El Madrid habló con el santo Sebastián

El Madrid habló con el santo Sebastián

Actualizado Sábado, 14 septiembre 2024 - 23:48

Dos penaltis, dos fogonazos de Arda Güler y Vinicius, salvaron al Madrid de una catástrofe, porque estuvo rendido a la Real Sociedad, con un sistema antediluviano. El Madrid habló con el santo Sebastián.

Una vez más, como tantos partidos, con líneas tan escasas de jugadores, porque el secretario técnico lo quiere así y Ancelotti hace reverencias, el Madrid pide a gritos a tres jugadores. Al menos. Un defensa y dos centrocampistas. Y un goleador. E

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El Madrid resuelve de penalti ante una Real sin suerte con los palos

El Madrid resuelve de penalti ante una Real sin suerte con los palos

Había pasado buena parte de la noche mirando de reojo a Zubimendi, comandante en jefe por San Sebastián, pero tras un balón parado, Arda Güler pudo al fin cargar el fusil de su bota izquierda. A Sergio Gómez, otra de las figuras de esta bondadosa Real Sociedad, le dio entonces por un absurdo gesto de protección con los brazos. Un penalti clamoroso. El único modo plausible, ahora mismo, de que Vinicius cante un gol. No anda para mucho más el brasileño, víctima de otra pena máxima cuarto de hora después. Tras ceder su turno, Mbappé resolvió el triunfo del Real Madrid en un feudo hostil. Al equipo de Imanol, sin ese ápice de fortuna en el remate, poco más se le pudo reprochar. Al de Ancelotti aún se le espera mucho margen de mejora.

Los tres disparos a los palos de Courtois dejaron con mal cuerpo a la afición donostiarra, que ya venía penando tras las derrotas ante Rayo Vallecano y Alavés y los traspasos de Le Normand y Mikel Merino, básicos en el equipo. Para paliar los males quizá bastase la visita del Madrid, que siempre enciende los ánimos de la ciudad, o las recientes presentaciones de Aguerd y Oskarsson. Un central, titular, y un rematador, suplente, para un 4-3-3 donde sorprendía con Sucic como pareja de Zubimendi.

Ancelotti, juguetón la víspera con los periodistas, dio paso a Güler y a Brahim Díaz, en detrimento de Rodrygo. Privado de sus mediocentros genuinos, el técnico recurría a Fede Valverde en una posición que no potencia sus virtudes. Más bien todo lo contrario. Desde bien pronto el uruguayo alternaría esa posición de pivote con Modric, porque el arranque no admitió ni un instante de tregua. Con el balón y con la presión alta, la Real quiso parecerse a ese equipazo que el año pasado hizo carbonilla al Inter y el Benfica. Un torrente difícil de contener. En un plazo de 10 minutos, Zubimendi picó por arriba para Sadiq, pésimo en el control, y Kubo dejó en suerte a Sergio Gómez, que no pudo bajarla tras el bote.

Ni hierro, ni acero, ni granito

Había una idea en la Real, una convicción. Ese impulso propio de quien sabe la importancia del momento. El Madrid, por contra, guardaba sus cartas, sin dejarse perder por la confusión. Como aún no se ve con capacidad para controlar, ni mucho menos dominar, la orquesta de Ancelotti se entrega a sus concertinos. Al desafinadísimo Vinicius o al cada vez más entonado Mbappé. Incluso antes de saltar a la hierba, el francés sentía que podía repetir lo ofrecido el pasado febrero en Donosti con el PSG. Suyas fueron las ocasiones de mayor peligro, alcanzado ya el ecuador de la primera mitad. Una, habilitada por Brahim, propició la lesión muscular del internacional por Marruecos. La segunda, aún más clara, fue barrida por Aguerd, otro de los Leones del Atlas.

Por esas ocurrencias que sólo puede ofrecer el fútbol, el partido conmemoraba el centenario de Eduardo Chillida, escultor de la materia y las preguntas al universo. Una curiosa paradoja, dado el constante ajetreo. Ni una brizna de hierro, acero o granito en las áreas. Sólo errores defensivos y un par de remates levemente imprecisos por parte de la Real. Espectacular el zurdazo de Sucic, casi en la cruceta del impávido Courtois. No menos poderoso el tiro de Sadiq contra el travesaño, tras quebrar la cintura de Militao. Cuando el Reale Arena aún lamentaba los goles perdidos, Remiro salvó abajo un cabezazo de Rüdiger. Y Rodrygo, sustituto de Brahim, tampoco acertaría tras un tremendo fallo en la salida de los centrales.

Courtois intenta despejar un balón ante Sadiq.

Courtois intenta despejar un balón ante Sadiq.AFP

Según la propia confesión de Sergio Gómez, Imanol redobló su arenga durante el descanso. Así, nada más volver, Sucic probó de nuevo el tacto de la madera tras una delicadísima pared con Sadiq. La segunda mitad pondría a prueba los pulmones txuri urdin, que ya fallaron varias veces el curso pasado. Sostener el ritmo, saltar al balón dividido, atacar los espacios, representaba un riesgo máximo. El único asumible para el técnico local.

El Madrid, con la consabida experiencia de un partido mil veces jugado, sabía llegado su momento. En cualquier balón cruzado, en cualquier diagonal de sus delanteros, podría imponer su calidad. Así lo hizo dos veces de penalti. El segundo sobre Vinicius, por pisotón de Aramburu, fue concedido tras la llamada del VAR. Como el triunfo visitante, tampoco admitía demasiada réplica.

Martín Zubimendi, el mediocentro de moda: "Hace que lo difícil parezca fácil"

Martín Zubimendi, el mediocentro de moda: “Hace que lo difícil parezca fácil”

Hay jugadores a quien el fútbol sí les cabe en su pequeño mundo. Martín Zubimendi (San Sebastián, 1999) no necesita más que los caminos que serpentean el monte Ulía y los amigos del colegio para ser feliz en la Real Sociedad. Son placeres sencillos, cotidianos, pero no piensa renunciar a ellos. En el barrio de Gros, el más pequeño y coqueto de Donosti, late su vida al mismo compás de la infancia. Cuando al salir de clase esquivaba a los surfistas de la Zurriola para cantar sus goles sobre la dorada arena. Zubimendi, uno de los mejores mediocentros de Europa, prefiere la felicidad de siempre a la camiseta del Liverpool.

Cualquier senderista, incluso en la semana previa a un partido frente al Real Madrid, puede cruzarse con él mientras pasea a su perra bóxer montaña arriba, dirección a Pasajes. Mucho más fácil verle una tarde por allí que por Instagram. Como más placenteras son las vacaciones con la cuadrilla de siempre, la de la Ikastola Zurriola, que un par de semanas por Ibiza. El pasado verano ya no quiso saber nada del Arsenal ni del Barça y este, ya campeón de la Eurocopa con España, se negó a seguir los pasos de Xabi Alonso, su gran ídolo, camino de Anfield. Zubimendi es un chico tímido, educado, que rara vez alza la voz en el vestuario. Pero tiene las ideas muy claras. Sobre la hierba y fuera de ella. Su contrato con la Real expira en junio de 2027 y quiere cumplirlo.

"Me sale el orgullo por esa sensación de pertenencia. Siendo un futbolista con posibilidades de jugar en cualquiera de los mejores clubes de Europa, aún considera que la Real le aporta en su periodo de mejora. Este club vertebra la provincia de Guipuzcoa y él se siente parte del proyecto", comenta a EL MUNDO Luki Iriarte, director de fútbol base de la Real Sociedad. La audacia de Jokin Aperribay, presidente, Imanol Alguacil, primer entrenador, y Roberto Olabe, director deportivo, han establecido al equipo en la elite. Todo gracias al trabajo con la cantera y a jóvenes refuerzos detectados donde la competencia ni siquiera asoma. De Alexander Isak o Alexander Sorloth a los recientes Orri Oskarsson y Luka Sucic.

El "empujón" de Xabi Alonso

En este entorno, Zubimendi se ha consolidado con naturalidad gracias a la confianza de Imanol. El técnico ha sabido cuidarle y exigirle, repitiéndole que siempre iba a merecer más la pena una falta táctica en campo contrario que correr 40 metros hacia atrás. O que debía perfilarse mejor para vigilar su espalda. Aquellas broncas se hicieron célebres en Zubieta, aunque las lecciones previas ya las había dictado Xabi Alonso en el Sanse. "La participación de Xabi con Martín fue muy importante. Le pegó otro empujón a su carrera. En un periodo formativo, cada momento tiene su importancia, pero ese último escalón antes del primer equipo fue muy fructífero para él", prosigue Iriarte.

Martín juega hoy con el 4, heredado de Asier Illarramendi, otro de sus referentes. Sin embargo, en su debut con el primer equipo, lucía el 36. Fue un 28 de abril de 2019, con 2-1 ante el Getafe y Luca Sangalli de testigo. "Igual no destaca mucho visualmente, porque no ofrece acciones espectaculares, pero todo lo que hace lo hace bien. Dirige y ordena, tanto defensiva como ofensivamente. Domina la salida de balón, el juego posicional. Es verdad que no parece nada excepcional, pero al final, lo mejor que puedes decir de un futbolista es que que hace que lo difícil parezca fácil", comenta a este diario el ex realista, actual jugador del Málaga.

El libro de estilo de un pivote no ha de ceñirse únicamente a iniciar la jugada incrustado entre los centrales. Debe incluir esas diagonales en largo que inmortalizó Alonso o los disparos desde fuera del área con los que Rodrigo Hernández viene dando tantas goles a Pep Guardiola y Luis de la Fuente. En ello anda, Zubimendi, consciente de su margen de mejora. "Martín sabe que tiene que ir siempre dispuesto a aprender y a mejorar y llevar su máximo a cada situación. Él debe ser quien da el equilibrio, pero también ha de ser capaz romper líneas rivales para sorprender y aparecer en el área. Va enriqueciendo su repertorio táctico, algo que me parece esencial para poder seguir durante mucho tiempo en la elite", finaliza Iriarte.

Mikel Oyarzabal abandona la concentración de España por un esguince en su tobillo izquierdo

Mikel Oyarzabal abandona la concentración de España por un esguince en su tobillo izquierdo

Actualizado Viernes, 6 septiembre 2024 - 15:55

La Federación Española de Fútbol ha comunicado esta tarde que Mikel Oyarzabal, que entró ayer en el tramo final del partido para buscar el gol de triunfo ante Serbia, abandona la concentración de la selección española en Belgrado tras confirmarse un "esguince de alto grado en su tobillo izquierdo".

El jugador de la Real Sociedad, protagonista en la final de la Eurocopa, tuvo que salir ayer el terreno de juego con ayuda de las asistencias médicas después de dañarse el tobillo en una acción fortuita con el portero Predag Rajkovic.

Tras someterse a pruebas médicas, el parte médico difundido por la selección este mismo viernes ha confirmado las peores noticias para el delantero vasco, que regresará a San Sebastián, acompañado por un médico de la Federación, para ser evaluado por la Real Sociedad e iniciar el tratamiento de recuperación.

El seleccionador Luis de la Fuente, que se mostró preocupado en la rueda de prensa por la situación del jugador, ha decidido no reemplazarle y no llamar a ningún otro jugador para afrontar el siguiente partido de España en la Nations League que le enfrentará a Suiza el próximo domingo en Ginebra.

El empate ante Serbia ha dejado provisionalmente a España tercero en el cuarto grupo de la Liga A de la competición después de que Dinamarca venciera a los helvéticos por dos goles a cero.

Mikel Merino deja la Real Sociedad y se va al Arsenal por 32,5 millones

Mikel Merino deja la Real Sociedad y se va al Arsenal por 32,5 millones

Actualizado Martes, 27 agosto 2024 - 19:56

«Espero haber devuelto una pequeña parte de lo que el club me ha aportado a lo largo de mi carrera», dijo Mikel Merino en su despedida de la Real Sociedad para fichar por el Arsenal, certificada este martes.

En un vídeo difundido por el club guipuzcoano, en el que se ve al futbolista despidiéndose de la plantilla y el cuerpo técnico el pasado viernes en Zubieta, y en un mensaje publicado en las redes sociales, el centrocampista dijo adiós a la afición después de «seis años maravillosos» en los que han crecido «de la mano» el club, el equipo y él mismo. «Empezando como un grupo de jóvenes inexpertos y terminando con cinco años europeos y una Champions para soñar, sin olvidar la primera final vasca de la historia, siendo campeones de la Copa después de tanto tiempo», dejó dicho el nuevo jugador del equipo entrenado por Mikel Arteta.

Merino afirma que se va con una mezcla de pena por la despedida y de «paz por tener la sensación de haber dado todo» por la Real. El club guipuzcoano también expresó en un comunicado su agradecimiento a un jugador que ha ofrecido un rendimiento extraordinario. Se marcha el autor de un pase para la historia, el que dejó solo a Portu ante Unai Simón en la final de la Copa del Rey de 2021, jugada que propició el penalti que el capitán Mikel Oyarzabal transformó para otorgar a la Real el primer título de este siglo.

«Mikel llegó a la Real el verano de 2018. Empezó a crecer de la mano del equipo y su rendimiento no paró de subir. Sus éxitos personales fueron los del conjunto txuri urdin y en su etapa como realista nos ha dejado grandísimas actuaciones. Ha sido un jugador clave en los logros del último lustro», ha valorado la Real Sociedad, con la que ha disputado 242 partidos.

Merino tenía 22 años cuando llegó por 12 millones de euros, procedente del Newcastle, y abandona el club una temporada antes de finalizar su contrato, dejando en las arcas de la Real 32,5 millones de euros, que pueden ser más en función del cumplimiento de algunas variables. No se ha hecho pública la duración del contrato, si bien el Arsenal comunició que será de larga duración.

Su salida se suma a la de Robin Le Normand, que ya ha debutado con el Atlético de Madrid, y priva a Imanol Alguacil de dos futbolistas capitales a lo largo de las últimas temporadas.

El torneo más español desde hace dos décadas: menos de 200 jugadores extranjeros

El torneo más español desde hace dos décadas: menos de 200 jugadores extranjeros

El pasado 24 de febrero Pau Cubarsí fue el único futbolista español que formó de inicio en el Barça ante el Getafe. Tres meses antes, el Sevilla sólo había alineado a Juanlu frente al Villarreal, al igual que el Real Madrid, con la excepción de Lucas Vázquez en el Villamarín. Sin embargo, la tendencia en la nueva Liga que arranca el jueves no se parece en nada a estos casos. Por primera vez en 20 años, el campeonato español contará con menos de 200 futbolistas extranjeros. Horas antes de que el balón eche a rodar en San Mamés, el total ascenderá a tan sólo 197. Un 39,3% del medio millar de inscritos. Una minucia en comparación con los 401 de la Serie A (64,2%) o los 385 de la Premier League (65,4%).

Hay que remontarse a la temporada 2004/05 para encontrar un guarismo tan bajo de jugadores foráneos. Entre los 172 de aquel curso despuntaban Ronaldinho (Barcelona), Juan Román Riquelme (Villarreal) o Ronaldo (Real Madrid). Hoy, el campeonato dirigido por Javier Tebas puede celebrar las incorporaciones de Kylian Mbappé (Real Madrid), Luka Sucic (Real Sociedad) o Julián Álvarez (Atlético), pero la cifra total confirma una curva descendente iniciada hace algo más de una década.

La principal razón de este fenómeno estriba en la pérdida de poder económico. Si el pasado curso la Primera División quedó sexta en el ránking de gasto, con 443,8 millones de euros (22,2 millones de media por equipo), esta temporada el panorama no se antoja muy distinto. Incluso tras la estelar aparición de Julián Álvarez, LaLiga aún sigue sin alcanzar los 450 millones en fichajes. Esa falta de competitividad contrasta con el poder de atracción de la Premier League, que ya supera este curso los 1.500 millones, la Serie A, con más de 700 millones, o incluso la Bundelisga, a un paso de los 500.

Sube la media de edad

La dificultad a la hora de afrontar nuevas operaciones también repercute en la edad media de las plantillas. De hecho, LaLiga es el campeonato más viejo del Top-5 continental, con 26,9 años de promedio. Por encima de la Premier (26,0), la Serie A (25,9), la Bundesliga (25,7) y la Ligue 1 (25,4). Si sirven de ejemplos, el Rayo Vallecano ha tenido que tomar cedidos a Adrián Embarba (32 años) y Gerard Gumbau (29), mientras el Betis ha contratado a Diego Llorente (30), el Alavés a Stoichkov (30) y Las Palmas a Jaime Mata (35). Con presupuestos tan apretados, el futbolista español capaz de competir en la elite termina por imponerse. Más vale experto conocido, que extranjero por conocer. El club canario ha ido incluso un paso más allá pescando en el mercado de Segunda: Viti (Real Oviedo), Iván Gil (Andorra) y Álex Muñoz (Levante).

Por otro lado, los éxitos de España en la Eurocopa y los Juegos Olímpicos refuerzan la creencia de que el trabajo de formación termina dando fruto. Podría parecer una contradicción con los argumentos antes expuestos, pero lo cierto es que el atractivo de las canteras resulta cada día mayor. Al impulso de esos jóvenes se aferraron el curso pasado el Valencia, para su mejor actuación en el último lustro, o el Sevilla, salvado de la quema gracias a Isaac Romero, Kike Salas y Juanlu. La confianza en el filial sigue también guiando al Villarreal, que sólo se ha atrevido a gastar 10 millones en Willy Kambwala, un central francés de 19 años procedente del Manchester United. Dejando a un lado la anécdota de que un recién ascendido como el Leganés fiche a Enric Franquesa, criado en La Masia, a cambio de 90.000 euros, lo cierto es que los filiales de Barça y Real Madrid suponen el mejor caladero para Osasuna, Betis o Getafe.

En cualquier caso, parece fuera de toda duda que la clase media de LaLiga ha perdido un punto de talento diferencial. Ese extra que, en ocasiones, sólo se obtiene a cambio de mucho dinero. Para entender la repercusión del músculo económico en los resultados -y la influencia, por tanto, de los fichajes extranjeros- baste una ojeada al ránking que elabora la UEFA para sus competiciones (Champions, Europa League y Conference League). Si analizamos el coeficiente acumulado de los últimos cinco años, LaLiga ocupa la tercera posición con 89.489 puntos, por detrás de la Premier League (104.303) y la Serie A (90.284). Hace exactamente una década, impulsado por la expansión del gasto, el torneo español lideraba dicha tabla (97.713), muy por delante de la Premier (84.748) y la Bundesliga (81.641).

El exfutbolista de la Real Sociedad Javier De Pedro, a prisión por violencia de género

El exfutbolista de la Real Sociedad Javier De Pedro, a prisión por violencia de género

Actualizado Miércoles, 12 junio 2024 - 11:31

El exjugador de fútbol de la Real Sociedad Javier De Pedro ha ingresado en prisión tras ser arrestado por la Ertzaintza este martes para cumplir una pena de nueve meses de prisión por un delito de violencia machista.

Según publica este miércoles 'El Diario Vasco', el exfutbolista internacional fue detenido en su lugar de trabajo, una sidrería de la localidad guipuzcoana de Astigarraga y fue conducido a la prisión de Martutene para cumplir la pena.

Además, un día antes, otra mujer había presentado otra denuncia contra el exfutbolista por el mismo delito. Según el rotativo guipuzcoano, esta nueva víctima tuvo que ser intervenida quirúrgicamente por una rotura del cúbito y el radio de un brazo.

El exinternacional tiene antecedentes por este tipo de delitos. En enero de 2018 fue detenido acusado de agredir a su pareja sentimental en un hostal de San Sebastián.

La víctima tuvo que ser atendida en el Cuarto de Socorro del centro de San Sebastián, tras lo que presentó la denuncia contra De Pedro.

Además, en 2010 fue condenado a 51 días de trabajo social por un delito continuado de amenazas a su expareja y una falta de injurias.

Un año antes fue condenado por un juzgado de San Sebastián a una multa de algo más de 1.000 euros por conducir ebrio y sin permiso de conducir vigente.

Javier De Pedro (Logroño, 1973) jugó en la Real Sociedad entre los años 1993 y 2004, en los que llegó a ser subcampeón de Liga. Fue internacional con España y disputó el Mundial de Corea y Japón de 2002.

Tras abandonar la Real Sociedad jugó en el Blackburn Rovers, el Perugia, el Goteborg, el Ergontelis de Creta y el Burgos, para acabar su carrera en el Club Deportivo Vera.

El Atlético despide la temporada con media sonrisa

El Atlético despide la temporada con media sonrisa

No fue la misma actitud la del Atlético que en el último partido en el Metropolitano. Tampoco la de Simeone, que decidió dar los minutos a Vermeeren que el belga no ha disfrutado desde su llegada en el mercado invernal y puso a su equipo a morder a una Real Sociedad muy pasiva en su despliegue. Y así despidieron los rojiblancos la temporada, con una victoria y media sonrisa.

Igual escocieron los halagos del técnico al Real Madrid en la previa. "Mejor equipo del mundo", "va a seguir creciendo", "ha rejuvenecido la plantilla", dardos hacia las dianas que el argentino creía que tenía que disparar.

El vestuario las sintió. Tanto, que apenas costó un pase en profundidad de De Paul a la carrera de Llorente para encontrar la espalda no a uno sino a los dos centrales y al lateral derecho donostiarra. La embocó Lino, pero bien pudo ser Griezmann si el balón va algo más corto. Flaco favor le hicieron Elustondo, Pacheco y Traoré a Remiro en su lucha por el Zamora.

El posible doblete del brasileño casi llega cinco minutos más tarde si llega a colocar mejor el cuerpo a una dejada de Correa tras un precioso eslalon en el área donostiarra. Blandísima la defensa de la Real con Le Normand, un deseado refuerzo rojiblanco para la temporada próxima, viendo el espectáculo desde el banquillo.

No es que el central venga a rejuvenecer la plantilla, tiene 27 años, que son uno menos que Hermoso y seis que Savic, ambos jugadores en la rampa de salida del equipo, pero no cabe duda de que su rendimiento ha merecido la atención rojiblanca.

Mostraron los rojiblancos el orgullo del que carecieron en el duelo ante Osasuna. Y fueron suyas las principales ocasiones del primer tiempo, incluyendo un palo tras un intento de gol olímpico de Correa. Estuvo muy activo el argentino, otro cuyo nombre también está en la presunta lista de bajas del año próximo.

La más clara de los locales antes del descanso la protagonizó Brais Méndez, el más activo de los donostiarras en el encuentro. Su picadita en el mano a mano ante Oblak se encontró el sobaco del esloveno, que poco después sacó una buena mano a una falta sacada por Zakharyan con bastante mala uva.

Vermeeren fue el primer cambio del Cholo, en parte por la rigurosa tarjeta amarilla que le sacó Sánchez Martínez, en parte porque no acaba de haber conexión entre el argentino y el belga aunque este, tras su sustitución, tuviera un cariñoso gesto con el jugador. Se había fajado, pero tampoco había destacado en el encuentro.

Dominio sin fruto

Su salida coincidió con el despertar de la Real Sociedad que amenazó hasta en dos ocasiones a Oblak a través de Becker y Kubo. En la primera tapó Giménez y en la segunda respondió bien el esloveno. El Atlético, agazapado como ante el Getafe y Mallorca, esperando su opción de sentenciar.

El partido perdía ritmo, con el toque cansino de la Real, que solo lo aceleraban Kubo o Becker. Alguacil no quería despedir la temporada en el Reale Arena con derrota y sacaba a Oyarzábal para agitar el ataque.

Sin tiempo si quiera para el capitán txuriurdin de romper a sudar, Correa, que ya enfilaba el banquillo, hacía el segundo. El tanto sería anulado por el línea después de que el argentino embocara, decisión que confirmaría el VAR por centímetros.

Pese al dominio local, estaba más cerca el segundo del Atlético que el empate de la Real. De hecho, como si de un deja vú se se tratara, Morata emprendió una carrera en solitario hacia Remiro, similar a la que enfiló en Dortmund. Como en Alemania, el madrileño decidió la picadita, como en Alemania, en balón se marchó rozando el poste.

Quizás fue el último servicio del delantero al club rojiblanco. Un jugador que ha vivido una temporada de dientes de sierra con un terrible valle final. Como el del equipo, aspirante a casi todo en enero y fuera de todo en abril. Al menos, de laliga se despidió con una media sonrisa. Como la de Reinildo, que sentenció el choque en el descuento, su primer gol como rojiblanco. El pase, por cierto, de Morata.

Todo lo que hay en juego en las últimas dos jornadas de Liga: la Europa League, el descenso y 380 millones de euros

Todo lo que hay en juego en las últimas dos jornadas de Liga: la Europa League, el descenso y 380 millones de euros

Podría parecer que en estas dos jornadas finales de Liga no hay nada en juego más allá de la última plaza para la Europa League y el tercer billete hacia Segunda División, pero muchos equipos se disputarán en los próximos 180 minutos algo clave para su futuro: dinero. Mucho dinero. Casi 400 millones de euros.

Vayamos por partes. A nivel competitivo, tenemos claro que el Real Madrid, como campeón, el Barcelona, el Girona y el Atlético participarán en la próxima Liga de Campeones, que el Athletic disputará la Europa League acompañado de Real Sociedad o Betis, que uno de estos dos últimos o el Villarreal irá a la Conference League y que Las Palmas, Rayo, Celta, Mallorca o Cádiz se unirán a Granada y Almería en LaLiga Hypermotion 2024-2025.

«Bueno, pero ese equipo no se juega nada», habrán escuchado estos días en las conversaciones sobre la lucha por el descenso o Europa. Mentira. Cada temporada, cada club recibe un porcentaje de los derechos audiovisuales de la competición según su posición en la tabla. Cuanto más arriba en la clasificación, más dinero. Por eso hasta el último segundo del último partido habrá algo en juego. Entonces, ¿todos los equipos se juegan algo? Bueno, hay uno que no.

El Madrid es el único equipo que tiene asegurado su puesto al final de la temporada. Nadie le puede coger y se llevará el 17% del 25% del total de los derechos audiovisuales. Hagamos las cuentas. La Liga aún no ha comunicado la cifra, pero el total de ingresos por televisión será relativamente similar a los 1.525 millones de euros de la 2022-2023. Cogiendo esta cantidad como referencia, la ley establece que un 25% se reparte según resultados deportivos, haciendo una media de las últimas cinco temporadas pero siempre con la última como factor diferencial. Ese 25% sería, aproximadamente, 381 millones de euros. Incluso un poco más cuando sea oficial. Rozando los 400.

Dinero por Europa

De esos 381, el primer clasificado se lleva el 17%: 64 millones que serán para la entidad de Florentino Pérez. El segundo, el 15%: 57. Una cifra necesaria para la maltrecha economía del Barcelona, obligado a sumar en estos dos duelos para confirmar su puesto. El tercero, el 13%: 49. El cuarto, el 11%: 41. El quinto, el 9%: 34. El sexto, el 7%: 26. El séptimo, el 5%: 19. El octavo, el 3,5%: 13. Y la cifra de millones sigue bajando según la posición: 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3... Hasta llegar a los descendidos, que se llevarán dos, uno y 0,9 millones.

En general, hablamos de un baile de entre seis y ocho millones por puesto en la zona alta de la Liga y de un millón en la zona baja, por lo que cada punto cuenta en estas dos jornadas. Barça (79 puntos) y Girona (75) se disputan la segunda posición, que además da derecho a jugar la próxima Supercopa de España en Arabia Saudí, mientras que el Atlético (73) todavía puede alcanzar el tercer puesto. El Athletic (62) está acomodado en la quinta plaza, pero si pincha en los dos encuentros podría perder el puesto con la Real (57). Los de Imanol tienen un duelo clave este fin de semana ante el Betis (séptimo con 56) en el Villamarín. Ahí se jugarán la Europa League.

Por detrás, el Villarreal (51) espera una victoria txuri-urdin para tratar de dar caza a los béticos en la pelea por la Conference o asegurar el 8º puesto, que da 13 millones. El Valencia (48), descartado de la lucha europea, podría ascender una plaza o bajar hasta el décimo si pierde los dos y el Getafe gana ambos. Alavés, Sevilla (41) y Osasuna (41) se disputan los nueve millones de la undécima posición.

Más abajo, el gran drama del descenso. Las Palmas (38), Rayo (38), Celta (37) y Mallorca (36) quieren sentenciar del todo a un Cádiz (32) que se niega a morir después de su victoria en el Sánchez Pizjuán. Estos equipos se juegan los seis millones del 14º puesto, al que todos podrían llegar, pero nadie quiere caer al infierno, eso es lo más importante. El Cádiz-Las Palmas de esta tarde será clave, pieza central de esta jornada con horario unificado, todos a las siete de la tarde.

Una victoria canaria o un empate sentencia a los andaluces. No hay más cuentas. Pero un triunfo local pondría todo patas arriba y obligaría a Rayo, Celta y Mallorca a puntuar ante Barça, Granada y Almería, sus duelos de hoy. Los dos andaluces son los últimos de la clasificación separados por cuatro puntos, por lo que pelean por evitar el farolillo rojo y por rascar algunos miles de euros más en su regreso a Segunda División.

En caso de empate a puntos, el Mallorca es quien mejor lo tiene. Gana el average a Rayo, Celta y Las Palmas y lo tiene empatado con el Cádiz. El Celta le gana a Las Palmas y Las Palmas al Rayo, pero está todo condicionado a lo que suceda en unas horas en el Mirandilla.

El FC Barcelona conquista la Copa de la Reina por décima vez en su historia ante una Real Sociedad incapaz de plantar cara

El FC Barcelona conquista la Copa de la Reina por décima vez en su historia ante una Real Sociedad incapaz de plantar cara

No hubo sorpresa. El FC Barcelona femenino continúa con su imponente dominio en los campeonatos nacionales y se corona por décima vez como campeón de la Copa de la Reina. En esta ocasión, ha sido la Real Sociedad quien ha osado con acabar con su tiranía, pero las donostiarras no han sido capaces de evitar una más de las habituales goleadas que las azulgrana van cosechando por los campos del fútbol español.

En una Romareda prácticamente a rebosar (más de 27.000 espectadores), cuyo ambiente recordaba a las míticas noches en las que el Real Zaragoza dominaba Europa, las jugadoras de Jonatan Giráldez han demostrado su dominio desde el inicio, haciendo un daño terrible a la zaga del conjunto vasco por izquierda. Batlle era un puñal y en una internada, tras un rechace, lograba el primero. La colegiada del partido, Gil Soriano, necesitó dos minutos para que el VAR le confirmase la posición correcta de la lateral izquierdo, pero, finalmente, concedió el tanto.

Apenas era el minuto cinco y el huracán blaugrana solo acababa de comenzar. Bonmatí tomó el mando y el Barça inició un asedio contra la portería txuriurdin que no cesaría hasta el final del partido. Paralluelo y la 'pichichi' Hansen, por partida doble, acabaron rápidamente con las aspiraciones de la Real Sociedad, que en ningún momento fue rival, y colocaron el 4-0 en el electrónico antes del minuto 25.

Olía a humillación histórica, pero no es un resultado que pueda considerarse como tal. Las azulgrana han convertido las goleadas en algo tan habitual que roza el hastío, y este encuentro, más que como histórico, puede considerarse como un ejemplo más del grave problema de competitividad que existe en el fútbol femenino español.

La vuelta de la Reina Letizia

La Reina Letizia, quien en su vuelta a una final de la Copa de la Reina tras cinco años de ausencia tuvo que soportar los pitos de ambas aficiones al himno de España, observaba perpleja el festín 'culer', que continuó con otra internada de Batlle para el quinto.

A partir de ahí, un entrenamiento. Las azulgrana, con la cabeza puesta en la final de la Champions que disputarán el próximo domingo frente al Olympique de Lyon en San Mamés, soltaron el pie del acelerador y se dispusieron a controlar un partido que no tenía más historia.

Pero la insultante falta de nivel impedía que finalizase el chorreo de goles. En los primeros quince minutos de la segunda parte, el conjunto catalán ya había logrado sobrepasar hasta en tres ocasiones la portería defendida por Lete. Claudia Pina y Mariona Caldentey, con un doblete, permitían que continuase el festival azulgrana. Dos tantos con los que la número 9 del FC Barcelona se coronaba como máxima goleadora del campeonato.

Ese fue el último arreón 'culer'. A partir del 60', lo que sucedía en el terreno de juego pasó a un segundo plano y el idilio entre aficiones dominó La Romareda. Mientras, la Real Sociedad no lograba el tanto del honor y las azulgrana se preparaban para recibir el título. Uno más para este equipo de leyenda que en apenas una semana tendrá ante el Lyon la posibilidad de lograr el triplete.