanso en la recta final.

Con la entrada de Roony Bardghji por el 10, llegó también el cambio de Lewandowski, muy posiblemente con el Metropolitano. Y eso dejó una delantera inédita, con el sueco por la banda derecha, Ferran Torres, quien había entrado poco antes por Rashford, en punta y Joao Cancelo, por la izquierda. Los visitantes, aprovechando la necesidad de reorganizarse de los barcelonistas, firmaron una peligrosa llegada tras un error en el desplazamiento de Fermín López solventada por Joan García.

El conato de reacción acabaría por sofocarlo Marc Bernal, aprovechando un buen pase de Fermín para matar el partido con el 3-0 a poco más de seis minutos para el final y propiciar el debut oficial del joven Tommy Marqués con el primer equipo.

Deshielo a tiempo en Praga: Fermín y Dani Olmo enganchan al Barça a la pelea del top 8

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De diamante a cristal. El Barça transita entre dos personalidades en esta Champions que le van a obligar a jugarse la clasificación en el top 8 en el último partido ante el Copenhague. Es capaz de golpear en ataque con el talento de Fermín o Dani Olmo, pero lo hizo obligado por la fragilidad defensiva que explotó el Slavia. [Narración y estadísticas (2-4)]

Al Barça se le entrecortó la respiración, y no por los cinco bajo cero, demasiado pronto. No había hecho mas que arrancar el duelo en Praga cuando el gigantón Chory a punto estuvo de aprovechar un mal despeje de Gerard Martín, central junto a Eric para proteger a Cubarsí. De ese primer susto pudo sacarlo Fermín, al que asistió Raphinha para que cazara un disparo a bote pronto que no pudo ajustar entre los tres palos.

Le costaba al equipo de Hansi Flick sacudirse la presión de un rival pegajoso, que no dejaba respirar con marcas individuales, pero al que no temían porque en las seis jornadas de competición solo había sido capaz de marcar dos goles, y fue en el primer partido. Valoraron mal los azulgranas lo que es capaz de hacer un equipo desahuciado.

Sin solidez atrás

No pasaron más de diez minutos cuando lo entendieron. Saque de esquina que prolonga el capitán Holes en el primer palo para que, en el barullo del despeje en el segundo, Kusej aparezca antes que De Jong para llevar el balón al fondo de la red. Otra vez al Barça le tocaba remar. No ha habido ni un solo partido en esta Champions en que Joan Garcia no haya recibido un gol. Y a estos siete se suman los tres últimos de la campaña pasada. La solidez del primer proyecto de Flick, ese que comandaba como general napoléonico Iñigo Martínez, se ha esfumado por completo.

Con Lamine Yamal cumpliendo sanción, fue Fermín quien se cargó el equipo a la espalda. Su movilidad en el ataque hacía más difícil tener la sombra de un checo pegada a su espalda y, aunque antes de la media hora Eric armó un disparo desde la frontal que obligó al guardameta Stanek a estirarse para mandar la pelota por encima del larguero, fue el onubense quien logró el empate. Al enmascarado Eric le volvieron a dejar salir de la defensa, asociarse en el borde del área con Raphinha que, de tacón, se la dejó a De Jong para que desde el punto de penalti viera aparecer por la derecha a Fermín. Su latigazo lo ajustó al palo corto de un Stanek petrificado.

Al empate le siguió otro arreón antes de que el Slavia despertara y, de nuevo, fue Fermín quien lo abanderó. Esta vez lo habilitó Pedri en la medialuna para marcar el segundo y correr a abrazarse con Flick, como si fuera el hombre que mejor entiende todo lo que el alemán quiere de su equipo. La remontada se había consumado y, en la misma jugada en la que el bigoleador apretaba los puños enguantados pidiendo coraje, llegó de nuevo el empate. Otra vez de saque de esquina. Otra vez al primer palo, pero en esta ocasión, aunque buscó el remate Chaloupek, fue Lewandowski quien la tocó despistando a Joan Garcia. Otra vez el contador se ponía a cero para un Barça vulnerable.

Lewandowski anota el 2-4, el miércoles en Praga.

Lewandowski anota el 2-4, el miércoles en Praga.AP

No iniciaron los azulgranas la segunda mitad con mejor fortuna. Primero porque el VAR anuló una triple ocasión: tiro de Fermín que rechaza Stanek, el rechazo se lo manda al cuerpo Lewandowski y caza De Jong, pero la línea cazó al polaco adelantado por un hombro. Probó de lejos Raphinha y se atrevió también Provod. Con el partido abierto, llegó en el minuto 60 la peor noticia para el Barça: Pedri se tiró al suelo por una lesión muscular que le obligó a dejar el partido. El golpe de agua más helada aún que la noche de Praga lo alivió su sustituto. El calentamiento de Dani Olmo nada más saltar al campo fue aprovechar un mal despeje de los centrales del Slavia de un centro de Koundé. Se acomodó la pelota en la frontal y la clavó en la escuadra.

Esta ventaja ya sí que la supo manejar el Barça y hasta Lewandowski pudo quitarse el peso que arrastraba con su primer gol en Champions. No fue muy plástico, pero qué más da. Un centro tenso de Rashford que le pegó en el vientre pero, elástico, alzó la pierna para rebañarlo a gol. Sacó el colmillo el equipo de Flick, porque la diferencia de goles puede ser determinante para no perder opción de quedar entre los ocho primeros, pero el Slavia se aguantó.

Fermín quiere el top 8, el Mundial y Groenlandia

Fermín quiere el top 8, el Mundial y Groenlandia

A ver si el secreto del Madrid va estar en usar la Champions para relajarse. Incluso para hacer terapia de pareja con su afición, y recuperar la chispa tras lo de la Supercopa y lo del Albacete. Una nueva ciudad maldita. Un punto de inflexión tras el que muchos vieron caer entrenador, presidente, extremo izquierdo y hasta un sistema de insonorización. El aficionado del Madrid ha visto a su equipo hacer toda clase de trucos de magia en esta competición, pero hay que reconocer que el del Barça tampoco se queda atrás, porque a ver qué equipo es capaz de convertir Praga en Albacete.

El repertorio del Barça para encajar goles es inagotable. En Praga pudimos ver el primer gol de la historia del fútbol haciendo la croqueta. Y le metieron un segundo en el que Lewandowski hizo buena su estadística de que marca un gol cada 3,5 remates. Además de marcar el cuarto para el Barça, en el 2-2 vimos un ejemplo de su coma cinco, con uno en propia puerta con la chepa. Por primera vez en su vida aparecía en la tabla de goleadores de la Champions con menos un gol, solo superado por la temperatura. Fue un momento del partido en el que el aficionado del Barça llegó a pensar que la cosa ya no podía ir peor, y se lesionó Pedri. El Madrid puede sobrevivir arrastrando lo de Albacete toda la temporada, pero este Barça hace años que se arrastra sin Pedri.

Algunos culparon al frío de los males del Barça. José Mari Bakero recordó en la SER que Cruyff le decía que "el frío es una cosa mental", y algo de razón tenía, porque a ver cuántos equipos son capaces de meter un gol y que le empaten al minuto siguiente en dos partidos seguidos. De hecho, Joan García completó su transición al barcelonismo apareciendo en manga corta a -6 grados. Olmo también salió frío para sustituir a Pedri. Tanto que al principio no quiso ni correr. Por eso el primer balón que le llegó al pie lo metió por la escuadra, solo para que sus compañeros le abrazaran.

A falta de Raphinha, al que no se vio, y de Lamine, que no vino, fue Fermín el que ejerció de estrella del Barça sellando un doblete con dos cañonazos que descongelaron al equipo, y demostrando que quería otro MVP, entrar en el top 8, Groenlandia, el balón del oro y, por soñar, que nadie dude que debe ir al Mundial.

Raphinha hace supercampeón al Barça en un clásico de oxígeno y piernas ante un Madrid peleón

Raphinha hace supercampeón al Barça en un clásico de oxígeno y piernas ante un Madrid peleón

El Barça, dominante con balón, contundente en el área de Courtois y afortunado en el gol decisivo, reinó en la calurosa batalla de Yeda ante un Madrid peleón, con más entrega y corazón que fútbol, y se llevó una nueva Supercopa de España en suelo saudí. El caos de la primera parte, con dos goles para cada equipo, dejó paso al frenético final después del tanto de Raphinha, con los blancos perdonando el empate ante 10 futbolistas tras la expulsión de De Jong. [Narración y estadísticas (3-2)]

Xabi Alonso se jugó su destino en el Madrid con una carta inesperada. El técnico vasco asumió las condiciones de su equipo, lastrado físicamente por las lesiones en defensa y la duda de Mbappé, y condicionó su once al Barcelona de una manera tan descarada como por momentos efectiva. Contuvo la constante posesión culé (80% en la primera parte) con un muro de tres centrales, con Tchouaméni entre Asencio y Huijsen, dos carrileros en Valverde y Carreras, un doble pivote clavado delante (Camavinga y Bellingham) y Gonzalo suelto entre líneas para tapar todo lo que pudiera. Sólo Vinicius respiró para los contraataques.

La carta del de Tolosa fue conservadora, pero surtió efecto el tiempo que duró la solidaridad defensiva de los suyos, lo que Bellingham aguantó detrás de Pedri y Gonzalo a la sombra de De Jong. Mientras eso duró, el clásico saudí tuvo más miedo en la portería de Joan García que en la de Courtois a pesar del dominio azulgrana del balón.

Pérdida letal

Vinicius, en su mejor partido de la temporada, lo fue todo en el ataque del Madrid. Su arranque fue el de los blancos, que perdonaron varias ocasiones antes de la media hora en las botas del brasileño y de Gonzalo, flojos en el remate ante el guardameta catalán.

Pero a partir de la media hora, el Madrid tembló y el Barça lo aprovechó. Una pérdida de Rodrygo en salida pilló a sus compañeros lejos de su marca y Fermín encontró a Raphinha, que había perdonado tras una pérdida de Valverde un minuto antes, al espacio, amagó el brasileño y definió cruzado ante Courtois para el 1-0.

El Madrid se tambaleó durante unos minutos y el belga tuvo que aparecer ante Fermín y Lamine para evitar el segundo mientras su equipo se mareaba. Con el físico al límite, no buscaba, esperaba demasiado, y el Barça, con el viento a favor, terminaba encontrando un espacio.

Vinicius conduce el balón ante Koundé y Pedri.

Vinicius conduce el balón ante Koundé y Pedri.AFP

Hasta que una contra madridista descubrió a Vinicius en la izquierda y el brasileño volvió a mayo de 2024. Encaró a Koundé hasta el área, le tiró un caño extraordinario cuando venía la ayuda de un compañero, evitó la llegada de Cubarsí y empató el duelo ante Joan. Era el minuto 47 de un final de primer tiempo que entró en caos.

En la jugada siguiente, Lewandowski aprovechó las dudas de Tchouaméni y Huijsen en el marcaje, recibió de Pedri, siempre atento, dentro del área y picó la pelota ante la salida de Courtois. Era un posible golpe anímico al que el Madrid respondió de inmediato en un córner, ya en el 50. Huijsen cabeceó al palo y Gonzalo aprovechó el rechace para mandar el clásico a vestuarios con empate.

El descanso construyó las ideas del Barça, consciente de su superioridad física en Arabia ante un Madrid limitado que creyó en el título todo lo que confió Vinicius. El brasileño dio sus últimos suspiros en el inicio del segundo tiempo, fabricando las opciones blancas y perdonando el tercero ante Joan García. Tampoco estuvo fino Rodrygo, definiendo flojo ante el portero tras otra buena jugada de Vini.

Dos ocasiones clarísimas

Con los minutos, el Madrid desfalleció. Valverde, lesionado, pidió el cambio, Courtois salvó una mano clara ante Lamine y la suerte se alió con el Barça cuando Asencio desvió un disparo de Raphinha mientras el belga ya se vencía hacia un lado. Era el minuto 72 la orilla parecía lejos para el Madrid de Alonso, que recurrió a Mbappé e incluso a Alaba, único central disponible para sustituir a un Huijsen que tampoco pudo seguir.

Mastantuono y Ceballos fueron soluciones de emergencia ante el evidente cansancio de Vinicius y Camavinga, y el Madrid murió como pudo. Compitió, que era lo que la zona noble pedía en estas condiciones al equipo, pero le faltaron piernas y fútbol para aprovechar la superioridad numérica tras la expulsión de De Jong por una entrada con los tacos a Mbappé. Aun así, Carreras y Asencio tuvieron dos ocasiones clarísimas dentro del área para provocar los penaltis decisivos, pero remataron flojo, casi sin fuerza, a las manos de Joan García.

El Barça volvió a conquistar Yeda y la entrega del Madrid en cuanto a las sensaciones y lo apretado del marcador otorgan a Alonso su continuidad en el banquillo del Bernabéu.

Koundé se viste de héroe y salva al Barça ante el Eintracht

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Koundé fue el héroe de la epopeya que escribió el Barça ante el Eintracht. Durante muchos minutos, los alemanes fueron los protagonistas de loque apuntaba a ser otra tragedia europea. Dos goles en tres minutos permitieron respirar a los azulgranas, que siguen con pocas opciones de estar en el top-8. Tienen que dejar de temblar y afilarse. [Narración y estadísticas (2-1)]

No se encontró el Barça al equipo más goleado de la Bundesliga y al segundo que más ha encajado también en la Champions, sino a uno que se amuralló con la intención de sobrevivir y se encontró con la posibilidad de ganar. No le hizo falta jugar ni siquiera quitarle la pelota a los azulgrana más de una o dos veces, porque les inyectaba el veneno suficiente para plantarse ante Joan Garcia con opciones de hacer mucho daño.

Y eso que comenzó amenazando Lewandowski para afinar la puntería en un pase de Raphinha que acabó en gol anulado por un fuera de juego de la punta de la bota del brasileño. Amasaba Pedri el fútbol del Barça buscando el hueco en una defensa bien armada y, si en el área no se podía, había que probar desde fuera, como hizo Gerard Martín con un disparo que salvó Zetterer. Fue la única parada del meta alemán.

Demasiadas prisas

Poco más hizo el equipo de Flick en la primera parte, atosigado, sin que apenas apareciera Lamine, con Raphinha intentando multiplicarse por todos los perfiles y Fermín ahogado. Lewandowski solo era un espectador.

Estaba cómodo el Eintracht porque tenía claro el plan, y le salió a los 20 minutos. Un robo del central Brown y una cabalgada para asistir a Knauff, colándose a la espalda de Gerard Martín, y que batiera la portería azulgrana. Desde ese momento, el Barça se ofuscó. Había demasiada prisa por empatar. Volcado en campo alemán, ni el periscopio de Pedri fue capaz de encontrar la grieta en el muro, a lo que se unió una gran imprecisión. A Fermín le arrebató la igualada Koch y, desde esa suficiencia, el Eintracht pudo irse al descanso con más ventaja si Eric García no hubiera frenado otra carrera de Knauff, que incluso asistió a Skhiri para un cañonazo que rozó la madera en el añadido.

Tenía que revolucionar Flick a su equipo y le encargó la tarea a Rashford. Se acostó el inglés en la banda izquierda para dejar que Raphinha fuera una amenaza en la media punta. Parecía que iba a costar levantar el partido, con Joan Garcia de nuevo frenando a Knauff, pero el remedio tuvo efecto, con Koundé de protagonista.

Doan, tras errar una ocasión en el Camp Nou.

Doan, tras errar una ocasión en el Camp Nou.AFP

Al borde del área pequeña cabeceó un centro dibujado de Rashford desde la orilla izquierda y, apenas dos minutos después, Lamine hizo que lloviera un balón al segundo palo que el francés, de otro testarazo, cruzó al fondo de la portería de un atónito portero germano. No entendía el Eintracht qué demonios había pasado para verse con el marcador en contra en dos zarpazos.

Para no perder la efervescencia, saltó al campo Ferran Torres. Sus dos primeras jugadas hicieron contener la respiración al banquillo de Dino Toppmöller. La idea era seguir amenazando, pero sin arriesgar el orden que podía permitir al Eintracht correr con peligro, como intentó. En esa tarea tenía que aparecer De Jong. Al Barça le había costado aprender la lección, pero se agarró con uñas y dientes a otra remontada.

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

Actualizado Domingo, 2 noviembre 2025 - 20:44

El Barça consiguió reengancharse a la Liga con una victoria que pintaba clara en el inicio y por la que tuvo que apretar finalmente los dientes. El triunfo frente al Elche, con goles de Lamine Yamal, Ferran Torres y Marcus Rashford para los locales y Rafa Mir reduciendo momentáneamente la ventaja con el 2-1 para los visitantes, permite a los de Hansi Flick recuperar un poco las buenas sensaciones tras la derrota en el clásico. [Narración y estadísticas (3-1)]

Fue un domingo muy movido, de fútbol vistoso, que permitió además el regreso de Robert Lewandowski y Dani Olmo, ya recuperados de sus lesiones, así como una oportunidad para Lamine Yamal de retomar tímidamente sus buenas sensaciones. El Brujas, el miércoles, y el Celta, antes del parón, serán las próximas piedras de toque para confirmar esta recuperación aparente.

No tardó demasiado el Barça en conseguir una ventaja considerable en el marcador. Cuando apenas se habían disputado 11 minutos del duelo, ya mandaba por 2-0. Dos tantos en los que los azulgrana, recuperando en gran parte esa presión que los caracterizó en la primera temporada de Flick, aprovecharon dos errores en el desplazamiento de balón del conjunto visitante para hacérselos pagar muy caros.

Riesgos en la salida

En el primero, Alejandro Balde recuperó el esférico para adentrarse en dirección al área rival y asistir a un Lamine Yamal que, tras su más que discreta actuación en el Bernabéu, se reencontraba con el gol tras recortar a un defensa rival y mandar su disparo al fondo de la red. Apenas un minuto después, sería Ferran Torres, también más que discreto en el último clásico, quien aprovecharía una asistencia de Fermín López, que robó en la medular para correr hacia la portería contraria como alma perseguida por el diablo para aumentar las distancias, celebrado por el valenciano mostrando un mensaje en recuerdo de las victimas de la dana.

Los visitantes, no obstante, lejos de perderle la cara al partido, mantuvieron sus riesgos en la salida desde la defensa. Y, también, todo sea dicho, empezaron a mostrarse contundentes a la hora de cortar los avances rivales. Muchas, demasiadas veces, al límite. Su entrega acabaría por encontrar premio.

Rafa Mir, aprovechando una desconexión defensiva de los locales, recortó distancias tras plantarse con ventaja en el área azulgrana y batir a Wojciech Szczesny con un remate casi perfecto cuando moría la primera parte. Los locales, eso sí, aún tendrían opciones para volver a poner tierra de por medio antes del descanso. La primera, un disparo de Ferran que Iñaki Peña frustró con una felina intervención. La segunda, un remate por encima del larguero de Lamine tras asistencia de Fermín.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.AFP

En la reanudación, unos y otros volvieron a buscar reencontrarse con el gol. El Elche, sobre todo, por medio del hiperactivo Rafa Mir, capaz de buscar el gol desde cualquier rincón, autor de un soberbio disparo que besó el travesaño. En el otro extremo del campo, Rashford se mostraba más que dispuesto a convertirse en su espejo. Y, tras un tanto anulado por fuera de juego de Fermín, el inglés acabó por encontrar el 3-1 tras un buen centro del onubense, quien había aprovechado un medido servicio de falta de Marc Casadó.

El futbolista cedido por el United, además, fue también el protagonista de una acción que provocó amplias críticas contra Sesma Espinosa, siempre superado por el devenir del partido. El árbitro obvió una posible falta sobre el punta, cuya cabeza chocó además con la de Affengruber, la acción se vio prolongada con un remate al poste de Rafa Mir, que optó por seguir en lugar de ceder saque de banda, y Olmo enviando el balón fuera cuando Lamine buscaba pagar con la misma moneda.

Pese a los intentos de unos y otros, tal vez demasiado tímidos en ambos casos, el marcador no volvería a moverse y los locales acabarían por llevarse una victoria más o menos plácida para retomar el segundo puesto.

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Actualizado Jueves, 30 octubre 2025 - 18:03

La enfermería está siendo toda una pesadilla para el Barcelona en este arranque de temporada. Por mucho que el pasado 18 de octubre Hansi Flick lograra recuperar a dos piezas tan importantes como Lamine Yamal y Fermín, con rendimiento por ahora dispar, después de que ambos se vieran obligados a parar por sendas lesiones, un nombre de peso ha vuelto a engrosar sus filas: el de Pedri.

El centrocampista, imprescindible en los esquemas del germano (por eso prácticamente no ha tenido descanso en lo que llevamos de curso) tendrá que estar en el dique seco por lo menos un mínimo de entre tres y cuatro semanas.

El último clásico le salió muy caro al canario. Además de ver dos tarjetas amarillas, que le costaron la consiguiente expulsión y que ya le impedían estar sobre el césped este domingo ante el Elche en Montjuïc, se marchó con unos problemas musculares cuyo diagnóstico ha sido todo un jarro de agua fría: una rotura del bíceps femoral distal de la pierna izquierda que le obligará a perderse, por lo menos, hasta el próximo parón por las selecciones.

Así, el jugador, además del duelo contra el Elche para el que ya estaba descartado, se perderá al menos los partidos frente al Brujas, en la Champions, y el Celta, en la Liga. Si se cumplen las peores previsiones y su ausencia se prolonga hasta finales de noviembre, en este caso también sería baja contra el Chelsea, el Athletic y el Alavés en el torneo de la regularidad. E incluso podría llegar muy justo para medirse con el Atlético de Madrid el próximo 2 de diciembre, en jornada adelantada por la disputa de la Supercopa de España que se celebrará entre el 7 y el 11 de enero en Yeda.

Un futbolista capital

Pedri es desde hace tiempo un jugador capital en el equipo de Flick, no solo por su capacidad de generar juego sino también por su eficacia a la hora de ejecutar la presión y recuperar balones. Dos de los goles del Barcelona en los dos últimos partidos, ante Olympiacos, en la Liga de Campeones, y frente al Real Madrid, nacieron de un robo suyo en las cercanías del área. Su crecimiento ha sido exponencial desde la llegada del entrenador alemán.

Con el canario, ahora mismo la enfermería del Barça cuenta con un total de ocho inquilinos. Marc-André ter Stegen fue de los primeros en caer en ella. El capitán azulgrana, tras un rifirrafe con el club, decidido a buscarle una salida el pasado verano, se operó de una lesión en la espalda y actualmente ni siquiera tiene ficha, dado que se consideró que su lesión era de larga duración.

Gavi, por su parte, tuvo que someterse a una artroscopia en su rodilla derecha, la misma que lo tuvo de baja casi un año tras romperse el ligamento cruzado anterior con la selección española en 2023, por problemas con el menisco interno y su reaparición está prevista para finales de febrero de 2026.

Andreas Christensen, por otro lado, está de baja indefinida por problemas musculares, mientras que Joan García, que tuvo que ser intervenido también por una rotura de menisco, en este caso el interno de su rodilla izquierda, podría reaparecer después del próximo parón por los compromisos de los diferentes combinados nacionales. La recuperación del portero sería bastante más rápida que la de Gavi debido a que en el caso del sevillano se optó por suturar el menisco como mejor método para solventar su dolencia, a pesar de que ello implica un periodo de baja más prolongado.

Raphinha, por su parte, con una lesión en el muslo de la que no acaba de recuperarse del todo, por mucho que se especulara con un hipotético retorno en el último clásico, también volvería en principio a ponerse bajo las órdenes de Flick tras el próximo parón, y Dani Olmo, que regresó de la última convocatoria de la Roja con problemas en el sóleo de la pierna izquierda, podría estar a punto para regresar a los terrenos de juego la semana que viene, ya sea frente al Brujas, en la Champions, o ante el Celta, en la Liga.

Quien parece haber pulverizado las previsiones, finalmente, sería un Robert Lewandowski que, pese a que se señaló que estaría de baja entre tres y seis semanas tras romperse con su selección el pasado 12 de octubre, ya ha hecho una parte del trabajo con el grupo y podría formar parte de la convocatoria para el partido de este domingo frente al Elche.

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Actualizado Sábado, 25 octubre 2025 - 20:42

Fermín López se ha convertido ahora mismo en la carta ganadora del Barça. Pese a que el verano pasado su continuidad en el club llegó a ponerse en entredicho por el interés del Chelsea y por los problemas de caja de la entidad azulgrana, lo cierto es que el onubense es, en estos momentos, el jugador más efectivo ante la portería contraria de toda la plantilla. Aunque, lidera la tabla de anotadores con cinco goles junto con Marcus Rashford y Ferran Torres, su efectividad es mucho más alta. El inglés ha necesitado 12 partidos para llegar a su número. El ex del Valencia o el Manchester City, 10. A él, en cambio, le ha bastado con siete. Y tres de ellos los consiguió el pasado martes en la Champions.

«Marca, corre, es muy completo. Ha sido sensacional su actuación. Marcó tres goles, el primero de ellos muy importante, porque nos dio confianza. Lo tiene todo: es dinámico y muy veloz», le elogió Hansi Flick tras el 6-1 frente al Olympiacos. El propio Fermín se mostró muy ilusionado con su primer hat trick como profesional. Cómo no, se llevó a casa el balón, firmado por todos sus compañeros.

Y, tras haber estado de baja varias semanas por una lesión muscular sufrida a última hora en el partido contra el Getafe, llega al clásico del domingo con la moral por las nubes. «¿Un hat-trick en el clásico? Sería una sensación increíble. Ojalá pueda darse, pero es un partido muy difícil. Con que gane el equipo ya me conformo. Me da igual si marco o no», reveló en los micrófonos de Movistar.

«Habría elegido al Barça igualmente»

Curiosamente, el eterno rival le siguió los pasos cuando aún era un niño. Todo, al final, quedó en nada. «Es cierto que hubo un interés, pero mi padre me dijo muy pocas cosas acerca de ello. Si me hubiera preguntado mi opinión, yo habría elegido al Barça igualmente, porque era mi gran sueño. Estoy muy contento de haberlo hecho realidad y ojalá pueda estar muchos años aquí», admitió.

Al parecer, durante un tiempo, tuvo al enemigo en casa, ya que en sus primeros pasos con el primer equipo azulgrana, su hermano Juan Antonio era seguidor del Real Madrid. Ahora, en cambio, ya se habría cambiado de bando. La sangre tira más que los colores.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.EFE

Es muy posible que, este domingo, parta en el once inicial que Marcus Sorg, relevo en el banquillo del sancionado Flick, plantará sobre el césped del Bernabéu. Las ausencias de Dani Olmo, lesionado con la selección en el último parón por los compromisos internacionales, y de Raphinha, cuyo previsto retorno a las convocatorias con vistas al clásico se ha visto truncado, obligan a tomar muy en cuenta todas las variables.

Y, aunque la pretemporada de Fermín, fue un poco irregular, hasta tal punto que el propio técnico barcelonista llegó a darle un toque de atención por ello, explotó en el Gamper con un estado de forma que, pese al paréntesis de la lesión, parece haber recobrado en el momento más oportuno. Quizás, puede que tenga que ver con ello también algo que hace en cada partido justo antes de saltar al césped: rezar. «Mi abuela siempre me dice que debo hacerlo y por eso lo hago», ha confesado el talentoso canterano azulgrana.

Fermín y Rashford se llevan por delante a un Olympiacos con 10

Fermín y Rashford se llevan por delante a un Olympiacos con 10

El desenfreno es una virtud en el fútbol. Es catalizador, sinónimo de chispa, improvisación y hasta genialidad. Sirve para adornar grandes victorias y, sobre todo, para rescatar cuando un duelo se atasca. Eso es lo que hizo Fermín desatándose ante Olympiacos para liderar a un Barça que, sin brillo, acabó armando una goleada en Champions que, si no su fútbol, afila su ánimo para la visita al Bernabéu. [Narración y estadísticas (6-1)]

Tuvo suerte Flick de que la pasión de Fermín le hiciera agarrarse al Barça. A su fe incombustible se unió la de Rashford, cada día más teñido de azulgrana, y con el permiso de Pedri, golpear en Europa sin echar de menos a Raphinha, Lewandowski o la mejor versión de Lamine Yamal. Ahora bien, el resultado no puede enmascarar que el partido fue turbio hasta mediada la segunda parte, cuando en 30 minutos lo zarandearon los culés.

Y es que, por si el Barça tenía la intención de sestear, el portugués Podence hizo estirarse a Szczesny a los 39 segundos de arrancar el partido. Los griegos, con Mendilibar al mando, no querían conceder ni una sola ventaja, y eso era un aviso de que tocaba sacudirse la pereza. Flick, ante la plaga de lesiones, había confiado el ataque a Rashford y en la sala de mando junto a Pedri a un debutante Dro y al hombre que nunca le falla: Fermín. Afilado en ataque, es el mejor soldado del alemán en el campo. Tanto que se encargó de borrar de un plumazo cualquier atisbo de sorpresa, y no una, sino hasta dos veces, para acabar con su primer hat trick en Europa.

Ningún partido cómodo

Al susto inicial de Olympiacos respondió el sevillano armando una contra apoyándose en Lamine Yamal para acabar fusilando a Tzolakis. Le había regalado la ocasión al extremo, pero como no encontró el hueco para el remate, apareció con un golpeo inapelable. Con ventaja a los seis minutos de juego, el Barça tenía la ocasión de apretar el acelerador, resolver y tumbarse a pensar en el Clásico del Bernabéu. Pero no.

A este equipo le cuesta ganarse un partido cómodo y se encontró con los griegos rondando el área y probando con disparos como el de Dani García. Al trantrán, los azulgranas eran incapaces de sacudirse el agobio de un rival que veía cómo al no subirle las revoluciones al duelo, sus opciones aumentaban. Fue entonces cuando volvió a aparecer Fermín.

Esta vez se vio beneficiado por su conexión con Pedri y Dro. El canario le birló la pelota en el centro del campo a los griegos, buscó al joven gallego para que, de tacón, intuyó la llegada por la banda de Balde y le sirviera un balón a Fermín al corazón del área. Recorte y segundo gol.

Rashford, ante Retsos, en el área.

Rashford, ante Retsos, en el área.AFP

Al descanso, el Barça se marchó con ventaja pero todavía sin buenas sensaciones.Por eso, aunque en la segunda parte arrancó otra vez con Fermín cabeceando un centro de Lamine, se torció. Sin tensión, los errores aparecen. En el despeje de un centro lateral de Olympiacos, Eric García tocó el balón con la mano. Aunque la jugada acabó en gol, como no subiría al marcador por fuera de juego, el VAR avisó al colegiado suizo del penalti, que no falló El Kaabi. Se apretaba el resultado cuando el Barça más necesitaba sentenciarlo.

Entonces apareció el árbitro para ponérselo más fácil con la expulsión por doble amarilla de Hezze, momento en que Flick aprovechó para mirar a su banquillo. Antes Rashford había forzado al meta Tzolakis y le había sacado un penalti que, VAR mediante, Lamine Yamal convirtió en una ventaja ya definitiva. La joven estrella aún no brilla, pero deja destellos. Mientras, son otros los que toman el protagonismo.

El cuarto gol lo marcó Rashford con un golpe seco con paradinha en el área a pase de Balde. Como la noche ya estaba para lucimiento, Roony se sacó un centro desde la línea de fondo con un regate de cola de vaca que Fermín envió al fondo de la red. Aún apareció de nuevo el goleador inglés para, como si de un duelo de pistoleros se tratara, marcar el sexto y cerrar un marcador de tenis con un cañonazo de derecha a pase de Pedri. Goleada europea.

El Barça se impacienta con De Jong: "Hace falta que recupere la confianza"

El Barça se impacienta con De Jong: “Hace falta que recupere la confianza”

Actualizado Lunes, 2 diciembre 2024 - 19:14

Frenkie de Jong está de lleno en el ojo del huracán. El centrocampista holandés, actualmente uno de los futbolistas mejor pagados de la plantilla del Barcelona, no rinde últimamente a la altura de lo que se esperaba de él cuando llegó al club en verano de 2019. En realidad, nunca ha alcanzado el nivel que dio en el Ajax de Amsterdam. En la tradicional puesta de largo ante la afición, el pasado agosto y en el marco del trofeo Joan Gamper fue recibido con algunos pitos cuando saltó al terreno de juego. Unos pitos que sonaron también con intensidad tanto en el compromiso frente al Brest en la Champions como en la derrota frente Las Palmas encajada el sábado, la primera del equipo de Hansi Flick en casa.

El técnico alemán, no obstante, por ahora se mantiene firme en su apoyo al futbolista, quien aparentemente aún arrastra molestias en el tobillo derecho, el mismo que le impidió jugar en la recta final de la pasada temporada y que lo apartó de la última edición de la Eurocopa. Hoy, en el duelo frente al Mallorca en Son Moix adelantado por la disputa de la Supercopa en enero, el holandés, quizás, podría tener alguna opción para resarcirse. Aunque sea partiendo de nuevo desde el banquillo.

«De Jong ha pasado por una lesión larga y se llevó un fuerte golpe en Belgrado, muy doloroso, y eso hay que gestionarlo. Ahora hace falta que recupere la confianza. Ese es el motivo por el que no tiene tantos minutos como querría y como querríamos, pero volverá, de eso estoy seguro», recalcó el germano en la rueda de prensa previa al duelo frente al Mallorca.

"va por el buen camino"

Una falta de confianza que se dejó notar el mes pasado, ante el Sevilla, cuando, tras la lesión de Eric García en el calentamiento, el neerlandés prefirió no salir de inicio y obligó a su técnico a cambiar todos sus planes de golpe y apostar por Ansu Fati como titular. «En los entrenamientos ha demostrado que está bien, va por el buen camino y le estamos ayudando», insistía el pasado viernes un Flick que recurrió precisamente al neerlandés como uno de sus revulsivos ante Las Palmas.

El centro del campo echó de menos a Marc Casadó, sancionado, y estuvo errático. La grada de Montjuïc la tomó con De Jong, con algunos pitos cada vez que tocaba el balón. Afeándole, muy posiblemente, su falta de actitud en la presión en la jugada que sería la antesala del 2-2 con el que el Celta acabó por neutralizar un 0-2 en contra en Balaídos. Algo de lo que, curiosamente, volvería a adolecer en gran parte en la jugada que acabaría por convertirse en el 1-2 de Las Palmas en Montjuïc y en la que Fabio Silva le ganó la partida al joven Héctor Fort.

Estos dos últimos borrones en la cuenta de De Jong, unidos a unos números muy alejados de los que esperaban los seguidores barcelonistas cuando llegó al club con la vitola de ser entonces uno de los centrocampistas más prometedores de Europa, están empezando a amenazar muy seriamente su futuro, por mucho que Flick mantenga alguna que otra esperanza de recuperarlo.

Un año más de contrato

La presencia de jugadores como Pedri, Gavi o Fermín López, la llegada de un Dani Olmo que puede situarse también sin problemas en la medular y la irrupción de futbolistas como el ahora lesionado Marc Bernal o el imprescindible Casadó parecen estar cerrándole seriamente las puertas de la titularidad cuando aún le queda un año más de contrato.

Y una salida en forma de un buen traspaso, con Erik ten Hag, el único dispuesto aparentemente a mover cielo y tierra por él, ya fuera del United, parece poco menos que una quimera.