Armand Duplantis, en el nombre de la madre

Armand Duplantis, en el nombre de la madre

Armand Duplantis nació en Estados Unidos, pero su madre es sueca. Tiene un padre estadounidense, pero su madre es sueca. Es hijo de un ex pertiguista de talento, pero su madre es sueca. Lleva el apellido de su padre, pero su madre es sueca. Piensa y se expresa en inglés, pero su madre es sueca. Goza de doble nacionalidad, pero representa a Suecia porque su madre es sueca y en el nombre de ella contribuye más que nadie al prestigio deportivo del país.

Es el único atleta que amenaza el récord del mundo, ese dios esquivo, cada vez que compite. Ya lo ha roto 15 veces, rozado otras tantas y establecido hace unos días en 6,31. Aquí, después de ganar con 6,25, renunció a intentar 6,32. Físicamente no había sido especialmente exigido. Sólo realizó seis saltos, y ninguno nulo. Pero ManoloKaralis (6,05), en un juego de renuncias improvisando sobre la marcha, le había apurado psicológicamente. Mondo descartó más emociones innecesarias y se retiró entre el aplauso y la comprensión del entendido público que llenaba el recinto.

De Suecia a Suiza, Simon Ehammer rompió el récord del mundo de heptatlón de Ashton Eaton (6.645 puntos) con 6.670 y unos parciales soberbios: 6,69 en 60 metros; 8,15 en longitud; 14,87 en peso; 2,02 en altura; 7,52 en 60 vallas (la mejor marca obtenida nunca en un heptatlón); 5,30 en pértiga y 2:41.04 en 1000. Se proyecta como un tiro hacia el decatlón veraniego.

Yulimar Rojas volvió a los podios, aunque no al oro, después de su operación en el tendón de Aquiles. Con 14,86 apuró a la imponente cubana Leyanis Pérez (14,95, líder mundial del año) y mantuvo las distancias con la liviana senegalesa Saly Sarr (14,70).

Al igual que la altura femenina, la masculina fue ucraniana. Oleh Doroshchuk, un habitual en las más grandes finales, se llevó por fin una de ellas, después de su título europeo indoor de 2025, con la mínima marca admisible en estos lances: 2,30. Si no se puede ganar una competición de postín con mejor marca, que, al menos, no lo sea con peor.

La italiana Zaynab Dosso (7.00) no necesitó bajar de los siete segundos, la gran frontera en los 60 metros, para llevarse el oro. Una final un poco decepcionante.

Hancko, un general sin mili en el ejército de Simeone: 3.458 minutos de juego, fichado por un plantón y goleador inesperado

Hancko, un general sin mili en el ejército de Simeone: 3.458 minutos de juego, fichado por un plantón y goleador inesperado

Parece mentira que un plantón fuera el culpable de que Diego Simeone consiguiera por fin a David Hancko (Prievidza, Eslovaquia, 1997) tras varios intentos infructuosos. Pero tuvo que dejarle el Al Nassr tirado en el hotel Saalfelden, lugar de concentración del equipo árabe en Austria, sin alojamiento y sin posibilidad de que entrenara con ellos, para que el acuerdo de 40 millones que existía por su traspaso del Feyenoord se rompiera el pasado verano.

Así que Carlos Bucero, director de Fútbol del Atlético de Madrid, consiguió pescar en río revuelto y traerse al central eslovaco por 10 millones menos y dejó al equipo holandés quejándose por la maniobra del equipo de Cristiano, pero satisfecho por haber obtenido una recompensa por su jugador. A ojos del futbolista, el plan B había resultado mejor que su primera opción y más teniendo en cuenta su aterrizaje en el Metropolitano.

David Hancko entró enseguida por el ojo de su entrenador y no ha salido de él. Es el futbolista con más minutos de toda la plantilla del Atlético de Madrid con 3.458, 100 más que Oblak, que es el segundo, y 300 más que Giuliano, el tercero. Aunque comenzó como suplente en Champions, su titularidad en Liga ha sido casi incuestionable. En este último tramo, además, su pareja con Pubill es lo que ha dado estabilidad a la defensa rojiblanca.

Una estabilidad no exenta de eficacia. Hasta el duelo liguero frente a la Real Sociedad del pasado 7 de marzo, Hancko era el único defensor que no había recibido amarilla en las cinco grandes ligas europeas, 3.208 minutos, concretamente. Además, y comparado con el resto de sus compañeros de la línea defensiva, les supera por un amplio margen en conducciones y pases progresivos, intercepciones y en unos contra uno ganados. Sofascore le sitúa entre los 10 jugadores con mejor nota media del Atlético este curso. Parece mentira que fuera su padre el que le tuviera que convencer que su futuro estaba de central y no de delantero, como le gustaba jugar en su infancia.

Nacido en la pequeña localidad de Prievidza, en el corazón de Eslovaquia, Hancko fue un jugador de desarrollo tardío. Su carácter sobrio no fue un aliado a la hora de tener mayor protagonismo en clubes como el MSK Zilina, donde comenzó y alternó con el segundo equipo, y la Fiorentina, primer club europeo que le fichó tras comenzar por fin a despuntar en su país. Así, una cesión que terminó siendo compra al Sparta de Praga, fue el motivo de su despegue. El futbolista aprendió checo nada más llegar para acelerar su adaptación y terminó, tras cuatro años, como uno de los capitanes extranjeros más jóvenes en la historia del club centroeuropeo.

Su rendimiento le valió la llamada del Feyenoord, donde fue indiscutible su liderazgo y su progresión gracias a los consejos de Arne Slot, hoy entrenador del Liverpool, que le sugirió iniciar los ataques con conducciones rompiendo líneas. Y el doble enfrentamiento en la fase de grupos de la Champions en la 2023/24 ante el Atlético, en el que llegó incluso a marcar un gol aunque su equipo perdiera los dos duelos, terminó por enamorar a un Simeone con el que se le ha visto más de una vez departiendo en los entrenamientos del Cerro del Espino. "Ante el Betis también fue a domicilio. Me encantaría marcar en el Metropolitano, sólo he marcado ahí con el Feyenoord, nunca con el Atlético", apuntó el eslovaco tras el duelo ante el Tottenham, donde hizo el gol de la tranquilidad para los rojiblancos.

Humildad y paciencia

"Ha llegado como lo imaginábamos, la temporada pasada ya habíamos pensado en él y no había podido llegar", destacó Simeone sobre su rendimiento y resaltó su "humildad" y su "paciencia para trabajar". "Necesitamos tenerlo de esta manera, es un chico que tiene una gran responsabilidad por lo que hace", añadió. Tanta acumula y tanta le ve capaz de aguantar el argentino que le ha brindado un privilegio raro de encontrar en este Atlético como es una confianza sin mili. Es el hombre fuerte del Cholo ante el derbi descafeinado de esta noche en una defensa para la que Giménez ha perdido peso así como Le Normand.

El regreso de Bellingham y el "bendito problema" para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

El regreso de Bellingham y el “bendito problema” para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

Vuelve Jude Bellingham y vuelve un «bendito problema» para Álvaro Arbeloa. Así responde cuando se le pregunta por la situación que se le avecina. El técnico del Real Madrid ha encontrado en ese cuarteto formado por Tchouaméni, Fede Valverde, Thiago Pitarch y Arda Güler el mediocampo ideal para su equipo y así lo demuestran las cuatro victorias consecutivas, dos de ellas ante el Manchester City en el Bernabéu y en el Etihad. Pero el regreso del inglés, hoy en el banquillo de Chamartín para el derbi y en adelante titular y pieza capital en el proyecto madridista, sitúa de nuevo en el centro de la conversación su posición, su rol dentro del equipo y a qué futbolista deberá dejar Arbeloa en la banda para hacer hueco al inglés. Dónde y cómo utilizar a Bellingham es ese «bendito problema» para el técnico.

Y es que no está siendo una temporada fácil para el centrocampista británico. De hecho, el de Stourbridge lleva un año y medio, también en el último curso de Ancelotti, sin terminar de encontrarse, casi como el Madrid. Después de un primer año extraordinario, levantando la Liga y la Champions, marcando 23 goles, dando 13 asistencias y acabando como tercero en el Balón de Oro, desde el verano del 2024, con la llegada de Mbappé, el futbolista deja una sensación agridulce. Terminó el curso pasado con 14 tantos, 15 pases de gol y momentos de gran fútbol, pero también otros en los que a través de él, de su posición anárquica, el Madrid se rompió. Vinicius y Mbappé descolgados en ataque y el inglés más cerca de ellos que de Tchouaméni, Valverde y Güler en un conjunto que fracasó en España y en Europa en los momentos clave del curso.

Bellingham, lastrado por su lesión en el hombro y jugando con un aparatosa protección desde noviembre de 2023, mantuvo su producción estadística, pero no recuperó las sensaciones del inicio y decidió parar después del Mundial de clubes. Se operó el hombro y se perdió los cinco primeros partidos de la temporada, todos triunfos para el Madrid de Xabi Alonso. Siguió dos encuentros en el banquillo y fue titular por primera vez, curiosamente y para su desgracia, en el 5-2 del Metropolitano ante el Atlético.

También salió en el once titular en la derrota en Liverpool, en los empates en Vallecas, Elche y Girona y en los duelos perdidos ante City y Celta en el Bernabéu y más tarde en la final de la Supercopa contra el Barça, que finiquitó el proyecto de Alonso. También estuvo en Lisboa en el 4-2 ante el Benfica que dejó al Madrid sin Top-8. Como él, muchos jugadores disputaron esos encuentros, pero llama la atención cómo la presencia de Bellingham junto a Vinicius y Mbappé, a medio camino el inglés entre un falso delantero y un centrocampista ofensivo, termina condicionando la ocupación de espacios del Madrid. Nada de eso se ha solucionado en año y medio.

La explosión de Thiago Pitarch

Durante los 10 partidos que se ha perdido Bellingham, con ocho victorias y dos derrotas para el Madrid, la entrada de Thiago Pitarch le ha dado al equipo un extra de compromiso defensivo y de reparto de roles que lo ha mejorado todo. Por eso ayer, en la rueda de prensa previa al derbi, Arbeloa rechazaba que la vuelta de Bellingham significara la salida de Pitarch. El salmantino necesita del trabajo del canterano. «Pueden jugar juntos. Tienen que entender lo que han entendido en los últimos partidos, que atacamos y defendemos todos. Debo encontrar su mejor posición y rol, pero si no trabajamos los once da igual el rival que tengas delante, vas a sufrir», explicó el técnico, con un mensaje claro y repitiendo eso de «bendito problema». «Que pongan todo su talento al servicio del colectivo», insistió. Sentar a Güler parece la opción más probable cuando el inglés coja ritmo.

Entre la operación de hombro y los problemas musculares del último mes y medio, Bellingham sólo ha podido jugar 1.974 minutos. Se ha perdido 16 partidos, con 14 victorias y dos derrotas para el Madrid. Esta noche regresa al banquillo del Bernabéu con la necesidad de acelerar el ritmo, de asentar su rol en este nuevo Madrid de Arbeloa y de apuntalar su posición dentro del vestuario de Inglaterra de cara al Mundial.

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Era el 7 de febrero de 2015 en el antiguo Vicente Calderón. Hace 4.061 días, poco más de 11 años, Atlético de Madrid y Real Madrid saltaban al césped para un nuevo derbi. En las bandas, Diego Pablo Simeone y Carlo Ancelotti. En las porterías, Miguel Ángel Moyá e Iker Casillas. Ese fue el último duelo entre colchoneros y madridistas que no disputó Jan Oblak, fichaje estrella de los rojiblancos en el verano de 2014 para sustituir, lo que es la vida, a Thibaut Courtois. Desde entonces, el esloveno ha acumulado 34 derbis consecutivos, 17 de ellos con el belga bajo el larguero de la meta rival, pero esta noche ninguno estará en el Santiago Bernabéu por sendas lesiones musculares que a la edad de ambos, 33 años, generan temor en sus vestuarios y aficiones. Hoy será el día de Andriy Lunin y Juan Musso.

Courtois y Oblak serán las grandes ausencias de un choque que siempre les ha tenido como protagonistas. Como hombres clave. La influencia del belga en la realidad del Madrid es evidente, pero los números contra el Atlético la vuelven todavía más clara: Courtois ha defendido la portería del Madrid ante los rojiblancos en 17 ocasiones, de las cuales los blancos han ganado o empatado el 88%: nueve triunfos, seis empates y sólo dos derrotas, recibiendo un tanto por partido (17) y anotando 1,5 por encuentro.

Y por si no les convencen las estadísticas con Courtois, al observar los números sin "el mejor portero de la historia", como le denomina Arbeloa en cada rueda de prensa, su importancia se eleva aún más. Desde su llegada al Madrid en el verano de 2018, el belga se ha perdido cinco derbis por lesión, sanción o decisión técnica, y el Madrid sólo ha ganadouno: las semifinales de la Supercopa de España de 2024, con Kepa en la portería. El español disputó dos duelos y Lunin tres. De los cinco, tres victorias rojiblancas, un empate y ese triunfo madridista. Los blancos recibieron 2,4 goles por duelo, 1,4 más que con Courtois bajo palos.

El belga ha sido clave en la historia moderna del Madrid, vital en las dos finales de Champions ganadas en 2022 y 2024, en las eliminatorias continentales y en los partidos de liga en los que ha evitado peores resultados para su equipo, pero antes incluso de su llegada, la realidad del conjunto blanco en los derbis también explica la necesidad de su fichaje. El Madrid, campeón de Europa en 2016, 2017 y 2018 con Keylor Navas, sufrió para superar al Atlético en los derbis mucho más que lo ha vivido desde la llegada de Courtois.

Entre el fichaje de Oblak por el Atlético en 2014 y el del belga por el Madrid en 2018 pasaron cuatro años y 14 derbis en los que también se demostraron las virtudes del esloveno. Durante esos cuatro cursos con Oblak y sin Courtois, el Madrid alineó a Keylor Navas (11 derbis), Iker Casillas (2) y Kiko Casilla (1) ante el Atlético, perdiendo cuatro duelos, empatando seis (uno de ellos la final de la Champions que terminó ganando en penaltis) y venciendo tres, recibiendo también un gol por encuentro.

El resumen es contundente: con Courtois y ante Oblak, el Madrid gana el 52,9% de los partidos y vence o empata en el 88% de ellos. Sin el belga y con el esloveno, los blancos sólo han ganado el 21% de los encuentros y no han perdido en el 57%. Un 30% menos que teniendo a Courtois. Una cifra que tratarán de mejorar, cada uno para su lado, Lunin y Musso, suplentes de emergencia y de talento.

Marc Márquez domina la 'sprint race' del Gran Premio de Brasil

Marc Márquez domina la ‘sprint race’ del Gran Premio de Brasil

Actualizado

Marc Márquez supo esperar el momento oportuno para golpear y volver a conseguir un triunfo que llevaba resistiéndosele desde el Gran Premio de Cataluña. El de Cervera, que partía desde la tercera plaza de la parrilla, apretó lo indecible a un Fabio di Giannantonio capaz de rodar por delante durante gran parte de esta primera sprint race disputada en Brasiltras salir desde la pole, pero que acabó cometiendo un par de errores que el vigente campeón del mundo no dudó en aprovechar.

El encargado de completar el podio de una carrera marcada también por un agujero en el asfalto, causado por un corrimiento de tierra y que obligó a retrasar el arranque algo más de una hora y veinte minutos sobre el tiempo previsto, fue Jorge Martín, quien, cómo no, se mostraría del todo eufórico con su resultado. A Pedro Acosta, mientras, no le fueron tan bien las cosas. Quedó noveno, pero conservará el liderato por lo menos hasta el final de la prueba de este domingo en un circuito de Goiania que no albergaba una prueba del Campeonato Mundial de motociclismo desde el año 1989 y cuyo trazado, de hecho, es ahora bastante diferente del de aquel entonces.

"Estoy muy contento, muchas gracias a todos los que me han ayudado a llegar aquí. Ha sido un camino difícil, hace dos meses casi ni podía comer solo, tenía que ayudarme mi novia. Ahora espero seguir mejorando", aseveró Martín ante las cámaras al final de la carrera, en los prolegómenos de una ceremonia de entrega de trofeos que tuvo que ser más acelerada que de costumbre.

Condiciones distintas

«Las condiciones eran un poco diferentes, había dos curvas con menos agarre y después he cometido dos fallos en la misma curva que son los que me hicieron perder las posibilidades de luchar con Marc. Pese a todo, estamos muy contentos con este segundo puesto y este domingo volveremos a intentarlo», resumió Di Giannantonio muy poco antes de que interviniera Marc. "Es una victoria muy importante, en Tailandia sufría y aquí he dado un paso adelante, pero aún no piloto como quiero hacerlo. Por eso, vamos a seguir apretando y trataremos de pelear por el triunfo este domingo", sentenció el español.

Su compañero de equipo, el dos veces campeón del mundo Pecco Bagnaia, sigue aparentemente lejos de su mejor versión y terminó octavo, en una carrera en la que las Yamaha, sobre todo la de Fabio Quartaro, parecieron rendir un poco mejor que en Tailandia, mientras las Honda de Johann Zarco y Joan Mir acabaron por irse al suelo, algo que, de hecho, le sucedería también a Maverick Viñales en los compases finales de la prueba. En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez fue séptimo, Raúl Fernández, duodécimo, Álex Rins, decimotercero, y Fermín Aldeguer, decimosexto.

Quique Llopis consigue en el Mundial indoor la medalla que le consagra: plata en el 60 vallas

Quique Llopis consigue en el Mundial indoor la medalla que le consagra: plata en el 60 vallas

Esta vez su rostro en los tacos de salida, calle 2, era ligeramente diferente. Un leve asentimiento, la seriedad habitual, más determinación. Había una maldición que liquidar y Quique Llopis sabía que en Torun podía ocurrir. Y lo logró, en una final increíblemente igualada, la plata mundial bajo techo que le consagra. Sólo el polaco Jakub Szymanski (7,40) fue más rápido que el valenciano, que, como temía y como estaba dispuesto, tuvo que rebajar (otra vez) el récord de España para conseguir la medalla. Un 7,42 para la historia.

Llopis acudía a Torun respaldado por su apabullante regularidad y por «el mejor momento de forma» de su carrera a sus 25 años. Un vallista que es una garantía, aunque le esquivara la gloria de los podios: cuarto en los Juegos de París, cuarto en el Mundial de Tokio y cuarto en Mundial de pista cubierta de Glasgow. En el Campeonato de España, hace unos días, se volvió a colgar el oro y, antes, en Gallur y en Lievin, clavó por dos veces el 7,45, plusmarca nacional. Hasta este sábado.

Llopis, durante el 60 vallas del Mundial indoor de Torun.

Llopis, durante el 60 vallas del Mundial indoor de Torun.Petr David JosekAP

Con el Europeo de Birmingham de agosto en mente (ya fue plata en el último, en Roma), allá donde los 110 metros le benefician al despliegue de sus 190 centímetros, el valenciano no deja de pulir detalles. Trabajando en la biomecánica, en el estudio del vídeo para "medir todo en busca del error" y hasta en los tacos de salida. Junto a su entrenador, Toni Puig, descubrieron que tendía a invadir la calle derecha, peligro mortal en una final, por lo que desplazaron el punto de partida "hasta un palmo".

El valenciano de Bellreguard fue avanzando con su seguridad habitual. En semifinales, allá donde su colega Asier Martínez no pudo clasificarse (quedó quinto con 7,62), él volvió a rozar el récord de España (7,46), pese a algún problema con la primera valla.

Y en la final, el favorito Trey Cunningham, que había corrido unos minutos antes en 7,35 sólo pudo colgarse el bronce, igualado con el jamaicano Demario Prince. Por detrás del local Szymanski y del genial Quique Llopis, la segunda plata de España en un sábado para no olvidar. La medalla de Llopis es la segunda de España en la especialidad, 41 años después de la de Javier Moracho, también plata.

"Estoy en una nube. Por fin hemos conseguido una medalla a nivel mundial, que siempre se nos resistía y ya la tenemos", celebró Llopis desde Torun en los medios de la Federación. "Han sido tres carreras en un día. Por la mañana he sentido una pequeña molestia en el pie y la hemos arrastrado durante las tres carreras. En la final estaba anestesiado y prácticamente ya no sentía nada", confirmó.

Tadej Pogacar alarga su leyenda y vence en la Milán-San Remo, la clásica que le obsesionaba

Tadej Pogacar alarga su leyenda y vence en la Milán-San Remo, la clásica que le obsesionaba

Sólo los genios transforman lo cotidiano en extraordinario. Sólo los prodigios rompen la barrera de lo imposible. Tadej Pogacar es una bendición para los sentidos, un héroe de lo ilógico. El esloveno derrotó este sábado a sus fantasmas y se impuso en la Milán-San Remo, el primer Monumento de la temporada, la clásica que siempre le frustó. La carrera que preparó como nunca, la que le obsesiona. ''Prefiero ganar una Milán-San Remo a seis Tour de Francia'', había declarado en la víspera.

Una victoria memorable cimentada en un una extraordinaria labor de desgaste de sus enemigos y también con pincelada épica. A 32 kilómetros de la meta sufrió una caída, lastimándose el costado izquierdo. Una contrariedad que no impdió que ejecutara uno de esas acometidas antológicas que todos los rivales temen y encandilan al público. Atacó el fenómeno en la subida de la Cipressa y sólo le aguantaron Tom Pidcock y Mathieu van der Poel, a los que luego castigó en un final frenético.

La Classicissima, como no podía ser de otra forma, arrancó a toda velocidad, con una escapada suicida generada a 288 kilómetros, en la que se metieron David Lozano (Novo Nordisk), Martin Marcellusi, Manuele Tarozzi (Bardiani CSF 7 Saber), Lorenzo Milesi, Manlio Moro (Movistar), Andrea Peron,Alexy Faure Prost (Picnic PostNL), Dario Igor Belletta y Mirco Maestri (Polti VisitMalta). Nueve aventureros que tuvieron una máxima renta de siete minutos. En ese comienzo vertiginoso, Pogacar perdió a uno de sus escuderos más cualificados, Jan Christen, por una caída.

Caídas y damnificados

Fuegos de artificio hasta que, a falta de 40 kilómetros, el pelotón, comandado por el UAE y el Alpecin, incrementó el ritmo con una intensidad asfixiante. Un nervisionismo que provocó una nueva caída, con Kwiatkowski y Pidcock entre los damnificados, y otra que atrapó a Pogacar a 32 kilómetros de la meta.

Entonces saltaron todas las alarmas, pero Pogacar se recompuso y ordenó a su equipo acelerar para así eliminar a rodadores y velocistas en el tramo final. Ahí apareció la figura de Isaac del Toro abriendo huecos en cabeza y lanzando a Pogi en el ascenso a la Cipressa (5,6 kilómetros al 4,1% de desnivel). Allí el esloveno apretó como lo ha había hecho en los entrenamientos en solitario y tras moto con tres ataques demoledores. Sólo le siguieron Pidcock y Van der Poel. En su ímpetu, Pogacar batió el récord de la subida a la Cipressa, con 8.47 minutos.

En el descenso mantuvo la intensidad, en el llano, camino del Poggio (tres kilómetros al 3,7% de desnivel), dejó descolgado a Van der Poel (último ganador). En la bajada hacia la Via Roma de San Remo no pudo desprenderse de Pidcock. Pero en un sprint de coraje y poderío superó al británico y saldó una deuda con la historia y consigo mismo.

Pogacar rompe esquemas. Ésta era la clásica más complicada para él, porque su perfil no era lo suficientemente duro como para provocar la eliminación de los rivales más veloces.

Involvidable momento

"No es la victoria más bonita de mi carrera porque tengo que curarme las heridas...Estoy muy feliz de estar aquí, de haber ganado. Tengo muchas emociones ahora mismo", declaró Pogacar tras imponerse en la llegada de Via Roma.

"Nunca sabes qué puede pasar después de una larga carrera. Parecía que Pidcock estaba en gran forma todo el recorrido. No tengo muchas experiencias en esprint y menos contra él, sabía que iba a ser difícil... quiero felicitarle a él y a su equipo... Necesito un momento para darme cuenta de esto", dijo emocionado.

Una victoria que lleva aparejada una gran carga emotiva e histórica. El triunfo se produce 50 años después de la última exhibición de Eddy Merckx en la clásica italiana, el preludio de la despedida del belga. También se cumplen 80 años del primer éxito de Fausto Coppi en la Classicissima, en 1946, la primera edición tras el paréntesis provocada por la Segunda Guerra Mundial.

Pogacar venció con el maillot arcoiris del campeón del mundo, algo que antes sólo lo habían conseguido Alfredo Binda (1931), Eddy Merckx (1972 y 1975), Felice Gimondi (1974) y Guiseppe Saronni (1983) .

Ya suma 11 Monumentos, es el segundo del ránking histórico, empatado con Roger de Vlaeminck. El líder es Merckx, con 19.

El próximo objetivo es la conquista de la París-Roubaix (12 de abril), el último Monumento que falta en su insigne colección. En el Tour de Flandes ha vencido en dos ocasiones; en la Lieja-Bastoña-Lieja, en tres; y en el Giro de Lombardía, en cinco. Los únicos que se han impuesto en las cinco grandes clásicas han sido Merckx, De Vlaeminck y Rick Van Looy. El mágico trío belga, al que ahora se quiere unir el prodigioso esloveno.

Markel, Paula, David y Blanca y los secretos de una plata mundial para la historia: "¡Cuántas hostias!"

Markel, Paula, David y Blanca y los secretos de una plata mundial para la historia: “¡Cuántas hostias!”

La plata de la España plural. Un chico de Sopelana, un pacense nacido en Alcorcón, una manchega de La Solana y una madrileña de Majadahonda. Markel Fernández, campeón nacional indoor, con sus heridas en el muslo y los mareos que ni celebrar le dejaban. David Fernández Zurita, que se reivindicaba: "No he sido tan cagón como en el 400 individual". Paula Sevilla, la experiencia de ir "paso a paso", recibiendo el testigo en la última posición, dejando atrás el caos de la aparatosa caída que arruinó a Estados Unidos y Países Bajos. Y Blanca Hervás, bellísimas zancadas, sonrisa magnética en la meta, generosa ella, pues en un rato disputaría una final mundial, nada menos, la primera de su vida. Y prefirió el frenesí al descanso.

Para saber más

La medalla mundial en el estreno del relevo mixto 4x400 bajo techo, Torun ya para siempre en la memoria colectiva del atletismo español. La plata de la España solidaria, de la España valiente, de la España sufridora. Y de la España metódica, porque detrás de la Historia está el trabajo en la sombra, ese Plan Nacional de Relevos, donde tres técnicos que merecen mención (Antonio Puig, Esther Lahoz y Berni Domínguez), elaboran como orfebres desde hace años el salto enorme del relevo español. Que ya se traduce en éxitos.

Con su melena canosa, Puig arengaba al colectivo en las entrañas del Kujawsko-Pomorska Arena. "Todos positivos, en la cámara de llamadas es donde se ganan las medallas. Disfrutad ahí dentro", espoleaba en el corrillo, donde no sólo estaban los cuatro titulares (los cuatro que compitieron en las semifinales del individual, decisión pensada), también Gerson Pozo, Rocío Arroyo, Carmen Avilés, Daniela Fra y Ana Prieto, los que se quedaron fuera. Ellas, este domingo, buscarán repetir gesta en el 4x400 femenino, siguiendo la estela de las Golden Bubbles, que el pasado año se proclamaron campeonas en el World Athletics Relays de Guangzhou.

Zurita y Blanca Hervás se abrazan tras lograr la plata en el relevo mixto 4x400.

Zurita y Blanca Hervás se abrazan tras lograr la plata en el relevo mixto 4x400.Petr David JosekAP

"¡Cuántas hostias!", gritaba después desde la tribuna Fra, alucinando con la norteamericana que completó su posta sin zapatilla. Porque, si algo marcó la carrera, fue el enganchón tremendo que se produjo en el primer relevo, por los aires los atletas por la imprudencia, después sancionada, de Jamaica (fue descalificada y perdió el bronce en favor de Polonia). En ese primer 400 España iba última, perjudicada por partir desde la calle 1, con un Fernández (47,76) enredado en choques, ahí sus "heridas de guerra". "Ese cambio está estrenado", se congratulaban las compañeras cuando, limpísimos, los españoles salieron bien parados y Paula Sevilla, esquivando el incidente, la veterana del cuarteto, se lanzó a por todas (52.05). De repente, con dos rivales menos.

Valiente fue García Zurita (46,09), quien dejó todo listo para Blanca Hervás (51.06), una atleta que crece a zancadas. Con "cabeza y calma", siguiendo los consejos de Puig, la madrileña, formada en la Universidad de Florida (aunque no guarda los mejores recuerdos deportivos de allí), aguardó a rebufo de la jamaicana Leah Anderson, lejos ya la belga Helena Ponette, contundente oro. Y en la recta de meta, un acelerón hacia la gloria. "Se la va a comer", anticipaban sus compañeras.

España pulverizó el récord de España (3:16.96, mejorando los 3:17.12 logrados en el Europeo de Apeldoorn). Y España, en los rostros de juventud y ambición de Markel, Paula, David y Blanca, conquistó la segunda medalla mundial en pista cubierta para un relevo español. En Belgrado 2022, el masculino 4x400 compuesto por Bruno Hortelano, Iñaki Canal, Manuel Guijarro y Bernat Erta también consiguió la medalla de plata.

España logra una histórica plata en el estreno mundial del relevo mixto 4x400

España logra una histórica plata en el estreno mundial del relevo mixto 4×400

Era la gran baza oculta del atletismo español para el Campeonato del Mundo de pista cubierta de Torun (Polonia). El estreno del 4x400 mixto, una especialidad donde España evoluciona con pasos de gigante. Un final directa, los seis mejores. Entre ellos Markel Fernández, Paula Sevilla, David García Zurita y Blanca Hervás. Pletóricos los cuatro, plata tras Bélgica, con una marca que es el nuevo récord de España.

El 3:16.96 rebaja el 3:17.12 del Europeo de Apeldoorn 2025. Un tiempo que vale una medalla por sí solo, aunque se vio favorecido por el tropezón en el primer relevo que llevó al suelo a los relevistas de Estados Unidos y Países Bajos, con Jamaica como culpable del incidente (fue descalificado posteriormente y su bronce pasó a Polonia).

Momento de la caída en el 4x400 mixto.

Momento de la caída en el 4x400 mixto.Petr David JosekAP

Markel Fernández corrió en 47.76 y fue después Paula Sevilla, con dos rivales ya descolgados, la que empezó a dibujar la medalla (52.05). Cumplió David García Zurita (46.09) y remató, extraordinaria, Blanca Hervás. Ella, generosa para competir pese a que esta tarde deberá disputar también su primera final en un Mundial (la de 400), compitió con velocidad y cabeza. Lejos la belga Helena Ponette, no perdió el pie de la jamaicana, a la que adelantó con una sonrisa unos metros antes de la línea de meta (51.06).

Bélgica, oro, logró el récord del campeonato (3:15.60).

Arbeloa: "Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para los jóvenes"

Arbeloa: “Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para los jóvenes”

Álvaro Arbeloa selecciona cuidadosamente los momentos y los elogios. Y este sábado por la mañana, en la rueda de prensa previa al derbi contra el Atlético de Madrid, después de la polémica por su entrada a Diego Rico y su explicación sobre ella en Manchester, el técnico del Real Madrid le lanzó un cumplido a Antonio Rüdiger. "Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para todos los jóvenes", dijo, preguntado sobre el alemán y su contrato, que termina en junio de este año.

"No me gusta meterme en estos temas porque respeto mucho a club y jugador, las dos partes que se tienen que entender", aseguró sobre las conversaciones por la renovación del central. "Desde el primer día se ha puesto a disposición del cuerpo técnico. Me dijo que en marzo, cuando llegue lo duro, estaría disponible y aquí está. Su tratamiento en Londres, con Niko, ha sido una suerte. Y el madridismo debe ser consciente de la suerte que tenemos de tener a Don Antonio Rüdiger".

Otro de esos futbolistas que terminan contrato es Dani Carvajal, ausente en la lista de Luis de la Fuente para los amistosos de España en este parón internacional. "Yo tengo que pensar en el Real Madrid y eso es lo que hago, también cuando pongo a Carvajal, como contra el Elche o el Manchester City. Su figura es muy importante, más allá de lo que pase en el campo. Ayuda mucho a sus compañeros. Es lo que necesitamos, un líder. Porque o se es líder en todas partes o no se es líder".

Más allá de contratos, los dos nombres clave en la actualidad del conjunto blanco son Kylian Mbappé y Jude Bellingham, lesionados durante las últimas semanas y recuperados para la causa en estos días. El francés volvió a jugar en Manchester y el inglés entrará en la lista para el derbi. Ambos, además, han sido convocados por sus selecciones. "Me parece fenomenal que vayan. Mbappé está a disposición y mañana va a jugar seguro. No veo ningún inconveniente en que vaya con Francia. Sobre Jude, digo lo mismo. Está disponible. Es normal que vayan, es muy inteligente y sabe lo que hace", declaró.

Ese regreso condicionará el centro del campo del Madrid, asentado en Tchouaméni, Valverde, Pitarch y Güler durante las últimas semanas, las mejores del equipo en estos meses. "Aquí atacamos todos y defendemos todos. Ya buscaremos el mejor rol para Bellingham, ese es mi trabajo. Cuando no tenemos balón, no queda otra que trabajar los once y tener mentalidad colectiva. No veo ningún problema en tener grandísimos jugadores. Y si sucede, bendito problema".