Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: "Ha puesto a todos a tomar el sol"

Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: “Ha puesto a todos a tomar el sol”

El pasado miércoles, durante una de las entrevistas que Marcos Llorente (Madrid, 31 años) concedió en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, le preguntaron que a qué se refería cuando hablaba de evitar lo artificial. "Pues la luz que me tienes puesta ahí enfrente", respondió el futbolista del Atlético de Madrid, uno de los tipos más comentados de la presente selección, y no por lo que hace dentro del campo, fuera de toda duda su rendimiento, sino por esa cruzada que ha emprendido contra todo lo que no es natural y que se sustancia, a ojos no iniciados, en las gafas de colores, la dieta paleolítica y, en fin, la vida extremadamente sana y reglada.

El jugador del Atlético de Madrid, sin embargo, se toma todo esto con distancia. Con mucha distancia. Dicen quienes le conocen bien que no es una pose. Que de verdad ha encontrado una postura ante la vida donde lo importante se reduce a un puñadito, escaso, de cosas. La familia, los amigos, el contacto con la naturaleza y... poco más. El resto es accesorio, y como tal, no importante. Lo dejó claro hace unos meses en la Cope. "La selección no es algo que me quite el sueño, sé que es un privilegio y una motivación estar aquí porque significa que estás haciendo las cosas bien, pero estoy igual de feliz si vengo o si no", dijo, en algo que muchos alrededor del equipo entendieron como un cierto menosprecio.

No parece que sea así. De hecho, esa frase la dijo Llorente en su retorno a la selección, con la que acumula 24 presencias desde su debut, en noviembre de 2020, todavía en pandemia, en el Amsterdam Arena. El último partido que había jugado habían sido los octavos de final del Mundial de Qatar contra Marruecos, con el resultado que no hace falta recordar. De la Fuente se olvidó de él durante más de dos años (estuvo únicamente en la pre-lista de la Eurocopa, jugó contra Andorra, pero se cayó), aunque en la búsqueda incesante de un sustituto de garantías para Carvajal, reapareció en octubre del año pasado. Y en un lugar que parecía destinado a Pedro Porro, casi más por descarte que por convicción, emerge ahora la figura de Llorente.

Elogios del seleccionador

"Marcos es un futbolista muy completo. Interpreta, entiende y desarrolla el fútbol muy bien, tanto de lateral, como de carrilero, como de mediocentro, con unas condiciones físicas y técnicas muy buenas", le elogió el seleccionador el viernes por la noche en La Cerámica. Tan contento está con él que entró en detalles. "Tal y como jugamos nosotros, aporta estabilidad y seguridad defensiva, hace muy bien las coberturas a los centrales cuando nos atacan por la otra banda, interpreta muy bien los momentos de presión y, además de todo eso, suma mucho en el grupo. ¡Fíjate, ha puesto a todos a tomar el sol, está todo el mundo ya tomando el sol como él!", explicó De la Fuente.

Porque sí, durante estos días en Las Rozas, varios compañeros le han acompañado en su rutina de tomar el sol, descalzos y sin camiseta, sólo con un pantalón corto puesto, en los campos de entrenamiento. Más o menos, aquello del Earthing que puso tan de moda Luis Enrique en su momento, y que es caminar sobre la hierba para estar en contacto con la naturaleza. Ya sea el césped o el sol.

Esos elogios del seleccionador responden a que le ha quitado un peso de encima. Aunque va a esperar hasta el final, porque en un mundo ideal sería su titular, la situación de Carvajal invita a no ser demasiado optimistas, y necesita un lateral derecho de primer nivel. Ese lugar del campo le ha traído por la calle de la amargura desde la lesión del madridista, y ahora, a dos meses del Mundial, parece haberse solucionado. Si el torneo comenzara mañana, el titular sería Llorente, cuyo despliegue físico, hacia delante y hacia atrás, se valora mucho en el staff de De la Fuente.

Es la culminación a una temporada completísima para el madrileño. Acumula 3.080 minutos este curso en el Atlético, uno de los más utilizados, con cuatro goles y cinco asistencias, combinando el lateral con el puesto de interior en el centro del campo. De hecho, en el club rojiblanco ya manejan los tiempos para ofrecerle la renovación, pues termina contrato en 2027. Lo hará con 32 años, pero ese extremo cuidado de su físico aleja las dudas al mirar el DNI. "Llegará un día, más pronto que tarde, en el que el fútbol dejará de compensarme", dijo hace poco él en sus redes sociales, explicando que el deporte profesional con es sano ni saludable. Será, en todo caso, tras el Mundial.

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

«Mucha tristeza». La ciudad deportiva de Valdebebas amaneció ayer con caras largas. La derrota ante el Getafe en el Santiago Bernabéu dejó paso a una nueva noticia amarga en el vestuario del Real Madrid. De esas que dejan tocado al grupo. Rodrygo Goes, uno de los futbolistas más queridos de la plantilla, encontró diagnóstico a las molestias que había sentido durante el duelo ante los de Bordalás. Las pruebas médicas a las que se estuvo sometiendo durante varias horas determinaron un desenlace que el brasileño y su entorno no querían admitir. Sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha.

Una lesión gravísima que le hará perderse lo que queda de esta temporada, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y gran parte del próximo curso. Según los servicios médicos del Madrid, el delantero estará de baja casi un año entero. «Está destrozado», admiten a este periódico fuentes cercanas al futbolista. A Rodrygo no sólo se le escapan los tres meses que quedan de campaña con el Madrid, sino que se le va el Mundial, cita cumbre en Brasil y donde era un fijo para Carlo Ancelotti en la selección. Un golpe anímico tremendo.

La situación, por desgracia, no es nueva en Valdebebas, donde todas las miradas se centran ahora en los servicios médicos, en la preparación física y en las decisiones que se han ido tomando en los últimos años. La sombra de la duda sobre el estado físico de la plantilla lleva rondando el primer equipo durante muchísimos meses, primero con la salida de Nico Mihic, jefe del departamento médico, después con el cambio de puesto de Antonio Pintus, apartado del día a día al llegar Xabi Alonso, y desde hace unas semanas con el regreso de ambos a la disciplina diaria. Decisiones que ponen de manifiesto la poca confianza que hay en el ambiente.

Debate médico

Las estadísticas, además, echan más gasolina al debate. Desde agosto de 2023, la plantilla del Madrid ha sufrido siete roturas del ligamento cruzado. Siete en apenas dos años y medio. Thibaut Courtois notó un 'crac' en su rodilla el 10 de agosto de 2023, en pleno entrenamiento, que le obligó a estar 234 días lejos de los terrenos de juego.

Pero es que un par de días después de Courtois, Militao sufrió la misma lesión en la rodilla izquierda, la rotura del ligamento cruzado anterior. En su caso fueron 213 los días que estuvo de baja, obligando a Ancelotti a recolocar a futbolistas en otras posiciones. En esos días, el canterano Joan Martínez, una promesa que ya había jugado con el primer equipo en pretemporada, se rompió también el cruzado. Y el 2023 no terminó ahí. El 18 de diciembre, David Alaba sufrió la misma lesión que el portero belga y el central brasileño. La misma: la rotura del ligamento cruzado anterior y un tiempo de baja que se alargó a los 384 días. Una barbaridad.

El drama se detuvo durante unos meses hasta que en octubre de 2024 Dani Carvajal sufrió una gravísima lesión de rodilla en un choque con Pino, futbolista del Villarreal. En su caso el diagnóstico fue mucho peor: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento colateral externo y rotura del tendón poplíteo de la pierna derecha. 238 días de baja. Un mes después de Carvajal, en noviembre de 2024, le tocó el turno otra vez a Militao, que se rompió el cruzado de la rodilla sana y estuvo 234 días de baja.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.EFE

Da la casualidad de que todas las lesiones de cruzado, las siete, se han producido en el césped del Bernabéu o de Valdebebas, otro de los frentes que se abren ahora en el club, donde se estudia si puede ser algo más que una casualidad. Y más allá de los cruzados, Rüdiger, Camavinga, Güler o Mbappé, que duda si operarse, han sufrido o sufren distintos contratiempos en sus rodillas.

En el caso de Rodrygo, el futbolista se lamenta de haber seguido en el campo durante media hora después de sentir las molestias tras una acción en el minuto 66. Empezó a cojear al instante y sintió como si se le fuera la rodilla, pero después de varios partidos ausente quería ayudar al equipo en un momento tan importante. Ni él ni los médicos, que por las sensaciones del brasileño no pensaron en algo grave, tomaron la decisión de parar.

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

El lateral derecho del Real Madrid lo ha condicionado todo en el sistema de Carlo Ancelotti, de Xabi Alonso y de Álvaro Arbeloa desde la grave lesión de rodilla de Dani Carvajal en octubre de 2024. Un año y medio de dudas, de parches, de partes médicos y de futbolistas jugando en una posición que no era la suya. Una grieta constantemente abierta en el carril derecho que ha lastrado al conjunto blanco a todos los niveles y que ahora, con Trent Alexander-Arnold y el defensa español de vuelta tras sus lesiones, el club espera solucionar de forma definitiva.

Esta noche ante la Real Sociedad, en un duelo que puede hacer que el Madrid duerma líder de la Liga, Arbeloa elegirá a Trent o a Carvajal para el puesto de titular en la banda por primera vez desde que es entrenador del cuadro madridista. Así de dura es la vida en el carril diestro del Bernabéu. Trent no es titular desde el 3 de diciembre contra el Athletic y ha sufrido ya tres percances desde que fichó por el conjunto de Chamartín en junio: uno en el Mundial de clubes antes de la semifinal contra el PSG, otro en septiembre y otro en diciembre.

Lesiones que le han hecho perderse 21 partidos con el Madrid. Su mal fario con la enfermería, además, no ha llegado en la Castellana, porque el curso pasado ya estuvo ausente en 11 duelos entre el Liverpool y la selección inglesa. De hecho, su último encuentro con los Three Lions data del 7 de junio de 2025 y el anterior del 13 de octubre de 2024. Una realidad que le podría dejar fuera del próximo Mundial si no consigue ser constante en Madrid.

Valverde, el titular

Carvajal, por su parte, está en una situación bastante parecida, aunque en su caso el debate sobre su nivel físico levanta mucha más polvareda. El defensa de Leganés no se ve en el once inicial del Madrid desde el 27 de septiembre en el Metropolitano y aunque estuvo en la convocatoria de Luis de la Fuente el pasado mes de septiembre, se ha perdido las dos siguientes y no parece que vaya a estar en la que dará el seleccionador en marzo. Una contrarreloj que le deja en serias dudas de cara a la Copa del Mundo y que como en el caso de Trent, necesita de minutos para convencer al técnico. Esta temporada, Carvajal se ha perdido 16 encuentros por lesión, mientras que la pasada campaña la cifra se elevó a 61 entre club y selección.

Los problemas físicos del inglés y del español les han limitado de forma individual pero sobre todo han sido un déficit claro para Xabi Alonso y para Arbeloa, que han tenido que optar por Fede Valverde en su lugar. El uruguayo, que no nació para ser lateral, como repitió en rueda de prensa, ha tenido que exprimirse físicamente y se ha visto obligado a aprender nuevos conceptos tácticos para ser el lateral titular del Madrid en 16 ocasiones esta temporada. El que más de toda la plantilla. Arnold ha salido en el once seis veces, Carvajal cinco, Asencio cuatro y el canterano David Jiménez en tres.

Se trata de la posición en la que más futbolistas han jugado de todo el once del Madrid. Courtois, Asencio, Huijsen, Carreras, Tchouaméni, Güler, Vinicius y Mbappé han repetido en su puesto en la mayor parte del curso, con la única variante de Mastantuono, Rodrygo y Brahim en el extremo diestro, el otro hueco donde más se han repartido los protagonistas, con Camavinga haciendo de comodín en el centro del campo.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.EFE

La suerte para Arbeloa es que parece que esos problemas físicos han llegado a su fin, al menos de momento. Trent ya jugó en Mestalla y apunta a titular esta noche contra la Real y el martes contra el Benfica en la ida del playoff. Mientras, Carvajal, que sólo ha jugado media hora desde que volviera el 4 de enero, podría empezar a tener minutos este mismo fin de semana tras la polémica que ha rodeado a su suplencia en los últimos días.

El español se veía para tener minutos desde hace un par de semanas y el técnico ha dudado por la opinión de los médicos, que creían que la rodilla del lateral todavía no estaba para el máximo nivel competitivo. Tras el «sofá gris» de Arbeloa, donde ha reconocido hablar con los jugadores «cuando alguien no está contento», parece que la grieta del lateral se va solucionando.

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

La última vez que Jude Bellingham estuvo de baja por lesión, el Real Madrid ganó seis partidos de forma consecutiva. El dato es tan oportunista como objetivo, y explica que a veces no son necesarias todas las estrellas para hacer funcionar un universo. Lo supo el conjunto blanco en el Mundial de clubes, cuando llegó hasta semifinales sin contar con Mbappé como titular. La falta de uno de sus principales futbolistas es una desgracia, pero a la vez una oportunidad para el sistema, para sus secundarios y para las rotaciones del entrenador. En Estados Unidos le tocó a Gonzalo y durante la baja del inglés a comienzos de curso explotó Arda Güler. Ahora, con un mes por delante sin el británico y habiendo recuperado a algunos lesionados, a Álvaro Arbeloa se le abren todas las opciones que no ha tenido durante enero.

Valverde, Bellingham, Vinicius y Mbappé han sido intocables para el técnico desde su llegada. En la teoría y en la práctica. En sala de prensa ha repetido una y otra vez que "son los líderes del equipo" y que "quiero que estén en el campo siempre", una reflexión contraria a lo que veíamos con Alonso durante los primeros meses de la temporada, hasta que Vinicius protagonizó un enfado mayúsculo en el clásico que terminó con las rotaciones y sustituciones que estaba haciendo el tolosarra. A partir de ese momento, los cuatro se convirtieron en insustituibles. Valverde por necesidad en el lateral, lesionados Carvajal y Alexander-Arnold, y los otros tres por decisión de los técnicos a pesar de la multitud de opciones que había en su banquillo.

Con Arbeloa, salvo en Albacete donde no convocó a Bellingham ni a Mbappé, los cuatro han jugado todos los minutos hasta que el inglés se lesionó en el último encuentro ante el Rayo. "Cuantos más minutos puedan estar, mejor. Son capaces de desequilibrar un partido en cualquier minuto. Habrá gente que no sea del Madrid que no quiera que estén en el campo, pero imagino que los aficionados querrán que sus jugadores estén siempre en el campo. Vinicius, Mbappé, Bellingham y Valverde a nivel mundial puede que estén entre los 10 mejores y tienen toda mi confianza", dijo en rueda de prensa.

Seis partidos sin cambio

Esas decisiones tan rotundas han dejado la rotación ofensiva del Madrid bajo mínimos y cuando los cuatro delanteros, Bellingham incluido, no han hecho un buen trabajo defensivo, han partido al equipo en las transiciones, asentando la idea de que el sistema agradece la falta de una de las cuatro piezas ofensivas y la inclusión de un centrocampista más, como Güler, o de otra pieza distinta que se sacrifique más, como Gonzalo.

En estos seis partidos de Arbeloa, Mastantuono y Rodrygo -que estará ausente dos semanas por lesión- se han repartido la banda derecha, Brahim ha actuado como interior cuando ha salido y Güler ha sido el gran sacrificado en las segundas partes de la mayoría de encuentros, haciendo público su enfado en Lisboa: "Siempre yo, siempre yo", repetía hacia el banquillo. Todo porque Vinicius, Bellingham y Mbappé eran insustituibles. Sin el inglés, y con la recuperación de varios defensas, el abanico se abre como nunca.

La primera oportunidad aparece en Mestalla, donde parece que Fede Valverde volverá al centro del campo tras el regreso de Alexander-Arnold y la mejoría de Carvajal, que insiste en Valdebebas que está "listo" para aportar a pesar de la cautela que piden los servicios médicos del club. El uruguayo vuelve al eje del equipo junto a Tchouaméni, que no necesitará ser central porque Rüdiger regresa a la rotación de la defensa junto a Asencio y Huijsen. Teniendo ahí al sudamericano y al francés, se empuja a Güler hacia la mediapunta, donde brilló en las primeras semanas de la temporada asistiendo a Mbappé, y se le aleja del doble pivote, donde ha sufrido en transiciones defensivas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.EFE

Queda por ver qué hace Arbeloa con el lateral izquierdo. El Madrid rechazó la cesión de Fran García al Bournemouth en los últimos días del mercado de invierno y lo hizo casi como mensaje a su entrenador. La dirección le quiere como suplente de Carreras y prefiere ver a Camavinga, que jugó en el carril zurdo ante el Mónaco y el Rayo, en el centro del campo, una situación que sin Bellingham es más fácil de gestionar para Arbeloa.

En Mestalla tampoco estará Vinicius, sancionado, así que el técnico podría juntar a sus cuatro centrocampistas estrella sin miedo a sentar a nadie que tenga excesivo peso en el grupo: Tchouaméni, Valverde, Güler y Camavinga, tres de los defensas del equipo ante el Rayo, podría estar en el rombo del centro del campo, con Mbappé arriba acompañado por Brahim, Gonzalo o Mastantuono.

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

Quedan 130 días para que España debute en el Mundial el próximo 15 de junio; 114, aproximadamente, para que comience la concentración de la selección en Las Rozas y entre 106 y 110 para que Luis de la Fuente anuncie la lista de convocados para el torneo. Resumiendo, los futbolistas que quieran sumar papeletas para subirse al avión camino de Estados Unidos, México y Canadá tienen unos 100 días para demostrar que merecen un sitio. Esa es la contrarreloj que agobia a Dani Carvajal, cuya situación deportiva actual está más cerca del misterio que de la realidad tras su grave lesión de rodilla y los problemas sufridos durante su vuelta a los terrenos de juego.

El capitán del Real Madrid lleva un mes entrando en las convocatorias de Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, llamado a filas desde el 4 de enero contra el Betis. A partir de esa fecha, el Madrid jugó nueve partidos en los que el español sólo disputó 29 minutos en dos citas, 14 contra el Albacete en la Copa del Rey y 15 ante el Mónaco en la Champions. En los demás, ni el tolosarra ni el salmantino vieron adecuada su presencia en el césped a pesar de las dificultades que pasaron en tardes y noches como la del Benfica, Rayo, Villarreal o Levante.

Los duelos ante Atlético y Barcelona en la Supercopa de España quizás llegaron demasiado pronto para el defensa de Leganés, pero en las últimas semanas el lateral se encontraba ya mucho mejor. Creía que podía aportar, pero ha tenido que ver los toros desde la barrera, centrado en el móvil en Lisboa, avisando de los resultados de los rivales y actuando como capitán antes y después en el vestuario en mitad de la pequeña crisis de juego y sensaciones que vive el Madrid, pero siempre lejos del campo.

En Valdebebas, el defensa repite a compañeros, entrenadores y directivos que se encuentra bien y «listo» para tener más minutos, pero los servicios médicos del conjunto blanco llaman más a la cautela y durante este mes han recomendado que la rodilla del español todavía no estaba preparada para tener tiempo de juego con excesiva continuidad, y menos todavía con partidos entre semana y tan exigentes.

El regreso de Rüdiger y Trent

El partido de Mestalla aparecía como su mejor opción hasta ahora, pero la urgencia de victorias en la que vive el conjunto blanco desde hace semanas obliga a Arbeloa a no dudar, y el regreso de otros lesionados no ayuda a las intenciones de Carvajal. Rüdiger y Alexander-Arnold están ya recuperados de sus lesiones y volverán a la lista de también contra el Valencia, así que las posibilidades del español se han reducido un poco.

«Necesita entrenamientos y minutos para que la rodilla gane movilidad y fuerza», admiten fuentes cercanas al vestuario del Madrid, donde la conversación también se está dirigiendo hacia la finalización del contrato del futbolista, que termina el próximo 30 de junio. Ambas partes han estado de acuerdo en esperar a ver el nivel que podía dar Carvajal en estos meses para saber el contexto de la negociación y de la renovación. Así que la palabra es la misma: misterio.

«Vengo de un proceso complejo, de una lesión muy grave. Realmente, lo que quiero es entrenar y disfrutar jugando. Tengo que jugar, ver el nivel que puedo mostrar sobre el terreno de juego y si el club y yo estamos en la misma línea, no habrá ningún tipo de problema», comentó Carvajal en Arabia Saudí, donde fue el protagonista de la rueda de prensa previa a la semifinal contra el Atlético. «Tengo seis o siete estructuras de la rodilla que han tenido que ser retocadas. No ha sido sencillo, pero vamos por buen camino», añadió.

Todo empezó en octubre de 2024

La cronología de esa rodilla derecha de Carvajal obliga ir con pausa. El 5 de octubre de 2024, se rompió el ligamento cruzado anterior, el colateral externo y el tendón poplíteo. Volvió a jugar el 9 de julio de 2025, 277 días después. El 27 de septiembre del año pasado sufrió una lesión en el sóleo, también de su pierna derecha, que le tuvo un mes de baja. Y el 26 de octubre, después del clásico, se le detectó la presencia de un «cuerpo libre articular» en la misma rodilla derecha, la operada.

Un cuerpo libre articular, para que se entienda, es un trozo de superficie que se suelta de la articulación, se mueve libremente por ella y puede llegar a provocar su bloqueo. Ese es el miedo de los servicios médicos del Madrid, que temen una nueva lesión en caso de que acumule demasiados minutos y aconsejan primero ganar músculo y movilidad poco a poco para evitar la inflamación.

Pero esa pausa se cruza de lleno con las ganas que tiene Carvajal de disputar el Mundial. Sabe que es su última oportunidad, que sería uno de los capitanes, que es uno de los jugadores más queridos del grupo y que la selección tiene muchas opciones de llegar lejos.

El apoyo emocional de Araujo en la conquista del título: "El discurso que dio antes de salir al campo nos emocionó a todos"

El apoyo emocional de Araujo en la conquista del título: “El discurso que dio antes de salir al campo nos emocionó a todos”

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Aunque no saltó al césped hasta el añadido del segundo tiempo, para dar descanso a un Lamine Yamal que acusaba ya el esfuerzo y para reforzar a un equipo que se había quedado con diez por la expulsión de Frenkie de Jong, Ronald Araujo fue un jugador absolutamente trascendental para que el Barcelona disputara por segundo año consecutivo la Supercopa de España. Y los azulgrana, por supuesto, están más que encantados de que pueda volver a estar sobre un terreno de juego. Por todo lo que es capaz de dar, tanto dentro como fuera del campo.

Pedri, de hecho, confesó ante las cámaras nada más acabar el partido que el uruguayo tuvo una intervención en el vestuario, minutos antes de que el balón empezara a rodar sobre el césped, que resultó tremendamente motivadora. "Ronald nos aporta mucho, tanto dentro como fuera del campo. El discurso que dio antes de salir al campo nos ha ilusionado a todos", desveló el canario.

Araujo levantó la Supercopa en solitario, después de que Joan Laporta, con los ojos llorosos, se emocionara al felicitarlo en la ceremonia de entrega de galardones, a pesar de que el trofeo de Copa, conquistado el año pasado en La Cartuja, lo alzó junto con Marc-André ter Stegen. El primer capitán estuvo sin problemas en la convocatoria después de que unas molestias en su rodilla operada le dieran un buen susto, pero todos quisieron reforzar el protagonismo del uruguayo. E, incluso, lo mantearon de manera festiva en el propio terreno de juego.

Las críticas tras el partido ante el Chelsea

"Creo que en esta situación, que juegue y gane el título es muy importante. Me alegra verlo de vuelta, es un futbolista que tiene mucho peso en el vestuario", señaló Hansi Flick en su rueda de prensa posterior al duelo. El uruguayo, tras las fuertes críticas que recibió por la derrota frente al Chelsea, partido en el que fue expulsado por doble amarilla, decidió dar un paso al costado hace poco más de un mes. Aunque primero se argumentaron molestias intestinales y otras circunstancias para justificar su ausencia, el propio técnico fue quien acabó desvelando que no se sentía bien a título personal y pidió respeto para él.

Poco a poco, tras llevar a cabo también un viaje espiritual a Israel, justificado por sus profundas creencias cristianas del, Araujo ha vuelto a encontrar su centro. Ha evidenciado que el bienestar psicológico es tan importante como el físico. Algo que ha sido muy valorado por propios y extraños. Incluso, más allá de la fiera rivalidad deportiva que pueden tener dos equipos tan contrapuestos como el Barça y el Real Madrid.

Al término del primer tiempo, Vinicius Junior, con quien ha protagonizado duelos de altísimo voltaje sobre el césped, quiso interesarse por el estado del central. Tras unos instantes de conversación, el brasileño incluso le dedicó varios gestos de cariño. El capitán madridista, Dani Carvajal, también quiso hablar con él para saber de primera mano cómo estaba. Ambos evidenciaron que las personas son mucho más importantes que los escudos.

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

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"Siempre voy a tratar de alcanzar mi mejor nivel, nunca diré que ya estoy ahí. Siempre voy a intentar hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo". Así de contundente se mostraba Raphinha tras alzarse con el MVP de la semifinal de la Supercopa de España que disputaron el Barcelona y el Athletic el pasado miércoles. El brasileño, de nuevo, volvió a ser determinante: marcó dos goles y dio una asistencia. A pesar de que este curso se vio obligado a estar varias semanas en el dique seco por una lesión a la que le siguió una aparente recaída, ahora mismo parece realmente difícil de parar. Siempre y cuando arranque desde la banda izquierda del ataque azulgrana.

En los últimos cuatro partidos que ha jugado con el Barcelona, Raphinha suma cinco goles. En la Liga, marcó dos ante Osasuna en el nuevo Spotify Camp Nou y anotó uno en El Madrigal frente al Villarreal, pero no vio portería frente al Espanyol. En Cornella-El Prat, Hansi Flick lo situó como mediapunta por el centro, y desde allí sus características aparentemente se resienten. Si arranca desde la izquierda del ataque barcelonista, las cosas son muy diferentes, como demostró ante el Athletic.

Quién sería el jugador ideal para frenarlo será uno de los rompecabezas que tendrá que afrontar este domingo Xabi Alonso para preparar la final de la Supercopa. Una alternativa sería volver a apostar por Valverde, que ya jugó de lateral derecho ante el Atlético. Una posición que al uruguayo no le gusta, pero desde la que trata de cumplir de la mejor manera posible. Otras opciones serían apostar por la veteranía de Dani Carvajal o por la explosividad de Trent Alexander-Arnold.

Experiencia frente a carácter

Carvajal está encarando la recta final de su carrera en la élite y cuenta con experiencia más que de sobra para frenar las acometidas de Raphinha. El inglés, pese a que acaba de salir de una lesión, puede que tenga algo más de físico, pero su tendencia a subir al ataque y descuidar un tanto su zona defensiva puede abrir vías de agua que el brasileño no dudará ni un momento en aprovechar. Sus números, ahora mismo, son algo peores en comparación con los de una temporada 2024-25 en la que se perfilaba por lo menos entre los tres primeros clasificados para el Balón de Oro, pero no hay que olvidar su prolongada ausencia. A estas alturas, el delantero azulgrana sumaba el curso pasado 16 goles y 10 asistencias en 26 partidos. Ahora, acumula nueve tantos y cuatro asistencias en 16 encuentros.

La competición en la que Raphinha se mostró más acertado a estas alturas de la campaña pasada fue la Champions. En esa cita firmó seis tantos en seis encuentros, con un hat-trick frente al Bayern. En la presente, en cambio, aún no ha visto puerta en Europa, si bien solo ha jugado tres duelos en la máxima competición continental y en uno, de hecho, contó con menos de media hora. Si nos centramos únicamente en la Liga, las cosas han empezado a pintar mejor con su última racha, que le permite sumar siete goles en 12 partidos.

La temporada pasada, mientras, acumulaba antes de la final de la Supercopa de España 11 en 19 encuentros, un número de duelos que demuestra lo imprescindible que fue entonces para las estrategias de Hansi Flick. En la final del año pasado, el brasileño fue capaz de marcar dos de los cinco tantos que consiguieron los azulgrana, precisamente, en un duelo que fue también otro clásico, en el que se impusieron por 2-5, pese a jugar varios minutos con uno menos por la expulsión de Szczesny. Por lo pronto, el brasileño ya está con el cuchillo entre los dientes para el desafío de esta noche.

El regreso de Carvajal en la urgencia de un Madrid al límite: "Es la voz de mando"

El regreso de Carvajal en la urgencia de un Madrid al límite: “Es la voz de mando”

«Es la voz de mando en el vestuario. Sin él, todo es más difícil». Será casualidad, o no, pero las ausencias de Dani Carvajal han coincido con las mayores fracturas del Real Madrid tanto dentro como fuera del césped. Por eso, por la necesidad deportiva de su presencia en el lateral derecho y por la imperiosa obligación de tener una voz de mando dentro de un vestuario sin norte desde hace tiempo, su vuelta a los entrenamientos este sábado y su más que posible entrada en la lista de convocados para la Supercopa de España en Arabia Saudí alimentan un poco los ánimos de Xabi Alonso y su cuerpo técnico, en constante duda desde hace varias semanas.

Carvajal se rompió la rodilla el 5 de octubre de 2024 en una acción fortuita con Yeremi Pino, futbolista del Villarreal. El Madrid arrancaba entonces su temporada, había ganado la Supercopa de Europa en verano, el primer título tras la llegada de Kylian Mbappé, y confiaba en el buen hacer de Carlo Ancelotti desde el banquillo para compensar los egos personales y futbolísticos del grupo.

Pero a partir de esa lesión, capricho del destino, la plantilla del Madrid se descompuso. Perdió 0-4 en el Bernabéu ante el Barça, Vinicius perdió el Balón de Oro y desde ahí todo se complicó, cayendo en Arabia, en Champions contra el Arsenal, en la final de Copa y en la lucha por la Liga. Fue el final de Ancelotti y se cimentaron las críticas sobre algunas estrellas.

En el Mundial de clubes llegó Xabi Alonso y volvió al grupo Carvajal, que pudo disputar unos minutos en la semifinal contra el PSG. Su presencia ayudó a conectar al técnico, compañero suyo en el año de la Décima y en la selección, con los futbolistas, y el panorama parecía positivo tras el paso por América.

En el inicio de temporada, Carvajal se rotó con Alexander-Arnold en el lateral derecho y el Madrid acumuló sólo una derrota en los primeros tres meses del curso, el doloroso 5-2 del Metropolitano. Pero llegó noviembre, y en una fecha muy similar a la de su grave lesión de 2024, Carvajal empezó a tener dolores en la rodilla operada y decidió parar para volver a pasar por el quirófano. Un palo para Alonso, que perdió al líder del vestuario, y para los compañeros, jóvenes y sin el peso histórico que un equipo como el Madrid necesita para afianzarse como portavoz de la plantilla.

Carvajal disputó 19 minutos en el clásico contra el Barça el 26 de octubre, y desde entonces se ha perdido 12 partidos. El balance lo explica casi todo: seis triunfos para el Madrid, tres empates y tres derrotas. Unos resultados intolerables en el entorno del conjunto blanco que han dejado a Xabi Alonso sin otra derrota a la que agarrarse.

Por eso el vestuario y el cuerpo técnico celebraron los minutos que pasó Carvajal en el césped con los compañeros en la mañana de ayer. Nadie le quiere forzar, pero verle con el grupo «pone firme», dicen en Valdebebas, a los demás en tiempos de crisis y dudas. Y él, consciente de la situación urgente que vive el Madrid, no quiere frenar.

Una minipretemporada en Valdebebas para resetear la “confianza” de Alexander-Arnold: “Liverpool era su vida”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 23:20

Trent Alexander-Arnold pasó en Liverpool los primeros 27 años de su vida. Nació en el barrio de West Derby, a tres kilómetros de Anfield, y entró en las categorías inferiores del conjunto red a los ocho años. Casi dos décadas después y tras ganar la Champions y la Premier con el equipo de su ciudad, cambió Inglaterra por España y Liverpool por Madrid. Nuevo club y nuevo idioma. Un desafío personal al que se sumó la pérdida de Diogo Jota, uno de sus mejores amigos, y un inicio irregular en el Bernabéu, lastrado por las lesiones y por sus tres ausencias con la selección inglesa camino del Mundial. Por eso ahora, terminando noviembre, tras una pretemporada en Valdebebas y con Dani Carvajal lesionado, Trent observa en el horizonte sus semanas más importantes en el Madrid.

El reseteo del lateral derecho británico comenzó ante el Elche, donde fue titular por primera vez desde el 30 de agosto y por tercera ocasión en este curso, todas en la Liga (Osasuna, Mallorca y ahora). La rotación con Carvajal, primero, y una lesión en los isquiotibiales después le han obligado a pasar demasiado tiempo en la grada y en el banquillo. Pasó siete encuentros en la enfermería y cuando regresó tardó otros dos en tener minutos, volviendo a pisar césped en un estadio doloroso.

Los 10 minutos que disputó en Anfield ante el Liverpool los sufrió, habiendo homenajeado a Jota en la previa, siendo abucheado en cada acción y perdiendo el partido. Unos días después, disputó ocho minutos ante el Rayo en Vallecas. Xabi Alonso, que apostó por Fede Valverde en la posición, no le veía para más. Al menos en ese momento.

"Trent necesita un poquito más de tiempo después de la lesión. Seguro que en el parón va a poder prepararse bien para lo que viene", avisó el técnico. Y así ha sido. Igual que Jude Bellingham en septiembre, ha aprovechado el parón por las selecciones para realizar una minipretemporada en Valdebebas, tanto a nivel físico como mental, para recuperar el ritmo y la titularidad en el Madrid, algo que no consigue desde el Mundial de clubes.

Dos asistencias en el Mundial

En su momento, Alonso insistió para que el lateral llegara al club para el torneo americano. Su contrato con el Liverpool terminaba el 30 de junio, pero el Madrid apretó y pagó (cinco millones de euros) para que Trent participara con el equipo en el evento, donde fue indiscutible. Se notó su poca adaptación al sistema de juego y a sus compañeros, pero fue titular en los cinco encuentros previos a la semifinal contra el PSG, donde no pudo jugar por una lesión muscular. En el Mundial fue de menos a más y terminó con dos asistencias, confirmando que mantenía una de sus grandes virtudes: el pase.

Eso quiere recuperar ahora Alonso, necesitado de gente con visión en una plantilla que sufre para crear juego. La mejor versión de Trent, generando jugadas desde la zona derecha y situándose como interior al lado de Arda Güler y Aurelien Tchouaméni, parece clave para eso. El inglés todavía no se ha estrenado como goleador o asistente este curso y fue el más insistente del Madrid ante Elche, enviando centro al área y diagonales sin parar. "Es una cuestión de confianza, de autoconfianza", analizan fuentes cercanas al vestuario madridista, donde esperan su mejor versión y que sea capaz de adaptarse lo más pronto posible al día a día de un club como el Madrid.

"Ya era muy tímido en Liverpool"

El futbolista, a sus 27 años, realiza varios días por semana clases de español para mejorar la comunicación con el vestuario, el cuerpo técnico y los miembros del club, aunque su timidez fuera del campo es evidente. "Ya era muy tímido en Liverpool, pero se transformaba cuando entraba al campo. Ahí estaba muy seguro de sí mismo", explica a este periódico Aadam Patel, periodista del Daily Mail. "El Liverpool era su vida, vivió muchos años cerca de la ciudad deportiva y fue un referente para los jóvenes. La adaptación es dura, pero lo conseguirá".

La ayuda de Bellingham en el día a día es clave. Ambos se conocen de la selección y el ex del Dortmund fue una de las piezas importantes para convencer al lateral de fichar por el Madrid.

La primera crisis de Xabi Alonso: parálisis en el campo y dudas, mesuradas, en el club

La primera crisis de Xabi Alonso: parálisis en el campo y dudas, mesuradas, en el club

El Madrid es el líder de la Liga y Xabi Alonso ha llegado para ser el líder del Madrid, el líder del juego, se entiende, no el líder máximo. La primera crisis del equipo blanco, porque de ese modo se califica en el Bernabéu a una serie de dos partidos sin ganar, no es tanto la del líder que todavía manda en la tabla como la del líder que pretende ser su entrenador. La atonía del Madrid en Anfield y en Vallecas apuntan a una acelerada descompresión del conjunto que propuso con fuerza el sorpasso en el fútbol español tras dominar el clásico ante el Barça.

La reacción de Xabi Alonso, más allá de sus comprimidas palabras y llamadas a la «mesura», no ha sido suficiente, como si no tuviera un plan B, como si la parálisis hubiera afectado, asimismo, al banquillo. Liverpool y Rayo no recibían al Madrid en su mejor momento. Irregulares los primeros en la Premier, los rayistas acababan de celebrar una remontada ante el Lech Poznan, pero su último resultado en Liga había sido un 0-4 frente al Villarreal en el mismo escenario.

Cualquiera de los dos resultados, derrota y empate, por separado habría tenido coartada, fuera el nivel del rival en el caso de los ingleses, o los antecedentes del Madrid en Vallecas, donde esta temporada también ha empatado el Barça. Los dos resultados encadenados crean, en cambio, una tendencia, mala para Xabi Alonso.

lesiones y cambios

Obligado a realizar cambios por la lesión de Tchouaméni, convertido en la boya del juego posicional que el tolosarra desea, Xabi Alonso retrasó a Güler en Vallecas. El futbolista con mejor visión para el último pase estaba demasiado lejos de la portería contraria, hecho que, además, rompió la excepcional conexión del turco con Mbappé.

El delantero francés estuvo ausente, tanto que únicamente tocó 11 veces la pelota en el primer periodo ante el Rayo. En su caso, no hubo diferencias con el partido que realizó en Anfield, donde estuvo desaparecido. No es casual que en esos dos encuentros el Madrid no consiguiera ni un solo gol, ya que Mbappé ha marcado el 52% de los tantos de los blancos esta temporada, 13 de 26 en Liga, la mitad exacta, y seis de ocho en Champions. En la posición de 9, hablamos de un finalizador que se resiente del mal juego de los suyos, por supuesto, pero al que en los dos últimos partidos se le ha observado desconectado, sin la rebeldía necesaria para generar ocasiones de la nada, como se espera de un futbolista de su jerarquía. Con sus luces y sombras, lo que hace Vinicius.

El brasileño y el entrenador dieron por cerrado el episodio del clásico, aunque con las dudas que generó su comunicado, sin mencionar explícitamente al técnico. Un caldo de cultivo peligroso si la duda acerca de su trabajo germina en el vestuario. Vini, su entorno y buena parte del club no han entendido alguna de sus suplencias y cambios. En definitiva, la pérdida de la condición de titularísimo. Lo mismo siente Valverde, anclado de momento al lateral, con Carvajal lesionado y Trent en el banquillo.

Xabi Alonso, el domingo, en el estadio de Vallecas.

Xabi Alonso, el domingo, en el estadio de Vallecas.EFE

Pese a observar a un Madrid sin gol y con un Mbappé ofuscado, Xabi Alonso no utilizó a Gonzalo, su gran hallazgo en el Mundial de clubes, donde demostró valentía ante las jerarquías, pese a la lesión del francés. Endrick, por su parte, parece olvidado, a la espera de una cesión. En ataque, además, el técnico todavía no ha definido con claridad la banda derecha, en la que su preferencia es Mastantuono, lesionado. En Vallecas apareció Brahim y después Rodrygo. Ninguno funcionó. No es únicamente una definición de hombres, también de sistema.

Bajada de Huijsen

La inclusión de Camavinga en el centro del campo, para pasar de un 4-3-3 a un 4-4-2, funcionó ante el Barça, pero no en Anfield. En Vallecas, el francés sustituyó a su compatriota Tchouaméni, pero Xabi Alonso acabó por llamar a Ceballos, y es que la crecida del Rayo podría haber supuesto algo peor. Lo mismo ocurrió con Militao, que empezó en el banquillo para dar minutos a Asencio y tuvo que entrar debido a la tarjeta amarilla e inseguridad de Huijsen. El central ha bajado en su rendimiento con respecto a su autoritario inicio.

Orden, meritocracia e intensidad en la presión fueron constantes que el Madrid apuntó en el Mundial de Clubes, pese a caer con un PSG mucho mejor, y empezó a consolidar en el arranque del curso. Todo progresaba adecuadamente en busca de un equipo dominante, que presione en campo del rival y tenga el control del juego a través de la posición, con sus centrales avanzados, como quiere Xabi Alonso. Un nuevo Madrid, en definitiva. Sin embargo, la abrupta desconexión en el Metropolitano y en Anfield y Vallecas, con el paréntesis del clásico, abre dudas que escalan hasta la cúpula del club, aunque con mesura, como pide Xabi Alonso, al que esperan dos largas semanas, por el parón, y tres visitas a domicilio: Elche, Girona y Olimpyakos. Después será el turno del revitalizado City de Guardiola en el Bernabéu. Otro grande. Otra prueba.