El rescatador Carreras y el eterno Mbappé sostienen al Madrid en la persecución por LaLiga

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Un rescatador inesperado y el héroe de siempre. El Real Madrid no necesitó mucho más para seguir firme en el mano a mano con el Barça por la Liga. Le bastó acelerarse un poco mediada la segunda parte y soltar a Carreras por la única grieta que dejó un Valencia tan serio y voluntarioso como plano. Si el fútbol tiene memoria, en Mestalla solo vive en la grada. Con el marcador en contra y la parroquia encendida contra su entrenador, solo era cuestión de tiempo que Mbappé se encontrara con un buen asistente como Brahim para cerrar un duelo que fue gris pero provechoso. [Narración y estadísticas: 0-2]

Le costó mucho al Real Madrid hallar cómo hincarle el diente a un rival cuya principal preocupación era que la noche se le viniera encima. Corberán no quería una humillación y amuralló a su equipo tras una presión alta y líneas muy ordenadas que nadie en las filas blancas salvo Mbappé tenía claro cómo agrietar. Se movió el francés por todo el frente de ataque buscando las cosquillas en una misión compleja. Unai Núñez, Cömert y Copete le vigilaron y, sin veneno desde los costados y con Güler asfixiado, no era fácil generar peligro.

El Valencia intentaba estirarse buscando a Courtois pero, sobre todo, se esforzó en hacerse espeso y en morder los tobillos, aprovechando cada duda de Camavinga cuando cogía el mando. Aun así, el Madrid soltó dos zarpazos en dos minutos. Güler con un disparo ajustado al palo y otro de Mbappé que salvó Dimitrievski a bocajarro. Al francés lo había encontrado en boca de gol por primera vez Valverde y se asomaba otro partido en el que se presentaba como salvador. Antes tenía que derribar el muro o facilitar, como así hizo, que probara a hacerlo el joven canterano David Jiménez en su única incorporación al ataque.

No era fácil con Danjuma y Gayà amenazando, Beltrán multiplicado castigando cada error y Hugo Duro en perpetuo duelo con Asencio y Huijsen. Mestalla, volcado en empujar las piernas de sus jugadores, sabe lo que les cuesta marcar goles, porque se asoman al área, pero sin letalidad. Por eso sobrevivió el equipo de Arbeloa durante toda la primera parte, sin mostrar chispa, anclado en ataques tan estáticos como estériles. Sin verticalidad, quizá echando de menos a Vinicius.

Si alguien pensaba en sepultar a este Valencia sin que opusiera resistencia, se equivocó. Regresó del vestuario en la segunda parte dispuesto a asustar. Seguía sin juego, pero sí intensidad para que el Madrid no se sintiera cómodo. Encaró dos veces Danjuma, una para que Lucas Beltrán probara con un tímido disparo de espuela, y otra para encadenar dos quiebros más vistosos que efectivos. Fueron diez minutos que obligaron al Real Madrid a espabilar, al menos en la intensidad con que atacaba el castillo construido por Corberán si no querían dejarse media Liga en Mestalla. Lo entendió Carreras, que se escapó por el carril izquierdo que vigilaba Rioja buscando el área. Un quiebro, dos y un tercero a trompicones ante el mar de piernas para armar un disparo que sorprendió a Dimitrievski. Un destello que ponía en ventaja al equipo de Arbeloa. Un goleador inesperado que le tiene tomada la medida a este rival, al que ya golpeó en el Bernabéu.

Lejos de bajar los brazos, el Valencia siguió con su plan y Beltrán mandó un centro de Ugrinic a lamer el poste de la meta de Courtois. Había intención, pero faltaban fuerzas. Arbeloa buscó más colmillo con Brahim, Trent y Mastantuono, mientras Corberán deshizo su defensa y trató de insuflar aire a su equipo cuando toda la grada le pedía la dimisión por mandar a Beltrán y a Ugrinic, la sala de máquinas, al banquillo. El único que la parroquia veía necesario era Sadiq.

Con el partido roto, Mbappé puso la sentencia y al Valencia, plano, ya no le quedaron ni carreras alocadas que encendieran a una afición hastiada que fue perdiendo la fe en la remontada.

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

La última vez que Jude Bellingham estuvo de baja por lesión, el Real Madrid ganó seis partidos de forma consecutiva. El dato es tan oportunista como objetivo, y explica que a veces no son necesarias todas las estrellas para hacer funcionar un universo. Lo supo el conjunto blanco en el Mundial de clubes, cuando llegó hasta semifinales sin contar con Mbappé como titular. La falta de uno de sus principales futbolistas es una desgracia, pero a la vez una oportunidad para el sistema, para sus secundarios y para las rotaciones del entrenador. En Estados Unidos le tocó a Gonzalo y durante la baja del inglés a comienzos de curso explotó Arda Güler. Ahora, con un mes por delante sin el británico y habiendo recuperado a algunos lesionados, a Álvaro Arbeloa se le abren todas las opciones que no ha tenido durante enero.

Valverde, Bellingham, Vinicius y Mbappé han sido intocables para el técnico desde su llegada. En la teoría y en la práctica. En sala de prensa ha repetido una y otra vez que "son los líderes del equipo" y que "quiero que estén en el campo siempre", una reflexión contraria a lo que veíamos con Alonso durante los primeros meses de la temporada, hasta que Vinicius protagonizó un enfado mayúsculo en el clásico que terminó con las rotaciones y sustituciones que estaba haciendo el tolosarra. A partir de ese momento, los cuatro se convirtieron en insustituibles. Valverde por necesidad en el lateral, lesionados Carvajal y Alexander-Arnold, y los otros tres por decisión de los técnicos a pesar de la multitud de opciones que había en su banquillo.

Con Arbeloa, salvo en Albacete donde no convocó a Bellingham ni a Mbappé, los cuatro han jugado todos los minutos hasta que el inglés se lesionó en el último encuentro ante el Rayo. "Cuantos más minutos puedan estar, mejor. Son capaces de desequilibrar un partido en cualquier minuto. Habrá gente que no sea del Madrid que no quiera que estén en el campo, pero imagino que los aficionados querrán que sus jugadores estén siempre en el campo. Vinicius, Mbappé, Bellingham y Valverde a nivel mundial puede que estén entre los 10 mejores y tienen toda mi confianza", dijo en rueda de prensa.

Seis partidos sin cambio

Esas decisiones tan rotundas han dejado la rotación ofensiva del Madrid bajo mínimos y cuando los cuatro delanteros, Bellingham incluido, no han hecho un buen trabajo defensivo, han partido al equipo en las transiciones, asentando la idea de que el sistema agradece la falta de una de las cuatro piezas ofensivas y la inclusión de un centrocampista más, como Güler, o de otra pieza distinta que se sacrifique más, como Gonzalo.

En estos seis partidos de Arbeloa, Mastantuono y Rodrygo -que estará ausente dos semanas por lesión- se han repartido la banda derecha, Brahim ha actuado como interior cuando ha salido y Güler ha sido el gran sacrificado en las segundas partes de la mayoría de encuentros, haciendo público su enfado en Lisboa: "Siempre yo, siempre yo", repetía hacia el banquillo. Todo porque Vinicius, Bellingham y Mbappé eran insustituibles. Sin el inglés, y con la recuperación de varios defensas, el abanico se abre como nunca.

La primera oportunidad aparece en Mestalla, donde parece que Fede Valverde volverá al centro del campo tras el regreso de Alexander-Arnold y la mejoría de Carvajal, que insiste en Valdebebas que está "listo" para aportar a pesar de la cautela que piden los servicios médicos del club. El uruguayo vuelve al eje del equipo junto a Tchouaméni, que no necesitará ser central porque Rüdiger regresa a la rotación de la defensa junto a Asencio y Huijsen. Teniendo ahí al sudamericano y al francés, se empuja a Güler hacia la mediapunta, donde brilló en las primeras semanas de la temporada asistiendo a Mbappé, y se le aleja del doble pivote, donde ha sufrido en transiciones defensivas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.EFE

Queda por ver qué hace Arbeloa con el lateral izquierdo. El Madrid rechazó la cesión de Fran García al Bournemouth en los últimos días del mercado de invierno y lo hizo casi como mensaje a su entrenador. La dirección le quiere como suplente de Carreras y prefiere ver a Camavinga, que jugó en el carril zurdo ante el Mónaco y el Rayo, en el centro del campo, una situación que sin Bellingham es más fácil de gestionar para Arbeloa.

En Mestalla tampoco estará Vinicius, sancionado, así que el técnico podría juntar a sus cuatro centrocampistas estrella sin miedo a sentar a nadie que tenga excesivo peso en el grupo: Tchouaméni, Valverde, Güler y Camavinga, tres de los defensas del equipo ante el Rayo, podría estar en el rombo del centro del campo, con Mbappé arriba acompañado por Brahim, Gonzalo o Mastantuono.

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

Quedan 130 días para que España debute en el Mundial el próximo 15 de junio; 114, aproximadamente, para que comience la concentración de la selección en Las Rozas y entre 106 y 110 para que Luis de la Fuente anuncie la lista de convocados para el torneo. Resumiendo, los futbolistas que quieran sumar papeletas para subirse al avión camino de Estados Unidos, México y Canadá tienen unos 100 días para demostrar que merecen un sitio. Esa es la contrarreloj que agobia a Dani Carvajal, cuya situación deportiva actual está más cerca del misterio que de la realidad tras su grave lesión de rodilla y los problemas sufridos durante su vuelta a los terrenos de juego.

El capitán del Real Madrid lleva un mes entrando en las convocatorias de Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, llamado a filas desde el 4 de enero contra el Betis. A partir de esa fecha, el Madrid jugó nueve partidos en los que el español sólo disputó 29 minutos en dos citas, 14 contra el Albacete en la Copa del Rey y 15 ante el Mónaco en la Champions. En los demás, ni el tolosarra ni el salmantino vieron adecuada su presencia en el césped a pesar de las dificultades que pasaron en tardes y noches como la del Benfica, Rayo, Villarreal o Levante.

Los duelos ante Atlético y Barcelona en la Supercopa de España quizás llegaron demasiado pronto para el defensa de Leganés, pero en las últimas semanas el lateral se encontraba ya mucho mejor. Creía que podía aportar, pero ha tenido que ver los toros desde la barrera, centrado en el móvil en Lisboa, avisando de los resultados de los rivales y actuando como capitán antes y después en el vestuario en mitad de la pequeña crisis de juego y sensaciones que vive el Madrid, pero siempre lejos del campo.

En Valdebebas, el defensa repite a compañeros, entrenadores y directivos que se encuentra bien y «listo» para tener más minutos, pero los servicios médicos del conjunto blanco llaman más a la cautela y durante este mes han recomendado que la rodilla del español todavía no estaba preparada para tener tiempo de juego con excesiva continuidad, y menos todavía con partidos entre semana y tan exigentes.

El regreso de Rüdiger y Trent

El partido de Mestalla aparecía como su mejor opción hasta ahora, pero la urgencia de victorias en la que vive el conjunto blanco desde hace semanas obliga a Arbeloa a no dudar, y el regreso de otros lesionados no ayuda a las intenciones de Carvajal. Rüdiger y Alexander-Arnold están ya recuperados de sus lesiones y volverán a la lista de también contra el Valencia, así que las posibilidades del español se han reducido un poco.

«Necesita entrenamientos y minutos para que la rodilla gane movilidad y fuerza», admiten fuentes cercanas al vestuario del Madrid, donde la conversación también se está dirigiendo hacia la finalización del contrato del futbolista, que termina el próximo 30 de junio. Ambas partes han estado de acuerdo en esperar a ver el nivel que podía dar Carvajal en estos meses para saber el contexto de la negociación y de la renovación. Así que la palabra es la misma: misterio.

«Vengo de un proceso complejo, de una lesión muy grave. Realmente, lo que quiero es entrenar y disfrutar jugando. Tengo que jugar, ver el nivel que puedo mostrar sobre el terreno de juego y si el club y yo estamos en la misma línea, no habrá ningún tipo de problema», comentó Carvajal en Arabia Saudí, donde fue el protagonista de la rueda de prensa previa a la semifinal contra el Atlético. «Tengo seis o siete estructuras de la rodilla que han tenido que ser retocadas. No ha sido sencillo, pero vamos por buen camino», añadió.

Todo empezó en octubre de 2024

La cronología de esa rodilla derecha de Carvajal obliga ir con pausa. El 5 de octubre de 2024, se rompió el ligamento cruzado anterior, el colateral externo y el tendón poplíteo. Volvió a jugar el 9 de julio de 2025, 277 días después. El 27 de septiembre del año pasado sufrió una lesión en el sóleo, también de su pierna derecha, que le tuvo un mes de baja. Y el 26 de octubre, después del clásico, se le detectó la presencia de un «cuerpo libre articular» en la misma rodilla derecha, la operada.

Un cuerpo libre articular, para que se entienda, es un trozo de superficie que se suelta de la articulación, se mueve libremente por ella y puede llegar a provocar su bloqueo. Ese es el miedo de los servicios médicos del Madrid, que temen una nueva lesión en caso de que acumule demasiados minutos y aconsejan primero ganar músculo y movilidad poco a poco para evitar la inflamación.

Pero esa pausa se cruza de lleno con las ganas que tiene Carvajal de disputar el Mundial. Sabe que es su última oportunidad, que sería uno de los capitanes, que es uno de los jugadores más queridos del grupo y que la selección tiene muchas opciones de llegar lejos.

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: "Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta"

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: “Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta”

Jefté Betancor estuvo a punto de dejarlo todo, no lo hizo y unos años después fue pichichi en Grecia y eliminó al Real Madrid en la Copa del Rey. El resumen no hace justicia a la montaña rusa que ha sido la carrera futbolística de este canario de 32 años, pero explica que el destino del fútbol a veces es extremadamente caprichoso. Después de marcar el tanto que hizo hincar la rodilla a los blancos, Jefté y el Albacete reciben ahora al Barcelona en el Carlos Belmonte, un estadio convertido en matagigantes.

Lo de que el fútbol ha sido caprichoso con Jefté no es el clásico tópico del periodista, es que las últimas semanas del delantero han acumulado una serie de casualidades dignas de película. Un par de días antes del duelo de Copa contra el Madrid, Jefté tenía un billete de ida hacia Tailandia para fichar por el Buriram United. No estaba siendo indiscutible en el cuadro manchego y el equipo que le tiene en propiedad, el Olympiacos griego, había llegado a un principio de acuerdo con el Buriram para jugar en Asia el resto de la temporada.

La oferta le solucionaba muchos años de su vida, pero terminó diciendo «no» ante la ilusión de disputar una eliminatoria contra el Madrid y tras una conversación con el director deportivo del Albacete, Toché, otro delantero curtido en la Segunda División española y en Grecia. Las palabras del directivo, alentando al futbolista a disfrutar de la histórica ronda copera, tuvieron eco 48 horas después en el Belmonte, donde Jefté marcó dos goles en los últimos 10 minutos para tumbar al Madrid.

"Lo más grande"

«Esto es lo más grande que me ha pasado en el fútbol. Es lo que sueñas cuando eres pequeño. Hace años quise dejar el fútbol y hoy estoy soñando con esto», repetía en el césped, todavía sudando tras celebrar la victoria de su equipo ante los blancos.

Jefté es el fino ejemplo de un trotamundos del balón. Se formó en la cantera del Vecindario y en edad juvenil fichó por el Hércules, donde llegó a debutar en Segunda, pero a partir de ahí su fútbol fue más de barro que de joyas. Ontiyent, Tenerife B, Eldense, Viera, Badajoz, Las Palmas B, Arandina, San Fernando... Hasta que llegó un punto en el que pensó en la retirada.

«Hace nueve años quise dejar el fútbol, no tenía la cabeza bien amueblada y lo dejé por seis meses, empecé a trabajar, a entrenar en mi barrio con mis amigos... Me puse a trabajar de electricista para limpiar la cabeza porque no la tenía bien puesta. Recibí mucha ayuda, de mi familia, de mi psicóloga... Y hoy me veo muy recompensado», explicó después de ganar al Madrid.

De Austria a Grecia

El impulso de la carrera de Jefté llegó lejos de España. Decidió no colgar las botas y se fue a Austria para jugar en el Stadl-Paura de la Segunda División y después en el Mattersburg, Vorwärts Steyr y Sportvereinigung Ried, con el que consiguió ser Pichichi de Primera. Conseguido el galardón, voló a Rumaria, donde vistió las camisetas del Voluntari, el Farul Constana y el CFR Cluj.

Después de Rumania, tocó Chipre para jugar en el Pafos, que ahora está en Liga de Campeones. Y de su breve paso por la isla chipriota a Grecia, el lugar que le empujó de vuelta a España. Fichó por el Panserraikos, uno de los clubes más humildes de la Superliga, y terminó como máximo goleador de la competición, ganándose un nombre en el país hasta el punto de que el Olympiacos de Mendilibar le fichó en el mercado de invierno, dejándole en el equipo el resto de la temporada. En verano, y sin opciones con Mendilibar, escuchó al Albacete y volvió a España, con la casualidad, otra vez, de hacer historia contra el Madrid. Ahora le toca el Barcelona.

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

La NFL volverá al Santiago Bernabéu y a la ciudad de Madrid en las temporadas 2026 y 2027. La liga norteamericana, el Real Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad han anunciado hoy un acuerdo multianual para que el espectáculo del fútbol americano regrese a Chamartín. Después del éxito del encuentro celebrado el pasado noviembre entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, la NFL ya mostró su deseo de retornar al coliseo blanco. "Volveremos", anunció Roger Goodell, comisionado de la NFL, en el mismo césped del Bernabéu. Y así será.

El encuentro, que todavía no tiene fecha oficial ni franquicias participantes, podría repetir el mes del año pasado y celebrarse en noviembre aprovechando el parón de selecciones, que dejará el Bernabéu sin partidos del Madrid. Además, no repetirán los Miami Dolphins, sino que los Chicago Bears, uno de los mejores equipos de esta temporada, apuntan a favoritos para una de las plazas al tener derechos comerciales en España. Para el tercer año podría ser el turno de Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs, el mejor equipo del último lustro y uno de los más seguidos en todo el mundo.

"El NFL Madrid Game 2025 en el Bernabéu fue un momento clave para este deporte en España y estamos encantados de confirmar que volveremos a disputar un partido de temporada regular en 2026 dentro de un pacto multianual", afirmó Rafa De Los Santos, Director de la NFL en España.

Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, aseguró que "para el Real Madrid es un honor y un privilegio que el estadio Santiago Bernabéu vuelva a acoger de nuevo el espectáculo de la NFL". "Vivimos un acontecimiento histórico hace unos meses. La transformación del estadio supone un gran impulso para que el deporte siga siendo un nexo de unión entre millones de aficionados en todos los continentes", indicó.

El Estadio Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid, también se ha mostrado interesado en celebrar encuentros de la NFL, pero al menos durante estas próximas dos temporadas será el Bernabéu el que repita el show americano.

Este anuncio oficial llega justo en la semana de la Super Bowl, que se celebrará en la madrugada del domingo al lunes en Santa Clara, cerca de San Francisco, entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. A ese encuentro volará una delegación del Real Madrid comandada por José Ángel Sánchez, director general del conjunto blanco.

La noticia vuelve a confirmar la estrategia de expansión de la NFL, que en la temporada 2026, que comenzará en septiembre, tendrá partidos en Melbourne (Australia), Río de Janeiro (Brasil), Londres (Reino Unido) y Múnich (Alemania). A esa lista se une ahora Madrid, a la espera de las confirmaciones de Dublín y Ciudad de México.

España es un mercado importante para la NFL a nivel global, con 11 millones de potenciales aficionados. Como parte del compromiso multianual y con la idea de hacer crecer el deporte a todos los niveles en España, la NFL también centrará sus esfuerzos durante todo el año en el desarrollo del NFL Flag, la modalidad sin contacto de este deporte que debutará como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: "No soy Gandalf El Blanco"

Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: “No soy Gandalf El Blanco”

En El Señor de los Anillos, el mago Gandalf aparece al amanecer en el Abismo de Helm junto a los jinetes de Rohan cuando las fuerzas de Saruman estaban a punto de vencer a las tropas del rey Théoden. «Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega cuando tiene que llegar», había dicho un tiempo antes. Le gustará a Álvaro Arbeloa el personaje del mago, porque en la rueda de prensa posterior a la sufrida victoria contra el Rayo, el entrenador del Real Madrid se animó a decir «tampoco soy Gandalf El Blanco» al explicar qué quería de sus futbolistas. El salmantino admitía no poder hacer magia con su equipo, incapaz de crear fútbol con continuidad ante los vallecanos y silbado durante gran parte del encuentro por la grada del Bernabéu.

«Lo que quería de mis jugadores es lo que estoy viendo, compromiso y actitud. No vale sólo con la calidad, la constancia es clave y trabajaremos para tenerla, porque debemos hacer más que los demás para vencer a nuestros rivales», reflexionó ante los medios.

"Aquí hay 17 campeones de Europa"

Los primeros 15 días de Arbeloa como técnico del Madrid se cerraron este domingo con cuatro triunfos y dos derrotas en seis partidos, con una eliminación copera en Albacete y con el desastre de Lisboa, donde el duelo ante el Benfica les obligará a pasar por el peaje del playoff. «Perdimos en Lisboa, pero veníamos de tres partidos buenos. Ganar al tercero (Villarreal), al Mónaco y a un Levante que, visto lo visto (por el empate ante el Atlético), no parece ser tan mal rival. No se mejora sin que haya picos y estos jugadores han demostrado una mentalidad muy fuerte, aquí hay 17 futbolistas que han sido campeones de Europa hace 18 meses, que parece que a veces se olvida. Con ellos sacaremos adelante las situaciones que lleguen», insistió, volviendo a enfocar su mensaje hacia el elogio al vestuario. Un planteamiento que parece inquebrantable en su discurso.

Esos 15 días de enero con Arbeloa de entrenador también han estado marcados por los tres recibimientos que le ha hecho Chamartín a su equipo: ante el Levante y el Mónaco después del fracaso en Copa y ayer durante el duelo contra el Rayo tras caer en Lisboa. Tres días de pitos, especialmente a jugadores como Vinicius y Bellingham, de menciones a Florentino Pérez y al propio Arbeloa. El día del Levante, el técnico fue extenso en su reflexión sobre los silbidos de la grada y declaró que los que pitaban al presidente «no quieren al Real Madrid», pero en la rueda de prensa tras vencer al Rayo se limitó a decir que «respeto mucho al público del Bernabéu y siempre les voy a pedir su apoyo».

"Son mejores con el público de su lado"

Cuestionado de nuevo por los silbidos, constantes durante todo el partido, tanto en el inicio como en el descanso y después del empate de De Frutos, Arbeloa negó esa visión. «Respeto todas las opiniones, pero he visto un público que nos ha llevado a la victoria. Sin ellos no habría llegado ese gol. Lo digo siempre, los jugadores son mejores con el público de su lado. Y hoy se ha vuelto a demostrar», declaró.

Bellingham, un mes fuera

El Madrid entra ahora en un terreno valle. Eliminado de Copa, tendrá 15 días sin encuentros entre semana hasta la eliminatoria de Champions contra el Benfica. Bellingham se perderá el cruce por la lesión muscular que le tendrá un mes fuera. Un momento que el vestuario espera enfocar para «trabajar física y tácticamente». Así lo reconoció Fede Valverde: «Lo que viene ahora es lo más importante, así que tenemos que escuchar y trabajar al máximo. Tenemos que seguir mejorando estos días».

En la misma línea se mostró Arbeloa: «En estas semanas intentaremos que el equipo trabaje y vaya hacia donde queremos. Es hora de trabajar y mejorar. Tenemos que trabajar en todas las fases del juego y para mejorar eso necesitamos horas de entrenamiento», expresó el técnico salmantino.

Un Rayo casi parte al Madrid

Un Rayo casi parte al Madrid

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No es muy lúcido presumir de haber ganado un partido en el último segundo, de penalti y a los cien minutos. El Madrid se salvó por la metedura de pata, y nunca mejor dicho, del vallecano Mendy sobre Brahim. Una patada estúpida. Pero el Madrid sigue con la ruleta rusa de partidos bochornosos.

Con un golazo de Vini, casi lo más efectivo que hizo en todo el partido, parecía que el Madrid iba a socorrerse con un partido fácil y de baño y masaje. Ja, ni mucho menos.

A los veinticinco minutos ya estaba dormido y con un juego todavía peor que el de Xabi Alonso, con ese bloque bajo, lo que no hizo Arbeloa contra el Benfica, y un juego parsimonioso, a cámara lenta, que recordaba a aquellos partidos de solteros contra casados. Naturalmente, el Rayo atacó y casi le partió por la mitad.

Pero fue tan sólo el inicio de un partido blanco detestable. El Rayó llegó a bailar al Madrid ,empató y casi pudo ponerse por delante. Los pitos acusadores hacia los jugadores arreciaron en la grada. Y tenían más que razón. Arbeloa no da para más. Además, es el peor equipo en plantilla y calidad de los últimos diez años.

Dije que Arbeloa era un gran error de Florentino Pérez y puede costarle que se canse y que se vaya del cabreo que tiene en la actualidad el presidente. Pero es que con sólo la camiseta del Madrid no se puede ganar.

Sí que hubo dos penaltis que se fueron al limbo de los autos. Uno a Mbappé por empujón clarísimo y otro a Vini , que le metieron el pie por detrás.

Tal vez por eso el mediocre y desdichado árbitro Diaz de Mera, acomplejado por los errores, suministró a un Madrid minusválido diez minutos con uno más, para marcar el tanto de la victoria y acabar con los sueños del Rayo, que se dejó la piel.

Desde el minuto treinta de partido al Madrid se le acabó la gasolina. No podía con su alma. ¿Qué ha hecho Pintus? Pues tenerlos tan mal como la temporada pasada con Ancelotti. Es un preparador físico muy desgastado por los años.

No hubo esta vez "Florentino, dimisión". Al menos no lo escuché . Pero el Madrid está metido en un fatídico laberinto mortal, con un equipo con mucha deficiencias técnicas y un entrenador que no tiene ninguna experiencia.

Cometió muchos errores. El de Mastantuono, el de Gonzalo en la derecha y decapitar la fortaleza de Tchouaméni, que no parece aquel jugador imperial del equipo de Xabi Alonso.

Encima tardó muchísimo en sacar a Rodrygo, porque alguien se empeña en Mastantuono. El Madrid incluso ha empeorado con respecto a las semanas anteriores. Es indiscutible.

Y cuidado con Mbappé, que se dice que ya está pensando en un club de la Premier League. Desde el Arsenal al City. Esta harto de meter goles y no ganar ningún título. Y encima el despreciativo Arbeloa se atreve a meterse con él cuando desangra el equipo. Mientras calla, tapando a los demás. Con esa lesión de Bellingham por no haberle cambiado ni un minuto en ningún partido. Delirante.

Ya sabemos que un jugador juega en el equipo donde puede ganar más. Atención, porque si no gana nada Mbappé en esta segunda temporada consecutiva navegará hacia las islas británicas.

Mbappé, con un penalti en el 99, evita una nueva calamidad del Madrid bajo los pitos del Bernabéu

Mbappé, con un penalti en el 99, evita una nueva calamidad del Madrid bajo los pitos del Bernabéu

Un penalti en el minuto 99 evitó una nueva calamidad del Real Madrid ante un Rayo Vallecano con diez futbolistas. Desde los once metros, Kylian Mbappé dio el triunfo a un conjunto blanco que se mantiene a un punto del Barcelona en la lucha por la Liga a pesar de otra tarde de abucheos, poco fútbol y caos en el Santiago Bernabéu. Vinicius puso por delante a los suyos, De Frutos empató el duelo, Ciss vio la roja directa y Bellingham se fue lesionado entre los pitos de la afición.

Arbeloa sólo realizó un cambio con respecto al equipo que cayó en Da Luz ante el Benfica. Sentó a Carreras, que sufrió esa noche, y dio entrada a Camavinga en el lateral izquierdo. El técnico tenía a tres futbolistas con experiencia en el lateral zurdo en su equipo, el propio Carreras, Alaba y Fran García, pero apostó por el centrocampista francés, que compartió cambio posicional con Fede Valverde, de nuevo lateral derecho. Decisiones de emergencia para situaciones de emergencia como la que vive el conjunto blanco, incapaz de construir fútbol y obligado a parches momentáneos por las lesiones y la negativa de la directiva a fichar en invierno.

Mientras el público, enfadado con el equipo desde hace semanas, volvía a silbar con fuerza a los futbolistas, especialmente a Bellingham y a Vinicius, al Madrid le costó entrar en el ritmo del partido ante un Rayo europeo pero con problemas en Liga. El conjunto de Iñigo Pérez está pagando su buena participación en la Conference League con una mala racha de resultados que le han hundido hasta rozar el descanso. Situación crítica para un club sumido en la problemática institucional y social desde hace ya demasiado.

Aún así, los vallecanos son un equipo valiente asentado en la fuerte ideología futbolística de su entrenador. Confía en su salida de balón y en su presión, y le creó problemas al Madrid en los primeros minutos. Tanto que perdonó el 0-1 cuando Ilias Akhomach se adentró en el área y definió desviado ante Courtois.

La clara ocasión rayista provocó de nuevo los abucheos de la grada madridista, necesitada de muy poco para silbar a los suyos. Vinicius, el más buscado por la afición, se encargó de reivindicar el apoyo del público con su primera carrera del día, dando una patada a la valla de publicidad y levantando los brazos para arengar a la masa.

En el 10, la tarde se le puso todavía más en contra a los blancos con la lesión de Bellingham, que sintió un pinchazo en el isquio de la pierna izquierda y pidió el cambio. Entró Brahim, más delantero que centrocampista, y el equipo, con el tiempo, se rompió aún más.

La ausencia del inglés revolvió a sus compañeros durante unos minutos y Vinicius anotó un gol extraordinario tras amagar a su par en varias ocasiones y enviar el balón a la escuadra de Batalla. Fue un impulso del Madrid, un breve espacio en el que el equipo de Arbeloa presionó, mordió e incidió hacia el área rival. Duró poco, aunque pudo sentenciar en ese tramo. Güler, en jugada individual, regateó a su defensor en el pico del área y probó a Batalla, que estuvo ágil. Era el minuto 18 y el Madrid disfrutaba de sus mejores minutos, pero pasada la media hora se apagó.

El Rayo, confiando en esa ideología de la que hablábamos, apostó por sus ideas y se plantó en campo rival para dominar a un Madrid inmaduro, sin estructura ni ganas. Un equipo que vive de las individualidades, escasas según el día, de sus estrellas y que sobrevive como puede en área propia. El Bernabéu, territorio de las sensaciones, no le perdona a sus futbolistas haberlas perdido todas en este mes de enero y le pitó de nuevo en el descanso.

Tras el intermedio el guion empeoró para los blancos. Mbappé pidió penalti en el 47, nada para Díaz de Mera, y De Frutos convirtió en gol una buena jugada ensayada por el cuerpo técnico de Iñigo Pérez. Centro de Gumbau tras sacar en corto un córner, dejada de cabeza de Álvaro ante Valverde y definición del rápido De Frutos adelantándose a Tchouaméni, central después de que Arbeloa sentara a Asencio en el descanso. Tres de los centrocampistas llamados por el Madrid a dominar esta década futbolística han jugado hoy de lateral derecho, central y lateral izquierdo.

El Bernabéu recibió el gol con más pitos y el equipo reaccionó como pudo. Casi incapaz de nada. El larguero de Mbappé tras una contra fue la ocasión más clara antes de la expulsión de Ciss después de una fea entrada sobre Ceballos. A partir de ahí, asedio madridista, más por inercia que por fútbol. Camavinga se encontró con el palo en el 84 y el Madrid encontró premio rozando el final de los nueve minutos de añadido. Brahim se internó en el área y Mendy, al fallar el despeje, impactó con él. Penalti y gol de Mbappé en el minuto 99 para mantener al equipo en una pelea por la Liga en la que tendrá que mejorar, y mucho.

Arbeloa pide al Bernabéu que esté con el equipo: "No es tiempo para el desencanto ni la euforia"

Arbeloa pide al Bernabéu que esté con el equipo: “No es tiempo para el desencanto ni la euforia”

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El Madrid regresa este domingo al Bernabéu, y eso, en las últimas semanas, es noticia. Después de la histórica bronca que el público le regaló al equipo en el choque contra el Levante, el primero tras la destitución de Xabi Alonso y la debacle en Copa frente al Albacete, el equipo, de la mano de Arbeloa, parecía haber enderezado el rumbo, pero el revolcón del pasado miércoles contra el Benfica abre la incógnita sobre el recibimiento que tendrán los jugadores antes de medirse al Rayo.

El técnico ha comparecido este sábado para analizar eso y el resto de cuestiones de la actualidad del equipo. Respecto a la posibilidad de encontrarse con otra pitada, fue claro: "Yo espero un Bernabéu que esté con el equipo, como estuvo el último partido en casa y como saben que necesitamos", afirmó.

"Siempre al Bernabéu le pido su apoyo porque con ellos somos mucho más fuertes. Saben que nuestro objetivo, evidentemente, es ganar, seguir en la lucha por la Liga, que estamos peleando muy fuertemente, con muchísimas ganas. Y si queremos seguir ahí, les necesitamos", ha insistido.

También fue cuestionado por las palabras de Kylian Mbappé después del choque de Lisboa. El francés habló de "vergüenza" por el último gol, el del portero, y puso el foco en la falta de compromiso, de ganas, del equipo, que se quedó fuera de los ocho primeros puestos de la liguilla de la Champions.

"Estamos trabajando para encontrar la constancia. No es tiempo para el desencanto ni la euforia. Es tiempo para el trabajo, solo eso", se limitó a responder, consciente de que no ha venido para polemizar con nadie, y menos con la estrella del equipo.

El entrenador salmantino,, informa AFP, también fue cuestionado sobre si hay jugadores intocables. "Entiendo los debates, pero quiero tener a los mejores dentro del campo. Cuantos más minutos puedan estar, mejor", explicó el exjugador del Real Madrid, que sustituyó a Xabi Alonso a principios de enero.

"Son jugadores capaces de desequilibrar y habrá gente que no son del Madrid que no quieren que estén en el campo, pero los del Madrid querrán que estén siempre", prosiguió.

También recalcó que el equipo está trabajando para analizar y encontrar la constancia con el objetivo de revertir la situación. "Vienen dos semanas en las que podremos trabajar a todos los niveles. Es lo que estamos buscando para mejorar e ir a más", subrayó.

El Madrid tendrá su revancha contra el Benfica de Mourinho y el Atlético se medirá al Brujas en el playoff de la Liga de Campeones

El Madrid tendrá su revancha contra el Benfica de Mourinho y el Atlético se medirá al Brujas en el playoff de la Liga de Campeones

Pues el sorteo del playoff de la Liga de Campeones le ha regalado al Real Madrid una revancha. El conjunto blanco se medirá al Benfica de Jose Mourinho, que le ganó 4-2 el miércoles, en los dieciseisavos de final de la competición continental. La ida será en el Estadio Da Luz de Lisboa el 17 o el 18 de febrero y la vuelta en el Santiago Bernabéu el 24 o 25 del mismo mes, en lo que será el regreso de Mourinho a Chamartín. El Atlético de Madrid, por su parte, viajará hasta Bélgica para enfrentarse al Brujas, también con la ida en campo rival y el segundo encuentro en el Metropolitano.

El cuadro de Álvaro Arbeloa, que cayó derrotado con estrépito hace 48 horas y quedó fuera de los ocho mejores de la Champions, deberá mejorar su actuación para evitar un resultado parecido al de Da Luz, donde terminó con nueve jugadores por las expulsiones de Asencio y Rodrygo y en el que acabó encajando un gol del portero ucraniano Trubin. El central español y el delantero brasileño son bajas confirmadas para la ida por sanción, así que la defensa del Madrid llegará en cuadro, a la espera de la recuperación milagrosa de Rüdiger y de la mejoría física de Alaba.

A pesar de todo, en el Madrid confían en que la vuelta en el Bernabéu, en un momento de máxima exigencia de la grada hacia el equipo, actúe como impulso para una plantilla que debe dar mucho más después de perder su puesto entre los ocho mejores. En caso de superar la eliminatoria, el Madrid se medirá al Manchester City o al Sporting de Lisboa, circunstancia que conocerá en el sorteo de octavos, que se celebrará el 27 de febrero, justo después de esta ronda.

El viaje a Lisboa será algo más amable que la otra opción que le daba el sorteo, una visita al Bodo/Glimt de Noruega, situado su estadio casi en el Círculo Polar Ártico con temperaturas bajo cero. El conjunto nórdico, que venció al Atlético el miércoles, se medirá al Inter de Milán.

El Atlético viajará a Brujas para cruzarse con un equipo que no se le da demasiado bien. Las últimas cuatro veces que se han enfrentado han sido en fase de grupos, con un triunfo para cada equipo y dos empates. Hace tres cursos, los de Simeone cayeron 2-0. Aún así, los belgas, que han terminado 19º en la fase de liga, parecen inferiores a los colchoneros. Si gana, el Atlético se cruzaría con el Tottenham o el Liverpool.

Eliminatorias del playoff:

Olympiacos - Leverkusen

Galatasaray - Juventus

Brujas - Atlético de Madrid

Mónaco - PSG

Qarabag - Newcastle

Benfica - Real Madrid

Bodo - Inter

Dortmund - Atalanta