El Athletic vuelve a la vida con un triunfo en Bérgamo

El Athletic vuelve a la vida con un triunfo en Bérgamo

Llegaba con respiración asistida el Athletic a Atalanta y salió muy vivo, rescatadas sus opciones de clasificarse entre los veinticuatro primeros si gana el próximo miércoles al Sporting de Portugal en San Mamés. Los cambios transformaron al tímido equipo de Ernesto Valverde, de nuevo descapitalizado por las lesiones, una pesadilla a lo largo de la temporada. Más cómodo con cuatro defensas, sistema recuperado en la segunda parte tras empezar con una línea de cinco, y estimulado por la incorporación de Sancet, revertió el tanto inicial de Scamacca para lograr su segunda victoria del torneo. [Narración y estadísticas (2-3)]

Cuando menos se esperaba, tras superar momentos en los que parecía marchársele el partido, el Athletic ofreció los mejores minutos del curso. No era poca cosa el Atalanta, bien situado en la lucha por el top 8 y capaz de gobenar el juego con criterio y pujanza hasta que Robert Navarro, determinante en el desenlace, y Guruzeta se aliaron para que el delantero expresara su finura en el desmarque y la definición que supuso el empate.

Fue otro Athletic el de la segunda mitad, con capacidad de asociación en el centro del campo gracias también al criterio de Ruiz de Galarreta y a la buena actuación de Vesga. Sin los hermanos Williams, Berenguer ni Yuri, además de otras bajas de ya larga duración, como la de Laporte, tiene mucho mérito una victoria inesperada después de la mala dinámica con la que venía el equipo vasco.

La igualada supuso la espoleta para la reacción de un Athletic este miércoles sí certero ante el gol, que se le viene negando esta temporada. Le tocó sufrir pese a los tantos de Navarro y Nico Serrano que le pusieron con dos de margen. La incorporación de Lookman, recién llegado de la Copa de África, mantuvo alguna esperanza para los italianos, que apretaron tras el tanto de Krstovic. Resistió el Athletic, con un triunfo que puede marcarle un punto de inflexión este curso.

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

Hace un año a estas alturas del curso el Athletic lideraba la clasificación de la Liga Europa, era tercero en la Liga EA Sports, igualado con 41 puntos con el Barcelona, entonces segundo, había marcado 33 goles y encajado 20, perdió 2-0 con el Barcelona en las semifinales de la Supercopa de Europa y acababa de ser eliminado en los octavos por Osasuna en octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de Ernesto Valverde viajaba a velocidad de crucero por el continente, con el estímulo agregado de vislumbrar la final del torneo en San Mamés, y se posicionaba firme en el torneo doméstico. Más allá del inesperado tropiezo en Copa, que hasta pudo venir bien para acometer objetivos prioritarios, la temporada respondía plenamente a las expectativas.

Este miércoles (21.00 h. Movistar) el Athletic apura en su visita al Atalanta de Bérgamo las escasas opciones de clasificarse entre los 24 primeros en la Liga de Campeones. Es trigésimo, a dos puntos del Qarabag, que marca la frontera para seguir adelante. Ha ganado un partido, ha empatado dos y ha perdido tres. El peor Athletic de la era Valverde es décimo en la Liga EA Sports, con 24 puntos, a 17 del Atlético de Madrid, que señala la última plaza para el máximo torneo continental. Ha marcado 19 goles y soporta 28. Cayó 5-0 ante el Barcelona en semifinales de la Supercopa. Algo ha mejorado con respecto al ejercicio precedente: el 4 de febrero visitará al Valencia en los cuartos de final de la Copa.

Nico Williams, Berenguer y Yuri no viajaron a Bérgamo por problemas físicos, una rémora que figura como principal atenuante para el bajo rendimiento del Athletic, que sufrió el pasado sábado ante el Mallorca (3-2), cierto es que en un partido condicionado por dos discutibles penaltis en contra, su décima derrota en la Liga española. El carrusel de damnificados no ha cesado, con bajas significativas también en defensa, pues a la sanción de diez meses a Yeray Álvarez por dar positivo en un control antidopaje, se unió en diciembre la de Aymeric Laporte, llamado a un papel central en su regreso al club. Egiluz, Prados y Sannadi son otros de los perseguidos por la mala fortuna.

La pubalgia de Nico Williams

Frustrada su marcha al Barcelona, Nico Williams, la gran estrella del equipo, sólo ha tenido una presencia intermitente y atenuada, víctima de una pubalgia a la que ahora se suma una sobrecarga muscular. Oihan Sancet, que en este trance del pasado curso sumaba 15 goles, presenta sólo uno, golpeado también por sucesivas lesiones. En su décima temporada al frente de equipo, la cuarta de su tercera etapa, Valverde trata de levantar a un grupo que emite sensaciones de agotamiento.

En estos momentos parece difícil que el técnico, entre cuyos notables méritos se encuentra volver a llevar al equipo al título de Copa 40 años después, renueve su contrato y ya circulan hipotéticos relevos. Andoni Iraola, que está haciendo un buen trabajo en el Bournemouth y cuenta con el pedigrí de sus 12 brillantes temporadas en el Athletic, sería el mejor situado para un hipotético relevo. Más arriesgada se intuye la opción de Eder Sarabia, que ascendió con el Elche y circula con garbo al frente del conjunto alicantino en la máxima categoría.

El Atalanta es quinto en la Liga de Campeones, con 13 puntos. En caso de conseguir un resultado positivo, y siempre dependiendo de los equipos que le preceden, el Athletic mantendría sus opciones ante el último encuentro de esta fase regular, este 28 de enero, en San Mamés, contra el Sporting de Portugal. En el curso 2024/2025, el Athletic perdió ante el Manchester United en semifinales de la Liga Europa y certificó el tercer puesto en la Liga EA Sports. La mejor noticia para los vizcaínos es que aún queda mucho por jugar.

El Athletic salva la Copa con un penalti en la prórroga y la Real en la tanda de penaltis con el guardameta Marrero como héroe

Actualizado

Athletic y Real Sociedad se vieron durante muchos minutos fuera de la Copa del Rey, pero con un penalti en la prórroga los bilbaínos y dos paradas de Unai Marrero, en la tanda de penaltis, los dos equipos vascos están en cuartos.

El partido más loco se vivió en el Reino de León, con los seis goles en los primeros 45 minutos, una prórroga y una pena máxima decisiva para culminar la remontada. Y es que la Cultural puso al Athletic contra las cuerdas desde el minuto 16, con un gol de Iván Calero. Guruzeta empató en el 26 pero, en la jugada que se inició en el saque de centro, el madrileño volvió a marcar.

La respuesta se la dio de nuevo el goleador del Athletic. Sufrían los de Valverde, que se vieron 3-2 abajo con un penalti de Rubén Sobrino por mano de Vivian. Sin embargo, Sancet con el tiempo cumplido, marcó un penalti hecho sobre Nico y puso la igualada.

La situación se complicó más para el Athletic al inicio de la segunda mitad con la expulsión de Paredes por insultar al árbitro. No se arrugaron los leones, pero tampoco el equipo de Ziganda, que les forzó a una prórroga decidida con otro penalti a Nico que marcó Unai Gómez.

Iñaki Williams intenta recortar a la defensa de la Cultural.

Iñaki Williams intenta recortar a la defensa de la Cultural.J.CASARESEFE

Tanto o más que el Athletic se tuvo que aplicar la Real para remontar a Osasuna. Le sorprendió Moncayola en el minuto 4 con un derechazo a bote pronto desde la frontal del área y, en el 17, puso un córner que, un mal despeje de Oyarzabal, convirtió en el 0-2.

Espabilaron los donostiarras, pero el zafarrancho de remontada lo tocó Turrientes con un gol en el 75 que incendió Anoeta para, con el tiempo cumplido, forzar la prórroga con otro de Zubeldia.

En el tiempo extra, como el Athletic, tuvo un penalti a favor por mano de Javi Galán que, inesperadamente, Oyarzabal falló. Guedes tuvo en sus botas evitar los penaltis, pero erró. En la tanda apareció su héroe, Unai Marrero, que atajó dos penaltis a Moncayola y Catena.

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

Actualizado

"Siempre voy a tratar de alcanzar mi mejor nivel, nunca diré que ya estoy ahí. Siempre voy a intentar hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo". Así de contundente se mostraba Raphinha tras alzarse con el MVP de la semifinal de la Supercopa de España que disputaron el Barcelona y el Athletic el pasado miércoles. El brasileño, de nuevo, volvió a ser determinante: marcó dos goles y dio una asistencia. A pesar de que este curso se vio obligado a estar varias semanas en el dique seco por una lesión a la que le siguió una aparente recaída, ahora mismo parece realmente difícil de parar. Siempre y cuando arranque desde la banda izquierda del ataque azulgrana.

En los últimos cuatro partidos que ha jugado con el Barcelona, Raphinha suma cinco goles. En la Liga, marcó dos ante Osasuna en el nuevo Spotify Camp Nou y anotó uno en El Madrigal frente al Villarreal, pero no vio portería frente al Espanyol. En Cornella-El Prat, Hansi Flick lo situó como mediapunta por el centro, y desde allí sus características aparentemente se resienten. Si arranca desde la izquierda del ataque barcelonista, las cosas son muy diferentes, como demostró ante el Athletic.

Quién sería el jugador ideal para frenarlo será uno de los rompecabezas que tendrá que afrontar este domingo Xabi Alonso para preparar la final de la Supercopa. Una alternativa sería volver a apostar por Valverde, que ya jugó de lateral derecho ante el Atlético. Una posición que al uruguayo no le gusta, pero desde la que trata de cumplir de la mejor manera posible. Otras opciones serían apostar por la veteranía de Dani Carvajal o por la explosividad de Trent Alexander-Arnold.

Experiencia frente a carácter

Carvajal está encarando la recta final de su carrera en la élite y cuenta con experiencia más que de sobra para frenar las acometidas de Raphinha. El inglés, pese a que acaba de salir de una lesión, puede que tenga algo más de físico, pero su tendencia a subir al ataque y descuidar un tanto su zona defensiva puede abrir vías de agua que el brasileño no dudará ni un momento en aprovechar. Sus números, ahora mismo, son algo peores en comparación con los de una temporada 2024-25 en la que se perfilaba por lo menos entre los tres primeros clasificados para el Balón de Oro, pero no hay que olvidar su prolongada ausencia. A estas alturas, el delantero azulgrana sumaba el curso pasado 16 goles y 10 asistencias en 26 partidos. Ahora, acumula nueve tantos y cuatro asistencias en 16 encuentros.

La competición en la que Raphinha se mostró más acertado a estas alturas de la campaña pasada fue la Champions. En esa cita firmó seis tantos en seis encuentros, con un hat-trick frente al Bayern. En la presente, en cambio, aún no ha visto puerta en Europa, si bien solo ha jugado tres duelos en la máxima competición continental y en uno, de hecho, contó con menos de media hora. Si nos centramos únicamente en la Liga, las cosas han empezado a pintar mejor con su última racha, que le permite sumar siete goles en 12 partidos.

La temporada pasada, mientras, acumulaba antes de la final de la Supercopa de España 11 en 19 encuentros, un número de duelos que demuestra lo imprescindible que fue entonces para las estrategias de Hansi Flick. En la final del año pasado, el brasileño fue capaz de marcar dos de los cinco tantos que consiguieron los azulgrana, precisamente, en un duelo que fue también otro clásico, en el que se impusieron por 2-5, pese a jugar varios minutos con uno menos por la expulsión de Szczesny. Por lo pronto, el brasileño ya está con el cuchillo entre los dientes para el desafío de esta noche.

El abrazo de los culés a Unai Simón y los elogios de Flick a Raphinha: "Es un ejemplo. Para todos"

El abrazo de los culés a Unai Simón y los elogios de Flick a Raphinha: “Es un ejemplo. Para todos”

Actualizado

Los jugadores del Ahtletic acabaron la semifinal ante el Barça con el rostro desencajado frente a los azulgrana, que les pasaron por encima. "Es una lástima. Quiero pedir sobre todo perdón a los aficionados que se han desplazado hasta aquí, y también a los que lo han seguido desde sus casas. No hemos estado a la altura", aseguró Iñaki Williams en declaraciones a Movistar tras el duelo. Un discurso que, poco antes, ya había hecho suyo también Dani Vivian.

"Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón a los aficionados, es una derrota muy dura en una competición en la que teníamos la opción de conseguir un título", apuntó el defensa. "El año pasado fuimos la defensa menos goleada, ahora no estamos del todo bien, tanto ofensiva como defensivamente. Es un día duro, mañana también lo será, pero al siguiente nos recuperaremos. No quiero que nuestra gente se venga abajo, ni nosotros. Aún queda mucha temporada por delante", abundó también ante las cámaras.

Raphinha, por su parte, acabó el partido exultante. El brasileño se erigió como jugador más destacado de la semifinal ante el Athletic tras marcar dos goles, darle a Fermín la asistencia del momentáneo 2-0 y, de nuevo, desgastarse de lo lindo en la presión. A todas luces, está ya muy cerca de ese estado de forma que exhibió en un curso pasado que, por momentos, pareció llevarlo al menos al podio del Balón de Oro.

"Siempre voy a buscar mi mejor nivel, nunca diré que ya lo he alcanzado. Siempre intentaré hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo", aseveró en su intervención televisiva post partido el delantero, quien quiso dejar claro que lo importante es centrarse en ellos mismos.

"Los que hacen el partido fácil o difícil somos nosotros. Si hacemos las cosas bien, todo se vuelve más fácil. No estoy diciendo en ningún caso que el Athletic sea fácil, siempre es un rival complicado, tiene mucha calidad y cuenta con jugadores que pueden resolver un partido", apuntó un Raphinha que elogió la calidad de la plantilla azulgrana y evitó en la medida de lo posible calentar una final en la que podrían medirse o bien al Atlético o bien al Real Madrid. "Tenemos que centrarnos en nosotros mismos. Gane quien gane el otro partido, estaremos preparados para lo que venga", sentenció. Luego su entrenador, Hansi Flick, se rindió a él. "Es un ejemplo. Para todos. Tiene una mentalidad tremenda, siempre da el 100% en el campo", dijo el alemán, que reservó a Lamine.

"Lo hemos hecho fácil nosotros. Hemos sido muy efectivos arriba y eso nos ha permitido llevar el partido como nosotros queríamos", señaló por su parte un Cubarsí que admitió que tal vez se pisó un poco el freno en la segunda parte. Eso sí, con matices. "Sí que a lo mejor miras hay mucha diferencia, pero no quitar el pie del acelerador ayuda a enfocar mejor la final y cargar las pilas para prepararla", aseguró el central.

El gesto con Simón

El defensor, como Raphinha, no quiso pedirse rival alguno para el domingo. "A todo el mundo le apetece un clásico, pero, venga quien venga, estamos dispuestos a luchar con quien sea", agregó el azulgrana, que explicó también el gesto final de los internacionales barcelonistas con un Unai Simón que encajó cinco goles: una serie de abrazos a los que se sumó también Joan García, el rival que se le intuye para el futuro.

Pedri, Dani Olmo y el propio Lamine se fueron hacia el portero del Athletic para abrazarle. "Somos compañeros de selección, todos somos muy buenos amigos. Hemos ido a darle un abrazo, a ver cómo estaba, y nos ha dicho que estaba bien", zanjó Cubarsí.

El Barça se da un baño en el oasis de Yeda, arrasa al Athletic y ya espera a Atlético o Madrid en la final de la Supercopa

El Barça se da un baño en el oasis de Yeda, arrasa al Athletic y ya espera a Atlético o Madrid en la final de la Supercopa

Yeda, donde ganó hace doce meses la última Supercopa superando con facilidad al Madrid, volvió a ser un oasis en el desierto para el Barcelona. La ciudad saudí observó de nuevo la mejor versión del conjunto culé, coral, intenso y decidido ante un mal Athletic. Los vascos hincaron la rodilla demasiado pronto ante los azulgrana y a la media hora ya habían entregado la noche. Ferran, Fermín, Bardghji y Raphinha marcaron antes del descanso para sentenciar la primera semifinal y el brasileño amplió la renta tras el intermedio.

Sin Lamine Yamal ni Nico Williams, el miércoles saudí podría haber perdido algo de gracia para el público local, pero Pedri se encargó de dirigir una sinfonía coral maravillosa del Barcelona. Los de Flick no perdonaron un segundo al Athletic, mordieron su salida, provocaron sus errores y dejaron en los pies del canario la construcción de un ataque que amenazó a Unai Simón sin parar.

Raphinha entendió a la perfección el duelo. Buscó la espalda de Areso en casi todas las acciones y se benefició de la pasividad defensiva de los bilbaínos, inoperantes atrás. Amenazó el brasileño en el cinco y casi aprovecha una mala salida de Unai, pero Bardghji, titular en lugar de Lamine, no llegó a rematar de cabeza.

A partir de ahí, Pedri, que perdonó el 1-0 en el minuto 15 al definir centrado un pase atrás e inició una combinación con Ferran y Fermín en el 20 que el de El Campillo envió a las manos de Unai.

El Barça avanzaba sin piedad y el Athletic no entendía nada de lo que sucedía en el verde. O sí lo hacía, pero llegaba tarde a cada acción. Ni presión en la salida culé ni intensidad cuando el balón acariciaba su área. Sólo quedaba contar los minutos para el primer tanto, que llegó en la siguiente jugada, un ejemplo del partido que se estaba viendo.

Bardghji encaró a Boiro, que le flotó demasiado. Centró al área y ahí Fermín, libre de marca, intentó el primer disparo. El balón se iba muy desviado, pero chocó con Ferran y se le quedó muerto al delantero, mal marcado por Vivian, para anotar el primero a placer delante de Simón.

El tanto mató por completo las pocas sensaciones que tenía el Athletic. En el 30, Fermín, otra vez sin su par al lado, definió con la zurda un pase atrás de Raphinha, de nuevo libre a la espalda de Areso.

Sin tiempo para celebrarlo, Bardghji hizo el tercero en el 34. Flotado por Boiro, le recortó en dos ocasiones y probó a Simón con su pierna mala en un disparo cruzado, con la fortuna que el portero no puso la mano fuerte y la pelota se coló por debajo de su brazo derecho. Ante Joan García, uno de sus principales rivales en su lucha por la portería de la selección, el portero vasco no tuvo su mejor noche.

No se detendría ahí la cascada culé. En el 38, Raphinha amenazó a Areso en banda y éste reculó su defensa hasta el área, donde el brasileño se perfiló hacia su pierna izquierda y soltó un misil que se coló por el palo de Unai, que no reaccionó a tiempo. Más madera para el Barça.

El disparo al palo de Sancet antes del descanso no maquilló el nivel del Athletic en Yeda, muy lejos de lo que mostró el año pasado y de lo que le trajo hasta Arabia. El 0-3 contra el Madrid en San Mamés en Liga y esta goleada ante el Barça reflejan el pobre momento por el que transita el conjunto de Ernesto Valverde.

En la segunda parte, además, no cambió nada. Raphinha, insaciable, anotó el quinto en otra jugada inexplicable por parte de la defensa vasca. Los azulgrana se plantaron con comodidad en la frontal y fueron aprovechando uno a uno los rechaces que les permitía la zaga del Athletic, hasta que la pelota cayó a los pies del brasileño para enviarla a la red de Simón, desesperado.

Valverde retiró a Sancet e Iñaki, teóricos líderes del equipo y ausentes durante todo el encuentro, para darle la oportunidad a los suplentes. No tiró el partido porque ya estaba imposible, y sonó más a castigo hacia sus mejores futbolistas que a un cambio táctico.

Los vascos reaccionaron un poco aprovechando también la lógica relajación azulgrana, ya pensando en el Atlético o en el Madrid, rivales este domingo por el título de la Supercopa. Flick comenzó a dar descanso a los suyos y retiró a Raphinha, De Jong, Balde y Pedri para dar entrada, entre otros, a Rashford y Lamine Yamal.

Los delanteros viven de los goles y para ellos no existen los partidos decididos, y más todavía cuando entran como suplentes en un encuentro en el que sus compañeros, también rivales de posición, han marcado. El partido vivió lo que vivieron los intentos de Rashford y Lamine por marcar su gol, pero no tuvo mucho más. Unai Gómez falló una ocasión clarísima delante de Joan García para hacer el tanto del honor bilbaíno y Yeda despidió al Athletic hasta otro año. El domingo, el Barça buscará una nueva Supercopa que consolide todavía más un proyecto que coge cada día más cuajo.

Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions "nefasta" de un Villarreal con dos caras

Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions “nefasta” de un Villarreal con dos caras

"Ha sido una Champions nefasta". Así se expresó Marcelino en la despedida del Villarreal de la máxima competición continental tras un empate en seis encuentros. El conjunto amarillo tiene los mismos puntos, uno, que el Kairat Almaty, el equipo kazajo que debutaba este año. Ese punto, precisamente, lo lograron ante el PAFOS, club chipriota ante el que ni siquiera el submarino amarillo logró sacar nada positivo después de rematar en 17 ocasiones frente a las tres de los locales.

Aunque le restan todavía dos encuentros ante el Bayer Leverkusen y el Ajax, los de Marcelino ya no tienen opciones para meterse entre los 24 que se clasifican a la fase de eliminatorias. Su desempeño ante equipos frente a los que son "mejores", como valoró el técnico asturiano al Copenhague, ha sido muy pobre y ante el resto, pese a que han competido, sólo consiguieron sacar un empate in extremis a la Juventus con un cabezazo de Renato Veiga a la salida de un córner.

Tampoco el Athletic dispone de muchas opciones para estar en la segunda fase. Pese a su meritorio empate ayer ante el PSG, con una soberbia actuación de su portero, Unai Simón, necesita ganar los dos encuentros que le restan para intentar colarse entre los elegidos. Atalanta y Sporting de Lisboa serán la tabla de salvación de un equipo de Valverde, que ya no tiene margen de error. "Estamos en la pelea", declaró con optimismo el txingurri.

El empate ante el Slavia de Praga fue, quizás, la mayor decepción de un Athletic que no está teniendo precisamente su año, lastrado en gran medida por las numerosas bajas. Aunque quizás frente al Newcastle también se debió sumar algún punto para que la clasificación del equipo no dependa de una machada. "Mantenemos nuestras esperanzas", lanzó el técnico del Athletic.

10-1, entre británicos y españoles

Aunque lo cierto es que los equipos ingleses han sido una auténtica losa para los rivales españoles en esta Champions. Son 10 partidos que se han saldado con 9 victorias para los clubes de la Premier frente a una para los de LaLiga. Precisamente el Newcastle es el único club británico que ha perdido un encuentro y fue ante el Barcelona y por la mínima, 1-2. Aunque el Real Madrid también cayó ayer ante el Manchester City por los mismos tantos, el resto de resultados han sido bastante abultados. Cabe destacar el 4-0 que le endosó el Arsenal, líder indiscutible de esta Champions, al Atlético, o el 3-0 con el que el Chelsea venció al Barça en Stamford Bridge.

Pese a ello, los tres grandes de LaLiga tienen buenas opciones para colarse en el top-8 de la máxima competición continental y olvidarse de la ronda previa que el Madrid jugó el año pasado y que le enfrentó, también, al conjunto de Guardiola.

El que lo tiene más complicado es el FC Barcelona. Con 10 puntos, si ganan los duelos que le restan ante Slavia de Praga fuera de casa y Copenhague en el Camp Nou, y lo consiguen con una buena diferencia de goles, tienen muchas posibilidades de meterse entre los ocho mejores de esta Champions. El corte el curso pasado estuvo en esos 16 puntos a los que podría aspirar el Barça, pero necesita mejorar su diferencia de goles, a día de hoy, peor que City, Chelsea o Borussia Dortmund, entre otros.

Vecinos unidos

El Real Madrid y el Atlético de Madrid, con 12 puntos cada uno, deben igualar lo que haga el Liverpool, misma putuación, en lo que resta de la primera fase. La diferencia de tantos es favorable a los blancos, que tienen un +6, pero los rojiblancos igualan con un +3 a los ingleses y tendrán que estar atentos si no quieren salir del top-8, objetivo que lograron en la temporada anterior, aunque luego se cruzaron precisamente ante el conjunto de Ancelotti en una eliminatoria marcada por el supuesto doble toque en el penalti de Julián.

Las dos últimas jornadas de esta Champions serán trepidantes, pero llama la atención que el Villarreal, que podría ser segundo en la Liga si gana su duelo aplazado, no tenga ni la más mínima posibilidad de pelear por nada. A pesar de las defensas que se hacen de la competición doméstica desde diferentes estamentos, la Champions marca el verdadero nivel respecto a Europa.

El Atlético no sabe vivir lejos del Metropolitano y pierde en San Mamés

El Atlético no sabe vivir lejos del Metropolitano y pierde en San Mamés

Visitar San Mamés suele ser sinónimo de visitar al dentista. Se retrasa, se sufre y deja un amargor desagradable al salir. El Atlético lo vivió desde la llegada, con un retraso inesperado y molesto por las medidas de seguridad y lo terminó a la salida, con un obús de Berenguer para el que Oblak sólo pudo posar para la foto. Los colchoneros son muy vulnerables lejos del Metropolitano. Su gran racha este otoño había llegado en casa, salvo el desplazamiento a Getafe. Y el Athletic renació ante uno de sus rivales fetiche. [Narración y estadísticas, 1-0]

Y eso que los vascos este año no respiraban bien en las cumbres. Sus bajas ofensivas son sangrantes y la defensa no termina de cerrar bien la portería de un Unai Simón, que vive en una montaña rusa de emociones. El Atlético también sufre visitas asiduas a la enfermería, pero el fondo de armario de unos y otros es diametralmente diferente. Almada y Pubill serían titulares en el conjunto de Valverde. Afortunadamente, en la visita colchonera, el txingurri tenía disponibles a Nico y a Sancet y se notaron todo el encuentro.

La pubalgia tiene al menor de los Williams en versión Guadiana, aparece y desaparece del equipo según le permitan sus molestias y, lo que es peor, no siempre en sus vueltas disfruta de la explosividad que ha mostrado en temporadas precedentes. Y Sancet, quizás el hombre más imaginativo de los leones, tiene la misma irregularidad que Nico. Pero cuando el Athletic recupera esa presión asfixiante sobre los rivales, no necesita inventar. Así lo mostró en el minuto 10 cuando, tras un mal pase de Gallagher, Guruzeta no acertó a embocar un buen centro de Areso.

El Athletic empujó a los colchoneros hacia su portería, pero como en el refrán de la manta, su espalda se encontró desprotegida en ciertas jugadas estilo británico: pase largo, peinada y segunda jugada. Así encontró Julián a Almada que remató franco ante Simón y este respondió con brillantez. Resultaba extraño ver al Atlético recurriendo únicamente a la contra en los compases iniciales, no por voluntad, quizás, sino por momentos de juego y el inicio de los leones les obligó a ello.

Heridos por la dolorosa derrota contra el vecino rojiblanco en la anterior jornada, el Athletic salió con otra actitud, más firme, mandón incluso, y con mayor presencia ofensiva. Nico y Sancet influyen, claro, porque los bilbaínos no pueden vivir sólo de Berenguer. Aunque se hable menos de él, el centrocampista navarro tiene mucho fútbol en sus botas. Y entre los tres siguieron hundiendo a un Atlético que, más allá de balones largos, no encontró continuidad en su juego.

Guruzeta se lamenta por una ocasión perdida.

Guruzeta se lamenta por una ocasión perdida.Javier ZorrillaEFE

La presencia de Gallagher pone músculo y despliegue, pero le falta visión de juego para sacar al equipo cuando se reducen los espacios y Barrios no fue capaz de encontrar el tempo, ahogado entre el pujante medio campo bilbaíno. El Cholo pedía calma desde el banco, pero el Athletic no la permitía. Vértigo. La primera parte fue un suspiro. Intensidad y electricidad, pero poca contundencia y así lo reflejó el marcador.

Pudo desnivelarlo Julián al borde del descanso, pero su disparo se fue desviado. No está la Araña fina en este tramo del curso. Demasiadas defensas tiene que hacer el Cholo en cada rueda de prensa y no marca el argentino fuera de casa desde el primer encuentro ante el Espanyol. Simeone le brindó 65 minutos hasta que le sustituyó por Griezmann.

Más control, menos filo

Se incorporó Koke para ayudar más a Barrios e intentar cambiar el dominio del encuentro. El control cambió, pero la primera amenaza la puso Williams con una preciosa bicicleta y un pase atrás a Guruzeta que el delantero marrró. El partido continuó con mucho duelo, intercambio de posesión y llegadas, pero poco remate. No se terminaban de conseguir ocasiones claras y daba la impresión de que el primero que lograra romper el muro rival, alcanzaría la gloria.

El Athletic se encomendó a Nico, muy ágil y desequilibrante, y los rojiblancos, con Julián fuera, buscaron a Sorloth, pero el noruego necesita muchas para hacer gol. Berenguer en cambio, no. La que tuvo, la embocó desde la lejanía. Oblak no pudo hacer nada y las dudas rojiblancas lejos del Metropolitano se acrecentaron a un par de días de visitar Eindhoven. Dos partidos consecutivos, dos derrotas.

San Mamés cura al Madrid

San Mamés cura al Madrid

Actualizado

Desde luego hay que restregarse los ojos para ver cómo el Madrid ganó 0-3 a los Leones y su fiera parroquia. Una vez más, Mbappé volvió a hechizar con goles decisivos. Sobre todo, el último, algo espectacular ante un Athletic muy pobre, sin ideas y sin goleadores.

Xabi Alonso quiso volver a su personalidad táctica y jugó con tres defensas y dos carrileros. Trent fue un espectáculo con sus sensacionales pases. Luego se lesionó y vuelve a estropear su gran progresión.

Y Valverde jugó más de extremo que nunca, como le gusta al uruguayo. Pero quien hizo una brillante y sorprendente aparición fue Camavinga, que jugó como los ángeles negros de Machín. Incluso a la inteligencia de Mbappé logró un segundo tanto esencial para meter al Athletic en una depresión.

El problema es que Bellingham sigue sin ser una estrella. Corre mucho más que Arda Güler y pelea por cada balón. Pero esta vez jugó muy lejos del área y no le vi casi ni una llegada al área. Está estancado en su personalidad.

Es evidente que Vinicius juega peor a cada partido. El gol que perdió solo ante Unai es el perfecto ejemplo de ya no es el de antes. Ni su sombra. Ahora le cuesta meter un gol más que subir escaleras. Por no hablar de su compatriota Rodrygo, que parece un fantasma con sábana negra y que ya no sirve ni para disparar a puerta.

Aparecieron Arda, Brahim, Gonzalo y el inofensivo Rodrygo. Fueron jugadores persiguiendo al balón. Me sorprende la bajada a los infierno de Brahim. Ha perdido velocidad y confianza, porque Alonso cree muy poco en él. No sé si le vendrá bien ahora marcharse a Marruecos para jugar la Copa África. Lo digo desde otra perspectiva, porque allí lo tienen como a Lamine Yamal y le hacen confundirse cuando vuelve a la vieja Europa.

Es probablemente el peor Athletic que he visto en años. No extraña su deplorable camino en la Liga, acompañado con un castigo sin piedad por la Champions. Equipos de la calidad del Athletic actual no puedo jugar los dos torneos. Es imposible. Le ahogan, le asfixian y le hacen casi inútil ante lo portería contraria. Y no hablo de Nico Williams, que realmente ha bajado al infierno de los futbolistas minúsculos.

La victoria es San Mamés es una cura para Xabi Alonso y un enorme balón de oxígeno. La pregunta es si podrá continuar con esa polivalencia táctica y un orden que desde jornadas no había tenido. Luego está el efecto Mbappé, con alma humana, pero con pura espiritualidad en el futbol

El eje Mbappé-Courtois impulsa al Real Madrid en San Mamés

El eje Mbappé-Courtois impulsa al Real Madrid en San Mamés

El eje norte-sur sostiene al Madrid. El norte es Mbappé; el sur es Courtois. El primero marca los goles y el segundo valida el valor de esos goles, al impedir que el contrario los iguale. El la periferia del eje crecen algunos jugadores y decrecen otros. Crece Trent, convertido en lo más parecido a un kicker del fútbol americano, un pateador que siempre encuentra el norte, pero un norte en movimiento. La lesión que se produjo el inglés es un contratiempo en el peor momento, para sí mismo y para el equipo. Veremos. Decrece Güler, suplente en San Mamés en una situación extraña, como extraño fue su cambio en Girona. La diferencia es el resultado, un marcador contundente en un lugar difícil, menos hoy que en otras ocasiones, seamos claros. La victoria es una prueba de vida para Xabi Alonso, escondida todavía en el norte y el sur del Madrid. [Narración y estadísticas (0-3)]

Nada hay que reprochar al técnico, después de un ejercicio de dominio de los suyos, de los que mandan, porque el Madrid fue lo más jerárquico posible. Estaba Valverde, y estaba donde le gusta jugar, salvo por las necesidades del desenlace. Estaba Vinicius y estaba Bellingham, un paso adelante por la inclusión de Camavinga junto a Tchouaméni, y estaba Rüdiger, que ha regresado de su larga lesión sin contar los minutos. Camavinga desplazaba a Güler, uno de los pocos futbolistas que alumbran los espacios frente a defensas en formación, pero el tanto del francés carga el argumentario del técnico. No hay debate que se resista a los goles, aunque la lesión del francés, otra, devolverá protagonismo al turco.

Es posible que Xabi Alonso quisiera más físico frente aún rival que siempre propone duelos a cuerpo, pero la realidad es que esté Athletic no está para proponer muchas cosas, lejos de las mejores versiones que ha ofrecido con Ernesto Valverde. La impresión es que la exigente Champions lo ha desgastado y descolocado, y eso se paga siempre en la Liga.

opacado por el depredador

La debilidad defensiva, con muchas dudas, fue una prueba y quedó de manifiesto en los dos primeros goles del Madrid, con independencia de los méritos de Mbappé, que sorteó rivales como se sortean puertas de esquí para batir a Unai Simón. Trent lo habilitó en el espacio justo, por lo que algunos madridistas se fueron a felicitar al inglés, pero a partir de ahí los movimientos de Mbappé fueron inaccesibles, como si se evaporara, para culminar uno de los mejores tantos desde que está en el Madrid, aunque no el gol en el que haya tenido mayor oposición.

La defensa del Athletic estuvo contemplativa, tibia, y su portero no hizo un imposible. Antes y después, en cambio, evitó Unai Simón que los males fueran mayores, ante el propio Mbappé o en un mano a mano ganado a Vinicius, activo en el arranque, pero irremediablemente cada vez más opacado por el depredador que tiene a su lado. Es inevitable. El día que toma la iniciativa, como sucedió en Atenas, Mbappé logró cuatro goles. Continúa.

El segundo gol de los blancos, obra de Camavinga, con dos cabezazos en el área ganados por los visitantes, y el tercero, en el que Mbappé tuvo tiempo para mirar, medir y disparar, sin que Vivian pusiera la cabeza donde debía ponerla, ahondaron en la debilidad local.

El cabezazo de Camavinga que valió el 0-2 en San Mamés.

El cabezazo de Camavinga que valió el 0-2 en San Mamés.EFE

En ataque, asimismo, le faltaron al Athletic tramos de alto ritmo de juego, aunque cazó acciones aisladas, gracias a segundas jugadas, en las que Courtois resultó fundamental, frente a Guruzeta, Berenguer o Jauregizar, en momentos importantes, sin que el marcador tuviera todavía la claridad del desenlace. Nico Williams tampoco consiguió poner en valor su explosión y ganar duelos individuales.

Zurcidos tras las lesiones

Ernesto Valverde intentó poner más agresividad tras el descanso con el recurso de Unai Gómez, pero no le sirvió para cambiar el escenario. Militao, Tchouaméni, Carreras o Camavinga eran ganadores de los duelos individuales, una especialidad habitual del Athletic debido a la intensidad que suele imponer en San Mamés. Ahora no está para eso.

El segundo gol de Mbappé, tercero del Madrid, tranquilizó a Xabi Alonso, que hasta entonces había tenido que zurcir al equipo por las lesiones. Primero al colocar a Asencio en el lateral derecho, por Trent, y a Güler por Camavinga. A partir de ahí, llegó el momento de pensar en lo que viene, el Celta y, especialmente, el City de Pep Guardiola, en el Bernabéu. Entre los que se fueron estaban Vinicius, Mbappé y Militao, jugadores indispensables.

En el caso del brasileño, además, quizás para evitar males mayores, ya que Vini hizo un feo gesto a la grada, al mostrar tres dedos en señal de la goleada. Se retiró de San Mamés al grito de «¡Tonto, tonto!». Tan feo como lo que había hecho. El Madrid lo necesita en su mejor versión, porque lo de San Mamés es sólo una prueba de vida. Si tiene dudas, que pregunte a Mbappé.