Ayoze y Fermín piden a De la Fuente un asiento en la Eurocopa

Ayoze y Fermín piden a De la Fuente un asiento en la Eurocopa

Si el lector no es hincha del Betis ni ha prestado demasiada atención a la Liga este año, el nombre de Ayoze Pérez, delantero del equipo que ha quedado séptimo en Primera División, tinerfeño de 30 años que ha hecho buena parte de su carrera en Inglaterra y que debutó con la selección absoluta tras sus 11 goles este curso, no le sonará demasiado. Pues bien, si no le suena, quizá ahora empiece a hacerlo. De hecho, Ayoze fue la mejor, y casi única (junto a los tres de Mikel Oyarzabal), noticia del partido amistoso que disputó España contra Andorra en Badajoz, porque sí, España jugó contra Andorra en Badajoz. Él y Fermín López, este seguro que más conocido por el hecho de jugar en el Barcelona. Ambos, debutantes, fueron lo mejor de una noche completamente prescindible para el espectador. [Narración y estadísticas (5-0)]

Ayoze parecía uno de los tres nombres que hoy serán descartados por De la Fuente (que tiene 29 y sólo puede llevar 26 a Alemania), y sin embargo, ahora tiene pinta de que va a ir. Por distinto, por diferente, por representar un tipo de jugador que puede cambiar partidos, tan necesario en competiciones así. Queda la duda de a quién le quitará el puesto si finalmente el seleccionador se decide por él. Ferran Torres tiene muchas papeletas pese a su gol. Fermín sí parecía claramente entre los 26 y ante Andorra lo reafirmó.

El episodio de la megafonía, afónica en el peor momento, dejando al personal sin himnos nacionales (uno de los rituales que más gustan en las ciudades que visita la selección) fue el preludio de una de esas noches difíciles de justificar. En realidad, seguramente sólo sea justificable desde la óptica de los profesionales, encantados, quizá, de poder probar un montón de variantes ofensivas ante un muro de once jugadores situados disciplinadamente delante de su portero. Estudiar líneas de pase, automatizar determinados mecanismos, testar ideas... Seguramente, pues, De la Fuente y su equipo de trabajo estén encantados con la prueba, pero desde la óptica, siguiendo con las ópticas, del espectador, la noche fue sencillamente intolerable.

Pedri, en la jaula

Un peñazo. Sin más. Y sin menos. Un tostón insufrible para el espectador, perdido a medio camino entre los recientes efluvios de la Champions y muy alejado de momento de la competición, bonita, que será la Eurocopa. Una tierra de nadie aumentada por el calor, que invitaba mucho más a una cerveza en una terraza que a meterse en casa a ver la televisión.

Puestos, pues, bajo el prisma de los profesionales, habrá que concluir que, si el objetivo fundamental era ver cómo está Pedri, seguimos sin saber cómo está Pedri. Enjaulado en la acumulación defensiva de Andorra, no se pudo ver nada del centrocampista del Barcelona, que sin embargo parece tener segura su plaza en la lista de 26.

Sí asomó, en cambio, uno que parecía destinado a ser uno de los descartes, y que quizá lo sea, pero si lo es, dejará en el ambiente la idea de que merecía estar. Se trata de Ayoze, un tipo que insinúa cosas diferentes. En mitad del atasco, fue el único capaz, partiendo del extremo izquierdo, pero metiéndose casi siempre hacia dentro, fue el único capaz, decíamos, de agitar el cotarro con controles orientados, con unos contra uno que provocan desequilibrios, y que además fue capaz de marcar y asistir. Dinámico, imprevisible, fue la mejor noticia de un primer tiempo aburridísimo, por decirlo sin herir ninguna sensibilidad.

¿Con falso nueve?

La segunda fue algo más divertida, tampoco para tirar cohetes, pero por lo menos hubo goles. Fueron todos de Oyarzabal, uno de los ojitos derechos del entrenador, al que no le hacía falta pedir sitio, porque ya lo tenía, pero que azuza otro debate con el que se entretendrá el personal durante las semanas que dura España en competición. ¿Estaría bien jugar con falso nueve?

No es una opción descartable, ni mucho menos, pero mientras llegan los días de hablar de ello, hubo otros detalles en los que fijarse. Por ejemplo, en Navas, que a la sombra de Dani Carvajal será un futbolista importante, o Fermín, otro debutante. El centrocampista del Barcelona también tiene pinta de viajar el próximo domingo a la Selva Negra. En el rato que jugó, volvió a demostrar ese dinamismo que le hace imprevisible, capaz como es de aparecer por cualquier lugar del campo, e irrumpir en el área de la manera más insospechada, además de filtrar pases, como en el gol de Ferran.

La cabeza de Lewandowski rescata la segunda plaza para el Barça ante un Valencia en inferioridad

La cabeza de Lewandowski rescata la segunda plaza para el Barça ante un Valencia en inferioridad

Para sobrevivir a una temporada en que no hay más en juego que la honra, el Barça necesitaba cabeza. Mucha cabeza. Por tres veces se lo recordó al Valencia para mandarlo a la lona a fuerza de saques de esquina, rehaciéndose ante su propio esperpento con el testarazo de Fermín y el hat trick a balón parado de Lewandowski. [Narración y estadísticas (4-2)]

Querían los culés celebrar la continuidad de Xavi en una noche desapacible que lo que deparó fue una retahíla de errores que se iban alternado de área a área. El Valencia buscaba resistir fiándolo todo a encontrar las grietas a la espalda de la defensa culé, cuando pudiera y a trompicones. Fue así como Peter Federico hurgó en la orilla por donde Cubarsí cubre los despistes de Cancelo y se plantó ante Ter Stegen con la fortuna para los azulgranas de que no supo qué hacer.

Mucho más claro lo tuvo Fermín, que voló para rematar de cabeza un preciso centro de Raphinha. Al Barça le había costado 22 minutos descifrar los planes de Baraja y ahora sólo tenía que manejarlos. En lugar de eso, se descosió por donde menos se esperaba.

Si hay un jugador de rendimiento seguro en el Barça es Ter Stegen, pero sus 12 porterías a cero no evitaron que hiciera un mal despeje con los pies fuera del área que acabó convertido en una asistencia a Hugo Duro para que, mansamente, enviara la pelota al fondo de la red. El partido empezaba de nuevo pero, antes de caer en la cuenta, llegó otro mazazo. Esta vez fue Araujo quien arrolló a Peter Federico y provocó un penalti que Pepelu no falló. En diez minutos y por errores no forzados, el Valencia parecía haberse metido el partido en el bolsillo.

avi corregía el agujero en su banda izquierda enviado a Koundé a taponar mientras pedía una intensidad que fue apareciendo. Probó Cancelo con un derechazo al palo corto que salvó Mamardashvili. Los síntomas indicaban que al Valencia le podía costar sostenerse en el añadido, como así fue. Asediado por saques de esquina, uno de ellos rematado por Araujo al palo, cuando se desató llegó el error del Mamardashvili.

Se apoyó en él Yarek para dormir el duelo esperando el final de la primera pero cuando al georgiano, presionado por Lamine Yamal, se le escapó. Su reacción, fuera del área, fue tapar con el cuerpo... y la mano. Tuvo que revisar el VAR, pero el meta sabía que su partido había acabado. Al Valencia, encomendado a Jaume Domenech, le tocaba sufrir.

Polémica y asedio

Lo confirmó cuando, tras el descanso, volvió el asedio. No vio De Burgos penalti en un choque de Iñigo Martínez con Peter Federico y Lewandowski hizo el empate a dos, otra vez aprovechando una jugada a balón parado desde la esquina con una polémica posición en fuera de juego y de influencia de Fermín.

Se había protegido Xavi apuntalando la defensa vasco y la medular con Sergi Roberto. Era necesario mientras Raphinha, Fermín y la estrategia está enganchando al Barça en cada partido. El Valencia, apenas tiene armas para sobreponerse al más mínimo contratiempo.

Corre, pelea, trata de forzar errores, algo que con inferioridad es una tarea titánica, imposible hasta para el incombustible Hugo Duro, con el único auxilio de puertorriqueño cedido por el Real Madrid. Aún así, intentó que el Barça no corriera y no lo hizo. Pero había que resistir ante la lluvia de saques se esquina.

Salvó Jaume el remate de Araujo, Yarek el disparo de Gündogan pero tuvo que aparecer Pedri a la carrera para rebañar el balón a Diego López cuando encaraba a Ter Stegen. Pero el Valencia no tenía opción. Apareció Lewandowski con otro testarazo y un último gol de falta que los condenó.