"Hoy, con profunda emoción, anuncio mi retirada como jugador de la selección francesa". Así comienza la pieza audivisual en la que Antoine Griezmann decide poner punto y final a 10 años como jugador internacional con su país.
Al vídeo, de casi dos minutos de duración, le acompaña un texto que dice: "Con el corazón lleno de recuerdos cierro este capítulo de mi vida, gracias por esta magnífica aventura tricolor y hasta pronto".
Recordaba el propio Griezmann esa década defendiendo los colores de la selección francesa marcada por "decepciones, éxitos y momentos inolvidables". Pero, a su juicio, era momento de dar paso a los jóvenes.
Entre los éxitos, obviamente, está el Mundial que consiguió en 2018 junto a un joven Kylian Mbappé, hoy capitán del conjunto galo, y la Nations League en la que vencieron a España en 2021. Durante su periodo, les bleus jugaron tres Copas del Mundo, en la que fueron subcampeones en 2022, y tres Eurocopas, donde también perdieron una final, la de 2016 ante Portugal.
El Principito habla también del honor que le ha supuesto representar a su país junto a compañeros excepcionales, momento en que aparece abrazando a Olivier Giroud en el vídeo, y les agradece por las victorias juntos que se recordarán como momentos claves en su vida futbolística.
Termina el francés agradeciendo a la afición por acompañar al equipo tanto en los momentos de duda como en sus victorias y también al equipo técnico de la selección, con una mención especial a Didier Deschamps, al que le reconoce su contribución a su desarrollo como futbolista.
Con Deschamps como seleccionador, Griezmann batió el récord de internacionalidades seguidas, con 44, de los 137 partidos que jugó con la tricolor en los que anotó también 44 tantos. Es el francés, además, el máximo asistente del conjunto galo con 38 asistencias superando a Thierry Henry.
Pese a la insistencia del siete del Atlético de Madrid en dejar paso a los jóvenes, nada hacía entrever la posibilidad de que se produjera este anuncio por parte del francés.
Francia se encuentra inmersa en el proceso de clasificación para el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, y en entrevistas pasadas, el delantero, de 33 años, había mostrado su interés por llegar a esa importante cita con su selección.
No son pocas voces, además, las que han situado el año próximo o dentro de dos, a Antoine Griezmann en algún equipo de la MLS estadounidense. Con gran gusto por el deporte americano, el francés siempre ha dejado abierta esa opción.
Uno de los primeros debates que surgieron en Berlín, una vez superado el éxtasis inicial, fue el del Balón de Oro. No por un excesivo interés en el premio, sino por las dudas sobre qué futbolista había sido el mejor del torneo y del año ahora que todas las competiciones tienen dueño. Y la realidad es que el Imperio ha sido España, pero el fútbol continental parece no tener Rey, lastradas sus estrellas por un calendario eterno y por la cobardía de muchos de los seleccionadores.
Esa es una de las grandes conclusiones del torneo. Recuerden los partidos que han visto. ¿Qué equipos, más allá de España, han sido verticales y valientes y han buscado su propio gol antes que evitar el del rival? A Países Bajos hay que reconocerle sus virtudes, Turquía fue la revelación y Austria, atractiva en fase de grupos, perdió ante los otomanos.
Las grandes potencias, sin embargo, han sido una decepción. No tanto por los resultados sino por el estilo. En la historia quedará un apretado 2-1 contra España, pero la reacción ante la derrota de Inglaterra es de «decepción». Así lo resumió Jude Bellingham, lejos de su nivel en el Madrid. De Phil Foden y Harry Kane siguen esperando noticias, limitados, como el madridista, por lo extenuante del calendario.
52 partidos de Bellingham
«La gente tiene que entender que el fútbol de selecciones no es como el de clubes. Llegamos aquí después de una temporada muy larga y exigente, no podemos salir a ganar 5-0 los partidos, hemos tenido que jugar a otra cosa», admitió Bellingham en la zona mixta del Olympiastadion. Lesionado en varios momentos del curso, el inglés ha disputado 52 partidos, 12 menos que Lamine Yamal, el español con más encuentros.
Francia es la otra gran decepción del torneo. Llegaba después de ser finalista en Qatar y con Kylian Mbappé recién fichado por el Madrid, aunque su mes en Alemania ha tenido más política que fútbol. Didier Deschamps, que como Gareth Southgate llegará hasta el Mundial 2026, ha vuelto a construir un equipo rocoso en defensa, pero sin ideas en ataque. El cansancio de la temporada ha hecho mella y sus técnicos no han encontrado las soluciones de Luis de la Fuente.
Southgate tardó en apostar por jóvenes como Watkins, Mainoo y Palmer, y Deschamps apenas ha contado con Barcola, que demostró por momentos tener una velocidad más que sus compañeros. Contaban con ingredientes, pero los dejaron en la nevera. De la Fuente, por su parte, no dudó en apostar por los niños y, cuando los necesitó, por secundarios como Merino, Zubimendi y Oyarzabal.
Miedo a perder
Alemania y Portugal detuvieron su paso en cuartos ante España y Francia. Un pequeño traspié para dos proyectos que deben decir «adiós» a sus jerarcas. Toni Kroos ya ha dado un paso al lado, ¿lo hará Cristiano Ronaldo (o lo hará Roberto Martínez)? Jamal Musiala, Florian Wirtz, Vitinha y Rafael Leao ofrecen suficientes argumentos como para que sus países lleguen a la Copa del Mundo en las primeras filas de la parrilla.
El torneo se ha caracterizado por el miedo a perder, la guerra táctica y, especialmente, el poco protagonismo de las grandes estrellas. España ha acumulado más ataques (411) y más regates (146) que nadie, por encima de Francia (341 y 129) e Inglaterra (344 y 120). Queda claro el mejor equipo, pero ¿y la gran estrella?
Mbappé, incrédulo, durante la semifinal ante España.EFE
Kroos y Musiala fueron de más a menos, Bellingham dejó una chilena histórica y varios encuentros irregulares, Kane se lleva el Pichichi compartido con b, pero no ha aparecido en los momentos importantes, Mbappé, ausente en el inicio por su fractura de nariz, volvió a casa con una asistencia entre octavos, cuartos y semifinales, Cristiano y Antoine Griezmann no han marcado...
Mientras, la Copa América se la llevó la Argentina de Leo Messi y Brasil quedó varada en cuartos, rebajando las opciones de Vinicius, clave en la Liga y la Champions del Madrid. Las estrellas tienen claro por qué no han aparecido: la culpa es del calendario. «Necesito descansar y recuperarme, ha sido una temporada muy larga», manifestó Mbappé tras la derrota ante España en semifinales. Hoy se presenta en el Bernabéu. Así es el fútbol. Esto no para.